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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andrés Villena Oliver]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/andres-villena-oliver/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andrés Villena Oliver]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Indra: continúa la batalla por el Ibex-35]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indra-continua-batalla-ibex-35_129_13118233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d77f530-b148-4aae-9f12-e1beedaf37ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Indra: continúa la batalla por el Ibex-35"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de Ángel Simón a Indra se produce en un momento en el que el ambiente bélico internacional hace previsibles inversiones millonarias armamentísticas. Pero subyace, además, la continua pugna de un Gobierno en minoría que no ha querido entregar la cuchara en ese otro ámbito del poder que es el de la gran corporación</p></div><p class="article-text">
        Una vez consumado el cierre tecnocr&aacute;tico con el ascenso del<em> teco</em> Carlos Cuerpo a la vicepresidencia primera, el gobierno contin&uacute;a moviendo ficha en la batalla accionarial para el control de empresas del Ibex-35. De algunas de estas parti&oacute;, por una parte, un mensaje en 2015 que muchos interpretamos como un cord&oacute;n sanitario contra el presidente Pedro S&aacute;nchez; y, por otra, fondos que financian a los medios que han pintado una caricatura autocr&aacute;tica del jefe del ejecutivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Indra no es una batalla menor: es una de las grandes empresas espa&ntilde;olas de tecnolog&iacute;a relacionada con el armamento y la seguridad. Privatizada en los a&ntilde;os 90, el Estado volvi&oacute; a su capital cuando el gobierno de Mariano Rajoy nacionaliz&oacute; Bankia. Con S&aacute;nchez, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha ampliado su presencia a una cifra en torno al 28%.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia m&aacute;s reciente es la dimisi&oacute;n de &Aacute;ngel Escribano, empresario que hab&iacute;a ascendido a presidente de la compa&ntilde;&iacute;a una vez marchado su directivo Marc Murtra para Telef&oacute;nica. Concesionario de numerosos contratos estatales, Escribano es propietario de una empresa familiar tambi&eacute;n accionista de Indra, lo que, en vista del conflicto de intereses latente, ha terminado con su proyecci&oacute;n al frente de este gigante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su sucesor es &Aacute;ngel Sim&oacute;n, af&iacute;n en el pasado al partido socialista catal&aacute;n, como tambi&eacute;n lo es Maurici Lucena, presidente de Aena, Murtra, de Telef&oacute;nica, o Joan Clos, antiguo mentor de Murtra, que ocupa en la actualidad la presidencia de la patronal inmobiliaria Asval. Sim&oacute;n viene del holding financiero CriteriaCaixa, que gestiona participaciones relevantes en empresas como Naturgy, Telef&oacute;nica o CaixaBank, donde el Estado, a trav&eacute;s del Fondo de Reestructuraci&oacute;n Ordenada de la Banca (FROB), estaba presente en un 18% a finales de 2025. All&iacute; Sim&oacute;n choc&oacute; con el fact&oacute;tum de la Fundaci&oacute;n La Caixa, Isidre Fain&eacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llegada de &Aacute;ngel Sim&oacute;n a Indra se produce en un momento en el que el ambiente b&eacute;lico internacional y la extorsi&oacute;n verbal del presidente norteamericano hacen previsibles inversiones millonarias armament&iacute;sticas que colocan a Indra en el centro de la econom&iacute;a p&uacute;blica y privada. Este papel estatal comienza a recordar a los consensos socialdem&oacute;cratas que juzgaban desaconsejable dejar en manos de corporaciones privadas los sectores estrat&eacute;gicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero subyace, adem&aacute;s, la continua pugna de un gobierno en minor&iacute;a que no ha querido entregar la cuchara en ese otro &aacute;mbito del poder que es el de la gran corporaci&oacute;n. Con su presencia relevante en Telef&oacute;nica, el ejecutivo cuenta con resortes medi&aacute;ticos que estuvieron en manos del Partido Popular durante treinta a&ntilde;os; su influencia en Movistar y en RTVE es sobresaliente; el rechazo del principal accionista de PRISA, el armenio franc&eacute;s Joseph Oughourlian, al plan gubernamental de lanzar una televisi&oacute;n privada con su apoyo corre paralelo al refrendo de este, tambi&eacute;n presidente del fondo Amber, a las pasadas decisiones de Escribano en Indra. Con la ca&iacute;da de este &uacute;ltimo no solo llega, por tanto, una presidencia mejor vista por el Gobierno, sino, adem&aacute;s, una respuesta contundente al levantisco gestor de uno de los principales grupos editoriales en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La batalla contin&uacute;a y, por fin, podemos verla en su dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia: la que abarca tambi&eacute;n al mundo de la gran empresa. Ser&aacute; clave conocer los pr&oacute;ximos planes de Indra y las decisiones corporativas del nuevo presidente. El Gobierno espa&ntilde;ol contin&uacute;a haciendo de la necesidad virtud y entendiendo, con raz&oacute;n, que la pol&iacute;tica en un mundo de corporaciones hegem&oacute;nicas y con una visi&oacute;n privada del pa&iacute;s ha de extenderse m&aacute;s all&aacute; de esa difusa separaci&oacute;n entre p&uacute;blico y privado. Una l&iacute;nea divisoria que, a juzgar por el flujo de puertas giratorias y relaciones clientelares, nadie se ha tomado nunca demasiado en serio. Va siendo hora de hablar de ello en una voz algo m&aacute;s alta.
    </p><p class="article-text">
        -----&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Andr&eacute;s Villena acaba de publicar 'Las &eacute;lites que dominan Espa&ntilde;a. Una historia alternativa desde 1939' (Libros del KO)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indra-continua-batalla-ibex-35_129_13118233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Indra: continúa la batalla por el Ibex-35]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indra,Gobierno,Ibex 35]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una izquierda que aprenda de las élites]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-aprenda-elites_129_13091501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ac3a367-2d92-4db6-a958-a05a46aa195b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2684y534.jpg" width="1200" height="675" alt="Una izquierda que aprenda de las élites"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda carece desde hace mucho tiempo de instituciones organizativas, un hecho que se refuerza dada la ausencia de este tema en el debate público. Si le ha dado algunos sustos al sistema esto ha sido a pesar de estas carencias</p></div><p class="article-text">
        A Gabriel Rufi&aacute;n y compa&ntilde;&iacute;a les vendr&iacute;a bien una lecci&oacute;n: la verdadera escuela de unidad es la de las &eacute;lites, ya que son las que con m&aacute;s &eacute;xito llegan a acuerdos para mantener un sistema de poder que suma muchas d&eacute;cadas. Y, pese a lo que se suele pensar, no ser&iacute;a imposible imitar algunos de sus principales rasgos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el c&oacute;mo se organizan estas podemos observar el principal d&eacute;ficit de la izquierda. Si echamos un ojo al <a href="https://www.fundacionquironsalud.org/es/quienes-somos/patronato" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patronato de una entidad como la Fundaci&oacute;n Quir&oacute;n Salud</a>, uno de los ejes del proceso privatizador reciente, tendremos algunas pistas. Su vicepresidente segundo es Mauricio Casals, abogado, presidente de la Fundaci&oacute;n Atresmedia y consejero del grupo propietario de Antena 3, Onda Cero y La Sexta. Casals extiende sus actividades a otro patronato relevante en Espa&ntilde;a, el de la <a href="https://fad.es/quienes-somos/patronato/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n para la Ayuda contra la Drogadicci&oacute;n (FAD, ahora FAD Joven)</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La FAD, con la reina Letizia como presidenta de honor, aloja a lo m&aacute;s granado de la gran empresa. Su presidente es Jos&eacute; Ignacio Goirigolzarri. Este era, hasta hace poco, el m&aacute;ximo representante institucional de Caixabank, el gigante que absorbi&oacute; a la banca nacionalizada, Bankia, en la que todav&iacute;a est&aacute; presente el Estado; otra entidad de la que Caixabank depende es la Fundaci&oacute;n Caixabank. El n&uacute;mero uno de esta &uacute;ltima es Isidre Fain&eacute;, que adem&aacute;s preside Criteria Caixa, el holding financiero del grupo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fain&eacute; es, a su vez, consejero del grupo ACS, la constructora presidida por el ingeniero Florentino P&eacute;rez, presidente del Real Madrid Club de F&uacute;tbol; en la junta directiva de este club se sent&oacute; la abogada del Estado Marta Silva de Lapuerta, alto cargo con el expresidente Mariano Rajoy, hija de un ministro de Franco, y ex secretaria del consejo de Sacyr Vallehermoso. Un presidente de Sacyr, Luis del Rivero, form&oacute; tambi&eacute;n parte del m&aacute;ximo &oacute;rgano rector del Madrid y aspir&oacute; a desplazar a Francisco Gonz&aacute;lez de la presidencia del BBVA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez hab&iacute;a sido elegido por Rodrigo Rato y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar para pilotar el futuro gigante financiero; Rato no ha pasado por el BBVA, pero s&iacute; por Telef&oacute;nica y el Santander; Aznar, por Endesa y, adem&aacute;s, ha escrito varios libros para el grupo Planeta, uno de cuyos dirigentes, Mauricio Casals, abr&iacute;a esta historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de se&ntilde;alar a una serie de se&ntilde;ores con enormes responsabilidades en nuestra sociedad, este recorrido sirve para subrayar una caracter&iacute;stica fundamental de las minor&iacute;as poderosas: su cohesi&oacute;n y su capacidad organizativa. Por una parte, los consejos y patronatos compartidos se convierten en lugares de confluencia, intercambio y acuerdo entre una serie de personas que acaban teniendo claro lo que es bueno para ellas y para las que comparten su situaci&oacute;n; pero, por otra, y esto es lo que menos salta a la vista, esta serie de individuos sirven asimismo para cohesionar, acercar y organizar a las empresas y entidades en las que participan. Las puertas giratorias, m&aacute;s que fen&oacute;menos de promoci&oacute;n profesional individual, son un mecanismo de coordinaci&oacute;n de la &eacute;lite corporativa, una comunidad de los negocios que acaba siendo pol&iacute;tica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil estimar que esta arquitectura social genera una conciencia de clase bien distinta de la reivindicada por las formaciones obreristas. El entramado corporativo se convierte en un Estado privado en el que todos se conocen y act&uacute;an respetando una serie de normas no escritas. Y, pese a sus diferencias ideol&oacute;gicas e incluso &eacute;ticas, no dudan en responder al un&iacute;sono ante una amenaza al sistema del que forman parte. No solo por sus creencias e intereses, sino por ser piezas de un organismo complejo y capaz de activar una coordinaci&oacute;n casi espont&aacute;nea entre sus miembros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si tratamos de comparar el poder de este sistema con el de los partidos y movimientos de izquierda, nos encontramos en seguida con que en el segundo caso fallan muchas cosas. Por una parte, el elevado n&uacute;mero de participantes en los movimientos de protesta disminuye la posibilidad de que haya acuerdo entre ellos, algo que se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil a&uacute;n por la persistencia de unos matices pol&iacute;ticos e ideol&oacute;gicos que se convierten en losas argumentales si se depende solo de un soporte digital para debatirlos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carecemos, adem&aacute;s, de instituciones en las que compartir y reforzar v&iacute;nculos, acercar posiciones, negociar, compartir ocio y visiones comunes sobre la vida y el mundo. Los sindicatos, las asociaciones de vecinos y los distintos movimientos sociales resisten como pueden un tiempo de individualizaci&oacute;n infinita, de pantallas que nos vigilan reflejando nuestro ombligo y de dictadura del terror y saturaci&oacute;n mental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda carece desde hace mucho tiempo de instituciones organizativas, un hecho que se refuerza dada la ausencia de este tema en el debate p&uacute;blico. Si le ha dado algunos sustos al sistema esto ha sido a pesar de estas carencias. La absorci&oacute;n de los m&aacute;s recientes movimientos protestatarios hasta convertirse en ministerios y secretar&iacute;as de Estado de un gobierno de centro izquierda confirma que este d&eacute;ficit organizativo genera una enorme precariedad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desaz&oacute;n actual se debe en gran parte a este hecho tan poco comentado. Ser&iacute;a un buen tema de conversaci&oacute;n para la pr&oacute;xima iniciativa de unidad que las c&aacute;maras de televisi&oacute;n quieran perseguir. Quiz&aacute; de esta manera se abandonar&iacute;a la b&uacute;squeda de culpables y la reproducci&oacute;n de odios internos. Entretanto, lejos de la base social, nuestras &eacute;lites seguir&aacute;n viviendo en comunidad y con un envidiable comportamiento solidario.&nbsp;Aprendamos de ellas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>-------</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Andr&eacute;s Villena Oliver es profesor de Econom&iacute;a Aplicada en la Universidad Complutense de Madrid. Acaba de publicar &lsquo;Las &eacute;lites que dominan Espa&ntilde;a. Una historia alternativa desde 1939&rsquo; (Libros del KO).&nbsp;&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-aprenda-elites_129_13091501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:59:32 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[23F: las élites detrás del ruido de sables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/23f-elites-detras-ruido-sables_129_13027060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f2fe2f0-7fd2-42fd-9d37-b9a606d80ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="23F: las élites detrás del ruido de sables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo un frente político, empresarial y periodístico se puso en contra de un presidente a quien posteriormente se ha considerado como poco menos que un santo laico</p></div><p class="article-text">
        La desclasificaci&oacute;n de documentos relacionados con el intento de golpe de Estado ofrece detalles y subtramas suculentas para los expertos en este subg&eacute;nero. Contribuir&aacute; probablemente a apuntalar una versi&oacute;n oficial de la transici&oacute;n que entroniza a la clase pol&iacute;tica, incluyendo al Rey, como garantes irrevocables del sistema heredado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ha quedado tiempo, sin embargo, para reflexionar sobre las corrientes de fondo, sobre las redes, grupos de poder y decisiones que condujeron a que esta situaci&oacute;n fuera inevitable. Una serie de tramas civiles, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que exig&iacute;an un &lsquo;golpe de tim&oacute;n&rsquo; ante una democracia que, para algunos, se hab&iacute;a vuelto demasiado precaria, pero que para otros (m&aacute;s poderosos e influyentes) amenazaba con resultar excesiva. Un poco de contexto, que ofrezco con detalle en mi nuevo libro, <a href="https://www.librosdelko.com/products/las-elites-que-dominan-espana?srsltid=AfmBOopD05sGG12moMQbs3D2GjzprSB6dcVWymYMe59Oe5AG70TqHrMZ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Las &eacute;lites que dominan Espa&ntilde;a. Una historia alternativa desde 1939&rsquo;</a>, podr&iacute;a ayudarnos a ver la verdadera lecci&oacute;n que subyace.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1975, Michel Crozier, Samuel Huntington y Joji Watanuki publicaron el informe sobre &lsquo;<a href="https://scispace.com/pdf/the-crisis-of-democracy-report-on-the-governability-of-3l08zy49c7.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La crisis de la democracia&rsquo;</a> en el seno de la Comisi&oacute;n Trilateral, que reun&iacute;a a l&iacute;deres pol&iacute;ticos y empresariales de los Estados Unidos, Europa y Jap&oacute;n frente al sempiterno enemigo comunista. El informe alertaba sobre los peligros inherentes a otorgar a las masas demasiadas atribuciones pol&iacute;ticas. La crispaci&oacute;n generada por las luchas raciales y la crisis del capitalismo iniciada en 1973 con el aumento de los precios del petr&oacute;leo suger&iacute;a a los l&iacute;deres del denominado mundo libre organizarse ante una nueva amenaza. La conclusi&oacute;n de dicho informe subrayaba una recurrente y parad&oacute;jica moraleja elitista: los excesos democr&aacute;ticos pod&iacute;an acabar con el sistema parlamentario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1979, la Trilateral integr&oacute; a los primeros representantes de la &eacute;lite corporativa espa&ntilde;ola. Entre estos, a miembros de la familia Garrigues-Walker, una saga de abogados que hab&iacute;a sido clave en la apertura comercial y en la entrada de las principales corporaciones estadounidenses a partir de 1959. Uno de los miembros de dicha familia, Joaqu&iacute;n Garrigues-Walker, ejerci&oacute; de ministro de Obras P&uacute;blicas y Urbanismo y Adjunto a la Presidencia con Adolfo Su&aacute;rez entre 1977 y 1980.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco antes de que le fuera diagnosticada una leucemia que acabar&iacute;a con su vida, Garrigues-Walker ya hab&iacute;a abandonado a Su&aacute;rez, con quien hab&iacute;a colaborado activamente durante la transici&oacute;n. El presidente del gobierno acusaba un declive en su popularidad mientras la crisis inflacionaria hab&iacute;a llevado las contradicciones trabajo capital al m&aacute;ximo y los atentados etarras hab&iacute;an excitado el &aacute;nimo ultra de muchos militares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero Su&aacute;rez acumulaba otras deudas y rencores que le persegu&iacute;an y que pocas veces se mencionan por resultar menos espectaculares. La patronal CEOE, reorganizaci&oacute;n de la clase capitalista tras la ca&iacute;da del sindicato vertical, estaba presidida por el empresario farmac&eacute;utico Carlos Ferrer Salat. Esta hab&iacute;a rechazado <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20200405/48314380770/compromiso-historico.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos aspectos de los acuerdos de los Pactos de La Moncloa</a> que, para los empresarios, supon&iacute;a mayores regulaciones. Tambi&eacute;n un nuevo impuesto, el IRPF, aprobado en 1977. El pacto tributario romp&iacute;a el par&eacute;ntesis fiscal del franquismo, que hab&iacute;a evitado que, en s&iacute;ntesis expresada por el economista Ram&oacute;n Tamames, los hijos de los vencedores tributaran como los de los vencidos. La ley del divorcio, promulgada en septiembre de 1981, hac&iacute;a a muchos representantes del conservadurismo temer por la destrucci&oacute;n de la familia tradicional.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de todo ello lat&iacute;a el conflicto social y las crecientes demandas del pueblo espa&ntilde;ol, en l&iacute;nea con los temores de la Trilateral, preocupada, adem&aacute;s, por el futuro de las democracias capitalistas de la Europa meridional despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n de los Claveles en Portugal. Los trabajadores, agrupados en sindicatos de clase como Comisiones Obreras y UGT, peleaban por evitar una lacerante p&eacute;rdida de poder adquisitivo en un contexto de inflaci&oacute;n persistente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Contagiados por los experimentos socializantes en pa&iacute;ses como Alemania o Suecia, donde los representantes sindicales adoptaban decisiones en los consejos de Administraci&oacute;n de las empresas, los trabajadores trataban de avanzar hacia una versi&oacute;n patria del socialismo democr&aacute;tico. <a href="https://elpais.com/diario/1977/07/30/economia/239061612_850215.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El propio Manuel Jim&eacute;nez de Parga, ministro de Trabajo de Su&aacute;rez, hab&iacute;a hecho en 1977 declaraciones a favor de la autogesti&oacute;n empresarial</a> y de una mayor participaci&oacute;n laboral en los organismos empresariales; el futuro ministro socialista Miguel Boyer, uno de los responsables de la desamortizaci&oacute;n del aparato industrial, hab&iacute;a abogado por un modelo productivo a la yugoslava en un debate televisivo al inicio de la transici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, acompa&ntilde;ado de la presi&oacute;n del Partido Comunista y del PSOE, mayoritarios en los ayuntamientos desde 1979, hab&iacute;a conducido a Su&aacute;rez a una deriva socialdem&oacute;crata que abri&oacute; la brecha con los liberales atlantistas que apoyaban al gobierno. Dicha brecha se hizo infinita cuando el primer ministro expres&oacute; sus dudas sobre la necesidad de entrar en la OTAN, una irrenunciable expectativa de los Estados Unidos, tutores de Espa&ntilde;a desde la d&eacute;cada de los cincuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el mencionado golpe de tim&oacute;n, el punto de partida para todas las tramas que conducen al 23F, no deba ser visto solamente como una operaci&oacute;n patri&oacute;tica para evitar el caos, sino como un impulso elitista para estabilizar una naci&oacute;n que no pod&iacute;a permitirse experimentos que recordaran m&iacute;nimamente a los iniciados en 1931 y que, adem&aacute;s, pod&iacute;an alterar el equilibrio geoestrat&eacute;gico en el que los Estados Unidos trabajaban desde el inicio de la Guerra Fr&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo un frente pol&iacute;tico, empresarial y period&iacute;stico se puso en contra de un presidente a quien posteriormente se ha considerado como poco menos que un santo laico. Muchos cronistas que celebran todas las onom&aacute;sticas constitucionales clamaron por un gobierno de concentraci&oacute;n en el que los militares lideraran el enderezamiento de una naci&oacute;n que no pod&iacute;a aspirar a gobernarse sola.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que determinados puntales de la banca espa&ntilde;ola ofrecieran asistencia y refugio a los golpistas y de que la renqueante Prensa del Movimiento todav&iacute;a alentara un golpe de Estado con sabor a 18 de julio, deber&iacute;amos reflexionar sobre las corrientes aqu&iacute; mencionadas. En &lsquo;Las &eacute;lites que dominan Espa&ntilde;a&rsquo; se abunda en los grupos de poder que nos gobiernan con nuestro permiso desde el final de la guerra civil. El mantra y sustrato de creencias que hace todo esto posible es que necesitamos quien nos salve de nosotros mismos. Pese a que este debate no haya salido en la prensa, lo sucedido en torno al 23F deber&iacute;a record&aacute;rnoslo. Hablemos de ello.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/23f-elites-detras-ruido-sables_129_13027060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 21:18:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[23F: las élites detrás del ruido de sables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Golpe de Estado 23F,Adolfo Suárez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Rugirán en España los leones de Trump?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vill-rugiran-espana-leones-trump_129_12368067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a170366c-c022-49e7-ab0d-5d2960ad03a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Rugirán en España los leones de Trump?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La atracción al trumpismo radica en esa crisis de una democracia plutócrata que ya no ofrece los mismos resultados que antaño. Del erotismo hemos pasado a la pornografía de la dominación. En España, con esos odres, podríamos tener en la Moncloa a Santiago Abascal</p></div><p class="article-text">
        El ataque a la Universidad de Harvard es, m&aacute;s all&aacute; de las barrabasadas del gabinete Trump, un choque m&aacute;s entre &eacute;lites. En la presente etapa retroceden profesores, abogados prestigiosos y altos bur&oacute;cratas. En su lugar se colocan los tecn&oacute;logos sin filtro, con los fondos de inversi&oacute;n esper&aacute;ndolas venir (el dinero siempre tiene miedo) y manifest&aacute;ndose a trav&eacute;s de los vaivenes del bono estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Estos enfrentamientos, algo que la teolog&iacute;a liberal ha preferido denominar &ldquo;<em>checks and balances</em>&rdquo;, son habituales. Cada grupo de poder trata de ganar terreno, o, al menos, de mantenerlo. De dichos enfrentamientos descienden mutaciones de las formas de dominaci&oacute;n y seducci&oacute;n de las masas. Es la circulaci&oacute;n de las &eacute;lites.  
