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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ramiro Carrillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ramiro-carrillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ramiro Carrillo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Enredos de Rodin: relatos, digestiones y dilemas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/enredos-rodin-relatos-digestiones-dilemas_132_9865049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">El negocio Rodin</p></div><p class="article-text">
        El pasado martes 3 de enero se hizo p&uacute;blica la carta con que la direcci&oacute;n del Mus&eacute;e Rodin de Par&iacute;s comunicaba su renuncia a seguir adelante con el proyecto de instalar un &ldquo;museo internacional&rdquo; en Santa Cruz de Tenerife, provocando la &ldquo;paralizaci&oacute;n&rdquo; del proyecto por parte del Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la instituci&oacute;n francesa parece zanjar la pol&eacute;mica que se hab&iacute;a suscitado, al menos por el momento. Pero creo que tambi&eacute;n supone un bal&oacute;n de ox&iacute;geno para el equipo de gobierno del Ayuntamiento, al darle una salida a la dif&iacute;cil situaci&oacute;n en que hab&iacute;a quedado, obligado, por l&oacute;gica pol&iacute;tica, a seguir adelante con un proyecto en el que ten&iacute;a ya poco que ganar y bastante que perder. La renuncia del Mus&eacute;e Rodin permite al consistorio recuperar la iniciativa en el relato: ahora que, supuestamente, el &ldquo;museo&rdquo; no se har&aacute; realidad, pueden seguir manteniendo, sin coste pol&iacute;tico, que era un magn&iacute;fico proyecto cultural para la ciudad, y presentar la &ldquo;oportunidad perdida&rdquo; como resultado del &ldquo;boicot&rdquo; de la oposici&oacute;n y de &ldquo;una parte&rdquo; del sector cultural. Adem&aacute;s, reaccionando con admirable rapidez, Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez anunci&oacute; el mismo d&iacute;a que su equipo abrir&aacute; &ldquo;un di&aacute;logo con el sector de la cultura en Santa Cruz&rdquo; para sustituir el proyecto del &ldquo;museo&rdquo; por otro que les permita &ldquo;seguir realizando cuestiones que tienen que ver con el mundo de la cultura&rdquo;. As&iacute; que todo parece haber salido bien, tanto para los sectores cr&iacute;ticos, que han conseguido la paralizaci&oacute;n del proyecto, como para el Ayuntamiento, que sale airoso del <em>affaire</em> y con la oportunidad de poner en marcha un proyecto alternativo que sea interesante culturalmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desbloqueo de la situaci&oacute;n hay que agradec&eacute;rselo a la instituci&oacute;n francesa, que, ya sea por su propia iniciativa o de manera pactada con el Ayuntamiento, ha sido sensible al malestar expresado por el sector cultural tinerfe&ntilde;o. Hay que valorar y agradecer su decisi&oacute;n de desmarcarse del proyecto; no solo ha sido decente, y creo que tambi&eacute;n inteligente, sino muy generosa, habida cuenta de que ten&iacute;an comprometidos unos sustanciosos ingresos con la venta de sus esculturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que no es tan de agradecer es el insufrible paternalismo que destila la carta. Partiendo del habitual peloteo protocolario (Santa Cruz de Tenerife es &ldquo;una de las principales ciudades de Espa&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;abierta, hermosa&rdquo; y con &ldquo;un gran potencial para emprender proyectos&rdquo;), se insiste en las enormes ventajas que ofrec&iacute;a para nuestra ciudad y nuestra cultura la creaci&oacute;n de &ldquo;una importante colecci&oacute;n muse&iacute;stica&rdquo;, concretada en un &ldquo;museo plenamente independiente y canario&rdquo; que, atenci&oacute;n, &ldquo;contemplaba tambi&eacute;n la creaci&oacute;n de un espacio para la presentaci&oacute;n de artistas canarios&rdquo;. La intenci&oacute;n de la instituci&oacute;n francesa era &ldquo;ayudar&rdquo; a nuestra ciudad a &ldquo;construir una colecci&oacute;n propia y singular&rdquo;. Ese &ldquo;ayudar&rdquo; significaba, resumiendo, vender al Ayuntamiento piezas de la &ldquo;marca Rodin&rdquo; por los consabidos 16 millones de euros, para construir un museo en Canarias donde se permit&iacute;a exponer, en una de sus salas, a los &ldquo;artistas canarios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iexcl;ay!, por desgracia, actualmente &ldquo;no se dan las condiciones&rdquo; para que Santa Cruz de Tenerife pueda recibir esa ayuda y &ldquo;albergar un proyecto muse&iacute;stico internacional&rdquo;. &iquest;Y por qu&eacute; no se dan estas condiciones? Pues porque &ldquo;una parte del sector cultural, acad&eacute;mico o pol&iacute;tico&rdquo; ha hecho declaraciones &ldquo;mentirosas o como m&iacute;nimo mal informadas&rdquo; que atacan a la instituci&oacute;n parisina y a la obra de Rodin. Es decir, como algunas personas nos hemos portado mal y hemos dicho <em>mentiritas</em>, por ese motivo nuestra ciudad ahora no merece un museo internacional. Lo dicho: un paternalismo insufrible.