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    <title><![CDATA[elDiario.es - Félix Pantoja García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/felix-pantoja/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Félix Pantoja García]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Comentarios con motivo del indulto al ex fiscal general del Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/comentarios-motivo-indulto-ex-fiscal-general_129_12950332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e05b920-3351-44e1-ab4e-e523a33769ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comentarios con motivo del indulto al ex fiscal general del Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es justo, equitativo y de interés público que el Gobierno de España indulte a Álvaro García Ortiz totalmente de la pena y accesorias impuestas</p><p class="subtitle">Más de 150 juristas y catedráticos respaldan al ex fiscal general tras su condena: “Es una decisión política”</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as publican los medios de comunicaci&oacute;n que el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes comienza a tramitar el expediente de indulto del Ex Fiscal General del Estado condenado por el Tribunal Supremo en sentencia 1000/2025 de fecha 9 de diciembre de 2025 como autor de un delito de revelaci&oacute;n de datos reservados, art. 417.1 del C&oacute;digo Penal a la pena de multa de 12 meses con una cuota diaria de 20 euros e inhabilitaci&oacute;n especial para el cargo de Fiscal General del Estado por tiempo de 2 a&ntilde;os. Adem&aacute;s, inclu&iacute;a el pago de las costas y las indemnizaciones que se entend&iacute;an que correspond&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La solicitud de indulto realizada por dos ciudadanos, encuentra su amparo en lo que autorizan los art&iacute;culos 62 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, 130.4 del c&oacute;digo penal y el art&iacute;culo 19 de la ley 18/6/1870 reguladora para el ejercicio de la gracia de indulto, y corresponde al Gobierno, el ejercicio del derecho de Gracia del ya mencionado art&iacute;culo 62 de la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y el indulto solicitado se basa, a juicio de los solicitantes, en evidentes razones de justicia, equidad y utilidad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde se puede analizar o razonar sobre los motivos que aconsejan su concesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la solicitud del indulto y la eventual aceptaci&oacute;n del mismo por parte de la persona condenada, no supone aceptar su responsabilidad en los hechos. La sentencia ha establecido unos hechos y unas consecuencias jur&iacute;dicas de los mismos. Esto es as&iacute; conforme a las normas de procedimiento y a las reglas del Estado de derecho. Pero la discrepancia con la sentencia, que no implica su no acatamiento, es, a su vez, un derecho de cualquier ciudadano, y especialmente del propio condenado. De modo que el aceptar el indulto no priva de que pueda ejercer su derecho a recibir amparo constitucional por entender que se han vulnerado, precisamente, sus derechos constitucionales en la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, los solicitantes entienden que es de justicia su concesi&oacute;n. La sentencia ha generado una amplia controversia jur&iacute;dica, leg&iacute;tima en el Estado de derecho, que se pone de manifiesto por el voto particular que dos magistradas integrantes del Tribunal, y por el debate jur&iacute;dico suscitado con respecto a haberse podido conculcar gravemente el principio constitucional de la presunci&oacute;n de inocencia y el principio general del derecho &ldquo;in dubio pro reo&rdquo;. Estas importantes dudas, o ausencia de certezas en un proceso penal, hacen necesario que en inter&eacute;s de la justicia se d&eacute; la respuesta que el derecho de gracia constitucionalmente reconocido, puede ofrecer.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, hay razones de equidad. La equidad significa dar a cada uno lo que merece atendiendo a las circunstancias que concurren en la persona a quien se ha de aplicar. Esto que puede decirse de &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz como merecedor de que se aplique el principio de equidad, justificante de la gracia de indulto, lo manifiesta la propia sentencia condenatoria, cuando en el Fundamento Jur&iacute;dico Sexto al individualizar la Pena y refiri&eacute;ndose al fiscal acusado, expresa que &eacute;ste posee <em>una trayectoria en una carrera estrechamente ligada con la Administraci&oacute;n de Justicia, cuya brillantez y dedicaci&oacute;n no nos pasa desapercibida y no podemos dejar de tomar en consideraci&oacute;n. </em>Basta con atender a la propia valoraci&oacute;n del Tribunal sentenciador para que sea adecuada la consideraci&oacute;n de que la raz&oacute;n equitativa para aplicar la gracia de indulto est&aacute; plenamente justificada.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, existen razones de utilidad p&uacute;blica. El Ministerio Fiscal es una Instituci&oacute;n Constitucional con el mandato de defender legalidad, los derechos de los ciudadanos y el inter&eacute;s p&uacute;blico, as&iacute; como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante estos la satisfacci&oacute;n del inter&eacute;s social. Es, por lo tanto, sujeto de un inter&eacute;s p&uacute;blico y lo es, tambi&eacute;n atendiendo a lo que dice la Sentencia, en el mismo Fundamento Jur&iacute;dico citado, cuando afirma que el entonces Fiscal General, actu&oacute; <em>con el deseo prevalente, de salir en defensa del prestigio de la instituci&oacute;n que representaba</em>, aunque, y esto lo dice tambi&eacute;n la sentencia, ello no<em> anula su antijuricidad, </em>porque, de lo contrario no podr&iacute;a condenar, aunque es evidente la duda que late en todo el razonamiento.<em> </em>Por lo tanto, es de utilidad p&uacute;blica reconocer el conflicto ante el que la Instituci&oacute;n del Ministerio Fiscal pudo encontrarse ante noticias falsas, y el deseo del Fiscal General de defender la Instituci&oacute;n, lo que hizo hasta el final con alto coste personal, familiar y profesional, en una actuaci&oacute;n que el Tribunal considera antijur&iacute;dica y que nuevamente siembra de dudas y abunda la discrepancia con su definitiva resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La otra consideraci&oacute;n a tener en cuenta se refiere a que la concesi&oacute;n de la gracia de indulto no perjudica a terceros, lo que queda suficientemente acreditado por su naturaleza de justa, equitativa y de inter&eacute;s p&uacute;blico. Pretender que causa da&ntilde;o a terceros como obst&aacute;culo para su concesi&oacute;n, ser&iacute;a admitir el ensa&ntilde;amiento particular, y la bajeza moral de quien lo sostenga, y aunque estos conceptos puedan esgrimirse no deben ni pueden ser aceptables en una sociedad espa&ntilde;ola democr&aacute;tica y acorde con los valores constitucionales que la informan desde su pre&aacute;mbulo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, es justo, equitativo y de inter&eacute;s