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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raquel Marcos Oliva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raquel-marcos-oliva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raquel Marcos Oliva]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La derecha que necesitamos no es la que tenemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-necesitamos-no_129_13154093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b04038f6-f573-4874-9c36-a3887f18ecee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La derecha que necesitamos no es la que tenemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que le conocen dicen que a Feijóo le gusta ir a mesa puesta. Él llegó a Madrid para gobernar España y su escasa firmeza ideológica permitió los primeros pactos con Vox que malograron su objetivo principal. Ahora vuelve a repetir error, con un Vox más fuerte que entonces</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; hablamos cuando hablamos de derecha? &iquest;Podemos meter en el mismo saco a liberales, ultraliberales, anarcocapitalistas, democristianos, fascistas, populistas, nacionalistas, conservadores, tradicionalistas? Para Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, l&iacute;der del Partido Popular, la respuesta es: todo vale. Todo vale para llegar a La Moncloa, se entiende.
    </p><p class="article-text">
        El liberalismo que parece defender nunca ha sido mayoritario en la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica. &ldquo;La derecha es, fundamentalmente, un pensamiento y una acci&oacute;n reactivas que se oponen a la izquierda&rdquo;, cuenta el historiador Antonio Rivera, autor de Historia de las derechas en Espa&ntilde;a. Fraga fue el primero en liderar una derecha patria de corte conservador y con sitio para los restos y las estructuras del franquismo y los nacionalismos se hicieron fuertes en Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a, al margen de ese movimiento. Aznar unific&oacute; y ampli&oacute; el espacio conservador, engull&oacute; el supuesto espacio de centro y marc&oacute; el camino futuro: neoliberalismo duro y crudo imitando a Margaret Thatcher en lo econ&oacute;mico, nacionalismo conservador espa&ntilde;ol y muy espa&ntilde;ol en lo ideol&oacute;gico. Rajoy sigui&oacute; esta pauta, con la particularidad personal de dejar que todo se pudra, desde el proceso catal&aacute;n a la polic&iacute;a patri&oacute;tica. Pablo Casado lleg&oacute; con ganas de regeneraci&oacute;n pero no fue eficaz antes de que sus compa&ntilde;eros le tiraran por la ventana &mdash;metaf&oacute;ricamente&mdash;. Y aqu&iacute; lleg&oacute; Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, el gestor, para hablar de derecha sensata y moderada sustentada en un s&oacute;lido entramado medi&aacute;tico, econ&oacute;mico y judicial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que le conocen dicen que a Feij&oacute;o le gusta ir a mesa puesta. &Eacute;l lleg&oacute; a Madrid para gobernar Espa&ntilde;a y su escasa firmeza ideol&oacute;gica permiti&oacute; los primeros pactos con Vox que malograron su objetivo principal. Ahora vuelve a repetir error, con un Vox m&aacute;s fuerte que entonces pero que est&aacute; frenando su ascenso, y est&aacute; tocado por la crisis interna y la ca&iacute;da de uno de sus principales tutores y financiadores, Viktor Orb&aacute;n. Con este panorama, la derecha de Feij&oacute;o, que no cuenta con activos genuinamente liberales y que vive del antisanchismo (una alternativa a la contra, destructiva, enemiga del apaciguamiento entre adversarios pol&iacute;ticos) ha decidido doblar la apuesta: m&aacute;s Vox y m&aacute;s t&oacute;picos del populismo m&aacute;s reaccionario: rechazo a la inmigraci&oacute;n, unidad de la patria, los espa&ntilde;oles primero y desregularizaci&oacute;n al estilo motosierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace falta repetir que el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; es racista e ilegal. Discriminar por sus or&iacute;genes a personas que viven en Espa&ntilde;a legalmente, que contribuyen a la riqueza del pa&iacute;s y pagan sus impuestos a la hora del reparto de ayudas sociales es establecer una sociedad de castas, con ciudadanos de primera y de segunda. Ante esta situaci&oacute;n hay que apelar a la izquierda pero tambi&eacute;n a la derecha, a esa supuesta derecha liberal, a la derecha democristiana de principios humanistas, a la derecha con ideolog&iacute;a y valores, no solo con ambici&oacute;n pol&iacute;tica, a la derecha que tiene m&aacute;s ideas en la cabeza que bajar impuestos y aplicar con mano dura la ley y el orden. Y eso es imposible dentro del Partido Popular de Feij&oacute;o. El l&iacute;der del PP ha decidido pasar por encima hasta de la dignidad humana en su tortuoso y cada vez menos edificante camino a la Moncloa. Y ha demostrado que la derecha que representa no tiene una idea clara ni del pa&iacute;s ni del mundo que nos rodea, y por eso, ha decido subcontratar la ideolog&iacute;a al partido de Santiago Abascal. Espa&ntilde;a, no hace falta decirlo, puede vivir sin S&aacute;nchez, pero ser&aacute; mucho peor gobernada por una derecha autoritaria, iliberal y antihumanista que, adem&aacute;s, no entiende los retos humanos, geopol&iacute;ticos, tecnol&oacute;gicos y econ&oacute;micos que tenemos por delante. Y esa, desgraciadamente, es la derecha de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-necesitamos-no_129_13154093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 19:34:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La derecha que necesitamos no es la que tenemos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El matón de Vox tiene un plan (y funciona) ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maton-vox-plan-funciona_129_13146003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cecd4426-34ea-435b-8930-8cdc8ae08eeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El matón de Vox tiene un plan (y funciona) "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estas estamos: hablando de la actitud deleznable de un diputado y evitando el debate sobre el difícil momento del partido de Santiago Abascal, marcado por las críticas de exdirigentes, la financiación opaca del partido, su falta de experiencia de gobierno y la caída de uno de sus principales apoyos internacionales, Viktor Orbán</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica populista, desde Orb&aacute;n hasta Trump, se ha construido a partir de una combinaci&oacute;n de nativismo, intolerancia, grandiosidad y un discurso grosero y mat&oacute;n que persigue, entre otros objetivos, intimidar al adversario y captar el voto emocional. El diputado de Vox Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez &ndash;juez en excedencia, catedr&aacute;tico universitario y letrado del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, ah&iacute; es nada&ndash; nos ha regalado esta semana un ejemplo pr&aacute;ctico, cuando se encaram&oacute; al estrado del Congreso donde est&aacute; la Mesa y, despu&eacute;s de increpar a una de las letradas de la C&aacute;mara, se encar&oacute; con el vicepresidente G&oacute;mez de Celis, que, ya pasado el trance violento, confes&oacute; que lleg&oacute; a pensar que el ilustre voxero le iba a atizar. No es la primera vez que Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez la l&iacute;a en el Congreso: en septiembre de 2021, durante un debate sobre el aborto, llam&oacute; &ldquo;bruja&rdquo; a la diputada socialista Laura Berja y tambi&eacute;n fue expulsado del hemiciclo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El deterioro de la cortes&iacute;a parlamentaria es un hecho ya consumado con implicaciones &eacute;ticas y est&eacute;ticas y refleja algo m&aacute;s que la p&eacute;rdida de cordialidad y juego limpio entre adversarios. Hay una estrategia detr&aacute;s. Por decirlo de alguna manera: el mat&oacute;n grosero de Vox tiene un plan. Se quiere mostrar como audaz y desafiante ante sus seguidores y votantes, muchos de los cuales escogen la papeleta de Vox no porque est&eacute;n de acuerdo con su programa electoral, del que solo conocen tres lemas, sino por puro y simple cabreo, que tiene tanto causas reales como inducidas e imaginadas. El voto del cabreo necesita aspavientos, confrontaci&oacute;n, insultos e intimidaci&oacute;n para mantenerse vivo y en forma hasta que lo reciban las urnas. El diputado de Vox muestra a sus votantes que hace y dice lo que le da gana, se convierte en representante y catalizador de emociones y actitudes falsamente libres y alimenta el voto antisistema que necesita para crecer. La intimidaci&oacute;n es tambi&eacute;n una exhibici&oacute;n de fuerza y poder y como explica Pierre Rosanvallon en su libro El siglo del populismo, estas actitudes impactan no solo por su vulgaridad (apreciada por sus seguidores), sino que incitan de manera sistem&aacute;tica e in&eacute;dita a la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque el com&uacute;n de los espa&ntilde;oles, ya sea de derechas o de izquierdas, rechace la actitud chulesca de Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez, lo cierto es que activa palancas en el terreno de las emociones, actuando del mismo modo que lemas tan deplorables como Que te vote Txapote, Me gusta la fruta o los insultos al presidente del gobierno que se escuchan en estadios o m&iacute;tines. Estas actitudes sustituyen al discurso pol&iacute;tico y tienen un gran recorrido medi&aacute;tico (como prueba esta misma columna). Es lo que el te&oacute;rico franc&eacute;s Christian Salmon llam&oacute; la era del &ldquo;clash&rdquo;, la abolici&oacute;n de la pol&iacute;tica basada en narrativas estructuradas y su sustituci&oacute;n por una pol&iacute;tica dominada por el enfrentamiento, el impacto moment&aacute;neo y la ausencia de relato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas estamos: hablando de la actitud deleznable de un diputado y evitando el debate sobre el dif&iacute;cil momento que est&aacute; pasando el partido de Santiago Abascal, marcado por las cr&iacute;ticas de exdirigentes, la financiaci&oacute;n opaca del partido, su falta de experiencia de gobierno y la ca&iacute;da de uno de sus principales apoyos internacionales, Viktor Orb&aacute;n. Las salidas de tono y groser&iacute;as de Vox tambi&eacute;n nos quitan tiempo para hablar sobre el bien com&uacute;n, algo que exige mucho m&aacute;s esfuerzo creativo y mayor compromiso ideol&oacute;gico, y nos instalan en una negatividad an&iacute;mica que fomenta la desconfianza ciudadana e impide que nos pongamos de acuerdo para construir una sociedad digna. Por cierto, el PP se ha negado a condenar el comportamiento de Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez: acord&eacute;monos de esto cuando nos toque meter la papeleta en la urna.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maton-vox-plan-funciona_129_13146003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El matón de Vox tiene un plan (y funciona) ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y qué es Occidente, Feijóo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/occidente-feijoo_129_13135910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fb61c78-a6fe-4e45-8711-fbe9eb19fea5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y qué es Occidente, Feijóo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es difícil de entender que entre España y EEUU e Israel, el PP elija posicionarse del lado de la administraciones de Trump y de Netanyahu. Lo es desde un punto de vista moral pero también estratégico</p></div><p class="article-text">
        En ajedrez se llama zugzwang (del alem&aacute;n zug, jugada, y zwang, obligaci&oacute;n) a una posici&oacute;n del juego en la que uno de los jugadores ha de mover pieza, pero cualquier movimiento solo empeora su situaci&oacute;n, acerc&aacute;ndole a un inexorable jaque. Esto es lo que le ocurre al PP en el actual tablero de la pol&iacute;tica internacional, y sus explicaciones de c&oacute;mo concibe las relaciones de Espa&ntilde;a con Israel y EEUU. Quiz&aacute; por esa impotencia t&aacute;ctica, los dirigentes del principal partido de la oposici&oacute;n han decidido comportarse como la paloma del dicho y revolotear sobre el tablero para acabar haciendo lo que hizo una representante de esta especie sobre la cabeza de Almeida. Un ejemplo claro es el movimiento que ha perpetrado esta semana Ester Mu&ntilde;oz al hablar del soldado espa&ntilde;ol retenido por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en L&iacute;bano: para no criticar a Israel ha acabado confesando sus encontronazos con la Guardia Civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de entender que entre Espa&ntilde;a y EEUU e Israel, el PP elija posicionarse del lado de la administraciones de Trump y de Netanyahu. Lo es desde un punto de vista moral pero tambi&eacute;n estrat&eacute;gico: una gran mayor&iacute;a de ciudadanos espa&ntilde;oles (81%) ven en Donald Trump la mayor amenaza para la paz mundial, ligeramente por encima de Vlad&iacute;mir Putin (79,3%) y ambos seguidos del primer ministro israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu (71,2%), seg&uacute;n una reciente encuesta de 40dB. Feij&oacute;o no sale del sanchismo y esa miop&iacute;a inoperable ha conseguido que calibre mal su posici&oacute;n con la guerra de Ir&aacute;n desde el principio, contagiado por el entusiasmo tramposo de la intervenci&oacute;n en Venezuela y su ansiedad por no perder m&aacute;s votos ante los de Abascal. El paso del tiempo, la constataci&oacute;n de que EEUU no ten&iacute;a una estrategia clara que culminara su agresi&oacute;n y las amenazas de Trump de borrar una civilizaci&oacute;n entera han situado definitivamente a Feij&oacute;o en territorio enemigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, al l&iacute;der de la oposici&oacute;n&nbsp;ya no le queda movimiento bueno, as&iacute; que nos lanza cr&iacute;pticos tuits gallegos en los que no nombra ni critica a nadie, pero nos advierte de que Occidente no esto. &iquest;Y qu&eacute; es Occidente para usted?, le podr&iacute;amos preguntar si quisi&eacute;ramos meterle en un brete, pero a estas alturas nos da pereza escuchar su respuesta. Trump ha conseguido que los europeos pensemos que es el l&iacute;der m&aacute;s peligroso, codicioso y narcisista del planeta, pero a&uacute;n conservamos cierta querencia por el v&iacute;nculo atlantista que va m&aacute;s all&aacute; de los mezquinos intereses de su actual presidente. Feij&oacute;o ni siquiera ha sabido jugar esa baza porque ya no distingue a Pedro S&aacute;nchez de Espa&ntilde;a ni a Espa&ntilde;a de sus ambiciones de llegar a la Moncloa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio en la percepci&oacute;n de Israel es todav&iacute;a m&aacute;s profundo, porque es el estado que nos dice que no hay soluciones que no sean violentas y que la existencia de algunos pa&iacute;ses (no gobiernos, no grupos terroristas) y sus ciudadanos es incompatible con la suya, y por extensi&oacute;n, la nuestra. Eso es tanto como decirnos que las soluciones no existen y la paz es imposible. Henryk Erlich, socialista jud&iacute;o l&iacute;der del Bund, lo explic&oacute; en el peri&oacute;dico yiddish Di Tsukunft en octubre de 1938: &ldquo;A lo largo de los a&ntilde;os, el sionismo se ha convertido en un aliado abierto de nuestro enemigo mortal: el antisemitismo. De hecho, el sionismo siempre ha obtenido su alimento espiritual de las persecuciones sufridas por la poblaci&oacute;n jud&iacute;a y, sobre todo, de la reacci&oacute;n pol&iacute;tica. En el transcurso de su existencia, la regla que el sionismo realmente ha aplicado hasta el final es: cuanto m&aacute;s oscuras son las cosas en el mundo, m&aacute;s brillantes son para el sionismo; cuanto peores son las cosas para los jud&iacute;os, mejores son para el sionismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o no ha sabido medir el distanciamiento de los espa&ntilde;oles de Trump y Netanyahu: hay amores y desamores que nos siguen uniendo, a pesar de la supuesta polarizaci&oacute;n: somos europe&iacute;stas, pacifistas, defensores de los derechos humanos y del derecho internacional. Estamos en contra del exterminio masivo de otros seres humanos, a pesar de los esfuerzos de Abascal en su b&uacute;squeda de chivos expiatorios. La ceguera de Feij&oacute;o es a&uacute;n m&aacute;s grave porque ha asumido en primera persona la gesti&oacute;n de la pol&iacute;tica internacional, olvidando que su partido ha contado tradicionalmente con excelentes diplom&aacute;ticos que le podr&iacute;an ayudar a salir de los charcos en los que se mete. La guerra de Ir&aacute;n ya ha sido y ser&aacute; una cat&aacute;strofe para el mundo, y para ese Occidente al que alude Feij&oacute;o que parece que ya no respeta al ej&eacute;rcito, no escucha al Papa y no sabe qu&eacute; es la patria.