<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Raquel Marcos Oliva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raquel-marcos-oliva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raquel Marcos Oliva]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1043964/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La noche oscura del alma del PSOE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/noche-oscura-alma-psoe_129_13281464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d7b462d-57c2-4f49-9daf-a594a0b4aea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La noche oscura del alma del PSOE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSOE necesita una limpieza desinfectante de muchos cargos y allegados que apoyaron a Sánchez para medrar y son incapaces de servir a sus siglas ni a los ciudadanos a los que representa este gobierno</p><p class="subtitle">Claves de una trama conspiranoica y fantasiosa que intentó tumbar causas de la corrupción socialista</p></div><p class="article-text">
        Momento maravilloso de la realizaci&oacute;n televisiva del primer discurso del Papa en Espa&ntilde;a: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-clama-enfoques-identitarios-narrativas-divisivas-primer-discurso-espana_1_13280881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Pont&iacute;fice se pronuncia contra &ldquo;las narrativas divisivas y polarizantes&rdquo;</a> y pide que se eviten &ldquo;las palabras que humillan y enfrentan&rdquo; y la c&aacute;mara enfoca a Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y Felipe Gonz&aacute;lez, sentados uno al lado del otro; de refil&oacute;n, como siempre, se vislumbra a Mariano Rajoy. El Papa tambi&eacute;n habl&oacute; de &ldquo;la noche oscura del alma&rdquo; de San Juan, ese momento de crisis y tinieblas que puede dar lugar a un renacimiento, y ah&iacute; la realizaci&oacute;n no enfoc&oacute; a nadie, aunque seguro que Pedro S&aacute;nchez pens&oacute; &ldquo;que me va usted a contar a m&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La visita del Le&oacute;n XIV ha coincidido con la filtraci&oacute;n y lectura compartida del diario/agenda de Leire D&iacute;ez, una fan fatal del PSOE de S&aacute;nchez con delirios de grandeza propios. Cualquiera con buen criterio dentro de Ferraz hubiera pedido una orden de alejamiento (porque cualquiera sabe que a John Lennon le asesin&oacute; un admirador obsesivo) pero fue todo lo contrario: a ella alguien le dio cargos p&uacute;blicos, primero, y nadie, despu&eacute;s, le desanim&oacute; de ejercer un papel de agente secreto de Hacendado a la busca y captura de testimonios de la guerra sucia contra S&aacute;nchez. No hay indicio alguno de que el presidente supiera algo de esta trama de Mortadelo y Filem&oacute;n que no consigui&oacute; nada de lo que pretend&iacute;a sino todo lo contrario. De lo que s&iacute; hay constancia es de procesos dudosos contra el hermano y la esposa del presidente por ser el hermano y la esposa del presidente, que jam&aacute;s se hubieran producido si S&aacute;nchez no fuera presidente. De lo que s&iacute; hay constancia es de la prioridad nacional que Feij&oacute;o est&aacute; firmando a lo largo y ancho de Espa&ntilde;a. De lo que s&iacute; hay constancia es del sesgo de la alta judicatura para condenar o absolver acciones iguales dependiendo de quien las cometa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es, por supuesto, excusa. El PSOE necesita una limpieza desinfectante de muchos cargos y allegados que apoyaron a S&aacute;nchez para medrar y son incapaces de servir a sus siglas ni a los ciudadanos a los que representa este gobierno. El resto de izquierda debe dejar de usar al PSOE como muleta y chivo expiatorio y buscar su propio camino. Y con esto, el problema que tenemos y tendremos los ciudadanos no es ese. Mientras leemos las anotaciones de una fontanera flipada olvidamos lo que se nos viene encima por parte de un partido que s&iacute; controla todas las instancias y resortes del poder y que se aliar&aacute; con otro partido racista, machista e ineficiente. Y, sobre todo, olvidamos el modelo de pa&iacute;s que muchos queremos: con servicios p&uacute;blicos de calidad, que invierta en sanidad, educaci&oacute;n y comunidades locales, que no tolere tener a gente viviendo en la calle, que no discrimine por el lugar de origen, que luche por salarios dignos y empresas productivas, que fr&iacute;a a impuestos a los ricos, que se r&iacute;a en la cara de Abascal y su prioridad nacional. Por ese pa&iacute;s habr&aacute; que votar, cuando toque.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/noche-oscura-alma-psoe_129_13281464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d7b462d-57c2-4f49-9daf-a594a0b4aea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="167884" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d7b462d-57c2-4f49-9daf-a594a0b4aea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="167884" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La noche oscura del alma del PSOE]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d7b462d-57c2-4f49-9daf-a594a0b4aea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,José María Aznar,Felipe González,PSOE,Leire Díez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ricos, parásitos y pelotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ricos-parasitos-pelotas_129_13262817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/406aac15-95d3-4c35-8261-ca6ffba4d687_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144178.jpg" width="5187" height="2918" alt="Ricos, parásitos y pelotas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de masacrar a impuestos a esa chusma y amenazarles con expropiaciones, el español populista se inclina por doblar la rodilla, pedir perdón a los ricos y hacerles la pelota hasta límites intolerables con el único objetivo fantasioso de llegar a ser como ellos: unos parásitos de por vida</p></div><p class="article-text">
        Esta semana en la red social X han coincidido dos debates magn&iacute;ficos para entender por qu&eacute; Espa&ntilde;a va a acabar teniendo de vicepresidente (o quiz&aacute; de presidente en la sombra) a Santiago Abascal. Uno de ellos conclu&iacute;a que ganar 4.000 euros netos al mes es de pobres; el otro que 1.200 euros mensuales de SMI es una locura que nos va a llevar a la ruina. As&iacute; que hab&iacute;a gente que, haciendo cuentas, te aseguraba que un salario bruto de 80.000 euros anuales (que percibe menos del 8% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a) no te da para nada y otra gente (o la misma) que un SMI de 1.221 euros es una pretensi&oacute;n absurda que va a suponer la ruina del empresariado espa&ntilde;ol, especialmente en su versi&oacute;n hostelera. La conclusi&oacute;n es que en Espa&ntilde;a hay un claro excedente de mendrugos aspiracionales que no han entendido c&oacute;mo funcionan las estructuras de clase y por eso 4.000 euros que nunca van a ganar si no se oponen al extractivismo de las &eacute;lites rentistas y explotadoras les parece poco y 1.200 euros derivados de meter en el Gobierno la dignidad de la clase obrera, les parece mucho, sobre todo si lo cobran otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2012, todav&iacute;a bajo los efectos de la crisis de 2008 y sin imaginar el par&eacute;ntesis alucinatorio de la pandemia, los economistas norteamericanos Daron Acemoglu y James A. Robinson escribieron&nbsp;<em>Por qu&eacute; fracasan los pa&iacute;ses, los or&iacute;genes del poder, la prosperidad y la pobreza</em>. Los autores aseguraba que ni la geograf&iacute;a, ni la demograf&iacute;a, ni el clima, ni la historia o la cultura colectiva son determinantes en la prosperidad de una sociedad. Lo m&aacute;s importante es la calidad de sus instituciones y de las &eacute;lites, que pueden ser inclusivas, buscando una mayor participaci&oacute;n y beneficio de la sociedad, o extractivas, buscando el beneficio propio y el trasvase de riqueza hacia arriba, hacia los que tienen m&aacute;s. Las instituciones inclusivas se inclinan hacia la justicia, las extractivas, hacia el orden. M&aacute;s de una d&eacute;cada y muchos traumas despu&eacute;s, siguen teniendo raz&oacute;n: los gobiernos progresistas se inclinar&aacute;n por los servicios p&uacute;blicos y la redistribuci&oacute;n, los neoliberales por la supresi&oacute;n de impuestos y el punitivismo contra el pobre o el inmigrante. Es f&aacute;cil concluir qui&eacute;n sale beneficiado de uno u otro modelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De por qu&eacute; en Espa&ntilde;a se perciben salarios de miseria en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de la UE se habla poco porque pone en jaque nuestro modelo econ&oacute;mico y de crecimiento. Los trabajadores solemos ignorar que hay empresas altamente subvencionadas por el Estado que pagan una miseria a sus trabajadores mientras se quejan de las paguitas y los liberales prefieren que no sepamos que subir el SMI no sirve solo para que el trabajador que lo percibe pueda pagar la cesta de la compra, tambi&eacute;n para que las empresas dejen de crear empleos de baja cualificaci&oacute;n y productividad que, adem&aacute;s de explotar al empleado, arruinan la econom&iacute;a. Esto se une a que Espa&ntilde;a es el para&iacute;so del pijo rentista aspiracional, una chusma que ha decidido que otros van a trabajar por ellos&nbsp;a cambio de dejarles vivir en sus propiedades. En lugar de masacrar a impuestos a esa chusma y amenazarles con expropiaciones, el espa&ntilde;ol populista se inclina por doblar la rodilla, pedir perd&oacute;n a los ricos y hacerles la pelota hasta l&iacute;mites intolerables con el &uacute;nico objetivo fantasioso de llegar a ser como ellos: unos par&aacute;sitos de por vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La frase que se atribuye a San Agust&iacute;n y que reza &ldquo;si me analizo me deprimo, si me comparo me ensalzo&rdquo; explica en buena parte que Espa&ntilde;a, pese a ser uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s vivibles del mundo, conserve modales inc&iacute;vicos y propensi&oacute;n a admirar a gente que no ha hecho otra cosa en su vida que heredar, vivir de las rentas y esquivar a Hacienda. Lo l&oacute;gico y darwinesco ser&iacute;a que el 99% impidi&eacute;ramos al 1% esclavizarnos y convertirnos en &ldquo;permanent underclass&rdquo;, el t&eacute;rmino que se utiliza en Silicon Valley para referirse a los trabajadores que jam&aacute;s saldr&aacute;n de la precariedad y que se ver&aacute;n obligados a trabajar 996, de 9 a 9, seis d&iacute;as a la semana. La realidad es que los ricos pueden ser todo lo imb&eacute;ciles, ignorantes, explotadores y absurdos del mundo mientras siga habiendo gente normal que crea que se han ganado lo que tienen. El enga&ntilde;o m&aacute;s persistente de la historia de la Humanidad: ignorar que los ricos han sido, son y siempre ser&aacute;n nuestros par&aacute;sitos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ricos-parasitos-pelotas_129_13262817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/406aac15-95d3-4c35-8261-ca6ffba4d687_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144178.jpg" length="19845151" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/406aac15-95d3-4c35-8261-ca6ffba4d687_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144178.jpg" type="image/jpeg" fileSize="19845151" width="5187" height="2918"/>
      <media:title><![CDATA[Ricos, parásitos y pelotas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/406aac15-95d3-4c35-8261-ca6ffba4d687_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144178.jpg" width="5187" height="2918"/>
      <media:keywords><![CDATA[Millonarios,Santiago Abascal,Sueldos,Salarios,SMI - Salario Mínimo Interprofesional,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El papa y los días de calma que merecemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/papa-dias-calma-merecemos_129_13255570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad222d83-8930-433a-90a4-026aa6c74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El papa y los días de calma que merecemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos que León XIV se pase por aquí a recordarnos que toda la Humanidad navega en el mismo barco, que vivimos un momento trascendental en el que elegiremos el destino de generaciones futuras y que hay referentes morales más consistentes que los aldamas, los ábalos o los quiles</p></div><p class="article-text">
        El Papa Le&oacute;n XIV estar&aacute; en Espa&ntilde;a del 6 al 12 de junio, un viaje muy relevante que, adem&aacute;s, traer&aacute; un poco de paz y perspectiva a los espa&ntilde;oles de buena voluntad que se despiertan sobresaltadas estos d&iacute;as a toque de UCO, UDEF y Audiencia Nacional y a la hora del desayuno se ven empujadas a tasar al tunt&uacute;n las joyas de la familia Zapatero. El pont&iacute;fice visitar&aacute; Madrid, Barcelona y, por primera vez en la historia, las islas Canarias, participar&aacute; en m&aacute;s de 20 actos y ayudar&aacute; a tomar distancia filos&oacute;fica y moral del avispero pol&iacute;tico espa&ntilde;ol a creyentes y no creyentes, hablando de los temas trascedentes de este momento preciso de la historia: la inmigraci&oacute;n, la desigualdad, los retos de la IA, la guerra. Recordar&aacute; el sentido de lo que significa ser humano m&aacute;s all&aacute; de las miserias de parte que construyen titulares sobre la codicia, la chapuza y la propensi&oacute;n a corromperse y a despreciar a los que no son como nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pont&iacute;fice tendr&aacute; una agenda apretada que incluye un discurso hist&oacute;rico en el Congreso, lo que servir&aacute; para apreciar la postura de que cada formaci&oacute;n pol&iacute;tica a las palabras de uno de los hombres con mayor autoridad moral del mundo y que apela a la dignidad del hombre con una firmeza inesperada para los movimientos de ultraderecha. Le&oacute;n XIV no es f&aacute;cil de caricaturizar para la derecha populista, acostumbrada a deshumanizar a buena parte de esa Humanidad que el papa se empe&ntilde;a en defender: los pobres, los inmigrantes, los necesitados, los olvidados. Vox probablemente intentar&aacute; mantener un perfil bajo ante un papa que defiende la inmigraci&oacute;n y es contrario a las prioridades nacionales, que desaf&iacute;a a su mayor aliado internacional, Donald Trump y al que ni con un gran esfuerzo antiintelectual se puede tachar de <em>woke</em> o progre. A Vox le est&aacute; yendo bien colando su relato y agenda con la inestimable ayuda de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o y lo previsible es que no entre en batallas que no le reportan ning&uacute;n beneficio electoral aunque el Pont&iacute;fice ponga en cuesti&oacute;n sus principales l&iacute;neas narrativas, que se resumen en que hay seres humanos merecedores de menos derechos que los espa&ntilde;oles muy espa&ntilde;oles. Abascal esperar&aacute; a que pase de &eacute;l este c&aacute;liz y los desmemoriados espa&ntilde;oles de bien sigan comulgando con sus pol&iacute;ticas xen&oacute;fobas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o