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros expertos en el &aacute;mbito del poder y de c&oacute;mo las democracias no lo eran en la pr&aacute;ctica fue Wilfredo Pareto. Af&iacute;n durante unos a&ntilde;os a Mussolini, y preboste de la econom&iacute;a neocl&aacute;sica, es una fuente de consulta obligada. En l&iacute;nea con el positivismo decimon&oacute;nico, hab&iacute;a aplicado su tesis f&iacute;sica sobre el equilibrio de los fluidos a la din&aacute;mica social: pasara lo que pasara, la sociedad volver&iacute;a a un nuevo <em>statu quo</em> en el que un grupo dominante dictar&iacute;a las consignas, en el fondo, reflejos verbales de sus instintos primarios e irracionales, casi fisiol&oacute;gicos. Las cosas eran como eran, no como querr&iacute;amos que fuesen: lo que hab&iacute;a era instinto de mando y de ser sometido. Los idealismos no eran m&aacute;s que canciones con buena rima para antes de las elecciones.  
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n era imposible: no se trataba m&aacute;s que de un nuevo discurso para dominar a las masas. De un proceso circular de depuraci&oacute;n y renovaci&oacute;n de &eacute;lites. La rusa habr&iacute;a dado lugar a una nueva clase en el poder, incapaz de destruir el Estado, y el socialismo no habr&iacute;a sido sino una f&oacute;rmula para legitimar una nueva forma de opresi&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Inspirado por la teor&iacute;a maquiavelista, Pareto empleaba una met&aacute;fora que puede aplicarse al contexto actual: la dominaci&oacute;n es inevitable y la democracia es una quimera que legitima aquella. Los ciudadanos pueden elegir ser gobernados bien por zorros, persuasivos y dialogantes, o por leones, contundentes y fieros ejecutores de &oacute;rdenes y castigos. 
    </p><p class="article-text">
        La alternancia entre estas dos criaturas ofrece cierto sosiego rutinario: que ganen los m&iacute;os, o los m&aacute;s cercanos, me permite esperar de manera pasiva a los siguientes comicios. La democracia, un r&eacute;gimen parlamentario que promete alejarnos del autoritarismo a trav&eacute;s de contrapesos, se convierte en un mecanismo de control poblacional, como el f&uacute;tbol, como las pantallas, o como las bebidas alcoh&oacute;licas. No es extra&ntilde;o que, si adoptamos esta perspectiva, podamos comprender lo que algunos han denominado en la actualidad la vuelta de los autoritarismos. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica de Harvard es &uacute;til para entender la ubicuidad de estos conceptos. Si bien esta instituci&oacute;n ha hecho numerosos esfuerzos por ofrecer una creciente pluralidad ideol&oacute;gica y apertura de miras, esto no obsta para que sea una de las joyas de la corona de la &lsquo;Ivy League&rsquo;, esa &eacute;lite educativa que combina la meritocracia con la segregaci&oacute;n de oportunidades para quienes cuentan con mayor colch&oacute;n financiero.  
    </p><p class="article-text">
        Un dato como cualquier otro ilustra esta idea: uno de sus presidentes m&aacute;s recientes fue el economista Lawrence (Larry) Summers. Colaborador del Partido Dem&oacute;crata, Summers hab&iacute;a sido uno de los principales asesores de Bill Clinton en sus a&ntilde;os de gobierno; gracias a sus propuestas se aplicar&iacute;a la <em>doctrina del shock</em> en la Rusia postsovi&eacute;tica, con hambrunas provocadas por la desamortizaci&oacute;n sin cuartel de los bienes p&uacute;blicos del r&eacute;gimen previo; su equipo derog&oacute; la ley Glass Steagal, establecida en los a&ntilde;os treinta para limitar la especulaci&oacute;n financiera. No suficientemente satisfecho con el estallido de 2008, Summers estuvo en el equipo de asesores econ&oacute;micos de Obama, siendo este colectivo uno de los encargados de dictar las reformas para que la crisis no pudiera repetirse.  
    </p><p class="article-text">
        Probablemente las declaraciones sexistas de Summers le hayan apartado de la posibilidad de regir los destinos de instituciones como Harvard. Cuando era presidente afirm&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/science/2005/jan/18/educationsgendergap.genderissues" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inferioridad de las mujeres para la pr&aacute;ctica de las matem&aacute;ticas</a>. Bien es cierto que leonino, ha representado oficialmente a los zorros, pese a que, a la muerte de Milton Friedman, el Premio Nobel econ&oacute;mico que promocion&oacute; las reformas neoliberales, se declarara seguidor de aquel asesor informal del coronel Pinochet. 
    </p><p class="article-text">
        En perfiles como los de Summers, uno de esos economistas que m&aacute;s manifiestan su horror ante la llegada de los aranceles masivos, radica probablemente el fracaso electoral y el hundimiento del Partido Dem&oacute;crata. Cuando los zorros son casi leones, los electores tienden a quedarse con los segundos. Para la copia, mejor los originales.  
    </p><p class="article-text">
        Con este tipo de animales ahora en un segundo plano, los leones de Trump parecen rugir con comodidad: por una parte, prometen eliminar toda la epidemia <em>woke</em> a la que atribuyen la decadencia estadounidense, y, por otro, devolver a los Estados Unidos a los peores instintos de la guerra de secesi&oacute;n, del aislacionismo previo a la Primera Guerra Mundial y del ultraliberalismo m&aacute;s ajeno a sus consecuencias. La atracci&oacute;n al trumpismo parece m&aacute;s folcl&oacute;rica que racional, y radica precisamente en esa crisis de una democracia plut&oacute;crata que ya no ofrece los mismos resultados que anta&ntilde;o. Del erotismo hemos pasado a la pornograf&iacute;a de la dominaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No es extra&ntilde;o, por tanto, que ante tanta repetici&oacute;n de lo de siempre, la gente se haya pronunciado por una versi&oacute;n extrema de lo habitual. Una nueva vieja pol&iacute;tica que incrementar&aacute;, adem&aacute;s, el malestar y el fatalismo popular. Entre los opositores organizados a Trump y a sus derivadas internacionales solo aparecen europe&iacute;stas poco concretos y otras alternativas que colindan con el mal que trajo a los ultras. 
    </p><p class="article-text">
        Son malas proyecciones para el futuro. En Espa&ntilde;a, con estos odres, un candidato como Santiago Abascal, un padre autoritario que ni siquiera pasa tiempo en casa y que promete protegernos de una d&eacute;cada en la que la excepcionalidad es ya la rutina, podr&iacute;a ser, en cualquier momento, primer ministro del Reino. El descreimiento ciudadano, en l&iacute;nea con el cinismo necesario para que la dictadura descarnada se abra paso, parece ser, seg&uacute;n las encuestas, uno de sus mayores apoyos. No ser&iacute;a una casualidad: tambi&eacute;n aqu&iacute; las Universidades est&aacute;n haciendo frente a ataques cada vez m&aacute;s serios. Puede ocurrir, c&oacute;mo no, y la alternativa apenas se discute. Hasta los siguientes comicios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vill-rugiran-espana-leones-trump_129_12368067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 20:39:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Rugirán en España los leones de Trump?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santiago Abascal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Darwinismo social y financiero en Vistalegre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/darwinismo-social-financiero-vistalegre_129_12337310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55fd7388-f02c-4236-9260-aae17606681f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Darwinismo social y financiero en Vistalegre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo de Melody en RTVE va a parecer una broma si triunfa el Madrid Economic Forum, que se celebra a comienzos de junio con ponentes como Mario Conde, Marcos de Quinto, Albert Rivera o Iker Jiménez, y para el que hay entradas hasta por 7.500 euros</p></div><p class="article-text">
        Probablemente, si no te das prisa, pierdas tu oportunidad para participar en el <a href="https://madrid.economicforum.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid Economic Forum</a>. Ser&iacute;a una se&ntilde;al m&aacute;s de que no vales nada, de que te falta voluntad, y de que no puedes porque no quieres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un acontecimiento que va a marcar la historia de Espa&ntilde;a, m&aacute;s o menos como lo hicieron el Plan de Estabilizaci&oacute;n, en 1959, los Pactos de la Moncloa, en 1977, o la firma del Tratado de Maastricht, en 1992.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A cada uno de estos momentos hist&oacute;ricos le ha correspondido una serie de decisiones y de l&iacute;deres clave. En este encuentro, que tendr&aacute; lugar a principios de junio en el Palacio de Vistalegre de Madrid, se reunir&aacute;n propuestas que en el pasado hubieran ocupado un lugar marginal, pero que van cobrando fuerza.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ponentes son ampliamente conocidos: el expresidente de Banesto Mario Conde, que nos alertar&aacute; del nuevo orden monetario que podr&iacute;a traer el Euro digital, Albert Rivera, que reflexionar&aacute; sobre los bajos niveles de competitividad en Europa, el exdiputado de Vox Iv&aacute;n Espinosa de los Monteros, con un libro y una nueva fundaci&oacute;n para unir a las derechas, y el empresario Marcos de Quinto, exvicepresidente de Coca-Cola, que, junto al CEO de Merlin Properties y al fundador de Jazztel, encabeza la representaci&oacute;n del capital opuesto a la epidemia denominada &ldquo;woke&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros invitados son Juan Ram&oacute;n Rallo, que defender&aacute; una soluci&oacute;n liberal para el problema de la vivienda, o Daniel Lacalle, que hablar&aacute; sobre el nuevo orden econ&oacute;mico mundial y la amenaza china. El profesor Miguel Antxo Bastos, intelectual doctrinario defensor de la etapa previa a la Revoluci&oacute;n Francesa, recordar&aacute; los errores del socialismo frente a un capitalismo al que exige un mayor desenfado. Su obra te&oacute;rica dif&iacute;cilmente rivaliza con la de Ram&oacute;n Tamames, que hablar&aacute; de la hispanidad como una imagen de marca que tiene en la Comunidad de Madrid su cuartel general, cuyos &eacute;xitos glosar&aacute; la expresidenta Esperanza Aguirre Gil de Biedma.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a estas figuras destacan una serie de youtubers de matriz andorrana, ya que este foro celebr&oacute; en el Principado sus dos sesiones anteriores. Uno de estos ofrecer&aacute; una ponencia sobre &ldquo;darwinismo financiero&rdquo;, una oportunidad para hacerse rico en tiempos de incertidumbre. Otro ha rememorado en un <em>spot</em> c&oacute;mo en un pasado que ni &eacute;l ni nadie vivi&oacute;, sin tantos impuestos ni inseguridad ciudadana, era mucho m&aacute;s f&aacute;cil hacerse con una vivienda y que no te apu&ntilde;alaran en la calle. Para luchar contra dicha inseguridad habr&aacute; dos ponencias realizadas por polic&iacute;as de mentalidad contraria al garantismo de nuestro sistema. El periodista Iker Jim&eacute;nez, especialista en fen&oacute;menos paranormales, analizar&aacute; la crisis de los medios de comunicaci&oacute;n desde su particular mirada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer Espa&ntilde;a grande otra vez, como est&aacute; sucediendo en tantas otras naciones, pasa por asistir a este congreso y por ponerse manos a la obra. Hay entradas hasta por 7.500 euros, lo que refleja una clara estratificaci&oacute;n entre asistentes, gradas, palcos y salas VIP. Pero, m&aacute;s all&aacute; del chiste f&aacute;cil, esta reuni&oacute;n subraya una tendencia en nuestras sociedades, en la que cada vez aparecen m&aacute;s l&iacute;deres que llaman al individuo a desligarse de sus obligaciones sociales, de las pulsiones solidarias y de las imperfecciones de las entidades burocr&aacute;ticas que, mal que bien, prestan un servicio a la mayor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llamada al individualismo introspectivo de las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n &ndash;me da igual si La Tierra es realmente plana o si el viento lo produce una entidad delegada de Naciones Unidas siempre que todo esto &ldquo;tenga sentido para m&iacute;&rdquo;&ndash; colinda con el hero&iacute;smo financiero de quien se cree a s&iacute; mismo suficiente para demostrar, a trav&eacute;s de un r&aacute;pido enriquecimiento, que merece salvarse. Vernos separados de una masa informe, quejica y vulnerable bien puede valer una ducha fr&iacute;a a las seis de la ma&ntilde;ana, 4.000 mil <em>burpees</em> en ayuno y una lectura r&aacute;pida de un manual mal escrito sobre estoicismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El correlato econ&oacute;mico y fiscal de la epidemia de insatisfacci&oacute;n actual es que el bandolerismo financiero ha adquirido hoy d&iacute;a la categor&iacute;a de liderazgo carism&aacute;tico e incluso mesi&aacute;nico. El Bolet&iacute;n Oficial y el presupuesto del Estado, dos de las m&aacute;s importantes prolongaciones del poder representativo y centralizado, se han convertido en los mayores enemigos de un electorado cada vez m&aacute;s joven y masculinizado que espera con ansia una respuesta a las ineficientes y casi fracasadas clases pol&iacute;ticas actuales. Estos tiempos de incertidumbre quedan multiplicados por las inc&oacute;gnitas del futuro &ndash;pandemias, nevadas, apagones, guerras, tormentas y m&aacute;s sorpresas&ndash; y cualquier rechazo a lo presente se vuelve m&aacute;s atractivo que las inesperadas consecuencias de saltar al vac&iacute;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello y dado que los t&iacute;midos intentos de algunos organismos internacionales por proteger el planeta atentan contra ciertas formas de beneficio altamente destructivo, como el de sectores que subvencionan a determinados partidos, medios y colectivos propagand&iacute;sticos, este tipo de concili&aacute;bulos en abierto comenzar&aacute;n a ser algo m&aacute;s que una norma. Mientras la caricatura y la parodia gobiernan en los Estados Unidos y en muchos otros pa&iacute;ses, este tipo de foros no dista mucho de un futuro consejo de ministros. Lo de Melody en RTVE va a parecer una broma si Vistalegre triunfa: ya hay varios medios de comunicaci&oacute;n que van a sentarse en las mejores butacas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/darwinismo-social-financiero-vistalegre_129_12337310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2025 20:40:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Darwinismo social y financiero en Vistalegre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mario Conde]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerras comerciales que encubren guerras de clase]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerras-comerciales-encubren-guerras-clase_129_12294241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5b49f03-7631-48aa-9448-eb9acf050ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerras comerciales que encubren guerras de clase"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la guerra comercial denunciada por los EEUU anida, en realidad, una revolución contra la protección y el compromiso social del Estado, y, en el fondo, el desprecio contra una clase trabajadora que, paradójicamente, se ha tornado refugio electoral del nuevo Partido Republicano</p></div><p class="article-text">
        La tregua entre las &eacute;lites de los Estados Unidos y China ha interrumpido moment&aacute;neamente la guerra comercial. Esta confrontaci&oacute;n continuar&aacute; gracias al liderazgo estadounidense y al comportamiento crecientemente asertivo de la autocracia china. Entretanto, se hace necesario que proliferen visiones cr&iacute;ticas sobre un conflicto que se postula err&oacute;neamente entre naciones y no entre clases dominantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dichas clases ganaron la guerra contra el trabajo en EEUU durante los a&ntilde;os setenta y ochenta asfixiando la econom&iacute;a nacional con enormes tipos de inter&eacute;s y deslocalizando el aparato industrial a las provincias chinas donde la liberalizaci&oacute;n comandada por el presidente Deng Xiaoping hab&iacute;a garantizado enormes beneficios a las corporaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El deshielo del mao&iacute;smo permiti&oacute; al capitalismo de Estado chino acumular enormes excedentes a cuenta de la represi&oacute;n pol&iacute;tica y salarial de unos trabajadores mayoritariamente llegados del campo. Dicho excedente acudi&oacute; a Wall Street a remojarse la cabeza: la compra de la deuda p&uacute;blica, de acciones y bonos de las grandes empresas estadounidenses, gracias al papel de reserva del d&oacute;lar en el sistema monetario mundial, abarat&oacute; la financiaci&oacute;n que permiti&oacute; a los Estados Unidos mantener su papel de primera potencia consumidora. El ahora repudiado &lsquo;Made in China&rsquo; ha representado hasta ahora la otra cara del patr&oacute;n d&oacute;lar hegem&oacute;nico, el emblema de la gran potencia militar y financiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos y extremos del tablero pol&iacute;tico ha sucedido algo parecido: ni los trabajadores chinos ni los norteamericanos ten&iacute;an suficiente dinero para comprar bienes y servicios, lo que llevaba a los primeros a una austeridad obligada y a los segundos, a un enorme endeudamiento. Los pr&eacute;stamos desde China y Europa a la aspiradora financiera estadounidense, emisora de la gran moneda de cambio mundial, permitieron sentar las bases de la gran burbuja que explotar&iacute;a en 2008.