p&uacute;blico que el Gobierno de Espa&ntilde;a indulte al Sr. D. &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz totalmente, de la pena y accesorias impuestas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/comentarios-motivo-indulto-ex-fiscal-general_129_12950332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comentarios con motivo del indulto al ex fiscal general del Estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiscalía General del Estado,Álvaro García Ortiz,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dignidad y el valor de un funcionario público comprometido con la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dignidad-funcionario-publico-comprometido-democracia_129_12836320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1b28a7b-1434-4f15-b7e2-5b7d94f4fec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dignidad y el valor de un funcionario público comprometido con la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Álvaro García Ortiz ha sido víctima de una injusticia que ha desembocado en una sentencia injusta porque ha defendido con dignidad una Institución constitucional de la democracia </p><p class="subtitle">Condena sin pruebas, punto para el 'lawfare'</p></div><p class="article-text">
        Por fin la Sala II del Tribunal Supremo justific&oacute; la condena del Fiscal General del Estado, mediante una sentencia que es objeto de todo tipo de comentarios y que se sit&uacute;a en el centro de lo que se est&aacute; convirtiendo la sociedad espa&ntilde;ola: en dos polos al parecer irreconciliables desde que algunos se negaron a reconocer la legitimidad de un gobierno nacido de las urnas y est&aacute;n llevando a una imparable degradaci&oacute;n de las Instituciones democr&aacute;ticas. Ahora es el turno de la justicia, a la que se suma la Sala Segunda con la instrucci&oacute;n de un proceso incomprensible contra el ya exfiscal general y con una sentencia decepcionante y alarmante para quienes durante muchos a&ntilde;os desempe&ntilde;amos la funci&oacute;n p&uacute;blica en el Ministerio Fiscal.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia es, y ser&aacute;, objeto de multitud de comentarios, algunos aplaudiendo la seriedad de su formulaci&oacute;n y la valoraci&oacute;n de los indicios, y otros, todo lo contrario. Propio de los diferentes modos de vivir la realidad social en que se encuentra la sociedad espa&ntilde;ola. A nuestro juicio, desde la atalaya de la jubilaci&oacute;n y los a&ntilde;os de servicio p&uacute;blico y ejercicio del derecho, la sentencia es decepcionante y, tambi&eacute;n, alarmante. La falta de prueba de la filtraci&oacute;n &ndash;&uacute;nicamente apoyada en conjeturas particulares en contra del reo y con desprecio de pruebas concluyentes en sentido contrario aportadas por los periodistas a los que se dice creer para no hacerlo&ndash; y la consideraci&oacute;n de una divulgaci&oacute;n punible en la nota de prensa que asumi&oacute; el propio fiscal  general para desmentir una informaci&oacute;n mentirosa que insultaba al Ministerio Fiscal y que ya divulgaba lo que ahora es prueba de cargo, todo esto hace de la sentencia un modelo contrapuesto a los principios elementales del derecho penal, como ponen de manifiesto las magistradas discrepantes en su contundente voto particular. En definitiva, una desgracia de sentencia que supone una desgracia para el Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la Sala Segunda es objeto de an&aacute;lisis y lo seguir&aacute; siendo por mucho tiempo. Pero hay una cuesti&oacute;n tan importante como todo esto, si no m&aacute;s, y es la situaci&oacute;n injusta en que esta desgraciada sentencia coloca a la Instituci&oacute;n del Ministerio Fiscal y particularmente a &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz. El factor humano siempre presente en todas las circunstancias sociales.
    </p><p class="article-text">
        Porque &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz ha sido v&iacute;ctima de una injusticia que ha desembocado en una sentencia injusta, y lo ha sido por una cuesti&oacute;n fundamental: porque ha defendido con dignidad una Instituci&oacute;n constitucional de la democracia como es el Ministerio Fiscal. La ha defendido no solo con la publicaci&oacute;n de la nota que un instructor y un Tribunal, humana y jur&iacute;dicamente insensibles, consideran punible, sino con su  permanencia en el cargo a trav&eacute;s de la incomprensible y absurda instrucci&oacute;n y de las vejatorias sesiones de juicio oral.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; podemos hacer otra reflexi&oacute;n sobre el papel del Poder Judicial, papel que es fundamento de la democracia y que siempre ha de tener en cuenta los principios constitucionales, en particular aquel que establece en el art&iacute;culo 117 que la justicia emana del pueblo, que no es propiedad de nadie; ni, por supuesto, de los funcionarios judiciales que la han de aplicar y que han de ser conscientes de que sus decisiones son determinantes para la estabilidad democr&aacute;tica y para el estado de derecho, sin el que no existe libertad ni democracia. Relativizar los principios del derecho penal son factores peligrosos de inestabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa a la digna decisi&oacute;n de &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz de no dimitir, en lugar de hacerlo como se lo ped&iacute;an tanto enemigos como tambi&eacute;n amigos, hubiese sido humanamente comprensible. Ahora bien, esa decisi&oacute;n hubiera trasladado a la sociedad un mensaje muy peligroso, ya que bastar&iacute;a que un malintencionado delincuente, y los hay muy poderosos tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica, dirigiera una querella contra cualquier fiscal que ejerce su funci&oacute;n p&uacute;blica &ndash;no olvidemos que en defensa del inter&eacute;s p&uacute;blico y promoviendo el inter&eacute;s social como dice la Constituci&oacute;n&ndash; para intimidarlo hasta conseguir apartarle de su funci&oacute;n. Una persona digna y consecuente con su cargo no pod&iacute;a dar semejante paso. Y por esa dignidad Garc&iacute;a Ortiz ejerci&oacute; en todo momento sus funciones y asumi&oacute; la responsabilidad de desmentir una informaci&oacute;n falaz que trataba de debilitar a una Instituci&oacute;n del Estado; precisamente esa actitud, la de defender la democracia, le ha llevado a la condena. Y esa actitud digna tambi&eacute;n le ha llevado a una situaci&oacute;n dolorosa en lo personal y, no lo olvidemos, en lo familiar.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz ha sido, y es, un digno defensor de la democracia. La injusticia legal se corregir&aacute;, no nos cabe duda, pero el da&ntilde;o a la persona, y a su familia, solo se puede reparar con reconocimiento y afecto. Reconocimiento y afecto que deseamos le llegue de todo coraz&oacute;n por parte de todos los que reconocemos en &Aacute;lvaro un defensor de la democracia y del pueblo, para el que siempre procur&oacute; hacer un Ministerio Fiscal promotor del inter&eacute;s social. La democracia tiene una deuda con &eacute;l y con su familia.