es, pol&iacute;ticamente, el m&aacute;s perjudicado por la visita papal. Interrumpe por la v&iacute;a divina su machac&oacute;n discurso antisanchista y sus comentarios sobre el &ldquo;gobierno m&aacute;s corrupto de la democracia&rdquo;. Es de mal gusto estar hablando de supuestas mataharis de medio pelo como Leire D&iacute;ez mientras el papa se explaya sobre humanismo, empat&iacute;a o reto migratorio. Feij&oacute;o corre el riesgo de parecer a&uacute;n m&aacute;s inane de lo que es y de que se note, m&aacute;s de lo habitual, su incomprensi&oacute;n del mundo en el que vive y su falta de liderazgo y talla pol&iacute;tica. Es evidente que el Vaticano est&aacute; alejado de pol&iacute;ticas neoliberales y es complicado argumentar que un gallego perdido dentro de la M-30 tiene m&aacute;s sentido com&uacute;n que el papa. De Isabel D&iacute;az Ayuso podemos esperar cualquier cosa, dado el nivel de delirio de las &uacute;ltimas actuaciones de la baronesa madrile&ntilde;a. A ella le encantar&iacute;a un papa m&aacute;s en la l&iacute;nea de Hakuna y Hern&aacute;n Cort&eacute;s, es decir, Cruz y Circo, pero el estadounidense que ocupa el Vaticano es todo menos folcl&oacute;rico. Suponemos que la presidenta paliar&aacute; su falta de conexi&oacute;n espiritual con Robert Prevost eligiendo looks ideales de invitada de boda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El presidente Pedro S&aacute;nchez intentar&aacute; tener unos d&iacute;as de paz espiritual en los que muy seguramente destacar&aacute; los puntos de acuerdo entre su gobierno y la doctrina vaticano: regularizaci&oacute;n de inmigrantes, no a la guerra y medidas acordes a la doctrina social de la Iglesia y al control de la IA y sus gur&uacute;s. La enc&iacute;clica Magnifica Humanitas, que coloca las preocupaciones morales, y no el beneficio, la ventaja competitiva, o la eficiencia, en el centro de cualquier discusi&oacute;n sobre inteligencia artificial, es acorde a la visi&oacute;n del gobierno. Sin embargo, no es previsible que S&aacute;nchez sobreact&uacute;e en la visita papal: bastante tiene con que otro ser humano acapare protagonismo en esta Espa&ntilde;a que convulsiona d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n. La izquierda a la izquierda de S&aacute;nchez tambi&eacute;n se tomar&aacute; un descanso del sobresalto diario&nbsp;que supone apoyar a un l&iacute;der que es la bestia negra no solo de la derecha, tambi&eacute;n de todo el poder y poder&iacute;o medi&aacute;tico judicial de la capital de Espa&ntilde;a, ese Madrid DF con deseo continuo y a veces no reprimido de golpe de estado. Ser&aacute; tranquilizador para Rufi&aacute;n y allegados, que se levantan cada d&iacute;a m&aacute;s &ldquo;jodidos&rdquo; que el anterior, que el papa no crea que S&aacute;nchez tiene tres 6 grabados debajo del pelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los espa&ntilde;oles merecemos y hasta necesitamos que Le&oacute;n XIV se pase por aqu&iacute; a recordarnos que toda la Humanidad navega en el mismo barco, que vivimos un momento trascendental en el que elegiremos el destino de generaciones futuras y que hay referentes morales m&aacute;s consistentes que los aldamas, los quiles o los &aacute;balos. Bendito sea, solo por sacarnos unos d&iacute;as de este bucle infernal.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/papa-dias-calma-merecemos_129_13255570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ad222d83-8930-433a-90a4-026aa6c74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="973331" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ad222d83-8930-433a-90a4-026aa6c74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="973331" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El papa y los días de calma que merecemos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ad222d83-8930-433a-90a4-026aa6c74b42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Problemas de dinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/problemas-dinero_129_13245310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d0bed74-0ee9-4e85-ad14-28cb5de642d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1142y447.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas de dinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué no iba a querer enriquecerse Zapatero como lo han hecho Felipe González o José María Aznar? La obsesión de los que ya tienen todo por el dinero les lleva a arriesgar toda su fortuna por un poco más</p></div><p class="article-text">
        En su libro <em>La balada de Al Capone: Mafia y capitalismo</em>, Hans Magnus Enzensberger escribe que &ldquo;toda empresa capitalista, llevada a sus &uacute;ltimas consecuencias, se convierte en una organizaci&oacute;n criminal&rdquo;. La semana ha estado marcada por dos noticias en cuyo coraz&oacute;n se encuentra el dinero convertido en pasi&oacute;n desbordada, en el inter&eacute;s material no como instrumento sino como fin en s&iacute; mismo, que no responde a la l&oacute;gica de llegar a fin de mes, pagar las facturas y tener lo necesario para una vida digna, sino al deseo de tener m&aacute;s, mucho m&aacute;s, much&iacute;simo m&aacute;s. La imputaci&oacute;n de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero y la detenci&oacute;n de Jonathan Andic se produjeron casi al mismo tiempo. El segundo est&aacute; acusado de matar a su padre llevado por &ldquo;su obsesi&oacute;n por el dinero&rdquo;; el primero de montar una trama criminal por el mismo motivo. Quiz&aacute; en el caso de Zapatero hubiera sido necesario, por higiene y supervivencia, matar simb&oacute;licamente al padre del actual socialismo espa&ntilde;ol antes de este le diera la estocada final. Pero qui&eacute;n se iba a imaginar que, por el maldito parn&eacute;, uno era capaz de arrojar a su padre por un barranco y el otro de hacer lo mismo con el Gobierno de S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debo reconocer que me esperaba m&aacute;s este desmedido amor a lo material por parte de un heredero consentido desde que naci&oacute;, que de un presidente de izquierda que pudo cometer errores de gobierno, pero no parec&iacute;a tan apegado a llenar su bolsillo (y el de sus hijas) con comisiones millonarias en lo que parece una trama casi paralela a la que dibuja el caso &Aacute;balos. Pero, &iquest;por qu&eacute; no iba a querer enriquecerse Zapatero como lo han hecho Felipe Gonz&aacute;lez o Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar? La obsesi&oacute;n de los que ya tienen todo por el dinero les lleva a arriesgar toda su fortuna por un poco m&aacute;s. Poseen ya propiedades y fortuna que la mayor&iacute;a de los humanos no vamos ni a so&ntilde;ar con tener jam&aacute;s y de repente existe la posibilidad de tener m&aacute;s, y arriesgan lo propio y lo ajeno, aunque para ello haya que liquidar al progenitor o hundir un gobierno. Nunca se dice suficiente que los ricos quieren la posesi&oacute;n del dinero y no solo su disfrute, y por eso lloran amargamente cuando tienen que pagar impuestos, aunque lo que paguen no afecte en lo m&aacute;s m&iacute;nimo a su vida. Quiz&aacute; porque la derecha los conoce mejor, est&aacute; dispuesta a mimar a los ricos, quitarles el impuesto del Patrimonio, pagarles a alguien que les limpie la casa y sufragar el colegio privado de los ni&ntilde;os, porque sabe que si tienen ese soltar un solo euro para que otros vivan mejor se vuelven locos y te montan una trama criminal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de digerir el golpe de que a Zapatero le gusta el dinero tanto como a Jonathan Andic y de que, como consecuencia, nos esperan largos a&ntilde;os de gobiernos de derecha y ultraderecha, hay que asumir que hay que vigilar como halcones a cualquiera en posici&oacute;n de enriquecerse, por su posici&oacute;n o contactos, a un nivel superior al del com&uacute;n de los mortales. En cuanto al Gobierno de S&aacute;nchez, ya herido de muerte pero a&uacute;n no enterrado, deber&iacute;a, parad&oacute;jicamente, centrar lo que queda de su maltrecho mandato en intentar que los ciudadanos de a pie, los normales, tengamos m&aacute;s dinero, m&aacute;s trabajo, m&aacute;s viviendas, mejores servicios p&uacute;blicos. Por el triunfo de la derecha y el bienestar de los ricos ya ha hecho bastante.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/problemas-dinero_129_13245310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5d0bed74-0ee9-4e85-ad14-28cb5de642d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1142y447.jpg" length="3936285" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5d0bed74-0ee9-4e85-ad14-28cb5de642d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1142y447.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3936285" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Problemas de dinero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5d0bed74-0ee9-4e85-ad14-28cb5de642d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1142y447.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Corrupción política,Mango]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Odiar a las mujeres como propuesta política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odiar-mujeres-propuesta-politica_129_13226577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18f0b946-bb25-4b63-90fd-c9eaf83a06e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Odiar a las mujeres como propuesta política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay algo que es capaz de unir a toda la derecha populista es que el feminismo ha ido demasiado lejos, y por el camino ha arrollado los derechos de los hombres, la competitividad de las empresas, la eficacia de los gobiernos y los ejércitos, la meritocracia, la libertad de expresión y la presunción de inocencia</p></div><p class="article-text">
        Una foto de la cumbre de las dos econom&iacute;as m&aacute;s grandes del planeta, China y EEUU: en la nutrida mesa para tratar el futuro de todos nosotros no hay sentada una sola mujer. Abro X y, pese a la cruda realidad de la actual hegemon&iacute;a del hombre fuerte, tuiteros en busca del &eacute;xito personal hablan de abolir la peligrosa Charocracia. En EEUU el mundo MAGA comenta lo desastroso que podr&iacute;a ser para el pa&iacute;s el voto de las &ldquo;wine moms&rdquo; (&iquest;madres del vino?), etiqueta que designa a las mujeres de mediana edad que votan dem&oacute;crata y son activistas de la defensa de los derechos civiles y los inmigrantes, tambi&eacute;n conocidas peyorativamente como AWFUL (Affluent White Female Urban Liberal), acr&oacute;nimo que en ingl&eacute;s significa &ldquo;horrible&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lara Putnam, profesora de historia en la Universidad de Pittsburgh, y Theda Skocpol, polit&oacute;loga de Harvard, ya hablaban en 2018 del poder pol&iacute;tico de las mujeres liberales de mediana edad que sistem&aacute;ticamente votaban opciones de izquierda, y a partir de ah&iacute; las mujeres y, como consecuencia, el feminismo, comenzaron a convertirse en un objetivo evidente de la derecha trumpista. En 2022, Tucker Carlson atac&oacute; a Kamala Harris llam&aacute;ndola &ldquo;madre de vino de bajo cociente intelectual&rdquo;, uniendo dos de las obsesiones del trumpismo actual, la misoginia y los resultados de los test de inteligencia. Si hay algo que es capaz de unir a toda la derecha populista es que el feminismo ha ido demasiado lejos, y por el camino ha arrollado los derechos de los hombres, la competitividad de las empresas, la eficacia de los gobiernos y los ej&eacute;rcitos, la meritocracia, la libertad de expresi&oacute;n y la presunci&oacute;n de inocencia. Ah&iacute; es nada, mujeres del mundo. Cualquiera lo dir&iacute;a viendo qui&eacute;n gobierna y tiene el poder y el dinero en los principales pa&iacute;ses del mundo. Un reciente art&iacute;culo en The Atlantic analizaba la misoginia de la derecha populista, que no quieren que las mujeres trabajen, tengan opiniones y en los casos m&aacute;s extremos, voten. Hombres como Douglas Wilson, cofundador de la Comuni&oacute;n de Iglesias Evang&eacute;licas Reformadas, que opina que debe haber un solo voto por hogar a cargo del &ldquo;pater familias&rdquo;. Para la autora del art&iacute;culo, Helen Lewis, el masculinismo es el principal punto de uni&oacute;n de la extrema derecha estadounidense e internacional. Los valores masculinos como muestra extrema de virtud y fortaleza y los femeninos, de debilidad e histerismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas reales de los hombres en educaci&oacute;n y en el entorno laboral, propensi&oacute;n a la violencia o al suicidio o p&eacute;rdida del estatus que deber&iacute;an tener se convierten en coartadas para un sexismo expl&iacute;cito y desacomplejado de personajes como Nick Fuentes. Se acusa a las mujeres de emascular a los hombres e impedirles ser los h&eacute;roes que est&aacute;n llamados a ser. Scott Yenor, quien ha declarado que las mujeres modernas son &ldquo;medicadas, entrometidas y pendencieras&rdquo;. Ide&oacute;logos como Scott Yenor, que ense&ntilde;a filosof&iacute;a pol&iacute;tica en la Universidad Estatal de Boise, en Idaho, opinan que las empresas deber&iacute;an limitarse a ascender a hombres y pagarles un salario familiar mucho m&aacute;s alto que a las mujeres para incentivar que estas se queden en casa teniendo hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a algunos influencers de la derecha se jactan de menospreciar a las feminazis, cuatro locas pancarteras de pelo azul como la inteligent&iacute;sima Marta Carmona, diputada de M&aacute;s Madrid en la Asamblea de la CAM. En el debate se est&aacute; introduciendo cada vez con m&aacute;s frecuencia la baja natalidad de los pa&iacute;ses occidentales,&nbsp;como muestra de una creciente tendencia de esta derecha populista a depreciar a las mujeres sin hijos. Este ser&aacute; uno de los puntos calientes en un futuro pr&oacute;ximo, el rol principal de la mujer como madre y la supeditaci&oacute;n de su carrera profesional a este &ldquo;objetivo natural&rdquo;. El papel de la mujer madre tradicional compite en popularidad al recurso de la victimizaci&oacute;n masculina. Los que acusan a las mujeres de victimizarse recurriendo falsamente a la violencia sexual y machista est&aacute;n, a su vez, victimiz&aacute;ndose como h&eacute;roes de la libertad de expresi&oacute;n y los derechos pisoteados de los hombres. Ni mujeres ni hombres somos santos ni villanos todos los d&iacute;as de la semana pero en esta que concluimos hoy, la pol&iacute;tica socialista Pilar Alegr&iacute;a ha sufrido ataques machistas por las supuestas acciones de Jos&eacute; Luis &Aacute;balos, y hemos tenido que recordar que se puede criticar a Isabel D&iacute;az Ayuso sin aludir a su f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los reproches de la misoginia como ideolog&iacute;a pol&iacute;tica es que las mujeres somos m&aacute;s sensibles a los problemas sociales y nos cuesta aceptar que se deporte a inmigrantes o maten a ni&ntilde;os en Gaza. Evidentemente, la empat&iacute;a no es una cualidad de la que disfrutemos solo las mujeres pero su punto de vista nos da