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    <title><![CDATA[elDiario.es - José María Noguerol]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-maria-noguerol/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José María Noguerol]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Guernica en su sitio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guernica-sitio_132_13114353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29eae86d-026b-4f56-ad81-c579ab7f80c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Guernica en su sitio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuadro de Picasso viajó mucho por Europa y por Estados Unidos, antes de fijarse en el MOMA hasta 1981 para llegar al Prado y al Reina Sofía </p></div><p class="article-text">
        La fatua pol&eacute;mica sobre la ubicaci&oacute;n provisional del cuadro Guernica en Euskadi, nos despreviene en Zamora, de visita en su catedral. &ldquo;Tienes un pariente que fund&oacute; la Adoraci&oacute;n nocturna en Espa&ntilde;a&rdquo;, me dice una Cristina desatada. &ldquo;Era un carlista de Viveiro&rdquo;, respondo lac&oacute;nico. Siempre pasa lo mismo en la catedral de Zamora, la compa&ntilde;&iacute;a se encuentra con el sepulcro de Luis Trelles y Noguerol y me lo sueltan a la cara. Escurro el bulto: &ldquo;Obras de arte que vienen y van&rdquo;. El cuadro de Picasso viaj&oacute; mucho por Europa y por Estados Unidos, antes de fijarse en el MOMA hasta 1981 para llegar al Prado y al Reina Sof&iacute;a. &ldquo;Eso ahora da igual&rdquo;, insiste Cristina que est&aacute; como un personaje de Torrente 7 u 8. &ldquo;Pron&uacute;nciate&rdquo;. &ldquo;Mi pariente fue Arturo Noguerol, de Ourense, fundador de la generaci&oacute;n N&oacute;s, amigo de Vicente Risco y <em>paseado</em> en Serantes cuando era secretario de su ayuntamiento, en setiembre de 1936&rdquo;. No hay respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Con lo cual, seguimos con Picasso. &ldquo;El Guernica en su sitio, &iquest;cu&aacute;l es?, Par&iacute;s, de donde nunca debi&oacute; salir&rdquo;. Esto no s&eacute; qui&eacute;n lo dice, si Cristina o mi conciencia porque pienso en Aza&ntilde;a, enterrado en Francia (Montauban) y en don Antonio Machado, en el mismo pa&iacute;s (Colliure). Aza&ntilde;a, Machado y el Guernica son s&iacute;mbolos que recuerdan las desgracias que nos sobrevivieron y que no deben olvidarse ni moverse, m&aacute;s all&aacute; del terror del bombardeo de la ciudad vasca por la aviaci&oacute;n nazi-franquista. Los nacionalismos tienen estas cosas, se apropian, o lo intentan, de todo: el Guernica es del mundo, el s&iacute;mbolo de los horrores de las guerras, lo cual estos d&iacute;as es muy propio.
    </p><p class="article-text">
        Un poco cansado, consulto a Ella, que es experta, y su opini&oacute;n es contundente respecto a la territorializaci&oacute;n de la obra picassiana y al en&eacute;simo traslado, &ldquo;un riesgo innecesario.&rdquo; Cristina me pilla en plena consulta y me lo reprocha. &ldquo;Acudo a mis cl&aacute;sicos&rdquo;, le insisto. Menos mal que nos vamos a comer a Toro, y no comemos mal pero tampoco bien. A los postres y los orujos le regalo un ejemplar de un antiguo libro de Santiago Am&oacute;n, <em>Picasso, </em>editado por Cuadernos para el Di&aacute;logo en 1973, el a&ntilde;o que muri&oacute; el pintor. Las cosas se relajan. El libro de Am&oacute;n es un aut&eacute;ntico tratado de arte moderno, de una lucidez y anal&iacute;tica est&eacute;tica apabullante. Sus cap&iacute;tulos se titulan, por ejemplo, &ldquo;Volverlo del rev&eacute;s y ponerle otros ojos&rdquo; o &ldquo;De la cantidad de pasado que lleva consigo&rdquo;. Cristina me impide seguir. &ldquo;Es un ejemplar &uacute;nico, y seguro que solo es para m&iacute;&rdquo;, dice contenta. Lo que no sabe es que tengo otro para Ella, como regalo por sus aportaciones expertas que le dar&eacute; a la vuelta. Porque el Guernica en su sitio y esta noche nos vamos a la Luna, todo muy parisino.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guernica-sitio_132_13114353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 10:03:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Guernica en su sitio]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un día cualquiera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dia_132_13145162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Te acuestas despu&eacute;s de un d&iacute;a cualquiera, y el sue&ntilde;o no viene. Ser&aacute; porque para dormir es necesario que los d&iacute;as sean plenos de emociones, como sostiene Pereira y alguien m&aacute;s. Se levant&oacute; con la noticia del premio AENA de narrativa y corri&oacute; a buscar la obra premiada: agotada en todas partes. En la Casa del Libro de Gran V&iacute;a de Madrid, conocida durante muchos a&ntilde;os como librer&iacute;a Espa&ntilde;a Calpe, un vendedor-encargado animoso, le recomend&oacute; tras recopilaci&oacute;n de relatos de la autora argentina ganadora, pero tampoco hab&iacute;a existencias. In&uacute;til recomendaci&oacute;n. S&iacute; compr&oacute; el &uacute;ltimo de Mendoza, con muy poca ilusi&oacute;n despu&eacute;s de la aburrida lectura del anterior, y una nueva edici&oacute;n de las memorias o autobiograf&iacute;a de Felicidad Blanc, &iquest;alguien sabe en el pa&iacute;s de hoy qui&eacute;n fue esa se&ntilde;ora? &ldquo;Te crees muy listo y &uacute;nico: la madre de los Panero, la aut&eacute;ntica protagonista de aquella pel&iacute;cula desgarradora,&nbsp;<em>El desencanto,&nbsp;</em>que seguro no has visto&rdquo;. Que no he visto esa pel&iacute;cula&hellip; pienso pero no digo mirando a Cristina interpeladora. Desde aquella primera vez en el colegio Lasalle de Santiago de Compostela, en su enorme sal&oacute;n de actos, solo en la butaca y en las mientes. Hasta ahora, &iquest;cu&aacute;ntas veces? Sorprende c&oacute;mo se ha ignorado en las conmemoraciones democr&aacute;ticas o predemocr&aacute;ticas del a&ntilde;o pasado: igual se reservan para este a&ntilde;o que cumple cincuenta. Da para una jornada de debates y soliloquios sobre la familia, la transici&oacute;n, el franquismo, lo que quieras, y, sobre todo, la poes&iacute;a. Quiz&aacute;s por eso no interese a las mentes que organizan esos saraos. Vaya usted a saber: es muy iconoclasta incluso para estos timpos.
    </p><p class="article-text">
        Con las mismas, nos vamos a Ortega y Gasset, calle, y en su casi &uacute;nico quiosco compramos El Pa&iacute;s tard&iacute;o, que est&aacute; de aniversario para s&iacute; mismo, y contemplamos libros. Un quiosco repleto de libros este, me digo tambi&eacute;n con mirada oblicua. &ldquo;Pod&iacute;as regalarme algo&hellip;&rdquo;. El quiosquero, que la ha o&iacute;do, me acerca las memorias o lo que sea de M&aacute;ximo Pradera. Se las ofrezco a Cristina: &ldquo;&iquest;Y este qui&eacute;n es? &iquest;Un cantante?&rdquo;. En fin, las compro para m&iacute; y le regalo&nbsp;<em>La hora violeta</em>&nbsp;de Monserrat Roig, en una preciosa reedici&oacute;n de casi lujo. Tampoco la conoce, pero prefiere recompensarme con silencio. Al fin y al cabo, hoy es 14 de abril, d&iacute;a de la Rep&uacute;blica, y merezco un poco de cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Nos vamos a cenar algo a la terraza del &ldquo;52&rdquo; de la misma calle, y nos ofrecen cecina de Le&oacute;n. &ldquo;Ser&aacute; por los Panero&rdquo;, digo en sombra. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tiene que ver los Panero con la cecina, ser&aacute;s mastuerzo&rdquo;. No respondo tampoco. No hay c&oacute;cteles ni carne comestible. Nos complacen unos boletus con jam&oacute;n y una torrijas. Nos vamos a la cocteler&iacute;a del Meli&aacute; F&eacute;nix en busca de gimlets, y nos atiende Carola, que es de Valladolid y ejerce. Sobre este bar, algunos tienen alucinaciones como puede leerse hoy 15 al pontevedr&eacute;s Jabois en El Pa&iacute;s. Como casi confiesa, lo confunde con el Balmoral que estaba calle arriba. Al cuarto, Cristina me pide un taxi pero yo le invito a dormir en el hotel, para celebrar la Rep&uacute;blica. Acudimos a la viuda de Clicqot (recomiendo la pel&iacute;cula sobre ella) y a unas trufas heladas. Nos quedamos dormidos viendo&nbsp;<em>Chacal,&nbsp;</em>una obra maestra de Fred Zinnemann y Edward Fox como protagonista. A las tres de la ma&ntilde;ana nos pusimos a cantar la Marsellesa en una resurrecci&oacute;n muy del momento. &iexcl;Viva la Rep&uacute;blica!, espa&ntilde;ola, por supuesto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dia_132_13145162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 13:08:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un día cualquiera]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esperpentos a juicio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/esperpentos-juicio_132_13125450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un cura espía, secuestro, novias con empleos públicos sin ir a trabajar… Por eso llega un momento que la gente no se cree nada bueno de la política</p></div><p class="article-text">
        Periodistas incansables de los tribunales est&aacute;n estos d&iacute;as muy ajetreados: dos juicios, uno en el Supremo y otro en la Audiencia Nacional, en los que se tratan asuntos de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, en general, y de est&eacute;tica cutre, en particular. Se supone que el desarrollo de los mismos va para meses, y uno de ellos, el Estado espi&aacute;ndose a s&iacute; mismo, lleva nueve a&ntilde;os de instrucci&oacute;n. El otro, mucho menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que tiene que ver con las peculiaridades de los tribunales. No lo s&eacute;: el r&aacute;pido, para los presuntos que se supone de izquierdas; el lento, para los que se supone de derechas.
