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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mario Alberto Perdomo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mario-alberto-perdomo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mario Alberto Perdomo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Agustín de la Hoz y los deberes del buen periodismo lanzaroteño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lanzaroteahora/agustin-hoz-deberes-buen-periodismo-lanzaroteno_1_13149898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ffaae3a-bd55-442d-ad54-e7f462d47c86_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141006.jpg" width="871" height="490" alt="Agustín de la Hoz y los deberes del buen periodismo lanzaroteño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presente texto reproduce casi íntegramente y actualiza el prólogo del libro Apuntes de una historia del periodismo en Lanzarote (2017), de Benchomo Guadalupe.
</p><p class="subtitle">Agustín de la Hoz, memoria e hijo devoto de Lanzarote
</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Caricatura de Agustín de la Hoz de Eduardo Millares Sall.                            </span>
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        <em>Apuntes para una historia del periodismo lancilote&ntilde;o</em> (1963) es una de las obras que dej&oacute; inacabadas Agust&iacute;n de la Hoz Betancort (Arrecife, 1926 - La Laguna, 1988) y que vio la luz por iniciativa del responsable del Archivo Hist&oacute;rico Municipal de Arrecife, Benchomo Guadalupe Oliva, en 2018. Con el respaldo del Ayuntamiento de la ciudad, la edici&oacute;n corri&oacute; a cargo del propio Benchomo, como ya hiciera con <em>El Charco de San Gin&eacute;s. Entresijos de su ser y su vida</em> (2009), y <em>Arrecife de ver pasar</em> (2010). Tambi&eacute;n es el autor de su biograf&iacute;a: <em>Agust&iacute;n de la Hoz, un volc&aacute;n humano</em> (2021).
    </p><p class="article-text">
        Con motivo de la muerte de Agust&iacute;n, el escritor Leandro Perdomo public&oacute; un peque&ntilde;o ensayo titulado &laquo;Agust&iacute;n de la Hoz y la generosidad&raquo;, que ayuda a comprender por qu&eacute; se embarc&oacute; en una incesante exploraci&oacute;n de los valores espirituales de su tierra natal y por qu&eacute; encamin&oacute; sus pasos hacia la investigaci&oacute;n y la historia, una senda en la que se cruz&oacute; innumerables veces con peri&oacute;dicos, periodistas y colaboradores. Uno de los fragmentos del texto de Leandro Perdomo dice lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pocos, o casi ninguno, para m&iacute; ninguno, han hecho como Agust&iacute;n de la Hoz tanto por Lanzarote en el campo de las letras y la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica; y tan desinteresadamente, tan generosamente, sin tener en cuenta para nada la ganancia, el provecho, el beneficio econ&oacute;mico. Y aqu&iacute; est&aacute; el m&eacute;rito, su principal virtud y por ende la calidad humana que yo valoro por encima de todos los otros valores en la condici&oacute;n esencial del hombre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un hombre de la cultura</strong></h2><p class="article-text">
        La mirada de Leandro Perdomo se detiene en un aspecto esencial de la trayectoria y la forma de ser de Agust&iacute;n de la Hoz: la entrega y generosidad con las que encar&oacute; la misi&oacute;n de su vida, la b&uacute;squeda del alma de Lanzarote. La hall&oacute; fragmentada y dispersa en la labor y la obra de los grandes hijos e hijas de la isla, los ilustrados, pero tambi&eacute;n en la historia, en el patrimonio cultural tangible e intangible, en el paisaje, en la gente, en la sabidur&iacute;a que esconden los oficios y en la cultura popular. Quiz&aacute; porque se sinti&oacute; un cronista que se expresaba a trav&eacute;s del periodismo, Agust&iacute;n descubri&oacute; que todos esos lugares en los que habita el alma insular comparten un espacio com&uacute;n: los peri&oacute;dicos. Tanto es as&iacute; que lleg&oacute; a escribir que &ldquo;entrar en el periodismo es entrar en una religi&oacute;n&rdquo; y que la prensa &laquo;es ya una forma de la Historia&raquo;. Precisamente por eso,<em> Apuntes para una historia del periodismo lancilote&ntilde;o</em> es un acercamiento al alma de Lanzarote.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o nacido junto al Molino de la Pedrera empez&oacute; a trabajar a los 13 a&ntilde;os en una tienda de Arrecife y, m&aacute;s tarde, a bordo de un barco pesquero en la costa africana. Con el paso del tiempo, ser&iacute;a redactor y director del semanario <em>A.O.E</em>. y colabor&oacute; en la revista <em>&Aacute;frica</em> de Madrid, en <em>Diario de Las Palmas</em> y en todos los peri&oacute;dicos canarios de los a&ntilde;os cincuenta y sesenta. Fue un hombre de la cultura que se expres&oacute; fundamentalmente a trav&eacute;s de la prensa.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de la d&eacute;cada de los cincuenta, Agust&iacute;n de la Hoz comenz&oacute; a colaborar con <em>Diario de Las Palmas</em>. En este rotativo escribe art&iacute;culos sobre &laquo;La Gran Desconocida&raquo; y, fruto de su pasi&oacute;n y su actividad investigadora, vio la luz en 1962 su obra <em>Lanzarote</em>, en la que deja memoria de gentes, sucesos, geograf&iacute;a e historia. Pero antes que libro, <em>Lanzarote</em> fue cr&oacute;nica period&iacute;stica, prospecci&oacute;n hist&oacute;rica. Lo mismo sucedi&oacute; con su &uacute;ltima obra, publicada en la d&eacute;cada de los ochenta: un ensayo tras otro que se erigen en una continua reivindicaci&oacute;n de las personalidades literarias y culturales de la isla y de lo que &eacute;l llam&oacute; el &ldquo;esp&iacute;ritu lancilote&ntilde;o&rdquo;, cuya defensa apelaba a unos ideales que se consum&iacute;an con el desarrollismo mal entendido que lleg&oacute; de la mano de la especulaci&oacute;n. Seguramente, detect&oacute; que estos eran portadores del alma de la isla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo mejor que la isla ha dado a