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, el objetivo de la carta del Mus&eacute;e no es hacer autocr&iacute;tica, sino poner su imagen a salvo de una pol&eacute;mica que hab&iacute;a traspasado ya el &aacute;mbito local, buscando una salida digna para su instituci&oacute;n al tiempo que minimiza la importancia de las voces cr&iacute;ticas. En ese sentido, el tono de la carta roza lo c&oacute;mico cuando se desmarca del proyecto negando que haya motivos para desmarcarse del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, supongo que a nadie se le escapa que ning&uacute;n proyecto de este alcance se paraliza solo porque algunos <em>haters</em> digan mentiras en las redes o en los medios. Todo lo contrario: un proyecto tan importante se paraliza cuando hay motivos para ello. Eso que tanto el Ayuntamiento como el Mus&eacute;e insisten en considerar &ldquo;una parte del sector cultural&rdquo; es, en realidad, la gran mayor&iacute;a del sector cultural de Canarias, al que se sumaron muchas de las voces m&aacute;s autorizadas de las artes visuales a nivel nacional. Al hablar de &ldquo;declaraciones mentirosas o, como m&iacute;nimo, mal informadas&rdquo; se refieren a un conjunto amplio de argumentos, en general m&aacute;s que sensatos, expuestos por diversas voces cr&iacute;ticas que han cuestionado la conveniencia del proyecto, denunciando, entre otras cuestiones, su falta de rigor muse&iacute;stico y cultural. Tachar esos argumentos gen&eacute;ricamente de mentiras es una frivolidad inaceptable. Parece evidente que algo de raz&oacute;n, o quiz&aacute;s mucha, habr&aacute;n tenido las voces cr&iacute;ticas, si tenemos en cuenta el alcance que ha tenido la pol&eacute;mica, una dimensi&oacute;n ciertamente ins&oacute;lita en asuntos culturales locales, hasta el punto de que el Mus&eacute;e Rodin ha visto comprometida su imagen. De no ser as&iacute;, tengan por seguro que el proyecto del &ldquo;museo&rdquo; Rodin seguir&iacute;a adelante.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la postura p&uacute;blica del Ayuntamiento est&aacute; perfectamente alineada con la de la instituci&oacute;n francesa: paraliza el proyecto afirmando que no hay m&aacute;s justificaci&oacute;n para paralizar el proyecto que la propia renuncia del Mus&eacute;e, igualmente injustificada. A mi modo de ver, tampoco cabe esperar autocr&iacute;tica de Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez y su equipo: pol&iacute;ticamente, no es rentable reconocer errores; lo que toca ahora es minimizar los da&ntilde;os de la metedura de pata y aprovechar con rapidez la oportunidad que se les abre para hacer algo mejor. De ah&iacute; la urgencia por anunciar un &ldquo;di&aacute;logo con el sector cultural&rdquo;, lo cual, salvo por las prisas, que son siempre malas consejeras, es una estupenda noticia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, todas y todos sabemos que el &ldquo;sector cultural&rdquo; no es un bloque homog&eacute;neo con intereses similares. De hecho, es todo lo contrario: se trata de un sector atravesado por profundas diferencias no solo pol&iacute;ticas, sino art&iacute;sticas e intelectuales; de ah&iacute; lo ins&oacute;lito del extraordinario consenso que el proyecto suscit&oacute; en su contra. El mundo de la cultura, con escasas excepciones, rechazaba el &ldquo;museo&rdquo; Rodin, pero sobre lo que se haga en su lugar no hay consenso alguno, sino tantas ideas como mentes pensantes. De ah&iacute; que la responsabilidad del pr&oacute;ximo proyecto estar&aacute; de nuevo en el Ayuntamiento, porque ser&aacute; de nuevo el fruto de sus decisiones pol&iacute;ticas, expresadas tanto en las directrices y objetivos que se marquen, como en la elecci&oacute;n de las personas o instituciones concretas del sector cultural con las que va a &ldquo;dialogar&rdquo;. Esto no puede ser de otro modo: como es l&oacute;gico y normal, corresponde al equipo de gobierno municipal establecer la pol&iacute;tica cultural que debe desarrollar el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante, para los intereses de quienes amamos la cultura, la forma en que el equipo de gobierno municipal haya podido recibir y digerir las cr&iacute;ticas recibidas. Si el consistorio ha entendido, ha asumido, o siquiera ha reflexionado, al menos algo de lo que se ha dicho sobre el &ldquo;museo&rdquo; Rodin, se abre una oportunidad de oro para poner en marcha un