<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Gabriel González Fernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gabriel-gonzalez-fernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gabriel González Fernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1042603/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[En los bordes del paraíso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bordes-paraiso_132_12770599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb3b250d-95c2-4259-9661-427b1389a34b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En los bordes del paraíso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los bordes del capitalismo global, aquí en el sur de las islas, nos quieren dóciles y agradecidos. Pero lo que está creciendo es otra cosa: una sociedad civil que ha perdido el miedo, que defiende el territorio, que pelea por su salario y por la vivienda digna, y que tiene claro que al fascismo no se le hace hueco: se le enfrenta</p></div><p class="article-text">
        Dicen que Canarias vive del turismo, que aqu&iacute; &ldquo;no hay otra&rdquo;. Pero los que vivimos en el sur sabemos que, detr&aacute;s del eslogan, hay otra historia: la del capitalismo en su versi&oacute;n m&aacute;s voraz, reorganizando el territorio a su antojo, vallando la costa y empujando a la gente a los m&aacute;rgenes. Lo que antes eran espacios comunes hoy son parkings, resorts y villas de lujo con nombre en ingl&eacute;s. El para&iacute;so, pero para otros.
    </p><p class="article-text">
        Ese modelo no es neutro. Cuando te dicen que no hay alternativa, que todo se sacrifica por &ldquo;el crecimiento&rdquo;, tambi&eacute;n te van empujando pol&iacute;ticamente a los m&aacute;rgenes: del abuso econ&oacute;mico al autoritarismo hay menos distancia de la que parece. No es casual que, mientras se privatiza la costa, se intente normalizar tambi&eacute;n el discurso del odio, ya sea con tertulianos estrella o con panfleteros como Vito Quiles en la ULL. El mensaje es el mismo: c&aacute;llate, obedece, agradece.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que la gente no se est&aacute; callando. En el mismo sur donde se exprimen los hoteles, la clase trabajadora ha demostrado que cuando se organiza se mueve el decorado. Ah&iacute; est&aacute; la huelga de la pasada Semana Santa y esa subida del 13% de los salarios. La pregunta es inevitable: si con una huelga se consiguen un 13% m&aacute;s, &iquest;cu&aacute;nto nos estaban robando antes?
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo pasa con la vivienda. A&ntilde;os de alquileres disparados, fondos buitre y turistificaci&oacute;n salvaje han convertido barrios populares en carne de especulaci&oacute;n. Pero ah&iacute; han estado el Sindicato de Inquilinas y los movimientos por la vivienda, organizando a la gente, frenando desahucios y echando a empresarios fascistoides tipo Desokupa de barrios como San Isidro v&iacute;a auto judicial. Porque nuestros barrios no son su negocio ni su parque de intimidaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al final todo est&aacute; conectado: el turismo desbocado que convierte la costa en mercanc&iacute;a, los salarios de miseria, la expulsi&oacute;n de la gente de sus casas y el intento de colarnos discursos reaccionarios como si fueran &ldquo;opiniones valientes&rdquo;. Es el mismo modelo defendido desde arriba. Y la respuesta tambi&eacute;n es la misma, desde abajo: plantar cara, en la universidad, en los hoteles, en los barrios.
    </p><p class="article-text">
        En los bordes del capitalismo global, aqu&iacute; en el sur de las islas, nos quieren d&oacute;ciles y agradecidos. Pero lo que est&aacute; creciendo es otra cosa: una sociedad civil que ha perdido el miedo, que defiende el territorio, que pelea por su salario y por la vivienda digna, y que tiene claro que al fascismo no se le hace hueco: se le enfrenta.
    </p><p class="article-text">
        Si algo estamos demostrando es que este para&iacute;so no est&aacute; en venta.