pistas de la sociedad deseada por esa derecha populista que quiere acallarlas y ponerlas a parir (en las dos acepciones de la expresi&oacute;n). Tras la misoginia evidente, se oculta un desprecio m&aacute;s sutil y general del que estamos a tiempo de defendernos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odiar-mujeres-propuesta-politica_129_13226577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/18f0b946-bb25-4b63-90fd-c9eaf83a06e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="311527" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/18f0b946-bb25-4b63-90fd-c9eaf83a06e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="311527" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Odiar a las mujeres como propuesta política]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/18f0b946-bb25-4b63-90fd-c9eaf83a06e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,China,Donald Trump,Xi Jinping,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La generación Z y la trampa de la incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/generacion-z-trampa-incertidumbre_129_13208740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24320900-cfa5-4c39-ab01-5efea4765bc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1576y564.jpg" width="1200" height="675" alt="La generación Z y la trampa de la incertidumbre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué a algunos les interesa el enfrentamiento generacional ahora? La respuesta corta es simple: el capitalismo en su versión (aún) más malista, populista y reaccionaria prepara recortes del estado del bienestar y en ese contexto es mejor tenernos enfrentados y polarizados que unidos</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo bestseller de ficci&oacute;n en EEUU es Yesteryear, de Caro Claire Burke. Cuenta la historia de Natalie, una influencer madre de cinco hijos y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tradwife</a> (esposa tradicional) que vive en una bonita granja en Idaho donde cultiva verduras org&aacute;nicas, cr&iacute;a gallinas y prepara suculentas comidas para su marido vaquero, Caleb, y sus reto&ntilde;os, mientras graba tiktoks para millones de seguidores cautivados por su cosplay, incluidos nacionalistas blancos (trumpistas) que la consideran el &ldquo;verdadero sue&ntilde;o americano&rdquo;.&nbsp;La id&iacute;lica vida de Natalie se tuerce cuando un d&iacute;a se despierta en la &eacute;poca que dice adorar y a&ntilde;orar, esto es, en 1855. La influencer descubre que el pasado no es tan maravilloso para las mujeres (y para los hombres) como ella lo pinta en su teatralizada vida. El pasado es duro, es inh&oacute;spito, es cruel y adem&aacute;s no tiene redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las peripecias de Natalie (a la que pronto encarnar&aacute; Anne Hathaway en la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica) podr&iacute;an muy bien ilustrar las continuas quejas de una parte de la generaci&oacute;n Z (afortunadamente pocos, pero con notable &eacute;xito medi&aacute;tico) sobre la &eacute;poca que les ha tocado vivir y la guerrita generacional que han iniciado contra generaciones anteriores, especialmente contra los ego&iacute;stas y malvados boomers que tienen piso en propiedad y se niegan a dejar de cobrar la pensi&oacute;n que se han ganado y a morirse para que ellos hereden. Ojo, no digo que no tengan razones para quejarse: la vivienda, la precariedad y la desigualdad son problemas reales. Problemas reales que ya exist&iacute;an antes de que ellos nacieran y que han sufrido todas las generaciones de la historia, cada una con sus particularidades, algo que algunos se niegan a admitir con un notable adanismo, esto es, la falsa creencia de que lo que le pasa a uno no le ha pasado nunca a nadie en la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anna Louie Sussman es autora del libro de pr&oacute;xima publicaci&oacute;n en EEUU &ldquo;Inconceivable: The Impossibility of Family in an Age of Uncertainty&rdquo; (Inconcebible: la imposibilidad de una familia en la edad de la incertidumbre). En este ensayo que resumi&oacute; en un reciente art&iacute;culo en The New York Times, Sussman defiende a esa generaci&oacute;n Z y concluye que nunca se ha vivido una &eacute;poca tan incierta para los j&oacute;venes como la actual. No estoy de acuerdo con la conclusi&oacute;n pero s&iacute; apunta claves muy interesantes para entender por qu&eacute;, por ejemplo, las parejas de treintaytantos son tan reticentes a tener hijos en todos los pa&iacute;ses occidentales, un &ldquo;problema&rdquo; demogr&aacute;fico que no depende de la clase social, los estudios ni de si el pa&iacute;s en el que viven da muchas ayudas a la natalidad o no da ninguna. Estas razones tienen que ver m&aacute;s con la percepci&oacute;n de los problemas que con la vivencia real: los j&oacute;venes actuales est&aacute;n m&aacute;s aislados socialmente, crecen en entornos que pierden la noci&oacute;n de comunidad y de bien com&uacute;n y, al mismo tiempo, socializan mayoritariamente a trav&eacute;s de redes sociales que sesgan su visi&oacute;n del entorno y los dem&aacute;s. Dos fen&oacute;menos, el auge de los movimientos populistas y la IA, tienden a agravar esas percepciones sesgadas, y a contemplar con terror preventivo fen&oacute;menos como la inmigraci&oacute;n, tan antiguos como la Humanidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sussman habla de que vivimos en una era de &ldquo;policrisis&rdquo;, de interacci&oacute;n de muchas crisis a la vez. El t&eacute;rmino fue acu&ntilde;ado en los a&ntilde;os 90 por los fil&oacute;sofos Edgar Morin y Anne Brigitte Kern, lo que viene a decirnos que en el siglo pasado ya se vivieron crisis m&uacute;ltiples y similares a las que estamos padeciendo ahora mismo. &iquest;Por qu&eacute; a algunos les interesa el enfrentamiento generacional ahora? La respuesta corta es simple: el capitalismo en su versi&oacute;n (a&uacute;n) m&aacute;s malista, populista y reaccionaria prepara recortes del estado del bienestar y en ese contexto es mejor tenernos enfrentados y polarizados que unidos. Como chivo expiatorio culpable de los males derivados de la creciente desigualdad no vale solo el inmigrante, hay que recurrir tambi&eacute;n al abuelo pensionista. Para difundir el mensaje cuentan con economistas y divulgadores que venden como datos fr&iacute;os y objetivos lo que es pura ideolog&iacute;a ultraliberal. A los chicos y chicas de la generaci&oacute;n Z que compran sus discursos, les vendr&iacute;a bien una cura tipo Natalie, la influencer protagonista de Yesteryear: que un d&iacute;a se levantaran en el siglo pasado viviendo de verdad la vida de sus abuelos. La vida de los que vivieron las reconversiones de la siderurgia de Altos Hornos de Sagunto y Vizcaya, de las cuencas mineras en Asturias y Le&oacute;n, de la industria naval del Cant&aacute;brico, del sector textil de Catalu&ntilde;a. Quiz&aacute;, pese a los que solo quieren vender su libro, se den cuenta de que se progresa a hombros de las generaciones anteriores, pero jam&aacute;s se avanza pisote&aacute;ndolas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/generacion-z-trampa-incertidumbre_129_13208740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/24320900-cfa5-4c39-ab01-5efea4765bc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1576y564.jpg" length="3226399" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/24320900-cfa5-4c39-ab01-5efea4765bc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1576y564.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3226399" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La generación Z y la trampa de la incertidumbre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/24320900-cfa5-4c39-ab01-5efea4765bc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1576y564.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Generación Z,Estados Unidos,Vivienda,Inmigración,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Ha entrado la izquierda en modo supervivencia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/entrado-izquierda-supervivencia_129_13190298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/201470ae-7982-49ed-8850-949893b6fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Ha entrado la izquierda en modo supervivencia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gravísimo problema de la vivienda y la creciente desigualdad ocupan la mente de muchos ciudadanos cada día, y en muchos de ellos se ha instalado una sensación de impotencia ante amenazas reales sin final a la vista</p></div><p class="article-text">
        Hablo cada semana con un amigo espa&ntilde;ol que vive en Chicago y siempre comentamos con pasi&oacute;n (alegre o desesperada) la actualidad pol&iacute;tica de aqu&iacute; y all&aacute;, Espa&ntilde;a y EEUU, especialmente desde la vuelta de Trump a sus (nuestras) vidas y el tard&iacute;o pero constante ascenso de la ultraderecha en Espa&ntilde;a. Me di cuenta de que algo hab&iacute;a cambiado cuando, el d&iacute;a despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sospechoso-hay-heridos-atentado-donald-trump_1_13173066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del &uacute;ltimo atentado frustrado contra Donald Trump</a>, me confes&oacute; que all&iacute; nadie estaba hablando del asunto. En las conversaciones del d&iacute;a siguiente a un tiroteo cerca del presidente del pa&iacute;s, el tema simplemente no hab&iacute;a salido, no se comentaba tomando un caf&eacute; en el trabajo ni se mandaban whatsapps en los grupos de familia o amigos. &ldquo;Estamos cansados de esta Administraci&oacute;n y desconectamos&rdquo;, me explic&oacute;, &ldquo;no se puede prestar atenci&oacute;n diaria a todo el contenido que genera Trump, aunque sea un atentado frustrado o la amenaza de destruir una civilizaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a no estamos todav&iacute;a en ese escenario, quiz&aacute; porque la derecha populista surgida de la fusi&oacute;n ideol&oacute;gica y pr&aacute;ctica de PP y Vox a&uacute;n no gobierna el pa&iacute;s aunque s&iacute; lo haga en muchos territorios. Es m&aacute;s evidente en Madrid, donde se han normalizado las pr&aacute;cticas trumpistas de Isabel D&iacute;az Ayuso, como el enriquecimiento propio aprovechando la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, la filosof&iacute;a especulativa que socava los servicios p&uacute;blicos, el ataque constante a la solidaridad fiscal y los excesos verbales de la presidenta y su equipo. Las &uacute;ltimas encuestas apuntan a que Ayuso podr&iacute;a revalidar su mayor&iacute;a absoluta, algo que no extra&ntilde;a a nadie, ya deteste o adore su figura y pol&iacute;ticas. Una rendici&oacute;n en toda regla, porque muchos madrile&ntilde;os ya no pueden permitirse Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ayuso es un buen ejemplo. La memeficaci&oacute;n del adversario pol&iacute;tico y el olvido de todo decoro y respeto personal e institucional por parte de un sector de la sociedad, con sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos al frente, han destrozado la conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre pol&iacute;tica y pol&iacute;ticas. El grav&iacute;simo problema de la vivienda y la creciente desigualdad ocupan la mente de muchos ciudadanos cada d&iacute;a, y en muchos de ellos se ha instalado una sensaci&oacute;n de impotencia ante amenazas reales sin final a la vista. Para los votantes de izquierda, todo esto sucede en un escenario en el que un gobierno central en el que Vox marque la agenda ideol&oacute;gica, legislativa y ejecutiva parece ya inevitable y cada vez m&aacute;s pr&oacute;ximo. El Gobierno no puede sacar adelante las leyes que, por ejemplo, proteger&iacute;an temporal y de manera insuficiente a los inquilinos, y nadie de izquierda est&aacute; pensando en una agenda pol&iacute;tica m&aacute;s ambiciosa y eficaz, imposible por pura aritm&eacute;tica parlamentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las continuas discrepancias en el espacio pol&iacute;tico a la izquierda del PSOE y la falta de un debate estructurado sobre lo que de verdad nos est&aacute; machacando la vida acaban por desmoralizar al votante, que entra en modo supervivencia personal. Es decir, en modo suicida, porque nada se consigue sin impulso colectivo. Cuando Irene Moreno, inquilina presente en la sesi&oacute;n del Congreso en la que decay&oacute; la pr&oacute;rroga de los alquileres, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13177713_1122235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grit&oacute; &ldquo;&iexcl;haced algo ya, co&ntilde;o!&rdquo;</a> estaba aludiendo a esa par&aacute;lisis general en la que estamos, un bloqueo en el que terminamos aceptando lo inaceptable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo inaceptable. Esta semana he vuelto a ver &ldquo;Infiltrado en el KKKlan&rdquo;, una pel&iacute;cula de Spike Lee estrenada en 2018, durante el primer mandato de Trump, cuando todav&iacute;a parec&iacute;a que el trumpismo era una excentricidad pasajera. Cuenta una desopilante historia real, la de un polic&iacute;a negro que logr&oacute; infiltrarse en el KKKlan en los a&ntilde;os 70. Los discursos de los miembros del Klan son sospechosamente parecidos a los de Trump y Vox (prioridad nacional, invasi&oacute;n y reemplazo, discriminaci&oacute;n de los hombres blancos), y muestran c&oacute;mo la organizaci&oacute;n supremacista decidi&oacute; abandonar la quema de cruces y la t&uacute;nica para vestir traje y transformar el odio en un ideario pol&iacute;tico con chivos expiatorios. Una transformaci&oacute;n que todos hemos aceptado, en mayor o menor medida, y ante la que la izquierda ha entrado en modo supervivencia. Ni ideas ni organizaci&oacute;n ni movilizaci&oacute;n ni unidad ni votos. Si aceptamos que los imitadores de Trump han ganado sin plantear siquiera la posibilidad de alternativa real triunfante, &iquest;qu&eacute; haremos cuando se impongan de verdad?&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/entrado-izquierda-supervivencia_129_13190298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/201470ae-7982-49ed-8850-949893b6fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="34631" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/201470ae-7982-49ed-8850-949893b6fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="34631" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Ha entrado la izquierda en modo supervivencia?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/201470ae-7982-49ed-8850-949893b6fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Estados Unidos,Donald Trump,Vox,Isabel Díaz Ayuso,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ayuso-monica-garcia-emilio-delgado_129_13176542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44eed554-446c-4e0a-a842-b36fa9c9c43f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2528y629.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda debe desarrollar un nuevo lenguaje político constructivo que emocione al electorado, que conecte con todo tipo de gente. Debe articular ideas nuevas para un mundo nuevo, diferentes de las que triunfaron después del 15M, debe ser audaz al tiempo que protege las instituciones y, sobre todo, a las personas</p></div><p class="article-text">