proyecto realmente ilusionante para el fomento de la cultura en nuestra ciudad. Por el contrario, si hemos de creer a sus declaraciones p&uacute;blicas y el equipo municipal de verdad piensa que todo lo dicho han sido mentiras o declaraciones &ldquo;mal informadas&rdquo;, si realmente no han entendido nada de lo que ha pasado y no se han enterado de lo que estaba mal en su &ldquo;museo&rdquo;, mucho me temo que lo que saldr&aacute; de este desastre como nuevo proyecto vaya a ser algo igual de lamentable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; el dilema ahora mismo. Pero estamos a principios de enero, &eacute;poca de prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo: esperemos que de todo este enredo salga algo bueno para las artes y la cultura en Santa Cruz de Tenerife.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramiro Carrillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/enredos-rodin-relatos-digestiones-dilemas_132_9865049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jan 2023 16:33:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Enredos de Rodin: relatos, digestiones y dilemas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negocio Rodin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/negocio-rodin_132_9768175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sinceramente, la primera vez que o&iacute; hablar del proyecto pens&eacute; que era una broma. &iquest;Un Museo Rodin en Tenerife? &iquest;Por qu&eacute;? No tiene mucho sentido: Auguste Rodin (Par&iacute;s, 1840-1917) no tiene v&iacute;nculo alguno con Tenerife. &iquest;Por qu&eacute; no dedicar un museo a Paul Gauguin, a Camille Claudel, a Frida Kahlo? &iquest;Por qu&eacute; no a Beethoven, a Virginia Woolf, a Kant? Nada tienen que ver tampoco estos nombres con nuestras islas (salvo Kant, que mencion&oacute; el vino canario en su&nbsp;<em>Cr&iacute;tica del juicio</em>), pero son tambi&eacute;n grandes figuras de la cultura, y sin duda merecen tambi&eacute;n un museo &iquest;Cu&aacute;l es la raz&oacute;n de fondo para que a Rodin, en concreto, se le dedique un museo en Tenerife? La respuesta r&aacute;pida es sencilla: su legado est&aacute; administrado por el Museo Rodin de Par&iacute;s, una instituci&oacute;n autofinanciada cuyo modelo de negocio incluye la venta de copias de sus esculturas. As&iacute; lo explicaba en 2020 Catherine Chevillot, la entonces directora del museo, a la agencia Reuters: &ldquo;La venta de los bronces es un elemento importante de nuestra estrategia comercial, que hemos estado desarrollando durante algunos a&ntilde;os y contribuir&aacute; a la salud financiera del museo&rdquo;. Es decir, no hay un motivo de &iacute;ndole cultural para dedicar a Rodin un museo en Canarias, se trata simplemente de una oportunidad de negocio propiciada por la estrategia comercial de la entidad parisina.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la presentaci&oacute;n del proyecto tinerfe&ntilde;o expone una serie de argumentos seg&uacute;n los cuales este museo de r&eacute;plicas escult&oacute;ricas ser&aacute; una bendici&oacute;n para nuestra ciudad: su apertura posicionar&aacute; a Santa Cruz de Tenerife como un &ldquo;referente internacional en cultura&rdquo;, potenciar&aacute; &ldquo;otros activos culturales&rdquo; (el estupendo parque escult&oacute;rico que ya tenemos) e impulsar&aacute; la econom&iacute;a, promoviendo &ldquo;un turismo cultural, de calidad y de un elevado gasto medio&rdquo;.&nbsp;&nbsp;Adem&aacute;s, servir&aacute; como &ldquo;palanca de impulso para la cultura canaria&rdquo;, en especial para los y las artistas, que podr&aacute;n beneficiarse de la &ldquo;marca Rodin&rdquo;, al &ldquo;vehicular sus proyectos&rdquo; a trav&eacute;s del museo.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco, el an&aacute;lisis de viabilidad del proyecto presenta unas cifras extraordinariamente favorables: se prev&eacute; un n&uacute;mero de visitantes que oscilar&aacute;, en un primer a&ntilde;o, entre 492.422 y 783.673 personas, es decir, de cinco a ocho veces las visitas anuales al TEA y al mismo nivel, o incluso por encima, que el propio Museo Rodin de Par&iacute;s.