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    <title><![CDATA[elDiario.es - Enrique Sánchez Lubián]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enrique-sanchez-lubian/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enrique Sánchez Lubián]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Luisa García Solano, Miss Toledo 1936, de la kermés del Teatro de Rojas a las cárceles vascas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/luisa-garcia-solano-miss-toledo-1936-kermes-teatro-rojas-carceles-vascas_1_12874407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24e04826-aeed-4998-b3eb-3080b79f1186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x921y160.jpg" width="1200" height="675" alt="Luisa García Solano, Miss Toledo 1936, de la kermés del Teatro de Rojas a las cárceles vascas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Era modista y en 1939 fue arrestada junto a su madre  Andrea Solano Moreno. Fueron acusadas de haber profanado los cadáveres de algunas personas asesinadas, echándoles cera sobre sus rostros</p><p class="subtitle">Radio A-Z, altavoz franquista en Toledo durante la guerra civil</p></div><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os treinta fueron la &eacute;poca dorada de los concursos de belleza en Espa&ntilde;a. De la mano del peri&oacute;dico ABC, en 1929 se convoc&oacute; el primer certamen de 'Se&ntilde;orita Espa&ntilde;a'. Su finalidad era elegir a una joven para representar a nuestro pa&iacute;s en el reto promovido por los diarios franceses Le Journal y L&rsquo;Intransigeant<em> </em>para buscar a la mujer m&aacute;s bella de Europa. Luego, la vencedora se medir&iacute;a con la representante de Am&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        La primera ganadora de esta convocatoria nacional fue la valenciana Pepita Samper Bono, mientras que en el &aacute;mbito europeo el triunfo fue para la h&uacute;ngara Erzs&eacute;bt Sim&oacute;n. A partir de ese momento, y de manera sobresaliente durante la II Rep&uacute;blica, estos concursos se prodigaron por todos los rincones de Espa&ntilde;a. No hubo ciudad, pueblo, barrio, gremio, asociaci&oacute;n deportiva o profesional sin convocar una kerm&eacute;s para elegir a la m&aacute;s bella de entre sus j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la feria de 1926, el Ayuntamiento de Toledo ya hab&iacute;a convocado un concurso de belleza para rendir homenaje a la mujer toledana y animar el paseo de la Vega. Se conceder&iacute;an cuatro premios, dos para j&oacute;venes rubias y otros dos para morenas. La convocatoria estaba dividida en las categor&iacute;as de mujeres de 'buena sociedad' y de 'clase popular'. 
    </p><p class="article-text">
        En la jornada del 18 de agosto se seleccion&oacute; a las ganadoras: Carmen Parrillas y Petra Rodr&iacute;guez de Velasco, por las morenas, y Lucila Navarro y Carmen Rodr&iacute;guez, por las rubias. Cuando en las p&aacute;ginas de El Castellano y La Voz se publicaron sus nombres y fotos, no se especificaba a qu&eacute; estrato social correspond&iacute;a cada una de ellas. En su honor se celebr&oacute; una verbena en el pabell&oacute;n de la Sociedad 'Arte', siendo entregados los premios por el alcalde Fernando Aguirre y el conocido escritor cubano Alberto Ins&uacute;a, que hab&iacute;a presidido el jurado.
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                Ganadoras del concurso de belleza convocado por el Ayuntamiento de Toledo en la feria de 1926                            </span>
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        En Talavera, en febrero de 1932, Carmen Garc&iacute;a, joven de quince a&ntilde;os, fue elegida 'Miss Talavera' en el transcurso de una funci&oacute;n ben&eacute;fica del Montep&iacute;o de la banda municipal de m&uacute;sica. En agosto de ese mismo a&ntilde;o, en la prensa toledana aparecen referencias a la convocatoria realizada por la Sociedad Deportiva Toledo F.C. para elegir a la 'Se&ntilde;orita Toledo' durante una verbena previa a la feria de agosto. 
    </p><p class="article-text">
        Organizada por el Club Rotario de Toledo, en marzo de 1933 las participantes en el certamen de 'Miss Espa&ntilde;a' hicieron una visita tur&iacute;stica a la capital. Fueron recibidas por <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/perezagua-alcalde-falange-guardia-civil-desterraron-toledo_1_12699144.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alcalde Guillermo Perezagua</a> en el Ayuntamiento y protagonizaron un evento en los salones del Hotel Castilla. De esa excursi&oacute;n ha quedado amplio testimonio gr&aacute;fico en la revista Ahora.
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, el 30 de abril, en el Teatro de Rojas se procedi&oacute; a la elecci&oacute;n de 'Miss Toledo', quien representar&iacute;a a la regi&oacute;n de Castilla la Nueva en el certamen nacional de belleza. 
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria fue realizada por la revista Toledanos, que se editaba en Madrid. Gan&oacute; Juanita Rojas, de 21 a&ntilde;os, vecina del Arrabal. Gracias al semanario Cr&oacute;nica, una de las publicaciones ilustradas m&aacute;s prestigiosas del momento, todos los espa&ntilde;oles pudieron admirarla en dos fotograf&iacute;as insertadas en sus p&aacute;ginas. En una de ellas, Juanita posaba en las orillas del Tajo con la silueta del Alc&aacute;zar al fondo. Abelardo Linares fue el autor de las instant&aacute;neas.
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            <span class="title">
                Juanita Rojas, vecina del Arrabal, Miss Toledo 1934                            </span>
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        A principios de octubre se celebr&oacute; el certamen nacional, cuya ganadora fue Rosita Diez Hern&aacute;ndez, representante de Castilla la Vieja.
    </p><p class="article-text">
        En la prensa toledana no vuelve a haber noticias sobre otra elecci&oacute;n de 'Miss Toledo' hasta febrero de 1936, coincidiendo con las fiestas de carnaval, celebradas en plena resaca por las recientes elecciones generales ganadas por el Frente Popular.  
    </p><p class="article-text">
        Ante el exaltado clima pol&iacute;tico del momento, el 19 de febrero, una semana antes de comenzar los festejos, el alcalde Justo Garc&iacute;a dict&oacute; un bando con las normas por las que habr&iacute;an de celebrarse los mismos. 
    </p><p class="article-text">
        Con el fin de que conservase su sentido festivo, &ldquo;sin menosprecio para los sentimientos e ideales de nadie&rdquo;, se prohib&iacute;a la circulaci&oacute;n de m&aacute;scaras, comparsas o carrozas que representasen o caricaturizasen a instituciones o personas de car&aacute;cter religioso, pol&iacute;tico o social. 
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a transitar por las calles con disfraces hasta el anochecer. Quienes estos usasen, deber&iacute;an quitarse los antifaces al entrar en fondas, tabernas y dem&aacute;s establecimientos p&uacute;blicos. Tambi&eacute;n se prohib&iacute;a pronunciar discursos sat&iacute;ricos o proferir frases ofensivas para el honor, la reputaci&oacute;n, la moral o el decoro de personas y colectividades, cualquiera que fuera su representaci&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente de dictar estas normas, y a resultas del reciente resultado electoral, Garc&iacute;a fue sustituido en la Alcald&iacute;a toledana por Guillermo Perezagua, quien asum&iacute;a el cargo por segunda vez.
    </p><h2 class="article-text">Una modista, vecina de la calle Cristo de la Luz</h2><p class="article-text">
        Para el martes 25 de febrero, la Asociaci&oacute;n de Dependientes de Comercio hab&iacute;a organizado un festival en el Teatro de Rojas amenizado por la banda de m&uacute;sica de la Academia de Infanter&iacute;a. Al terminar la primera parte de su actuaci&oacute;n, se procedi&oacute; a la elecci&oacute;n de 'Miss Toledo 1936', honor que correspondi&oacute; a Luisa Garc&iacute;a Solano, modista de diecinueve a&ntilde;os, natural de Bargas y vecina de la calle Cristo de la Luz. El jurado estuvo compuesto por el presidente de la Asociaci&oacute;n, Antonio D&iacute;az, el pintor Enrique Vera y el fot&oacute;grafo Pablo Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        La nueva miss fue ornada con una banda alusiva decorada por Bachetti, conocido artista local, a los sones de la marcha 'Toledo de Ohio', compuesta por el maestro Mart&iacute;n Gil, director de la orquesta militar. Como premio recibi&oacute; un estuche de manicura y un ramo de flores. En el coliseo, la fiesta se prolong&oacute; hasta las cuatro de la madrugada. Y al igual que ocurriese con Juanita Rojas, en d&iacute;as siguientes, revistas nacionales, como Blanco y Negro o Cr&oacute;nica, publicaron fotograf&iacute;as suyas, tambi&eacute;n realizadas por Linares.
    </p><p class="article-text">
        El golpe de Estado perpetrado en julio de 1936 por los sublevados franquistas trunc&oacute; el desarrollo de estos concursos de belleza. A nivel nacional, no volvieron a celebrarse hasta 1961, a&ntilde;o en que fue coronada como reina de la belleza espa&ntilde;ola Mar&iacute;a del Carmen Rosario Soledad Cervera Fern&aacute;ndez, a quien hoy todos la conocemos como <em>Tita</em> Cervera, baronesa Thyssen. 
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de ser elegida miss, el nombre de Luisa Garc&iacute;a Solana volvi&oacute; a ser impreso en los peri&oacute;dicos toledanos, pero, ahora, las razones eran bien distintas.
    </p><p class="article-text">
        Terminada la guerra civil, en las p&aacute;ginas de El Alc&aacute;zar se publicaban, casi a diario, las relaciones de republicanas y republicanos detenidos por la Guardia Civil y la Polic&iacute;a en Toledo y pueblos de la provincia. En su edici&oacute;n del 30 de mayo se daba cuenta del arresto de &ldquo;dos fieras rojas&rdquo;. Eran Luisa y su madre, Andrea Solano Moreno, de 44 a&ntilde;os de edad. Estaban acusadas de haber profanado los cad&aacute;veres de algunas personas asesinadas, ech&aacute;ndoles cera sobre sus rostros. 
    </p><p class="article-text">
        En esos momentos, Luisa ten&iacute;a 22 a&ntilde;os, era madre de un hijo y resid&iacute;a en el n&uacute;mero 33 de la calle de San Cipriano. En su ficha de ingreso en prisi&oacute;n, conservada en el Archivo General de la Administraci&oacute;n de Alcal&aacute; de Henares, figura como su c&oacute;nyuge Otto Genne.
    </p><p class="article-text">
        Ingresadas en la prisi&oacute;n provincial, que por entonces se encontraba en el antiguo convento de los Gilitos, hoy sede de las Cortes Regionales, el 25 de junio ambas comparecieron ante un consejo de guerra, presidido por el comandante Leandro L&oacute;pez de Acu&ntilde;a Mart&iacute;nez. Fueron condenadas a la pena de doce a&ntilde;os y un d&iacute;a de reclusi&oacute;n por el delito de auxilio a la rebeli&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En la sentencia se indicaba que ambas, &ldquo;de significaci&oacute;n marxista, hac&iacute;an alarde de su regocijo por los desmanes de la horda y se burlaron haciendo mofa y escarnio de los cad&aacute;veres de tres personas de orden que hab&iacute;an sido asesinadas&rdquo;. Nada se dec&iacute;a en la misma sobre la supuesta profanaci&oacute;n de estos, arroj&aacute;ndoles cera. En el acta del consejo llama la atenci&oacute;n, respecto a lo rese&ntilde;ado anteriormente sobre el estado civil de Luisa al ingresar en prisi&oacute;n, que ahora figuraba como 'viuda'.
