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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ricardo Hernández Bravo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ricardo-hernandez-bravo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ricardo Hernández Bravo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La vía de emergencia o el atropello de la reconstrucción de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/via-emergencia-atropello-reconstruccion-la-palma_129_8920806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b386315-ef57-42fa-b92a-5beb6aac8138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vía de emergencia o el atropello de la reconstrucción de La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - En las aguas revueltas del terrible remolino de confusión, desesperación e incertidumbre que ha traído consigo el volcán, han acudido a echar el lance determinados intereses particulares y de las administraciones locales que han visto en la reconstrucción una auténtica lotería de oportunidades para llevar a cabo todo aquello que hasta ahora la falta de recursos, la oposición ciudadana o incluso la normativa legal les había impedido hacer</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A r&iacute;o revuelto, ganancia de pescadores&rdquo;, reza un conocido refr&aacute;n que ilustra perfectamente la situaci&oacute;n que est&aacute; viviendo La Palma tras la erupci&oacute;n de Tajogaite. En las aguas revueltas del terrible remolino de confusi&oacute;n, desesperaci&oacute;n e incertidumbre que ha tra&iacute;do consigo el volc&aacute;n, han acudido a echar el lance determinados intereses particulares y de las administraciones locales que han visto en la reconstrucci&oacute;n una aut&eacute;ntica loter&iacute;a de oportunidades para llevar a cabo todo aquello que hasta ahora la falta de recursos, la oposici&oacute;n ciudadana o incluso la normativa legal les hab&iacute;a impedido hacer.
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes de la enorme dificultad que supone gestionar una crisis de esta envergadura y reconocemos la voluntad de los dirigentes p&uacute;blicos de atender a las necesidades de la poblaci&oacute;n. Pero el af&aacute;n de dar una respuesta inmediata al descalabro econ&oacute;mico y social que nos acucia, parece haberlos lanzado a una loca carrera por ejecutar una avalancha de proyectos de enorme trascendencia para el futuro de la isla, sin contar en absoluto con quienes supuestamente hemos de beneficiarnos de ello, el pueblo palmero. La emergencia de la reconstrucci&oacute;n, m&aacute;s que una seria amenaza, est&aacute; siendo ya un aut&eacute;ntico atropello a los derechos fundamentales de los habitantes de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde las primeras semanas de la erupci&oacute;n, los viejos proyectos aparcados o dormidos no tardaron en aparecer. Bajo el disfraz del apoyo solidario a los afectados, vimos c&oacute;mo un grupo de propietarios ofrec&iacute;a sus terrenos para la construcci&oacute;n del Nuevo Todoque. No eran otros que los promotores del antiguo Aridane Golf, convertidos ahora en donantes &ldquo;desinteresados&rdquo; a cambio de la recalificaci&oacute;n urban&iacute;stica de una parte de esos terrenos situados en pleno Espacio Natural Protegido de Cumbre Vieja-Tenegu&iacute;a donde la justicia les impidi&oacute; construir en su momento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hemos visto al sector inmobiliario y a particulares sin escr&uacute;pulos aprovechar la escasez de terreno urbanizable en el Valle para alimentar la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica subiendo los precios del suelo r&uacute;stico a las familias sin vivienda a causa de la erupci&oacute;n que buscan desesperadamente una parcela donde reconstruir su hogar.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; lo m&aacute;s grave de todo es la falta de consideraci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas que han convertido la reconstrucci&oacute;n en una carrera contrarreloj, sacrificando en el camino derechos b&aacute;sicos que nos asisten como ciudadanos: el derecho a la informaci&oacute;n y el de participaci&oacute;n en la toma de decisiones, por muy de emergencia que sean. Mientras la poblaci&oacute;n afectada espera con estoica paciencia el reparto de una pedrea de esa loter&iacute;a del volc&aacute;n que le permita rehacer su vida, las administraciones, aliadas con los intereses econ&oacute;micos de ciertos grupos de influencia, se apuntan al premio gordo de los grandes proyectos. Aprovechan la coartada de la emergencia para imponer una serie de obras que, de haberse efectuado por los cauces normales, a buen seguro habr&iacute;an tenido contestaci&oacute;n popular.
