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    <title><![CDATA[elDiario.es - Guillem Colom-Montero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/guillem-colom-montero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Guillem Colom-Montero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA['Mallorca se hunde': turismo y trauma en la cultura mallorquina actual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mallorca-hunde-turismo-trauma-cultura-mallorquina-actual_129_10388408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90ddeebf-2aa7-409f-af2e-6104faf3f569_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077509.jpg" width="2423" height="1363" alt="&#039;Mallorca se hunde&#039;: turismo y trauma en la cultura mallorquina actual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El turismo ha causado un descalabro tan rápido y profundo que los propios mallorquines ya no reconocen la isla, no la sienten como propia y a veces incluso se sienten expulsados</p><p class="subtitle">El idílico pueblo de Mallorca lleno de casas vacías y extranjeros ricos: “Me siento una aborigen”</p></div><p class="article-text">
        El turismo en la isla de Mallorca se ha convertido en un tema omnipresente. Los debates sobre la masificaci&oacute;n, que a&ntilde;os atr&aacute;s se iniciaban alrededor de Semana Santa, este a&ntilde;o se han dado incluso durante los meses de invierno. Estas tensiones llegan despu&eacute;s de una d&eacute;cada en la que el n&uacute;mero de visitantes no ha dejado de crecer a ra&iacute;z de la combinaci&oacute;n de vuelos baratos y el modelo AirBnb, que ha facilitado la r&aacute;pida colonizaci&oacute;n tur&iacute;stica de nuevos espacios, como por ejemplo los pueblos de la comarca del Pla en el centro de la isla, que hasta ahora se hab&iacute;an mantenido fuera de los circuitos tur&iacute;sticos, o el barrio de Pere Garau en la ciudad de Palma, que est&aacute; experimentando una acelerada gentrificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n forma parte de un contexto global donde los flujos tur&iacute;sticos parecen expandirse sin fin, lo que ha dado lugar a la multiplicaci&oacute;n de las cr&iacute;ticas a los impactos negativos del turismo, que se condensan en la r&aacute;pida y masiva popularizaci&oacute;n del t&eacute;rmino <em>overtourism</em> a partir del 2015, generalmente traducido al castellano como &lsquo;sobreturismo&rsquo;. En Mallorca la situaci&oacute;n parece ser especialmente abrumadora debido a que la isla ya era un destino paradigm&aacute;tico del turismo de masas y que hoy en d&iacute;a experimenta ramificaciones que no se dan en otros lugares, como por ejemplo <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/idilico-pueblo-mallorca-lleno-casas-vacias-extranjeros-ricos-siento-aborigen_1_9852104.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la masiva compra de propiedades por parte de no residentes</a>, sobre todo ciudadanos de pa&iacute;ses de la Europa noroccidental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Viñeta del cómic Un infern a Mallorca (La decadència de l’Imperi Mallorquí), de Xisco Fuster i Toni Planissi.                             </span>
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        Es seguramente por esto que Mallorca es una de las regiones globales donde la cr&iacute;tica al sobreturismo est&aacute; m&aacute;s presente y es m&aacute;s fuerte, donde los discursos p&uacute;blicos y medi&aacute;ticos no dejan de resaltar los impactos negativos de la industria tur&iacute;stica y donde el rechazo de una parte significativa de la poblaci&oacute;n parece estar m&aacute;s asentado. La isla, adem&aacute;s, ha visto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os una eclosi&oacute;n de respuestas culturales cr&iacute;ticas con el sobreturismo, que van desde novelas, libros de memorias, colecciones de relatos cortos y exposiciones a obras de teatro, publicaciones fotogr&aacute;ficas, canciones y documentales, pasando por c&oacute;mics, vi&ntilde;etas pol&iacute;ticas, gu&iacute;as tur&iacute;sticas par&oacute;dicas y un largo etc&eacute;tera. Todo en su conjunto muestra la absoluta e ineludible omnipresencia del turismo en esta isla mediterr&aacute;nea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las l&iacute;neas maestras de estas representaciones literarias y culturales evidencian la existencia de una trauma cultural asociado a las transformaciones desencadenadas por el turismo de masas desde finales de los a&ntilde;os 1950 hasta hoy d&iacute;a. El turismo aparece descrito y representado como el detonante de un episodio de cambio sociocultural y medioambiental repentino, exhaustivo, inesperado y socialmente divisivo que ha transformado de ra&iacute;z la sociedad, cultura, territorio, medio ambiente e identidad mallorquinas. En otras palabras, el turismo ha causado un descalabro