la vida</strong></h2><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de las publicaciones regulares que han visto la luz en Lanzarote desde mediados del siglo XIX, Agust&iacute;n de la Hoz detect&oacute; atributos de nobleza, pues ellas reflejan lo mejor que la isla ha dado a la vida. En alguna ocasi&oacute;n puso negro sobre blanco:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una gran parte de nuestros peri&oacute;dicos locales se situaron siempre en un plano donde las armas convencionales del poder socio-econ&oacute;mico no ten&iacute;a alcance, de suerte que despreciaban normalmente los males con que se les amenazaba a la vez que ten&iacute;an la grandeza de ignorar los halagos y mercedes con que muy frecuentemente se pretend&iacute;a inutilizarlos o captarlos. Lo de siempre: el caciquillo desprecia la inteligencia y el pol&iacute;tico no quer&iacute;a m&aacute;s que servidores, de tal manera que su &rdquo;mecenazgo&ldquo; sesgaba en todo caso, no ya el verdadero esp&iacute;ritu insular, sino cualesquiera impulso que intentaron amparar y promover el hecho cultural <em>lancilote&ntilde;o</em>, ahogado &uacute;nica y exclusivamente por el silencio m&aacute;s absoluto &mdash;digamos, un silencio c&oacute;mplice, significativo&mdash; y que hab&iacute;a que comprender y guardar como un secreto para no alterar las &rdquo;aguas mansas&ldquo; de la situaci&oacute;n establecida. Un silencio desde&ntilde;oso, pero significativo, que inculcaban ciertos ac&oacute;litos y aliados gratuitos para desabastecer a la isla de su propia opini&oacute;n. Semejante actitud, qu&eacute; duda cabe, surt&iacute;a efectos contrarios al prop&oacute;sito deseado y buscado por los perseguidores, pero &eacute;stos zanjaban la perreta con la ruin satisfacci&oacute;n de ver pasar la vida agoniada y ef&iacute;mera del peri&oacute;dico local, que, si no dominado o cohibido ante el poder, acababa sus d&iacute;as en aras de la general indiferencia y por consiguiente de la asfixia econ&oacute;mica. Esto ha ocurrido aqu&iacute;, desgraciadamente, y deseamos de todo coraz&oacute;n que no ocurra nunca m&aacute;s, pues seg&uacute;n creo y defiendo, no existe naufragio m&aacute;s tr&aacute;gico que el de un peri&oacute;dico al hundirse en las mares procelosas de la politiquer&iacute;a de anta&ntilde;o, en cuyos senos oscuros, mal&eacute;ficos, nada se pod&iacute;a franquear ni nadie se atrev&iacute;a a buscar un intercambio fecundo e imparcial de ideas y sentimientos, mientras las m&aacute;s nobles intenciones perec&iacute;an, y de qu&eacute; manera, bajo el negro arruaje del poderoso de turno. En esas aguas borrascosas desaparecieron los m&aacute;s generosos y abnegados caballeros del periodismo <em>lancilote&ntilde;o</em>, algunos buenos poetas y excepcionales escritores, que, sin excesiva apolog&iacute;a, contribuyeron a formar la opini&oacute;n p&uacute;blica de los menos ilustrados y m&aacute;s generosos paisanos a trav&eacute;s de comentarios y art&iacute;culos, sueltos y noticias &mdash;&iexcl;Inolvidable Don Polo!&mdash; que, qui&eacute;rase o no, constituyen hoy la mejor cr&oacute;nica isle&ntilde;a de aquellos tiempos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No acabaron bien, la mayor parte de las veces, las iniciativas period&iacute;sticas casi siempre vinculadas a anhelos de libertad y progreso, as&iacute; como sus promotores y colaboradores: &laquo;&iexcl;Que no sea Lanzarote nada m&aacute;s que sepulcro para sus hombres mejores! (&hellip;) En nuestra isla, tan chiquita, que parec&iacute;a estar obligada a guardar como oro en pa&ntilde;o toda individualidad selecta que se revele en su seno, hay, por el contrario, un terrible malestar, una desaz&oacute;n iconoclasta, como si todos no cupi&eacute;ramos en la estrechez de nuestra propia aldea nativa&raquo;, escribi&oacute; de la Hoz.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La libertad de opini&oacute;n es siempre fecunda</strong></h2><p class="article-text">
        Agust&iacute;n tambi&eacute;n realiz&oacute; una encendida defensa del buen periodismo lanzarote&ntilde;o. Estudi&oacute; medios impresos independientes cuya andadura contribuy&oacute; a la evoluci&oacute;n pac&iacute;fica y civilizada de la isla y reclam&oacute; peri&oacute;dicos con voz propia, democr&aacute;ticos, &ldquo;para pensar y hablar en lanzarote&ntilde;o, nunca rendido a determinadas influencias, o contando con el apoyo de ciertas personalidades m&aacute;s o menos &rdquo;notables&ldquo;, sin m&aacute;s respaldo que el de toda una isla ansiosa &mdash;siempre esperanzada&mdash; de ser escuchada tanto en los momentos dif&iacute;ciles como en los agraciados y placenteros&rdquo;. Cre&iacute;a que la libertad de opini&oacute;n es siempre fecunda y era contrario a cualquier f&oacute;rmula de censura, puesto que todas pretend&iacute;an y pretenden &ldquo;manejar no s&oacute;lo a los pueblos sino principalmente a los individuos que piensan y crean cultura de verdad. Es por eso &mdash;se&ntilde;alaba Agust&iacute;n&mdash; que aparecen la censura, el control pol&iacute;tico, el centralismo arrogante, la propaganda ideol&oacute;gica, en suma, la anulaci&oacute;n personal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os ochenta defend&iacute;a para los peri&oacute;dicos en Lanzarote &ldquo;esp&iacute;ritu abierto y liberal, devoci&oacute;n desinteresada a nuestra isla y vivo comportamiento hacia lo regional canario&rdquo;. Advirti&oacute; siempre del peligro de los halagos y las vanas promesas, frente a lo que propuso un camino &ldquo;m&aacute;s arriesgado, pero tambi&eacute;n el m&aacute;s noble y leal que siempre asumieron los lanzarote&ntilde;os de pro&rdquo;. Y avis&oacute;: &ldquo;Cuando ya cre&iacute;amos que el caciquismo se nos quedaba obsoleto, vemos que nuevas formas de &eacute;l persisten a despecho del &rdquo;cambio&ldquo; y amenazan a la menesterosa econom&iacute;a lanzarote&ntilde;a; cuando pens&aacute;bamos que el individualismo ego&iacute;sta estaba ya superado en aras de la solidaridad, vemos con asombro que algunos se empurran, bien retrechados en sus poltronas, en el mismo pecadillo, y en cuanto a nuestra desdichada indiferencia musulmana, que supon&iacute;amos atrabancada en el cuarto de los trastos, resulta que sigue estando donde sol&iacute;a...