    </p><p class="article-text">
        Ya ocurri&oacute; hace unos a&ntilde;os con el proyecto de la autopista de La Cumbre que logr&oacute; paralizarse gracias a la amplia movilizaci&oacute;n ciudadana que denunci&oacute; su enorme impacto social y ambiental. Pues ahora las grandes carreteras, que siempre han estado ah&iacute;, al acecho, atacan de nuevo: el volc&aacute;n les ha abierto la veda. Vuelve la autopista, reconvertida ahora en circunvalaci&oacute;n de El Paso, el tramo Argual-Tazacorte, la carretera de La Costa-Puerto Naos, que pretende tener continuidad en la vieja aspiraci&oacute;n de conectar El Remo con Fuencaliente. Muchos vecinos se ver&aacute;n afectados: expropiados por el volc&aacute;n primero y ahora por la implacable administraci&oacute;n. Pero lo m&aacute;s lamentable es que hemos tenido que enterarnos por la prensa, por las redes o por los rumores de la calle.
    </p><p class="article-text">
        Es muy triste que la gente del Valle se haya visto obligada a rellenar formularios durante meses, a apuntarse en diferentes registros, aportando incontables documentos justificativos simplemente para acreditar su inscripci&oacute;n como afectado y poder tener acceso a las prometidas ayudas de las que muchos poco o nada sabemos a&uacute;n, mientras que la administraci&oacute;n, en nombre de la emergencia y amparada por ella, se salta todos los procedimientos habituales sin avisar siquiera a los afectados y neg&aacute;ndoles cualquier tipo de acceso a la informaci&oacute;n correspondiente a los expedientes de las obras.
    </p><p class="article-text">
        Ante este flagrante atropello a los ciudadanos, a quienes se les ha ocultado una informaci&oacute;n tan b&aacute;sica como conocer si el trazado de la carretera de La Costa pasa por su finca o vivienda, a las asociaciones de afectados solo les queda recurrir a la denuncia ante la fiscal&iacute;a o los tribunales de justicia. Una v&iacute;a lenta y muy dif&iacute;cil, que, de darles la raz&oacute;n, como ha ocurrido tantas veces, lo har&aacute; tarde y probablemente no les dejar&aacute; otra opci&oacute;n que la protesta desesperada en la calle. Porque hay dudas razonables sobre la declaraci&oacute;n de emergencia de estas obras que podr&iacute;an justificar al menos una paralizaci&oacute;n cautelar: &iquest;es legal realizar al mismo tiempo tres carreteras por la v&iacute;a de emergencia para cumplir el mismo objetivo: comunicar las dos zonas del Valle aisladas por la lava? &iquest;Es legal declarar obra viaria de emergencia para restablecer comunicaciones un tramo de carretera donde ya existen v&iacute;as por las que es posible transitar?
    </p><p class="article-text">
        Y, por si esto fuera poco, a&uacute;n hemos tenido que asistir con indignaci&oacute;n e impotencia a la desinformaci&oacute;n en los medios, donde se ha querido hacer ver a la opini&oacute;n p&uacute;blica que se ha modificado el trazado consensu&aacute;ndolo con la sociedad palmera (cuando es el mismo trazado que ya conoc&iacute;amos antes de la reuni&oacute;n del lunes pasado, a la que en ning&uacute;n momento se invit&oacute; a los afectados), que solo se van a ocupar 3,2 hect&aacute;reas (cuando basta con contabilizar la cantidad de terreno que necesita una infraestructura de estas caracter&iacute;sticas &ndash;accesos, rotondas, &aacute;reas de exclusi&oacute;n- para saber que la superficie inutilizada ser&aacute; much&iacute;simo m&aacute;s amplia) o que la nueva carretera va a soportar un tr&aacute;fico de 20.000 veh&iacute;culos (cuando todos sabemos que son cifras infladas para justificar una obra mayor de la que se necesitar&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; estamos, rumiando nuestro desconcierto, noqueados por las secuelas de Tajogaite, callados unos por apat&iacute;a o servilismo, otros por simple amargura, hundidos en la depresi&oacute;n o en una sorda indignaci&oacute;n o, sin m&aacute;s, demasiado ocupados busc&aacute;ndonos la vida como podemos. Y, mientras, aprovechando