    </p><p class="article-text">
        El acto de la toma de posesi&oacute;n de Teresa Peramato no deja de ser un momento doloroso por la injusticia que lo genera, pero, a la vez, es una puerta abierta y llena de esperanza, porque sabemos, con certeza, que la nueva fiscal general participa de la misma dignidad personal, capacidad jur&iacute;dica y compromiso con los valores constitucionales del Ministerio Fiscal que su antecesor ha mantenido durante su mandato al servicio del pueblo del que emanan los poderes del Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dignidad-funcionario-publico-comprometido-democracia_129_12836320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 21:28:21 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fiscal general no debe dimitir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fiscal-no-debe-dimitir-general_129_12032230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8057af84-2ec1-4de5-890b-37f6a4f7ddc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fiscal general no debe dimitir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los 13 fiscales que piden la dimisión del fiscal general no solo atentan contra los valores democráticos e institucionales que dicen querer preservar, sino que someten al Ministerio Fiscal a la tensión insoportable a la que la carta se refiere, pues expresa lo mismo que los medios con posiciones próximas a la oposición política al Gobierno</p><p class="subtitle">Trece fiscales de la máxima categoría piden la dimisión de García Ortiz tras su declaración en el Supremo</p></div><p class="article-text">
        Trece fiscales de Sala <a href="https://www.eldiario.es/politica/trece-fiscales-maxima-categoria-piden-dimision-garcia-ortiz-declaracion-supremo_1_12010244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han dirigido una carta al fiscal general del Estado</a> pidiendo su dimisi&oacute;n, en un acto que rompe con el respeto que deben tanto a la Instituci&oacute;n a la que sirven, como a los ciudadanos y a la democracia a la que se deben. Con este modo de proceder, estos fiscales no solo atentan contra los valores democr&aacute;ticos e institucionales que dicen querer preservar, sino que someten al Ministerio Fiscal a la tensi&oacute;n insoportable a la que la carta se refiere, pues expresa lo mismo que los medios con posiciones pr&oacute;ximas a la oposici&oacute;n pol&iacute;tica al Gobierno vienen manteniendo cada d&iacute;a, convirti&eacute;ndose sus autores en actores pol&iacute;ticos, lo que no les corresponde como funcionarios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Llega a tal punto la deslealtad al Ministerio Fiscal, la falta de profesionalidad y de comportamiento &eacute;tico, que critican p&uacute;blicamente la actuaci&oacute;n de la representaci&oacute;n p&uacute;blica en el proceso calific&aacute;ndola de &ldquo;ins&oacute;lita&rdquo; y &ldquo;contraria a la l&oacute;gica procesal m&aacute;s elemental&rdquo;, como si fueran parte del proceso y su interesado entender del mismo fuese el que debe considerarse como &uacute;nico v&aacute;lido. Todo esto es muy grave, y merecedor, como m&iacute;nimo, de reproche disciplinario, adem&aacute;s de la verg&uuml;enza ajena que se siente ante tanto descaro y atrevimiento.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario de lo que se sostiene en la carta, somos muchos los que pensamos que el fiscal general no debe dimitir. No solo porque no vemos raz&oacute;n alguna para ello a la luz de los &ldquo;hitos ampliamente difundidos&rdquo; a que la desafortunada carta alude; porque los hitos que se conocen, y que han puesto de manifiesto en el proceso tanto la defensa del investigado como el Ministerio P&uacute;blico, constituyen, de una parte, una ausencia de elementos de prueba incriminatorias, y de otra, un desprecio a las que, por el contrario, suponen elementos de descargo. As&iacute; como con desconocimiento del funcionamiento del Ministerio Fiscal, am&eacute;n de una, y esta s&iacute; verdaderamente ins&oacute;lita y desproporcionada actuaci&oacute;n del instructor, acordando el registro del despacho y la incautaci&oacute;n de los medios de trabajo y comunicaci&oacute;n del fiscal general, llevada a cabo de un modo descort&eacute;s, al llevarse a cabo sin su presencia, y por un tan dilatado periodo de tiempo que hubo de rectificar seguidamente, y todo ello en base a unos hechos de dudosa tipicidad en los que ni se atisba la participaci&oacute;n de los fiscales investigados.