        El fin de semana pasado M&oacute;nica Garc&iacute;a anunci&oacute; que quiere volver a ser candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por su partido, M&aacute;s Madrid, en un momento en el que no hay convocadas elecciones (ser&aacute;n en 2027) y ella sigue al frente del Ministerio de Sanidad. En 2023 decidi&oacute; no liderar de oposici&oacute;n a Isabel D&iacute;az Ayuso y se march&oacute; al Gobierno de Espa&ntilde;a. Ahora quiere volver, en una estrategia que parece &ldquo;<em>made in</em> PSOE&rdquo;, desplazando a los que se han estado batiendo el cobre contra el Gobierno en la Asamblea madrile&ntilde;a en la presente legislatura, Manuela Bergerot y Emilio Delgado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de que su candidatura sea oficial, Garc&iacute;a tiene que pasar por un proceso de primarias al que tambi&eacute;n podr&iacute;a concurrir Emilio Delgado y que se celebrar&iacute;a, posiblemente, despu&eacute;s del verano. Los &ldquo;emilistas&rdquo; de M&aacute;s Madrid ya aseguran que el dise&ntilde;o de este proceso de primarias restringe el voto de la militancia y favorece al aparato del partido, esto es, a M&oacute;nica Garc&iacute;a, que representa el continuismo. Un liderazgo que ha llevado a M&aacute;s Madrid a ser el primer partido de la oposici&oacute;n pero est&aacute; muy lejos de arrebatarle la presidencia a Ayuso, que disfruta de una c&oacute;moda mayor&iacute;a absoluta en un Madrid con escasez de vivienda y abundancia de eventos y <em>experiencias</em>. Garc&iacute;a, m&eacute;dica y madre, como subrayan ir&oacute;nicamente sus detractores, es hija de psiquiatras, de familia acomodada, y su principal bandera ha sido la defensa de la sanidad p&uacute;blica, adem&aacute;s del feminismo y los derechos LGTBI+. Delgado, hijo de un alba&ntilde;il y un ama de casa de M&oacute;stoles, ha vuelto a traer &ldquo;el barrio&rdquo; a su partido, y su obsesi&oacute;n es ensanchar el espacio pol&iacute;tico de la izquierda, para que quepan desde las se&ntilde;oras de 70 a&ntilde;os a los gymbros que se matan a burpees.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si lo que quiere la izquierda madrile&ntilde;a es que Ayuso sea presidenta de la CAM hasta que se jubile, se aburra o perpetre otro descabezamiento dentro de su partido como el que sufri&oacute; Pablo Casado, M&oacute;nica Garc&iacute;a es la candidata. Hay que reconocer su enorme trabajo al frente de M&aacute;s Madrid, pero por mucho que se repita que lo que importa son las ideas y los proyectos, las personas son las que marcan la diferencia dentro de las organizaciones y de la pol&iacute;tica. M&oacute;nica Garc&iacute;a ejerci&oacute; una oposici&oacute;n consistente y entusiasta a Ayuso en 2021, pero es imposible separar su trayectoria en la CAM de su actual etapa como ministra, y la izquierda necesita nuevos l&iacute;deres que no nos retrotraigan a 2015 sino que nos lleven con &eacute;xito m&aacute;s all&aacute; de 2027.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emilio Delgado es impulsivo, con querencia a meterse en jardines y no rehuir ning&uacute;n enfrentamiento, se le entiende a la perfecci&oacute;n cuando habla y ha asumido que la izquierda ha perdido el pulso entre la clase obrera y en el &aacute;gora digital. Aunque funciona con buenas dosis de entusiasmo y apariciones televisivas, Delgado intuy&oacute; hace tiempo que los malestares socioecon&oacute;micos se transforman en malestares identitarios, y no hay que menospreciar a los que se quejan de la inmigraci&oacute;n ni olvidar al segmento masculino que est&aacute; integrado en la manosfera o que llena los campos de f&uacute;tbol. Uno de los libros que recomienda Delgado defiende su trayectoria e intenciones:&acute;Nadie me esperaba aqu&iacute;: apuntes sobre el desclasamiento, de Noelia Ram&iacute;rez. El desclasamiento es uno de los temas de nuestra &eacute;poca, y Delgado lo percibe como lo percibe Annie Ernaux en libros como 'La verg&uuml;enza'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda debe desarrollar un nuevo lenguaje pol&iacute;tico constructivo que emocione al electorado, que conecte con todo tipo de gente. Debe articular ideas nuevas para un mundo nuevo, diferentes de las que triunfaron despu&eacute;s del 15M, debe ser audaz al tiempo que protege las instituciones y, sobre todo, a las personas. Y debe articular nuevos liderazgos que renueven en el electorado el hambre de ganar unas elecciones, y m&aacute;s en una plaza tan significativa y complicada como Madrid. Emilio Delgado ha intuido todos estos retos y, con cierto desorden y alguna contradicci&oacute;n en su discurso, es un magn&iacute;fico candidato para la contienda con Ayuso. No se lo van a poner f&aacute;cil dentro de su propio partido pero los votantes de M&aacute;s Madrid y todos aquellos que quieren que el PP deje de gobernar en la CAM necesitan incentivos para ir a votar. Puede que Delgado no lo consiga, puede que tengamos a Ayuso (y a Quir&oacute;n) para rato, pero hay que intentar lo que a&uacute;n no se ha intentado, agradeciendo todo el trabajo de estos a&ntilde;os a M&oacute;nica Garc&iacute;a. Para que Madrid vuelva a ser Madrid y no un remedo de Miami, una ciudad para sus habitantes y no un parque tem&aacute;tico que se vende al mejor postor.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ayuso-monica-garcia-emilio-delgado_129_13176542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 20:21:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44eed554-446c-4e0a-a842-b36fa9c9c43f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2528y629.jpg" length="7015165" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44eed554-446c-4e0a-a842-b36fa9c9c43f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2528y629.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7015165" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44eed554-446c-4e0a-a842-b36fa9c9c43f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2528y629.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Más Madrid,Mónica García]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abascal y Quero, las dos caras de la mezquindad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abascal-quero-caras-mezquindad_129_13172641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f904c0e5-2a6f-4326-9b9e-83947dba436a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x831y2079.jpg" width="1200" height="675" alt="Abascal y Quero, las dos caras de la mezquindad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser español es otro enigma, y es más fácil señalar a quién no lo es: los inmigrantes pobres con otro color de piel, por mucho que esta semana se vea a españolísimos bronceados hasta el límite de su melanina luciendo tipo por la Feria de Abril</p><p class="subtitle">Abascal carga contra el “fanatismo climático” mientras acusa a Moreno de tener un plan para “arrancar olivos”</p></div><p class="article-text">
        Santiago Abascal se ha topado dos veces con la Iglesia Cat&oacute;lica en una semana: primero con el obispo de Canarias, Jos&eacute; Mazuelos P&eacute;rez, y pocos d&iacute;as despu&eacute;s con el secretario general de la Conferencia Episcopal Espa&ntilde;ola (CEE), C&eacute;sar Garc&iacute;a Mag&aacute;n. Ha sido a cuenta de la inmigraci&oacute;n y de la ya viral prioridad nacional que ha conseguido colarle a un PP en horas bajas en lo que a la sustancia ideol&oacute;gica se refiere. Como cree el ladr&oacute;n que todos son de su condici&oacute;n (esto es dicho popular, no se lo tomen al pie de la letra), Abascal ha acusado a los obispos de hacer negocio con la inmigraci&oacute;n ilegal. Para Abascal, la Iglesia ya es un chiringuito m&aacute;s, &aacute;vido de paguitas, lo que habla m&aacute;s de c&oacute;mo concibe la vida el l&iacute;der de Vox que de los herederos de San Pedro, que se remiten a su doctrina social de toda la vida y a un libro que a Santi ya le debe parecer peor que <em>El Manifiesto Comunista</em>: el Evangelio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anda Abascal con el tono muy subidito, como si las camisas entallad&iacute;simas que viste le apretaran m&aacute;s de lo habitual y estuvieran a punto de estallar. Quiz&aacute; por eso ha llamado &ldquo;mierda&rdquo; al presidente del Gobierno Pedro S&aacute;nchez y &ldquo;rata&rdquo; al ministro Marlaska en un mitin en C&aacute;diz. A&uacute;n no ha empezado la campa&ntilde;a de las andaluzas, pero Abascal ya est&aacute; en lo que mejor sabe hacer: el directo, pisar la calle. No es un gran orador, no es brillante, no es ingenioso ni un pensador, pero se le da bien pasearse, a pie o a caballo, por los pueblos de Espa&ntilde;a, dej&aacute;ndose querer por las se&ntilde;oras y posando para los selfies de los chiquillos. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; har&iacute;amos sin ti!&rdquo;, le sueltan sus votantes, y &eacute;l sonr&iacute;e sin responder, y bien que hace. Estos d&iacute;as le han preguntado qu&eacute; significa ser espa&ntilde;ol y ha contestado que &ldquo;eso es para ir a la universidad y preguntarlo, no para pregunt&aacute;rmelo a m&iacute;&rdquo;. Me ha recordado cuando &eacute;l mismo pregunt&oacute; a Yolanda D&iacute;az en un debate &ldquo;&iquest;qu&eacute; es una mujer?&rdquo;, y nadie contest&oacute;, como si fuera un enigma irresoluble. Pues ser espa&ntilde;ol es otro enigma, y es m&aacute;s f&aacute;cil se&ntilde;alar a qui&eacute;n no lo es: los inmigrantes pobres con otro color de piel, por mucho que esta semana se vea a espa&ntilde;ol&iacute;simos bronceados hasta el l&iacute;mite de su melanina luciendo tipo por la Feria de Abril.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; para equilibrar las carencias discursivas del l&iacute;der carism&aacute;tico, Vox est&aacute; dando protagonismo a Carlos H. Quero, que es todo lo que no es Abascal: joven preparado y con pinta de progre de barrio o profesor universitario. Abascal y Quero son como Trump y JD Vance, pero en nacional. Abascal se dedica al directo y es el favorito de los <em>gymbros</em>, de las mujeres MAGA espa&ntilde;olas y del &ldquo;hombre sensato&rdquo; al que le gustan los toros y el jam&oacute;n ib&eacute;rico y quiere que se maten lobos y <a href="https://www.eldiario.es/politica/abascal-carga-fanatismo-climatico-acusa-moreno-plan-arrancar-olivos_1_13172507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no se arranquen olivos</a>, aunque los lobos no sean un problema real y tengamos m&aacute;s olivos que nunca en la historia. Por su parte, Quero copia al vicepresidente de EEUU e intenta extraer filosof&iacute;a de los cuatro esl&oacute;ganes que componen el programa electoral de Vox. Por eso plantea la prioridad nacional como una interpretaci&oacute;n del &ldquo;ordo amoris&rdquo; (el orden del amor) de San Agust&iacute;n: el amor tiene que ir en c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, de tu familia al vecindario y de ah&iacute; a tu ciudad y a la naci&oacute;n. Si sobra algo, y ya sabemos que no, para el extranjero. Para Vance y para Quero, la izquierda ha invertido los t&eacute;rminos del &ldquo;ordo amoris&rdquo;poniendo por delante a los m&aacute;s lejanos. A Vance ya le respondi&oacute; el papa Francisco antes de morir y Le&oacute;n XIV, que para colmo es agustino, va en la misma direcci&oacute;n: el amor cristiano no es una expansi&oacute;n en c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, la fraternidad debe ser universal y toda persona tiene dignidad y merece respeto y atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque el choque con la Iglesia es arriesgado, Vox hace de la necesidad, virtud: ya que no le queda m&aacute;s remedio que entrar en los gobiernos y abandonar su postura antisistema, procura que el PP se vea tambi&eacute;n obligado a comulgar con ruedas de molino. En G&eacute;nova 13 hab&iacute;an llegado a la conclusi&oacute;n de que integrar a la ultraderecha en los gobiernos es la mejor forma de exponerla y desgastarla de cara a las generales, as&iacute; que Vox ha tirado por la misma senda. Se trata de exponer y desgastar a Feij&oacute;o, haciendo visibles sus contradicciones internas y acaparando el protagonismo de los pactos. Mientras Mar&iacute;a Guardiola, primera oficiante de estos acuerdos malditos, tomaba posesi&oacute;n de su cargo como presidenta de Extremadura en una ceremonia celebrada en el anfiteatro romano de M&eacute;rida que ha tenido aires de boda de pueblo de los a&ntilde;os 50, en Vox se reparten los papeles. Abascal pisar&aacute; el barro en Andaluc&iacute;a con el objetivo de que Juanma Moreno no revalide la ansiada mayor&iacute;a absoluta; Quero seguir&aacute; repitiendo que &ldquo;lo natural&rdquo; es que queramos m&aacute;s a nuestro hijo que a la mujer peruana que intenta buscarse la vida entre nosotros. Porque ese es el objetivo: que creamos que lo que obtiene el inmigrante con su trabajo y su esfuerzo se lo est&aacute; quitando a tu hijo. Y a lomos de esa falacia miserable que apela a nuestro miedo y ego&iacute;smo, pretende Vox gobernar una Espa&ntilde;a moldeada a su imagen y semejanza: una Espa&ntilde;a que solo podr&iacute;a ser mezquina y miserable.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abascal-quero-caras-mezquindad_129_13172641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:30:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f904c0e5-2a6f-4326-9b9e-83947dba436a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x831y2079.jpg" length="11129167" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f904c0e5-2a6f-4326-9b9e-83947dba436a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x831y2079.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11129167" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abascal y Quero, las dos caras de la mezquindad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f904c0e5-2a6f-4326-9b9e-83947dba436a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x831y2079.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vox,Santiago Abascal,Inmigración,Iglesia católica,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La derecha que necesitamos no es la que tenemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-necesitamos-no_129_13154093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha que necesitamos no es la que tenemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que le conocen dicen que a Feijóo le gusta ir a mesa puesta. Él llegó a Madrid para gobernar España y su escasa firmeza ideológica permitió los primeros pactos con Vox que malograron su objetivo principal. Ahora vuelve a repetir error, con un Vox más fuerte que entonces</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; hablamos cuando hablamos de derecha? &iquest;Podemos meter en el mismo saco a liberales, ultraliberales, anarcocapitalistas, democristianos, fascistas, populistas, nacionalistas, conservadores, tradicionalistas? Para Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, l&iacute;der del Partido Popular, la respuesta es: todo vale. Todo vale para llegar a La Moncloa, se entiende.
