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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bea Saiáns]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/bea-saians/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bea Saiáns]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El último guerrillero antifranquista: "Ni el emérito ni su sucesor pedirán judicializar el franquismo. Son producto de la dictadura"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ultimo-guerrillero-antifranquista-emerito-sucesor-pediran-judicializar-franquismo-son-producto-dictadura_1_9590942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91bdc247-88c7-4acf-9869-04e613a1f2ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El último guerrillero antifranquista: &quot;Ni el emérito ni su sucesor pedirán judicializar el franquismo. Son producto de la dictadura&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A sus 97 años, Francisco Martínez, 'Quico', recorre el Estado español para presentar un libro autobiográfico sobre su lucha antifranquista y satisfacer su obsesión: “Contribuir a dignificar la memoria hasta que no pueda más”</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Cuando la BBC dio voz en gallego a represaliados y perseguidos por el franquismo</p></div><p class="article-text">
        Francisco Mart&iacute;nez <em>Quico</em> (Caba&ntilde;as Raras, Le&oacute;n, 1925) era un ni&ntilde;o cuando estall&oacute; la Guerra Civil. Reconoce que haber nacido en una familia con un padre muy activo en el socialismo ponferradino y una madre con profunda conciencia republicana lo ha marcado de una forma indeleble. En el verano de 1936, con apenas once a&ntilde;os, se convierte en enlace de la guerrilla y pasa su juventud tratando de ayudar a los perseguidos por el Franquismo y divulgando los fundamentos democr&aacute;ticos de la Rep&uacute;blica. Poco despu&eacute;s de alcanzar la mayor&iacute;a de edad, lo descubren y se ve obligado a unirse, de lleno, en la resistencia armada de la Federaci&oacute;n de Guerrillas Le&oacute;n-Galicia.
    </p><p class="article-text">
        A sus 97 a&ntilde;os, Quico sigue recorriendo el Estado espa&ntilde;ol. Ahora lo hace para presentar un libro autobiogr&aacute;fico sobre su lucha antifranquista, <em>Caminos de resistencia</em>. Unas horas antes de hacer la &uacute;ltima presentaci&oacute;n de su gira gallega en la Librar&iacute;a Cartab&oacute;n, atiende a elDiario.es en el balc&oacute;n del Auditorio Mar de Vigo, frente a la r&iacute;a. Insiste en que hace todo este esfuerzo porque quiere satisfacer lo que ya es casi una obsesi&oacute;n para &eacute;l: &ldquo;Contribuir a dignificar la memoria hasta que no pueda m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ve con sus propios ojos los primeros asesinatos del golpe de Estado siendo muy joven. &iquest;Qu&eacute; recuerda de aquello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los recuerdos son terribles en aquel per&iacute;odo. Pero hubo un tiempo anterior al 1936 en el que fui alumno de una escuela laica y que me marc&oacute; previamente. Era la primera de la zona con una pedagog&iacute;a republicana. En aquel momento, no te das cuenta, pero cuando pasa el tiempo, eres consciente de las bondades de aquel m&eacute;todo. La lecci&oacute;n que no aplicas entonces porque eres un ni&ntilde;o, la aplicas luego cuando eres mayor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las lecciones que todav&iacute;a le sirven?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El acercamiento a la camarader&iacute;a con los dem&aacute;s compa&ntilde;eros, por ejemplo. Ejercicios que favorec&iacute;an la amistad entre los alumnos. Una serie de factores que preparaban a los ni&ntilde;os para ser mayores en un orden de fraternidad y apoyo mutuo. De construcci&oacute;n democr&aacute;tica, podr&iacute;a decirse. Y no favorec&iacute;a la pasividad del individuo ante los fen&oacute;menos de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero las lecciones tambi&eacute;n las aprend&iacute;a en casa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. El hecho de haber nacido en un hogar comprometido con la Rep&uacute;blica por supuesto que te marca. Mi madre ah&iacute; tambi&eacute;n fue un referente. Fue