    </p><h2 class="article-text">Tres d&iacute;as de viaje, custodiada por la Guardia Civil</h2><p class="article-text">
        En el mes de diciembre, para cumplir la sentencia impuesta, por orden del gobernador civil de Toledo, Manuel Casanova, Luisa y su madre fueron trasladadas a la c&aacute;rcel de mujeres de Amorebieta (Vizcaya). Tres d&iacute;as dur&oacute; el viaje, custodiadas por la Guardia Civil. Poco antes, un t&iacute;o materno de Luisa, Doroteo, hab&iacute;a fallecido en la prisi&oacute;n toledana a causa de un carcinoma de laringe. 
    </p><p class="article-text">
        Desde 1939, el Hospital Prisi&oacute;n de Mujeres de Amorebieta ocupaba las dependencias de un edificio construido por los Carmelitas Descalzos, a principios de los a&ntilde;os treinta, para ser utilizado como seminario. Durante la guerra fue hospital de sangre y cuartel de milicias. Al igual que Luisa y su madre, all&iacute; fueron trasladadas presas pol&iacute;ticas de toda Espa&ntilde;a, predominando las que proced&iacute;an de c&aacute;rceles madrile&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Del devenir de este centro represivo se ha ocupado con detalle Ascensi&oacute;n Badiola Ariztimu&ntilde;o, doctora en Historia Contempor&aacute;nea, en su libro <em>Individuas peligrosas</em>. Su investigaci&oacute;n se ha topado con el muro de no localizar las fichas, expedientes o actas de su Junta de Disciplina, los cuales permanecen ocultos o han desaparecido. No obstante, ella ha podido identificar a unas 1.300 de las presas que estuvieron all&iacute;, en los a&ntilde;os que permaneci&oacute; abierto este presidio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ficha penitenciaria de Luisa García Solano a su entrada en la prisión de Toledo"
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            <span class="title">
                Ficha penitenciaria de Luisa García Solano a su entrada en la prisión de Toledo                            </span>
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        Pese a ese h&aacute;ndicap, s&iacute; se ha podido constatar que las condiciones de vida dentro de esta prisi&oacute;n eran bastante duras, llegando las internas a realizar una huelga de hambre, pues en ocasiones solamente les daban agua caliente para comer. Aquellas reclusas que daban a luz pod&iacute;an conservar a sus hijos hasta que estos cumpliesen tres a&ntilde;os. Si no se encontraban familiares que se hiciesen cargo de ellos al cumplir esa edad, eran dados en adopci&oacute;n o tutelados por establecimientos ben&eacute;ficos. Tan terrible era la vida all&iacute;, que, entre las presas, este lugar fue conocido como &ldquo;la c&aacute;rcel de las vivas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La custodia de las reclusas correspond&iacute;a a las Hermanas de San Jos&eacute;, si bien en un tiempo se encargaron de ello las monjas Oblatas. En sus dependencias se estableci&oacute; un taller de costura, donde se realizaban prendas y uniformes para el Ej&eacute;rcito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fachada de la prisión de mujeres de Amorebieta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La vida en la c&aacute;rcel &mdash;escribe Badiola&mdash; no es f&aacute;cil. Las mujeres se hacinan en el suelo con sus hijos para dormir. Durante el d&iacute;a forman en el patio, saludan brazo en alto y cantan los himnos que les impongan las religiosas. Desayunan tras formar una larga cola para recibir un cazo de agua caliente; despu&eacute;s, solo algunas de ellas tendr&aacute;n el privilegio de poder trabajar en el taller&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los anexos de su libro, esta historiadora da cuenta de c&oacute;mo en 1945, de 411 reclusas censadas en Amorebieta, 35 de ellas proced&iacute;an de la provincia de Toledo, varias de la localidad de Tembleque. Sobre estas &uacute;ltimas ha realizado un detallado estudio la Asociaci&oacute;n 'Manuel Aza&ntilde;a', al hilo de sus trabajos previos para la exhumaci&oacute;n de una fosa com&uacute;n en aquel pueblo manchego. Durante esa investigaci&oacute;n, recuperaron unas coplas que esas presas cantaban all&iacute; y que transmitieron a sus familias: 
    </p><p class="article-text">
        <em>Amorebieta, Amorebieta prisi&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>donde encierran (a) mujeres</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y les dan de desayuno,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>agua te&ntilde;ida&hellip; &iexcl;Si tienen!</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esas coplas, el equipo investigador de la 'Manuel Aza&ntilde;a' recuper&oacute; una fotograf&iacute;a de un grupo de mujeres, algunas de ellas tembleque&ntilde;as, en la prisi&oacute;n de Durango, con motivo del bautismo y primera comuni&oacute;n de Andrea Corps Fern&aacute;ndez, joven de 29 a&ntilde;os que aparece en el centro de la imagen. Poco despu&eacute;s de retratarse juntas, algunas de ellas fueron trasladadas a Amorebieta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Grupo de mujeres de Tembleque fotografiadas en la prisión de Durango antes de ser trasladadas a Amorebieta                            </span>
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        Otro dram&aacute;tico apunte recogido del libro de Badiola. De cuarenta y dos reclusas fallecidas en Amorebieta entre 1939 y 1947, nueve eran toledanas: Teresa Arredondo Romero, 57 a&ntilde;os, de Villaca&ntilde;as; Ana D&iacute;az Cuesta, 49 a&ntilde;os, de Villamuelas; Teresa Fern&aacute;ndez Corrales, 24 a&ntilde;os, de Quero; Martina Lozano G&oacute;mez, 40 a&ntilde;os, de Corral de Almaguer; Mar&iacute;a Antonia Moreno Mart&iacute;n, 62 a&ntilde;os, de Tembleque; Mar&iacute;a Mozas Pradillo, 51 a&ntilde;os, de Urda; Mar&iacute;a Vergara Fl&oacute;rez, 69 a&ntilde;os, de Pulgar; Juana Pintor Navas, 42 a&ntilde;os, de Pol&aacute;n; y Juliana S&aacute;nchez Guerrero, 73 a&ntilde;os, de Nambroca. En ese per&iacute;odo, tambi&eacute;n murieron all&iacute; seis ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuando apenas llevaban dos meses en Amorebieta, el 23 de febrero de 1940 Luisa y su madre fueron trasladadas a la prisi&oacute;n de Orue, dependiente de la provincial de Bilbao. 
    </p><h2 class="article-text">Un Machado al frente de Amorebieta</h2><p class="article-text">
        Coincidente con ese traslado fue el nombramiento como director de la c&aacute;rcel de Amorebieta de Francisco Machado Ruiz, hermano menor de los renombrados poetas, quien en los a&ntilde;os veinte hab&iacute;a sido subdirector de la prisi&oacute;n provincial de Toledo. Se daba la circunstancia de que Amorebieta era su primer destino tras haber sido sometido a expediente de depuraci&oacute;n profesional al finalizar la guerra civil y separado del servicio por haber abandonado Espa&ntilde;a en 1939, junto a fuerzas del ej&eacute;rcito republicano y siguiendo el trayecto de su hermano Antonio y su madre Ana. 
    </p><p class="article-text">
        El paso de Francisco Machado por la prisi&oacute;n vizca&iacute;na fue muy breve. Tres semanas despu&eacute;s de su nombramiento, qued&oacute; a disposici&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de Prisiones, pasando luego a la situaci&oacute;n de &ldquo;excedente forzoso&rdquo;. En su expediente profesional se le reconoc&iacute;a como un hombre de elevada cultura [se hab&iacute;a formado en la Escuela de Criminolog&iacute;a, entidad creada en 1903 al amparo de los aires renovadores de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza], educado y correcto con los penados, hasta el extremo de resaltarse que &ldquo;confiado en su caballerosidad, no prev&eacute; que el material recluso con quien labora puede ser desleal y no siempre merecedor del sistem&aacute;tico trato humanitario que les dispensa&rdquo;, cualidades que no parec&iacute;an ser acordes con el desempe&ntilde;o de las funciones penitenciarias en los duros a&ntilde;os de posguerra. En su libro, Badiola refiere testimonios sobre &eacute;l como &ldquo;buen director&rdquo; y &ldquo;buena persona&rdquo;.
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                Francisco Machado, director de la prisión de Amorebieta,  quien en los años veinte fue subdirector de la provincial de Toledo                            </span>
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        Dejar constancia en esta &uacute;ltima entrega de la serie '2025, a&ntilde;o de memoria y libertad' de que durante sus a&ntilde;os en Toledo, de 1918 a 1929, Francisco Machado public&oacute; el libro <em>Leyendas toledanas (poes&iacute;as)</em> y aqu&iacute; nacieron dos de sus hijas: Mercedes y Leonor.
    </p><p class="article-text">
        La prisi&oacute;n de Orue se encontraba en un chalet propiedad de un reconocido carlista vizca&iacute;no, habilitado como presidio ante la sobrepoblaci&oacute;n penitenciaria en la provincial de Bilbao. Aunque el edificio estaba dise&ntilde;ado para alojar a unas treinta personas, lleg&oacute; a tener hasta 600 o 700 mujeres a la vez. Entre quienes pasaron por all&iacute; se encontraba Rosario S&aacute;nchez Mora, conocida por 'la Dinamitera', a quien Miguel Hern&aacute;ndez dedic&oacute; un poema basado en sus acciones en el frente de guerra. En esa c&aacute;rcel, entre mayo y noviembre de 1941, Luisa redimi&oacute; seis meses de condena por ser madre lactante. De acuerdo con una orden de la Direcci&oacute;n General de Prisiones, las reclusas que se encontrasen en esa situaci&oacute;n quedaban relegadas de todo trabajo, comput&aacute;ndoles como redimidos todos los d&iacute;as que estuviesen dando el pecho.
    </p><h2 class="article-text">Prisi&oacute;n atenuada con las Oblatas de Valencia</h2><p class="article-text">
        El 6 de diciembre de 1941, Luisa abandon&oacute; Orue al acceder a la libertad condicional. Con car&aacute;cter previo, se hab&iacute;an solicitado informes al Ayuntamiento de Toledo, Guardia Civil y Falange Espa&ntilde;ola de las JONS sobre la conveniencia de conced&eacute;rsela y si deb&iacute;a regresar a su ciudad o no. Todas estas instancias se mostraron de acuerdo en que pudiera acceder a tal gracia, pero la Delegaci&oacute;n Provincial de FET de las JONS informaba de que no deb&iacute;a residir en Toledo, por considerar su presencia &ldquo;contraproducente&rdquo;, dados sus antecedentes izquierdistas. 
    </p><p class="article-text">
        Entre estos, se indicaba que durante la guerra hab&iacute;a trabajado como enfermera en un hospital ubicado en la calle Alfileritos, que junto a otra joven conocida como 'la Aguirra' hab&iacute;a participado en el saqueo del convento de los Carmelitas Descalzos, que se alegraba &ldquo;enormemente de los cr&iacute;menes cometidos por los rojos&rdquo; y que, portando unas velas, fue con su madre a ver los cad&aacute;veres de unas personas asesinadas que se encontraban en el Cristo de la Luz.
