<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Martín Rodrigo y Alharilla]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/martin-rodrigo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Martín Rodrigo y Alharilla]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1047840/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tiene sentido festejar hoy en día a los indianos en Catalunya?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sentido-festejar-hoy-dia-indianos-catalunya_129_11819069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbe7c228-989b-44a9-8fb8-408aae2ef6c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105968.jpg" width="612" height="344" alt="Cartel de la XVI Feria de Indianos de Begur."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los festejos que romantizan y folklorizan con nostalgia un pasado sucio y esclavista, banalizando el sufrimiento y la violencia que sufrieron tantos congéneres nuestros, deberían dejar de celebrarse</p></div><p class="article-text">
        En septiembre de 2004, la localidad catalana de Begur celebr&oacute; su primera Feria de Indianos, un evento que se ha venido organizando anualmente hasta llegar, en 2024, a su XIX edici&oacute;n. A&ntilde;o tras a&ntilde;o y durante un fin de semana, este pueblo de la Costa Brava se llena de actividades que festejan a aquellos indianos que durante el siglo XIX regresaron al municipio enriquecidos tras &ldquo;hacer las Am&eacute;ricas&rdquo;. Begur se llena as&iacute; de visitantes que multiplican por diez su poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El exitoso ejemplo de su Feria de Indianos provoc&oacute; que, por efecto imitaci&oacute;n, otros seis municipios catalanes realizaran celebraciones similares, muchos de ellos agrupados adem&aacute;s en una Xarxa de Municipis Indians de la costa catalana. Y sumado, adem&aacute;s, a la creaci&oacute;n reciente de dos Centros de Interpretaci&oacute;n de Indianos o Americanos en Begur y Sant Pere de Ribes.&nbsp;Todo, todo, todo, financiado con dinero p&uacute;blico y con una clara orientaci&oacute;n a la promoci&oacute;n tur&iacute;stica local m&aacute;s que a la divulgaci&oacute;n hist&oacute;rica o patrimonial (basta mencionar que la&nbsp;vicepresidenta de la red es la representante en dicha asociaci&oacute;n del Consorcio de Promoci&oacute;n Tur&iacute;stica de la Costa del Maresme).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con la inauguraci&oacute;n del Centro de Interpretaci&oacute;n de Sant Pere de Ribes, un grupo de vecinos se manifest&oacute; criticando la idoneidad del equipamiento, as&iacute; como la propia celebraci&oacute;n de la figura de los indianos dado el car&aacute;cter esclavista de muchos de ellos. Los municipios adheridos a la Xarxa hace a&ntilde;os que enfrentan, de hecho, cuestionamientos similares. Unas cr&iacute;ticas que han provocado que dos localidades (Vilanova i la Geltr&uacute; y Vilassar de Mar), as&iacute; como el Distrito de Sant Andreu de Barcelona, hayan abandonado ese espacio. En medio de este conflicto de memorias cabe preguntarse: &iquest;hasta qu&eacute; punto la esclavitud tuvo un car&aacute;cter central en los procesos de enriquecimiento en tierras americanas de los indianos que son ensalzados en esas celebraciones?
