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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carolina Vidal López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carolina-vidal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carolina Vidal López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ni calladas ni solas. Si tocan a una, respondemos todas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/calladas-solas-si-tocan-respondemos_129_13049575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/908b0bae-5779-4258-9c1a-d56fc8ac021f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1350y2617.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni calladas ni solas. Si tocan a una, respondemos todas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estos últimos meses hemos visto proliferar un tipo de violencia y/o acoso por razón de sexo muy selectivo que se dirige a un perfil variado pero determinado de mujeres que tienen en común el ejercicio de sus profesiones o actividades en el espacio público</p></div><p class="article-text">
        Hace unos pocos meses, con ocasi&oacute;n del 25N, D&iacute;a internacional contra la violencia hacia las mujeres, reclam&aacute;bamos tolerancia cero frente a cualquier manifestaci&oacute;n de violencia machista. Nos compromet&iacute;amos con un Nos Toca, tensionando a nuestra estructura y nuestro activo sindical en el objetivo de acompa&ntilde;ar y proteger a las mujeres que est&aacute;n en situaci&oacute;n o riesgo de sufrir alg&uacute;n tipo de violencia de g&eacute;nero, adem&aacute;s de atajar esta violencia desde sus causas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los avances en legislaci&oacute;n, en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, en concienciaci&oacute;n social y en recursos, las violencias machistas no cesan de producirse, ni en sus formas m&aacute;s mort&iacute;feras ni en las m&aacute;s cronificadas ni en las nuevas manifestaciones, y pueden alcanzar a cualquier mujer, a cualquiera de nosotras, como si en vez de estar en un Estado social y democr&aacute;tico de Derecho estuvi&eacute;ramos en medio de campo de minas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos meses hemos visto proliferar un tipo de violencia y/o acoso por raz&oacute;n de sexo muy selectivo que se dirige a un perfil variado pero determinado de mujeres que tienen en com&uacute;n el ejercicio de sus profesiones o actividades en el espacio p&uacute;blico. Son, entre otras, periodistas, activistas, comunicadoras, artistas, divulgadoras, i<em>nfluencers</em>&hellip; Tambi&eacute;n pol&iacute;ticas y sindicalistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tienen en com&uacute;n ser mujeres, ser trabajadoras, ser feministas y tener voz propia en el debate p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No, no son hechos aislados. Es el patriarcado, viejo conocido, encaramado en una ola ultra reaccionaria y negacionista, una ultraderecha antidemocr&aacute;tica que, como dice Wendy Brown, es la cola de escorpi&oacute;n de un neoliberalismo con derivas destructoras de lo social, del Estado democr&aacute;tico. Quienes acosan y atentan contra la seguridad e integridad de estas mujeres,&nbsp;en el ejercicio de su trabajo, no son unos pocos tipos locos, no son lobos solitarios del patriarcado. Los acosadores medi&aacute;ticos, callejeros, los ej&eacute;rcitos de trolls en las redes sociales son sicarios ultras de una violencia planificada que busca atemorizarnos, disciplinarnos a todas, acallarnos a todas.
    </p><p class="article-text">
        Porque nos toca muy de cerca, porque son trabajadoras que se ven en peligro por trabajar, CCOO han organizado un acto p&uacute;blico en Madrid este lunes en el Auditorio Marcelino Camacho para que sepan las m&aacute;s de 20 trabajadoras de la comunicaci&oacute;n, la divulgaci&oacute;n, el an&aacute;lisis pol&iacute;tico o el arte, que no est&aacute;n solas. Y, como en la canci&oacute;n de vivir Quintana, <em>Si tocan a una, respondemos todas.</em>
    </p><p class="article-text">
        Ni calladas ni solas, es el lema elegido. Con ellas, con cada una de ellas, estamos las organizaciones y la ciudadan&iacute;a que respeta los derechos de las mujeres, que respeta movimientos emancipadores como el feminismo, que valora y respeta la libertad (la verdadera, no la de cart&oacute;n piedra), la igualdad y la solidaridad/sororidad, fundamentos de una democracia. Y est&aacute;n, desde luego, las CCOO. Porque es un asunto de democracia y es un asunto sindical.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo es el n&uacute;cleo de la democracia como el sindicalismo lo es de la justicia social. Esta ola ultra negacionista, esta internacional del odio, nos atacan porque nos quieren solas, aisladas, calladas, sumisas.