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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paula Bistagnino]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paula-bistagnino/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paula Bistagnino]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las víctimas del Opus Dei recelan de los nuevos estatutos que tiene que avalar el Papa: "El engaño continúa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/victimas-opus-dei-recelan-nuevos-estatutos-avalar-papa-engano-continua_1_12868685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcf3daf-d4e2-417b-aadd-af543e18f2a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las víctimas del Opus Dei recelan de los nuevos estatutos que tiene que avalar el Papa: &quot;El engaño continúa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los relatos en vivo de las mujeres sometidas a servidumbre en la Argentina, América Latina y Europa reunidos en una cumbre en Buenos Aires han llegado al entorno del Leon XIV. La decisión sobre el futuro de la organización se espera para después del consistorio extraordinario del 7 y 8 de enero</p><p class="subtitle">“Me engañaron y terminé como esclava durante 30 años”: las víctimas del Opus Dei se reúnen a la espera de León XIV
</p></div><p class="article-text">
        Un evento ocurrido en Buenos Aires ha logrado meterse en la agenda navide&ntilde;a de Le&oacute;n XIV. Hasta el entorno m&aacute;s cercano y a sus o&iacute;dos llegaron las palabras, algunas con voz quebrada, de mujeres de Argentina, Paraguay, Irlanda, Guatemala, Espa&ntilde;a y Chile que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=gnim5GFtoSc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relataron c&oacute;mo el Opus Dei las enga&ntilde;&oacute; cuando eran ni&ntilde;as y adolescentes</a> para convertirlas en &ldquo;esclavas profesionales y santas&rdquo; dedicadas a &ldquo;hacerse alfombra para que los dem&aacute;s pisen m&aacute;s blando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hist&oacute;rica cumbre sobre los abusos del Opus Dei realizada en la capital argentina el pasado 16 de diciembre tuvo eco en lo m&aacute;s alto de la Iglesia Cat&oacute;lica, que se prepara para arrancar 2026 con lo que se considera el verdadero comienzo del papado de Le&oacute;n XIV: una vez que culmine el a&ntilde;o jubilar de Francisco, en el consistorio extraordinario del 7 y 8 de enero, se conocer&aacute;n los planes de corto y largo plazo de Robert Prevost.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n pudo saber elDiario.es, si bien ya estaba en agenda el tema de los nuevos estatutos del Opus Dei &ndash;una reforma hist&oacute;rica iniciada por el papa Francisco a partir de las denuncias en su pa&iacute;s&ndash;, los testimonios en primera persona de periodistas, especialistas y, sobre todo, de mujeres denunciantes de explotaci&oacute;n y abuso espiritual, entre otros delitos, lograron atravesar los muros del Vaticano.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, las v&iacute;ctimas recelan de esos cambios en los estatutos porque afirman que lo importante no es lo que digan los documentos de Opus Dei, que ni siquiera se dan a leer a quienes entran, si no que lo fundamental es lo que hace la organizaci&oacute;n puertas adentro.
    </p><h2 class="article-text">Una cumbre hist&oacute;rica con el Opus Dei en la mira&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Buenos Aires fue el epicentro de este primer encuentro internacional sobre las denuncias que ponen al Opus Dei en el punto de mira por una raz&oacute;n: all&iacute; avanza la primera causa judicial por trata y explotaci&oacute;n contra esta orden a partir de una denuncia colectiva de 43 mujeres. En 2024, tras dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n secreta fue elevada como acusaci&oacute;n formal y en 2025 fue imputado el segundo hombre m&aacute;s importante de &ldquo;la Obra&rdquo; en el mundo: el sacerdote argentino Mariano Fazio, que fue la m&aacute;xima autoridad en la regi&oacute;n R&iacute;o de la Plata entre 2010 y 2014.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de doscientas personas participando en l&iacute;nea y en vivo, durante casi cuatro horas <a href="https://www.youtube.com/@ECAGlobal_Ending_clergy_abuse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucharon voces que relataron el&nbsp;</a><a href="https://www.youtube.com/@ECAGlobal_Ending_clergy_abuse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>modus operandi</em></a><a href="https://www.youtube.com/@ECAGlobal_Ending_clergy_abuse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de una instituci&oacute;n que periodistas y exmiembros</a> describieron como sectaria, opresiva y manipuladora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de la organizaci&oacute;n ECA GLOBAL (Ending Clergy Abuse) surgi&oacute; tras la reuni&oacute;n de sus referentes con el Papa el pasado 20 de octubre, una audiencia privada &ndash;hist&oacute;rica tambi&eacute;n&ndash; ya que nunca antes un jefe m&aacute;ximo de la Iglesia Cat&oacute;lica hab&iacute;a recibido a una organizaci&oacute;n que lucha contra el abuso eclesi&aacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sergio Salinas Giordano, abogado y director de ECA, fue el encargado de disertar sobre la causa judicial y el abordaje legal en los casos de abusos. &ldquo;El compromiso de ECA y la actual junta directiva es la tolerancia cero con los abusos. Esta cumbre es parte de este compromiso: hay que terminar con las instituciones opacas si queremos terminar con los abusos en cualquiera de sus formas. Cuando estuvimos con el papa Le&oacute;n XIV, &eacute;l apoy&oacute; nuestro trabajo y nos encomend&oacute; visibilizar las denuncias existentes. La de las 43 mujeres&nbsp;contra el Opus Dei es la m&aacute;s importante en este momento&rdquo;, remarc&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Le&oacute;n XIV y el Opus Dei: &iquest;aprobar&aacute; los estatutos?</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos meses empez&oacute; a crecer la versi&oacute;n, especialmente en medios cercanos al Vaticano, de que <a href="https://infovaticana.com/2025/10/14/el-opus-dei-al-borde-de-dejar-de-existir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este papa ser&aacute; el que se anime a reformar definitivamente al Opus Dei,</a> despu&eacute;s de casi cuatro d&eacute;cadas de crecer con la autonom&iacute;a total y privilegiada que le dio Juan Pablo II en 1982 cuando convirti&oacute; a la orden en la &uacute;nica Prelatura Personal de la Iglesia Cat&oacute;lica e inici&oacute; el proceso de canonizaci&oacute;n de su fundador, Jose Mar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que todav&iacute;a Le&oacute;n XIV no ha hecho ninguna declaraci&oacute;n sobre las denuncias por abusos espirituales, delitos econ&oacute;micos y trata de mujeres que impulsaron a su predecesor, Francisco, a imponer la reforma. Sin embargo, tal como lo manifest&oacute; a los representantes de ECA a finales de octubre, no solo est&aacute; dispuesto, sino que quiere escuchar a quienes fueron v&iacute;ctima de distintos tipos de abusos por parte de miembros de la Iglesia Cat&oacute;lica que ahora le toca dirigir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras se espera la decisi&oacute;n del papa, la organizaci&oacute;n intenta minimizar en p&uacute;blico los cambios que podr&iacute;an llegar para frenar el impacto puertas adentro: &ldquo;Nada cambia en el esp&iacute;ritu, ni en el contenido de las normas de piedad y costumbres de familia&rdquo;, escribi&oacute; el l&iacute;der de la instituci&oacute;n, Fernando Oc&aacute;riz, en una misiva p&uacute;blica en octubre y ese es el mensaje que circula entre los fieles, que temen por el futuro de la instituci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio de estatutos implica modificaciones radicales ya que prev&eacute; dividir a la organizaci&oacute;n en tres partes: una prelatura clerical, que agrupar&aacute; &uacute;nicamente a los sacerdotes numerarios incardinados en ella; una Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, para los sacerdotes diocesanos que deseen asociarse espiritualmente con el carisma fundacional; y una asociaci&oacute;n p&uacute;blica de fieles, que reunir&aacute; a los laicos &mdash;numerarios, agregados, supernumerarios y cooperadores&mdash;, que son el 98% de la instituci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un enga&ntilde;o de origen en c&oacute;mo entramos y entran las personas al Opus Dei. Ese enga&ntilde;o contin&uacute;a adentro con los estatutos: jam&aacute;s te los dan a leer y solo sab&eacute;s lo que te dicen. Entonces, m&aacute;s all&aacute; de estatutos nuevos o viejos, el tema es qu&eacute; hace el Opus Dei puertas adentro, porque siempre han mantenido una fachada para el Vaticano y adentro muestran una cara contraria&rdquo;, explica Federico Johansen, exnumerario durante 16 a&ntilde;os en Argentina y uno de los oradores de la reciente cumbre.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido, otro de los disertantes del evento, el profesor de filosof&iacute;a y exagregado peruano Edgard Munive defini&oacute; al Opus Dei como &ldquo;una estafa espiritual&rdquo;&nbsp;y relat&oacute; que cuando en 2022 ley&oacute; el '<a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/motu_proprio/documents/20220714-motu-proprio-ad-charisma-tuendum.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">motu proprio' del papa Francisco 'Ad Charisma Tuendum</a>' comprendi&oacute; el n&uacute;cleo de esa estafa: &ldquo;Me di cuenta de que fuimos manipulados para hacernos vivir como religiosos preconciliares pero a la vez convencidos de que no &eacute;ramos religiosos. El Opus Dei es una Iglesia dentro de la Iglesia&rdquo;, concluy&oacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/victimas-opus-dei-recelan-nuevos-estatutos-avalar-papa-engano-continua_1_12868685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 20:10:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las víctimas del Opus Dei recelan de los nuevos estatutos que tiene que avalar el Papa: "El engaño continúa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Papa León XIV,Vaticano,Abusos en la Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me engañaron y terminé como esclava durante 30 años": las víctimas del Opus Dei se reúnen a la espera de León XIV]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/enganaron-termine-esclava-durante-30-anos-victimas-opus-dei-reunen-espera-leon-xiv_1_12818329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f92ec74c-f197-44ac-8a3c-2b7ff0931abb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me engañaron y terminé como esclava durante 30 años&quot;: las víctimas del Opus Dei se reúnen a la espera de León XIV"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Buenos Aires será sede de una cumbre global sobre las denuncias de abusos y trata contra la organización católica mientras las víctimas aguardan a que Leon XIV tome una decisión sobre los nuevos estatutos de la organización</p><p class="subtitle">En primera persona - El testimonio de las mujeres que han sentado al Opus Dei en el banquillo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me enga&ntilde;aron porque me prometieron que ir&iacute;a a una escuela de ni&ntilde;as a estudiar hosteler&iacute;a y termin&eacute; como una esclava durante casi 30 a&ntilde;os sirviendo y limpiando sin descanso&rdquo;. &ldquo;Yo logr&eacute; escaparme luego de 16 a&ntilde;os, pero me buscaron y volv&iacute; por nueve a&ntilde;os m&aacute;s hasta que pude volver a irme&rdquo;. &ldquo;Era menor cuando me entregaron el cilicio y la disciplina y me dijeron que deb&iacute;a flagelar cada d&iacute;a para emular el dolor de Jes&uacute;s&rdquo;. &ldquo;Durante d&eacute;cadas han reclutado adolescentes en todo el mundo, de clases altas y de clases bajas, con m&eacute;todos enga&ntilde;osos, a espaldas de sus padres y a espaldas del Vaticano&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos extractos de los testimonios que se escuchar&aacute;n en la primera <a href="https://www.ecaglobal.org/eca-global-summit-in-buenos-aires/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cumbre global sobre las denuncias</a> de abuso espiritual, servidumbre y manipulaci&oacute;n psicol&oacute;gica que afronta la instituci&oacute;n cat&oacute;lica Opus Dei y que tendr&aacute; lugar el pr&oacute;ximo 16 de diciembre en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, donde se reunir&aacute;n especialistas y denunciantes de Am&eacute;rica Latina y Europa. La iniciativa surgi&oacute; de la organizaci&oacute;n global <a href="https://www.ecaglobal.org/4132-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ending Clergy Abuse (ECA), despu&eacute;s de la audiencia privada e hist&oacute;rica con el papa Le&oacute;n XIV en el Vaticano</a> el pasado 20 de octubre: fue la primera vez que un jefe de la Iglesia Cat&oacute;lica en funciones recibe a una ONG que lucha contra el abuso eclesi&aacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Iglesia tiene la responsabilidad moral de apoyar a los sobrevivientes y prevenir da&ntilde;os futuros&rdquo;, dijo entonces Tim Law, cofundador y miembro de la Junta Directiva de ECA, de Estados Unidos. En aquella jornada, Robert Prevost tambi&eacute;n dio una audiencia privada al periodista peruano y exintegrante de ECA Sergio Salinas, quien investig&oacute; los abusos del Sodalicio de Vida Cristiana que derivaron en la disoluci&oacute;n de la orden por parte de Francisco. A &eacute;l lo conoc&iacute;a muy bien de sus a&ntilde;os de misi&oacute;n en Per&uacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Prevost fue un aliado firme contra los abusos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Desde 2018, cuando era obispo de Chiclayo y segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal, fue evidente su compromiso activo con la b&uacute;squeda de la verdad en el Caso Sodalicio y, a la vez, discreto pero eficaz, con las v&iacute;ctimas de abuso institucional y su determinaci&oacute;n de combatir a la entonces secta cat&oacute;lica. Ese compromiso continu&oacute; incluso cuando luego fue designado cardenal prefecto del Dicasterio para los Obispos&rdquo;, afirma Salinas a elDiario.es. El periodista de investigaci&oacute;n y exmiembro del Sodalicio, autor de <em>Mitad monjes, mitad soldados </em>y de <em>La verdad nos har&aacute; libres </em>ser&aacute; uno de los anfitriones de la jornada sobre el Opus Dei en Buenos Aires. &ldquo;A diferencia de otros prelados cobardes y apocados e indolentes, Prevost fue uno de los aliados m&aacute;s firmes que tuvimos en esta historia en Per&uacute; y luego con su elecci&oacute;n como Papa, donde continu&oacute; recibiendo ataques difamatorios por parte de los remanentes del Sodalicio de Vida Cristiana&rdquo;, remarc&oacute; Salinas, que por sus denuncias sufri&oacute; una persecuci&oacute;n medi&aacute;tica y judicial que podr&iacute;a llevarlo a la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, 43 mujeres denunciaron ante los medios de comunicaci&oacute;n y ante el Tribunal para la Doctrina de la Fe del Vaticano que hab&iacute;an sido enga&ntilde;adas y sometidas a explotaci&oacute;n por el Opus Dei como sirvientas sin remuneraci&oacute;n y en condiciones de semiencierro durante d&eacute;cadas desde que eran adolescentes en la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La denuncia, aunque no fue respondida formalmente por la Santa Sede, impuls&oacute; la decisi&oacute;n del papa Francisco de modificar la jerarqu&iacute;a y quitar privilegios a &ldquo;la Obra&rdquo; fundada por Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer en 1928 y presente en 68 pa&iacute;ses del mundo en los cinco continentes. Adem&aacute;s, el jefe m&aacute;ximo de la Iglesia Cat&oacute;lica exigi&oacute; un cambio de estatutos a la instituci&oacute;n que en 2025, tras su muerte, fueron entregados a su sucesor, el papa Le&oacute;n XIV.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/alivio-le-duro-opus-dei-leon-xiv-exige-reforma-estatutos-reactiva-causa-argentina_1_12292335.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En medio de la expectativa sobre qu&eacute; har&aacute; Le&oacute;n XIV con el Opus Dei</a> se celebrar&aacute; la cumbre en Buenos Aires. La capital argentina fue elegida, ya que es all&iacute; donde pesa una acusaci&oacute;n formal contra las m&aacute;ximas autoridades del Opus Dei en ese pa&iacute;s durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. La acusaci&oacute;n se elev&oacute; en octubre de 2024 tras dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n secreta de la Procuradur&iacute;a contra la Trata y Explotaci&oacute;n (PROTEX) y la Fiscal&iacute;a Federal N&deg;3, a cargo de Eduardo Taiano, quienes consideraron que &ldquo;hubo un sistema de reclutamiento y explotaci&oacute;n de mujeres pobres: servidumbre para miembros de &eacute;lite y sacerdotes&rdquo;. Entre los acusados se encuentra <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/numero-opus-dei-investigado-trata-mujeres-argentina_1_12433197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sacerdote Mariano Fazio, el segundo hombre m&aacute;s importante del Opus Dei en el mundo en la actualidad.</a>
    </p><p class="article-text">
        Entre los invitados a disertar en la cumbre estar&aacute; el periodista ingl&eacute;s Gareth Gore, autor de <em>Opus</em>, la productora M&oacute;nica Terribas, directora de la serie de MAX <em>El minuto Heroico,</em> y la periodista argentina Paula Bistagnino, quien sac&oacute; a la luz el caso de las mucamas del Opus Dei. Tambi&eacute;n estar&aacute;n los abogados de ECA Pedro Salinas y Lucas Lecour y el abogado de las 43 denunciantes argentinas, Sebasti&aacute;n Sal. El &uacute;ltimo bloque tendr&aacute; los testimonios de exmiembros de la organizaci&oacute;n cuestionada de Espa&ntilde;a, M&eacute;xico, Per&uacute;, Irlanda y Argentina, que piden que la Santa Sede escuche sus testimonios antes de definir el futuro de la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen promocional de &#039;El minuto heroico: Yo dejé el Opus Dei&#039;. EFE. CEDIDA                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los testimonios que sentaron al Opus Dei en el banquillo</h2><p class="article-text">
        Susana Lencina era la criada adolescente de una familia en Rosario cuando su patrona la subi&oacute; a un coche para que la llevaran a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10330037.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuela de mucamas del Opus Dei</a> en Buenos Aires. A Tita Villamayor la fueron a buscar con su prima en un pueblo rural de Paraguay a los 15 a&ntilde;os con la promesa de una escuela en la capital, Asunci&oacute;n, y pronto la llevaron a la Argentina y la pusieron a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Delgado logr&oacute; escaparse despu&eacute;s de servir 16 a&ntilde;os sin salario y en condiciones de encierro, pero la encontraron y la obligaron a regresar contra su voluntad por nueve a&ntilde;os m&aacute;s. A Alicia Torancio la sobremedicaron con pastillas psiqui&aacute;tricas y la dejaron en una habitaci&oacute;n para que ninguna de sus compa&ntilde;eras pudiera verla. Cuando falleci&oacute; su padre, Norma Mart&iacute;nez no ten&iacute;a dinero para el entierro y no la ayudaron; le dijeron lo mismo que cuando ped&iacute;a ver a su familia: que practicara el desprendimiento y que su familia era la Obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las de Susana, Tita, Beatriz, Alicia y Norma son solo cinco de las 44 historias que la justicia argentina escuch&oacute; en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os antes de presentar una hist&oacute;rica acusaci&oacute;n por trata de personas y explotaci&oacute;n laboral contra las autoridades regionales de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei, que pone a las m&aacute;ximas autoridades de la organizaci&oacute;n en la regi&oacute;n R&iacute;o de la Plata en el banquillo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/enganaron-termine-esclava-durante-30-anos-victimas-opus-dei-reunen-espera-leon-xiv_1_12818329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 20:32:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Me engañaron y terminé como esclava durante 30 años": las víctimas del Opus Dei se reúnen a la espera de León XIV]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Papa León XIV,Iglesia católica,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'número dos' del Opus Dei, acusado formalmente de trata de mujeres en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/numero-opus-dei-investigado-trata-mujeres-argentina_1_12433197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8748f837-2b14-49a7-bb36-787d56d03427_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El número dos del Opus Dei, imputado por trata de mujeres en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actual vicario auxiliar de la Prelatura y primero en orden de sucesión de su líder Fernando Ocáriz, el sacerdote Mariano Fazio, ha sido formalmente acusado por tres fiscales argentinos en la causa por trata de mujeres pobres para servidumbre</p><p class="subtitle">La Justicia argentina acusa al Opus Dei de trata de mujeres y explotación laboral</p></div><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n es contundente: el sacerdote Mariano Fazio, primero en la l&iacute;nea sucesoria para ser el jefe m&aacute;ximo de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei, fue parte del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de trata de mujeres pobres para explotaci&oacute;n laboral que dise&ntilde;&oacute; y ejecut&oacute; la Obra durante al menos cuatro d&eacute;cadas en la Argentina</a>, su pa&iacute;s, y que tiene al menos 43 v&iacute;ctimas. As&iacute; lo afirma el escrito de ocho p&aacute;ginas al que tuvo acceso exclusivo elDiario.es y que pide que se lo cite a declaraci&oacute;n indagatoria junto a otros cuatro religiosos.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, tras dos a&ntilde;os de una investigaci&oacute;n secreta y sin precedentes, la Procuradur&iacute;a contra la Trata de Personas de Argentina (PROTEX) y la Fiscal&iacute;a Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N&deg;3, hab&iacute;an elevado una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusaci&oacute;n formal contra las m&aacute;ximas autoridades del Opus Dei</a> en Buenos Aires. En ese pedido se citaba a indagatoria a los exvicarios regionales, Carlos Nannei (1991-2000), Patricio Olmos (2000-2010) y V&iacute;ctor Urrestarazu (2014-2022) y hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n que no se nombrara a Fazio, quien hab&iacute;a estado en el mismo cargo en el per&iacute;odo intermedio entre los dos &uacute;ltimos. 
