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    <title><![CDATA[elDiario.es - Stuart Turnbull-Dugarte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/stuart-turnbull-dugarte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Stuart Turnbull-Dugarte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Es Spiderman de izquierdas y Harry Potter de derechas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/spiderman-izquierdas-harry-potter-derechas_132_12160906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4894e86-fa5d-474e-bccf-40510d7d72cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es Spiderman de izquierdas y Harry Potter de derechas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ciudadanos proyectan sus propias ideas políticas sobre héroes y villanos y esta tendencia tribal distorsiona la percepción de las personas.</p></div><p class="article-text">
        Desde muy peque&ntilde;os, se nos socializa para ver el mundo dividido entre &ldquo;los buenos&rdquo; y &ldquo;los malos&rdquo;. Cuando somos ni&ntilde;os y jugamos en el patio, nadie quiere ser el malo, y cuando llega el momento de disfrazarse, todos peleamos por qui&eacute;n llevar&aacute; el traje de Luke Skywalker y nadie quiere ponerse el de Darth Vader.
    </p><p class="article-text">
        Esta forma simplificada de ver el mundo como una lucha entre el bien y el mal, entre personas buenas y personas malas, no desaparece cuando crecemos. Al contrario, suele reforzarse a medida que desarrollamos las identidades sociales que definen qui&eacute;nes somos en la vida adulta.
    </p><p class="article-text">
        Esto es especialmente evidente en el &aacute;mbito de nuestras identidades pol&iacute;ticas, y en particular, de las lealtades partidistas a las que las personas se aferran. La cultura pol&iacute;tica actual es extremadamente <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ohFevluhHIQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tribal</a>, y las l&iacute;neas divisorias entre izquierdas y derechas son m&aacute;s fuertes que nunca. <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-polarizados/373061" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El partidismo</a> es una fuerza incre&iacute;blemente poderosa. No solo basta con colocar una etiqueta de partido a un pol&iacute;tico para determinar si le apoyamos o no &mdash; sin importar qu&eacute; defiende realmente esa persona&mdash;, sino que tambi&eacute;n <a href="https://global.oup.com/academic/product/the-power-of-partisanship-9780197623794?lang=en&amp;cc=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">moldea nuestra percepci&oacute;n</a> del estado del pa&iacute;s y de la econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los efectos del partidismo y la pertenencia tribal a neutra banda pol&iacute;tica no se limitan solo al &aacute;mbito electoral. El partidismo tambi&eacute;n es una poderosa fuerza social. Afecta con qui&eacute;n decidimos relacionarnos, a qui&eacute;n invitamos a <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11109-018-09519-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cerveza</a> o incluso a qui&eacute;n <a href="https://docs.iza.org/dp17540.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contratamo</a>s. Saber a qui&eacute;n vota tu vecino &mdash;y si es de la &ldquo;banda&rdquo; correcta&mdash; influye en si le ves como buena persona o no.
    </p><p class="article-text">
        En un <a href="https://doi.org/10.1017/psrm.2025.10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> con <a href="https://www.wagnermarkus.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Markus Wagner</a> (Universidad de Viena) publicado en la revisa internacional <a href="https://doi.org/10.1017/psrm.2025.10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Political Science Research &amp; Method</em></a>, demostramos que tambi&eacute;n ocurre lo contrario. Saber si alguien es bueno o malo influye en si pensamos que es uno de los &ldquo;nuestros&rdquo; o uno de los &ldquo;otros&rdquo;. Dicho de otra manera: los partidistas <em>proyectan </em>sus propias identidades pol&iacute;ticas sobre las personas que consideran buenas, y proyectan la identidad pol&iacute;tica de sus oponentes sobre aquellos que no les gustan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qui&eacute;n vota Gandalf y Cenicienta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera parte <a href="https://doi.org/10.1017/psrm.2025.10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del estudio</a> consisti&oacute; en un experimento social que aplic&oacute; un giro pol&iacute;tico a un juego infantil. En una encuesta representativa a miles de personas en Estados Unidos y Reino Unido, los participantes vieron im&aacute;genes de personajes ficticios de la cultura popular: h&eacute;roes como Capit&aacute;n Am&eacute;rica o Spiderman, y villanos como Voldemort de&nbsp;<em>Harry Potter</em>&nbsp;o Cersei Lannister de&nbsp;<em>Juego de Tronos.