    </p><p class="article-text">
        Ni la costa, ni los barrios, ni la gente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel González Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bordes-paraiso_132_12770599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Nov 2025 13:14:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb3b250d-95c2-4259-9661-427b1389a34b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="51728" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb3b250d-95c2-4259-9661-427b1389a34b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="51728" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En los bordes del paraíso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb3b250d-95c2-4259-9661-427b1389a34b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión del sur de Tenerife: Un imprescindible cambio en el modelo productivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rebelion-sur-tenerife-imprescindible-cambio-modelo-productivo_132_11582220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eeb32663-1972-4513-bad2-f19d00e3cf6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión del sur de Tenerife: Un imprescindible cambio en el modelo productivo"></p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el sur de Tenerife ha sido escenario de protestas masivas contra proyectos urban&iacute;sticos como <em>Cuna del Alma</em>. Este movimiento no ha surgido de la nada, sino que es la culminaci&oacute;n de a&ntilde;os de frustraci&oacute;n acumulada por una poblaci&oacute;n que se siente ignorada y explotada. Pero, &iquest;por qu&eacute; este proyecto ha desatado tal nivel de indignaci&oacute;n? Y, quiz&aacute;s m&aacute;s inquietante, &iquest;por qu&eacute; el silencio atronador de la clase pol&iacute;tica tras las manifestaciones?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sur de Tenerife</strong>, una zona que ha sido <strong>hist&oacute;ricamente explotada por el turismo masivo</strong>, est&aacute; viendo c&oacute;mo sus recursos naturales y su patrimonio cultural son sacrificados en nombre del desarrollismo econ&oacute;mico. Sin embargo, este &ldquo;desarrollo&rdquo; parece beneficiar a unos pocos mientras precariza la vida de la mayor&iacute;a social ahog&aacute;ndola a base de <strong>pobreza y explotaci&oacute;n laboral</strong>. La realidad actual muestra que este modelo no solo depreda el territorio, sino que tambi&eacute;n perpet&uacute;a un sistema econ&oacute;mico basado en bajos salarios y falta de acceso a la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n ha comenzado a despertar a esta realidad, reclamando un <strong>nuevo contrato social</strong> que priorice las necesidades de las personas sobre los intereses de unos pocos. La gente se da cuenta de que la promesa de empleo que viene con estos proyectos urban&iacute;sticos es un espejismo. El empleo generado es precario y mal pagado, y no compensa el costo ambiental y social de destruir los paisajes naturales y el patrimonio cultural de la isla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existe una creciente conciencia sobre la alta ocupaci&oacute;n del territorio para proyectos que no benefician a la comunidad local. Mientras se construyen macro urbanizaciones y hoteles de lujo, la crisis de la vivienda se agrava y los servicios p&uacute;blicos no mejoran. La gente ve claramente que el dinero generado por los 18 millones de turistas que visitan Canarias cada a&ntilde;o no se distribuye equitativamente en la sociedad que los recibe. En lugar de mejorar la calidad de vida de la sociedad, los beneficios del turismo se concentran en manos de unos pocos, dejando a la mayor&iacute;a con salarios bajos y un costo de vida cada vez m&aacute;s alto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo en Tenerife no es solo una lucha contra un proyecto urban&iacute;stico pol&eacute;micos como &ldquo;Cuna del Alma&rdquo;, Hoya Grande, el Hotel de La Tejita todos ellos plagados de irregularidades. Es una rebeli&oacute;n contra un modelo econ&oacute;mico obsoleto que no responde a las necesidades de la sociedad actual y se reprime a quienes se atreven a alzar la voz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El silencio de la clase pol&iacute;tica ante estas protestas es ensordecedor. En lugar de escuchar a la ciudadan&iacute;a y buscar soluciones, muchos l&iacute;deres parecen estar esperando a que la ola de indignaci&oacute;n pase. Este silencio solo refuerza la percepci&oacute;n de que las &eacute;lites est&aacute;n m&aacute;s interesadas en proteger sus intereses que en resolver los problemas de la gente com&uacute;n. Dieron un giro de 360 para decir que Masca es el primer enclave natural por el que se cobra en Tenerife, pero ya existe otro barranco, el del Infierno en Adeje, donde se cobra por entrar desde hace d&eacute;cadas. Esta es solo una muestra m&aacute;s de c&oacute;mo se tergiversa la verdad para mantener un modelo que claramente est&aacute; en crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reciente controversia sobre el cobro de entrada en el barranco de Masca es un ejemplo de c&oacute;mo se manipula la realidad para justificar medidas impopulares. Se dice que es el primer enclave natural por el que se cobra en Tenerife, pero ya existe otro barranco, el del Infierno en Adeje, donde se cobra por entrar desde hace d&eacute;cadas. Esta es solo una muestra m&aacute;s de c&oacute;mo se tergiversa la verdad para mantener un modelo que claramente est&aacute; en crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las movilizaciones que han sacudido Canarias son un claro indicio de que algo est&aacute; cambiando. La gente ya no est&aacute; dispuesta a aceptar las mismas recetas de siempre, que solo benefician a unos pocos y dejan a la mayor&iacute;a en la precariedad. Este movimiento es una llamada de atenci&oacute;n para todos aquellos que se han beneficiado durante a&ntilde;os del modelo actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Podemos Adeje, Gabriel González Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rebelion-sur-tenerife-imprescindible-cambio-modelo-productivo_132_11582220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Aug 2024 