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    <title><![CDATA[elDiario.es - Begoña Iriarte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/begona-iriarte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Begoña Iriarte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sabemos quién eres. Líneas de creación colectiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lineas-creacion-colectiva_132_12455312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9066acbe-2c6f-4aa6-9fcf-0ae79d37d213_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sabemos quién eres. Líneas de creación colectiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Se ha llamado a la policía, pero todavía no han venido a recogerla. Es una mujer juguete sexual torturada”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mujeres, acabo de encontrarme esta locura al lado de mi casa. Estoy horrorizada. Como pod&eacute;is ver, est&aacute; mutilada, le han cortado los pechos. No tengo palabras. &iquest;Qu&eacute; es esto?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La voz de alarma suena en un grupo de chat de mujeres feministas, son las 11:30 de la ma&ntilde;ana del s&aacute;bado 28 de junio, D&iacute;a del Orgullo. Una mujer de goma, un juguete sexual hiperrealista, yace en mitad de la calle. Le han amputado los pechos, algunos dedos, le han retorcido las manos, acuchillado el gl&uacute;teo, quemado muslos y extremidades. Est&aacute; dislocada, en una postura imposible e intencionadamente estremecedora. No se le ve el rostro, su pelo enmara&ntilde;ado esconde la expresi&oacute;n que, de no ser est&aacute;tica y obligatoriamente complaciente, relatar&iacute;a la brutalidad sufrida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cerca hay un burdel.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Una de las trabajadoras del sexo se agita visiblemente angustiada. En un acto de absoluta valent&iacute;a y dignidad, intenta verle la cara. Tal vez pens&oacute; en cerrarle los ojos, en ofrecerle un reconocimiento sororo, velarle con el simple gesto de peinarle y mirarle de frente, de llorarle. El pelo se le deshace y su piel es tan suave que se conmueve a&uacute;n m&aacute;s: &ldquo;&iexcl;Est&aacute; suave! &iexcl;Est&aacute; suave!&rdquo;, grita.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha llamado a la polic&iacute;a, pero todav&iacute;a no han venido a recogerla. Es una mujer juguete sexual torturada.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Las reacciones son diversas, unas m&aacute;s cr&iacute;ticas que otras. No faltan las observaciones racistas y desubicadas (como lo son todas las racistadas): &ldquo;Eso es alg&uacute;n ritual de negros, que hacen cosas raras&rdquo;. Pero todas comparten una n&aacute;usea inmovilizadora, incluso en el chat cuesta reaccionar cuando llegan las im&aacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        La calle es estrecha y algunos coches pisan sus pies, otros frenan pensando que es una mujer de carne y hueso. Finalmente, un hombre que pasea con su perrito llama a la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; ha terminado, en el cami&oacute;n de la basura. Me ha dicho el basurero que pesaba por lo menos 50 kilos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Ni rastro de la polic&iacute;a, parece que su gesti&oacute;n consisti&oacute; en llamar al servicio de limpieza: &ldquo;Jos&eacute; Luis, saca la mu&ntilde;eca esa y al reciclaje o, bueno, mejor trit&uacute;rala. &iexcl;Va! Haz lo quieras, pero s&aacute;cala de ah&iacute;, que no la vea nadie m&aacute;s. &iexcl;Ah! Y echa un par de fotos.&rdquo; Cuarenta y cinco minutos despu&eacute;s, Jos&eacute; Luis, un basurero curtido, se impresiona no solo por la suavidad de la piel, tambi&eacute;n por el peso de la v&iacute;ctima. (Las palabras atribuidas al supuesto polic&iacute;a y el nombre del basurero son inventados, claro. Nunca sabr&eacute; con exactitud qu&eacute; pasa por una mente policial. El basurero bien podr&iacute;a llamarse Jos&eacute; Luis.)
    </p><p class="article-text">
        Una vez radiografiada la escena del crimen, he aqu&iacute; la parte legal. Lo anoto a continuaci&oacute;n brevemente por si las autoridades andan despistadillas: la utilizaci&oacute;n de un cuerpo femenino representado por una mu&ntilde;eca realista, que ha sido quemado y mutilado en los &oacute;rganos sexuales, podemos argumentar que es, adem&aacute;s de una expresi&oacute;n directa de violencia mis&oacute;gina, una forma de  coacci&oacute;n y de intimidaci&oacute;n directa, y tiene cabida dentro del delito de odio.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 510.1 a) del C&oacute;digo Penal castiga a quien &ldquo;publique o difunda informaci&oacute;n o cualquier otro tipo de material que incite al odio, hostilidad, discriminaci&oacute;n o violencia contra un grupo o una persona por raz&oacute;n de su sexo, g&eacute;nero, orientaci&oacute;n sexual o situaci&oacute;n social,&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, puede considerarse una incitaci&oacute;n al odio y la hostilidad hacia mujeres, especialmente hacia aquellas en contextos de prostituci&oacute;n, al colocar una figura femenina mutilada y quemada como mensaje intimidatorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una mujer de goma, en la basura                            </span>
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        Puede tambi&eacute;n ser interpretado como una estrategia de coacci&oacute;n o escarnio p&uacute;blico dirigida a un colectivo concreto. El art&iacute;culo 169 establece que &ldquo;El que amenazare a otro con causarle un mal que constituya delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioecon&oacute;mico, ser&aacute; castigado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si se lograra determinar que el acto buscaba amedrentar, condicionar o limitar la libertad de las mujeres que trabajan en esa zona, podr&iacute;a considerarse un delito de amenazas no condicionales (art. 171.7 CP), ya que el mal con el que se amenaza, de no ser constitutivo de delito, s&iacute; causa temor, ya que adem&aacute;s de dirigirse contra todo un colectivo identificable y presumi&eacute;ndose que busca la intimidaci&oacute;n o condicionar la libertad de estas mujeres, incluso puede tener cabida dentro del delito de coacciones (art. 172.1 CP), en la medida en que pretenda imponer el miedo o controlar el comportamiento de este grupo vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        El hecho del objeto usado es un signo evidente de hacia qui&eacute;n va dirigido el mensaje y el contexto de colocarlo cerca de un burdel hace que se pueda identificar claramente el colectivo en concreto, siendo una puesta en escena para provocar la atemorizaci&oacute;n de mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n; imposici&oacute;n del miedo para reforzar la amenaza y condicionamiento de libertad y comportamiento de estas mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Si el acto estaba orientado a humillar o degradar colectivamente a las mujeres que transitan por la zona, especialmente en su condici&oacute;n de mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n, podr&iacute;a considerarse una vulneraci&oacute;n del derecho a la integridad moral protegido por el art&iacute;culo 15 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola. El art&iacute;culo 173 castiga el delito contra la integridad moral, castigando aquellos actos que atenten contra la dignidad de una persona, a trav&eacute;s de actos hostiles, vejatorios, humillantes o degradantes. La quema de la mu&ntilde;eca supone un ataque a la dignidad colectiva de las mujeres que practican la prostituci&oacute;n, afectando su integridad moral, especialmente si se prueba la intenci&oacute;n de humillar o vejar p&uacute;blicamente a este colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Se puede defender, por tanto, que se trata de una violencia simb&oacute;lica que busca la agresi&oacute;n, la humillaci&oacute;n y la intimidaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bien, pues todas estas cuestiones legales, que incluso da un poco de pereza leer en estos tiempos de <em>scroll</em>, nuca se podr&aacute;n aplicar al caso de nuestra v&iacute;ctima porque las fuerzas de seguridad del estado mandaron al cami&oacute;n de la basura a recogerla y borrar toda huella (si me estoy equivocando y est&aacute;n inmersas en una exhaustiva investigaci&oacute;n, me disculpo sinceramente.)
    </p><p class="article-text">
        Pero no termino, porque hay, adem&aacute;s, sentencias que pueden servir para fundamentar argumentos sobre la gravedad del hecho y la ilegalidad del mismo.
    </p><p class="article-text">
        STS 606/2020, de 25 de noviembre: El Tribunal Supremo considera que la incitaci&oacute;n al odio no requiere necesariamente una llamada directa a la violencia f&iacute;sica, sino que puede consistir en actos que degraden, humillen o legitimen el desprecio hacia un colectivo.
    </p><p class="article-text">
        STS 627/2022, de 23 de junio: La difusi&oacute;n de mensajes o s&iacute;mbolos con contenido mis&oacute;gino puede ser perseguida penalmente si existe intenci&oacute;n discriminatoria, incluso cuando se presenten bajo formas &ldquo;art&iacute;sticas&rdquo; o simb&oacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        STS 848/2021, de 28 de octubre: La integridad moral puede verse lesionada tambi&eacute;n mediante formas indirectas, como actos simb&oacute;licos que resultan humillantes por su carga sexista o discriminatoria.