    </p><p class="article-text">
        Y entendemos que no debe dimitir, tambi&eacute;n y precisamente, por y para defender la Instituci&oacute;n del Ministerio Fiscal, porque frente a todo lo que malintencionadamente contiene esa carta, los que creemos en la honradez y rectitud en el ejercicio del cargo del actual fiscal general, estamos convencidos de que debe continuar trabajando para que el Ministerio P&uacute;blico sea la Instituci&oacute;n que cumpla con el mandato constitucional de defender el inter&eacute;s p&uacute;blico y promover el inter&eacute;s social, por mucho que el contenido de estos conceptos, consagrados constitucionalmente, no sea el que les gustar&iacute;a a los firmantes de la ominosa carta y a los intereses pol&iacute;ticos que la misma esconde.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fiscal-no-debe-dimitir-general_129_12032230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2025 21:28:49 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asociaciones de fiscales desleales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asociaciones-fiscales-desleales_129_11899760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c3a73a7-d9b0-4936-a763-941d242148f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asociaciones de fiscales desleales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece evidente que ni constituirse en acusación “popular” ni recoger firmas para, en un caso solicitar condenas, y en otro pedir la dimisión del titular de una Institución cuya elección y/o cese se regula expresamente en la Constitución y en la ley, se pueden entender de interés profesional</p></div><p class="article-text">
        En la vida y como modo de comportamiento social, se suele decir que &ldquo;hay que saber estar&rdquo;. Este saber estar es comportarse adecuadamente al entorno en que uno se encuentra, al contexto social en el que se desarrolla la relaci&oacute;n social, manteniendo la propia identidad. Este modo de comportarse tambi&eacute;n es parte de lo que consideramos el comportamiento democr&aacute;tico, es decir de respeto y de consideraci&oacute;n a los derechos de los que comparten ese espacio social, sin renunciar a las propias convicciones. En el caso de funcionarios p&uacute;blicos, con mayor raz&oacute;n, en el respeto a la Instituci&oacute;n a la que se sirve y a sus reglas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, creo sinceramente, que los responsables de las asociaciones Asociaci&oacute;n de Fiscales (AF) y Asociaci&oacute;n Profesional e Independiente de Fiscales (APIF), no &ldquo;saben estar&rdquo; en este momento dif&iacute;cil del Ministerio Fiscal en Espa&ntilde;a. Ni saben estar, ni cumplir con las m&aacute;s elementales reglas de la Instituci&oacute;n. Parecen carecer de empat&iacute;a, no solo en el entorno profesional, sino en la comprensi&oacute;n humana de compa&ntilde;eros que por avatares de circunstancias pol&iacute;ticas que nunca debieron producirse, reciben de ellos deslealtad institucional con da&ntilde;o a las personas, y sin importar el efecto grave que se produce en las Instituciones. El resultado de ese comportamiento es hacer da&ntilde;o, en este caso al Ministerio Fiscal y, en consecuencia, da&ntilde;ar a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Las actuaciones de la Asociaci&oacute;n de Fiscales (AF), recogiendo firmas para poner en entredicho al Fiscal General en un momento tan dif&iacute;cil, o la personaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Profesional e Independiente de Fiscales (APIF) como acusaci&oacute;n &ldquo;popular&rdquo; en la incomprensible causa que el Tribunal Supremo sigue contra el mismo y contra la fiscal jefe provincial de Madrid, demuestran que anteponen al elemental &ldquo;saber estar&rdquo; social, profesional y democr&aacute;tico, un inter&eacute;s torticero incompatible con la funci&oacute;n p&uacute;blica que ejercen sus afiliados y que rompe el v&iacute;nculo de confianza entre los ciudadanos y su deber p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, de este modo, traicionan los fines constitucionales de la Instituci&oacute;n para la que trabajan y por la que perciben un salario, que no son otros que defender el inter&eacute;s p&uacute;blico y promover el inter&eacute;s social, fines traicionados precisamente por poner en entredicho a la Instituci&oacute;n constitucional encargada de defender y promover tales intereses. Fines, que son de la Instituci&oacute;n a la que corresponde su interpretaci&oacute;n, y no a los funcionarios agrupados en una asociaci&oacute;n profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es as&iacute;, pues como funcionarios vienen obligados a cumplir el ordenamiento jur&iacute;dico y, naturalmente, lo que establecen su propia ley reguladora y el reglamento que la desarrolla, donde se determina que las asociaciones de fiscales tendr&aacute;n como fin l&iacute;cito la defensa de los intereses profesionales de sus miembros. Y parece evidente que, ni constituirse en acusaci&oacute;n &ldquo;popular&rdquo;, ni recoger firmas para, en un caso solicitar condenas, y en otro pedir la dimisi&oacute;n del titular de una Instituci&oacute;n cuya elecci&oacute;n y/o cese se regula expresamente en la Constituci&oacute;n y en la ley, se pueden entender ni considerar de inter&eacute;s profesional, por mucho que se quiera retorcer la interpretaci&oacute;n del inter&eacute;s profesional. No creo que todos los afiliados a estas organizaciones participen de estos criterios de actuaci&oacute;n tan da&ntilde;inos.
    </p><p class="article-text">
        Porque no cabe duda, que por no saber estar, ambas asociaciones est&aacute;n da&ntilde;ando gravemente la Instituci&oacute;n del Ministerio Fiscal ante la opini&oacute;n p&uacute;blica y ante los propios funcionarios de carrera que la integran, y muestran una notable indiferencia hacia los problemas que aquejan a la misma y a las personas que las dirigen en estos momentos, incumplen las normas reguladoras de su actividad como funcionarios p&uacute;blicos, y se sit&uacute;an en una posici&oacute;n que invita a los ciudadanos a desconfiar del modo en que cumplen, en su trabajo, con la legalidad a la que vienen obligados.