    </p><p class="article-text">
        El liberalismo que parece defender nunca ha sido mayoritario en la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica. &ldquo;La derecha es, fundamentalmente, un pensamiento y una acci&oacute;n reactivas que se oponen a la izquierda&rdquo;, cuenta el historiador Antonio Rivera, autor de Historia de las derechas en Espa&ntilde;a. Fraga fue el primero en liderar una derecha patria de corte conservador y con sitio para los restos y las estructuras del franquismo y los nacionalismos se hicieron fuertes en Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a, al margen de ese movimiento. Aznar unific&oacute; y ampli&oacute; el espacio conservador, engull&oacute; el supuesto espacio de centro y marc&oacute; el camino futuro: neoliberalismo duro y crudo imitando a Margaret Thatcher en lo econ&oacute;mico, nacionalismo conservador espa&ntilde;ol y muy espa&ntilde;ol en lo ideol&oacute;gico. Rajoy sigui&oacute; esta pauta, con la particularidad personal de dejar que todo se pudra, desde el proceso catal&aacute;n a la polic&iacute;a patri&oacute;tica. Pablo Casado lleg&oacute; con ganas de regeneraci&oacute;n pero no fue eficaz antes de que sus compa&ntilde;eros le tiraran por la ventana &mdash;metaf&oacute;ricamente&mdash;. Y aqu&iacute; lleg&oacute; Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, el gestor, para hablar de derecha sensata y moderada sustentada en un s&oacute;lido entramado medi&aacute;tico, econ&oacute;mico y judicial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que le conocen dicen que a Feij&oacute;o le gusta ir a mesa puesta. &Eacute;l lleg&oacute; a Madrid para gobernar Espa&ntilde;a y su escasa firmeza ideol&oacute;gica permiti&oacute; los primeros pactos con Vox que malograron su objetivo principal. Ahora vuelve a repetir error, con un Vox m&aacute;s fuerte que entonces pero que est&aacute; frenando su ascenso, y est&aacute; tocado por la crisis interna y la ca&iacute;da de uno de sus principales tutores y financiadores, Viktor Orb&aacute;n. Con este panorama, la derecha de Feij&oacute;o, que no cuenta con activos genuinamente liberales y que vive del antisanchismo (una alternativa a la contra, destructiva, enemiga del apaciguamiento entre adversarios pol&iacute;ticos) ha decidido doblar la apuesta: m&aacute;s Vox y m&aacute;s t&oacute;picos del populismo m&aacute;s reaccionario: rechazo a la inmigraci&oacute;n, unidad de la patria, los espa&ntilde;oles primero y desregularizaci&oacute;n al estilo motosierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace falta repetir que el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; es racista e ilegal. Discriminar por sus or&iacute;genes a personas que viven en Espa&ntilde;a legalmente, que contribuyen a la riqueza del pa&iacute;s y pagan sus impuestos a la hora del reparto de ayudas sociales es establecer una sociedad de castas, con ciudadanos de primera y de segunda. Ante esta situaci&oacute;n hay que apelar a la izquierda pero tambi&eacute;n a la derecha, a esa supuesta derecha liberal, a la derecha democristiana de principios humanistas, a la derecha con ideolog&iacute;a y valores, no solo con ambici&oacute;n pol&iacute;tica, a la derecha que tiene m&aacute;s ideas en la cabeza que bajar impuestos y aplicar con mano dura la ley y el orden. Y eso es imposible dentro del Partido Popular de Feij&oacute;o. El l&iacute;der del PP ha decidido pasar por encima hasta de la dignidad humana en su tortuoso y cada vez menos edificante camino a la Moncloa. Y ha demostrado que la derecha que representa no tiene una idea clara ni del pa&iacute;s ni del mundo que nos rodea, y por eso, ha decido subcontratar la ideolog&iacute;a al partido de Santiago Abascal. Espa&ntilde;a, no hace falta decirlo, puede vivir sin S&aacute;nchez, pero ser&aacute; mucho peor gobernada por una derecha autoritaria, iliberal y antihumanista que, adem&aacute;s, no entiende los retos humanos, geopol&iacute;ticos, tecnol&oacute;gicos y econ&oacute;micos que tenemos por delante. Y esa, desgraciadamente, es la derecha de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-necesitamos-no_129_13154093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4212807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4212807" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La derecha que necesitamos no es la que tenemos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El matón de Vox tiene un plan (y funciona) ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maton-vox-plan-funciona_129_13146003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El matón de Vox tiene un plan (y funciona) "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estas estamos: hablando de la actitud deleznable de un diputado y evitando el debate sobre el difícil momento del partido de Santiago Abascal, marcado por las críticas de exdirigentes, la financiación opaca del partido, su falta de experiencia de gobierno y la caída de uno de sus principales apoyos internacionales, Viktor Orbán</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica populista, desde Orb&aacute;n hasta Trump, se ha construido a partir de una combinaci&oacute;n de nativismo, intolerancia, grandiosidad y un discurso grosero y mat&oacute;n que persigue, entre otros objetivos, intimidar al adversario y captar el voto emocional. El diputado de Vox Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez &ndash;juez en excedencia, catedr&aacute;tico universitario y letrado del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, ah&iacute; es nada&ndash; nos ha regalado esta semana un ejemplo pr&aacute;ctico, cuando se encaram&oacute; al estrado del Congreso donde est&aacute; la Mesa y, despu&eacute;s de increpar a una de las letradas de la C&aacute;mara, se encar&oacute; con el vicepresidente G&oacute;mez de Celis, que, ya pasado el trance violento, confes&oacute; que lleg&oacute; a pensar que el ilustre voxero le iba a atizar. No es la primera vez que Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez la l&iacute;a en el Congreso: en septiembre de 2021, durante un debate sobre el aborto, llam&oacute; &ldquo;bruja&rdquo; a la diputada socialista Laura Berja y tambi&eacute;n fue expulsado del hemiciclo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El deterioro de la cortes&iacute;a parlamentaria es un hecho ya consumado con implicaciones &eacute;ticas y est&eacute;ticas y refleja algo m&aacute;s que la p&eacute;rdida de cordialidad y juego limpio entre adversarios. Hay una estrategia detr&aacute;s. Por decirlo de alguna manera: el mat&oacute;n grosero de Vox tiene un plan. Se quiere mostrar como audaz y desafiante ante sus seguidores y votantes, muchos de los cuales escogen la papeleta de Vox no porque est&eacute;n de acuerdo con su programa electoral, del que solo conocen tres lemas, sino por puro y simple cabreo, que tiene tanto causas reales como inducidas e imaginadas. El voto del cabreo necesita aspavientos, confrontaci&oacute;n, insultos e intimidaci&oacute;n para mantenerse vivo y en forma hasta que lo reciban las urnas. El diputado de Vox muestra a sus votantes que hace y dice lo que le da gana, se convierte en representante y catalizador de emociones y actitudes falsamente libres y alimenta el voto antisistema que necesita para crecer. La intimidaci&oacute;n es tambi&eacute;n una exhibici&oacute;n de fuerza y poder y como explica Pierre Rosanvallon en su libro El siglo del populismo, estas actitudes impactan no solo por su vulgaridad (apreciada por sus seguidores), sino que incitan de manera sistem&aacute;tica e in&eacute;dita a la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque el com&uacute;n de los espa&ntilde;oles, ya sea de derechas o de izquierdas, rechace la actitud chulesca de Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez, lo cierto es que activa palancas en el terreno de las emociones, actuando del mismo modo que lemas tan deplorables como Que te vote Txapote, Me gusta la fruta o los insultos al presidente del gobierno que se escuchan en estadios o m&iacute;tines. Estas actitudes sustituyen al discurso pol&iacute;tico y tienen un gran recorrido medi&aacute;tico (como prueba esta misma columna). Es lo que el te&oacute;rico franc&eacute;s Christian Salmon llam&oacute; la era del &ldquo;clash&rdquo;, la abolici&oacute;n de la pol&iacute;tica basada en narrativas estructuradas y su sustituci&oacute;n por una pol&iacute;tica dominada por el enfrentamiento, el impacto moment&aacute;neo y la ausencia de relato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas estamos: hablando de la actitud deleznable de un diputado y evitando el debate sobre el dif&iacute;cil momento que est&aacute; pasando el partido de Santiago Abascal, marcado por las cr&iacute;ticas de exdirigentes, la financiaci&oacute;n opaca del partido, su falta de experiencia de gobierno y la ca&iacute;da de uno de sus principales apoyos internacionales, Viktor Orb&aacute;n. Las salidas de tono y groser&iacute;as de Vox tambi&eacute;n nos quitan tiempo para hablar sobre el bien com&uacute;n, algo que exige mucho m&aacute;s esfuerzo creativo y mayor compromiso ideol&oacute;gico, y nos instalan en una negatividad an&iacute;mica que fomenta la desconfianza ciudadana e impide que nos pongamos de acuerdo para construir una sociedad digna. Por cierto, el PP se ha negado a condenar el comportamiento de Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez: acord&eacute;monos de esto cuando nos toque meter la papeleta en la urna.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maton-vox-plan-funciona_129_13146003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3526740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3526740" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El matón de Vox tiene un plan (y funciona) ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vox,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y qué es Occidente, Feijóo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/occidente-feijoo_129_13135910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fb61c78-a6fe-4e45-8711-fbe9eb19fea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y qué es Occidente, Feijóo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es difícil de entender que entre España y EEUU e Israel, el PP elija posicionarse del lado de la administraciones de Trump y de Netanyahu. Lo es desde un punto de vista moral pero también estratégico</p></div><p class="article-text">
        En ajedrez se llama zugzwang (del alem&aacute;n zug, jugada, y zwang, obligaci&oacute;n) a una posici&oacute;n del juego en la que uno de los jugadores ha de mover pieza, pero cualquier movimiento solo empeora su situaci&oacute;n, acerc&aacute;ndole a un inexorable jaque. Esto es lo que le ocurre al PP en el actual tablero de la pol&iacute;tica internacional, y sus explicaciones de c&oacute;mo concibe las relaciones de Espa&ntilde;a con Israel y EEUU. Quiz&aacute; por esa impotencia t&aacute;ctica, los dirigentes del principal partido de la oposici&oacute;n han decidido comportarse como la paloma del dicho y revolotear sobre el tablero para acabar haciendo lo que hizo una representante de esta especie sobre la cabeza de Almeida. Un ejemplo claro es el movimiento que ha perpetrado esta semana Ester Mu&ntilde;oz al hablar del soldado espa&ntilde;ol retenido por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en L&iacute;bano: para no criticar a Israel ha acabado confesando sus encontronazos con la Guardia Civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de entender que entre Espa&ntilde;a y EEUU e Israel, el PP elija posicionarse del lado de la administraciones de Trump y de Netanyahu. Lo es desde un punto de vista moral pero tambi&eacute;n estrat&eacute;gico: una gran mayor&iacute;a de ciudadanos espa&ntilde;oles (81%) ven en Donald Trump la mayor amenaza para la paz mundial, ligeramente por encima de Vlad&iacute;mir Putin (79,3%) y ambos seguidos del primer ministro israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu (71,2%), seg&uacute;n una reciente encuesta de 40dB. Feij&oacute;o no sale del sanchismo y esa miop&iacute;a inoperable ha conseguido que calibre mal su posici&oacute;n con la guerra de Ir&aacute;n desde el principio, contagiado por el entusiasmo tramposo de la intervenci&oacute;n en Venezuela y su ansiedad por no perder m&aacute;s votos ante los de Abascal. El paso del tiempo, la constataci&oacute;n de que EEUU no ten&iacute;a una estrategia clara que culminara su agresi&oacute;n y las amenazas de Trump de borrar una civilizaci&oacute;n entera han situado definitivamente a Feij&oacute;o en territorio enemigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, al l&iacute;der de la oposici&oacute;n&nbsp;ya no le queda movimiento bueno, as&iacute; que nos lanza cr&iacute;pticos tuits gallegos en los que no nombra ni critica a nadie, pero nos advierte de que Occidente no esto. &iquest;Y qu&eacute; es Occidente para usted?, le podr&iacute;amos preguntar si quisi&eacute;ramos meterle en un brete, pero a estas alturas nos da pereza escuchar su respuesta. Trump ha conseguido que los europeos pensemos que es el l&iacute;der m&aacute;s peligroso, codicioso y narcisista del planeta, pero a&uacute;n conservamos cierta querencia por el v&iacute;nculo atlantista que va m&aacute;s all&aacute; de los mezquinos intereses de su actual presidente. Feij&oacute;o ni siquiera ha sabido jugar esa baza porque ya no distingue a Pedro S&aacute;nchez de Espa&ntilde;a ni a Espa&ntilde;a de sus ambiciones de llegar a la Moncloa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio en la percepci&oacute;n de Israel es todav&iacute;a m&aacute;s profundo, porque es el estado que nos dice que no hay soluciones que no sean violentas y que la existencia de algunos pa&iacute;ses (no gobiernos, no grupos terroristas) y sus ciudadanos es incompatible con la suya, y por extensi&oacute;n, la nuestra. Eso es tanto como decirnos que las soluciones no existen y la paz es imposible. Henryk Erlich, socialista jud&iacute;o l&iacute;der del Bund, lo explic&oacute; en el peri&oacute;dico yiddish Di Tsukunft en octubre de 1938: &ldquo;A lo largo de los a&ntilde;os, el sionismo se ha convertido en un aliado abierto de nuestro enemigo mortal: el antisemitismo. De hecho, el sionismo siempre ha obtenido su alimento espiritual de las persecuciones sufridas por la poblaci&oacute;n jud&iacute;a y, sobre todo, de la reacci&oacute;n pol&iacute;tica. En el transcurso de su existencia, la regla que el sionismo realmente ha aplicado hasta el final es: cuanto m&aacute;s oscuras son las cosas en el mundo, m&aacute;s brillantes son para el sionismo; cuanto peores son las cosas para los jud&iacute;os, mejores son para el sionismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o no ha sabido medir el distanciamiento de los espa&ntilde;oles de Trump y Netanyahu: hay amores y desamores que nos siguen uniendo, a pesar de la supuesta polarizaci&oacute;n: somos europe&iacute;stas, pacifistas, defensores de los derechos humanos y del derecho internacional. Estamos en contra del exterminio masivo de otros seres humanos, a pesar de los esfuerzos de Abascal en su b&uacute;squeda de chivos expiatorios. La ceguera de Feij&oacute;o es a&uacute;n m&aacute;s grave porque ha asumido en primera persona la gesti&oacute;n de la pol&iacute;tica internacional, olvidando que su partido ha contado tradicionalmente con excelentes diplom&aacute;ticos que le podr&iacute;an ayudar a salir de los charcos en los que se mete. La guerra de Ir&aacute;n ya ha sido y ser&aacute; una cat&aacute;strofe para el mundo, y para ese Occidente al que alude Feij&oacute;o que parece que ya no respeta al ej&eacute;rcito, no escucha al Papa y no sabe qu&eacute; es la patria.