    </p><p class="article-text">
        Esa mu&ntilde;eca no era nadie, torturada y desaparecida, ignorada por las autoridades. Sin embargo, sabemos quien eres t&uacute;: el que niega la violencia machista, el que veja sin pesta&ntilde;ear, el que se esconde tras un teclado diciendo barbaridades, el siervo del patriarcado, el de &ldquo;qu&eacute; exageradas&rdquo; y el &ldquo;ya no se puede decir nada&rdquo;, el que adora a las mujeres porque tiene madre. Podr&iacute;a seguir hasta el infinito, pero no hace falta, identificamos tu hedor a kil&oacute;metros de distancia. Solo recuerda que nosotras tambi&eacute;n nos reconocemos, hemos aprendido a actuar organizadas y en silencio, pero sabemos gritar cuando hace falta y poner voz a nuestras hermanas desaparecidas. S&iacute;, tambi&eacute;n a las de pl&aacute;stico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/lineas-creacion-colectiva_132_12455312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jul 2025 04:01:07 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Fisionomía de una imagen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fisionomia-imagen_132_12096083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1f5d2b0-38de-4268-9f00-b1440a0993db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fisionomía de una imagen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres que se ven en la imagen no aplauden, usan las únicas herramientas de las que disponen para ser escuchadas mientras gritan “¡fuera racistas del ayuntamiento!”</p></div><p class="article-text">
        No est&aacute; claro el origen de la expresi&oacute;n 'una imagen vale m&aacute;s que mil palabras', lo que s&iacute; parece cierto es que fue la industria del autom&oacute;vil norteamericana la que la populariz&oacute; en 1913, en los tiempos en los que las instant&aacute;neas no eran un imperio y nadie sab&iacute;a lo que era el Photoshop. En contraposici&oacute;n, el proverbio ingl&eacute;s 'pictures are the books of the unlearned' ('las im&aacute;genes son los libros de los ignorantes') eleva cualquier disciplina escrita a una &eacute;lite muy por encima de las artes visuales.
    </p><p class="article-text">
        Ha llovido mucho desde el nacimiento del refranero o de expresiones populares que seguimos utilizando cotidianamente y que, sin embargo, adquieren, sin darnos cuenta, nuevas dimensiones. La fotograf&iacute;a que acompa&ntilde;a estas l&iacute;neas, requiere un pie de foto poco ortodoxo. En ella pueden verse los escudos del Estado espa&ntilde;ol y de la Villa de Molina, sus banderas hom&oacute;logas y tambi&eacute;n la europea.&nbsp;Se ven dos se&ntilde;ores con traje sonriendo y d&aacute;ndose un cari&ntilde;oso abrazo, prensa rode&aacute;ndoles y a sus pies el pueblo, sobre todo mujeres con <em>hijab</em>. Parece que aplauden. As&iacute;, en frio, una pensar&iacute;a que &ldquo;est&aacute;n celebrando algo&rdquo;, otro dir&iacute;a que &ldquo;han premiado a alguna autoridad&rdquo; y alg&uacute;n valiente osar&iacute;a concluir con un &ldquo;qu&eacute; bonita imagen, parece un ayuntamiento con mucha poblaci&oacute;n de or&iacute;genes diversos bien avenidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es bien distinta, es 24 de febrero, el Ayuntamiento de Molina de Segura, Murcia; acaba de finalizar el pleno extraordinario solicitado por la oposici&oacute;n (PSOE) exigiendo el cese del primer teniente alcalde, Antonio Mart&iacute;nez (Vox), tras la publicaci&oacute;n de un v&iacute;deo en TikTok. El v&iacute;deo en cuesti&oacute;n parece que fue tomado desde el coche del propio Antonio Mart&iacute;nez mientras conduc&iacute;a. Grab&oacute; sin consentimiento a vecinas del municipio, en su mayor&iacute;a musulmanas, llevando a sus hijas e hijos menores al colegio. Pod&iacute;an verse los rostros de las mujeres, los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, adem&aacute;s, a&ntilde;ad&iacute;a a la publicaci&oacute;n el siguiente texto escrito: &ldquo;Con las barrigas de nuestras mujeres os conquistaremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la imagen le preceden la exposici&oacute;n de la solicitud de la oposici&oacute;n y las intervenciones tanto del Espacio Social por la Convivencia de Molina de Segura, como de Interbarrios, manifestando su m&aacute;s profundo rechazo al v&iacute;deo y solicitando tambi&eacute;n el cese del teniente alcalde. Las dos &uacute;ltimas organizaciones mencionadas, est&aacute;n compuestas por entidades de una trayectoria m&aacute;s que significativa en el municipio, abogan por una convivencia amable, acogedora y plural. Intervino el protagonista tambi&eacute;n, por supuesto, sin hacer menci&oacute;n alguna al motivo que le llevaba a estar ah&iacute;; s&iacute; que mencion&oacute; al Imperio Romano y a la Grecia cl&aacute;sica e incluso a la dieta mediterr&aacute;nea, &iexcl;ah!, y a la ideolog&iacute;a <em>woke</em>, por darle un color de modernidad. El alcalde Jos&eacute; &Aacute;ngel Alfonso (PP), por su parte, tom&oacute; la palabra para explicar que no le correspond&iacute;a a &eacute;l ser juez y&nbsp;que como se hab&iacute;a interpuesto <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/iu-verdes-denuncia-vox-fiscalia-incitar-odio-region-murcia_1_12073069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una denuncia a la fiscal&iacute;a</a>, lo dejaba en manos de la justicia. Y ya est&aacute;,&nbsp;listo de papeles.
    </p><p class="article-text">
        Durante las intervenciones el pleno estaba repleto y candente, no cab&iacute;a un alma, las personas asistentes se agolpaban intentado escuchar, incluso desde fuera. La tensi&oacute;n iba en aumento: &ldquo;Que pida disculpas&rdquo; unas, &ldquo;Que se callen los rojos&rdquo; otro; &ldquo;Que hable del v&iacute;deo&rdquo; indignada una, &ldquo;Queremos la reconquista&rdquo; otra experta en historia; &ldquo;&iexcl;Verg&uuml;enza!&rdquo; casi todas, &ldquo;Venga, a casa a limpiar&rdquo; el del gorro de felpa caqui. La liebre estaba a punto de saltar y hab&iacute;a demasiados tiradores disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que se ven en la imagen no aplauden, usan las &uacute;nicas herramientas de las que disponen para ser escuchadas mientras gritan &ldquo;&iexcl;fuera racistas del ayuntamiento!&rdquo;. No s&oacute;lo ellas, es el clamor de la Molina de Segura palpitante, la que cuida a sus vecinos y vecinas, la que protege a sus ni&ntilde;as y ni&ntilde;os. Arriba, los que se abrazan y sonr&iacute;en, son Antonio Mart&iacute;nez y <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/perfil-murcia-luis-gestoso-pp_1_1454983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Gestoso</a>. Pero aqu&iacute; las cosas tampoco son lo que parecen, los abucheos les calan por dentro y les manchan por fuera. Tras ese abrazo hicieron mutis por el foro por la puerta lateral, evitando el paseo de la verg&uuml;enza. A los dos minutos reaparecieron, cual <em>vedetes amateurs</em>,&nbsp;con risotadas impostadas: &ldquo;Venga, que no pasa nada&rdquo;, dice Gestoso, y a Mart&iacute;nez se le lee un pensamiento folcl&oacute;rico, &ldquo; dientes, dientes&rdquo;. Iban protegidos por unos cuantos hombres con uniforme y otros con trajes no identificados, atrincherados y escoltados. Tras el s&eacute;quito, un hombre iracundo, babeante, gritaba a las madres &ldquo;&iexcl;fuera vosotras!&rdquo;, su boca parec&iacute;a un aspersor, por suerte moj&oacute; a los del uniforme. No s&eacute;, a m&iacute; me parece una imagen lejana a la de un reconquistador, eso de lo que se jacta ser Antonio Mart&iacute;nez, pero claro, no soy experta en historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fisionomia-imagen_132_12096083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 19:57:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fisionomía de una imagen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cosas de pobres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cosas-pobres_132_11398042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a44492db-c348-4d94-a8f1-8017972ffba0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cosas de pobres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No gastamos mucho en sistemas de seguridad, no podríamos pagarlos, pero tampoco hay mucho que proteger en nuestras casas. ¡Claro! Como nuestros electrodomésticos son tan baratos, nadie los quiere</p></div><p class="article-text">