una mujer que se desprendi&oacute; de los viejos t&oacute;picos en los que su papel hab&iacute;a de limitarse a las tareas del hogar. Sin duda, mi madre fue una de esas mujeres que aprovech&oacute; las condiciones que brind&oacute; la Rep&uacute;blica para emanciparse, liberarse y participar de la vida p&uacute;blica. De hecho, en octubre de 1934, nuestra regi&oacute;n minera tambi&eacute;n se levant&oacute; en las protestas de Le&oacute;n-Asturias y ella sirvi&oacute; como enlace. Y en el 1936, al estallar el Golpe de Estado, acogi&oacute; gente perseguida en casa. Le tengo una admiraci&oacute;n tremenda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un hecho que le marca siendo muy joven y es la desaparici&oacute;n de su maestro republicano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hoy sigo reflexionando sobre aquel m&eacute;todo de pedagog&iacute;a que nos aplicaba. Desgraciadamente, la pedagog&iacute;a m&aacute;s moderna, aunque sea laica, tiene carencias que entonces creo que no hab&iacute;a. Es cierto que la sociedad ha cambiado y existen nuevos m&eacute;todos de alienaci&oacute;n. Es ah&iacute; donde veo que falta esp&iacute;ritu cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo le explicar&iacute;a a un ni&ntilde;o de la misma edad con la que usted la vivi&oacute; la Guerra Civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Les dir&iacute;a que la sociedad cambia quieran o no quieran. Es la ley del movimiento. Las cosas ma&ntilde;ana no ser&aacute;n igual que hoy y debemos guiar nuestro futuro con un proyecto de vida. Les dir&iacute;a que toda esa etapa tan horrible que viv&iacute; despert&oacute; en m&iacute; el inter&eacute;s de participar como ciudadano, aunque fuese un ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parece una distop&iacute;a imaginarse hoy a un ni&ntilde;o de once a&ntilde;os participando de la vida pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ver&aacute;s, la vida pol&iacute;tica entonces era estar en contra de aquella barbarie. El miedo y el odio contra aquellas actitudes. Ver los muertos por las calles. Ver personas asesinadas que hab&iacute;an sido gente pac&iacute;fica. No hace falta ser muy mayor para comprenderlo si lo ves con tus ojos. Pero lo importante es c&oacute;mo orientas todo ese rechazo hacia una actividad que reconforte y mejore a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su zona, el golpe de Estado triunfa velozmente. &iquest;Triunf&oacute; as&iacute; de r&aacute;pido entre las conciencias de sus vecinos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no y te dir&eacute; por qu&eacute;. En cuanto triunfa el golpe, hay una serie de personas destacadas y significadas pol&iacute;ticamente que huyen. Esos huidos pasan a estar protegidos por una sociedad que apreciaba su valent&iacute;a pol&iacute;tica y que estaba en su misma sinton&iacute;a republicana. Las familias y los amigos, entonces, buscaron la manera de apoyarlos. Mi padre era uno de ellos. Mi casa se puso al servicio de los huidos desde el primer momento, pero como much&iacute;simas casas por todos los pueblos de la zona. Eso genera algo muy importante para lo que despu&eacute;s ser&iacute;a la guerrilla, que es una red de apoyo popular para protegerlos del terror. Ah&iacute; todav&iacute;a eran huidos, gente que no combat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere con esa distinci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando durante la Guerra Civil cae Asturias, a la zona empiezan a llegar combatientes republicanos que s&iacute; tienen formaci&oacute;n y experiencia militar. Ah&iacute; es cuando empieza a organizarse la resistencia armada. Ah&iacute; empieza a estructurarse el movimiento guerrillero. Y, de hecho, la Federaci&oacute;n de Guerrillas de Le&oacute;n-Galicia es la primera organizaci&oacute;n de resistencia armada del Estado. Comienza a crearse una estrategia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les fueron esas primeras l&iacute;neas estrat&eacute;gicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues se crean los grupos de guerrilla armada y los servicios de informaci&oacute;n republicana, que organizaban en cada pueblo toda una red de casas de forma secreta que apoyaban a los clandestinos. 