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su monumental estudio &lsquo;Las guerras comerciales son guerras de clase&rsquo; (editado por Capit&aacute;n Swing), el economista Michael Pettis advierte de los peligros de confundir el sol con el dedo y ofrece un enfoque y una soluci&oacute;n bien distintos de la propuesta en los debates mayoritarios: China debe repartir el excedente empresarial de su econom&iacute;a aumentando el valor de sus pensiones p&uacute;blicas, de los servicios de bienestar, que a&uacute;n no son universales, de los salarios y de unas inversiones que se hacen imprescindibles en un periodo de incertidumbre radical y transformaci&oacute;n industrial forzada por el clima y por otras amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este imperativo, al margen de las manidas im&aacute;genes sobre el r&eacute;gimen autoritario que la mayor&iacute;a de los medios difunden, ha sido m&aacute;s que subrayado en los sucesivos congresos del Partido Comunista Chino, en los que las ponencias econ&oacute;micas han incrementado el &eacute;nfasis en la inversi&oacute;n productiva nacional y en ciertas formas de redistribuci&oacute;n de la riqueza, una recomendaci&oacute;n que choca con las &eacute;lites m&aacute;s cercanas al mundo de los negocios patrios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La supremac&iacute;a econ&oacute;mica china materializada en el super&aacute;vit comercial con los Estados Unidos, sobre lo que tanto se ha dicho y escrito durante estos meses, no solo refleja la competitividad de sus exportaciones &ndash;y el derroche financiero estadounidense, que ha deprimido la inversi&oacute;n productiva de sus industrias&ndash;, sino la capacidad de su r&eacute;gimen pol&iacute;tico de mantener unas relaciones de clase opuestas al ideal marxista que a&uacute;n rige algunas de las ponencias ideol&oacute;gicas de sus congresos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s lejos a&uacute;n de la soluci&oacute;n de Pettis viajan unos Estados Unidos en los que los gestos estrafalarios y las declaraciones extempor&aacute;neas parecen ser la regla de la agenda pol&iacute;tica. Los enormes recortes de gasto p&uacute;blico acometidos por el equipo de Trump recuerdan a las conclusiones que establece la profesora Clara Mattei en &lsquo;El orden del capital&rsquo; (Capit&aacute;n Swing), un ensayo en el que analiza c&oacute;mo los economistas liberales y neocl&aacute;sicos asesoraron buena parte del programa econ&oacute;mico del fascismo italiano, pero tambi&eacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la Inglaterra de los a&ntilde;os veinte, ambos radicalmente opuestos a las reivindicaciones obreras sucedidas al terminar la Primera Guerra Mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la guerra comercial denunciada por los EEUU anida, en realidad, una revoluci&oacute;n contra la protecci&oacute;n y el compromiso social del Estado, y, en el fondo, el desprecio contra una clase trabajadora que, parad&oacute;jicamente, se ha tornado refugio electoral del nuevo Partido Republicano. La patria libre a la que sectores qu&iacute;micos, textiles, acer&iacute;as y cadenas de montaje retornar&iacute;an una vez vencida la contienda comercial no existe, pero representa un se&ntilde;uelo, una mentira que creer para seguir sosteniendo a una corriente pol&iacute;tica comandada por sectores integristas de distinta procedencia y cometido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la ruptura de estos ejes discursivos en ambas latitudes depende el desarrollo del conflicto actual, en un contexto en el que los riesgos clim&aacute;ticos y tecnol&oacute;gicos exigen destinar cada vez m&aacute;s fondos a una inversi&oacute;n transformadora de las infraestructuras y los modos de producci&oacute;n. Una situaci&oacute;n en la que el ahorro nacional, que frecuentemente se incrementa a costa de la explotaci&oacute;n de los m&aacute;s desprotegidos, puede significar la p&eacute;rdida de una gran oportunidad para cambiar el rumbo de las cosas. Las guerras nacionales vuelven a ser una carcasa de los conflictos de clase que atraviesan a la sociedad. Estamos necesitados de medios que rompan la uniformidad de las portadas period&iacute;sticas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerras-comerciales-encubren-guerras-clase_129_12294241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 May 2025 20:19:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guerras comerciales que encubren guerras de clase]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra comercial,Aranceles,China,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Telefónica estrena logotipo rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/telefonica-estrena-logotipo-rojo_129_11982333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1408c66d-c155-418e-b5c2-187779213cd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Telefónica estrena logotipo rojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derecha tiene razón en clamar al cielo: es probable que el nombramiento de Marc Murtra en Telefónica suponga la ruptura de un 'statu quo' que cumple casi treinta años. En realidad, una hegemonía conservadora que va más allá de los altos cuerpos burocráticos, de las élites judiciales y de las financieras</p></div><p class="article-text">
        El cambio en la presidencia de Telef&oacute;nica ha puesto en alerta al frente medi&aacute;tico opuesto al Ejecutivo: el <em>caudillo</em> S&aacute;nchez busca otro hombre de paja para culminar su conquista de las instituciones. En esta ocasi&oacute;n, como han afirmado en el PP, el presidente ha penetrado en el sector privado, m&aacute;s all&aacute; de Indra y de la influencia sobre el Grupo Prisa. El Ibex-35 est&aacute; ya casi en manos del dictador comunista. Todos al suelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de este clima pol&iacute;tico y period&iacute;stico, que ya es com&uacute;n y estable entre convocatorias electorales, hay algunos detalles reveladores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derecha ha puesto el grito en el cielo y tiene raz&oacute;n: es probable que el nombramiento del directivo Marc Murtra, el expresidente de Indra que ha sido apoyado por el Estado, por un fondo saud&iacute;, STC, y por Criteria Caixa, brazo industrial de CaixaBank, suponga la ruptura de un <em>statu quo</em> que cumple casi treinta a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una hegemon&iacute;a conservadora que va m&aacute;s all&aacute; de los altos cuerpos burocr&aacute;ticos, de las &eacute;lites judiciales y de las financieras. De su connivencia con los altos mandos de la Polic&iacute;a y con los jerarcas de la Iglesia. Es la direcci&oacute;n de las grandes empresas estrat&eacute;gicas, que en el pasado fueron mayoritariamente p&uacute;blicas o de participaci&oacute;n estatal, y que han estado hasta ahora controladas por empresarios cercanos al Partido Popular o por independientes de derechas.
    </p><p class="article-text">
        Este dominio ideol&oacute;gico, tradicional entre la clase capitalista, se intensific&oacute; en 1996, cuando el presidente Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar nombr&oacute; n&uacute;mero uno de Telef&oacute;nica al financiero Juan Villalonga, uno de sus compa&ntilde;eros en el colegio El Pilar y hasta entonces colaborador de la Fundaci&oacute;n FAES.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ha narrado el periodista Jes&uacute;s Mota en &lsquo;La gran expropiaci&oacute;n. Las privatizaciones y el nacimiento de una clase empresarial al servicio del PP&rsquo; (Temas de Hoy), esta decisi&oacute;n alter&oacute; el consejo de Administraci&oacute;n de una empresa que estaba todav&iacute;a participada por el Estado. En su consejo se quedaron directivos recomendados por el poder pol&iacute;tico que sobrevivieron a la venta total de la compa&ntilde;&iacute;a. Fue, en realidad, la privatizaci&oacute;n de una red clientelar que sigui&oacute; en manos de los delegados del PP.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cese de Villalonga, que tuvo lugar en 2000 en medio de resultados financieros m&aacute;s que favorables, puede atribuirse a su excesiva vocaci&oacute;n de empresario independiente. Los intentos de Aznar por montar un grupo medi&aacute;tico conservador y la ofensiva judicial para acabar con la c&uacute;pula del grupo Prisa hab&iacute;an fracasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sucesor de Villalonga, C&eacute;sar Alierta, financiero y expresidente de Tabacalera, trajo la estabilidad a la multinacional bajo un mandato sin estridencias pero con una sinton&iacute;a latente con el poder conservador. Esta queda reflejada en su direcci&oacute;n del Consejo Empresarial para la Competitividad, un grupo de presi&oacute;n que reun&iacute;a a las mayores empresas del Ibex-35 y que contribuy&oacute; a que el entonces candidato a la presidencia Pedro S&aacute;nchez no pudiera sustituir al primer ministro Mariano Rajoy.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2005, el Gobierno presidido por Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero intent&oacute; influir en la cabeza de las grandes empresas, pero qued&oacute; derrotado. El BBVA, presidido por Francisco Gonz&aacute;lez &ndash;colocado en la antigua banca p&uacute;blica Argentaria por Aznar y por su ministro de Econom&iacute;a, Rodrigo Rato&ndash;, rechaz&oacute; la penetraci&oacute;n de la constructora Sacyr, lo que hubiera forzado una sustituci&oacute;n en la presidencia. Alierta, consciente de estos movimientos, reclut&oacute; para Telef&oacute;nica a un alto cargo del gobierno, Javier de Paz, cercano a Zapatero.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alierta cedi&oacute; el testigo en 2016 a Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez Pallete, que, pr&oacute;ximo a los c&iacute;rculos del Opus Dei, ha priorizado la gesti&oacute;n y ha cultivado buenas relaciones con las distintas fuerzas pol&iacute;ticas. Pese a todo ello, los resultados accionariales no han sido precisamente espectaculares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2024 se produjo la entrada del Estado con un 10%, en respuesta a la compra que un fondo saud&iacute;, STC, hab&iacute;a hecho de otro 10% de la teleco. Dicha compra permit&iacute;a a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) nombrar un consejero. El elegido fue Carlos Oca&ntilde;a, colaborador del exministro Miguel Sebasti&aacute;n en la etapa de Rodr&iacute;guez Zapatero y coautor de art&iacute;culos de investigaci&oacute;n con el presidente S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Oca&ntilde;a acumula buen curr&iacute;culum: ejerc&iacute;a hasta su nombramiento como adjunto al director general del Real Madrid, y ten&iacute;a, adem&aacute;s, v&iacute;nculos con el Grupo Prisa, cuyo m&aacute;ximo accionista, el fondo de inversi&oacute;n Amber, tambi&eacute;n est&aacute; presente en Indra, donde el exministro Miguel Sebasti&aacute;n figura como consejero designado por la SEPI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Murtra, nuevo presidente de Telef&oacute;nica, se le vincula al Partido Socialista catal&aacute;n, con el que colabor&oacute; en la gesti&oacute;n del Ayuntamiento de Barcelona, as&iacute; como en el Ministerio de Industria presidido por Joan Clos, exalcalde de la ciudad condal; y a Javier De Paz, no sin raz&oacute;n, se le vincula, con el PSOE, cuyas Juventudes Socialistas presidi&oacute; en los a&ntilde;os ochenta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El totalitarismo que algunas voces ahora denuncian refleja, en realidad, la posible p&eacute;rdida de un privilegio econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Los primeros a&ntilde;os 2000, de precios inmobiliarios desorbitados, alocado endeudamiento y crecimiento r&eacute;cord de empleo, presenci&oacute; la construcci&oacute;n de una red de peri&oacute;dicos digitales de signo liberal conservador. El Ibex-35, con Telef&oacute;nica al frente, figuraba como el principal anunciante.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta red ha persistido, ampliada, hasta hoy. Sus principales portavoces est&aacute;n preocupados y tienen raz&oacute;n. Claman contra el <em>caudillo</em> pero respetan el nombre de una compa&ntilde;&iacute;a y un presidente que puede alterar decisivamente el mapa de la financiaci&oacute;n de los medios privados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un clima de mentira constante, y con una serie de directivas europeas por aplicar en el &aacute;mbito de la informaci&oacute;n, cualquier modificaci&oacute;n puede tener consecuencias. En este &aacute;mbito, Telef&oacute;nica tiene un papel protagonista. Solo queda confiar en el buen criterio del nuevo presidente y en que la compa&ntilde;&iacute;a no rompa esa costumbre tan instalada en Espa&ntilde;a que es no meterse en pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/telefonica-estrena-logotipo-rojo_129_11982333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 21:51:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Telefónica estrena logotipo rojo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No dejemos que la maten]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-dejemos-maten_129_11897120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/602319d0-e447-4541-9b49-101f6625694d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No dejemos que la maten"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace tres años que soy profesor de una universidad pública. Podría extenderme en las causas de la crisis que vivimos, en la falta de voluntad política, en los sectores cómplices, en lo que puede perderse. Pero querría detenerme por un momento en lo importante, en la esencia: en por qué estamos aquí</p></div><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os que soy profesor de una universidad p&uacute;blica. Podr&iacute;a extenderme en las causas de la crisis que vivimos, en sus posibles soluciones, en la falta de voluntad pol&iacute;tica, en los sectores c&oacute;mplices y en lo que puede perderse. Pero querr&iacute;a detenerme por un momento en lo importante, en la esencia: en por qu&eacute; estamos aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si todo terminara esta semana, o esta noche, si esa quiebra t&eacute;cnica con la que algunos sue&ntilde;an se produjera finalmente, los recuerdos buenos se apilar&iacute;an encima de los malos hasta que estos hicieran de figurantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n puedo recuperar mi primer d&iacute;a, cuando llegu&eacute; al trabajo tan temprano que era tarde a&uacute;n, y cuando a mi atuendo de principiante a&ntilde;ad&iacute; un porrazo con una puerta de cristal de la entrada. No nos hab&iacute;an presentado, y, ahora que nos conocemos m&aacute;s, la veo algo agobiada: a veces, cuando la lluvia la golpea, se imagina que da a una gran sala de juego, uno de esos locales que son expertos en alienar a la juventud y a los que peinan m&aacute;s canas. Estos d&iacute;as no me he visto atinado para tranquilizarla y solo he acertado a invitarla a dormir a mi casa para que evite esas pesadillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Madrugar con la tensi&oacute;n docente en piernas, agallas y p&aacute;rpados, impartir clases a unas aulas a veces lega&ntilde;osas e insistir a se&ntilde;ores desconocidos en que mis investigaciones merecen ser publicadas puede resultar algo cargante. Una fuente de frustraci&oacute;n financiada por una n&oacute;mina m&aacute;s que modesta.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto quita que estudiar, escribir y establecer di&aacute;logo con otros investigadores haya sido una de las actividades m&aacute;s emocionantes de mi vida. Que en esas clases pobladas por estudiantes a la vez golfos e inocentes haya recibido las mejores sesiones de formaci&oacute;n. Que mucho de esto o todo ello no pueda valorarse monetariamente es, quiz&aacute;, una excelente se&ntilde;al. Quiz&aacute; sea en el acto comunicativo, con ese deseo de comulgar con los dem&aacute;s, donde resida uno de los m&aacute;s hondos sentidos de la vida, y donde el ser humano tenga m&aacute;s futuro aun en estos aciagos tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora que todo se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil, es m&aacute;s sencillo que nunca caer en el hartazgo y en la apat&iacute;a. Ahora que las sombras planean sobre los campus y que el miedo nos abraza, se hace necesaria una respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No cambiar&iacute;a por nada lo que tengo. Ya que otros quieren hacerlo por m&iacute;, me gustar&iacute;a pensar que, al menos, lo van a tener dif&iacute;cil. Que somos muchos los que hemos tropezado con las primeras puertas y que con el paso de los a&ntilde;os hemos adquirido un buen entrenamiento. Y que nos esforzaremos por impedir que por esas entradas se cuele la no tan invisible mano de la especulaci&oacute;n y la mediocridad pol&iacute;tica. Nunca tanto dependi&oacute; de tantos; nunca como ahora dependemos de nosotros. No dejemos que la maten.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-dejemos-maten_129_11897120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2024 20:52:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No dejemos que la maten]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El anarcocapitalismo sale a la pizarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/anarcocapitalismo-sale-pizarra_129_11678859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87da0f63-6f91-417f-8653-51da1960918e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jesús Huerta de Soto, Milei y los logos de su aseguradora y la universidad Rey Juan Carlos."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está emergiendo un verdadero 'establishment' anarcocapitalista que alberga fundaciones y 'think tanks', universidades privadas presenciales y 'online' que surgen en medio de un 'boom' con permiso autonómico, así como administraciones regionales y partidos políticos</p><p class="subtitle">España SA y una universidad pública en Madrid como altavoz: el multimillonario gurú del “anarcocapitalismo” ultraliberal</p></div><p class="article-text">