</em> Despu&eacute;s, se les pidi&oacute; que adivinasen la afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica de cada personaje. Los resultados fueron sorprendentes: los participantes asum&iacute;an que los h&eacute;roes votaban por su mismo partido y que los villanos votaban por el partido contrario. Por ejemplo, los de izquierdas asum&iacute;an que Harry, Ron y Hermione votaban a la izquierda, mientras que los de derechas estaban convencidos de que ese tr&iacute;o de magos votaba a la derecha. Esta tendencia se repiti&oacute; con personajes de muchas otras historias de cine y ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda parte <a href="https://doi.org/10.1017/psrm.2025.10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del estudio</a> fue m&aacute;s all&aacute; del universo ficticio. En un experimento social distinto, los participantes leyeron un breve relato sobre un pol&iacute;tico local. En una versi&oacute;n, el pol&iacute;tico aparec&iacute;a como una persona generosa, que donaba dinero a la caridad. En la otra versi&oacute;n, el mismo pol&iacute;tico se presentaba de manera negativa, acusado de corrupci&oacute;n. En ning&uacute;n momento se mencionaba el partido pol&iacute;tico del pol&iacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gráfico 1: Porcentaje (%) que identifica el personaje como votante de &quot;su&quot; partido (héroes indicados con azul y villanos indicados con morado).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A pesar de esta ausencia de informaci&oacute;n, los encuestados &ldquo;recordaban&rdquo; falsamente la afiliaci&oacute;n partidista del pol&iacute;tico de acuerdo con el tono moral del relato. Los participantes que votaban a la izquierda y leyeron la historia del pol&iacute;tico generoso dec&iacute;an recordar que se trataba de un pol&iacute;tico de izquierdas. Los conservadores, leyendo el mismo relato, recordaban que era conservador. Lo contrario ocurri&oacute; cuando los participantes leyeron la historia sobre el pol&iacute;tico corrupto. Estos resultados son impactantes: incluso cuando no hab&iacute;a nada que recordar y podr&iacute;an haber dicho simplemente que el partido no se mencionaba, los votantes interpretaron lo que quer&iacute;an entre l&iacute;neas, guiados por sus identidades pol&iacute;ticas tribales.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, estos estudios &mdash;aunque divertidos de dise&ntilde;ar y analizar&mdash; ponen de manifiesto un problema mayor: el <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/causa-ultima-polarizacion-politica_132_10826746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder tribal</a> de la pol&iacute;tica, y especialmente de las identidades partidistas, para socavar la racionalidad de los votantes. La proyecci&oacute;n pol&iacute;ticamente motivada &mdash;es decir asumir que quienes son buenos deben ser &ldquo;de los nuestros&rdquo; y que quienes son malos deben ser &ldquo;de los otros&rdquo;&mdash; no solo moldea c&oacute;mo vemos a los dem&aacute;s; tambi&eacute;n refuerza y consolida las divisiones partidistas.
    </p><p class="article-text">
        Si asumimos que nuestro vecino es un mal vecino porque vota al partido contrario, y al mismo tiempo creemos que alguien vota al partido contrario porque es un mal vecino, entramos r&aacute;pidamente en un ciclo donde nuestros instintos tribales se sienten cada vez m&aacute;s justificados. Este ciclo de vilipendiar ahonda las divisiones y dificulta encontrar puntos en com&uacute;n. Si seguimos permitiendo que el partidismo moldee no solo c&oacute;mo votamos, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo nos vemos entre nosotros, corremos el riesgo de transformar a nuestros rivales pol&iacute;ticos en algo a&uacute;n peor: en enemigos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Stuart Turnbull-Dugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/spiderman-izquierdas-harry-potter-derechas_132_12160906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 05:01:25 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ejército y la extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ejercito-extrema-derecha_132_10493272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc56d1b-8fcd-40e0-8007-d0e15cc06a73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x498y768.jpg" width="1200" height="675" alt="El ejército y la extrema derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los militares son más de derechas en países en los que el ejército tiene una tradición histórica ligada al control interno y de la unidad nacional</p></div><p class="article-text">
