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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuel Ángel Santana Turégano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuel-angel-santana-turegano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuel Ángel Santana Turégano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los ricos hablan peninsular. Habla y estructura social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ricos-hablan-peninsular-habla-estructura-social_132_13175310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77e81bac-d430-466d-9c58-60d3cf51b05b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ricos hablan peninsular. Habla y estructura social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quizá, tras cuarenta años de Gobierno de Canarias, éste no ha conseguido que la juventud entienda que las formas de hablar propias de las islas son tan buenas como las de cualquier otro territorio en que se habla español, cosa que sí está muy claro para la Real Academia de la Lengua</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le&iacute; en la prensa que los j&oacute;venes canarios se pasan al vosotros. Una catedr&aacute;tica de Lengua Espa&ntilde;ola dec&iacute;a que es porque es m&aacute;s prestigioso, que lo hacen por inseguridad. Quiz&aacute;, tras cuarenta a&ntilde;os de Gobierno de Canarias, &eacute;ste no ha conseguido que la juventud entienda que las formas de hablar propias de las islas son tan buenas como las de cualquier otro territorio en que se habla espa&ntilde;ol, cosa que s&iacute; est&aacute; muy claro para la <strong>Real Academia de la Lengua</strong>. Pero &iquest;por qu&eacute; creen los j&oacute;venes canarios que hablar peninsular es m&aacute;s prestigioso que hablar canario? Quiz&aacute; se debe a que piensan que aqu&iacute; la gente rica habla peninsular, puede que ingl&eacute;s, o alem&aacute;n, pero desde luego no canario. Porque quiz&aacute;, en el fondo, asumen que la nuestra es una estructura social colonial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los siglos XIX y XX se dieron en paralelo la construcci&oacute;n de los Estado-Naci&oacute;n, tal y como ahora los conocemos, y la creaci&oacute;n de los imperios coloniales europeos. Los procesos de industrializaci&oacute;n y urbanizaci&oacute;n asociados a la Revoluci&oacute;n Industrial llevaron, en el caso de Espa&ntilde;a, a que grandes masas de poblaci&oacute;n se desplazaran de las zonas rurales a las ciudades industriales. Si en 1986 alguien se desplazaba por los barrios populares, o visitaba la planta de una f&aacute;brica ubicada en el cintur&oacute;n industrial barcelon&eacute;s, lo que escuchar&iacute;a, en su amplia mayor&iacute;a, ser&iacute;a espa&ntilde;ol con acento andaluz. Sin embargo, si sub&iacute;as a la zona de administraci&oacute;n o gerencia, el catal&aacute;n se escuchaba mucho m&aacute;s. Durante muchas d&eacute;cadas, muchas personas nacidas en Catalu&ntilde;a en barrios populares, y criadas en un entorno mayoritariamente castellano hablante, tendieron a considerar el <em>andaluz </em>(<em>espa&ntilde;ol con acento andaluz</em>) como una lengua de clase baja, y el catal&aacute;n central que hablaban muchos de los due&ntilde;os del capital como una lengua de prestigio. Quien se cri&oacute; en aquel contexto posiblemente habr&aacute; interiorizado, con la simpleza propia de la infancia, que los ricos hablaban catal&aacute;n, que el espa&ntilde;ol (andaluz) era lo que hablaban los pobres. &iquest;Qu&eacute; es lo que pasaba entonces en las islas? &iquest;Ha cambiado algo de ello con la creaci&oacute;n del Gobierno de Canarias?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si en 1986 alguien visitaba una explotaci&oacute;n tomatera en Vecindario, Gran Tarajal o Granadilla de Abona, un complejo alojativo en Puerto de la Cruz, Playa del Ingl&eacute;s o Puerto del Carmen, una oficina o juzgado en alguna de las capitales, &iquest;Qu&eacute; lenguas y variantes dialectales habr&iacute;a escuchado? Me imagino a una camarera de pisos dirigi&eacute;ndose a sus compa&ntilde;eras: &ldquo;mis ni&ntilde;as, cuando ustedes se acuerden&rdquo;... Tambi&eacute;n me imagino a un director de hotel, a un juez o un alto funcionario dirigi&eacute;ndose a los subordinados: &ldquo;Cuando termin&eacute;is lo que est&aacute;is haciendo, venid para organizar el trabajo que queda&rdquo;. En definitiva, dado ese contexto, no parece descabellado que alguien pudiera pensar que <em>los</em> <em>ricos hablan peninsular, lo de hablar &ldquo;canario&rdquo; es cosa de gente pobre e inculta</em>. Aunque en realidad, y ya de esto tenemos experiencia desde la &eacute;poca de los Elder y Miller, tambi&eacute;n hab&iacute;a algo de &ldquo;<em>l</em>os ricos hablan ingl&eacute;s, lo de hablar espa&ntilde;ol es cosa de gente basta y poco culta<em>&rdquo;</em>. M&aacute;s all&aacute; de que ahora muchas camareras de piso, trabajadores agr&iacute;colas y de la construcci&oacute;n provengan de Am&eacute;rica o &Aacute;frica: &iquest;ha cambiado mucho la cosa o seguimos teniendo unas clases dirigentes que hablan fundamentalmente en <em>espa&ntilde;ol peninsular</em> a unas clases trabajadoras que hablan otros dialectos (<em>espa&ntilde;ol de Canarias, de Colombia, Venezuela&hellip;</em>) o idiomas?
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente las islas han tenido una estructura social colonial, en la que, debido a diversos factores, buena parte de las personas que ocupaban las posiciones m&aacute;s elevadas de la estructura social proven&iacute;an de fuera, mientras que la poblaci&oacute;n de origen local era ampliamente mayoritaria en las capas populares. En realidad, con los medios de que se dispone hoy en d&iacute;a para hacer investigaci&oacute;n social, se trata de una hip&oacute;tesis que podr&iacute;a contrastarse de manera relativamente sencilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora de contar a la poblaci&oacute;n, el INE y el ISTAC suelen diferenciar entre poblaci&oacute;n nacida en el municipio de residencia, en otros municipios de la misma isla/provincia/comunidad aut&oacute;noma, en otra comunidad aut&oacute;noma y en el extranjero. Si en la actualidad aproximadamente el 70% de la poblaci&oacute;n de las islas naci&oacute; en Canarias, el 10% en el resto de Espa&ntilde;a y el 20% en el extranjero, &iquest;c&oacute;mo se distribuye esto en funci&oacute;n de clases sociales y categor&iacute;as ocupacionales? Pensemos en controladores a&eacute;reos, jueces, m&eacute;dicos, empresarios, directores de grandes compa&ntilde;&iacute;as y otras profesiones de prestigio: &iquest;est&aacute;n ocupadas en un 70% por personas nacidas en Canarias? Aunque es mucho suponer, supongamos que quienes nacieron en las islas hablan <em>canario</em>, y quienes nacieron fuera hablan <em>peninsular</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, si muchos j&oacute;venes piensan que el <em>peninsular </em>es m&aacute;s prestigioso es sencillamente porque es verdad que es la variante del espa&ntilde;ol que m&aacute;s se habla en Canarias en los entornos prestigiosos. Plantearse qu&eacute; podr&iacute;amos hacer para que las personas nacidas en las islas puedan ocupar las posiciones sociales m&aacute;s prestigiosas en igualdad de condiciones y representaci&oacute;n que las nacidas fueras excede los objetivos de esta reflexi&oacute;n. Pero, ciertamente, parece que es algo que debemos de esperar, m&aacute;s que de otros, del Gobierno de Canarias. Viendo el andar de la perrita, tampoco me extra&ntilde;ar&iacute;a leer de aqu&iacute; a no mucho &ldquo;El Gobierno de Canarias os desea unas Felices Fiestas y un pr&oacute;spero 2028&rdquo;. Siempre habr&aacute; alg&uacute;n tolete que, por aquello de la &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, piense que es mejor usar el <em>vosotros</em>, o pronunciar la z, porque eso es <em>t&iacute;pico espa&ntilde;ol</em>, mientras que lo de usar el <em>ustedes</em>, o sesear, es lo que hacemos la pr&aacute;ctica totalidad de las personas que hablamos en espa&ntilde;ol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ricos-hablan-peninsular-habla-estructura-social_132_13175310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 10:57:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ricos hablan peninsular. Habla y estructura social]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Normal o patológico?: turistas, migrantes, nómadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/normal-patologico-turistas-migrantes-nomadas_132_13170417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En todas las sociedades, en todas las épocas, se nos enseña a ver como normales determinadas pautas de movilidad, y a ver como extrañas, patológicas o incluso peligrosas, las que se salen de lo normal. Las movilidades pueden ser de corto, medio o largo alcance. Pueden ser temporales o permanentes, puntuales o recurrentes
</p></div><p class="article-text">
        Lo normal es lo que te ense&ntilde;an a ver como normal cuando te conviertes en miembro de una sociedad, por lo que cambia en funci&oacute;n de la &eacute;poca y de la sociedad a la que pertenezcas. En todas las sociedades, en todas las &eacute;pocas, se nos ense&ntilde;a a ver como normales determinadas pautas de movilidad, y a ver como extra&ntilde;as, patol&oacute;gicas o incluso peligrosas, las que se salen de lo normal. Las movilidades pueden ser de corto, medio o largo alcance. 
    </p><p class="article-text">
        Pueden ser temporales o permanentes, puntuales o recurrentes. En Canarias, durante los &uacute;ltimos siglos, lo normal siempre ha sido que las personas importantes trajeran de fuera los &ldquo;<em>t&iacute;tulos de nobleza leg&iacute;tima&rdquo;</em>. Por eso, en la actualidad lo normal para ciertos j&oacute;venes de <em>clase bien</em> es que cuando cumplen 18 a&ntilde;os todas sus amistades se vayan fuera, a estudiar una carrera en Madrid, o a perfeccionar su ingl&eacute;s, o a aprender c&oacute;mo se hacen las cosas en los sitios en que pensamos que hacen las cosas bien. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es normal que muchos de ellos vuelvan despu&eacute;s a las islas a ocupar su sitio entre las &eacute;lites. En Gran Canaria, durante el &uacute;ltimo medio siglo, lo normal para mucha gente ha sido pasarse una temporada en el Sur, en verano, a veces en Semana Santa o durante alg&uacute;n fin de semana. Claro que tambi&eacute;n, durante el &uacute;ltimo medio siglo, lo normal en Suecia para mucha gente ha sido pasarse una temporada en Gran Canaria, normalmente en invierno. 
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de medio siglo lo normal para mucha gente de Tenerife era emigrar a Venezuela, y para mucha gente de Gran Canaria, al S&aacute;hara. Por eso ahora hay mucha gente de esos sitios que ve como normal lo de pasar un tiempo en Canarias. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, lo normal en Tenerife era que cualquiera que aspirara a ser alguien se comprara un chal&eacute; o adosado, o construyera en los terrenos de la familia, fuera de las ciudades. Por eso ahora lo normal es que cuando intentan ir desde su casa a sus puestos de trabajo se pasen horas en los atascos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que ahora no nos parece tan normal? Que muchos j&oacute;venes italianos decidan pasar uno o dos a&ntilde;os trabajando en la hosteler&iacute;a en Canarias, disfrutando de lo que consideran un buen lugar para vivir, aprendiendo un idioma que les abre las puertas a medio mundo y adquiriendo experiencia laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Que muchos italianos no tan j&oacute;venes hayan decidido invertir y montar sus negocios aqu&iacute;. Que algunos de los hijos de aquellos extranjeros que llevan viniendo 50 a&ntilde;os a las islas, y que cada vez pasan m&aacute;s tiempo aqu&iacute;, se est&eacute;n planteando, especialmente si pueden hacer teletrabajo, quedarse a vivir aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Que algunos de los hijos de aquellos canarios que hace cincuenta a&ntilde;os compraron un apartamento para alquilar a extranjeros se planteen ahora irse a vivir al apartamento familiar, que independizarse pagando un alquiler o una hipoteca en la capital est&aacute; dif&iacute;cil. Que, si antes eran los canarios quienes iban a emprender a Am&eacute;rica del Sur o al Norte de &Aacute;frica, ahora sean los sudamericanos y norteafricanos quienes se hacen aut&oacute;nomos en las islas, tambi&eacute;n porque ante lo dif&iacute;cil que lo tienen en el mercado de trabajo prefieren establecerse por su cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las pautas de movilidad que durante mucho tiempo hemos aprendido a ver como normales ahora generan consecuencias que tendemos a ver como patol&oacute;gicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algunos grupos sociales desarrollan pautas de movilidad que pueden parecer relativamente heterodoxas es porque tienen motivos bastante razonables para hacerlo. Hay quienes se mueven porque piensan que, realizando un determinado tipo de movilidad, rara para otros, ganan m&aacute;s que lo que pierden <em>(homo economicus</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes se mueven porque la movilidad que realizan, rara para otros, es lo normal en su grupo social (<em>homo sociologicus</em>). En las islas, desde hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, buena parte de la clase comercial tiene origen hind&uacute;, y muchos de ellos han estudiado en los mejores colegios. Para ellos es normal irse a Londres, o a Mumbai, a estudiar o adquirir experiencia laboral, mientras que para muchos de sus compa&ntilde;eros lo normal era irse a Madrid o al resto de la Pen&iacute;nsula. 
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s frecuente es que ambos tipos de argumento se complementen: hay suecos que deciden venirse a Canarias porque piensan que ganan m&aacute;s (en clima, o en precios) que lo que pierden (aqu&iacute; la gente habla espa&ntilde;ol, es impuntual, habla alto&hellip;(<em>homo economicus</em>). Pero eso, que no lo hacen todos los suecos, es m&aacute;s habitual entre quienes llevan d&eacute;cadas viendo como normal lo de pasar un tiempo en Canarias (<em>homo sociologicus</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podemos elaborar reglas para distinguir entre lo normal y lo patol&oacute;gico? &iquest;Puede ello ayudarnos a construir normas para convivir en sociedades en las que lo &uacute;nico que sabemos es que las de antes ya no nos valen, pero a&uacute;n no hemos consensuado unas nuevas normas? A m&iacute; en primero de carrera me hicieron leer <em>Las reglas del m&eacute;todo sociol&oacute;gico</em> de Durkheim. Uno de los apartados est&aacute; dedicado justamente a <em>Reglas relativas a la distinci&oacute;n entre lo normal y lo patol&oacute;gico</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que veo noticias o abro la prensa veo que todo el mundo se dedica a patologizar a quien se comporta de manera distinta a lo que considera normal. Que existe un debate cada vez m&aacute;s polarizado entre los <em>de aqu&iacute;</em> y <em>los que no son de aqu&iacute;. </em>Hace tiempo escuch&eacute; un chiste sobre los madrile&ntilde;os que veraneaban en la costa levantina a los que, cuando se les preguntaba de d&oacute;nde eran, respond&iacute;an <em>&ldquo;De aqu&iacute;, de Madriz&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        La perspectiva de las movilidades nos recuerda que no hay &ldquo;aqu&iacute;&rdquo; ni &ldquo;all&iacute;&rdquo;, que lo que hay son pautas de movilidad, a unas las consideramos &ldquo;normales&rdquo; y otras &ldquo;patol&oacute;gicas&rdquo;. Consensuemos unas reglas acerca de qu&eacute; derechos corresponde a cada quien. Entendamos que lo normal es moverse. Y no patologicemos a quienes siguen pautas de movilidad distintas a las nuestras.&nbsp;	
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/normal-patologico-turistas-migrantes-nomadas_132_13170417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 13:40:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Normal o patológico?: turistas, migrantes, nómadas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa visita Canarias por la migración: ¿es turista, migrante o ‘digital nomad’?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-visita-canarias-migracion-turista-migrante-digital-nomad_132_13146403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablar de turismo y migraciones, en la actualidad, sirve, más que para entender la realidad para intentar darle forma, asignando derechos y obligaciones que vienen socialmente determinados y que son socialmente determinantes
</p></div><p class="article-text">