    </p><p class="article-text">
        Tras estos informes, a principios de enero, en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado se publicaba la orden del director general de Prisiones, Esteban de Bilbao Egu&iacute;a, por la que se le conced&iacute;a dicha condicional, pero con la pena accesoria de destierro, que deb&iacute;a cumplir a m&aacute;s de 250 kil&oacute;metros de Toledo. Como no ten&iacute;a medios para poder sobrevivir en el lugar que eligiese para residir, ni familiares que pudieran ampararla, Luisa comunic&oacute; que se trasladaba a Valencia acogi&eacute;ndose al amparo de las madres Adoratrices y Oblatas en uno de sus conventos, en calidad de libertad atenuada. El 26 de enero de 1942, se present&oacute; en la prisi&oacute;n provincial valenciana para comunicar a sus responsables esta circunstancia.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes, su madre, Andrea, hab&iacute;a sido trasladada desde Orue a la prisi&oacute;n provincial de mujeres de Saturraran, en San Sebasti&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Apenas llevaba Luisa unos meses en Valencia cuando se le levant&oacute; la pena del destierro, por tener extinguida la mitad de la pena que cumpl&iacute;a, la cual ya le hab&iacute;a sido conmutada a seis a&ntilde;os y un d&iacute;a de reclusi&oacute;n. Ante esa circunstancia, el 27 de mayo, Luisa remit&iacute;a una carta al director de la prisi&oacute;n valenciana solicit&aacute;ndole que se le remitiese con celeridad la documentaci&oacute;n correspondiente para poder recoger a su hijo de tres a&ntilde;os de edad. En ninguno de los documentos consultados para realizar este texto se indica d&oacute;nde pod&iacute;a encontrarse ese ni&ntilde;o, por lo que puede deducirse que el peque&ntilde;o hab&iacute;a permanecido con ella en las prisiones de Toledo, Amorebieta y Orue, quedando luego, al cumplir los tres a&ntilde;os, tutelado en alguno de los establecimientos ben&eacute;ficos que para tal fin colaboraban con el Patronato Central para la Redenci&oacute;n de Penas.
    </p><p class="article-text">
        Obtenida la libertad definitiva en mayo de 1945, Luisa se traslad&oacute; a La L&iacute;nea de la Concepci&oacute;n. Desde all&iacute;, en febrero de 1946, el director de la prisi&oacute;n de Orue recibi&oacute; una carta remitida por Manuel Valenzuela G&oacute;mez, quien se presentaba como esposo de ella, solicitando que remitiesen la orden oficial de dicha liberaci&oacute;n a las autoridades linenses para normalizar su estancia all&iacute;. Como domicilio familiar, indicaban el n&uacute;mero 3 de la calle Blanca de los R&iacute;os. En agosto de 1941, &eacute;l hab&iacute;a accedido a la libertad condicional como preso de la provincial de Valladolid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tras quedar en libertad definitiva, Luisa García Solano fijó su residencia en La Línea de la Concepción                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El 19 de noviembre de 1947, la prisi&oacute;n de mujeres de Amorebieta ces&oacute; su actividad punitiva, siendo devuelta su titularidad a la congregaci&oacute;n carmelita. Entre las &uacute;ltimas presas all&iacute; recluidas se encontraba la orgace&ntilde;a Petra Cuevas Rodr&iacute;guez, bordadora, quien en febrero de 1936 hab&iacute;a sido elegida secretaria general del 'Sindicato de la Aguja', de la UGT. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra comenz&oacute; a&nbsp;militar en el PCE, participando en los talleres de confecci&oacute;n de prendas para el Ej&eacute;rcito republicano. Hecha prisionera, fue condenada a la pena de doce, cumpliendo condena en distintas prisiones. Estando presa en la Maternal de San Isidro, de Madrid, dio a luz a una ni&ntilde;a que muri&oacute; a los seis meses. Tras salir en libertad mantuvo una activa militancia clandestina. Particip&oacute; en la creaci&oacute;n del Sindicato de Pensionistas y Jubilados de CCOO. 
    </p><p class="article-text">
        Falleci&oacute; en Madrid el 26 de febrero de 2014 a la edad de 106 a&ntilde;os. En la actualidad, las dependencias de la prisi&oacute;n de Amorebieta contin&uacute;an teniendo la finalidad educativa para la que fueron construidas en los a&ntilde;os treinta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/luisa-garcia-solano-miss-toledo-1936-kermes-teatro-rojas-carceles-vascas_1_12874407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Dec 2025 19:22:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luisa García Solano, Miss Toledo 1936, de la kermés del Teatro de Rojas a las cárceles vascas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Actrices,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Radio A-Z, altavoz franquista en Toledo durante la guerra civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/radio-z-altavoz-franquista-toledo-durante-guerra-civil_1_12768999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4049ab6b-f37a-4bcc-a1a7-6a751972c065_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Radio A-Z, altavoz franquista en Toledo durante la guerra civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenía la ventaja de poder ser escuchada en territorio enemigo, contribuyendo a influir psicológicamente tanto en los contendientes como en la población civil mediante el uso sesgado de la información y la propaganda, así como la difusión de rumores o falsos testimonios"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Enrique Sánchez Lubián</p></div><p class="article-text">
        En su obra <em>La batalla de las ondas en la guerra civil espa&ntilde;ola</em>, el periodista Daniel Arasa sostiene que esta fue la primera de la historia en que la radiodifusi&oacute;n se convirti&oacute; en uno de los instrumentos estrat&eacute;gicos m&aacute;s importantes utilizado por ambos bandos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta, sobre otros medios de comunicaci&oacute;n, ten&iacute;a la ventaja de poder ser escuchada en territorio enemigo, contribuyendo a influir psicol&oacute;gicamente tanto en los contendientes como en la poblaci&oacute;n civil mediante el uso sesgado de la informaci&oacute;n y la propaganda, as&iacute; como la difusi&oacute;n de rumores o falsos testimonios, amparados bajo el misterio de una voz sin nombre, o&iacute;da, generalmente, de noche. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las 63 emisoras comerciales existentes por entonces en Espa&ntilde;a (una de ellas EAJ 49 Radio Toledo), tanto las fuerzas autodenominadas nacionales como las republicanas pusieron en marcha otras orientadas a ser escuchadas en el frente y la retaguardia. Una de ellas, en el bando franquista, fue Radio A-Z, que durante un tiempo estuvo radicada en la ciudad de Toledo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tropas requetés por la plaza de San Vicente en Toledo,  ciudad donde en noviembre de 1936 se estableció Radio A-Z                            </span>
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        Radio A-Z (Am&eacute;rica-Zelanda) inici&oacute; sus emisiones en A Coru&ntilde;a en agosto de 1936, pocas semanas despu&eacute;s de comenzar la guerra civil, al fusionarse dos equipos de radioaficionados. Lo hizo bajo la direcci&oacute;n del comandante Manuel Arias-Paz Guiti&aacute;n, militar formado en la Academia de Ingenieros de Guadalajara, quien como oficial de transmisiones y radiotelegraf&iacute;a hab&iacute;a participado en la guerra de &Aacute;frica y, de vuelta a la Pen&iacute;nsula, curs&oacute; estudios de periodismo en la escuela del diario cat&oacute;lico <em>El Debate</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La finalidad de esta estaci&oacute;n, a la que se le asign&oacute; para 'despistar' el c&oacute;digo EA5 AV, que correspond&iacute;a a la zona de Levante y que llevaba desde 1935 vacante, era doble: contrarrestar la propaganda emitida desde las emisoras republicanas y realizar un exhaustivo seguimiento de cuanto en ellas se dec&iacute;a, intentando discernir lo que pudiera servir para los fines b&eacute;licos de los militares franquistas. Sus mensajes pod&iacute;an ser captados tanto en el interior de Espa&ntilde;a como en medio mundo, pues su se&ntilde;al llegaba a Europa y Am&eacute;rica.
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            <span class="title">
                Manuel Arias-Paz Guitián, comandante de Ingenieros que puso en marcha Radio A-Z                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un equipo para 'ocupar' Uni&oacute;n Radio</h2><p class="article-text">
        Tras la entrada de las tropas de Varela en Toledo, a finales de septiembre de 1936, y la proclamaci&oacute;n de Franco como jefe de Gobierno, el principal empe&ntilde;o de los militares sublevados fue la toma de Madrid, algo que, se pensaba, podr&iacute;a lograrse en pocas semanas. Con la finalidad de apoyar propagand&iacute;sticamente ese cerco, el 5 de noviembre, el general orden&oacute; que Radio A-Z se trasladase a las inmediaciones de la capital, radic&aacute;ndose en Toledo. Seg&uacute;n relata Armand Balsebre en su <em>Historia de la radio en Espa&ntilde;a</em>, el equipo de Arias-Paz estaba destinado a ocupar Uni&oacute;n Radio (principal emisora del Madrid republicano y antecedente de la Cadena Ser) en el momento de tomar la capital.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el personal de la emisora lleg&oacute; a Toledo, en nuestra ciudad se editaban dos diarios: <em>El Alc&aacute;zar</em> e <em>Imperio</em>. El primero, continuador del bolet&iacute;n ciclostilado que los encerrados en esa fortaleza hab&iacute;an editado durante el asedio, se presentaba como '&oacute;rgano de los requet&eacute;s', mientras que el segundo lo hac&iacute;a como 'diario nacional sindicalista'. 
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n informativa y propagand&iacute;stica de Radio A-Z no se limit&oacute; solamente a transmitir hacia la poblaci&oacute;n civil y militar, sino que tambi&eacute;n se convirti&oacute; en 'fuente' informativa para distintos medios nacionales, actuando a modo de agencia para otras publicaciones impresas. Sus noticias estaban centradas, fundamentalmente, en los avances y logros que las fuerzas franquistas iban consiguiendo en los frentes de batalla, as&iacute; como en los descalabros del bando rival, nutri&eacute;ndose las mismas de los contactos que manten&iacute;a con otras emisoras o radioaficionados, como Radio Requet&eacute;, que emit&iacute;a clandestinamente desde las embajadas de Chile y Noruega en Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Como la toma de Madrid no fue inminente y la resistencia republicana de la capital se convirti&oacute; en uno de los episodios b&eacute;licos m&aacute;s destacados de la Espa&ntilde;a republicana, desde el cuartel general de Burgos se reorden&oacute; el aparato propagand&iacute;stico, cre&aacute;ndose en diciembre de 1936 las Oficinas Militares de Prensa y Propaganda.
    </p><h2 class="article-text">Emisora nacionalista en el frente de Madrid</h2><p class="article-text">
        El 4 de enero de 1937, Radio A-Z comenz&oacute; a emitir desde Toledo un 'Diario Hablado' con ediciones a las dos y media y a las siete y media de la tarde. La primera en espa&ntilde;ol, y la segunda en alem&aacute;n, ingl&eacute;s, franc&eacute;s y espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        En nuestra ciudad, esta &uacute;ltima ser&iacute;a retransmitida tambi&eacute;n por Radio Toledo, al objeto de facilitar su escucha a aquellos oyentes que no dispusieran de aparatos de onda extra corta, pues Radio A-Z emit&iacute;a en onda de 42,5 metros (7 megaciclos). En las p&aacute;ginas de <em>Imperio</em>, al dar cuenta del inicio de estos espacios informativos, se presentaba a Radio A-Z como 'emisora nacionalista en el frente de Madrid', evitando indicar, abiertamente, desde d&oacute;nde lanzaban su se&ntilde;al.