    </p><p class="article-text">
        En cualquiera de los dos, reina el esperpento: un cura esp&iacute;a, secuestro, novias con empleos p&uacute;blicos sin ir a trabajar&hellip; Por eso llega un momento que la gente no se cree nada bueno de la pol&iacute;tica, y caen en generalizaciones absurdas y en condenas populistas. La justicia deber&iacute;a poner orden en todo esto pero ella tampoco escapa del callej&oacute;n del gato valleinclanesco. Con lo cual, despu&eacute;s de una semana de procesiones retransmitidas por la macabra, seg&uacute;n algunos, televisi&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola (eso s&iacute; que merece una investigaci&oacute;n), nos esperan las retransmisiones de los juicios. Y en otros canales se sigue emitiendo <em>Cateto a babor</em> y el presidente del Atl&eacute;tico de Madrid hace caja. Y los torrente, los landa y los esteso, en un paquete carmes&iacute;: todo lo ha pedido el exministro socialista en dvd&rsquo;s para verlo en la c&aacute;rcel, y aprender un poco. El exministro popular solo pide rosarios nuevos porque los gasta mucho y no le aguantan las cuentas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace falta a&ntilde;adir nada de la pol&iacute;tica internacional, ya nos llega. Cristina me invita al parador de Calahorra, que es muy as&eacute;ptico. A ver si de esta se va de casa. &ldquo;Creo que tendremos aposento en el de Mux&iacute;a&rdquo;. Eso ya es otra cosa que compensa la austeridad de Calahorra. De la costa da Morte no me pienso mover hasta que la periodista lucense Adriana Mourelos vuelva de vacaciones y nos cuente las cosas con m&aacute;s alegr&iacute;as en &ldquo;Si amanece nos vamos&rdquo; de la cadena Ser. Se sabe, de siempre, que los de Lugo y Coru&ntilde;a tenemos mucho que ver: v&eacute;ase, por ejemplo, la hermandad en la playa de Mi&ntilde;o (Coru&ntilde;a) cualquier domingo de verano.
    </p><p class="article-text">
        Sobra la solemnidad en todos los casos y en estos mucho m&aacute;s. Lo mismo que picar cualquier cosa en una tasca con unas tazas de vino blanco es m&aacute;s apetecible que pelearse por una plaza en uno de esos impostados restaurantes de Fisterra. Cristina me recuerda la primera vez que estuvimos juntos all&iacute;, en julio de 1979, y tambi&eacute;n lo que hicimos sobre una roca al lado del faro. &Eacute;ramos tan j&oacute;venes y no hab&iacute;a nadie. A ver si de una vez cambia todo esto y Galiza deja de estar de moda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/esperpentos-juicio_132_13125450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 18:40:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Esperpentos a juicio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La soledad infinita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/soledad-infinita_132_13096662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En una sociedad exageradamente comunicada, reina la soledad entre sus gentes. Eso dicen sesudos estudios y estad&iacute;sticas oficiales. Todos repercuten en titulares cruentos que espantan las felicidades e inquietan a las gentes. Se puede ver en las calles de cualquier ciudad, sobre todo en las m&aacute;s grandes. Tambi&eacute;n en las peque&ntilde;as villas y en los pueblos. Las personas no hablan como antes, no se ven como antes, se dice. Pero no se sabe muy bien d&oacute;nde est&aacute; ese antes, &iquest;hace diez, veinte, treinta, cuarenta a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        Susana de Almendralejo me dice que ella est&aacute; muy bien sola y m&aacute;s que sola. Que la compa&ntilde;&iacute;a la tiene cuando quiere y cuando le conviene. Hace bien. Luis de Argensola, sin embargo, confiesa que le cuesta encontrar a personas con las que compartir un momento de conversaci&oacute;n. Vive solo, claro, y jubilado de la actividad docente que complet&oacute; su vida durante casi medio siglo, se ve desenfocado en la sociedad actual y en sus circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        La soledad es un p&aacute;ramo siniestro en medio de las multitudes que inundan nuestras calles cada d&iacute;a. Ahora que se aproximan nuevas vacaciones, las m&aacute;s santas, se podr&aacute; comprobar de nuevo. Procesiones y capirotes, cofrad&iacute;as machistas y cofrad&iacute;as p&iacute;as, cristos de la legi&oacute;n como anacronismo hist&oacute;rico, y c&aacute;nticos nocturnos de religi&oacute;n convertidos en gran negocio, nadie lo oculta.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la masa se puede estar sola, me dice Cristina que promete acompa&ntilde;arme durante las fiestas y algo m&aacute;s, lo cual le agradezco. Hemos comprometido asistencia a una procesi&oacute;n en Le&oacute;n, unos rezos en Astorga, unos rosarios en Ferrol y unas lamentaciones en Avil&eacute;s. Estoy que no me lo creo con una agenda tan completa y repleta. Me dice que no me queje, que el Perro Sanche ha bajado las gasolinas para todo ese esplendor, y que as&iacute; nos saldr&aacute;n baratos los recorridos. &ldquo;&iquest;I tant!&rdquo;, le digo yo muy a la catalana, pensando en el coche el&eacute;ctrico de su propiedad en el que viajaremos. Para Le&oacute;n propuse el hostal de San Marcos, pero no hubo tal: nos espera un hotel sostenible, menos mal, no se caer&aacute;, y ecol&oacute;gico en sus comidas, con lo cual el vino no tiene sulfitos y la carne no es carne sino mera sombra de la caverna plat&oacute;nica. Y para eso estudiamos.
    </p><p class="article-text">
        En Avil&eacute;s hay un magn&iacute;fico Meli&aacute; en la plaza principal pero tampoco: nos esperan unas caba&ntilde;as en medio de la nada alimentadas por luz solar y autoabastecidas con verduras y animales propios. Espero que no haya que intervenir en sus sacrificio. Qui&eacute;n sabe: es semana santa y no podemos perdernos en la soledad sonora y simple.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/soledad-infinita_132_13096662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:42:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La soledad infinita]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dia-padre_132_13081961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Insiste Cristina, que todav&iacute;a est&aacute; viviendo aqu&iacute; &ndash;hay que ver d&oacute;nde es aqu&iacute;- que no entiende como tenemos la cara de celebrar el d&iacute;a del patriarcado el 19 de marzo. Confieso que no le entiendo, puede que est&eacute; ofuscada con su lectura presente,&nbsp;<em>Todos los hombres del presidente,&nbsp;</em>y otra en ciernes, una novelita de Carr&egrave;re. Puede incluso que quiera cargar contra ese poder nefasto de los patriarcas, yo tambi&eacute;n, y sus primavera, veranos y oto&ntilde;os. Yo tambi&eacute;n. Y as&iacute; inicio un mon&oacute;logo interior poco edificante:
    </p><p class="article-text">
        Los padres que reflexionan con sus hijos: un di&aacute;logo imposible. Cuando los padres se dan cuenta de la inutilidad del esfuerzo, los hijos desconectan. Cuando los hijos desean curiosear y hablar con los padres, ya es demasiado tarde. La relaci&oacute;n paterno-filial masculina no es una relaci&oacute;n limpia, es turbia en su propia esencia. Todos somos padres en permanente estado de desaliento, por lo que no podemos decir, por lo que s&iacute; podemos decir, por lo que nos gustar&iacute;a decir y no decimos, por lo que desear&iacute;amos proyectar y no proyectamos, por la complicidad que intentamos y la distancia que conseguimos. Ser&iacute;a mayor sin paciencia y con denuedo. A aguantar tocan. Hay un cierto poso de maldici&oacute;n y de condena: as&iacute; fuiste, as&iacute; te lo pagan. La relaci&oacute;n infantil con el padre puede ser preciosa. La cuesti&oacute;n de lo que sea o haya sido tu padre poco importar&aacute; mientras forme parte de la narrativa &eacute;pica de la infancia. En los a&ntilde;os siguientes, suele trastocarse sobre todo cuando el sujeto infante entra en relaci&oacute;n contradictoria con otras realidades. Entonces, el mecanismo &eacute;pico no funciona y todo lo relacionado con la familia, incluido el padre, se convierte en un estorbo. Hay una cierta maledicencia en todo ello. Una suerte de condena: tales relaciones nunca salen bien, su esencia es el desastre y su culminaci&oacute;n la afectividad frustrada, todo lo que pudo ser y no fue, todo lo que se dej&oacute; de hablar y no se habl&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mejor &eacute;pica se concentra en un buen plato. &iquest;D&oacute;nde vamos a comer para la celebraci&oacute;n del santo y del padre?&rdquo; me espeta Cristina, quiz&aacute;s un tanto espantada. &ldquo;Lo mejor es siempre un buen pescado, modesto y sol&iacute;cito&rdquo; le digo en un af&aacute;n de reconciliaci&oacute;n. Nos vamos al Caf&eacute; Varela de Madrid, donde nos sirven unas ostras viejas y un lenguado del pleistoceno por su grosor. &ldquo;De estos ya no se hacen&rdquo; nos dice el camarero dej&aacute;ndonos un tanto estupefactos. &ldquo;&iquest;Es de piscifactor&iacute;a?&rdquo;, preguntamos. &ldquo;Por favor, no nos insulte, aqu&iacute; no hay de esas cosas&rdquo;, responde ofendido ante una foto a&ntilde;eja de los hermanos Machado, que frecuentaron el local.