ese infierno en que estamos sumidos, quienes dicen representarnos han visto en el procedimiento de emergencia los cielos abiertos, la v&iacute;a libre a la ejecuci&oacute;n de proyectos nuevos o largo tiempo agazapados en sus gavetas: todo en secreto, cocinado de espaldas a la gente, sin informaci&oacute;n, sin tiempo para reaccionar ni alegar, sin protestas. &iquest;Se han preguntado qu&eacute; inter&eacute;s hay en ello? &iquest;Puede llamarse a eso &ldquo;inter&eacute;s com&uacute;n&rdquo;? &iquest;Piensan, por ejemplo, que es casual que las obras de esta carretera empiecen justo despu&eacute;s de las vacaciones de Semana Santa, dificultando la movilizaci&oacute;n vecinal? &iquest;Es este el valor que dan a nuestro papel en la reconstrucci&oacute;n y a la participaci&oacute;n ciudadana que tanto se pregona?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Hernández Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/via-emergencia-atropello-reconstruccion-la-palma_129_8920806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Apr 2022 05:17:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vía de emergencia o el atropello de la reconstrucción de La Palma]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La carretera de la costa: sentencia de muerte a la agricultura en el Valle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/carretera-costa-setencia-muerte-agricultura-valle_129_8910912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/072deed7-326f-4140-9f3a-56130a62b979_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La carretera de la costa: setencia de muerte a la agricultura en el Valle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Habrá quienes digan que esa macrocarretera es el futuro. Sabemos que en los planes de futuro siempre hay víctimas, pero muchos nos preguntamos qué futuro ven en alejarnos de la tierra, qué porvenir es el que pasa por encima de la gente y de la agricultura de la que hemos vivido durante generaciones y en la que están nuestras raíces.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Un alegato desesperado en defensa del sector agr&iacute;cola</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vista desde el mirador de El Time, la costa de Tazacorte era hasta hace unos meses una hermosa y extensa llanada de fincas de plataneras, represas y estanques cuyo verdor descend&iacute;a ligeramente escalonado hasta la orilla del acantilado en luminoso contraste con el azul atl&aacute;ntico. Una maravilla que despertaba la admiraci&oacute;n de los que la disfrut&aacute;bamos cada d&iacute;a y la de quienes nos visitaban. Ese espl&eacute;ndido vergel, considerado la mejor zona platanera de Canarias, ha sido hasta hoy, no solo el sustento de cientos de familias y el s&iacute;mbolo de la prosperidad econ&oacute;mica del valle de Aridane, sino el orgullo de varias generaciones de agricultores que con su denodado esfuerzo han ido construyendo un paisaje hecho a la medida de su car&aacute;cter voluntarioso y su amor al trabajo en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, cuando se cumplen m&aacute;s de tres meses del fin de la erupci&oacute;n del volc&aacute;n que parti&oacute; en dos Aridane sepultando gran parte de ese mar verde bajo las coladas, hemos conocido con estupor el trazado de la nueva carretera que pretende, con car&aacute;cter de emergencia, atravesar esta zona de suelo agr&iacute;cola de incalculable valor estrat&eacute;gico para la isla con el objetivo de responder a la necesidad incuestionable de conectar las dos zonas del Valle aisladas por la lava. Pues bien, como no ten&iacute;amos suficiente con la angustia e incertidumbre que est&aacute;n viviendo cientos de familias, esa v&iacute;a se cierne ahora como otro volc&aacute;n que amenaza con sepultar aquellas propiedades y explotaciones agrarias que sobrevivieron al negro malpa&iacute;s y dar el golpe mortal y definitivo a un sector dur&iacute;simamente castigado por la cat&aacute;strofe natural. 