        En un aula cerrada a cal y canto, un profesor ha decidido impartir su clase de una manera especial. Con el objeto de criticar la intervenci&oacute;n estatal sobre la econom&iacute;a, el catedr&aacute;tico levanta una aut&eacute;ntica nube de billetes de curso legal que queda esparcida por la clase. Se trata del &lsquo;helic&oacute;ptero monetario&rsquo;: una lluvia de dinero que, seg&uacute;n algunos exponentes del anarcoliberalismo, el Estado promueve cada vez que el crecimiento se resfr&iacute;a. Una soluci&oacute;n p&uacute;blica que, para este experto, mantiene cr&oacute;nicamente enfermo al Occidente cristiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al t&eacute;rmino de la sesi&oacute;n, el docente recoge hasta el &uacute;ltimo billete. Las puertas pueden ya abrirse. El alumnado, que probablemente albergue una amplia diversidad ideol&oacute;gica y de creencias, habr&aacute; quedado impactado. El Estado desbarata la naturaleza del intercambio econ&oacute;mico; la inflaci&oacute;n viene necesariamente de la impresi&oacute;n de billetes; dejar hacer al mercado es, adem&aacute;s de lo moderno y avanzado, lo m&aacute;s moral; y el dinero est&aacute; en nuestros bolsillos mejor que en ning&uacute;n otro lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en el punk rock, la f&oacute;rmula dominante en esta sociedad del espect&aacute;culo, la seducci&oacute;n y la prisa es la de tres acordes como mucho y la verdad. Una imagen resultona habla mejor que muchas subordinadas seguidas. La evidencia que los ciudadanos tienen de la econom&iacute;a dura minutos o segundos de aprendizaje. Y lo gr&aacute;fico resiste todo tipo de revisi&oacute;n posterior.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este profesor no es una raya en el agua, sino m&aacute;s bien un s&iacute;ntoma. Se llama Jes&uacute;s Huerta de Soto y lleva 45 a&ntilde;os en ejercicio. Su c&aacute;tedra, en la Universidad p&uacute;blica Rey Juan Carlos, se ha convertido en un lugar de notable influencia. Mientras los investigadores en Econom&iacute;a y otras ciencias sociales publican art&iacute;culos que figuran en revistas de m&aacute;ximo nivel pero apenas circulaci&oacute;n, docentes como el mencionado multiplican su mensaje por treinta, cuarenta o cincuenta oyentes al d&iacute;a. Sus v&iacute;deos en Youtube, adem&aacute;s, son de amplia circulaci&oacute;n, y han inspirado a dirigentes pol&iacute;ticos como el presidente argentino Javier Milei.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Huerta de Soto preside Espa&ntilde;a Sociedad An&oacute;nima, una aseguradora fundada por su abuelo en 1928. Puede llegar a fin de mes sin sus lecciones magistrales en la Universidad p&uacute;blica, pero su labor docente se acerca ya a casi medio siglo, y se extiende tambi&eacute;n a las de producci&oacute;n cient&iacute;fica y editorial. Una misi&oacute;n a la que se han ido incorporando numerosos disc&iacute;pulos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos es Juan Ram&oacute;n Rallo, doctorando de Huerta de Soto y conocido experto y tertuliano. Con cientos de miles de seguidores, Rallo ejerce sus actividades de docencia en distintas universidades privadas, como el centro OMMA, la Universidad de las Hesp&eacute;rides y el IE Business School.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro es Gabriel Calzada, que defendi&oacute; su tesis doctoral bajo la misma direcci&oacute;n. Tanto Rallo como Calzada son extremadamente educados en el trato y eruditos en su &aacute;mbito de especializaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Calzada y Rallo impartieron clases tambi&eacute;n en la p&uacute;blica Rey Juan Carlos, que ofrece un m&aacute;ster en <a href="https://www.urjc.es/estudios/grado/909-economia-de-la-escuela-austriaca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Econom&iacute;a de la Escuela Austr&iacute;aca</a>, la tendencia a la que estos y su maestro, Huerta de Soto, pertenecen. La familia de Calzada diversifica sus negocios entre distintos sectores de la econom&iacute;a canaria; uno de estos es la citada universidad de las Hesp&eacute;rides, centro privado de reciente creaci&oacute;n en el que el pensamiento ultraliberal <a href="https://www.eldiario.es/economia/asociacion-ultra-animo-lucro-invito-milei-madrid-accionista-universidad-privada-recien-lanzada_1_11474013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocupa un lugar prioritario</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De estos y otros promotores naci&oacute; el Instituto Juan de Mariana en 2005, un centro de pensamiento y divulgaci&oacute;n anarcocapitalista que ha dado un nuevo enfoque a las doctrinas liberales de autores como Adam Smith o David Ricardo. Su presentaci&oacute;n en sociedad se celebr&oacute; precisamente en la Universidad Rey Juan Carlos. En ella se realizaron duras cr&iacute;ticas a los sectores que denuncian el cambio clim&aacute;tico, los &ldquo;calent&oacute;logos&rdquo;, en la jerga que el instituto empleaba. Dicha presentaci&oacute;n <a href="https://ctxt.es/es/20170329/Politica/11878/Austriacos-Neoliberales-Losantos-Aguirre.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cont&oacute; con Esperanza Aguirre,</a> entonces presidenta auton&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El primer inspirador pol&iacute;tico de Aguirre, Pedro Schwartz, catedr&aacute;tico de Econom&iacute;a, dirigi&oacute; la tesis de Huerta de Soto.&nbsp;Aguirre ha contado con representantes de este enfoque econ&oacute;mico para sus gobiernos, como tambi&eacute;n lo ha hecho su sucesora Isabel D&iacute;az Ayuso. Uno de estos es Javier Fern&aacute;ndez Lasquetty, que fue consejero de Inmigraci&oacute;n y Cooperaci&oacute;n y de Sanidad con Aguirre e Ignacio Gonz&aacute;lez, y de Econom&iacute;a, Hacienda y Empleo con la presidenta auton&oacute;mica actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2014, Lasquetty se encontraba agotado: la justicia hab&iacute;a detenido el proceso de externalizaci&oacute;n de los hospitales de Madrid y el entonces m&aacute;ximo responsable de la Sanidad dimiti&oacute;. &ldquo;Ser liberal en Espa&ntilde;a es llorar&rdquo;, afirmaba unos meses despu&eacute;s en el portal Libertad Digital, peri&oacute;dico dirigido por Federico Jim&eacute;nez Losantos que alberga desde su fundaci&oacute;n a distintos creadores de opini&oacute;n de la escuela austr&iacute;aca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez abandonado el Gobierno regional en 2014, Lasquetty pas&oacute; a ser vicerrector de la Universidad Francisco Marroqu&iacute;n de Guatemala, donde Gabriel Calzada estaba a cargo del rectorado. La Francisco Marroqu&iacute;n otorgar&iacute;a el Doctorado <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-sa-universidad-publica-madrid-altavoz-multimillonario-guru-anarcocapitalismo-ultraliberal_1_10928506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Honoris Causa en 2006 al expresidente Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y en 2009 a Jes&uacute;s Huerta de Soto</a>. Lasquetty, desde que dej&oacute; su puesto en el ejecutivo de Isabel D&iacute;az Ayuso, <a href="https://www.eldiario.es/economia/anfitrion-homenaje-ultraliberal-javier-milei-madrid-repesca-lasquetty-universidad-privada_1_11648083.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha incorporado</a> al consejo de diversas empresas privadas y a la mencionada Universidad de las Hesp&eacute;rides.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que se describe con los perfiles aqu&iacute; mostrados es una red social que se extiende a distintos centros de pensamiento y estudio, instituciones p&uacute;blicas y privadas clave. El periodista Antonio M. V&eacute;lez ha <a href="https://www.eldiario.es/economia/asociacion-ultra-animo-lucro-invito-milei-madrid-accionista-universidad-privada-recien-lanzada_1_11474013.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profundizado recientemente</a> sobre estas conexiones, que est&aacute;n haciendo emerger un verdadero <em>establishment</em> anarcocapitalista y que alberga fundaciones y <em>think</em> <em>tanks</em>, universidades privadas presenciales y <em>online</em> que surgen en medio de un <em>boom</em> con permiso auton&oacute;mico, as&iacute; como administraciones regionales y partidos pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los propios defensores de esta tendencia ideol&oacute;gica han reconocido estar sobrerrepresentados, pero tambi&eacute;n que su funci&oacute;n es importante, pues supone establecer un <a href="https://ctxt.es/es/20170329/Politica/11878/Austriacos-Neoliberales-Losantos-Aguirre.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contrapeso ideol&oacute;gico</a> a las tentaciones izquierdistas. Pero, con la victoria electoral de Javier Milei en Argentina, estos podr&iacute;an dar un paso adelante que dejar&iacute;a la revoluci&oacute;n thatcherista como una an&eacute;cdota. Si poderes internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional terminan transigiendo con las decisiones de Milei, la influencia anarcoliberal se har&aacute; m&aacute;s trasversal a&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relevancia de este fen&oacute;meno se manifiesta ya en su influencia en pol&iacute;ticos de tendencias moderadas. Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2023-11-12/rajoy-apoya-milei-elecciones-argentina_3772409/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">apoy&oacute; p&uacute;blicamente la candidatura de Milei</a> en las pasadas elecciones a la presidencia de la Rep&uacute;blica de Argentina . Cristina Cifuentes cont&oacute; como expresidenta madrile&ntilde;a con la asesor&iacute;a financiera de Daniel Lacalle, pr&oacute;ximo si no miembro del Instituto Juan de Mariana. La Comunidad de Madrid alberga en distintos organismos aut&oacute;nomos y en su propio gobierno a antiguos colaboradores del mencionado instituto de pensamiento. El propio Luis P&eacute;rez, &lsquo;Alvise&rsquo;, en un primer momento militante de UPyD y jefe de gabinete de Toni Cant&oacute; &ndash;en su fase como diputado de Ciudadanos&ndash; en el Parlamento valenciano, se ha definido en numerosas ocasiones como simpatizante de esta tendencia ideol&oacute;gica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos de radical incertidumbre, las creencias y las supersticiones van camino de ser la nueva fe. Las soluciones extremistas, como la de Milei en Argentina, han supuesto una esperanza para muchos. Las ideas para que este y otros visionarios del futuro ganen audiencia llevan muchas d&eacute;cadas gest&aacute;ndose. La derecha ha dominado, hasta el momento, el lenguaje de la met&aacute;fora econ&oacute;mica; y el anarcocapitalismo, su versi&oacute;n extrema, no le va a la zaga. Las izquierdas, frecuentemente enfangadas en la lucha por los matices, deber&iacute;an prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a estas lecciones.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/anarcocapitalismo-sale-pizarra_129_11678859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Sep 2024 20:13:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El anarcocapitalismo sale a la pizarra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández-Lasquetty,Javier Milei,Isabel Díaz Ayuso,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡El Banco de España es político!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/banco-espana-politico_129_11628049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ba8fc4c-1d6a-4698-a070-243948fe72fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡El Banco de España es político!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todas las instituciones de una sociedad tienen ideología. Y las que niegan su verdadera naturaleza son las que con más ahínco militan en ella</p></div><p class="article-text">
        No se dejen enga&ntilde;ar: en el entreverado debate actual todo se mezcla sin contar con el espectador. Una cosa es la pretendida autonom&iacute;a, o la independencia funcional, del Banco de Espa&ntilde;a, y otra, su tendencia a adoptar decisiones y a emitir recomendaciones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. A hacer pol&iacute;tica, en definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas las instituciones de una sociedad tienen ideolog&iacute;a. Y las que niegan su verdadera naturaleza son las que con m&aacute;s ah&iacute;nco militan en ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os setenta, Espa&ntilde;a atraves&oacute; una crisis que amenazaba con obstaculizar decisivamente la transici&oacute;n a la democracia. El Banco de Espa&ntilde;a fue clave para frenar una epidemia financiera que se llev&oacute; a m&aacute;s de cincuenta bancos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el resultado no fue neutro: la oligarqu&iacute;a financiera, el club de los siete grandes bancos espa&ntilde;oles, absorbi&oacute; buena parte de las oficinas de las entidades quebradas o en apuros, y la puesta en marcha de nuevas instituciones, como el Fondo de Garant&iacute;a de Dep&oacute;sitos o la Corporaci&oacute;n Bancaria, increment&oacute; la solvencia general, pero a cambio de cerrar el debate sobre las nacionalizaciones, un tema que figuraba en el programa de la mayor&iacute;a de los partidos de izquierdas. El Banco de Espa&ntilde;a emergi&oacute; entonces como un actor clave, como un prestigioso y casi incuestionable juez de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os ochenta el todav&iacute;a banco emisor practic&oacute; una pol&iacute;tica de elevad&iacute;simos tipos de inter&eacute;s que persegu&iacute;an mantener el valor de la moneda, la peseta, y luchar contra la inflaci&oacute;n, mayoritariamente importada de la crisis del petr&oacute;leo. El resultado tampoco fue imparcial, y, pese a que la inflaci&oacute;n se fren&oacute; a tasas relativamente soportables, se normaliz&oacute; un nivel de paro que lleg&oacute; a superar el 20%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, las posiciones ideol&oacute;gicas de los mandatarios del banco eran bastante expl&iacute;citas: lo primero, la inflaci&oacute;n, y lo segundo, el desempleo. El mercado laboral deb&iacute;a flexibilizarse, y los salarios, moderarse. Los gobiernos de Felipe Gonz&aacute;lez se enfrentaron a los sindicatos y complementaron desde sus ministerios las ense&ntilde;anzas y directrices del banco central espa&ntilde;ol, que a principios de los noventa se vio privado de su gobernador m&aacute;s decidido y carism&aacute;tico, el malogrado Mariano Rubio Jim&eacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de 1994 era intervenido de urgencia el Banco Espa&ntilde;ol de Cr&eacute;dito, Banesto. El regulador adjudic&oacute; dicho banco al Santander, presidido por Emilio Bot&iacute;n, que se convertir&iacute;a en el gran patr&oacute;n de la banca espa&ntilde;ola. Mario Conde, expresidente de Banesto, y tercera v&iacute;a al bipartidismo en los a&ntilde;os noventa, comenz&oacute; entonces su hundimiento carcelario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro gigante financiero, el BBVA, termin&oacute; su unificaci&oacute;n en 1999, y en el 2000 presenci&oacute; la definitiva toma de poder de Francisco Gonz&aacute;lez, designado por el PP para colonizar la banca p&uacute;blica (Argentaria) y privada (BBV). El Banco de Espa&ntilde;a estaba por entonces dirigido por el t&eacute;cnico comercial y br&oacute;ker financiero Jaime Caruana -procedente de Renta 4-, que, desde 1996 a 1999, hab&iacute;a sido director general del Tesoro y Pol&iacute;tica Financiera bajo el mando del ministro econ&oacute;mico Rodrigo Rato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una denuncia contra los consejeros del antiguo BBV, algunos de estos relativamente cercanos al Partido Nacionalista Vasco y al PSOE, puso en marcha una investigaci&oacute;n por parte del banco central y termin&oacute; con la renuncia de la vieja guardia en el consejo del BBVA. Jaime Caruana, que proced&iacute;a del mismo &aacute;mbito profesional que Francisco Gonz&aacute;lez, el presidente de la entidad, forma parte actualmente del consejo de administraci&oacute;n del banco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nombramiento, en 2006, de Miguel &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez Ord&oacute;&ntilde;ez, MAFO, como gobernador del Banco de Espa&ntilde;a, levant&oacute; las cr&iacute;ticas del Partido Popular, al ser un significado miembro de la rama liberal del PSOE y provenir de la secretar&iacute;a de Estado de Hacienda. MAFO, que conoc&iacute;a la existencia y los riesgos de la burbuja inmobiliaria, hizo mutis oficial y exigi&oacute; posteriormente que el mercado laboral espa&ntilde;ol absorbiera los detritus de la descomunal crisis organizada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos breves relatos y otros de los muchos que la entidad que da a la Plaza de Cibeles acumula nos sirven para confirmar lo afirmado inicialmente. Que la pol&iacute;tica existe y est&aacute; en todas partes. Que los bancos centrales puedan hacer de contrapeso a unos gobiernos demasiado orientados al corto plazo no los convierte en entes pol&iacute;ticamente ciegos y cient&iacute;ficos. La pol&iacute;tica econ&oacute;mica, la regulaci&oacute;n e incluso el an&aacute;lisis de las variables m&aacute;s importantes tratan de ofrecer respuestas a interrogantes. Pero tanto la forma de plantear estos como la decisi&oacute;n de no hacer determinadas preguntas vienen influidos por ideolog&iacute;as, por valores, principios e incluso normas institucionalizadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nombramiento del ministro de Transformaci&oacute;n Digital, Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;, como gobernador del Banco de Espa&ntilde;a, ha sido visto por el PP como el en&eacute;simo paso colonizador de las instituciones por parte del PSOE. El tiempo demostrar&aacute; si Escriv&aacute; &ndash;que proviene del BBVA y que ya form&oacute; parte de un gobierno del PP&ndash;, es un delegado del primer mandatario de La Moncloa, o el invidente juez de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tanto la entidad de Cibeles como la de Sonnemannstrasse, en Frankfurt seguir&aacute;n siendo catedrales pol&iacute;ticas. En esta &uacute;ltima reside el Banco Central Europeo, el banco de bancos de la Zona Euro, y el que determina en primera instancia la pol&iacute;tica monetaria. El que, desde 2012, mantiene viva nuestra econom&iacute;a al garantizar la solvencia de la deuda p&uacute;blica nacional. Una elecci&oacute;n puramente pol&iacute;tica, y una decisi&oacute;n que se ha convertido en uno de los pilares de la Eurozona en estos nuevos tiempos de inestabilidad. La despolitizaci&oacute;n no es m&aacute;s que una politizaci&oacute;n en traje de gala, una ideolog&iacute;a sin sonido. Quit&eacute;mosle el volumen o nos dejar&aacute; sordos.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/banco-espana-politico_129_11628049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2024 19:42:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡El Banco de España es político!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Goya de la banca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/goya-banca_129_10928640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a08b524-8e15-4178-8cb0-1422102e4178_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Goya de la banca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los grandes bancos españoles han batido récords de beneficios este 2023. Las ayudas a las grandes corporaciones financieras son frecuentes pero indirectas y poco conocidas</p></div><p class="article-text">
        Hay muchas pel&iacute;culas que reciben subvenciones. Su rendimiento econ&oacute;mico y social es dif&iacute;cil de cuantificar. M&aacute;xime cuando la cultural es una dimensi&oacute;n acumulativa, compleja, parad&oacute;jica. Como afirmaba Rafael Chirbes en su novela &lsquo;En la orilla&rsquo;, el ser humano es ineficiente: fallece cuando ha alcanzado su mayor sabidur&iacute;a. La vida no puede medirse por ecuaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos parecen muy preocupados porque desde lo p&uacute;blico se transfiera dinero para hacer pel&iacute;culas &ldquo;malas&rdquo;. Peor idea, en cualquier caso, es que el Estado done dinero a la banca. Las ayudas a las grandes corporaciones financieras son frecuentes pero indirectas y poco conocidas. No hay &lsquo;tiktokers&rsquo; que en un v&iacute;deo de 38 segundos las expliquen. Ocurre de manera distinta con la pol&eacute;mica en torno a los Premios Goya, un territorio propio de la izquierda cultural que este a&ntilde;o se ha cobrado los ataques de los nost&aacute;lgicos de los filmes de Jos&eacute; Luis Sainz de Heredia. 