&nbsp;Con estas alt&iacute;simas cifras de visitantes, los ingresos directos del museo ser&aacute;n tan elevados que generar&aacute;n, solo en los cinco primeros a&ntilde;os, unos beneficios estimados entre los 3,5 millones de euros (en un &ldquo;escenario conservador&rdquo;) y 27 millones de euros (&ldquo;escenario optimista&rdquo;). De esta manera, el estudio concluye que, a partir de una relativamente peque&ntilde;a inversi&oacute;n inicial (que se recuperar&aacute; pronto), todos los gastos del museo (incluidos los pagos anuales de los 16,7 millones de euros comprometidos para la adquisici&oacute;n o alquiler de sus esculturas) se financiar&aacute;n con los rendimientos del propio museo. Es decir, aunque el museo madre en Par&iacute;s necesita vender esculturas para financiarse, en su sede tinerfe&ntilde;a el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no s&oacute;lo recuperar&aacute; su inversi&oacute;n r&aacute;pidamente, sino que tendr&aacute; una instituci&oacute;n saneada que le reportar&aacute; anualmente unos extraordinarios ingresos econ&oacute;micos, adem&aacute;s de incrementar el patrimonio art&iacute;stico de la ciudad a coste cero. Un formidable negocio, para el que, sorprendentemente, no parece haber inversores privados.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, quien fuera que realiz&oacute; el estudio presenta el proyecto como un aut&eacute;ntico&nbsp;<em>win-win</em>; una apuesta ganadora, una oportunidad extraordinaria que ser&iacute;amos idiotas si dej&aacute;ramos pasar. El relato es tan perfecto que me surge la pregunta de si este cuento es el de la gallina de los huevos de oro o es, m&aacute;s bien, el cuento de la lechera.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, los n&uacute;meros aportados en el estudio de viabilidad huelen a pensamiento m&aacute;gico. Se plantean dos escenarios posibles: que todo salga muy bien o extraordinariamente bien (se apunta que es &ldquo;improbable&rdquo; que salga mal), sin dar m&aacute;s razones que una serie de estimaciones estad&iacute;sticas: no se han aportado estudios de mercado ni de h&aacute;bitos de consumo del p&uacute;blico diana, de manera que, por ejemplo, la estimaci&oacute;n de que entre 438 y 651 cruceristas visitar&aacute;n diariamente el museo el primer a&ntilde;o se basa en una mera conjetura estad&iacute;stica. Tampoco se ha apuntado l&iacute;neas estrat&eacute;gicas para difundir y activar el museo, ni un plan de infraestructuras para acogerlo; sencillamente se da por hecho que todo va a salir bien y que el p&uacute;blico va a querer ir, seducidos por el atractivo de un &ldquo;museo internacional&rdquo;; todo es un conjunto de suposiciones que parecen bastante endebles como aval para una inversi&oacute;n de este calibre.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s endebles a&uacute;n son las premisas en las que el estudio se basa para considerar seguro el formidable &eacute;xito del proyecto. En primer lugar, la supuesta relevancia internacional del Museo Rodin, que garantiza el alto n&uacute;mero de visitantes. En realidad, m&aacute;s all&aacute; de su capacidad para exportar su marca (a Tenerife, por ejemplo), el Museo Rodin es una instituci&oacute;n internacionalmente modesta. Si el lector o lectora busca en Internet la lista de los cien museos de arte m&aacute;s visitados del mundo, podr&aacute; comprobar que el Museo Rodin no figura entre ellos (en cambio hay siete museos parisinos y, por cierto, ocho espa&ntilde;oles). Tiene menos visitantes anuales, por ejemplo, que el Museo Grevin (el museo de cera de Par&iacute;s), de manera que, en fin, aunque el Museo Rodin no es una entidad desde&ntilde;able (no olvidemos que administra el legado de un gran artista) est&aacute; lejos de ser una instituci&oacute;n cuyo prestigio, por s&iacute; mismo, pueda convertir a Tenerife en un &ldquo;referente internacional en cultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo aspecto que es necesario discutir es el alt&iacute;simo valor de legitimaci&oacute;n cultural que el estudio atribuye a eso que denomina la &ldquo;marca Rodin&rdquo;. Ah&iacute; se nota que las personas autoras del estudio saben tanto de arte como yo de estad&iacute;stica. Est&aacute; claro que Rodin fue un escultor important&iacute;simo, pero su &ldquo;marca&rdquo; no solo es la de un artista ya cl&aacute;sico, (del siglo XIX), sino en cierto modo devaluado por la excesiva mercantilizaci&oacute;n de la que su obra ha sido y es objeto. Es m&aacute;s, su imagen personal est&aacute; ensombrecida por la relaci&oacute;n t&oacute;xica que mantuvo con su amante, Camille Claudel, as&iacute; que, siendo un artista incuestionable, no s&eacute; si su &ldquo;marca&rdquo; es la mejor para articular la pol&iacute;tica cultural de una ciudad que, se supone, mira hacia el siglo XXI. Lo que constituye un activo en la cultura es aquello que se relaciona con la innovaci&oacute;n, la creatividad, la originalidad y el pensamiento cr&iacute;tico. Con este proyecto, Santa Cruz de Tenerife proyecta una imagen cultural asociada a la de un artista franc&eacute;s que muri&oacute; hace m&aacute;s de un siglo y cuyos valores no son ya los del mundo contempor&aacute;neo. Para los y las artistas actuales, vincular su trabajo a la &ldquo;marca Rodin&rdquo; significar&iacute;a algo as&iacute; como un suicido profesional.