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes en Toledo formaban parte de la redacci&oacute;n de esta emisora se encontraba Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n Moya, hijo del renombrado doctor, quien a finales de 1936, junto a su familia, hab&iacute;a abandonado Espa&ntilde;a radic&aacute;ndose en Par&iacute;s, donde declar&oacute; considerar un &ldquo;error&rdquo; su inicial apoyo a la Rep&uacute;blica y que los &ldquo;revolucionarios espa&ntilde;oles&rdquo; hab&iacute;an convertido nuestro pa&iacute;s en un &ldquo;hermano gemelo del ruso&rdquo;. 
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                Salvoconducto emitido en Toledo a favor de Gregorio Marañón Moya, redactor de Radio A-Z                            </span>
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        Otros destacados colaboradores de la emisora fueron el escritor Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n y el periodista V&iacute;ctor Ruiz Alb&eacute;niz, quien populariz&oacute; el seud&oacute;nimo de &ldquo;El Tebib Arruma&rdquo; (m&eacute;dico cristiano, en &aacute;rabe) y cuyas grandilocuentes cr&oacute;nicas de guerra entusiasmaban a Franco.
    </p><h2 class="article-text">Mara&ntilde;&oacute;n, una inquietud falangista</h2><p class="article-text">
        Nacido el uno de septiembre de 1914, Mara&ntilde;&oacute;n Moya se licenci&oacute; en Derecho por la Universidad de Madrid, doctor&aacute;ndose en la de Barcelona y ampliando estudios en Par&iacute;s y Londres. Aunque estuvo ligado a la Federaci&oacute;n Universitaria Escolar (FUE), de car&aacute;cter progresista, durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la Rep&uacute;blica se afili&oacute; a Falange y al SEU, su secci&oacute;n universitaria. Iniciada la guerra, como vimos, sali&oacute; de Espa&ntilde;a, regresando poco despu&eacute;s para integrarse en las fuerzas sublevadas.
    </p><p class="article-text">
        A la vez que ejerc&iacute;a como redactor en Radio A-Z, Mara&ntilde;&oacute;n Moya escribi&oacute; algunas colaboraciones para las p&aacute;ginas de <em>Imperio</em>. Uno de estos textos fue 'Paz, en la inquietud de un falangista', publicado el 17 de febrero de 1937. Trataba de un joven seguidor de Jos&eacute; Antonio que pudo abandonar Espa&ntilde;a una vez iniciada la guerra civil, pero que, &ldquo;transido de emoci&oacute;n&rdquo;, consigui&oacute; regresar al pa&iacute;s no trayendo m&aacute;s equipaje que &ldquo;el odio acumulado contra todos los que hacen sufrir a un pedazo de la Patria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha penetrado en su Espa&ntilde;a &ndash;dec&iacute;a- y ha contemplado a un pueblo entero, levantado sobre s&iacute; mismo, realizar un ingente y glorioso esfuerzo colectivo. Y como sedimento de todas las virtudes de la hora com&uacute;n, el movimiento de la Falange. La Falange con sus 80.000 h&eacute;roes que en las trincheras se juegan la vida para merecerla mejor. La Falange, con su inmensa retaguardia que va creando ya los cimientos sobre los cuales se levantar&aacute;n las formas nuevas, j&oacute;venes y fuertes, del futuro Imperio Espa&ntilde;ol. La Falange, escuela de disciplina y de amor, es decir, de deber y de sacrificio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hablaba de s&iacute; mismo y de su devenir el 'camisa vieja' Mara&ntilde;&oacute;n Moya en este texto?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cabecera de Imperio, diario nacional-sindicalista editado en Toledo                            </span>
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        Otro art&iacute;culo suyo, publicado el 7 de mayo, fue una carta abierta a Ernesto Gim&eacute;nez Caballero (precursor y te&oacute;rico del fascismo espa&ntilde;ol) elogiando un art&iacute;culo de este defendiendo el decreto de Unificaci&oacute;n entre Falange Espa&ntilde;ola y la Comuni&oacute;n Tradicionalista, al fusionarse ambas organizaciones bajo la denominaci&oacute;n de FET de las JONS y el liderazgo &uacute;nico de Franco. Mara&ntilde;&oacute;n propon&iacute;a que dicho acuerdo deb&iacute;a &ldquo;repartirse a millares por las calles y caminos de Espa&ntilde;a&rdquo;, llevando como ap&eacute;ndice el art&iacute;culo de Gim&eacute;nez Caballero, despidi&eacute;ndose de su interlocutor de forma bien elocuente: &ldquo;Este soldado de Espa&ntilde;a y de la Falange te env&iacute;a su apretado abrazo nacional-sindicalista. &iexcl;Viva Franco! &iexcl;Arriba Espa&ntilde;a!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mientras desde Toledo Mara&ntilde;&oacute;n Moya pon&iacute;a su pluma y su voz al servicio de Franco, su padre realizaba una controvertida gira de conferencias por distintos pa&iacute;ses latinoamericanos, siendo recibido con protestas de intelectuales y estudiantes en Uruguay, Argentina y Chile, tild&aacute;ndole de &ldquo;cobarde&rdquo; y &ldquo;traidor&rdquo; por haber dado la espalda a la Rep&uacute;blica.
    </p><h2 class="article-text">Contra el 'envenenamiento' moral de la Naci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El 14 de enero de 1937, Franco firm&oacute; en Salamanca un decreto por el que se creaba la Delegaci&oacute;n para Prensa y Propaganda, cuya misi&oacute;n principal ser&iacute;a &ldquo;dar a conocer, tanto en el extranjero como en toda Espa&ntilde;a, el car&aacute;cter del Movimiento Nacional, sus obras y posibilidades y cuantas noticias exactas sirvan para oponerse a la calumniosa campa&ntilde;a que se hace por elementos &rdquo;rojos&ldquo; en el campo internacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de esta Delegaci&oacute;n, a cuyo frente se puso a Antonio Gay Forner, economista ultraliberal y admirador del r&eacute;gimen nazi, se justificaba por el &ldquo;envenenamiento moral a que hab&iacute;a llegado nuestra naci&oacute;n, causado por las perniciosas campa&ntilde;as difusoras de doctrinas disolventes, llevadas a cabo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y la m&aacute;s grave y da&ntilde;osa que realizan en el extranjero agentes rusos al servicio de la revoluci&oacute;n comunista&rdquo;, siendo deseable, por tanto, restablecer &ldquo;el imperio de la verdad&rdquo; y divulgar &ldquo;la gran obra de reconstrucci&oacute;n nacional&rdquo; emprendida desde el bando franquista. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s de la firma de ese decreto, tambi&eacute;n desde Salamanca, comenz&oacute; a emitir Radio Nacional de Espa&ntilde;a, que asumir&iacute;a las funciones de cabecera en la radiodifusi&oacute;n del bando sublevado.
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                    alt="Probando unos cohetes de propaganda en el Palacio de Valderas, en Leganés, donde se estableció la central de Radio A-Z y la compañía de “locutores de trinchera” tras abandonar Toledo"
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            <span class="title">
                Probando unos cohetes de propaganda en el Palacio de Valderas, en Leganés, donde se estableció la central de Radio A-Z y la compañía de “locutores de trinchera” tras abandonar Toledo                            </span>
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        A finales de abril de 1937, Radio A-Z abandon&oacute; Toledo para instalarse m&aacute;s cerca de Madrid, ocupando el palacio de Valderas, en Legan&eacute;s, una peculiar edificaci&oacute;n de estilo saj&oacute;n, construida en 1917, y que en esos meses estaba siendo utilizada como cuartel general por los sublevados. Este traslado coincidi&oacute; con el nombramiento de Arias-Paz como delegado de Prensa y Propaganda, sustituyendo a Gay. Desde este cargo, y como complemento de la emisora, impuls&oacute; la creaci&oacute;n de una compa&ntilde;&iacute;a para atender la propaganda en los frentes. Entre otros medios, la misma dispon&iacute;a de un servicio m&oacute;vil de altavoces que transmit&iacute;an directamente desde primera l&iacute;nea de combate. 
    </p><h2 class="article-text">'Locutores de trinchera', la voz de Franco en el frente</h2><p class="article-text">
        Al frente de estos &ldquo;locutores de trinchera&rdquo;, a quienes se les exig&iacute;a tener el t&iacute;tulo de bachiller o haber servido seis meses en el frente, se puso a Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n Moya. Finalizada la guerra, como vencedores de la misma, la mayor&iacute;a de ellos tuvieron relevante protagonismo en la vida social de la Dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, encontramos a personajes como el escritor y diplom&aacute;tico Edgar Neville, quien en a&ntilde;os anteriores hab&iacute;a trabajado como guionista en Hollywood; el abogado y periodista Manuel Aznar Acedo, quien al t&eacute;rmino de la guerra civil impuls&oacute; el desarrollo de la Cadena Ser, dirigi&oacute; Radio Nacional y fue padre del ex presidente del Gobierno Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar; Manuel Goyanes Mart&iacute;nez, productor cinematogr&aacute;fico de &eacute;xito durante el franquismo, gracias a la explotaci&oacute;n comercial de la ni&ntilde;a actriz Marisol; el pintor Jos&eacute; Caballero, quien hab&iacute;a realizado dibujos para &ldquo;La Barraca&rdquo; de Garc&iacute;a Lorca y compart&iacute;a amistad con los miembros de la Generaci&oacute;n del 27; o el toledano Alfonso S&aacute;nchez Mart&iacute;nez, quien, hasta su fallecimiento en 1981, fue uno de los cr&iacute;ticos de cine m&aacute;s populares y reconocidos de nuestro pa&iacute;s. Mara&ntilde;&oacute;n Moya, por su parte, tras graduarse como alf&eacute;rez provisional de Infanter&iacute;a, fue nombrado jefe de la Secretar&iacute;a Pol&iacute;tica de la Secretar&iacute;a General del Movimiento; luego Franco le designar&iacute;a procurador en las Cortes de la Dictadura y director del Instituto de Cultura Hisp&aacute;nica, sustituyendo al toledano Blas Pi&ntilde;ar.
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                    alt="Ambos bandos utilizaron  &#039;altavoces de guerra&#039; en  sus frentes de batalla"
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            <span class="title">
                Ambos bandos utilizaron  &#039;altavoces de guerra&#039; en  sus frentes de batalla                            </span>
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        Las actividades de este grupo de propaganda no se circunscribieron solamente a Madrid, sino que acudieron a otros puntos de Espa&ntilde;a, como los frentes de Toledo y del Norte. Algunas de las colaboraciones de Mara&ntilde;&oacute;n en <em>Imperio</em> est&aacute;n fechadas en esos lugares y de esas &ldquo;excursiones&rdquo; tambi&eacute;n dej&oacute; testimonio Edgar Neville en sus diarios, conservados en la Biblioteca Nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la Semana Santa de 1938, un locutor de Radio A-Z emiti&oacute; desde Toledo un reportaje sobre los &ldquo;monumentos&rdquo; que estaban instalados en las iglesias y conventos toledanos, incluida la Catedral Primada, al objeto de que sus oyentes, especialmente quienes estaban en Madrid, pudiesen compartir los sentimientos religiosos propios de esos d&iacute;as de Pasi&oacute;n. Esta retransmisi&oacute;n se realiz&oacute; junto a Radio Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Minar la moral, hablando de pan blanco y huevos</h2><p class="article-text">
        En el palacio de Valderas, el ingeniero Arias-Paz desarroll&oacute; tambi&eacute;n otro peculiar mecanismo de propaganda, cual fueron unos cohetes con los que &ldquo;sembrar&rdquo; las trincheras republicanas y las poblaciones cercanas al frente con octavillas, cigarrillos o prensa franquista. Estos artefactos ten&iacute;an un alcance de hasta un kil&oacute;metro, pudiendo llevar en su interior ochocientos panfletos.