    </p><p class="article-text">
        Los grandes bancos espa&ntilde;oles han batido r&eacute;cords de beneficios este 2023. La coyuntura de la lucha contra la inflaci&oacute;n ha favorecido estrategias financieras enormemente lucrativas. La subida de los tipos de inter&eacute;s, impulsada por el Banco Central Europeo para generar un vac&iacute;o productivo que contuviera la inflaci&oacute;n, ha disparado los beneficios bancarios: las entidades han prestado cada vez m&aacute;s caro a las familias y las empresas, pero han mantenido la remuneraci&oacute;n de los dep&oacute;sitos de los ciudadanos a tasas similares al periodo previo a la crisis inflacionaria. La crecida ha sido imparable. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-tipos-suma-10-000-millones-ingresos-bancos-2023-dinero-aparcado-bce_1_10901228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gran banca ha colocado sus fondos excedentarios</a>, aquello que no presta por falta de demanda o por el ahogamiento de esta, en una cuenta del Banco de Espa&ntilde;a, el banco de bancos. Por ello se les retribuye un 4%. <a href="https://x.com/carlosurriza/status/1756270353645474117?s=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El economista y diputado de Sumar Carlos Mart&iacute;n Urriza ha estimado</a> que los beneficios bancarios como consecuencia de esta medida alcanzaron los 7.800 millones de euros durante el a&ntilde;o pasado. Otros economistas, <a href="https://cincodias.elpais.com/opinion/2024-02-14/el-coste-publico-de-los-nada-sorprendentes-beneficios-bancarios.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como Jorge P&eacute;rez y Carlos Arenillas</a>, han calculado que el rendimiento de dejar el dinero bajo este colch&oacute;n estatal constituye para las grandes entidades la mitad de sus beneficios del a&ntilde;o pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Hay diversas razones para que se les haya concedido este obsequio. En primer lugar, la influencia de las finanzas, que son globales, sobre unos Estados circunscritos a un territorio. La compra de la deuda p&uacute;blica permite a los bancos -y tambi&eacute;n a los fondos de inversi&oacute;n- conservar una posici&oacute;n acreedora que ofrece ventajas: los grandes deudores deben exhibir un buen comportamiento regulatorio. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la persistencia de los an&aacute;lisis de determinado sesgo sobre la inflaci&oacute;n refuerza el poder de la finanza privada. Buena parte del fen&oacute;meno inflacionario se debe al encarecimiento de materias primas que proviene del cambio clim&aacute;tico, de la inestabilidad de la globalizaci&oacute;n, de las guerras y de los problemas geopol&iacute;ticos. No obstante, y con un enorme af&aacute;n por no perder el protagonismo adquirido desde los a&ntilde;os setenta, los bancos centrales siguen encontrando la soluci&oacute;n a los problemas inflacionarios en el encarecimiento de la oferta monetaria, es decir, en que el cr&eacute;dito sea cada vez m&aacute;s caro. 
    </p><p class="article-text">
        La subvenci&oacute;n del 4% a los dep&oacute;sitos de la banca encuentra su justificaci&oacute;n en que los bancos retirar&aacute;n as&iacute; dinero de la econom&iacute;a real para ponerlo debajo del colch&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a. Con ello se ejercer&aacute; una presi&oacute;n a la baja sobre la inflaci&oacute;n y sobre las expectativas de su evoluci&oacute;n futura: habr&aacute; menos dinero circulando. Los canales monetarios se han convertido en una c&aacute;mara parlamentaria adicional que decide sobre la evoluci&oacute;n de nuestra econom&iacute;a. Una consecuencia inmediata es que la gran banca sale especialmente beneficiada. El concurso de los Estados es m&aacute;s que manifiesto. No es raro que dicha gran banca reclute para sus consejos a buena parte de los altos cargos que han impulsado este tipo de medidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Guardar el dinero bajo el colch&oacute;n p&uacute;blico no rinde ning&uacute;n beneficio social, pero s&iacute; refuerza la red clientelar corporativa entre unos Estados pol&iacute;ticamente an&eacute;micos y unas instituciones financieras que constituyen el verdadero poder internacionalista. Se trata de una transferencia sin retorno ni rendici&oacute;n de cuentas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apenas hay testigos conscientes del silencioso incremento de la desigualdad y de la explotaci&oacute;n cotidiana de las familias y de los emprendedores. Una superproducci&oacute;n de terror y humor macabro que no se exhibe en las salas. Probablemente influya en todo ello que la mayor&iacute;a de los medios acusen los rigores de la publicidad institucional y de los amos de esta. Los ganadores y los perdedores de los Goya no tienen esa capacidad de influencia. La alienaci&oacute;n ciudadana, derivada de la censura invisible del mercado, mantendr&aacute; la figura del cineasta como la del untado mayor del Reino. Gajes de un oficio aficionado al romanticismo y que no es capaz de crear el dinero de la nada, sino de la taquilla real o digital.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/goya-banca_129_10928640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Feb 2024 21:13:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Goya de la banca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Goya,Bancos,Subvenciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestro ‘capitalismo de amiguetes’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/capitalismo-amiguetes_129_10913252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50f25299-b6ce-401b-b8bf-81bcdde05551_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestro ‘capitalismo de amiguetes’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puertas giratorias, 'lobbies', grupos de presión, intereses creados, nepotismo, conflictos de intereses... Nuestro capitalismo obtura las venas del desarrollo y condiciona cualquier avance para secuestrar sus beneficios</p></div><p class="article-text">
        Una inflaci&oacute;n de t&eacute;rminos abstractos emborrona el debate. Puertas giratorias, lobbies, grupos de presi&oacute;n, intereses creados, nepotismo, conflictos de intereses... El sistema est&aacute; corrupto, nuestro capitalismo obtura las venas del desarrollo y condiciona cualquier avance para secuestrar sus beneficios. Es preciso ir m&aacute;s all&aacute; de la denuncia categ&oacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nuevo libro del periodista Carlos S&aacute;nchez, &lsquo;Capitalismo de amiguetes. C&oacute;mo las &eacute;lites han manipulado el poder pol&iacute;tico&rsquo; (Editorial Harper Collins) &ndash;un ensayo de f&aacute;cil y sugerente lectura con el que el autor cierra una trilog&iacute;a de trabajos sobre la clase dominante en Espa&ntilde;a&ndash;, ofrece un documentado relato sobre las causas y consecuencias del atraso econ&oacute;mico espa&ntilde;ol. Se trata de una interesante contribuci&oacute;n a un debate mantenido muchas veces en tonos de blanco y negro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la Restauraci&oacute;n, se analizan medidas como el fracasado intento de reforma fiscal de Santiago Alba, en 1916, o la creaci&oacute;n, impulsada en 1921 por el ministro de Hacienda Francesc Camb&oacute;, del Consejo Superior Bancario, un organismo de regulaci&oacute;n controlado por la banca privada que sobrevivir&iacute;a hasta 1994.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las reformas, lejos de beneficiar a la poblaci&oacute;n, estaban dise&ntilde;adas a favor de unas &eacute;lites bancarias, agrarias e industriales que hab&iacute;an hecho de sus lazos con el poder madrile&ntilde;o la base para acumular una inexpugnable riqueza. La monarqu&iacute;a hizo de la aristocratizaci&oacute;n de los grandes empresarios &ndash;con cientos de t&iacute;tulos nobiliarios concedidos&ndash; una manera de difuminar la distancia entre el Estado y la gran empresa. El resultado fue un matrimonio institucional y corporativo que entroniz&oacute; el proteccionismo como motor central de la econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales razones que el autor de &lsquo;Capitalismo de amiguetes&rsquo; expone para explicar la persistencia de esta red de poder es la hist&oacute;rica debilidad del Estado espa&ntilde;ol. Dicho Estado, en constante d&eacute;ficit fiscal para financiar la expansi&oacute;n militar que todo imperio exige, depend&iacute;a estructuralmente de las finanzas internacionales, que se cobraron su parte en intereses y en inversiones privilegiadas en el territorio patrio. La deuda p&uacute;blica implicaba, por tanto, una doble factura que nuestros gobernantes prefirieron no observar atentamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero dicha debilidad tiene una dimensi&oacute;n tambi&eacute;n territorial: la influencia sobre la legislaci&oacute;n estatal de diversos grupos de inter&eacute;s como los latifundistas andaluces y mesetarios, los industriales sider&uacute;rgicos vascos y los textiles catalanes. Esta concentraci&oacute;n y acumulaci&oacute;n de redes clientelares impidi&oacute; la promoci&oacute;n de un desarrollo vigoroso a largo plazo, corrompi&oacute; incondicionalmente la pol&iacute;tica y encaden&oacute; el desarrollo nacional a la protecci&oacute;n permanente de determinadas ramas de la industria.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El franquismo empeorar&iacute;a algunos de estos rasgos en un contexto de miseria y estancada reconstrucci&oacute;n. La autarqu&iacute;a puede verse desde esta perspectiva como un agravamiento de la pol&iacute;tica proteccionista, o como un esfuerzo antiecon&oacute;mico por mantener una tupida red clientelar que hab&iacute;a participado en la victoria de 1939. La carencia de entradas de capital internacional debida al embargo pol&iacute;tico y a la regulaci&oacute;n del primer franquismo se materializ&oacute; en una expansi&oacute;n de la empresa p&uacute;blica (con el surgimiento del Instituto Nacional de Industria) y en una mayor dependencia de los oligopolios privados -dirigidos por las grandes burgues&iacute;as y aristocracias del pasado y todav&iacute;a presente. La propuesta de reforma fiscal del modernizador ministro Jos&eacute; Larraz, que trat&oacute; en los primeros cuarenta de implantar un impuesto progresivo, ser&iacute;a rechazada. El economista Ram&oacute;n Tamames ha ironizado sobre la respuesta ofrecida a aquel razonable intento: los vencedores no pod&iacute;an verse sometidos a la misma tributaci&oacute;n que los vencidos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo el plan de estabilizaci&oacute;n, anunciado en 1959, supondr&iacute;a el inicio de un verdadero despegue, en un periodo en el que Espa&ntilde;a se ve&iacute;a rodeada de un crecimiento econ&oacute;mico continental que no pod&iacute;a desaprovecharse. Pero dicho despegue se producir&iacute;a con una creciente intervenci&oacute;n y control de unas autoridades franquistas celosas de poder. Los posteriores planes de desarrollo, importantes en algunos casos para impulsar la industrializaci&oacute;n, fueron mayoritariamente empleados como herramienta de legitimaci&oacute;n de un r&eacute;gimen que, terminada la guerra y el ejercicio del terror, buscaba incrementar la renta per c&aacute;pita como herramienta de control social. La tendencia a premiar a determinados grupos que en realidad actuaban como buscadores de rentas seg&oacute; la competitividad de nuestra econom&iacute;a; un hecho que pocas veces se ha expuesto como posible causa de que la crisis de los setenta llevara a Espa&ntilde;a a su muerte industrial.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor plantea que la transici&oacute;n democr&aacute;tica y la integraci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea han cambiado sustantivamente nuestro pa&iacute;s. Pero recuerda que los episodios de captura institucional continuar&aacute;n. Uno de estos recupera al expresidente de Gas Natural Pere Dur&aacute;n como su protagonista. Se trata de una de las privatizaciones menos conocidas: la ventajosa venta de Enag&aacute;s, empresa estatal encargada del almacenamiento y transporte del gas natural, a la entidad del mismo nombre durante el pen&uacute;ltimo gobierno felipista. La Caixa, entonces caja de ahorros y ahora una potente corporaci&oacute;n financiera, se mantuvo con una fuerte influencia en todo el proceso. Las mismas &eacute;lites territoriales con distinto nombre y similares caracter&iacute;sticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto en el que la Uni&oacute;n Europea juega con el poco preciso t&eacute;rmino de &lsquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica&rsquo;, Espa&ntilde;a sigue necesitando un Estado moderno capaz de acumular ingresos fiscales e incrementar la eficiencia de sus gastos. Una red de instituciones abiertas capaz de aplicar criterios sociales a las inversiones que tiene en empresas como Indra (27,99%) o Telef&oacute;nica (pronto, del 10%). Y que no olvide que la participaci&oacute;n p&uacute;blica en las empresas debe reforzarse con el nombramiento de consejeros t&eacute;cnicos independientes a los partidos, pero tambi&eacute;n a las oligarqu&iacute;as privadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que el presente gabinete gubernamental, que mantiene un cierto equilibrio entre los economistas ortodoxos, la influencia de las autonom&iacute;as con m&aacute;s riqueza y los partidos a la izquierda del PSOE, mantenga su posici&oacute;n en Caixabank (del 17,3%) y que preste la atenci&oacute;n necesaria a la inminente entrada del fondo de inversi&oacute;n de Blackrock en la el&eacute;ctrica Naturgy (20%). Los <em>lobbies</em> influyen, pero la democracia deber&iacute;a tambi&eacute;n hacerlo. Un Estado no es solo un instrumento de legitimaci&oacute;n de &eacute;lites, sino una palanca legal para que una poblaci&oacute;n formada contribuya a hacer pa&iacute;s. Del letargo econ&oacute;mico se sale, pero hace falta, primero, una convencida renuncia al capitalismo de amiguetes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/capitalismo-amiguetes_129_10913252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 22:39:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestro ‘capitalismo de amiguetes’]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Economía requiere un contrapeso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/economia-requiere-contrapeso_129_10802663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f736335-5fe9-40c2-b7e2-47454bec69e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Economía requiere un contrapeso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo ministro de Economía, Carlos Cuerpo, representa la continuidad de los burócratas que toman algunas de las decisiones que más nos afectan. No obstante, algunas cosas han cambiado entre los 'tecos' durante estos años</p></div><p class="article-text">
        El apret&oacute;n presupuestario, con el retorno al cumplimiento de las reglas fiscales europeas, ha marcado el relevo ministerial en Econom&iacute;a. El nuevo ministro, Carlos Cuerpo, es t&eacute;cnico comercial y economista del Estado, <em>teco</em> en la jerga administrativa espa&ntilde;ola. Como Nadia Calvi&ntilde;o, Rom&aacute;n Escolano, Luis de Guindos o el recientemente fallecido Pedro Solbes. Todos ellos aprobaron una dificil&iacute;sima oposici&oacute;n que abre las puertas a la Administraci&oacute;n, a las empresas privadas y a puestos clave en la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente en la Comisi&oacute;n fue donde Carlos Cuerpo comenz&oacute; a bregarse. Era 2011, cuando las normas de austeridad fiscal y los rescates financieros exig&iacute;an a los Estados una reducci&oacute;n de gastos que agrav&oacute; la recesi&oacute;n. Cuerpo trabaj&oacute; con el gobierno conservador de Rajoy en la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, Airef. All&iacute; ejerci&oacute; de director de an&aacute;lisis macroecon&oacute;mico con Jos&eacute; Luis Escriv&aacute; como m&aacute;ximo responsable. Escriv&aacute; ejercer&aacute; a partir de ahora como ministro de Transformaci&oacute;n Digital y Funci&oacute;n P&uacute;blica; Cuerpo, como titular de Econom&iacute;a y presidente de la Comisi&oacute;n Delegada de Asuntos Econ&oacute;micos. La tecnocracia suele circular hacia arriba cuando no viaja al sector privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el mayor m&eacute;rito del nuevo ministro sea el de representar la continuidad en una cartera que ejerce de faro y enlace con el poder supranacional. Las posibilidades de su perfil han quedado acrecentadas por dos factores: el primero, por el supuesto rechazo de otros candidatos como los exsecretarios de Estado Jos&eacute; Manuel Campa y David Vegara, que sirven actualmente en el sector bancario y que no son altos funcionarios; y segundo, por el papel del ahora titular econ&oacute;mico como negociador de las nuevas reglas de d&eacute;ficit y deuda p&uacute;blica. Cuerpo cesa precisamente como secretario general del Tesoro, donde ejerc&iacute;a como responsable de la gesti&oacute;n de la deuda p&uacute;blica estatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las reglas fiscales obligan al Estado espa&ntilde;ol a respetar una serie de l&iacute;mites de d&eacute;ficit p&uacute;blico y de endeudamiento con respecto al PIB, en particular, a no superar el 3% de d&eacute;ficit y el 60% de deuda. Pese a la flexibilidad que ha logrado otorgarse a estos criterios tras las &uacute;ltimas negociaciones, la presi&oacute;n alemana ha logrado mantener las cifras del pacto de estabilidad y crecimiento, establecido tras el Tratado de Maastricht. Unos criterios que deber&iacute;an ser siempre medios y nunca fines para que Europa y sus pa&iacute;ses miembros pudieran incrementar su productividad y resiliencia en un contexto de incertidumbre radical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En dicho contexto, el impulso de inversiones ambiciosas, de f&oacute;rmulas m&aacute;s imaginativas de financiaci&oacute;n, como la deuda mutualizada, e incluso, de una reflexi&oacute;n sobre la naturaleza del dinero y de la deuda p&uacute;blica podr&iacute;an contribuir a hacer del supranacional un ente con m&aacute;s capacidad de supervivencia en el mundo a medio y largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuerpo representa, en definitiva, la continuidad entre los bur&oacute;cratas que toman algunas de las decisiones que m&aacute;s nos afectan. No obstante, algunas cosas han cambiado entre los <em>tecos</em> durante estos a&ntilde;os. Entre estas, el papel del Banco Central Europeo desde 2012, la nueva orientaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n, una generaci&oacute;n de economistas capaces de ver m&aacute;s problemas que la inflaci&oacute;n en Espa&ntilde;a y, por supuesto, el contrapeso de los ministros del gasto, y en especial, de los de Sumar, cuya voz debe seguir oy&eacute;ndose tambi&eacute;n en esta &aacute;rea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gobernar en coalici&oacute;n es caminar entre equilibrios pol&iacute;ticos, ideol&oacute;gicos, corporativos y electorales. Este Ejecutivo continuar&aacute; en un continuo di&aacute;logo entre democracia y tecnocracia: el tiempo dir&aacute; si el nuevo ministro se acerca m&aacute;s al recientemente fallecido Jacques Delors que al tambi&eacute;n finado Wolfgang Sch&auml;uble. Dos exministros de Hacienda y, al mismo tiempo, dos formas muy distintas de concebir la econom&iacute;a nacional y la europea. De nuestros actores pol&iacute;ticos, sindicales, burocr&aacute;ticos y corporativos depende todo ello.