        Desde la aparici&oacute;n de nuestra especie, los <em>homo sapiens</em> nos hemos movido por la superficie del planeta tierra buscando recursos con los que sostener a nuestra comunidad. Esto podr&iacute;a considerarse un fen&oacute;meno natural, innato a una especie que originariamente era n&oacute;mada, hasta que nos sedentarizamos con el desarrollo de la agricultura y la ganader&iacute;a. Sin embargo, la creaci&oacute;n de fronteras pol&iacute;ticas, que separan a unos territorios de otros, y de fronteras conceptuales, que caracterizan a unos movimientos como <strong>turismo</strong> y a otros como <strong>migraciones</strong>, es una construcci&oacute;n social que vino mucho despu&eacute;s. Los seres humanos no habitamos un espacio meramente f&iacute;sico, sino un <em>espacio social</em>, que es a la vez socialmente determinado y socialmente determinante. Socialmente determinado, porque es percibido a trav&eacute;s de categor&iacute;as que se adquieren a trav&eacute;s del proceso de socializaci&oacute;n y que llevan a ver unos espacios como feos o bonitos, productivos o improductivos, buenos para vivir entre gente que piensa como yo o <em>guetos</em> o espacios <em>gentrificados </em>que no son para gente como yo. Y socialmente determinante, porque la relaci&oacute;n con el espacio determina el acceso a los recursos y las condiciones materiales de la existencia de los individuos y de los grupos sociales: &iquest;Qui&eacute;n tiene derecho a obtener una ganancia econ&oacute;mica del petr&oacute;leo que est&aacute; en el subsuelo de <strong>Ir&aacute;n</strong> o <strong>Venezuela</strong>, de los materiales raros que est&aacute;n en montes submarinos en el Atl&aacute;ntico o a lucrarse de los peces que surcan lo que hasta antes de ayer se tend&iacute;a a denominar el &ldquo;banco pesquero canario- sahariano&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista sociol&oacute;gico podr&iacute;a plantearse que el <em>espacio social</em> que habitamos los seres humanos viene definido por dos pares contrapuestos de conceptos: <em>fronteras/conexiones </em>y <em>derechos/obligaciones</em>. La concepci&oacute;n de algo como una frontera o una conexi&oacute;n es una construcci&oacute;n social que est&aacute; siempre sujeta a discusi&oacute;n. En funci&oacute;n de c&oacute;mo se defina la cuesti&oacute;n, se generan derechos que acaban teniendo consecuencias muy importantes en la vida de las personas y son un factor clave a la hora de entender qui&eacute;n est&aacute; d&oacute;nde, tanto en la estructura social como en el territorio. Por ello es necesario abandonar esquemas de percepci&oacute;n de la realidad, que, como planteara Urry, corresponden a una concepci&oacute;n de la sociedad como <em>estado-naci&oacute;n</em> que est&aacute; hoy claramente superada, y desarrollar nuevos conceptos para entender todo el abanico de movilidades contempor&aacute;neas. Y Canarias es un muy buen lugar para entender esto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongamos que es usted residente en Tenerife. Desde 2026 puede visitar los senderos del <strong>Teide</strong> sin pagar nada, a diferencia de quienes residen en otras islas, que pagan entre 3 y 6 euros, y de quienes no residen en las islas, que pagan 25. Si quiere visitar el Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote, tiene derecho a que el Estado (espa&ntilde;ol) le subvencione el 75% del transporte hasta esa isla. Pero tendr&aacute; que pagar 24 euros por el acceso a Monta&ntilde;as del Fuego, a diferencia de quienes residen en <strong>Lanzarote</strong>, que pagan 2, y de quienes residen en cualquier otro lugar, que pagan 30. Pongamos que es usted residente en <strong>Tur&iacute;n</strong>: como ciudadano comunitario tiene derecho a venir a Canarias, permanecer aqu&iacute; durante 90 d&iacute;as, y, si hace los tr&aacute;mites pertinentes, extender su estancia pr&aacute;cticamente el tiempo que quiera. Y si quiere emprender alguna actividad econ&oacute;mica y ganar dinero aqu&iacute;, la cosa tampoco le resultar&aacute; muy complicada. En la actualidad en <strong>Canarias</strong> viven m&aacute;s personas nacidas en Venezuela que en Italia, y, sin embargo, las personas con nacionalidad italiana son las m&aacute;s numerosas entre las personas con nacionalidad extranjera en Canarias, simplemente, porque muchas de las personas residentes en Canarias nacidas en la rep&uacute;blica bolivariana tienen nacionalidad espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fronteras, conexiones, derechos y obligaciones. Hay muchas personas que vinieron primero a Canarias como turistas y que vieron la relaci&oacute;n entre lugar de origen y de destino como una conexi&oacute;n, m&aacute;s que como una frontera, y han visto en ello una fuente de riqueza. &iquest;C&oacute;mo se establecen las fronteras? &iquest;C&oacute;mo se determina qui&eacute;n pertenece a un grupo u otro? En la pr&aacute;ctica podr&iacute;a decirse que en lugares como Canarias hemos asumido que cualquier persona tiene <strong>derecho</strong> a disfrutar de &ldquo;nuestro&rdquo; espacio, siempre que cumpla con lo que se cree que es su <strong>obligaci&oacute;n</strong>: gastar dinero, mucho dinero, cuanto m&aacute;s dinero mejor. Si alguien llega a un territorio y pretende no s&oacute;lo disfrutarlo sino ganar dinero la cosa se complica, tanto en relaci&oacute;n con los derechos como con las obligaciones. Si el <strong>Papa</strong> visita Canarias, y durante su estancia necesita asistencia m&eacute;dica, &iquest;qui&eacute;n lo paga? &iquest;Y si decidiera renunciar (como Benedicto XVI) y pasar su jubilaci&oacute;n en la tierra de sus antepasados?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cambios sociales hacen necesarios nuevos conceptos para gestionar realidades que son tambi&eacute;n nuevas. Pintadas como &ldquo;Guiri Go Home&rdquo;, &ldquo;Digital Nomads Go Home&rdquo; y &ldquo;Ley de Residencia ya&rdquo;<em> </em>surgen de lo que se percibe como una ruptura del pacto social. Hay quienes perciben que esta gente &ldquo;de fuera&rdquo; que gana dinero aqu&iacute;, gasta nuestras calles, llena nuestras plazas y playas y quiz&aacute; hasta vayan al m&eacute;dico, no contribuyen a pagar la sanidad, la seguridad y tantas otras cosas que hacen que esto sea como es. &ldquo;Lo que los seres humanos perciben como real es real en sus consecuencias&rdquo;<em>, </em>plantea el teorema de Thomas. Hablar de turismo y migraciones, en la actualidad, sirve, m&aacute;s que para entender la realidad para intentar darle forma, asignando derechos y obligaciones que vienen socialmente determinados y que son socialmente determinantes. Veamos las noticias: problemas con el alquiler vacacional, con gente que est&aacute; empadronada en &ldquo;apartamentos tur&iacute;sticos&rdquo;, con gente &ldquo;de fuera&rdquo; que usa espacios y recursos &ldquo;locales&rdquo; y &ldquo;locales&rdquo; que hacen uso de los recursos &ldquo;tur&iacute;sticos&rdquo;. &iquest;Es el Papa turista o migrante? Quien se fije en que sus bisabuelos emigraron desde Canarias al Caribe, y que ahora &eacute;l hace el viaje de vuelta, lo equiparar&aacute;n quiz&aacute; con tantos &ldquo;emigrantes retornados&rdquo;. Quien lo conciba como un <em>guiri</em>, pues viene de un pa&iacute;s rico y su lengua materna es el ingl&eacute;s, seguramente tienda a verlo como un turista. Es necesario una nueva perspectiva para analizar y comprender la realidad: lo que importa no es que a alguien le pongamos la etiqueta de turista, migrante o n&oacute;mada digital. Lo importante es c&oacute;mo concebimos las fronteras/conexiones y c&oacute;mo en funci&oacute;n de eso asignamos derechos y obligaciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-visita-canarias-migracion-turista-migrante-digital-nomad_132_13146403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:17:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Papa visita Canarias por la migración: ¿es turista, migrante o ‘digital nomad’?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si no somos España: ¿por qué nos quejamos del gobierno de España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-no-espana-quejamos-gobierno-espana_132_13121899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el punto de vista de la cultura y el contrato fiscal, Canarias no es España. Hemos asumido que, como somos ultraperiféricos, dependientes, fragmentados y no sé cuántas cosas más, aquí renunciamos a recaudar los impuestos suficientes para tener el “Estado” que creemos que nos merecemos
</p></div><p class="article-text">
        Estudiando las complejas movilidades de todo tipo que en la actualidad se dan en Canarias recientemente encontr&eacute; la p&aacute;gina web de una <a href="https://canarieconsulting.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consultor&iacute;a</a> orientada a italianos que quieren desarrollar actividades empresariales en las islas. Ah&iacute; se afirma que las islas son el &aacute;rea europea que disfruta de un <strong>r&eacute;gimen fiscal</strong> m&aacute;s orientado a favorecer la actividad econ&oacute;mica, por lo que ofrecen grandes oportunidades a la iniciativa emprendedora. Se explica que, al formar parte de la UE, las islas no tienen los problemas propios de los para&iacute;sos fiscales, pero que al ser consideradas una regi&oacute;n ultraperif&eacute;rica y tener un <strong>R&eacute;gimen Econ&oacute;mico y Fiscal Propio</strong> (REF) disfrutan de una fiscalidad mejor que la de Espa&ntilde;a y el resto de los estados miembros. El Gobierno &ldquo;nacionalista&rdquo; de Canarias se queja de discriminaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a, el vicepresidente califica las pol&iacute;ticas de &eacute;ste de &ldquo;decreto godo&rdquo; y hay quien dice que lo que hay que hacer es limitar la entrada y el establecimiento de personas en las islas (ley de residencia). Facilitamos el <strong>movimiento de capitales</strong>, pero queremos limitar el de las personas. Pensamos que la culpa de que cueste encontrar viviendas asequibles es del pizzero italiano que viene a trabajar en el sur, y a la vez parecemos estar convencidos de que al <em>holding </em>milan&eacute;s que quiere invertir hay que ponerle todas las facilidades. Y no nos pararnos a pensar ni por un momento si no ser&aacute; el holding milan&eacute;s, que compra viviendas para invertir y/o especular, m&aacute;s culpable del incremento de los alquileres en las islas que el pizzero napolitano que vive y trabaja aqu&iacute; como un currante m&aacute;s. En Canarias nos quejamos mucho de los impuestos, de los precios, de nuestra econom&iacute;a, de nuestra fiscalidad, pero &iquest;qui&eacute;n decide todo esto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto al navegador, en<em> modo IA</em>: &iquest;Canarias es Espa&ntilde;a? Me dice que, aunque pol&iacute;tica y administrativamente lo son, no lo son desde el punto de vista fiscal. Me explica que existe una cosa que se llama REF, una sopa de letras (ZEC, RIC, IGIC) que me explica que no es un privilegio. Indago sobre los inicios del REF, y encuentro que se crea cuando la <strong>reina Isabel de Castilla</strong>, que, por conquista primero de Gran Canaria y luego de La Palma y de Tenerife se hab&iacute;a convertido en soberana de unas lejanas tierras en el Atl&aacute;ntico, decide concederles exenciones fiscales para ayudar a poblarlas. En aquellos lejanos tiempos del 1500 ya se asum&iacute;a que la Real Audiencia de Canarias y otros servicios que la corona de Castilla prestaba en las islas no iban a salir &ldquo;rentables&rdquo;, pues se iba a renunciar a recaudar impuestos suficientes con los que sufragarlos, pero se opt&oacute; por ello como decisi&oacute;n estrat&eacute;gica en la incipiente expansi&oacute;n castellana allende los mares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Voy al teatro: &ldquo;<a href="https://www3.gobiernodecanarias.org/noticias/con-siete-estrellas-verdes-para-celebrar-el-dia-mundial-del-teatro-en-el-guiniguada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Con siete estrellas verdes: docudrama de una actriz canaria</em></a><em>&rdquo;</em>. Esta gente de las artes siempre han sido unos <em>rojos</em>. En clave de ficci&oacute;n vienen a plantear que las pol&iacute;ticas de exenci&oacute;n fiscal al cine que han hecho que los &uacute;ltimos a&ntilde;os se rueden tant&iacute;simas pel&iacute;culas en las islas&hellip; han servido sobre todo para que las compa&ntilde;&iacute;as que las producen se ahorren un mont&oacute;n de impuestos. Que, dicen, han contribuido a poner a Canarias en el mapa. Pero que, al final, buena parte del &ldquo;trabajo canario&rdquo; que se acaba aportando en dichas producciones es el de las camareras de piso que atienden en los hoteles en que se quedan los equipos de rodaje y las estrellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hago un curso del Instituto de Estudios Fiscales (Ministerio de Hacienda, Gobierno de Espa&ntilde;a) sobre Sociolog&iacute;a Fiscal. Se denomina &ldquo;cultura fiscal&rdquo; al conjunto de ideas, valores y actitudes que inspiran y orientan la conducta de los actores sociales que intervienen en la configuraci&oacute;n de la realidad fiscal de un pa&iacute;s. Forma parte de la &ldquo;cultura c&iacute;vica&rdquo;, es decir, de c&oacute;mo se entiende que deben ser atendidas las necesidades p&uacute;blicas dentro de una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica para lograr metas colectivas articulando intereses contrapuestos. Y el &ldquo;contrato fiscal&rdquo; es el acuerdo, expresado a menudo en normas de alto rango como las constituciones, que establece qu&eacute; carga fiscal se est&aacute; dispuesta a soportar en una sociedad para disponer de una serie de bienes p&uacute;blicos, como el orden p&uacute;blico, la defensa, las infraestructuras, la sanidad o la educaci&oacute;n, que se consideran leg&iacute;timos en esa sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la cultura y el contrato fiscal, Canarias no es Espa&ntilde;a. Hemos asumido que, como somos ultraperif&eacute;ricos, dependientes, fragmentados y no s&eacute; cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s, aqu&iacute; renunciamos a recaudar los impuestos suficientes para tener el &ldquo;Estado&rdquo; que creemos que nos merecemos. Que ya est&aacute;n Madrid y Bruselas para financiar nuestras carreteras, hospitales e institutos. Las empresas que se acogen a la ZEC pagan un 4% de impuesto de sociedades, en vez del 25% que se suele pagar en Espa&ntilde;a. El tipo general del IGIC est&aacute; en el 7%, frente al 21% del IVA. Y cuando el gobierno de Espa&ntilde;a anuncia que en su paquete de medidas contra la crisis va a incluir una rebaja del IVA al 10%, los poderes medi&aacute;ticos en Canarias denuncian enfurecidos: <em>&ldquo;Madrid nos discrimina, porque eso a nosotros no nos ayuda, aqu&iacute; no se paga IVA&rdquo;. </em>S&iacute;, ya s&eacute; que es un poco atrevido, pero &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si cambi&aacute;ramos nuestra R&eacute;gimen Econ&oacute;mico y Fiscal hasta un punto tal en que no se pudiera escribir (en italiano) que tenemos la fiscalidad m&aacute;s favorable para invertir? S&iacute;, posiblemente no vendr&iacute;an tantas inversiones. Pero quiz&aacute; pasar&iacute;an otras cosas no tan negativas. Si tenemos un r&eacute;gimen econ&oacute;mico y fiscal distinto al de Espa&ntilde;a, &iquest;por qu&eacute; nos quejamos del Gobierno de Espa&ntilde;a cuando hablamos de temas econ&oacute;micos y fiscales? Tener un enemigo externo al que culpar de los males propios es, ciertamente, muy conveniente. Pero, ciertamente, si lo que queremos es resolver nuestros propios problemas, es m&aacute;s pr&aacute;ctico plantearse qu&eacute; podemos hacer nosotros por resolverlos que decir que nuestros problemas son culpa de &ldquo;los otros&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-no-espana-quejamos-gobierno-espana_132_13121899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:20:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Si no somos España: ¿por qué nos quejamos del gobierno de España?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Jóvenes derechosos o izquierdas conservadoras?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jovenes-derechosos-izquierdas-conservadoras_132_13103071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1a7540a-06bb-491e-8094-5e6a7ba5ff46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Jóvenes derechosos o izquierdas conservadoras?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quizá porque los problemas ya no son los mismos, quizá porque lo que antes funcionaba ya no tiene por qué hacerlo. Los conservadores no son los jóvenes. Los conservadores son los mayores que piensan que lo que funcionó y daba sentido a su mundo va a funcionar y da sentido al mundo de los jóvenes</p></div><p class="article-text">
        Durante la Revoluci&oacute;n Francesa los partidarios del orden establecido y del Rey se sentaron a la derecha, y los revolucionarios y partidarios del cambio social, a la izquierda. De ah&iacute; proviene el uso que habitualmente suele d&aacute;rsele en pol&iacute;tica a estos t&eacute;rminos. D&eacute;cadas despu&eacute;s, a partir de las ideas, entre otros, de pensadores como Hegel, Comte o Marx, se tendi&oacute; a concebir la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de las sociedades humanas en t&eacute;rminos de progreso. Se pensaba que de la misma manera en que una fea oruga se desarrolla y se acaba convirtiendo en una linda mariposa, gracias a la evoluci&oacute;n natural las sociedades se dirigen al progreso, es decir, hacia un futuro que se da por sentado que ser&aacute; mejor que el presente. Frente a estos pensadores progresistas, que entend&iacute;an la historia de la humanidad como una historia de progreso, de un pasado malo a un futuro que siempre ser&aacute; mejor que el presente, los conservadores, que niegan la visi&oacute;n lineal y evolucionista del cambio social, no conceb&iacute;an la historia humana como desarrollo o progreso. Sus ideas, surgidas inicialmente de la percepci&oacute;n de que los cambios que hab&iacute;an tra&iacute;do la revoluci&oacute;n y el paso del antiguo al nuevo r&eacute;gimen hab&iacute;an sido para mal, se basaban en la idea de que el futuro no necesariamente es mejor que el pasado, y que lo mejor que podemos hacer para organizar nuestras sociedades es mirar hacia el pasado y repetir f&oacute;rmulas que han funcionado antes. Adem&aacute;s de izquierda-derecha, progresismo y conservadurismo, otro debate que desde la segunda mitad del siglo XX ha ocupado el centro de la pol&iacute;tica es el establecido entre visiones socialdem&oacute;cratas o estatistas y visiones liberales o neoliberales. Mientras que los primeros abogan por un Estado fuerte, que intervenga, recaude impuestos y garantice unos m&iacute;nimos de bienestar, los segundos abogan por que sean los mercados (los individuos, dir&iacute;an los anarco-libertarios) los que decidan c&oacute;mo se ha de organizar la vida econ&oacute;mica y social, siempre con la menor intervenci&oacute;n estatal.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el sentido actual del t&eacute;rmino &ldquo;liberal&rdquo;, tal y como hoy en d&iacute;a se aplica en todo el mundo, surge inicialmente en Espa&ntilde;a, en la &eacute;poca de Fernando VII, cuando los liberales eran los constitucionalistas que se opon&iacute;an a la monarqu&iacute;a absoluta, en Espa&ntilde;a apenas han tenido peso hist&oacute;ricamente los partidos propiamente liberales. En la tradici&oacute;n pol&iacute;tica espa&ntilde;ola del &uacute;ltimo siglo y medio se han juntado en la &ldquo;derecha&rdquo; corrientes conservadoras y liberales, lo que desde un punto de vista l&oacute;gico ser&iacute;a poco menos que un pacto contra natura. Los liberales son progresistas, en la medida en que piensan que el libre desarrollo de las fuerzas del mercado traer&aacute; un futuro que se considera mejor que el presente. Los conservadores, por su parte, son estatistas, en la medida en que, si no quieren dejar que nuestra lengua, cultura y tradiciones se vean alteradas por el mercado, han de defender la intervenci&oacute;n estatal. Ahora que se suele asociar a la derecha con las posturas anti inmigratorias esta contradicci&oacute;n se hace especialmente evidente: &iquest;c&oacute;mo se puede decir que se defiende la libertad de las personas (liberalismo cl&aacute;sico) y la libertad de empresa (liberalismo econ&oacute;mico, neoliberalismo) y a la vez argumentar en contra de que las personas elijan vivir donde les plazca y de que las empresas puedan elegir a quienes contratar, aunque no sean &ldquo;de aqu&iacute;&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        En la pol&iacute;tica actual, marcada por tendencias globales hacia la polarizaci&oacute;n, provocadas en gran medida por la manera en que funcionan las redes, lo que domina es el discurso del &ldquo;<em>y t&uacute; m&aacute;s&rdquo;,</em> la tendencia a gritar, a no escuchar, y a deshumanizar a quien no piensa como t&uacute;. Si te consideras de izquierdas llamas a tus oponentes &ldquo;fachas&rdquo;, y les culpabilizas de los millones de muertos del holocausto nazi. Y si te consideras de derechas los llamas &ldquo;comunistas&rdquo;, y los culpabilizas de los gulags y las hambrunas sovi&eacute;ticas. Y todo ello en un entorno en que la pol&iacute;tica se ha convertido en una cuesti&oacute;n emocional e identitaria, y mucha gente se considera de izquierdas o derechas sencillamente por identificarse con el <em>look</em> de los pol&iacute;ticos profesionales que pretenden representar una u otra corriente. Ante este panorama que hemos creado los mayores, los j&oacute;venes reaccionan de dos maneras. Por un lado, mostrando desafecci&oacute;n y desinter&eacute;s por la pol&iacute;tica. Y, por otro, y es algo que en los &uacute;ltimos tiempos est&aacute; llamando la atenci&oacute;n de muchos medios, encaminando el esp&iacute;ritu rebelde que tradicionalmente se ha asociado a la juventud a partidos generalmente denominados de ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es cierto que los j&oacute;venes de ahora son m&aacute;s conservadores que nunca? &iquest;O ser&aacute; sencillamente que los mayores hemos acabado creando una izquierda conservadora que no es capaz de atraer a la juventud? Buena parte de la izquierda tradicional se ha vuelto conservadora: les dice a los j&oacute;venes que nosotros (los mayores) ya sabemos las soluciones a nuestros problemas, que la juventud, en vez de ponerse a pensar c&oacute;mo quieren que sea el mundo en el que vivir&aacute;n ma&ntilde;ana, debe ce&ntilde;irse a buscar su lugar en un mundo que los mayores hemos decidido c&oacute;mo ser&aacute;: &ldquo;No te preocupes, que con nuestras contrastadas pol&iacute;ticas, desde la discriminaci&oacute;n positiva a los ODS, pasando por la agenda verde, la econom&iacute;a circular o la Responsabilidad Social Corporativa, ya nos encargamos nosotros de arreglar el mundo. T&uacute; c&eacute;ntrate en estudiar algo que te d&eacute; trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que nos hemos convertido en meras academias de formaci&oacute;n profesional avanzada las universidades hemos contribuido a atrofiar la capacidad cr&iacute;tica de la juventud. La capacidad cr&iacute;tica es la capacidad de entender que las soluciones que hoy damos a los problemas son contingentes, que podr&iacute;an ser otras. Si los mayores nos dedicamos a decirle a la juventud que no miren al futuro con ilusi&oacute;n, que no vale la pena cambiar nada, que ya nosotros lo intentamos y no lo logramos, acaba pasando lo que pasa. Que la juventud mira al pasado, glorific&aacute;ndolo, buscando la ilusi&oacute;n que los mayores no dejamos que tengan hacia el futuro o el presente. Muchos mayores &ldquo;izquierdosos&rdquo; dicen que los j&oacute;venes se han vuelto &ldquo;fachas&rdquo; porque &eacute;stos parecen no compartir las soluciones que la izquierda conservadora les ofrece. M&aacute;s empat&iacute;a y menos descalificaci&oacute;n: seguramente los j&oacute;venes son muy sensatos al pensar que muchas de las pol&iacute;ticas que eran &ldquo;de izquierdas&rdquo; en la &eacute;poca de sus padres ya no tienen sentido. Quiz&aacute; porque los problemas ya no son los mismos, quiz&aacute; porque lo que antes funcionaba ya no tiene por qu&eacute; hacerlo. Los conservadores no son los j&oacute;venes. Los conservadores son los mayores que piensan que lo que funcion&oacute; y daba sentido a su mundo va a funcionar y da sentido al mundo de los j&oacute;venes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jovenes-derechosos-izquierdas-conservadoras_132_13103071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Jóvenes derechosos o izquierdas conservadoras?