    </p><p class="article-text">
        Fazio lleg&oacute; a Roma en 2014, un a&ntilde;o despu&eacute;s de que su coterr&aacute;neo Jorge Mario Bergoglio se convirtiera en el papa Francisco. El nombramiento, primero como vicario general, no fue casual. El jefe m&aacute;ximo del Opus Dei entonces, Javier Echevarr&iacute;a,  lo llev&oacute; con el fin de buscar acercarse al jesuita que, aunque reci&eacute;n desembarcaba en el Vaticano, ya aparec&iacute;a con una impronta reformista que los alarmaba. Seg&uacute;n fuentes cercanas al Opus Dei y al Vaticano, la intenci&oacute;n fue la de &ldquo;controlar&rdquo; a Francisco, con quien Fazio sosten&iacute;a una relaci&oacute;n cordial en Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        El pedido formal de imputaci&oacute;n, despachado el pasado 11 de junio por los fiscales Alejandra M&aacute;ngano, Marcelo Colombo y Eduardo Taiano, va dirigido al juez federal Daniel Rafecas y sostiene que las pruebas que alcanzan a los dem&aacute;s acusados son suficientes para imputar tambi&eacute;n al segundo hombre m&aacute;s importante del Opus Dei en el mundo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La principal v&iacute;ctima del caso: &ldquo;Le limpiaba su habitaci&oacute;n&rdquo; </strong></h2><p class="article-text">
        La sede principal del Opus Dei en la Argentina est&aacute; ubicada en el barrio de la Recoleta, uno de los m&aacute;s caros de Buenos Aires. All&iacute;, en un edificio que ocupa m&aacute;s de un cuarto de manzana y que fue construido sobre un terreno donado por una dictadura militar y con subsidios de otra, viven las m&aacute;ximas autoridades de la organizaci&oacute;n, incluida toda la c&uacute;pula religiosa. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; tambi&eacute;n, en una torre de ventanas casi tapiadas, funcion&oacute; y funciona Laya, la mayor residencia de mujeres de servicio de la organizaci&oacute;n: criadas que atienden a los hombres de las jerarqu&iacute;as sin recibir ning&uacute;n pago por su trabajo y en condiciones de semiencierro. All&iacute; vivi&oacute; Mariano Fazio durante muchos a&ntilde;os, incluidos los cuatro en los que fue vicario regional y all&iacute; trabaj&oacute; la testigo principal de la investigaci&oacute;n.
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                El vicario general del Opus Dei, Mariano Fazio                            </span>
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        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/primera-persona-testimonio-mujeres-han-sentado-opus-dei-banquillo_1_11725345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La causa en  Argentina, que podr&iacute;a tener r&eacute;plicas en otros pa&iacute;ses, habla de 43 casos de explotaci&oacute;n.</a> Sin embargo, la gran mayor&iacute;a de las denunciantes logr&oacute; irse antes de 2008 del Opus Dei &ndash;algunas tuvieron que escaparse&ndash;, fecha en la que entr&oacute; en vigor la Ley de Trata, y por lo tanto s&oacute;lo cuatro casos del total se enmarcan en ese delito. En tanto, la prescripci&oacute;n en tres de los casos que son posteriores a 2008 podr&iacute;a estar en juego porque que tiene un plazo de 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n se centra en el caso de una mujer boliviana que fue captada cuando era menor y sirvi&oacute; como mucama durante 31 a&ntilde;os. M.I.E. &ndash;sus iniciales&ndash; fue llamada a declarar por segunda vez en abril de 2025. Entonces, frente al juez Rafecas, la testigo clave ampli&oacute; su testimonio y se&ntilde;al&oacute; que conoc&iacute;a al &ldquo;padre Mariano&rdquo; (Fazio), que hab&iacute;a coincidido con &eacute;l en la sede central mundial del Opus Dei en Roma &ndash;a ella la hab&iacute;an enviado como sirvienta y a &eacute;l como jerarqu&iacute;a&ndash; y en la sede central en Buenos Aires, donde tambi&eacute;n trabaj&oacute; muchos a&ntilde;os. La mujer asegur&oacute; que entre 2009 y 2014 tuvo asignada la limpieza de la habitaci&oacute;n de Fazio, justo en el per&iacute;odo en que fue vicario regional. 
    </p><p class="article-text">
        M.I.E. tambi&eacute;n cont&oacute; su experiencia con el vicario Carlos Nannei (1991-2000), predecesor de Fazio en Buenos Aires, quien estaba radicado en Roma cuando lleg&oacute; Fazio con el fin de influir en el Papa Francisco. Nannei tambi&eacute;n est&aacute; acusado en la justicia por los mismos cargos. M.I.E. cont&oacute; que en las &ldquo;meditaciones&rdquo; &ndash;ceremonias religiosas diarias en los oratorios del Opus Dei&ndash;, el sacerdote Nannei les dec&iacute;a que &ldquo;querer irse de la obra era como salirse de la barca&rdquo; y que una de las cosas de las que se ten&iacute;an que convencer era que &ldquo;salir de la barca era una muerte s&uacute;bita&rdquo;. Tambi&eacute;n que, para eso, ten&iacute;an que &ldquo;rendir el juicio, quemarse por Dios, hacerse holocausto por Dios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La imputaci&oacute;n sobre Fazio describe las caracter&iacute;sticas del trabajo de M.I.E.: &ldquo;La cantidad de labores que le eran exigidas, la disponibilidad a toda hora, las interminables jornadas, y el sometimiento psicol&oacute;gico volvieron a formar parte de esta nueva declaraci&oacute;n&rdquo;, dice el escrito y resalta una frase de la v&iacute;ctima: &ldquo;Yo iba por la calle pensando que no quer&iacute;a vivir m&aacute;s. Iba por la calle pensando c&oacute;mo puede la gente sonre&iacute;r. Ah&iacute; me mandaron al psiquiatra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los fiscales concluyen que &ldquo;la respuesta institucional a lo que eran las consecuencias de la vida que le exig&iacute;an eran antidepresivos, somn&iacute;feros, ambos suministrados por psiquiatras de la organizaci&oacute;n&rdquo;.
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                La reunión de Leon XIV con los responsables del Opus.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Expectativa por la reacci&oacute;n del Papa Le&oacute;n XIV</strong></h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.navarrainformacion.es/2025/05/15/el-papa-leon-xiv-recibe-en-audiencia-al-prelado-del-opus-dei/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 14 de mayo pasado, el nuevo papa Le&oacute;n XIV cit&oacute; en su oficina a las m&aacute;ximas autoridades de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei</a>. All&iacute; estuvieron el espa&ntilde;ol Fernando Oc&aacute;riz, jefe m&aacute;ximo de la organizaci&oacute;n, y el argentino Fazio. A juzgar por las fotos oficiales, la audiencia fue amable y hubo sonrisas. Sin embargo, fue una reuni&oacute;n en la que el nuevo pont&iacute;fice se mostr&oacute; dispuesto a seguir el camino iniciado por Francisco, quien disminuy&oacute; el poder y quit&oacute; la jerarqu&iacute;a al Opus tras la denuncia en Argentina y mand&oacute; a la organizaci&oacute;n a modificar sus estatutos. Con casi tres a&ntilde;os de retraso &ndash;el &uacute;ltimo fue tras la muerte del argentino&ndash;, justo despu&eacute;s de aquella audiencia con Le&oacute;n XIV terminaron la tarea y a mediados de junio los presentaron. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la gran pregunta entre los c&iacute;rculos de exmiembros del Opus Dei de todo el mundo, as&iacute; como de otros allegados al Vaticano es si Le&oacute;n XIV volver&aacute; a reunirse con un imputado por delitos grav&iacute;simos o si, a&uacute;n m&aacute;s lejos, permitir&aacute; que contin&uacute;e en su posici&oacute;n de jerarqu&iacute;a en una instituci&oacute;n que ya est&aacute; en el punto de mira. La misma pregunta vale para Oc&aacute;riz, quien tiene que decidir si mantiene como su segundo a Fazio. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nueve meses desde la acusaci&oacute;n y una petici&oacute;n al juez</strong></h2><p class="article-text">
        Los fiscales volvieron a exigir al juez Daniel Rafecas que se concreten las indagatorias a los acusados y remarcaron la demora de casi diez meses desde la primera petici&oacute;n, el 20 de agosto de 2024. Tambi&eacute;n destacaron la obligaci&oacute;n internacional del Estado argentino &ldquo;de  garantizar el acceso a la justicia de las v&iacute;ctimas de delitos&rdquo;: &ldquo;En un caso con las caracter&iacute;sticas del presente, que involucra a mujeres v&iacute;ctimas de trata de personas bajo la modalidad de reducci&oacute;n a la servidumbre en el &aacute;mbito de una instituci&oacute;n religiosa, corresponde tener especialmente en cuenta el deber de debida diligencia en las investigaciones judiciales que las involucran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, en el mismo precedente se resalt&oacute; que &ldquo;la impunidad de los delitos cometidos env&iacute;a el mensaje de que la violencia contra la mujer es tolerada, lo que favorece su perpetuaci&oacute;n y la aceptaci&oacute;n social del fen&oacute;meno, el sentimiento y la sensaci&oacute;n de inseguridad en las mujeres, as&iacute; como una persistente desconfianza de &eacute;stas en el sistema de administraci&oacute;n de justicia&rdquo;. En este sentido, los fiscales agregaron que &ldquo;la garant&iacute;a del plazo razonable exige que los procesos penales no se dilaten innecesariamente, y que las investigaciones y resoluciones sean realizadas sin demoras indebidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes informaci&oacute;n sobre este caso u otros similares, puedes escribirnos al correo seguro pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/numero-opus-dei-investigado-trata-mujeres-argentina_1_12433197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 19:32:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'número dos' del Opus Dei, acusado formalmente de trata de mujeres en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Argentina,Papa León XIV,Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El alivio le duró poco al Opus Dei: León XIV exige la reforma de sus estatutos y se reactiva la causa en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/alivio-le-duro-opus-dei-leon-xiv-exige-reforma-estatutos-reactiva-causa-argentina_1_12292335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3431f766-ee94-4153-9c7f-2cf9bc166828_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El alivio le duró poco al Opus Dei: León XIV exige la reforma de sus estatutos y se reactiva la causa en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo Papa no tardó ni un día en tomar posición frente a la organización ultracatólica, y en una cita con la cúpula de la Obra les instó a acabar los cambios que habían suspendido unilateralmente por el “luto” tras la muerte de Francisco, mientras avanza el primer frente judicial por trata de personas
</p><p class="subtitle">En primera persona: el testimonio de las mujeres que han sentado al Opus Dei en el banquillo </p></div><p class="article-text">
        Una de las primeras audiencias oficiales de Le&oacute;n XIV ha sido para atender uno de los temas m&aacute;s candentes de este papado que comienza, y que tambi&eacute;n est&aacute; relacionado con la herencia recibida de Francisco: la situaci&oacute;n del Opus Dei. El pasado mi&eacute;rcoles, Prevost cit&oacute; al &ldquo;moderador&rdquo; del Opus, el espa&ntilde;ol Fernando Oc&aacute;riz, y su segundo, el argentino Mariano Fazio, para dar un mensaje muy claro: la reforma que hab&iacute;a ordenado Bergoglio en 2022 tras <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/francisco-degrada-opus-dei-deja-depender-papa-cabeza-no-sera-obispo_1_9209875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">degradar al grupo ultracat&oacute;lico</a> &ndash;y que suspendieron tras la muerte del argentino&ndash; deber&aacute; concretarse cuanto antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La premura del encuentro se&ntilde;ala que es un asunto al que el nuevo Papa dar&aacute; prioridad, y aunque resta saber cu&aacute;n exigente ser&aacute; con la reforma de los estatutos, la expectativa es grande. Fuentes del Vaticano aseguran que no va a decepcionar a quienes esperan la reforma, que no solo son exmiembros y denunciantes de la organizaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n muchas de sus filas actuales que desde hace a&ntilde;os piden que haya un <em>aggiornamiento, </em>una adaptaci&oacute;n a los nuevos tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde la c&uacute;pula hay resistencia. Por un lado, la demora evidente en los plazos de reforma de los estatutos, una tarea jur&iacute;dica principalmente, enorme pero t&eacute;cnica. El Opus Dei present&oacute; dos borradores, ambos rechazados por el Papa argentino y estaba a punto de presentar la tercera y definitiva versi&oacute;n precisamente en la misma semana de la muerte de Francisco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda se&ntilde;al de resistencia qued&oacute; en evidencia en c&oacute;mo el Opus Dei inform&oacute; sobre la reuni&oacute;n: llamaron &ldquo;prelado&rdquo; a Oc&aacute;riz, aun cuando Francisco hab&iacute;a indicado desde su <em>motu proprio</em> de 2022 que desde entonces, por la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-degrada-opus-dei-limita-organizacion-asociacion-sacerdotes_1_10436789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desjerarquizaci&oacute;n</a>, Oc&aacute;riz pasaba a ser un &ldquo;moderador&rdquo;. De hecho, as&iacute; lo cit&oacute; en la agenda vaticana del 14 de mayo, pero el Opus Dei no lo respet&oacute; en su web.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo muy breve el Opus Dei mencion&oacute; la presencia de Oc&aacute;riz y su n&uacute;mero dos, el argentino Mariano Fazio, se&ntilde;alado en la causa en la que la Justicia de ese pa&iacute;s <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusa a la Obra de trata de personas</a> y explotaci&oacute;n laboral por mantener a mujeres pr&aacute;cticamente esclavizadas durante a&ntilde;os. &ldquo;Fue un encuentro breve, en el que el Papa manifest&oacute; su cercan&iacute;a y su cari&ntilde;o&rdquo;, dice el texto difundido por el Opus Dei. La portavoz consultada ni las fuentes de la organizaci&oacute;n han querido hablar de los plazos posibles para la presentaci&oacute;n de los nuevos estatutos.