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/economia-requiere-contrapeso_129_10802663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 21:44:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Economía requiere un contrapeso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nadia Calviño,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Telefónica y el regreso del Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/telefonica-regreso_129_10791669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/285a88ad-a94d-41c4-b259-b46ce3717283_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Telefónica y el regreso del Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compra de hasta el 10% de Telefónica por el Estado no es una medida necesariamente progresista, pero podría abrir un nuevo camino. Los cambios más atrevidos son para los comienzos de los mandatos</p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os noventa, las privatizaciones estaban de moda. Parec&iacute;an el camino m&aacute;s corto para llegar a la Nueva Econom&iacute;a, el santo grial de la eficiencia empresarial y tecnol&oacute;gica. Los pol&iacute;ticos laboristas y dem&oacute;cratas anglosajones avalaron el sentido com&uacute;n consolidado en los ochenta por los conservadores, y casi todos los Estados comenzaron a venderse en unos modernizados mercados financieros que promet&iacute;an aislar el capitalismo global del riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, pese a carecer de un gran parque empresarial p&uacute;blico, hizo sus deberes con prontitud. En un entorno de altos tipos de inter&eacute;s que desanimaban la inversi&oacute;n industrial y de estrechos objetivos presupuestarios, los gobiernos comenzaron a colocar paquetes de acciones. Muchas de estas empresas hab&iacute;an recibido previamente ayudas, subvenciones, cr&eacute;ditos y facilidades fiscales para consolidarse. Se produjeron pocas protestas sindicales y escasas cr&iacute;ticas ciudadanas: la modernidad apretaba.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que, entre 1985 y 1996, el PSOE se deshizo de participaciones empresariales para reducir el d&eacute;ficit y la deuda p&uacute;blica, el PP aprovech&oacute; su triunfo de 1996 &ndash;y su pacto con la precuela de Junts y con el Partido Nacionalista Vasco&ndash; para poner en marcha un programa radical. <a href="https://elpais.com/economia/2023-12-20/la-nueva-ortodoxia.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Como ha afirmado con acierto Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a, </a>dicho programa ya hab&iacute;a sido explicitado en distintos documentos electorales, pero tambi&eacute;n en los trabajos y publicaciones del laboratorio FAES. En esta fundaci&oacute;n de los conservadores, de fuerte influjo thatcherista, dirigentes como Rodrigo Rato o Manuel Pizarro &ndash;que hab&iacute;a vivido de cerca la nacionalizaci&oacute;n y reprivatizaci&oacute;n de Rumasa en los a&ntilde;os ochenta&ndash; hab&iacute;an dise&ntilde;ado un Estado que no ten&iacute;a ni banca ni empresas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez derrotado el PP en las elecciones de 2004, la desaparici&oacute;n de las entidades p&uacute;blicas hab&iacute;a dejado un oligopolio privado bajo dirigentes afines o independientes de derechas. La intervenci&oacute;n estatal se hab&iacute;a convertido en un anatema. Pero Endesa, la antigua Empresa Nacional de Electricidad fundada por el Estado en los a&ntilde;os cuarenta, acab&oacute; controlada por Enel, empresa italiana de mayor&iacute;a accionarial p&uacute;blica. El patriotismo econ&oacute;mico hac&iacute;a aguas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras 2008, distintos fondos de inversi&oacute;n internacionales comenzaron a penetrar en estas entidades, y en general, en todo el Ibex-35. La amenaza de quiebra del Euro puso en marcha en Europa medidas que entonces se consideraron <em>no convencionales</em> y que ahora se dan simplemente por hechas. Dicha crisis, la pandemia y la irrupci&oacute;n de la guerra en el mundo han provocado cambios estrat&eacute;gicos y geopol&iacute;ticos que nos llevan a acuerdos bien distintos. Por ejemplo, en estos momentos, el Banco Central Europeo es el principal acreedor de la deuda p&uacute;blica espa&ntilde;ola; el Estado puso durante la eclosi&oacute;n de la Covid-19 un fondo de intervenci&oacute;n para salvar empresas estrat&eacute;gicas; la aplicaci&oacute;n de los ERTE, la aprobaci&oacute;n del defectuoso Ingreso M&iacute;nimo Vital y la relajaci&oacute;n temporal de los l&iacute;mites de d&eacute;ficit y deuda p&uacute;blica impidieron que las marejadas econ&oacute;micas se convirtieran en inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto debe entenderse el reciente anuncio de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, heredera del antiguo Instituto Nacional de Industria, comenzar&aacute; a comprar acciones de Telef&oacute;nica hasta llegar al 10% de su capital. Si consigue su meta, el Estado espa&ntilde;ol se quedar&aacute; un poco m&aacute;s atr&aacute;s del franc&eacute;s, del alem&aacute;n o del italiano en su participaci&oacute;n p&uacute;blica. Al hacer esto lograr&aacute; la cuadratura del c&iacute;rculo, al permitir al Estado saud&iacute; &ndash;que hab&iacute;a pujado hace algunos meses por ser el m&aacute;ximo accionista de la compa&ntilde;&iacute;a&ndash; controlar un 9,9% de la tecnol&oacute;gica; las buenas relaciones comerciales entre los dos reinos y los contratos de armamento pendientes &ndash;con el importante papel que para ello tiene la empresa p&uacute;blica Navantia&ndash;, parecen haber ejercido influencia sobre esta decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien el imperativo de la defensa nacional podr&iacute;a haber motivado en parte la compra, la historia nos demuestra que las din&aacute;micas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas son dif&iacute;ciles de prever. Si las privatizaciones que comenzaron como una forma de aliviar la deuda del Estado se convirtieron despu&eacute;s en virtud y regla, podr&iacute;an surgir en breve voces para reabrir este debate. Sumar, socia del PSOE en el ejecutivo de coalici&oacute;n, ha celebrado este paso, pero es de esperar que exija otras acciones similares. Otros aliados potenciales han llegado a sugerir la nacionalizaci&oacute;n completa de la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de incertidumbre infinita, el Estado regresa para aligerar la dosis ciudadana de riesgo. No se trata de una medida necesariamente progresista, pero podr&iacute;a abrir un nuevo camino. Los cambios m&aacute;s atrevidos son para los comienzos de los mandatos: as&iacute; se lo dijo el economista y Premio Nobel Milton Friedman a la <em>Dama de hierro</em> a principios de los ochenta. Ahora podr&iacute;a estar sucediendo algo en sentido contrario. Veremos si Espa&ntilde;a, y c&oacute;mo no, Europa, deciden apostar en serio por la soberan&iacute;a. Razones no nos faltan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/telefonica-regreso_129_10791669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Dec 2023 21:23:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Telefónica y el regreso del Estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estado,Telefónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Spoiler: Argentina aún no se ha sacudido a Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/spoiler-argentina-no-sacudido-milei_129_10623258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bf2a2fd-2b67-4d50-932b-c631dccca518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Spoiler: Argentina aún no se ha sacudido a Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gane 'el Loco' ahora o en el futuro, su propuesta de liberalización extrema de la economía, eliminación de la intervención social y sacudida a las instituciones exigiría un endurecimiento penal y el uso más violento del Estado para el cumplimiento de sus objetivos</p></div><p class="article-text">
        La victoria de Sergio Massa, ministro de Econom&iacute;a del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez, en la primera vuelta de las elecciones a la presidencia de la Rep&uacute;blica argentina, ofrece un respiro ante los peores augurios. El anarcocapitalista Javier Milei sale, por ahora, derrotado por m&aacute;s de seis puntos. La movilizaci&oacute;n popular, y tambi&eacute;n el miedo, podr&iacute;an conducir a un gobierno de continuidad obligado a hacer reformas para superar el estancamiento y las insoportables tasas de inflaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, dicho horizonte no ha quedado asegurado, y determinadas victorias de populistas conservadores han jugado en estos a&ntilde;os con el factor sorpresa. Aun as&iacute;, que una candidatura como la de Milei &ndash;que utiliza un m&eacute;dium para hablar con su perro muerto&ndash; vaya a ser determinante durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os deber&iacute;a mantenernos en alerta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, despu&eacute;s de una dictadura militar, un corralito y cien mil crisis y mandatarios fallidos, existe la tentaci&oacute;n social de poner a una caricatura pol&iacute;tica en la m&aacute;s alta autoridad del Estado. Milei es una de las personificaciones de Joker, el sufriente malvado que Joaqu&iacute;n Phoenix represent&oacute; en la gran pantalla. Un l&iacute;der carism&aacute;tico y exc&eacute;ntrico que emerge del dolor, del vac&iacute;o institucional, de la quiebra familiar y del fracaso de una sociedad ficticia en el caso de Gotham City y real en el de la Argentina.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despreciado e ignorado por sus compa&ntilde;eros, Milei ha superado agresiones y todo tipo de desaf&iacute;os para llegar a estar en condiciones de cambiar la historia de su pa&iacute;s. Si en Joker la aclamaci&oacute;n del antih&eacute;roe se torna en movimiento reaccionario, en el caso de la ultraderecha argentina este sentimiento adquiere connotaciones propias de parodia nacional: la de una sociedad que prefiere arruinar voluntariamente una legislatura antes que cederla a cualquier candidato que pueda volver a decepcionarles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Argentina parece librarse temporalmente de un suicidio pol&iacute;tico que deber&iacute;amos, al menos, querer comprender. La democracia parlamentaria, la que permite elegir delegados de manera peri&oacute;dica, incluye como derecho votar a un candidato con independencia de la comprensi&oacute;n de su programa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Probablemente por esta raz&oacute;n, Milei se ha convertido en un enorme boquete electoral por el que innumerables papeletas de los votantes argentinos tratan de repetir el 'que se vayan todos', el rechazo popular a la clase pol&iacute;tica nacional. El cheque en blanco a quien apodaban 'el Loco' amenaza un modo de representaci&oacute;n democr&aacute;tica que quiz&aacute; tenga problemas para volver si el mencionado candidato toma finalmente el poder, ahora o dentro de unos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La de Milei, d&eacute; la sorpresa ahora o lo haga en un futuro, ser&iacute;a una presidencia marcada por una inflaci&oacute;n no solo monetaria: se ha alcanzado tal nivel de saturaci&oacute;n medi&aacute;tica, de agresi&oacute;n verbal y de promesa estrafalaria, que un mandato completo exigir&iacute;a de una extremada agitaci&oacute;n pol&iacute;tica e incluso militar. Los gritos del 'le&oacute;n', que en campa&ntilde;a promet&iacute;a una motosierra para acabar con todas las partidas sociales del Estado, pugnar&iacute;an por mantener su ensordecedor volumen frente a los destrozos de sus efectos y las airadas reacciones de los agentes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este c&oacute;mic hecho realidad permite anticipar un antiguo an&aacute;lisis del economista Karl Polanyi: una liberalizaci&oacute;n extrema de la econom&iacute;a, una eliminaci&oacute;n de la intervenci&oacute;n social y, en definitiva, una sacudida a las instituciones de un pa&iacute;s sin tener en cuenta los fundamentos de su funcionamiento exigir&iacute;a a todas luces el empleo de la fuerza, un endurecimiento penal y, en definitiva, el uso m&aacute;s violento del Estado para el cumplimiento de sus objetivos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El candado monetario de la dolarizaci&oacute;n, por &uacute;ltimo, podr&iacute;a ser otra trampa. Un baluarte esgrimido con escasos matices para convertir, en un plazo de unos treinta a&ntilde;os, a la rep&uacute;blica latinoamericana en los Estados Unidos. No son pocos los estudios que vaticinan una mayor inflaci&oacute;n &ndash;e incluso una hiperinflaci&oacute;n&ndash; despu&eacute;s del anuncio y la puesta en marcha de esta medida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una bomba que podr&iacute;a servir de acicate para incrementar el autoritarismo estatal y los recortes sociales. Una aut&eacute;ntica involuci&oacute;n explosiva en una econom&iacute;a que un d&iacute;a fue pr&oacute;spera y que ocupa un lugar clave en el subcontinente norteamericano. Probablemente por todo ello los argentinos hayan reaccionado, pero esquivar un golpe no significa detener al agresor. La motosierra sigue encendida y la factura contin&uacute;a pendiente. Pagar&aacute; el erario, como siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/spoiler-argentina-no-sacudido-milei_129_10623258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Oct 2023 20:26:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Spoiler: Argentina aún no se ha sacudido a Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Argentina,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Telefónica vuelve a ser pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/telefonica-vuelve-publica_129_10499015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65d4dd58-1d4b-420d-90b3-ccb6669b56b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1080549.jpg" width="4000" height="2250" alt="El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'cableado' de Telefónica incluye fundaciones, acciones benéficas, conferencias, derechos del fútbol, programas de ficción y publicidad que difícilmente permitirán la condena de violaciones de derechos humanos en Arabia Saudí</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Si el Gobierno no lo impide, y es poco probable que as&iacute; sea, la multinacional Telef&oacute;nica volver&aacute; a ser en parte p&uacute;blica. La empresa de telecomunicaciones STC, controlada por el fondo soberano FIP (Fondo de Inversiones P&uacute;blicas), en manos del Estado de Arabia Saud&iacute; y presidido por el mism&iacute;simo pr&iacute;ncipe Bin Salman, adquirir&aacute; cerca de un 10% &ndash;un 9.99%&ndash;de la entidad espa&ntilde;ola.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La maniobra lleva tiempo teji&eacute;ndose, en un contexto en el que el incremento de los precios del petr&oacute;leo ha reforzado la riqueza de los petroestados y en el que las transiciones energ&eacute;ticas &ndash;con la previsible reducci&oacute;n del consumo de combustibles f&oacute;siles&ndash; recomiendan a los productores de crudo la diversificaci&oacute;n de sus inversiones. Arabia Saud&iacute; ha declarado, adem&aacute;s, su intenci&oacute;n de vender petr&oacute;leo en otras monedas distintas del d&oacute;lar, una forma de decir que comerciar&aacute; en yuanes con China, lo que ser&iacute;a el inicio de la ruptura del modelo monetario unipolar dominado por EEUU. La integraci&oacute;n del Estado saud&iacute; &ndash;en compa&ntilde;&iacute;a de los Emiratos &Aacute;rabes Unidos&ndash;en la alianza comercial de los BRICS, potencias emergentes como Brasil, Rusia, India, China o Sud&aacute;frica, representa un escal&oacute;n m&aacute;s en la erosi&oacute;n de la hegemon&iacute;a estadounidense y la expansi&oacute;n de modelos pol&iacute;ticos expl&iacute;citamente autoritarios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como despu&eacute;s de las crisis de los setenta, los fondos soberanos que beben del petr&oacute;leo proliferan en el capitalismo occidental. Las formas han cambiado; si en los a&ntilde;os ochenta aterrizaron veh&iacute;culos como el fondo kuwait&iacute; KIO, con el financiero Javier de la Rosa como virrey, ahora estos son m&aacute;s discretos: Iberdrola, la inmobiliaria cotizada Colonial, la petrolera Cepsa o la distribuidora gasista Enag&aacute;s, entre otras grandes empresas, cuentan ya con fondos &aacute;rabes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n de entrada de capital saud&iacute; ha sorprendido a un Gobierno que sigue en funciones. La teleco STC ha sido auxiliada por bancos de inversi&oacute;n (Morgan Stanley), bufetes de prestigio internacional (Linklaters y Allen &amp; Overy) y abogados del Estado con una amplia experiencia en la regulaci&oacute;n de las telecomunicaciones. El Ministerio de Econom&iacute;a se ha afirmado como ha podido en la espa&ntilde;olidad de una compa&ntilde;&iacute;a que es estrat&eacute;gica por la posesi&oacute;n de informaci&oacute;n sensible y por sus estrechos v&iacute;nculos con el sector de la Defensa. Un &aacute;rea en la que el gasto p&uacute;blico se ha incrementado notablemente &ndash;por exigencias estadounidenses a trav&eacute;s de la OTAN&ndash; y en la que empresas espa&ntilde;olas, como la p&uacute;blica Navantia, han logrado recientes exportaciones relevantes, como las ventas de corbetas precisamente a Arabia Saud&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los lazos comerciales entre dos monarqu&iacute;as que han logrado m&uacute;ltiples acuerdos desde la Transici&oacute;n podr&iacute;an condicionar el desenlace de la operaci&oacute;n corporativa que afecta a Telef&oacute;nica, aunque, como ocurri&oacute; con el culebr&oacute;n accionarial de la el&eacute;ctrica Endesa, este podr&iacute;a resolverse con variantes inesperadas. La el&eacute;ctrica, que fuera en su momento la Empresa Nacional de Electricidad &ndash;de ah&iacute; las siglas de Endesa&ndash;, acab&oacute; tambi&eacute;n en manos de una entidad mixta controlada por otro Estado, el italiano. La legislaci&oacute;n que regula las entradas de capital en Espa&ntilde;a exige una autorizaci&oacute;n del Ministerio de Defensa si la participaci&oacute;n es relevante y si se pretende colocar a representantes corporativos en el consejo de Administraci&oacute;n. La solicitud de dicha autorizaci&oacute;n, que s&iacute; se hizo efectiva hace unos d&iacute;as, permite deducir que los saud&iacute;es querr&iacute;an contar con esta &uacute;ltima prerrogativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No quedan claras las consecuencias de esta intenci&oacute;n. Gestoras de fondos de inversi&oacute;n como Blackrock, Vanguard, State Street u otro fondo petrolero como el de Noruega &ndash;Norges Bank&ndash;, no suelen estar presentes en los &oacute;rganos decisorios de las empresas en las que participan &ndash;pues pueden llegar a ser decenas de miles&ndash;, y ejercen su influencia invirtiendo o desinvirtiendo en Bolsa cuando lo juzgan apropiado. En el caso de aportar consejeros y si el ejecutivo finalmente lo autoriza, los saud&iacute;es tienen varios candidatos. Uno de ellos podr&iacute;a ser Jos&eacute; del Valle, uno de los 16 hombres que integran la junta directiva de la teleco STC y que estos d&iacute;as ha llamado la atenci&oacute;n por su procedencia espa&ntilde;ola; Del Valle, exdirectivo de Telef&oacute;nica durante 18 a&ntilde;os destinado a la ampliaci&oacute;n y comercializaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina, donde coincidi&oacute; con el actual primer ejecutivo de la compa&ntilde;&iacute;a, Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez Pallete, trabaja como responsable de proyectos especiales en la teleco saud&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis period&iacute;sticos m&aacute;s o menos especializados nos proveer&aacute;n de infinitos detalles. Pero a veces puede ser m&aacute;s interesante hablar de aquello que solo se menciona de manera marginal. &iquest;Podr&iacute;a el Estado espa&ntilde;ol ejercer su soberan&iacute;a y participar en una de sus empresas m&aacute;s rentables? A ello se refiri&oacute; hace unos d&iacute;as la ministra en funciones de Derechos Sociales, Ione Belarra, al sugerir que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), sucesora institucional del antiguo Instituto Nacional de Industria, se hiciera con una participaci&oacute;n de control en la empresa de telecomunicaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ser&iacute;a nada precisamente nuevo. Miles de millones de euros p&uacute;blicos han sido invertidos en Telef&oacute;nica desde su fundaci&oacute;n como Compa&ntilde;&iacute;a Nacional, en 1924, cuando el banquero y marqu&eacute;s Estanislao de Urquijo y Uss&iacute;a, en alianza con la oligarqu&iacute;a financiera patria y una extra&ntilde;a empresa tecnol&oacute;gica estadounidense, la International Telephone &amp; Telegraph, lanzaran el operador &uacute;nico de telefon&iacute;a; en sus primeros a&ntilde;os, el dictador Miguel Primo de Rivera se sent&oacute; en su consejo de Administraci&oacute;n; su hijo, el abogado y futuro pol&iacute;tico Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, figur&oacute; como asesor jur&iacute;dico. Desde entonces hasta ahora ha sido m&aacute;s f&aacute;cil separar al Estado de la iglesia que de Telef&oacute;nica, cuyos consejos y direcciones han jugado el papel de un cierto bipartidismo empresarial, con exministros, altos cargos, funcionarios en excedencia y familiares diversos. De la nobleza de Estado espa&ntilde;ola a la clase dominante feudal wahab&iacute; solo media un paso: ser&aacute; dif&iacute;cil encajar esta nueva internacionalizaci&oacute;n en un periodo en el que el f&uacute;tbol y las prohibiciones de reg&iacute;menes como el saud&iacute; han sido objeto de un acalorado debate en Espa&ntilde;a. El cableado de Telef&oacute;nica no es solo inal&aacute;mbrico: fundaciones, acciones ben&eacute;ficas, conferencias, derechos del f&uacute;tbol, programas de ficci&oacute;n y publicidad institucional que dif&iacute;cilmente permitan la necesaria condena de unas violaciones de los derechos humanos institucionalizadas que no parecen pesar tanto en las cuentas de resultados de nuestras apuradas empresas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/telefonica-vuelve-publica_129_10499015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Sep 2023 20:26:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Telefónica vuelve a ser pública]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,Mohamed Bin Salmán,Telefónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las élites monetarias nos seguirán bombardeando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elites-monetarias-seguiran-bombardeando_129_10481295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ce2205b-79b7-4417-8fdf-4e7c87aaa631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las élites monetarias nos seguirán bombardeando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Subir los tipos para luchar contra la inflación es, en estos momentos, cumplir con el papel del banquero central dominante, más pendiente de castigar el Yuan chino que de atender prioritariamente a la economía real</p><p class="subtitle">El euríbor baja ligeramente en agosto al 4,07% tras 20 meses de subidas consecutivas