    </p><p class="article-text">
        Con los postres, macedonia de frutas y filloas, Cristina vuelve al ataque: &ldquo;&iquest;Sabes que Woodward y Bernstein al principio se llevaban fatal?&rdquo;. &ldquo;S&iacute;, se ve un poco en la pel&iacute;cula de Pakula&rdquo;, digo. &ldquo;No se ve nada, atisbos, ocultaciones del patriarcado en un contexto de desprecio a las mujeres periodistas, por cierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el libro le est&aacute; sentando muy bien. Pedimos caf&eacute; y licores, y brindamos, por su padre, un hombre elegante, por el m&iacute;o, que tambi&eacute;n lo fue, y por m&iacute;, al fin. Viva el sufrido San Jos&eacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dia-padre_132_13081961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 14:21:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El día padre]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y (Aznar) López nos dejó sin postre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aznar-lopez-dejo-postre_132_13055353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me dice Cristina que no le han gustado nada las memorias de Patti Smith. Me devuelve el libro,&nbsp;<em>Pan de &aacute;ngeles&nbsp;</em>se titula, yo se lo he prestado, y eso cierra una semana de convivencia intempestiva y fuera de lugar. Quiz&aacute;s por eso no le han gustado las memorias: a m&iacute; s&iacute;, y mucho, y por muchas cosas. Pero le ahorro todo, son mis secretos. Por ejemplo, en aquella cafeter&iacute;a de Santiago de Compostela en las galer&iacute;as comerciales Viacambre, &iquest;c&oacute;mo se llamaba? Era de pretensiones coru&ntilde;esas, es decir, decoraci&oacute;n aparentemente inglesa, buen vino y buenas tapas. All&iacute; se apareci&oacute; per la premiere fois Patti con aquel sublime disco&nbsp;<em>Horses,&nbsp;</em>y las canciones subsiguientes y siguientes,&nbsp;<em>Gloria&nbsp;</em>y&nbsp;<em>Redondo Beach.&nbsp;</em>All&iacute; cambi&oacute; bruscamente mi incipiente po&eacute;tica porque, sin saberlo, intu&iacute; que Patti lo era, poeta. &Eacute;ramos unos adolescentes reci&eacute;n estrenados, universitarios reci&eacute;n estrenados&nbsp;<em>aussi,</em>&nbsp;<em>en attedant</em>&nbsp;la muerte del dictador. Todas las palabras en franc&eacute;s pueden estar muy mal escritas, todas, pero no el tono y la atm&oacute;sfera inencontrable de aquella cafeter&iacute;a y aquella primera vez con Patti.
    </p><p class="article-text">
        Cristina da un sonoro portazo y me recuerda que estamos en guerra, ser&aacute; por mi culpa, y eso que no me llamo Pedro ni me apellido S&aacute;nchez. Otra vez estuvimos en guerra, con algo m&aacute;s de educaci&oacute;n, quiz&aacute;s, pero con igual n&uacute;mero de mentiras, gracias tambi&eacute;n a un amigo americano de Texas, a un laborista reconvertido que dej&oacute; patas arriba a su partido y a sus partidarios, y nuestro ic&oacute;nico L&oacute;pez, presidente del gobierno de este pa&iacute;s. La broma nos cost&oacute; nueve muertos, esp&iacute;as del CNI asesinados sobre el terreno, y lo que vino despu&eacute;s con los trenes de cercan&iacute;as en Madrid, casi doscientos. Un a&ntilde;o antes, el 12 de marzo de 2003 en el hotel Salinas de Lanzarote, se celebr&oacute; una cumbre hispano-alemana: L&oacute;pez a solas con Gerhard Schr&ouml;eder, a la saz&oacute;n caniller alem&aacute;n. En el medio, el presidente del gobierno de Canarias, e int&eacute;rpretes a los lados, todo eso en una cena que acab&oacute; con estr&eacute;pito, sin postre, porque L&oacute;pez se quer&iacute;a fumar a solas un puro, o algo as&iacute;. Podr&iacute;a contar m&aacute;s pero me dan escalofr&iacute;os: en mayo, los atentados contra intereses espa&ntilde;oles en Casablanca, y en 2004 el maldito 11-M de hace veintid&oacute;s a&ntilde;os: un corte irreparable en la historia pol&iacute;tica y social de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Casi todo cabe en un folio, dec&iacute;a mi padre que le exig&iacute;a un catedr&aacute;tico de ret&oacute;rica en el seminario mayor de Ourense. Incluso en una cuartilla. Cristina vuelve, retorna con la lluvia, como en un cuento de Mutis, y me insiste en lo de la guerra, como pidi&eacute;ndome explicaciones. Le conecto una tertulia de la tele y me espeta que esa esta comprada, el otro manipulado y la de m&aacute;s all&aacute; fue del PC en su juventud y quiz&aacute; lo siga siendo.
    </p><p class="article-text">
        Me cuesta considerar todo esto como realidad. Por eso, me pongo en pie, con el libro de Patti abierto, y leo, con mucho &eacute;nfasis, la &uacute;ltima frase del pr&oacute;logo: &ldquo;Por mi parte, me arrojar&iacute;a desde el borde de un radiante mont&iacute;culo iluminado por los rayos de un sol castigador, una viajera singular en busca del jard&iacute;n de la hora infantil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Acto que le sirve como pretexto, a Cristina, para amenazar con una semana m&aacute;s de estancia, &iquest;no se hab&iacute;a acabado la guerra, seg&uacute;n el monstruo pelirrojo? Vale.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aznar-lopez-dejo-postre_132_13055353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 10:49:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Y (Aznar) López nos dejó sin postre]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más guerras, por favor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guerras-favor_132_13042081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Es un suave consuelo ser ciudadano de un pa&iacute;s que se declara en contra de la guerra y del imperialismo. Porque no hay otra cosa detr&aacute;s de la declaraci&oacute;n del gobierno de Espa&ntilde;a respecto a lo que est&aacute; ocurriendo en Ir&aacute;n. No hay intento de reparaci&oacute;n de injusticias ni recuperaci&oacute;n de la democracia: &ldquo;Siga la pista del dinero&rdquo;, le dec&iacute;a aquel hombre ronco en el garaje al periodista Woodward interpretado por el eterno Redford en una no menos eterna pel&iacute;cula de Pakula. Y si la seguimos, llegamos al inicio del gran crecimiento de la industria armament&iacute;stica estadounidense. El fin de la segunda guerra mundial les dej&oacute; con el mono de las ventas, porque nada de lo que se gast&oacute; para liberar a Europa del nazismo fue gratis, todo se pag&oacute;, con dinero p&uacute;blico o con bonos. Y algunos se hicieron millonarios para siempre, y quisieron seguir si&eacute;ndolo, y as&iacute; estamos ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo es la represi&oacute;n de las masas institucionalizada, cosa que estos d&iacute;as los gerifaltes de anta&ntilde;o, y los monstruos de hoga&ntilde;o, demuestran m&aacute;s que nunca. Aun as&iacute;, nunca hay que apartar el humor de los asuntos transcendentes. Por eso nos atrae el fin de los tiempos desde el apocalipsis de San Juan, la clave siempre est&aacute; en el cristianismo. Me dice Eufrasio del R&iacute;o, antes maestro de escuela reputado, ahora imputado analista de un instituto de prestigio y buena financiaci&oacute;n, que no se deben utilizar argumentos caducos para analizar la realidad. Le pregunto si se refiere a m&iacute;, y me dice que se refiere a su prima Laura Entrev&iacute;as, que, a su vez, me llama por tel&eacute;fono para decirme que deje de jugar con la pelota.
    </p><p class="article-text">
        Como no renuncio a mis cl&aacute;sicos, si no que los adoro, ya lo he escrito aqu&iacute;, compro con placer una&nbsp;nueva edici&oacute;n de unos escritos de Jorge Sempr&uacute;n titulada&nbsp;<em>Vivir es resistir,&nbsp;</em>que acaba de colocar en las librer&iacute;as Tusquets editores. Es un libro originalmente en franc&eacute;s, 2013, con tres conferencias que Sempr&uacute;n imparti&oacute; en 2002 en la Biblioth&egrave;que National de Paris, sobre Edmund Husserl, Marc Bloch y Georges Orwell: a este &uacute;ltimo quer&iacute;a yo llegar, ya dir&eacute; la raz&oacute;n. Adem&aacute;s, el libro incluye otros escritos p&oacute;stumos y hasta un bello prefacio de su amigo Bernard Pivot. Como dice el texto de la solapa, &ldquo;el &uacute;ltimo y l&uacute;cido retrato de uno de los mayores intelectuales europeos del siglo XX, y su lectura es m&aacute;s urgente y oportuna que nunca&rdquo;. Lo copio tal cual y entrecomillo porque el texto tiene autor an&oacute;nimo, y es muy serio para el que, como yo, ha escrito unas cuantas solapas de libros (no pagaban muy bien).
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto, solo me queda tiempo y espacio para recomendar una pel&iacute;cula,&nbsp;<em>Orwell: 2+2=5,&nbsp;</em>documental de Raoul Peck centrado en la novela&nbsp;<em>1984&nbsp;</em>y la actualidad autoritaria. Lo vi y disfrut&eacute; el domingo del ataque a Ir&aacute;n.&nbsp;No dir&eacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Salvo citar a Sempr&uacute;n, &ldquo;un hombre ideal es eso: aquel que es capaz de renunciar a unas posibilidades de vida para ayudar a otros a conservarlas&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guerras-favor_132_13042081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 08:24:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más guerras, por favor]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jane Birkin que estás en los cielos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jane-birkin-cielos_132_13016725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Aunque est&aacute; escrito hace long time, sobre mi mesa una foto de esas que venden en Cannes por colecciones: paseando por la Croissette, &iquest;1972?, con un est&uacute;pido bulterrier, unos pantalones vaqueros acampanados y una camiseta blanca. El perro en direcci&oacute;n contraria y ella, como siempre, con ese gesto &uacute;nico de una francesa que se sabe brit&aacute;nica. A m&iacute; no me dijo la se&ntilde;ora de la limpieza lo mismo que una en una pensi&oacute;n de Madrid le solt&oacute; a Leopoldo Mar&iacute;a Panero, &ldquo;&iquest;Pero es que va a hacer lo mismo que la Marilyn esa?&rdquo; con el envase de Barbital en la mano, despu&eacute;s del primer intento de suicidio del poeta. A m&iacute; me dijo que no le pod&iacute;a hacer eso a m&iacute; mujer, lo de tener esa foto. Pero yo no estaba para melindres: me hab&iacute;a estrenado hacia cuatro meses escasos, de profesor de filosof&iacute;a y literatura espa&ntilde;ola en COU. Ten&iacute;a que preparar la clase del d&iacute;a siguiente, generaci&oacute;n del 27, cuando se interrumpi&oacute; la retransmisi&oacute;n de la votaci&oacute;n que daban por Radio 3, que a su vez hab&iacute;a interrumpido su programaci&oacute;n normal que era la que me interesaba.
