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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laura-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura González]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Bestias de izquierdas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/izquierdas-antiespecismo-comunismo-animales-capitalismo_132_9135418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02989d69-1c0b-49da-afee-88ac35f475c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bestias de izquierdas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos colectivos anticapitalistas británicos elaboraron y lanzaron conjuntamente en 1999 un texto que defendía dos tesis iconoclastas: que la explotación animal ha sido esencial en el desarrollo del capitalismo, y que el movimiento por la liberación animal y el movimiento comunista tienen más en común de lo que sus participantes creían en ese momento. Veinte años después, ochodoscuatro Ediciones publica 'Bestias de carga'</p></div><p class="article-text">
        Me s&eacute; de memoria este libro, sus ep&iacute;grafes, sus citas y referencias a Marx, Plutarco o Rosa Luxemburgo. Me lo s&eacute; de memoria porque supuso un antes y un despu&eacute;s en mi concepci&oacute;n pol&iacute;tica del mundo. Como vegana y comunista, mi visi&oacute;n pol&iacute;tica era una fuente enorme de frustraci&oacute;n y tensi&oacute;n; mi experiencia me hab&iacute;a ense&ntilde;ado que ten&iacute;a que tratar siempre estos dos aspectos de forma separada si no quer&iacute;a crear mal ambiente entre compa&ntilde;eros y camaradas, o abogar por la famosa fragmentaci&oacute;n de la lucha obrera. Por el lado contrario, aunque en much&iacute;sima menor medida e intensidad, el comunismo (no sin cierta raz&oacute;n) no era algo especialmente bien recibido entre la mayor&iacute;a de antiespecistas (que ven&iacute;an de una tradici&oacute;n libertaria).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/bestias-de-carga/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Pero </a><a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/bestias-de-carga/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Bestias de carga. Capitalismo - Animales - Comunismo</em></a><a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/bestias-de-carga/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Antagonism &amp; Practical History, ochodoscuatro Ediciones)</a> vino a calmar todas estas tensiones y dio una primera base te&oacute;rica a mi mayor deseo, que era esta confluencia de reivindicaciones humanas y no humanas: entender a los animales como v&iacute;ctimas del sistema, pero tambi&eacute;n como sujetos clave en su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Desde la organizaci&oacute;n social en el Neol&iacute;tico, pasando por la acumulaci&oacute;n originaria, la industrializaci&oacute;n, la caza y el poder de clase, la vivisecci&oacute;n y el militarismo, la carne como fetichismo de la mercanc&iacute;a, la liberaci&oacute;n animal y su lucha directa contra el gigante de las farmac&eacute;uticas, la violencia de la clase trabajadora contra los animales, horizontes comunistas y antiespecistas&hellip; Este ensayo recoge de manera sintetizada una serie de temas que sirven para abordar una idea fundamental: que siempre hemos estado juntos en esto, aunque nos haya costado y nos siga costando verlo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que este libro va dirigido, especialmente, a todas las izquierdas (pues todas, desde las m&aacute;s a las menos radicales, tropiezan con la misma piedra). Les tiende la mano, s&iacute;, pero tambi&eacute;n les da una colleja. Esta reedici&oacute;n propone la superaci&oacute;n de las cr&iacute;ticas manidas al veganismo, antiespecismo o liberaci&oacute;n animal, pero tambi&eacute;n y especialmente, de las cr&iacute;ticas m&aacute;s sofisticadas desde posturas marxistas, que siguen haciendo hincapi&eacute; en que el problema es la mercantilizaci&oacute;n o la forma de producir los bienes. Y a esto precisamente vamos, a ese subconsciente arraigado de que los animales son otro bien de consumo. Pero el problema no se detiene en la industria c&aacute;rnica o en que los animales sean mercanc&iacute;as, el problema es que los animales son parte del ADN de la historia del sistema de opresi&oacute;n. Sobre sus vidas, su energ&iacute;a y sus esfuerzos se han levantado sociedades enteras y colonizado otras miles. Y como toda verdad hist&oacute;rica, lleva aparejado un fuerte relato ideol&oacute;gico que hemos seguido a rajatabla.