&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Mantener a los ciudadanos enamorados de su pa&iacute;s&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Tres citas utilizadas por Agust&iacute;n de la Hoz en aquellos a&ntilde;os, hablando de peri&oacute;dicos y de periodismo, sintetizan su pensamiento. Una: &laquo;La Historia tiene la obligaci&oacute;n de decir siempre la Verdad. El peri&oacute;dico, bastante hace si impide la mentira&raquo;. Dos: &ldquo;El peri&oacute;dico consiste en mantener a los ciudadanos enamorados de su pa&iacute;s&rdquo;. Y tres: &ldquo;El periodismo es servicio a la sociedad y la sociedad no debe ser enga&ntilde;ada fraudulentamente con la subversi&oacute;n caprichosa de los valores y las personas&rdquo;. Por eso, defend&iacute;a que la prensa no debiera olvidar sus se&ntilde;as de identidad, no debiera convertirse jam&aacute;s en &ldquo;filigrana de mariposa cebollera revoloteando alrededor del candil encendido del caciquillo trasnochado, o, lo que ser&iacute;a peor a&uacute;n, del mero t&iacute;tere vanidoso&rdquo;. Debe seguir siendo una ilusi&oacute;n de continuar hacia adelante, asumiendo el gran problema de &ldquo;la forja de nuestra isla y de nuestra ciudad&raquo;, y una plaza forma de cordial convivencia ciudadana, sin exclusivismos ni marginaciones. En suma, un punto de encuentro de todos los hombres y mujeres que, en la isla, &laquo;viven y sienten como lanzarote&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su concepci&oacute;n de la profesi&oacute;n la dej&oacute; bien se&ntilde;alada, pues su misi&oacute;n es &ldquo;construir algo positivo, de hacer el bien por el bien mismo, de servir a la sociedad m&aacute;s desamparada por el poder p&uacute;blico y saltar a la palestra con dignidad y altura de miras cuantas veces sea necesario (&hellip;) para airear y combatir sin estridencias y rectamente las injusticias e irresponsabilidades que se le demanden o para buscar hacia afuera la identidad que a veces nos falta por dentro&rdquo;. Opinaba, adem&aacute;s, que el periodismo tiene que &ldquo;desenmascarar, pues, las posiciones arribistas, oportunistas, facilonas, supuesto que un peri&oacute;dico popularmente enraizado &mdash;la forma m&aacute;s tierna de amar a la tierra natal&mdash; no deber&aacute; hacerles el juego a las fuerzas enclenques de la reacci&oacute;&rdquo;&raquo;. Agust&iacute;n de la Hoz cre&iacute;a en &ldquo;la vocaci&oacute;n de abrir caminos, de avizorar nuevos horizontes, de vivir con alegr&iacute;a su independencia y de saborear, por lo mismo, su contribuci&oacute;n al despertar de la conciencia isle&ntilde;a, evitando seguir los garetes tendenciosos del t&oacute;pico y de la decadencia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Periodismo: &ldquo;Ver, o&iacute;r y ...no callar&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ilustrado y culturalmente enraizado, el periodismo para Agust&iacute;n consist&iacute;a en &ldquo;ver, o&iacute;r y ...no callar&rdquo;. Y dec&iacute;a, adem&aacute;s, que no podemos rechazar tal idea porque entonces &laquo;no s&oacute;lo despreciar&iacute;amos&raquo; a qui&eacute;nes fueron pioneros del periodismo local, sino que, con esa &ldquo;postura de cobard&iacute;a, contribuir&iacute;amos a fortalecer el desprestigio de la prensa de opini&oacute;n estrictamente independiente&rdquo;. Peri&oacute;dicos con alma, periodistas con alma, escritores y pensadores con alma, entre todos fraguando el almario insular durante cerca de dos siglos. Quiz&aacute; por eso,<em> Apuntes para una historia del periodismo lancilote&ntilde;o</em> es un acercamiento a la sustancia espiritual e inmortal de Lanzarote, de plena vigencia en el nuevo, fecundo y, con demasiada frecuencia, controvertido periodismo insular nacido al amparo de la era digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra comienza en 1858 con <em>El Crisol</em>, manuscrito, y se detiene en los primeros a&ntilde;os del siglo XX. En su nota previa, pone de relieve la tarea ingente que supone abordar una historia del periodismo que es, en realidad, una minuciosa historia de Lanzarote: &ldquo;&Uacute;nicamente el autor sabe lo que ha costado reunir el material para dar vida a estos <em>Apuntes</em>. A veces la b&uacute;squeda de un solo dato supuso meses de paciente labor y, en ocasiones, la buena voluntad hubo de aprender a moverse entre multitud de sombras o, lo que es peor, resignarse ante las indescifrables inc&oacute;gnitas&raquo;, subrayando que los peri&oacute;dicos son una inagotable fuente de historia. Sobre este aspecto escribi&oacute;: &laquo;La historia est&aacute; ah&iacute;, memoria escrita, conciencia documentada, testimonio fiel de sus defectos y de sus virtudes, de sus faltas y de sus m&eacute;ritos, porque, claro est&aacute;, sobre este presente y aparente lej&iacute;o insular, tan superficial como impreciso, tambi&eacute;n cabalgaron los redentores del eterno conflicto <em>lancilote&ntilde;o</em>, aquellos caballeros de pro que sal&iacute;an a la palestra cotidiana y solidariamente a la conquista de la propia casa isle&ntilde;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Una b&aacute;rbara ley de selecci&oacute;n negativa&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando ve la luz <em>El Crisol</em>, Agust&iacute;n se interroga: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo es Arrecife por esas fechas? El a&ntilde;o anterior instala su primer alumbrado urbano a base de farolillos de petr&oacute;leo. No tiene organizada la Primera Ense&ntilde;anza. El &uacute;nico maestro de escuela que ejerce se queja de no recibir honorarios fijos. El comercio est&aacute; en manos forasteras. Gentes de Tenerife ponen sus manos en cuantos asuntos debieran interesar a los hijos del pa&iacute;s. La sequ&iacute;a y el expolio impulsan a la emigraci&oacute;n masiva. La barrilla cae verticalmente desde la altura en que se encontraba. En 1855 marchan a La Habana y Buenos Aires tres mil campesinos&rdquo;. El