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                El histórico guerrillero de la Federación León-Galicia frente a la Ría de Vigo                            </span>
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        <strong>He le&iacute;do que hace hincapi&eacute; en definirla como un movimiento frente-populista y no como una guerrilla instrumentalizada por el PCE.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que as&iacute; lo era. Hab&iacute;a socialistas, anarquistas, comunistas&hellip; Es lo que era, un frente popular contra el franquismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y usted qu&eacute; papel jugaba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los servicios de informaci&oacute;n estaban compuestos, principalmente, por j&oacute;venes y yo era uno de ellos. Lo fui durante toda mi juventud y no era una cuesti&oacute;n meramente formal. Hab&iacute;a que hacer actividades. Hab&iacute;a que hacer propaganda y distribuirla. Hab&iacute;a que ampliar las relaciones sociales para que m&aacute;s casas apoyasen a los compa&ntilde;eros clandestinos. Era todo un movimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;cu&aacute;ndo pasa de ser enlace a la resistencia armada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En una de esas actividades de propaganda me descubren y cuando me van a detener consigo huir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pasa a ser uno de esos clandestinos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la zona de Le&oacute;n-Galicia nadie se un&iacute;a a la guerrilla si no ten&iacute;a motivo y es que, de hecho, tampoco se le acog&iacute;a. Para que no te matasen o te aplicasen la Ley de Fugas. No pod&iacute;a entrar cualquiera sin motivo aparente. Aquellas condiciones eran terriblemente duras para estar all&iacute; sin esa motivaci&oacute;n. Yo me puse en contacto con ellos al huir, me leyeron el reglamento y me dijeron: &ldquo;T&uacute; eres apto para unirte&rdquo;. Y me un&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Realmente ten&iacute;a m&aacute;s opciones que unirse a la guerrilla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a dos opciones (se r&iacute;e). Correr el riesgo de morir luchando en la guerrilla o morir al ser atrapado por la Polic&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Francisco Martínez observando la Ría de Vigo                            </span>
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        <strong>A usted le molesta especialmente que se hable del maquis como un conjunto de personas huidas en el monte. &iquest;Me lo puede explicar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que es un concepto importado que no tiene nada que ver con la situaci&oacute;n que nosotros viv&iacute;amos. El maquis, en Francia, es el grupo de resistencia que, efectivamente, se organiza en el monte, pero nosotros viv&iacute;amos entre la enorme red de casas que ten&iacute;amos y nos apoyaba. Adem&aacute;s, pi&eacute;nselo de esta forma. Si est&aacute;s viviendo en el monte, &iquest;cu&aacute;les son tus contactos? &iquest;C&oacute;mo vas a cambiar las cosas? Es un concepto que importa el propio franquismo para tratar de restarle contenido pol&iacute;tico a la lucha de las guerrillas. Proyectaban la imagen de bandoleros que ven&iacute;an de fuera, de Francia. Para muchas mentalidades espa&ntilde;olas, aquello se le&iacute;a como una injerencia. Era una manera que ellos ten&iacute;an de tratar de desvincular a la guerrilla del pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una parte de la guerrilla y de la resistencia armada que est&aacute; invisibilizada y es el papel que jugaron las mujeres. &iquest;Me puede hablar de ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. No hab&iacute;a tantas como hombres, pero s&iacute; que las hab&iacute;a. Y, precisamente, no hab&iacute;a tantas por la sociedad patriarcal en la que viv&iacute;amos y en la que todav&iacute;a vivimos. Por ejemplo, en los mismos momentos de huir tras una denuncia o un combate, siempre escapaba el hombre. La mujer se quedaba cuidando de los ni&ntilde;os. Y si las cog&iacute;an, se iban a la c&aacute;rcel, claro. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las mujeres tambi&eacute;n hac&iacute;an servicio de informaci&oacute;n. Llevaban correo, transportaban armas&hellip; Tambi&eacute;n eran h&aacute;biles a la hora de extender, por sus simpat&iacute;as, la organizaci&oacute;n de apoyo al movimiento guerrillero. Esa mujer es un componente de primer orden de la guerrilla. Pero, claro, como hay un silencio sobre las caracter&iacute;sticas de lo que ha sido este movimiento de resistencia, sobre las mujeres cae un doble menosprecio. Por ser mujeres y por ser guerrilleras. En la mentalidad de las fuerzas represivas en teor&iacute;a ten&iacute;an m&aacute;s acentuado el componente machista. Entonces, cuando capturaban a una mujer se ensa&ntilde;aban doblemente, m&aacute;s que hacia los hombres. No pod&iacute;an soportar que las mujeres se implicasen en cuestiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los