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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Antonio Muñoz Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-antonio-munoz-sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Antonio Muñoz Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Barreras vegetales como freno a la erosión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/barreras-vegetales-freno-erosion_132_8926987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecbff361-80d0-4f86-868e-6132688736a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barreras vegetales como freno a la erosión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El potencial de las barreras vegetales como herramienta de gestión ambiental en entornos agrosilvopastorales</p><p class="subtitle">“Siempre que los expertos avisamos del riesgo de desertificación, llegamos en un mal momento”</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/desertificacion-restauracion/lucha-contra-la-desertificacion/lch_pand.aspx" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Programa de Acci&oacute;n Nacional Contra la Desertificaci&oacute;n</a> (PAND), m&aacute;s de dos terceras partes de nuestro pa&iacute;s se encuentran dentro de un clima semi-&aacute;rido y &aacute;rido, lo que conlleva per&iacute;odos largos de sequ&iacute;a y eventos torrenciales puntuales. La combinaci&oacute;n de estas dos caracter&iacute;sticas clim&aacute;ticas hace de nuestro territorio un lugar propenso para la desertificaci&oacute;n, degradaci&oacute;n y erosi&oacute;n h&iacute;drica del suelo, provocando la necesidad de una adaptaci&oacute;n forzosa de la agrosilvicultura de nuestros d&iacute;as. Esta situaci&oacute;n, adem&aacute;s, se ha visto agravada por la maximizaci&oacute;n de rendimientos, penalizando la improductividad y fomentando de manera indirecta un proceso de simplificaci&oacute;n por la eliminaci&oacute;n paulatina de los elementos del paisaje, vegetales o no.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, la reforma de la PAC post 2020 abre una nueva oportunidad a este sector, vincul&aacute;ndose a tres objetivos generales: seguridad alimentaria, intensificaci&oacute;n del cuidado del medio ambiente y fortalecimiento del tejido socio-econ&oacute;mico de las zonas rurales, utilizando para ello soluciones verdes o basadas en la naturaleza, como el empleo de barreras vegetales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando o&iacute;mos hablar sobre barreras vegetales podemos pensar en una franja de vegetaci&oacute;n que delimita una zona, bien como divisoria entre fincas de agricultores vecinos, ubicadas en espacios marginales e improductivos de la explotaci&oacute;n, o como la t&iacute;pica l&iacute;nea de setos que observamos en nuestras carreteras. Sin embargo, las barreras vegetales suponen algo m&aacute;s que vegetaci&oacute;n en l&iacute;nea ya que mejoran el paisaje, act&uacute;an como refugio y conexi&oacute;n para la proliferaci&oacute;n de biodiversidad y suponen un freno a la erosi&oacute;n h&iacute;drica. Estas barreras deben estar constituidas por especies vegetales adaptadas a las condiciones agroclim&aacute;ticas del entorno, es decir, que requieran poco mantenimiento y que no supongan un problema para el manejo de la finca. Es por esto que la mayor&iacute;a de las barreras vegetales, muy utilizadas en paisajes m&aacute;s h&uacute;medos, se componen principalmente de especies herb&aacute;ceas. Sin embargo, el clima semi-&aacute;rido nos condiciona a establecer barreras vegetales formadas por especies perennes y/o le&ntilde;osas aut&oacute;ctonas seg&uacute;n la zona. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, podemos encontrar proyectos como <a href="https://www.ias.csic.es/nueva-web-del-proyecto-alive-jose-alfonso-gomez-calero/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ALIVE</a> (Multifuncionalidad y servicios ecosist&eacute;micos de paisajes agr&iacute;colas. Maximizando el impacto de la vegetaci&oacute;n natural) del IAS-CSIC, el<em> </em>Programa de diversificaci&oacute;n de la Campi&ntilde;a Cordobesa del IMGEMA y el Ayuntamiento de C&oacute;rdoba, y el Grupo Operativo <em>Setos</em> (Setos multifuncionales para agricultura y biodiversidad) del CEBAS-CSIC, que buscan la mejora de los sistemas agrarios mediante la conservaci&oacute;n y el establecimiento de elementos del paisaje, en algunos casos espec&iacute;ficamente con el uso de barreras vegetales, promoviendo la multifuncionalidad en beneficio de los servicios ecosist&eacute;micos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo funcionan las barreras vegetales frente a la erosi&oacute;n?