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/occidente-feijoo_129_13135910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y qué es Occidente, Feijóo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Guerra en Irán,Israel,Donald Trump,Benjamin Netanyahu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La unión (por sí sola) no hace la fuerza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/union-si-sola-no-fuerza_129_13119474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99ed5633-4a1d-4325-b02f-3a18ab89a5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La unión (por sí sola) no hace la fuerza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La unión de izquierdas que ahora se necesita se debe analizar siempre desde esa situación de urgencia y desde el reconocimiento de los fracasos y debilidades de cada una de las partes para evitar, precisamente, que la alianza sea solo la suma de fracasos y debilidades</p><p class="subtitle">El pacto de última hora de IU y Podemos en Andalucía, una solución de urgencia que no despeja la X de cara a las generales</p></div><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos: las alianzas entre izquierdas para concurrir a elecciones se sellan siempre en momentos de declive. De urgencia. En pleno baj&oacute;n. Si la izquierda estuviera en auge, se dejar&iacute;an las coaliciones para despu&eacute;s, si fuera necesario, sumando lo ya sumado y con atenci&oacute;n a los programas y al famoso peso pol&iacute;tico de cada formaci&oacute;n para entrar en los gobiernos. No estamos en ese escenario. La uni&oacute;n de izquierdas que ahora se necesita se debe analizar siempre desde esa situaci&oacute;n de urgencia y desde el reconocimiento de los fracasos y debilidades de cada una de las partes para evitar, precisamente, que la alianza sea solo la suma de fracasos y debilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil. En tiempo de descuento y en medio de una Semana Santa andaluza particularmente radiante, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/iu-sumar-alcanzan-acuerdo-integrarlo-coalicion-andalucia_1_13117980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IU, Sumar y Podemos alcanzaron un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del 17 de mayo</a>. En ese momento, Juanma Moreno Bonilla se hallaba en pleno marat&oacute;n cofrade, acaparando m&aacute;s protagonismo que el mism&iacute;simo Jesucristo y esquivando, por la v&iacute;a procesionaria, la prohibici&oacute;n de hacer campa&ntilde;a antes de la campa&ntilde;a. Lo suyo s&iacute; que ha sido el milagro de la multiplicaci&oacute;n de los panes y los peces pero en horas de presencia en Canal Sur d&aacute;ndose ba&ntilde;os de masas y golpes de pecho. Su campa&ntilde;a ya est&aacute; hecha: moderaci&oacute;n, estabilidad, gesti&oacute;n y andalucismo morenista. El esc&aacute;ndalo por la gesti&oacute;n de los cribados del c&aacute;ncer de mama y la situaci&oacute;n general de la sanidad, amortizados y olvidados entre vapores de incienso y cirios. A su derecha, por decir algo, Vox no ha visto ni la necesidad de hablar de Andaluc&iacute;a o de esmerarse en la elecci&oacute;n de candidato: Abascal proveer&aacute;, pese a las cr&iacute;ticas de los suyos, que ya no lo son, y los votos que el sevillano Alvise P&eacute;rez rascar&aacute; en su tierra. Todo en su sitio en el flanco derecho e intento de recolocaci&oacute;n en el izquierdo a la izquierda de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero, que esta semana parec&iacute;a tentada de entonar un &ldquo;virgencita, que me quede como estoy&rdquo; ante la Macarena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trazado el contexto, hay que admitir que la alianza de IU, Sumar y Podemos en Andaluc&iacute;a solo pareci&oacute; entusiasmar a Gabriel Rufi&aacute;n, que la salud&oacute; con un &iexcl;Bravo! en redes sociales. Ni media hora hab&iacute;a pasado del cierre del acuerdo y la militancia de unos y otros ya lo estaba celebrando por la espa&ntilde;ola v&iacute;a de &ldquo;cuerpo a tierra, que vienen los m&iacute;os&rdquo;. El acuerdo contempla que Podemos encabece la lista de la coalici&oacute;n en Ja&eacute;n y ocupe el n&uacute;mero dos en Sevilla, plazas que no obtuvieron representaci&oacute;n de Por Andaluc&iacute;a en las pasadas elecciones. IU encabeza las listas de Sevilla, M&aacute;laga, Granada, C&oacute;rdoba y Almer&iacute;a; Sumar, la de C&aacute;diz, e Iniciativa del Pueblo Andaluz, la de Huelva. Podemos y sus militantes se quejan de que el peso pol&iacute;tico del partido era superior a este reparto de listas y en IU y Sumar les recuerdan que se apuntan a &uacute;ltima hora a la coalici&oacute;n porque se est&aacute;n convirtiendo en un partido marginal en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de quedar por debajo del 1% en las elecciones de Arag&oacute;n y Castilla y Le&oacute;n. Un a&ntilde;o de pu&ntilde;aladas, desplantes y desacuerdos no se arregla con un acuerdo puntual y tampoco ante la evidencia de que ser l&iacute;der de un espacio a costa de desgastar ese espacio solo conduce a la irrelevancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos a tiempo. Como he escrito al inicio, todos los frentes populares surgen de momentos de necesidad, pero es imprescindible que entre los partidos que lo forman exista lealtad y confianza, aunque se mantengan diferencias importantes. Una coalici&oacute;n no puede ser un choque de purezas, sino la suspensi&oacute;n de toda pureza para conseguir un objetivo m&aacute;s importante, en este caso, el bienestar social y material del pueblo andaluz. Para eso hay que supeditar la pol&iacute;tica institucional, el reparto de listas, cargos, dinero y asesores, a una pol&iacute;tica social progresista, que evite que Andaluc&iacute;a tenga un gobierno reaccionario e involucionista que termine de desmantelar los servicios p&uacute;blicos, y muy especialmente la ya maltrecha sanidad andaluza. Si despu&eacute;s de la resaca negociadora, la coalici&oacute;n no se pone a trabajar &uacute;nicamente para movilizar el voto con el objetivo de implantar un programa progresista, la uni&oacute;n no servir&aacute; de nada. El 1 de mayo comienza la campa&ntilde;a andaluza: a partir de ese d&iacute;a, solo cabe hablar de Andaluc&iacute;a, de los andaluces y de c&oacute;mo mejorar su vida. Despu&eacute;s, tocar&aacute; ver si es factible y deseable una plataforma nacional que corte el paso a la ultraderecha. Desde la asunci&oacute;n de la realidad de la izquierda y la voluntad sincera de servir (para algo) a los espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/union-si-sola-no-fuerza_129_13119474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La unión (por sí sola) no hace la fuerza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Andalucía,IU - Izquierda Unida,Sumar,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del país de los propietarios al país de los especuladores ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-propietarios-pais-especuladores_129_13110346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07495043-55aa-45a3-b3aa-cfdf05619543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del país de los propietarios al país de los especuladores "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La noticia de que el Ministerio de  Consumo haya enviado una comunicación a 13 grandes inmobiliarias y fondos de inversión, que concentran más de 100.000 viviendas en España, para recordarles su obligación de prorrogar contratos de alquiler en los supuestos que marca el decreto ley ilustra muy bien este cambio social</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es y ha sido un pa&iacute;s de propietarios. La falta de un parque p&uacute;blico de vivienda en alquiler, el acceso al cr&eacute;dito en los a&ntilde;os anteriores a la crisis financiera de 2008 y una cultura extendida de que alquilar es tirar el dinero y que ha vinculado la emancipaci&oacute;n y el matrimonio con firmar una hipoteca han favorecido que la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles quieran ser, y la mayor&iacute;a lo son, due&ntilde;os de la casa que habitan. Sin embargo, la especulaci&oacute;n feroz de la vivienda ha provocado, por un lado, la entrada masiva de fondos de inversi&oacute;n extranjeros en el mercado inmobiliario espa&ntilde;ol y el surgimiento de una nueva clase social, el rentista, ciudadanos que se enriquecen acumulando propiedades y extrayendo riqueza a trav&eacute;s del alquiler de otros ciudadanos en situaci&oacute;n menos favorable, esto es, los que no pueden comprarse una casa. La desigualdad en Espa&ntilde;a est&aacute; creciendo precisamente a trav&eacute;s de la brecha patrimonial: el trabajo o el emprendimiento han perdido fuerza para escalar socialmente, y es mucho m&aacute;s lucrativo y menos esforzado hacerlo a trav&eacute;s de la acumulaci&oacute;n de viviendas y que sean los inquilinos los que trabajen para el casero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia de que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 haya enviado una comunicaci&oacute;n a 13 grandes inmobiliarias y fondos de inversi&oacute;n, que concentran m&aacute;s de 100.000 viviendas en Espa&ntilde;a, para recordarles su obligaci&oacute;n de prorrogar contratos de alquiler en los supuestos que marca el decreto ley ilustra muy bien este cambio social. Cien mil viviendas en 13 manos. Dir&aacute;n ustedes que son fondos de inversi&oacute;n e inmobiliarias que representan a miles de inversionistas pero el dato sigue siendo escandaloso, ya que dibuja un panorama desolador de la vivienda, que ya no es un bien social ni un derecho ni la condici&oacute;n necesaria para una vida digna: es mero objeto de especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Echemos la vista atr&aacute;s. En 2006, Espa&ntilde;a contaba con algo m&aacute;s de 20 millones de bienes inmuebles urbanos; en 2025, hay casi 29 millones. En 2006, el 80,7% de los hogares ten&iacute;a su vivienda habitual en propiedad, en 2025, esa cifra ha ca&iacute;do hasta el 72%. En 2006, el 67% de los propietarios solo pose&iacute;a una vivienda; en 2025, esa cifra ha bajado al 53% y, sin embargo, los que tienen de dos a cinco inmuebles han pasado del 31% al 42%, los que poseen de seis a 10 han subido del 1,7% al 4,3% y los que superan la decena llegan hasta el 1,1%, la cifra m&aacute;s alta alcanzada hist&oacute;ricamente en Espa&ntilde;a en grandes tenedores de vivienda. Crucen los datos y ver&aacute;n que cada a&ntilde;o que pasa hay m&aacute;s viviendas en menos manos, que la clase rentista ha subido como la espuma y que el tercio de la poblaci&oacute;n que no es propietaria son los grandes perdedores de la Espa&ntilde;a especuladora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la falta de parque p&uacute;blico de vivienda, en propiedad y, sobre todo, en alquiler, es una de las causas de este disparate que vivimos de subida fren&eacute;tica de los precios. La construcci&oacute;n de vivienda protegida se desplom&oacute; un 23% en 2025, con Madrid como la comunidad que aglutina el grueso del descenso, seguida por Comunidad Valenciana, Pa&iacute;s Vasco, Castilla y Le&oacute;n y Baleares. El esc&aacute;ndalo en la adjudicaci&oacute;n de pisos protegidos en Alicante a afines a altos cargos al PP es solo una peque&ntilde;a parte del proceso de privatizaci&oacute;n de la vivienda p&uacute;blica en algunas comunidades, especialmente Madrid y la Comunidad Valenciana, con descalificaciones masivas de viviendas de protecci&oacute;n oficial (VPO), la p&eacute;rdida de suelo p&uacute;blico y adjudicaciones sin control.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de debatir si hay que construir m&aacute;s pero los que abogan por esta &uacute;nica soluci&oacute;n milagro olvidan que hay muchos interesados con hacerse con inmuebles espa&ntilde;oles, y no precisamente para vivir en ellos. Esa demanda especulativa absorber&aacute; buena parte de la vivienda que salga al mercado. Para explicarlo brevemente: es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que adquiera vivienda nueva el que ya tiene cinco que el que no tiene ninguna. Uno de los mantras m&aacute;s est&uacute;pidos que cuenta a&uacute;n con gran predicamento es que el mercado se regula solo. Si la rentabilidad de la vivienda contin&uacute;a creciendo (y a nadie le interesa que su casa pierda valor) o se mantiene estable, aunque se construya m&aacute;s, los fondos de inversi&oacute;n se seguir&aacute;n lanzando sobre ella, y a estos se unen la nueva clase que invierte en casas para asegurarse una renta que no tendr&iacute;an trabajando. Si no se protege la vivienda como bien social esencial y se impide la concentraci&oacute;n de la propiedad, habr&aacute; una creciente parte de la poblaci&oacute;n que ser&aacute; pobre y precaria aunque tenga trabajo, viviendo con la angustia del inquilino y con una posibilidad muy alta de quedarse sin techo en cualquier momento por la codicia de los rentistas y la falta de intervenci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-propietarios-pais-especuladores_129_13110346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del país de los propietarios al país de los especuladores ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida digna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vida-digna_129_13106167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida digna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El lunes se hablará de otras vidas igual de dignas y de otras muertes, la mayoría no queridas ni buscadas con la determinación que tuvo Noelia, y se hará con la misma falta de respeto y la misma ligereza que hemos tenido en sus últimas horas</p></div><p class="article-text">