retrato que dibuja es desolador y, quiz&aacute; por eso, los <em>Apuntes</em> son un relato de la lucha de clases y de poderes enfrentados, de esperanzas marchitas y posibilidades inexploradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A medida que Agust&iacute;n de la Hoz repasa las p&aacute;ginas de los distintos peri&oacute;dicos, pone de relieve que los carentes de voz buscan la manera de expresarse, progresar y emanciparse frente al caciquismo. Por entonces, no hay m&aacute;s que dos clases sociales: la rica y la miserable. Un ambiente irrespirable envuelve a la isla y provoca que la juventud algo despierta emigre, mientras la persecuci&oacute;n hace que un gran hombre, el doctor Alfonso Sp&iacute;nola, marche hacia Uruguay. Entre las p&aacute;ginas amarillentas de los incontables ejemplares en los que Agust&iacute;n buce&oacute;, acertar&iacute;a a atisbar personas enormes que contribuyeron a la mejora de la isla, la inmensa mayor&iacute;a de ellas &mdash;por no decir todas&mdash; condenada al olvido. Quiz&aacute; por eso, critic&oacute; tanto que &ldquo;en la sociedad conejera ha regido una especie de b&aacute;rbara ley de selecci&oacute;n negativa que escoge los mejores, no para reconocerlos, sino para marginarlos, primero, y hundirlos despu&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Siempre el caciquismo</strong></h2><p class="article-text">
        En la segunda mitad del XIX, que es el per&iacute;odo que analiza, la prensa refleja que unos pocos acaudalados pelean entre s&iacute; por el poder pol&iacute;tico y una mayor&iacute;a menesterosa&nbsp;batalla por lograr unos horizontes de vida m&aacute;s decorosos. Durante dicho per&iacute;odo, el periodismo reivindica la salida de la isla de su inm&oacute;vil existencia en pro de la higiene moral y pol&iacute;tica, del avance cultural, de nuevas actividades econ&oacute;micas para vivir dignamente. Se describe en la isla una paz ficticia: nadie quiere saber de nada, pero nadie est&aacute; conforme con nada; la gente anda silenciosamente dividida; hay grupos que, entre dientes, alaban al buen cacique y grupos que susurran abominaciones del cacique malo. La inacci&oacute;n lanzarote&ntilde;a constitu&iacute;a un bien sellado sepulcro: ni aliento ten&iacute;a. &iquest;Grandes hombres? Los grandes hombres constituyen la minor&iacute;a absoluta, a cuya autoridad personal est&aacute; la isla acostumbrada a obedecer y&hellip; a temer; c&aacute;llate y callaremos, este era el lema y&hellip; el dilema. &iquest;Grandes hombres? Se definen por una vieja f&oacute;rmula, seg&uacute;n la cual el rico debe asumir, aun sin ejercer funciones p&uacute;blicas, el cacicato de su demarcaci&oacute;n. En un contexto tan adverso, el oficio de informar se desenvuelve entre la arbitrariedad y el sectarismo: &iquest;peri&oacute;dicos o bailes de m&aacute;scaras? Poco a poco, el lanzarote&ntilde;o, tan d&oacute;cil y siempre conformado, comienza a reclamar libertades para &eacute;l desconocidas, y exige el reconocimiento de su personalidad y su autonom&iacute;a, su derecho a la vida y a la heredad, escribe Agust&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En su estudio, Agust&iacute;n de la Hoz cita, por un lado, al gran Antonio Mar&iacute;a Manrique, quien propone abrir aljibes en cada pueblo, construir maretas en cada encrucijada para que, si llueve, no se pierda ni una gota de agua, y construir una red de distribuci&oacute;n para que las aguas almacenadas lleguen a todos los hogares. Por otro lado, menciona el inicio de la carrera de un joven llamado Jos&eacute; Betancort, que m&aacute;s tarde utilizar&iacute;a el seud&oacute;nimo de &Aacute;ngel Guerra, tomado de un personaje de P&eacute;rez Gald&oacute;s. &iquest;Ha surgido un nuevo escritor lanzarote&ntilde;o? &iquest;Poeta? &iquest;Periodista? &iquest;Tal vez un novelista o un afamado cronista parlamentario?, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        El lector no debe extra&ntilde;arse si, al leer el libro, siente que el tiempo no ha transcurrido. Tampoco se impresione si le parece que la descripci&oacute;n de la realidad de hace cien a&ntilde;os es de rabiosa actualidad. As&iacute; es, ya que, en muchos aspectos, parece que seguimos anclados en un pasado de silencios y temores. No olvidemos cu&aacute;ntos peri&oacute;dicos murieron fulminados, &iexcl;pero con las botas puestas!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Alberto Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lanzaroteahora/agustin-hoz-deberes-buen-periodismo-lanzaroteno_1_13149898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 09:29:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agustín de la Hoz, memoria e hijo devoto de Lanzarote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lanzaroteahora/agustin-hoz-memoria-e-hijo-devoto-lanzarote_1_13129915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdee9014-a67d-480b-bdf4-3bd75c9cd99e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140399.jpg" width="1146" height="644" alt="Agustín de la Hoz, memoria e hijo devoto de Lanzarote"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen cien años del nacimiento del escritor e historiador lanzaroteño, una de las figuras más relevantes de la vida cultural de Lanzarote en el siglo XX</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Agustín de la Hoz en Lancelot. Fragmento de la cubierta del libro.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En el presente a&ntilde;o se cumple el centenario del nacimiento del escritor e historiador lanzarote&ntilde;o Agust&iacute;n de la Hoz Betancort (Arrecife, 1926 &ndash; La Laguna, 1988), una de las figuras m&aacute;s relevantes de la vida cultural de Lanzarote en el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; el 31 de agosto de 1926 en Arrecife &mdash;aunque en algunos documentos oficiales aparecen fechas distintas&mdash; y falleci&oacute; el 11 de agosto de 1988 en La Laguna, tras una grave enfermedad. Con su desaparici&oacute;n se apagaba una de las voces m&aacute;s comprometidas con la memoria hist&oacute;rica, cultural y humana de la isla.