    </p><p class="article-text">
        Una monograf&iacute;a que estudi&oacute; la emigraci&oacute;n de Begur a Am&eacute;rica en el siglo XIX, escrita por Llu&iacute;s Costa, demuestra que el 87% de los emigrantes de dicha localidad se dirigieron a Cuba, descrita metaf&oacute;ricamente por el autor como &ldquo;la isla de los sue&ntilde;os&rdquo;. Y otro libro escrito por C&eacute;sar Y&aacute;&ntilde;ez, dedicado a analizar el conjunto de la emigraci&oacute;n catalana a Am&eacute;rica, consigna unas conclusiones similares: Cuba fue el destino principal de los emigrantes catalanes que cruzaron el Atl&aacute;ntico con voluntad de enriquecerse y retornar. Est&aacute; claro, por otro lado, que &ldquo;la &uacute;nica base de la prosperidad cubana&rdquo; fue, desde 1790 y durante pr&aacute;cticamente todo el siglo XIX, &ldquo;el trabajo forzado africano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por decirlo no con mis palabras, sino con las de un diario madrile&ntilde;o de la &eacute;poca: &ldquo;los negros&rdquo; &ndash;la forma generalmente utilizada para hablar de los esclavos&ndash; han sido, dec&iacute;a aquel peri&oacute;dico en 1860, el &ldquo;elemento hasta ahora &uacute;nico y fecundo de la prosperidad cubana&rdquo;. Y el mismo medio vinculaba un eventual fin de la esclavitud con la ruina econ&oacute;mica cubana y, directamente, con las expectativas de quienes quer&iacute;an all&iacute; enriquecerse para regresar a Europa con sus fortunas: &ldquo;Se consumar&aacute; la ruina del opulento hacendado de hoy, y mientras el rico de ma&ntilde;ana vuelve a Europa (&hellip;) a gozar de una fortuna granjeada a expensas de tanta prosperidad perdida, Cuba, la majestuosa reina de las Antillas (&hellip;), el gran centro vivificador de nuestro comercio, de nuestra navegaci&oacute;n y de nuestra importancia, se habr&aacute; convertido en un desierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hay discusi&oacute;n posible: la base de la prosperidad de todos los indianos catalanes enriquecidos en Cuba &ndash;y festejados en las Ferias de Indianos&ndash; repos&oacute; sobre el trabajo de los hombres y mujeres a quienes esclavizaron, hubieran nacido en &Aacute;frica o en Cuba. Baste repasar la producci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de tantos y tantas historiadores e historiadoras. Parece, pues, obvio y evidente que en la celebraci&oacute;n del &ldquo;hecho indiano&rdquo; la esclavitud no debe considerarse como un elemento marginal, que apenas merezca unas pocas referencias colaterales, sino que deber&iacute;a haberse tratado como un elemento absolutamente central. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las diversas Ferias de Indianos, los Centros de Interpretaci&oacute;n de Sant Pere de Ribes y de Begur, inaugurados recientemente, as&iacute; como la mayor parte de las actividades impulsadas por la Xarxa de Municipis Indians, aunque no nieguen expl&iacute;citamente la existencia de la esclavitud en el trasfondo del &ldquo;hecho indiano&rdquo;, se empe&ntilde;an en minimizar su importancia y, lo que es peor, a veces en ocultarla y siempre en banalizarla.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n que se realiza desde 2004 en diferentes localidades catalanas de la figura de los indianos festeja las trayectorias de unos individuos que, en su mayor&iacute;a, se enriquecieron como esclavistas en el seno de una sociedad &ndash;y de una econom&iacute;a&ndash; esclavista como fue la cubana. Una afirmaci&oacute;n que podr&iacute;a hacerse extensiva a quienes se enriquecieron en Puerto Rico. Hablamos de unas celebraciones que festejan, aunque lo disimulen, un pasado sucio, por utilizar la expresi&oacute;n sugerida por Jos&eacute; &Aacute;lvarez Junco. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, la nostalgia imperial y el blanqueamiento de la esclavitud caracter&iacute;sticos de las celebraciones y ferias de indianos se contraponen al esp&iacute;ritu, y a la letra tambi&eacute;n, del llamamiento realizado por la UNESCO hace ya treinta a&ntilde;os, en 1994, al promover el programa mundial <em>La ruta de las personas esclavizadas</em>. Y si antes no ten&iacute;an sentido dichas celebraciones, menos sentido tiene mantenerlas despu&eacute;s de la aparici&oacute;n del movimiento del Black Lives Matter, que a todos nos interpela.