    </p><p class="article-text">
        Unas actuaciones de las que no parecen ser conscientes, ni de su gravedad ni de sus consecuencias. Lo que no es admisible en funcionarios con sus altas responsabilidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asociaciones-fiscales-desleales_129_11899760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Dec 2024 21:15:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asociaciones de fiscales desleales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una investigación penal al Fiscal General del Estado que causa perplejidad y honda preocupación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/investigacion-penal-fiscal-general-causa-perplejidad-honda-preocupacion_129_11789983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4771f627-fdd1-4dd2-b4e1-7eedc600b2ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una investigación penal al Fiscal General del Estado que causa perplejidad y honda preocupación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni los propios conocedores del mundo judicial alcanzamos a entender esta actuación, en la que se procede de modo tan insensible por la gravedad de lo que se promueve, que resulta extremadamente desproporcionado</p></div><p class="article-text">
        Las recientes actuaciones de la Sala II del Tribunal Supremo investigando al Fiscal General del Estado, y el modo en que se est&aacute; llevando esta causa, nos causa perplejidad, como ciudadanos de a pie, como juristas que hemos servido durante largo tiempo como funcionarios del Estado y como dem&oacute;cratas conscientes de la importancia de contar con un Estado de Derecho fuerte y respetable que garantice los derechos de los ciudadanos y la fortaleza e integridad de las Instituciones que lo componen.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos, a veces no alcanzan a entender los modos en que se administra justicia. Contribuye a ello la opacidad y los ritos en los que esta se desenvuelve. Como tampoco se alcanza a entender que, en ocasiones, los &oacute;rganos m&aacute;s importantes del Poder Judicial y de su gobierno, se convierten en actores pol&iacute;ticos, hasta el punto de poner en entredicho la aplicaci&oacute;n de las normas que el Parlamento aprueba. O se utilizan los procedimientos judiciales impulsados por acusaciones sedicentemente populares, para actuar con influencia en el marco pol&iacute;tico y social.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso en que se abre una investigaci&oacute;n al Fiscal General del Estado con la pretendida excusa de una filtraci&oacute;n procesal de desconocido origen que, adem&aacute;s, cabe pensar que se ha podido situar en m&uacute;ltiples intervinientes de ese proceso, con el grave riesgo de deslegitimar una figura esencial en el sistema democr&aacute;tico, y de este modo permitir que se dude de la rectitud de una Instituci&oacute;n constitucional b&aacute;sica en el Estado de Derecho, pues es la encargada, dentro del &aacute;mbito de la Justicia, de defender el inter&eacute;s p&uacute;blico y promover ante los Tribunales el inter&eacute;s social. Quiz&aacute;s porque existen otros intereses que est&aacute;n en desacuerdo con la defensa de los intereses p&uacute;blicos y sociales que en este momento defiende este Fiscal General. Otros intereses que corresponden a los sectores reaccionarios de nuestra sociedad anclados, tambi&eacute;n, en instituciones p&uacute;blicas, como ocurre en los sectores m&aacute;s conservadores y corporativos de la judicatura y la fiscal&iacute;a, que incluso han llevado a una asociaci&oacute;n de esta &uacute;ltima, a ejercer la acci&oacute;n &ldquo;popular&rdquo; en este mismo proceso.
    </p><p class="article-text">
        Y es en este proceso de investigaci&oacute;n, donde parece incomprensible, la controvertida motivaci&oacute;n por desigualitaria con los otros posibles implicados en la misma cuestionada filtraci&oacute;n, as&iacute; como con las actuaciones practicadas en los frecuentes supuestos de denunciadas vulneraciones del secreto de las deliberaciones de salas de justicia o en &oacute;rganos constitucionales, la diligencia acordada por el instructor consistente en la entrada en el despacho del Fiscal General para incautar toda la informaci&oacute;n que se contenga en los dispositivos y medios inform&aacute;ticos, algo para lo que la Ley de Enjuiciamiento Criminal es extremadamente cuidadosa exigiendo en su art&iacute;culo 588 bis a) que dichas actuaciones de investigaci&oacute;n sobre el registro de dispositivos de almacenamiento masivo de informaci&oacute;n que han de realizarse con <em>&ldquo;plena sujeci&oacute;n a los principios de especialidad, idoneidad, excepcionalidad, necesidad y proporcionalidad de la medida&rdquo;</em> En este caso ni la excepcionalidad, ni la necesidad, ni la proporcionalidad de la medida parece encontrar su raz&oacute;n de ser como primera actuaci&oacute;n instructora, y singularmente al ir dirigida contra las personas que ostentas cargos institucionales relevantes, aun conociendo la razonable existencia de otros posibles autores. &iquest;Qu&eacute; ha podido ocurrir para actuar tan al margen de la raz&oacute;n com&uacute;n, de la raz&oacute;n jur&iacute;dica y de la raz&oacute;n democr&aacute;tica?
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que ni los propios conocedores del mundo judicial alcanzamos a entender esta actuaci&oacute;n, en la que se procede de modo tan insensible por la gravedad de lo que se promueve, que resulta extremadamente desproporcionado habida cuenta que la imputaci&oacute;n lo es por un delito menos grave del art 497 CP y que la consecuencia inmediata es causar grave da&ntilde;o al prestigio de las Instituciones, y por ello a nuestro estado de derecho y a la democracia, a trav&eacute;s del Fiscal General del Estado, por cierto, no del gobierno, poniendo bajo sospecha la actuaci&oacute;n de todo el Ministerio Fiscal y sus funciones constitucionales, entre las que se encuentra la de velar por que la funci&oacute;n jurisdiccional se ejerza eficazmente conforme a las leyes.