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/occidente-feijoo_129_13135910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3fb61c78-a6fe-4e45-8711-fbe9eb19fea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4691127" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3fb61c78-a6fe-4e45-8711-fbe9eb19fea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4691127" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Y qué es Occidente, Feijóo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3fb61c78-a6fe-4e45-8711-fbe9eb19fea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Guerra en Irán,Israel,Donald Trump,Benjamin Netanyahu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La unión (por sí sola) no hace la fuerza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/union-si-sola-no-fuerza_129_13119474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99ed5633-4a1d-4325-b02f-3a18ab89a5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La unión (por sí sola) no hace la fuerza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La unión de izquierdas que ahora se necesita se debe analizar siempre desde esa situación de urgencia y desde el reconocimiento de los fracasos y debilidades de cada una de las partes para evitar, precisamente, que la alianza sea solo la suma de fracasos y debilidades</p><p class="subtitle">El pacto de última hora de IU y Podemos en Andalucía, una solución de urgencia que no despeja la X de cara a las generales</p></div><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos: las alianzas entre izquierdas para concurrir a elecciones se sellan siempre en momentos de declive. De urgencia. En pleno baj&oacute;n. Si la izquierda estuviera en auge, se dejar&iacute;an las coaliciones para despu&eacute;s, si fuera necesario, sumando lo ya sumado y con atenci&oacute;n a los programas y al famoso peso pol&iacute;tico de cada formaci&oacute;n para entrar en los gobiernos. No estamos en ese escenario. La uni&oacute;n de izquierdas que ahora se necesita se debe analizar siempre desde esa situaci&oacute;n de urgencia y desde el reconocimiento de los fracasos y debilidades de cada una de las partes para evitar, precisamente, que la alianza sea solo la suma de fracasos y debilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil. En tiempo de descuento y en medio de una Semana Santa andaluza particularmente radiante, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/iu-sumar-alcanzan-acuerdo-integrarlo-coalicion-andalucia_1_13117980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IU, Sumar y Podemos alcanzaron un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del 17 de mayo</a>. En ese momento, Juanma Moreno Bonilla se hallaba en pleno marat&oacute;n cofrade, acaparando m&aacute;s protagonismo que el mism&iacute;simo Jesucristo y esquivando, por la v&iacute;a procesionaria, la prohibici&oacute;n de hacer campa&ntilde;a antes de la campa&ntilde;a. Lo suyo s&iacute; que ha sido el milagro de la multiplicaci&oacute;n de los panes y los peces pero en horas de presencia en Canal Sur d&aacute;ndose ba&ntilde;os de masas y golpes de pecho. Su campa&ntilde;a ya est&aacute; hecha: moderaci&oacute;n, estabilidad, gesti&oacute;n y andalucismo morenista. El esc&aacute;ndalo por la gesti&oacute;n de los cribados del c&aacute;ncer de mama y la situaci&oacute;n general de la sanidad, amortizados y olvidados entre vapores de incienso y cirios. A su derecha, por decir algo, Vox no ha visto ni la necesidad de hablar de Andaluc&iacute;a o de esmerarse en la elecci&oacute;n de candidato: Abascal proveer&aacute;, pese a las cr&iacute;ticas de los suyos, que ya no lo son, y los votos que el sevillano Alvise P&eacute;rez rascar&aacute; en su tierra. Todo en su sitio en el flanco derecho e intento de recolocaci&oacute;n en el izquierdo a la izquierda de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero, que esta semana parec&iacute;a tentada de entonar un &ldquo;virgencita, que me quede como estoy&rdquo; ante la Macarena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trazado el contexto, hay que admitir que la alianza de IU, Sumar y Podemos en Andaluc&iacute;a solo pareci&oacute; entusiasmar a Gabriel Rufi&aacute;n, que la salud&oacute; con un &iexcl;Bravo! en redes sociales. Ni media hora hab&iacute;a pasado del cierre del acuerdo y la militancia de unos y otros ya lo estaba celebrando por la espa&ntilde;ola v&iacute;a de &ldquo;cuerpo a tierra, que vienen los m&iacute;os&rdquo;. El acuerdo contempla que Podemos encabece la lista de la coalici&oacute;n en Ja&eacute;n y ocupe el n&uacute;mero dos en Sevilla, plazas que no obtuvieron representaci&oacute;n de Por Andaluc&iacute;a en las pasadas elecciones. IU encabeza las listas de Sevilla, M&aacute;laga, Granada, C&oacute;rdoba y Almer&iacute;a; Sumar, la de C&aacute;diz, e Iniciativa del Pueblo Andaluz, la de Huelva. Podemos y sus militantes se quejan de que el peso pol&iacute;tico del partido era superior a este reparto de listas y en IU y Sumar les recuerdan que se apuntan a &uacute;ltima hora a la coalici&oacute;n porque se est&aacute;n convirtiendo en un partido marginal en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de quedar por debajo del 1% en las elecciones de Arag&oacute;n y Castilla y Le&oacute;n. Un a&ntilde;o de pu&ntilde;aladas, desplantes y desacuerdos no se arregla con un acuerdo puntual y tampoco ante la evidencia de que ser l&iacute;der de un espacio a costa de desgastar ese espacio solo conduce a la irrelevancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos a tiempo. Como he escrito al inicio, todos los frentes populares surgen de momentos de necesidad, pero es imprescindible que entre los partidos que lo forman exista lealtad y confianza, aunque se mantengan diferencias importantes. Una coalici&oacute;n no puede ser un choque de purezas, sino la suspensi&oacute;n de toda pureza para conseguir un objetivo m&aacute;s importante, en este caso, el bienestar social y material del pueblo andaluz. Para eso hay que supeditar la pol&iacute;tica institucional, el reparto de listas, cargos, dinero y asesores, a una pol&iacute;tica social progresista, que evite que Andaluc&iacute;a tenga un gobierno reaccionario e involucionista que termine de desmantelar los servicios p&uacute;blicos, y muy especialmente la ya maltrecha sanidad andaluza. Si despu&eacute;s de la resaca negociadora, la coalici&oacute;n no se pone a trabajar &uacute;nicamente para movilizar el voto con el objetivo de implantar un programa progresista, la uni&oacute;n no servir&aacute; de nada. El 1 de mayo comienza la campa&ntilde;a andaluza: a partir de ese d&iacute;a, solo cabe hablar de Andaluc&iacute;a, de los andaluces y de c&oacute;mo mejorar su vida. Despu&eacute;s, tocar&aacute; ver si es factible y deseable una plataforma nacional que corte el paso a la ultraderecha. Desde la asunci&oacute;n de la realidad de la izquierda y la voluntad sincera de servir (para algo) a los espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/union-si-sola-no-fuerza_129_13119474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99ed5633-4a1d-4325-b02f-3a18ab89a5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1862252" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99ed5633-4a1d-4325-b02f-3a18ab89a5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1862252" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La unión (por sí sola) no hace la fuerza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99ed5633-4a1d-4325-b02f-3a18ab89a5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Andalucía,IU - Izquierda Unida,Sumar,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del país de los propietarios al país de los especuladores ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-propietarios-pais-especuladores_129_13110346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07495043-55aa-45a3-b3aa-cfdf05619543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del país de los propietarios al país de los especuladores "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La noticia de que el Ministerio de  Consumo haya enviado una comunicación a 13 grandes inmobiliarias y fondos de inversión, que concentran más de 100.000 viviendas en España, para recordarles su obligación de prorrogar contratos de alquiler en los supuestos que marca el decreto ley ilustra muy bien este cambio social</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es y ha sido un pa&iacute;s de propietarios. La falta de un parque p&uacute;blico de vivienda en alquiler, el acceso al cr&eacute;dito en los a&ntilde;os anteriores a la crisis financiera de 2008 y una cultura extendida de que alquilar es tirar el dinero y que ha vinculado la emancipaci&oacute;n y el matrimonio con firmar una hipoteca han favorecido que la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles quieran ser, y la mayor&iacute;a lo son, due&ntilde;os de la casa que habitan. Sin embargo, la especulaci&oacute;n feroz de la vivienda ha provocado, por un lado, la entrada masiva de fondos de inversi&oacute;n extranjeros en el mercado inmobiliario espa&ntilde;ol y el surgimiento de una nueva clase social, el rentista, ciudadanos que se enriquecen acumulando propiedades y extrayendo riqueza a trav&eacute;s del alquiler de otros ciudadanos en situaci&oacute;n menos favorable, esto es, los que no pueden comprarse una casa. La desigualdad en Espa&ntilde;a est&aacute; creciendo precisamente a trav&eacute;s de la brecha patrimonial: el trabajo o el emprendimiento han perdido fuerza para escalar socialmente, y es mucho m&aacute;s lucrativo y menos esforzado hacerlo a trav&eacute;s de la acumulaci&oacute;n de viviendas y que sean los inquilinos los que trabajen para el casero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia de que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 haya enviado una comunicaci&oacute;n a 13 grandes inmobiliarias y fondos de inversi&oacute;n, que concentran m&aacute;s de 100.000 viviendas en Espa&ntilde;a, para recordarles su obligaci&oacute;n de prorrogar contratos de alquiler en los supuestos que marca el decreto ley ilustra muy bien este cambio social. Cien mil viviendas en 13 manos. Dir&aacute;n ustedes que son fondos de inversi&oacute;n e inmobiliarias que representan a miles de inversionistas pero el dato sigue siendo escandaloso, ya que dibuja un panorama desolador de la vivienda, que ya no es un bien social ni un derecho ni la condici&oacute;n necesaria para una vida digna: es mero objeto de especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Echemos la vista atr&aacute;s. En 2006, Espa&ntilde;a contaba con algo m&aacute;s de 20 millones de bienes inmuebles urbanos; en 2025, hay casi 29 millones. En 2006, el 80,7% de los hogares ten&iacute;a su vivienda habitual en propiedad, en 2025, esa cifra ha ca&iacute;do hasta el 72%. En 2006, el 67% de los propietarios solo pose&iacute;a una vivienda; en 2025, esa cifra ha bajado al 53% y, sin embargo, los que tienen de dos a cinco inmuebles han pasado del 31% al 42%, los que poseen de seis a 10 han subido del 1,7% al 4,3% y los que superan la decena llegan hasta el 1,1%, la cifra m&aacute;s alta alcanzada hist&oacute;ricamente en Espa&ntilde;a en grandes tenedores de vivienda. Crucen los datos y ver&aacute;n que cada a&ntilde;o que pasa hay m&aacute;s viviendas en menos manos, que la clase rentista ha subido como la espuma y que el tercio de la poblaci&oacute;n que no es propietaria son los grandes perdedores de la Espa&ntilde;a especuladora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la falta de parque p&uacute;blico de vivienda, en propiedad y, sobre todo, en alquiler, es una de las causas de este disparate que vivimos de subida fren&eacute;tica de los precios. La construcci&oacute;n de vivienda protegida se desplom&oacute; un 23% en 2025, con Madrid como la comunidad que aglutina el grueso del descenso, seguida por Comunidad Valenciana, Pa&iacute;s Vasco, Castilla y Le&oacute;n y Baleares. El esc&aacute;ndalo en la adjudicaci&oacute;n de pisos protegidos en Alicante a afines a altos cargos al PP es solo una peque&ntilde;a parte del proceso de privatizaci&oacute;n de la vivienda p&uacute;blica en algunas comunidades, especialmente Madrid y la Comunidad Valenciana, con descalificaciones masivas de viviendas de protecci&oacute;n oficial (VPO), la p&eacute;rdida de suelo p&uacute;blico y adjudicaciones sin control.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de debatir si hay que construir m&aacute;s pero los que abogan por esta &uacute;nica soluci&oacute;n milagro olvidan que hay muchos interesados con hacerse con inmuebles espa&ntilde;oles, y no precisamente para vivir en ellos. Esa demanda especulativa absorber&aacute; buena parte de la vivienda que salga al mercado. Para explicarlo brevemente: es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que adquiera vivienda nueva el que ya tiene cinco que el que no tiene ninguna. Uno de los mantras m&aacute;s est&uacute;pidos que cuenta a&uacute;n con gran predicamento es que el mercado se regula solo. Si la rentabilidad de la vivienda contin&uacute;a creciendo (y a nadie le interesa que su casa pierda valor) o se mantiene estable, aunque se construya m&aacute;s, los fondos de inversi&oacute;n se seguir&aacute;n lanzando sobre ella, y a estos se unen la nueva clase que invierte en casas para asegurarse una renta que no tendr&iacute;an trabajando. Si no se protege la vivienda como bien social esencial y se impide la concentraci&oacute;n de la propiedad, habr&aacute; una creciente parte de la poblaci&oacute;n que ser&aacute; pobre y precaria aunque tenga trabajo, viviendo con la angustia del inquilino y con una posibilidad muy alta de quedarse sin techo en cualquier momento por la codicia de los rentistas y la falta de intervenci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-propietarios-pais-especuladores_129_13110346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/07495043-55aa-45a3-b3aa-cfdf05619543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="217635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/07495043-55aa-45a3-b3aa-cfdf05619543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="217635" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del país de los propietarios al país de los especuladores ]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/07495043-55aa-45a3-b3aa-cfdf05619543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida digna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vida-digna_129_13106167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida digna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El lunes se hablará de otras vidas igual de dignas y de otras muertes, la mayoría no queridas ni buscadas con la determinación que tuvo Noelia, y se hará con la misma falta de respeto y la misma ligereza que hemos tenido en sus últimas horas</p></div><p class="article-text">
        Kant distingui&oacute; entre lo que tiene precio y lo que tiene dignidad. Tienen precio aquellas cosas que pueden ser sustituidas por algo equivalente. Lo que no tiene precio y no se puede canjear por nada equivalente, tiene dignidad. Para gran parte de la filosof&iacute;a, solo el hombre, cualquier hombre, posee incondicionalmente esa cualidad de insustituible: cada uno de nosotros somos un fin en s&iacute; mismo y nunca un medio. Por esa noci&oacute;n de dignidad, que es democr&aacute;tica y no depende de nuestra clase social, sexo, patria, religi&oacute;n o raza, esa dignidad que es inviolable aunque se violente cada d&iacute;a y a todas horas, que es irrenunciable aunque nos comportemos de forma indigna, resulta tan dif&iacute;cil zanjar con una opini&oacute;n simple y tajante la eutanasia de Noelia Castillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por lo f&aacute;cil: la falta de respeto que supone convertir la vida y la dignidad de otro en espect&aacute;culo. Una sociedad madura, que sabe que la existencia y la convivencia pac&iacute;fica e igualitaria que nos hemos dado est&aacute; llena de aristas y complejidades, deber&iacute;a ser, al menos, m&aacute;s prudente antes de lanzarse a diseccionar la intimidad y el dolor de los dem&aacute;s para despu&eacute;s imponer sobre ellos nuestros valores morales. Y si damos un paso m&aacute;s all&aacute; de la imprudencia hacia la indecencia, es criminal difundir bulos como la violaci&oacute;n por parte de menores no acompa&ntilde;ados o el tr&aacute;fico de &oacute;rganos, da&ntilde;ando por el camino a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con vidas parecidas a Noelia y a los que deber&iacute;amos proteger o atacando un sistema de donaci&oacute;n que desde hace muchos a&ntilde;os es uno de nuestros motivos de orgullo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es l&iacute;cito preguntarnos si hemos fallado como sociedad, si ha fallado el sistema que deb&iacute;a acompa&ntilde;ar y proteger a Noelia, y mitigar su sufrimiento cuando el da&ntilde;o ya se hab&iacute;a producido, pero no lo es imponer nuestra decisi&oacute;n sobre la suya ampar&aacute;ndonos en su juventud o en que su padecimiento no es mortal. Nuestra buena voluntad o nuestra hipocres&iacute;a se pondr&aacute; a prueba ma&ntilde;ana mismo, cuando tengamos que proteger a alguien que quiera vivir una vida digna y no encuentre la manera de hacerlo sin ayuda, ya sea en Badalona o en Gaza. Una de nuestras desgracias es que nunca nos faltar&aacute; un ser humano que sufre para demostrar que nunca cumplimos nuestras expectativas morales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay algo que Noelia ha demostrado en estos dos a&ntilde;os de periplo ante diferentes tribunales es que su decisi&oacute;n era firme, era consistente y era inamovible. La ley de Eutanasia aprobada en 2021 es garantista, y exige dos solicitudes formales separadas al menos con 15 d&iacute;as, un doble proceso deliberativo con el m&eacute;dico que acompa&ntilde;a a la paciente desde el inicio, informe de un m&eacute;dico independiente y un informe previo favorable de la Comisi&oacute;n de Garant&iacute;a y Evaluaci&oacute;n. No todas las solicitudes se aprueban: se valora que la enfermedad origine sufrimientos f&iacute;sicos o ps&iacute;quicos constantes e insoportables sin posibilidad de alivio y que la persona que los padece y solicite la eutanasia no tenga mermada su capacidad de decisi&oacute;n. Todo eso ha quedado acreditado en varios tribunales, que deber&aacute;n, cuanto antes, dictar jurisprudencia para evitar la intromisi&oacute;n de terceras personas en el ejercicio de nuestros derechos personal&iacute;simos. Porque de eso y de nada m&aacute;s estamos debatiendo: del derecho personal e irrenunciable a decidir sobre la propia vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las decisiones no se toman en el vac&iacute;o, pero saber que habr&iacute;amos tomado otro camino si nuestras circunstancias fueran distintas no invalida el libre albedr&iacute;o ni afecta a nuestra libertad de decisi&oacute;n. Como sociedad podemos trabajar sobre el contexto, para mejorarlo, pero no sobre las decisiones personales, para imponer las nuestras. Noelia ya est&aacute; fuera de nuestro alcance. El lunes se hablar&aacute; de otras vidas igual de dignas y de otras muertes, la mayor&iacute;a no queridas ni buscadas con la determinaci&oacute;n que tuvo Noelia, y se har&aacute; con la misma falta de respeto y la misma ligereza que hemos tenido en sus &uacute;ltimas horas. Un rato de televisi&oacute;n, un misil que asesina a otra familia como en un