    </p><p class="article-text">
        La sala de prensa vaticana no ha ofrecido ninguna informaci&oacute;n sobre la audiencia ni sobre lo que se ha tratado en ella.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cambios en suspenso por &ldquo;luto y oraci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Apenas unas horas despu&eacute;s del anuncio de la muerte de Francisco, el 21 de abril, llegaba otro comunicado del Opus. Uno en el que se notaba que respiraba aliviado tras meses de presiones: el Congreso que deb&iacute;a comenzar 48 horas despu&eacute;s y que ya ten&iacute;a reunidos a los m&aacute;ximos l&iacute;deres de todo el mundo en Roma, se reducir&iacute;a a su m&iacute;nima actividad para guardar luto y oraci&oacute;n. La organizaci&oacute;n ultraconservadora cat&oacute;lica evitaba as&iacute; el ultim&aacute;tum que le hab&iacute;a dado el Papa argentino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos d&iacute;as de dolor por el fallecimiento del papa Francisco, estamos enfocados en la oraci&oacute;n y en el duelo, como toda la Iglesia&rdquo;, explicaba entonces a elDiario.es Josefina Madariaga, responsable de la Oficina de Comunicaci&oacute;n del Opus Dei en Argentina, ante la consulta por los pr&oacute;ximos pasos de la organizaci&oacute;n tras la muerte de Jorge Bergoglio. Confirmaba la<a href="https://opusdei.org/es-ar/article/mensaje-prelado-21-abril-2025-duelo-papa-congreso-general/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reducci&oacute;n al &ldquo;m&iacute;nimo imprescindible&rdquo;</a> del Congreso y pateaba las decisiones para m&aacute;s adelante: &ldquo;Los temas que iban a tratarse se revisar&aacute;n m&aacute;s adelante, ya que ahora es el tiempo del luto, de oraci&oacute;n y de unidad de la Iglesia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es una gran decepci&oacute;n para muchos de los que formamos parte de la Obra, que desde hace tiempo pedimos cambios y vivir m&aacute;s de acuerdo con esta &eacute;poca&rdquo;, admite una numeraria espa&ntilde;ola con varias d&eacute;cadas dentro. &ldquo;El Opus Dei debe cambiar y esperemos que lo haga. Hay muchas cosas que ya no pueden seguir funcionando como hasta ahora&rdquo;. Seg&uacute;n la mujer, solo las jerarqu&iacute;as conocen la letra de los nuevos estatutos que ahora no se sabe si ver&aacute;n la luz, mientras que la mayor&iacute;a de los miembros no fueron consultados. &ldquo;Menos a&uacute;n la rama femenina&rdquo;, dice la mujer, que revela que les hab&iacute;an advertido de que los cambios que se ven&iacute;an eran &ldquo;dram&aacute;ticos, traum&aacute;ticos, hist&oacute;ricos y revolucionarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy sencillo: el Opus Dei no va a presentar nuevos estatutos si no hay quien se los exija, porque nunca han querido cambiarlos por su cuenta. Entonces es l&oacute;gico que con el nuevo Papa quieran ganar tiempo&rdquo;, explica un exnumerario espa&ntilde;ol a&uacute;n cercano a la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La causa en Argentina se reactiva </strong></h2><p class="article-text">
        En septiembre de 2024 dos fiscal&iacute;as de la Argentina acusaron, tras dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n confidencial, a las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;ximas autoridades del Opus Dei en el pa&iacute;s por trata y explotaci&oacute;n de 43 mujeres para servidumbre </a>de los miembros de &eacute;lite de la organizaci&oacute;n. Entonces, se solicit&oacute; la citaci&oacute;n a indagatoria de tres exvicarios regionales y el director de la rama femenina en ese tiempo, los cuatro sacerdotes. Sin embargo, el paso que parec&iacute;a inminente se dilat&oacute; hasta hoy y gener&oacute; todo tipo de rumores de posibles presiones y temores de que la causa m&aacute;s grave que enfrenta el Opus Dei en su historia quede en nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El juez federal Daniel Rafecas, quien reasumi&oacute; la investigaci&oacute;n luego de la acusaci&oacute;n de la PROTEX y el fiscal Jorge Taiano, volvi&oacute; a tomarle declaraci&oacute;n en c&aacute;mara Gesell a la<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> principal testimoniante, M.I.E., quien aport&oacute; much&iacute;simos m&aacute;s detalles de sus 31 a&ntilde;os como &ldquo;mucama&rdquo; sin salario y bajo celibato, pobreza y obediencia.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La declaraci&oacute;n de M.I.E., la v&iacute;ctima principal de la causa, ten&iacute;a fecha fijada antes, pero la defensa pidi&oacute; postergaci&oacute;n y tomar vista de las actuaciones&rdquo;, explicaron fuentes del juzgado a cargo de Rafecas respecto de la dilaci&oacute;n. Lo que queda ahora es que se concrete la citaci&oacute;n a indagatoria de los exvicarios regionales Carlos Nannei (1991-2000), Patricio Olmos (2000-2010), V&iacute;ctor Urrestarazu (2014-2022), y el sacerdote numerario que dirigi&oacute; durante casi todas estas d&eacute;cadas la rama femenina de la organizaci&oacute;n, Gabriel Dondo.
    </p><p class="article-text">
        Las dudas siguen alrededor de la figura de Mariano Fazio, m&aacute;ximo responsable de la instituci&oacute;n entre 2010 y 2014 y que desde entonces forma parte del gobierno mundial del Opus Dei en Roma con el cargo de vicario auxiliar, es decir el segundo del Prelado y posible sucesor. Fazio, que acaba de ser confirmado en esa jerarqu&iacute;a durante el Congreso en el que se nombraron nuevas autoridades,&nbsp;apareci&oacute; como protagonista en la declaraci&oacute;n de M.I.E.: la mujer confirm&oacute; que le toc&oacute; servirlo y limpiarle la habitaci&oacute;n en la sede principal del Opus Dei de Buenos Aires cuando era vicario.
    </p><p class="article-text">
        La causa por trata en la Argentina, que en 2021 se formaliz&oacute; como denuncia <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/denuncia-vaticano-42-mujeres-acusan-opus-dei-abuso-explotacion_1_8373641.html#:~:text=Denuncia%20ante%20el%20Vaticano%3A%2042%20mujeres%" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ante el Tribunal para la Doctrina de la Fe del Vaticano</a>, fue el origen de la decisi&oacute;n de una serie de medidas con las que el papa Francisco castig&oacute; al Opus Dei con una desjerarquizaci&oacute;n y la orden de reformar sus estatutos, intocables desde que los redact&oacute; el fundador, Jos&eacute; Mar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer y que se formalizaron ante el Vaticano cuando Juan Pablo II les otorg&oacute; el privilegio de la Prelatura Personal, figura jur&iacute;dica &uacute;nica en la Iglesia Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Desde la orden del Papa de modificar los estatutos pas&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o entre idas y vueltas. Esta iba a ser la tercera vez y definitiva para adecuarlos a su nueva realidad fuera de la jerarqu&iacute;a de la Iglesia cat&oacute;lica. Aun cuando Francisco minimizaba las reformas al Opus Dei y las explicaba dentro de una serie de cambios de su pontificado, le preocupaba la posible multiplicaci&oacute;n de las denuncias por trata y explotaci&oacute;n contra la organizaci&oacute;n en otros pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de morir, Francisco lleg&oacute; a enterarse de <a href="https://www.animalpolitico.com/sociedad/opus-dei-mexico-mujeres-explotacion-laboral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las denuncias contra el Opus Dei en M&eacute;xico</a>, que confirman que el sistema de captaci&oacute;n y explotaci&oacute;n de mujeres pobres como sirvientas se replic&oacute; all&iacute; tambi&eacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/alivio-le-duro-opus-dei-leon-xiv-exige-reforma-estatutos-reactiva-causa-argentina_1_12292335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 May 2025 21:36:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El alivio le duró poco al Opus Dei: León XIV exige la reforma de sus estatutos y se reactiva la causa en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Argentina,Iglesia católica,Vaticano,Trata de mujeres,Trata de personas,Papa León XIV,Papa Francisco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mónica Terribas, periodista: "Le exijo al Vaticano que el Opus Dei pague por el daño que ha causado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/monica-terribas-periodista-le-exijo-vaticano-opus-dei-pague-dano-causado_1_12059128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1aa54985-299c-4c24-8aa1-4b8d3de562c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1946y1443.jpg" width="1200" height="675" alt="Mónica Terribas, periodista: &quot;Le exijo al Vaticano que el Opus Dei pague por el daño que ha causado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el estreno del documental 'El minuto heroico. Yo también dejé el Opus Dei', la directora cuenta los detalles de la producción que a través de los testimonios de 13 mujeres denuncia a la organización católica por abuso psicológico, espiritual y laboral</p><p class="subtitle">El Opus quiere convertir Torreciudad en santuario oficial con todo el 'negocio de la fe' que lleva asociado
</p></div><p class="article-text">
        A principios de 2020, la periodista catalana M&oacute;nica Terribas recibi&oacute; un correo electr&oacute;nico de una mujer a la que no conoc&iacute;a. En un pu&ntilde;ado de l&iacute;neas que firmaba Mar&iacute;a Roca estaba la g&eacute;nesis del documental <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/max-pone-fecha-estreno-minuto-heroico-deje-opus-dei-docuserie-13-mujeres-huyeron-obra_1_11977688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El minuto heroico: Yo tambi&eacute;n dej&eacute; el Opus Dei</em></a><a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/max-pone-fecha-estreno-minuto-heroico-deje-opus-dei-docuserie-13-mujeres-huyeron-obra_1_11977688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> &ldquo;Enseguida qued&eacute; con ella en una cafeter&iacute;a y despu&eacute;s de conversar como cuatro horas tuve la certeza de que ten&iacute;a que investigar este tema&rdquo;, dice la exdirectora de Televisi&oacute; de Catalunya y directora de la miniserie de cuatro cap&iacute;tulos que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=sTlUclZdC-g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de estrenar Max Espa&ntilde;a</a> y ya est&aacute; disponible en todo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Mar&iacute;a Roca es uno de los 13 testimonios en primera persona de mujeres que pertenecieron a la organizaci&oacute;n cat&oacute;lica Opus Dei en Europa, Am&eacute;rica Latina y Estados Unidos en distintos roles y rangos, aunque todas entrelazadas en un relato coral que sin distancias geogr&aacute;ficas ni tempor&aacute;neas coincide en una historia de abusos, manipulaci&oacute;n y dolor. Terribas lo dice con claridad: &ldquo;No son casos aislados, sino que se trata de un sistema que la instituci&oacute;n ha instalado en el mundo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, los miembros c&eacute;libes del Opus Dei deben saltar de la cama con el timbre despertador, arrodillarse, besar el suelo y decir &ldquo;&iexcl;<em>Serviam</em>!&rdquo; (Servir&eacute;). A ese ritual matutino y obligatorio se lo llama &ldquo;el minuto heroico&rdquo; y de all&iacute; sale el nombre del documental. Adem&aacute;s de los testimonios en primera persona, el documental suma las voces, entre otras, del periodista de investigaci&oacute;n ingl&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/autores/gareth-gore/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gareth Gore</a>, autor de Opus<em><strong> </strong></em>(Editorial Cr&iacute;tica); Antonia Cundy, periodista del <em>Financial Times</em>; John Paul Lennon, psic&oacute;logo especializado en abusos religiosos y sectas, y Sebastian Sal, el abogado defensor de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/primera-persona-testimonio-mujeres-han-sentado-opus-dei-banquillo_1_11725345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'El caso de las 43', exnumerarias auxiliares</a> en Argentina que han denunciado al Opus Dei. La Justicia argentina<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha acusado a la Obra de trata de mujeres</a> y explotaci&oacute;n laboral, en un proceso hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como periodista habr&aacute; escuchado muchas cosas sobre el Opus Dei. &iquest;Qu&eacute; dec&iacute;a ese mail que despert&oacute; en usted la urgencia de encontrarla y dispar&oacute; la investigaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; el Opus Dei period&iacute;sticamente siempre me ha interesado, pero cuando recib&iacute; el mail de Mar&iacute;a hab&iacute;a algo ah&iacute; muy impactante: ella dec&iacute;a que hab&iacute;a estado m&aacute;s de 20 a&ntilde;os dentro y que reci&eacute;n ahora, cerca de sus 60, se sent&iacute;a con fuerzas para contar lo que hab&iacute;a vivido, desde el abuso laboral hasta la separaci&oacute;n de su familia. Lo que me movi&oacute; es lo que me mueve como periodista: la vulneraci&oacute;n de derechos. Despu&eacute;s de conocerla, empec&eacute; a contactar con otras mujeres y me encontr&eacute; con que todas reproduc&iacute;an, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de haberlo vivido, exactamente lo mismo. Entonces me surgi&oacute; la necesidad de saber si esto ocurr&iacute;a en distintas partes de Espa&ntilde;a y en otras partes del mundo. Y adem&aacute;s en distintas edades, porque yo quer&iacute;a saber si eso estaba pasando con mujeres m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Result&oacute; dif&iacute;cil el proceso de dar con los testimonios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Primero di con otros testimonios en Lleida, algunos casos incre&iacute;bles que quedaron fuera porque finalmente no quisieron salir en la serie. Y luego contact&eacute; con Marta Ribes y Marina Pereda, dos exnumerarias j&oacute;venes. Entonces me encontr&eacute; con <a href="http://opuslibros.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Opus Libros</a>, una p&aacute;gina web que desde 2002 re&uacute;ne testimonios de exmiembros del Opus Dei de todo el mundo. Su directora, Agustina L&oacute;pez de los Mozos, ha hecho un trabajo fant&aacute;stico en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Un trabajo que ponemos en valor en el cuarto cap&iacute;tulo, junto con otros hechos extraordinarios como la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10330037.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia de las 43 de Argentina </a>y tu trabajo y el de Sebasti&aacute;n Sal sobre esto, y el de otros periodistas como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gareth-gore-periodista-opus-dei-importante-proximidad-dinero-fe-secundaria_128_11717184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gareth Gore</a> y Antonia Cundy, o los testimonios de Carmen Tapia y Mar&iacute;a Angustias Moreno.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si bien hay testimonios de mujeres de distintas edades, el documental est&aacute; protagonizado por j&oacute;venes y esto impacta de lleno en el argumento que el Opus Dei suele esgrimir frente a este tipo de denuncias: que son cosas del pasado y que ya no suceden.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi cabeza, a medida que iba avanzando en la investigaci&oacute;n, yo quer&iacute;a reunir todo el arco de edades, tambi&eacute;n todas las categor&iacute;as que implican celibato &ndash;numerarias, agregadas y auxiliares&ndash; y que esas mujeres fueran de distintos or&iacute;genes socioecon&oacute;micos, porque quer&iacute;a mostrar toda esa diversidad y que quedara claro que esto es algo que ha seguido ocurriendo hasta hace cuatro d&iacute;as.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Al Opus Dei se lo mira sobre todo como una cosa de hombres de poder. Sin embargo, m&aacute;s del 60% de sus miembros son mujeres. &iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a el lugar que tienen ellas en la organizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Opus Dei incorpor&oacute; a las mujeres en 1930 por necesidad, eso es evidente, y con el correr de las d&eacute;cadas fueron corrigiendo la estrategia, y al llegar al siglo XXI tenemos a numerarias que est&aacute;n posicionadas en lugares muy importantes econ&oacute;micamente y en centros de estudio, sobre todo porque han tenido una posibilidad de tener un rol fuera de los centros del Opus Dei. Sin embargo, hay mujeres numerarias que, a pesar de ser profesionales, han sufrido los mismos abusos que se relatan en el documental. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, los hombres han ocupado posiciones m&aacute;s estrat&eacute;gicas y de poder tanto dentro de los centros educativos como del poder econ&oacute;mico. Esto es as&iacute;: las mujeres se quedan en la primera planta mientras que los hombres suben a la tercera y al &aacute;tico con m&aacute;s facilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sello narrativo del documental tiene que ver con las recreaciones&nbsp;ficcionadas de la vida intramuros del Opus Dei, que tienen la particularidad de ser asistidas y guiadas por las mujeres que aportan su testimonio.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando las entrevistaba pensaba en que lo que me contaban ten&iacute;a que poder ser visto por el espectador, pero adem&aacute;s para poder demostrar lo sist&eacute;mico de la instituci&oacute;n nos pareci&oacute; bien que una sola actriz (Claudia Traisac) representara las situaciones vividas por todas las mujeres. Y la realizadora Laura Sister&oacute;, a quien convocamos para dirigir las recreaciones, propuso que las mujeres asistieran al rodaje para poder corregir y aportar, para que fuera todo lo m&aacute;s real posible. Y decidimos que eso se mostrara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hacer un documental con personas que han sido v&iacute;ctimas necesita de contenci&oacute;n y apoyo. &iquest;C&oacute;mo abordaron esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vega Gonz&aacute;lez, que es psic&oacute;loga cl&iacute;nica, ha estado al lado de estas mujeres desde el d&iacute;a uno y hasta hoy, porque estuvimos de acuerdo tanto con Max como con&nbsp;The Media Pro Studio en que ten&iacute;amos que cuidar a estas personas porque pod&iacute;an pasarlo mal durante todo este proceso. Proteger a las 13 para m&iacute; era la clave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; quisiste buscar historias fuera de Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque el Opus Dei es una instituci&oacute;n internacional. El Opus Dei est&aacute; en Roma, y entonces no ten&iacute;a sentido hacer un documental sobre el Opus Dei que se quedara en Espa&ntilde;a. Si quer&iacute;amos demostrar que esta es una pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica, que se aplica desde los reglamentos internos de forma global, hab&iacute;a que salir y buscar en otros lados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Opus Dei se neg&oacute; a participar y public&oacute; un comunicado, incluso antes del estreno de la serie, en el que dice que </strong><a href="https://opusdei.org/es/article/comunicado-minuto-heroico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;el enfoque que la docuserie asume no representa la realidad&rdquo;</strong></a><strong> y que &ldquo;de manera sesgada presenta a la Obra como una organizaci&oacute;n de personas malvadas cuya motivaci&oacute;n es hacer da&ntilde;o&rdquo;. &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el momento en el que tuvimos las entrevistas grabadas con las mujeres, enviamos una carta certificada al Opus Dei y me comuniqu&eacute; tambi&eacute;n con el Vaticano para explicarles qu&eacute; est&aacute;bamos haciendo. Me ofrec&iacute; a ir a Roma a mostrarle al prelado las entrevistas para que respondiera. Normalmente, lo que los periodistas hacemos es entrevistar a las partes, pero en este caso les est&aacute;bamos ofreciendo que les respondieran directamente a ellas. Recibieron la carta en mayo y les dimos tiempo hasta finales de septiembre, ofreci&eacute;ndoles lo que quisieran para ver al prelado o, si eso no era posible, a un portavoz de la Prelatura.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; respondes al Opus Dei cuando suele asimilar las malas experiencias a hechos aislados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto no depende de un centro concreto, porque hay una directora que hace esto. Viene institucionalizado a trav&eacute;s de los documentos internos de la Prelatura del Opus Dei y por lo tanto es as&iacute; en todo el mundo. El prelado del Opus Dei, Fernando Oc&aacute;riz, tiene la responsabilidad de dar respuesta a estos 13 casos porque reproducen las mismas disfunciones que est&aacute;n avaladas por otros testigos que dicen exactamente lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le produce personalmente como mujer y no s&eacute; si cat&oacute;lica que la Iglesia no haya tenido reacci&oacute;n frente a esto, m&aacute;s all&aacute; de algunas medidas del papa Francisco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo soy hija de una educaci&oacute;n cat&oacute;lica de base y mis testimonios cercanos son de cristianos que con su acci&oacute;n en la calle trabajaban para los dem&aacute;s. Yo creo en eso y, por lo tanto, veo el abuso espiritual alejad&iacute;simo. Es decir, ordenar cosas en nombre de Dios que coaccionen tu psique y te conviertan en alguien sin capacidad de tomar decisiones y de vivir por ti misma en libertad, eso est&aacute; lej&iacute;simo de lo que para m&iacute; es el cristianismo de base.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Espera alguna reacci&oacute;n del Opus Dei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo le pido al Opus Dei que repare materialmente el da&ntilde;o psicol&oacute;gico y material que ha causado y que sea capaz de refundarse, si es eso. Y al Vaticano le exijo que el Opus Dei pague. Porque si t&uacute; tienes dentro de tu seno a una instituci&oacute;n que compruebas que est&aacute; vulnerando derechos, tu obligaci&oacute;n es poner toda la ley de la Iglesia al servicio de la reparaci&oacute;n. Sabemos que la Iglesia est&aacute; investigando muchas de las cosas que se dicen en el documental, cosas que se han ido publicando y otras que muchas personas han dicho p&uacute;blicamente. La Iglesia debe tomar una posici&oacute;n respecto al Opus Dei y sus acciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/monica-terribas-periodista-le-exijo-vaticano-opus-dei-pague-dano-causado_1_12059128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2025 21:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mónica Terribas, periodista: "Le exijo al Vaticano que el Opus Dei pague por el daño que ha causado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Vaticano,Religión,Papa Francisco,Iglesia católica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En primera persona: el testimonio de las mujeres que han sentado al Opus Dei en el banquillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primera-persona-testimonio-mujeres-han-sentado-opus-dei-banquillo_1_11725345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35a608af-8732-4468-827e-9836133b1c12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En primera persona: el testimonio de las mujeres que han sentado al Opus Dei en el banquillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas son algunas de las 44 historias que llevaron a la justicia argentina a una acusación histórica contra las máximas autoridades de la Obra en el país por trata de personas y explotación laboral. Prácticas similares se han reproducido en diferentes grados en otros países </p><p class="subtitle">La Justicia argentina acusa al Opus Dei de trata de mujeres y explotación laboral</p></div><p class="article-text">
        Susana Lencina era la criada adolescente de una familia en Rosario cuando su patrona la subi&oacute; a un coche para que la llevaran a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10330037.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuela de mucamas del Opus Dei</a> en Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        A Tita Villamayor la fueron a buscar con su prima en un pueblo rural de Paraguay a los 15 a&ntilde;os con la promesa de una escuela en la capital, Asunci&oacute;n, y pronto la llevaron a la Argentina y la pusieron a trabajar. 