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Braulio a Quevedo pasando por Bourdieu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/braulio-quevedo-pasando-bourdieu_132_13026319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7ae62c-dc8d-499a-a802-bf68f6ea03cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Braulio a Quevedo pasando por Bourdieu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la movilidad y la inmovilidad se han convertido en las últimas décadas en factores que contribuyen a la estratificación social a nivel global, en Canarias es algo que lleva siglos sucediendo</p></div><p class="article-text">
        Actualmente estoy realizando una investigaci&oacute;n para comprender fen&oacute;menos como los <em>digital nomads. </em>Muchas de las personas que se autodefinen como tales, incluso aunque lleguen a asentarse en un lugar concreto, tienden a sentirse superiores al resto de las personas que habitan en el lugar en el que ellos (o ellas) viven, aunque sea por un tiempo. Y no es algo nuevo: cuando a finales del XIX la colonia brit&aacute;nica dominaba la econom&iacute;a canaria ten&iacute;a el sentimiento de superioridad propio de quien se siente la avanzadilla de la potencia m&aacute;s importante de su &eacute;poca, frente a lo que consideraban una tierra atrasada y en decadencia (v&eacute;ase Alonso Quesada y su <em>Smoking Room</em>). Cuando a partir de 1960 comenz&oacute; el turismo de masas, los acad&eacute;micos debat&iacute;an acerca de si el turismo era un pasaporte para el desarrollo o una nueva forma de colonialismo. Sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s, en Canarias tenemos a veces la sensaci&oacute;n de que muchos turistas deben pensar que los destinos tur&iacute;sticos son los patios de recreo en que la gente de los pa&iacute;ses importantes puede venir a divertirse, teniendo en cuenta c&oacute;mo se comportan. Cuando empec&eacute; a interesarme por la Sociolog&iacute;a del Turismo aprend&iacute; que todo el mundo considera que los dem&aacute;s son turistas, pero que &eacute;l (o ella) es otra cosa. Y es algo que sigue pasando. Un <em>Digital Nomad: &ldquo;viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente&rdquo;. </em>Algunos <em>digital nomads </em>se sienten superiores al resto de &ldquo;extranjeros&rdquo;, que como simples turistas no llegan a conocer los lugares que visitan. Pero muchos(as) tambi&eacute;n se sienten superiores a la poblaci&oacute;n local, a la que suponen gente llena de prejuicios, intolerante y estrecha de mente porque, a diferencia de ellos, no han hecho del viajar su estilo de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi abuelo hizo del viaje su estilo de vida. Como radiotelegrafista de la Trasmediterr&aacute;nea, tras abandonar su Cuenca natal para pasar la adolescencia y juventud en Barcelona, se pas&oacute; su vida viajando entre las islas y lo que entonces eran colonias espa&ntilde;olas (Sidi Ifni, Guinea, S&aacute;hara). Pero no tengo la sensaci&oacute;n de que se sintiera superior a quienes no hab&iacute;an hecho del viaje su forma de vida, como mi abuela, que vivi&oacute; toda su vida en la misma ciudad en que naci&oacute;, por m&aacute;s que hiciera m&uacute;ltiples viajes. Mi abuelo era peninsular, pero no era godo. El t&eacute;rmino godo se refiere a lo que el cantante Braulio, en su canci&oacute;n <em>M&aacute;ndese a mudar,</em> reflejaba: se denomina de manera despectiva godo(a) a aquella persona venida de fuera que est&aacute; constantemente comparando, en negativo, las islas y sus gentes con su lugar y gentes de origen. A lo cual el canario(a), con su habitual socarroner&iacute;a, responde: &ldquo;De acuerdo, entiendo que no le guste esto, pero &iquest;yo le mand&eacute; a buscar? Si no le gusta esto, m&aacute;ndese a mudar.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, creo que todo esto puede comprenderse a partir de las teor&iacute;as del franc&eacute;s Pierre Bourdieu, que entronca con una larga tradici&oacute;n conflictivista en Sociolog&iacute;a. Desde este punto de vista, toda sociedad est&aacute; compuesta por grupos que se reconocen a s&iacute; mismos como tales, y que tienen distinto poder y acceso desigual a los distintos recursos que se manejan en esa sociedad. Y la vida social podr&iacute;a dividirse en dos grandes &aacute;mbitos. En lo que los marxistas llamaban tradicionalmente &ldquo;estructura&rdquo; se reparten los recursos, y los distintos grupos pugnan por imponer las reglas que m&aacute;s recursos les otorgar&aacute;n a ellos, frente a los otros grupos. En lo que los marxistas llamaban tradicionalmente &ldquo;superestructura&rdquo;, los debates y discusiones se centran en intentar convencer al resto de que los criterios que aplica cada grupo, y que les permite un mejor acceso a los recursos, no son el resultado de una visi&oacute;n mezquina, provinciana o interesada de la realidad (a veces se llama a eso ideolog&iacute;a) sino la consecuencia de las leyes del universo y de la naturaleza humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Utilizando las teor&iacute;as de Bourdieu, podr&iacute;a decirse que dividir el mundo entre &ldquo;personas superiores&rdquo;, que han abierto su mente gracias al viaje y a vivir en distintos lugares del mundo, y &ldquo;personas inferiores&rdquo;, que no se han movido y, por lo tanto, enriquecido como personas, es una estrategia de clase. Sirve a quienes sienten que el orden social imperante no recompensa lo bastante sus aptitudes y actitudes para denunciar lo que consideran un orden social injusto: &ldquo;Quienes viajamos somos &rdquo;mejores personas&ldquo; que quienes nunca han salido de su entorno familiar, quien habla tres o cuatro idiomas es mejor que quien s&oacute;lo habla uno, y quien domina el ingl&eacute;s es mejor que quien domina el espa&ntilde;ol&rdquo;. A quienes se me han quejado de que Canarias no es un lugar lo suficientemente acogedor para los extranjeros, porque es dif&iacute;cil adaptarse sin hablar espa&ntilde;ol siempre les he dicho que en eso tienen raz&oacute;n. Quien no entienda espa&ntilde;ol no entiende la letra que ahora est&aacute; de moda en Canarias, <em>No me mudo ni borracho</em>, y no es que me guste especialmente la canci&oacute;n. Lo que ah&iacute; se dice no es que se prefiera vivir en las islas porque no se conozca lo de fuera, sino porque, despu&eacute;s de haber estado por toda Espa&ntilde;a, por Par&iacute;s, por Miami, quien la canta prefiere vivir aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Imagino que las sociedades de las que vienen algunas de estas personas que piensan que quienes han viajado m&aacute;s son mejores personas que quienes han viajado menos deben ser muy distintas a la sociedad canaria. Si la movilidad y la inmovilidad se han convertido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en factores que contribuyen a la estratificaci&oacute;n social a nivel global, en Canarias es algo que lleva siglos sucediendo. Quien conozca la sociedad canaria sabe que, desde la m&uacute;sica a la academia, pasando por los negocios o la pol&iacute;tica, aqu&iacute; es muy dif&iacute;cil llegar a &ldquo;ser alguien&rdquo; si &ldquo;siempre has estado aqu&iacute;&rdquo;. En una tierra en que tradicionalmente nos han hecho pensar que somos <em>menos</em> por el mero hecho de ser de aqu&iacute;, ya iba siendo hora de que alguien dijera que, habiendo nacido aqu&iacute;, y pudiendo elegir, prefiere vivir aqu&iacute;. No somos m&aacute;s, pero tampoco menos que nadie por el mero hecho de ser de aqu&iacute;. Y quien venga aqu&iacute;, y no sea capaz de respetar eso, ya lo sabe, m&aacute;ndese a mudar.<em>&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/braulio-quevedo-pasando-bourdieu_132_13026319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 11:48:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Braulio a Quevedo pasando por Bourdieu]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La universidad mata la ilusión?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/universidad-mata-ilusion_132_12856006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahora, pese a que son muchos más quienes pueden acceder a la universidad, parece que el mensaje que la universidad transmite es que la educación superior va de formarte para vivir en un mundo que los mayores, gente mucho más preparada y con poder que la juventud, ha decidido cómo debe ser

</p></div><p class="article-text">
        Las actitudes que las personas tenemos ante la vida se distribuyen entre dos polos de un continuo. Por un lado, est&aacute;n quienes piensan que el mundo es como es, que no puedes hacer otra que adaptarte, y que mientras antes te limites a aceptar la realidad de que las cosas son como son, menos sufrir&aacute;s. Por otro lado, hay quienes piensan que el mundo se hizo para cambiarlo. Que la vida no va de aceptar el mundo tal y como es, sino de aportar, aunque sea tu granito de arena, a hacer el mundo un poco mejor, lo que t&uacute; consideres que sea mejor. Tener una u otra actitud depende en parte de la personalidad, que seg&uacute;n se acepta hoy en d&iacute;a, es en gran medida hereditaria. Tambi&eacute;n de las circunstancias vitales que te tocan vivir. Pero, sin negar la importancia del resto, un factor que condiciona en gran medida nuestra actitud ante el mundo y la vida es la sociedad en que nos toca nacer. Y creo que en pocas ocasiones nos paramos a reflexionar hasta qu&eacute; punto ha cambiado de manera radical la actitud ante la vida que transmite la educaci&oacute;n en la actualidad comparada con la que transmit&iacute;a no hace tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes eran s&oacute;lo unos pocos los j&oacute;venes que pod&iacute;an cursar educaci&oacute;n superior, pero de entre los pocos que pod&iacute;an hacerlo, muchos pensaban que iban a la universidad a cambiar el mundo. Ahora, pese a que son muchos m&aacute;s quienes pueden acceder a la universidad, parece que el mensaje que &eacute;sta transmite es que la educaci&oacute;n superior va de formarte para vivir en un mundo que los mayores, gente mucho m&aacute;s preparada y con poder que la juventud, ha decidido c&oacute;mo debe ser.&nbsp;El otro d&iacute;a un profesor de m&aacute;rketing, para argumentar a favor de que la universidad (p&uacute;blica) ha de centrarse m&aacute;s en &aacute;reas &ldquo;empresariales&rdquo;, que son percibidas como m&aacute;s concretas y aplicadas que en otras m&aacute;s &ldquo;te&oacute;ricas&rdquo; como la antropolog&iacute;a, la sociolog&iacute;a o la filosof&iacute;a, planteaba que la universidad ha de centrarse en proveer formaci&oacute;n profesional de car&aacute;cter avanzado, en preparar a la juventud para los requerimientos del mercado de trabajo. <em>El mundo es como es, no puedes cambiarlo, y mientras antes te adaptes y te dejes de perseguir ilusiones mejor te ir&aacute;</em>. Es cierto que el mundo natural, hasta cierto punto, no lo puedes cambiar: o te adaptas a la ley de la gravedad o te estrellas contra el piso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que los humanos vivimos en un mundo social que es resultado de lo que colectivamente hemos hecho los propios humanos en el pasado. Por culpa de unos cuantos ilusos que se negaron a aceptar que los humanos no pod&iacute;amos volar ahora lo hacemos con regularidad. Por culpa de unos cuantos ilusos que se negaron a aceptar que la gente tuviera que morir de enfermedades como la polio, ahora esa enfermedad est&aacute; pr&aacute;cticamente extinguida. &iquest;Que la universidad ha de formar a la juventud para ocupar su puesto en el mercado de trabajo? Hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada no hab&iacute;a ning&uacute;n puesto de trabajo en m&aacute;rketing digital, hace un siglo no hab&iacute;a pr&aacute;cticamente ning&uacute;n puesto en m&aacute;rketing, inform&aacute;tica, telefon&iacute;a m&oacute;vil y tantas cosas que muchos presentan hoy como el tipo de ense&ntilde;anzas <em>&uacute;tiles y pr&aacute;cticas </em>que deben ense&ntilde;arse en la universidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas los criterios de selecci&oacute;n que se usan en educaci&oacute;n han hecho que &eacute;sta transmita mucha m&aacute;s resignaci&oacute;n que ilusi&oacute;n. En la educaci&oacute;n preuniversitaria la gente se convierte en profesor(a) tras pasar una oposici&oacute;n: parece que hay alguien (el tribunal) que sabe todo lo que hay que saber, que lo que hay que hacer es m&aacute;s adaptarse y pasar por el aro que innovar. En la educaci&oacute;n universitaria las cosas han cambiado mucho en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. Si lo medimos en art&iacute;culos publicados en revistas acad&eacute;micas internacionales indexadas, en proyectos de investigaci&oacute;n y otras cosas por el estilo ahora estamos indudablemente mejor que antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora estamos mucho peor en ilusi&oacute;n: todo eso se ha logrado gracias a convencer a nuestras mentes m&aacute;s brillantes de que lo que han de hacer en sus a&ntilde;os de juventud es escribir, publicar e investigar en lo que otros han decidido que es una cuesti&oacute;n digna de escribir, publicar e investigar sobre ella. En resumidas cuentas, muchas de las personas que hoy forman a la juventud, para llegar donde est&aacute;n, tras pasar por una larga y dif&iacute;cil carrera han tenido que renunciar a muchas de sus ilusiones originales y centrarse en hacer lo que el &ldquo;sistema&rdquo; espera de ellos que hagan. Por eso dir&iacute;a que, en la actualidad, el profesorado inocula a la juventud lo que podr&iacute;a considerarse una actitud vitalmente conservadora: <em>acepta que el mundo es como las personas con poder han decidido que es. No luches por hacer del mundo un lugar un poquito m&aacute;s parecido a como a ti te gustar&iacute;a que fuera. Ad&aacute;ptate</em>. Al transmitir a la juventud la idea de que la principal funci&oacute;n de la educaci&oacute;n es formarse ahora para tener un buen empleo en el futuro le estamos, parafraseando a Zuboff, robando su derecho al futuro, pues &iquest;c&oacute;mo podemos pretender saber ahora c&oacute;mo ser&aacute;n los trabajos del futuro, y el papel que a unos u otros les tocar&aacute; ocupar, si no es a partir de la creencia en que el futuro no ser&aacute; m&aacute;s que una continuaci&oacute;n indefinida del presente?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la educaci&oacute;n formal actual, a la universidad, le falta lo que en un reciente libro Rutger Bregman denominaba ambici&oacute;n moral. Mientras que hay pa&iacute;ses en que funcionan desde hace tiempo <em>Escuelas de Ambici&oacute;n Moral</em> aqu&iacute; seguimos con que en la universidad la juventud se ha de centrar y formarse para el mercado de trabajo, y el profesorado publicar en lo que otros consideran adecuado. Si ahora limitamos a la universidad a ense&ntilde;ar a la juventud a renunciar a determinar su futuro luego no nos quejemos de c&oacute;mo nos va en el futuro.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/universidad-mata-ilusion_132_12856006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 12:37:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿La universidad mata la ilusión?