<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Raúl Macías]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raul-macias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raúl Macías]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1044933/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy un hombre hetero y he utilizado el silencio para castigar a mis parejas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/hombre-hetero-he-utilizado-silencio-castigar-parejas_132_10346233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a000dc27-6a5b-45b3-9a0d-135f40fbfa45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy un hombre hetero y he utilizado el silencio para castigar a mis parejas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un beso o un abrazo que no fuera como yo esperaba, un cambio de planes... podía hacer que yo me enrareciera, o dejara de hablar. Me mostraba frío e indiferente. La otra persona sentía mi cambio de estado y me preguntaba si me pasaba algo, y yo contestaba con un "no", pero no daba lugar a más conversación</p><p class="subtitle">Ser la jefa en la obra civil: eres “bruja” si estás seria y una “mal follada” si les llevas la contraria
</p></div><p class="article-text">
        Una vez que empec&eacute; a revisar mis machismos como hombre heterosexual no fue f&aacute;cil asimilar muchas de las acciones y comportamientos que hab&iacute;a llevado a cabo.&nbsp;Unos fueron m&aacute;s sencillos de identificar y otros estaban m&aacute;s arraigados, me di cuenta de que estaban en la manera en que me relacionaba con mujeres en el &aacute;mbito de la pareja.
    </p><p class="article-text">
        Hay uno en el que a d&iacute;a de hoy sigo trabajando porque lo tengo especialmente interiorizado. Me refiero al silencio castigador: el uso del silencio como arma que lo condiciona todo. Un silencio que en realidad est&aacute; lleno de intenci&oacute;n, una estrategia con el fin de conseguir lo que quiero. Es algo que provoca malestar en ambas partes, pero que considero un tipo de violencia hacia la persona que lo recibe. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo presentes muchos ejemplos de todas aquellas veces que he utilizado el silencio castigador en pareja. Un ejemplo muy t&iacute;pico eran las veces en que los besos, las caricias y los abrazos en la cama, en el sof&aacute; o en la cocina fueron absolutamente insuficientes, porque mi expectativa se proyectaba inmediatamente en follar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo depend&iacute;a de c&oacute;mo me pillara de &aacute;nimo ese d&iacute;a. El d&iacute;a que estaba atravesado y de alg&uacute;n modo sent&iacute;a que llev&aacute;bamos tiempo sin mantener relaciones sexuales, la simple percepci&oacute;n de un rechazo o de la negativa en avanzar hacia el coito era motivo suficiente para que inmediatamente impusiera la ley del silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me enrarec&iacute;a, dejaba de hablar e interaccionar. Me mostraba fr&iacute;o e indiferente ante cualquier est&iacute;mulo cotidiano. La otra persona sent&iacute;a mi cambio de estado y me preguntaba si me pasaba algo, y yo contestaba con un &ldquo;no&rdquo;, pero no daba lugar a m&aacute;s conversaci&oacute;n. Por m&aacute;s que se interesaba por m&iacute;, por si me ocurr&iacute;a algo, yo segu&iacute;a en lo que entend&iacute;a como el modo de mostrarle que ten&iacute;a razones para estar molesto o enfadado, pero nunca dici&eacute;ndole qu&eacute; era lo que me hab&iacute;a hecho sentir as&iacute;. Pod&iacute;an pasar horas o incluso alg&uacute;n d&iacute;a de silencio en casa. Irme a dormir y a trabajar al d&iacute;a siguiente sin hablar a la otra persona, sin dirigirle ni siquiera la mirada. Evitando cualquier contacto.