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades catalana y espa&ntilde;ola son, de hecho, unas sociedades cada vez m&aacute;s diversas y plurales, y la definici&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de memoria debe atender a esa diversidad. Los festejos que, por el contrario, romantizan, folklorizan y celebran con nostalgia un pasado sucio y esclavista, banalizando el sufrimiento y la violencia que sufrieron tantos cong&eacute;neres nuestros, deber&iacute;an dejar de celebrarse para dar paso a otro tipo de celebraciones que atiendan a los valores democr&aacute;ticos y de respeto a los derechos humanos propios de la sociedad que muchos queremos construir, para nosotros y para nuestros hijos, en el presente y en el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodrigo y Alharilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sentido-festejar-hoy-dia-indianos-catalunya_129_11819069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2024 21:41:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fbe7c228-989b-44a9-8fb8-408aae2ef6c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105968.jpg" length="171901" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fbe7c228-989b-44a9-8fb8-408aae2ef6c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105968.jpg" type="image/jpeg" fileSize="171901" width="612" height="344"/>
      <media:title><![CDATA[¿Tiene sentido festejar hoy en día a los indianos en Catalunya?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fbe7c228-989b-44a9-8fb8-408aae2ef6c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105968.jpg" width="612" height="344"/>
      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Historia,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los antepasados traficantes de esclavos de José Antonio Primo de Rivera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/antepasados-traficantes-esclavos-jose-antonio-primo-rivera_129_10498392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/516c2e55-5f7e-4bcf-8ad1-163aa69516da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los antepasados traficantes de esclavos de José Antonio Primo de Rivera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los bisabuelos del fundador de la Falange fue José Antonio Suárez Argudín, a quien el historiador cubano Manuel Moreno Fraginals definió en su día como uno “de los primeros contrabandistas negreros del mundo”</p><p class="subtitle">De los palacios de Cádiz a las calles de Vilanova: tras las huellas de los esclavistas en España
</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera descend&iacute;a de una saga de militares por v&iacute;a paterna. No solo su padre, Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, alcanzar&iacute;a el grado de capit&aacute;n general en el ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol, sino que antes lo hab&iacute;a alcanzado su t&iacute;o abuelo Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, quien fuera capit&aacute;n general de Filipinas en dos ocasiones (1880-1883 y 1897-1898). Resultan menos conocidos, sin embargo, sus ascendentes familiares por v&iacute;a materna. 
    </p><p class="article-text">
        Unos ascendentes que relacionan estrechamente al fundador y l&iacute;der principal de Falange Espa&ntilde;ola con el mundo colonial espa&ntilde;ol, en Cuba, y que lo vinculan, adem&aacute;s, por una doble v&iacute;a. La madre de Jos&eacute; Antonio fue Casilda S&aacute;enz de Heredia y Su&aacute;rez Argud&iacute;n y era hija, a su vez, de Gregorio S&aacute;enz de Heredia y Tejada, que seg&uacute;n apunta el historiador Alejandro Quiroga fue el &uacute;ltimo alcalde espa&ntilde;ol de La Habana, en 1898, justo antes de la cesi&oacute;n de la soberan&iacute;a de Cuba a los Estados Unidos. Por otro lado, la abuela materna del fundador de Falange, &Aacute;ngela Su&aacute;rez Argud&iacute;n y Ram&iacute;rez de Arellano, hab&iacute;a nacido en la capital cubana en el seno de una riqu&iacute;sima familia de empresarios vinculados al mundo del az&uacute;car, al tr&aacute;fico ilegal de africanos esclavizados y a la explotaci&oacute;n de mano de obra esclava. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los antepasados directos de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera cabe destacar a su bisabuelo, el traficante de esclavos Jos&eacute; Antonio Su&aacute;rez Argud&iacute;n, a quien el historiador cubano Manuel Moreno Fraginals defini&oacute; en su d&iacute;a como uno &ldquo;de los primeros contrabandistas negreros del mundo&rdquo;. Tal vez a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera le bautizaron precisamente como Jos&eacute; Antonio en recuerdo de aquel bisabuelo negrero enriquecido en Cuba.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Avil&eacute;s, en 1799, Jos&eacute; Antonio Su&aacute;rez Argud&iacute;n Garc&iacute;a-Barbosa emigr&oacute; en su juventud a La Habana, en 1816, para trabajar en una tienda de ropas que un t&iacute;o abuelo suyo llamado Miguel Gal&aacute;n ten&iacute;a en la capital cubana. Dej&oacute; al poco tiempo aquel trabajo para convertirse en empleado del empresario segoviano Gabriel Lombillo Herce, a quien Fernando VII convirti&oacute;, en 1829, en primer marqu&eacute;s de Lombillo. Fue entonces y de la mano de su nuevo jefe cuando el bisabuelo de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera se inici&oacute; en el &ldquo;odioso comercio&rdquo; de personas esclavizadas. Tuvo, sin duda, un buen maestro. Consta fehacientemente que Lombillo despach&oacute;, desde La Habana, al menos 14 expediciones negreras sucesivas, entre 1813 y 1820, a las costas de &Aacute;frica. Lo hizo en seis buques diferentes, todos de su propiedad, que permitieron desembarcar en aquellos siete a&ntilde;os en la capital cubana un total de 4.286 cautivos africanos vivos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En La Habana se empezó a rumorear sobre los amoríos secretos entre el joven Suárez Argudín y la esposa de su jefe, que en 1830 falleció envenenado. El bisabuelo de Primo de Rivera pasó un tiempo en la cárcel acusado de aquella muerte</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunt&oacute; el historiador cubano Moreno Fraginals en su monumental obra <em>El Ingenio</em>, Gabriel Lombillo aparece en 1820, a&ntilde;o en que se ilegaliz&oacute; el comercio de esclavos hacia Cuba, como &ldquo;el s&eacute;ptimo negrero de la &eacute;poca&rdquo;. Y a&ntilde;ade, a continuaci&oacute;n: &ldquo;Asociado a Jos&eacute; Antonio Su&aacute;rez Argud&iacute;n, desarrolla una febril actividad importadora de negros, que se incrementa en la etapa de contrabando. Posiblemente ellos dos, junto a Joaqu&iacute;n G&oacute;mez, constituyen el m&aacute;s importante triunvirato del contrabando de negros de la d&eacute;cada de 1820&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En La Habana se empez&oacute; pronto a rumorear sobre los amor&iacute;os secretos entre el joven Su&aacute;rez Argud&iacute;n y la esposa de su jefe, Teresa Ram&iacute;rez de Arellano. Lo cierto es que en 1830 Gabriel Lombillo falleci&oacute; envenenado y las sospechas se dirigieron enseguida al bisabuelo de Primo de Rivera, quien pas&oacute; un tiempo en la c&aacute;rcel, acusado de aquella muerte. Las investigaciones no permitieron, sin embargo, encontrar pruebas de su autor&iacute;a y finalmente el juez lo dej&oacute; en libertad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquel matrimonio con la viuda de Lombillo permitió a Suárez Argudín aumentar notable y rápidamente su fortuna y su estatus social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El hecho de que Su&aacute;rez Argud&iacute;n se casara poco despu&eacute;s con la viuda de Lombillo aliment&oacute;, a&uacute;n m&aacute;s si cabe, las sospechas de que ambos hab&iacute;an planeado y ejecutado la muerte de aquel rico empresario. Por eso, un hermano del difunto segu&iacute;a intentando, aun cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del primer conde de Casa Lombillo, que se mantuviera la acusaci&oacute;n contra los dos sospechosos de su