<strong> </strong>En casa y con la pata quebrada, cu&aacute;ntas veces lo seguimos oyendo en pleno siglo XXI.&nbsp;Quieren encerrarnos en los viejos clich&eacute;s, limitar nuestra autonom&iacute;a, sea el trabajo, la voz o la opini&oacute;n p&uacute;blica, sea nuestro derecho al aborto, sea nuestra libertad personal o sindical. Intimidando, agrediendo, castigando a quienes nos salimos de la casilla<strong>. </strong>A quienes hemos dicho Vamos a contarlo, Ni Una m&aacute;s, Hermana yo s&iacute; te Creo, MeToo, Se Acab&oacute;&hellip; Porque si avanzamos nosotras, ellos, los poderosos, los de las &eacute;lites y los privilegios, se tambalean, retroceden. Porque el feminismo lo cuestiona todo, es un motor de transformaci&oacute;n social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos, ni queremos, negar los avances feministas en legislaci&oacute;n, en movilizaci&oacute;n, en el &aacute;mbito laboral, en lucha por colocar como cuesti&oacute;n de Estado las violencias machistas, en colocar la agenda feminista en el centro de la pol&iacute;tica, en calidad de vida. De todas y de todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queda por hacer, el camino de la plena igualdad todav&iacute;a tiene mucho recorrido pendiente, y en esa ruta seguiremos brazo a brazo, mano a mano, enfrentando viejos y nuevos monstruos y sus amenazas y ataques, pero unidas, trenzadas en una tupida red cada una desde su color, desde su textura, desde su trabajo y su independencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Vidal López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/calladas-solas-si-tocan-respondemos_129_13049575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 05:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni calladas ni solas. Si tocan a una, respondemos todas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[23J: mujeres, por nuestras vidas y derechos, a votar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/23j-mujeres-vidas-derechos-votar_129_10392318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ad640ec-2be6-438b-aa2a-45b020c7b6c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076209.jpg" width="1920" height="1080" alt="23J: mujeres, por nuestras vidas y derechos, a votar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo hay que comprobar los datos: en los últimos seis años el SMI se ha incrementado en un 52% -de 750 a 1080 euros- y la brecha salarial entre mujeres y hombres se ha reducido en 6 puntos</p></div><p class="article-text">
        Uno de los males que aquejan nuestro tiempo es la perversi&oacute;n de las palabras y, con ellas, de las ideas que las sustentan. Palabras como libertad, como derechos, como la propia Espa&ntilde;a que la derecha y la ultraderecha retuercen para vaciarlas de contenido y apropi&aacute;rselas. Para imponer su programa retr&oacute;grado. Las mujeres conocemos estos enga&ntilde;os, sabemos que mienten sobre las pensiones, sabemos bien que estos que tanto hablan de libertad y de derechos son los mismos que ponen trabas a la ley del aborto, que niegan la brecha salarial, que cuestionan la violencia de g&eacute;nero o que proh&iacute;ben las obras de teatro de Virginia Woolf. Que solo conocen la libertad que da el privilegio de clase, y que eso que ellos llaman Espa&ntilde;a no es sino un negativo en blanco y negro que borra la pluralidad de este pa&iacute;s tan diverso y tan rico. Que hablan de Espa&ntilde;a mientras olvidan cuando no reniegan de lo establecido en la Constituci&oacute;n, que somos un Estado social y democr&aacute;tico de Derecho con los valores superiores de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos, incluso, que llegan a decir cosas como que igual somos &ldquo;m&aacute;s beligerantes&rdquo;&nbsp; porque nos falta el pene (parece una invenci&oacute;n, pero est&aacute; en las hemerotecas, el nuevo presidente del Parlament Balear, el partido de la ultraderecha, <em>dixit</em>). Sabemos, porque lo estamos viendo y viviendo, lo que nos jugamos este 23J. Nos quieren, de nuevo, en casa, d&oacute;ciles, sometidas, sin recursos ni derechos efectivos, para que no podamos tomar nuestras decisiones sobre nuestras vidas. Quiz&aacute; crean que quitando las concejal&iacute;as de igualdad acaban con nuestro derecho a la igualdad efectiva. No, no acaban, pero lo meten en el caj&oacute;n como papel mojado, de nuevo, si se lo permitimos. Por eso, este 23J nos jugamos mucho y, no olvidemos, cada voto cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas cuestiones son may&uacute;sculas y a CCOO como sindicato sociopol&iacute;tico, feminista y de clase nos preocupan, y mucho. Hist&oacute;ricamente, los hombres y mujeres sindicalistas, nos hemos comprometido con el verdadero sentido de estas ideas, de estos principios y valores, hemos estado en la vanguardia