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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosa Díaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rosa-diaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosa Díaz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los Ocho de Vernet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ocho-vernet_129_9758833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da28f2a7-4ebf-4240-ba5f-a7b8a05cf1d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Ocho de Vernet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras los tres años de Guerra Civil, el 9 de febrero de 1939 estos ocho oficiales del ejército republicano, junto a las tropas derrotadas, emprendieron el camino de un exilio del que la mayoría no regresarían nunca</p></div><p class="article-text">
        Hay en Madrid un edificio magn&iacute;fico frente al parque del Oeste, en el Paseo de Moret, que alberga el Instituto de Historia y Cultura Militar en cuya puerta reza:
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;A ti espa&ntilde;ol que cruzas este umbral: Aqu&iacute; se conservan fondos documentales que dan testimonio, con sus grandezas y tragedias, de la HISTORIA DE TUS EJ&Eacute;RCITOS, ra&iacute;z y m&eacute;dula de la HISTORIA DE ESPA&Ntilde;A &iexcl;AYUDANOS A DARLOS A CONOCER!&raquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta leyenda, sobre azulejo talaverano, reproduce a su vez la que desde 1725 pod&iacute;a leerse en el zagu&aacute;n de entrada al Antiguo Seminario de Nobles de Madrid. Hace pues ya 300 a&ntilde;os que la principal instituci&oacute;n educativa superior de Espa&ntilde;a, heredera del Colegio Imperial y destinada a educar a los hijos de los nobles, burgues&iacute;a y militares, asum&iacute;a, bajo el reinado del Borb&oacute;n Felipe V, la necesidad de preservar la memoria para poder entender y conocer la Historia, la de Espa&ntilde;a y la de sus ej&eacute;rcitos, m&aacute;s all&aacute; de sus temporales &ldquo;grandezas o tragedias.&rdquo; Postulado que la instituci&oacute;n militar admitir&iacute;a e incluso llegar&iacute;a a arrogarse, comprometi&eacute;ndose a enarbolarlo desde la misma puerta de entrada a su Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta loable tarea y compromiso han sido triste y frecuentemente olvidados en los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os, salvo en encomiables excepciones, deleg&aacute;ndose generalmente la labor de la conservaci&oacute;n de la memoria al inter&eacute;s e iniciativa particulares, lo que ha depositado el conocimiento y comprensi&oacute;n de la Historia en muchas y fr&aacute;giles manos.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente ha sido este &uacute;ltimo factor el que, parad&oacute;jicamente, ha permitido recuperar esta in&eacute;dita y fabulosa historia, dotada de esa misma fuerza que a veces emana de los territorios m&aacute;s quebradizos e inesperados de la memoria. Nos referimos a la historia de los ocho militares espa&ntilde;oles apresados, torturados y, salvo uno, asesinados por el r&eacute;gimen de la Alemania nazi.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez ha sido el propio Ministerio de Defensa quien ha asumido su responsabilidad de preservar el patrimonio hist&oacute;rico y cultural de todos, de Espa&ntilde;a y sus ej&eacute;rcitos, publicando <a href="https://publicaciones.defensa.gob.es/los-8-de-vernet-libros-pdf.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta concisa a la par que cautivadora historia</a>, rescatada por los nietos de las brumosas nieblas de su infancia, esparcidas en lejanas sobremesas familiares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Jos&eacute; Andr&eacute;s Rojo, nieto del general Vicente Rojo, jefe del Estado Mayor del ej&eacute;rcito republicano, fue la fragmentaci&oacute;n del ej&eacute;rcito a ra&iacute;z del golpe de estado de julio de 1936 y la falta un&aacute;nime de apoyo en su seno, la que impidi&oacute; inicialmente su triunfo. Estos militares republicanos, altamente formados, profesionalizados y pertenecientes al entonces ej&eacute;rcito plural, son los grandes olvidados de la historia militar y de la Historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras los tres a&ntilde;os de Guerra Civil, el 9 de febrero de 1939 estos ocho oficiales del ej&eacute;rcito republicano, junto a las tropas derrotadas, emprendieron el camino de un exilio del que la mayor&iacute;a no regresar&iacute;an nunca.