    </p><p class="article-text">
        En su empe&ntilde;o por minar la moral de los combatientes republicanos, los &ldquo;locutores de trinchera&rdquo; no dudaron en recurrir a sentimientos primarios, como el hambre y la carencia de alimentos en Madrid. En una de sus colaboraciones en <em>Imperio</em> (22 de junio de 1937), Mara&ntilde;&oacute;n Moya da cuenta de una charla pronunciada desde sus filas por el escritor Felipe Xim&eacute;nez de Sandoval, jefe del Servicio Exterior de Falange, a quienes defend&iacute;an la Ciudad Universitaria: &ldquo;&iquest;Es que vosotros no quer&eacute;is el pan espa&ntilde;ol, blanco y tierno, que comemos en esta Espa&ntilde;a, arrancado de la tierra con el esfuerzo de todos? Os reir&eacute;is quiz&aacute; al o&iacute;r esto del esfuerzo de todos. No lo har&eacute;is cuando sep&aacute;is que hoy toda nuestra retaguardia falangista est&aacute; movilizada para atender al sagrado deber de recoger el trigo. El trigo, que ser&aacute; harina en el oto&ntilde;o y Pan en el invierno y que Falange desea compartir con vosotros, camaradas, hermanos hambrientos por el delirio de los marxistas. Pan fresco, blanco, tierno. No esa piedra negruzca que os dan los defraudadores de la Revoluci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las tretas utilizadas por el servicio de altavoces fue emitir discursos de &ldquo;supuestos&rdquo; comisarios pol&iacute;ticos, oficiales o milicianos del ej&eacute;rcito rojo que, seg&uacute;n dec&iacute;an, hab&iacute;an desertado al bando nacional, animando a los suyos a hacer lo mismo. En esas alocuciones, referencias a la escasez de alimentos, como la antes referida, eran constantes. He aqu&iacute; lo que dijo uno de estos intervinientes, presentado como comisario pol&iacute;tico de la 41 Brigada Mixta, seg&uacute;n lo recogido en las p&aacute;ginas de <em>El Adelantado de Segovia</em> (28 de julio de 1937): 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; se come bien. &iquest;Record&aacute;is que ah&iacute; nos dec&iacute;an que com&iacute;an igual los jefes que los soldados? &iquest;Os acord&aacute;is de que en nombre vuestro protest&eacute; contra la bazofia que nos serv&iacute;an y el comandante me dijo que no ten&iacute;a derecho a quejarme porque lo mismo com&iacute;a &eacute;l? &iquest;Record&aacute;is que vosotros mismos visteis jamones, chorizos, cerveza en el refugio de oficiales? Para vosotros, en cambio, solo arroz, que vosotros dec&iacute;ais que era una masa para hacer construcciones. Aqu&iacute; no se come arroz con unos garbanzos y un poco de carne de caballo&hellip; Aqu&iacute; abunda todo, hasta los huevos, que hace un a&ntilde;o no veis. Pan blanco, que ya hab&eacute;is olvidado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comisario terminaba pidiendo a sus &ldquo;camaradas&rdquo; que se pasasen al bando nacional, donde &ldquo;solo se castiga al ladr&oacute;n y al asesino&rdquo;, a&ntilde;adiendo que quienes no mataron ni robaron ser&iacute;an recibidos con los brazos abiertos. 
    </p><p class="article-text">
        Vista la represi&oacute;n desplegada por los franquistas tras su victoria, la falsedad de esas ofertas era latente.
    </p><h2 class="article-text">Apoyo a los quintacolumnistas madrile&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas rese&ntilde;as, en la prensa de la zona nacional se insertaban noticias poniendo en valor la &ldquo;temeridad&rdquo; de los componentes de Radio A-Z en el frente para cumplir su misi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El 22 de junio de 1937 en las p&aacute;ginas de <em>El Adelanto</em>, de Salamanca, se publicaba una cr&oacute;nica sobre la actuaci&oacute;n de los locutores de Radio A-Z, se&ntilde;al&aacute;ndose que con el deseo de lanzar a los cuatro vientos su buena nueva, una camioneta de la emisora se acerc&oacute; tanto a las l&iacute;neas rojas que un ca&ntilde;onazo explot&oacute; a su lado, resultando heridos sus ocupantes. Y en el diario <em>Extremadura</em>, de C&aacute;ceres (9 de diciembre de 1937) se ponderaba que &ldquo;este grupo de transmisiones no teme a las balas, ni ve peligro por ninguna parte, como lo demuestra el hecho de que en los diecis&eacute;is meses de actuaci&oacute;n ha registrado bajas en proporci&oacute;n de un 25 por 100&rdquo;. Como contrapunto a ese coste en vidas, se dec&iacute;a que gracias a sus alocuciones, los republicanos pasados al bando nacional se contaban por centenares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gregorio Marañón (primero por la derecha, abajo) visitando una instalación de altavoces de guerra en el frente de Carabanchel"
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                Gregorio Marañón (primero por la derecha, abajo) visitando una instalación de altavoces de guerra en el frente de Carabanchel                            </span>
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        Finalizada la guerra, en algunas rese&ntilde;as period&iacute;sticas se vanagloriaban de que desde Radio A-Z se hab&iacute;a prestado apoyo y asesoramiento a algunos quintacolumnistas que desde la clandestinidad hab&iacute;an mantenido activas algunas estaciones de radioaficionado, prestando ayuda a las fuerzas franquistas desde el interior de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El 30 de enero de 1938 se constituy&oacute; en Burgos el primer gobierno de Franco, en el mismo, como titular de la cartera de Interior, figuraba Ram&oacute;n Serrano Su&ntilde;er, bajo cuya direcci&oacute;n se produjo una reorganizaci&oacute;n de los servicios de prensa y propaganda. Ocho meses despu&eacute;s, como apoyo al impulso final que el ej&eacute;rcito franquista quer&iacute;a dar a la guerra, se ampli&oacute; a cuatro el n&uacute;mero de compa&ntilde;&iacute;as m&oacute;viles de propaganda en los frentes. Sus integrantes tendr&iacute;an, a partir de entonces, la consideraci&oacute;n de oficiales del Ej&eacute;rcito. Por entonces, entre abril de 1937 y finales de ese a&ntilde;o, Manuel Arias-Paz fue director de Radio Nacional de Espa&ntilde;a, emisora que ya hab&iacute;a iniciado su actividad en enero. 
    </p><p class="article-text">
        El 15 de junio de 1939, dos meses y medio despu&eacute;s de terminada la guerra, la agencia Mencheta distribu&iacute;a a sus abonados un despacho informativo dando cuenta de que Radio A-Z cesaba sus emisiones. Finalizaba, as&iacute;, un cap&iacute;tulo ef&iacute;mero y poco conocido de la historia del periodismo toledano. Como ignoto es, tambi&eacute;n, en el devenir de nuestra profesi&oacute;n, que por aquellos d&iacute;as la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Toledo perpetr&oacute; el oprobio de nombrar presidente honorario de la misma a Serrano Su&ntilde;er, cu&ntilde;ado del dictador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/radio-z-altavoz-franquista-toledo-durante-guerra-civil_1_12768999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 18:34:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Radio A-Z, altavoz franquista en Toledo durante la guerra civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Radio,Francisco Franco,Falange,Propaganda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Perezagua, el alcalde a quien Falange y la Guardia Civil desterraron de Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/perezagua-alcalde-falange-guardia-civil-desterraron-toledo_1_12699144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c87e7606-c184-4808-ac22-931fe7572a13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perezagua, el alcalde a quien Falange y la Guardia Civil desterraron de Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue condenado a veinte años de reclusión menor como autor de un delito de auxilio a la rebelión. Cuatro años después, Perezagua accedió a la libertad condicional con la accesoria de destierro, que cumplió en Madrid hasta su fallecimiento en marzo de 1960</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Enrique Sánchez Lubián</p></div><p class="article-text">
        El 28 de diciembre de 1939, bajo la presidencia del teniente coronel Isidro Cerde&ntilde;o Gurich, se reuni&oacute; en Toledo el Consejo de Guerra Permanente para ver y fallar la causa n&uacute;mero 16.509 que, por el procedimiento sumar&iacute;simo de urgencia, se segu&iacute;a contra Guillermo Perezagua Herrera, exalcalde de Toledo durante la II Rep&uacute;blica y militante de Izquierda Republicana. 
    </p><p class="article-text">
        Fue condenado a veinte a&ntilde;os de reclusi&oacute;n menor como autor de un delito de auxilio a la rebeli&oacute;n. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, Perezagua accedi&oacute; a la libertad condicional con la accesoria de destierro, que cumpli&oacute; en Madrid hasta su fallecimiento en marzo de 1960. Tras salir de la c&aacute;rcel, durante un tiempo, fue secretario general en la clandestinidad de su partido en el interior de Espa&ntilde;a.
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                Perezagua, desde un balcón del Gobierno Civil de Toledo, en la calle Rojas, se dirige a los toledanos tras el triunfo electoral del Frente Popular el 16 de febrero de 1936 (                            </span>
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        Formado en la Academia de Infanter&iacute;a de Toledo, el 15 de junio de 1939, Isidro Cerde&ntilde;o Gurich fue nombrado miembro de la Auditor&iacute;a de Guerra del Ej&eacute;rcito de Ocupaci&oacute;n de Madrid. Desde ese puesto intervino en numerosos consejos de guerra. Uno de los m&aacute;s dram&aacute;ticos fue el que presidi&oacute; en la capital de Espa&ntilde;a el 3 de agosto de 1939 contra sesenta y ocho militantes de la Juventud Socialista Unificada, condenados a muerte y fusilados inmediatamente. Entre ellos estaban aquellas a quienes la historia recuerda con emoci&oacute;n y dolor bajo el nombre de 'las Trece Rosas'. 
    </p><p class="article-text">
        Guillermo Perezagua, nacido el 10 de febrero de 1893, era un hombre muy popular en Toledo. A los veinte a&ntilde;os, ya militaba en la Juventud Radical. Propietario de una taberna en la calle Real del Arrabal, 'La Galleta', en las elecciones municipales de abril de 1931 fue el candidato m&aacute;s votado de la conjunci&oacute;n republicano-socialista. Pese a ello, los partidos que compon&iacute;an la misma decidieron que la alcald&iacute;a fuese asumida por Jos&eacute; Ballester, profesor de la Escuela Normal. No obstante, durante la II Rep&uacute;blica, ostent&oacute; por dos veces la presidencia de la Corporaci&oacute;n Municipal.