muerte. No tuvo &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los rumores y acusaciones, aquel matrimonio con la viuda de Lombillo permiti&oacute; a Su&aacute;rez Argud&iacute;n aumentar notable y r&aacute;pidamente su fortuna y su estatus social. Pudo dedicarse, de entrada, a gestionar aquellas fincas que hab&iacute;an sido del conde de Lombillo y que, por herencia, pasaron a ser propiedad de su esposa o de los hijos que Teresa hab&iacute;a tenido con el difunto empresario. As&iacute; sucedi&oacute; con el ingenio azucarero San Gabriel, ubicado en el partido de San Diego N&uacute;&ntilde;ez. M&aacute;s a&uacute;n, el empresario asturiano se dedic&oacute; a partir de entonces a comprar y fomentar nuevas fincas cafetaleras y, sobre todo, azucareras, a t&iacute;tulo individual. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, a la altura de 1860, Su&aacute;rez Argud&iacute;n era el propietario de al menos un cafetal (llamado Rotunda y ubicado cerca de Artemisa) y de tres ingenios azucareros, equipados los tres con modernas m&aacute;quinas de vapor y situados en la regi&oacute;n occidental de Cuba. Se trata de los ingenios Santa Teresa (de 241 hect&aacute;reas de extensi&oacute;n), San Juan Bautista (de 295 hect&aacute;reas) y Angelita, llamado as&iacute; en honor de su &uacute;nica hija (de 671 hect&aacute;reas). 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El bisabuelo de Primo de Rivera hizo de su ingenio Angelita, de Cienfuegos, un importante centro de &#039;cría&#039; de niños y niñas hijos de esclavas, destinados a convertirse también en futuros esclavos, al estilo de una granja</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todav&iacute;a 15 a&ntilde;os despu&eacute;s, el bisabuelo de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera manten&iacute;a en propiedad aquellas tres haciendas de producci&oacute;n de ca&ntilde;a de az&uacute;car. En el antiguo ingenio Santa Teresa (renombrado como Nueva Teresa), ubicado en la jurisdicci&oacute;n de Bah&iacute;a Honda, trabajaban, en 1877, 188 esclavos, 21 cul&iacute;es chinos y 121 trabajadores &ldquo;alquilados y libres&rdquo; mientras que la dotaci&oacute;n del ingenio Angelita, ubicado en la jurisdicci&oacute;n de Cienfuegos, la compon&iacute;an 95 personas esclavizadas. Seg&uacute;n fuentes fiscales, en un solo a&ntilde;o, en 1877, el propietario de aquellas tres fincas hab&iacute;a obtenido de su explotaci&oacute;n un producto l&iacute;quido total de 116.366 pesos fuertes (equivalentes a 581.830 pesetas, en la Espa&ntilde;a peninsular). Una verdadera fortuna. De una de aquellas haciendas nos dice Moreno Fraginals que su due&ntilde;o &ldquo;hizo de su ingenio Angelita, de Cienfuegos, un importante centro de cr&iacute;a&rdquo; de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as hijos de esclavas, destinados a convertirse tambi&eacute;n en futuros esclavos. Al estilo de una granja.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el bisabuelo asturiano de Primo de Rivera no hab&iacute;a dejado de dedicarse al tr&aacute;fico de africanos esclavizados, una actividad que era ilegal desde 1821 pero que se mantuvo, en Cuba, hasta 1867. Todav&iacute;a en agosto de 1855, el c&oacute;nsul brit&aacute;nico en La Habana denunci&oacute; ante el capit&aacute;n general de la isla la reciente llegada de un velero con 510 cautivos africanos, se&ntilde;alando los nombres de quienes hab&iacute;an organizado aquella expedici&oacute;n y destacando, entre ellos, precisamente a Su&aacute;rez Argud&iacute;n. Una denuncia que, ante la inacci&oacute;n de las autoridades cubanas, la diplomacia brit&aacute;nica acab&oacute; trasladando, meses despu&eacute;s, al Ministerio de Estado, en Madrid, con nulos resultados.