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia ha sido recuperada por algunos de sus nietos. Uno de ellos, Rafael Pa&ntilde;eda Reinlein, conoci&oacute; en su infancia a un afable y misterioso personaje que despert&oacute; toda su curiosidad: el hermano de su abuela, una persona corriente y excepcional que repart&iacute;a caramelos y relatos a los ni&ntilde;os. Se trataba del entra&ntilde;able teniente coronel Garc&iacute;a-Miranda, uno de los llamados &ldquo;Ocho de Vernet&rdquo;. Es as&iacute; como comienza este rescate: tirando del hilo familiar, preguntando, recuperando memorias, narraciones orales, documentos y, despu&eacute;s, investigando en archivos a fin de poder reunir en una narraci&oacute;n, junto a su hermana Iciar, la odisea de estos ocho militares que sobrevivieron a duras penas en el exilio de Vernet les Bains (Francia), hasta que la Gestapo, informada por un delator &ndash;un oficial republicano devenido confidente de las SS-, los detuvo en una aciaga tarde de diciembre de 1943.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ellos eran el general Mariano Gamir Uribarri, con 66 a&ntilde;os; los coroneles Jes&uacute;s Velasco Echave, Carlos Redondo Flores y C&eacute;sar Blasco Sasera, con 65, 64 y 66 a&ntilde;os respectivamente; los dos tenientes coroneles Fernando Salavera Camps y Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a-Miranda Esteban-Infantes, de 60 y 46 a&ntilde;os, y los comandantes Joan Amer Vadell, tambi&eacute;n con 46 a&ntilde;os, y el ge&oacute;grafo Teodoro Mar&iacute;n Masdemont, de 66.
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos fueron conducidos a la Citadelle de Perpignan, donde permanecieron en mazmorras casi dos meses, hasta que fueron llevados al campo de concentraci&oacute;n franc&eacute;s de Vernet d&rsquo;Ariege. De este destino solo se salv&oacute; el general Gamir, a quien, dado su estado de salud, lograron trasladar al hospital con la camarader&iacute;a y complicidad de los dem&aacute;s oficiales. A principios de julio de 1944 fueron conducidos desde este campo al llamado &ldquo;tren fantasma&rdquo; en el que, amontonados como ganado, emprendieron un largo viaje de dos interminables meses hasta llegar a su siniestro destino: el campo nazi de Dachau.
    </p><p class="article-text">
        En el libro se recoge el testimonio del &uacute;nico superviviente de estos hombres, el citado teniente coronel Garc&iacute;a-Miranda, quien, reci&eacute;n liberado por las tropas americanas y con apenas 39 kilos de peso, tuvo fuerzas para escribir a Luc&iacute;a, su esposa, y relatarle en sus cartas el calvario y fin de cada uno de sus compa&ntilde;eros en el campo de concentraci&oacute;n. Tras reponerse, el teniente coronel Garc&iacute;a-Miranda regres&oacute; a su exilio en Vernet les Bains y a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1957, volvi&oacute; a su a&ntilde;orado Toledo. Su vida y parte de sus escritos se recogen en el libro &ldquo;Un humanista en Dachau&rdquo;, <a href="https://www.avanteditorial.com/libro/un-humanista-en-dachau-edicion-de-la-obra-en-papel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con pr&oacute;logo de Santiago Alba Rico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Durante el acto en que se present&oacute; la historia de estos ocho militares, intervino desde el p&uacute;blico el comandante Riesco. Citando una antigua conversaci&oacute;n entre el recientemente fallecido teniente general Federico Michavila Pallar&eacute;s y el gran historiador Ram&oacute;n Salas Larraz&aacute;bal, asegur&oacute; que &laquo;hubo m&aacute;s militares profesionales en el bando republicano que en el bando del general Franco. Por eso, yo creo que hacen falta -a&ntilde;adi&oacute;- libros como este, estudios como este, y que, con buena voluntad entre todos, recuperemos la Historia de Espa&ntilde;a. Sin fricciones, entendi&eacute;ndonos, porque la Historia es la Historia y no se debe cambiar.&raquo; 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Entre los muros del cuartel Infante Don Juan se sac&oacute; as&iacute; del olvido a estos ocho militares profesionales leales a la Rep&uacute;blica y se les homenaje&oacute; con la lectura, por parte del autor, del estremecedor poema de Le&oacute;n Felipe <a href="https://trianarts.com/auschwitz-y-leon-felipe/#sthash.pFq59bor.dpbs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Auschwitz&rdquo;</a>, uno de cuyos pasajes dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	&laquo;Esos poetas infernales, Dante, Blake, Rimbaud...