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ética protestante y el espíritu del neoliberalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/etica-protestante-espiritu-neoliberalismo_132_12838014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3faea1b-7a60-43b1-aaa3-122866812411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ética protestante y el espíritu del neoliberalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quienes se sorprenden de que la juventud se haya vuelto “de derechas”, porque la voluntad de romper con el pasado es algo que parece consustancial a la juventud. En ese sentido se ha señalado ya hasta la saciedad que para quienes han crecido en una sociedad progre lo verdaderamente transgresor, lo que implica romper con el pasado, es ser conservador</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos los sondeos de opini&oacute;n se&ntilde;alan que la juventud se est&aacute; escorando pol&iacute;ticamente hacia la derecha. Si antes se dec&iacute;a que quien a los 20 a&ntilde;os no es de izquierdas no tiene coraz&oacute;n, pero que quien a los 50 lo sigue siendo es que no tiene cabeza, &iquest;qu&eacute; est&aacute; pasando? &iquest;Es que los j&oacute;venes ya no entienden igual que antes lo que es ser de izquierdas o de derechas? En la segunda mitad del siglo XX la diferencia entre izquierdas y derechas sol&iacute;a centrarse en la oposici&oacute;n entre libertad e igualdad, entre individuo y Estado. Las opciones de izquierdas apoyaban que se recaudaran muchos impuestos con los que financiar un Estado fuerte para fomentar la igualdad entre los ciudadanos. Por su parte, las opciones de derechas consideraban m&aacute;s importante la libertad, y por eso propugnaban menos impuestos y una menor intervenci&oacute;n del Estado en la Econom&iacute;a y en la vida de la ciudadan&iacute;a. Pero los principales partidos, tanto de izquierdas como de derechas, eran <em>progresistas</em>, en la medida en que compart&iacute;an la creencia en el &ldquo;<em>progreso&rdquo;</em> como el fin al que deb&iacute;a dirigirse toda pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de finales del XVIII, con el desarrollo de la Ilustraci&oacute;n, en Occidente se empieza a concebir la historia humana como una marcha, si bien con retrocesos parciales y temporales, hacia el progreso: un futuro que se concibe como mejor que el presente. Las corrientes del marxismo- leninismo que llevaron a construir un <em>Segundo Mundo</em> durante la Guerra Fr&iacute;a eran progresistas: pensaban que el futuro traer&iacute;a un mundo mejor, la sociedad comunista. Quienes desde el <em>Primer Mundo </em>defend&iacute;an al capitalismo como alternativa al comunismo lo hac&iacute;an tambi&eacute;n desde una visi&oacute;n progresista: la teor&iacute;a de la modernizaci&oacute;n, dominante en aquella &eacute;poca, tambi&eacute;n conceb&iacute;a la historia humana como una marcha evolutiva hacia un futuro mejor. El conservadurismo, tal y como hoy lo entendemos, surge a principios del XIX como reacci&oacute;n a los efectos negativos de los cambios generados por la Revoluci&oacute;n Francesa y la Revoluci&oacute;n Industrial. Para los conservadores lo que hay que hacer para crear una sociedad mejor no es mirar hacia el futuro, sino hacia al pasado. <em>Dios, Patria y Rey</em>, dec&iacute;an los contrarrevolucionarios: para traer paz social, armon&iacute;a y equilibrio, lo que hay que hacer es volver a los valores y a las formas de organizaci&oacute;n social del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>La &eacute;tica protestante y el esp&iacute;ritu del capitalismo,</em> Max Weber planteaba que el surgimiento del capitalismo moderno, que se dio inicialmente en aquellos pa&iacute;ses de Europa y Norteam&eacute;rica en que triunf&oacute; la reforma protestante, hab&iacute;a tenido que ver con el surgimiento de una nueva &eacute;tica, bastante alejada de la de los pa&iacute;ses del Sur que hasta entonces hab&iacute;an dominado la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica europea. Para los calvinistas, que no cre&iacute;an que pudieran borrar sus pecados con indulgencias, el &eacute;xito econ&oacute;mico se convirti&oacute; en un signo de estar en gracia con Dios, de manera que se desarroll&oacute; una &eacute;tica que primaba el trabajo duro, el ahorro y el esfuerzo, en vez de malgastar el dinero en fastos innecesarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la &eacute;tica cat&oacute;lica tradicional tend&iacute;a a ver este mundo como <em>un valle de l&aacute;grimas</em>, y aplicando ideas como las de &ldquo;bienaventurados lo que sufren, porque ellos ser&aacute;n consolados&rdquo; o &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil que un camello pase por el ojo de una aguja que no que un rico en el reino de los cielos&rdquo;<em> </em>tend&iacute;a a desconfiar del &eacute;xito y las riquezas. Creo que no es exagerado plantear que las visiones de izquierda tradicionalmente tienden a tener una <em>afinidad electiva</em> con la visi&oacute;n negativa de la riqueza y el &eacute;xito. Con todo lo que est&aacute; pasando en el mundo, con la explotaci&oacute;n que hay, la desigualdad salarial, la diferencia entre hombres y mujeres, el cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n ambiental: &iquest;c&oacute;mo puede alguien que verdaderamente se haya concientizado ser feliz y disfrutar de la vida? Se ha dicho muchas veces que desde finales del XX la izquierda se ha vuelto <em>conservadora</em> en el sentido de que pretende &ldquo;conservar&rdquo; un determinado modelo (Estado de Bienestar, impuestos, prestaciones) frente a los ataques del neoliberalismo, m&aacute;s que proponer un modelo nuevo. Pero es que, adem&aacute;s, en lo que va de siglo XXI, la izquierda se ha vuelto identitaria, y al poner el &eacute;nfasis en amenazas como el cambio clim&aacute;tico, las cat&aacute;strofes ambientales, el heteropatriarcado o la apropiaci&oacute;n cultural, entre otras, presenta un panorama tan sombr&iacute;o del futuro que resulta dif&iacute;cil verla como una visi&oacute;n progresista del mundo, en el sentido anteriormente se&ntilde;alado de que <em>progreso</em> implica pensar que el futuro ser&aacute; mejor que el presente. Frente a eso, la visi&oacute;n del futuro que presentan las corrientes neoliberales a menudo parece menos gris y m&aacute;s esperanzadora: un futuro en el que, liberados de los cors&eacute;s del Estado, la vida ser&aacute; mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes se sorprenden de que la juventud se haya vuelto &ldquo;de derechas<em>&rdquo;</em>, porque la voluntad de romper con el pasado es algo que parece consustancial a la juventud. En ese sentido se ha se&ntilde;alado ya hasta la saciedad que para quienes han crecido en una sociedad <em>progre</em> lo verdaderamente transgresor, lo que implica romper con el pasado, es ser <em>conservador</em>. Sin embargo, creo que no se suele reparar tanto en que lo de ser joven siempre ha ido acompa&ntilde;ado de tener ganas de fiesta y de pasarlo bien. Quiz&aacute; un factor que contribuye a alejar a la juventud de las opciones de izquierdas es que parece que para ser verdaderamente de izquierdas es necesario hacer un examen de conciencia, arrepentirse de lo que se ha hecho mal, confesarlo, tener intenci&oacute;n de enmendarse y cumplir con ciertos castigos y penitencias. Los que se acaban de se&ntilde;alar son los cinco pasos para una buena confesi&oacute;n cat&oacute;lica, y por eso quiz&aacute; no deber&iacute;a sorprendernos que una cierta &eacute;tica &ldquo;protestante&rdquo; domine en sociedades neoliberales que ya no creen en la confesi&oacute;n. Antes a mucha juventud le atra&iacute;a la izquierda porque ofrec&iacute;a la ilusi&oacute;n de un futuro mejor. Ahora muchos <em>maduros progres </em>tildan a la juventud de conservadora sin caer en la cuenta de que quiz&aacute; lo que est&eacute; pasando es tan s&oacute;lo que la imagen del futuro que presentan a la juventud no es muy ilusionante. Los j&oacute;venes quieren pasarlo bien. Si las izquierdas les ofrecen una visi&oacute;n sombr&iacute;a del futuro, y un presente en el que, en solidaridad con los pobres y desheredados del mundo lo que prima es el sufrimiento, no es de extra&ntilde;ar que no les resulten atractivas. Quiz&aacute; &eacute;se sea uno de los principales retos para la izquierda en la actualidad: convencer a la juventud de que se puede ser feliz y de izquierdas, de que ser de izquierdas no necesariamente implica ser una persona gris que tiende a ver todo lo negativo de la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/etica-protestante-espiritu-neoliberalismo_132_12838014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 14:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ética protestante y el espíritu del neoliberalismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ultraderecha, sexo y antisistemas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ultraderecha-sexo-antisistemas_132_12773567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c3993e6-f929-4ef3-892e-877d4a64e02e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ultraderecha, sexo y antisistemas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La personalización y la división que han traído las redes ha generado un mundo en que mucha gente no hace el amor porque lo que les ofrece el mundo real no está a la altura de lo que les prometía el virtual</p></div><p class="article-text">
        La reciente visita abortada a las universidades canarias de Vito Quiles ha dejado im&aacute;genes que dan para pensar: mientras que entre quienes se manifestaban para oponerse a &eacute;l se ve&iacute;an a personas de g&eacute;nero y edad variada, quienes rodeaban y jaleaban al agitador de ultraderecha eran, en su amplia mayor&iacute;a, hombres j&oacute;venes. El auge del populismo entre determinados grupos sociales se relaciona con la sensaci&oacute;n de que el sistema beneficia a otros y les perjudica a ellos. El sistema, dicen, beneficia a los inmigrantes, a las mujeres, a los homosexuales, a las minor&iacute;as &eacute;tnicas y ling&uuml;&iacute;sticas, a quienes tienen estilos de vida ajenos a los tradicionales (no comen carne, ni van a los toros, ni otras cosas por el estilo). Por eso muchos hombres j&oacute;venes blancos, heterosexuales y de cultura y valores m&aacute;s o menos <em>tradicionales</em> sienten que ahora son ellos los verdaderos marginados. Muchos se auto perciben como <em>in-cels</em> (involuntarily celibates), c&eacute;libes involuntarios. Hombres, mayoritariamente j&oacute;venes, que siguen c&eacute;libes no porque, como pasaba en otros momentos, hayan decidido dedicar su vida a Dios, a la Marina o a la Patria, y abrazar la vida mon&aacute;stica o militar. Sino porque la liberaci&oacute;n de la mujer ha invertido los papeles: ahora la mujer es el nuevo sexo fuerte. Como las mujeres ahora pueden elegir, escogen emparejarse tan s&oacute;lo con los m&aacute;s guapos, fuertes y exitosos. De manera que, seg&uacute;n este argumento, la mayor&iacute;a de los hombres tiene que resignarse a un celibato involuntario. De ah&iacute; lo de <em>in-cel.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, por pasiva o por activa, hist&oacute;ricamente todas las sociedades han regulado el comportamiento sexual de sus individuos. A lo largo del espacio y del tiempo se han dado importantes desequilibrios en los mercados sexuales y de emparejamiento. Y por ello se han generado ingeniosos mecanismos para evitar que unos j&oacute;venes cargados de testosterona que se sent&iacute;an frustrados sexualmente destruyeran el sistema. En realidad, desde los planteamientos de la antropolog&iacute;a evolucionista, que los individuos intenten seleccionar a los individuos de mayor potencial reproductivo a la hora de emparejarse y tener descendencia no es nada nuevo. Y tampoco es nada nuevo que el comportamiento individual se vea mediado por la cultura y por los desequilibrios estructurales. &iquest;Cu&aacute;les son los cambios culturales que hemos vivido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas que pueden estar generando nuevos desequilibrios estructurales?
    </p><p class="article-text">
        Hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada que se habla de c&oacute;mo el modelo de negocio de las redes sociales ha acabado generando la personalizaci&oacute;n: ahora vemos el mundo a trav&eacute;s de las pantallas. Cada quien vive en su propia &ldquo;burbuja de filtros&rdquo;, como lo llama Eli Pariser, que le impide ver c&oacute;mo es el mundo que ven los dem&aacute;s y desarrollar la empat&iacute;a. Los j&oacute;venes, hombres y mujeres, reciben miles de v&iacute;deos, enlaces reels, posts y actualizaciones de estado que les transmiten una visi&oacute;n estereotipada de c&oacute;mo son los hombres y las mujeres. No hace mucho me enviaron un v&iacute;deo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n: ven&iacute;a a plantear que, en un contexto en que el sexo est&aacute; m&aacute;s presente que nunca, los j&oacute;venes lo practican cada vez menos. Cuando yo he le&iacute;do sobre los <em>in- cel</em> la imagen que me viene a la mente es la de un joven friki de la inform&aacute;tica, el c&oacute;mic y los video juegos, quiz&aacute; con granos y no en la mejor forma f&iacute;sica del mundo que se lamenta de que &ldquo;<em>a m&iacute; las mujeres no me hacen caso</em>&rdquo;. Quiz&aacute; si saliera de su burbuja entender&iacute;a que no es as&iacute;, que las mujeres que no le hacen caso son las que son como las que salen en los c&oacute;mics, pero que la mayor&iacute;a de las mujeres reales no son as&iacute;.&nbsp;Por el otro lado, tambi&eacute;n hay muchas mujeres que se lamentan de que &ldquo;todos los hombres son iguales y no hay ninguno que valga la pena<em>&rdquo;</em> Quiz&aacute; si salieran de su burbuja de filtros esas mujeres entender&iacute;an que no es verdad que todos los hombres sean iguales, que los que son iguales son los hombres en los que se ellas se fijan, que les tienen amargadas y convertidas tambi&eacute;n, a su manera, en <em>in-cels</em>: dicen que querr&iacute;an estar en pareja pero que no encuentran con quien.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a escuch&eacute; en un documental sobre la nueva ultraderecha que &eacute;sta se ha vuelto antisistema y nihilista. Siempre hay gente que est&aacute; contra el sistema, hasta que llega un momento que esa gente es tanta que acaba cambiando el sistema.&nbsp;Pas&oacute; hace varias d&eacute;cadas, cuando se sentaron las bases para un nuevo sistema en que mujeres, minor&iacute;as &eacute;tnicas y otros grupos dejaran de ser sistem&aacute;ticamente marginados (por el sistema). Movilidad sostenible, lucha contra el cambio clim&aacute;tico, igualdad de g&eacute;nero o redistribuci&oacute;n de la riqueza, entre otras, son algunas de las cuestiones que est&aacute;n ahora en el candelero, y de las pol&iacute;ticas contra las que cargan estos nuevos &ldquo;antisistema&rdquo; &iquest;Alguien ha escuchado sus propuestas para crear un sistema que mejore el actual? Antes se dec&iacute;a &ldquo;haz el amor y no la guerra&rdquo;. Parece que ahora se prefiere hacer la guerra antes que el amor, basta ver las im&aacute;genes que acompa&ntilde;an las manifestaciones de estos nuevos antisistema. La personalizaci&oacute;n y la divisi&oacute;n que han tra&iacute;do las redes ha generado un mundo en que mucha gente no hace el amor porque lo que les ofrece el mundo real no est&aacute; a la altura de lo que les promet&iacute;a el virtual. Quiz&aacute; es eso lo que buscan estos nuevos antisistema: tener un mont&oacute;n de gente frustrada para poder canalizar su energ&iacute;a hacia la destrucci&oacute;n del sistema. Pero &iquest;van a construir un nuevo sistema que solucione nuestros problemas? A juzgar por las fotos, a m&iacute; me da que ni su sistema es nuevo ni va a solucionar los problemas reales que tiene la gente. Ponerle mucha testosterona a algo a veces puede ayudar, cuando de lo que se trata es de sexo. Pero cuando de lo que se trata es de solucionar problemas, suele ayudar m&aacute;s escuchar que intentar imponer.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ultraderecha-sexo-antisistemas_132_12773567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 11:28:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ultraderecha, sexo y antisistemas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se vivía mejor con (contra) Franco?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vivia-mejor-franco_132_12760215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Decirle a la juventud que no puede hacer nada para mejorar el mundo, que se limite a buscarse un buen trabajo y consumir, que ya sus padres les han dejado el mejor de los mundos posibles, no sólo es enormemente paternalista sino también muy conservador. Es, además, robarle su derecho al futuro
</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto los j&oacute;venes iban a la universidad para cambiar el mundo. Quer&iacute;an construir una sociedad democr&aacute;tica en la que hubiera oportunidades, libertad y justicia para todo el mundo. S&iacute;, claro que tambi&eacute;n a la universidad se iba a aprender profesiones, como la abogac&iacute;a, la medicina, la arquitectura o la ingenier&iacute;a, que adem&aacute;s permit&iacute;an ganar un buen dinero. Pero se gana dinero para vivir la vida, una buena vida, lo que entre otras cosas implica aportar, aunque sea un granito de arena para hacer del mundo un lugar un poquito mejor. No se malgasta la vida haciendo cosas que contribuyen a hacer del mundo un lugar peor tan s&oacute;lo para ganar dinero. Porque el dinero nunca puede ser un fin en s&iacute; mismo, es tan s&oacute;lo un medio para hacer otras cosas. Luego vino la generaci&oacute;n m&aacute;s paternalista de la historia, que convenci&oacute; a los j&oacute;venes de que ya no se pod&iacute;a hacer nada para hacer del mundo un lugar m&aacute;s justo, democr&aacute;tico, sostenible o lo que quiera que cada quien entienda por &ldquo;un mundo mejor&rdquo;. Como eso ya lo hab&iacute;a hecho la generaci&oacute;n de sus padres, lo &uacute;nico que ten&iacute;an que hacer los j&oacute;venes era estudiar algo que les permitiera ganar mucho dinero, como si el dinero pudiera dar la felicidad, como si el dinero fuera un fin en s&iacute; mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchas de esas personas se consideran a s&iacute; mismas dem&oacute;cratas y progresistas de pro, no es casualidad que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se haya producido lo que se ha dado en llamar la &ldquo;revoluci&oacute;n conservadora&rdquo;. Pues no puede haber nada m&aacute;s conservador que pensar que la generaci&oacute;n anterior ha creado un sistema perfecto, que siempre encuentra la mejor soluci&oacute;n para todo. No hay cosa menos democr&aacute;tica que no ense&ntilde;ar a la juventud que el mundo en que habitar&aacute;n en los pr&oacute;ximos 30 a&ntilde;os ser&aacute; el resultado de lo que hagan en los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os. A la universidad se va a desarrollar la capacidad de pensamiento cr&iacute;tico. Y &eacute;ste, siguiendo a Popper, podr&iacute;a definirse como la capacidad de entender que las soluciones que hoy damos a nuestros problemas son contingentes, que podr&iacute;an ser otras. En la &eacute;poca de Franco se pensaba que para desarrollar la capacidad cr&iacute;tica bastaba con criticar al r&eacute;gimen. Se supon&iacute;a que bastaba con se&ntilde;alar los problemas e injusticias de &eacute;ste, y que no que hac&iacute;a falta pensar en construir una alternativa, pues &eacute;sta, se daba por descontado, ser&iacute;a algo tan grandioso y abstracto como &ldquo;la democracia&rdquo;. El r&eacute;gimen de Franco cay&oacute; y seguimos viviendo en la Guerra Fr&iacute;a. Entonces se segu&iacute;a pensando que la capacidad cr&iacute;tica consist&iacute;a en criticar, ahora al sistema capitalista, y que no hab&iacute;a que pensar en construir una alternativa, pues &eacute;sta, se supon&iacute;a, era la sociedad alternativa al capitalismo (socialista, comunista o como se quisiera llamar). Como si no hubiera que pensar en qu&eacute; consist&iacute;a aquello de &ldquo;otro mundo posible&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Transcurridas ya varias d&eacute;cadas desde el fin de la Guerra Fr&iacute;a, cuando los dogmas del comunismo han sido sustituidos por los del comunismo, seguimos aplicando el mismo esquema mental: pensamos que para ser cr&iacute;ticos basta con criticar a quienes gobiernan. Cuando lo cierto es que, en democracia, no se trata tan s&oacute;lo de criticar a quienes gobiernan, sino de construir alternativas. En los &uacute;ltimos tiempos parece que, especialmente entre una juventud que no vivi&oacute; el r&eacute;gimen, se ha vuelto a poner de moda aquello de &ldquo;Con (contra) Franco viv&iacute;amos mejor<em>&rdquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        No es propio de una sociedad madura limitarse a culpar de todos nuestros problemas a una &uacute;nica persona, a un &uacute;nico movimiento o partido, sin plantear alternativas, sin reflexionar acerca de c&oacute;mo, por pasiva o por activa, estamos contribuyendo a que las cosas sean as&iacute;. Es propio de la juventud querer cambiar el mundo. Por eso, decirle a la juventud que no puede hacer nada para mejorar el mundo, que se limite a buscarse un buen trabajo y consumir, que ya sus padres les han dejado el mejor de los mundos posibles, no s&oacute;lo es enormemente paternalista sino tambi&eacute;n muy conservador. 