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la presi&oacute;n brit&aacute;nica como el contexto pol&iacute;tico en el mundo occidental hac&iacute;an cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil la actividad de los traficantes de esclavos en Cuba. Mientras tanto, la econom&iacute;a agroexportadora de la isla no dejaba de requerir brazos y m&aacute;s brazos para seguir produciendo m&aacute;s y m&aacute;s az&uacute;car. Surgieron entonces diferentes iniciativas para allegar colonos supuestamente libres a trabajar en los campos cubanos. La Real Junta de Fomento promovi&oacute;, por ejemplo, la llegada de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cul%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cul&iacute;es chinos</a> (fueron casi 125.000 los que arribaron a Cuba entre 1847 y 1874) mientras que diversos particulares impulsaron, en paralelo, otras iniciativas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos fue el bisabuelo de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, quien plante&oacute;, a partir de 1853, la idea de organizar legalmente la llegada de &ldquo;inmigrantes africanos&rdquo; a Cuba. Esboz&oacute; y public&oacute; en La Habana en 1855 un primer y breve folleto titulado <em>Proyecto o representaci&oacute;n respetuosa sobre inmigraci&oacute;n africana</em>, dirigido al capit&aacute;n general de Cuba, y realiz&oacute; adem&aacute;s gestiones en Londres para convencer a las autoridades brit&aacute;nicas de la bondad de su proyecto. La negativa de los gobernantes espa&ntilde;oles y brit&aacute;nicos a dar por bueno su plan le llev&oacute; a formular con m&aacute;s detalle su propuesta, ampliando sus horizontes y buscando nuevos aliados. Fue as&iacute; como en 1860 public&oacute;, tambi&eacute;n en La Habana, un extenso folleto titulado <em>Proyecto de inmigraci&oacute;n africana para las islas de Cuba, Puerto Rico y el imperio del Brasil, a sus respectivos gobiernos</em>. Un proyecto que &eacute;l lideraba y que contaba con la implicaci&oacute;n directa de un paisano suyo, el asturiano Luciano Fern&aacute;ndez Perdones, as&iacute; como del portugu&eacute;s Manuel Basilio da Cunha Reis. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su vida se cierra con la mayor quiebra fraudulenta de Cuba, que origina el asesinato de su hijo. El victimario era uno de los más ricos propietarios azucareros. La historia real de estos dos negreros supera al más truculento folletín de la época</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Moreno Fraginals </span>
                                        <span>—</span> historiador cubano
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo fue uno de los &uacute;ltimos grandes negreros de Brasil y opt&oacute; por trasladar su residencia desde R&iacute;o de Janeiro a Nueva York, en la d&eacute;cada de 1850, tras el cese del tr&aacute;fico de esclavos hacia la antigua colonia portuguesa. Antes hab&iacute;a vivido unos a&ntilde;os en Angola. Desde Manhattan, Da Cunha Reis se mantuvo como uno de los grandes comerciantes negreros del Atl&aacute;ntico en aquellos a&ntilde;os 1850, proveyendo de africanos esclavizados a los hacendados cubanos, como bien explica John Harris en su libro <em>The Last Slave Ships</em>. No hay que descartar que las relaciones entre Manuel Basilio da Cunha Reis y Jos&eacute; A. Su&aacute;rez Argud&iacute;n se hubieran tejido, precisamente, por su previa asociaci&oacute;n en la trata ilegal con destino a Cuba.
    </p><p class="article-text">
        De su matrimonio con el asturiano Jos&eacute; Antonio Su&aacute;rez Argud&iacute;n, la cubana Teresa Ram&iacute;rez de Arellano alumbr&oacute; un hijo (llamado Jos&eacute; Antonio, como su padre) y una hija (&Aacute;ngela). El primog&eacute;nito, Jos&eacute; Antonio Su&aacute;rez Argud&iacute;n y Ram&iacute;rez de Arellano, t&iacute;o abuelo de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, se casar&iacute;a en La Habana en 1860 con Francisca Mar&iacute;a del Valle Iznaga. Un hermano de Francisca Mar&iacute;a, Jos&eacute; Mar&iacute;a del Valle Iznaga, es bisabuelo tanto de las hermanas Ana y Loyola de Palacio del Valle Lersundi, dirigentes del PP de Aznar, como del periodista y actual eurodiputado de Vox Hermann Tertsch del Valle Lersundi. Los tres son, por lo tanto, primos lejanos de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera.