videojuego y un post en redes sociales para olvidar que cada muerte constituye una p&eacute;rdida y un dolor sin sentido y que nuestro compromiso es con los vivos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vida-digna_129_13106167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 21:30:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52417" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52417" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La vida digna]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligroso auge del nacionalismo cristiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/peligroso-auge-nacionalismo-cristiano_129_13087593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16048084-2be8-4703-a922-980fb3f9af3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1186y948.jpg" width="1200" height="675" alt="El peligroso auge del nacionalismo cristiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta de la Comunidad de Madrid es una de las líderes política española que está copiando este marco, con sus alusiones a su hasta ahora inexistente fe y su concepción de España como una nación cristiana que debería ser gobernada como tal</p></div><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que Trump se fotograf&iacute;aba rodeado de l&iacute;deres religiosos evang&eacute;licos que imponen sus manos sobre &eacute;l y declaraba una guerra disfrazada de cruzada, la Conferencia Episcopal advert&iacute;a del emotivismo religioso en su nota &ldquo;Cor ad cor loquitur&rdquo;, el coraz&oacute;n habla al coraz&oacute;n, en la se pronunciaba contra el peligro que supone concebir la fe y la religi&oacute;n como una sucesi&oacute;n de experiencias de impacto (conciertos, misas multitudinarias, procesiones) en una b&uacute;squeda sentimental de emociones religiosas. En EEUU es cada vez m&aacute;s evidente el ascenso de l&iacute;deres religiosos cuyo objetivo es establecer un dominio cristiano y blanco sobre la sociedad&nbsp;y el gobierno. En Espa&ntilde;a, la iglesia cat&oacute;lica act&uacute;a de contrapeso de estos movimientos evang&eacute;licos muy populares en todo el continente americano, lo que impide que tengan &eacute;xito iglesias como Mercy Culture y su brazo pol&iacute;tico For Liberty &amp; Justice, de gran influencia en el conservadurismo estadounidense. Sin embargo, la popularidad de los retiros de Effet&aacute; o Ema&uacute;s o de los conciertos de Hakuna, y su acercamiento a l&iacute;deres pol&iacute;ticos como Isabel D&iacute;az Ayuso, han provocado la respuesta de los obispos espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su libro de 2005, <em>Holy tears, weeping in the religious imagination</em> (<em>L&aacute;grimas sagrados, el llanto en la imaginaci&oacute;n religiosa</em>) Kimberly Christine Patton y John Stratton Hawley exploran el poder de las l&aacute;grimas y el emotivismo religioso tanto en la vida espiritual como en la p&uacute;blica: &ldquo;Las l&aacute;grimas son veh&iacute;culos de sentimientos demasiado profundos para el lenguaje: el dolor del exilio, la luz del &eacute;xtasis, el peso de la memoria, la herida de la empat&iacute;a. Las l&aacute;grimas asociadas a la religi&oacute;n resisten el proceso intelectual abstracto, son guardianas de una emoci&oacute;n que elude un cierto rango de normalidad&rdquo;. Emil Cioran, pensador atormentado y sarc&aacute;stico, habl&oacute; del llanto y de la emotividad religiosa en &ldquo;L&aacute;grimas y santos&rdquo;, una obra escrita entre 1936 y 1937, mientras era profesor de Filosof&iacute;a y L&oacute;gica en un instituto de la ciudad rumana de Brasov, y que puede leer a la luz de la influencia creciente del nacionalismo cristiano en la administraci&oacute;n Trump. &ldquo;La vida no es sino una constante crisis religiosa, superficial en los creyentes, perturbadora en los que dudan&rdquo;, escribe Cioran, que ataca a los enviados de Dios: &ldquo;Todo habr&iacute;a sido mejor sin los santos. Nos habr&iacute;amos ocupado cada quien de lo suyo y estar&iacute;amos contentos con nuestras imperfecciones. Su presencia, en cambio, provoca complejos de inferioridad, desprecio y envidias in&uacute;tiles. El mundo de los santos es un veneno celestial&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;veneno celestial&rdquo; del que habla Cioran resume un fen&oacute;meno que pasamos por alto cuando analizamos el &eacute;xito de Donald Trump: la creciente prominencia de las iglesias hiperpolitizadas como Mercy Culture, que se han convertido en un poder clave dentro de la coalici&oacute;n maga. En comparaci&oacute;n con la iglesia cat&oacute;lica tradicional y el Vaticano, la cohorte de pastores, influencers y autodenominados profetas que imponen sus manos sobre Trump ofrecen una versi&oacute;n de la fe que es a la vez m&aacute;s m&iacute;stica, m&aacute;s emotiva y m&aacute;s militarista, con una clara ret&oacute;rica pol&iacute;tica de apoyo al nacionalismo blanco. La influencia sobre las nuevas generaciones crece, y la presidenta de la Comunidad de Madrid es una de las l&iacute;deres pol&iacute;tica espa&ntilde;ola que est&aacute; copiando este marco, con sus alusiones a su hasta ahora inexistente fe y su concepci&oacute;n de Espa&ntilde;a como una naci&oacute;n cristiana que deber&iacute;a ser gobernada como tal. En este momento de Guerra Santa que estamos viviendo, Netanyahu alude a Jesucristo para advertir de que no tiene ventaja sobre Genghis Khan: &ldquo;Si eres suficientemente fuerte, suficientemente implacable y suficientemente poderoso, el mal vencer&aacute; al bien. La agresi&oacute;n vencer&aacute; a la moderaci&oacute;n&rdquo;, dijo, para luego explicar que la moral no basta para ser bueno y justo, lo que fue acompa&ntilde;ado en redes sociales de memes en los que Jesucristo aparec&iacute;a armado y vestido como un soldado del ej&eacute;rcito israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El fervor pretendidamente religioso se ha completado con el gur&uacute; tecnol&oacute;gico y empresario Peter Thiel insinuando en la misma Roma que el Anticristo es todo aquel que se oponga a su ideolog&iacute;a de control y sumisi&oacute;n. El movimiento ultraconservador est&aacute; dejando atr&aacute;s su guerra contra lo woke y se est&aacute; orientando hacia un nacionalismo religioso en el que caracter&iacute;sticas como el antifeminismo se encuadran m&aacute;s en una visi&oacute;n cristiana evang&eacute;lica de la mujer y de la familia, que se extiende hacia el concepto de naci&oacute;n. Los j&oacute;venes espa&ntilde;oles que vibran con Hakuna o pululan de retiro en retiro en busca de un arrebato m&iacute;stico son la avanzadilla de este nacionalismo religioso, ultra y militarista que ya es una realidad en EEUU.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/peligroso-auge-nacionalismo-cristiano_129_13087593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/16048084-2be8-4703-a922-980fb3f9af3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1186y948.jpg" length="10671088" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/16048084-2be8-4703-a922-980fb3f9af3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1186y948.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10671088" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El peligroso auge del nacionalismo cristiano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/16048084-2be8-4703-a922-980fb3f9af3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1186y948.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clubs privados en ciudades a la venta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/clubs-privados-ciudades-venta_129_13068773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f8d12bd-f44f-4464-a601-bef1b9b2c883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3212y961.jpg" width="1200" height="675" alt="Clubs privados en ciudades a la venta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desigualdad nunca ha sido tan acusada en una ciudad acostumbrada a hacer negocios en los bares y asadores de toda la vida. Los ricos cada vez más ricos llenarán los clubes privados y los pobres cada vez más pobres irán migrando hacia la periferia de la periferia de la ciudad</p></div><p class="article-text">
        En 2025, Donald Trump Jr., hijo del presidente de EEUU, fund&oacute; Executive Branch, un club privado ubicado en Washington. Lo hizo junto a otros ultrarricos del entorno de la familia Trump, como Zach y Alex Witkoff, hijos de Steve Witkoff, el promotor inmobiliario &iacute;ntimo de Trump y responsable de dise&ntilde;ar y gestionar gran parte de la pol&iacute;tica internacional en Oriente Pr&oacute;ximo junto al yerno del presidente, Jared Kushner. En Washington hay otros tres grandes clubs para &eacute;lites pol&iacute;ticas, financieras y tecnol&oacute;gicas: Ned&rsquo;s Club, Metropolitan Club y Cosmos Club, refugios de ricos e influyentes que quieren relacionarse entre s&iacute; y no ser molestados por la plebe. Los cuatro clubs han crecido en los &uacute;ltimos tiempos, como destaca Diana Kendall, profesora em&eacute;rita de sociolog&iacute;a de la Universidad de Baylor en su libro Members Only: Elite Clubs and the Process of Exclusion (Solo miembros: Clubes de &eacute;lite y el proceso de exclusi&oacute;n), donde explica el auge de un fen&oacute;meno antiguo que ha resurgido gracias a la extrema mercantilizaci&oacute;n de los contactos y la compraventa de influencia que es se&ntilde;a de identidad del rey del trato, Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno, como no pod&iacute;a ser de otra forma, ha impactado de lleno en Madrid, tarde en relaci&oacute;n con otras ciudades europeas como Londres, pero de manera entusiasta y un poco cosmopaleta, que es una de las caracter&iacute;sticas del Madrid de Isabel D&iacute;az Ayuso. Lo aut&eacute;ntico est&aacute; siendo sustituido por lo vendible, por la copia y la capital avanza sin pausa hacia su conversi&oacute;n en un parque tem&aacute;tico, en un Miami de segunda. El malogrado evento Madriluc&iacute;a, que quer&iacute;a llevar a capital un remedo de la Feria de Abril sevillana, y el club del marido de Tamara Falc&oacute; son las dos caras de la misma moneda, la concepci&oacute;n de Madrid como un producto, tal y como explica Pedro Bravo en su libro Antes todo esto era una ciudad. La ciudad, y Madrid es un gran ejemplo, ha dejado de ser una comunidad y el espacio arquitect&oacute;nico y social que la alberga, para convertirse en un producto para inversores y visitantes, ricos, rentistas, expats y turistas que se al&iacute;an para hacerla invivible para sus habitantes, sus aut&eacute;nticos due&ntilde;os, los que hist&oacute;ricamente han construido el imaginario verdadero de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las derivas de esta miamizaci&oacute;n madrile&ntilde;a est&aacute; definida por el crecimiento de expatriados de perfiles socioecon&oacute;micos muy altos que quieren lugares exclusivos para socializar. En los &uacute;ltimos meses se han inaugurado Forbes House y el Club Metr&oacute;polis. A ellos se a&ntilde;aden Vega, el club de Onieva, y Soho House. En Washington todo se mueve alrededor de Donald Trump, cuyos niveles de corrupci&oacute;n y codicia est&aacute;n alcanzando niveles nunca vistos en la ciudad del cabildeo. En Madrid, sin embargo, el dinero lo tienen ahora los extranjeros que poseen y son clientes de inmobiliarias de lujo y centros de bienestar y pr&aacute;ctica del barre, pero que necesitan contactos para moverse entre la aristocracia madrile&ntilde;a, que est&aacute; plagada de pijos en horas bajas o directamente en ca&iacute;da libre. Por eso el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de Los ricos tambi&eacute;n lloran lo ha protagonizado I&ntilde;igo Onieva, marido de Tamara Falc&oacute;. El empresario y pijo ejemplar <a href="https://www.elmundo.es/loc/2026/03/12/69b2fdefe4d4d87a0e8b45aa-video.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo en el peri&oacute;dico El Mundo</a> que no quer&iacute;a que su club privado Vega, supuesto refugio del cayetano espa&ntilde;ol de toda la vida, &ldquo;se convierta en el club de los latinoamericanos&rdquo;. Los latinos con dinero, due&ntilde;os de gran parte del barrio de Salamanca, se han indignado, lo que ha provocado que tanto Onieva como el resto de due&ntilde;os de clubs privados se apresuren a decir que los millonarios latinos son m&aacute;s que bienvenidos.
    </p><p class="article-text">
        De este conflicto entre ricos se deduce una consecuencia para el com&uacute;n de los mortales que residimos en estos momentos en la Villa y Corte: cada vez vamos a ser m&aacute;s pobres y cada vez nos va a resultar m&aacute;s dif&iacute;cil acceder a una vivienda. Y no por guerras generacionales ni por precariedad laboral. Madrid repite en 2026 como la ciudad m&aacute;s atractiva para los grandes patrimonios, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de Barnes City, y tambi&eacute;n la ciudad en la que una peque&ntilde;a parte de la poblaci&oacute;n concentra cada vez m&aacute;s renta. La desigualdad nunca ha sido tan acusada en una ciudad acostumbrada a hacer negocios en los bares y asadores de toda la vida. Los ricos cada vez m&aacute;s ricos llenar&aacute;n los clubes privados y los pobres cada vez m&aacute;s pobres ir&aacute;n migrando hacia la periferia de la periferia de la ciudad. Como explica Pedro Bravo en su libro, las ciudades sirven para encontrarnos, hacer cosas juntos y construir una vida digna y divertida sin necesidad de irnos al extrarradio.&nbsp;Para qu&eacute; sirve Madrid y cualquier otra ciudad no puede responderse construyendo un parque tem&aacute;tico para turistas y una fortaleza exclusiva para ricos en el centro cultural y afectivo de esa urbe. El proceso de desamor de los ciudadanos corrientes con su ciudad de origen o acogida, en este caso Madrid, tiene que ver con la imposibilidad de que personas muy distintas hagamos vida com&uacute;n, negocios juntos, vida juntos, en un espacio que antes era p&uacute;blico y administr&aacute;bamos entre todos y ahora se ha convertido en un club privado solo para ricos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/clubs-privados-ciudades-venta_129_13068773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5f8d12bd-f44f-4464-a601-bef1b9b2c883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3212y961.jpg" length="2905200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5f8d12bd-f44f-4464-a601-bef1b9b2c883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3212y961.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2905200" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Clubs privados en ciudades a la venta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5f8d12bd-f44f-4464-a601-bef1b9b2c883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3212y961.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Donald Trump Jr,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos igualdad en el Madrid de Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/igualdad-madrid-ayuso_129_13049562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1736f06a-f8bc-4e23-9d11-ae862003e0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos igualdad en el Madrid de Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vuelvo a Madrid, el Madrid de Ayuso, la lideresa que nos insta a pasear solas y borrachas por Kabul, y observo como en ningún otro lugar la derrota del feminismo como narrativa (no como realidad). La presidenta de la Comunidad de Madrid solo apela al feminismo cuando recibe críticas y para atacar a la oposición, y sus votantes la imitan con pasión</p></div><p class="article-text">