        Kant distingui&oacute; entre lo que tiene precio y lo que tiene dignidad. Tienen precio aquellas cosas que pueden ser sustituidas por algo equivalente. Lo que no tiene precio y no se puede canjear por nada equivalente, tiene dignidad. Para gran parte de la filosof&iacute;a, solo el hombre, cualquier hombre, posee incondicionalmente esa cualidad de insustituible: cada uno de nosotros somos un fin en s&iacute; mismo y nunca un medio. Por esa noci&oacute;n de dignidad, que es democr&aacute;tica y no depende de nuestra clase social, sexo, patria, religi&oacute;n o raza, esa dignidad que es inviolable aunque se violente cada d&iacute;a y a todas horas, que es irrenunciable aunque nos comportemos de forma indigna, resulta tan dif&iacute;cil zanjar con una opini&oacute;n simple y tajante la eutanasia de Noelia Castillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por lo f&aacute;cil: la falta de respeto que supone convertir la vida y la dignidad de otro en espect&aacute;culo. Una sociedad madura, que sabe que la existencia y la convivencia pac&iacute;fica e igualitaria que nos hemos dado est&aacute; llena de aristas y complejidades, deber&iacute;a ser, al menos, m&aacute;s prudente antes de lanzarse a diseccionar la intimidad y el dolor de los dem&aacute;s para despu&eacute;s imponer sobre ellos nuestros valores morales. Y si damos un paso m&aacute;s all&aacute; de la imprudencia hacia la indecencia, es criminal difundir bulos como la violaci&oacute;n por parte de menores no acompa&ntilde;ados o el tr&aacute;fico de &oacute;rganos, da&ntilde;ando por el camino a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con vidas parecidas a Noelia y a los que deber&iacute;amos proteger o atacando un sistema de donaci&oacute;n que desde hace muchos a&ntilde;os es uno de nuestros motivos de orgullo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es l&iacute;cito preguntarnos si hemos fallado como sociedad, si ha fallado el sistema que deb&iacute;a acompa&ntilde;ar y proteger a Noelia, y mitigar su sufrimiento cuando el da&ntilde;o ya se hab&iacute;a producido, pero no lo es imponer nuestra decisi&oacute;n sobre la suya ampar&aacute;ndonos en su juventud o en que su padecimiento no es mortal. Nuestra buena voluntad o nuestra hipocres&iacute;a se pondr&aacute; a prueba ma&ntilde;ana mismo, cuando tengamos que proteger a alguien que quiera vivir una vida digna y no encuentre la manera de hacerlo sin ayuda, ya sea en Badalona o en Gaza. Una de nuestras desgracias es que nunca nos faltar&aacute; un ser humano que sufre para demostrar que nunca cumplimos nuestras expectativas morales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay algo que Noelia ha demostrado en estos dos a&ntilde;os de periplo ante diferentes tribunales es que su decisi&oacute;n era firme, era consistente y era inamovible. La ley de Eutanasia aprobada en 2021 es garantista, y exige dos solicitudes formales separadas al menos con 15 d&iacute;as, un doble proceso deliberativo con el m&eacute;dico que acompa&ntilde;a a la paciente desde el inicio, informe de un m&eacute;dico independiente y un informe previo favorable de la Comisi&oacute;n de Garant&iacute;a y Evaluaci&oacute;n. No todas las solicitudes se aprueban: se valora que la enfermedad origine sufrimientos f&iacute;sicos o ps&iacute;quicos constantes e insoportables sin posibilidad de alivio y que la persona que los padece y solicite la eutanasia no tenga mermada su capacidad de decisi&oacute;n. Todo eso ha quedado acreditado en varios tribunales, que deber&aacute;n, cuanto antes, dictar jurisprudencia para evitar la intromisi&oacute;n de terceras personas en el ejercicio de nuestros derechos personal&iacute;simos. Porque de eso y de nada m&aacute;s estamos debatiendo: del derecho personal e irrenunciable a decidir sobre la propia vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las decisiones no se toman en el vac&iacute;o, pero saber que habr&iacute;amos tomado otro camino si nuestras circunstancias fueran distintas no invalida el libre albedr&iacute;o ni afecta a nuestra libertad de decisi&oacute;n. Como sociedad podemos trabajar sobre el contexto, para mejorarlo, pero no sobre las decisiones personales, para imponer las nuestras. Noelia ya est&aacute; fuera de nuestro alcance. El lunes se hablar&aacute; de otras vidas igual de dignas y de otras muertes, la mayor&iacute;a no queridas ni buscadas con la determinaci&oacute;n que tuvo Noelia, y se har&aacute; con la misma falta de respeto y la misma ligereza que hemos tenido en sus &uacute;ltimas horas. Un rato de televisi&oacute;n, un misil que asesina a otra familia como en un videojuego y un post en redes sociales para olvidar que cada muerte constituye una p&eacute;rdida y un dolor sin sentido y que nuestro compromiso es con los vivos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vida-digna_129_13106167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 21:30:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida digna]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligroso auge del nacionalismo cristiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/peligroso-auge-nacionalismo-cristiano_129_13087593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16048084-2be8-4703-a922-980fb3f9af3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1186y948.jpg" width="1200" height="675" alt="El peligroso auge del nacionalismo cristiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta de la Comunidad de Madrid es una de las líderes política española que está copiando este marco, con sus alusiones a su hasta ahora inexistente fe y su concepción de España como una nación cristiana que debería ser gobernada como tal</p></div><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que Trump se fotograf&iacute;aba rodeado de l&iacute;deres religiosos evang&eacute;licos que imponen sus manos sobre &eacute;l y declaraba una guerra disfrazada de cruzada, la Conferencia Episcopal advert&iacute;a del emotivismo religioso en su nota &ldquo;Cor ad cor loquitur&rdquo;, el coraz&oacute;n habla al coraz&oacute;n, en la se pronunciaba contra el peligro que supone concebir la fe y la religi&oacute;n como una sucesi&oacute;n de experiencias de impacto (conciertos, misas multitudinarias, procesiones) en una b&uacute;squeda sentimental de emociones religiosas. En EEUU es cada vez m&aacute;s evidente el ascenso de l&iacute;deres religiosos cuyo objetivo es establecer un dominio cristiano y blanco sobre la sociedad&nbsp;y el gobierno. En Espa&ntilde;a, la iglesia cat&oacute;lica act&uacute;a de contrapeso de estos movimientos evang&eacute;licos muy populares en todo el continente americano, lo que impide que tengan &eacute;xito iglesias como Mercy Culture y su brazo pol&iacute;tico For Liberty &amp; Justice, de gran influencia en el conservadurismo estadounidense. Sin embargo, la popularidad de los retiros de Effet&aacute; o Ema&uacute;s o de los conciertos de Hakuna, y su acercamiento a l&iacute;deres pol&iacute;ticos como Isabel D&iacute;az Ayuso, han provocado la respuesta de los obispos espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su libro de 2005, <em>Holy tears, weeping in the religious imagination</em> (<em>L&aacute;grimas sagrados, el llanto en la imaginaci&oacute;n religiosa</em>) Kimberly Christine Patton y John Stratton Hawley exploran el poder de las l&aacute;grimas y el emotivismo religioso tanto en la vida espiritual como en la p&uacute;blica: &ldquo;Las l&aacute;grimas son veh&iacute;culos de sentimientos demasiado profundos para el lenguaje: el dolor del exilio, la luz del &eacute;xtasis, el peso de la memoria, la herida de la empat&iacute;a. Las l&aacute;grimas asociadas a la religi&oacute;n resisten el proceso intelectual abstracto, son guardianas de una emoci&oacute;n que elude un cierto rango de normalidad&rdquo;. Emil Cioran, pensador atormentado y sarc&aacute;stico, habl&oacute; del llanto y de la emotividad religiosa en &ldquo;L&aacute;grimas y santos&rdquo;, una obra escrita entre 1936 y 1937, mientras era profesor de Filosof&iacute;a y L&oacute;gica en un instituto de la ciudad rumana de Brasov, y que puede leer a la luz de la influencia creciente del nacionalismo cristiano en la administraci&oacute;n Trump. &ldquo;La vida no es sino una constante crisis religiosa, superficial en los creyentes, perturbadora en los que dudan&rdquo;, escribe Cioran, que ataca a los enviados de Dios: &ldquo;Todo habr&iacute;a sido mejor sin los santos. Nos habr&iacute;amos ocupado cada quien de lo suyo y estar&iacute;amos contentos con nuestras imperfecciones. Su presencia, en cambio, provoca complejos de inferioridad, desprecio y envidias in&uacute;tiles. El mundo de los santos es un veneno celestial&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;veneno celestial&rdquo; del que habla Cioran resume un fen&oacute;meno que pasamos por alto cuando analizamos el &eacute;xito de Donald Trump: la creciente prominencia de las iglesias hiperpolitizadas como Mercy Culture, que se han convertido en un poder clave dentro de la coalici&oacute;n maga. En comparaci&oacute;n con la iglesia cat&oacute;lica tradicional y el Vaticano, la cohorte de pastores, influencers y autodenominados profetas que imponen sus manos sobre Trump ofrecen una versi&oacute;n de la fe que es a la vez m&aacute;s m&iacute;stica, m&aacute;s emotiva y m&aacute;s militarista, con una clara ret&oacute;rica pol&iacute;tica de apoyo al nacionalismo blanco. La influencia sobre las nuevas generaciones crece, y la presidenta de la Comunidad de Madrid es una de las l&iacute;deres pol&iacute;tica espa&ntilde;ola que est&aacute; copiando este marco, con sus alusiones a su hasta ahora inexistente fe y su concepci&oacute;n de Espa&ntilde;a como una naci&oacute;n cristiana que deber&iacute;a ser gobernada como tal. En este momento de Guerra Santa que estamos viviendo, Netanyahu alude a Jesucristo para advertir de que no tiene ventaja sobre Genghis Khan: &ldquo;Si eres suficientemente fuerte, suficientemente implacable y suficientemente poderoso, el mal vencer&aacute; al bien. La agresi&oacute;n vencer&aacute; a la moderaci&oacute;n&rdquo;, dijo, para luego explicar que la moral no basta para ser bueno y justo, lo que fue acompa&ntilde;ado en redes sociales de memes en los que Jesucristo aparec&iacute;a armado y vestido como un soldado del ej&eacute;rcito israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El fervor pretendidamente religioso se ha completado con el gur&uacute; tecnol&oacute;gico y empresario Peter Thiel insinuando en la misma Roma que el Anticristo es todo aquel que se oponga a su ideolog&iacute;a de control y sumisi&oacute;n. El movimiento ultraconservador est&aacute; dejando atr&aacute;s su guerra contra lo woke y se est&aacute; orientando hacia un nacionalismo religioso en el que caracter&iacute;sticas como el antifeminismo se encuadran m&aacute;s en una visi&oacute;n cristiana evang&eacute;lica de la mujer y de la familia, que se extiende hacia el concepto de naci&oacute;n. Los j&oacute;venes espa&ntilde;oles que vibran con Hakuna o pululan de retiro en retiro en busca de un arrebato m&iacute;stico son la avanzadilla de este nacionalismo religioso, ultra y militarista que ya es una realidad en EEUU.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/peligroso-auge-nacionalismo-cristiano_129_13087593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El peligroso auge del nacionalismo cristiano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clubs privados en ciudades a la venta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/clubs-privados-ciudades-venta_129_13068773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f8d12bd-f44f-4464-a601-bef1b9b2c883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3212y961.jpg" width="1200" height="675" alt="Clubs privados en ciudades a la venta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desigualdad nunca ha sido tan acusada en una ciudad acostumbrada a hacer negocios en los bares y asadores de toda la vida. Los ricos cada vez más ricos llenarán los clubes privados y los pobres cada vez más pobres irán migrando hacia la periferia de la periferia de la ciudad</p></div><p class="article-text">
        En 2025, Donald Trump Jr., hijo del presidente de EEUU, fund&oacute; Executive Branch, un club privado ubicado en Washington. Lo hizo junto a otros ultrarricos del entorno de la familia Trump, como Zach y Alex Witkoff, hijos de Steve Witkoff, el promotor inmobiliario &iacute;ntimo de Trump y responsable de dise&ntilde;ar y gestionar gran parte de la pol&iacute;tica internacional en Oriente Pr&oacute;ximo junto al yerno del presidente, Jared Kushner. En Washington hay otros tres grandes clubs para &eacute;lites pol&iacute;ticas, financieras y tecnol&oacute;gicas: Ned&rsquo;s Club, Metropolitan Club y Cosmos Club, refugios de ricos e influyentes que quieren relacionarse entre s&iacute; y no ser molestados por la plebe. Los cuatro clubs han crecido en los &uacute;ltimos tiempos, como destaca Diana Kendall, profesora em&eacute;rita de sociolog&iacute;a de la Universidad de Baylor en su libro Members Only: Elite Clubs and the Process of Exclusion (Solo miembros: Clubes de &eacute;lite y el proceso de exclusi&oacute;n), donde explica el auge de un fen&oacute;meno antiguo que ha resurgido gracias a la extrema mercantilizaci&oacute;n de los contactos y la compraventa de influencia que es se&ntilde;a de identidad del rey del trato, Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno, como no pod&iacute;a ser de otra forma, ha impactado de lleno en Madrid, tarde en relaci&oacute;n con otras ciudades europeas como Londres, pero de manera entusiasta y un poco cosmopaleta, que es una de las caracter&iacute;sticas del Madrid de Isabel D&iacute;az Ayuso. Lo aut&eacute;ntico est&aacute; siendo sustituido por lo vendible, por la copia y la capital avanza sin pausa hacia su conversi&oacute;n en un parque tem&aacute;tico, en un Miami de segunda. El malogrado evento Madriluc&iacute;a, que quer&iacute;a llevar a capital un remedo de la Feria de Abril sevillana, y el club del marido de Tamara Falc&oacute; son las dos caras de la misma moneda, la concepci&oacute;n de Madrid como un producto, tal y como explica Pedro Bravo en su libro Antes todo esto era una ciudad. La ciudad, y Madrid es un gran ejemplo, ha dejado de ser una comunidad y el espacio arquitect&oacute;nico y social que la alberga, para convertirse en un producto para inversores y visitantes, ricos, rentistas, expats y turistas que se al&iacute;an para hacerla invivible para sus habitantes, sus aut&eacute;nticos due&ntilde;os, los que hist&oacute;ricamente han construido el imaginario verdadero de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las derivas de esta miamizaci&oacute;n madrile&ntilde;a est&aacute; definida por el crecimiento de expatriados de perfiles socioecon&oacute;micos muy altos que quieren lugares exclusivos para socializar. En los &uacute;ltimos meses se han inaugurado Forbes House y el Club Metr&oacute;polis. A ellos se a&ntilde;aden Vega, el club de Onieva, y Soho House. En Washington todo se mueve alrededor de Donald Trump, cuyos niveles de corrupci&oacute;n y codicia est&aacute;n alcanzando niveles nunca vistos en la ciudad del cabildeo. En Madrid, sin embargo, el dinero lo tienen ahora los extranjeros que poseen y son clientes de inmobiliarias de lujo y centros de bienestar y pr&aacute;ctica del barre, pero que necesitan contactos para moverse entre la aristocracia madrile&ntilde;a, que est&aacute; plagada de pijos en horas bajas o directamente en ca&iacute;da libre. Por eso el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de Los ricos tambi&eacute;n lloran lo ha protagonizado I&ntilde;igo Onieva, marido de Tamara Falc&oacute;. El empresario y pijo ejemplar <a href="https://www.elmundo.es/loc/2026/03/12/69b2fdefe4d4d87a0e8b45aa-video.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo en el peri&oacute;dico El Mundo</a> que no quer&iacute;a que su club privado Vega, supuesto refugio del cayetano espa&ntilde;ol de toda la vida, &ldquo;se convierta en el club de los latinoamericanos&rdquo;. Los latinos con dinero, due&ntilde;os de gran parte del barrio de Salamanca, se han indignado, lo que ha provocado que tanto Onieva como el resto de due&ntilde;os de clubs privados se apresuren a decir que los millonarios latinos son m&aacute;s que bienvenidos.