    </p><p class="article-text">
        Es por lo que pensamos que es necesaria una profunda reflexi&oacute;n sobre nuestro actual sistema de instrucci&oacute;n penal, y su adecuaci&oacute;n a los modelos de los pa&iacute;ses de nuestro entorno, as&iacute; como sobre la participaci&oacute;n de acusaciones populares que no siempre pueden que est&eacute;n movidas por el inter&eacute;s de la justicia. Y desde luego la consideraci&oacute;n de que el adecuado funcionamiento de las Instituciones constitucionales, y los mecanismos de control de las mismas, es la base para una sociedad justa y democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/investigacion-penal-fiscal-general-causa-perplejidad-honda-preocupacion_129_11789983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2024 21:36:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una investigación penal al Fiscal General del Estado que causa perplejidad y honda preocupación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algunas reflexiones sobre el suceso de Mocejón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reflexiones-suceso-mocejon_129_11603688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4596971f-f5c5-4c98-ba24-c73d16f7d02b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algunas reflexiones sobre el suceso de Mocejón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El riesgo de la libertad es algo consustancial a la sociedad que pretende construirse sobre la confianza en el correcto funcionamiento de las convenciones sociales. Y desde luego ha de tener su respuesta, pero sin dejar de lado lo anterior</p><p class="subtitle">Las campañas de odio reabren el debate sobre el anonimato en redes y las órdenes de alejamiento digitales
</p></div><p class="article-text">
        El terrible suceso acaecido en el pueblo toledano de Mocej&oacute;n, que ha sobrecogido a la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, nos ofrece un pu&ntilde;ado de reflexiones que pueden poner ante el espejo a nuestra sociedad, sus comportamientos, sus reacciones ante sucesos imprevistos y tambi&eacute;n sus carencias. Algunas de las observaciones que podemos extraer de los hechos podr&iacute;an ser:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera es la que va unida al dolor y la incomprensi&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo es posible que un ni&ntilde;o de once a&ntilde;os que est&aacute; jugando en el polideportivo del pueblo pueda perder la vida as&iacute;? &iexcl;Qu&eacute; dolor el de los padres y de todos los que quieren a esa criatura!
    </p><p class="article-text">
        La segunda que tambi&eacute;n conmueve, por incomprensible en una sociedad tolerante, es la reacci&oacute;n observada en las redes sociales y auspiciadas por esa caterva de individuos que no tienen la menor capacidad de empat&iacute;a y que, saltando sobre el dolor de las v&iacute;ctimas, muestran una actitud racista o xen&oacute;foba, pretendiendo justificar los sucesos tan dolorosos con sus planteamientos pol&iacute;ticos, que, en este caso, han llegado al acoso despiadado a la propia familia de la v&iacute;ctima. Esto debe tener, sin duda, una respuesta del Estado, pues afecta de lleno al inter&eacute;s p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Por la tercera, vemos la reacci&oacute;n de otra parte de los intervinientes en las redes, que se sit&uacute;an en la posici&oacute;n de venganza, incluso apelando a la pena de muerte o a castigos lo m&aacute;s severos posibles, contra el autor de los hechos. Da igual de lo que se trate, el hecho en s&iacute; es tan terrible, que la respuesta exigida ha de ser lo que entienden como del mismo nivel. Si no, no hay justicia. Tal vez esta posici&oacute;n no est&eacute; tan alejada de la anterior. Tal vez solo es diferente mirar los hechos desde donde se sit&uacute;an unos u otros.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, una cuarta observaci&oacute;n, que tiene que ver con la realidad social del mundo en el que estamos, una sociedad libre, que no est&aacute; ni puede estar exenta de sucesos terribles, de accidentes espantosos, o de conmovedoras situaciones dif&iacute;ciles de controlar por mucho que la sociedad pretenda tener todas sus seguridades garantizadas. El riesgo de la libertad es algo consustancial a la sociedad que pretende construirse sobre la confianza en el correcto funcionamiento de las convenciones sociales. Y desde luego ha de tener su respuesta, pero sin dejar de lado lo anterior.
    </p><p class="article-text">
        Observados de este modo los hechos, que no es la &uacute;nica forma de acercarse a los mismos ni tal vez la m&aacute;s acertada, pero que s&iacute; permite reflexionar sobre otras cuestiones que se derivan de ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El dolor de las v&iacute;ctimas, el de los padres de ese ni&ntilde;o asesinado de ese modo tan terrible por las circunstancias en las que se han desarrollado los hechos, lo inesperado, burlando todas las seguridades esperadas. No es f&aacute;cil entender ese dolor. La sociedad debe ser efectiva en el apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el dolor de la familia y de las personas que quieren al chico que ha cometido tal hecho. La vida es as&iacute;, y en estas circunstancias el dolor y el sufrimiento tambi&eacute;n cercan la vida de las familias del autor. Y puede que de &eacute;l mismo. Esta comprensi&oacute;n es exigible a una sociedad madura.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de la Justicia; lo anterior, el dolor y el sufrimiento ah&iacute; est&aacute;n, y ello sin perjuicio de la respuesta penal que haya de ser y que ha de darse conforme a las reglas de la democracia. No cabe otra ni puede esperarse otra cosa. El proceso penal actuar&aacute;, a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n que de los hechos se lleve ante el Tribunal, con la seguridad de que contiene elementos para hacer justicia. Tendr&aacute; en cuenta todas las circunstancias que integren la respuesta a la realidad probada de los hechos y, por lo tanto, a la respuesta sancionadora que corresponda y del modo que corresponda. Y ah&iacute; debemos confiar en los actores que han de intervenir en el proceso con todas las garant&iacute;as del mismo. Defensa, Ministerio Fiscal y Tribunal. Es confiar en el Estado de Derecho. El inter&eacute;s p&uacute;blico y el inter&eacute;s social a que se refiere la Constituci&oacute;n han de encontrar la justa respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n deben extraer sus propias reflexiones. No se puede convertir una tragedia en un espect&aacute;culo que arrase con el dolor de todos los implicados, ni que aliente unas u otras posiciones respecto a c&oacute;mo ha de entender la sociedad estos hechos. Siempre se corre el riesgo de banalizar el dolor por asentar la informaci&oacute;n en programas que interpretan la realidad cuando, realmente, desconocen &eacute;sta en su profundidad. Si la educaci&oacute;n es el &uacute;nico medio de construir una sociedad libre y justa, los medios de comunicaci&oacute;n tienen una gran responsabilidad al tratar la informaci&oacute;n de hechos de esta naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, hay que reflexionar sobre algo fundamental, afecte de lleno a este caso o no, pero que suele ser referencia de todas las informaciones en este tipo de sucesos, y que pone al descubierto, una vez m&aacute;s, la lamentable situaci&oacute;n de la atenci&oacute;n a la salud mental. Habr&aacute; quien piense que se trata de justificar hechos horribles con el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n hacia la salud mental, o quien considere que a las personas con problemas de salud mental hay que privarles de sus derechos de ciudadanos libres para internarlos en centros, y as&iacute; salvar a la sociedad que no tiene esos padecimientos del peligro que estos representan.