    </p><p class="article-text">
        Comprend&iacute; en un segundo lo que pasaba y busqu&eacute; el tel&eacute;fono de aquel piso comuna que habit&aacute;bamos algunos hombres y muchas mujeres. Estaba solo con mis veintid&oacute;s a&ntilde;os, y estuve solo casi tres horas, y todos los tel&eacute;fonos a los que llamaba, Madrid, Coru&ntilde;a, Bilbao&hellip; comunicaban. El primero que apareci&oacute; por all&iacute; fue nuestro hippy californiano, guitarrista y jud&iacute;o, seg&uacute;n dec&iacute;a &eacute;l por este orden. Era el novio de Marga y aspirante de Pilar &ldquo;pelirroja&rdquo; pero esta ni caso. Muy agitado, me agit&oacute; m&aacute;s a m&iacute; pues pretend&iacute;a que sali&eacute;ramos a manifestarnos a la Pla&ccedil;a de Sant Jaume, ante Serra y ante Pujol. All&aacute; fue y volvi&oacute; con una par de mamporros. Despu&eacute;s Jes&uacute;s, uno de los l&iacute;deres del Moviment d&lsquo;&aacute;lliberament Gay de Catalunya, que aquellos d&iacute;as hac&iacute;a calceta en nuestra casa. Sigui&oacute; calcetando hasta el mensaje del Rey. Fueron llegando todas Ellas, y alguna invitada que dio cuenta de mis angustias mientras yo pretend&iacute;a escuchar a Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a, todo revuelto en una cama de no matrimonio imposible. Al d&iacute;a siguiente, el director del colegio, una matem&aacute;tico del PSC y yo, a la saz&oacute;n tutor del curso de COU, &iexcl;manda carallo en La Habana!, decidimos que hab&iacute;a que dar clase, en contra de lo que opinaban muchos padres y no pocos alumnos un tanto escorados a la derecha golpista. Esa misma tarde, 24 de febrero de 1981, a m&iacute; tambi&eacute;n me dieron porrazos en la plaza de Sant Jaume por pretender manifestarme a favor de la democracia. No tocaba, que dir&iacute;a Pujol, la manifestaci&oacute;n era para el d&iacute;a siguiente, y fuimos.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os atr&aacute;s, mi t&iacute;o David, hermano mayor de mi madre, me hab&iacute;a dicho en Madrid que Espa&ntilde;a estaba preparada para un gobierno socialista. El 23-F mi t&iacute;o David, coronel de caballer&iacute;a, mandaba el regimiento Pav&iacute;a, en Aranjuez, repleto de tanques acuartelados desde primera hora de la ma&ntilde;ana, sus segundos se hab&iacute;a adelantado, pero mi t&iacute;o orden&oacute; parar y ascendi&oacute; a general esa primavera.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; lo que dar&aacute;n de s&iacute; esos papeles ahora desvelados por petici&oacute;n p&uacute;blica del escritor Javier Cercas al presidente del gobierno: de nuevo, &iexcl;manda carallo en La Habana! Pero es cierto que muchos documentos de aquellos d&iacute;as, de muchos an&oacute;nimos como yo, est&aacute;n por desvelar. A todo esto, la se&ntilde;ora de la limpieza no volvi&oacute; a decirme nada de la foto de Jane Birkin pero s&iacute; se quej&oacute;, y mucho, por la est&uacute;pida y primitiva licuadora que compramos y que Pilar usaba ma&ntilde;ana y tarde. &iexcl;Qu&eacute; cosas!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jane-birkin-cielos_132_13016725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 13:45:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jane Birkin que estás en los cielos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El frente impopular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/frente-impopular_132_13000096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de noventa a&ntilde;os, tres d&iacute;as m&aacute;s para ser precisos, se celebraron elecciones generales en Espa&ntilde;a. De ellas se esperaba un aplastante triunfo de la derecha, que gobernaba, con su mefistof&eacute;lico l&iacute;der, Gil Robles, se esperaba en todas partes y no se estaba dispuesto, &iquest;qui&eacute;n?, a consentir otra cosa que no fuera eso. Pero hete aqu&iacute; que las izquierdas, las poco izquierdas y burguesas, las m&aacute;s netas, socialistas, y comunistas incluidos que no eran nadie, y hasta un revolucionario Partido Sindicalista, se agruparon en una candidatura &uacute;nica con un programa breve y claro: el Frente Popular gan&oacute; aquellas elecciones y todos sabemos lo&nbsp;que pas&oacute; pocos meses despu&eacute;s. La consecuencia electoral, pero no la m&aacute;s dram&aacute;tica, es que este pa&iacute;s no tuvo elecciones generales hasta casi cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, 1977: sin democracia por rojos, es un decir.
    </p><p class="article-text">
        Y es un decir tambi&eacute;n que la afirmaci&oacute;n excesiva de identidades propias, o impropias, conduce a la violencia verbal, primero, y f&iacute;sica, despu&eacute;s. Fue una de las consecuencias del romanticismo decimon&oacute;nico, sobre el cual el otro d&iacute;a disert&eacute; en un ateneo supuestamente pac&iacute;fico pero no lo deb&iacute;a ser mucho porque me llovieron tomates, pl&aacute;tanos, no eran canarios, y huevos de corral. Me sent&iacute; un cantante postmoderno y punki, como el pobre Germ&aacute;n Copini en sus tiempos, as&iacute; lo vi en la vieja sala Zeleste de la calle Argenteria de Barcelona, aunque a &eacute;l tambi&eacute;n le escup&iacute;an, y mucho. Me salv&oacute; Macaria, y su pareja Fuencisla, compa&ntilde;eras de clase en Santiago, &ldquo;&iquest;pero como se te ocurre decir que est&aacute;s en contra de la regularizaci&oacute;n de extranjeros y a favor de la supresi&oacute;n de todas las fronteras?&rdquo;, me preguntaron. Ni ellas ni el p&uacute;blico me entendieron. Por eso milito casi nada en una supuesta uni&oacute;n coyuntural de las izquierdas a la izquierda del PSOE, es un decir y un comprenderse: porque no soy capaz de imaginar juntos los egos de tanta gente solo animada por las fanfarrias de las avenencias electorales coyunturales. Admiro las buenas intenciones, sobre todo si vienen de Santa Coloma de Gramanet, por donde corr&iacute; algunos d&iacute;as de mi infancia y conoc&iacute; a Isabel cuando daba clases de franc&eacute;s en su instituto. Pero no basta.
    </p><p class="article-text">
        Y como vamos as&iacute;, en desorden permanente, la semana pasada se cumplieron ciento cuarenta a&ntilde;os del nacimiento de &Aacute;ngel Pesta&ntilde;a en un pueblecito de el Bierzo leon&eacute;s, y gallego. Qui&eacute;n era ese, preguntar&aacute;n gentes ignorantes: anarcosindicalista de pro, fue el primer pol&iacute;tico europeo que denunci&oacute; el autoritarismo de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, &iexcl;en 1920!, entre otras muchas cosas. Lenin le hab&iacute;a preguntado: &ldquo;Libertad &iquest;para qu&eacute;?&rdquo;. Estaba todo dicho. La muerte prematura le libr&oacute; del calvario de la guerra y de la dictadura. Su &uacute;ltimo acto pol&iacute;tico fue, precisamente, la fundaci&oacute;n del antes mencionado Partido Sindicalista.
    </p><p class="article-text">
        Y en desorden seguiremos hasta la derrota final, as&iacute; est&aacute;n mis poemas desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, que no conforman libro porque siempre se trastoca un verso o amanece un verso nuevo: &ldquo;El amor/ qu&eacute; es el amor/ que es el amor/ esa delicia en un revuelo, (&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        el desayuno en la habitaci&oacute;n/ planchar una camisa &ldquo;yo te la plancho&rdquo;/ sembrar sonrojo&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/frente-impopular_132_13000096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 10:08:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El frente impopular]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Simpáticas turbulencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/simpaticas-turbulencias_132_12982676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien a estas alturas no tenga claros los peligros no precisa atarse ningún cinturón. La suerte debería estar echada al monte, por supuesto. Pensar que hasta junio vamos a estar así, con programas televisivos prelectorales, de campaña, del día de reflexión, del día de votación, del primer sondeo hecho casi a vuela pluma, de los resultados definitivos y de las valoraciones… </p></div><p class="article-text">
        A mi Hijo Guillermo, casi nacido en un avi&oacute;n como todo aquel que nace en Canarias, le hac&iacute;an mucha gracia las turbulencias. De peque&ntilde;o, claro. Pensaba que era una especie de atracci&oacute;n de feria con la que la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea nos deleitaba para amenizar el vuelo. Feliz infancia. Yo lo contemplaba con sonrisa forzada mientras &eacute;l saltaba al ritmo de los vientos&nbsp;del avi&oacute;n. Bendita infancia, desde luego, que todav&iacute;a no tiene aprendido el p&aacute;nico y el peligro, o no lo asocia a cosas tan comunes como un viaje en avi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Casi tan felices como mi Hijo hemos sido los dem&oacute;cratas con respecto a los loquinarios que quieren cargarse la democracia. Les hemos consentido participar en el juego, incluso se lo pagamos. Les hemos dejado insultar y vilipendiar a costa de la libertad de expresi&oacute;n, se lo seguimos dejando hacer a diario. &ldquo;Te has puesto muy transcendente&rdquo; me dice Guiomar mientras la recojo en el Paseo de Pintor Rosales de Madrid, donde viv&iacute;a hace mucho la primera Guiomar. Todos los poetas tenemos una Guiomar en nuestras vidas, pero ocurre que nunca te das cuenta de cuando aparece, me digo a m&iacute; mismo. Todos los seres humanos tendemos a la generosidad y al respeto al otro, casi todos, en fin.