    </p><p class="article-text">
        De este conflicto entre ricos se deduce una consecuencia para el com&uacute;n de los mortales que residimos en estos momentos en la Villa y Corte: cada vez vamos a ser m&aacute;s pobres y cada vez nos va a resultar m&aacute;s dif&iacute;cil acceder a una vivienda. Y no por guerras generacionales ni por precariedad laboral. Madrid repite en 2026 como la ciudad m&aacute;s atractiva para los grandes patrimonios, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de Barnes City, y tambi&eacute;n la ciudad en la que una peque&ntilde;a parte de la poblaci&oacute;n concentra cada vez m&aacute;s renta. La desigualdad nunca ha sido tan acusada en una ciudad acostumbrada a hacer negocios en los bares y asadores de toda la vida. Los ricos cada vez m&aacute;s ricos llenar&aacute;n los clubes privados y los pobres cada vez m&aacute;s pobres ir&aacute;n migrando hacia la periferia de la periferia de la ciudad. Como explica Pedro Bravo en su libro, las ciudades sirven para encontrarnos, hacer cosas juntos y construir una vida digna y divertida sin necesidad de irnos al extrarradio.&nbsp;Para qu&eacute; sirve Madrid y cualquier otra ciudad no puede responderse construyendo un parque tem&aacute;tico para turistas y una fortaleza exclusiva para ricos en el centro cultural y afectivo de esa urbe. El proceso de desamor de los ciudadanos corrientes con su ciudad de origen o acogida, en este caso Madrid, tiene que ver con la imposibilidad de que personas muy distintas hagamos vida com&uacute;n, negocios juntos, vida juntos, en un espacio que antes era p&uacute;blico y administr&aacute;bamos entre todos y ahora se ha convertido en un club privado solo para ricos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/clubs-privados-ciudades-venta_129_13068773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clubs privados en ciudades a la venta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Donald Trump Jr,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos igualdad en el Madrid de Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/igualdad-madrid-ayuso_129_13049562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1736f06a-f8bc-4e23-9d11-ae862003e0e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos igualdad en el Madrid de Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vuelvo a Madrid, el Madrid de Ayuso, la lideresa que nos insta a pasear solas y borrachas por Kabul, y observo como en ningún otro lugar la derrota del feminismo como narrativa (no como realidad). La presidenta de la Comunidad de Madrid solo apela al feminismo cuando recibe críticas y para atacar a la oposición, y sus votantes la imitan con pasión</p></div><p class="article-text">
        El 8 de marzo de 2018 cay&oacute; en jueves y no fui a trabajar. Aquel d&iacute;a me sum&eacute; a la huelga feminista convocada en toda Espa&ntilde;a: 400 marchas en 200 ciudades y pueblos sacaron a millones de mujeres y hombres a la calle con el lema Si nosotras paramos, se para el mundo. Recuerdo marchar por aquel Madrid de hace 8 a&ntilde;os, en el marzo m&aacute;s feminista de una ciudad que siempre fue alegre y desordenada y acogedora para cualquiera que no encontrara su sitio o quisiera un segundo hogar. El 8M, como el Orgullo, se celebraban a lo grande por gentes muy diversas, porque quedaba por hacer pero nadie dudaba de que hab&iacute;a que hacerlo, y hacerlo todos juntos. Ten&iacute;a aquello hasta un punto marketiniano, porque empresas e instituciones se un&iacute;an con entusiasmo a las reivindicaciones de las mujeres contra la violencia de g&eacute;nero o la brecha salarial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por aquellas fechas de 2018, el comediante y escritor Michael Ian Black, que llevaba tiempo d&aacute;ndole vueltas a la masculinidad, escribi&oacute; en The New York Times un art&iacute;culo titulado The Boys Are Not All Right (Los chicos no est&aacute;n bien) en el que apuntaba que ellos se estaban quedando atr&aacute;s respecto a sus compa&ntilde;eras femeninas en estudios, acceso a la universidad y otras &aacute;reas debido a su confusi&oacute;n sobre un mundo m&aacute;s igualitario que cuestionaba los roles masculinos tradicionales. Michael Ian Black suger&iacute;a a los muchachos apoyarse en el feminismo como las mujeres nos apoy&aacute;bamos en los derechos civiles, un camino que se qued&oacute; sin explorar porque buena parte de ellos decidi&oacute; emprender el camino contrario, que ha culminado en este 8M de 2026: el desplome del apoyo al feminismo entre los varones (y un n&uacute;mero no desde&ntilde;able de chicas), seg&uacute;n datos del Bar&oacute;metro Juventud y G&eacute;nero 2025 de FAD.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2026, la chavalada ha dejado de ser feminista, podr&iacute;a ser la conclusi&oacute;n m&aacute;s fatalista, aunque por otra parte son menos machistas que generaciones anteriores. &iquest;Hemos cumplido el viejo sue&ntilde;o cu&ntilde;ado de no ser ni machista ni feminista? Antes de entonar un &ldquo;&ntilde;i&ntilde;i&ntilde;i&rdquo;, recordemos las recurrentes quejas masculinas, que tambi&eacute;n son ciertas: en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses occidentales, los hombres asisten y se grad&uacute;an en la universidad en tasas m&aacute;s bajas que en el pasado, y m&aacute;s bajas que las mujeres. Un mayor porcentaje de hombres j&oacute;venes est&aacute;n desempleados o percibiendo sueldos insuficientes para tener una vida independiente. Los hombres sufren en mayor n&uacute;mero lo que los economistas Anne Case y Angus Deaton denominan &ldquo;deaths of despair&rdquo; (muertes por desesperaci&oacute;n) para describir la mortalidad por suicidio, sobredosis o enfermedades derivadas de las adicciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos factores son reales y tambi&eacute;n han contribuido a la creaci&oacute;n de la manosfera y de una floreciente industria de expertos de la masculinidad moderna: hay podcasts, libros y art&iacute;culos a paladas sobre este tema, que se resume en que la econom&iacute;a y la cultura actuales, con ayuda del feminismo, han destruido el sentido de prop&oacute;sito e identidad masculinos. Los chicos est&aacute;n rotos. Se olvida siempre que las chicas tienen mayores problemas de autoestima, ansiedad y depresi&oacute;n, que intentan suicidarse m&aacute;s que los hombres pero usan medios menos letales y fallan m&aacute;s, y que aunque son mayor&iacute;a en la universidad, tambi&eacute;n lo son en trabajos asociados a los cuidados y siguen siendo minor&iacute;a en puestos directivos y ejecutivos bien remunerados. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas mujeres no pueden perder el tiempo afirmando su rol en la sociedad o cuestion&aacute;ndose su feminidad sencillamente porque tienen mucho que estudiar, mucho que trabajar, muchas tareas en casa o con los hijos, tareas que hay que hacer y muchas veces solo hacen ellas. Chicos y chicas no van por carriles diferentes, pero ellas est&aacute;n m&aacute;s preparadas para los fracasos y son m&aacute;s resistentes a la frustraci&oacute;n inherente al paso a la edad adulta, cuando tienes que construir desde cero una vida significativa, estable y rica. Y esto no es f&aacute;cil para nadie en un panorama dominado por la escasez de viviendas asequibles, trabajos precarios y crisis del Estado del bienestar. El feminismo, como movimiento que lucha contra la desigualdad y por los derechos, sufre su mayor crisis cuando m&aacute;s lo necesitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a Madrid, el Madrid de Ayuso, la lideresa que nos insta a pasear solas y borrachas por Kabul, y observo como en ning&uacute;n otro lugar la derrota del feminismo como narrativa (no como realidad). La presidenta de la Comunidad de Madrid solo apela al feminismo cuando recibe cr&iacute;ticas y para atacar a la oposici&oacute;n, y sus votantes la imitan con pasi&oacute;n. Aqu&iacute; los chicos no est&aacute;n rotos, lo que est&aacute; roto es el esp&iacute;ritu colectivo de la ciudad, las redes de apoyo, la uni&oacute;n ciudadana contra la explotaci&oacute;n, la desigualdad y la precariedad. Todos ellos temas presentes en el feminismo de todos que celebramos el 8M de 2018 por las mismas calles del centro de Madrid de las que se ha expulsado a la clase trabajadora, y en las que las nuevas &eacute;lites practican el barre, toman matcha y c&oacute;cteles en las azoteas y se apuntan a la moda de los clubs privados. Este fin de semana de tradicional celebraci&oacute;n feminista, I&ntilde;igo Onieva, aka marido de Tamara Falc&oacute; y yerno de Isabel Preysler, inauguraba su exclusivo club privado, el Vega Members Club, situado en la calle Lagasca, kil&oacute;metro cero del pijer&iacute;o madrile&ntilde;o. Para entrar, hay que apoquinar 15.000 euros y solo admitir&aacute; a 500 miembros. La suma de todas y todos se ha sustituido en Madrid por la exclusividad de unos pocos: el tamarismo ha triunfado sobre el feminismo. As&iacute; nos va.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/igualdad-madrid-ayuso_129_13049562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menos igualdad en el Madrid de Ayuso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Universidad pública: defender nuestra alma mater]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/universidad-publica-defender-alma-mater_129_13037586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39c2fcf9-271d-467d-aed5-6ed8e93e1cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Universidad pública: defender nuestra alma mater"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta de la Comunidad de Madrid no ha podido ni querido disimular su desconfianza y desprecio hacia la universidad pública, a la que considera un nido de rojos y wokismo, en un discurso calcado del trumpismo y que esconde lo que de verdad importa: un modelo privatizador, en el que proliferan como hongos las universidades chiringuito sin mínimos estándares de calidad ni ningún afán investigador</p></div><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso acaba de firmar la paz con la universidad p&uacute;blica madrile&ntilde;a, con un acuerdo expr&eacute;s que era impensable hace 15 d&iacute;as y que se ha negociado para cerrar la crisis m&aacute;s surrealista del gobierno de la Comunidad de Madrid. La ca&iacute;da de &ldquo;los pocholos&rdquo;, esos ni&ntilde;os pijos sin curr&iacute;culo ni experiencia que gestionaban la educaci&oacute;n madrile&ntilde;a comandados por un gur&uacute; conspiranoico y reaccionario, ha tenido como consecuencia un plan de financiaci&oacute;n que gobierno y universidades han calificado de &ldquo;hist&oacute;rico&rdquo; y que supone un respiro en una situaci&oacute;n agonizante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n en los seis campus, que se encontraban en una situaci&oacute;n cr&iacute;tica, ser&aacute; de 14.800 millones hasta 2031. Los detalles est&aacute;n por conocerse, pero el plan supone un crecimiento de un 41% de los fondos espec&iacute;ficos. En el sexto a&ntilde;o de modelo se sumar&aacute;n otros 500 millones adicionales. Si esta cantidad les parece mucho y para ponerla en contexto, la Comunidad de Madrid aprob&oacute; a finales de 2025 unos pagos extra a Quir&oacute;n de 500 millones, y le ha pagado sin rechistar en los &uacute;ltimos seis m&aacute;s de 6.000 millones de euros. Solo a Quir&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que celebrar que Ayuso, movida por una crisis interna, haya dejado de &ldquo;pocholear&rdquo; con el futuro de las universidades p&uacute;blicas, a las que su gobierno ha asfixiado hasta el l&iacute;mite. Solo la Universidad Complutense se lleg&oacute; a endeudar con la propia Comunidad por 34,5 millones de euros para pagar las n&oacute;minas, lo que le cuesta 4,4 millones solo en intereses. Y, a pesar de esto, la Complutense, produce m&aacute;s tesis doctorales que el conjunto de las 47 universidades privadas que existen en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os, la presidenta de la Comunidad de Madrid no ha podido ni querido disimular su desconfianza y desprecio hacia la universidad p&uacute;blica, a la que considera un nido de rojos y wokismo, en un discurso calcado del trumpismo y que esconde lo que de verdad importa: un modelo privatizador, en el que proliferan como hongos las universidades chiringuito sin m&iacute;nimos est&aacute;ndares de calidad ni ning&uacute;n af&aacute;n investigador. Ya son 15 las universidades privadas madrile&ntilde;as, por seis p&uacute;blicas; en toda Espa&ntilde;a hay 50 universidades p&uacute;blicas y 47 privadas. En 2025 en Madrid, ya se matricularon m&aacute;s estudiantes de Medicina en las privadas, pagando m&aacute;s de 20.000 euros anuales, que en las p&uacute;blicas. Madrid es la comunidad con el profesorado peor pagado, con las matr&iacute;culas m&aacute;s altas, con menos becas por estudiante y de las que menos invierte en educaci&oacute;n por habitante. Y todo eso en la comunidad m&aacute;s rica de Espa&ntilde;a y la que enarbola la defensa de la cultura occidental mientras desprecia a sus verdaderos custodios. El acceso p&uacute;blico y universal al conocimiento es uno de los pilares de las sociedades libres, y no se puede defender la libertad sin defender la universidad p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez aprobado el plan de financiaci&oacute;n plurianual y ca&iacute;da en desgracia la Ley de Ense&ntilde;anzas Superiores, Universidades y Ciencia de la Comunidad de Madrid (LESUC) elaborada por el clan &ldquo;pocholo&rdquo; y que supon&iacute;a una mercantilizaci&oacute;n extrema de la ense&ntilde;anza