        El pasado 23 de julio Vox consigui&oacute; m&aacute;s del 36% de los votos en la zona militar de El Pardo, quedando a s&oacute;lo medio punto del PP. En 2019 fue el partido m&aacute;s votado en esa secci&oacute;n, que <a href="https://www.eldiario.es/politica/votaron-barrios-pobres-militares-barrio_1_1568277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue donde consigui&oacute; los mejores resultados</a> de todo Madrid. Posiblemente esto no sea ninguna noticia, ni que el ej&eacute;rcito y la ideolog&iacute;a conservadora est&eacute;n, de alg&uacute;n modo, conectados. Un episodio reciente ocurri&oacute; a finales de 2020, cuando un grupo de oficiales retirados enviaron una carta al Rey denunciando al Gobierno &ldquo;social-comunista.&rdquo; Poco despu&eacute;s se descubri&oacute; que varios <a href="https://www.eldiario.es/politica/militares-franquistas-vox_129_6476787.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ex-oficiales hablaban en un grupo de WhatsApp de fusilar a 26 millones de espa&ntilde;oles</a>, es decir, aquellos que apoyaban partidos de izquierda o independentistas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es algo &uacute;nico de Espa&ntilde;a. Por ejemplo, en 2017, hubo un esc&aacute;ndalo en Alemania tras descubrirse que varios militares de extrema derecha estaban planeando atacar a refugiados y pol&iacute;ticos de izquierdas. A finales del a&ntilde;o pasado, la polic&iacute;a alemana arrest&oacute; a decenas de personas de extrema derecha por presuntamente planear un golpe de Estado. Entre los detenidos, <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-63885028" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a varios militares retirados y en activo</a>. En Francia, en 2021, <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-57055154" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de militares publicaron una carta</a> denunciando lo que ellos consideraban como concesiones al islamismo por parte de Emmanuel Macron. La carta se hizo p&uacute;blica justo el d&iacute;a en el que se cumpl&iacute;a el 50 aniversario del <em>Algiers putsch</em>, un intento de golpe de Estado por parte de generales retirados que tuvo lugar en 1961.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo esto, no exist&iacute;a, que sepamos, ninguna investigaci&oacute;n emp&iacute;rica que explore esta relaci&oacute;n con datos cuantitativos. Y eso es justamente lo que hemos hecho, en un <a href="https://osf.io/nsbt3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> que se publicar&aacute; pr&oacute;ximamente en la revista americana <em>The Journal of Politics</em>. En &eacute;l, tratamos de responder a tres preguntas, centr&aacute;ndonos en Espa&ntilde;a: &iquest;son los militares m&aacute;s proclives que la poblaci&oacute;n civil a apoyar a la extrema derecha? &iquest;Contribuyen las bases militares a aumentar el voto a la extrema derecha en sus alrededores? &iquest;Y en qu&eacute; pa&iacute;ses es m&aacute;s probable que observemos esta relaci&oacute;n entre las fuerzas armadas y la ideolog&iacute;a conservadora?
    </p><p class="article-text">
        Para responder a la primera pregunta, juntamos un gran n&uacute;mero de encuestas para poder comparar la intenci&oacute;n de voto entre miembros de las fuerzas armadas (FFAA), que son un porcentaje bajo de la poblaci&oacute;n, y el resto de poblaci&oacute;n civil. En concreto, conseguimos reunir m&aacute;s de 140.000 entrevistados en todos los bar&oacute;metros del CIS entre septiembre de 2018 y marzo de 2021. Lo que encontramos al analizar estos datos es que la intenci&oacute;n de votar a Vox es mucho m&aacute;s probable entre individuos que forman parte de las FFAA que entre el resto de la poblaci&oacute;n, incluso (o especialmente) cuando comparamos a militares de derechas con civiles <em>tambi&eacute;n</em> de derechas. El siguiente gr&aacute;fico muestra cu&aacute;nto m&aacute;s apoyo a Vox hay entre los militares respecto a los civiles, seg&uacute;n se ubique ideol&oacute;gicamente cada encuestado. Por ejemplo, el apoyo a Vox es unos 20 puntos mayor entre los militares que se colocan en un 7 en la escala ideol&oacute;gica que entre los civiles que tambi&eacute;n se colocan en un 7:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                gráfico 1                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Curiosamente, si nos fijamos en c&oacute;mo ha cambiado el efecto de estar en el ej&eacute;rcito en el voto a PP a Vox a trav&eacute;s del tiempo, lo que observamos es que es justamente cuando Vox emerge como partido relevante a finales de 2018 que empezamos a ver este <em>gap </em>entre militares y civiles:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                gráfico 2                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la segunda parte nos preguntamos, en realidad, dos cosas. Primero, si en las secciones censales donde hay bases militares, y donde estad&iacute;sticamente viven m&aacute;s militares, se vota m&aacute;s a Vox. Y segundo, miramos no s&oacute;lo si los militares votan m&aacute;s a Vox, sino tambi&eacute;n si los individuos que viven cerca de bases militares tambi&eacute;n votan m&aacute;s a Vox, ya sea por el contacto en el d&iacute;a a d&iacute;a con militares, o por estar expuestos a s&iacute;mbolos nacionalistas (espa&ntilde;oles) que tambi&eacute;n est&aacute;n muy presentes en el discurso de la extrema derecha espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, recopilamos los resultados electorales de 2019 a nivel de secci&oacute;n censal y, a partir de informaci&oacute;n p&uacute;blica, codificamos d&oacute;nde se encuentran las bases militares. Los resultados muestran que las secciones censales con bases militares, en promedio, apoyan m&aacute;s a Vox, pero tambi&eacute;n lo hacen las secciones censales que se encuentren geogr&aacute;ficamente cerca a estas bases. No s&oacute;lo eso, si no que tambi&eacute;n encontramos que este efecto de difusi&oacute;n ideol&oacute;gica parece tener lugar, especialmente, en barrios con renta m&aacute;s alta. Es decir, los barrios ricos con bases cerca son m&aacute;s proclives a votar a Vox que otros barrios ricos que no tienen bases cerca, pero lo mismo no ocurre entre barrios m&aacute;s humildes.