    </p><p class="article-text">
        En esta &eacute;poca de carnestoltes y dem&aacute;s pamplinas -excluyo de ellas el cocido gallego, las filloas y los cal&ccedil;ots, sobre todo si son de Valls- no es recomendable reflexionar en serio ante casi nada. Quien a estas alturas no tenga claros los peligros no precisa atarse ning&uacute;n cintur&oacute;n. La suerte deber&iacute;a estar echada al monte, por supuesto. Pensar que hasta junio vamos a estar as&iacute;, con programas televisivos prelectorales, de campa&ntilde;a, del d&iacute;a de reflexi&oacute;n, del d&iacute;a de votaci&oacute;n, del primer sondeo hecho casi a vuela pluma, de los resultados definitivos y de las valoraciones&hellip; El oprobio no est&aacute; en todo eso, todo lo contrario: est&aacute; en el que se le ha ocurrido este ritmo y la raz&oacute;n que lo sustenta que no es otra que repetir hasta el hartazgo para aburrir hasta el desprecio. Los mismos que lo hacen con el miedo, ahora toca el miedo al tren, lo hacen con las elecciones fuera de lugar o casi. siempre est&aacute;n ellos para acudir a salvar a las mesnadas, as&iacute; considerada por ellos la poblaci&oacute;n en general.
    </p><p class="article-text">
        Simp&aacute;ticas turbulencias, s&iacute;, pero las de la infancia no las del ahora envilecido por el fascismo y la intolerancia. Hay una esperanza, dicen algunas, y es que el voto dem&oacute;crata es m&aacute;s fuerte y m&aacute;s extendido. Si se despierta, digo yo. Ojal&aacute; lo haga.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/simpaticas-turbulencias_132_12982676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 15:21:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Simpáticas turbulencias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Envío]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/envio_132_12963658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Para todas y todos, desde la punta extrema del noroeste peninsular, un abrazo fraternal, un verso atinado de recambio, y una bella película
</p></div><p class="article-text">
        Para los que est&aacute;n hartos de tanta conmemoraci&oacute;n de la escritora Jane Austen. Ya escribi&oacute; Borges que la mejor forma de empezar una biblioteca es sin la presencia de libros de esta autora.
    </p><p class="article-text">
        Para las que se temen lo que se nos viene encima con el aniversario de la muerte del escritor argentino, repleto de lugares comunes, filias y fobias, y pocas reflexiones sentadas sobre la lectura de sus libros.
    </p><p class="article-text">
        Para los que est&aacute;n hartos de las estupideces de un tal P&eacute;rez Reverte. Y de las soflamas tristes en apariencia, con demasiada mercadotecnia en general y poca literatura en particular, del tal Ucl&eacute;s. La guerra de Espa&ntilde;a tuvo perdedores y vencedores, y perdedoras y vencedoras, sobre todo, como cualquier nefasta contienda.
    </p><p class="article-text">
        Para los que no soportan m&aacute;s apolog&iacute;a del morbo en televisiones, radios y peri&oacute;dicos: nadie se salva.
    </p><p class="article-text">
        Para los que reivindican la asepsia informativa y la fiesta de opini&oacute;n, con toques de rock&amp;roll, Luis Eduardo Aute, Serrat y, c&oacute;mo no, Ana Bel&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para los que siguen disfrutando con <em>El apartamento</em> de Wilder, aunque la hayan visto cien veces, antes de cualquier largometraje actual, y muy largo, hundido en las catacumbas de la depresi&oacute;n, el sufrimiento, la penuria humana y el fango. Se puede decir mucho con humor, con <em>umore, </em>con iron&iacute;a y con distancia esc&eacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        Para los que no esperan nada de los fastos que se preparan para celebrar el centenario de la generaci&oacute;n del 27, &iquest;qu&eacute; fue eso? Y para las que temen que van a salir malparadas, como siempre.
    </p><p class="article-text">
        Para los que saben que <em>Mujercitas</em> no es un manifiesto feminista pero tampoco una apolog&iacute;a machista. Qu&eacute; bien la Taylor.
    </p><p class="article-text">
        Para los que siempre han detestado la violencia, y su manifestaci&oacute;n m&aacute;s asquerosa, la guerra. Para las que la sufren a diario y solo reciben p&oacute;stumos minutos de silencio.
    </p><p class="article-text">
        Para los Hijos y las Hijas, que empiezan a preguntarse para qu&eacute;, aunque saben que habr&aacute; un ma&ntilde;ana a pesar de, porque, como escribi&oacute; Nietzsche, todo lo decisivo surge a pesar de.
    </p><p class="article-text">
        Para los que creen que la exaltaci&oacute;n deportiva generalizada repercute en las mentes y se traduce en ins&oacute;litos espasmos de estupidez que justifican cualquier tonter&iacute;a por tonta que sea. Para ellas que lo saben muy bien aunque busquen su complicidad con una falsa exaltaci&oacute;n del deporte femenino a todas horas.
    </p><p class="article-text">
        Para los que luchan por la igualdad y la justicia social sin pedir nada a cambio. Para las que sobreviven a la intemperie empujando m&aacute;s en esa lucha que cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Para todas y todos, desde la punta extrema del noroeste peninsular, un abrazo fraternal, un verso atinado de recambio, y una bella pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        (P.S.: esto es el remedo de&nbsp;un anuncio argentino de Coca-cola, aunque no se lo crean.)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/envio_132_12963658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 17:08:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Envío]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La indignación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/indignacion_132_12942785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En un regreso en tren de Valladolid y Segovia, volv&iacute; a sentarme en la terraza del C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid: tienen estufas. Antes, pas&eacute; por la tienda pero ya se hab&iacute;a agotado el cat&aacute;logo de la exposici&oacute;n de Robert Capa. Se hab&iacute;a agotado para siempre, me dijo una joven encargada. Qu&eacute; pena. Por eso acab&eacute; en la terraza, por la esperanza de que volviera a pasear por delante Ella, cual aparici&oacute;n vespertina, pero no lo hizo. Muy cerca, una pareja discut&iacute;a acerca de la calidad de los votos, de unos y de unas respecto a otras y otros. Es decir, cuestionaban la democracia como organizaci&oacute;n de la sociedad. Cre&iacute;a que ese debate estaba superado, pero no, vuelve a las mentes m&aacute;s iluminadas.
    </p><p class="article-text">
        Aquella pareja eran un par de indignados, no como los de hace diez o quince a&ntilde;os, en nuestra sociedad y en la francesa, es cosa distinta. Me lo dijo el ectoplasma de Durruti, errante como siempre por la zona, que acudi&oacute; en busca de un gin-tonic, &ldquo;probablemente nunca mais, ya sabes, es como una primera comuni&oacute;n, o lo fue.&rdquo; No supe hasta la noche a qu&eacute; se refer&iacute;a, si a la ausencia de la paseante que esperaba o al ambiente filos&oacute;fico calvinista y carpetovet&oacute;nico que nos invade. Hay personas ingenuas y bienintencionadas que repiten lo de no repetir la historia, citan a Nietzsche con bastante desconocimiento, &ldquo;el eterno retorno de lo id&eacute;ntico&rdquo; y se consuelan diciendo que lo de Estados Unidos es similar al nacimiento del nazismo hace cien a&ntilde;os. Mientras tanto, nada: a la extrema derecha que discute en las terrazas sobre la idoneidad de los votos, su igualdad, y clasifica a las personas seg&uacute;n sus creencias y colores, y religiones y or&iacute;genes, se la deja campar a sus anchas por Europa. Est&aacute;n en la c&aacute;mara de Estrasburgo gracias a la democracia que se quieren cargar. Amor y pedagog&iacute;a, pero en el sentido casi contrario al que escribi&oacute; Unamuno una de sus primeras novelas.
    </p><p class="article-text">
        Amor y pedagog&iacute;a en todas partes, en todas las terrazas, en todos los medios, por todos los canales. Ella tambi&eacute;n lo dec&iacute;a, m&aacute;s bien cre&iacute; o&iacute;rlo porque en ninguna ocasi&oacute;n dijo mucho. Sonri&oacute;, eso s&iacute;, y con la distancia del disimulo y la timidez de las pesta&ntilde;as, anunci&oacute; un temporal que ahora tenemos, en la Pen&iacute;nsula y en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        La indignaci&oacute;n es como el sarampi&oacute;n que ahora se revuelve, si no te vacunas puedes contraerlo a estas alturas del siglo XXI. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud nos lo recuerda porque muchas personas en este pa&iacute;s, m&aacute;s o menos un 22%, no creen que el ser humano haya estado en la luna, y unos pocos menos piensan que la tierra es plana. Eso no lo dicen mirando a nuestro sat&eacute;lite, lo suelen decir cara al sol, por las ma&ntilde;anas, cargados de indignaci&oacute;n y de dial&eacute;cticas de pu&ntilde;os y pistolas. Es un aviso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/indignacion_132_12942785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 11:50:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La indignación]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todología todos los días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/todologia-dias_132_12923846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1535e1c-6b4e-4aae-9966-1cb8e66e727b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todología todos los días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada accidente repercute en el anterior, aunque el contexto y el concepto sean diferentes. Cada tragedia remite al pasado, al menos hasta la Grecia clásica</p></div><p class="article-text">
        Si el canal de la informaci&oacute;n, los canales, se satura, todo es ruido. No deber&iacute;a decirse m&aacute;s si no fuera porque se dice mucho. Pase lo que sea, las personas expertas abundan. Generalistas de cat&aacute;strofes, conocedoras de la gesti&oacute;n ferroviaria, en v&iacute;as, traviesas y balasto. Me gustar&iacute;a saber por qu&eacute; en Canarias todav&iacute;a no hay trenes a estas alturas del siglo XXI: nadie se lo pregunta. Tambi&eacute;n, las razones del retraso de todos los retrasos de todas las infraestructuras cuando se trata de Galiza. Y no decimos nada de Extremadura porque no se la convoca.