    </p><p class="article-text">
        A Perezagua se le recuerda como un regidor comprometido con la contrataci&oacute;n de obreros en paro, el hermanamiento con la ciudad hom&oacute;nima de Toledo-Ohio que &eacute;l rubric&oacute;, la consecuci&oacute;n del servicio telef&oacute;nico autom&aacute;tico para la capital o, ya en los primeros d&iacute;as de la guerra, su contribuci&oacute;n a la salvaguarda del patrimonio hist&oacute;rico toledano con la creaci&oacute;n de un Comit&eacute; para la recogida y custodia en dependencias municipales de numerosos bienes conservados en iglesias y conventos, evitando que fuesen saqueados. Tambi&eacute;n fue diputado provincial y, durante unas horas, en febrero de 1936, ostent&oacute; el cargo de gobernador civil de la provincia tras las elecciones generales ganadas por el Frente Popular.
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                Asalto a la sede de Falange en la plaza de Zocodover de Toledo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Asalto a la sede de Falange en Zocodover</h2><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en que se publicaba en el BOE el nombramiento de Perezagua como gobernador civil, cientos de toledanos se concentraron de buena ma&ntilde;ana para festejar la victoria electoral y la formaci&oacute;n del nuevo gobierno, recalando en la calle Rojas, donde estaba el Gobierno Civil. All&iacute;, Perezagua anunci&oacute; a los presentes la pr&oacute;xima concesi&oacute;n de una amnist&iacute;a para los presos pol&iacute;ticos, pidi&eacute;ndoles que mantuviesen el orden y el respeto para que la jornada tuviese mayor brillantez. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras se desarrollaba la manifestaci&oacute;n, un grupo de personas asalt&oacute; la sede de Falange en la plaza de Zocodover, causando destrozos y arrojando a la calle, desde sus balcones, muebles, enseres y documentaci&oacute;n. Como respuesta a esta acci&oacute;n, horas despu&eacute;s, los falangistas pusieron un artefacto explosivo en la sede de la Casa del Pueblo, que por entonces abr&iacute;a sus puertas en el n&uacute;mero 20 de la calle N&uacute;&ntilde;ez de Arce.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a finales de septiembre de 1936 las tropas de Varela entraron en la ciudad de Toledo, Perezagua, junto a su familia, march&oacute; a Madrid, donde permanecieron hasta principios de noviembre, cuando fueron evacuados a Villaca&ntilde;as. Durante un tiempo, trabaj&oacute; como dependiente de una cooperativa de consumo, hasta que en mayo de 1938 fue nombrado secretario provincial de Izquierda Republicana, cargo que conllevaba una asignaci&oacute;n de 500 pesetas mensuales, traslad&aacute;ndose a Oca&ntilde;a, localidad que 'de facto' se hab&iacute;a convertido en la capital republicana de la provincia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Perezagua, alcalde de Toledo, (segundo por la izquierda, sentado) durante la inauguración del servicio telefónico automático en Toledo, flanqueado por C. Bowers, embajador de EEUU, y Germán Erausquín, empresario navarro establecido en Toledo-Ohio"
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            <span class="title">
                Perezagua, alcalde de Toledo, (segundo por la izquierda, sentado) durante la inauguración del servicio telefónico automático en Toledo, flanqueado por C. Bowers, embajador de EEUU, y Germán Erausquín, empresario navarro establecido en Toledo-Ohio                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Oca&ntilde;a fue entrevistado por el diario 'Pol&iacute;tica', &oacute;rgano de Izquierda Republicana fundado en 1935 por Manuel Aza&ntilde;a, repasando c&oacute;mo vivi&oacute; los primeros d&iacute;as de la guerra en la ciudad de Toledo. &ldquo;A Perezagua &ndash;se dec&iacute;a en el texto publicado bajo el t&iacute;tulo de <em>Un hombre activo es un hombre necesario</em>&ndash; se le puede encontrar en todas y en cualquier parte [&hellip;] Hombre atildado, correcto, sonriente, a todo el mundo atiende, a todos sirve; para todo y todos halla una soluci&oacute;n&rdquo;. Por entonces, las autoridades franquistas ya hab&iacute;an dictado orden de busca y captura contra &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Desde Villaca&ntilde;as a la prisi&oacute;n provincial</h2><p class="article-text">
        El 5 de abril de 1939, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de que en Burgos el general Franco hubiese dictado el &uacute;ltimo parte de guerra, Guillermo Perezagua ingresaba en la prisi&oacute;n provincial de Toledo, procedente de Villaca&ntilde;as, donde hab&iacute;a sido detenido.
    </p><p class="article-text">
        Iniciado el proceso contra &eacute;l, am&eacute;n de considerar que manten&iacute;a cercana amistad con el &ldquo;funesto&rdquo; Aza&ntilde;a, se le acusaba, fundamentalmente, de tres cuestiones: haber permitido, durante las pocas horas que ejerci&oacute; como gobernador civil, el asalto a la sede de Falange en la plaza de Zocodover; haber participado en la &ldquo;incautaci&oacute;n&rdquo; de obras de arte en el convento de Santa &Uacute;rsula; y haber hecho llamamientos, como miembro del Socorro Rojo Internacional, para conseguir ayudas a los evacuados de guerra que se encontraban refugiados en el Levante espa&ntilde;ol. Tambi&eacute;n se la acusaba de haber participado en el disparo de piezas de artiller&iacute;a desde Pinedo contra la fortaleza del Alc&aacute;zar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En septiembre de 1936, el alcalde Perezagua creó un comité para la recogida y salvaguarda del tesoro artístico de Toledo. Bando dando cuenta de su creación y pasquín que se colocaba a la entrada de los principales monumentos toledanos"
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            <span class="title">
                En septiembre de 1936, el alcalde Perezagua creó un comité para la recogida y salvaguarda del tesoro artístico de Toledo. Bando dando cuenta de su creación y pasquín que se colocaba a la entrada de los principales monumentos toledanos                            </span>
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        De entre los documentos, indagatorias, oficios y testimonios que componen el sumario del proceso contra &eacute;l, llaman la atenci&oacute;n algunos escritos suyos solicitando del tribunal que se indagase sobre numerosas acciones desarrolladas durante su actuaci&oacute;n p&uacute;blica, as&iacute; como una extensa relaci&oacute;n de personas que pod&iacute;an dar respuestas sobre ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Salvo alguna excepci&oacute;n en que le consideraba como elemento peligroso o que en su taberna se reun&iacute;an elementos extremistas del barrio, la mayor parte de las declaraciones incid&iacute;an en el buen trato que hab&iacute;a dado a los empleados municipales, protegiendo a algunos de ellos de tendencia derechista y que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n se hab&iacute;a mostrado contrario a la violencia desarrollada en la ciudad por elementos extremistas. Incluso, uno de estos testimonios, el de Jos&eacute; Mart&iacute;n Castilla, depositario de fondos municipales, dec&iacute;a que como alcalde neg&oacute; el acceso a las Casas Consistoriales a un grupo de milicianos que pretend&iacute;an disparar contra el Alc&aacute;zar desde sus torreones.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la retirada de bienes del convento de Santa &Uacute;rsula, se constat&oacute; que hab&iacute;an sido recogidos por el Comit&eacute; de Defensa del Patrimonio y depositados en dependencias municipales para evitar saqueos. Sobre su presencia en las bater&iacute;as de Pinedo, &eacute;l reconoci&oacute; haber ido a visitar a los artilleros que en ellas serv&iacute;an, pero que jam&aacute;s dispar&oacute; personalmente.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Perezagua desde la prisi&oacute;n provincial de Toledo procuraba aportar cuantos testimonios pudiesen rebajar la futura condena, su esposa, Benita Tol&oacute;n Mart&iacute;n, recurr&iacute;a a los amigos americanos de &eacute;l para que intentasen mediar en su situaci&oacute;n penal. 
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                    alt="Guillermo Perezagua y Benita Tolón, investigada por cobrar un cheque de 25 dólares remitido por Germán Erausquín"
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                Guillermo Perezagua y Benita Tolón, investigada por cobrar un cheque de 25 dólares remitido por Germán Erausquín                            </span>
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        Hace a&ntilde;os, en el archivo de la Asociaci&oacute;n para la Relaci&oacute;n Interciudades 'Alfonso X El Sabio', se localiz&oacute; una carta escrita por ella a Germ&aacute;n Erausqu&iacute;n, alav&eacute;s residente en Toledo-Ohio y uno de los art&iacute;fices del hermanamiento entre las dos ciudades, ocho d&iacute;as antes de la celebraci&oacute;n del consejo de guerra contra Guillermo. Le agradec&iacute;a cu&aacute;ntas gestiones se estaban realizando desde all&iacute; para salvarle, as&iacute; como el env&iacute;o de cierta cantidad econ&oacute;mica para mitigar las carencias que ella y su hijo atravesaban. 
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes estaban implicados en esta acci&oacute;n humanitaria, la esposa de Perezagua citaba al vicealcalde Charles Hoover, quien en 1934 hab&iacute;a encabezado la delegaci&oacute;n estadounidense que visit&oacute; Toledo para formalizar el hermanamiento. En las gestiones que ellos hiciesen para lograr un indulto, depositaba Benita &ldquo;la tranquilidad de mi hogar y la salvaci&oacute;n de mi marido&rdquo;, quien &ldquo;no tiene ninguna responsabilidad grave y cuenta adem&aacute;s con el cari&ntilde;o de sus convecinos&rdquo;. &ldquo;Dif&iacute;cilmente, a&ntilde;ad&iacute;a, habr&aacute; persona que pueda ser enemiga de un hombre todo coraz&oacute;n, afabilidad y bondad para con todo el mundo&rdquo;. En esos momentos, la esposa de Perezagua y su hijo viv&iacute;an en el n&uacute;mero 25 de la calle Real, domicilio de los padres de ella.
    </p><p class="article-text">
        En la documentaci&oacute;n del sumario contra Perezagua no hay registrada ninguna gesti&oacute;n en el sentido pedido por Benita, por lo que es dif&iacute;cil saber si las mismas tuvieron incidencia en la sentencia que el 28 de diciembre se dict&oacute; contra &eacute;l, conden&aacute;ndole a veinte a&ntilde;os de reclusi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Investigada por cobrar un cheque de 25 d&oacute;lares</h2><p class="article-text">
        La cantidad antes aludida por Benita era de 25 d&oacute;lares. Su cobro le supuso m&aacute;s de un dolor de cabeza, lleg&aacute;ndosele a instruir un procedimiento al respecto por el Juzgado Militar Permanente de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        El 27 de diciembre de 1939, v&iacute;spera de la celebraci&oacute;n del consejo de guerra contra Perezagua, Benita se person&oacute; en la sucursal toledana del Banco Hispano-Americano para librar el cheque de un banco de Nueva York, que, a su favor, hab&iacute;a sido emitido por <em>The Ohio Gitizons Trust Company</em>. La cantidad recibida, al cambio, fue de 312,50 pesetas.