        El 8 de marzo de 2018 cay&oacute; en jueves y no fui a trabajar. Aquel d&iacute;a me sum&eacute; a la huelga feminista convocada en toda Espa&ntilde;a: 400 marchas en 200 ciudades y pueblos sacaron a millones de mujeres y hombres a la calle con el lema Si nosotras paramos, se para el mundo. Recuerdo marchar por aquel Madrid de hace 8 a&ntilde;os, en el marzo m&aacute;s feminista de una ciudad que siempre fue alegre y desordenada y acogedora para cualquiera que no encontrara su sitio o quisiera un segundo hogar. El 8M, como el Orgullo, se celebraban a lo grande por gentes muy diversas, porque quedaba por hacer pero nadie dudaba de que hab&iacute;a que hacerlo, y hacerlo todos juntos. Ten&iacute;a aquello hasta un punto marketiniano, porque empresas e instituciones se un&iacute;an con entusiasmo a las reivindicaciones de las mujeres contra la violencia de g&eacute;nero o la brecha salarial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por aquellas fechas de 2018, el comediante y escritor Michael Ian Black, que llevaba tiempo d&aacute;ndole vueltas a la masculinidad, escribi&oacute; en The New York Times un art&iacute;culo titulado The Boys Are Not All Right (Los chicos no est&aacute;n bien) en el que apuntaba que ellos se estaban quedando atr&aacute;s respecto a sus compa&ntilde;eras femeninas en estudios, acceso a la universidad y otras &aacute;reas debido a su confusi&oacute;n sobre un mundo m&aacute;s igualitario que cuestionaba los roles masculinos tradicionales. Michael Ian Black suger&iacute;a a los muchachos apoyarse en el feminismo como las mujeres nos apoy&aacute;bamos en los derechos civiles, un camino que se qued&oacute; sin explorar porque buena parte de ellos decidi&oacute; emprender el camino contrario, que ha culminado en este 8M de 2026: el desplome del apoyo al feminismo entre los varones (y un n&uacute;mero no desde&ntilde;able de chicas), seg&uacute;n datos del Bar&oacute;metro Juventud y G&eacute;nero 2025 de FAD.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2026, la chavalada ha dejado de ser feminista, podr&iacute;a ser la conclusi&oacute;n m&aacute;s fatalista, aunque por otra parte son menos machistas que generaciones anteriores. &iquest;Hemos cumplido el viejo sue&ntilde;o cu&ntilde;ado de no ser ni machista ni feminista? Antes de entonar un &ldquo;&ntilde;i&ntilde;i&ntilde;i&rdquo;, recordemos las recurrentes quejas masculinas, que tambi&eacute;n son ciertas: en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses occidentales, los hombres asisten y se grad&uacute;an en la universidad en tasas m&aacute;s bajas que en el pasado, y m&aacute;s bajas que las mujeres. Un mayor porcentaje de hombres j&oacute;venes est&aacute;n desempleados o percibiendo sueldos insuficientes para tener una vida independiente. Los hombres sufren en mayor n&uacute;mero lo que los economistas Anne Case y Angus Deaton denominan &ldquo;deaths of despair&rdquo; (muertes por desesperaci&oacute;n) para describir la mortalidad por suicidio, sobredosis o enfermedades derivadas de las adicciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos factores son reales y tambi&eacute;n han contribuido a la creaci&oacute;n de la manosfera y de una floreciente industria de expertos de la masculinidad moderna: hay podcasts, libros y art&iacute;culos a paladas sobre este tema, que se resume en que la econom&iacute;a y la cultura actuales, con ayuda del feminismo, han destruido el sentido de prop&oacute;sito e identidad masculinos. Los chicos est&aacute;n rotos. Se olvida siempre que las chicas tienen mayores problemas de autoestima, ansiedad y depresi&oacute;n, que intentan suicidarse m&aacute;s que los hombres pero usan medios menos letales y fallan m&aacute;s, y que aunque son mayor&iacute;a en la universidad, tambi&eacute;n lo son en trabajos asociados a los cuidados y siguen siendo minor&iacute;a en puestos directivos y ejecutivos bien remunerados. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas mujeres no pueden perder el tiempo afirmando su rol en la sociedad o cuestion&aacute;ndose su feminidad sencillamente porque tienen mucho que estudiar, mucho que trabajar, muchas tareas en casa o con los hijos, tareas que hay que hacer y muchas veces solo hacen ellas. Chicos y chicas no van por carriles diferentes, pero ellas est&aacute;n m&aacute;s preparadas para los fracasos y son m&aacute;s resistentes a la frustraci&oacute;n inherente al paso a la edad adulta, cuando tienes que construir desde cero una vida significativa, estable y rica. Y esto no es f&aacute;cil para nadie en un panorama dominado por la escasez de viviendas asequibles, trabajos precarios y crisis del Estado del bienestar. El feminismo, como movimiento que lucha contra la desigualdad y por los derechos, sufre su mayor crisis cuando m&aacute;s lo necesitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a Madrid, el Madrid de Ayuso, la lideresa que nos insta a pasear solas y borrachas por Kabul, y observo como en ning&uacute;n otro lugar la derrota del feminismo como narrativa (no como realidad). La presidenta de la Comunidad de Madrid solo apela al feminismo cuando recibe cr&iacute;ticas y para atacar a la oposici&oacute;n, y sus votantes la imitan con pasi&oacute;n. Aqu&iacute; los chicos no est&aacute;n rotos, lo que est&aacute; roto es el esp&iacute;ritu colectivo de la ciudad, las redes de apoyo, la uni&oacute;n ciudadana contra la explotaci&oacute;n, la desigualdad y la precariedad. Todos ellos temas presentes en el feminismo de todos que celebramos el 8M de 2018 por las mismas calles del centro de Madrid de las que se ha expulsado a la clase trabajadora, y en las que las nuevas &eacute;lites practican el barre, toman matcha y c&oacute;cteles en las azoteas y se apuntan a la moda de los clubs privados. Este fin de semana de tradicional celebraci&oacute;n feminista, I&ntilde;igo Onieva, aka marido de Tamara Falc&oacute; y yerno de Isabel Preysler, inauguraba su exclusivo club privado, el Vega Members Club, situado en la calle Lagasca, kil&oacute;metro cero del pijer&iacute;o madrile&ntilde;o. Para entrar, hay que apoquinar 15.000 euros y solo admitir&aacute; a 500 miembros. La suma de todas y todos se ha sustituido en Madrid por la exclusividad de unos pocos: el tamarismo ha triunfado sobre el feminismo. As&iacute; nos va.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/igualdad-madrid-ayuso_129_13049562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1736f06a-f8bc-4e23-9d11-ae862003e0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="907612" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1736f06a-f8bc-4e23-9d11-ae862003e0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="907612" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Menos igualdad en el Madrid de Ayuso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1736f06a-f8bc-4e23-9d11-ae862003e0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Universidad pública: defender nuestra alma mater]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/universidad-publica-defender-alma-mater_129_13037586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39c2fcf9-271d-467d-aed5-6ed8e93e1cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Universidad pública: defender nuestra alma mater"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta de la Comunidad de Madrid no ha podido ni querido disimular su desconfianza y desprecio hacia la universidad pública, a la que considera un nido de rojos y wokismo, en un discurso calcado del trumpismo y que esconde lo que de verdad importa: un modelo privatizador, en el que proliferan como hongos las universidades chiringuito sin mínimos estándares de calidad ni ningún afán investigador</p></div><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso acaba de firmar la paz con la universidad p&uacute;blica madrile&ntilde;a, con un acuerdo expr&eacute;s que era impensable hace 15 d&iacute;as y que se ha negociado para cerrar la crisis m&aacute;s surrealista del gobierno de la Comunidad de Madrid. La ca&iacute;da de &ldquo;los pocholos&rdquo;, esos ni&ntilde;os pijos sin curr&iacute;culo ni experiencia que gestionaban la educaci&oacute;n madrile&ntilde;a comandados por un gur&uacute; conspiranoico y reaccionario, ha tenido como consecuencia un plan de financiaci&oacute;n que gobierno y universidades han calificado de &ldquo;hist&oacute;rico&rdquo; y que supone un respiro en una situaci&oacute;n agonizante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n en los seis campus, que se encontraban en una situaci&oacute;n cr&iacute;tica, ser&aacute; de 14.800 millones hasta 2031. Los detalles est&aacute;n por conocerse, pero el plan supone un crecimiento de un 41% de los fondos espec&iacute;ficos. En el sexto a&ntilde;o de modelo se sumar&aacute;n otros 500 millones adicionales. Si esta cantidad les parece mucho y para ponerla en contexto, la Comunidad de Madrid aprob&oacute; a finales de 2025 unos pagos extra a Quir&oacute;n de 500 millones, y le ha pagado sin rechistar en los &uacute;ltimos seis m&aacute;s de 6.000 millones de euros. Solo a Quir&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que celebrar que Ayuso, movida por una crisis interna, haya dejado de &ldquo;pocholear&rdquo; con el futuro de las universidades p&uacute;blicas, a las que su gobierno ha asfixiado hasta el l&iacute;mite. Solo la Universidad Complutense se lleg&oacute; a endeudar con la propia Comunidad por 34,5 millones de euros para pagar las n&oacute;minas, lo que le cuesta 4,4 millones solo en intereses. Y, a pesar de esto, la Complutense, produce m&aacute;s tesis doctorales que el conjunto de las 47 universidades privadas que existen en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os, la presidenta de la Comunidad de Madrid no ha podido ni querido disimular su desconfianza y desprecio hacia la universidad p&uacute;blica, a la que considera un nido de rojos y wokismo, en un discurso calcado del trumpismo y que esconde lo que de verdad importa: un modelo privatizador, en el que proliferan como hongos las universidades chiringuito sin m&iacute;nimos est&aacute;ndares de calidad ni ning&uacute;n af&aacute;n investigador. Ya son 15 las universidades privadas madrile&ntilde;as, por seis p&uacute;blicas; en toda Espa&ntilde;a hay 50 universidades p&uacute;blicas y 47 privadas. En 2025 en Madrid, ya se matricularon m&aacute;s estudiantes de Medicina en las privadas, pagando m&aacute;s de 20.000 euros anuales, que en las p&uacute;blicas. Madrid es la comunidad con el profesorado peor pagado, con las matr&iacute;culas m&aacute;s altas, con menos becas por estudiante y de las que menos invierte en educaci&oacute;n por habitante. Y todo eso en la comunidad m&aacute;s rica de Espa&ntilde;a y la que enarbola la defensa de la cultura occidental mientras desprecia a sus verdaderos custodios. El acceso p&uacute;blico y universal al conocimiento es uno de los pilares de las sociedades libres, y no se puede defender la libertad sin defender la universidad p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez aprobado el plan de financiaci&oacute;n plurianual y ca&iacute;da en desgracia la Ley de Ense&ntilde;anzas Superiores, Universidades y Ciencia de la Comunidad de Madrid (LESUC) elaborada por el clan &ldquo;pocholo&rdquo; y que supon&iacute;a una mercantilizaci&oacute;n extrema de la ense&ntilde;anza superior en Madrid, queda pendiente poner coto a los chiringuitos disfrazados de universidad privada tan del agrado del gobierno madrile&ntilde;o. Junto a la privatizaci&oacute;n de la sanidad y la especulaci&oacute;n inmobiliaria, las universidades privadas han contribuido a la creaci&oacute;n de un Madrid de dos velocidades, caracterizado por la desigualdad, el pelotazo y el rentismo. El PP ha sido el partido que m&aacute;s ha contribuido a liquidar el paradigma meritocr&aacute;tico que tanto defiende de boquilla. Gracias a la acci&oacute;n de los gobiernos de las CCAA, la educaci&oacute;n privada es un negocio que, en Espa&ntilde;a, mueve 20.000 millones de euros al a&ntilde;o. Se ha fomentado la entrada de fondos de inversi&oacute;n en las entidades privadas que ofertan carreras universitarias y m&aacute;steres mientras se castigaba a la universidad p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un momento de transformaci&oacute;n profunda y acelerada de la forma en la que se accede al conocimiento, hay que fortalecer el papel de la universidad p&uacute;blica, depositaria del conocimiento, espacio de innovaci&oacute;n y de pensamiento cr&iacute;tico, motor del progreso econ&oacute;mico y social y factor esencial para la igualdad de los ciudadanos. Una universidad no es una extensi&oacute;n de la empresa ni una m&aacute;quina expendedora de t&iacute;tulos para los hijos de las familias pudientes. Si lo convertimos en eso, estaremos condenados a que otra generaci&oacute;n de pocholos decida el futuro de nuestros hijos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/universidad-publica-defender-alma-mater_129_13037586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 22:19:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/39c2fcf9-271d-467d-aed5-6ed8e93e1cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7768093" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/39c2fcf9-271d-467d-aed5-6ed8e93e1cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7768093" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Universidad pública: defender nuestra alma mater]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/39c2fcf9-271d-467d-aed5-6ed8e93e1cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidades públicas,Universidades privadas,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tienes 50? Los olvidados del debate generacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tienes-50-olvidados-debate-generacional_129_13029667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92e3c67c-0b1e-442d-95a4-05b5db526a07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1887y1320.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tienes 50? Los olvidados del debate generacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que hoy rondan los 50 no son ni jóvenes ni viejos, ni boomers ni zetas, ni grandes tenedores de vivienda ni destinatarios de las promesas electorales para jóvenes. Es la generación más afectada por el edadismo y la que contempla con más preocupación el auge del fascismo. Al menos, que alguien les dedique un libro</p></div><p class="article-text">
        Pensemos, aunque sea para variar, en un ciudadano de 50 a&ntilde;os. Es posible que est&eacute; cuidando, al mismo tiempo, de sus hijos y de sus padres, ya consciente de los sue&ntilde;os y planes que nunca se cumplir&aacute;n, con los primeros achaques de salud (si tiene suerte de estar sano), y con m&aacute;s de un lustro por delante para la jubilaci&oacute;n, suficiente para temer pertenecer a la primera generaci&oacute;n que no percibir&aacute; la pensi&oacute;n. Si ha pasado por un divorcio, quiz&aacute; tenga que volver a compartir piso, y si se ha quedado en paro, se mentaliza para asumir la posibilidad de no reincorporarse al mercado laboral o de hacerlo en condiciones precarias: m&aacute;s del 35% de los mayores de 50 a&ntilde;os tiene un contrato temporal, un porcentaje m&aacute;s alto que los candidatos m&aacute;s j&oacute;venes. Es posible que est&eacute; preparando una oposici&oacute;n, a su edad, porque la presencia de los de 50 en las academias de opositores se ha cuatriplicado desde 2019, pasando del 5% al 18% en 2025, y aprobar una oposici&oacute;n ya no es solo una expectativa de futuro, sino un salvavidas ante la precariedad laboral y la incertidumbre de un sector privado en el que hay tanta obsesi&oacute;n por la juventud como por la IA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos problemas lo sufrir&aacute; el ciudadano o la ciudadana de 50 en silencio, porque de esta generaci&oacute;n no se habla en ninguna tertulia y ning&uacute;n polit&oacute;logo le dedica un libro. &iquest;Qu&eacute; digo un libro? Ni un m&iacute;sero cap&iacute;tulo: todo el protagonismo se lo llevan los boomers de la vida ca&ntilde;&oacute;n y los j&oacute;venes que se est&aacute;n volviendo fachas y rechazan el feminismo. Y uno o una, con 50, ni jubilado ni facha, es el olvidado de todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: ni ayuda para la vivienda ni cheque cultural ni viajes gratis en transporte p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta reciente de 30 pa&iacute;ses realizada por Ipsos encuentra que el 31% de la generaci&oacute;n X, esto es, los que rondan los 50, dicen que &ldquo;no son muy felices&rdquo; o &ldquo;no est&aacute;n contentos en absoluto&rdquo;, un porcentaje mucho m&aacute;s alto que los de cualquier otra generaci&oacute;n. En el auge de sus carreras, los que hoy tienen 50 sufrieron la crisis financiera de 2008 y el austericidio posterior, pero se ha instalado el relato colectivo de que solo a los de 30 les afecta la crisis del Estado del bienestar. Qui&eacute;n pillara los 30, piensan muchos de 50, para poder quejarse de la desaparici&oacute;n de la clase media y echar la culpa de la aver&iacute;a del ascensor social a sus padres, en lugar de acompa&ntilde;arles a las revisiones m&eacute;dicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hablemos ya de propiedad de la vivienda, el s&iacute;mbolo de todos los agravios intergeneracionales. Aunque ni todos los boomers tienen dos o tres casas ni todos los Z viven en zulos a precios de caviar, la realidad es que todos los estudios dicen que uno de 50 tiene pr&aacute;cticamente las mismas posibilidades de poseer una casa que uno de 30, porque la disminuci&oacute;n en las tasas de propiedad de vivienda se produjo precisamente en esa generaci&oacute;n. Algunos son propietarios a medias con su pareja y otros siguen viviendo de alquiler, pero con crecientes dificultades para poder pagarlo. &iquest;Se acuerda alguien de ellos cuando se habla de vivienda protegida? Como se puede ver en Alicante, es m&aacute;s f&aacute;cil que varios hermanos adolescentes (si su familia milita en el PP) sean adjudicatarios de vivienda p&uacute;blica que uno de 50.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debate generacional es una trampa que acalla los problemas de desigualdad, el deterioro del estado del bienestar, el auge del individualismo y el rentismo, la codicia de unos pocos que arruina el futuro de la mayor&iacute;a. Pero si vamos a tener este debate, recordemos a los que hoy rondan los 50, ni j&oacute;venes ni viejos, ni boomers ni zetas, ni grandes tenedores de vivienda ni destinatarios de las promesas electorales para j&oacute;venes. La generaci&oacute;n m&aacute;s afectada por el edadismo y la que contempla con m&aacute;s preocupaci&oacute;n el auge del fascismo. Al menos, que alguien les dedique un libro.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tienes-50-olvidados-debate-generacional_129_13029667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92e3c67c-0b1e-442d-95a4-05b5db526a07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1887y1320.jpg" length="3158747" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92e3c67c-0b1e-442d-95a4-05b5db526a07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1887y1320.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3158747" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Tienes 50? Los olvidados del debate generacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92e3c67c-0b1e-442d-95a4-05b5db526a07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1887y1320.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