de la defensa de la libertad y de los avances en derechos, nos hemos esforzado por tener un proyecto de pa&iacute;s viable y justo para todos y todas. Y en este punto conviene detenerse en el trabajo, otra palabra clave, vertebral, y que nos interesa particularmente a las mujeres, que tambi&eacute;n&nbsp; &nbsp; nos preocupamos por las cosas del comer. En estos a&ntilde;os de gobierno de la coalici&oacute;n progresista con tantas dificultades sobrevenidas (pandemia, guerra, inflaci&oacute;n&hellip;) ha habido una apuesta clara por el Di&aacute;logo Social uno de cuyos mayores y mejores exponentes ha sido la reforma laboral. En lo que respecta las mujeres, cabe destacar que en estos cuatro a&ntilde;os ha aumentado la ocupaci&oacute;n en m&aacute;s de medio mill&oacute;n (507,6 mil), casi el doble que en el caso de los hombres, de manera que hoy por hoy ya hay m&aacute;s de 9,5 millones de mujeres ocupadas. M&aacute;s que nunca en la historia de nuestro pa&iacute;s. Tambi&eacute;n se han incorporado a la actividad m&aacute;s de medio mill&oacute;n de mujeres que antes estaban fuera del mercado laboral y que ahora ven en &eacute;l un futuro que&nbsp; - este s&iacute;-&nbsp; sustente su libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en estos a&ntilde;os ha habido una apuesta clara por la subida del Salario M&iacute;nimo Interprofesional (en este caso sin el concurso de la patronal) en l&iacute;nea con la recomendaci&oacute;n de la Carta Social Europea, una pol&iacute;tica que nos ha beneficiado de manera especial a las mujeres, porque somos nosotras quienes estamos situadas en los sectores y ocupaciones con los salarios m&aacute;s bajos. Solo hay que comprobar los datos: en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os el SMI se ha incrementado en un 52% -de 750 a 1080 euros- y la brecha salarial entre mujeres y hombres se ha reducido en 6 puntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de par&oacute;n, ha habido tambi&eacute;n importantes avances legislativos (me refiero al RDL 6/2019, posteriormente desarrollado en los RDs 901/2020 y 902/2020) que est&aacute;n permitiendo mejorar en igualdad no solo en el acceso al empleo, sino tambi&eacute;n una vez en los puestos de trabajo. Los planes de igualdad, que nosotras calificamos como las herramientas del feminismo sindical en el trabajo, y que son ahora obligatorios para&nbsp; las empresas de m&aacute;s de 50 personas trabajadoras, se han multiplicado hasta el punto de que, seg&uacute;n la Memoria del Consejo Econ&oacute;mico y Social de Espa&ntilde;a, s&oacute;lo en 2022 el n&uacute;mero de planes de igualdad inscritos en el Registro de convenios colectivos, acuerdos colectivos de trabajo y planes de igualdad es mayor que la suma de todos los a&ntilde;os anteriores. Y recordemos que hablar de Planes de igualdad es hablar de detectar brecha salarial, de combatir discriminaciones directas e indirectas o de negociar protocolos para hacer frente al acoso sexual en el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas son la libertad, la Espa&ntilde;a plural y real, y los derechos que s&iacute; nos interesan. La del trabajo igualitario y de calidad que nunca han defendido las derechas y que a menudo han querido destruir porque no les conviene. La suya, la libertad de la desregulaci&oacute;n, los recortes y las bajadas de impuestos, es la ley del m&aacute;s fuerte que no mira a los suelos pegajosos donde bregamos tantas mujeres. No. Esa libertad, esos derechos y esa Espa&ntilde;a no la queremos. Queremos seguir avanzando para que todas tengamos empleo digno y autonom&iacute;a econ&oacute;mica y podamos, de verdad, elegir; queremos pol&iacute;ticas que aborden las brechas estructurales de desigualdad que nos afectan a las mujeres, que se invierta en un sistema p&uacute;blico que nos libere del rol de cuidadoras, que se aborde la parcialidad y su uso abusivo, que se eduque en igualdad y en corresponsabilidad, que no nos maten&hellip;&nbsp; Las mujeres queremos una vida digna y un futuro con derechos y libertades tras el 23J. A votar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Vidal López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/23j-mujeres-vidas-derechos-votar_129_10392318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jul 2023 04:00:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni somos ni queremos ser heroínas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/queremos-heroinas_129_9849613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50c6634b-2264-4bf0-ba84-7907ded3d558_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni somos ni queremos ser heroínas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pasados los primeros momentos de estupor algunas de las víctimas dan el paso para contar su terrible experiencia y se les pregunta en los medios de manera reiterativa que por qué lo toleraron. Las víctimas, de pronto, parecían haberse convertido en sospechosas</p></div><p class="article-text">