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, entre otras razones, cuestionar <em>simplemente </em>el consumo de carne, de animales, levanta toda clase de reacciones viscerales y violentas, hecho que ya ocurr&iacute;a por cierto, tal y como se recoge en <em>Bestias de carga, </em>siglos atr&aacute;s en Grecia: &ldquo;Cambiar la dieta es poner en duda la relaci&oacute;n entre dioses, hombres y bestias en que la totalidad del sistema pol&iacute;tico-religioso de la ciudad descansa&hellip; Abstenerse de comer carne en la ciudad-estado griega es un acto altamente subversivo&rdquo;<em><strong>. </strong></em>Aunque es cierto que en esta &uacute;ltima d&eacute;cada el vegetarianismo o el veganismo ha pasado de ser algo desconocido a ser algo, con matices, bastante integrado en el imaginario colectivo, nos seguimos encontrando con toda clase de reacciones negativas. Es decir, la izquierda ha ido sofisticando y diversificando sus negativas a abordar la cuesti&oacute;n animal y el veganismo (podemos decir que hemos pasado del famos&iacute;simo &ldquo;las plantas tambi&eacute;n sienten&rdquo; al &ldquo;veganismo no es revolucionario&rdquo;). Entre esta variedad argumentativa tambi&eacute;n podemos encontrar: &ldquo;Todo es explotaci&oacute;n, t&uacute; tambi&eacute;n participas de la explotaci&oacute;n&rdquo;; &ldquo;El veganismo es individualista&rdquo;; &ldquo;El veganismo es urbanita&rdquo;; &ldquo;No todos pueden elegir qu&eacute; comer&rdquo;; &ldquo;La ganader&iacute;a es necesaria para el ecosistema&rdquo;, etc.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente y para no entretenernos: aqu&iacute; lo que se&ntilde;alamos es un sistema de agricultura animal que explota y mata millones de animales, que devora los recursos y el planeta, y, como en todo, queda espacio para que haya actitudes o din&aacute;micas individualistas, pero qu&eacute; (a qui&eacute;n) consumimos, c&oacute;mo nos relacionamos con los animales o c&oacute;mo dejamos que el sistema lo haga, es, a todas luces, una cuesti&oacute;n colectiva. Quiz&aacute;s el problema sea, precisamente, que no se concibe que las violencias contra los animales puedan tener una relevancia pol&iacute;tica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        No quiero centrarme demasiado en los aspectos m&aacute;s negativos o enquistados, sino que me parece pertinente mencionar algunas ideas sobre las que un <em>comunismo-libertario-vegano</em> puede sustentarse. En palabras de los propios autores de <em>Bestias de carg</em>a:<em> &ldquo;</em>La base de la preocupaci&oacute;n de parte de la clase obrera por los animales no es un sentimentalismo fuera de lugar, sino una empat&iacute;a que surge de una condici&oacute;n compartida como bestias de carga&rdquo;<em><strong>.</strong></em><em> </em>En la misma l&iacute;nea, Ted Benton (<a href="https://www.versobooks.com/books/656-natural-relations" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Natural Relations</em></a>, Verso Books, 1993) o<strong> </strong>Renzo Llorente&nbsp;(<a href="https://vientosur.info/el-marxismo-y-la-cuestion-de-la-especie/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El marxismo y la cuesti&oacute;n de la especie</em></a>, Viento Sur, 2012), sostienen que un punto de partida ser&iacute;a criticar la alienaci&oacute;n o enajenaci&oacute;n de la existencia humana y no humana, que opera a trav&eacute;s de las condiciones de explotaci&oacute;n impuestas por este sistema. En el caso de los animales, por ejemplo, las granjas intensivas (basta con ver alg&uacute;n video o foto del antes y el despu&eacute;s de los animales mientras son explotados y una vez que han sido rescatados y viven en santuarios). Tambi&eacute;n analiz&oacute; David Nibert la cuesti&oacute;n animal desde una perspectiva marxista, vinculando la opresi&oacute;n que sufren por causas econ&oacute;micas e ideol&oacute;gicas, y c&oacute;mo se retroalimentan entre ellas. Afirma Nibert en <a href="https://rowman.com/ISBN/9780742517769/Animal-Rights-Human-Rights-Entanglements-of-Oppression-and-Liberation" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Animal rights / Human rights: Entanglements of Oppression and Liberation</em></a><a