superior en Madrid, queda pendiente poner coto a los chiringuitos disfrazados de universidad privada tan del agrado del gobierno madrile&ntilde;o. Junto a la privatizaci&oacute;n de la sanidad y la especulaci&oacute;n inmobiliaria, las universidades privadas han contribuido a la creaci&oacute;n de un Madrid de dos velocidades, caracterizado por la desigualdad, el pelotazo y el rentismo. El PP ha sido el partido que m&aacute;s ha contribuido a liquidar el paradigma meritocr&aacute;tico que tanto defiende de boquilla. Gracias a la acci&oacute;n de los gobiernos de las CCAA, la educaci&oacute;n privada es un negocio que, en Espa&ntilde;a, mueve 20.000 millones de euros al a&ntilde;o. Se ha fomentado la entrada de fondos de inversi&oacute;n en las entidades privadas que ofertan carreras universitarias y m&aacute;steres mientras se castigaba a la universidad p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un momento de transformaci&oacute;n profunda y acelerada de la forma en la que se accede al conocimiento, hay que fortalecer el papel de la universidad p&uacute;blica, depositaria del conocimiento, espacio de innovaci&oacute;n y de pensamiento cr&iacute;tico, motor del progreso econ&oacute;mico y social y factor esencial para la igualdad de los ciudadanos. Una universidad no es una extensi&oacute;n de la empresa ni una m&aacute;quina expendedora de t&iacute;tulos para los hijos de las familias pudientes. Si lo convertimos en eso, estaremos condenados a que otra generaci&oacute;n de pocholos decida el futuro de nuestros hijos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/universidad-publica-defender-alma-mater_129_13037586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 22:19:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Universidad pública: defender nuestra alma mater]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidades públicas,Universidades privadas,Isabel Díaz Ayuso,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tienes 50? Los olvidados del debate generacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tienes-50-olvidados-debate-generacional_129_13029667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92e3c67c-0b1e-442d-95a4-05b5db526a07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1887y1320.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tienes 50? Los olvidados del debate generacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que hoy rondan los 50 no son ni jóvenes ni viejos, ni boomers ni zetas, ni grandes tenedores de vivienda ni destinatarios de las promesas electorales para jóvenes. Es la generación más afectada por el edadismo y la que contempla con más preocupación el auge del fascismo. Al menos, que alguien les dedique un libro</p></div><p class="article-text">
        Pensemos, aunque sea para variar, en un ciudadano de 50 a&ntilde;os. Es posible que est&eacute; cuidando, al mismo tiempo, de sus hijos y de sus padres, ya consciente de los sue&ntilde;os y planes que nunca se cumplir&aacute;n, con los primeros achaques de salud (si tiene suerte de estar sano), y con m&aacute;s de un lustro por delante para la jubilaci&oacute;n, suficiente para temer pertenecer a la primera generaci&oacute;n que no percibir&aacute; la pensi&oacute;n. Si ha pasado por un divorcio, quiz&aacute; tenga que volver a compartir piso, y si se ha quedado en paro, se mentaliza para asumir la posibilidad de no reincorporarse al mercado laboral o de hacerlo en condiciones precarias: m&aacute;s del 35% de los mayores de 50 a&ntilde;os tiene un contrato temporal, un porcentaje m&aacute;s alto que los candidatos m&aacute;s j&oacute;venes. Es posible que est&eacute; preparando una oposici&oacute;n, a su edad, porque la presencia de los de 50 en las academias de opositores se ha cuatriplicado desde 2019, pasando del 5% al 18% en 2025, y aprobar una oposici&oacute;n ya no es solo una expectativa de futuro, sino un salvavidas ante la precariedad laboral y la incertidumbre de un sector privado en el que hay tanta obsesi&oacute;n por la juventud como por la IA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos problemas lo sufrir&aacute; el ciudadano o la ciudadana de 50 en silencio, porque de esta generaci&oacute;n no se habla en ninguna tertulia y ning&uacute;n polit&oacute;logo le dedica un libro. &iquest;Qu&eacute; digo un libro? Ni un m&iacute;sero cap&iacute;tulo: todo el protagonismo se lo llevan los boomers de la vida ca&ntilde;&oacute;n y los j&oacute;venes que se est&aacute;n volviendo fachas y rechazan el feminismo. Y uno o una, con 50, ni jubilado ni facha, es el olvidado de todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: ni ayuda para la vivienda ni cheque cultural ni viajes gratis en transporte p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta reciente de 30 pa&iacute;ses realizada por Ipsos encuentra que el 31% de la generaci&oacute;n X, esto es, los que rondan los 50, dicen que &ldquo;no son muy felices&rdquo; o &ldquo;no est&aacute;n contentos en absoluto&rdquo;, un porcentaje mucho m&aacute;s alto que los de cualquier otra generaci&oacute;n. En el auge de sus carreras, los que hoy tienen 50 sufrieron la crisis financiera de 2008 y el austericidio posterior, pero se ha instalado el relato colectivo de que solo a los de 30 les afecta la crisis del Estado del bienestar. Qui&eacute;n pillara los 30, piensan muchos de 50, para poder quejarse de la desaparici&oacute;n de la clase media y echar la culpa de la aver&iacute;a del ascensor social a sus padres, en lugar de acompa&ntilde;arles a las revisiones m&eacute;dicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hablemos ya de propiedad de la vivienda, el s&iacute;mbolo de todos los agravios intergeneracionales. Aunque ni todos los boomers tienen dos o tres casas ni todos los Z viven en zulos a precios de caviar, la realidad es que todos los estudios dicen que uno de 50 tiene pr&aacute;cticamente las mismas posibilidades de poseer una casa que uno de 30, porque la disminuci&oacute;n en las tasas de propiedad de vivienda se produjo precisamente en esa generaci&oacute;n. Algunos son propietarios a medias con su pareja y otros siguen viviendo de alquiler, pero con crecientes dificultades para poder pagarlo. &iquest;Se acuerda alguien de ellos cuando se habla de vivienda protegida? Como se puede ver en Alicante, es m&aacute;s f&aacute;cil que varios hermanos adolescentes (si su familia milita en el PP) sean adjudicatarios de vivienda p&uacute;blica que uno de 50.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debate generacional es una trampa que acalla los problemas de desigualdad, el deterioro del estado del bienestar, el auge del individualismo y el rentismo, la codicia de unos pocos que arruina el futuro de la mayor&iacute;a. Pero si vamos a tener este debate, recordemos a los que hoy rondan los 50, ni j&oacute;venes ni viejos, ni boomers ni zetas, ni grandes tenedores de vivienda ni destinatarios de las promesas electorales para j&oacute;venes. La generaci&oacute;n m&aacute;s afectada por el edadismo y la que contempla con m&aacute;s preocupaci&oacute;n el auge del fascismo. Al menos, que alguien les dedique un libro.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tienes-50-olvidados-debate-generacional_129_13029667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tienes 50? Los olvidados del debate generacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Negacionistas de la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/negacionistas-violencia-machista_129_13010318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b06fa0da-4eaf-4129-8056-4e36583bf239_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Negacionistas de la violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos hombres, esta ralea viril, siguen existiendo en España, ahora si cabe más agraviados, más furiosos, más crecidos. El auge de ciertos discursos negacionistas, como el de las denuncias falsas, les carga de razón y les convierte en víctimas, víctimas de las mujeres, del sistema, de las leyes</p></div><p class="article-text">
        Diez mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en Espa&ntilde;a en lo que va de 2026. Las cuatro &uacute;ltimas, junto a una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os y un ni&ntilde;o de 10, en la &uacute;ltima semana. Si a esto sumamos los casos de violencia y acoso sexual, las noticias se suceden en todos los &aacute;mbitos e instituciones. A&uacute;n no ha acabado febrero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rafael S&aacute;nchez Ferlosio escribi&oacute; en 1994 un texto titulado Virilidad en el que dec&iacute;a que hay hombres pertenecientes a una &ldquo;ralea viril&rdquo; que todo lo remedian &ldquo;con hostias y polvos&rdquo; porque no ven al otro como sujeto, sino s&oacute;lo &ldquo;como objeto de sometimiento y control&rdquo;. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, estos hombres, esta ralea viril, siguen existiendo en Espa&ntilde;a, ahora si cabe m&aacute;s agraviados, m&aacute;s furiosos, m&aacute;s crecidos. El auge de ciertos discursos negacionistas, como el de las denuncias falsas, les carga de raz&oacute;n y les convierte en v&iacute;ctimas, v&iacute;ctimas de las mujeres, del sistema, de las leyes. Les absuelve de responsabilidad, porque les construye el relato de que la culpa es de ellas y a ellos no les queda otra que matar o matarse. No abundan los testimonios de hombres maltratadores que reconozcan &ldquo;las hostias y los polvos no consentidos&rdquo; porque la mayor&iacute;a no reconoce las palizas, las amenazas, el sometimiento, las agresiones. Se sienten genuina e injustamente atacados. Cada maltratador se considera el mejor de los maridos, el padre m&aacute;s protector y entregado. La culpa siempre es de otros. La culpa es de ellas y de un sistema y una ley que los discrimina, que les quita su lugar, el sitio que merecen. Y este negacionismo se extiende como un vac&iacute;o negro alrededor de las v&iacute;ctimas, siempre cuestionadas, siempre sospechosas de intenciones ocultas y ego&iacute;stas. &iquest;No ser&aacute; que se lo merec&iacute;an?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El auge del negacionismo de la violencia contra la mujer (la mujer cercana, tu familiar o tu vecina) y la promesa de erradicar &ldquo;los chiringuitos violetas&rdquo; coincide con un grav&iacute;simo fallo institucional. La mayor&iacute;a de las mujeres asesinadas deb&iacute;an estar bajo protecci&oacute;n: cinco hab&iacute;an denunciado a su agresor y, en otro caso, hab&iacute;a denuncia de una tercera persona. Los agresores estaban en el sistema VioG&eacute;n, algunos con seguimiento y calificaci&oacute;n de riesgo baja. Hab&iacute;an dado el dif&iacute;cil paso de denunciar y puesto su vida en manos de un sistema que les fall&oacute;. Se insiste en que denuncien, si lo hacen se sospecha de sus intenciones, y en el peor de los casos pierden la vida o matan a sus hijos. Algo falla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los abogados y asociaciones que trabajan con v&iacute;ctimas de violencia apuntan a m&uacute;ltiples factores: falta de medios, desconexi&oacute;n entre servicios de atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas, polic&iacute;a y juzgados, dificultad para evaluar el riesgo en el que se halla una mujer maltratada porque requerir&iacute;a muchas m&aacute;s horas de entrevistas y an&aacute;lisis, a lo que se unen los fallos en las pulseras y la poca consecuencia que tiene para el agresor el quebrantamiento de las &oacute;rdenes de alejamiento. Ser&iacute;a necesario reevaluar los protocolos y los fallos de coordinaci&oacute;n con las administraciones locales y auton&oacute;micas. Insistir en la concienciaci&oacute;n ciudadana, para que entre todos seamos capaces de tejer redes de prevenci&oacute;n y protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recursos, mejores protocolos, m&aacute;s coordinaci&oacute;n. M&aacute;s educaci&oacute;n y m&aacute;s ayuda de los entornos cercanos a las v&iacute;ctimas de maltrato o violencia sexual. M&aacute;s implicaci&oacute;n de todos los ciudadanos. Negarnos a negar la realidad. Qu&eacute; casualidad que ahora todo el mundo conozca a un hombre v&iacute;ctima de denuncia falsa pero nadie conozca a un maltratador. &iexcl;Pero si es un hombre tan normal, tan campechano, tan trabajador! &iexcl;Si adora a sus hijos! Hombre, &iquest;que tiene car&aacute;cter? Pues como todo el mundo. Y ellas, mientras tanto, aisladas, invisibles, mentirosas, manipuladoras. Y finalmente, asesinadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas historias solo admiten finales infelices. Ya son 1.353 las mujeres asesinadas desde que se cre&oacute; el registro oficial, en 2003. Y 66 menores asesinados desde 2013, cuando empez&oacute; a contabilizarse. Y tambi&eacute;n desde 2013, 510 menores que se han quedado hu&eacute;rfanos. &iquest;No hemos tenido suficiente?&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/negacionistas-violencia-machista_129_13010318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Negacionistas de la violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Asesinatos machistas,VioGEN - Seguimiento Integral de Casos de Violencia de Género,Violencia de género,mujeres,Machismo,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Burka: mujeres musulmanas bajo el fuego cruzado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burka-mujeres-musulmanas-fuego-cruzado_129_12999161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5edd20c9-8907-42e2-bb2c-68e9bb06ee79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Burka: mujeres musulmanas bajo el fuego cruzado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres musulmanas viven entre dos misoginias: la de los religiosos ultraconservadores que quieren acallar su voz e invisibilizar su cuerpo y su rostro y la de los islamófobos que se apropian de su sufrimiento y sus reivindicaciones al mismo tiempo que las rechazan y odian su identidad, su religión y su presencia en nuestras calles</p><p class="subtitle">El intento de PP y Vox de prohibir el burka decae en el Congreso por el 'no' de Junts</p></div><p class="article-text">
