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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jesús Martín Blanco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jesus-martin-blanco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jesús Martín Blanco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hay sentencias que duelen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hay-sentencias-duelen_129_12119538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d689a13a-e50a-4c33-8947-ff475c0dd70b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay sentencias que duelen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia del juzgado de Málaga que legitima espectáculos como el torero bombero o similares es una falta de respeto que vivo en carne propia, porque soy una persona con enanismo que sabe que esta discapacidad sigue provocando esa risa ajena que te deshumaniza</p><p class="subtitle">La Justicia valida un espectáculo de 'bombero torero' en Andalucía a pesar de que el Gobierno los había prohibido</p></div><p class="article-text">
        Las democracias se construyen desde la ciudadan&iacute;a, siempre y cuando &eacute;sta sea libre e igualitaria. Las democracias se articulan a trav&eacute;s de los derechos, porque son la llave para que los grupos que la historia ubic&oacute; en las periferias ocupen el espacio p&uacute;blico, para que sean respetados y respetables.
    </p><p class="article-text">
        El respeto implica una enorme profundidad democr&aacute;tica porque su base es la igualdad y esto deber&iacute;a traducirse en que medir 140 cent&iacute;metros se asuma como una caracter&iacute;stica de la diversidad humana y no un motivo para la burla o la humillaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero, lamentablemente, esto pasa y esto me pasa. Lo vivo en carne propia, porque soy una persona con enanismo que sabe que esta discapacidad sigue provocando esa risa ajena que te deshumaniza. Y eso es una falta de consideraci&oacute;n a la diferencia, en cualquiera de sus expresiones humanas.
    </p><p class="article-text">
        Creo que esta reflexi&oacute;n es muy oportuna en estos d&iacute;as, tras leer la sentencia 39/2025 del juzgado de M&aacute;laga que legitima un espect&aacute;culo vergonzante como es el torero bombero o similares. En mi opini&oacute;n, este fallo judicial hace una interpretaci&oacute;n<em> </em>singular de la Disposici&oacute;n Adicional decimotercera de la Ley General de la Discapacidad, que proh&iacute;be expresamente este tipo de espect&aacute;culos, con el argumento de que no existe ning&uacute;n dato objetivo que permita afirmar que la participaci&oacute;n de personas con acondroplasia en el espect&aacute;culo taurino suponga una mofa de ellas o de su discapacidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta prohibici&oacute;n viene a dar respuesta a a&ntilde;os de dolor, de sufrimiento de personas con enanismo y de nuestras familias, que venimos exigiendo a los poderes p&uacute;blicos determinaci&oacute;n para abolir esta barbarie. Yo mismo, cuando era un chaval y estos circos de horror ven&iacute;an cerca de mi pueblo, me escond&iacute;a aterrorizado para evitar que alguien se riera de m&iacute;. Honestamente, no quiero que ning&uacute;n ni&ntilde;o o ni&ntilde;a sienta verg&uuml;enza de su cuerpo. Esas risas afianzan esa idea en el imaginario social de que personas como yo somos una suerte de bufones. Estos eventos acuden ni&ntilde;os y que las burlas se aprenden y se expanden como el m&aacute;s contagioso de los virus. Esas mofas provocan dolor, dolor documentado que est&aacute; por la ciencia, que est&aacute; expresado en las Cortes Generales y recogido en el diario de sesiones. Y que este dolor es una vulneraci&oacute;n de derechos, por eso Naciones Unidas le exig&iacute;a en 2019 a Espa&ntilde;a su abolici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que los derechos feministas han sido cuestionados por el patriarcado, los derechos de las personas con discapacidad se cercenan desde el capacitismo. Es esa estructura mental que entiende la capacidad como la funcionalidad m&aacute;xima que alcanza una persona a quien consideramos el paradigma de la normalidad humana. Y, adem&aacute;s, se considera un factor determinante de su valor y se aboca, a quienes no cumplen ese patr&oacute;n de la normalidad imperante, a ser discutidos y finalmente depreciados, generando prejuicios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Ministerio de Derechos Sociales tenemos claro que el odio y la humillaci&oacute;n al diferente no tienen cabida en Espa&ntilde;a. Por eso tipificaremos como infracci&oacute;n muy grave este tipo de eventos denigrantes en la reforma en curso de Ley de discapacidad. Y por eso seguiremos dando oportunidades de trabajo digno, a trav&eacute;s del programa Pisadas de Dignidad, desarrollado junto a la Fundaci&oacute;n ONCE, que ayudar&aacute; a muchas personas con enanismo a salir de la marginalidad social. Para que puedan elegir de verdad d&oacute;nde y c&oacute;mo quieren trabajar. Porque desde la exclusi&oacute;n, desde la pobreza, no se elige.