    </p><p class="article-text">
        Una tercera cuesti&oacute;n a analizar es la pretensi&oacute;n de que se traer&aacute;n a Tenerife &ldquo;obras originales&rdquo; del artista. Para ello se basan en un tecnicismo de escaso valor pr&aacute;ctico: el de que hasta 12 copias de una misma obra se consideran originales. De acuerdo, legalmente es as&iacute;, aunque todos sabemos que no tiene el mismo valor cultural ni econ&oacute;mico una obra hecha por Rodin en vida que la duod&eacute;cima copia de esa misma pieza, fundida con t&eacute;cnicas actuales, m&aacute;s de cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte. El valor patrimonial de lo que adquiere el ayuntamiento se refleja en su precio, relativamente bajo. Les doy simplemente un dato: un solo bronce de Picasso vendido en subasta este mismo a&ntilde;o, alcanz&oacute; un precio tres veces superior a lo que pagaremos por los 68 &ldquo;originales&rdquo; que vamos a adquirir.
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo anterior, no es realista pensar que el proyecto trae a Tenerife un activo cultural de primer nivel internacional. Lo que compramos por 16,7 millones de euros es un repertorio de facs&iacute;miles caros (o, si se prefiere, de originales baratos) de obras de un artista famoso sin ninguna relaci&oacute;n con Canarias, obras sobradamente conocidas y m&aacute;s que vistas en todo el mundo. &iquest;Ser&aacute; esto suficiente reclamo para que oleadas de turistas &ldquo;con motivos culturales&rdquo; elijan pasar la tarde en el Museo Rodin en lugar de conocer la ciudad, la cultura de Canarias, o, simplemente, irse a la playa? No es imposible, aunque parece poco probable. Lo m&aacute;s probable es que el proyecto termine con dificultades financieras iguales o mayores que su modelo parisino, y comprometa durante a&ntilde;os el ya exiguo presupuesto (y el a&uacute;n m&aacute;s exiguo inter&eacute;s) municipal para las artes visuales en un museo que aportar&aacute; poco o ning&uacute;n valor a&ntilde;adido a la cultura en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, quiz&aacute;s lo m&aacute;s triste del proyecto sea que quien lo ha hecho parece pensar, realmente, que convertir a Tenerife en un &ldquo;referente internacional en cultura&rdquo; es algo que puede conseguirse comprando prestigio; un prestigio, adem&aacute;s, anticuado y de imitaci&oacute;n. Supongo que no necesito decir lo provinciano que es el proyecto y d&oacute;nde dejar&aacute; la imagen cultural de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;activos culturales&rdquo; se construyen con tiempo, con apoyo a los y las creadoras, con criterio y compromiso, y tambi&eacute;n, naturalmente, con inversiones. Quienes han promovido el Museo Rodin pretenden que invertir millones de euros en recordar la obra de un conocido artista parisino del siglo XIX ser&aacute; una &ldquo;palanca de impulso para la cultura canaria&rdquo;, mientras en Tenerife los legados de excelentes escultores canarios como Manuel Bethencourt o Mar&iacute;a Bel&eacute;n Morales, recientemente fallecidos, son ignorados por las instituciones y corren el riesgo de caer en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que Santa Cruz de Tenerife no es Par&iacute;s, pero nos merecemos algo m&aacute;s que una sucursal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramiro Carrillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/negocio-rodin_132_9768175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Dec 2022 18:55:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El negocio Rodin]]></media:title>
    </item>
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