    </p><p class="article-text">
        Es, adem&aacute;s, robarle su derecho al futuro. Por eso, quiz&aacute; no es tan extra&ntilde;o que, por la izquierda o la derecha, la juventud mire ahora con nostalgia a un tiempo en que, eso les han hecho creer los mayores, el futuro a&uacute;n estaba por escribir. Parece que, con o contra Franco se viv&iacute;a mejor, porque entonces s&iacute; que se estaba haciendo historia. Claro que, si los mayores no hubi&eacute;ramos creado un sistema educativo que se centra sobre todo en ense&ntilde;ar &ldquo;cosas pr&aacute;cticas que permiten ganarse un sueldo&rdquo;, y la juventud aprendiera tambi&eacute;n cosas in&uacute;tiles, como filosof&iacute;a, historia o ciencias sociales, quiz&aacute; se sentir&iacute;an menos &uacute;tiles. Es cruel hacer sentir in&uacute;til a toda una generaci&oacute;n intentando convencerles de que lo que quieran que hagan no va a cambiar la historia. Adem&aacute;s de que es una imposibilidad l&oacute;gica, eso los arroja en brazos de demagogos de un lado y de otro que les convencen de que con (o contra) Franco se viv&iacute;a mejor porque, pese a que se viv&iacute;an peor, al menos se estaba haciendo historia. Cuando quiz&aacute; lo que deber&iacute;amos decir a los j&oacute;venes es que no nos hagan caso a los mayores y la pr&oacute;xima p&aacute;gina de la historia, la suya. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vivia-mejor-franco_132_12760215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 21:19:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Se vivía mejor con (contra) Franco?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué los jóvenes ya no valoran la democracia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jovenes-no-valoran-democracia_132_12734302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d35d489-7b04-4834-a4b4-d343dd32c90a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué los jóvenes ya no valoran la democracia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de un proceso de socialización tan totalitario como el que tiene lugar en la actualidad a través de las redes, han interiorizado que la vida es un sistema de ecuaciones con una única respuesta: se trata de encontrar la solución a la cuestión de qué puedo hacer yo para ganar la mayor cantidad de dinero posible y tener una elevada capacidad de consumo</p></div><p class="article-text">
        En 1947 Churchill afirm&oacute; que la democracia, pese a sus innegables problemas, es la mejor forma de gobierno que hemos inventado los seres humanos. Poco despu&eacute;s de haber derrotado al nazismo, y en el contexto de la Guerra Fr&iacute;a contra el totalitarismo sovi&eacute;tico, la democracia estaba de moda. Ahora cada vez m&aacute;s personas, especialmente entre los j&oacute;venes, parecen pensar que la democracia es algo pasado de moda que sirve s&oacute;lo para que vivan como reyes un mont&oacute;n de pol&iacute;ticos corruptos, para complicar la toma de decisiones y para que no se atajen los verdaderos problemas que tiene la gente. Si en 2010 el porcentaje de la poblaci&oacute;n mundial que viv&iacute;a en sociedades que podr&iacute;an considerarse democr&aacute;ticas se situaba en torno al 68%, en 2020 hab&iacute;a bajado hasta el 48%. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es la democracia? Hay quien piensa que si una mayor&iacute;a decide exterminar a una minor&iacute;a eso ser&iacute;a democracia, pues a menudo se confunde la democracia con &ldquo;que el gobierno lleve adelante la voluntad de la mayor&iacute;a&rdquo;. Pero si tuvi&eacute;ramos un m&iacute;nimo de cultura democr&aacute;tica entender&iacute;amos que para que haya democracia es necesario que haya dem&oacute;cratas, es decir, personas que quieran gobernarse a s&iacute; mismas y que crean en las normas y valores fundamentales de la democracia. M&aacute;s que con el gobierno de la mayor&iacute;a, la democracia tiene que ver con la separaci&oacute;n de poderes; con la posibilidad de cambiar el gobierno de manera pac&iacute;fica; con el respeto a las minor&iacute;as. Pero sobre todo la democracia se basa en que &ldquo;estamos de acuerdo en que podemos estar en desacuerdo&rdquo;. Asumimos que distintas personas pueden estar en desacuerdo acerca de c&oacute;mo quieren vivir su vida, y no dejamos que un l&iacute;der religioso, un dictador o un gur&uacute; de Silicon Valley decida qu&eacute; tipo de vida debemos llevar. La democracia se basa en la idea de que debes respetar a quien no comparte todos tus valores, siempre que comparta el valor de la democracia y el respeto.   
    </p><p class="article-text">
        Interiorizamos los valores a trav&eacute;s del proceso de socializaci&oacute;n, en el que intervienen agentes como la escuela, la familia, los medios de comunicaci&oacute;n y los grupos de iguales. El principal cambio que se ha dado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en este &aacute;mbito es que mientras que antes la familia, la escuela y los grupos de iguales, que eran locales y de reducido alcance, ten&iacute;an un mayor peso en los valores que acababan adoptando los individuos, ahora las redes sociales, a mitad de camino entre medios de comunicaci&oacute;n y grupos de iguales, tienen un peso much&iacute;simo mayor en el proceso de socializaci&oacute;n y en los valores que acaban adquiriendo los j&oacute;venes. Hay partidos e influencers que se preocupan mucho porque en las escuelas se pueda inculcar a la juventud valores que no necesariamente coinciden con los que tradicionalmente profesaba la generaci&oacute;n de sus padres. Sin embargo, no parece preocuparles tanto el que a trav&eacute;s de las redes a la juventud se les transmita valores antidemocr&aacute;ticos, fundamentalistas, xen&oacute;fobos, machistas o anticient&iacute;ficos, que son directamente opuestos con aquellos que nuestras sociedades abiertamente afirman profesar. El otro d&iacute;a, al darme cuenta de lo que me cuesta comunicarme con los j&oacute;venes, ca&iacute; en la cuenta de que ello se debe a que no tenemos un m&iacute;nimo de valores compartidos, lo que explica que, aunque a nivel ling&uuml;&iacute;stico nos entendamos, a nivel de valores no nos entendamos. Como profesor de una universidad p&uacute;blica de un pa&iacute;s democr&aacute;tico doy por descontado los valores democr&aacute;ticos, que dan sentido al mundo en que habito. Mi alumnado, socializado en gran medida a trav&eacute;s de las redes, da por descontados los valores tecnocr&aacute;ticos que imbuyen a la ideolog&iacute;a de Silicon Valley que da forma al mundo virtual en que habitan. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son los valores tecnocr&aacute;ticos? Si etimol&oacute;gicamente la democracia es el gobierno del pueblo, la tecnocracia es el gobierno de los t&eacute;cnicos, y t&eacute;cnicos son quienes aplican la Ciencia para la soluci&oacute;n de problemas pr&aacute;cticos. La tecnocracia es la t&iacute;pica mentalidad ingenieril simplona (con todo el respeto para la ingenier&iacute;a) que domina entre las grandes tecnol&oacute;gicas: &ldquo;t&uacute; me das un problema, y yo, mediante un sistema de ecuaciones, y mis elevadas capacidades intelectuales, te encuentro la soluci&oacute;n&rdquo;. Claro que, &iquest;es la vida un sistema de ecuaciones con una &uacute;nica soluci&oacute;n o con varias? &iquest;Qui&eacute;n decide cu&aacute;l es la manera m&aacute;s eficaz y eficiente de vivir la vida? Se puede encargar a la IA que busque la mejor manera de organizar una f&aacute;brica para producir la mayor cantidad de agua potable o para producir la mayor cantidad de agua contaminada, para salvar o para matar a la mayor cantidad de gente posible. La ciencia no dice qu&eacute; valores se deben perseguir, sino tan s&oacute;lo ayuda a entender c&oacute;mo perseguirlos de manera m&aacute;s eficaz y eficiente. Mi alumnado me mira con cara de que debo estar loco cuando les digo que lo que estudian (econom&iacute;a, contabilidad, finanzas) no es una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, sino pol&iacute;tica, que depende de los valores. Porque ellos, a trav&eacute;s de un proceso de socializaci&oacute;n tan totalitario como el que tiene lugar en la actualidad a trav&eacute;s de las redes, han interiorizado que la vida es un sistema de ecuaciones con una &uacute;nica respuesta: se trata de encontrar la soluci&oacute;n a la cuesti&oacute;n de qu&eacute; puedo hacer yo para ganar la mayor cantidad de dinero posible y tener una elevada capacidad de consumo, que es lo que a la larga me har&aacute; feliz.
    </p><p class="article-text">
        La democracia se basa en el acuerdo en que podemos estar en desacuerdo. Cuando se acepta el totalitarismo consumista, cuando se da por sentado que el &uacute;nico sentido de la vida humana es producir cuanto m&aacute;s mejor, para ganar cuanto m&aacute;s mejor, para poder consumir cuanto m&aacute;s mejor, se hace m&aacute;s atractiva la tecnocracia. Pues este es un sistema de gobierno en que no ha lugar para el debate acerca de cu&aacute;les han de ser los fines que debemos de perseguir. Eliminando cualquier tipo de reflexi&oacute;n acerca de c&oacute;mo queremos vivir, la tecnocracia acaba transformando la pol&iacute;tica en lo que se entiende que es una cuesti&oacute;n b&aacute;sicamente t&eacute;cnica: &iquest;c&oacute;mo podemos hacer para producir m&aacute;s, para ganar m&aacute;s dinero? (tanto a nivel individual como colectivo). Los j&oacute;venes viven en un mundo creado por los gur&uacute;s de Silicon Valley en el que &eacute;stos les dicen cu&aacute;l es el sentido de la vida. Y me miran como a un loco cuando les digo que la opini&oacute;n acerca de c&oacute;mo se ha vivir la vida de un multimillonario no vale m&aacute;s que la de otras personas, por m&aacute;s que haya multimillonarios que tengan m&aacute;s riquezas que muchos pa&iacute;ses. Claro que la idea de que las opiniones de los ciudadanos tienen el mismo valor es uno de los valores fundamentales de la democracia, y mi alumnado, mayoritariamente, ha interiorizado los valores de la tecnocracia olig&aacute;rquica en que el valor de una opini&oacute;n depende del valor de la cuenta corriente de quien la respalda, en el que los criterios de unos pocos multimillonarios se imponen al de los miles de millones de personas que no poseen ni un mill&oacute;n. Quiz&aacute; los j&oacute;venes ya no valoran la democracia porque, en vez de querer que su opini&oacute;n cuente como cualquier otra, a lo que aspiran es a convertirse en el futuro en uno de esos pocos multimillonarios cuyas opiniones cuentan. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jovenes-no-valoran-democracia_132_12734302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 21:43:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué los jóvenes ya no valoran la democracia?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué no nos votan? Populismo e infelicidad Byroniana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-votan-populismo-e-infelicidad-byroniana_132_12403536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mucha ‘gente común’ prefiere distraerse con las películas de final feliz que les cuentan otros, porque la precariedad, los malos tratos, el acoso o simplemente el desamor que se cuentan en las películas tristes ya las viven en su vida cotidiana</p></div><p class="article-text">
        En 1930, el fil&oacute;sofo Bertrand Russell, a menudo considerado una de las mentes m&aacute;s brillantes del siglo XX, escribi&oacute; <em>La conquista de la felicidad</em>, libro en el que planteaba que, para las personas que no sufren grandes cat&aacute;strofes o enfermedades, la &ldquo;conquista&rdquo; de la felicidad pasaba por evitar las causas de la infelicidad. Y entre &eacute;stas situaba a lo que denominaba &ldquo;infelicidad byroniana&rdquo;: la creencia de que, para las personas verdaderamente sabias, que saben lo mal que est&aacute; el mundo, lo que nos acecha, y c&oacute;mo a pesar de todo el esfuerzo que pongamos muchas cosas ir&aacute;n siempre muy mal, la &uacute;nica actitud intelectualmente coherente es la de un profundo pesimismo. Ya hace casi 100 a&ntilde;os, Russell planteaba que esta actitud, que consideraba una creencia sin fundamentaci&oacute;n l&oacute;gica, era la dominante no s&oacute;lo en los &aacute;mbitos intelectuales y acad&eacute;micos sino tambi&eacute;n en lo que hoy llamar&iacute;amos &ldquo;el progrer&iacute;o&rdquo;. A base de denunciar todo lo que est&aacute; mal en el mundo actual, a menudo determinadas corrientes tienden a dibujar un panorama tan sombr&iacute;o del mundo que a veces le da a uno por pensar si la vida vale la pena, teniendo en cuenta todos los desastres que nos acechan.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; las clases populares, que son las que m&aacute;s se beneficiar&iacute;an de pol&iacute;ticas &ldquo;progresistas&rdquo;, a menudo act&uacute;an en contra de lo que se sol&iacute;a llamar sus &ldquo;intereses objetivos de clase&rdquo; y votan a partidos que aplican pol&iacute;ticas que les perjudican? &iquest;Por qu&eacute; triunfan hoy tanto los populismos? Sobre estas cuestiones, que a menudo ocupan a muchos y muy sesudos intelectuales, se han escrito r&iacute;os de tinta. Primero se habl&oacute; de la alienaci&oacute;n, luego del papel de la industria cultural al servicio del establishment que torpedeaba toda pol&iacute;tica verdaderamente novedosa y m&aacute;s recientemente se ha hablado del papel que juegan las redes en la polarizaci&oacute;n. Pero, aunque hace ya alg&uacute;n tiempo que se habla del relato, quiz&aacute; no se le presta la suficiente atenci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; relato nos ofrecen las distintas alternativas? Caricaturicemos un poco para hacer m&aacute;s evidentes los rasgos esenciales de cada relato.