tan r&aacute;pido y profundo que los propios mallorquines ya no reconocen la isla, no la sienten como propia y a veces incluso se sienten expulsados. De esta forma, esta eclosi&oacute;n de respuestas literarias y culturales al sobreturismo tiende a recurrir a narrativas y vocabularios de invasi&oacute;n, colonialismo, destrucci&oacute;n, enfermedad y, en &uacute;ltima instancia, trauma para representar los impactos del turismo en Mallorca, y lo hacen mediante cuatro imaginarios principales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las líneas maestras de estas representaciones literarias y culturales evidencian la existencia de una trauma cultural asociado a las transformaciones desencadenadas por el turismo de masas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Primeramente, el turismo aparece como una fuerza radicalmente destructora del territorio y medio ambiente de la isla, as&iacute; como de su tejido sociocultural. En segundo lugar, se denuncia la desposesi&oacute;n espacial que paulatinamente va poniendo fin a la hist&oacute;rica relaci&oacute;n con la tierra y el mundo rural, al tradicional v&iacute;nculo entre territorio, identidad y lengua catalana. En tercer lugar, se transmite la idea de que se ha llegado a un punto l&iacute;mite, de no retorno, de final, en el cual Mallorca es representada en proceso de desaparici&oacute;n. Finalmente, estas creaciones muestran una perspectiva radicalmente autocr&iacute;tica, que reh&uacute;ye la simplista dicotom&iacute;a entre poblaci&oacute;n local y turistas para en su lugar poner el &eacute;nfasis en las divisiones entre los propios mallorquines as&iacute; como en su agencia hist&oacute;rica, ya sea por participaci&oacute;n activa o aceptaci&oacute;n pasiva de las din&aacute;micas promovidas por el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos son incontables, y se puede afirmar que a partir del a&ntilde;o 2018 la gran mayor&iacute;a de creaciones literarias y culturales producidas en Mallorca representan directamente el turismo y sus efectos en la isla o, sino, lo hacen de forma tangencial, como contexto a la trama. Es por esto que en este art&iacute;culo s&oacute;lo analizar&eacute; algunos de los ejemplos m&aacute;s representativos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A partir del año 2018 la gran mayoría de creaciones literarias y culturales producidas en Mallorca representan directamente el turismo y sus efectos en la isla o, sino, lo hacen de forma tangencial</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Viñeta de Tueldús en el Última Hora del 22 de agosto de 2022.                            </span>
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        En el a&ntilde;o 2011, el escritor y actor Toni Gomila present&oacute; <em>Acorar</em>, mon&oacute;logo teatral que r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en un boom sin precedentes, con decenas de representaciones a lo largo y ancho de la isla y una inusitada atenci&oacute;n en los medios as&iacute; como en el debate p&uacute;blico y popular, lo cual desemboc&oacute; en el documental <em>Acorats, cr&ograve;nica d&rsquo;un fen&ograve;men</em> (2016) que se puede ver en <em>Filmin</em>. <em>Acorar</em> aprovecha el encuentro familiar de la ancestral matanza del cerdo para reflexionar sobre las transformaciones socioculturales, identitarias y ling&uuml;&iacute;sticas en la Mallorca de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, y su fulgurante &eacute;xito ilustra c&oacute;mo las tensiones asociadas a los impactos del turismo se sintieron especialmente pronto en la isla, ya que la obra triunf&oacute; en un momento en el que el debate acerca del sobreturismo todav&iacute;a no hab&iacute;a cogido impulso en muchos otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas principales del mon&oacute;logo de Gomila es la venta de propiedades a ciudadanos alemanes que se inici&oacute; a principios de los 1990 despu&eacute;s de la entrada del Estado espa&ntilde;ol en la Uni&oacute;n Europea. Tal y como nos explica el narrador, &ldquo;la tribu abri&oacute; las manos y brotaron centenares de millones de marcos alemanes que compraron tierra, herencia y patrimonio&rdquo;, y m&aacute;s adelante critica fuertemente a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/balears-paraiso-control-inmobiliarias-decada-han-aumentado-95-4_1_9818758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los agentes inmobiliarios locales</a>, quienes &ldquo;contribuyeron a extender todav&iacute;a m&aacute;s la obsesi&oacute;n enfermiza por el dinero y lo prepararon todo para convertir este min&uacute;sculo lugar del mundo en un <em>land</em> alem&aacute;n. Y no les fue suficiente con vender la tierra: ten&iacute;an que vender el alma&rdquo; (todas las traducciones de obras originalmente en catal&aacute;n son del autor de este art&iacute;culo).