    </p><p class="article-text">
        En otras circunstancias, esa transacci&oacute;n hubiese sido normal, pero trat&aacute;ndose de la esposa de un destacado dirigente republicano de Toledo, quien estaba preso e iba a ser juzgado en pocas horas, el asunto no pas&oacute; desapercibido a las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, Benita fue interrogada al respecto. Dijo que la cantidad de 25 d&oacute;lares le hab&iacute;a sido remitida por Germ&aacute;n Erausqu&iacute;n como aportaci&oacute;n voluntaria suya en concepto de &ldquo;ayuda familiar&rdquo;, no trat&aacute;ndose del pago de ninguna venta de mercader&iacute;a, dividendos, rentas o participaci&oacute;n en negocio alguno. El gobernador civil inform&oacute; de esa declaraci&oacute;n al auditor militar de Toledo, haci&eacute;ndole constar que, conocida la relaci&oacute;n de Erausqu&iacute;n con Perezagua antes del inicio de la guerra, bien pudiera ser que ahora este  realizase acciones de descr&eacute;dito de Espa&ntilde;a en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Con esos mimbres, el Juzgado Militar de Toledo inici&oacute; un procedimiento informativo, instruido por el capit&aacute;n Emilio Lanzarot Aznar. El 16 de marzo, Benita, que por entonces contaba cuarenta y cinco a&ntilde;os, reiter&oacute; cuanto antes hab&iacute;a declarado, a&ntilde;adiendo que su correspondencia con Erausqu&iacute;n se hab&iacute;a realizado por correo ordinario, sin valerse de valijas diplom&aacute;ticas ni de personas conocidas en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Junto a sus declaraciones, el procedimiento se complet&oacute; con escritos de responsables de la sucursal toledana del Hispano-Americano, as&iacute; como de distintas autoridades locales. Estas &uacute;ltimas incid&iacute;an, sobre todo, en el comportamiento mantenido por Tol&oacute;n durante la guerra y sus ideas pol&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el comisario jefe dec&iacute;a que era persona de izquierdas, poco religiosa, que no se le conoc&iacute;a militancia en ning&uacute;n partido ni su implicaci&oacute;n en actos delictivos. Id&eacute;ntico juicio ten&iacute;a el alcalde Jos&eacute; Rivera, quien a&ntilde;ad&iacute;a que, socialmente, era persona de buena conducta y que no se le conoc&iacute;an actos ni a favor ni en contra de la actuaci&oacute;n pol&iacute;tica de su marido. La Comandancia de la Guardia Civil coincid&iacute;a tambi&eacute;n en esas valoraciones. Y Mariano Miedes, delegado provincial de Informaci&oacute;n e Investigaci&oacute;n de Falange, consideraba que Benita ten&iacute;a una ideolog&iacute;a &ldquo;m&aacute;s avanzada&rdquo; que la de su marido, destacando en su forma de hablar en contra de los &ldquo;nacionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conformado ya todo el expediente, tres a&ntilde;os despu&eacute;s de iniciado, el 19 de febrero de 1943, el coronel Pedro Alonso Gald&oacute;s, juez decano militar de Toledo, concluy&oacute; la investigaci&oacute;n, considerando que no hab&iacute;a indicios de responsabilidad alguna contra Benita. De acuerdo con ello, el primero de mayo, la Auditor&iacute;a de Guerra de la Primera Regi&oacute;n Militar daba por finalizado el procedimiento. Nunca, en la historia de Toledo, unos pocos d&oacute;lares dieron para tanta investigaci&oacute;n y papeleo.
    </p><h2 class="article-text">Auxiliar de oficina y corresponsal de 'Redenci&oacute;n'</h2><p class="article-text">
        Durante su estancia en la prisi&oacute;n provincial, Perezagua prest&oacute; servicios como auxiliar en su oficina. Tambi&eacute;n ejerci&oacute; como corresponsal del semanario 'Redenci&oacute;n', editado por el Patronato Central para la Redenci&oacute;n de Penas.
    </p><p class="article-text">
        El 19 de enero de 1943, apenas cumplidos tres a&ntilde;os de la celebraci&oacute;n del consejo de guerra contra Perezagua, la Comisi&oacute;n Central de Examen de Penas del Ministerio del Ej&eacute;rcito acord&oacute; por unanimidad acceder a la rebaja de la impuesta contra &eacute;l a catorce a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En el expediente relativo a esta conmutaci&oacute;n, conservado en el Archivo General Militar de Guadalajara, se incluyen escritos de distintos empleados municipales avalando su comportamiento y protecci&oacute;n durante la guerra, as&iacute; como otros de Vicente Labandera Genover, quien hab&iacute;a sido secretario provincial de la derechista Acci&oacute;n Popular, en id&eacute;ntico sentido. Tambi&eacute;n se resaltaba que, gracias a su protecci&oacute;n, hab&iacute;a salvado la vida el periodista Adoraci&oacute;n G&oacute;mez Camarero, quien en julio de 1936 era director de 'El Castellano', peri&oacute;dico editado por el Arzobispado de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Una vez aprobada la conmutaci&oacute;n de la pena, se activ&oacute; el procedimiento para acceder a la libertad provisional. Tal y como era preceptivo, desde la direcci&oacute;n de la prisi&oacute;n provincial se solicitaron informes a la Alcald&iacute;a de Toledo, a Falange y a la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        Desde la primera de estas entidades, el alcalde Andr&eacute;s Mar&iacute;n Mart&iacute;n contest&oacute; no haber inconveniente para que se accediese a ello y que, una vez liberado, Guillermo pudiese residir en Toledo. Sin embargo, por parte de Falange y de la Guardia Civil se indic&oacute; que, si bien cre&iacute;an adecuado concederle la libertad provisional, se opon&iacute;an a que pudiese quedar a vivir en la ciudad, tanto por haber desarrollado aqu&iacute; su actividad pol&iacute;tica durante la Rep&uacute;blica y la guerra civil, como para que pudiese volver la normalidad de la vida ciudadana en una provincia donde no fuese conocido, &ldquo;bajo los auspicios del nuevo Estado espa&ntilde;ol&rdquo;. Estas &uacute;ltimas consideraciones estaban firmadas por el delegado provincial de FET de las JONS (en aquellos d&iacute;as, Alberto Mart&iacute;n Gamero) y el capit&aacute;n Estanislao Fern&aacute;ndez Arroyo.
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                    alt="Alberto Martín-Gamero, jefe provincial de FET de las Jons, quien pidió el destierro de Perezagua al acceder a la libertad condicional"
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                Alberto Martín-Gamero, jefe provincial de FET de las Jons, quien pidió el destierro de Perezagua al acceder a la libertad condicional                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El 27 de diciembre de 1943, el BOE publicaba la orden por la que se le conced&iacute;a la libertad provisional, con la pena accesoria de destierro, tal y como Falange y la Guardia Civil hab&iacute;an solicitado.
    </p><h2 class="article-text">Secretario general de Izquierda Republicana en la clandestinidad</h2><p class="article-text">
        Cuando Perezagua sali&oacute; de la c&aacute;rcel, comprob&oacute; que, como en la pr&aacute;ctica totalidad de partidos republicanos, sus compa&ntilde;eros y dirigentes hab&iacute;an muerto, continuaban presos o estaban en el exilio. En el caso de Izquierda Republicana, su gran l&iacute;der, Manuel Aza&ntilde;a, hab&iacute;a fallecido en Montauban (Francia) en noviembre de 1940. El n&uacute;cleo m&aacute;s numeroso de sus militantes se hab&iacute;a trasladado a M&eacute;xico, acogi&eacute;ndose al generoso ofrecimiento del presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas. Otros grupos de IR se manten&iacute;an activos en diferentes pa&iacute;ses europeos y latinoamericanos. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, su direcci&oacute;n desde la clandestinidad estaba ejercida por Ram&oacute;n Ari&ntilde;o Fuster, quien hab&iacute;a sido condenado a pena de muerte y quien pasar&iacute;a m&aacute;s de veinte a&ntilde;os en las c&aacute;rceles franquistas. Pese a esos condicionantes, mantuvo una intensa correspondencia con sus compa&ntilde;eros del exilio. Gracias a esas cartas, algunas de ellas conservadas en el Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica de Salamanca, se constata que durante un tiempo, Guillermo Perezagua, ya en libertad condicional, ejerci&oacute; el cargo de secretario general del partido.
    </p><p class="article-text">
        No sin grandes discrepancias internas entre distintas facciones de los partidos en el exilio, am&eacute;n de las hist&oacute;ricamente mantenidas entre ellos, el 17 de agosto de 1945 se reunieron en Ciudad de M&eacute;xico las Cortes Republicanas. Era la primera vez que lo hac&iacute;an tras finalizar la guerra mundial. Asistieron 96 diputados, remitiendo su adhesi&oacute;n otros 116 que permanec&iacute;an en otros pa&iacute;ses. En la sesi&oacute;n, se acord&oacute; la dimisi&oacute;n de Juan Negr&iacute;n como presidente de la Rep&uacute;blica y su sustituci&oacute;n por Diego Mart&iacute;nez Barrio, como presidente de las Cortes, quien encargar&iacute;a a Jos&eacute; Giral, de Izquierda Republicana, la formaci&oacute;n de un nuevo gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Con fecha 29 de noviembre de 1945, Ari&ntilde;o y Perezagua, como presidente y secretario general del Comit&eacute; Ejecutivo de Izquierda Republicana en Espa&ntilde;a, remitieron una carta a la minor&iacute;a parlamentaria de su partido en las Cortes en la que mostraban su apoyo a Giral y ped&iacute;an la unidad de las distintas sensibilidades internas de su partido, apoyando al gobierno que este presid&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Ning&uacute;n pueblo sin fusilados por el fascismo </h2><p class="article-text">
        En la misiva, adem&aacute;s, se hac&iacute;a un an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social en el interior de nuestro pa&iacute;s, calificando la misma como &ldquo;catastr&oacute;fica&rdquo; por la inflaci&oacute;n y restricciones, que se pretend&iacute;an corregir con rogativas frecuentes &ldquo;para que la Providencia salve a Espa&ntilde;a&rdquo;, dec&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Censuraban la actitud de algunos mon&aacute;rquicos (Mara&ntilde;&oacute;n o los generales Orgaz Yoldi y Kindel&aacute;n), &ldquo;que en nada representan&rdquo;, intentando llegar a compromisos con algunos l&iacute;deres socialistas y comunistas, considerando que el pa&iacute;s no estaba para &ldquo;bromas&rdquo; de ese g&eacute;nero. Y recordaban a sus compa&ntilde;eros exiliados la cruel realidad de la represi&oacute;n: &ldquo;Es importante, no olvid&eacute;is, que en Espa&ntilde;a es dif&iacute;cil encontrar un pueblo sin fusilados por el fascismo, sin docenas o cientos de mujeres a las que se les cort&oacute; el pelo, se les dio ricino y se les hicieron los mayores ultrajes&rdquo;, a&ntilde;adiendo que quienes estaban sufriendo en primera persona todo ello quer&iacute;an acabar, sin anhelos de venganza, con tanta verg&uuml;enza y tanto salvajismo.