    </p><p class="article-text">
        Millones de l&aacute;grimas estos d&iacute;as. Tantas, que hasta se consienten tonter&iacute;as y segundos de gloria para testimonios imposibles en programas informativos especiales que nunca deber&iacute;an haber sido: cu&aacute;nta miseria period&iacute;stica, por llamarla de alguna manera, desde las pobres ni&ntilde;as de Alcasser, y seguimos en ella aumentada con redes sociales y dem&aacute;s pamplinas.
    </p><p class="article-text">
        Cada accidente es una repetici&oacute;n de la vida, y de la muerte, porque como cualquier silogismo simple demuestra, el ser humano es mortal.
    </p><p class="article-text">
        Cada accidente repercute en el anterior, aunque el contexto y el concepto sean diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Cada tragedia remite al pasado, al menos hasta la Grecia cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; me lo dice siempre Nausica, aventando odios eternos a la vera de cualquier r&iacute;o. Nos contemplamos y le pregunto tantas cosas de imposible respuesta. &ldquo;Quiz&aacute;s un verso&rdquo; me dice. &ldquo;Ahora no&rdquo;, le respondo &ldquo;porque todo suena cursi y absoluto&rdquo;. O con esas pretensiones. Por eso siempre aparece alguien con una cita: &ldquo;En el tren de vuelta, con aquellos rollos de pel&iacute;cula bien aprovechados en mi bolsa, sent&iacute; odio hacia m&iacute; mismo y hacia mi profesi&oacute;n. Ese tipo de fotograf&iacute;a era apto solo para sepultureros, y yo no quer&iacute;a ser uno. Si ten&iacute;a que participar en un funeral, jur&eacute; que lo har&iacute;a desde el cortejo&rdquo;. (Robert Capa, <em>Ligeramente desenfocado, </em>1947).
    </p><p class="article-text">
        Es decir, corrobora Valmy desde un tel&eacute;fono de Par&iacute;s con las barricadas puestas, que la cosa esta de la b&uacute;squeda del morbo por el morbo viene de lejos. La respuesta es s&iacute;, &iquest;seguro? La respuesta siempre depende de qui&eacute;n formule la pregunta. Por ejemplo, &iquest;d&oacute;nde estaba usted la noche del martes? Cuando te la formulan, no sabes que a esa misma hora y circunstancia estaba asesinando un tri&aacute;ngulo escaleno a un cobrador: Rafael Alberti lo escribi&oacute; y Jos&eacute; Mar&iacute;a Valverde me lo cont&oacute;. Pasan tantas cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/todologia-dias_132_12923846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 11:12:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todología todos los días]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ella se fue con la lluvia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lluvia_132_12906351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los que conocieron a &Aacute;lvaro Mutis dicen que era antip&aacute;tico e irascible. Puede, sus t&iacute;tulos eran casi tan consecuentes y bellos como el de este art&iacute;culo. Parecen canciones de los Beatles mal traducidas o forzada su expresi&oacute;n. Todo deber&iacute;a pasar en Uruguay y no es as&iacute;, uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s bellos del mundo. &ldquo;Y su decadente capital&hellip; &iquest;Sabes lo que me dijo la &uacute;ltima vez la insoportable librera? Que fuera al psiquiatra, la cuarta vez en un mes, &iquest;te parece normal?&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; claro&rdquo;, le dije &ldquo;que no le contaste tu experiencia con la psicoanalista de Triana ni las l&aacute;grimas en la consulta de Constantino&rdquo;. &ldquo;No, ella no sabe de mujeres, por eso nos habla as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hab&iacute;a comenzado en un encuentro literario se convirti&oacute; en un desencuentro literal. Me fui. Otra vez en la TV, <em>Los amigos de Peter</em>: nunca hubiera visto esa pel&iacute;cula si no fuera por la insistencia de Elisenda, ya en 1993. La pel&iacute;cula de nuestra generaci&oacute;n, dec&iacute;a. &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; en los pr&oacute;ximos la pel&iacute;cula de nuestra generaci&oacute;n? El domingo me qued&eacute; a vivir en&nbsp;<em>Nouvelle Vague&nbsp;</em>(Richard Linklater, 2025) y ahora me confundo a la Jean Seberg aut&eacute;ntica con la Jean Seberg interpretada por Zoey Deutch hasta la extenuaci&oacute;n. El Belmondo de 2025 no est&aacute; mal tampoco, aunque un poco descorchado.
    </p><p class="article-text">
        Nos fuimos toda la troupe a la cafeter&iacute;a lujosa de un hotel cualquiera: dos gimlets y varios martinis. Al piano pod&iacute;a ser Herbie Hancock, es un decir. Los hoteles son mi escuela. Escrib&iacute; mi primer relato en el vest&iacute;bulo de uno de ellos, en Vigo y en Semana Santa todav&iacute;a franquista, se aguanta hoy y se aguantara ma&ntilde;ana por puro costumbrismo que es lo que siempre hace eterna a la narrativa cuando todos los dem&aacute;s encantos fallan.
    </p><p class="article-text">
        Como necesitaba desahogarme, busqu&eacute; al ectoplasma de Durruti pero no estaba. Sinceramente, Rodr&iacute;guez, una lime&ntilde;a de alta alcurnia, se fij&oacute; en m&iacute; y me pregunt&oacute; qu&eacute; tal estaba mi madre. No le ment&eacute; a la suya, que era lo que correspond&iacute;a, pero le dije que Isabel Preysler se hab&iacute;a ido ya a vivir al Per&uacute;. Cu&aacute;nta miseria.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s caminamos por la calle Jorge Juan, llena de tiendas pretenciosas y pretendidas. Una bufanda en una, un chaquet&oacute;n en otra, presumida ropa interior en la esquina, una avutarda a la plancha y el deseo puesto en unas elecciones de medio mandato que no van a cambiar nada porque todo es lo mismo. En casa de Georges y de Sabrina me refugio en la lectura del primer tomo de la historia de la filosof&iacute;a de J&uuml;rgen Habermas, el &uacute;ltimo pensador europeo: llevo un mes en &eacute;l y con &eacute;l. Les fotocopi&eacute; un art&iacute;culo a mis alumnos de filosof&iacute;a del instituto de Villarejo de Salvan&eacute;s, el &uacute;ltimo abril,&nbsp;y creo que se enteraron de todo. Ahora me reclaman en la librer&iacute;a para que recoja el dernier encargo, una delicia de Karl Kraus y sus postreros escritos. Seg&uacute;n mi amigo Paco, todo se qued&oacute; en Viena y no nos dimos cuenta. Triste porque entonces todav&iacute;a est&aacute;bamos a tiempo de estrenar el psicoan&aacute;lisis de verdad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lluvia_132_12906351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 11:16:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ella se fue con la lluvia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tristemente Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tristemente-venezuela_132_12889775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Qu&eacute; escribir de Venezuela si no escribimos l&aacute;grimas. Las apelaciones al derecho, nacional e internacional, las llamadas a la cordura, las huidas del espanto, la sensatez como proclama. Nada ha servido para evitar otra cat&aacute;strofe contra la democracia. No hace falta decir que ella ya no estaba en Maduro y su r&eacute;gimen, estaba en la esperanza de algo distinto que tampoco pasaba necesariamente por una oposici&oacute;n desorganizada y desleal que esperaba su turno. Lo esperaba y lo espera, porque parece que no se lo van a dar.
    </p><p class="article-text">
        Hay pa&iacute;ses condenados a repetirse en sus desgracias. Venezuela parece ser uno de ellos. Venezuela acogi&oacute; a canarios y gallegos, fundamentalmente, en &eacute;pocas desastrosas para este pa&iacute;s y de mucha bonanza para ellos. No era f&aacute;cil entrar en &eacute;l como indigente y hambriento, como ahora entran los desesperados africanos en el nuestro, hay muchos testimonios que relatan la crudeza. Pero el trabajo se abri&oacute; paso incluso a algunas riquezas. Tambi&eacute;n se cuenta. Eran tiempos de poder venezolano en Miami, antes de los &eacute;xodos cubanos.
    </p><p class="article-text">
        Muy de ni&ntilde;o escuchaba historias de Venezuela, siempre de gloria y riqueza. Una cadena de zapater&iacute;as, unos bares pr&oacute;speros, los d&oacute;lares campando por todas partes, decenas de canales de televisi&oacute;n, y aqu&iacute; esperando tener un receptor cat&oacute;dico. Por eso Venezuela es un pa&iacute;s dif&iacute;cil de conocer y de visitar, repleto de contradicciones en su historia y en su presente. Parece que nunca haya tregua para la prosperidad y el sosiego.
    </p><p class="article-text">
        Charlo de todo esto, y m&aacute;s, con personas con las que estuve en su d&iacute;a en Caracas, Maracaibo, y otros lugares. Nada m&aacute;s que decir. Una petici&oacute;n un&aacute;nime: quiten sus garras imperialistas porque hay un pueblo que sufre m&aacute;s all&aacute; de las desgracias de unas pol&iacute;ticas infaustas. Vano grito.
    </p><p class="article-text">
        Se repetir&aacute; el saqueo, ya ha empezado, se usurpar&aacute;, ya lo estaba, la soberan&iacute;a al pueblo. Se banalizar&aacute;n los an&aacute;lisis con el manique&iacute;smo habitual de lo malos que fueron unos y de lo buenos que pueden ser otros.