    </p><p class="article-text">
        La edici&oacute;n impresa de <em>El Pa&iacute;s</em> del 15 de agosto de aquel a&ntilde;o publicaba una breve rese&ntilde;a sobre su muerte en la que lo defin&iacute;a como &laquo;m&aacute;ximo exponente de la vida cultural de Lanzarote&raquo; y recordaba que era autor del libro &ldquo;m&aacute;s representativo&rdquo; dedicado a la isla, titulado <em>Lanzarote</em> (1962).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un escritor al servicio de la esencia de la isla</strong></h2><p class="article-text">
        Agust&iacute;n de la Hoz cultiv&oacute; la poes&iacute;a, el ensayo, la historia y el periodismo. Aunque su aut&eacute;ntica vocaci&oacute;n fue la literatura, muy pronto comprendi&oacute; que su compromiso con Lanzarote pasaba por rescatar y difundir la esencia de la isla.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de los a&ntilde;os cincuenta comenz&oacute; a colaborar en <em>Diario de Las Palmas</em>, donde public&oacute; una serie de art&iacute;culos bajo el t&iacute;tulo <em>La Gran Desconocida</em>, dedicados a desentra&ntilde;ar la realidad hist&oacute;rica y cultural de Lanzarote. Aquellos trabajos marcar&iacute;an el inicio de una intensa labor investigadora que culminar&iacute;a en 1962 con la publicaci&oacute;n de su obra m&aacute;s conocida: <em>Lanzarote</em>.
    </p><p class="article-text">
        En ese libro quiso recoger, recorri&eacute;ndola &laquo;palmo a palmo&raquo;, la vida milenaria de la isla, su geograf&iacute;a, sus gentes y sus episodios hist&oacute;ricos. Ning&uacute;n rinc&oacute;n lanzarote&ntilde;o, por peque&ntilde;o que fuera, escap&oacute; a su mirada.
    </p><p class="article-text">
        La obra ser&iacute;a reeditada por el Cabildo de Lanzarote en 1994 &mdash;Colecci&oacute;n <em>Cl&aacute;sicos de Lanzarote</em>, <em>Agust&iacute;n de la Hoz. Obra Escogida</em>, Tomo III, cuya portada recoge un dibujo de Pancho Lasso&mdash;, confirmando su condici&oacute;n de referencia imprescindible para comprender la identidad de la isla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una obra diversa</strong></h2><p class="article-text">
        La producci&oacute;n literaria de Agust&iacute;n de la Hoz abarca distintos g&eacute;neros, desde la poes&iacute;a hasta la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica. Entre sus libros destacan: <em>Alba detenida</em> (1954), poema en prosa; <em>Lanzarote</em> (1962); <em>Cueva de los Verdes</em> (1966), premio nacional; y <em>Coplas de V&iacute;ctor Fern&aacute;ndez</em> (1977).
    </p><p class="article-text">
        Tras su muerte se han ido publicando otros trabajos, algunos de los cuales hab&iacute;a dejado in&eacute;ditos o dispersos: <em>Agust&iacute;n de la Hoz en Lancelot. Obra period&iacute;stica (1981-1988)</em> (1996), de Mario Alberto Perdomo; y <em>El Charco de San Gin&eacute;s. Entresijos de su ser y su vida</em> (2008), <em>Arrecife de ver pasar</em> (2010), y <em>Apuntes de una historia del periodismo en Lanzarote</em> (2017).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los tres &uacute;ltimos libros se han hecho realidad gracias al trabajo y compromiso de Benchomo Guadalupe, responsable del Archivo Hist&oacute;rico Municipal de Arrecife, que se ha encargado de rescatar y editar los materiales in&eacute;ditos del escritor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Investigador del periodismo lanzarote&ntilde;o</strong></h2><p class="article-text">
        Entre los proyectos que Agust&iacute;n de la Hoz dej&oacute; inconclusos figura <em>Apuntes para una historia del periodismo lancilote&ntilde;o</em>, fechado en 1963. La obra comienza en 1858 con <em>El Crisol</em>, peri&oacute;dico manuscrito, contin&uacute;a con <em>Cr&oacute;nica de Lanzarote</em>, primer medio impreso de la isla en 1861, y se detiene en los primeros a&ntilde;os del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto era tit&aacute;nico: estudiar toda la historia del periodismo insular. A trav&eacute;s de esas p&aacute;ginas amarillentas, el escritor buscaba algo m&aacute;s que datos hist&oacute;ricos: pretend&iacute;a descubrir el esp&iacute;ritu de toda una sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En esas publicaciones detect&oacute; lo que &eacute;l llamaba &laquo;atributos de nobleza&raquo;, porque reflejaban lo mejor que la isla hab&iacute;a dado a la vida p&uacute;blica. Pero tambi&eacute;n se&ntilde;alaba con claridad los males persistentes de la sociedad lanzarote&ntilde;a. &ldquo;Lo de siempre: el caciquillo desprecia la inteligencia y el pol&iacute;tico no quer&iacute;a m&aacute;s que servidores&rdquo;, escribi&oacute; en una ocasi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Su idea del periodismo</strong></h2><p class="article-text">
        Agust&iacute;n de la Hoz ten&iacute;a una concepci&oacute;n muy exigente del oficio period&iacute;stico. Para &eacute;l, el periodismo deb&iacute;a ser un instrumento de conciencia cr&iacute;tica y de servicio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Defin&iacute;a su misi&oacute;n como: &ldquo;Construir algo positivo, hacer el bien por el bien mismo, servir a la sociedad m&aacute;s desamparada por el poder p&uacute;blico y saltar a la palestra con dignidad cuantas veces sea necesario para airear y combatir las injusticias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodismo, en su opini&oacute;n, deb&iacute;a tambi&eacute;n desenmascarar el oportunismo y las posiciones arribistas, sin perder nunca su independencia. En el fondo, lo entend&iacute;a como una forma de amor a la tierra natal, una vocaci&oacute;n destinada a abrir y ensanchar caminos y despertar la conciencia de la sociedad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Contra el olvido</strong></h2><p class="article-text">