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Delgado logr&oacute; escaparse despu&eacute;s de servir 16 a&ntilde;os sin salario y en condiciones de encierro, pero la encontraron y la obligaron a regresar contra su voluntad por nueve a&ntilde;os m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        A Alicia Torancio la sobremedicaron con pastillas psiqui&aacute;tricas y la dejaron en una habitaci&oacute;n para que ninguna de sus compa&ntilde;eras pudiera verla. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando falleci&oacute; su padre, Norma Mart&iacute;nez no ten&iacute;a dinero para el entierro y no la ayudaron; le dijeron lo mismo que cuando ped&iacute;a ver a su familia: que practicara el desprendimiento y que su familia era la Obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las de Susana, Tita, Beatriz, Alicia y Norma son s&oacute;lo cinco de las 44 historias que la justicia argentina escuch&oacute; en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os antes de presentar una hist&oacute;rica acusaci&oacute;n por trata de personas y explotaci&oacute;n laboral contra las autoridades regionales de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei, que pone a las m&aacute;ximas autoridades de la organizaci&oacute;n en la regi&oacute;n R&iacute;o de la Plata en el banquillo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Reclutamiento y captaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Algunos de los casos han prescrito, pero los testimonios dibujan un <em>modus operandi </em>de reclutamiento que comenzaba con la promesa de una escuela de formaci&oacute;n en hoteler&iacute;a o tareas dom&eacute;sticas en la que las adolescentes, de entre 13 y 17 a&ntilde;os, ingresaban como internadas y se las aislaba de su familia. Para algunas, en especial para las que enviaban desde pa&iacute;ses lim&iacute;trofes, la promesa de la escuela desaparec&iacute;a en el camino y directamente llegaban a &ldquo;centros&rdquo; &ndash;casas donde viven los miembros c&eacute;libes, varones y mujeres por separado&ndash; a trabajar. 
    </p><p class="article-text">
        Eso le pas&oacute; a Tita, que dej&oacute; su casa y a sus nueve hermanos con la ilusi&oacute;n de estudiar y sin hablar castellano. &ldquo;Todos los d&iacute;as yo esperaba que empezara la escuela, pero nunca empez&oacute;. Lo &uacute;nico era trabajar, trabajar y trabajar&rdquo;. Estuvo as&iacute; casi una d&eacute;cada. Nunca recibi&oacute; un salario. Apenas vio a su familia en a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿En qué condiciones una mujer pobre, inmigrante y menor de edad consiente ‘dedicar su vida’ a servir a los demás fieles? ¿Cuál es el valor jurídico de esa supuesta ‘voluntariedad’?, se preguntan los fiscales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dentro del Instituto de Capacitaci&oacute;n en Estudios Dom&eacute;sticos (ICIED), la justicia describe un sistema de captaci&oacute;n basado en el control espiritual y el aislamiento. Alicia lo describe as&iacute;: &ldquo;Cuando lleg&aacute;s ah&iacute; te empiezan a lavar la cabeza. Te dicen que ten&eacute;s vocaci&oacute;n para ser santa, que pod&eacute;s aportar al mundo a trav&eacute;s de tu trabajo. Yo era muy idealista&rdquo;. A las que se resist&iacute;an, las convenc&iacute;an con amenazas: &ldquo;Cuando no <em>ve&iacute;as</em> tu vocaci&oacute;n te dec&iacute;an que no pod&iacute;as ir en contra de la voluntad de Dios&rdquo;, agrega Susana, que se resist&iacute;a a aceptar convertirse en numeraria auxiliar del Opus Dei, la categor&iacute;a creada por la organizaci&oacute;n espec&iacute;ficamente para esas mujeres pobres que, dice la justicia ahora, &ldquo;estaban destinadas a ser mucamas toda su vida&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="Alumnas de tercer año de la escuela de mucamas de Argentina trabajando después de clases."
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            <span class="title">
                Alumnas de tercer año de la escuela de mucamas de Argentina trabajando después de clases.                            </span>
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        &ldquo;&iquest;En qu&eacute; condiciones una mujer pobre, inmigrante y menor de edad consiente &lsquo;dedicar su vida&rsquo; a servir a los dem&aacute;s fieles? &iquest;Cu&aacute;l es el valor jur&iacute;dico de esa supuesta &lsquo;voluntariedad&rsquo;?&rdquo;, se preguntan los fiscales Eduardo Taiano, titular de la Fiscal&iacute;a Nacional N&ordm;3, y los fiscales de la Procuradur&iacute;a contra la Trata y Explotaci&oacute;n (PROTEX), Alejandra M&aacute;ngano y Marcelo Colombo en el escrito de 116 p&aacute;ginas que desde hace un mes est&aacute; en manos del juez Daniel Rafecas.
    </p><h2 class="article-text">Trata y explotaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Delgado estuvo 24 a&ntilde;os dentro del Opus Dei como numeraria auxiliar. &ldquo;Te iban rotando de trabajos: una temporada en el planchero, despu&eacute;s al lavadero, al comedor a servir la mesa, otro tiempo en la cocina y siempre en la limpieza, porque apenas te levantabas, sin desayunar ni nada, hab&iacute;a que ir a limpiar. Fregu&eacute; ba&ntilde;os sucios de los numerarios hasta que me da&ntilde;&eacute; las rodillas y tambi&eacute;n me arruin&eacute; la columna levantando cajones de verduras: sal&iacute; de la Obra con una hernia de disco en la zona lumbar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de la mujer, que naci&oacute; en Paraguay pero desde muy chica vivi&oacute; con su madre en Argentina, tiene una etapa a&uacute;n peor: &ldquo;Te dec&iacute;an que ten&iacute;as que trabajar hasta terminar exprimida como un lim&oacute;n, o nos daban el ejemplo del burrito de Noria, que nunca se detiene. Ten&iacute;a tan metido eso en la cabeza que una vez tuve tuberculosis y segu&iacute;a trabajando, tosiendo todo el d&iacute;a y la noche, d&eacute;bil. Porque me obligaban y porque yo sent&iacute;a que fallaba a Dios si dejaba mi puesto&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tita, con veintipocos años, cuando no llevaba el uniforme de mucama, tras la promesa del Opus de una escuela que nunca empezó."
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                Tita, con veintipocos años, cuando no llevaba el uniforme de mucama, tras la promesa del Opus de una escuela que nunca empezó.                            </span>
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        Alicia ten&iacute;a 16 a&ntilde;os cuando la convencieron de irse de su casa en el campo, en la provincia argentina de Corrientes, a Buenos Aires. Pas&oacute; por la escuela y luego fue a trabajar. A los 22, ya estaba a cargo de una cocina que alimentaba a alrededor de 100 hombres del Opus Dei. La exigencia la enferm&oacute;, dice. La depresi&oacute;n la llev&oacute; a pesar 45 kilos y termin&oacute; internada en un neuropsiqui&aacute;trico tras un intento de suicidio. 
    </p><p class="article-text">
        No le dijeron nada a su hermana, que estaba tambi&eacute;n dentro del Opus Dei. Tampoco a otra hermana que estaba afuera y que iba a golpear la puerta para saber c&oacute;mo estaba y no la recib&iacute;an. Alicia explica por qu&eacute; aun con esa depresi&oacute;n no logr&oacute; irse hasta los 30 a&ntilde;os. &ldquo;No me iba porque me dijeron que ese sufrimiento era mi cruz, que ten&iacute;a que ofrecerlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Norma tambi&eacute;n sali&oacute; con una gran depresi&oacute;n y muy medicada. Cuando no pudo m&aacute;s logr&oacute;, con mucha insistencia, que la dejaran ir a casa de su madre y desde all&iacute; avis&oacute; que no volver&iacute;a. Entonces le dijeron que ya no le pagar&iacute;an la medicaci&oacute;n y que se las arreglara sola. Ten&iacute;a 38 a&ntilde;os, hab&iacute;a entrado a los 17. Jam&aacute;s le hab&iacute;an pagado un salario. Consigui&oacute; un m&eacute;dico que de a poco le fue sacando las drogas. &ldquo;No pod&iacute;a creer lo que me hac&iacute;an tomar&rdquo;. Despu&eacute;s consigui&oacute; una psic&oacute;loga que la ayud&oacute; a salir adelante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tita (adelante a la izquierda), Alicia (en el medio, atrás) y Beatriz (adelante a la derecha) son tres de las mujeres cuentan su historia."
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            <span class="title">
                Tita (adelante a la izquierda), Alicia (en el medio, atrás) y Beatriz (adelante a la derecha) son tres de las mujeres cuentan su historia.                            </span>
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        Lencina se escap&oacute; en 1999, despu&eacute;s de siete a&ntilde;os, desde la sede central del Opus Dei en la Argentina, en el barrio de la Recoleta. Ah&iacute; funciona, detr&aacute;s de la principal residencia de varones numerarios y sacerdotes, la residencia de mucamas m&aacute;s grande del pa&iacute;s y por all&iacute; pasaron en alg&uacute;n momento de sus vidas todas las mujeres denunciantes. Seg&uacute;n los relatos, era uno de los lugares donde m&aacute;s trabajaban, sin descanso, para sostener un servicio de 24 horas siete d&iacute;as a la semana. 
    </p><p class="article-text">
        El despertador sonaba antes de las 6 de la ma&ntilde;ana y deb&iacute;an saltar de la cama para ponerse en actividad. Despu&eacute;s de arrodillarse, besar el suelo y decir &ldquo;Te servir&eacute;&rdquo;, comenzaba una rutina de trabajo y oraci&oacute;n que s&oacute;lo les dejaba media hora de tertulia entre ellas como todo descanso, pero ni siquiera entonces pod&iacute;an hacer algo fuera del &ldquo;Plan de Vida&rdquo;. En la tertulia s&oacute;lo se pod&iacute;a hablar de &ldquo;cosas de la Obra y de nada personal&rdquo;, cuenta otra de las 44.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s recuerdan todas las mujeres de ese lugar era &ldquo;el planchero&rdquo;, un sal&oacute;n en el subsuelo con grandes rodillos para planchar decenas de s&aacute;banas que era una especie de sauna irrespirable y donde pasaban horas de pie, a veces hasta descomponerse. Otra cosa que no olvidan es la l&aacute;mina color caramelo que cubr&iacute;a las ventanas de la torre de seis pisos y que no les dejaba ver siquiera el cementerio de la Recoleta, ubicado en diagonal al edificio. &ldquo;No pod&iacute;amos ver hacia afuera ni nadie nos pod&iacute;a ver a nosotras&rdquo;, recuerdan.
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                Algunas de las mujeres que denuncian al Opus Dei por trata de personas y explotación laboral en Argentina.                             </span>
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        &ldquo;No te daban a elegir las tareas que hac&iacute;as ni el lugar en el que viv&iacute;as&rdquo;, dice Villamayor, y coinciden las dem&aacute;s. Todas rotaron por distintas residencias del Opus Dei del pa&iacute;s. Entre las 44 mujeres, hay algunas que fueron enviadas a otros pa&iacute;ses sin consulta: varias estuvieron en Paraguay, Bolivia, Italia y hasta Kazajist&aacute;n. &ldquo;La rotaci&oacute;n&rdquo; es justamente el aspecto central de la acusaci&oacute;n de la justicia por trata de personas: &ldquo;Las razones de los traslados eran variadas: cubrir funciones espec&iacute;ficas, garantizar buena convivencia, motivos de salud, evitar v&iacute;nculos afectivos y adaptarse a las necesidades institucionales&rdquo;.&nbsp;El <a href="https://www.fiscales.gob.ar/trata/pidieron-la-indagatoria-de-cuatro-sacerdotes-del-opus-dei-acusados-de-trata-de-personas-y-reduccion-a-la-servidumbre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado publicado por el Ministerio P&uacute;blico Fiscal</a>&nbsp;agrega: &ldquo;Una de las consecuencias m&aacute;s nocivas de esta l&oacute;gica de traslados era que reforzaba la dependencia hacia el Opus Dei, al mantener a las numerarias auxiliares en constante movilidad y aislamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la fiscal&iacute;a, es importante &ldquo;abordar el caso desde un enfoque de g&eacute;nero y de derechos humanos, ya que todas las v&iacute;ctimas son mujeres, pobres y en algunos casos inmigrantes, y seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, fueron explotadas a trav&eacute;s de actividades t&iacute;picas del hogar como limpieza, mantenimiento y asistencia, entre otras&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Alicia, de uniforme, con su hermana Élida, que también es unas de las 44 mujeres que denuncian al Opus Dei por explotación y trata de personas en Argentina."
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            <span class="title">
                Alicia, de uniforme, con su hermana Élida, que también es unas de las 44 mujeres que denuncian al Opus Dei por explotación y trata de personas en Argentina.                            </span>
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        Taiano, M&aacute;ngano y Colombo tambi&eacute;n se&ntilde;alan que &ldquo;su identidad se constitu&iacute;a a partir de tareas serviles que realizaban para los estratos m&aacute;s altos de la estructura del Opus Dei, especialmente en beneficio del desarrollo espiritual, profesional y personal de los varones de la Prelatura&rdquo;. Y, por &uacute;ltimo, agregan la perspectiva de los derechos de la ni&ntilde;ez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo quiero justicia por la adolescencia y juventud que nos arrebataron, la relaci&oacute;n familiar que da&ntilde;aron y el enga&ntilde;o que mis padres y yo pasamos por querer estudiar&rdquo;, dice Tita a elDiario.es. Y agrega un pedido al papa Francisco: &ldquo;Le pido que nos d&eacute; una mano para poder avanzar y que as&iacute; todas podamos gozar de una vida digna como merecemos, por todo lo que les hemos servido, como m&aacute;quinas, y por c&oacute;mo jugaron con nuestra conciencia. Eso dej&oacute; secuelas en cada una de nosotras&rdquo;, dice la mujer, que se fue &ldquo;antes de la locura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Susana, en cambio, dice que su deseo es que &ldquo;el Opus Dei pague por lo que hizo y que deje de existir&rdquo;. Alicia se suma con un pedido m&aacute;s: &ldquo;Quisiera que se nos incluya a todas en esta causa, m&aacute;s&nbsp;all&aacute;&nbsp;de los tiempos legales, y que realmente se investigue, que los responsables respondan y que no se le permita al Opus que con el poder que tiene obstaculice la causa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes informaci&oacute;n o conoces casos como estos, escr&iacute;benos a pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primera-persona-testimonio-mujeres-han-sentado-opus-dei-banquillo_1_11725345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2024 20:19:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En primera persona: el testimonio de las mujeres que han sentado al Opus Dei en el banquillo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Iglesia católica,Abusos en la Iglesia,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia argentina acusa al Opus Dei de trata de mujeres y explotación laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31d2b99e-d536-481a-8cd5-efa8a7a7fe31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia argentina acusa al Opus Dei de trata de mujeres y explotación laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras dos años de una investigación secreta y sin precedentes, la imputación alcanza a las máximas autoridades locales de la organización durante los últimos 40 años, y abre la puerta a procesos similares en otros países como España</p></div><p class="article-text">
        Una estructura que reclut&oacute; al menos a 44 mujeres pobres, la mayor&iacute;a de ellas cuando eran ni&ntilde;as y adolescentes, para ser sometidas a &ldquo;condiciones de vida equiparables a la servidumbre&rdquo;. As&iacute; define la justicia federal argentina el accionar desplegado por la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei en ese pa&iacute;s durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas, entre 1972 y 2015, en una acusaci&oacute;n por trata de personas dirigida a seis religiosos de m&aacute;xima jerarqu&iacute;a de la organizaci&oacute;n. Nunca antes han sido citados los responsables de una regi&oacute;n del Opus Dei a indagatoria por delitos tan graves. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se inici&oacute; en septiembre de 2022 en la Procuradur&iacute;a contra la Trata de Personas de Argentina (PROTEX). En junio de 2023, ese organismo especializado elev&oacute; una denuncia a la justicia federal que recay&oacute; en la Fiscal&iacute;a Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N&deg;3, a cargo de Eduardo Taiano, y que ahora conduce al pedido conjunto de citaci&oacute;n a indagatoria de cinco imputados: los exvicarios regionales Carlos Nannei (1991-2000), Patricio Olmos (2000-2010), V&iacute;ctor Urrestarazu (2014-2022), y el sacerdote numerario que dirigi&oacute; durante casi todas estas d&eacute;cadas la rama femenina de la organizaci&oacute;n, Gabriel Dondo.