    </p><p class="article-text">
        Mi pareja acababa optando por dejar de preguntar, molest&aacute;ndose por mi actitud y alej&aacute;ndose de m&iacute;. Y es ah&iacute; cuando yo, al sentir su distancia, viendo que mi comportamiento solo hab&iacute;a agravado la situaci&oacute;n, intentaba buscar el acercamiento.&nbsp;Buscaba el contacto, le dec&iacute;a que sent&iacute;a haberme puesto as&iacute;, pero en muchas ocasiones era tarde. Hab&iacute;a conseguido hacer sentir una mierda a la otra persona. Mi silencio le hab&iacute;a llevado a cuestionarse qu&eacute; hab&iacute;a podido hacer mal. Se culpaba mientras buscaba la respuesta que yo nunca le ofrec&iacute;. Porque mi estrategia era mostrarle que no estaba cubriendo mis necesidades, sin darle la oportunidad de que supiera qu&eacute; era exactamente lo que necesitaba. Quer&iacute;a que me pidiera perd&oacute;n por algo que no ten&iacute;a por qu&eacute; hacer, pero para m&iacute; era un modo de reafirmar mis enfados.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica se pod&iacute;a reproducir por cualquier acontecimiento. Por un beso o un abrazo que no fuera como yo esperaba, por un cambio de planes, por llegar a casa y no recibir una bienvenida efusiva, por no vivir un plan o actividad del mismo modo, porque no me dijera si estaba guapo cuando me arreglaba para salir...
    </p><p class="article-text">
        Unas de las claves para buscar soluciones fue ir a terapia, y tambi&eacute;n darme cuenta del tinte machista que hab&iacute;a detr&aacute;s de este comportamiento. Machismo porque delegaba toda la gesti&oacute;n emocional y comunicativa en mis parejas, pese a que fuera yo quien ten&iacute;a el conflicto. Por hacer uso del silencio mientras reproduc&iacute;a la creencia de que mis parejas me deb&iacute;an algo por el simple hecho de serlo, y por usar la culpa como elemento disciplinador y castigador hacia ellas, con la carga de culpa intr&iacute;nseca que lleva su propia socializaci&oacute;n como mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Analiz&aacute;ndome, mis silencios ten&iacute;an como intenci&oacute;n principal provocar malestar en la otra persona. Eran una llamada de atenci&oacute;n para se&ntilde;alar que no estaban haciendo las cosas como yo quer&iacute;a. Esta manera de relacionarme solo me ha tra&iacute;do frustraci&oacute;n, porque nunca he conseguido nada por actuar de este modo, es m&aacute;s, acababa provocando en la otra persona malestar por mi actitud cuando lo que buscaba era m&aacute;s atenci&oacute;n e intentar mostrar que mis necesidades no estaban siendo cubiertas.
    </p><p class="article-text">
        Me daba verg&uuml;enza, adem&aacute;s, acercarme a mis parejas y decirles: &ldquo;Siento este enfado, siento haber mostrado indiferencia, y haberte hecho sentir as&iacute; con mi silencio, pero es que no sab&iacute;a c&oacute;mo gestionarme a m&iacute; mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Intuyo que reconocer que estaba haciendo algo mal no entraba en mis planes, y menos asumir que todo lo que hab&iacute;a montado alrededor de ello era simplemente absurdo, ya que hubiera sido mucho m&aacute;s honesto comunicar cu&aacute;les eran los deseos y necesidades que ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>Puedes compartir tu experiencia de machismo cotidiano en&nbsp;</em><em><strong>micromachismos@eldiario.es&nbsp;</strong></em><em>a trav&eacute;s de nuestra cuenta de Twitter</em><em><strong>&nbsp;@Micromachismos</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Macías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/hombre-hetero-he-utilizado-silencio-castigar-parejas_132_10346233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2023 19:22:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a000dc27-6a5b-45b3-9a0d-135f40fbfa45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="339066" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a000dc27-6a5b-45b3-9a0d-135f40fbfa45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="339066" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Soy un hombre hetero y he utilizado el silencio para castigar a mis parejas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a000dc27-6a5b-45b3-9a0d-135f40fbfa45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La serie 'Machos Alfa', la equidistancia y el igualismo en su máximo esplendor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/serie-machos-alfa-equidistancia-igualismo-maximo-esplendor_129_9896325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5697b3e1-4a1f-4dfd-be77-e7c85ad4d312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La serie &#039;Machos Alfa&#039;, la equidistancia y el igualismo en su máximo esplendor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tan equidistante, que no sabes muy bien a dónde quiere llegar, ni qué nos han querido contar. Tan contradictoria que tras terminarla podrías verte diciendo con el mando de la tele en la mano: “Lo que yo pensaba, ni machismo ni feminismo, igualismo”