</p></div><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n de Jackson Hole, un encuentro anual a finales de agosto para banqueros, tecn&oacute;cratas y acad&eacute;micos al que los medios dedican generalmente poco espacio, ha confirmado la tendencia de endurecimiento de la pol&iacute;tica monetaria: los tipos de inter&eacute;s se mantendr&aacute;n altos y, de modificarse, continuar&aacute;n siempre hacia arriba, dada la supuesta resistencia de la inflaci&oacute;n en los pa&iacute;ses que m&aacute;s cuentan. No obstante, todo cambio se implementar&aacute; &ldquo;de manera cuidadosa&rdquo;, <a href="https://www.bloomberglinea.com/2023/08/25/7-claves-del-discurso-de-powell-en-jackson-hole/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como afirm&oacute; el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell</a>, en un intento por congraciar en su discurso la radicalidad de los <em>halcones</em> con la mayor preocupaci&oacute;n con el crecimiento &mdash;y, por tanto, con los niveles de empleo&mdash; de las <em>palomas</em>, dos escuelas de matices que conviven en los consejos de gobierno de los distintos bancos centrales. 
    </p><p class="article-text">
        El equilibrio entre estos <em>leones</em> y <em>zorros</em> de la banca central arroja un oto&ntilde;o financieramente fr&iacute;o y seco, que explica parcialmente las cada vez m&aacute;s repetidas previsiones de recesi&oacute;n. No hay que descartar que una crisis moderada sea en parte un objetivo de estas instituciones: para Powell &mdash;dirigente del que Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), tiende a separarse bien poco&mdash;, el empleo parece a veces un obst&aacute;culo para alcanzar el santo grial de la estabilidad de precios &mdash;un 2% de inflaci&oacute;n interanual&mdash;; de ah&iacute; que a la distancia menguante entre el nivel de paro efectivo y el de pleno empleo se le atribuyan expresiones como la de &lsquo;mercado laboral r&iacute;gido&rsquo;. Un cierto nivel de ej&eacute;rcito de reserva de desempleados sigue siendo un buen ung&uuml;ento para la flexibilidad del sistema; en su momento, aquello se denomin&oacute; &lsquo;tasa de desempleo no aceleradora de la inflaci&oacute;n&rsquo;, y ahora, &lsquo;resistencia del empleo&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica monetaria no siempre ha sido la misma; es m&aacute;s, esta se adapta continuamente a las circunstancias y vive en un constante debate. Cambi&oacute; cuando los bancos centrales comenzaron a imitar la pol&iacute;tica expansiva japonesa en plena crisis financiera: tipos bajos, compra de activos financieros con riesgo, adquisici&oacute;n de deuda p&uacute;blica de los Estados en el mercado secundario&hellip; Pero, pese a estas adaptaciones, la narrativa de la lucha contra la inflaci&oacute;n de los a&ntilde;os setenta parece haber dejado una marca indeleble. Jerome Powell tiene casi siempre espacio en sus discursos y declaraciones para recordar al expresidente de la Reserva Federal Paul Volcker, con el que los tipos de inter&eacute;s llegaron al 20% &mdash;casi cuatro veces m&aacute;s que en la actualidad&mdash;, y con el que el paro alcanz&oacute; el 10% en los Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, la inflaci&oacute;n qued&oacute; vencida, pero el insecticida industrial monetario contribuy&oacute; a propulsar un cambio entonces ya en marcha en EEUU y otras naciones: la desindustrializaci&oacute;n y la p&eacute;rdida de resiliencia econ&oacute;mica, el desarme de los sindicatos, las crisis de deuda soberana en Am&eacute;rica Latina, la acelerada transici&oacute;n hacia una desigual econom&iacute;a de los servicios dominada por las finanzas, y el ascenso del d&oacute;lar como la moneda mundial de reserva y el aval para la expansi&oacute;n del consumo interno en los EEUU. La primera potencia mundial cambiar&iacute;a un bienestar productivo impulsado por las uniones sindicales y la econom&iacute;a real por uno satisfecho por un consumo y unas importaciones tecnol&oacute;gicas financiadas a cr&eacute;dito. Las burbujas sacaron el Champagne. Donald Trump, que se hab&iacute;a aprovechado del auge inmobiliario durante los a&ntilde;os ochenta, se har&iacute;a con el poder pol&iacute;tico casi cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, denunciando precisamente una pol&iacute;tica desindustrializadora que estaba detr&aacute;s de su gloria financiera. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a todos los efectos negativos que la pol&iacute;tica de finales de los a&ntilde;os setenta trajo consigo, la doctrina Volcker, la que persigue aguantar con medidas insufribles para preservar la legitimidad de la pol&iacute;tica monetaria &mdash;y con ello, la del Estado y sus elites afines&mdash;, sigue representando la esencia en Occidente, y algo m&aacute;s que un reflejo primario cuando los nubarrones se hacen fuertes. Seguir en el tren de los pa&iacute;ses desarrollados exige vencer a la inflaci&oacute;n, y despu&eacute;s, y en su caso, tratar de sanar los efectos secundarios de la guerra con pomadas institucionales. 
    </p><p class="article-text">
        De nada parece servir que los brotes inflacionarios contempor&aacute;neos se deban a un mundo que todav&iacute;a no alcanzamos a entender y menos a modelizar: la guerra tecnol&oacute;gica entre las grandes potencias, y la militar que padecemos en Europa, las crisis de oferta de productos que atraviesan inciertas cadenas de valor, las pr&aacute;cticas especulativas que escapan a todo control institucional, los desaf&iacute;os de un cambio clim&aacute;tico que genera un factor adicional de imprevisibilidad y que multiplica los precios de numerosos recursos&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Subir los tipos para luchar contra la inflaci&oacute;n es, en estos momentos, cumplir con el papel del banquero central dominante, m&aacute;s pendiente de castigar el Yuan chino que de atender prioritariamente a la econom&iacute;a real. Su influencia contin&uacute;a sin control parlamentario alguno en este interludio cr&iacute;tico y rebosante de incertidumbre. La tecnocracia mundial contin&uacute;a guiando el rumbo de las sociedades m&aacute;s y menos avanzadas con un parche en un ojo y una apertura de miras insuficiente en el otro. El debate democr&aacute;tico, la cr&iacute;tica y la disidencia deber&iacute;an seguir creciendo en este tipo de instituciones. Muchas veces, las investigaciones disidentes solo necesitan algo de tiempo para acabar siendo de dominio com&uacute;n. Quiz&aacute; es que la verdad tarda en imponerse; tal vez por el aislamiento de sus portavoces, pero es posible, tambi&eacute;n, por las enrevesadas carreteras que nos llevan a lugares como Jackson Hole, situado en aquellas Monta&ntilde;as Rocosas de Wyoming <a href="https://www.nytimes.com/2023/08/24/business/economy/jackson-hole-economic-conference.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde anta&ntilde;o se resguardaran criminales y otros pr&oacute;fugos de la justicia</a>. Esperemos que este no sea el caso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elites-monetarias-seguiran-bombardeando_129_10481295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Sep 2023 20:42:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las élites monetarias nos seguirán bombardeando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Tipos de Interés,BCE - Banco Central Europeo,Bancos,Economía,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de la gran coalición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-coalicion_129_10429066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b58ebfa-8252-4bd8-91dd-8134bcddaf7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hemiciclo del Congreso de los Diputados, en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Formar coaliciones es necesario para la política española: la cuestión reside más bien en qué tipo de políticas públicas resultan de este tipo de acuerdos</p></div><p class="article-text">
        Los ritos de la democracia obligan a veces a alterar la forma del poder, y sus contornos pueden resultar a veces enga&ntilde;osos. La derrota moral del PP el pasado 23 de julio ha conducido a un cambio de estrategia en lo que podr&iacute;amos denominar el sentido com&uacute;n conservador, precisamente el que ha dominado la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en Espa&ntilde;a durante la mayor parte del periodo posterior a 1977.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fracasada la campa&ntilde;a descalificatoria contra el presidente, voces influyentes sugieren que el PSOE se abstenga para que gobierne la lista m&aacute;s votada; otras deslizan la necesidad de una heroica rebeli&oacute;n por parte de un grupo de diputados honrados del PSOE; en una forma quiz&aacute; m&aacute;s acabada, se propone tambi&eacute;n la formaci&oacute;n de un gobierno de gran coalici&oacute;n entre los dos partidos m&aacute;s votados que venga encabezado por una personalidad independiente y de prestigio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima opci&oacute;n aparentemente &lsquo;sin ideolog&iacute;a&rsquo; debe ser analizada profundamente para subrayar algunos de sus significados ocultos. El pacto alberga una m&uacute;sica de fondo europe&iacute;sta y, c&oacute;mo no, modernizadora. &lsquo;Europa&rsquo;, un conjunto de instituciones que hemos aprendido que constituyen la cuna de nuestra salvaci&oacute;n como democracia, ver&iacute;a bien que conservadores y progresistas remaran juntos, hicieran las reformas que nuestra sociedad requiere y pusieran fin al enfrentamiento perpetuo que mantienen desde que son contendientes electorales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la mencionada direcci&oacute;n pol&iacute;tica se vienen pronunciando ya desde hace bastante tiempo no solo parte de la derecha pol&iacute;tica y empresarial, sino tambi&eacute;n una serie de exministros socialistas de los a&ntilde;os ochenta y noventa y alguno que otro del periodo de los dos mil. Muchos de estos participan en m&aacute;s de un consejo de administraci&oacute;n de empresas pertenecientes al &iacute;ndice burs&aacute;til Ibex-35; otros figuran como asesores de grandes empresas y consultoras; los hay tambi&eacute;n en alguna organizaci&oacute;n internacional y, de manera simult&aacute;nea, en fundaciones de inspiraci&oacute;n mon&aacute;rquica constitucional, adeptas a los aniversarios y a los peri&oacute;dicos llamamientos a la uni&oacute;n de los dem&oacute;cratas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas investigaciones acad&eacute;micas, como las que suscriben el autor del presente art&iacute;culo y otros colegas, han descrito c&oacute;mo los exministros de un partido reclutados por el mundo de las grandes empresas pueden funcionar como correa de transmisi&oacute;n de los intereses privados a trav&eacute;s de los contactos que mantienen con la formaci&oacute;n pol&iacute;tica para la que trabajaron anteriormente. Se lleve mejor o peor con la familia, uno siempre suele llamar a casa por Navidad. Y podr&iacute;amos a&ntilde;adir, siguiendo los trabajos del insigne soci&oacute;logo William Domhoff, que buena parte de este inter&eacute;s empresarial se filtra en forma de poder difuso o influencia a trav&eacute;s de entidades consideradas de la sociedad civil pero entrelazadas con el sector privado de las grandes corporaciones. En el patronato de estas sociedades culturales, art&iacute;sticas, ben&eacute;ficas y solidarias puede encontrarse el mapa del gran poder en Espa&ntilde;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se puede deducir, adem&aacute;s, que la convivencia de estos exministros en estas entidades con otros consejeros, empresarios, exmandatarios conservadores y patronos de fundaciones ha podido hacer evolucionar sus puntos de vista hacia esta forma de estatismo de largo alcance. No es extra&ntilde;o que, cuando se abandona la militancia o la direcci&oacute;n de un partido y se produce el paso a una instituci&oacute;n con otras normas y valores &ndash;y a veces con remuneraciones, compensaciones o incentivos superiores a los del punto de partida&ndash;, el proceso de socializaci&oacute;n secundaria que este cambio lleva consigo modifique determinadas actitudes y opiniones de los sujetos implicados.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el Ibex no lo explica todo. Conviene destacar otro tipo de sector dentro del PSOE que, sin la necesidad de afinidad con los consejos de administraci&oacute;n, ha apuntado tambi&eacute;n en la direcci&oacute;n de una gran coalici&oacute;n y, sobre todo, en el rechazo al actual presidente en funciones, Pedro S&aacute;nchez. Se trata del resultante de lo que podr&iacute;amos denominar la escisi&oacute;n del 2003, una divisi&oacute;n pol&iacute;tica que naci&oacute; con distintos hechos, como la oposici&oacute;n socialista a la invasi&oacute;n de Irak, el apoyo del expresidente Zapatero al gobierno presidido por Pasqual Maragall en Catalu&ntilde;a, la reforma de los estatutos de autonom&iacute;a acometida por el ejecutivo de 2004-2008, las disputas entre distintos medios de comunicaci&oacute;n de l&iacute;nea editorial progresista o la legislaci&oacute;n promovida por la izquierda en relaci&oacute;n con la memoria hist&oacute;rica a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Diferencias personales y generacionales han sido expresadas a trav&eacute;s de discrepancias ideol&oacute;gicas incluso para retirar el voto a quien sigue siendo el candidato socialista a la presidencia. La gran coalici&oacute;n PP-PSOE podr&iacute;a ser una forma de que este &uacute;ltimo sector lograra tambi&eacute;n sus objetivos m&aacute;s o menos leg&iacute;timos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con sus ventajas y defectos, las grandes coaliciones deben figurar m&aacute;s como alternativas que como panaceas, y, adem&aacute;s, ser analizadas como opciones cargadas de connotaciones valorativas. Espa&ntilde;a ha sido varias veces salvada desde que el plan de estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mico se aprobara en 1959 como normalizaci&oacute;n tecnocr&aacute;tica del franquismo; incluso desde que los pactos de La Moncloa, en 1977, evitaran el derrumbe de las finanzas p&uacute;blicas durante las crisis del petr&oacute;leo. En la crisis del euro, posterior al a&ntilde;o 2010, no faltaron llamamientos para un acuerdo en base a un supuesto sentido com&uacute;n. Para todas estas ocasiones, han sido los tecn&oacute;cratas, aquellos que llegaron al poder cuando a&uacute;n no se votaba y que siguen siendo necesarios para dirigir la pesada maquinaria burocr&aacute;tica del Estado, los que han tenido casi siempre la &uacute;ltima palabra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos fundamentos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos de sobra como para experimentar distintas formas de gobierno no tuteladas por tecnocracias aparentemente imparciales y benevolentes. La composici&oacute;n sociol&oacute;gica del pa&iacute;s y el deseo expresado en las urnas apuntan precisamente en esta direcci&oacute;n: Espa&ntilde;a es diversa y los riesgos que deben afrontarse est&aacute;n en parte relacionados con lo que los dioses del olimpo t&eacute;cnico nos se&ntilde;alan, pero cabe ir m&aacute;s all&aacute; y detectar otro mal de las democracias actuales: la exclusi&oacute;n social, pol&iacute;tica e informativa como ra&iacute;z de la involuci&oacute;n populista. Pocos llamamientos a la concordia han hecho referencia a este aspecto concreto tan bien estudiado por los soci&oacute;logos Norris e Inglehart en &lsquo;<em>Cultural backlash: Trump, Brexit and authoritarian populism</em>&rsquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Formar coaliciones es necesario para la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola: la cuesti&oacute;n reside m&aacute;s bien en qu&eacute; tipo de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas resultan de este tipo de acuerdos. La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, espect&aacute;culo medi&aacute;tico aparte, parece haber aceptado la gesti&oacute;n de la econom&iacute;a en este tumultuoso periodo. Quiz&aacute; pudiera ser este un asidero temporal para forjar un nuevo consenso, el propio de un pa&iacute;s democr&aacute;tico, aut&oacute;nomo y maduro que puede decidir su destino al margen de sus frecuentes errores. La legislatura que pronto comienza es una oportunidad para ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gran-coalicion_129_10429066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:29:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de la gran coalición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pactos Políticos,Política,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, ¿país fallido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-pais-fallido_129_10318441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4afb88ee-9457-4d78-b19a-d6c6bc56c369_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, ¿país fallido?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo más interesante son las críticas que De Zulueta reserva para el empresariado español. Rechaza el papel de la subvencionada CEOE, la eterna simbiosis entre las empresas del Ibex-35 y los gobiernos de la democracia, las puertas giratorias entre el sector público y el privado y los mayores casos de colusión institucional, destacando el sector de la construcción</p></div><p class="article-text">
        El expresidente del C&iacute;rculo de Empresarios John de Zulueta considera que Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s econ&oacute;micamente fallido: muchas inversiones se nos escapan a Alemania; el &iacute;ndice Ibex-35 se mantiene lejos del valor alcanzado antes de la crisis financiera de 2008 y tampoco se ha recuperado a&uacute;n el nivel de producci&oacute;n previo a la pandemia. Debates ideologizados, como el de la memoria hist&oacute;rica, la evoluci&oacute;n del independentismo catal&aacute;n, la pasividad de gobiernos conservadores previos y la actitud anti-empresa del gabinete presidido por Pedro S&aacute;nchez explican, para De Zulueta, buena parte de nuestra posici&oacute;n rezagada en un mundo que no va a esperarnos.