    </p><p class="article-text">
        Pero basta con acudir a los servicios de salud mental para poder comprobar c&oacute;mo la atenci&oacute;n y, lo que es tan importante, el seguimiento y control de los tratamientos, encuentran muchas dificultades para ser eficaces. Deber&iacute;amos escuchar a los psiquiatras y psic&oacute;logos, tambi&eacute;n a los especialistas, por fin, de infanto-juvenil, o tambi&eacute;n escuchar a los jueces y fiscales que cuenten los problemas que enfrentan en las guardias, para resolver graves situaciones que desbordan la esfera familiar o la social inmediata, o a los jueces y fiscales de los juzgados de incapacidades para que cuenten las dificultades con que se encuentran a la hora de imponer un internamiento o un tratamiento involuntario, o cualquiera de las dem&aacute;s medidas que prev&eacute; la ley en armon&iacute;a con la Convenci&oacute;n de los derechos de las Personas con Discapacidad. O sus dificultades para el control, a que vienen obligados, de los centros de internamiento. Problemas que afectan a la salud mental de los adultos y a la de los ni&ntilde;os, por igual, y que est&aacute;n en la ra&iacute;z de algunos de estos casos que nos conmueven y nos horrorizan a partes iguales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No cabe otra que ser solidarios con el sufrimiento, ofrecer la empat&iacute;a y el apoyo a las v&iacute;ctimas, pero sin dejar de ser conscientes de las realidades que determinan nuestra vida en sociedad, y de exigir a nuestros gobernantes avances efectivos que palien los d&eacute;ficits que hacen sufrir a las personas cuando los servicios p&uacute;blicos esenciales no atienden efectivamente sus necesidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        F&eacute;lix Pantoja Garc&iacute;a. Fiscal de Sala del Tribunal Supremo jubilado y Ex vocal del CGPJ.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reflexiones-suceso-mocejon_129_11603688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Aug 2024 19:39:01 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso al fiscal general del Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acoso-fiscal-general_129_11450010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6586816e-2412-4156-8800-531fc7f075c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acoso al fiscal general del Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde dentro y fuera del ámbito de la justicia pretenden amedrentar y cercenar la legítima actuación de gobierno y de dirección del Ministerio Fiscal, que corresponde al fiscal general; y, de paso, contribuir, en lo que se pueda, a la caída del Gobierno legítimo de la nación</p><p class="subtitle">Los fiscales del procés se plantan ante la orden de García Ortiz de aplicar la ley de amnistía para todos los delitos</p></div><p class="article-text">
        El art&iacute;culo publicado por elDiario.es bajo el t&iacute;tulo <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'El bulo de Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, la &uacute;ltima bala contra el fiscal general'</a> describe con precisi&oacute;n la campa&ntilde;a de desprestigio que la derecha pol&iacute;tica y sus seguidores en las Carreras Judicial y Fiscal, y en el CGPJ, llevan contra &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz y, por extensi&oacute;n, contra la instituci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a General del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que narra el citado art&iacute;culo no es otra cosa que parte del ataque que la derecha pol&iacute;tica lleva contra el Gobierno de izquierdas desde que &eacute;ste gan&oacute; la moci&oacute;n de censura y las siguientes investiduras tras los procesos electorales que se han sucedido. En definitiva, la no aceptaci&oacute;n de sus derrotas parlamentarias y la no aceptaci&oacute;n de la legalidad del Gobierno leg&iacute;timamente constituido.
    </p><p class="article-text">
        Solo es necesario observar el comportamiento que desde dentro y desde fuera del &aacute;mbito de la administraci&oacute;n de justicia se ha tenido con los dos fiscales generales que ha designado el Gobierno progresista de coalici&oacute;n. Tanto Dolores Delgado como &Aacute;lvaro Garc&iacute;a han <a href="https://www.eldiario.es/politica/tortuoso-mandato-dolores-delgado-fiscal-general_1_9184374.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrido un acoso</a> desde el momento de su toma de posesi&oacute;n: se ha considerado ileg&iacute;tima su designaci&oacute;n y han sufrido toda clase de zancadillas en esa batalla jur&iacute;dica y pol&iacute;tica, como acertadamente la califica el art&iacute;culo citado, siempre con el objetivo de poner en jaque al Gobierno y evitar que el fiscal general lleve a cabo una interpretaci&oacute;n de la actuaci&oacute;n del Ministerio Fiscal en la defensa del inter&eacute;s p&uacute;blico y la promoci&oacute;n del inter&eacute;s social. No es la interpretaci&oacute;n que gusta a la derecha, porque altera el <em>orden</em> social y pol&iacute;tico que le interesa mantener desde los poderes del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Porque esta es la cuesti&oacute;n de fondo: la pol&iacute;tica de un Ministerio Fiscal comprometido con los derechos del ciudadano, de un modo que no gusta ni interesa a la derecha. Los cambios no son f&aacute;ciles de hacer. Necesitan tiempo. Para impedirlos, se ponen toda clase de obst&aacute;culos org&aacute;nicos o procesales, llegando al extremo de presentar querellas y denuncias contra la actuaci&oacute;n del fiscal general en el &aacute;mbito institucional e incluso personal y de dirigir a este zafios insultos como los que ha proferido un maleducado fiscal del Supremo muy conocido en la Carrera. En esa clave se entienden los sucesivos recursos contra los nombramientos de los fiscales que han de dirigir las &aacute;reas de actuaci&oacute;n de la fiscal&iacute;a y que han de componer la Junta de Fiscales de Sala, porque estos nombramientos pretenden marcar una actuaci&oacute;n en defensa del inter&eacute;s p&uacute;blico y del inter&eacute;s social que no comparten la oposici&oacute;n pol&iacute;tica o aquellos que, dentro de la fiscal&iacute;a, participan de la misma oposici&oacute;n. Esto es as&iacute;: quieren mandar los de siempre y como siempre.