        En noviembre de 2023 Oxfam y el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo, publican<a href="https://www.oxfam.org/es/notas-prensa/el-1-mas-rico-contamina-tanto-como-los-dos-tercios-mas-pobres-de-la-humanidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.oxfam.org/es/notas-prensa/el-1-mas-rico-contamina-tanto-como-los-dos-tercios-mas-pobres-de-la-humanidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Igualdad clim&aacute;tica: un planeta para el 99%</em></a>.&ldquo;. Se trata de una investigaci&oacute;n que revela que &rdquo;el 1 % m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n mundial gener&oacute; en 2019 la misma cantidad de emisiones de carbono que los 5000 millones de personas que componen los dos tercios m&aacute;s pobres de la humanidad&ldquo;. Afirman tambi&eacute;n que&nbsp;&rdquo;se calcula que cualquier persona perteneciente al 99 % m&aacute;s pobre de la humanidad tardar&iacute;a alrededor de 1500 a&ntilde;os en generar las emisiones que los milmillonarios m&aacute;s ricos producen en un a&ntilde;o&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Apenas se extraen aqu&iacute; dos conclusiones del estudio, es una simplificaci&oacute;n, el informe consta de 136 p&aacute;ginas y se trata de un s&oacute;lo documento. La relaci&oacute;n cambio clim&aacute;tico y desigualdad es complicada, tiene varias aristas y precisamente las investigaciones exhaustivas tratan de despejar dudas y aclarar conceptos para dar soluciones al nefasto devenir. En resumen, no existen respuestas f&aacute;ciles para cuestiones complejas. Sea como sea, la comunidad cient&iacute;fica internacional coincide en que las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad humana, en particular por el uso de combustibles f&oacute;siles y la deforestaci&oacute;n, han provocado que la temperatura media de la superficie terrestre aumente y que esto cause consecuencias negativas para el bienestar humano y para los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo en lo que tambi&eacute;n coinciden las investigaciones: el Sur Global, es decir, la parte pobre del mundo, sufre m&aacute;s las consecuencias del cambio clim&aacute;tico. El nuevo concepto <em>apartheid clim&aacute;tico</em> hace referencia al aislamiento en el que viven los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos, lejos de las cat&aacute;strofes naturales, mientras que las personas m&aacute;s afectadas por sus impactos son aquellas que viven en la pobreza, dependientes del entorno natural y las cosechas, sin recursos para hacer frente a la p&eacute;rdida de viviendas o ganado, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Como digo, la relaci&oacute;n desigualdad, cambio clim&aacute;tico y econom&iacute;a, no es algo que se resuelva con absolutos u opiniones improvisadas. Adem&aacute;s, hacerle frente es uno de los mayores retos globales actualmente.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, recientemente,&nbsp;Rub&eacute;n Mart&iacute;nez Alpa&ntilde;ez, diputado y portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Vox, doctor en econom&iacute;a y funcionario p&uacute;blico en un puesto de responsabilidad y que, por lo tanto, a sus declaraciones se les supone cierta garant&iacute;a de argumentaci&oacute;n sustentable, tras negar el cambio clim&aacute;tico, ha asegurado que de existir tal cosa, &ldquo;los ricos consumen menos energ&iacute;a porque son los que pueden comprarse electrodom&eacute;sticos m&aacute;s caros.&rdquo; De d&oacute;nde se deduce que, seg&uacute;n su opini&oacute;n, las personas pobres tendr&iacute;an mayor responsabilidad sobre el imaginado cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que cuando el se&ntilde;or Alpa&ntilde;ez se refiere a las personas pobres, son aquellas que vivimos, hemos vivido o somos susceptibles de vivir en el umbral de la pobreza, es decir, aquellas con unos ingresos mensuales menores a 916 &euro;. Seg&uacute;n los resultados publicados por la EAPN en <a href="https://www.eapn.es/ARCHIVO/documentos/noticias/1709121955_el-estado-de-la-pobreza.-primer-avance-resultados-febrero-2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El estado de la pobreza 2024 </em></a>, somos 9,7 millones de personas en todo el estado espa&ntilde;ol en riesgo de pobreza. En Murcia el 30,5%, es decir, en esta regi&oacute;n una de cada tres personas vive bajo el umbral de la pobreza.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las que vivimos en esa cuerda floja, sabedoras de que a nuestro alrededor s&oacute;lo hay abismo y que, curiosamente, el suelo firme est&aacute; sobre nuestras cabezas, no solemos ser doctoras en econom&iacute;a, pero s&iacute; conocemos algunas certezas emp&iacute;ricas. Nuestras investigaciones&nbsp;nos permiten vivir razonablemente para lo pobres que somos. Lamentamos las bajas, hay demasiadas ca&iacute;das al vac&iacute;o a pesar de que una de nuestras&nbsp;troncales salva a muchas, la econom&iacute;a solidaria, &iquest;la imparten en las universidades? Luego realizamos ciertas pr&aacute;cticas que se nos antojan bastante sostenibles. Por ejemplo: hay electrodom&eacute;sticos que sencillamente sustituimos por trabajo manual (exprimidores, batidoras, ralladores); nos movemos en bicicleta, caminando o en transporte p&uacute;blico; tenemos sofisticados sistemas de subidas y bajadas de persianas con un riguroso horario y estudios de orientaci&oacute;n para mantener el calor en invierno y el fresco en verano; las batas de felpa y meterse los calcetines por dentro del pijama son nuestro abec&eacute; en temporada; aunque requiere una inversi&oacute;n inicial, la tecnolog&iacute;a de la copa menstrual se amortiza r&aacute;pidamente y ahorra residuos de celulosa al planeta; sabemos reparar y remendar; &iexcl;ah! Y no gastamos mucho en sistemas de seguridad, no podr&iacute;amos pagarlos, pero tampoco hay mucho que proteger en nuestras casas. &iexcl;Claro! Como nuestros electrodom&eacute;sticos son tan baratos, nadie los quiere. En fin, son muchas las asignaturas a aprobar para las pobres.
    </p><p class="article-text">
        Termino con una de las conclusiones de la investigaci&oacute;n de Oxfam: &ldquo;Aplicar impuestos justos a las personas m&aacute;s ricas contribuir&iacute;a a frenar tanto el cambio clim&aacute;tico como la desigualdad&rdquo;. Pero hace unos d&iacute;as, amigos del se&ntilde;or Alpa&ntilde;ez, funcionarios tambi&eacute;n y seguramente doctores, aplaud&iacute;an a un mandatario que afirmaba que &ldquo;los impuestos son una aberraci&oacute;n&rdquo;. &iexcl;Yo qu&eacute; s&eacute;! Las pobres siempre&nbsp;con nuestras cosas y los ricos eternamente con las de todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cosas-pobres_132_11398042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 May 2024 04:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cosas de pobres]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos los derechos, todos los días, a todas las personas migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/derechos-dias-personas-migrantes_132_10479145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/293647ef-0c63-433e-9383-030788bcd7a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos los derechos, todos los días, a todas las personas migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lesbos es una de las puertas principales de Europa, ya que apenas 7 km la separan de Turquía y en ella se concentra toda la vergüenza europea en gestión migratoria</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as la asociaci&oacute;n murciana Amigos de Ritsona volvi&oacute; de Lesbos. Llevan siete a&ntilde;os visitando Grecia para visibilizar y denunciar la situaci&oacute;n de las personas refugiadas que llegan al pa&iacute;s heleno. Adem&aacute;s, financian proyectos que diferentes organizaciones desarrollan en terreno, la mayor&iacute;a de ellas independientes y que Amigos de Ritsona conoce de primera mano, siendo afines a su forma de entender qu&eacute; significa ser protagonista de un proceso migratorio.