    </p><p class="article-text">
        Cabe se&ntilde;alar que Amadeo I otorg&oacute;, en 1872, el t&iacute;tulo de marqu&eacute;s de casa Argud&iacute;n al t&iacute;o abuelo del fundador de Falange Espa&ntilde;ola. Poco tiempo pudo disfrutar, sin embargo, de su dignidad nobiliaria pues Jos&eacute; Antonio Su&aacute;rez Argud&iacute;n y Ram&iacute;rez de Arellano fue asesinado en La Habana cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, en el marco de un sonado litigio cuyo principal protagonista era su padre. En palabras, nuevamente, de Manuel Moreno Fraginals: &ldquo;Su vida se cierra con la mayor quiebra fraudulenta que conociera Cuba, que origina dos atentados contra su vida y el asesinato de su hijo del mismo nombre y apellido, ya transformado en marqu&eacute;s de Casa Argud&iacute;n. El victimario, S&aacute;nchez Iznaga, era uno de los m&aacute;s ricos propietarios azucareros de Cuba&rdquo;. Y concluye: &ldquo;La historia real de estos dos negreros supera al m&aacute;s truculento follet&iacute;n de la &eacute;poca&rdquo;. Cobra aqu&iacute; sentido la frase atribuida a Balzac seg&uacute;n la cual &ldquo;detr&aacute;s de toda gran fortuna siempre hay un crimen&rdquo;. O dos o tres, podr&iacute;amos a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        La otra hija de Su&aacute;rez Argud&iacute;n, &Aacute;ngela Su&aacute;rez Argud&iacute;n y Ram&iacute;rez de Arellano, abuela materna de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, naci&oacute; en La Habana en 1839 y se cas&oacute; en la misma ciudad en 1864 con el riojano Gregorio S&aacute;enz de Heredia, que le llevaba 20 a&ntilde;os. Ambos fueron los padres de Casilda S&aacute;enz de Heredia y Su&aacute;rez Argud&iacute;n, la cual se cas&oacute; a su vez, en Madrid en 1902, con el militar Miguel Primo de Rivera y Orbaneja. Hay que tener en cuenta que el futuro dictador no fue el primer militar que opt&oacute; por casarse con una rica cubana. O americana, en general. El general Francisco Serrano, quien acabar&iacute;a siendo Alteza Real y Regente de Espa&ntilde;a entre 1869 y 1871, se hab&iacute;a casado en 1850 con la cubana Antonia Dom&iacute;nguez Borrell, que era nieta del hacendado Jos&eacute; Mariano Borrell Padr&oacute;n, cuyo ingenio Guaimaro hab&iacute;a realizado, en 1827, la zafra m&aacute;s alta del mundo en su &eacute;poca. Era sobrina adem&aacute;s del primer conde de Casa Brunet, propietario del ingenio San Carlos. 
    </p><p class="article-text">
        Domingo Dulce, capit&aacute;n general de Cuba, se cas&oacute; por su parte en Madrid en 1867 con Elena Mart&iacute;n de Medina, condesa viuda de Santovenia y propietaria del ingenio Australia. Por otro lado, el general Joan Prim se hab&iacute;a casado en 1856 en Par&iacute;s con la joven y rica mexicana Francisca Ag&uuml;ero Gonz&aacute;lez. En sus matrimonios y a su descendencia, ellas aportaban sus notables capitales, acumulados en tierras americanas. Y uso la palabra &ldquo;capital&rdquo; en plural y en un doble sentido, tanto cremat&iacute;stico como social. Fueron esos capitales los que les permitieron despu&eacute;s, a su regreso a Espa&ntilde;a, ascender econ&oacute;mica y socialmente. Sin la previa experiencia cubana, ni los S&aacute;enz de Heredia ni los Su&aacute;rez Argud&iacute;n habr&iacute;an alcanzado el estatus econ&oacute;mico y social que llegaron a acreditar tras su retorno a la pen&iacute;nsula. Un estatus que legaron, despu&eacute;s, a sus descendientes, como, por ejemplo, a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera o a su primo hermano, el cineasta Jos&eacute; Luis S&aacute;enz de Heredia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodrigo y Alharilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/antepasados-traficantes-esclavos-jose-antonio-primo-rivera_129_10498392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Sep 2023 19:44:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/516c2e55-5f7e-4bcf-8ad1-163aa69516da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="462431" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/516c2e55-5f7e-4bcf-8ad1-163aa69516da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="462431" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los antepasados traficantes de esclavos de José Antonio Primo de Rivera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/516c2e55-5f7e-4bcf-8ad1-163aa69516da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Historia,José Antonio Primo de Rivera,Falange]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