    </p><p class="article-text">
        	Que hablen m&aacute;s bajo... &iexcl;Que se callen!
    </p><p class="article-text">
        	Hoy, cualquier habitante de la tierra&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	sabe mucho m&aacute;s del infierno que esos tres poetas juntos.
    </p><p class="article-text">
        	[...] ese ni&ntilde;o jud&iacute;o que est&aacute; ah&iacute;, desgajado de sus padres...
    </p><p class="article-text">
        	Y solo. &iexcl;Solo!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Aguardando su turno en los hornos crematorios de Auschwitz (...)
    </p><p class="article-text">
            esperando que se abran las puertas del infierno...&raquo;
    </p><p class="article-text">
        No era un fr&iacute;o oto&ntilde;o en Madrid, tampoco llov&iacute;a. Aunque ya era de noche, se pod&iacute;a percibir en el patio del cuartel la salida de un p&uacute;blico emocionado y, quiz&aacute; tambi&eacute;n, algo perplejo, consciente de la trascendencia que tiene a&uacute;n hoy, ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s, el sencillo acto de nombrar en un contexto militar a estos hombres, muertos ya y enterrados lejos. Todos ellos militares que lucharon con honor y lealtad para salvaguardar la bandera del pa&iacute;s que juraron defender. Entre los muchos comentarios se escuch&oacute; a un hombre mayor decirle a otro: &laquo;&iquest;Pero esto es verdad o ha sido todo un sue&ntilde;o?&raquo; A lo que su amigo respondi&oacute; sonriente: &laquo;Yo tambi&eacute;n quer&iacute;a cerciorarme, &iexcl;me he tenido que pellizcar!&raquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; esta perplejidad parte de un sue&ntilde;o tard&iacute;o, quiz&aacute;s? &iquest;Por qu&eacute; no ocurri&oacute; este acto en reconocimiento y homenaje a los Ocho de Vernet un lejano d&iacute;a de octubre de 1945 en un Madrid m&aacute;s fr&iacute;o, pero tambi&eacute;n m&aacute;s libre? Un Madrid pobre, devastado por la guerra y la posguerra, s&iacute;, pero festivo y ruidoso que habr&iacute;a celebrado el fin de la II Gran Guerra, la victoria de los aliados, la derrota del nazismo alem&aacute;n, del fascismo italiano y del golpe de estado del general Franco. Un Madrid rompiendo en aplausos por el regreso de la democracia a Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tendremos que revisar quiz&aacute;s las hemerotecas, pues todav&iacute;a hoy, 77 a&ntilde;os despu&eacute;s, tiene algo de audacia, por no hablar de su valor hist&oacute;rico, el gesto de mirar hacia atr&aacute;s y preservar la memoria: renombrar, recuperar, dignificar la memoria, sobre todo la de los tiempos m&aacute;s oscuros, con el fin de que no se repitan y para tener acceso al conjunto de las historias que forman nuestra Historia. De los ocho de Vernet, como de tantos otros, tenemos que decir: &laquo;Polvo ser&aacute;n, mas polvo recordado&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ocho-vernet_129_9758833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Dec 2022 21:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Ocho de Vernet]]></media:title>
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