href="https://rowman.com/ISBN/9780742517769/Animal-Rights-Human-Rights-Entanglements-of-Oppression-and-Liberation" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Rowman &amp; Littlefield, 2002)</a> que &ldquo;la opresi&oacute;n que padecen los distintos grupos devaluados en las sociedades humanas no es independiente. Por el contrario, los pilares en los que se sostienen las diversas formas de opresi&oacute;n est&aacute;n unidos de tal manera que la explotaci&oacute;n de un grupo generalmente conlleva el aumento de la explotaci&oacute;n de los otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, podemos partir de las similitudes que operan entre las violencias humanas y no humanas, los mecanismos de opresi&oacute;n y de deshumanizaci&oacute;n (<em>animalizaci&oacute;n</em>). A este respecto, Aviva Cantor sostiene en <em>The club, the yoke and the leash. What can we learn from the way a culture treats animals</em> que la opresi&oacute;n de los animales &ldquo;sirve como modelo y cancha de entrenamiento de todas las otras formas de opresi&oacute;n&rdquo;<em>. </em>Idea que recogi&oacute; entre otros, el fil&oacute;sofo alem&aacute;n Adorno en su <a href="https://www.akal.com/libro/minima-moralia_51809/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Minima Moralia. Reflexiones desde la vida da&ntilde;ada</em></a><em>, </em>publicado en 2022 por Akal: &ldquo;El empe&ntilde;o que el hombre pone en evitar esa mirada &ndash;<em>no es m&aacute;s que un animal</em>- se repite irresistiblemente en las crueldades infligidas a los propios hombres, en las que los ejecutores tienen continuamente que persuadirse del <em>s&oacute;lo es un animal</em>, porque ni en el caso del animal podr&iacute;an ya cre&eacute;rselo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s exhaustiva trata esta cuesti&oacute;n Jason Hribal en su ensayo <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/los-animales-son-parte-de-la-clase-trabajadora-y-otros-ensayos/#:~:text=Jason%20Hribal.,m%C3%A1s%20all%C3%A1%20de%20la%20especie." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los animales son parte de la clase trabajadora </em></a><a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/los-animales-son-parte-de-la-clase-trabajadora-y-otros-ensayos/#:~:text=Jason%20Hribal.,m%C3%A1s%20all%C3%A1%20de%20la%20especie." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">(ochodoscuatro Ediciones)</a><em>, </em>donde el papel activo de los animales cobra una especial relevancia. &ldquo;Los animales trabajaron y produjeron. Resistieron y lucharon. Negociaron con las humanas la realidad y los l&iacute;mites de su propia explotaci&oacute;n&rdquo;. As&iacute;, define esta posici&oacute;n compartida de clase como una identidad <em>positiva</em>: no s&oacute;lo es que suframos las <em>mismas</em> violencias, sino que somos, humanos y no humanos, en tanto que clase, el agente creador y transformador de la historia. De esta identidad compartida habr&iacute;a de surgir la empat&iacute;a o solidaridad de la clase obrera con los animales.
    </p><p class="article-text">
        En este punto quiz&aacute;s es interesante se&ntilde;alar que actualmente este enfoque puede ser m&aacute;s controvertido, en tanto y cuanto los animales han pasado mayormente a ser mercanc&iacute;as (o &ldquo;mercanc&iacute;as superexplotadas&rdquo;, categor&iacute;a que propone Bob Torres en su ensayo <a href="https://ochodoscuatroediciones.org/libro/por-encima-de-su-cadaver/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Por encima de su cad&aacute;ver</em></a><em>, </em>publicado asimismo por ochodoscuatro Ediciones). La categor&iacute;a 'sujeto' ha quedado completamente borrada para pasar a ser objeto con el que comerciar. Los animales ya no son, junto a nosotras, trabajadores del campo, sino que son seres desconocidos, hacinados y aislados de toda funci&oacute;n social. Opera ahora una divisi&oacute;n clara entre los animales: las &ldquo;mascotas&rdquo;, que forman parte de nuestras familias, y los &ldquo;animales de granja&rdquo;, que son los que &ldquo;nos dan alimento&rdquo;. Esta separaci&oacute;n nos aliena de los animales, pero, por otro lado, el hecho de que formen parte de nuestras familias nos da la oportunidad de re-conectar con los dem&aacute;s animales, nos permite reconocerlos como sujetos y romper as&iacute; esa barrera f&eacute;rrea e impuesta entre los que amamos y nos comemos.