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico de debajo muestra c&oacute;mo cambia el voto a Vox seg&uacute;n su cercan&iacute;a a una base militar, mirando el efecto para un barrio rico (verde) y para un barrio m&aacute;s humilde (en azul). Para medir la cercan&iacute;a, en el eje x, usamos el inverso del logaritmo de la distancia, una medida donde los valores m&aacute;s altos indican m&aacute;s cercan&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                gráfico 3                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima parte del art&iacute;culo intentamos generalizar estos resultados a otros pa&iacute;ses. El siguiente gr&aacute;fico muestra la diferencia en ideolog&iacute;a entre militares y civiles en cada uno de estos pa&iacute;ses, donde los valores positivos (m&aacute;s a la derecha) significan que los militares son m&aacute;s de derechas, y las barras negras que la diferencia es estad&iacute;sticamente significativa:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo primero que llama la atenci&oacute;n es que Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s donde la diferencia es mayor. Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, nuestra lectura de estos resultados es que los militares son m&aacute;s de derechas en pa&iacute;ses en los que el ej&eacute;rcito tiene una tradici&oacute;n hist&oacute;rica ligada al control interno y de la unidad nacional. Mientras que en algunos pa&iacute;ses, como Estados Unidos, hay una larga tradici&oacute;n de que el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Posse_Comitatus_Act" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ej&eacute;rcito no se involucre en asuntos de orden p&uacute;blico</a> dentro del pa&iacute;s, en otros ha tenido un papel m&aacute;s importante en cosas como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_Asturias_de_1934#Respuesta_gubernamental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">control de intentos revolucionarios</a> o de defensa de la unidad nacional, ya sea contra un enemigo interno o externo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, un hilo conductor parece ser el nacionalismo y el papel del ej&eacute;rcito en su defensa. Si nos fijamos en los pa&iacute;ses m&aacute;s arriba en la tabla, donde los militares son m&aacute;s de derechas relativo a la poblaci&oacute;n civil, aparecen este tipo de amenazas a la soberan&iacute;a nacional, ya sean desde dentro o desde fuera. Francia tuvo la guerra colonial (con su <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Algiers_putsch_of_1961" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intento de golpe de estado</a>) y el terrorismo corso, Grecia y Portugal tuvieron dictaduras militares en la que se tachaba a los comunistas de enemigo nacional, Finlandia ha vivido con una amenaza constante de invasi&oacute;n, los Pa&iacute;ses Bajos lucharon una guerra colonial y se podr&iacute;a decir que Noruega ha tenido una pol&iacute;tica militar definida por la amenaza de invasi&oacute;n (que tambi&eacute;n podr&iacute;a aplicar a Suiza).
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de Espa&ntilde;a posiblemente se explica porque suma todos los puntos: el ej&eacute;rcito ha tenido tradicionalmente un rol importante en el control interno y, s&oacute;lo en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, Espa&ntilde;a ha tenido una dictadura basada en gran parte en la defensa de la unidad nacional, un conflicto violento con un grupo terrorista en Euskadi y un intento separatista.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro trabajo es un intento de explorar esta posible relaci&oacute;n entre los militares y la extrema derecha, usando datos cuantitativos. Lo que encontramos no quiere decir que todos los militares sean de derechas, ni mucho menos, si no simplemente que el apoyo a la extrema derecha es, de media, mayor dentro de los cuarteles que fuera de ellos. En cualquier caso, dado la importancia de las relaciones c&iacute;vico-militares en cualquier democracia y del hecho de que es un colectivo con acceso a armas y entrenamiento, no est&aacute; de m&aacute;s investigar sobre estos temas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Villamil, José Rama, Stuart Turnbull-Dugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ejercito-extrema-derecha_132_10493272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Sep 2023 04:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ejército y la extrema derecha]]></media:title>
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