        En su constante labor de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, Agust&iacute;n de la Hoz descubri&oacute; innumerables personajes y episodios olvidados de la historia de Lanzarote. Ese contacto con el pasado lo llev&oacute; a formular una cr&iacute;tica severa a la sociedad insular.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, en la isla hab&iacute;a operado durante mucho tiempo una especie de &ldquo;selecci&oacute;n negativa&rdquo; que marginaba a las mejores personas. Lo expres&oacute; con una frase especialmente contundente: &ldquo;En la sociedad conejera ha regido una especie de b&aacute;rbara ley de selecci&oacute;n negativa que escoge a los mejores, no para reconocerlos, sino para marginarlos primero y hundirlos despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso dedic&oacute; gran parte de su obra a reivindicar lo que &eacute;l denominaba el &laquo;esp&iacute;ritu lancilote&ntilde;o&raquo;, una identidad cultural y moral que consideraba amenazada por el desarrollismo mal entendido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El hombre</strong></h2><p class="article-text">
        El escritor Leandro Perdomo, amigo y contempor&aacute;neo suyo, dej&oacute; un testimonio revelador tras su muerte en un texto titulado &laquo;Agust&iacute;n de la Hoz y la generosidad&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l subrayaba, por encima de todo, la calidad humana del autor: &ldquo;Pocos, o casi ninguno, ha hecho como Agust&iacute;n de la Hoz tanto por Lanzarote en el campo de las letras y la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica; y tan desinteresadamente, tan generosamente, sin tener en cuenta para nada la ganancia o el beneficio econ&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese desinter&eacute;s personal y esa entrega a la cultura constituyen, probablemente, una de las claves de su figura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reconocimiento y legado</strong></h2><p class="article-text">
        Tras su fallecimiento, el Ayuntamiento de Arrecife decidi&oacute; en 1989 dar su nombre a la Casa de la Cultura de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2008, su viuda, Pilar Perdomo, y su hija, Nereida de la Hoz, cedieron gratuitamente al Ayuntamiento de Arrecife el fondo documental del escritor, que hoy se conserva en el Archivo Hist&oacute;rico Municipal. Ese archivo constituye una fuente fundamental para comprender la historia cultural de Lanzarote en el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como ocurre con tantas otras personalidades isle&ntilde;as, el reconocimiento p&uacute;blico a su figura sigue siendo limitado. A&uacute;n hoy permanece pendiente la declaraci&oacute;n oficial como Hijo Predilecto de Lanzarote, propuesta que se plante&oacute; en vida y que nunca lleg&oacute; a materializarse.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un pensamiento vigente, un centenario para recordar</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar del paso del tiempo, muchas de las reflexiones de Agust&iacute;n de la Hoz mantienen plena actualidad. En sus art&iacute;culos denunciaba la apat&iacute;a cultural, alertaba sobre la p&eacute;rdida de personalidad de la isla y criticaba la mediocridad intelectual dominante.
    </p><p class="article-text">
        Cre&iacute;a firmemente en la libertad de expresi&oacute;n y en la independencia de criterio, valores que defendi&oacute; incluso en &eacute;pocas poco propicias para hacerlo. El periodismo, dec&iacute;a, deb&iacute;a consistir simplemente en &ldquo;ver, o&iacute;r y&hellip; no callar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El centenario de su nacimiento ofrece una oportunidad para volver sobre su obra y recuperar la figura de quien dedic&oacute; su vida a estudiar, comprender y explicar Lanzarote. Y ello porque Agust&iacute;n de la Hoz no fue &uacute;nicamente un escritor o un investigador: fue, sobre todo, un defensor de la memoria de la isla y de la dignidad cultural de su pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Y esa tarea, cien a&ntilde;os despu&eacute;s de su nacimiento, sigue siendo necesaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Alberto Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lanzaroteahora/agustin-hoz-memoria-e-hijo-devoto-lanzarote_1_13129915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 19:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agustín de la Hoz, memoria e hijo devoto de Lanzarote]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecocomedores en Canarias, un escudo social imprescindible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ecocomedores-canarias-escudo-social-imprescindible_132_11853142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay varios problemas muy graves en las Islas Canarias como la sanidad, la vivienda, el cambio clim&aacute;tico, los bajos salarios o la pobreza que eclipsan la comprensi&oacute;n de otros problemas, como ser&iacute;a la adecuada alimentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n escolar en los centros docentes p&uacute;blicos no universitarios.
    </p><p class="article-text">
        La adecuada percepci&oacute;n de esta realidad deber&iacute;a conducirnos a una r&aacute;pida expansi&oacute;n de los ecocomedores en los centros educativos p&uacute;blicos del archipi&eacute;lago para erigirse en un verdadero escudo social frente a los problemas que afectan a un porcentaje alarmante de la infancia y la juventud. Multiplicar su n&uacute;mero en el m&aacute;s breve plazo es un desaf&iacute;o prioritario del sistema educativo y de igual rango que objetivos esenciales, como mejorar la calidad de la ense&ntilde;anza y reducir el abandono escolar.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza y la exclusi&oacute;n social alcanzan cotas insostenibles en las Islas y las familias con menos recursos enfrentan graves dificultades para acceder a alimentos saludables, lo que incrementa la dependencia de productos ultraprocesados. Este c&iacute;rculo vicioso perpet&uacute;a problemas de salud y acent&uacute;a la desigualdad, al tiempo que la implantaci&oacute;n de los ecocomedores avanza con una lentitud exasperante.