</p></div><p class="article-text">
        La serie 'Machos Alfa' est&aacute; por todos lados y, como todo fen&oacute;meno que se viraliza, da lugar a m&uacute;ltiples debates y opiniones. Si algo ha conseguido la serie es que se hable de ella. Podemos ver como algo positivo que la visibilidad de ciertos temas se presente como una oportunidad para transformar los idearios instaurados en la sociedad, pero en mi opini&oacute;n lo mas relevante que ha conseguido es que a d&iacute;a de hoy podamos hablar de c&oacute;mo se perdi&oacute; una gran oportunidad para empezar a construir relatos verdaderamente novedosos y subversivos sobre la masculinidad que queremos desmontar. 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si deber&iacute;amos conformarnos con que se empiecen a visibilizar algunas cosas, o m&aacute;s bien deber&iacute;amos asumir que la visibilidad sin una intenci&oacute;n y una conciencia concreta puede enturbiar y difuminar la complejidad de los cambios sociales y pol&iacute;ticos a los que nos enfrentamos. Cambios que necesitan de un an&aacute;lisis sobre por qu&eacute; la masculinidad y los hombres que tanto ans&iacute;an habitarla acaban formando parte de un sistema que genera desigualdades y opresiones. Nadie pretende que la direcci&oacute;n y guionistas de la serie construyan una historia inmaculada y perfectamente ejecutada, donde no existan fisuras y la coherencia de los personajes sea plena, pero tampoco podemos tomar como referente en nuevas masculinidades, o al menos como una semilla inici&aacute;tica, una ficci&oacute;n superficial que tras verla genera mas contradicciones que posibles reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        El problema no viene de presentar a personajes estereotipados que pueden perfectamente corresponder con los que hay en la realidad actual, sino en c&oacute;mo estos navegan por sus conflictos y c&oacute;mo se acaban resolviendo. Si reducimos la masculinidad a esa castraci&oacute;n emocional que nos impide explorar nuestras emociones, a los chascarrillos machistas entre colegas y al sexo como veh&iacute;culo para validarnos nos estamos dejando por el camino lo m&aacute;s importante: c&oacute;mo los hombres, a trav&eacute;s de las creencias machistas, hacemos uso del poder para tener todo bajo control y, sea cual sea, la circunstancia nos acabe beneficiando.
    </p><p class="article-text">
        Me parece cuanto menos relevante que en una serie que pretende abordar los problemas de la masculinidad hegem&oacute;nica, patriarcal, normativa, tradicional o como la queramos llamar, para dar sentido a los malestares masculinos necesitemos del dibujo de unos personajes femeninos que desde lo antag&oacute;nico parecen reforzar las conductas de los hombres, intentando que conectemos desde una empat&iacute;a victimista con estos sujetos que son azotados por el feminismo, pese a que este movimiento busque la equidad en derechos y la erradicaci&oacute;n de la violencia contra las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que hasta cuando decidimos hablar del sujeto hombre, y de c&oacute;mo se construye, el foco vuelve a caer, una vez m&aacute;s, en las mujeres.&nbsp;Lo peor en este es c&oacute;mo se habla de ellas y se las presenta con la &uacute;nica intenci&oacute;n de justificar por qu&eacute; somos, al fin y al cabo, esos hombres. La representaci&oacute;n de las mujeres pasa por la ex loca que con solo una llamada a la polic&iacute;a, sin justificaci&oacute;n, te mete en el calabozo; una alusi&oacute;n totalmente desafortunada e innecesaria la de meter en una serie de masculinidades el relato de las denuncias falsas.  