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos tienen l&iacute;mites y garantizar derecho al trabajo no puede llevar, como pasa en este caso, a cosificar a un colectivo ya estigmatizado. Debemos saber que muchas de esas personas que participan en estos ruedos propios del medievo vinieron desde otros pa&iacute;ses a Espa&ntilde;a en busca de una oportunidad de vida, y esa oportunidad fue ponerles en una plaza a re&iacute;rse de sus cuerpos no normativos. En estas pr&aacute;cticas me cuesta reconocer a mi pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del bofet&oacute;n y la tristeza que me ha provocado este auto, la esperanza siempre vence al des&aacute;nimo, en este sentido, vamos a seguir blindando la integridad y el respeto a las personas con discapacidad en las leyes, porque adem&aacute;s ahora tenemos un renovado mandato constitucional que vamos a desplegar en toda su amplitud para que se nos comprenda y se nos respete en marco de los derechos humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Martín Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hay-sentencias-duelen_129_12119538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Mar 2025 05:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay sentencias que duelen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Constitución española me llama "disminuido"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/constitucion-espanola-llama-disminuido_129_9765153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90c6b580-f0d5-43bc-b07b-02080da10331_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Constitución española me llama &quot;disminuido&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claramente la España del 78 nos veía como seres disminuidos a los que había que asistir. Pero en pleno siglo XXI, las personas con discapacidad hemos superado la España de Buñuel. Somos madres, ingenieras, cajeras, amamos, reímos, soñamos, dirigimos empresas, votamos, vivimos</p></div><p class="article-text">
        Las palabras con las que se escribe una ley condensan las realidades sociales del tiempo en que se promulg&oacute; y tienen la vocaci&oacute;n de generar, suprimir, restaurar o limitar derechos. Pero, el verdadero poder de las palabras en una norma consiste en que generan un pensamiento colectivo que se graba a fuego en el imaginario social y se convierten en la forma elegida para nombrar a personas, grupos o situaciones. Es, por tanto, todo un abordaje pol&iacute;tico y jur&iacute;dico en s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta ha sido la historia de tantas personas en nuestro pa&iacute;s que, como en mi caso, partimos de cuerpos, mentes o sentidos que no se ajustan al patr&oacute;n de normalidad extendido. Para nombrar este desajuste, se buscaron palabras que nos deshumanizaban: subnormal, inv&aacute;lido, minusv&aacute;lido, disminuido. Son todos ellos calificativos que deprecian, desprecian y colonizan a la propia persona dej&aacute;ndola desnuda de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Esos t&eacute;rminos que siguen en la cotidianeidad de la gente nos duelen. Producen un profundo pudor a las personas con discapacidad y tambi&eacute;n a nuestras familias. Porque no nos reconocemos en ellas y porque simbolizan aquel lugar de la historia donde nunca tuvimos que habitar.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas palabras sigue hoy vigente al m&aacute;ximo nivel normativo. En 2022, la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola nos sigue llamando disminuidos (as&iacute; en masculino).
    </p><p class="article-text">
        Claramente la Espa&ntilde;a del 78 nos ve&iacute;a como seres disminuidos a los que hab&iacute;a que asistir. Pero en pleno siglo XXI, las personas con discapacidad hemos superado la Espa&ntilde;a de Bu&ntilde;uel. Somos madres, ingenieras, cajeras, amamos, re&iacute;mos, so&ntilde;amos, dirigimos empresas, votamos, vivimos&hellip; Somos PERSONAS.