a&ntilde;os cincuenta, tras m&aacute;s de una d&eacute;cada de resistencia, se empieza a diluir la posibilidad de que los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos intervengan en el Estado espa&ntilde;ol. &iquest;Sinti&oacute; que se acababan las esperanzas de acabar con Franco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La esperanza jam&aacute;s. Pero es cierto que llega un momento en el que el concepto de los grandes bloques internacionales empieza a cambiar y a todo occidente le interesa el franquismo como defensor de los principios anticomunistas. Las ideas revolucionarias del Frente Popular no interesaban a la burgues&iacute;a de fuera del Estado. Por eso ayudaron al golpe. Unos interviniendo, como Alemania e Italia, y otros boicoteando las f&oacute;rmulas que ten&iacute;amos de salir hacia adelante. La no intervenci&oacute;n era, ni m&aacute;s ni menos, una colaboraci&oacute;n con los fascistas. Y llegados los a&ntilde;os cincuenta, pues esos intereses se alinean para hacer frente a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y los pa&iacute;ses socialistas. Pagamos el pato los d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, a pesar de todo, se mantuvo firme en sus ideas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre. Lo que he entendido con el tiempo es que los procesos hist&oacute;ricos, por muy lentos que sean, siempre siguen avanzando. Siempre hay f&oacute;rmulas para cambiar las cosas. Igual a ti no te toca disfrutarlos, pero es la base sobre la que se construye tu dignidad. Por muy ut&oacute;pico y lejano que lo veas, esa fuerza de no doblegarte siempre te ayuda a tener una moralidad y una &eacute;tica con la que contribuir a la sociedad. Mantener esa esperanza es fundamental. Pero, ojo, esperanza en la acci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y desde entonces, tras el exilio y con la llegada de la democracia, se ha convertido en un militante por la memoria antifascista. Quiero preguntarle, &iquest;puede haber justicia sin reparaci&oacute;n? &iquest;Le parece suficiente la Ley de Memoria de Zapatero o la que va camino de aprobarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente no. Dan esperanza a la gente, pero no solucionan el problema. La deuda hist&oacute;rica que existe con los represaliados no la solventa. Es cierto que en la Transici&oacute;n no hubo ruptura con la dictadura. Hubo que negociar el derecho a la libertad. Un pa&iacute;s que ha empleado m&eacute;todos genocidas contra el pueblo durante cuarenta a&ntilde;os no puede quedar impune. Eso hay que judicializarlo. La negociaci&oacute;n que se hizo entonces con supuestas fuerzas de izquierda supuso un sometimiento y un acto de debilidad ante los franquistas. Se negoci&oacute; un pasaje que no alterase el proceso anterior. &Eacute;se es el error de base. Desde ah&iacute; todav&iacute;a arrastramos esa estructura franquista hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobre eso, quiero contarle algo que nos sucedi&oacute; preparando esta entrevista y que nos parece relevante sobre la herencia de la dictadura de la que habla. Ten&iacute;amos apalabrado realizarla en la sede del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia en Vigo y, a la hora de oficializar el permiso, en el &uacute;ltimo momento, la direcci&oacute;n nos lo neg&oacute; porque su figura tiene &ldquo;connotaciones pol&iacute;ticas&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; le parece?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; barbaridad. &iquest;Ve? Esa es la herencia de la mentalidad no democr&aacute;tica. Ponen a la misma altura el fascismo y el antifascismo. Un dem&oacute;crata jam&aacute;s deber&iacute;a razonar de esa manera.
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                Quico recuerda a tres de sus compañeros en el exilio con una foto de su archivo                            </span>
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        <strong>An&eacute;cdotas al margen, quiero ense&ntilde;arle una fotograf&iacute;a suya con otros compa&ntilde;eros en el a&ntilde;o 1951. &iquest;Qu&eacute; le viene a la cabeza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Justo acab&aacute;bamos de salir de la c&aacute;rcel de la legi&oacute;n extranjera y esta foto fue hecha para un peri&oacute;dico franc&eacute;s que se llamaba <em>La Libert&eacute;</em>. Una periodista que trabajaba para los servicios a refugiados de la ONU nos acogi&oacute; en su casa durante ocho d&iacute;as como fugitivos hasta que se nos reconoci&oacute; esa condici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estamos llegando al final, pero antes quiero hablarle de actualidad. Hace apenas una semana, la ultraderecha gan&oacute; las elecciones en Italia. Vox es la tercera fuerza en el parlamento espa&ntilde;ol con 52 diputados. &iquest;Qu&eacute; siente al ver expresados con impunidad esos relatos neofascistas en todas las televisiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que por muchos artificios que utilicen, no tienen conciencia de lo que significa una sociedad libre y democr&aacute;tica. Pero