    </p><p class="article-text">
        Lesbos es una de las puertas principales de Europa, ya que apenas 7 km la separan de Turqu&iacute;a y en ella se concentra toda la verg&uuml;enza europea en gesti&oacute;n migratoria: devoluciones en caliente, campos de personas refugiadas con una ocupaci&oacute;n del hasta 500% por encima de su capacidad, abusos policiales, c&aacute;rceles ilegales, negaci&oacute;n de comida y agua, menores sin escolarizar, cuerpos sin vida en las orillas, incendios, asesinatos&hellip; Una lista de los horrores interminable y en ascenso, documentada y relatada en los medios, especialmente desde que estallara la guerra en Siria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, actualmente una de las dos realidades de la isla parece haber desaparecido. Un peque&ntilde;o trozo de tierra dividido en dos escenograf&iacute;as de un contraste que har&iacute;a cortocircuitar cualquier cable mental, si no fuera porque hemos naturalizado las dementes consecuencias del sistema mundial que venimos construyendo durante siglos. Por un lado, tenemos la Lesbos llena de terrazas coquetas, la de las melod&iacute;as festivas, la que ha recuperado el turismo y su rentable ocupaci&oacute;n tras la crisis sanitaria. Y, por otro lado, la Lesbos escondida, aquella que no conviene visibilizar, porque da&ntilde;ar&iacute;a la imagen de la primera, y porque evidencia la vulneraci&oacute;n sist&eacute;mica de los derechos humanos fundamentales por parte de Europa. No se trata de los derechos humanos como concepto abstracto, deriva que parecen estar tomando en un mar de inconcreciones publicitadas y repetidas hasta una desorientaci&oacute;n social insoportable. No, <a href="https://www.amnesty.org/es/what-we-do/universal-declaration-of-human-rights/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los derechos humanos son concretamente treinta</a> y en Lesbos se vulneran todos y cada uno de ellos, todos los d&iacute;as y a todas las personas migrantes; y s&iacute;, a menores tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas reconoci&oacute; en 1948 la declaraci&oacute;n universal de los derechos humanos como un compromiso a cumplir tras la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de terminar con los &ldquo;actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad&rdquo;. Pues bien, para verg&uuml;enza de muchos, indiferencia de otros y reafirmaci&oacute;n de demasiados, en los 1.633 km&sup2; que mide la isla, ninguno de los compromisos adquiridos hace setenta y cinco a&ntilde;os se respeta. Las que se postularon como treinta obligaciones incuestionables, se convierten en un pu&ntilde;ado de buenas intenciones imposibles de cumplir, comprimibles en unas pocas frases que viajan de naci&oacute;n en naci&oacute;n. Desde los &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; horror!&rdquo;, &ldquo;No me cuentes m&aacute;s.&rdquo;; a los &ldquo;Hay qu&eacute; ver c&oacute;mo est&aacute; el mundo.&rdquo;, &ldquo;Virgencita, virgencita, que me quede como estoy.&rdquo;; pasando por los &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le vamos a hacer?&rdquo;, &ldquo;Hay que frenar la inmigraci&oacute;n de alguna manera.&rdquo;; hasta llegar al &ldquo;Yo no soy racista, pero&hellip;&rdquo;. En apenas siete frases reconocemos la l&iacute;nea argumental que justifica la violaci&oacute;n de los treinta derechos b&aacute;sicos que deber&iacute;an ser inquebrantables. Con siete frases basta para que Inglaterra perpetre a plena luz del d&iacute;a, y haga ley,<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/reino-unido-desaloja-refugiados-habia-enviado-barcaza-legionela-agua_1_10442178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> lo que en Grecia se hace en la sombra</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de escuchar a Amigos de Ritsona, hay una pregunta que me gustar&iacute;a no hacerme: Si en Inglaterra ya son legales muchas de las cosas que las autoridades hacen a hurtadillas en Lesbos, &iquest;qu&eacute; ocurrir&iacute;a si el manto de niebla brit&aacute;nico se extendiera?
    </p><p class="article-text">
        No esperen que la prensa visibilice en masa lo que est&aacute; ocurriendo en las fronteras. Las razones son m&uacute;ltiples y escalofriantes, nada nuevo por otro lado. Pero, uno de los motivos principales es que la ayuda humanitaria se ha criminalizado y le condenan a una por tr&aacute;fico de personas en menos de lo que dura un chasquido. Las organizaciones y las periodistas sienten pavor. El miedo se supera, pero saber que visibilizar el horror puede provocar, por ejemplo, que quienes reparten comida a escondidas dejen de hacerlo, paraliza.
    </p><p class="article-text">
        En Murcia somos afortunadas, tenemos un grupo de personas que no nos deja olvidar y mirar para otro lado. De lo que relatan Amigos de Ritsona me quedo con una sola cosa, el resto lo pongo yo de los cientos de art&iacute;culos, testimonios y confesiones, mezclado con probabilidades supuestas, ya que aqu&iacute; nadie puede afirmar nada, por lo oscuro y peligroso. Una mujer negra, de una belleza que duele, est&aacute; fregando los platos. Colabora con una entidad independiente que supone uno de los pocos oasis en la isla, un espacio seguro al que acudir y refugiarse del campo de Karatepe. Simplemente est&aacute; fregando, una tarea cotidiana. Lo hace despacio, deja correr demasiado el agua. Nadie le reprocha el gasto innecesario, nadie pregunta, porque todas sabemos. Cierra el grifo cuando se agota su llanto.
    </p><p class="article-text">
        Repito: todos los derechos, todos los d&iacute;as, a todas las personas migrantes. A&ntilde;ado: los cuerpos m&aacute;s vulnerados pueden encarnar en una sola jornada, el destrozo de uno de sus derechos en repetidas ocasiones, hasta que el agresor se canse. Y s&iacute;, a menores tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/derechos-dias-personas-migrantes_132_10479145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Sep 2023 04:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos los derechos, todos los días, a todas las personas migrantes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La marca de la diferencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/marca-diferencia_132_9887674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9047695f-6f76-490f-9dad-c6641fdda6c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La marca de la diferencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca me han pedido la documentación a la salida del cine, paseando o en una manifestación. Desafortunadamente, no pueden decir lo mismo algunas personas, personas con un perfil visible y decisivo, jóvenes con rasgos árabes</p></div><p class="article-text">
        Si pienso en las veces en las que la polic&iacute;a me ha pedido la documentaci&oacute;n se reducen a seis, cuatro en carretera, en controles rutinarios, nada destacable. Las dos que restan tambi&eacute;n sobre ruedas, subida en mi bici, salt&aacute;ndome todas las normas de circulaci&oacute;n posibles. S&eacute; que esto puede ser muy reprochable, pero creo que a las personas que elegimos desplazarnos por la ciudad sin hacer ruido y sin dejar huella contaminante en una ciudad en la que se estima que hay unos 751 veh&iacute;culos por cada 1000 habitantes y subiendo (<a href="https://econet.carm.es/mapa-parque-de-vehiculos-por-1000-habitantes#:~:text=El%20n%C3%BAmero%20de%20veh%C3%ADculos%20por,en%202021%20es%20de%20751" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de 2021 del Portal Estad&iacute;stico de la Regi&oacute;n de Murcia</a>) deber&iacute;an hacernos concesiones exclusivas. Pero esto no va de circulaci&oacute;n, va de otra cosa. Las seis veces sal&iacute; airosa, alg&uacute;n rapapolvo paternalista (eso no nos lo quita nadie mujeres), pero eso es todo. Nunca me han pedido la documentaci&oacute;n a la salida del cine, paseando o en una manifestaci&oacute;n. Desafortunadamente, no pueden decir lo mismo algunas personas, personas con un perfil visible y decisivo, j&oacute;venes con rasgos &aacute;rabes.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si habr&aacute; alguna manera de saber cu&aacute;ntas detenciones de perfil &eacute;tnico se hacen por mes en nuestra ciudad, de que se hacen no tengo duda. &Uacute;ltimamente he tenido noticia de dos en los &uacute;ltimos meses, una por mes. En una de ellas tres agentes reten&iacute;an en la calle a dos j&oacute;venes, menores. A uno de los ni&ntilde;os se le hab&iacute;a bloqueado el tel&eacute;fono y no consegu&iacute;a visualizar el documento cuya fotograf&iacute;a ten&iacute;a en el dichoso aparato que no reaccionaba. Su amigo le hab&iacute;a prestado el m&oacute;vil para llamar a casa, pero su madre estaba haciendo la compra y el hermano peque&ntilde;o no acertaba a dar el n&uacute;mero completo. Despu&eacute;s de unos minutos de mucha tensi&oacute;n, por el miedo de los chicos y la hostilidad de uno de los polic&iacute;as, por fin se consigui&oacute; el NIE completo. Al m&aacute;s puro estilo Starsky y Hutch, el polic&iacute;a comunica: &ldquo;Rayo fulminante a &aacute;guila locuaz&rdquo; (esto me lo invento, pero no anda muy lejos de la realidad), comprueba la identificaci&oacute;n y no se van los tres agentes cuatro por cuatro sin antes obsequiar el rapapolvo de rigor, en esta ocasi&oacute;n no solo paternalista, tambi&eacute;n carente de cualquier se&ntilde;al de empat&iacute;a. &iquest;Adem&aacute;s de comprobar que no pod&iacute;an llev&aacute;rselos al calabozo, se percataron de que eran menores?