09:15:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eeb32663-1972-4513-bad2-f19d00e3cf6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="229456" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eeb32663-1972-4513-bad2-f19d00e3cf6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="229456" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La rebelión del sur de Tenerife: Un imprescindible cambio en el modelo productivo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eeb32663-1972-4513-bad2-f19d00e3cf6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La filargiria de algunos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/filargiria_132_9306564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuando hablamos de tomar medidas de calado por un futuro mejor para Canarias siempre nos encontramos frenos y negacioncitas y, ahora, le toc&oacute;, nuevamente, a la ecotasa. Una medida que se ha puesto sobre la mesa tantas veces como tantas las excusas que ha recibido para que no se ponga en marcha. Las de ahora, las de siempre. En este sentido el presidente del Gobierno de Canarias, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres afirmaba que hay que tener en cuenta el momento de incertidumbre o que hay que tratar el tema de manera sosegada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante tal circunstancia se podr&iacute;a se&ntilde;alar lo que tantas veces ya se ha puesto sobre la mesa, es decir, el ejemplo de los diferentes territorios donde ya se lleva a cabo tal medida, las diferentes maneras de ponerlo en marcha o los beneficios que generan en la comunidad de implantaci&oacute;n. Sin embargo, siguen empecinados en el mismo desacreditado argumento de que, al parecer, cobrar una irrisoria cantidad por d&iacute;a o estancia es una medida que har&aacute; huir al turista de manera irreversible o provocar&aacute; grandes quebraderos de cabeza a aquellos, que se oponen a cualquier medida que pueda llegar a entenderse como una apertura de marcos m&aacute;s amplios, porque su actividad es meramente especulativa y alejada de las necesidades de la mayor&iacute;a de los ciudadanos (y tambi&eacute;n de buena parte de los turistas, dicho sea de paso).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el problema no est&aacute; en la Ecotasa, seguramente est&aacute; en que la actividad de algunos en el territorio insular est&aacute; encontrando sus l&iacute;mites, que chocan frontalmente con sus infinitas ansias de poder. Por ello, hablar de Ecotasa les da aut&eacute;nticos escalofr&iacute;os, no digamos ya si nombramos la moratoria tur&iacute;stica o pinchar la burbuja tur&iacute;stica &hellip; y si proponemos aplicar medidas de amortiguamiento al medio en vez de proyectar autopistas de seis carriles hacia el sur, entonces, les estalla la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, hay medidas concretas en este sentido y hay ejemplos varios, aunque representa un buen principio, no va a conseguir solucionar toda la problem&aacute;tica del hecho que subyace que es la superaci&oacute;n de la capacidad de carga de las islas que repercute negativamente en el Medioambiente y en la gesti&oacute;n del territorio, as&iacute; como aumentando la precariedad laboral de la clase trabajadora y en la calidad de vida de la ciudadan&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el problema no est&aacute; estrictamente en la superaci&oacute;n de la capacidad de carga, sino que &eacute;sta es una consecuencia irremediable de medidas pol&iacute;ticas obsoletas. As&iacute;, podemos ver c&oacute;mo se invierten fondos europeos en megaproyectos que cumplen d&eacute;cadas guardados en gavetas en vez de aplicar medidas correctoras o de amortiguamiento que a su vez sirvan para la creaci&oacute;n de nuevo tejido productivo.
    </p><p class="article-text">
        Esta p&eacute;sima gesti&oacute;n interesa sobre todo a los <em>no&iacute;stas</em>, esas personas en situaci&oacute;n de poder e influencia que niegan la realidad y miran hacia otro lado cuando se le presentan alternativas al modelo tur&iacute;stico porque les va la vida en ello, pues, es su nicho de negocio, su <em>yo&iacute;sta modus vivendi.</em> Desv&iacute;an la atenci&oacute;n del ciudadano aprovech&aacute;ndose de su hartazgo para deliberadamente reconducir su frustraci&oacute;n hacia &ldquo;el de fuera&rdquo; o el pleito insular con una notable habilidad para escurrir el bulto y esconder la verdadera raz&oacute;n, la avaricia. Todo para que, pese a todo, sus intereses sigan para adelante.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario un cambio sustancial en el a&ntilde;ejo modelo tur&iacute;stico por lo que no es suficiente una sola medida aislada como la Ecotasa que permita recuperar los espacios de las islas, sino un conjunto de decisiones que funcionen como un todo. Hablamos de la moratoria tur&iacute;stica, que en su aplicaci&oacute;n es algo temporal, generar un tejido productivo robusto que tome como base la econom&iacute;a de cercan&iacute;a, la recuperaci&oacute;n de los residuos, materias primas, que d&eacute; soluci&oacute;n a los problemas del agua, la energ&iacute;a &hellip; y de parar el crecimiento tur&iacute;stico. Evidentemente todo ello pasa por separar los intereses de especuladores que tienen como costumbre, ya demasiado arraigada, ahondar en la precariedad laboral, aumentar las desigualdades y deteriorar el territorio sin ning&uacute;n tipo de pudor. En fin, un sistema o &ldquo;mercado 5 estrellas low cost&rdquo; que dibuja en el imaginario colectivo un escenario de progreso ficticio que enmascara una realidad de espera al anunciado jeque que llega por el aeropuerto sur como benefactor, ya que con una n&oacute;mina de poco m&aacute;s de 1000 euros no llega y hay que poner la mano para recibir la propina. Propina que a su vez sirve de excusa para no aumentar los salarios.
    </p><p class="article-text">
        Canarias necesita replantearse el modelo tur&iacute;stico, as&iacute; como la actividad productiva. Hacer valer que tenemos la generaci&oacute;n mejor preparada de la historia para garantizar el bienestar de las generaciones futuras.
    </p><p class="article-text">
        No es solo El Puertito. Es toda Canarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel González Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/filargiria_132_9306564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Sep 2022 14:54:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La filargiria de algunos]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