    </p><p class="article-text">
        Solo queda una respuesta, la que se puede ofrecer desde la libertad y la alegr&iacute;a, &iquest;qui&eacute;n ostenta ambas en la Venezuela actual?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tristemente-venezuela_132_12889775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 08:53:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tristemente Venezuela]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Panfleto contra el odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/panfleto-odio_132_12879068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/946d2cf5-1d56-4561-9fe2-c94e646df6c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Panfleto contra el odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya no soy capaz de leer las procacidades de viejos santones resentidos y antes gurús de la izquierda, metidos ahora a escanciadores del odio por las esquinas de los medios que se precian, casi todos</p></div><p class="article-text">
        Cu&aacute;ndo se equivoc&oacute; el destino. Cu&aacute;ndo la palabra di&aacute;logo desapareci&oacute; de la vida y de la acci&oacute;n. Cu&aacute;ndo se fastidi&oacute; el asunto, qu&eacute; asunto, si es que no estuvo fastidiado siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay personas que somos incapaces de ser antinada porque somos pro: libertad, igualdad, fraternidad y tolerancia. Y di&aacute;logo y comprensi&oacute;n, y colocarse en lugar de, empat&iacute;a que cursimente se dice ahora tanto. El ejercicio del odio est&aacute; tipificado como delito, &iquest;y el de pensamiento? Como siempre, la &uacute;nica y verdadera iglesia se anticipa y nos hizo confesar las cosas m&aacute;s escondidas de nuestra conciencia. Quiz&aacute;s por eso seamos ahora, en esta sociedad ib&eacute;rica, tan remilgados y gritones. Y surge la impertinente pregunta, &iquest;qui&eacute;n nos salvar&aacute;? Como si se tratara de eso. La purificaci&oacute;n viene de uno mismo, o no viene. En una tarde soleada de diciembre, intentas hablar y te sueltan el s&eacute;ptimo de caballer&iacute;a de las esencias del odio. Lo vuelves a intentar, y te insultan. Mejor buscar un taxi, como cantaba hace tantos a&ntilde;os Hilario Camacho, el &uacute;nico bardo capaz de sonar alegre y triste a la vez. En pos de &eacute;l se fue Elvira a una playa francesa arrastrando las erres. Qu&eacute; disgusto. Desde el taxi, Chandler y los gimlets, de nuevo, prefiero <em>El largo adi&oacute;s </em>a <em>Conversaci&oacute;n en la Catedral. </em>Prefiero a Lennox que a Zavalita. Ya no soy capaz de leer las procacidades de viejos santones resentidos y antes gur&uacute;s de la izquierda, metidos ahora a escanciadores del odio por las esquinas de los medios que se precian, casi todos. Por eso los deseos de paz, amor y felicidad para el nuevo a&ntilde;o suenan a nada, suenan a mi&eacute;rcoles como si fueran una novela Philip Dick muy mal escrita. Me quedar&eacute; siempre con Manuel Vicent, el &uacute;ltimo de los &uacute;ltimos, ojal&aacute; sea eterno y su alegr&iacute;a esc&eacute;ptica y su optimismo rampante den para medio siglo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No encuentro mejores deseos para esa trampa del tiempo que se dice nuevo a&ntilde;o, a&ntilde;o nuevo, qu&eacute; m&aacute;s da. Pablito, Almudena, Sebasti&aacute;n y suerte entre las flores, me regalan un mazap&aacute;n y un rel&oacute; de marca indefinible para que sepa lo que valen los segundos en estos tiempos milenarios. Con una sonrisa les doy las gracias. Es lo m&aacute;s bello que se me ocurre para un d&iacute;a como hoy siempre cargado de nostalgias y bellas estampas. Muchos besos, pentonets y bicos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/panfleto-odio_132_12879068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 12:22:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Panfleto contra el odio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Belén en concierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ana-belen-concierto_132_12868701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Puede que la primera vez fuera en &ldquo;El amor del capit&aacute;n Brando&rdquo;, cuando surgi&oacute; el amor m&aacute;gico. Sin embargo, jam&aacute;s la hab&iacute;a visto cantar en directo, ni siquiera cuando se llevaba de parranda y con concierto a Sabina, Serrat, R&iacute;os y V&iacute;ctor Manuel, su compa&ntilde;ero desde hace m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os. Ayer a los teclados, en el Movistar Arena de Madrid, estaba su hijo David, un prodigio de la calma, la inspiraci&oacute;n y la m&uacute;sica. Y guapo, claro, c&oacute;mo no.
    </p><p class="article-text">
        Ana Bel&eacute;n es bandera de generaciones, la suya, la m&iacute;a, las que vinieron despu&eacute;s, otras anteriores. Es un soplo de aire fresco en medio de un pa&iacute;s muy gris y casposo al que supo decirle &ldquo;hay posibilidades y hay alegr&iacute;a&rdquo;. Uno de los que subi&oacute; ayer al escenario con ella fue Miguel Pov&eacute;da, ese prodigio del cante que nos descubri&oacute; Bigas Luna, otro grande. Cantaron una canci&oacute;n reciente de V&iacute;ctor Manuel que habla de la humedad y los huesos. Subieron otros, esto no es una cr&oacute;nica ni una cr&iacute;tica por eso no est&aacute; la relaci&oacute;n, pero s&iacute; la emoci&oacute;n y la ilusi&oacute;n de ver y escuchar a Miguel R&iacute;os cantar &ldquo;Espa&ntilde;a camisa blanca de mi esperanza&rdquo; otro prodigio de V&iacute;ctor, con Ana entregada a la belleza.
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico variado, intergeneracional, transversal como suele decirse ahora, pero menos. Casi nadie se puso en pie hasta el final, menos yo, con los bises y con, sobre todo, &ldquo;La Puerta de Alcal&aacute;&rdquo;, que bello himno de la historia y las libertades. Tanto ella como su compa&ntilde;ero V&iacute;ctor, que volvi&oacute; al escenario con esta canci&oacute;n para cantarla apasionadamente juntos, nos han regalado mucha calma y belleza. La primera vez que la vi en persona fue en Valdovi&ntilde;o, en la casa de su eterna representante, Clara Heyman, que en 1980 la recib&iacute;a de vacaciones. Ana se levantaba m&aacute;s que despierta y te dedicaba una sonrisa de buenos d&iacute;as antes del desayuno. A Clara le ped&iacute;, en 2019 y en el Teatro Real, que me la volviera a presentar para regalarle unos poemas. As&iacute; se hizo, grababan un precioso documental sobre su vida bajo la batuta de M&eacute;ndez Leite. Clara se fue hace poco, y poco antes charlamos en la terraza del Teatro Abad&iacute;a con alguno de sus representados, Carlos Hip&oacute;lito y Charo L&oacute;pez. &ldquo;Yo sigo en esto por ellos, me hacen feliz&rdquo; me cont&oacute; despu&eacute;s de un concierto intimista de Mar&iacute;a Lavalle e Hip&oacute;lito. Era un gran actriz y una excelente persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intimista tambi&eacute;n fue el de ayer, para miles de seguidores que en lugar de mecheros usaron las linternas de los m&oacute;viles en los bises que se hicieron y no rogaron.
    </p><p class="article-text">
        El concierto de Ana Bel&eacute;n del 23 de diciembre de 2025 siempre se recordar&aacute;, y no solo porque, como dijo ella y nos lo agradeci&oacute;, dejamos, corderos, mariscos y embutidos para la cena de hoy y nos fuimos a escucharla a ella, la reina de nuestros anhelos. Creo que he visto casi todas sus pel&iacute;culas. Vicente Aranda le sac&oacute; facetas peculiares y mandonas en &ldquo;Libertarias&rdquo; como jefa de tropa anarquista, qu&eacute; delicia. En el fono, muy en el fondo, fui al concierto de ayer como terapia, porque Ana se me estaba perdiendo, diluyendo en el pasado por culpa de la semejanza f&iacute;sica de una pariente perdida y malvada a la que no quer&iacute;a asociarla. La terapia funcion&oacute; y la pariente se fue a los infiernos para siempre con su asociaci&oacute;n. Ana es mucho m&aacute;s que eso, una belleza f&iacute;sica distinta, un candor que siempre te da cobijo con sus letras: es una eternidad de la poes&iacute;a y espero que lo siga siendo muchos a&ntilde;os. Y felices fiestas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ana-belen-concierto_132_12868701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 08:39:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ana Belén en concierto]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sorteo de navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sorteo-navidad_132_12853602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ea28109-2250-4ea9-9050-ac6661b41fdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sorteo de navidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lotería de navidad siempre ha tenido algo de sorteo para pobres desesperados. Quizás por eso muchas acuden a “Doña Manolita” donde ya no está ella ni su familia, sino un banco muy importante que compró el negocio hace años</p></div><p class="article-text">
        Lo p&uacute;blico y lo privado, como si las diferencias no fueran abismales. &iquest;Cu&aacute;nto dinero est&aacute;n ganando los propietarios de las universidades privadas a costa de la desamortizaci&oacute;n de las p&uacute;blicas? No se sabe. Otro tanto en sanidad, educaci&oacute;n secundaria y dependencia. Porque la finalidad no es ideologizar sino enriquecer a unos pocos, los de siempre. Primero, desmantelar lo p&uacute;blico, en Madrid, el caso de la Complutense es de libro. Despu&eacute;s, no ofrecer plazas ni alternativas y llevar a los estudiantes a pagar grandes facturas para obtener t&iacute;tulos&nbsp;de discutible respaldo cient&iacute;fico. Qu&eacute; inventen ellos. Cuando cualquier cosa es susceptible de ser negocio, algo huele a podrido en la Meseta y m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y el lunes, los bombos y las bolas, y los cantos de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as que, como todo el mundo sabe, llevan confusa la historia y clara la pena. La historia es la esperanza de ganar algo de dinero extra. La loter&iacute;a de navidad siempre ha tenido algo de sorteo para pobres desesperados. Quiz&aacute;s por eso muchas acuden a &ldquo;Do&ntilde;a Manolita&rdquo; donde ya no est&aacute; ella ni su familia, sino un banco muy importante que compr&oacute; el negocio hace a&ntilde;os. Viejas supersticiones, como dice Palmira, y tambi&eacute;n Pen&eacute;lope, ambas de Alpedrete. Y Mauricio, de Villarejo de Salvan&eacute;s, les pasa los d&eacute;cimos a los mancos del pueblo, hay doce, para venderlos con un suplemento adicional, cosa que est&aacute; prohibida. &ldquo;La Guardia Civil tambi&eacute;n me compra&rdquo;. &ldquo;All&aacute; ellos&rdquo;, le digo asombrado.