    </p><p class="article-text">
        Hay un quinto ex vicario regional, Mariano Fazio, que no figura en la acusaci&oacute;n, pero al que la querella solicit&oacute; que tambi&eacute;n se le incluya, ya que fue el m&aacute;ximo responsable de la instituci&oacute;n entre 2010 y 2014. En la actualidad, Fazio forma parte del gobierno mundial del Opus Dei y vive en Roma. Algunos han aventurado que ser&iacute;a un posible candidato a suceder a la m&aacute;xima autoridad de la organizaci&oacute;n, el Prelado. Tambi&eacute;n est&aacute; fuera del pa&iacute;s Urrestarazu, el &uacute;ltimo de los exvicarios acusados, al que removieron de su cargo cuando estall&oacute; el esc&aacute;ndalo por la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/42-mujeres-denuncian-opus-dei-vaticano-abuso-explotacion_1_8374179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia de las exauxiliares ante el Vaticano</a>, en 2021. Desde entonces est&aacute; en Paraguay.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un detalle del auto judicial.                             </span>
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        La investigaci&oacute;n entregada al juez Daniel Rafecas, que es quien cursa los pedidos de indagatorias, habla de 44 casos de explotaci&oacute;n, pero eval&uacute;a que solo cuatro podr&iacute;an enmarcarse bajo la Ley de Trata, que entr&oacute; en vigor en mayo de 2008, porque la gran mayor&iacute;a de las denunciantes sali&oacute; de la organizaci&oacute;n antes de esa fecha. De los cuatro casos que toman la Fiscal&iacute;a y  PROTEX para acusar al Opus Dei, hay tres cuya prescripci&oacute;n podr&iacute;a estar en juego, porque est&aacute;n en el l&iacute;mite o superan los 12 a&ntilde;os desde que ocurrieron los hechos denunciados, que es el tiempo que establece la ley. De esta manera, s&oacute;lo quedar&iacute;a una mujer. Se trata de M.I.E.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El caso de M.I.E., 31 a&ntilde;os sometida al Opus Dei</strong></h2><p class="article-text">
        M.I.E. &ldquo;conoci&oacute;&rdquo; el Opus Dei en un &oacute;mnibus. Ten&iacute;a 17 a&ntilde;os, era 1984 y viajaba con una hermana mayor desde su Bolivia natal hacia Buenos Aires. En la capital argentina estaba una t&iacute;a esper&aacute;ndolas y la oportunidad de estudiar. Ninguna de las dos hab&iacute;a hecho m&aacute;s que la escuela primaria y su deseo era poder cursar all&iacute; la secundaria. Eso fue lo que le contaron a la mujer que se les acerc&oacute; durante el viaje y enseguida les dijo que ella conoc&iacute;a un lugar al que pod&iacute;an ir a vivir y estudiar.&nbsp; Lo mismo le dijeron a la t&iacute;a de las adolescentes cuando las acompa&ntilde;&oacute; a conocer el lugar, una casona en el barrio de Belgrano llamada &ldquo;Los Aleros&rdquo;. Y con esa promesa ingresaron, pero nunca ocurri&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, las pusieron a trabajar en tareas dom&eacute;sticas mientras las obligaban a asistir a misa, confesarse y conversar con directoras. Ellas insist&iacute;an en que quer&iacute;an &ldquo;estudiar, estudiar y estudiar&rdquo;, cont&oacute; M.I.E. en su declaraci&oacute;n. El primer intento de irse fue al a&ntilde;o de estar all&iacute;. Lograron salir, pero volvieron a buscarlas y las llevaron a otra residencia, llamada &ldquo;La Ciudadela&rdquo;, en el barrio porte&ntilde;o de Recoleta. Otra vez pas&oacute; lo mismo, mientras se intensific&oacute; la persecuci&oacute;n espiritual: les dec&iacute;an que ten&iacute;an vocaci&oacute;n de ser numerarias auxiliares &ndash;la categor&iacute;a m&aacute;s baja de la organizaci&oacute;n, que es la del servicio dom&eacute;stico&ndash;, que dios las quer&iacute;a para la Obra. Ellas dec&iacute;an que no, pero su voluntad no serv&iacute;a de argumento. Al tiempo, las dos terminaron asumiendo compromisos de castidad, pobreza y obediencia. De all&iacute; las mandaron a Laya, una residencia pegada a la sede central del Opus Dei en la Argentina, donde vive la jerarqu&iacute;a religiosa y de miembros laicos de la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre las medidas de prueba que la justicia tiene, es clave la información reunida por la Unidad Federal de Investigaciones sobre el delito de Trata de Personas de la Policía Federal Argentina que estuvieron observando durante un año distintas casas del Opus Dei </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los siguientes a&ntilde;os, las hermanas siguieron caminos distintos. A cada una la fueron moviendo por distintas residencias del pa&iacute;s. Las dos volvieron a intentar irse en varias ocasiones, pero las volv&iacute;an a buscar una y otra vez. En una oportunidad, M.I.E. fue autorizada a visitar a su familia en Bolivia, y una vez all&iacute; decidi&oacute; quedarse y no regresar. Pero fueron a buscarla hasta ese pa&iacute;s. En 1993 la llevaron a Roma, donde sirvi&oacute; a la jerarqu&iacute;a internacional de la Prelatura bajo las mismas condiciones de precariedad, sin pago ni seguro m&eacute;dico, sin comunicaci&oacute;n con su familia. Volvi&oacute; en 2000, ya intentando sobrellevar una gran crisis de salud mental. Para el a&ntilde;o siguiente, su hermana logr&oacute; irse definitivamente, pero ella no. No lo consigui&oacute; hasta 2015, cuando ten&iacute;a ya 47 a&ntilde;os y una d&eacute;cada de depresi&oacute;n que el Opus Dei atendi&oacute; con una psiquiatra propia y con una monta&ntilde;a de pastillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de M.I.E. podr&iacute;a ser el primero en el mundo que re&uacute;na las condiciones para que el Opus Dei tenga que enfrentar a la justicia de un pa&iacute;s acusado por trata de personas para servidumbre. Con esa historia se podr&iacute;a avanzar en la investigaci&oacute;n de lo que decenas de mujeres de Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia <a href="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/servidoras-de-dios-el-calvario-de-las-43-mujeres-que-enfrentan-al-opus-dei-nid17052021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciaron en 2021, primero en la prensa argentina</a> y despu&eacute;s en una presentaci&oacute;n ante el Tribunal para la Doctrina de la Fe del Vaticano que a&uacute;n no tuvo respuesta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El 'modus operandi'</strong></h2><p class="article-text">
        PROTEX y la Fiscal&iacute;a describen la existencia de un sistema de captaci&oacute;n enga&ntilde;oso, planificado y deliberado, dirigido a proveer a los miembros varones de un servicio dom&eacute;stico equiparable al de una servidumbre, ya que no contemplaba ning&uacute;n pago por la tarea ni derechos laborales b&aacute;sicos.&nbsp;El <em>modus operandi </em>del Opus Dei para someter a las mujeres, seg&uacute;n la acusaci&oacute;n, consist&iacute;a en un plan de varias etapas: captaci&oacute;n de ni&ntilde;as y adolescentes de entre 12 y 16 a&ntilde;os mediante una selecci&oacute;n enga&ntilde;osa, que &ldquo;consist&iacute;a en presentar una propuesta falsa relacionada con la posibilidad de continuar y completar sus estudios primarios y secundarios, as&iacute; como recibir formaci&oacute;n profesional para obtener oportunidades laborales, todo ello en un contexto de ense&ntilde;anza religiosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la din&aacute;mica de ingreso al Opus Dei, la investigaci&oacute;n enumera y describe la situaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas dentro de los &ldquo;centros&rdquo; de la organizaci&oacute;n, las pr&aacute;cticas de manipulaci&oacute;n psicol&oacute;gica, el sistema de creencias, el &ldquo;control disciplinario mediante elementos de castigo&rdquo; y una serie de &ldquo;normas de vida&rdquo; que deb&iacute;an llevar las mujeres y que implicaban un sistema de charlas, confesiones y oraciones, adem&aacute;s de la obligaci&oacute;n de la castidad, el aislamiento de los v&iacute;nculos familiares, la restricci&oacute;n de sus comunicaciones y cualquier contacto con el mundo exterior, el control psicol&oacute;gico y condicionamiento conductual, como tambi&eacute;n el control de la salud f&iacute;sica y mental mediante visitas m&eacute;dicas supervisadas y suministro de pastillas psiqui&aacute;tricas. Por todo eso pasaron las 44 mujeres incluidas en la denuncia. Todo eso se pudo probar en los cuatro casos analizados. Todo eso se pudo probar en el caso de M.I.E.
    </p><p class="article-text">
        Entre las medidas de prueba que la justicia tiene, es clave la informaci&oacute;n reunida por la Unidad Federal de Investigaciones sobre el delito de Trata de Personas de la Polic&iacute;a Federal Argentina que estuvieron observando durante un a&ntilde;o distintas casas del Opus Dei en Buenos Aires y otras provincias y pudieron certificar que hay mujeres all&iacute; que a&uacute;n cumplen el rol de auxiliares. Adem&aacute;s, la justicia trabaj&oacute; con la intervenci&oacute;n del Programa Nacional de Rescate y Acompa&ntilde;amiento a las Personas Damnificadas por el delito de Trata del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Naci&oacute;n. Adem&aacute;s, se han tomado en cuenta los datos contenidos en una serie de art&iacute;culos period&iacute;sticos publicados por la autora que firma esta informaci&oacute;n, que tambi&eacute;n brind&oacute; declaraci&oacute;n testimonial en la causa, que se suman a documentos internos de la organizaci&oacute;n aportados por el abogado de las denunciantes y al relato de familiares de las v&iacute;ctimas y de varias exnumerarias del Opus Dei &ndash;mujeres miembro de mayor jerarqu&iacute;a&ndash; que conocieron y convivieron&nbsp;con la mayor&iacute;a de ellas. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Escuelas de mucamas, en m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Desde que explot&oacute; en los medios de comunicaci&oacute;n la denuncia de 43 mujeres en la Argentina, la organizaci&oacute;n neg&oacute; una y otra vez las acusaciones e intent&oacute; reducir a &ldquo;malas experiencias&rdquo; lo vivido por las denunciantes. Incluso, el Opus Dei puso en l&iacute;nea un <a href="https://www.infoycontexto.com/https://www.infoycontexto.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sitio web</a> en el que cuenta la historia del Instituto de Capacitaci&oacute;n Integral en Estudios Dom&eacute;sticos (ICIED), la llamada &ldquo;escuela de mucamas&rdquo; por la que &ndash;seg&uacute;n la informaci&oacute;n oficial&ndash; pasaron m&aacute;s de 1.000 adolescentes entre 1972 y 2017 y de donde sali&oacute; la mayor parte de ese ej&eacute;rcito de mujeres sirvientas.
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                Acto en el ICIED a principio de los años 80.                            </span>
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        &ldquo;El Opus Dei hizo esto en forma sistem&aacute;tica en los pa&iacute;ses en los que est&aacute; presente. Esta es s&oacute;lo la primera de las muchas denuncias que empiezan a gestarse en el mundo&rdquo;, dijo a eldiario.es una fuente allegada a la investigaci&oacute;n. A partir de la denuncia pionera de Argentina, ya se inici&oacute; una demanda en Irlanda y se esperan denuncias en distintos pa&iacute;ses de Europa y Am&eacute;rica Latina. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023 se conoci&oacute; por primera vez <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-esclavas-opus-dei-r_132_11546942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historia de una exauxiliar en Espa&ntilde;a</a>, en el podcast <strong>Un tema al d&iacute;a</strong> de elDiario.es. La realidad de las mujeres esclavizadas como servidumbre en el pa&iacute;s puede ser refrendada por Agustina L&oacute;pez de los Mozos, periodista, exnumeraria y creadora de OpusLibros.org, donde desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas re&uacute;ne testimonios de exmiembros de la Obra de todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-argentina-acusa-opus-dei-trata-mujeres-explotacion-laboral_1_11625769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Sep 2024 19:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Justicia argentina acusa al Opus Dei de trata de mujeres y explotación laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Trata de personas,Trata de mujeres,Esclavitud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10330037.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e464eeef-53ae-403b-bf98-a47a6dd54695_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076052.jpg" width="800" height="450" alt="En una visita a su familia, acompañada por una numeraria. Nunca la dejaban a solas, ni con sus padres."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se llamaba Instituto de Capacitación Integral en Estudios Domésticos, una escuela de criadas que el Opus Dei tuvo en Argentina entre 1973 y 2017; ya suman 43 las mujeres que han denunciado a los seguidores de Escrivá de Balaguer ante el Vaticano por haber sido reducidas a la servidumbre</p><p class="subtitle">Opus Dei: diputados del oficialismo presentan un pedido de informes por la denuncia de explotación de mujeres
</p></div><p class="article-text">
        Claudia Carrero entr&oacute; en la cocina, la m&aacute;s grande que hab&iacute;a visto en su vida, con el paso alegre de una nena y el uniforme a cuadros diminutos rosas y blancos. Tuvo que levantar la vista desde su metro treinta para ver el lavavajillas, que duplicaba su altura. Le pareci&oacute; moderno, extra&ntilde;o, inmenso como todo desde que hab&iacute;a cruzado el port&oacute;n de rejas de la mano de sus padres, una hora antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del pared&oacute;n infranqueable hab&iacute;a un peque&ntilde;o para&iacute;so con &aacute;rboles altos hasta el cielo, flores perfumadas y pajaritos. As&iacute; eran los bosques en los cuentos de princesas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una mujer bien vestida y amable les mostr&oacute; las habitaciones en las que vivir&iacute;a los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. A ella le tocar&iacute;a una de tres chicas, pero hab&iacute;a otras de hasta seis. No le import&oacute; que fuera m&aacute;s chiquita que la que ten&iacute;a en su casa en Villa Ramallo, una ciudad peque&ntilde;a mitad de camino entre Buenos Aires y Rosario. Dej&oacute; el bolso que tra&iacute;a sobre la litera. La mujer bien vestida las llev&oacute; hasta una sala a la que llam&oacute; &ldquo;el planchero&rdquo;. Como era verano, el calor que hac&iacute;a adentro no contrastaba con el de afuera. Un tiempo despu&eacute;s, cuando le toc&oacute; pasar decenas de s&aacute;banas por los rodillos enormes, padeci&oacute; ese calor h&uacute;medo, estancado en el aire como una nube pegajosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ahora te vamos a buscar un uniforme a tu medida.
    </p><p class="article-text">
        De un perchero repleto le eligieron uno de su tama&ntilde;o. Hab&iacute;a de todas las tallas, porque a los 14 a&ntilde;os muchas chicas todav&iacute;a tienen cuerpos infantiles. La tela era suave y liviana, tan finita que tuvo que ponerse una enagua debajo porque se trasluc&iacute;a. Era c&oacute;modo. Le gustaba.
    </p><p class="article-text">
        Los padres la miraron, quiz&aacute;s con orgullo: hab&iacute;an encontrado una buena escuela para su hija. La despidieron en el port&oacute;n de rejas. Claudia se qued&oacute; entusiasmada. Pod&iacute;an visitarla, dec&iacute;a el reglamento, un domingo al mes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se fueron, la mujer guio a Claudia por el jard&iacute;n hasta una casa de tejas. Entraron por detr&aacute;s. Otra mujer se acerc&oacute; y le entreg&oacute; un repasador. &iquest;Le hab&iacute;a dicho su nombre? &iquest;Sabr&iacute;a algo de ella?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Vaya con las chicas a secar vasos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Clases prácticas de servicio de comedor en la escuela ICIED a principios de los 2000"
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                Clases prácticas de servicio de comedor en la escuela ICIED a principios de los 2000                            </span>
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        Con el trapo seco en la mano, se acerc&oacute; al lavavajillas mirando la escena: unas chicas llegaban con los carros de acero inoxidable llenos de platos, cubiertos y vasos sucios, los pasaban por agua caliente, los acomodaban en los cajones de madera, tan pesados que ten&iacute;an que levantarlos entre dos, y los pon&iacute;an a lavar. Cuando la m&aacute;quina terminaba, empezaba el traj&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El repasador en la mano derecha, un vaso en la mano izquierda. Primero por dentro, despu&eacute;s por fuera. Por dentro, por fuera. Al carrito. Y siguiente. La &uacute;nica indicaci&oacute;n era apurarse. R&aacute;pido. Por dentro. Por fuera. Segunda pasada. Al carrito. Y siguiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ritmo lo marcaba la m&aacute;quina: los cajones sal&iacute;an uno detr&aacute;s del otro, se volv&iacute;an a llenar y otra vez a empezar. &iquest;Cu&aacute;ntas chicas eran? Muchas, pero el movimiento era tanto que no se pod&iacute;an contar. Adem&aacute;s, estaban las instructoras y las que dirig&iacute;an, que iban de ac&aacute; para all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado de la pared, cien hombres com&iacute;an en un sal&oacute;n elegante. Claudia no pod&iacute;a verlos desde el &ldquo;office&rdquo;, as&iacute; le dec&iacute;an a la trastienda de la cocina, pero se escuchaba el murmullo. Las &uacute;nicas que pod&iacute;an cruzar la puerta hacia el otro lado eran las &ldquo;doncellas&rdquo;, las chicas un poco m&aacute;s grandes, que ya estaban en la escuela y ten&iacute;an experiencia. Iban y ven&iacute;an con los carros y su uniforme azul con puntillas blancas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El plato sucio se saca por el lado derecho.
    </p><p class="article-text">
        El plato lleno se pone por el lado izquierdo.
    </p><p class="article-text">
        En silencio.
    </p><p class="article-text">
        Sin mirar a los ojos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin llamar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin bambolear las caderas.
    </p><p class="article-text">
        El agua por el lado derecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El vino por el lado izquierdo.