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de detenciones injustificadas pueden llegar a tener consecuencias desastrosas para quienes no tienen su documentaci&oacute;n en regla. Personas que desempe&ntilde;an trabajos esenciales como los cuidados o los relacionados con el sector agr&iacute;cola. Nuestras abuelas y abuelos est&aacute;n atendidos en ocasiones por personas sin cobertura m&eacute;dica. Lo que comemos est&aacute; cultivado por quienes tienen miedo de pasear por la Plaza del Cardenal Belluga porque pueden acabar en el calabozo. Tambi&eacute;n puede ser que se hayan partido el lomo durante toda la semana recogiendo patatas por cuatro chavos y les deporten sin m&aacute;s porque paseaban por Plater&iacute;a con la &uacute;nica documentaci&oacute;n que el pasaporte expedido por su pa&iacute;s de origen. Parece ciencia ficci&oacute;n, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Estamos cansadas de o&iacute;r el ya cl&aacute;sico &ldquo;no soy racista, pero&hellip;&rdquo; sumado a una la retah&iacute;la de argumentos de fantas&iacute;a. Ya los conocemos, no los voy a repetir. Habr&iacute;a que cuestionarse qu&eacute; tipo ciudad tenemos en la que hay personas que no tienen libertad de movimiento m&aacute;s all&aacute; de un puesto de trabajo cercano a la esclavitud. Y no, no es una exageraci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; vemos tantas personas negras en la gasolinera del barrio del Carmen a las 6 de la ma&ntilde;ana y sin embargo es una excepci&oacute;n encontrarlos en el Teatro Romea disfrutando de un espect&aacute;culo, por ejemplo? Sabemos que no es casualidad. Vivimos en una ciudad hostil para quienes llevan la marca de la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Y me vuelvo a preguntar, &iquest;cu&aacute;ntas detenciones por perfil &eacute;tnico habr&aacute; en nuestra ciudad?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/marca-diferencia_132_9887674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jan 2023 09:14:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La marca de la diferencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derechos inciertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/derechos-inciertos_132_9804901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/423649b4-d2a0-4bb9-a4c7-bb859035f3e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derechos inciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ocurre con frecuencia que quienes sufren el atropello son personas vulnerables a las que les hicieron agachar la cabeza demasiadas veces. En el caso de las personas extranjeras la barrera idiomática supone una desventaja de base</p></div><p class="article-text">
        <em>Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, as&iacute; como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentaci&oacute;n, el vestido, la vivienda, la asistencia m&eacute;dica y los servicios sociales necesarios.</em>
    </p><p class="article-text">
        Art&iacute;culo 25 de la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado 4 de diciembre una persona extranjera acud&iacute;a a La Arrixaca por un fuerte dolor de espalda. El servicio impecable: doctora, enfermeras, todas fueron amables y eficientes. Sin embargo, antes de disfrutar del derecho a la atenci&oacute;n sanitaria por una urgencia, recibe un papel sin opci&oacute;n de traducci&oacute;n a un idioma que pueda entender. Se trata de un compromiso de pago por la factura correspondiente a los gastos ocasionados. 
    </p><p class="article-text">
        No es ning&uacute;n secreto que los Derechos Humanos son papel mojado para muchas personas. Por otro lado, que as&iacute; sea no significa que haya que normalizarlo, al contrario, significa que es de vital importancia dar luz a todas aquellas situaciones cotidianas en las que se vulneran sin siquiera espacio para manifestar disconformidad. Ocurre con frecuencia que quienes sufren el atropello son personas vulnerables a las que les hicieron agachar la cabeza demasiadas veces. En el caso de las personas extranjeras la barrera idiom&aacute;tica supone una desventaja de base.
    </p><p class="article-text">
        Quien llevaba m&aacute;s de una semana rabiando de dolor, iba acompa&ntilde;ada por una persona residente en Murcia que quiso saber qu&eacute; documento era ese:
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Disculpe, pero nunca hab&iacute;a visto ese papel, no s&eacute; qu&eacute; significa.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pues no s&eacute;, yo lo tengo que dar.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;S&iacute;, pero no va a firmar algo que no sabe a qu&eacute; le compromete.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pues hay que firmarlo.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;D&eacute;jeme que lo lea y le saque una foto para mand&aacute;rselo a nuestra abogada.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iexcl;Ah, no! Eso no se lo puedo permitir por la Ley de Protecci&oacute;n de Datos.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero si los datos son de la persona que estoy acompa&ntilde;ando, que le saque ella la foto.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No, no. Yo no s&eacute; qui&eacute;n eres t&uacute; ni donde trabajas.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&iquest;Pero, c&oacute;mo es que puede firmar algo en donde aparecen sus datos y no puede fotografiarlo?
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bueno, es igual, que no firme, le vamos a atender igual. - Guarda el papel de forma brusca sin oportunidad a aclarar el tr&aacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta confusa conversaci&oacute;n transcurre medio a gritos, no porque hubiera enfado, sino por la pantalla de metacrilato entre las dos interlocutoras y por la megafon&iacute;a entre el interior y el exterior del muro transparente, que fallaba m&aacute;s que una escopeta de feria. Se sumaba que otra persona extranjera, tambi&eacute;n confusa, intentaba hacerse entender en el punto de informaci&oacute;n contiguo. Las de fuera intentaban ayudarse, las de dentro agilizar los procesos porque se hac&iacute;a cola.
    </p><p class="article-text">
        Tras la negativa por un lado de firmar algo que no se terminaba de comprender y por el otro, el arrebato del documento en cuesti&oacute;n, se entregan otros papeles que advierten de la obligatoriedad de remitir las acreditaciones necesarias para beneficiarse del servicio de asistencia sanitaria en el plazo de 10 d&iacute;as y que &ldquo;de no recibirse se declara deca&iacute;do en dicho tr&aacute;mite y se proceder&aacute; a la facturaci&oacute;n de la asistencia conforme a derecho.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Queda la incertidumbre de qu&eacute; ocurrir&aacute; transcurridos los 10 d&iacute;as. &iquest;Llegar&aacute; la factura por ejercer el derecho a una asistencia sanitaria de urgencia? &iquest;De cu&aacute;nto ser&aacute;? Se instaura un miedo en quien no tiene los recursos para abonar la cuant&iacute;a, sea cual sea. Y lo peor de todo, se genera un temor al socorro como ocurriera durante el mandato de Rajoy. A&uacute;n hoy hay personas migrantes sin recursos que no acuden al m&eacute;dico por miedo a no poder pagar los costos, es la estela que el PP dej&oacute; negando el derecho a la sanidad p&uacute;blica a inmigrantes ilegales y a nacionales no cotizantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/derechos-inciertos_132_9804901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Dec 2022 05:02:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derechos inciertos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconocerse y liarse a mazazos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/reconocerse-liarse-mazazos_132_9707900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5edd9bb-7de1-439f-bdbe-294037112203_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reconocerse y liarse a mazazos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Encarnar un cuerpo de mujer supone ser una ciudadana de segunda, igual que lo es ser un hombre negro; ser mujer negra te relega a un tercer escalón inferior; mujer, negra y con discapacidad, a un cuarto por debajo… Y así podríamos seguir sumando"</p></div><p class="article-text">