    </p><p class="article-text">
        Los populismos, por lo general, nos cuentan una historia heroica con final feliz: las cosas no est&aacute;n muy bien, porque los poderes malignos han creado un mundo en el que para la gente sencilla y honrada es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil, cuando no directamente imposible, vivir una vida buena. Adem&aacute;s, se ha dado una inversi&oacute;n de lo que ser&iacute;a el orden social &ldquo;natural&rdquo;: aquel en el que, los &ldquo;mejores&rdquo; (los m&aacute;s sabios, cultos, comprometidos, piadosos, emprendedores, virtuosos o cualquier otra cosa que se considere una virtud) son mandados (y a menudo oprimidos) por los &ldquo;peores&rdquo; (los m&aacute;s ignorantes, incultos, aprovechados, imp&iacute;os, vagos, en general, viciosos). A partir de este relato, y gracias a la actuaci&oacute;n de un (casi nunca &ldquo;una&rdquo;) l&iacute;der mesi&aacute;nico y de la &ldquo;buena gente sencilla&rdquo;, el bien se acabar&aacute; imponiendo y la buena y sencilla gente de bien podr&aacute; vivir una buena vida.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este relato heroico con final feliz, lo que suelen ofrecer opciones pol&iacute;ticas m&aacute;s tradicionales, especialmente a cierto lado del espectro pol&iacute;tico, es un relato de terror que suele acabar mal, y en el que la gente sencilla suele presentarse como incapaz de hacer cambiar su destino por dejarse manipular y porque, en el fondo, a menudo son contempladas como meras marionetas manejadas por fuerzas superiores, por lo que en este mundo, que es un valle de l&aacute;grimas, es imposible vivir una buena vida.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de esas personas de las clases populares que a ciertas opciones les resulta extra&ntilde;o que no les voten (al fin y al cabo, defienden los intereses de la gente como ellos, dicen) viven en sus vidas cotidianas tantas pel&iacute;culas de terror que ya no quieren m&aacute;s, y prefieren &ldquo;comprar&rdquo; relatos m&aacute;s alegres. Adem&aacute;s, mucha gente com&uacute;n no siente que quienes dicen defender los intereses de la &ldquo;gente como ellos&rdquo; sean gente como ellos: viven en chalets, tienen un buen sueldo (los hay incluso que son funcionarios), y son m&aacute;s guapos, tienen parejas e hijos m&aacute;s guapos y, desde luego, son m&aacute;s &ldquo;listos&rdquo;, o al menos tienen un nivel de estudios mayor, que la &ldquo;gente com&uacute;n como ellos&rdquo;. &iexcl;Si hasta much@s tienen un doctorado, algo tan poco com&uacute;n que lo tiene aproximadamente el 1% de la poblaci&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Para mucha &ldquo;gente com&uacute;n&rdquo; lo que les ofrecen muchos partidos pol&iacute;ticos es un entretenimiento, una pel&iacute;cula de terror que divierte a la &ldquo;gente bien&rdquo; (que no es lo mismo que la &ldquo;gente de bien&rdquo;) que sabe que cuando la pel&iacute;cula termine volver&aacute;n a sus mundos de parejas que se complementan para cuidar de los hijos, de funcionarios de sueldo garantizado, chalet y alto nivel de estudios. Quiz&aacute; por eso mucha &ldquo;gente com&uacute;n&rdquo; prefiere distraerse con las pel&iacute;culas de final feliz que les cuentan otros, porque la precariedad, los malos tratos, el acoso o simplemente el desamor que se cuentan en las pel&iacute;culas tristes ya las viven en su vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; hay tanta gente a la que le ilusionan los otros y no lo que nosotros ofrecemos, se preguntan desde muchas opciones pol&iacute;ticas? La l&oacute;gica, y Russell era un maestro de ella, nos dice que, entre dos posibles explicaciones hay que elegir la m&aacute;s sencilla. Quiz&aacute; antes de recurrir a explicaciones m&aacute;s complejas, desde la alienaci&oacute;n a los <em>lobbies</em> medi&aacute;ticos, deber&iacute;amos plantearnos si no es tan s&oacute;lo que a la gente no le ilusiona lo que ofrecemos porque, sencillamente, lo que ofrecemos es muy poco ilusionante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-votan-populismo-e-infelicidad-byroniana_132_12403536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 08:22:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué no nos votan? Populismo e infelicidad Byroniana]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con las manifestaciones sobre el desarrollo (turístico)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vueltas-manifestaciones-desarrollo-turistico_132_12314185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da815262-3f5c-4695-80ae-edd6d41cc8ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con las manifestaciones sobre el desarrollo (turístico)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace ya cierto tiempo que, en la línea de autores como Urry, comprendí que ya no tiene sentido hacer investigaciones en Economía o Sociología del turismo, sino que lo que hay que desarrollar son unas ciencias sociales de las movilidades
</p></div><p class="article-text">
        Muchos partidos pol&iacute;ticos de derecha, patronales y <em>lobbies</em> tur&iacute;sticos esperan que las investigaciones &ldquo;cient&iacute;ficas&rdquo; en econom&iacute;a del turismo permitan tomar las decisiones que hagan mejorar nuestro modelo tur&iacute;stico: facilitar las inversiones, locales y extranjeras, para que se genere m&aacute;s actividad, m&aacute;s empleo, m&aacute;s riqueza y, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, para que nos beneficie a &ldquo;todos&rdquo;, aunque no acabe de estar muy claro qui&eacute;nes somos &ldquo;todos&rdquo;. Muchos partidos pol&iacute;ticos de izquierda, sindicatos y grupos ecologistas esperan que las investigaciones &ldquo;cient&iacute;ficas&rdquo; en sociolog&iacute;a, antropolog&iacute;a y ciencias ambientales del turismo permitan tomar las decisiones que hagan mejorar nuestro modelo tur&iacute;stico: limitar las inversiones, especialmente las extranjeras, para que no se produzca una mayor ocupaci&oacute;n y deterioro de nuestro territorio, de nuestra sociedad y de nuestra cultura, aunque no est&aacute; muy claro qui&eacute;nes somos &ldquo;nosotros&rdquo;. Y, ambas partes conf&iacute;an en que cuando se tengan suficientes datos se podr&aacute;n tomar las decisiones correctas, no basadas en la ideolog&iacute;a, sino en la Ciencia. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/turismo/expertos-piden-soluciones-politicas-comunes-turismo-masivo-islas-ue-canarias_1_12305017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para poder adoptar soluciones pol&iacute;ticas hay que contar con los datos, no solo con &rdquo;la realidad que observamos&ldquo;, pues no siempre es objetivable y entran en juego m&uacute;ltiples indicadores y par&aacute;metros</a>&rdquo;, dijo recientemente Carmelo Le&oacute;n, director de la C&aacute;tedra Unesco de Turismo y Desarrollo Sostenible de la ULPGG. En la presentaci&oacute;n de la C&aacute;tedra Turismo de las Islas Canarias de Sostenibilidad e Inteligencia de Datos, la consejera de Turismo y Empleo afirm&oacute; que la creaci&oacute;n de ese instrumento <a href="https://www3.gobiernodecanarias.org/noticias/turismo-y-las-universidades-publicas-canarias-se-unen-para-crear-la-catedra-sostenibilidad-e-inteligencia-de-datos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">permitir&aacute; tomar &ldquo;decisiones eficaces, basadas en el conocimiento cient&iacute;fico, ante los retos del turismo internacional</a>&rdquo;. &iquest;Puede la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que realizan las universidades darnos la receta del modelo de desarrollo tur&iacute;stico que contente a todos? Hace ya m&aacute;s de un siglo que Weber, en <em>El pol&iacute;tico y el cient&iacute;fico</em>, dijera que la Ciencia no da las respuestas a las preguntas acerca de c&oacute;mo debemos vivir nuestra vida, de manera individual o colectiva. Que a esas preguntas debemos encontrar respuestas desde la pol&iacute;tica. Y que la labor de la ciencia, en ese campo, es ayudarnos a desarrollar un razonamiento riguroso, a hacernos conscientes de las implicaciones de nuestras decisiones, de los hechos inc&oacute;modos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede lo que se hace desde la academia ayudarnos a pensar, colectivamente, de manera m&aacute;s rigurosa acerca del turismo y de su engarce con nuestro modelo de desarrollo (o subdesarrollo)? Veamos lo que dicen unos y otros: Tenerife, con 7 millones, tiene tantos turistas como Brasil; en Gran Canaria, la reactivaci&oacute;n (por fin, dicen) de la urbanizaci&oacute;n de Meloneras permitir&aacute;, tras la construcci&oacute;n de 7 nuevos hoteles, la generaci&oacute;n de 900 empleos directos y 1.500 indirectos. Aunque durante un tiempo yo me dediqu&eacute; a la Sociolog&iacute;a del turismo hace ya cierto tiempo que, en la l&iacute;nea de autores como Urry, comprend&iacute; que ya no tiene sentido hacer investigaciones en Econom&iacute;a o Sociolog&iacute;a del turismo, sino que lo que hay que desarrollar son unas ciencias sociales de las movilidades. Desde que los sapiens aparecimos, nos movemos por el planeta, pero el turismo es una forma especial de movilidad (el t&eacute;rmino no tiene sino un par de siglos) que implica toda una serie de cuestiones, como una separaci&oacute;n clara entre ocio/negocio, entre local/extra&ntilde;o que son un producto hist&oacute;rico y social: no han existido siempre y nada parece indicar que vayan a existir siempre. El paradigma de las movilidades, ampliamente difundido desde hace m&aacute;s de un cuarto de siglo en algunas de las universidades m&aacute;s influyentes, plantea que las tem&aacute;ticas cl&aacute;sicas de la econom&iacute;a y la sociolog&iacute;a del turismo, como, por ejemplo, el impacto econ&oacute;mico (si se crean o no 2.400 empleos, entre directos e indirectos), o el impacto socio- cultural (la p&eacute;rdida de la identidad, la turistificaci&oacute;n) ya no tienen sentido en el siglo XXI, cuando ni siquiera la sociedad es lo que era: antes tend&iacute;amos a pensar en t&eacute;rminos de &ldquo;Estado Naci&oacute;n&rdquo; y &eacute;ste se ha visto superado por arriba y por abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si cambi&aacute;ramos la perspectiva del turismo por la de las movilidades? Canarias tiene tantos turistas como algunos pa&iacute;ses, como Brasil, que son casi un continente, porque medimos a los turistas como &ldquo;turistas internacionales&rdquo;. Si cambiamos el t&eacute;rmino &ldquo;turista&rdquo; por veraneante, es obvio que son muchos m&aacute;s los habitantes de Sao Paolo, R&iacute;o o Brasilia que pasan sus vacaciones en las playas brasile&ntilde;as, y tambi&eacute;n generan ingresos, y las ensucian, que los habitantes de Santa Cruz o Las Palmas que pasan sus vacaciones en las playas canarias que, por cierto, tambi&eacute;n generan ingresos, y tambi&eacute;n contaminan. Aunque Espa&ntilde;a es una potencia en fabricaci&oacute;n de armamentos, el sector es pr&aacute;cticamente inexistente en Canarias. &iquest;Cu&aacute;ntos empleos directos e indirectos se generar&iacute;an si en vez de facilitar la construcci&oacute;n de hoteles facilit&aacute;ramos la de f&aacute;bricas de armamentos? Volvamos a Weber: estamos tan entrenados en aplicar la racionalidad instrumental, medios fines o econ&oacute;mica, en pensar aquello de &ldquo;<em>si invierto x obtengo y</em>&rdquo; que ya no sabemos aplicar la racionalidad sustantiva o respecto a valores: &iquest;cu&aacute;ntos empleos (directos e indirectos) habr&iacute;a que crear para que valiera la pena convertirse en el lugar desde donde se fabrican aparatos que acabar&aacute;n causando muerte y destrucci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Econom&iacute;a del turismo o Ciencias Sociales de las movilidades? El movimiento de personas y mercanc&iacute;as ha sido clave en Canarias desde siempre: en 1883, la primera piedra del Puerto de la Luz se puso bajo un cartel que dec&iacute;a &ldquo;God Bless our Work&rdquo;. La necesidad de encontrar una base de aprovisionamiento llev&oacute; a que los barcos que ven&iacute;an cargados de carb&oacute;n volvieran llenos de pl&aacute;tanos y tomates, y poco despu&eacute;s empez&oacute; eso del &ldquo;tour&rdquo; (por lo de ir y venir) ismo. Menos tecnocracia y m&aacute;s democracia. Quiz&aacute; lo que los gobernantes buscan es tan s&oacute;lo legitimar sus decisiones. Pero deber&iacute;an saber que, por m&aacute;s c&aacute;tedras que financien, la democracia tiene que ver con decidir, de manera colectiva, lo que queremos hacer con nuestra vida. Y &eacute;sa es una pregunta, ya hace m&aacute;s de un siglo que lo dijo Weber, que no la responde la Ciencia, sino la pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vueltas-manifestaciones-desarrollo-turistico_132_12314185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2025 12:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A vueltas con las manifestaciones sobre el desarrollo (turístico)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Turismo, religión y felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turismo-religion-felicidad_132_12230840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El turismo es uno de los autos de fe más genuinos de la nueva religión del capital-consumismo. Se basa en la creencia de que ser feliz se resume en poder tener dinero como para poder comprar, como si fuera un bien de consumo, cualquier lugar del planeta
</p></div><p class="article-text">
        Ahora que estamos en Semana Santa no faltan articulistas que comenta la p&eacute;rdida de la presencia de la religi&oacute;n en nuestros espacios p&uacute;blicos, a veces como algo bueno, a veces como algo malo. Aunque no es f&aacute;cil llegar a un acuerdo acerca de lo que es una religi&oacute;n digamos que tiene que ver con lo que se piensa que es el bien (o el mal), con ciertas verdades que se consideran dogmas, que implican la expulsi&oacute;n de la comunidad (ex comuni&oacute;n) a quienes las cuestionan y&nbsp;con una idea de lo que es el bien com&uacute;n. En realidad, m&aacute;s que una desaparici&oacute;n de la religi&oacute;n, lo que ha pasado es sencillamente que hemos cambiado de religi&oacute;n. Antes lo que estaba presente en nuestras calles y carreteras&nbsp;era el nacional-catolicismo, ahora es el capital- consumismo.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba en esto mientras llevaba a mi madre de paseo un domingo de Ramos al Pico de Bandama. Hab&iacute;a tantos turistas que no hab&iacute;a manera de aparcar para que una se&ntilde;ora de 86 a&ntilde;os se pudiera asomar. Y ten&iacute;as que conducir con cuidado porque los coches de alquiler de guiris poco acostumbrados a las curvas canarias invad&iacute;an el carril contrario. &iquest;Es bueno que haya tantos turistas? El capital- consumismo, afirma: &ldquo;Bienaventurados los que tienen mucho dinero, porque con &eacute;l pueden adquirir en el mercado bienes y servicios, y eso les dar&aacute; la felicidad (o el reino de los cielos)&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que haya tantos turistas acaba generando que m&aacute;s personas puedan trabajar en un rent a car alquil&aacute;ndole coches a los guiris. En lo que va de siglo, medio mill&oacute;n de personas han llegado a las islas, atra&iacute;das por las posibilidades laborales en el sector tur&iacute;stico. Que haya tantos turistas genera rentas empresariales para nuestra industria tur&iacute;stica: ahora tenemos aqu&iacute; algunas de las 100 mayores fortunas de Espa&ntilde;a, algo impensable en la &eacute;poca del nacional-catolicismo.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde llevo a mi madre al Paseo de Las Canteras. Desde que naciera, en plena &eacute;poca del nacional-catolicismo, en 1938, la playa ha sido para ella una inagotable fuente de felicidad. Jugar al clavo en la arena siendo una ni&ntilde;a, mocear de joven o, ya de mayor, sentarse en el paseo a ver la vida y la gente, venida de muchas partes del mundo, pasar. Claro que todo eso, para ella que naci&oacute; aqu&iacute;, es gratis. &iquest;Da el dinero la felicidad? Los estudios al respecto, realizados en muchos pa&iacute;ses del mundo, sugieren que la relaci&oacute;n entre dinero y felicidad no es una relaci&oacute;n lineal. Es dif&iacute;cil ser feliz cuando no tienes qu&eacute; echarte a la boca ni un lugar donde dormir, pero una vez superado cierto umbral, que ganes el doble de dinero no te va a hacer el doble de feliz. Yo tuve la suerte de nacer aqu&iacute;, no 200 kil&oacute;metros m&aacute;s al este, en ese S&aacute;hara al que viajaba mi abuelo cuando era una provincia espa&ntilde;ola, y mi vida ha sido m&aacute;s f&aacute;cil que las de quienes han nacido en los campamentos de refugiados de Tindouf. Pero, por m&aacute;s que Elon Musk o Marck Zuckerberg puedan ganar mil veces m&aacute;s que yo, no tienen una vida mil veces mejor que yo, ni son mil veces m&aacute;s felices. Yo puedo ver atardecer en Las Canteras, mientras el sol se pone justo detr&aacute;s del Teide, y puedo pensar que trabajo justo ah&iacute; debajo, y que con mi trabajo he aportado un granito de arena a que estas islas sean un poquito mejor. Teniendo en cuenta que ya est&aacute;n pensando en irse a Marte, dudo que ellos est&eacute;n convencidos de que, con su trabajo, adem&aacute;s de ganar mucho dinero, han hecho de este un mundo un lugar mejor para vivir.
    </p><p class="article-text">
        El turismo es uno de los autos de fe m&aacute;s genuinos de la nueva religi&oacute;n del capital-consumismo. Se basa en la creencia de que ser feliz se resume en poder tener dinero como para poder comprar, como si fuera un bien de consumo, cualquier lugar del planeta. Quiz&aacute; al proletariado de Liverpool, Dortmund o Copenhague que tiene carencia de vitamina D una semana al sol de Puerto del Carmen, Costa Calma o Las Am&eacute;ricas les haga sentir un poco m&aacute;s felices. Pero dudo que puedan emocionarse como yo al ver atardecer desde Las Canteras, playa a la que yo estoy ligado desde que mi madre era una ni&ntilde;a, mucho antes de que yo estuviera ni siquiera en proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal d&iacute;a como el Domingo de Ramos de hace 70 a&ntilde;os, cuando mi madre era apenas ni&ntilde;a, las calles y carreteras estaban ocupadas por manifestaciones de la fe popular en la religi&oacute;n entonces dominante, el nacional catolicismo. Como a alguien se le ocurriera cuestionar eso era tildado de mal espa&ntilde;ol, mas&oacute;n o comunista y objeto de ostracismo. Ahora, si me a m&iacute; se me ocurre decir que las manifestaciones de la fe popular en la religi&oacute;n actualmente dominante, el capital- consumismo, me resultan un incordio cuando quiero pasear a mi madre me tildan de mal canario y turismof&oacute;bico. Reconozco que soy un hereje: soy un creyente convencido en la idea de que m&aacute;s dinero no da m&aacute;s felicidad. Claro que digo esto porque para m&iacute; llevar a mi madre, uno de sus &uacute;ltimos Domingos de Ramos, a disfrutar de Las Canteras, no es algo que se pueda comprar con dinero. La religi&oacute;n que domina nuestro mundo actual es el capital consumismo: &ldquo;<em>bienaventurados los que ganen mucho dinero, porque ellos heredar&aacute;n la tierra</em>&rdquo;, es la adaptaci&oacute;n del Evangelio de Mateo que hace esta nueva religi&oacute;n. Pero no todo en la tierra se compra con dinero. Lo que me dejaron en herencia mis padres no son unos cachitos de tierra que se puedan convertir en dinero. Son un encuentro entre la tierra, el cielo y el mar que est&aacute;n ligados a lo que soy desde mucho antes de que yo estuviera siquiera en proyecto. Aunque no se compre con dinero, acompa&ntilde;ar a tu madre a la playa en la que se crio s&iacute; que contribuye a la felicidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turismo-religion-felicidad_132_12230840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Apr 2025 15:38:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Turismo, religión y felicidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué la gente ya no tiene hijos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gente-no-hijos_132_12167309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cb12881-64dc-4e2e-b448-5e7bd32d6350_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué la gente ya no tiene hijos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los estudios sugieren que no es cierto que la mayoría de la gente ya no quiera tener hijos, ni que la mayoría de la gente no los acabe teniendo. Lo que está sucediendo, en realidad, es que mucha gente está retrasando el momento de tenerlos
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos diversos medios se han hecho eco de la noticia de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/claves-ley-familias_1_9790066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que la Ley de Familias, cuyo primer borrador</a> lleva m&aacute;s de un <a href="https://www.canarias7.es/sociedad/ley-familias-lleva-ano-congelador-congreso-20250324000329-ntrc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;o empantanada</a> en el Congreso. Y es que la familia y la natalidad se ha convertido en una batalla clave en la guerra medi&aacute;tica entre los distintos grupos pol&iacute;ticos. Nacen menos personas de las que mueren y, si no fuera por la migraci&oacute;n, disminuir&iacute;a la poblaci&oacute;n. Para algunos esto despierta el miedo de que nuestras sociedades, que hasta ahora han sido mayoritariamente blancas, de origen fundamentalmente europeo y tradici&oacute;n religioso-cultural cristiana, acaben teniendo, a medio y largo plazo, un color de piel m&aacute;s oscuro y una ra&iacute;ces familiares, culturales y religiosas distintas. Para otros el miedo es el de c&oacute;mo mantener en el futuro una sociedad en que s&oacute;lo unos pocos j&oacute;venes estar&aacute;n en edad de trabajar y habr&aacute; much&iacute;simas personas mayores a las que apoyar. En cualquier caso, parece que la baja natalidad es un problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; ahora nacen muchos menos ni&ntilde;os? Hay quienes plantean que es porque &ldquo;<em>los valores</em>&rdquo; han cambiado. Antes la gente se sacrificaba, ahorraba y trabajaba mucho para sacar adelante a sus hijos, mientras que ahora muchas personas prefieren no trabajar tanto, y tener m&aacute;s tiempo y dinero para viajar, comprar ropa nueva o salir a comer fuera. Por el contrario, hay quienes plantean que la ca&iacute;da en la natalidad no tiene que ver con los cambios en los valores, sino con cambios en las condiciones materiales de la existencia. Si la gente tiene ahora menos hijos que antes es porque ahora resulta m&aacute;s complicado. <em>&iquest;Tener hijos con un contrato a tiempo parcial, ganando poco dinero y teniendo que trabajar los dos padres para pagar un alquiler o una hipoteca?</em>, plantean otros. Estas dos posturas est&aacute;n partiendo de supuestos que, en vez de darlos por sentado, deber&iacute;an ser contrastados: &iquest;<em>Es verdad que la mayor&iacute;a de la gente ya no quiere tener hijos? &iquest;Es verdad que la mayor&iacute;a de la gente ya no tenga hijos?</em>
    </p><p class="article-text">
        Veamos qu&eacute; dice la investigaci&oacute;n sociol&oacute;gica al respecto: a partir de un an&aacute;lisis de la Encuesta de Fecundidad de 2018, un <a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/res/article/view/89723" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado por profesores de sociolog&iacute;a de las universidades de M&aacute;laga y Salamanca analizaron a qu&eacute; edad ten&iacute;an su primer hijo las generaciones de espa&ntilde;olas nacidas en las d&eacute;cadas de 1960, 1970 y 1980, y qu&eacute; factores favorec&iacute;an que se tuvieran hijos antes de los 40 a&ntilde;os. Para las tres generaciones analizadas, el momento en que se accede al empleo y en que se forma una pareja son factores que favorecen tener hijos. Por el contrario, el incremento del nivel educativo provoca un retraso de la edad a la que se tiene el primer hijo. &iquest;Implica ello que han cambiado tambi&eacute;n las normas sociales acerca de a qu&eacute; edad se considera adecuado tener hijos? Un <a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/res/article/view/89793" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio realizado por profesoras</a> de la UNED, la Complutense y el CSIC plantea, usando datos de la Encuesta Social Europea, que, efectivamente, las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes tienen visiones m&aacute;s flexibles respecto a la edad ideal para la cohabitaci&oacute;n, el matrimonio o el nacimiento del primer hijo, as&iacute; como para otras opciones como la de no tener hijos. En cualquier caso, seg&uacute;n los datos de la <a href="https://ine.es/dyngs/INEbase/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736177006&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735573002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Fecundidad del INE</a>, mientras que en 2018 m&aacute;s de la mitad de las mujeres de entre 30 y 34 a&ntilde;os no hab&iacute;a tenido a&uacute;n hijos, m&aacute;s del 80% de las que ten&iacute;an entre 40 y 55 hab&iacute;an tenido al menos un hijo. En el caso de los hombres, el porcentaje de quienes teniendo entre 40 y 55 a&ntilde;os no han tenido hijos se acerca al 73%. La diferencia entre hombres y mujeres es mayor si se usan los datos del estudio sobre <a href="https://www.cis.es/detalle-ficha-estudio?origen=estudio&amp;idEstudio=14843" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fecundad, Familia e Infancia realizado por el CIS</a> en 2024: los datos, en este caso sobre el total de la poblaci&oacute;n, son que un 70% de las mujeres y un 60% de los hombres ten&iacute;an al menos un hijo. Y, tengan o no ya hijos, cuando se les pregunta si querr&iacute;an tener hijos, contestan que s&iacute; el 60% de los hombres y el 55% de las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumidas cuentas, los estudios sugieren que no es cierto que la mayor&iacute;a de la gente ya no quiera tener hijos, ni que la mayor&iacute;a de la gente no los acabe teniendo. Lo que est&aacute; sucediendo, en realidad, es que mucha gente est&aacute; retrasando tanto el momento de tener hijos que 1) al final tienen menos de los que querr&iacute;an, y 2) hay quien se queda sin tenerlos. Y, adem&aacute;s, 3) hay quien queriendo tener hijos no encuentra con quien. &iquest;Por qu&eacute; pasa esto? Otro trabajo sociol&oacute;gico investigaba, en 2017, acerca de la evoluci&oacute;n de <a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/res/article/view/65483" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los modelos familiares</a>. En las sociedades tradicionales dominaba un modelo de econom&iacute;a familiar: padres y madres trabajaban, fundamentalmente en la tierra. En pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, a partir de la d&eacute;cada de 1940 se tendi&oacute; a presentar el modelo basado en un hombre que trabajaba fuera y una mujer ama de casa como el modelo ideal. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en el sur de Europa, especialmente en algunas clases sociales, la limitada extensi&oacute;n del Estado del Bienestar ha llevado a un modelo de doble sustentador/familia extensa: las mujeres con estudios se pueden desarrollar profesionalmente&hellip; y han de recurrir a la familia extensa para poder criar a los hijos. Y muchas parejas j&oacute;venes experimentan una importante tensi&oacute;n entre lo que creen que ser&iacute;a la situaci&oacute;n ideal y aquella que han de vivir. En el modelo tradicional se ten&iacute;an m&aacute;s hijos porque las mujeres renunciaban a su carrera profesional para criarlos. En un modelo m&aacute;s &ldquo;socialdem&oacute;crata&rdquo; el Estado cuida de los ni&ntilde;os para que las mujeres puedan tener carrera profesional. Seguramente, el hecho de que entre nosotros no se haya impuesto ni uno ni otro modelo ayuda a entender por qu&eacute; tenemos, en la actualidad, una de las natalidades m&aacute;s bajas del mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gente-no-hijos_132_12167309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Mar 2025 20:27:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué la gente ya no tiene hijos?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fábrica de los milagros: las universidades contemporáneas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/fabrica-milagros-universidades-contemporaneas_132_12123512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;<em>Tu futuro nunca hab&iacute;a estado tan cerca. No te ense&ntilde;amos a buscar trabajo, te ayudamos a crearlo</em>. <em>Tu talento es la clave, la formaci&oacute;n, el impulso&rdquo;. </em>Ahora que las universidades, p&uacute;blicas y privadas, han comenzado la campa&ntilde;a para captar alumnado para el pr&oacute;ximo curso, las vallas publicitarias y los transportes p&uacute;blicos se llenan de lemas publicitarios. Parecen sacados de un manual de autoayuda y, al igual que una conocida marca de prendas deportivas, parecen incidir en la idea de que <em>&ldquo;Nothing is imposible&rdquo;, </em>de que,<em> </em>si de verdad te esfuerzas, no hay nada que no puedas conseguir. Aunque, en realidad, el producto que pretenden vender es la formaci&oacute;n universitaria que ofrecen. &ldquo;<em>Estudia en nuestro centro y tendr&aacute;s el empleo de tus sue&ntilde;os, la capacidad de consumo que t&uacute; quieres y as&iacute; podr&aacute;s vivir la vida de tus sue&ntilde;os&rdquo;. </em>&iquest;Pueden las universidades cumplir aquello que prometen?