        Vox ha resucitado el debate sobre la prohibici&oacute;n del burka y el niqab, los velos isl&aacute;micos integrales que tapan a la mujer de pies a cabeza, incluido el rostro, y cuyo uso en Espa&ntilde;a es residual. Como viene sucediendo en los &uacute;ltimos meses, ha arrastrado a los partidos pol&iacute;ticos y a los ciudadanos a su marco de discusi&oacute;n y todos se precipitan a tomar posiciones m&aacute;s o menos feministas, m&aacute;s o menos racistas, m&aacute;s o menos alejadas del partido de Santiago Abascal.&nbsp;&nbsp;Vamos a dejarlo claro desde el primer p&aacute;rrafo: a Vox no le importan las mujeres que hay debajo del burka o el niqab. De hecho, todos los &ldquo;moros y moras&rdquo; que viven en Espa&ntilde;a son los primeros objetivos del plan de detenci&oacute;n y deportaci&oacute;n del partido ultra, con o sin burka, y sin importar si el destino es un pa&iacute;s que no respeta los derechos de las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero vivimos en la Espa&ntilde;a en la que se habla de lo que quiere Vox: la inmigraci&oacute;n, los okupas, el &ldquo;terrorismo clim&aacute;tico&rdquo;, las &ldquo;paguitas&rdquo;. Y esta semana toca hablar del burka aunque la mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles no hayan visto uno en su vida. Es cierto que los derechos humanos no se cuentan al peso: una sola mujer obligada a vestir con esas prendas en Espa&ntilde;a ya es demasiado, pero ese tipo de coacci&oacute;n ya est&aacute; contemplada en nuestras leyes y las medidas de Vox no est&aacute;n encaminadas a protegerlas ni ampararlas, sino a a&ntilde;adir m&aacute;s estigma al estigma que ya sufren. Vox no prev&eacute; ninguna medida que ayude a las mujeres reales que viven bajo el burka: ni asistencia social ni econ&oacute;mica. Solo quiere que se vayan de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres musulmanas viven entre dos misoginias: la de los religiosos ultraconservadores que quieren acallar su voz e invisibilizar su cuerpo y su rostro y la de los islam&oacute;fobos que se apropian de su sufrimiento y sus reivindicaciones al mismo tiempo que las rechazan y odian su identidad, su religi&oacute;n y su presencia en nuestras calles. En este debate nadie les ha preguntado. Invisibilidad sobre la invisibilidad que se pretende combatir. A la inmensa mayor&iacute;a de musulmanas que viven en Espa&ntilde;a el burka les resulta tan ajeno como al resto de ciudadanos. No lo vestir&iacute;an jam&aacute;s pero ellas saben que esto no va de burkas ni de defender sus derechos y ayudarlas a conquistar libertades: se trata de se&ntilde;alar a un colectivo y hacer su vida m&aacute;s dif&iacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La prohibici&oacute;n del burka amparada en motivos de seguridad deber&iacute;a perseguir a cualquiera que oculte su rostro en un sitio p&uacute;blico. Si la versi&oacute;n de Junts de la propuesta de Vox se aprueba, esto se traducir&aacute; en algunas multas, peticiones de identificaci&oacute;n, problemas pr&aacute;cticos y ninguna ayuda a mujeres que lo necesitan. Algunas de las musulmanas que conozco llevan hiyab, el pa&ntilde;uelo que cubre el pelo y el cuello, y saben que este ser&aacute; el siguiente debate y, como en este, nadie les preguntar&aacute;. El objetivo es echarlas de Espa&ntilde;a, por musulmanas, por inmigrantes, por mujeres, por pobres. La &uacute;nica vez que he visto un niqab en Espa&ntilde;a fue el de una mujer que ven&iacute;a acompa&ntilde;ando a un jeque saud&iacute; que hab&iacute;a hecho una gran inversi&oacute;n en la costa andaluza. Estoy segura de que eso seguir&aacute; sin ser un problema.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burka-mujeres-musulmanas-fuego-cruzado_129_12999161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 21:34:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Burka: mujeres musulmanas bajo el fuego cruzado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Burka,Hiyab,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adictos al odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/adictos-odio_129_12991577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f318b78-34f1-4dc5-866e-12f32c2bcace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adictos al odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las redes sociales quieren que el odio sea mucho más adictivo, más orgiástico, más excitante, más contagioso y más poderoso que el amor, por mucho que Bad Bunny diga lo contrario</p><p class="subtitle">Pablo Motos y 'El Hormiguero' piden perdón por el ataque de Rosa Belmonte a Sarah Santaolalla: “No es nuestro estilo”</p></div><p class="article-text">
        Tengo bastante manga ancha con los errores ajenos, esperando en justa reciprocidad que los ajenos no me tengan en cuenta los muchos errores propios. Por eso suelo aconsejar perdonar y no mirar atr&aacute;s, por puro ego&iacute;smo, y eso se est&aacute; poniendo imposible desde que existen redes sociales y todos tenemos hemeroteca y gente encantada de vivificar agravios. He reflexionado sobre esto y sobre los l&iacute;mites de la ofensa, del humor y el perd&oacute;n a ra&iacute;z <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/ataque-machista-rosa-belmonte-sarah-santaolalla-hormiguero-mitad-tonta-mitad-tetas_1_12980807.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del exabrupto de Rosa Belmonte en El Hormiguero</a>. Como ya sabr&aacute;n todos ustedes si viven en esta Espa&ntilde;a tan grande y tan peque&ntilde;a, la columnista dijo, en una pseudomenci&oacute;n propia de estos tiempos, que Sarah Santaolalla era &ldquo;mitad tonta, mitad tetas&rdquo;. Un insulto en toda regla, vaya, con su machismo, su superioridad intelectual, su deshumanizaci&oacute;n. Sarah Santaolalla recibi&oacute; la salida de tono y <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/sarah-santaolalla-pide-rosa-belmonte-no-ignore-disculpa-nombre-apellidos-dignidad_1_12984305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reaccion&oacute; como lo hubiera hecho cualquiera</a>, con el agravante en su caso del efecto acumulativo: no hay d&iacute;a sin que le dediquen improperios, amenazas y escupitajos verbales los aguerridos miembros del facher&iacute;o patrio, alentados por se&ntilde;ores pagados por el PP por amenizar sus m&iacute;tines. El incidente produjo su correspondiente barullo en X y al d&iacute;a siguiente <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/rosa-belmonte-disculpa-ataque-machista-sarah-santaolalla-el-hormiguero-espontaneo_1_12983561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto Rosa Belmonte</a> como <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/pablo-motos-hormiguero-piden-perdon-ataque-rosa-belmonte-sarah-santaolalla-no-estilo_1_12983729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el programa El Hormiguero pidieron disculpas</a>, ateni&eacute;ndose a la pseudomenci&oacute;n principal, esto es, sin referirse a Sarah Santaolalla.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; me remito a mi primer p&aacute;rrafo porque yo hubiera dado por zanjado el tema despu&eacute;s de la petici&oacute;n de disculpas. Quien est&eacute; libre de pecado que tire la primera piedra. Inocente de m&iacute;. El populacho, o sea, los peores de entre nosotros, ya hab&iacute;a olido sangre y c&oacute;mo resistirse a un enfrentamiento m&aacute;s entre rojos y fachas. Es obvio que en este asunto particular Santaolalla tiene raz&oacute;n y es inadmisible que se dediquen a denigrarla por tierra, mar y aire, pero la propensi&oacute;n algor&iacute;tmica a la exageraci&oacute;n y al odio hace muy dif&iacute;cil pedir perd&oacute;n y otorgarlo. Poco despu&eacute;s de la petici&oacute;n de disculpas (m&aacute;s o menos sincera), los defensores de Belmonte saltaron al ruedo para defender a la agraviante, no a la agraviada, muestra de que disculparse hoy en d&iacute;a se considera un acto humillante e innecesario. Hubo quien compar&oacute; a Belmonte con Quevedo, otorgando sin querer a Santaolalla el papel&nbsp;de G&oacute;ngora y olvidando la diferencia entre epigrama e insulto, por mucho que este &uacute;ltimo tenga el copyright de Amy Sherman Palladino, creadora de la serie &ldquo;La maravillosa se&ntilde;ora Meisel&rdquo;, en cuyo guion est&aacute; inspirado el improperio de Belmonte. Esta misma semana, el humorista Agust&iacute;n Jim&eacute;nez intentaba explicar al voxero Bertrand Ndongo las diferencias entre escarnio y s&aacute;tira, entre insulto y comedia, entre texto y contexto, y defin&iacute;a al &ldquo;gilipollas de Schr&ouml;dinger&rdquo; como aquel que considera si algo es broma o no es broma dependiendo de la reacci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales quieren que el odio sea mucho m&aacute;s adictivo, m&aacute;s orgi&aacute;stico, m&aacute;s excitante, m&aacute;s contagioso y m&aacute;s poderoso que el amor, por mucho que Bad Bunny diga lo contrario. Al fin y al cabo, &ldquo;el amor es la extremadamente dif&iacute;cil comprensi&oacute;n de que algo m&aacute;s que uno mismo es real&rdquo;, en palabras de Iris Murdoch. Por el contrario, el insulto y la animadversi&oacute;n son f&aacute;ciles y excitan al algoritmo; no hay nada m&aacute;s anticl&iacute;max que ponerse de acuerdo en algo. Un buen enemigo, un enemigo popular y conocido, es lo mejor para afianzar la propia identidad. No somos nadie si no es contra alguien. Azuzar el acoso a Santaolalla enardece a las filas amigas y enfurece a las enemigas, un win-win malista en toda regla. Rebecca Solnit ha reflexionado en sus obras sobre c&oacute;mo vemos a los desconocidos, a los que est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de nuestro c&iacute;rculo &iacute;ntimo de familia y amigos. C&oacute;mo pasemos por la vida depende de si los reconocemos como humanos y posibles aliados o merecedores de ayuda y compasi&oacute;n o si los deshumanizamos convirti&eacute;ndolos en enemigos o chivos expiatorios. En las redes sociales y en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica actual, el estado natural es el enfrentamiento y cualquier evento, peque&ntilde;o o grande, banal o catastr&oacute;fico, desata todos los conflictos y agravios latentes. La hostilidad y la escalada del mal es el pan nuestro de cada d&iacute;a en X y el pecado m&aacute;ximo es no odiar suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De camino, el malismo est&aacute; acabando con la comedia. Uno de los pilares del humor es re&iacute;rse de uno mismo y de lo que considera querido, sagrado, esencial antes de re&iacute;rse de los otros. La comedia no tiene l&iacute;mites porque, como dice el rey del caos Ignatius Farray, vive en las grietas de la realidad, en los m&aacute;rgenes de lo normativo, pero s&iacute; tiene asesinos. La muerte del humor es que se conviertan en esl&oacute;ganes repetidos hasta la n&aacute;usea el &ldquo;me gusta la fruta&rdquo; de Ayuso o el &ldquo;mitad tonta, mitad tetas&rdquo; de Belmonte. Y eso no hay Quevedo que te lo arregle. La commedia &egrave; finita.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/adictos-odio_129_12991577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 21:22:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adictos al odio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y el PP ficha a Vito Quiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pp-ficha-vito-quiles_129_12971872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/089086c9-0d9e-4c60-9461-9f3eae3c005a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y el PP ficha a Vito Quiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quiles entiende que si no eres viral, no eres nadie. No tiene el talento de Kirk ni de los principales influencers de ultraderecha americanos pero sí el olfato y el descaro de plagiarlos a todos</p><p class="subtitle">Azcón echa mano del agitador Vito Quiles para captar voto de extrema derecha: de cañas con simpatizantes del PP</p></div><p class="article-text">
        El PP se ha rendido a su lado m&aacute;s troll y populista. <a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/azcon-echa-mano-agitador-ultra-vito-quiles-captar-voto-extrema-derecha-canas-simpatizantes-pp_1_12970864.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El fichaje de Vito Quiles</a> es la guinda de un proceso que se aceler&oacute; despu&eacute;s de las elecciones generales de 2023 y cuyo dise&ntilde;o final han precipitado los comicios auton&oacute;micos encadenados. El otrora partido de Estado cuyo actual l&iacute;der lleg&oacute; a Madrid enarbolando la moderaci&oacute;n ha llegado a una vieja conclusi&oacute;n: si no puedes con tu enemigo, &uacute;nete a &eacute;l. En este caso, im&iacute;talo hasta las &uacute;ltimas consecuencias, aunque estas supongan ser teloneros de Los Meconios y aceptes sin matices la agenda antinmigraci&oacute;n de Vox, el partido que te est&aacute; comiendo la tostada. Ha sido un proceso parecido a la &ldquo;magacizacion&rdquo; del Partido Republicano estadounidense, con la diferencia radical de que MAGA coloniz&oacute; GOP (el Grand Old Party) desde dentro y Vox lo ha hecho desde fuera.