        <em>La comprensi&oacute;n profunda de la &iacute;ndole de la opresi&oacute;n de la mujer, permite, por ejemplo, entender mejor la &iacute;ndole del imperialismo. Y viceversa.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El tercer mundo de las mujeres,&nbsp;Susan Sontag</em>
    </p><p class="article-text">
        No me cansar&eacute; de repetir como un mantra que el feminismo es la lucha contra todas las opresiones. A pesar de la variedad de contextos y realidades, las desigualdades se asemejan y sufren cotidianidades parecidas. As&iacute; ocurre con el racismo que encuentra paralelismos con el machismo, y solo hay que echar un vistazo a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a m&aacute;s cercano. Adem&aacute;s, las desigualdades se suman y si ser mujer supone no acceder a puestos de trabajo mejor remunerados o ser diana de juicios constantes con respecto al aspecto f&iacute;sico o las capacidades profesionales, por ejemplo, ser mujer extranjera acusa a&uacute;n m&aacute;s la posibilidad de que el ejercicio de los derechos fundamentales se vea da&ntilde;ado. Encarnar un cuerpo de mujer supone ser una ciudadana de segunda, igual que lo es ser un hombre negro; ser mujer negra te relega a un tercer escal&oacute;n inferior; mujer, negra y con discapacidad, a un cuarto por debajo&hellip; Y as&iacute; podr&iacute;amos seguir sumando. Por supuesto que el terreno se allana cuando se posee un buen patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Qued&eacute;monos en el segundo pelda&ntilde;o de esa escalera invertida y maldita. All&iacute; donde hay vulnerabilidad acechan depredadores con ansias de ejercer su poder. La sexualizaci&oacute;n de los cuerpos femeninos es la misma para los cuerpos negros, tambi&eacute;n los de los hombres. No he escuchado una vez, ni dos, ni tres, sino varias, que un hombre negro relate el acoso de un hombre blanco por la calle. Ocurre de una forma m&aacute;s clandestina, porque contamos aqu&iacute; con que la homosexualidad tambi&eacute;n tiene su parte condenatoria (seguimos sumando), y no es f&aacute;cil para un hombre contar que ha sido acosado por una persona de su mismo sexo y por tanto hay menos visibilizaci&oacute;n. Pero ah&iacute; est&aacute;, en nuestras calles. A los hombres negros no s&oacute;lo les vigila en los supermercados, como si el color de la piel definiera una inclinaci&oacute;n natural hacia el delito, tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas de acoso sexual en la v&iacute;a p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un hombre negro cuenta que ha sido v&iacute;ctima de acoso, lo hace con sorpresa, incredulidad y algo de inocencia. En su pa&iacute;s de origen es muy posible que nunca viviera nada parecido y cuando un hombre blanco desconocido se le aproxima, en principio amable, conf&iacute;a en la bondad de los desconocidos. A veces tarda en entender qu&eacute; est&aacute; ocurriendo, dependiendo de la sutileza del acosador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; le lleva a un hombre blanco, una noche cualquiera en el Barrio del Carmen, a interceptarle el paso con su coche a un hombre negro? &iquest;A ofrecer dinero a cambio de sexo a un desconocido extranjero o a acosarle a mensajes para conseguir un encuentro a pesar de la negativa? Saberse en el primer escal&oacute;n, pensar que ese otro hombre tal vez necesite el dinero para comer esa semana, que es probable que se encuentre en situaci&oacute;n irregular y que no vaya a poner una denuncia y ya de paso es probable que le excite el exotismo popularmente sexualizado gracias a la pornograf&iacute;a, al negro del WhatsApp y a la perpetuaci&oacute;n de la cosificaci&oacute;n de las personas que nos encontramos en las escaleras de abajo. Desafortudamente, y aunque no ha de ser as&iacute; necesariamente, es muy probable que efectivamente el senegal&eacute;s o el maliense que viven en el barrio tengan dificultades para pasar la semana o el d&iacute;a, porque volvemos al principio, &iquest;cu&aacute;ntas personas negras hemos visto trabajar en Murcia en un banco, en un despacho de arquitectura o regentando un restaurante? Las personas negras no acceden a puestos de poder en nuestra regi&oacute;n. &iquest;Te suena de algo? Huelga decir que si el cuerpo negro, en las mismas circunstancias descritas, adem&aacute;s es de mujer, tiene una alta probabilidad no solo de ser acosado, sino que tambi&eacute;n violado.
    </p><p class="article-text">
        Estas l&iacute;neas pecan de ciertas generalidades y t&oacute;picos. Me he dejado a los hombres de origen magreb&iacute; o provenientes de otros pa&iacute;ses, que tambi&eacute;n sufren lo suyo, porque es material para m&aacute;ster y aqu&iacute; no cabe todo. Es posible que muchas personas negras no se sientan identificadas, pero hay muchas otras que s&iacute;. No son m&aacute;s que retazos de relatos que llevo a&ntilde;os escuchando y son id&eacute;nticos a los que yo he vivido en mi cuerpo de mujer. Reconocerse en el mismo pelda&ntilde;o es fundamental para identificar a quienes tenemos arriba y abajo. Es el primer paso para empezar a derribar la maldita escalera, a mazazos si hace falta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/reconocerse-liarse-mazazos_132_9707900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Nov 2022 05:01:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reconocerse y liarse a mazazos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Feminismo,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por una mota bastarda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mota-bastarda_132_9628297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c16b4112-68c8-4767-8363-96cd4291666c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por una mota bastarda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Así como los roles de género tienen implicaciones directas en las decisiones urbanas, los espacios también pueden contribuir a un cambio de realidades"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos muy equivocadas, muy equivocados y muy equivocades si no estamos dispuestas, dispuestos, a llegar a todos los lugares y especialmente a aquellos entre comillas intrascendentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Palabras de&nbsp;Mar&iacute;a Galindo extra&iacute;das del <a href="https://www.ivoox.com/presentacion-feminismo-bastardo-audios-mp3_rf_78145207_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podcast Ruda FM</a> en la presentaci&oacute;n de su libro Feminismo Bastardo.
    </p><p class="article-text">
        La llamada Mota del R&iacute;o siempre me pareci&oacute; un fiel reflejo de la sociedad citadina murciana. Qui&eacute;nes la disfrutan y c&oacute;mo la disfrutan representan nuestra forma de vida y el papel que desempe&ntilde;amos en este entramado, un sistema aparentemente firme y sin embargo pendiente de un hilo. Pero m&aacute;s all&aacute; de las fragilidades de nuestra sociedad, que son muchas y espeluznantes, el carril bici ha sido testigo este pasado mes de septiembre de las posibilidades de cambio a trav&eacute;s de la reconquista de espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como los roles de g&eacute;nero tienen implicaciones directas en las decisiones urbanas, los espacios tambi&eacute;n pueden contribuir a un cambio de realidades. El urbanismo con perspectiva de g&eacute;nero propone revisar las &aacute;reas p&uacute;blicas para que se conviertan en lugares que fomenten el intercambio, la ayuda mutua y la generaci&oacute;n de comunidad. El feminismo urbano se fundamenta sobre diferentes conceptos entre los que se encuentran el de seguridad, accesibilidad y el de representatividad. Echemos un vistazo ahora a la <em>v&iacute;a amable</em> a orillas del Segura.