&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Cuando llueve, una parte del agua escurre a favor de la pendiente, arrastrando consigo part&iacute;culas de nuestro suelo, y al encontrarse con una barrera vegetal, reduce la velocidad del agua, permitiendo que parte de las part&iacute;culas arrastradas puedan volver a depositarse.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para una correcta implantaci&oacute;n debemos localizar los puntos donde la erosi&oacute;n es m&aacute;s propensa, donde tras una lluvia de intensidad media podemos ver c&oacute;mo se han formado regueros. Este es nuestro punto de actuaci&oacute;n. Ahora bien, no se trata de poner vegetaci&oacute;n sin un criterio espec&iacute;fico, debemos tener en cuenta una serie de variables si queremos que nuestra barrera vegetal cumpla de forma efectiva su funci&oacute;n y requiera el m&iacute;nimo mantenimiento posible.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, debemos conocer nuestra parcela y qu&eacute; singularidades tiene. Una finca con una pendiente pronunciada har&aacute; que la velocidad de la escorrent&iacute;a sea mayor, teniendo una capacidad de arrastre de las part&iacute;culas mucho mayor. Del mismo modo la superficie aguas arriba es importante; cuanto mayor sea la superficie que genera la escorrent&iacute;a, mayor ser&aacute; el esfuerzo que tendr&aacute; que resistir la barrera. Y por &uacute;ltimo, la precipitaci&oacute;n y su intensidad; es decir, &iquest;cada cu&aacute;nto ocurre una tormenta torrencial? &iquest;qu&eacute; intensidad tiene? Debemos procurar que nuestra barrera resista el envite ante una gran tormenta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Sobre qu&eacute; caracter&iacute;sticas podemos trabajar? </strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Es importante que nuestra barrera se mantenga perpendicular a la direcci&oacute;n en la que se forman los regueros y que, adem&aacute;s, su pendiente no sea muy elevada, preferiblemente inferior al 1%. Estos dos criterios son fundamentales para evitar que el agua, al encontrarse con la barrera vegetal y acumularse, pueda encontrar un camino m&aacute;s f&aacute;cil por el que circular y terminar creando un problema erosivo que antes no exist&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante que exista una relaci&oacute;n adecuada entre las especies que constituyen la barrera y la densidad de plantaci&oacute;n: una barrera con herb&aacute;ceas deber&aacute; tener una densidad mucho mayor que una establecida con le&ntilde;osas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima variable es la anchura, donde la experiencia nos muestra que para controlar la erosi&oacute;n de forma &oacute;ptima se recomiendan anchuras entre 12 y 14 metros, aunque con barreras m&aacute;s estrechas se pueden obtener buenos resultados, presentan una variabilidad mayor en su eficiencia frente a una tormenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, cuando vayamos a establecer una barrera vegetal en nuestra finca y conozcamos los puntos m&aacute;s vulnerables frente a la erosi&oacute;n h&iacute;drica, estos deben de reforzarse considerando las indicaciones anteriores en su dise&ntilde;o y mantenimiento. Solo as&iacute;, se lograr&aacute; un mayor control de la erosi&oacute;n y la mejora de otros servicios ecosist&eacute;micos como por ejemplo la provisi&oacute;n de alimentos, y la mejora de la biodiversidad y el paisaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Muñoz Sánchez, Javier Montoliu Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/barreras-vegetales-freno-erosion_132_8926987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Apr 2022 18:13:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Paisajes,Agricultura]]></media:keywords>
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