    </p><p class="article-text">
        Podemos atender entonces a distintos enfoques para la construcci&oacute;n de un comunismo que englobe a todos los oprimidos y que, como defend&iacute;a Marx y recuerda <em>Bestias de carga</em>, sirva de<em> </em>&ldquo;verdadera soluci&oacute;n del conflicto entre el hombre y la naturaleza y entre el hombre y el hombre&rdquo;.<em> </em>Los autores -el colectivo se&ntilde;alan que &ldquo;el comunismo no es la aplicaci&oacute;n de un c&oacute;digo moral universal, ni la creaci&oacute;n de una sociedad uniforme, y no habr&iacute;a ning&uacute;n estado o mecanismo similar que imponer (&hellip;) La cuesti&oacute;n de c&oacute;mo vivir con los animales podr&iacute;a resolverse de diferentes maneras en diferentes momentos y lugares. El movimiento de liberaci&oacute;n animal formar&iacute;a un polo del debate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir, en definitiva y bajo mi punto de vista, que la Liberaci&oacute;n Animal es <em>lucha de clases en s&iacute;</em>, ahora queda empujar para que sea <em>lucha de clases para s&iacute;</em>. Pero en este camino podemos encontrarnos numerosas dificultades. Una de ellas ser&iacute;a, precisamente, esta resistencia desde las propias organizaciones a politizar el movimiento por los Derechos Animales. Como se&ntilde;alan las editoras, desde el propio movimiento se ha incidido en &ldquo;la separaci&oacute;n de la cuesti&oacute;n animal de un enfoque pol&iacute;tico, con la intenci&oacute;n de eliminar resistencias entre la poblaci&oacute;n y hacer <em>avanzar</em>&rdquo;. El antiespecismo y su expresi&oacute;n m&aacute;s popularizada, que es el veganismo, tienen un largo camino por delante para relanzar y construir un movimiento s&oacute;lido y amplio, pero no podemos ignorar que un problema grave al que nos enfrentamos es que la izquierda en general, y la izquierda m&aacute;s cl&aacute;sica (por no decir reaccionaria) en particular, tiene un problema a la hora de abrir su visi&oacute;n pol&iacute;tica. Tienden a creer que el enemigo viene de fuera (el movimiento LBGT, el feminismo, el antirracismo, el antiespecismo&hellip;), cuando su enemigo real ahora mismo est&aacute; dentro.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, y como he se&ntilde;alado, hay un margen considerable para acercar posiciones, pero hay otro gran porcentaje que no puede llenarse sino con iniciativa e imposici&oacute;n pol&iacute;tica. Es necesario marcar l&iacute;mites y luchar por ellos. En esta y en cualquier lucha. Llenar el espacio pol&iacute;tico con las reivindicaciones que son justas. Y aqu&iacute; el movimiento m&aacute;s de masas de los Derechos Animales ha tenido un problema may&uacute;sculo. Estamos, en general, bastante condicionados por autojustificarnos, por justificar la lucha del antiespecismo, el veganismo o los derechos animales. Cierto es que en esta cuesti&oacute;n influye que los animales no se organicen pol&iacute;ticamente (al menos, no en nuestras mismas condiciones) y que no puedan llevar sus reivindicaciones m&aacute;s b&aacute;sicas a las calles, confrontarnos, etc. Pero esto, a mi juicio, es un problema meramente abstracto o te&oacute;rico. Una racionalizaci&oacute;n, por un lado, de la poca presi&oacute;n que ejercemos desde la Liberaci&oacute;n Animal y, por otro, del absoluto desinter&eacute;s por la situaci&oacute;n que imponemos, nosotros y el sistema, a los animales. Esta es la explicaci&oacute;n m&aacute;s acorde a la realidad. Quiz&aacute; porque los animales suponen la trinchera a la que los despose&iacute;dos se aferran para poseer algo de todo lo que se les ha negado, para sentir que en este reparto injusto nosotros tenemos derecho a tener nuestra peque&ntilde;a cuota de poder y disposici&oacute;n de vidas ajenas. Ese subconsciente, que a veces no es tan <em>sub</em>, de reclamar las migajas de pan con carne, de reclamar al &uacute;ltimo de la fila, de reclamar esa especie de canibalismo pol&iacute;tico que es la insolidaridad.
    </p><p class="article-text">
        Nadie sabe realmente c&oacute;mo actuar para superar este estadio decadente del capitalismo -tampoco yo, que ni siquiera milito en una organizaci&oacute;n antiespecista o comunista al uso-, pero si algo sabemos con absoluta nitidez es que en estos tiempos oscuros el proceso transformador ha de bombear desde el propio coraz&oacute;n de la izquierda, que no es sino la justicia y la solidaridad. Somos bestias de izquierdas. Yo propongo que lo seamos de verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura González]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 04:01:21 +0000]]></pubDate>
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