No es el &uacute;nico caso en el que las mujeres salen mal paradas. Las mujeres que conoce unos de los personajes masculinos a trav&eacute;s de Tinder son el colmo de lo dantesco. Mujeres borrachas, desequilibradas, histri&oacute;nicas e inestables que buscan follar a cualquier coste y pese a todo. Mujeres dibujadas a trav&eacute;s de un empoderamiento que poco tiene que ver con las reivindicaciones del feminismo y mucho con la masculinizaci&oacute;n y el triunfo del neoliberalismo relacional, en el que prima la inmediatez, el consumo del cuerpo y la inexistencia del deseo y la seducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es digno de analizar c&oacute;mo una de las mujeres deja pasar una oportunidad de crecimiento laboral y de proyecci&oacute;n profesional por amor, o c&oacute;mo otra de las mujeres busca fuera del matrimonio lo que su marido, descrito como un hombre corresponsable, poco machista y entregado a sus hijos, no consigue darle. En este caso vuelve a revolotear el ideario del hombre blandengue que es indeseable frente a la figura del hombre <em>empotrador</em> que despierta el deseo femenino como un resorte &ldquo;natural&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La serie parece querer mostrar qu&eacute; es esto de la masculinidad, cu&aacute;l es la norma desde la que nos hemos socializado como hombres y qu&eacute; costes conlleva encarnar un modelo hegem&oacute;nico de masculinidad. Nos muestra a trav&eacute;s de los personajes la imagen de un hombre proveedor que entra en conflicto con su identidad al verse desplazado de ese rol. Tambi&eacute;n la dificultad de un hombre para encontrar en sus amistades un espacio de vulnerabilidad, as&iacute; como la perpetuaci&oacute;n del machismo mediante comentarios y pr&aacute;cticas que favorecen la complicidad entre el grupo de iguales. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;consigue algo la serie cuando muestra estas y otras problem&aacute;ticas? En mi opini&oacute;n, no. Y no porque no sea necesario plantear y cambiar todo esto, sino porque el lugar desde el que se hace acaba generando tanta duda que terminas no sabiendo qu&eacute; es lo que quieren reflejar.&nbsp;Lo que podr&iacute;a ser un punto de inflexi&oacute;n para abrir debates transformadores se acaba quedando en una caricatura de la actualidad que no aporta ning&uacute;n tipo de claridad de hacia d&oacute;nde deber&iacute;amos ir. Se ridiculiza el lenguaje inclusivo, el feminismo y las nuevas masculinidades. La figura del macho alfa se se&ntilde;ala pero sin saber muy bien qu&eacute; nos quieren decir, hasta el punto de terminar con una sensaci&oacute;n de que la serie puede acabar reforzando el ideario de muchos hombres negacionistas del machismo y la violencia contra las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Es tan superficial el viaje que se hace de las masculinidades, con el impacto pol&iacute;tico y social para la convivencia que tiene, que al final todo parece resumirse a unos cuantos &iacute;tems a cambiar y un cursillo que puede hacer de ti como hombre individual alguien supuestamente mejor.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que hemos depositado demasiadas esperanzas en un producto que lo &uacute;nico que hace es ense&ntilde;arnos que todav&iacute;a queda mucho que hacer.&nbsp;Si tuviera que sacar algo positivo de la serie es que ya tenemos una referencia de c&oacute;mo no crear relatos que tienen lo mismo de nuevo que de a&ntilde;ejo. Si nuestra verdadera intenci&oacute;n es querer construir nuevos paradigmas haciendo uso de la cultura y el arte tenemos la oportunidad de hacer por primera vez algo que merezca la pena y cuyo alcance reflexivo s&iacute; lleve al espectador a movilizarse de ese lugar de confort identitario en el que est&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        'Machos Alfa' nos acerca y nos aleja tanto de las nuevas masculinidades como lo hace con la masculinidad tradicional. 'Machos Alfa' es tan equidistante que no sabes muy bien a d&oacute;nde quiere llegar, ni qu&eacute; nos han querido contar. 'Machos Alfa' es tan contradictoria que tras terminarla podr&iacute;as verte diciendo con el mando de la tele en la mano: &ldquo;Lo que yo pensaba, ni machismo ni feminismo, igualismo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Macías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/serie-machos-alfa-equidistancia-igualismo-maximo-esplendor_129_9896325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jan 2023 22:08:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5697b3e1-4a1f-4dfd-be77-e7c85ad4d312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="142941" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5697b3e1-4a1f-4dfd-be77-e7c85ad4d312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="142941" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La serie 'Machos Alfa', la equidistancia y el igualismo en su máximo esplendor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5697b3e1-4a1f-4dfd-be77-e7c85ad4d312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