    </p><p class="article-text">
        El gran miedo que ha movido al PP a lanzarse en brazos de la llamada antipol&iacute;tica ha sido la p&eacute;rdida de voto joven. Coincidiendo con la ofensiva de Pedro S&aacute;nchez contra los tecnoligarcas, en la que ha entrado con entusiasmo el villano millonario por excelencia, Elon Musk, el PP ha decidido contribuir a poner en el foco a personajes que hace 10 a&ntilde;os solo trabajar&iacute;an en los m&aacute;rgenes de la vida p&uacute;blica. Paradoja: con este matrimonio entre el PP y Vito Quiles, el PP se vuelve m&aacute;s troll y Quiles, m&aacute;s institucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Quiles solo exist&iacute;a la creaci&oacute;n y viralizaci&oacute;n de contenido, aunque estuviera financiado por la oposici&oacute;n a S&aacute;nchez; por eso cultivaba los duelos casi simp&aacute;ticos con Gabriel Rufi&aacute;n o con Jos&eacute; Luis &Aacute;balos. Supo ver una oportunidad en el asesinato de Charlie Kirk y cultiv&oacute; una victimizaci&oacute;n impostada para presentarse como adalid de la libertad de expresi&oacute;n, la resistencia y del arrojo por ir a contracorriente, lo que hoy significa ir a favor de la mayor y m&aacute;s poderosa corriente mundial existente, la liderada por Trump y sus amigos y colaboradores necesarios. Quiles entiende que si no eres viral, no eres nadie. No tiene el talento de Kirk ni de los principales influencers de ultraderecha americanos pero s&iacute; el olfato y el descaro de plagiarlos a todos. Quiles ha contribuido a brutalizar la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, que es el paso previo necesario para deshumanizar al adversario pol&iacute;tico. Ahora se deja seducir por el establishment y en este matrimonio de ef&iacute;mera conveniencia perder&aacute;n ambos contrayentes. Quiles pierde su cualidad antisistema y Feij&oacute;o se convierte en un pol&iacute;tico innecesario, un resto de tiempos que fueron, de escasa preparaci&oacute;n y con propensi&oacute;n a equivocarse. Ambos se vuelven superfluos para sus objetivos iniciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a la estetizaci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica, que se convierte en espect&aacute;culo vac&iacute;o, en puesta en escena, en v&iacute;deo viral. El pasado diciembre, Nick Shirley, YouTuber de 23 a&ntilde;os, hizo un v&iacute;deo con numerosas falsedades e imprecisiones sobre presunto fraude en guarder&iacute;as somal&iacute;es en Minneapolis. El v&iacute;deo viral de Shirley impact&oacute; en el mundo real, lo que nos ense&ntilde;a que lo que antes nos parec&iacute;an provocaciones y estupideces para acariciar el algoritmo pueden sembrar violencia en nuestro vecindario. Una ideolog&iacute;a algor&iacute;tmica que reemplaza a una ideolog&iacute;a institucional. La asunci&oacute;n por parte del PP de esta premisa vuelve vulnerable y vac&iacute;o de contenido y, lo que es peor, de moralidad y racionalidad, al PP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda no lo est&aacute; haciendo mejor. De hecho, lo est&aacute; haciendo peor, incapaz de construir din&aacute;micas y pol&iacute;ticas que miren hacia el futuro y no se limiten a intentar mantener los logros del pasado. En este escenario, el &uacute;nico que se mueve con cierta soltura es Pedro S&aacute;nchez, y da lo mismo que lo haga por convicci&oacute;n pol&iacute;tica o instinto de supervivencia. Su propuesta de prohibir las redes sociales a menores de 16 a&ntilde;os est&aacute; llena de inconsistencias, inconcreciones y deseos imposibles pero, al menos, sabe d&oacute;nde nos jugamos los cuartos del futuro. Lo ideal ser&iacute;a ayudarle un poco desde la izquierda a la izquierda del PSOE, o acabaremos pasando por un aut&eacute;ntico viacrucis de autoritarismo a nivel mundial. Lo bueno es que el r&eacute;gimen trumpista pasar&aacute;; lo malo es que no sabemos cu&aacute;ndo ni cu&aacute;ntas v&iacute;ctimas dejar&aacute; el hecho de que hayamos sustituido la institucionalidad y el derecho por el troleo y el desprecio al pr&oacute;jimo. Ya apenas tenemos derecha democr&aacute;tica: intentemos que sobreviva la izquierda que s&iacute; lo es.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pp-ficha-vito-quiles_129_12971872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 21:03:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y el PP ficha a Vito Quiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Vito Quiles,Alberto Núñez Feijóo,Elecciones Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enseñanzas desde Minneapolis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ensenanzas-minneapolis_129_12952710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4484580a-7ebb-4f71-906d-444aa1ee719e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enseñanzas desde Minneapolis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los habitantes de Minneapolis han decidido no renunciar al humanismo, a la empatía. Han elegido ser disidentes, no ser colaboracionistas. Han identificado la tiranía y la combaten, han superado la polarización y los relatos populistas y se han puesto manos a la obra con acciones concretas que salvan a vecinos concretos</p></div><p class="article-text">
        Las historias e im&aacute;genes de los ciudadanos de Minneapolis, estadounidenses blancos, que ponen el cuerpo entre los agentes del ICE y sus vecinos inmigrantes, que recogen del colegio a los hijos de personas pendientes de asilo y llenan sus neveras para que no tengan que salir a la calle, que se re&uacute;nen armados de silbatos y tel&eacute;fonos m&oacute;viles en los lugares asaltados por las patrullas paramilitares de Trump, me han hecho preguntarme qu&eacute; har&iacute;amos en Espa&ntilde;a en una situaci&oacute;n semejante. La reacci&oacute;n de algunos vecinos de Badalona ante el desalojo de 400 personas del antiguo instituto B9 y su posterior rechazo a que fueran realojados, siquiera temporalmente, en una iglesia o las protestas que levanta la apertura de centros de acogida de menores migrantes o albergues entre las personas de los barrios elegidos para acogerlos no invitan al optimismo. Muchos espa&ntilde;oles &ldquo;decentes&rdquo; est&aacute;n en contra de regularizar a inmigrantes que ya viven y trabajan con nosotros. &iquest;Cambiar&iacute;amos de actitud si vi&eacute;ramos a agentes encapuchados y armados secuestrar en plena calle a los inmigrantes? &iquest;Arriesgar&iacute;amos no ya nuestra vida, nuestro estatus o comodidad, por defender a ni&ntilde;os de 5 a&ntilde;os detenidos y trasladados a centros que son campos de concentraci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        EEUU es un pa&iacute;s sumido en una profunda crisis de identidad, confianza y valores, pero no es tan distinto a naciones europeas en las que la ultraderecha populista no ha dejado de crecer en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. La creencia de que el Estado del bienestar y el funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos producir&iacute;a una prosperidad duradera para todos se desmorona. El colapso de los niveles de confianza social se traduce en la p&eacute;rdida de fe en la comunidad y la desconexi&oacute;n e imposibilidad de una conversaci&oacute;n p&uacute;blica constructiva y optimista. Trump ya ha sucedido en EEUU pero lo que representa tambi&eacute;n nos ha pasado a nosotros: creer que la pol&iacute;tica y la vida en general se rigen por la ley del m&aacute;s fuerte, la coacci&oacute;n, el acoso, el insulto, la crueldad. Que en nuestra sociedad solo prosperan los que carecen de la empat&iacute;a t&oacute;xica de la que habla Elon Musk y que todo est&aacute; construido para que solo los ricos aumenten su riqueza y los individualistas triunfen.
    </p><p class="article-text">
        El relato est&aacute; ya casi consolidado, a uno y otro lado del Atl&aacute;ntico, en Europa y en EEUU. Y con Trump desplegando su poder con crueldad al tiempo que se llena los bolsillos (en este a&ntilde;o de presidencia, la fortuna del presidente de EEUU y su familia ha aumentado en 4.000 millones de d&oacute;lares) las ondas llegan tambi&eacute;n hasta nosotros. Los habitantes de Minneapolis han decidido no renunciar al humanismo, a la empat&iacute;a. Han elegido ser disidentes, no ser colaboracionistas. Han identificado la tiran&iacute;a y la combaten, han superado la polarizaci&oacute;n y los relatos populistas y se han puesto manos a la obra con acciones concretas que salvan a vecinos concretos. En esos gestos est&aacute; la esencia del humanismo: llenar la nevera de tu vecino aterrorizado por la amenaza de ser deportado, llevar a su hijo al colegio, crear una red para los menores que se quedan solos despu&eacute;s de que hayan cazado a sus padres, llenar sus coches de pegatinas con la bandera mexicana para despistar a las patrullas antiinmigraci&oacute;n, comprar silbatos y m&aacute;scaras 3M para protegerse del gas pimienta usado contra las protestas, llamar a los padres de ni&ntilde;os peque&ntilde;os despu&eacute;s de cada redada para comprobar si se han llevado a alguien, regalar port&aacute;tiles a los estudiantes para que sigan las clases desde casa. Ojal&aacute; no sea necesario hacer esos gestos aqu&iacute;. Ojal&aacute; seamos capaces de hacerlos si es necesario.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ensenanzas-minneapolis_129_12952710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 21:20:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enseñanzas desde Minneapolis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,Populismo,Inmigrantes,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enterrar a nuestros muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/enterrar-muertos_129_12933095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/918b4d31-d3d4-4b4c-a58b-04a466fc9caf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enterrar a nuestros muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España, cada familia entierra y recuerda a sus muertos como desea porque estamos en un Estado en el que se garantiza la libertad religiosa. Pero España es un estado aconfesional, precisamente para garantizar el derecho mencionado en la frase anterior</p><p class="subtitle">El arzobispo de Madrid se pliega a Ayuso y organiza un funeral católico por las víctimas de Adamuz previo al del Estado</p></div><p class="article-text">
        Dijo Alfredo P&eacute;rez Rubalcaba que en Espa&ntilde;a se entierra muy bien. Hasta eso, que supon&iacute;a admitir que tratamos mejor a los muertos que a los vivos, ha dejado de ser cierto. La causa es eso que llamamos polarizaci&oacute;n en un ejercicio hip&oacute;crita de equidistancia, y que en realidad es el populismo de derechas empuj&aacute;ndonos continuamente al fango. Isabel D&iacute;az Ayuso, cuyo leitmotiv en pol&iacute;tica es &ldquo;si no soy la protagonista, me aburro&rdquo;, ha organizado un funeral en la (horrenda) catedral de la Almudena en homenaje a las v&iacute;ctimas de la tragedia de Adamuz, y nos lo ha puesto en la agenda dos d&iacute;as antes del funeral de Estado acordado por Pedro S&aacute;nchez y Juanma Moreno Bonilla que se celebrar&aacute; en Huelva, donde resid&iacute;an 27 de los 45 fallecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La excusa es doble: por un lado, Madrid es Espa&ntilde;a dentro de Espa&ntilde;a y el resto es periferia: lo que no ocurre dentro de la M-30 no existe o no importa. Por otro, el funeral de estado es laico y Ayuso, otrora atea y convertida al catolicismo como un escal&oacute;n m&aacute;s de su carrera pol&iacute;tica (a la manera de JD Vance) es m&aacute;s papista que el Papa. Ella opina que Dios existe y es cristiano, de derechas, trumpista y ha de estar presente en cualquier manifestaci&oacute;n social, cultural y patri&oacute;tica del hemisferio occidental. Como dijo Trump en un video grabado para la marcha antiaborto celebrada esta semana en Washington: &ldquo;Hemos tra&iacute;do a Dios de vuelta&rdquo;. Suena a secuestro, como el del peque&ntilde;o Liam (cinco a&ntilde;os, gorro azul, chaqueta de cuadros, mochila de Spiderman) a manos de la fuerza paramilitar de Trump, ICE. Apropiaci&oacute;n indebida de Jes&uacute;s para convertirlo en MAGA Jes&uacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, cada familia entierra y recuerda a sus muertos como desea porque estamos en un Estado en el que se garantiza la libertad religiosa. Pero Espa&ntilde;a es un estado aconfesional, precisamente para garantizar el derecho mencionado en la frase anterior. Como el diablo est&aacute; en los detalles y Dios en todas partes, el mismo d&iacute;a del funeral de Ayuso, el 29 de enero, Moreno Bonilla asistir&aacute; a una misa funeral en la catedral de Huelva. Y aqu&iacute; poca paz y mucha gloria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Delphine Horvilleur public&oacute; en 2022 un libro extraordinario, Vivir con nuestros muertos (Libros del Asteroide). La autora es la primera rabina de Francia y, como tal, ha oficiado muchos entierros. Entre ellos, el de Elsa Cayat, una v&iacute;ctima de la matanza de Charlie Hebdo, y el funeral de Estado de Simone Veil. Su alegato por la laicidad de los funerales, siendo ella rabina jud&iacute;a, es conmovedor: &ldquo;La laicidad defiende que el espacio de nuestras vidas nunca se satura de convicciones y garantiza siempre un hueco vac&iacute;o de certezas. Impide que una fe o una pertenencia acaparen todo el espacio. La laicidad es trascendencia. Afirma que siempre hay en ella un territorio m&aacute;s amplio que mi creencia, capaz de acoger la de otro que ha llegado a &eacute;l para respirar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El homenaje laico a las v&iacute;ctimas nos representa a todos, creamos lo que creamos, porque nos recuerda que nuestras creencias no son hegem&oacute;nicas y esto es, en realidad, una bendici&oacute;n. &ldquo;Alegrarse de que bajo el sol haya suficiente espacio libre para que cada cual recobre el aliento&rdquo;, en palabras de Horvilleur. Pero la derecha patri&oacute;tica vendepatrias espa&ntilde;ola ha decidido no dejarnos respirar ni en el peor de los momentos. Observar&eacute;is que no hablo de responsabilidades pol&iacute;ticas o incluso penales que se desprendan del descarrilamiento de los trenes en Adamuz, sino del af&aacute;n de protagonismo de algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos, del estrechamiento de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica y de la demonizaci&oacute;n de cualquier posibilidad de acuerdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Delphine Horvilleur dice en su libro que cuando nos enfrentamos a tragedias como la de Adamuz, la sociedad debe mantener la verticalidad que ha abandonado a los familiares de los muertos, encarnar la posibilidad de una estabilidad, la promesa de continuidad. No ser, con las muertes ajenas, los protagonistas ni los que derraman m&aacute;s l&aacute;grimas, sino los que nos confabulamos para que las familias de las v&iacute;ctimas, ahora hundidas, crean en la posibilidad de levantarse.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/enterrar-muertos_129_12933095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jan 2026 21:22:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enterrar a nuestros muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente trenes Adamuz,Andalucía,Isabel Díaz Ayuso,Donald Trump,Laicismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién sobra en España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sobra-espana_129_12915466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9019ecc7-fe84-4980-adfc-1693164588ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién sobra en España?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando Feijóo se lanza a decir una barbaridad siempre pienso que es para que Ayuso no se le adelante. Así, al menos, evita ir a rebufo. En este caso, sin embargo, Feijóo estaba comprando el relato de Vox, que quiere expulsar a 600.000 inmigrantes al año. Espóiler: es inhumano, ilegal e imposible de llevar a cabo</p><p class="subtitle">Feijóo responde a Sánchez que “sí sobra” gente en España: “Quien viene a alterar nuestra convivencia o saltarse nuestras leyes”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo s&iacute; digo que sobra gente en Espa&ntilde;a&rdquo;. As&iacute; respond&iacute;a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o a las palabras del presidente Pedro S&aacute;nchez, pronunciadas en las jornadas econ&oacute;micas Spain Investors. S&aacute;nchez hab&iacute;a afirmado que en Espa&ntilde;a no sobra nadie, seg&uacute;n apuntan los datos econ&oacute;micos, y Feij&oacute;o vio la oportunidad de seguir tir&aacute;ndole los tejos al votante de Vox que antes era votante suyo. Como quien se apunta al gimnasio para reconquistar a una novia que se ha ido con Ilia Topuria. Esfuerzo melanc&oacute;lico e in&uacute;til.