    </p><p class="article-text">
        Se dir&iacute;a que un paseo tan cercano al centro, libre del tr&aacute;fico a motor, amplio, que ofrece un acercamiento a la naturaleza m&aacute;s o menos digno (teniendo en cuenta las caracter&iacute;sticas del entorno), tiene como objetivo ser un lugar para el desahogo, la distensi&oacute;n y el recreo, para descansar al fin del ajetreo urbano. Se dir&iacute;a tambi&eacute;n que dicho objetivo es un derecho accesible para todo el conjunto de la sociedad sin distinciones ni exclusiones. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien exclame: &ldquo;&iexcl;Pues claro! Al carril bici puede acudir quien quiera y cuando quiera&rdquo;. Sin embargo es f&aacute;cil identificar a los protagonistas de este escenario: los <em>winners,</em> hombres con un vestuario escogido con m&aacute;s cuidado que el una vedete, incluso m&aacute;s ajustado, ropa saludable y sudable que deja una estela olorosa de suavizante a su paso. Suelen ir en pelotones a lomos de una bici no barata. Son blancos, fuertes, murcianos de pro y espa&ntilde;oles de primera orden. No frenan, como camiones en autov&iacute;a. Nadie sabe qu&eacute; marca de vital importancia est&aacute;n persiguiendo pero el resto de personajes secundarios tenemos que apartarnos cuando aparecen en escena.&nbsp;Tambi&eacute;n llevan su texto aprendido para increpar a las extras: &ldquo;&iexcl;Guapa!&rdquo; o &ldquo;&iexcl;Est&aacute;s en forma! &iquest;Eh?&rdquo; Pero cuidado si no eres lo suficientemente adecuada o provocas que pierdan un segundo de su cron&oacute;metro de atrezo: &ldquo;&iexcl;Eeeeh! &iexcl;Aparta!&rdquo; o &ldquo;&iexcl;Ciudado, joder!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Es curioso c&oacute;mo el deporte de competici&oacute;n, incluso el fanfarr&oacute;n y dominguero, goza de un prestigio naturalizado ocupando un espacio en las ciudades que deber&iacute;a ser disfrutado tambi&eacute;n por el resto de personas cuyo pecado consiste en ir a otro ritmo. La propia concepci&oacute;n del camino te est&aacute; diciendo, &ldquo;hazte a un lado, perdedora&rdquo;. El asfalto ocupa m&aacute;s del doble que la zona de tierra supuestamente destinada para qui&eacute;nes vamos m&aacute;s despacio. Pocas veces ver&eacute;is a criaturas peque&ntilde;as so&ntilde;ando ser profesionales del patinaje por esos lares, y si&nbsp;las hab&eacute;is visto encontrar&eacute;is a una persona adulta detr&aacute;s muy preocupada, rog&aacute;ndoles atenci&oacute;n por el peligro de ser arroyadas. Porque en la zona reservada para <em>no- winners</em>, te encuentras a veces expuesta a caer al r&iacute;o al rebufo de los pelotones o sencillamente desaparece el camino por invasi&oacute;n de la maleza.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco,&nbsp;la <em>v&iacute;a amable</em> se recrudece cuanto m&aacute;s te alejas de la ciudad y m&aacute;s se acerca la noche. La sensaci&oacute;n de inseguridad y de que ese no es tu lugar va en aumento con cada kil&oacute;metro que avanzas. Pues bien, a la altura de La Raya, el pasado mes de septiembre acechaba un violador, ya detenido. En cuesti&oacute;n de 15 d&iacute;as hab&iacute;a agredido al menos a tres mujeres que paseaban o hac&iacute;an deporte. No era la primera vez, en 2018 ten&iacute;amos al <a href="https://blogs.laopiniondemurcia.es/el-caso/2018/09/22/el-agresor-de-la-mota-del-rio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agresor de la Mota</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cansadas de la desprotecci&oacute;n, de la falta de voluntad de repensar un espacio evidentemente peligroso para gran parte de la poblaci&oacute;n, un grupo de mujeres se organiz&oacute; no solo para denunciar y visibilizar lo que estaba pasando sino tambi&eacute;n para peinar la zona, reconocerla y hacerla suya. Podr&iacute;a parecer un gesto insignificante, pero para quienes sentimos inseguridad al caminar, es un acto que trasciende, nos acompa&ntilde;a y nos da aliento para seguir avanzando. Si la falta de voluntad pol&iacute;tica no hace por transformar los espacios, lo haremos nosotras, las <em>loser</em>, las bastardas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mota-bastarda_132_9628297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Oct 2022 04:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por una mota bastarda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Ríos,Carril bici,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cita de la cita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cita-cita_132_9542916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8882cc2-6a39-4d90-ab19-2fb7bd2c4089_16-9-discover-aspect-ratio_default_1056451.jpg" width="1080" height="608" alt="“En este momento no hay citas disponibles. En breve, la Oficina pondrá a su disposición nuevas citas”. Un mensaje aparentemente esperanzador, el vuelvaustedmañana del siglo XXI"></p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Ese extranjero que se establece en este pa&iacute;s, no viene a sacar de &eacute;l el dinero, como usted supone; necesariamente se establece y se arraiga en &eacute;l, y a la vuelta de media docena de a&ntilde;os, ni es extranjero ya ni puede serlo; sus m&aacute;s caros intereses y su familia le ligan al nuevo pa&iacute;s que ha adoptado; toma cari&ntilde;o al suelo donde ha hecho su fortuna, al pueblo donde ha escogido una compa&ntilde;era; sus hijos son espa&ntilde;oles, y sus nietos lo ser&aacute;n.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">'Vuelva usted ma&ntilde;ana', Mariano Jos&eacute; de Larra</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Monsieur Sans-d&eacute;lai, a quien F&iacute;garo trat&oacute; de persuadir en su empe&ntilde;o por hacer negocios en Espa&ntilde;a, no imaginaba las trabas y los laberintos, producto de la desidia institucionalizada, con los que se iba a encontrar. Por otro lado monsieur Sans-d&eacute;lai era extranjero, s&iacute;, pero blanco, europeo y acaudalado, ten&iacute;a un hogar confortable y seguro al que volver si nada sal&iacute;a seg&uacute;n lo previsto. Ha llovido mucho y actualmente un buen fajo de billetes te abre puertas en cualquier rinc&oacute;n del planeta. Sin embargo, a pesar de las distancias, tanto de tiempo como de fondo y forma, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>vuelvaustedma&ntilde;ana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se repite como un mantra sat&aacute;nico, como un rasca y gana eterno en el que las personas extranjeras que vienen con todas las esperanzas puestas en una nueva y mejor existencia, siempre pierden; est&aacute;n dispuestas a trabajar duro, a poner cuanto esfuerzo haga falta para conseguir una vida digna de ser vivida, pero nada de esto importa cuando la respuesta es un rotundo e irrevocable </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>vuelvaustedma&ntilde;ana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para cualquier tr&aacute;mite en la oficina de extranjer&iacute;a se ha de solicitar cita previa a trav&eacute;s de la sede electr&oacute;nica de las administraciones p&uacute;blicas del gobierno. Las personas solicitantes de asilo de la Regi&oacute;n de Murcia que desean la expedici&oacute;n o renovaci&oacute;n de sus documentos, tras seguir todos los pasos en la web, lo habitual es que topen con el siguiente mensaje: &ldquo;En este momento no hay citas disponibles. En breve, la Oficina pondr&aacute; a su disposici&oacute;n nuevas citas&rdquo;. Un mensaje aparentemente esperanzador, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>vuelvaustedma&ntilde;ana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> del siglo XXI. Lo mismo ocurre para la solicitud de asilo, o lo que se llama &ldquo;la cita de la cita&rdquo;, y no, no es broma, Larra o Groucho Marx se hubieran frotado las manos, es material del bueno. La desidia institucional se supera a s&iacute; misma y se vuelve violencia sist&eacute;mica legalizada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero vayamos por partes. Despu&eacute;s de todo, si has le&iacute;do hasta aqu&iacute;, algo de inter&eacute;s tienes. Ahora rem&aacute;ngate que entramos en harina. </span>
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por lo que dice la ley, art&iacute;culo 6.1 de la Directiva 2013/33UE: &ldquo;los Estados miembros velar&aacute;n por que, en un plazo de tres d&iacute;as despu&eacute;s de la presentaci&oacute;n de una solicitud de protecci&oacute;n internacional, se proporcione al solicitante un documento expedido a su nombre que certifique su condici&oacute;n de solicitante o acredite que est&aacute; autorizado a permanecer en el territorio del Estado miembro mientras su solicitud est&aacute; en tr&aacute;mite o pendiente de examen&rdquo;. Continuemos con lo que ocurre en la realidad: en el plazo de tres d&iacute;as lo &uacute;nico que con seguridad puedes conseguir es la captura de la pantalla de tu solicitud de cita con el texto anteriormente expuesto,&nbsp;o sea, que no hay cita para ti. Por supuesto para una persona que ha pasado por el periplo de migrar desde Mali, Marruecos o Afganist&aacute;n, lo m&aacute;s probable es que para cuando entienda algo de nuestro entramado burocr&aacute;tico haya perdido varios de sus derechos por quedarse fuera de plazo y aun entendi&eacute;ndolos perder&aacute; oportunidades, inclin&aacute;ndose cada vez m&aacute;s hacia una vida de marginaci&oacute;n y miseria. Sin una prueba oficial que demuestre que has iniciado los tr&aacute;mites para tu regularizaci&oacute;n o que tienes intenci&oacute;n de hacerlo, no puedes acceder siquiera a unas clases de espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        En la oficina de extranjer&iacute;a de Murcia recibes diferentes respuestas, cuanto menos sorprendentes, cuando preguntas al funcionariado por las razones de tal desprop&oacute;sito o reclamas alg&uacute;n tipo de soluci&oacute;n. Te despachan con una naturalidad pasmosa: &ldquo;pasa en todas las comunidades&rdquo;, &ldquo;han debido de jaquear el sistema porque desaparecen las citas en cuesti&oacute;n de minutos&rdquo;, &ldquo;vete probando&rdquo;, &ldquo;a veces salen de madrugada&rdquo;&hellip; Y no piensen que se trata de algo circunstancial. Bajo el lema &ldquo;Sin citas no hay derechos&rdquo;, en 2019, varias ONGs, juristas y migrantes denunciaron esta dram&aacute;tica situaci&oacute;n cuya consecuencia es la vulneraci&oacute;n de los derechos de muchas personas. En 2020 en este mismo peri&oacute;dico se denunci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/venta-wallapop-citas-comisarias-extranjeria-100-euros_1_6163768.