    </p><p class="article-text">
        Paradas detr&aacute;s del comensal.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo el brazo asoma en la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Sin ning&uacute;n roce.
    </p><p class="article-text">
        Apenas una presencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los dos lados de la pared, los cuerpos uniformados se mov&iacute;an con la perfecci&oacute;n de los engranajes de un mecanismo automatizado. Claudia estaba atenta a todo. El pelo prolijamente recogido en una cola de caballo, los ojos grandes por los nervios. El repasador en la mano derecha, un vaso en la mano izquierda. Primero por fuera, despu&eacute;s por dentro. Segunda vuelta. Al carrito. Uno, dos, tres, cuatro, &iquest;diez o veinte vasos? No lleg&oacute; a percibir la diferencia en el movimiento: el vaso se le escurri&oacute; del repasador. Las tragedias suceden en un segundo. Sigui&oacute; la ca&iacute;da con la vista y, antes de que llegara a pedirle a Dios, vio c&oacute;mo estallaba contra el piso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hubo un silencio artificial.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mecanismo se detuvo.
    </p><p class="article-text">
        Claudia qued&oacute; paralizada, con el vaso destrozado a sus pies y el repasador, ahora h&uacute;medo, en la mano. Vio c&oacute;mo una mujer iba directo hacia ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la voz baja, casi amable, le habl&oacute; de cerca:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mi chulita, no se preocupe&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y, se&ntilde;alando una lista de precios que estaba colgada en la pared:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Usted lo va a pagar con su trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Claudia en su habitación durante un curso de retiro espiritual en un centro del Opus Dei de Luján, provincia de Buenos Aires                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Claudia perdi&oacute; la cuenta. &iquest;Habr&aacute; secado diez mil o treinta mil vasos? &iquest;Cu&aacute;ntos pisos y ba&ntilde;os limpi&oacute;? &iquest;A cu&aacute;ntos hombres y mujeres les cocin&oacute; cenas exquisitas con entradas, primeros platos, postres y panader&iacute;a casera? &iquest;Cu&aacute;ntos pantalones, sacos, faldas, sotanas, s&aacute;banas y manteles freg&oacute; para sacarles hasta la &uacute;ltima mancha y planch&oacute; hasta dejarlos tan lisos como ahora se ve&iacute;an sus manos? Lo que s&iacute; contabiliz&oacute; fueron los veintid&oacute;s a&ntilde;os y seis meses en los que fue una sirvienta del Opus Dei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo escribi&oacute; en un documento que tipe&oacute; en el verano de 2020. Se sent&oacute; en la computadora, en su casa en Rosario y mientras miraba jugar a su hija, Angelina, casi con la misma edad que ten&iacute;a ella cuando le probaron el uniforme, escribi&oacute;: &ldquo;NO SE PREOCUPE, MI CHULITA. USTED LO VA A PAGAR CON SU TRABAJO&rdquo;. As&iacute;, todo en may&uacute;sculas, describi&oacute; detalles de los casi diez mil d&iacute;as en los que trabaj&oacute;, rez&oacute;, se flagel&oacute; y bes&oacute; el piso apenas sonar el despertador, cada ma&ntilde;ana a las 6, diciendo: &ldquo;TE SERVIR&Eacute;&rdquo;. Lo cont&oacute; con sus palabras y lo escribi&oacute; con bronca. Lo mismo hicieron otras 42 mujeres, ese mismo verano, desde Buenos Aires, desde Entre R&iacute;os, desde Moreno, desde Ezeiza, desde Tigre, desde Espa&ntilde;a, desde Canad&aacute;, desde Estados Unidos; 7 a&ntilde;os, 16 a&ntilde;os, 13 a&ntilde;os, 18 a&ntilde;os, 26 a&ntilde;os, 11 a&ntilde;os. Un cad&aacute;ver exquisito de historias personales, con algunas diferencias de tiempos y espacios, que puesto en conjunto describen una matriz, una m&aacute;quina en la que metieron a cientos de mujeres j&oacute;venes y pobres que al final del proceso eran sirvientas profesionales y devotas obedientes. Una f&aacute;brica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1973, cuando terminaba un gobierno militar en la Argentina, cuando un gobierno popular estaba por reasumir el poder y a punto de sancionar la ley m&aacute;s progresista de Am&eacute;rica Latina en derechos laborales, la organizaci&oacute;n cat&oacute;lica Opus Dei abri&oacute; una 'escuela de mucamas' en la provincia de Buenos Aires, en las afueras de la capital. La llamaron Instituto de Capacitaci&oacute;n Integral en Estudios Dom&eacute;sticos (ICIED).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras casi diez a&ntilde;os de estancia en el pa&iacute;s, las primeras mujeres del Opus Dei, que ya contaban con un buen conocimiento de la realidad argentina, individuaron, como necesidad urgente, la tarea de devolver a los trabajos dom&eacute;sticos su propia dignidad<em>&rdquo;, </em>rememor&oacute; la primera directora, Ana Mar&iacute;a Sanguinetti, en un documento de 50 p&aacute;ginas publicado por el Instituto Hist&oacute;rico Escriv&aacute; de Balaguer en 2019 que relata la gesta de <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6914454.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;una de las labores apost&oacute;licas m&aacute;s modernas y din&aacute;micas que se conocen en la zona&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Sanguinetti fue una de las dos mujeres que en 1979 toc&oacute; la puerta de la casa de Claudia y se present&oacute; como la directora del ICIED.
    </p><p class="article-text">
        A Claudia la hab&iacute;a recomendado una mujer para la que trabajaba su t&iacute;a, en la ciudad de Rosario: le hab&iacute;a prometido que si iba a estudiar a esa escuela de hoteler&iacute;a de Buenos Aires, despu&eacute;s podr&iacute;a ser su dama de compa&ntilde;&iacute;a. Pasaron pocos d&iacute;as entre que Claudia dijo que s&iacute; y golpearon la puerta de su casa, en Villa Ramallo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Una escuela secundaria con orientaci&oacute;n en tareas del hogar &mdash;les explicaron a los padres&mdash; S&oacute;lo para mujeres, cat&oacute;lica.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En el living de la residencia de mucamas de la sede principal del Opus Dei en Argentina                            </span>
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        Antes de irse, la directora le dio a Claudia una estampita con la imagen de Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer. Ya hab&iacute;a tenido otras estampitas en sus manos, pero a ese hombre de anteojos negros de marco grueso y media sonrisa no lo hab&iacute;a visto nunca. No se olvid&oacute; de la frase que estaba al pie: &ldquo;Siervo de Dios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Va a haber un sorteo entre varias chicas para entrar a la escuela. Rezale mucho, as&iacute; te eligen &mdash;le dijo Sanguinetti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claudia rez&oacute;. Cada noche y a veces tambi&eacute;n de d&iacute;a, rez&oacute; dos o tres meses sin parar. Cuando la llamaron, sinti&oacute; que alguna especie de milagro hab&iacute;a ocurrido. Era el primer deseo que se le cumpl&iacute;a. La hab&iacute;an elegido, a ella entre tantas otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El llamado fue en noviembre. Le dijeron que se presentara el 3 de enero. Era 1980. Hac&iacute;a seis d&iacute;as hab&iacute;a cumplido los 14.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Cada vez son menos personas que quieren dedicarse a las tareas domésticas y no están satisfechas. Esto último lleva a las jóvenes a emplearse transitoriamente [...] cuando ése es el trabajo que tiene como objeto directo el más digno: el ser humano”

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Alba Blotta</span>
                                        <span>—</span> Promotora y Asesora pedagógica del ICIED, 1972.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El pared&oacute;n infranqueable encerraba nueve hect&aacute;reas que hab&iacute;an sido la casaquinta de una de las familias pioneras de San Miguel, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, a unos 30 kil&oacute;metros de la Capital. Los Gallardo se hab&iacute;an despojado de su propiedad en Bella Vista despu&eacute;s de la insistencia y la buena oferta de la Asociaci&oacute;n para el Fomento de la Cultura, la primera asociaci&oacute;n civil creada por el Opus Dei en la Argentina, en 1961. Se compr&oacute; con aportes de los primeros miembros. Con el terreno, los Gallardo hab&iacute;an entregado el viejo casco, una casona de grandes galer&iacute;as con may&oacute;licas y suelos terracota, suelos de madera y techos de ladrillos t&iacute;pica del siglo XIX. A esa casona la continuaba otra de estilo colonial, de techos con tejas naranjas, galer&iacute;as de columnas blancas, un patio con un aljibe y una fuente de agua sobre la entrada principal. Los Gallardo hab&iacute;an bautizado a su casaquinta La Chacra y as&iacute; qued&oacute; para siempre. Sonaba bien para una casa de retiros y convivencias espirituales. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s ese nombre qued&oacute; revestido de un aura sacra: en su &uacute;nica visita a la Argentina, entre el 14 y el 18 de junio de 1974, Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer vivi&oacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La escuela empez&oacute; a funcionar en 1973 en algunos cuartos de la construcci&oacute;n colonial, en la otra punta de la casona. As&iacute;, no hab&iacute;a manera de que los hu&eacute;spedes se cruzaran con las chicas, salvo con las que los serv&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Claudia lleg&oacute;, en 1980, se respiraba el perfume de los pinos y los eucaliptus cincuentenarios que hab&iacute;an inspirado el nombre de la ciudad, Bella Vista, y un sentido com&uacute;n cat&oacute;lico y militar que blindaba los l&iacute;mites como los de una aldea: todo el barrio lindaba con el predio del Ej&eacute;rcito m&aacute;s grande del pa&iacute;s, Campo de Mayo, que marcaba el ambiente y las reglas de la vida tambi&eacute;n: entonces, la dictadura militar ten&iacute;a ya casi cuatro a&ntilde;os en el poder &ndash;de los siete que estar&iacute;a&ndash; y ese era uno de los centros de tortura y secuestro clandestinos en los que hab&iacute;an asesinado y desaparecido a miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puertas adentro del pared&oacute;n tambi&eacute;n se hablaba de eso. Los que cenaban ah&iacute; eran miembros de &eacute;lite del Opus Dei: hombres profesionales, algunos de apellidos ilustres, linaje terrateniente, empresario, pol&iacute;tico, judicial o acad&eacute;mico. Parec&iacute;an hombres comunes y corrientes, deb&iacute;an serlo, pero eran elegidos. Hab&iacute;an aceptado el desaf&iacute;o de santificarse en la vida ordinaria a trav&eacute;s de su trabajo y del celibato, la prescindencia del dinero y la fidelidad a las ense&ntilde;anzas de Josemar&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer. A eso le dec&iacute;an compromisos de castidad, pobreza y obediencia. Eran m&aacute;ximas equivalentes a los votos de los religiosos, pero los llamaban compromisos porque ah&iacute; estaba su distinci&oacute;n. A diferencia de los sacerdotes, ellos eran laicos que pod&iacute;an participar de la vida civil sin restricciones: pod&iacute;an ser legisladores, jueces, profesores universitarios, periodistas, empresarios y banqueros. No s&oacute;lo pod&iacute;an, sino que ten&iacute;an que serlo: llegar a lo m&aacute;s alto de la sociedad, ocupar la cima del poder, porque el mundo es como una monta&ntilde;a y quien quiera dominarlo debe llegar a la cumbre para desde all&iacute; derretir la nieve y ba&ntilde;ar al resto.
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            <span class="title">
                Vista aérea de la Chacra y la escuela ICIED                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El Opus Dei, creado en 1928 &ldquo;por inspiraci&oacute;n divina&rdquo; en la Espa&ntilde;a del dictador Miguel Primo de Rivera, desembarc&oacute; en Rosario en 1950. El fundador de la &ldquo;Obra de Dios&rdquo;, Escriv&aacute; de Balaguer, llevaba a&ntilde;os de intercambio epistolar con el obispo castrense Antonio Caggiano. Ese a&ntilde;o tambi&eacute;n llegaron a Chile y antes a M&eacute;xico. Para la d&eacute;cada del 60 se multiplicaban los miembros. Con ellos, tambi&eacute;n creci&oacute; la necesidad de tener propiedades para crear residencias para la vida en comunidad -&ldquo;en familia&rdquo;- entre hombres y mujeres, por separado. A La Chacra iban a hacer sus convivencias y el &ldquo;retiro anual&rdquo; &ndash;equivalente a las vacaciones&ndash;, que en esas &eacute;pocas doradas duraba un mes.
    </p><p class="article-text">
        Para enero de 1980, entre sacerdotes y laicos varones llegaban a cien personas. Tuvieron que llevar a todas las alumnas nuevas para poder atenderlos. En febrero, se fueron los varones y llegaron las mujeres. Ellas tambi&eacute;n eran de clases altas y viv&iacute;an castas, pobres y obedientes, pero con menos ambiciones en la vida p&uacute;blica. Su misi&oacute;n era mantener las residencias y centros del Opus Dei, dirigir a las criadas que servir&iacute;an a los varones en primer lugar y despu&eacute;s a ellas, y llegar a las mujeres de buena sociedad para hacerlas supernumerarias. Era un segundo anillo de membres&iacute;a abierto a varones y mujeres tambi&eacute;n de familias pudientes y poderosas, pero no tomaban el compromiso&nbsp;del celibato, sino el de formar familia. A ellas se les daba formaci&oacute;n espiritual, se les ped&iacute;a llevar a otras mujeres, colaborar con dinero y&nbsp;tener muchos hijos. La mujer es santa despu&eacute;s del octavo hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los primeros a&ntilde;os de la escuela tuvieron la promoci&oacute;n de un grupo de mujeres que formaron un Patronato: la primera presidenta fue Hortensia Dedyn de Miguens, la sucedi&oacute; Luisa Nelson de Llorente. En su casa se reun&iacute;an los mi&eacute;rcoles Mar&iacute;a Elena Duhau de Avellaneda, Luc&iacute;a Duhau de Escalante, Elena Figueroa de Avellaneda, Mar&iacute;a Luz Fontana de Pini, Carmen Garc&iacute;a Verde de Klappenbach, Carmen de los Angeles Larruy de Petit, Esther Zaval&iacute;a de Garc&iacute;a Mansilla, Mar&iacute;a Helena Secondo de Cuesta Silva. Las donaciones llegaban de todos lados: la renta de un campo, una tienda de regalos en Ayacucho 1584, Recoleta, que les daba sus ganancias; el laboratorio Andr&oacute;maco de Alejandro Roviralta, las instituciones Adveniat y Misereor, de Alemania<em>, &ldquo;cuarenta millones de pesos mensuales que, desde el 26 de noviembre de 1976, daba como renta una playa de estacionamiento de autom&oacute;viles ubicada en una zona de Buenos Aires llamada Constituci&oacute;n, y que aport&oacute;, durante seis a&ntilde;os &minus;es decir, hasta 1982&minus;, el cincuenta por ciento de sus ganancias. Este donativo se consigui&oacute; por intermedio de Carmen de los Angeles Larruy de Petit, de C&oacute;rdoba, quien conoc&iacute;a a Osvaldo Cacciatore, de origen cordob&eacute;s, a quien habl&oacute; del proyecto&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                 Claudia como abanderada en un acto de la escuela ICIED                            </span>
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        En 1979 Ana Mar&iacute;a Sanguinetti reuni&oacute; a numerarias y supernumerarias para pedirles ayuda. Se necesitaban m&aacute;s alumnas, porque La Chacra estar&iacute;a repleta durante todo el verano. En pocas semanas se armaron listas de nombres de chicas de 12 y 13 a&ntilde;os de todo el pa&iacute;s que eran buenas candidatas: pobres, de lugares rurales, sin posibilidades de educarse, de familias trabajadoras, cat&oacute;licas con los sacramentos al d&iacute;a en lo posible, aunque si no los ten&iacute;an por falta de acceso, y no de fe, no hab&iacute;a problema. Chicas con destino de criadas, de una u otra manera. Los primeros nombres se los sacaron las supernumerarias a sus empleadas: una hermanita, una prima, una amiga del pueblo. Las mandaron a preguntar a otras empleadas del barrio con las que charlaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una escuela gratuita en Buenos Aires para ser sirvientas profesionales, se corr&iacute;a el rumor.&nbsp;&ldquo;La empresa Ford contribuy&oacute; con la donaci&oacute;n de un autom&oacute;vil, al que se llam&oacute; &lsquo;El ochenta&rsquo; &minus;por haberse conseguido en ese a&ntilde;o&minus;, que se utiliz&oacute; para los viajes de promoci&oacute;n y b&uacute;squeda de alumnas y otras necesidades de la escuela&rdquo;<em>.&nbsp;</em>As&iacute; se enter&oacute; Claudia: la t&iacute;a de una numeraria llamada Mar&iacute;a Amelong se lo coment&oacute; a una se&ntilde;ora de Rosario. Ella se lo dijo a su empleada. Su empleada llam&oacute; a su sobrina:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay una escuela de hoteler&iacute;a en Buenos Aires.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“−Es verdad: antes “sólo” pelaba patatas; ahora, se está santificando pelando patatas”

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josemaría Escrivá de Balaguer,</span>
                                        <span>—</span> Surco, 1986
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En marzo empezaron las clases, tal como Claudia las hab&iacute;a imaginado: izaron la bandera, cantaron el himno y les dieron carpetas en las que hicieron las car&aacute;tulas de las materias: Matem&aacute;tica, Ciencias Naturales y Aplicadas, Pr&aacute;cticas de Taller, Religi&oacute;n, Historia, Formaci&oacute;n Moral y C&iacute;vica, Geograf&iacute;a, Castellano, Ingl&eacute;s, Artes del Hogar, Ciencias del Trabajo y Educaci&oacute;n F&iacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de las 7 de la ma&ntilde;ana sonaba el despertador en los pasillos. El desayuno era un paso r&aacute;pido para despu&eacute;s ir a misa, y enseguida hab&iacute;a que ponerse a trabajar en el orden, limpieza y cocina de la casa. Para ellas y para los hu&eacute;spedes. Hasta el mediod&iacute;a, que paraban para almorzar. Despu&eacute;s de limpiar la cocina, entraban a clases. Cuando terminaban, volv&iacute;an a trabajar hasta la hora de la cena. Ten&iacute;an tiempo para una peque&ntilde;a tertulia, despu&eacute;s de levantar y lavar todos los platos. A eso de las 10, cuando los hu&eacute;spedes terminaban su cena, se cerraba la puerta entre el comedor y el resto de la casona. Doble llave. Una de las directoras la cerraba del lado de las chicas, siempre acompa&ntilde;ada por otra numeraria o alumna, y alg&uacute;n director hac&iacute;a lo mismo del otro lado, con un numerario. Nunca deb&iacute;an cruzarse mujeres y varones solos. La puerta dejaba la cocina del lado de las chicas para que, una vez cerrada, pudieran pasar a limpiar, lavar y preparar la mesa para el desayuno del d&iacute;a siguiente. Cuanto m&aacute;s r&aacute;pido lo hac&iacute;an m&aacute;s tiempo para dormir les quedaba. R&aacute;pido era r&aacute;pido: hab&iacute;a que buscar la perfecci&oacute;n, siempre, porque as&iacute; es como Dios quiere que se hagan las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vajilla en la mesa se sirve as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo que puso las tazas hacia la izquierda?