    </p><p class="article-text">
        El problema de la obesidad en Canarias exige medidas urgentes. Sin embargo, no llama suficientemente la atenci&oacute;n que el archipi&eacute;lago lidere las tasas de obesidad infantil en el conjunto del Estado &mdash;cuatro de cada diez menores en Canarias padecen obesidad o sobrepeso&mdash; con consecuencias graves a largo plazo, como diabetes y enfermedades cardiovasculares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso es que, all&aacute; donde est&aacute;n, la presencia de ecocomedores garantiza que la poblaci&oacute;n escolar acceda a una dieta sana y equilibrada, mejorando de manera directa su salud. Ante esta realidad, los ecocomedores son una respuesta a esta crisis de salud p&uacute;blica, pero, al mismo tiempo, son herramientas clave para fomentar el desarrollo sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Al basarse en productos locales, ecol&oacute;gicos y de temporada, los ecocomedores promueven la agricultura sostenible, la soberan&iacute;a alimentaria y la biodiversidad. Por lo tanto, estos espacios garantizan una alimentaci&oacute;n saludable y equilibrada, y, al mismo tiempo, act&uacute;an como herramientas educativas y de sostenibilidad al implicar directamente a decenas y decenas de miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        El&nbsp; reciente Programa Ecocomedores de Canarias (BOC n&ordm; 199, de 7 de octubre de 2024) establece un marco claro para expandir este servicio. Este tiene como objetivo principal, en el &aacute;mbito educativo, impulsar el consumo de productos ecol&oacute;gicos, locales y de temporada en los comedores escolares, as&iacute; como la promoci&oacute;n de una alimentaci&oacute;n saludable con dietas equilibradas, mediante el uso de vegetales y frutas en cuya producci&oacute;n no se han empleado sustancias qu&iacute;micas de s&iacute;ntesis, ni medicamentos ni hormonas en la producci&oacute;n de animales.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, presenta cuatro metas transversales, que son la promoci&oacute;n de la salud y de la calidad alimentaria, la sensibilizaci&oacute;n en la responsabilidad social y ambiental en el consumo, el desarrollo rural sostenible a trav&eacute;s del consumo local y sistemas agrarios respetuosos con el medio y, por &uacute;ltimo, la valorizaci&oacute;n de los productos de temporada y su incorporaci&oacute;n en el dise&ntilde;o del modelo de consumo alimentario.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ah&iacute;, todo bien. Ahora s&oacute;lo falta ponerse en la tarea de una manera decidida y no hay otra manera de hacerlo sino a trav&eacute;s de los presupuestos. M&aacute;xime cuando la experiencia muestra que los ecocomedores no tienen por qu&eacute; ser m&aacute;s costosos que los convencionales, que es el argumento que se suele esgrimir para justificar su rechazo o la mera indolencia. Pero lo que no est&aacute; presupuestado no existe.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, partidas presupuestarias al margen, el &eacute;xito de esta empresa depende de tres factores clave: la demanda de las familias, el compromiso de los equipos directivos y la organizaci&oacute;n eficiente de los productores ecol&oacute;gicos locales. Un ejemplo exitoso es la Sociedad Agraria de Transformaci&oacute;n (SAT) El Jable, en Lanzarote, que coordina a agricultores ecol&oacute;gicos para abastecer a los colegios. Este modelo garantiza productos frescos y de calidad, al tiempo que fomenta la cooperaci&oacute;n, la sostenibilidad y la soberan&iacute;a alimentaria en el sector agr&iacute;cola insular.
    </p><p class="article-text">
        Los ecocomedores, como parte de esta estrategia, son mucho m&aacute;s que una soluci&oacute;n alimentaria: son un motor de cambio social, educativo y ambiental. Es inaplazable acelerar su implementaci&oacute;n para garantizar un futuro m&aacute;s saludable y sostenible en las Islas Canarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Alberto Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ecocomedores-canarias-escudo-social-imprescindible_132_11853142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 13:31:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ecocomedores en Canarias, un escudo social imprescindible]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lanzarote se plantea como implantar más ecocomedores escolares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lanzarote-plantea-implantar-ecocomedores-escolares_132_10338320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El CEIP Capellanía del Yágabo es el colegio de referencia que marca el rumbo de los futuros ecocomedores escolares en Lanzarote</p></div><p class="article-text">
        Implantar muchos m&aacute;s ecocomedores escolares es uno de los grandes desaf&iacute;os que tiene ante s&iacute; el sistema educativo en Lanzarote y en Canarias, adem&aacute;s de los retos que le son propios, como mejorar la calidad de la ense&ntilde;anza o evitar el abandono escolar.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de la presencia de ecocomedores en todos los colegios radica, en primera instancia, en conseguir que toda la poblaci&oacute;n escolar est&eacute; mejor alimentada mediante una dieta sana y equilibrada. Por tanto, la mejora de la salud p&uacute;blica de la poblaci&oacute;n infantil ser&iacute;a el beneficio m&aacute;s evidente e inmediato de un ecocomedor, m&aacute;xime si se tiene en cuenta que cuatro de cada 10 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de Canarias padecen obesidad o sobrepeso.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, estamos ante una herramienta educativa de car&aacute;cter estrat&eacute;gico para avanzar real y decididamente en el desarrollo sostenible, ya que disponer de un ecocomedor permite a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as familiarizarse con las producciones agr&iacute;colas locales, de cercan&iacute;a y de temporada, y, en definitiva, con la agricultura ecol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as aliment&aacute;ndose a diario bajo estos criterios se traduce en m&aacute;s producci&oacute;n ecol&oacute;gica local y m&aacute;s diversa, m&aacute;s soberan&iacute;a alimentaria y menos dependencia del exterior, m&aacute;s ingresos para los agricultores y agricultoras, m&aacute;s y mejor paisaje agrario y, en &uacute;ltima instancia, m&aacute;s biodiversidad y m&aacute;s sostenibilidad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>CEIP Capellan&iacute;a del Y&aacute;gabo, casi 10 a&ntilde;os</strong></h3><p class="article-text">
        En Lanzarote, el CEIP Capellan&iacute;a del Y&aacute;gabo, situado en el popular barrio de Titerroy de Arrecife, es el espejo en el que debe mirarse cualquier colegio que quiera implantar un ecocomedor escolar. La directora del centro, Mar&iacute;a Dolores Romero P&eacute;rez, lleva supervisando el ecocomedor del CEIP Capellan&iacute;a desde que este programa comenz&oacute; su andadura en las islas como una experiencia piloto, hace casi diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el CEIP Capellan&iacute;a del Y&aacute;gabo cuenta con una s&oacute;lida trayectoria implantando una nueva cultura alimentaria entre el alumnado y sus familias, una cultura basada en productos ecol&oacute;gicos, sanos y saludables. Este colegio dispone de cocina, gestiona de forma directa el comedor y atiende a unos 430 comensales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2022 concluyeron las obras de reforma del ecocomedor escolar del CEIP Capellan&iacute;a, consistentes en la ampliaci&oacute;n de las instalaciones y la renovaci&oacute;n del mobiliario. El proyecto fue financiado con fondos FEDER, a trav&eacute;s de la Estrategia Conurban Azul de EDUSI Lanzarote que gestiona el Cabildo de Lanzarote.
    </p><h3 class="article-text"><strong>CEIP Capellan&iacute;a y CEIP Costa Teguise</strong></h3><p class="article-text">
        Hay otro colegio adscrito al programa ecocomedores en Lanzarote. Se trata del CEIP Costa Teguise, cuyo servicio de cocina y comedor lo realiza una empresa privada y atiende a unos 400 comensales. Por lo tanto, tan solo dos colegios de Lanzarote han ofrecido servicio de ecocomedor en el curso escolar que ahora finaliza.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, ambos centros ofrecen las dos modalidades existentes: la gesti&oacute;n directa del servicio de ecocomedor, cuyo personal de cocina y comedor depende de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n del Gobierno de Canarias, y la prestaci&oacute;n externa de dicho servicio por parte de una empresa especializada. Ambos atendieron a unos 830 alumnos y alumnos durante el curso 2022-2023, lo que significa menos del 7 por ciento de la poblaci&oacute;n de infantil y primaria existente en la isla, que supera la cifra de 12.000 alumnos y alumnas. Por ello, el potencial de crecimiento de los ecocomedores escolares es enorme.