    </p><p class="article-text">
        <em>Acorar</em> basa su trama argumental en que las sobrasadas salen blancas, situaci&oacute;n que tradicionalmente supone repudiarlas y deshacerse de ellas; en la obra, la sobrasada blanca simboliza la historia reciente de Mallorca, es decir, &ldquo;la metamorfosis del s&iacute;mbolo de un pueblo traicionado&rdquo;. &ldquo;Para complacer a los conquistadores todo nos va bien. No es que la sobrasada se vuelva blanca, no, es que la quieren convertir en salchicha de Frankfurt&rdquo;. De esta manera, la venta de tierras se asocia al proceso de p&eacute;rdida de la identidad colectiva, y es en este marco donde cobran sentido los vocabularios que aluden a din&aacute;micas coloniales (tribu, conquistadores, <em>land</em> alem&aacute;n), a la sustituci&oacute;n cultural (sobrasada mallorquina versus salchicha alemana) y al trauma (obsesi&oacute;n enfermiza por el dinero), que se combinan con una perspectiva radicalmente cr&iacute;tica hacia los agentes inmobiliarios en particular y los mallorquines en general.
    </p><p class="article-text">
        Desde la mirada de hoy, estas ventas de los a&ntilde;os 1990 se pueden ver como el momento inici&aacute;tico del proceso de compra de propiedades por parte de no residentes que ha proliferado en el per&iacute;odo post-pand&eacute;mico y que es causa de profundas ansiedades en la isla, lo que ha llevado a los partidos M&eacute;s per Mallorca y Podemos a reclamar al gobierno espa&ntilde;ol que establezca un l&iacute;mite a la compra de propiedades por parte de no residentes.
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                    alt="Viñeta de Albert Herranz i Jaume Balaguer del año 2017, recogida en su libro Albercocs i Cireres (2018)."
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                Viñeta de Albert Herranz i Jaume Balaguer del año 2017, recogida en su libro Albercocs i Cireres (2018).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Les possessions</em> de Ll&uacute;cia Ramis y <em>Alexandra Schneider und ihr Casiotone</em> de Joan Miquel Oliver, publicadas en 2018, representan tensiones muy similares (la obra de Ramis ha sido publicada en castellano por Libros del Asteroide). La primera describe el trauma de la venta de la casa familiar a unos extranjeros mediante un tono eleg&iacute;aco y profundamente autocr&iacute;tico, recurriendo a met&aacute;foras de malestar, enfermedad y duelo: &ldquo;Perder Can Meixura me dol&iacute;a c&oacute;mo si me hubiesen arrancado un brazo o se hubiese muerto un ser querido&rdquo;. La novela de Oliver, miembro del c&eacute;lebre grupo musical <em>Ant&ograve;nia Font</em>, es una alocada distop&iacute;a de ciencia ficci&oacute;n donde, desde un momento indeterminado del futuro, se nos explica que a mediados del siglo XXI Mallorca fue anexionada a Alemania, por lo que &ldquo;los mallorquines de aquella &eacute;poca ya no pintaban nada en Mallorca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Temporada alta</em> (2019), Nadal Suau lleva estas ansiedades al &aacute;mbito urbano y reflexiona sobre las transformaciones que ha experimentado Palma como ciudad europea a consecuencia del sobreturismo. El autor es muy cr&iacute;tico con AirBnB, que es descrito como &ldquo;el artefacto que desactivar&iacute;a la ciudad contempor&aacute;nea convirti&eacute;ndola en un inmenso <em>resort</em> sin restricciones&rdquo;. La expansi&oacute;n de las infraestructuras tur&iacute;sticas en Palma es narrada mediante vocabularios b&eacute;licos y de conquista, como cuando el autor afirma que &ldquo;su barrio [...] se ve asediado por tres nuevos hoteles&rdquo; o manifiesta que &ldquo;sabemos que muchos de sus barrios ya no son nuestros&rdquo;. Esta denuncia de la desposesi&oacute;n espacial y sociocultural tambi&eacute;n aparece en <em>Les possessions</em>, donde un personaje afirma que &ldquo;estamos perdiendo nuestra <em>terra ferida&rdquo;</em>, expresi&oacute;n que se traduce como &lsquo;tierra herida&rsquo; y que alude de forma indirecta a la influyente entidad mallorquina cr&iacute;tica con el sobreturismo Terraferida, lo que a su vez es un ejemplo de la constante interacci&oacute;n entre movimientos sociales, cultura y turismo en la Mallorca contempor&aacute;nea. Finalmente, la narradora concluye que &ldquo;la isla se hunde y nosotros nos hundiremos con ella&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora de Mallorca hundi&eacute;ndose, que condensa las ansiedades de desaparici&oacute;n antes mencionadas, no aparece solamente en <em>Les possessions</em>, sino tambi&eacute;n en muchas otras creaciones, desde la canci&oacute;n &lsquo;Mallorca s&rsquo;enfonsa' (se hunde) del c&eacute;lebre cantautor isle&ntilde;o Tomeu Penya, tambi&eacute;n del a&ntilde;o 2018 y donde se manifiesta que &ldquo;si no ponemos orden, estallaremos todos&rdquo;, hasta las vi&ntilde;etas pol&iacute;ticas de Albert Herranz y Jaume Balaguer, as&iacute; como de Tueld&uacute;s en el popular peri&oacute;dico balear <em>&Uacute;ltima Hora</em>, pasando por los imaginarios gr&aacute;ficos y narratol&oacute;gicos de los c&oacute;mics <em>Els darrers dies de l&rsquo;Imperi Mallorqu&iacute; </em>(2014), donde el propio t&iacute;tulo, que en castellano ser&iacute;a <em>Los &uacute;ltimos d&iacute;as del Imperio Mallorqu&iacute;n</em>, ya anuncia de forma ir&oacute;nico-juguetona la desaparici&oacute;n de la secular sociedad establecida en la isla, y su secuela <em>Un infern a Mallorca</em> <em>(La decad&egrave;ncia de l&rsquo;Imperi Mallorqu&iacute;)</em> (2018), cuya imagen m&aacute;s conocida no es la portada, sino una vi&ntilde;eta a p&aacute;gina completa que representa Mallorca totalmente colonizada por hoteles, campos de golf y carreteras.
    </p><p class="article-text">
        Estas narrativas visuales dejan entrever una clara relaci&oacute;n con las portadas de los a&ntilde;os 2016 y 2017 de la publicaci&oacute;n de denuncia de los efectos del turismo <em>Tot Incl&ograve;s</em>, producida por diversos movimientos sociales mallorquines, donde la isla aparec&iacute;a respectivamente asediada por las bombas de un ataque a&eacute;reo y por un gran n&uacute;mero de turistas saliendo de un enorme contenedor de basura.
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                    alt="Portada de la revista Tot Inclòs del verano de 2016."
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                Portada de la revista Tot Inclòs del verano de 2016.                            </span>
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        Los ejemplos son infinitos y no dejan de aparecer m&aacute;s, como las &uacute;ltimas novelas de dos de los principales escritores de la isla: <em>R&agrave;bia</em> de Sebasti&agrave; Alzamora y <em>Contra el m&oacute;n</em> de Pere Antoni Pons, publicadas en 2022 y 2023 respectivamente. Todos estos productos culturales en su conjunto dejan bien claro que en Mallorca se ha experimentado y se contin&uacute;a experimentado una experiencia culturalmente traum&aacute;tica a consecuencia de los impactos del turismo de masas. El problema de los episodios traum&aacute;ticos, ya sean individuales o colectivos, es la imposibilidad de volver al estadio anterior al trauma, que tiende a ser idealizado, cuando en realidad lo que se necesita es imaginar y crear nuevas realidades adaptadas al momento post-trauma, que reconocen la existencia del mismo, se lo hacen suyo y aspiran a forjar un nuevo futuro. C&oacute;mo hemos visto, por ahora las respuestas literarias y culturales al sobreturismo se han centrado en representar este trauma, por lo que parece ser&aacute; tarea de los movimientos sociales idear y construir estas nuevas realidades. Contra el pesimismo que parece imperar en la isla, estoy convencido de que todav&iacute;a estamos a tiempo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada de la revista Tot Inclòs del verano de 2017.                            </span>
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        <em><strong>Nota</strong></em><em>: Este art&iacute;culo es una traducci&oacute;n adaptada del original catal&aacute;n que apareci&oacute; en mayo de 2023 en la publicaci&oacute;n aut&oacute;noma y antiautoritaria </em><a href="https://nosaltres.noblogs.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nosaltres</em></a><em>, publicada trimestralmente en la isla de Mallorca. El autor agradece a sus editores el permiso para traducirlo y publicarlo en elDiario.es. Aqu&iacute; se puede consultar el art&iacute;culo original:&nbsp; </em><a href="https://nosaltres.noblogs.org/files/2023/05/NOSALTRES-n11-_compressed.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://nosaltres.noblogs.org/files/2023/05/NOSALTRES-n11-_compressed.pdf</em></a><em>&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillem Colom-Montero]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2023 07:17:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Mallorca se hunde': turismo y trauma en la cultura mallorquina actual]]></media:title>
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