    </p><p class="article-text">
        Las asas miran a la derecha. Todas alineadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las servilletas, el mismo doblez, a la derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cubiertos, &iexcl;juntos no! Uno a cada lado del plato, el tenedor a la izquierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las clases pr&aacute;cticas aprend&iacute;an c&oacute;mo hacer bien, o mejor, las tareas que les tocaban todos los d&iacute;as: trabajar con un orden y un m&eacute;todo pod&iacute;a dosificar el esfuerzo y cansarse menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cera debe cubrir todo el piso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero, con trapo y secador.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, de rodillas para llegar a los rincones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con cuidado, no sea cosa de mancharse el uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Puede poner algo debajo de las rodillas para que duelan menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lustrar parece f&aacute;cil pero no. La m&aacute;quina es grande y ellas chiquitas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Cuidado porque las puede revolear!
    </p><p class="article-text">
        Le qued&oacute; cera acumulada en el z&oacute;calo, mi chulita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n en aquel rinc&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso se saca con viruta.
    </p><p class="article-text">
        Otra vez de rodillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queman las manos despu&eacute;s de la viruta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a t&eacute;cnicas para tender la cama, ordenar una habitaci&oacute;n, limpiar la cocina y mantener la despensa. Otras para priorizar y jerarquizar tareas cuando eran muchas: para aprovechar el tiempo, para no tener que hacer dos veces lo mismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Clases de costura en el ICIED del Opus Dei de Argentina"
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            <span class="title">
                Clases de costura en el ICIED del Opus Dei de Argentina                            </span>
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        Algunas de las chicas hab&iacute;an llegado sin saber limpiar vidrios y muchas no conoc&iacute;an elementos de limpieza b&aacute;sicos. Tambi&eacute;n era nuevo para muchas ba&ntilde;arse en una ducha, tener una cama individual y comer cuatro veces al d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tarde de clases a veces se hac&iacute;a cuesta arriba. Sobre todo en las materias te&oacute;ricas, siempre alguna de las chicas cabeceaba o se rend&iacute;a al sue&ntilde;o sobre el pupitre. Hab&iacute;a una profesora de Historia que no se los dejaba pasar. Se les acercaba y les susurraba al o&iacute;do:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mijita, lev&aacute;ntese, vaya al ba&ntilde;o, l&aacute;vese la cara, m&oacute;jese detr&aacute;s de las orejas y vuelva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa profesora hab&iacute;a llegado despu&eacute;s de que echaron a otra, m&aacute;s jovencita, que hab&iacute;a explicado <em>La teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n</em> de Charles Darwin en su clase. Ten&iacute;a 22 a&ntilde;os, estudiaba Derecho y era vecina de Bella Vista. Cuando la llamaron para pedirle que volviera al aula y dijera que eso de la evoluci&oacute;n era todo mentira, renunci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La mayor&iacute;a de las profesoras no eran de la Obra y nos ten&iacute;an un amor inmenso&hellip; &Eacute;ramos chiquitas &mdash;, recuerda Claudia mientras repasa las fotos en las que se la ve con uniformes de distintos colores, seg&uacute;n iban pasando los a&ntilde;os: en el patio de La Chacra bailando folclore, en la cocina cortando carne, en el planchero con los rodillos y las s&aacute;banas, en una tertulia tocando la guitarra, sentada en la cama de su habitaci&oacute;n con un crucifijo detr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No pod&iacute;amos salir solas a ning&uacute;n lado. Los domingos nos llevaban a dar una vuelta por ah&iacute; nom&aacute;s y tambi&eacute;n, a veces, de excursi&oacute;n: fuimos a conocer la fragata Sarmiento una vez, otra a la Rural y la Rep&uacute;blica de los Ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco pod&iacute;an quedarse solas. El &uacute;nico momento de intimidad era cuando entraban al ba&ntilde;o. Y siempre ten&iacute;an el tiempo contado, porque alguna compa&ntilde;era estaba esperando su turno o una instructora mirando qu&eacute; hac&iacute;a. Y si ve&iacute;an que entre algunas hab&iacute;a confianza, las rotaban en las habitaciones y en las tareas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un tel&eacute;fono general por el que pod&iacute;an recibir llamadas, pero las familias muchas veces no ten&iacute;an qui&eacute;n les prestara un tel&eacute;fono o el dinero para pagar una llamada que ni siquiera sab&iacute;an si les pasar&iacute;an. Lo mismo pasaba con las cartas: cuando llegaban iban directo a la direcci&oacute;n. Una numeraria las revisaba y evaluaba si pod&iacute;an leerlas. Lo peor era que anunciaran alguna muerte, porque ah&iacute; a las chicas les daban ganas de irse a ver a la familia. Esas se las daban un mes despu&eacute;s, cuando ya hab&iacute;a pasado todo. Si las cartas pasaban, las dejaban responderlas. Antes, las le&iacute;an. Si decid&iacute;an no enviarlas, no les avisaban.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En el ICIED, con su hermanita Mariana durante una visita                            </span>
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        Los d&iacute;as pasaban sin sobresaltos. A Claudia le gustaba la escuela. Se hab&iacute;a acostumbrado. Aunque extra&ntilde;aba escuchar m&uacute;sica. &iquest;Cu&aacute;nto hac&iacute;a que no pod&iacute;a poner un disco de Rafaella Carr&aacute; y jugar a mover la cabeza como ella? &iquest;O uno de Palito Ortega de los que escuchaban sus padres los s&aacute;bados a la noche? Hab&iacute;a visto un recital en la tele en su casa, pero ahora&nbsp; no ve&iacute;an la tele. Hab&iacute;a una, empotrada en la pared del living y cerrada con llave. La llave la ten&iacute;a una de las directoras. Qu&eacute; ganas de sac&aacute;rsela a escondidas y ver una tarde de cine continuado tirada en un sill&oacute;n. Un domingo cada tanto, cada mucho, la prend&iacute;an a la hora de la tertulia. Pero depend&iacute;a de la programaci&oacute;n. Era imposible controlar lo que pod&iacute;an escuchar o ver. El proyector, en cambio, ten&iacute;a menos riesgos:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cantando bajo la lluvia, Un gato en el tejado, Expreso de oriente, Sandokan, El tigre de Malasia, La novicia rebelde&hellip; Esas eran las que nos pasaban. Y cuando hab&iacute;a un beso o algo as&iacute; medio rom&aacute;ntico, enseguida tapaban el proyector con un diario o algo hasta que pasara la escena.
    </p><p class="article-text">
        Felices, todas sentadas en silencio frente a la pared, miraban fascinadas y se re&iacute;an o lloraban. Quiz&aacute; alguna aprovechara ese momento para llorar por su familia, por un novio que hab&iacute;a dejado, porque s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente todo volv&iacute;a a empezar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Opus Dei era omnipresente, pero no sab&iacute;an mucho hasta que les tocaba. Pod&iacute;a ser en cualquier momento, una tarde de lluvia o&nbsp; una ma&ntilde;ana de sol, antes o despu&eacute;s de la misa, en medio de alguna tarea, al terminar la tertulia o en el paseo dominical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una numeraria, con la que m&aacute;s trato ten&iacute;an, se acercaba a hablarles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;C&oacute;mo se siente ser mejor cada d&iacute;a? Dios la mira y est&aacute; feliz con su servicio.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de algunas charlas, les recomendaba confesarse.
    </p><p class="article-text">
        El padre no dudaba:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Usted tiene vocaci&oacute;n. Qu&eacute; feliz debe ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute;a entonces la numeraria:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Usted puede santificarse a trav&eacute;s del trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y el cura:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Dios la ha elegido para concederle su gracia.
    </p><p class="article-text">
        Y la numeraria y el cura:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sus padres tendr&aacute;n el cielo gracias a usted.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Servir es la tarea m&aacute;s digna que una mujer puede hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Salvarse sirviendo a Dios, qu&eacute; privilegio.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No ha nacido hombre para una numeraria auxiliar.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No tendr&aacute; felicidad si rechaza el designio divino.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si tiene hijos nacer&aacute;n enfermos porque est&aacute; desafiando la decisi&oacute;n de Dios.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si no es la Obra, ser&aacute; el infierno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alumnas y profesoras del Instituto de Capacitación Integral en Estudios Domésticos                            </span>
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        &mdash;Yo jam&aacute;s vi mi vocaci&oacute;n, pero si Dios la ve&iacute;a c&oacute;mo iba a decir que no &mdash;, dice Claudia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue en el a&ntilde;o de las pr&aacute;cticas, cuando termin&oacute; los tres a&ntilde;os de escuela, que ella &ldquo;pit&oacute;&rdquo; como numeraria auxiliar. As&iacute; le dec&iacute;a Escriv&aacute; de Balaguer a &ldquo;hacerse de la Obra&rdquo;: pitar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que a m&iacute; me dejaron tranquila mientras estaba en la escuela porque mis padres ven&iacute;an a verme una vez al mes. Sab&iacute;an que yo pod&iacute;a decirles que no estaba bien y me perd&iacute;an&hellip; Porque ellos te miden y te eligen. No invitan a todas las chicas a ser de la Obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez que pit&oacute;, la separaron del resto de las chicas que no eran del Opus Dei para empezar a cumplir con las reglas del Plan de Vida: adem&aacute;s del trabajo, ser numeraria auxiliar conlleva una rutina de rezos, meditaciones, charlas con la directora espiritual, confesi&oacute;n con el cura, formaci&oacute;n te&oacute;rica intensa de dos a&ntilde;os y las mortificaciones f&iacute;sicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Son tantas cosas que cuando te dan el cilicio (una liga de alambre con puntas)&nbsp; y la disciplina (un l&aacute;tigo de soga con varias puntas y encerado) vos s&oacute;lo pens&aacute;s en que ten&eacute;s algo m&aacute;s para hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claudia pit&oacute; en 1984. Ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. Para la ley argentina vigente era menor. Para el Opus Dei, ya era grande.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal era que todos los miembros pitaran a los 14 a&ntilde;os y medio o 15. La cuenta era as&iacute;: ten&iacute;an que pasar seis a&ntilde;os desde la &ldquo;admisi&oacute;n&rdquo; hasta la incorporaci&oacute;n de por vida al Opus Dei. Para eso, ten&iacute;an que ser mayores. En ese tiempo, los formaban y los evaluaban: convicci&oacute;n, disciplina, carisma y salud. Entonces s&iacute;, estaban listos. Con los 21 a&ntilde;os llegaba la &ldquo;fidelidad&rdquo;: un anillo como s&iacute;mbolo de la alianza con Dios y un testamento de pu&ntilde;o y letra en favor de la nueva familia. A Claudia le toc&oacute; firmar en favor de una asociaci&oacute;n civil, la AFC, que era la que llevaba la administraci&oacute;n de la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1980 y 2002, trabaj&oacute; en una docena de instituciones del Opus Dei en la Argentina: residencias universitarias, casas de varones, casas de mujeres, casas de retiros, clubes para ni&ntilde;os, la sede central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que se escap&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encontr&oacute; el momento y sali&oacute;. Se llev&oacute; las pocas cosas que ten&iacute;a. No escribi&oacute; la carta obligatoria al Padre, la m&aacute;xima autoridad en Roma, para pedirle permiso. Nadie puede irse sin la carta de dispensa. Claudia se fue. El Opus Dei llam&oacute; a sus padres, los fue a ver, la busc&oacute; en la casa de otras numerarias auxiliares que se hab&iacute;an escapado antes que ella. Imposible, si las chicas que se iban eran como fantasmas. Desaparec&iacute;an como ella, de un d&iacute;a para el otro, y adentro dec&iacute;an que, pobres, se hab&iacute;an vuelto locas o se hab&iacute;an ido detr&aacute;s de cualquier tipo. A veces las hac&iacute;an rezar por sus almas pobres. Eso dijeron de ella tambi&eacute;n, mientras la buscaban en Villa Ramallo, en Buenos Aires y en Rosario.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En Córdoba durante un &quot;curso anual&quot;, que eran como las vacaciones, no dejaban de rezar ni trabajar para atender a varones y mujeres numerarios"
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            <span class="title">
                En Córdoba durante un &quot;curso anual&quot;, que eran como las vacaciones, no dejaban de rezar ni trabajar para atender a varones y mujeres numerarios                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En una de las casas en las que la buscaron fue la de Luc&iacute;a Gim&eacute;nez, una numeraria auxiliar que se hab&iacute;a escapado antes. Luc&iacute;a era de un pueblo rural de Paraguay, Loreto. La hab&iacute;an llevado a Asunci&oacute;n a los 14 a&ntilde;os y a los 15, en 1982, a Buenos Aires en un avi&oacute;n de la embajada argentina. No hubo escuela para ella: fue directamente a trabajar. Luc&iacute;a nunca supo d&oacute;nde estaba Claudia hasta que muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2014, viaj&oacute; a Villa Ramallo con su familia y la record&oacute;. Busc&oacute; el apellido por la gu&iacute;a telef&oacute;nica y llam&oacute;. La atendieron los padres, le contaron que viv&iacute;a en Rosario y le dieron su direcci&oacute;n. Luc&iacute;a la fue a ver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2017 el Ministerio de Educaci&oacute;n de la provincia de Buenos Aires cerr&oacute; el Instituto de Capacitaci&oacute;n para Empresas de Servicios (ICES). Le hab&iacute;an cambiado el nombre y la figura cuando tuvieron que adaptar el programa de estudios a las nuevas leyes de educaci&oacute;n del pa&iacute;s, en 1993. No hab&iacute;a argumentos para justificar que chicas de 13 a&ntilde;os tuvieran que irse tan lejos de sus familias para tener acceso a la educaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“El fundador del Opus Dei deseaba una mejora de las condiciones socio-laborales en que se desarrollaban las tareas domésticas, y vislumbraba la proyección social que se derivaría de la dignificación de esta tarea&quot;
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana María Sanguinetti</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2021, Luc&iacute;a, Claudia y otras 41 mujeres denunciaron al Opus Dei ante el Tribunal para la Doctrina de la Fe del Vaticano por trata de personas, reducci&oacute;n a la servidumbre y manipulaci&oacute;n psicol&oacute;gica. Hasta hoy no han tenido respuesta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.revistaanfibia.com/la-escuela-de-mucamas-del-opus-dei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em><strong>Este texto se trabaj&oacute; en el Laboratorio de No Ficci&oacute;n Creativa llevado adelante por Revista Anfibia, </strong></em></a><em><strong>el Doctorado de Escritura en Espa&ntilde;ol de la Universidad de Houston y la Maestr&iacute;a en Periodismo Narrativo de Unsam entre septiembre de 2022 y mayo de 2023.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/40-anos-explotando-ninas-nombre-dios-silencio-secretismo-escuela-sirvientas-opus-dei_1_10330037.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jun 2023 20:59:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 40 años explotando a niñas en nombre de Dios: el silencio y secretismo de la escuela de sirvientas del Opus Dei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opus Dei,Vaticano,Violencia de género,Argentina,Política internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco Ferro, víctima de pederastia del Opus Dei: "Desde hace 34 años encubren mi abuso sexual”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/francisco-ferro-victima-pederastia-opus-dei-34-anos-encubren-abuso-sexual_1_10096420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7abec8c-98c1-414b-83f9-b1087072bfe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco Ferro, víctima de pederastia del Opus Dei: &quot;Desde hace 34 años encubren mi abuso sexual”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El publicista, de 45 años, sufrió abusos cuando tenía 11 de un numerario y hace en elDiario.es la primera denuncia de este tipo contra la Obra en Argentina, tras peregrinar durante años por reuniones en las que le reconocieron los hechos pero siempre con la misma respuesta: “Nunca lo vamos a hacer público”</p><p class="subtitle">42 mujeres denuncian al Opus Dei ante el Vaticano por abuso de poder y explotación
</p></div><p class="article-text">
        Francisco Ferro abre una carpeta de cuero negra repleta de papeles. Saca un folleto del Club Cald&eacute;n, que conserva desde la infancia. Ten&iacute;a 11 a&ntilde;os ese invierno de 1989, cuando fue al campamento y un numerario del Opus Dei lo hizo dormir en su cama y abus&oacute; de &eacute;l. Muestra tambi&eacute;n la denuncia que present&oacute; el 26 de octubre de 2020 siguiendo el protocolo publicado por la Prelatura en Argentina y la respuesta: un &ldquo;decreto&rdquo; que dice que &ldquo;la Obra no puede abrir una investigaci&oacute;n&rdquo; sobre esos hechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me despert&eacute; cuando sent&iacute; que me manoseaba los genitales. Me levant&eacute;, sal&iacute; en silencio de la habitaci&oacute;n y me sent&eacute; en el pasillo. &Eacute;l se qued&oacute; en la cama. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pas&oacute; hasta que me encontr&oacute; otro numerario, adulto. Me pregunt&oacute; qu&eacute; hac&iacute;a ah&iacute; y contest&eacute;: &lsquo;N. se siente mal&rsquo;&rdquo;, dice el publicista, que hoy tiene 45 a&ntilde;os y cuenta por primera vez su historia a elDiario.es. Es el primer abuso de menores contra el Opus Dei que se denuncia p&uacute;blicamente en Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que sigui&oacute; vuelve como una pesadilla a su memoria: &ldquo;Me llevaron a dormir a otra habitaci&oacute;n. Al d&iacute;a siguiente, el director del campamento me pregunt&oacute; por qu&eacute; hab&iacute;a mentido, porque N. hab&iacute;a dicho que se sent&iacute;a bien. Me qued&eacute; en silencio mientras me repet&iacute;a la pregunta, hasta que me dijo violentamente: &lsquo;Sos un mentiroso&rsquo;. Y se fue&rdquo;, agrega el hombre. &ldquo;Nadie les cont&oacute; a mis pap&aacute;s lo que hab&iacute;a pasado aunque yo ten&iacute;a s&oacute;lo 11 a&ntilde;os&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n a los 17 a&ntilde;os, llorando, Ferro pudo cont&aacute;rselo a su familia. &ldquo;Cuando mi madre, que es supernumeraria desde hace 38 a&ntilde;os, fue a hablar con su director espiritual, la respuesta fue: &lsquo;Hubo otro caso al a&ntilde;o siguiente del de Francisco. N.F reconoci&oacute; el abuso y tomamos las medidas correspondientes&rsquo;. Cuando el abusador confes&oacute; tampoco hablaron con mis padres&rdquo;, dice el denunciante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante la consulta de elDiario.es sobre el caso, la Prelatura del Opus Dei en la Argentina emiti&oacute; <a href="https://opusdei.org/es-ar/article/comunicado-sobre-un-caso-de-1989-denunciado-al-coordinador-de-proteccion-de-menores-en-el-2020/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un comunicado</a> el 4 de abril en el que validan la denuncia de Ferro pero no responden a las preguntas sobre por qu&eacute; no investigaron este caso ni de qu&eacute; manera gestionaban y gestionan los casos de pederastia. &ldquo;Lamentamos profundamente que en el marco de una actividad pensada para el crecimiento personal se hayan producido actos tan contrarios a la dignidad humana, que causan un gran sufrimiento&rdquo;, replica las palabras del decreto que recibi&oacute; el denunciante en 2020 y agrega: &ldquo;Hemos ofrecido y seguimos ofreciendo nuestra ayuda a la persona afectada y su familia, aunque no hayamos sabido hacerlo con toda la sensibilidad que esperaban de nosotros&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Material gráfico de las actividades del Opus Dei en las que participaba la víctima.                            </span>
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        Lo m&aacute;s doloroso de todo el proceso, dice Ferro hoy, &ldquo;es el silencio de todos los adultos que estuvieron en ese campamento y de las personas que estuvieron involucradas&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;que hoy todav&iacute;a se elija ocultar y encubrir&rdquo;: &ldquo;Y lo seguir&aacute;n haciendo mientras quienes tienen poder dentro sigan creyendo que es m&aacute;s importante cuidar a la instituci&oacute;n antes que a las personas. El Opus Dei necesita depurarse y que quienes honestamente creen en la Obra trabajen para que el Protocolo de Investigaci&oacute;n de abusos a menores se cumpla&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Un largo camino hasta la denuncia</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la charla de su madre con el sacerdote, los padres creyeron que no hab&iacute;a nada m&aacute;s para hacer. S&iacute; entendieron que la adolescencia dif&iacute;cil de Francisco ten&iacute;a un origen: &ldquo;Les dimos un hijo y nos devolvieron otro&rdquo;, dicen en referencia al campamento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo bloque&eacute; mi abuso&rdquo;, cuenta Ferro. Empez&oacute; a estudiar y a trabajar en cine, primero, y despu&eacute;s en publicidad, donde hizo una carrera como creativo. Fueron dos d&eacute;cadas en las que iba a psic&oacute;logos, psiquiatras y hasta neur&oacute;logos buscando respuestas a sus constantes crisis. &ldquo;Estoy medicado desde los 20 a&ntilde;os. Pas&eacute; por diferentes diagn&oacute;sticos: depresi&oacute;n, ansiedad y bipolaridad, pero nunca record&eacute; mi abuso&rdquo;, dice Ferro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;mite lleg&oacute; cuando estaba viviendo en M&eacute;xico. &ldquo;No pude m&aacute;s. Volv&iacute; a Argentina para recuperarme y empezar de nuevo. Reci&eacute;n a los 42, en terapia, apareci&oacute; el tema del abuso&rdquo;. Poco despu&eacute;s, a partir de una orden del papa Francisco, el Opus Dei public&oacute; su protocolo para denunciar. Su madre le avis&oacute; que lo hab&iacute;an publicado en la p&aacute;gina de la Obra.