    </p><p class="article-text">
        Desde bastante antes de la Ley de Reforma Universitaria de 1983 nuestra sociedad acord&oacute; que las funciones sociales de la universidad pueden sintetizarse en tres grandes ideas 1) proveer a la sociedad de personas con formaci&oacute;n profesional de car&aacute;cter avanzado 2) contribuir a la creaci&oacute;n del conocimiento, mediante la investigaci&oacute;n y 3) contribuir al desarrollo econ&oacute;mico y social de los territorios en que se asienta, entre otras cosas, mediante la difusi&oacute;n del conocimiento y de la cultura. Hasta no hace tanto hab&iacute;a una cierta especializaci&oacute;n de funciones: mientras que las Escuelas Universitarias (Magisterio, Ingenier&iacute;a, Trabajo Social o Empresariales) se centraban en formar profesionales, las facultades estaban m&aacute;s orientadas a la investigaci&oacute;n y a la creaci&oacute;n y difusi&oacute;n de cultura. Hab&iacute;a ciudades en que hab&iacute;a universidades y otras en que no, y buena parte de la investigaci&oacute;n, financiada por el Estado y centralizada, se realizaba a trav&eacute;s del CSIC. En los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os el crecimiento de la universidad ha sido enorme: casi se han multiplicado por cuatro las universidades, los estudiantes y el profesorado. Y, en t&eacute;rminos generales, puede decirse que la calidad del sistema universitario ha mejorado much&iacute;simo. Antes mucha gente empezaba su carrera como profesor(a) universitario, reci&eacute;n hab&iacute;a terminado sus estudios de licenciatura o diplomatura, porque el extraordinario crecimiento hac&iacute;a que se contratara a quien quiera que estuviera dispuesto a seguir una carrera acad&eacute;mica. Ahora, adem&aacute;s de tener un doctorado, es necesario desarrollar y demostrar una trayectoria investigadora y docente significativa antes de optar a cualquier puesto estable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son buenas nuestras universidades investigando o dando clases? Dado que uno de los rasgos de nuestro car&aacute;cter colectivo es despreciar lo propio y pensar que todo lo de fuera es mejor, mucha gente tiende a pensar que, por supuesto, cualquier &ldquo;universidad&rdquo; de Wichita, Manchester o Magdeburg es mejor que las nuestras, s&oacute;lo por el ser americana, brit&aacute;nica o alemana. Dado que uno de los rasgos de la conciencia colectiva que &uacute;ltimamente difunden los medios es el desprecio hacia todo lo p&uacute;blico, y que el nuestro es un sistema de universidades fundamentalmente p&uacute;blico, mucha gente tiende a pensar que nuestras universidades son una fuente de ineficiencia que sirven s&oacute;lo para mantener a un ej&eacute;rcito de holgazanes que reproducen lo que los pol&iacute;ticos quieren o&iacute;r. Sin embargo, el hecho es que nuestras universidades, en docencia e investigaci&oacute;n, son razonablemente buenas. De acuerdo con los criterios que se usan internacionalmente para evaluar estas cuestiones, como, por ejemplo, la publicaci&oacute;n en revistas cient&iacute;ficas indexadas, la aportaci&oacute;n de nuestras universidades a la ciencia y al conocimiento es mucho mayor ahora que hace cuarenta a&ntilde;os y es, cuando menos, igual de buena que otras similares, ya sean estas americanas, inglesas o alemanas. Y pido disculpas si al afirmar esto hiero la sensibilidad de quien cree como dogma que aqu&iacute; no se pueden hacer las cosas tan bien como en &ldquo;los sitios importantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; est&aacute; nuestra sociedad tan insatisfecha con nuestras universidades? Pues porque, si se analiza por un lado la publicidad de las universidades, y por otro la manera en que &eacute;stas se organizan y seleccionan a su personal, es f&aacute;cil comprender que las universidades se han convertido en organizaciones que prometen cosas que no pueden cumplir. Por un lado, a los j&oacute;venes que quieren cursar estudios las universidades les prometen &ldquo;formaci&oacute;n profesional de car&aacute;cter avanzado&rdquo;, que gracias al t&iacute;tulo van a conseguir el trabajo y los ingresos que desean. Por otro lado, a los j&oacute;venes que quieren desarrollar una carrera acad&eacute;mica, y acabar dando clase a esos otros j&oacute;venes, se les selecciona en base a su capacidad investigadora y, en el mejor de los casos, docente. Conozco a alg&uacute;n compa&ntilde;ero que, tras d&eacute;cadas dedicado al ejercicio profesional se ha pasado a tiempo completo a la universidad. Creo que el alumnado suele estar contento con sus clases, porque les da lo que esperan: consejos para el ejercicio profesional. Pero lo cierto es que en la universidad no se le contrat&oacute; por su experiencia profesional, sino porque, en paralelo a &eacute;sta, quiz&aacute; como hobby, se hab&iacute;a dedicado a una cosa tan extra&ntilde;a como publicar <em>papers</em> en revistas acad&eacute;micas. Como consecuencia de la creencia de que lo que hay que hacer es &ldquo;preparar para el mercado&rdquo; ahora en las universidades se imparte m&aacute;s &ldquo;Direcci&oacute;n de Empresas&rdquo; y menos &ldquo;Sociolog&iacute;a de las Organizaciones&rdquo;. Y por eso no se entiende que las universidades no son s&oacute;lo entornos de consenso en que cada subsistema cumple su funci&oacute;n. Sino tambi&eacute;n espacios de conflicto en que agentes con dotaciones de recursos e intereses diferentes intentan imponer la definici&oacute;n de la situaci&oacute;n que les favorece. Vivimos en sociedades complejas, que incluyen subsistemas con autonom&iacute;a relativa. El due&ntilde;o de un restaurante pide que con sus impuestos hagan mejores universidades. Y los rectores est&aacute;n convencidos de que con el dinero que les dan los contribuyentes est&aacute;n haciendo las mejores universidades posibles. Lo que pasa es que, mientras que para los segundos la mejor universidad es la que m&aacute;s <em>papers</em> produce, para el primero es la que garantiza una buena posici&oacute;n para su hija.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/fabrica-milagros-universidades-contemporaneas_132_12123512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Mar 2025 16:26:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La fábrica de los milagros: las universidades contemporáneas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El San Valentín de la ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/san-valentin-ultraderecha_132_12051667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En la primera semana de febrero se reunieron en Madrid los l&iacute;deres de la ultraderecha europea. En sus declaraciones, m&aacute;s all&aacute; de alabar lo que est&aacute; sucediendo en Am&eacute;rica, primero con Milei y ahora con Trump, explicaban que el modelo de sociedad que plantean se basa en la eliminaci&oacute;n de paguitas y par&aacute;sitos que nos empobrecen, en una pol&iacute;tica migratoria dura, que acabe con el peligro que para nuestras sociedades europeas supone la sustituci&oacute;n de poblaci&oacute;n local por poblaci&oacute;n &ldquo;de fuera&rdquo;, que tiene otros valores distintos, y &ldquo;la defensa de la familia tradicional&rdquo;. Aunque los primeros apartados dan para otra reflexi&oacute;n, me voy a centrar aqu&iacute; en qu&eacute; quiere decir eso de que &ldquo;hay que defender la familia tradicional&rdquo;. Si hay que defenderla, es que se supone que est&aacute; amenazada. &iquest;Es cierto que la familia tradicional est&eacute; amenazada?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien alguna vez haya vivido los d&iacute;as cercanos a San Valent&iacute;n sin pareja quiz&aacute; haya tenido la sensaci&oacute;n de ser un paria: la sociedad est&aacute; hecha para la gente que est&aacute; en pareja, y quien no lo est&aacute; es raro(a). No es tan s&oacute;lo una sensaci&oacute;n: seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles, la <a href="https://www.cis.es/detalle-ficha-estudio?origen=estudio&amp;idEstudio=14702" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta Sobre Relaciones Sociales y Afectivas Pospandemia</a>, llevada a cabo por el CIS y publicada en marzo de 2023, el 68% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola est&aacute; en una situaci&oacute;n que podr&iacute;a considerarse <em>de pareja</em>: &ldquo;Mantiene una relaci&oacute;n afectiva y sexual con una persona con la que comparte un proyecto com&uacute;n&rdquo;. Y parece darse una tendencia, el porcentaje es m&aacute;s bajo entre los m&aacute;s j&oacute;venes. Entre el grupo de poblaci&oacute;n de entre 18 a 25 a&ntilde;os el porcentaje baja al 55,8%, mientras que aquellos que declaran &ldquo;mantiene relaciones sexuales sin compromiso ni proyecto com&uacute;n&rdquo; sube hasta el 12,9%. Por el contrario, si tiene usted entre 35 y 65 a&ntilde;os y no tiene pareja, es verdaderamente un bicho(a) raro: menos del 10% de la poblaci&oacute;n est&aacute; en esa situaci&oacute;n en esa franja de edad. La cosa cambia a edades m&aacute;s avanzadas, m&aacute;s que nada porque las parejas van falleciendo y no siempre quienes se quedan viudos o se divorcian con m&aacute;s de 65 est&aacute;n con ganas de volverse a emparejar. La gente joven, a veces, tiene &ldquo;relaciones de prueba&rdquo;, y luego, mayoritariamente, se pasan la vida en pareja, cosa que a m&iacute; no me parece tan distinta de lo de &ldquo;la familia tradicional&rdquo;. Vale, puede que no tan tradicional, porque las parejas ya no son <em>hasta que la muerte nos separe</em>, y hay quien prefiere divorciarse a permanecer en una pareja que no funciona, no digamos ya si hay casos de maltrato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde viene la sensaci&oacute;n de que la familia tradicional est&aacute; en crisis? En un extremo, podr&iacute;a pensarse que el que se haya convertido el algo &ldquo;normal&rdquo; que quienes tengan menos de 25 mantengan relaciones sexuales pese a no tener un proyecto en com&uacute;n, y ya me dir&aacute;n c&oacute;mo pueden tener proyectos la gente a esas edades, es una ruptura del modelo tradicional para quienes pensaban que las relaciones sexuales no deb&iacute;an tenerse hasta que uno se casaba (y por la iglesia, a ser posible). Como reacci&oacute;n a esta encuesta un medio titulaba: <a href="https://www.antena3.com/noticias/sociedad/asi-han-cambiado-nuestras-relaciones-sociales-afectivas-covid19_202304126436aa61f7cb370001f1169f.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&ldquo;El 41,4% de los espa&ntilde;oles, a favor de las relaciones sexuales fuera de la pareja sin v&iacute;nculo sentimental&rdquo;</em></a><em>. </em>La falta de formaci&oacute;n sociol&oacute;gica en los medios espa&ntilde;oles es ya proverbial. En realidad, lo que contestaban quienes respond&iacute;an a esa encuesta era <em>estoy de acuerdo con la afirmaci&oacute;n</em> &ldquo;una persona puede mantener dos o m&aacute;s relaciones afectivosexuales a la vez&rdquo;. &iquest;Quiere eso decir que est&eacute;n a favor de ello? &iquest;Cu&aacute;ntos hijos e hijas de familias tradicionales han descubierto, llegada cierta edad, que su padre (o su madre, tanto da), adem&aacute;s de estar con su otro progenitor ten&iacute;a una relaci&oacute;n extramatrimonial? Y, por m&aacute;s que les doliera, y no estuvieran a favor de ello, no pod&iacute;an dejar de reconocer lo que es un hecho. En la misma encuesta, el 22,2% de las personas entrevistadas afirmaban estar muy en desacuerdo con la afirmaci&oacute;n <em>se pueden tener relaciones sexuales con alguien sin querer a esa persona, </em>mientras que un 15,7% afirmaban estar &ldquo;muy de acuerdo&rdquo; y un 53,2% estar &ldquo;muy de acuerdo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se interpretan estos datos? Yo creo que, claramente, quienes afirmaban estar de acuerdo con esa afirmaci&oacute;n, m&aacute;s que decir que les parec&iacute;a estupendo, sencillamente reconoc&iacute;an un hecho: puede haber sexo sin amor (quiz&aacute; haya un 22,2% que siga pensando que eso es imposible). 