    </p><p class="article-text">
        Y Sepulvedano Garc&iacute;a de la Encomienda, regala papeletas de una rifa de cremas solares y otros ung&uuml;entos, asociada a la terminaci&oacute;n del segundo premio: nunca le ha tocado a nadie, nunca nadie reclama. A Sepulvedano le sirve para pagarse unos d&iacute;as en Lanzarote en compa&ntilde;&iacute;a de su suegra y de su cu&ntilde;ado, tiene m&eacute;rito el conjunto, la rifa y la familia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Angustias trabaja en un museo nacional y de las JONS, mirando cuadros para observar su deterioro si este se produce. Tambi&eacute;n regenta una rifa privada con el cup&oacute;n de la ONCE. Estos d&iacute;as me dice que no vende mucho porque casi todo el mundo est&aacute; con el sorteo extraordinario. Tiene una prima que va disfrazada de obispo a ver el sorteo en directo en el Teatro Real, nunca un teatro pagado con el dinero p&uacute;blico tuvo mejor destino. Casi justifica su existencia con los bombos: el ministro de cultura deber&iacute;a decir algo pero no dice, es diplom&aacute;tico de carrera: ya le estallar&aacute;n los n&uacute;meros cuando los de la audiencia de cuentas tengan tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El desmantelamiento sigue incluso durante el sorteo, m&aacute;s durante este porque las universidades p&uacute;blicas est&aacute;n despistadas y les roban con m&aacute;s facilidad.
    </p><p class="article-text">
        Bendita universidad p&uacute;blica que nos dio cobijo, Santiago de Compostela y Barcelona. Aulas muy respetadas y vetustas entonces las de Santiago, tres a&ntilde;os en el palacio de Fonseca con el ectoplasma de Gelm&iacute;rez. Ya no quedan experiencias as&iacute;. Menos mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sorteo-navidad_132_12853602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Dec 2025 15:10:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sorteo de navidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sincronía de la maldad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sincronia-maldad_132_12836859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La realidad supura en estos d&iacute;as de fin de a&ntilde;o. No van a quedar velas, elfos ni uvas para consolar los anhelos frustrados de los caminantes y las l&aacute;grimas de las personas de bien. No hay posibilidad de caf&eacute;s con leche tranquilos sin que se pueda saber, ni atisbar, de qu&eacute; va todo esto. Los acosadores socialistas de Moncloa, y los encubridores, tienen un rasgo com&uacute;n que al parecer no interesa a nadie: a qu&eacute; se dedicaban. En su d&iacute;a fueron contratados para analizar con lupa y seguir a la opini&oacute;n p&uacute;blica hasta sus &uacute;ltimas catacumbas, hubo tambi&eacute;n otros menesteres, pero el esencial era el mencionado. Porque, a veces, la funci&oacute;n crea el &oacute;rgano y el &oacute;rgano casi siempre es masculino y ordinario. Qu&eacute; memeces.
    </p><p class="article-text">
        Todo es casi as&iacute; y todo es al mismo tiempo y con una cierta cadencia. Parece que se olvida el objetivo primigenio, &iquest;cu&aacute;l era? Evitar, una vez m&aacute;s, que un gobierno progresista dirigiera los destinos de este pa&iacute;s. Los errores, may&uacute;sculos, no forzados, aparecen y desaparecen a gusto de los consumidores poderosos. Cuando deje de llover, volver&aacute; la calma a las aguas de los pantanos. Mientras tanto, le&ntilde;a a la caldera del oprobio sobre todo cuando no hace falta inventar mucho pues ya se encargan de aventar el desastre las supuestas v&iacute;ctimas. El tenis es magistral para las etiquetas: errores no forzados. Si encima hay atisbos de querer ocultarlos, mal, muy mal, andamos.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de la gasolinera de As Xubias, ya pagadita al mar, est&aacute; la casa de aquella experta en mentecateces que inquietaba al vecindario desde la adolescencia. Eso es Coru&ntilde;a, entonces muy primitivos lares, hoy urbanos sin m&aacute;s y con menos. Jos&eacute; Mar&iacute;a P&eacute;rez&nbsp;<em>Peridis&nbsp;</em>ha escrito un libro,&nbsp;<em>El tesoro del convento ca&iacute;do,&nbsp;</em>en el que cuenta cosas solo parecidas, muy humano y cordial, nada presumido cuando deber&iacute;a hacerlo despu&eacute;s de haber dedicado cuatro d&eacute;cadas a la restauraci&oacute;n y nuevo uso de un convento milenario. Muy recomendable leerlo estos d&iacute;as pues se demuestra una vez m&aacute;s, que no es porquer&iacute;a todo lo que reluce. Con esto no consuelo a Mercedes, entristecida por no haber conseguido entradas para los conciertos de Rosal&iacute;a, ni a Juan, su hijo peque&ntilde;o que est&aacute; en lo mismo. Por la tarde ambos me invitan a rezar el rosario, qu&eacute; cosas, en la capilla cerca de su casa, por no decir en su casa. Estas modas no las entiendo, me sale todo lo unamuniano que llevo dentro.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; no me derrumbe y pueda abarcar con un abrazo sincero toda la humanidad deseable, que es mucha, y despreciar las maldades que campan por las linotipias del presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sincronia-maldad_132_12836859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 10:54:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La sincronía de la maldad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vientos de guerra, otra vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vientos-guerra-vez_132_12817525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecf2e65f-b2c7-410e-aa58-b8746c984b23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vientos de guerra, otra vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sea lo que sea Maduro y su régimen, que lo es, totalitario y dictatorial, da pánico escuchar el asentimiento silencioso de muchos y muchas sobre una posible invasión por parte de Trump y sus huestes</p></div><p class="article-text">
        Cuesta mucho fijar la atenci&oacute;n para saber donde est&aacute; el peligro en nuestros tiempos, y de nuestros tiempos. De una sensaci&oacute;n, falsa y edulcorada, de&nbsp;<em>pax romana</em>&nbsp;a la europea de ahora, hemos sido trasladados por un t&uacute;nel del tiempo de los horrores, a una sensaci&oacute;n de permanente peligro de batallas en todas las esquinas. Rusia y Ucrania, Gaza e Israel&hellip; Si entramos en &Aacute;frica, toda suerte de conflictos, y en Asia lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        La humanidad pelea, guerrea y mata desde que existe. La &uacute;nica especie que se destruye a s&iacute; misma, se dice. No lo s&eacute;. Como me escribe mi amigo Sancho desde Florida, nada es lo que parece y menos cuando se trata de los intereses de las empresas de armamento, internacionales pero sobre todo estadounidenses. Tampoco lo s&eacute;: la reflexi&oacute;n me lleva a &eacute;pocas juveniles donde el desarme universal era m&aacute;s que una utop&iacute;a, era una aspiraci&oacute;n posible. Qu&eacute; es ahora en medio de pa&iacute;ses muy democr&aacute;ticos y modernos dispuestos a implantar de nuevo el servicio militar.
    </p><p class="article-text">
        Kith, escribo mal su nombre, se hab&iacute;a librado por los pelos de ir a Vietnam, por eso viv&iacute;a en Santiago de Compostela dando clases de ingl&eacute;s y de vida. Con &eacute;l, y un holand&eacute;s errante y muy mayor que se conoc&iacute;a la catedral como nadie, qued&aacute;bamos a tomar vinos en las viejas tascas de la Algalia. Todo m&aacute;s barato y&nbsp;<em>enxebre</em>, con mejores tapas, maderas rec&oacute;nditas y tertulias in&uacute;tiles, que lo que se pod&iacute;a beber y hablar en los vinos cl&aacute;sicos de la &eacute;poca, en las calles del Franco y la Rai&ntilde;a. El amigo americano era pacifista por renegado, el holand&eacute;s errante todav&iacute;a recordaba la guerra mundial. Y el peque&ntilde;o infante que les acompa&ntilde;aba, escuchaba y archivaba como un aprendiz que era y que soy.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo esto tiene un miedo atroz a lo que pueda ocurrir y que se llama Venezuela. Sea lo que sea Maduro y su r&eacute;gimen, que lo es, totalitario y dictatorial, da p&aacute;nico escuchar el asentimiento silencioso de muchos y muchas sobre una posible invasi&oacute;n por parte de Trump y sus huestes. No ser&iacute;a la primera vez, nadie se acuerda de Panam&aacute;, por ejemplo, y de otros pa&iacute;ses, y de las dictaduras propiciadas por los gringos y de los golpes de estado auspiciados y alimentados. Nadie se acuerda porque nadie lee o quiere leer sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Deseo que no ocurra, deseamos Eva Guti&eacute;rrez de Salices y yo. As&iacute; me escribe tambi&eacute;n con disgusto desde Avil&eacute;s. Me cuenta de una exposici&oacute;n sobre la fot&oacute;grafa barcelonesa Colita en el centro cultura Niemeyer y no consigo entender qu&eacute; me cuenta, qu&eacute; me quiere contar o si me quiere invitar. Le digo que Avil&eacute;s es una ciudad apabullante y de relajaci&oacute;n, pero no me cree. Qu&eacute; ser&aacute; del amigo americano y del holand&eacute;s errante: estar&aacute;n entre las piedras de la catedral huyendo de turistas invasores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vientos-guerra-vez_132_12817525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 12:41:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vientos de guerra, otra vez]]></media:title>
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