        Es cotidiano. Las discriminaciones siguen atravesando nuestra vida como mujeres cada vez que nos juzgan por nuestro f&iacute;sico, que minusvaloran nuestra capacidad para tal o cual trabajo o que nos preguntan si vamos a ser madres o tenemos padres mayores. Y luego hay ejemplos extremos y grotescos o, peor a&uacute;n, violencias que terminan socavando&nbsp;nuestra moral y a veces incluso, m&aacute;s de las que nos creemos, destrozando vidas. Antes estas realidades terribles las Mujeres en algunas ocasiones nos comportamos como hero&iacute;nas, podemos solas con situaciones de barbarie que sufrimos.&nbsp;Si bien es cierto que esto resulta medi&aacute;ticamente impactante y&nbsp;pedag&oacute;gico, tambi&eacute;n lo es que estos hechos por s&iacute; solos no cambian realidades. Lo verdaderamente transformador, lo que nos hace evolucionar como sociedad, son las respuestas colectivas que podamos despertar.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as le&iacute;mos con horror que mujeres muy j&oacute;venes todas ellas eran examinadas cuales bueyes y vacas en una feria de ganado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-confirman-trato-abusivo-durante-seleccion-azafatas-levanto-falda-decirme_1_9845686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para superar un proceso selectivo de empleo</a>. As&iacute;, dientes, color de la piel, cicatrices, tatuajes, medidas y talla supuestamente pudieron mostrar las capacidades de las aspirantes para ser auxiliares de vuelo. La entrevista supuso una vejaci&oacute;n y humillaci&oacute;n con todas las letras, una vulneraci&oacute;n de los Derechos Humanos, siendo multitud los detalles concretos de su testimonio que hac&iacute;an pensar directamente en el esclavismo, en el que ni derechos ni libertades formaban parte de la persona para acceder al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Pasados los primeros momentos de estupor algunas de las v&iacute;ctimas dan el paso para contar su terrible experiencia,&nbsp;y ante su valent&iacute;a y para sorpresa de la raz&oacute;n y el sentido com&uacute;n, se les preguntaba en los medios de comunicaci&oacute;n de manera reiterativa que por qu&eacute; lo toleraron, por qu&eacute; no se marcharon de la entrevista, por qu&eacute; no denuncian en masa aun cuando fueron decenas las aspirantes&hellip; Es decir, las v&iacute;ctimas, de pronto, parec&iacute;an haberse convertido en sospechosas.
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho que en las calles resuena el grito del &ldquo;hermana, yo s&iacute; te creo&rdquo; y, sin embargo, diera la impresi&oacute;n de que el patriarcado, que tanto nos impregna, se resiste a abandonar el viejo vicio de empezar por cuestionarnos a nosotras siempre que alzamos la voz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotras las creemos y las acompa&ntilde;amos porque sabemos, adem&aacute;s, que ni somos ni queremos ser hero&iacute;nas, que solas no cambiamos las cosas, que solas no hemos revuelto conciencias, incomodado a la judicatura, propuesto leyes o gritado en las calles. Las Mujeres queremos una sociedad inclusiva, compartida, que nos crea, que no nos estigmatice, y que trabaje desde cualquier &aacute;mbito posible frente a las discriminaciones estructurales que sufrimos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso desde CCOO entendimos que lo m&aacute;s relevante de los hechos que se hicieron p&uacute;blicos son las consecuencias, las respuestas colectivas que no dejan que la defensa de las libertades y los derechos fundamentales recaigan sobre las espaldas de quien decide contar el escarnio al que fueron sometidas, no sin miedos y precauciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        CCOO somos la organizaci&oacute;n sindical m&aacute;s grande de nuestro pa&iacute;s, y estaremos donde siempre hemos estado, buscando respuestas jur&iacute;dicas y legales que cambien los estereotipos impuestos por el patriarcado y el abuso de poder, para que nadie tenga que vivir pesadillas como estas que suceden m&aacute;s de lo que los bienpensantes quieren creer y, sobre todo, para que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, al despertar,&nbsp;la sociedad igualitaria y justa por la que trabajamos&nbsp;se haya convertido en realidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Vidal López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/queremos-heroinas_129_9849613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2023 21:08:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni somos ni queremos ser heroínas]]></media:title>
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