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil intentar cambiar las cosas, aunque se haga con prudencia, con sensatez y, sobre todo, con el amparo de la legitimidad que se deriva de su designaci&oacute;n para gobernar una instituci&oacute;n constitucional tan importante como es el Ministerio Fiscal. Y a la dificultad que esto supone, se une la oposici&oacute;n, que, utilizando todos los medios posibles en los propios espacios del &aacute;mbito institucional, y trasladando &eacute;stos a la prensa af&iacute;n y a la propia administraci&oacute;n de justicia, pretenden amedrentar y cercenar la leg&iacute;tima actuaci&oacute;n de gobierno y de direcci&oacute;n del Ministerio Fiscal que corresponde al fiscal general; y, de paso, contribuir, en lo que se pueda, a la ca&iacute;da del Gobierno leg&iacute;timo de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo esto, a la dureza de los ataques y a las trabas que se pretenden poner, muchos confiamos en el fiscal general, en la fortaleza que le da su legitimidad y los valores que contiene su actuaci&oacute;n. Y confiamos en la Justicia, que en sus m&aacute;s altas instancias deber&aacute; resolver algunas de estas cuestiones ante las que se encuentra en este momento el fiscal general del Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acoso-fiscal-general_129_11450010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2024 20:27:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El acoso al fiscal general del Estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CGPJ - Consejo General del Poder Judicial,Fiscal General del Estado,Derecha,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fiscales conservadores contra la memoria democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fiscales-conservadores-memoria-democratica_129_10278956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5053e70f-257f-47fc-aab0-7724d5a0d91e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fiscales conservadores contra la memoria democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las asociaciones conservadoras de fiscales, con su actuación y sus descalificaciones, se alinean con la derecha política, entorpecen la puesta en marcha de la ley que dignifica a las víctimas del franquismo y desprestigian las instituciones</p></div><p class="article-text">
        Las asociaciones conservadoras de la carrera fiscal alientan una campa&ntilde;a de desprestigio contra la propia Instituci&oacute;n y contra su fiscal general, al que llegan a pedir que dimita, politizando el cumplimiento de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica y negando la facultad de direcci&oacute;n que el estatuto org&aacute;nico le otorga. Y lo airean de ese modo en medios, encantadas de ampliar el eco de lo que no es otra cosa que desprestigiar las instituciones cuando ellas no las gobiernan
    </p><p class="article-text">
        La Disposici&oacute;n final primera de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democr&aacute;tica modifica la Ley 50/1981, de 30 de diciembre, por la que se regula el Estatuto Org&aacute;nico del Ministerio Fiscal, y en su art&iacute;culo 20 se introduce un nuevo apartado que establece que en la Fiscal&iacute;a General del Estado existir&aacute; un fiscal en materia de derechos humanos y memoria democr&aacute;tica, con la categor&iacute;a de fiscal de Sala, que ejercer&aacute; las competencias que la ley se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Cumpliendo con este mandato, y para proveer la Fiscal&iacute;a de Sala, el fiscal general del Estado (FGE) convoca el Consejo Fiscal para someter a su informe los nombramientos que considere, conforme autoriza la ley que regula el Estatuto (art. 13.1 p&ordm; 2&ordm;). El fiscal general est&aacute; en pleno ejercicio de su autoridad hasta el d&iacute;a en que cese el Gobierno que le nombra, el 23 de julio pr&oacute;ximo (art. 31.1 e de la ley).
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que, tal y como est&aacute;n actuando estas asociaciones conservadoras, no es solo el fiscal general, que cumple escrupulosamente con la Ley que regula el Ministerio Fiscal y con la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, el objetivo de la descalificaci&oacute;n al proponer al o los candidatos que considere -en este caso a la fiscal Dolores Delgado-, sino que lo es tambi&eacute;n la propia ley que ha prometido derogar el se&ntilde;or N&uacute;&ntilde;ez Feijoo si llega a ser presidente del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Una ley que reivindica la memoria de las v&iacute;ctimas del golpe de Estado, la Guerra de Espa&ntilde;a y la dictadura franquista, su reconocimiento, reparaci&oacute;n y dignificaci&oacute;n, representa, por tanto, un inexcusable deber moral en la vida pol&iacute;tica y es signo de la calidad de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Estas asociaciones de fiscales, con su actuaci&oacute;n y sus descalificaciones, se alinean con la derecha pol&iacute;tica, entorpecen la puesta en marcha de la ley, de sus objetivos, de reconocer, reparar y dignificar a las v&iacute;ctimas del franquismo y la protecci&oacute;n jur&iacute;dica de los derechos humanos, seguramente a la espera de su derogaci&oacute;n como se afirma, porque su visi&oacute;n de la sociedad espa&ntilde;ola y de su realidad parece ser la &uacute;nica v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Una l&aacute;stima este no saber estar, ni respetar, ni a la memoria ni a la leg&iacute;tima voluntad mayoritaria del Parlamento, actuando, adem&aacute;s, con grave perjuicio de la instituci&oacute;n del Ministerio Fiscal y de la sociedad a la que se deben como funcionarios p&uacute;blicos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix Pantoja García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fiscales-conservadores-memoria-democratica_129_10278956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jun 2023 20:42:32 +0000]]></pubDate>
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