    </p><p class="article-text">
        A las m&aacute;s de 370 hect&aacute;reas de tierra cultivada sepultadas por la lava habr&aacute; que sumar las que desaparecer&aacute;n inutilizadas o directamente enterradas bajo el piche de esta macrocarretera de m&aacute;s de 15 metros de ancho trazada en l&iacute;nea recta como un aeropuerto desde el barrio de Marina hasta la carretera de Puerto Naos. No es dif&iacute;cil darse cuenta de que el fin que persigue el trazado de la nueva carretera de La Costa, una v&iacute;a r&aacute;pida mayor que cualquiera de las existentes en La Palma, no es simplemente el de acceder a las fincas aisladas por el volc&aacute;n y la conexi&oacute;n con la zona sur del Valle. Este objetivo -que ya va a cumplirse con la v&iacute;a entre La Laguna y Las Norias, que actualmente avanza a muy buen ritmo-pod&iacute;a haberse logrado incluso antes si se hubiera tomado como alternativa la propuesta que ahora realizan los vecinos afectados y que parece la m&aacute;s l&oacute;gica para los fines que ten&iacute;a la anterior. Esta alternativa consiste en utilizar las v&iacute;as preexistentes, desde La Laguna, en el municipio de Los Llanos, y desde el pueblo de Tazacorte a trav&eacute;s del barrio de San Borond&oacute;n y conectar a trav&eacute;s de los brazos de lava los tramos intactos de la antigua carretera de La Costa hasta empalmar con la de Puerto Naos a la altura de Las Norias, junto al cruce que enlaza tambi&eacute;n con Las Manchas y Fuencaliente. Una soluci&oacute;n m&aacute;s sencilla, econ&oacute;mica y perfectamente viable t&eacute;cnicamente que pudo haber estado sobre la mesa de los proyectistas y que responder&iacute;a ampliamente a los usos tradicionales que esa carretera ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no se utiliz&oacute; esa alternativa- nos preguntamos muchos- si con ella se hubiera cumplido el objetivo urgente de conectar las dos zonas del Valle en poco tiempo y acceder a las fincas aisladas, sin ocupar nuevo suelo agr&iacute;cola en producci&oacute;n? La respuesta salta a la vista: la vieja carretera de La Costa, cuyo fin principal era el acceso a la zona agr&iacute;cola costera, ya no serv&iacute;a. Rehacerla habr&iacute;a sido muy f&aacute;cil, pero muy barato y no obtendr&iacute;a financiaci&oacute;n externa. Para que viniera dinero de Madrid hab&iacute;a que trazar una carretera a lo grande, se necesitaba una macroinfraestructura para traer a mucha gente y muy r&aacute;pido. Porque las administraciones, todas a una, han decidido que lo que nos conviene ahora es explotar el negocio tur&iacute;stico del volc&aacute;n, llenando la costa oeste de La Palma de hoteles y sacrificando el que ha sido hasta ahora nuestro modo de vida. Han decidido por nosotros-en secreto, sin preguntarnos, sin informarnos- el fin del modelo agr&iacute;cola y el comienzo del modelo tur&iacute;stico de masas.
    </p><p class="article-text">
        Este parece ser, a todas luces, el &uacute;nico objetivo de esta carretera que, con la excusa de la emergencia, se pretende ejecutar sin posibilidad de r&eacute;plica o alegaci&oacute;n alguna. Las consecuencias podemos anticiparlas f&aacute;cilmente: tras el tajo mortal que el volc&aacute;n de Tajogaite ha asestado al motor econ&oacute;mico del valle, la desmoralizaci&oacute;n de los agricultores, que se enfrentan a la incertidumbre de no saber qu&eacute; va a ocurrir con las fincas que perdieron-si les van a permitir reconstruirlas o simplemente a poder seguir dedic&aacute;ndose a su actividad, si podr&aacute;n asumir la enorme inversi&oacute;n de la reconstrucci&oacute;n y el endeudamiento que les va a exigir-, har&aacute; que muchos de ellos, pr&oacute;ximos a la jubilaci&oacute;n o martirizados por tanta calamidad una tras otra, abandonen y vendan sus terrenos. 
    </p><p class="article-text">
        Todos en la isla sabemos cu&aacute;nto ha costado levantar y mantener ese manto verde de plataneras que la cubre. Esa inmensa cuadr&iacute;cula que es la costa del valle de Aridane est&aacute; formada por fincas peque&ntilde;as-de unos pocos celemines, raramente m&aacute;s de dos o tres fanegasuna propiedad muy repartida que permit&iacute;a prosperar de manera digna e independiente, dar estudios o garantizar un trabajo a los hijos, generar empleo local, incluso invertir en alg&uacute;n piso o apartamento destinado a alquiler o turismo, diversificando as&iacute; la actividad econ&oacute;mica familiar. Precisamente el reparto de la tierra en muchas manos y el alto valor de ese suelo de cultivo es el que ha permitido que esta zona de La Palma haya podido evitar hasta ahora al turismo masivo que ha destruido el litoral de otras islas, a pesar de la enorme presi&oacute;n que se ha ejercido para cambiar ese modelo y convertir la zona costera que va desde Tazacorte hasta Fuencaliente en otro sur de Tenerife o Gran Canaria. El volc&aacute;n y la nueva carretera de La Costa propiciar&aacute;n la concentraci&oacute;n de la tierra en manos de unos pocos promotores tur&iacute;sticos y el fin irreversible del uso agr&iacute;cola del suelo.