    </p><p class="article-text">
        En materia de Plena Ciudadan&iacute;a hay que ser ambiciosas, pero tambi&eacute;n generosas. Y digo que esto porque no entiendo siga bloqueada la reforma del art&iacute;culo 49 de la Constituci&oacute;n que llev&oacute; el Gobierno al Congreso de los Diputados en mayo de 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta reforma se orienta a erradicar la palabra &laquo;disminuidos&raquo; de la Carta Magna, consagrando constitucionalmente la expresi&oacute;n &ldquo;personas con discapacidad&rdquo; como corresponde a los compromisos internacionales de derechos humanos asumidos por nuestro pa&iacute;s. Resulta inasumible que en la Espa&ntilde;a de 2022 nuestra ley suprema se refiera a compatriotas como disminuidos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el cambio propuesto, va m&aacute;s all&aacute;, con una redacci&oacute;n del art&iacute;culo 49 completamente renovada, que entienda y asuma la discapacidad desde un enfoque exigente de derechos. Asimismo, en esa nueva redacci&oacute;n un lugar propio las mujeres y las ni&ntilde;as con discapacidad, las grandes olvidadas en los textos legales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta reforma constitucional no es un capricho del Gobierno, sino que responde a una demanda de las propias personas con discapacidad, de nuestras familias y de las organizaciones. Responde al pacto parlamentario, de todas las fuerzas pol&iacute;ticas, en la pasada legislatura y responde al respeto a la legalidad vigente que emana de la Convenci&oacute;n Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es la mejor oportunidad para significarse y demostrar si se est&aacute; o no con la discapacidad. Aqu&iacute; no hay grises, no hay peros y no caben las equidistancias. Solo tienen cabida el sentido de estado y el sentido com&uacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enfrentamiento gana muchas veces la batalla del entendimiento. Sin embargo, la discapacidad siempre ha generado consensos. Volvamos a hacerlo, como lo hicimos restaurando el voto a todas las personas con discapacidad o aboliendo las esterilizaciones no consentidas, pues aqu&iacute; se trata de corregir una cuesti&oacute;n que entra&ntilde;a una enorme profundidad democr&aacute;tica y que busca devolvernos el respeto que merecemos. De ninguna manera, la Ley que establece el marco de convivencia en nuestro pa&iacute;s debe contener palabras que hoy resultan insultantes y que pueden determinar una forma de entender y abordar la discapacidad, err&oacute;nea, excluyente y superada en el tiempo. Pido por tanto que se busque la concordia en este asunto y que se deje a un lado la confrontaci&oacute;n ideol&oacute;gica; pues lo hacerlo implica complicidad con la exclusi&oacute;n y el maltrato terminol&oacute;gico de ciudadanas y ciudadanos que buscan ser y estar en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La escritora nigeriana Chimamanda Ngozi escribi&oacute; que las historias (y yo a&ntilde;ado las palabras) se han utilizado para desposeer, pero tambi&eacute;n se pueden usar para facultar y para humanizar, pueden quebrar la dignidad de un colectivo, pero tambi&eacute;n pueden restaurarla. Hagamos pi&ntilde;a para acabar con esa historia &uacute;nica de vidas asistidas, vidas depreciadas y de negaci&oacute;n del estatus de persona. Y tengamos en la Constituci&oacute;n una aliada para reescribir la historia de las personas con discapacidad, para &eacute;sta sea una historia de leg&iacute;tima autonom&iacute;a, de vida independiente, de inclusi&oacute;n en la comunidad, de apoyos y de accesibilidad universal, una historia de DERECHOS
    </p><p class="article-text">
        Les escribe una persona con discapacidad que conf&iacute;a en el di&aacute;logo y el acuerdo parlamentario que, cuando se trata de ensanchar derechos, debe erigirse como un deber de Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Martín Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/constitucion-espanola-llama-disminuido_129_9765153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Dec 2022 05:01:34 +0000]]></pubDate>
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