    </p><p class="article-text">
        De los gobernantes conservadores anhela reformas mucho m&aacute;s ambiciosas. De Pedro S&aacute;nchez no quiere ni o&iacute;r hablar; de Zapatero solo aprueba la legalizaci&oacute;n del matrimonio LGTBi; sobre Feij&oacute;o, sin embargo, se deshace en algunos elogios, sobre todo por la pasada gesti&oacute;n del gallego como alto cargo t&eacute;cnico en un Ministerio de Sanidad de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De Zulueta, como &eacute;l mismo afirma en &lsquo;Espa&ntilde;a fallida. C&oacute;mo el fracaso de las &eacute;lites nos ha convertido en un pa&iacute;s irrelevante&rsquo; (La Esfera de los Libros), es un caso poco frecuente entre la &eacute;lite empresarial, dada la procedencia republicana de su familia: su abuelo, Luis de Zulueta, fue exministro de Estado en la Segunda Rep&uacute;blica; su madre, Carmen de Zulueta, profesora en la Universidad de Nueva York, era sobrina del pol&iacute;tico socialista Juli&aacute;n Besteiro y tambi&eacute;n tuvo que vivir exiliada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A caballo entre un lobby empresarial a la americana y un <em>think tank </em>promotor de ideas sobre la libre empresa, el C&iacute;rculo de Empresarios se constituy&oacute; en 1977 tras la desintegraci&oacute;n de los sindicatos verticales franquistas y en un clima de gran inestabilidad pol&iacute;tica y econ&oacute;mica en el que la agitaci&oacute;n sindical ganaba protagonismo. Dirigentes como Enrique Moya, Claudio Boada Villalonga, Santiago Foncillas y el exministro de Industria Jos&eacute; Mar&iacute;a L&oacute;pez de Letona, entre otros, colaboraron de distintas formas con los socialistas de Felipe Gonz&aacute;lez; algunos de ellos ocuparon, adem&aacute;s, posiciones relevantes en empresas p&uacute;blicas y en enclaves como el Instituto Nacional de Industria o el Instituto Nacional de Hidrocarburos, renombrado despu&eacute;s como Repsol. El C&iacute;rculo rompi&oacute; las ataduras socialistas en los a&ntilde;os noventa bajo la presidencia del exdirectivo de Iberia Carlos Espinosa de los Monteros, que simboliz&oacute; dicha ruptura con la invitaci&oacute;n a Espa&ntilde;a del ministro pinochetista que privatiz&oacute; las pensiones, Jos&eacute; Pi&ntilde;era.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo este cruce de trayectorias y de instituciones ofrece a De Zulueta una perspectiva particular que, no obstante, no dista mucho del consenso entre los prohombres de la gran empresa espa&ntilde;ola. Exejecutivo empresarial en Estados Unidos, Venezuela y Espa&ntilde;a, ha ejercido cargos importantes en empresas como PepsiCo, Schweppes, Bankinter, L&iacute;nea Directa y Sanitas, entre otras. De los excesos de az&uacute;car en la bebida a los tratamientos de la sanidad privada, suelen decirle en tono de broma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De estas posiciones emerge un discurso inevitablemente empresarial, que adopta una perspectiva roma de nuestro pa&iacute;s, sin atender a sus particularidades institucionales, pol&iacute;ticas, internacionales o culturales; una mirada que sugiere un proyecto de empresa-naci&oacute;n en el que todo cambio ha de ir destinado a fomentar la productividad y la competitividad colectivas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello, De Zulueta insiste en algunas de las propuestas m&aacute;s extendidas en su &aacute;mbito, principalmente en un gran pacto pol&iacute;tico para realizar las reformas que Espa&ntilde;a no ha ejecutado en cuatro d&eacute;cadas: una profunda revisi&oacute;n del mercado laboral y del sistema de pensiones, una verdadera reforma educativa, judicial, administrativa y fiscal&hellip; El retraso para ejecutar los fondos procedentes del programa europeo NEXT Generation y la fallida iniciativa para potenciar las energ&iacute;as renovables a finales de la d&eacute;cada anterior demuestran para este empresario nuestro imparable camino hacia la irrelevancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s interesante son quiz&aacute; las cr&iacute;ticas que De Zulueta reserva para el empresariado espa&ntilde;ol. Rechaza el papel de la subvencionada patronal empresarial, CEOE -destacando el caso del empresario condenado Gerardo D&iacute;az Ferr&aacute;n-, la eterna simbiosis entre las empresas del Ibex-35 y los gobiernos de la democracia, las puertas giratorias entre el sector p&uacute;blico y el privado y los mayores casos de colusi&oacute;n institucional, que sit&uacute;a especialmente en el sector de la construcci&oacute;n, donde afirma que hasta para colocar un bolardo hay que incentivar al oficial de turno.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerda un tanto al Charles Wright Mills de &lsquo;La &eacute;lite del poder&rsquo; cuando se refiere a la escasa porosidad de un mundo empresarial que representa como un gran pa&ntilde;uelo: &ldquo;En esta tupida red de relaciones, los grados de separaci&oacute;n son muy pocos. En mi papel como presidente del C&iacute;rculo de Empresarios, casi pod&iacute;a acceder a cualquier persona con dos grados de separaci&oacute;n. (&hellip;) Lo que permite que sea un grupo tan reducido el que controla el cotarro econ&oacute;mico y empresarial en Espa&ntilde;a es el sistema de oposiciones, que selecciona a un plantel de profesionales de primer nivel mediante ex&aacute;menes, para ser diplom&aacute;tico, t&eacute;cnico comercial del Estado, abogado del Estado, inspector de Hacienda (como Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar) o registrador de la propiedad (como Mariano Rajoy)&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De Zulueta reconoce que solo una peque&ntilde;a &eacute;lite puede costear la inversi&oacute;n que supone estudiar unas oposiciones para alto funcionario. La predisposici&oacute;n de los bur&oacute;cratas a dirigir las empresas privadas y la enorme densidad relacional del mundo corporativo, no solo durante esta democracia sino bajo su antecedente institucional m&aacute;s pr&oacute;ximo, representan un riesgo para la creaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n empresarial. El expresidente del C&iacute;rculo de Empresarios no subraya este hecho lo suficiente y prefiere, sin embargo, insistir sobre las cargas administrativas y la falta de incentivos para invertir o emprender, se&ntilde;alando &uacute;nicamente a la Administraci&oacute;n P&uacute;blica como freno del desarrollo econ&oacute;mico espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Joseph Schumpeter, uno de los inspiradores de la idea de la destrucci&oacute;n creativa -la generaci&oacute;n de riqueza a trav&eacute;s de una innovaci&oacute;n que terminar&iacute;a por ahogar a los negocios incapaces de competir-, ya entrevi&oacute; el estancamiento capitalista por la creciente burocratizaci&oacute;n de la gran empresa, por el aumento de las desigualdades y por el marchitamiento del papel del emprendedor, que abr&iacute;a paso al administrador de la riqueza. Toda una enfermedad autoinmune del presente sistema que s&iacute; precisa de urgentes reformas. De esto se habla bastante menos. Las elecciones y la cruenta batalla entre el bien y el mal con la que van a bombardearnos estas semanas nos mantendr&aacute;n en la caverna espa&ntilde;ola de Plat&oacute;n. Entretanto, el malestar ciudadano embalsado por los grandes medios de comunicaci&oacute;n resuena como un af&oacute;nico mar de fondo a la espera de un sonoro estallido.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-pais-fallido_129_10318441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jun 2023 20:45:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España, ¿país fallido?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La caza del presidente oculta las vergüenzas de la clase corporativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/caza-presidente-oculta-verguenzas-clase-corporativa_129_10291062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72eecdbe-bbc2-42b9-a1e8-bd919c4c8d05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La caza del presidente oculta las vergüenzas de la clase corporativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La urgencia por que este presidente se marche para siempre refleja también la necesidad de que ciertos poderes no tan ocultos vuelvan a contar con atribuciones estatales que con la cultura política sembrada por el gobierno de coalición podrían verse seriamente cuestionadas</p></div><p class="article-text">
        El timbrazo del ring electoral todav&iacute;a vibra. El gobierno socialcomunista, con un presidente adicto al poder y un exvicepresidente bolivariano, ha estado a punto de dejarnos con menos libertades que las de una campesina norcoreana. S&aacute;nchez e Iglesias habitan un b&uacute;nker pol&iacute;tico a la espera de que la revoluci&oacute;n de la libertad termine con esta etapa negra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace falta un poco de perspectiva para prevenir la lipotimia digital. La hip&eacute;rbole forma parte del valor a&ntilde;adido en la contienda pol&iacute;tica mediterr&aacute;nea. Los socialistas acosaron en los setenta al presidente Adolfo Su&aacute;rez, contribuyendo a su dimisi&oacute;n; casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, el felipismo claudic&oacute; por un pu&ntilde;ado de votos despu&eacute;s de que los altavoces medi&aacute;ticos se conjurasen una y otra vez para magnificar una serie de esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n que el PSOE no alcanzaba a soslayar&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de propaganda que nos golpea ahora guarda parecido con la de la mitad de los primeros a&ntilde;os 2000: si Pedro S&aacute;nchez y su ambici&oacute;n han sido capaces de reavivar a ETA, el expresidente Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero lleg&oacute; a ser su &ldquo;embajador&rdquo; en el Parlamento; ZP, o tambi&eacute;n 'zETAp', &ldquo;un bobo solemne&rdquo;, hab&iacute;a &ldquo;traicionado a los muertos&rdquo;; aquel presidente hab&iacute;a facilitado la tramitaci&oacute;n de un estatuto auton&oacute;mico catal&aacute;n que llevaba el sello de la banda terrorista. La misma que, untada en &aacute;cido b&oacute;rico y con m&uacute;sica de la Orquesta Mondrag&oacute;n, habr&iacute;a podido participar o no, al mismo tiempo, en los atentados del 11M.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De Zapatero &ndash;&ldquo;vete con tu abuelo&rdquo;, le gritaban en las manifestaciones a cuenta del capit&aacute;n Rodr&iacute;guez Lozano, fusilado en 1936-, el peor gobernante espa&ntilde;ol desde Fernando VII, hemos pasado a Pedro S&aacute;nchez, un &ldquo;fel&oacute;n&rdquo; elegido tras ocupar el Congreso, publicar una tesis doctoral pastiche de trabajos propios y ajenos y, en resumen y en t&eacute;rminos castizos, pactar con la anti Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este enfermo de ambici&oacute;n ha vendido nuestro pa&iacute;s a los soberanismos perif&eacute;ricos, a los grandes inversores globalistas y a esa oscura coalici&oacute;n que tiene, en definitiva, un plan para vaciar de contenido el Occidente cristiano y hacer de La Tierra un planeta ideol&oacute;gicamente uniforme. El virus Covid-19 representa el eco v&iacute;rico de los atentados de principios del milenio que exige una respuesta decidida por parte de la ciudadan&iacute;a, una rebeli&oacute;n c&iacute;vica como la de aquellos salvajes a&ntilde;os previos a la &uacute;ltima gran crisis del capitalismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero bajo la continuidad de esta corteza discursiva hay notables novedades. Si bien el presidente actual se enfrenta a la latente coalici&oacute;n de casi siempre, representa una curiosa excepci&oacute;n al haber ofendido voluntariamente a nuestra clase empresarial. Sin plantear en realidad un desaf&iacute;o a su tasa de beneficio -el Ibex-35, por ejemplo, sigue igual de estancado que en las fechas del abrazo mas&oacute;nico Iglesias-S&aacute;nchez, en noviembre de 2019-, el presidente, por convicci&oacute;n, por estrategia electoral o por ambas razones, ha sido formalmente cr&iacute;tico con algunos protocolos hasta ahora institucionalizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su puntual negativa a hacer de incondicional embajador de las grandes marcas en el extranjero lo ha convertido en anti empresarial; sus cr&iacute;ticas a determinados oligopolios regados tradicionalmente con dinero p&uacute;blico amenazan al transparente libre mercado espa&ntilde;ol; sus impuestos a los beneficios extraordinarios en medio de una epidemia inflacionaria, algo razonable y quiz&aacute; insuficiente, lo han convertido en el enemigo corporativo n&uacute;mero uno, en un mal sue&ntilde;o que debe acabar cuanto antes. Todo empresario politizado deber&iacute;a ser generoso para financiar el ajuste de cuentas medi&aacute;tico que est&aacute; teniendo lugar estos d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta agotadora confrontaci&oacute;n en la que casi todo cabe refleja la pasi&oacute;n electoral espa&ntilde;ola, pero tambi&eacute;n lo que muchos consideran una debilidad estructural de la &eacute;lite corporativa: su arraigada costumbre a la socializaci&oacute;n de p&eacute;rdidas y a la privatizaci&oacute;n de ganancias, una adicci&oacute;n que no puede ser suprimida sin suponer un gran coste econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Haber desnudado burdamente el poder que banca, el&eacute;ctricas o constructoras detentan en un pa&iacute;s que abraz&oacute; el crecimiento econ&oacute;mico aliment&aacute;ndolas de plusval&iacute;as est&aacute; penado con el escarnio pol&iacute;tico. S&aacute;nchez es peligroso porque su obstinaci&oacute;n, desde los inicios de su quijotesca trayectoria, ha servido para destapar verg&uuml;enzas como esta. Por eso, su victoria no es en absoluto una opci&oacute;n para determinados intereses.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La urgencia por que este presidente se marche para siempre refleja, por supuesto, la antipat&iacute;a de una importante parte de este pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n la necesidad de que ciertos poderes no tan ocultos vuelvan a contar con atribuciones estatales que con la cultura pol&iacute;tica sembrada por el gobierno de coalici&oacute;n podr&iacute;an verse seriamente cuestionadas. De las urnas emanan formalmente unos l&iacute;deres elegidos, pero la legitimidad operativa se decide tambi&eacute;n en otros foros. Qu&eacute; interesante resultar&iacute;a para todo observador y analista que <em>lo que tiene necesariamente que pasar</em> no sucediera finalmente el 23J. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/caza-presidente-oculta-verguenzas-clase-corporativa_129_10291062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 20:32:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La caza del presidente oculta las vergüenzas de la clase corporativa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 23J 2023,Ultras,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
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