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quienes digan que esa macrocarretera es el futuro. Sabemos que en los planes de futuro siempre hay v&iacute;ctimas, pero muchos nos preguntamos qu&eacute; futuro ven en alejarnos de la tierra, qu&eacute; porvenir es el que pasa por encima de la gente y de la agricultura de la que hemos vivido durante generaciones y en la que est&aacute;n nuestras ra&iacute;ces. Hemos tenido la desgracia de sufrir un volc&aacute;n y contra la naturaleza no podemos hacer nada. Pero ahora, cuando los vecinos del Valle, todos con nombres y apellidos, se aferran a la ilusi&oacute;n de rehacer su vida con lo poco que les dej&oacute; el volc&aacute;n, construir su casa en un pedacito que sobrevivi&oacute;, que han podido adquirir o que les han donado, recuperar tres o cuatro canteros que milagrosamente escaparon, ahora viene esta obra sobredimensionada e innecesaria a llevarse las pocas esperanzas que les quedaban. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; necesidad?!&rdquo; era la dolorosa exclamaci&oacute;n de dos vecinos al contemplar sobre el terreno desde la zona alta de Marina, junto a la monta&ntilde;a de La Laguna, los desastrosos efectos de esa carretera que podr&iacute;a acabar llev&aacute;ndose lo &uacute;nico que no les quit&oacute; la lava y que con tanto sacrificio trabajaron sus padres y abuelos. El palmero, el canario es un pueblo ligado a la tierra. La tierra forma parte de nuestro modo de ser y de entender el mundo: de ella vivimos y el paisaje generado por la actividad agr&iacute;cola tambi&eacute;n es el principal recurso tur&iacute;stico de esta isla que lleva apostando desde hace a&ntilde;os por la sostenibilidad con la etiqueta de isla verde y de turismo de naturaleza. &iquest;Va esta carretera en esa l&iacute;nea? &iquest;Tiene algo que ver con atraer a La Palma un turismo diferenciado?
    </p><p class="article-text">
        Y no se trata de romanticismo o sentimentalismo. Nadie niega la necesidad de conectar las zonas del Valle aisladas por la lava, pero &iquest;qu&eacute; necesidad hay de hacerlo llev&aacute;ndose por delante el modelo econ&oacute;mico del que vive mayoritariamente la isla y que da sustento a cientos de familias? &iquest;Qu&eacute; necesidad hay de seguir aumentando el sufrimiento de la gente? Creo que no soy el &uacute;nico que no entiende por qu&eacute; esa carretera es m&aacute;s &ldquo;emergencia&rdquo; que atender y escuchar la desesperaci&oacute;n de los vecinos que no encuentran respuesta a tantas preguntas que los atormentan d&iacute;a y noche: &iquest;d&oacute;nde vamos a hacer la casa?; &iquest;c&oacute;mo vamos a pagar las deudas? ; &iquest;podremos volver a reconstruir nuestras fincas en alguna parte?; &iquest;nos pagar&aacute;n algo por los terrenos o viviendas que perdimos?
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que algunos me llamar&aacute;n catastrofista, ecologista, fundamentalista, negacionista del progreso, todos los apelativos que estamos acostumbrados a recibir los que intentamos desde hace muchos a&ntilde;os defender que la isla de La Palma siga siendo conocida por el calificativo de &ldquo;verde&rdquo; y &ldquo;bonita&rdquo; que tanto nos enorgullece. Que me disculpen, pero no puedo quedarme callado. Quiz&aacute; porque como muchos palmeros soy hijo, nieto, bisnieto, tataranieto de agricultores y no conozco otra ocupaci&oacute;n en mi ascendencia que el trabajo en el campo, siento como una amputaci&oacute;n doloros&iacute;sima que me quita el sue&ntilde;o cada cent&iacute;metro de tierra que se pierde. Desde que Tajogaite se llev&oacute; las tres fanegas de plataneras heredadas de nuestro padre, me desvelo y se me saltan las l&aacute;grimas reviviendo la pesadilla de esa p&eacute;rdida como tantos convecinos que siguen mir&aacute;ndose en el espejo de sus fincas y cultivos ahora desaparecidos o arruinados. A&uacute;n no hemos superado ese duelo y ahora nos llega este segundo volc&aacute;n que amenaza con desmoronar por completo el mundo que conoc&iacute;amos. &iquest;Vamos a permitirlo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ricardo Hern&aacute;ndez Bravo</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Hernández Bravo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/carretera-costa-setencia-muerte-agricultura-valle_129_8910912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Apr 2022 14:39:17 +0000]]></pubDate>
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