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, aunque pueda darse el sexo sin amor, nadie le obliga a usted a tener sexo con alguien hasta que no sienta amor. De la misma manera, aunque alguien pueda mantener relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, o con dos personas a la vez, o con personas con las que a&uacute;n no se ha casado, nadie le obliga a usted a hacerlo si no quiere. No es que la &ldquo;democracia liberal&rdquo; est&eacute; en peligro, es que podemos decir que ha pasado a mejor vida. La democracia liberal se asociaba a la creencia en que pod&iacute;amos construir una sociedad en que distintas maneras de entender la vida (tambi&eacute;n, por supuesto, la sexualidad) convivieran de manera pac&iacute;fica. Parece que eso ya no es posible, y que a las &ldquo;familias tradicionales&rdquo; que haya quien opte por otros estilos de vida les parece un atentado contra sus valores. Entre la ultraderecha hay muchos divorciados(as), personas que han tenido relaciones sexuales sin haber estado casados(as) e incluso homosexuales. &iquest;De verdad quieren volver a una &ldquo;familia tradicional&rdquo; en que ese tipo de comportamientos o no era posible o te pod&iacute;a hacer terminar en la c&aacute;rcel? Creo que, sencillamente, los l&iacute;deres de la ultraderecha han tenido mucha suerte en amores y no recuerdan la &uacute;ltima vez que pasaron un San Valent&iacute;n sin pareja. Si les hubiera pasado, y hubieran experimentado lo que se siente al estar solo/a en una sociedad hecha para las parejas (familias), creo que no se atrever&iacute;an a decir que estas est&eacute;n en crisis.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/san-valentin-ultraderecha_132_12051667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 08:00:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El San Valentín de la ultraderecha]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos puso las semillas, Vox recoge los frutos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/puso-semillas-vox-recoge-frutos_132_12051621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 2018 Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, polit&oacute;logos de la Universidad de Harvard, escribieron <em>C&oacute;mo mueren las democracias</em> un libro en el que advert&iacute;an de que la democracia, que asociaban, entre otras cuestiones, a la tolerancia, pod&iacute;a estar en peligro. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s, puede decirse que la democracia ha pasado ya a mejor vida. Como se&ntilde;ala Varoufakis en su libro sobre Tecnofeudalismo, el origen de la situaci&oacute;n arranca en el malestar generado por la crisis financiera global de 2007-08. Seg&uacute;n se&ntilde;alan medios tradicionalmente asociados a la derecha, la banca espa&ntilde;ola alcanz&oacute; en 2024 unos beneficios de r&eacute;cord. &iquest;Por qu&eacute; cuando la banca tiene p&eacute;rdidas, como sucedi&oacute; en la crisis, es rescatada por el Estado, y cuando tiene beneficios no devuelve el dinero con el que fue rescatada? Porque el dinero que pag&oacute; su rescate fue financiado mediante medidas de austeridad, que provocaron un malestar social que fue canalizado por el surgimiento del primer populismo del siglo XXI. En Espa&ntilde;a tuvimos a los &ldquo;indignados&rdquo; y el 15-M, y como consecuencia de estos, partidos como Podemos plantearon que la causa de nuestros problemas era la existencia de una &ldquo;casta&rdquo; (los pol&iacute;ticos) que viv&iacute;an a costa de los honrados ciudadanos que se part&iacute;an la espalda trabajando para ganar un sueldo. Luego, como extensi&oacute;n l&oacute;gica de ese argumento, Vox empez&oacute; a difundir la idea de que la culpa de nuestros problemas es de los chup&oacute;pteros que trabajan para la administraci&oacute;n, de la paguitas a los inmigrantes y dem&aacute;s gandules que viven sin dar palo al agua, y que tienen dinero s&oacute;lo gracias a que el Estado, mediante los impuestos, le quita a los honrados ciudadanos lo que es de ellos para d&aacute;rselo a esta manada de mangantes y delincuentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las pasadas Navidades se habr&aacute;n reunido en la misma mesa maestras, funcionarios, m&eacute;dicos y enfermeros junto a profesionales de la empresa privada como comerciales, banqueros o especialistas en log&iacute;stica. Quienes trabajan para lo p&uacute;blico pueden haber contado alguna an&eacute;cdota, y quiz&aacute; haber aceptado que les consta que donde trabajan hay personas aprovechadas, poco honestas y que no hacen bien su trabajo, aunque la inmensa mayor&iacute;a de maestros, enfermeros y funcionarios se esfuercen por hacer bien su trabajo. &iquest;Se puede generalizar esos casos y decir que nuestros problemas se basan en que los honrados ciudadanos pagan sus impuestos para mantener a un ej&eacute;rcito de mangantes? Si en esa misma mesa se habr&aacute; aceptado tambi&eacute;n que hay especialistas en log&iacute;stica, comerciales y banqueros corruptos, &iquest;por qu&eacute; se dice que todos los funcionarios son unos gandules y no que todos los banqueros, comerciales o empresarios son unos corruptos? El argumento, se dice, es que el hecho de que el sector p&uacute;blico genera SIEMPRE ineficiencias no es una opini&oacute;n pol&iacute;tico- ideol&oacute;gica, sino una verdad incontestable respaldada por la ciencia, en este caso, por la que se considera m&aacute;s &ldquo;cient&iacute;fica&rdquo; de las ciencias sociales, la Econom&iacute;a. Pero lo cierto es que en ciencia no hay verdades, sino tan s&oacute;lo teor&iacute;as que de momento no se han falseado. En ciencia no hay verdades, sino proposiciones que se deber&iacute;an someter a contrastaci&oacute;n emp&iacute;rica para decir que, de momento, se dan por v&aacute;lidas. &ldquo;Que dice Adam Smith que la mano invisible del mercado hace que cada quien buscando su propio beneficio se genera un mayor bien com&uacute;n&rdquo;. Pues pong&aacute;monos a buscar datos para ver si esa hip&oacute;tesis se mantiene o no. Y hay quien plantea que el cambio clim&aacute;tico (que hay quienes niegan) es un caso de manual que demuestra que esto no es siempre as&iacute;: buscando cada quien su propio inter&eacute;s nos estamos cargando la casa com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La democracia no est&aacute; en peligro, ya falleci&oacute;. Porque uno de los principios de un estado democr&aacute;tico es que &ldquo;todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario&rdquo;.<em> </em>Elon Musk, al frente del Departamento de Eficacia Gubernamental, plantea justamente lo contrario: les dice a los trabajadores p&uacute;blicos que son ellos quienes deben demostrar que son inocentes, porque, mientras no se demuestre lo contrario, son culpables de ser unos chup&oacute;pteros y de contribuir al saqueo por parte del Estado de los honrados trabajadores. Sin embargo, nos dicen, en el sector privado, si alguien no hiciera bien su trabajo ser&iacute;a eliminado por la competencia de mercado. &iquest;Es imposible que haya enchufados en la empresa privada? Si en la secundaria y en muchas universidades, en vez impartir el catecismo ideol&oacute;gico capitalista que pasa por &ldquo;Ciencia Econ&oacute;mica&rdquo; se ense&ntilde;ara otra cosa, se entender&iacute;a que no: que, desde los monopolios y monopsonios a las rentas de situaci&oacute;n y de marca, de las que disfrutan, entre otros, magnates como Musk, existen muchos motivos que explican que pueda haber ineficiencias en la empresa privada. Y, junto con la democracia, muri&oacute; el respeto. En el estilo chulesco tan propio de los ultras, hay ahora quien parece convencido de que si se cruza con un empleado p&uacute;blico y no le gritan &ldquo;<em>chup&oacute;ptero&rdquo;</em> est&aacute; siendo c&oacute;mplice del saqueo de los honrados trabajadores por parte del Estado. Hubo un tiempo en que la gente era inocente hasta que se demostrara lo contrario, y los ricos del sector privado trataban con respeto a funcionarios, m&eacute;dicos y maestros del sector p&uacute;blico, pues cre&iacute;an que con su trabajo contribu&iacute;an a construir un mundo, con seguridad jur&iacute;dica y sanitaria o acceso universal a la cultura, por ejemplo, en el que ellos quer&iacute;an vivir. Ahora que los ricos se piensan ir a vivir a Marte, por lo visto, no les importa c&oacute;mo sea este mundo en el que, los pringados que no nos podemos permitir otra cosa, tendremos que vivir.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/puso-semillas-vox-recoge-frutos_132_12051621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2025 20:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Podemos puso las semillas, Vox recoge los frutos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De roles para los que no se aprende, indianos y carnaval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/roles-no-aprende-indianos-carnaval_132_12039931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A trav&eacute;s del proceso de socializaci&oacute;n las personas van incorporando las normas, los valores y la cultura de la sociedad en que les ha tocado vivir, de manera que, hasta no hace tanto, cuando le preguntabas a una criatura qu&eacute; le gustar&iacute;a ser de mayor su respuesta te hablaba no s&oacute;lo de las profesiones y ocupaciones sociales m&aacute;s valoradas, sino tambi&eacute;n de lo que en cada sociedad se pensaba que pod&iacute;a permitirse a cada quien. Hace 100 a&ntilde;os muchas ni&ntilde;as dec&iacute;an que quer&iacute;an ser maestras o enfermeras porque, aparte de madre, &eacute;sos eran de los pocos roles que se consideraban aceptables para una mujer. Entonces los ni&ntilde;os que eran hijos de jornaleros sab&iacute;an que no pod&iacute;an decir que de mayor quer&iacute;an ser &ldquo;se&ntilde;oritos&rdquo;, porque &eacute;se era un puesto que se ocupaba por cuna, a lo sumo pod&iacute;an so&ntilde;ar con hacer las am&eacute;ricas y volver convertidos en indianos. Aun corriendo el riesgo de idealizar el pasado, lo cierto es que las sociedades tradicionales generaban una cierta concordancia entre las expectativas que creaban en las personas y las posiciones que les tocaba ocupar. Y esto puede aplicarse tanto a la estratificaci&oacute;n social como incluso a aspectos que pueden parecer m&aacute;s anecd&oacute;ticos, como puedan ser el aspecto f&iacute;sico y el amor. Quiz&aacute; en los pueblos de antes las ni&ntilde;as bonitas sab&iacute;an que eran ni&ntilde;as bonitas, y que &eacute;se era un as en la manga con el que contaban a la hora de lograr un buen casamiento, y as&iacute; alcanzar una buena posici&oacute;n social, mejorando quiz&aacute; la de sus padres. Quiz&aacute; en los pueblos de antes el feo del pueblo sab&iacute;a que era el feo del pueblo, y que eso condicionaba sus opciones. Hay roles para los que se aprende: ser jornalero, o se&ntilde;orito, zapatero, o mec&aacute;nico, madre o padre. Pero tambi&eacute;n hay roles para los que no se aprende, que se acaban ocupando por un azar del destino y para los que nadie te prepara: parado(a), solter&oacute;n(a) o divorciado(a), entre otros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os nos ha llegado de Am&eacute;rica una cultura muy distinta. Ahora, nos dicen, &ldquo;nada es imposible&rdquo;. Todo puede lograrse si de verdad te empe&ntilde;as en ello, si de verdad lo crees. El destino, nos dicen, no es cuesti&oacute;n de suerte: tu destino te lo creas t&uacute;. Si no est&aacute;s donde querr&iacute;as estar s&oacute;lo hay una persona a la que culpar: t&uacute;. Desde Michel Young a Sandel, pasando por Piketty, no son pocos los autores que denuncian la prepotencia de estas nuevas clases dominantes, que se legitiman a trav&eacute;s de la meritocracia. Antes el se&ntilde;orito sab&iacute;a que, como dec&iacute;an las monedas, lo era &ldquo;por la gracia de Dios&rdquo;. Los arist&oacute;cratas se cre&iacute;an superiores, y ve&iacute;an esa superioridad como resultado de un orden divino lo que, a veces, les lleva a tratar con cierta misericordia a quienes no hab&iacute;an tenido tanta suerte en la vida. Ayer vi en un peri&oacute;dico una foto de la toma de posesi&oacute;n de Donald Trump como presidente. Estaban Zuckerberg de Metta, Bezos, de Amazon, Sundar Pichai de Google o Elon Musk. La nueva clase pol&iacute;tico- empresarial recorta dr&aacute;sticamente el gasto p&uacute;blico y quiere eliminar las paguitas, porque, ya se sabe, cada quien tiene lo que se merece. Si te toca un c&aacute;ncer, y tienes que pagar un tratamiento de cientos de miles de d&oacute;lares, el problema es tuyo por no haberte convertido en multimillonario. Porque nos lo dicen en la tele, en los libros de autoayuda y en las pel&iacute;culas de Hollywood: &ldquo;<em>nada es imposible si lo verdad lo deseas, y lo que tiene a tanta gente atada a la pobreza y la enfermedad son sus pensamientos negativos</em>&rdquo;. Ciertamente, es posible que tengamos ahora sociedades con mayor movilidad social que antes, y que se pueda llegar a se&ntilde;orito sin ser hijo de se&ntilde;orito. Pero una sociedad que hace creer al 100% de la poblaci&oacute;n que puede llegar al 10% superior de la distribuci&oacute;n de la riqueza no s&oacute;lo demuestra que no sabe estad&iacute;stica: tambi&eacute;n genera una inmensa frustraci&oacute;n. Y con tanto resentimiento vamos camino de cargarnos no s&oacute;lo nuestra sociedad sino todo el planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un amigo me cont&oacute; una vez la historia de una expresi&oacute;n popular en su pueblo: &ldquo;<em>es m&aacute;s feo que los hijos de Ceferino</em>&rdquo;. Ceferino era el quinto hijo del zapatero del pueblo. No ten&iacute;a nada que heredar y, adem&aacute;s, era muy feo. Sab&iacute;a que sus posibilidades de casarse y de tener familia en el pueblo eran pocas, as&iacute; que se fue a hacer las am&eacute;ricas. La cosa le fue bien, as&iacute; que volvi&oacute; con guayabera y una maleta llena de billetes, y acab&oacute; cas&aacute;ndose con una de las ni&ntilde;as m&aacute;s monas del pueblo. Pero los hijos de Ceferino, que con el tiempo heredaron de su padre la riqueza, no heredaron de su madre la belleza. Y el pueblo, que no pod&iacute;a dejar de reconocer su riqueza, al menos les hac&iacute;a pagar su falta de belleza: &ldquo;<em>so m&aacute;s feos que los hijos de Ceferino&rdquo;</em>. Hay roles para los que se aprende: le preguntas a las criaturas y te dicen que quieren ser azafatas, m&eacute;dicos, enfermeras, pilotos, bomberos, polic&iacute;as, futbolistas, militares, curas y monjas. La vida es un carnaval. Tambi&eacute;n hay roles para los que no se aprende y los tienes que desempe&ntilde;ar porque te tocan: madre soltera, tonto o feo del pueblo, divorciado o el pringado que nunca se ha casado. En la sociedad tradicional el carnaval era un per&iacute;odo en que se invert&iacute;a el orden social. Ves las noticias y quieres creer que vives en un Carnaval. Pero ya no se invierte el orden, ahora nos convencen de que cada quien ocupa el lugar que merece en la estructura social, y no te puedes burlar de los hijos de los ricos dici&eacute;ndoles que son feos. No me extra&ntilde;a que la gente a&ntilde;ore el carnaval tradicional.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/roles-no-aprende-indianos-carnaval_132_12039931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Feb 2025 08:19:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De roles para los que no se aprende, indianos y carnaval]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Inteligencia Artificial es de derechas, etnocéntrica y hollywodiense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/inteligencia-artificial-derechas-etnocentrica-hollywodiense_132_12036896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;En todas las culturas, la familia es un espacio donde se forman lazos emocionales profundos. El amor y el apoyo mutuo son valores fundamentales que trascienden fronteras&rdquo;. A finales del mes de enero empec&eacute; a impartir una asignatura optativa en el Grado de Sociolog&iacute;a, <em>Sociolog&iacute;a de la Familia</em>. Tras una primera introducci&oacute;n, algunas clases m&iacute;as y la recomendaci&oacute;n de varias lecturas, estaba preparando una tarea, planteando una serie de preguntas al alumnado, como, por ejemplo, la de qu&eacute; hay en com&uacute;n en todas las familias y qu&eacute; var&iacute;a en funci&oacute;n de cuestiones como la cultura/etnia, la clase social o el paso del tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de la Inteligencia Artificial ha hecho que el profesorado universitario tenga que lidiar con un hecho: cuando le planteas una serie de preguntas al alumnado, para que la responda en base a los textos recomendados y lo aprendido en clase, siempre habr&aacute; quien, en vez de hacer eso, se lo pregunte a la Inteligencia Artificial y te presente esos resultados como fruto de su trabajo. As&iacute; que, por curarme en salud, tras redactar mis preguntas se las plante&eacute; a la Inteligencia Artificial a ver qu&eacute; me contestaba. 
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes tienden a pensar que la Inteligencia Artificial, que es capaz de sintetizar todo lo que est&aacute; en Internet, que, a su entender, es todo el conocimiento humano, es capaz de darte las respuestas &ldquo;correctas&rdquo;, porque para cada pregunta que alguien se puede plantear siempre hay una respuesta correcta (y parece que s&oacute;lo es una). Al plantear mis preguntas a ChatGPT me he dado cuenta de que si mi alumnado me da esas respuestas obtendr&iacute;an un 6 en algunas preguntas, un 4 en otras y otras posiblemente un 0. 
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial es de derechas. A m&iacute; me consta que en Internet pueden encontrarse, adem&aacute;s de los planteamientos de corrientes cr&iacute;ticas que abogan por la abolici&oacute;n de la familia, por ejemplo, las obras completas de Marx y Engels. En 1848, Engels escribi&oacute; &ldquo;<a href="https://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/origen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado</a>&rdquo;, donde plantea, entre otras cuestiones, la idea de que la familia burguesa es un mecanismo en el que, mediante el control de la sexualidad de las mujeres, los varones se garantizan quienes son descendientes para as&iacute; legarles su herencia. 
    </p><p class="article-text">
        Que la familia, mediante la herencia, contribuye a reproducir la estructura de clases, no es una idea revolucionaria e izquierdosa, sino algo que puede encontrarse en cualquier manual de Sociolog&iacute;a. Y lo que dice ChatGpt es algo tan as&eacute;ptico como<em>: </em>&ldquo;Hist&oacute;ricamente, las familias han sido unidades econ&oacute;micas que se apoyan mutuamente, ya sea a trav&eacute;s del trabajo conjunto o del cuidado de los recursos.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;breme Dios de querer adoctrinar a mi alumnado, pero creo que es necesario que &eacute;ste conozca las distintas posturas sobre un tema. Al igual que en el estalinismo se eliminaba de las fotos oficiales a quienes hab&iacute;an ca&iacute;do en desgracia, en la inteligencia artificial se borra del panorama intelectual las corrientes que han ca&iacute;do en desgracia. Puede usted estar en desacuerdo con lo que dijeron Marx y Engels, puede usted decir que hoy en d&iacute;a, en general, han ca&iacute;do en desgracia. Pero decir que no han jugado un papel fundamental en la configuraci&oacute;n del panorama intelectual que vivimos en la actualidad es sesgar la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        La Inteligencia artificial es etnoc&eacute;ntrica. Cuando le pregunto por universales culturales, es decir, rasgos que se dan en todos los pa&iacute;ses y culturas en relaci&oacute;n con la familia, me contesta: &ldquo;La responsabilidad de cuidar a los miembros m&aacute;s vulnerables, como ni&ntilde;os, ancianos y personas con discapacidad, es un principio com&uacute;n en todas las sociedades&rdquo;. Sonamos. En 1996 Hillary Clinton public&oacute; el libro <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/It_Takes_a_Village" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>It Takes a Village: And Other Lessons Children Teach Us</em></a><em>, </em>en el que parafraseaba lo que considera un proverbio africano: &ldquo;It takes a tribe to raise a child&rdquo;, es decir, hace falta un pueblo para criar a los hijos. La idea que se planteaba, en la l&iacute;nea del <em>Black Pride</em>, es que lo com&uacute;n en las sociedades africanas era que fuera toda la tribu la que colaborara en el cuidado de ni&ntilde;os y ancianos. 
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, al igual que en muchos otros lugares de Espa&ntilde;a, en el cuidado de mayores y ni&ntilde;os, hasta antes de ayer, colaboraban vecinos, abuelas y t&iacute;os, no era que algo que se redujera tan s&oacute;lo a la familia nuclear. Desde antes de ayer, tanto en Espa&ntilde;a, como en Suecia, Alemania o Francia, posiblemente no en los USA, se asume que &ldquo;el pueblo&rdquo; ha de colaborar para cuidar a los ni&ntilde;os y ancianos, creando recursos p&uacute;blicos como guarder&iacute;as, centros de mayores, ayudas a domicilio y cosas por el estilo. Claro que, ya sabemos, Clinton fue la candidata que perdi&oacute; las elecciones frente a Trump, que en su segundo mandato se apoya en los se&ntilde;ores del tecnofeudalismo que est&aacute;n detr&aacute;s de la inteligencia artificial. 
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial es hollywodiense (o Disneyficada)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/inteligencia-artificial-derechas-etnocentrica-hollywodiense_132_12036896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 20:41:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Inteligencia Artificial es de derechas, etnocéntrica y hollywodiense]]></media:title>
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