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la venta de citas por wallapop</a> por valor de 100&euro; y si&nbsp;preguntas hoy a cualquier migrante te dir&aacute; que se pueden comprar citas por valor de 300 euros o m&aacute;s, depende de la oferta, la demanda y la impunidad. As&iacute; de crudo y as&iacute; seguir&aacute; ma&ntilde;ana, y ma&ntilde;ana, y ma&ntilde;ana&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cita-cita_132_9542916.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Sep 2022 06:28:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cita de la cita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Extranjería,Migrantes,Asilo,Solicitantes de asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La conquista silenciosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/conquista-silenciosa_132_8930597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ea08eb6-e702-44f1-a3c9-9c78a0ff8571_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La conquista silenciosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rescatarnos no es delito, es obligación de estado. Pero si lo tuyo fue una huida desesperada por tu supervivencia nadie te busca, el operativo consiste en devolverte al lugar del que saliste antes de que pises tierra prometida</p></div><p class="article-text">
        <em>Como una riada que comienza inundando las cotas de nivel inferior, serpenteando por los valles, y despu&eacute;s, paulatinamente, va subiendo por las laderas, as&iacute; las sepulturas fueron ganando terreno&hellip; </em>
    </p><p class="article-text">
        'Todos los nombres', Saramago
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado uno de marzo a primera hora de la ma&ntilde;ana llegaron a las costas de Lesbos siete cuerpos inertes, no llevaban identificaci&oacute;n, no hab&iacute;a rastro de ninguna embarcaci&oacute;n, como ca&iacute;dos del cielo, as&iacute;, sin m&aacute;s. Al d&iacute;a siguiente una mujer, tambi&eacute;n sin pistas. Solo una evidencia, no eran personas europeas, porque no eran blancas y porque el mar las devolvi&oacute; a la tierra. A los cuerpos no migrados, no v&iacute;ctimas de guerra, no hambrientos, a los cuerpos no hu&eacute;rfanos de libertad, el mar no los devuelve. En el caso improbable de que una persona nacida en Europa se encuentre a la deriva, se activa todo un despliegue: barcos, helic&oacute;pteros, equipos de buceo&hellip; Rescatarnos no es delito, es obligaci&oacute;n de estado. Pero si lo tuyo fue una huida desesperada por tu supervivencia nadie te busca, el operativo consiste en devolverte al lugar del que saliste antes de que pises tierra prometida, o bueno, si la pisas y no hay periodistas cerca, tambi&eacute;n es probable que te devuelvan, &iexcl;qu&eacute; m&aacute;s da! Hay muchos recursos econ&oacute;micos internacionales para los protocolos de retenci&oacute;n y devoluci&oacute;n de personas que tratan de llegar al lado bueno, no as&iacute; para quienes mueren en el intento. No existe ning&uacute;n sistema eficaz, f&aacute;cil o claro para la gesti&oacute;n de los cad&aacute;veres del crimen legal organizado.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El </span><a href="https://missingmigrants.iom.int/es/datos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Proyecto Migrantes Desaparecidos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> ha documentado, desde enero de 2014 hasta abril de 2022, la muerte de&nbsp;</span>48.037 <span class="highlight" style="--color:white;">personas en busca de una vida digna en diferentes puntos alrededor del mundo, siendo la ruta m&aacute;s mort&iacute;fera la del Mediterr&aacute;neo central con 19.307 personas muertas en ese mismo periodo. Muchas de estas v&iacute;ctimas no son identificadas y las veces que se consigue ponerles nombre, la repatriaci&oacute;n de los cuerpos supone un complicado proceso administrativo adem&aacute;s de muy costoso para las familias. A esas 48.037 vidas hay que sumarles las que nadie reclama y el mar no devuelve, la cifra es incalculable y presumiblemente aterradora. Solo el fondo marino lo sabe.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No, la gesti&oacute;n de los muertos y las muertas no es sencilla si naciste en la cara mala del mundo. Cualquier migrante tiene un caso cercano de alguien que se mont&oacute; en una patera y nunca m&aacute;s se supo. En las redes sociales abundan gritos de auxilio de familiares y amistades preguntando por Aminata, Mounaim o Babacar. Si frecuentas comisarias u oficinas de extranjer&iacute;a, encontrar&aacute;s al primo de Bilal o la t&iacute;a Amal, que buscan desesperadamente alguna pista sin hallar consuelo. En los pa&iacute;ses de origen hay nuevos rituales para dar sepultura a los </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>seguramente-muertos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en el mar. En algunas zonas de Mali, por ejemplo, se celebran entierros en los que, a falta de cad&aacute;ver, se le llora a una mano de mortero de madera para moler cereal, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>kolongala</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en bambara. La sombra del llamado primer mundo todo lo cubre, incluso aquello que fotografiamos en nuestros viajes organizados por pintoresco y peculiar para nuestros ojos, le&iacute;dos e ignorantes a partes iguales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cada </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>kolongala</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> tiene nombre y cara y madre, pero sus cuerpos salen a flote sin identificaci&oacute;n, desfigurados a veces, desmembrados otras, o resulta muy pesado preguntar a quienes les acompa&ntilde;aron en su traves&iacute;a mortal, &iexcl;qu&eacute; pereza! La desidia y la falta de voluntad pol&iacute;tica hacen que sean enterrados en tierra so&ntilde;ada e ingrata sin m&aacute;s epitafio que el d&iacute;a en el que carne y huesos llegaron a nuestras costas. </span><span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">Tenerife, T&uacute;nez, Lampedusa, Tarifa, </span><span class="highlight" style="--color:white;">Do&#287;an&ccedil;ay o </span><span class="highlight" style="--color:#fdfdfd;">Barbate, tras su nombre y bajo tierra, esconden las v&iacute;ctimas an&oacute;nimas. Cementerios de ciudades cercanas a las costas m&aacute;s mortales guardan miles de restos desarraigados. Para los m&aacute;s afortunados hay flores frescas que algunas buenas gentes les llevan por compasi&oacute;n. Hay sepultureros, hombres recios de oficio, que confiesan haber llorado para los que apenas tuvieron que cavar un pedacito de tierra. &nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        Aquella ma&ntilde;ana de marzo las personas refugiadas que permanecen en Lesbos desde hace a&ntilde;os sin ninguna proyecci&oacute;n de futuro quedaron mudas, el grito habitaba demasiado profundo y era tan compartido que bastaba con la mirada entre aquellos que sufren la violencia de llevar la etiqueta de <em>no-acogible</em>: &ldquo;Podr&iacute;a ser yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que las personas refugiadas que llegan a Lesbos no son noticia, ni vivas ni muertas. La actualidad es rabiosa y llevan demasiado tiempo llegando, adem&aacute;s ahora tenemos otros refugiados m&aacute;s <em>acogibles</em> y fotog&eacute;nicos. En 2007 se enterr&oacute; en Lesbos la primera persona refugiada, en 2016 el cementerio de San Pantale&oacute;n se qued&oacute; sin espacio, la morgue de la isla tuvo que traer un contenedor para guardar los cuerpos y las autoridades locales buscaron entonces una alternativa: un solar bien alejado de los vivos, tanto como los nuevos centros de detenci&oacute;n de personas refugiadas, ah&iacute; desde donde nuestra verg&uuml;enza se nos antoja invisible. Un trozo de tierra inh&oacute;spito, sin puerta ni sepulturero, sin l&aacute;pidas ni flores. Quienes lo conocen solo dir&aacute;n que es un lugar triste, no entrar&aacute;n en detalles. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Generamos v&iacute;ctimas a diario y muchas de ellas continuar&aacute;n llegando a nuestras orillas, no s&oacute;lo en Lesbos, pero las islas tienen eso de parecer micromundos a los que observar a trav&eacute;s de una mirilla. En un espacio limitado, y al cabo todos lo son, la capacidad de esconder cad&aacute;veres tambi&eacute;n es finita. Existen otros mecanismos para reducirnos al polvo que somos, eso ya se sabe, pero la llegada de los muertos podr&iacute;a tornarse una suerte de conquista involuntaria. Como el cementerio imaginado por Saramago, este otro, tambi&eacute;n sin puertas, bien puede extenderse por la isla: silenciosamente se cuela entre las calles y avenidas, busca hueco por las viviendas y los centros comerciales, porque si no damos lugar a las vidas, habremos de cederle terreno a la muerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Iriarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/conquista-silenciosa_132_8930597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Apr 2022 04:04:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La conquista silenciosa]]></media:title>
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