    </p><p class="article-text">
        Ferro llam&oacute; al tel&eacute;fono que se indicaba y lo atendi&oacute; el &ldquo;coordinador de protecci&oacute;n de menores&rdquo;, el abogado Jorge Vergara, que le pidi&oacute; que mandara su denuncia por mail. Seg&uacute;n establece el protocolo, a partir de ah&iacute; &ldquo;levanta un acta y la pone en conocimiento del vicario regional, quien, si procede, decreta el inicio de la investigaci&oacute;n previa al proceso can&oacute;nico. Para tomar esta decisi&oacute;n, el vicario cuenta con la asesor&iacute;a de un comit&eacute; compuesto por profesionales del &aacute;rea del derecho y la salud&rdquo;.
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                Francisco Ferro, con 11 años.                            </span>
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        La respuesta tard&oacute; 37 d&iacute;as. El abogado lo llam&oacute; para notificarle que su denuncia no iba a investigarse y que le enviaba por mail el decreto del vicario regional, V&iacute;ctor Urrestarazu, que fue reemplazado en 2021 tras el esc&aacute;ndalo por la denuncia de abuso y explotaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/denuncia-vaticano-42-mujeres-acusan-opus-dei-abuso-explotacion_1_8373641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">43 mujeres que fueron numerarias auxiliares del Opus Dei en Argentina</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ferro saca de la carpeta el &ldquo;decreto&rdquo; del vicario regional del Opus Dei en 2020 y lo lee: &ldquo;La Obra no puede abrir una investigaci&oacute;n porque los hechos, supuestamente ocurridos hace 30 a&ntilde;os, tuvieron lugar durante un campamento y la Prelatura como tal no organiza ese tipo de actividades&rdquo;, dice el documento, firmado y sellado con fecha 2 de septiembre de 2020. Y agrega: &ldquo;se enviar&aacute; la informaci&oacute;n a la Asociaci&oacute;n para el Fomento de la Cultura, entidad civil responsable de las actividades del Club Cald&eacute;n, para que tome las medidas oportunas&rdquo;. Lo lee con la misma impotencia que cuando lo recibi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n para el Fomento de la Cultura (AFC) fue la primera asociaci&oacute;n civil que la Prelatura del Opus Dei cre&oacute; en Argentina y la que a&uacute;n conduce y administra m&aacute;s de medio centenar de &ldquo;iniciativas apost&oacute;licas&rdquo; de la instituci&oacute;n en el pa&iacute;s, como clubes, residencias, centros culturales y casas de retiro. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/diputados-gobierno-argentina-piden-informacion-ministerio-exteriores-denuncia-explotacion-mujeres-opus-dei_1_9603013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Es tambi&eacute;n la que est&aacute; se&ntilde;alada por la denuncia de las 43 mujeres</a>.
    </p><p class="article-text">
        El Club Cald&eacute;n, ubicado en el barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires, es una de las casas donde viven sacerdotes y numerarios, que son miembros c&eacute;libes del Opus Dei, donde a&uacute;n hoy se organizan actividades recreativas y de formaci&oacute;n cristiana para menores. &ldquo;Ten&iacute;amos todos los d&iacute;as misa y orientaci&oacute;n espiritual dada por los numerarios&rdquo;, recuerda Ferro, que iba a ese club con sus compa&ntilde;eros del Colegio Los Molinos, tambi&eacute;n del Opus Dei, situado en la localidad de Munro.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un derrotero de casi tres a&ntilde;os sin respuesta</h3><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s del decreto, los padres de Francisco enviaron una carta a Roma, dirigida a monse&ntilde;or Fernando Oc&aacute;riz, la m&aacute;xima autoridad del Opus Dei en el mundo. Era una carta certificada, porque quer&iacute;an que la recibiera en su escritorio y nadie m&aacute;s la leyera antes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Francisco insist&iacute;a en Buenos Aires para que alguien le explicara por qu&eacute; su abuso no se pod&iacute;a investigar. Para el Opus Dei el caso no era un problema grave: el abogado Vergara lleg&oacute; a usar con la madre de Ferro el argumento de que &ldquo;s&oacute;lo hab&iacute;a seis denuncias&rdquo;. &ldquo;Mam&aacute; qued&oacute; horrorizada&rdquo;, recuerda.
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                    alt="Detalle del documento en el que reconocen que el abusador cometió más agresiones después de la de Francisco."
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                Detalle del documento en el que reconocen que el abusador cometió más agresiones después de la de Francisco.                            </span>
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        Vergara invit&oacute; a Francisco a una reuni&oacute;n en la Prelatura con dos autoridades del Opus Dei. &ldquo;Cuando le dije que quer&iacute;a ir con una amiga, que era la &uacute;nica a la que le hab&iacute;a contado mi abuso, Vergara me llam&oacute; por tel&eacute;fono y me grit&oacute;: &lsquo;&iquest;Vas a venir con una periodista? Entonces hacemos una declaraci&oacute;n de prensa&rsquo;. Cort&eacute; y lo bloque&eacute; de mi tel&eacute;fono&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unas semanas despu&eacute;s, el 26 de febrero de 2021, la madre de Ferro recibi&oacute; en su casa la visita del vicario espiritual del Opus Dei, Santiago Caucino. Les llev&oacute; una hoja sin membrete, escrita a m&aacute;quina, que dec&iacute;a: &ldquo;Resumen de lo que se ha podido reconstruir&rdquo;. Ah&iacute; contaba que N.F. hab&iacute;a admitido el abuso de otro chico en 1990 y que entonces se inici&oacute; el proceso debido, se vot&oacute; la dimisi&oacute;n y se lo dispens&oacute; de las obligaciones como numerario entre el 12 y el 18 de octubre de ese a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la semana fueron convocados por el vicario regional en la sede principal de la Obra. Fue solo el padre. Hac&iacute;a tiempo que Francisco estaba mal y su madre se qued&oacute; con &eacute;l. &ldquo;Reconocieron que mi denuncia era cierta y mi pap&aacute;, en mi nombre, les pidi&oacute; que se hicieran responsables p&uacute;blicamente. Urrestarazu se lo explic&oacute; con un pasaje de la Biblia: &lsquo;Eso ser&iacute;a poner la cabeza en una bandeja de plata como hicieron con San Juan el Bautista&rsquo;. Cuando pap&aacute; volvi&oacute; a casa esa noche pens&eacute; que ojal&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a me animara a hablar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El Opus no tiene bienes ni organiza actividades&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s les llamaron desde la Asociaci&oacute;n para el Fomento de la Cultura. Lo recibieron el abogado Jorge Albertsen, exdecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral, que pertenece a otra asociaci&oacute;n civil del Opus Dei, y otro supernumerario, el ingeniero Jorge &Aacute;lvarez, que se presentaron como miembros de la comisi&oacute;n directiva de la AFC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Albertsen le explic&oacute; que la AFC es la figura legal de la Obra. Es decir, la due&ntilde;a de todos sus bienes, la responsable de todas sus actividades y del manejo econ&oacute;mico del Opus Dei. La parte &ldquo;m&aacute;s bien formal&rdquo; pero &ldquo;indivisible&rdquo; de la Prelatura, la parte &ldquo;puramente espiritual o sobrenatural&rdquo;. Ferro vuelve sobre aquella reuni&oacute;n: &ldquo;Las asociaciones civiles existen para que el Opus Dei cumpla con su compromiso de no tener bienes, pero si las utilizan para hacerlas responsables de abusos sexuales a menores, no me imagino un v&iacute;nculo m&aacute;s falto de moral. Adem&aacute;s, buscan tanto ocultar este v&iacute;nculo, que podr&iacute;an utilizarlas con total libertad fuera de cualquier mandato de la Iglesia Cat&oacute;lica&rdquo;.
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                    alt="Francisco repasa el contenido de la carpeta en la que guarda todos los documentos sobre su caso."
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                Francisco repasa el contenido de la carpeta en la que guarda todos los documentos sobre su caso.                            </span>
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        Francisco se aferr&oacute; a su carpeta negra. &ldquo;Les dije que buscaba que el protocolo se cumpliera, que quer&iacute;a una respuesta del Opus&rdquo;, recuerda. Le dijo que &ldquo;no hab&iacute;a ninguna duda de que el abuso hab&iacute;a ocurrido&rdquo;, que era posible pensar que &ldquo;la Obra quer&iacute;a lavarse las manos&rdquo; pero que en realidad estaban ah&iacute; para hablar de &ldquo;la parte humana y c&oacute;mo repararla&rdquo;. Mientras lo cuenta, saca de la carpeta negra la &ldquo;minuta&rdquo; de la reuni&oacute;n que le mandaron, donde pusieron por escrito la explicaci&oacute;n que le hab&iacute;an dado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El argumento, que se repiti&oacute; en otra reuni&oacute;n, era que el Opus Dei &ldquo;no tiene bienes ni ninguna actividad que no sea puramente doctrinal&rdquo;, que eso corre por cuenta de las asociaciones civiles aunque &ldquo;a lo mejor s&iacute; participan los mismos miembros del Opus Dei&rdquo;. &ldquo;Pero yo recib&iacute;a formaci&oacute;n doctrinal en el campamento y en el club&rdquo;, replic&oacute; Ferro.
    </p><p class="article-text">
        Le contaron que el Opus Dei les hab&iacute;a dicho &ldquo;pas&oacute; esto, h&aacute;ganse cargo&rdquo;. Y que ni siquiera conoc&iacute;an al abogado Vergara. &ldquo;Lo &uacute;nico que hac&iacute;an era repetir que me quer&iacute;an reparar. Hasta me dijeron que si yo no sab&iacute;a c&oacute;mo, pod&iacute;an preguntarle a mis padres e incluso a mis amigos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de irse, Francisco se asegur&oacute; de hacer dos preguntas: &ldquo;Si ustedes, la AFC, saben de un abuso sexual a un menor de edad, &iquest;tienen la obligaci&oacute;n de informarlo al Papa?&rdquo;. Le dijeron que no. La otra fue: &ldquo;Si el Opus Dei sabe de un abuso sexual a un menor de edad, &iquest;tiene la obligaci&oacute;n de informarlo al Papa?&rdquo;. Le dijeron que s&iacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Una frase muy poco feliz&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Ferro insisti&oacute; con el Opus: quer&iacute;a que la Prelatura se hiciera responsable de su abuso. Caucino insisti&oacute; en separar al Opus Dei de cualquier responsabilidad &ndash;&ldquo;Siempre me respondi&oacute; que no lo iban a hacer&rdquo;&ndash; pero le propuso hablar con una integrante del &ldquo;Comit&eacute; Asesor del Vicario Regional en lo referente a casos de menores&rdquo;, Cristina M&eacute;ndez Elizalde. Albertsen, de la AFC, le insisti&oacute;: &ldquo;Estaban todos en comunicaci&oacute;n constante sobre m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;ndez Elizalde se present&oacute; como supernumeraria y ex vicerrectora de la Universidad Austral. &ldquo;Me dijo que en el decreto del vicario sobre mi caso &lsquo;hay una frase que es muy poco feliz&rsquo;&rdquo;, y que tal como est&aacute; escrito &ldquo;queda desacreditado en s&iacute; mismo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Decreto por el que se descarta investigar el abuso hacia Francisco. "
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                Decreto por el que se descarta investigar el abuso hacia Francisco.                             </span>
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        Despu&eacute;s, trat&oacute; de explicarle que su abuso &ldquo;no se pod&iacute;a investigar seg&uacute;n el protocolo&rdquo; porque hab&iacute;a pasado mucho tiempo y ya se hab&iacute;a separado a esa persona en aquel momento por el otro abuso. &ldquo;Me ofreci&oacute; pagar mi atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y me pregunt&oacute; varias veces c&oacute;mo pod&iacute;an ayudarme. Pero lo m&aacute;s importante fue que me dijo que la Prelatura s&iacute; organiza &lsquo;algunos&rsquo; campamentos, es decir que el decreto por el que se excusan de hacerse responsables de mi abuso es simplemente mentira&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2021 cambi&oacute; el vicario regional y lo fui a ver a la sede de la Prelatura&rdquo;, explica Ferro, pero tampoco pas&oacute; nada. &ldquo;Y ya iniciado este a&ntilde;o decid&iacute; que la manera de proseguir era haciendo todo p&uacute;blico yo&rdquo;. Aunque el Opus Dei hab&iacute;a reconocido su abuso en privado, no hab&iacute;a esperanza de que fueran a hacerse p&uacute;blicamente responsables. &ldquo;Lo hacen por cobardes. Y quiz&aacute;s por la soberbia de mostrarse perfectos en un mundo que no lo es. Si no, &iquest;por qu&eacute; tanto empe&ntilde;o por buscar la manera de ocultarlo?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a le sorprende el empe&ntilde;o de cada persona con la que habl&oacute; &ndash;&ldquo;sin importar si era un religioso o una autoridad de la Universidad Austral&rdquo;&ndash; en que los abusos a menores no se hicieran p&uacute;blicos &ldquo;y que, en caso de que sucediera, que no fuera responsabilidad del Opus Dei&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ferro acomoda los papeles en la carpeta negra, la cierra, y dice que espera que a partir de su denuncia &ldquo;m&aacute;s v&iacute;ctimas puedan hablar sin importar d&oacute;nde hayan sufrido esto&rdquo;. &ldquo;Que sepan que no est&aacute;n solas, que son supervivientes que merecen justicia. Y que lo puedan hacer sabiendo que van a contar con una sociedad y un Estado que las proteja&rdquo;. Para eso, cree que los abusos sexuales a menores deber&iacute;an ser declarados delitos de lesa humanidad y que quienes los encubren tambi&eacute;n puedan ser juzgados: &ldquo;Porque, quienes hablamos, lo hacemos muchas veces d&eacute;cadas despu&eacute;s. Y no puede ser que el delito del que fuimos v&iacute;ctimas prescriba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes m&aacute;s datos sobre este asunto o conoces casos similares, puedes escribirnos a pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Bistagnino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/francisco-ferro-victima-pederastia-opus-dei-34-anos-encubren-abuso-sexual_1_10096420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Apr 2023 20:09:17 +0000]]></pubDate>
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