las fuerzas democr&aacute;ticas a veces tampoco tienen claro cu&aacute;les deben ser las pautas para ir transformando y asegurando los verdaderos focos de libertad y de democracia. El fascismo est&aacute; al acecho y sigue creciendo. El desarrollo del sistema capitalista acrecienta la explotaci&oacute;n de las personas, ahora con m&eacute;todos m&aacute;s modernos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene arreglo esta situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace falta respuesta. Organizaci&oacute;n del pueblo dando conciencia. Deben resurgir las asociaciones populares. No todo el mundo tiene convicciones socialistas o comunistas, pero tenemos que ser capaces de transmitirle al pueblo los problemas derivados de su condici&oacute;n de clase. Necesitamos poner el foco en cuestiones concretas, no hace falta filosof&iacute;a. La organizaci&oacute;n tiene que ser un instrumento de transmisi&oacute;n cultural de clase a la sociedad. El PCE y el PSOE hace tiempo que renunciaron a eso. Si eso no se hace, en la confusi&oacute;n ganar&aacute; la derecha. &iquest;C&oacute;mo un obrero puede votar a VOX o a Le Pen? &iquest;C&oacute;mo se explica sino as&iacute;? Debemos, adem&aacute;s, sentirnos responsables por no tener el instrumento para ilustrar a la persona de que su inter&eacute;s como ciudadano no es ese. Su inter&eacute;s es el del colectivo, el de la sociedad. Tiene que identificarse con eso, sea m&aacute;s o menos activista. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entiendo que es cr&iacute;tico con la labor de los partidos de izquierda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si todos los partidos hacen campa&ntilde;as electorales basadas en emociones, mal vamos. Acaba la campa&ntilde;a electoral y despu&eacute;s &iquest;qu&eacute;? Entran en el sistema y se acab&oacute;, a seguir la senda del neoliberalismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, &iquest;no est&aacute; preocupado por la transmisi&oacute;n de la memoria a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente no les interesa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No les interesa o no la conocen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. No la conocen porque les falta el instrumento para acceder a ella. Las organizaciones tienen que acercarse al pueblo para transmitirles ideas y tambi&eacute;n memoria. Si renuncian a esa parte, corremos ese riesgo de desvincular al pueblo de su historia. Eso es lo realmente peligroso. En el Parlamento puede haber buenas propuestas, pero si no tienen el soporte de la sociedad, no llegan a nada. Cuando hay una organizaci&oacute;n popular y las propuestas en vez de nacer de arriba, se crean desde abajo, tienen otro contenido y otra potencialidad. En el tema de la memoria democr&aacute;tica, ha sido el movimiento asociativo organizado el que ha esbozado el marco de pensamiento y no un parlamentario. Los movimientos sociales tienen que mover y forzar a la pol&iacute;tica a cambiar su agenda. As&iacute; lo hicimos nosotros desde el exilio hasta hoy.
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                Francisco Martínez observando la Ría de Vigo                            </span>
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        <strong>Le hago la &uacute;ltima, &iquest;qu&eacute; nos pasa como sociedad para no querer reivindicar oficialmente como patrimonio inmaterial los movimientos de resistencia antifranquista como en el que usted particip&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pasa que quien ha hegemonizado la transmisi&oacute;n hist&oacute;rica desde la Guerra Civil ha sido la visi&oacute;n franquista. Si no se es categ&oacute;rico exigiendo una nueva versi&oacute;n de la historia, seguiremos teniendo un gran problema como sociedad. Los que se desarrollan en la vida tienen que saber de d&oacute;nde vienen. Conocer su pasado. Debemos darles h&aacute;bitos para construir su futuro en la etapa que les corresponde. Pero, claro, si no se les transmite la experiencia que esta sociedad tuvo en etapas anteriores, les estamos coartando la capacidad de transformar la vida. Obviamente, no podemos esperar que sea el em&eacute;rito o su sucesor quien pida judicializar el franquismo. Ellos son producto de la dictadura. El cambio tiene que venir desde abajo. Por eso hago lo que hago ahora, para contribuir a dignificar la memoria. Lo har&eacute; hasta que no pueda m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier H. Rodríguez, Bea Saiáns]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ultimo-guerrillero-antifranquista-emerito-sucesor-pediran-judicializar-franquismo-son-producto-dictadura_1_9590942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Oct 2022 04:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El último guerrillero antifranquista: "Ni el emérito ni su sucesor pedirán judicializar el franquismo. Son producto de la dictadura"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Guerra Civil Española,Guerrilla,Represión franquista]]></media:keywords>
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