    </p><p class="article-text">
        Para que el servicio de ecocomedores pueda seguir expandi&eacute;ndose hacen falta varios requisitos. El primero es que las familias lo demanden y el segundo es la existencia de un equipo directivo comprometido. Pero, como la finalidad consiste en implantar un ecocomedor, adem&aacute;s hace falta una organizaci&oacute;n de productores agr&iacute;colas ecol&oacute;gicos. Aqu&iacute; es donde, en Lanzarote, aparece la Sociedad Agraria de Transformaci&oacute;n (SAT) El Jable.
    </p><h3 class="article-text"><strong>SAT el Jable provee productos ecol&oacute;gicos</strong></h3><p class="article-text">
        Los agricultores y agricultoras adheridos a SAT el Jable proveen productos ecol&oacute;gicos, locales y frescos a los centros educativos. Al CEIP Capellan&iacute;a proveen en tono al 90 por ciento y al CEIP Costa Teguise en torno al 50-60 por ciento. El porcentaje restante se completa con agricultura ecol&oacute;gica procedente de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        SAT El Jable ha conseguido ir agrupando a la mayor&iacute;a de los productores y productoras ecol&oacute;gicos que operaban de una forma dispersa. Pero no solo. Tambi&eacute;n favorece que trabajen desde una misma visi&oacute;n, posibilitando la cooperaci&oacute;n entre s&iacute; para impulsar el desarrollo y la extensi&oacute;n de la agricultura ecol&oacute;gica en Lanzarote, as&iacute; como la planificaci&oacute;n de las producciones para garantizar el abastecimiento del mercado. Tambi&eacute;n presta asesoramiento y fomenta los cultivos tradicionales en jable y enarenados con m&eacute;todos ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Unos 25 agricultores y agricultoras de SAT El Jable est&aacute;n vinculados a los ecocomedores, una organizaci&oacute;n que, asimismo, ha llegado a acuerdos de colaboraci&oacute;n con otros productores ecol&oacute;gicos lanzarote&ntilde;os, como Finca Ecol&oacute;gica Tres Pe&ntilde;as, Jos&eacute; Ad&aacute;n o Biosenante.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La cuota de un ecocomedor ecol&oacute;gico no es m&aacute;s cara</strong></h3><p class="article-text">
        Llegados a este punto, conviene precisar tres cosas. Una, la cuota de un ecocomedor ecol&oacute;gico no es m&aacute;s cara que en un ecocomedor convencional: es pr&aacute;cticamente id&eacute;ntica. Dos, lo ideal es la gesti&oacute;n directa del ecocomedor, pero, si el colegio carece de cocina, hay empresas privadas que prestan este servicio. Y tres, los especialistas est&aacute;n de acuerdo en que es preferible la comida ecol&oacute;gica, fresca y saludable por sus muchos y evidentes beneficios.
    </p><p class="article-text">
        De forma lenta, el trabajo realizado tras casi una d&eacute;cada comienza a dar sus frutos. El CEIP Playa Honda ya se ha adherido al programa y ofrecer&aacute; el servicio de ecocomedor el curso que viene. Por otro lado, el CEIP C&eacute;sar Manrique de Tah&iacute;che est&aacute; sopesando en estos momentos sumarse al proyecto. Quiz&aacute; una de las claves del avance de esta iniciativa radique en que no tiene color pol&iacute;tico y que solo persigue el bienestar del alumnado y sus familias.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, para que este programa se expanda por todos los colegios y llegue a toda la poblaci&oacute;n escolar, es imprescindible que, al respaldo que ya ofrecen las autoridades educativas de la Comunidad Aut&oacute;noma, se incorporen las consejer&iacute;as de Agricultura y de Sanidad del Gobierno de Canarias. Con m&aacute;s implicaci&oacute;n y m&aacute;s coordinaci&oacute;n de los distintos departamentos del Gobierno de Canarias, junto a los operadores ecol&oacute;gicos y la comunidad educativa, el &eacute;xito estar&iacute;a garantizado, a juicio de Ascenci&oacute;n Robayna, de SAT El Jable.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Los ecocomedores escolares en la isla de Lanzarote&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        A tal fin, Ascenci&oacute;n Robayna ha dirigido la realizaci&oacute;n de un programa para televisi&oacute;n denominado &ldquo;Los ecocomedores escolares en la isla de Lanzarote&rdquo;. Consta inicialmente de tres cap&iacute;tulos que ser&aacute;n emitidos a primeros de julio en la cadena local de televisi&oacute;n Biosfera TV y estar&aacute;n disponibles a la carta en Youtube (BiosferaMedia). A estos a&ntilde;adir&aacute; un cuarto y &uacute;ltimo, a modo de ep&iacute;logo, el pr&oacute;ximo mes de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En esta serie, en la que cada cap&iacute;tulo tiene una duraci&oacute;n de unos 60 minutos, Ascensi&oacute;n Robayna desentra&ntilde;a la realidad actual de los ecocomedores en Lanzarote, as&iacute; como sus perspectivas de futuro junto a todos los agentes que intervienen en esta iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        La directora del programa insiste en la importancia de comprobar la trazabilidad del producto, es decir, que el resultado del trabajo de los agricultores y agricultoras ecol&oacute;gicos en el campo llegue a su destino, por lo que es fundamental que esos productos se entreguen directamente en el colegio, aunque el servicio sea gestionado por una empresa privada.
    </p><p class="article-text">
        El trasfondo es muy claro: trabajo conjunto, cooperaci&oacute;n p&uacute;blico-privada y objetivos comunes para propiciar un cambio de modelo productivo en la agricultura lanzarote&ntilde;a a trav&eacute;s de la agroecolog&iacute;a, as&iacute; como alcanzar mayores niveles de autosuficiencia alimentaria. Para ello, no hay mayor fuerza transformadora que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Alberto Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lanzarote-plantea-implantar-ecocomedores-escolares_132_10338320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jun 2023 17:10:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lanzarote se plantea como implantar más ecocomedores escolares]]></media:title>
    </item>
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