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; ha conseguido que algunos ciudadanos ya vean la cara de Abascal sobreimpresionada sobre la faz del l&iacute;der de la oposici&oacute;n. Feij&oacute;o acab&oacute; 2025 dejando claro que &eacute;l es moderado pero no tibio, una afirmaci&oacute;n fant&aacute;stica para un pol&iacute;tico cuya principal virtud era que no daba ni fr&iacute;o ni calor. El fren&eacute;tico inicio de 2026 le ha hecho abandonar tambi&eacute;n la moderaci&oacute;n: ahora no le gusta Mercosur (despu&eacute;s de a&ntilde;os de defensa del acuerdo por parte del PP), evita criticar que Trump se pase el derecho internacional por el arco oval e intervenga a lo largo y ancho del globo y es el primero en decir que en Espa&ntilde;a sobra gente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Feij&oacute;o se lanza a decir una barbaridad siempre pienso que es para que Ayuso no se le adelante. As&iacute;, al menos, evita ir a rebufo. En este caso, sin embargo, Feij&oacute;o estaba comprando el relato de Vox, que quiere expulsar a 600.000 inmigrantes al a&ntilde;o. Esp&oacute;iler: es inhumano, ilegal e imposible de llevar a cabo. En un a&ntilde;o, Trump, que ha convertido a ICE en una fuerza paramilitar &ldquo;solo&rdquo; ha conseguido detener a 200.000 ciudadanos, algunos de ellos estadounidenses y hasta nativos americanos, aunque de paso ha asesinado a una madre de familia blanca y de clase media. &iquest;Cu&aacute;nta gente le sobra a Feij&oacute;o? &iquest;Qui&eacute;n va a decidir que una persona sobra? &iquest;Va a ordenar cazar a esa gente que supuestamente sobra por la calle? &iquest;Podemos acabar con un tiro en la cabeza si defendemos que no se lleven a rastras y hacia un destino desconocido a nuestro vecino inmigrante?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo peligroso de afirmar que sobra gente en Espa&ntilde;a es la cuesti&oacute;n que se plantea a continuaci&oacute;n: &iquest;Qui&eacute;n sobra? Ah&iacute; no nos vamos a poner de acuerdo porque a algunos les sobran los de distinto color de piel, a otros los pobres y vulnerables y a otros los nazis y neofascistas. El presidente del PP ha aceptado el marco populista de que solo vale la victoria con humillaci&oacute;n del adversario o la rendici&oacute;n absoluta con vasallaje incluido. En esta cruda batalla, ni Aznar acaba de dar por ganador a Feij&oacute;o. Esta misma semana la fundaci&oacute;n FAES publicaba un editorial en el que advert&iacute;a de que, pese a los datos favorables de las encuestas, no conf&iacute;a hoy al 100% en que el l&iacute;der del PP vaya a ser el pr&oacute;ximo jefe del Ejecutivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PP ya ha hecho muchas concesiones a Vox en ejecutivos auton&oacute;micos. Discriminar a inmigrantes seg&uacute;n su &ldquo;cultura&rdquo;. Delatar a sin papeles. Excluir a ONG de las subvenciones. Suprimir fondos para facilitar la integraci&oacute;n. A Feij&oacute;o solo le faltaba el paso final: admitir en p&uacute;blico que en Espa&ntilde;a sobra gente. Lo peligroso de convertirse en un imitador de Abascal es que se puede llegar a la conclusi&oacute;n de que el que sobra en el gobierno de Espa&ntilde;a es el propio Feij&oacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sobra-espana_129_12915466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jan 2026 21:49:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién sobra en España?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Vox,Inmigración,Inmigrantes,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Protestas en Irán: ¿Dónde están las feministas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/protestas-iran-feministas_129_12898572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ae0d0e7-5285-452d-8960-b1316f05f3cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Protestas en Irán: ¿Dónde están las feministas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Usado como arma arrojadiza contra progres y feminazis y nunca en apoyo de la causa que dicen defender, ese “¿Dónde están las feministas?” opera en nuestras vidas como un detector claro de machistas con la profundidad de pensamiento de un charco</p><p class="subtitle">Irán acusa a EEUU e Israel de “incentivar la violencia” ante la ONU entre llamamientos del hijo del sah al paro nacional</p></div><p class="article-text">
        Una vieja broma entre feministas dice que si tienes la desgracia de encontrarte en un avi&oacute;n en llamas a punto de estrellarse, por encima de las plegarias, los gritos de auxilio y las declaraciones de amor, destacar&iacute;a la pregunta de alg&uacute;n se&ntilde;oro: &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las feministas cuando se las necesita? Es un reproche meme, expelido en cualquier ocasi&oacute;n que los machistas consideren digna del feminismo aut&eacute;ntico, el de verdad, no del feminismo de todos los d&iacute;as, propio de Charos feas y solteras y zurdos caviar. Usado como arma arrojadiza contra progres y feminazis y nunca en apoyo de la causa que dicen defender, ese &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las feministas?&rdquo; opera en nuestras vidas como un detector claro de machistas con la profundidad de pensamiento de un charco. Aqu&iacute; van, ordenadas dentro de lo posible, mis reflexiones al respecto:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. El feminismo, mejor lejano y ex&oacute;tico. (Y a ser posible, que combine con la islamofobia y el antisanchismo).</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mantra del verdadero feminismo se ha vuelto a repetir estos d&iacute;as con ocasi&oacute;n de las protestas en Ir&aacute;n, una causa justa y con dif&iacute;cil soluci&oacute;n para una sociedad muy diversa y muy compleja, con parte de la poblaci&oacute;n oprimida y condenada a la pobreza por el r&eacute;gimen isl&aacute;mico de los ayatol&aacute;s. Ojal&aacute; Ir&aacute;n encuentre una salida al laberinto en el que se encuentra, pero de nuevo su lucha, y especialmente la de sus mujeres, es usada en clave local para arrear al gobierno de S&aacute;nchez y a las feministas espa&ntilde;olas. Ni que decir tiene que casi todo el mundo habla por hablar de Ir&aacute;n, alternando esta ch&aacute;chara con ch&aacute;chara sobre Venezuela. El l&iacute;der de la oposici&oacute;n, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, public&oacute; un tuit que revelaba que desconoc&iacute;a hasta el origen de las actuales protestas en Ir&aacute;n. A diferencia de las que estallaron en septiembre de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, detenida y asesinada por llevar mal el velo, estas manifestaciones se iniciaron en los callejones del Gran Bazar de Teher&aacute;n por los altos precios y la devaluaci&oacute;n del rial &mdash;cuyo valor se encuentra en m&iacute;nimos hist&oacute;ricos&mdash;. Este detalle no importa a los que encontraron ocasi&oacute;n para insultar a las feministas patrias un tuit despu&eacute;s de haber insultado a los zurdos patrios por Venezuela. Lo cierto es que algunos solo toleran el feminismo si no tienen que convivir con las feministas. Por eso les encantan las feministas de &ldquo;desiertos remotos y monta&ntilde;as lejanas&rdquo; y no las que te puedes encontrar en la m&aacute;quina de caf&eacute;, el consejo de direcci&oacute;n de la empresa o la cena familiar. Si adem&aacute;s puedes combinar este tipo de feminismo lejano y no molesto con su pizca de islamofobia y su chorizo de antisanchismo, miel sobre hojuelas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Las mujeres y la resistencia progresista.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que a las feministas espa&ntilde;olas s&iacute; nos interesan las mujeres iran&iacute;es. Por solidaridad y porque en esencia batallamos por lo mismo. Sabemos que el mayor y m&aacute;s estrepitoso fracaso que experimentan todos los fanatismos, incluido el isl&aacute;mico, viene de la fuerza de las mujeres, que arrastran fuera de la caverna a la sociedad que las acompa&ntilde;a. La mujer iran&iacute; est&aacute;, contra lo que cabr&iacute;a esperar de un pa&iacute;s isl&aacute;mico, altamente formada: el 59% de las mujeres en Ir&aacute;n poseen titulaci&oacute;n universitaria y su participaci&oacute;n en las carreras de STEM (ciencia, tecnolog&iacute;a, ingenier&iacute;a y matem&aacute;ticas) es del 70% de todos los graduados en estas disciplinas. Esta formaci&oacute;n superior que se les permite no se materializa en su entrada al mercado laboral debido a las condiciones del pa&iacute;s, en el que en estos momentos escasea hasta el agua potable. Pero como ocurre en Occidente, tienen m&aacute;s &eacute;xito en la formaci&oacute;n que sus compa&ntilde;eros masculinos y luchan por lo mismo que el resto de las mujeres en cualquier rinc&oacute;n del mundo: la independencia econ&oacute;mica, la libertad de decisi&oacute;n sobre el propio cuerpo, la igualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres son, somos, siempre y en cualquier pa&iacute;s, las que mantienen la esperanza en el progreso y el rechazo al populismo. El feminismo es m&aacute;s necesario que nunca en cualquier lugar del planeta, aunque haya algunos que solo lo toleran si demuestras que te est&aacute;s jugando la vida. Luchar contra la obligatoriedad del velo y la reducci&oacute;n de la brecha salarial por g&eacute;nero son y ser&aacute;n siempre batallas de la misma guerra. Y las mujeres, por la posici&oacute;n que ocupamos en la sociedad, somos m&aacute;s reacias al populismo que crea enemigos imaginarios y consigue as&iacute; histerizar a sus fieles. Nuestras batallas est&aacute;n pegadas a la realidad y lo cotidiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. La mujer como objeto de deseo masculino y la romantizaci&oacute;n de la protesta.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los mismos que aseguran que las verdaderas feministas son las iran&iacute;es, han convertido en viral una imagen (preciosa) de una chica encendiendo un cigarro con la foto ardiendo del ayatol&aacute; Jamenei. La imagen no est&aacute; tomada en Ir&aacute;n, sino en Canad&aacute;, pero su indudable fuerza y belleza y la falta de reflexi&oacute;n de las redes sociales la han convertido en icono s&uacute;bito de las protestas que suceden a miles de kil&oacute;metros. La realidad de las mujeres nunca es tan po&eacute;tica, est&eacute;tica y ordenada como la propaganda populista pretende. La foto de la chica del cigarro tiene la misma finalidad que las im&aacute;genes de mujeres tradicionales perfectamente maquilladas y vestidas preparando un pastel para sus tres hijos rubios: ser el objeto de deseo y la fantas&iacute;a masculinas, ya sea en el hogar o luchando por la revoluci&oacute;n. Al mismo tiempo y en el mismo mundo, los mismos que adoran a la chica persa del cigarro denigran a Ren&eacute;e Nicole Good, tiroteada en Minneapolis a plena luz del d&iacute;a por un agente del Servicio de Inmigraci&oacute;n y Aduanas (ICE) durante una redada en la zona. Ren&eacute;e era woke, de izquierdas, quiz&aacute; lesbiana, seguramente feminazi. La falsa belleza de una insurgente en Ir&aacute;n (falsa porque no estaba en Ir&aacute;n) sobre la realidad de una madre estadounidense de tres hijos que lucha por sus vecinos inmigrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Termino diciendo que viva la lucha de las mujeres iran&iacute;es. Viva la lucha de Ren&eacute;e Nicole Good. Viva la lucha de las mujeres que sostienen los pilares m&aacute;s dignos de un mundo testoster&oacute;nico en el que hoy triunfa la ley del m&aacute;s fuerte. Porque ah&iacute; est&aacute;n las feministas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/protestas-iran-feministas_129_12898572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Protestas en Irán: ¿Dónde están las feministas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Irán,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las botas de Rama Duwaji: lo asequible y lo barato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/botas-rama-duwaji-asequible-barato_129_12883913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78902047-e1a3-46e8-b859-9e6d583dfc2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las botas de Rama Duwaji: lo asequible y lo barato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El “botagate” de la Primera Dama de NYC tuvo su reflejo en España con la cena de Nochevieja de la vicepresidenta Yolanda Díaz en un hotel de 5 estrellas, porque los que estamos a favor de la justicia social no podemos comer ibéricos ni marisco, vestir con ropa que no hayamos sacado del contenedor o comprarnos una casa con jardín</p></div><p class="article-text">
        En una tradici&oacute;n del A&ntilde;o Nuevo neoyorquino, su primer alcalde musulm&aacute;n y socialista tom&oacute; posesi&oacute;n de su cargo en los primeros segundos de 2026. En la estaci&oacute;n de metro del Ayuntamiento, que no se usa desde la II Guerra Mundial, Zohran Mamdani jur&oacute; sobre el Cor&aacute;n en presencia de su esposa, Rama Duwaji, y de la fiscal general del Estado de Nueva York, Letitia James. El jueves por la ma&ntilde;ana se produjo la segunda parte de la toma de posesi&oacute;n, ya abierta al p&uacute;blico, ante un Bernie Sanders henchido de felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese primer juramento cargado de simbolismo (el Cor&aacute;n, la estaci&oacute;n de metro fantasma, el reci&eacute;n estrenado 2026) tuvo unas protagonistas secundarias inesperadas: las botas de Rama Duwaji, esposa de Mamdani e icono perfecto de la Gen-Z neoyorquina. Unas botas de 600 d&oacute;lares de la marca Miista, fundada por la gallega Laura Villasen&iacute;n, afincada en Londres y que fabrica en Alicante y Galicia. Las botas, de precio medio-alto (unas botas de marca de lujo cuestan 10 veces m&aacute;s) provocaron ese efecto universal, invento reaccionario y clasista, resumido en &ldquo;muy de izquierdas no ser&aacute;s si te gustan las cosas buenas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;botagate&rdquo; de la Primera Dama de NYC tuvo su reflejo en Espa&ntilde;a con la cena de Nochevieja de la vicepresidenta Yolanda D&iacute;az en un hotel de 5 estrellas, porque los que estamos a favor de la justicia social, los servicios p&uacute;blicos y la redistribuci&oacute;n de la riqueza no podemos comer ib&eacute;ricos ni marisco, vestir con ropa que no hayamos sacado del contenedor o comprarnos una casa con jard&iacute;n. La derecha espera que tengamos una vida franciscana, cuando en rigor deber&iacute;an ser ellos, como defensores del cristianismo como inspirador del Estado, los que hicieran voto de pobreza. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del tramposo mantra que pretende vetar la vida buena a los progres y a los pobres, lo de las botas me hizo pensar en el programa que ha llevado a Mamdani a la alcald&iacute;a: la asequibilidad, y la disonancia que nos lleva a confundir lo asequible con lo barato. El calzado de Rama Duwaji es el ejemplo perfecto: la marca Miista, liderada por la espa&ntilde;ola Laura Villasen&iacute;n, fabrica en talleres independientes de Alicante, y ha abierto una f&aacute;brica en A Coru&ntilde;a en la que emplea a dise&ntilde;adores y costureras espa&ntilde;olas con sueldos y condiciones dignas. En consecuencia, la calidad y el precio son superiores a los de las marcas <em>fast fashion</em> que fabrican en India o China, cuyos trabajadores trabajan 14 horas diarias por menos de la mitad del salario m&iacute;nimo en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno de la ropa barata y r&aacute;pida solo es posible a costa de estrujar a los proveedores, producir en pa&iacute;ses en desarrollo con condiciones laborales p&eacute;simas, plagiar las ideas de los creadores y desentenderse de los residuos, los millones de prendas que los consumidores de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos tiran a la basura y que acaban en basureros de Kenya. &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s progresista tener un par de botas fabricadas en procesos de producci&oacute;n justos y responsables que poseer 20 pares de Shein? &iquest;No debe ser la meta que todos podamos consumir de manera eficiente y sostenible? 
    </p><p class="article-text">
        La izquierda ha de fijarse en las condiciones de producci&oacute;n: qu&eacute; producimos, qui&eacute;n lo produce, en qu&eacute; condiciones, qui&eacute;n toma las decisiones en un mercado marcado por la especulaci&oacute;n y los intereses de las grandes corporaciones. La capacidad productiva de nuestras sociedades nunca ha sido tan grande y hay que reorientarla a satisfacer las necesidades fundamentales de todos mediante procesos de producci&oacute;n justos, tambi&eacute;n, para todos. La revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, el declive de la organizaci&oacute;n de los trabajadores y de la afiliaci&oacute;n sindical y el consumo desenfrenado de objetos y experiencias baratas son propias de la derecha depredadora y fundamentalista del mercado. En el acto de consumo tambi&eacute;n deben entrar las l&oacute;gicas del cuidado y lo com&uacute;n, de lo socialmente justo. Eso es lo propio de la izquierda. Un ideal por el que se puede luchar calzando unas botas de 600 d&oacute;lares. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/botas-rama-duwaji-asequible-barato_129_12883913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 17:23:38 +0000]]></pubDate>
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