    </p><p class="article-text">
        Otra carta interesante de Ari&ntilde;o para confirmar la clandestinidad de Perezagua est&aacute; fechada el 6 de febrero de 1946, dirigida a Salvador Quemades, presidente del Consejo Nacional de Izquierda Republicana en Francia. En ella, da cuenta de qui&eacute;nes compon&iacute;an, en ese momento, la comisi&oacute;n ejecutiva del partido en Espa&ntilde;a, indicando el nombre de Perezagua como uno de sus diez integrantes. Se a&ntilde;ad&iacute;a que nuestro protagonista hab&iacute;a sido designado por los miembros de los consejos provinciales.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los integrantes de dicha ejecutiva era Juan Albert Roses, pintor nacido en Yecla en 1898. Entre los pocos bienes que Perezagua dej&oacute; tras su fallecimiento, se encontraba un retrato suyo realizado por este compa&ntilde;ero de clandestinidad. El cuadro, fechado en 1953 y con la dedicatoria &ldquo;a mi gran amigo Perezagua&rdquo;, est&aacute; depositado en el Archivo Municipal de Toledo, despu&eacute;s de que en 2020 la exalcaldesa y actual delegada del Gobierno, Milagros Tol&oacute;n, sobrina nieta de Perezagua, lo donase a dicha instituci&oacute;n. 
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            <span class="title">
                Retrato de Guillermo Perezagua realizado por Juan Albert, compañero suyo en la dirección de Izquierda Republicana en la clandestinidad,                            </span>
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        Alumno de Sorolla,  Albert compagin&oacute; la pintura con los estudios de Magisterio. En 1922 se traslad&oacute; a Madrid, donde comenz&oacute; a frecuentar el Museo del Prado copiando obras de grandes maestros, entre ellos El Greco.  En el a&ntilde;o 1967, parte de esas r&eacute;plicas del cretense fueron expuestas en el Palacio de Benacaz&oacute;n de Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1946, Guillermo Perezagua Herrera consigui&oacute; el indulto total. Trece a&ntilde;os despu&eacute;s, el 31 de marzo de 1960, falleci&oacute; en Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/perezagua-alcalde-falange-guardia-civil-desterraron-toledo_1_12699144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 17:43:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perezagua, el alcalde a quien Falange y la Guardia Civil desterraron de Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Alcaldes,Falange,Guardia Civil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ejemplares clandestinos de 'Mundo Obrero', impresos en el penal de Ocaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/ejemplares-clandestinos-mundo-obrero-impresos-penal-ocana_1_12582205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/702dd9ff-e7bd-44f6-bdc8-897808c30697_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ejemplares clandestinos de &#039;Mundo Obrero&#039;, impresos en el penal de Ocaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De esta prisión de la provincia de Toledo surgieron durante la represión franquista algunas publicaciones clandestinas que los reclusos comunistas realizaron para mantener su lucha política</p><p class="subtitle">Amós, Sixto, Virgilio, Isabelo, Primitivo, Anastasio, Nilamón, Trinidad…, toledanos en el campo de Albatera
</p></div><p class="article-text">
        Inaugurada en 1883, la prisi&oacute;n de Oca&ntilde;a est&aacute; considerada como la m&aacute;s antigua de Espa&ntilde;a en activo. Durante la Dictadura lleg&oacute; a albergar hasta 15.000 reclusos, siendo la m&aacute;s grande y una de las m&aacute;s temidas del pa&iacute;s. De sus celdas, cientos de hombres salieron maniatados hacia los pelotones de fusilamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios personales sobre c&oacute;mo fue su estancia entre esos muros son numerosos, desde el conocido poema 'El cura verdugo de Oca&ntilde;a' de Miguel Hern&aacute;ndez, hasta las vivencias que el toledano Clemente S&aacute;nchez Clemente relat&oacute; en su libro <em>En las c&aacute;rceles de Franco. </em>
    </p><p class="article-text">
        En esta entrega de la serie '2025, a&ntilde;o de memoria y libertad', nos acercamos a un aspecto poco conocido de esa prisi&oacute;n, cu&aacute;les fueron algunas publicaciones clandestinas que los reclusos comunistas realizaron all&iacute; para mantener su lucha pol&iacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Grupo de presos en el patio de la prisión de Ocaña                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo del libro de S&aacute;nchez, quien durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os estuvo internado en distintas prisiones espa&ntilde;olas, Santiago Carrillo escribi&oacute; que &ldquo;donde hay un comunista, est&aacute; el Partido&rdquo;. Con esa afirmaci&oacute;n, resum&iacute;a la actitud mantenida por sus afiliados y simpatizantes, bien fuese en la clandestinidad o en todas las prisiones espa&ntilde;olas, organizados en c&eacute;lulas, sin perder el contacto entre ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las expresiones m&aacute;s visibles de ese compromiso fue la publicaci&oacute;n de ediciones locales, generalmente manuscritas, de 'Mundo Obrero', el m&aacute;s emblem&aacute;tico &oacute;rgano de expresi&oacute;n del PCE. De ellas, se conservan ejemplares confeccionados y distribuidos en distintas prisiones: Burgos, Sevilla, Granada, Ventas, Alcal&aacute; de Henares, la provincial de Madrid y, tambi&eacute;n, el toledano penal de Oca&ntilde;a.
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                Número de &#039;Mundo Obrero&#039; dedicado a Dolores Ibárruri                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Clemente S&aacute;nchez Clemente naci&oacute; en Consuegra en 1915. Afiliado a las Juventudes Socialistas Unificadas, durante la guerra civil lleg&oacute; a ser comisario de propaganda en el Ej&eacute;rcito republicano. Sometido a consejo de guerra en Oca&ntilde;a, el seis de junio de 1940, fue condenado a treinta a&ntilde;os de reclusi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De su llegada a esta prisi&oacute;n, recordaba que los reclusos comunistas fueron los primeros en organizarse en su interior, procurando mancomunar los alimentos que cada uno de ellos recib&iacute;a de sus familias y confort&aacute;ndose en su penar. Tambi&eacute;n compart&iacute;an textos o publicaciones clandestinas que les llegaban desde el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud fue una constante en todos los presidios espa&ntilde;oles. Los militantes de este partido se esforzaron por ir asumiendo cuantos puestos de 'relevancia' pod&iacute;an alcanzar dentro del estatus penitenciario, como cocinas, oficinas, dispensarios m&eacute;dicos o almacenes de enseres. Con ello se pretend&iacute;a mantener un cierto control interno y, en la medida de lo posible, beneficiar a sus compa&ntilde;eros. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en esta entrega nos centramos en publicaciones de cariz comunista, por ser las &uacute;nicas conservadas procedentes del penal de Oca&ntilde;a, distintas formaciones pol&iacute;ticas, y en otras prisiones, tambi&eacute;n recurrieron a las mismas, tanto para mantener el &aacute;nimo de los internos, denunciar los abusos carcelarios o empujar hacia el derrocamiento del R&eacute;gimen franquista.
    </p><h2 class="article-text">Una letra preciosista e impersonal</h2><p class="article-text">
        El proceso de confecci&oacute;n de estas publicaciones clandestinas ha sido abordado por Ver&oacute;nica Sierra Blas, doctora en Historia y profesora de la Universidad de Alcal&aacute; (UAH), en su trabajo 'La informaci&oacute;n como resistencia. Peri&oacute;dicos manuscritos en las c&aacute;rceles de Franco'. Las fuentes informativas que nutr&iacute;an los mismos eran varias: los papeles que entraban de matute en las prisiones, las comunicaciones orales con sus familiares o las consignas pol&iacute;ticas que desde el exterior les hac&iacute;a llegar el partido. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ese material era le&iacute;do por un grupo de presos, que elaboraba los textos y luego dictaba al cal&iacute;grafo correspondiente, quien con una letra preciosista e impersonal para evitar ser identificado, confeccionaba las p&aacute;ginas del peri&oacute;dico, que sol&iacute;a ir acompa&ntilde;ado de ilustraciones. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas de estos ejemplares que comentamos es que, pese a estar elaborados en distintas c&aacute;rceles, presentan cierta uniformidad est&eacute;tica y similitud en su cabecera, imitando esta la conocida mancheta del 'Mundo Obrero' editado antes de finalizar la guerra civil, algo que Sierra identifica con la voluntad de simbolizar la &ldquo;perfecci&oacute;n&rdquo; con la que los presos ejerc&iacute;an su lucha pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hechos los peri&oacute;dicos, llegaba el momento de su distribuci&oacute;n. Ni que decir tiene que la misma se intentaba hacer con las m&aacute;ximas garant&iacute;as de seguridad. Por lo general, sus p&aacute;ginas eran le&iacute;das colectivamente en las celdas. As&iacute; lo recordaba Sim&oacute;n S&aacute;nchez Montero, otro reconocido comunista toledano, nacido en Nu&ntilde;o G&oacute;mez, quien a lo largo de su vida acumul&oacute; una dilatada experiencia penitenciaria, en su libro <em>Camino de libertad. Memorias </em>: &ldquo;La lectura de las noticias que hac&iacute;an p&uacute;blicamente los comunistas en los dormitorios era un espect&aacute;culo. Cuando se daba la voz de o&iacute;do a las noticias, terminaban las conversaciones y los juegos y se escuchaba con atenci&oacute;n tensa [&hellip;] Si no se reun&iacute;an las condiciones de seguridad necesarias para realizar estas lecturas colectivas en alta voz, las noticias eran le&iacute;das en grupos m&aacute;s peque&ntilde;os antes de salir al patio o en este se transmit&iacute;an de boca en boca, de memoria y sin papeles entre las manos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre la colecci&oacute;n de 'Mundo Obrero' hechos en prisi&oacute;n, accesibles en la Biblioteca Virtual de Prensa Hist&oacute;rica del Ministerio de Cultura, procedentes de la Fundaci&oacute;n de Investigaciones Marxistas, hay tres de los realizados en el penal de Oca&ntilde;a; se corresponden con los meses de diciembre de 1947 y enero y febrero de 1948. Su tama&ntilde;o es de 27 por 19 cent&iacute;metros (algo menos de un folio), oscilando entre las dos y las seis p&aacute;ginas, present&aacute;ndose como &ldquo;suplemento local, penal de Oca&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Homenaje a 'Pasionaria'</h2><p class="article-text">
        El primero de estos ejemplares est&aacute; dedicado, casi en su totalidad, a glosar la figura de Dolores Ib&aacute;rruri, 'Pasionaria', a quien se le dedica la portada con un elocuente titular: &ldquo;Una gran dirigente revolucionaria&rdquo;, as&iacute; como un retrato de ella. Tambi&eacute;n hay, en sus cuatro p&aacute;ginas, un saludo de un grupo de presos procedentes de Alcal&aacute; de Henares que semanas antes hab&iacute;an llegado al presidio toledano. Se inclu&iacute;a, adem&aacute;s, un texto dirigido a los patriotas italianos y franceses en su lucha contra el fascismo y se daba cuenta de la estancia en Oca&ntilde;a, esperando a ser sometido a consejo de guerra, del destacado dirigente comunista Agust&iacute;n Zoroa S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Clemente S&aacute;nchez fue uno de quienes vivieron en primera persona ese traslado desde Alcal&aacute;, coincidente con una decisi&oacute;n de los responsables penitenciarios de concentrar a destacados presos comunistas en Oca&ntilde;a para poder controlarlos mejor. Aunque en junio de 1945 &eacute;l hab&iacute;a accedido a la libertad condicional, en la primavera del 47 volvi&oacute; a ser detenido en el transcurso de una amplia redada contra los comunistas toledanos e ingresado de nuevo en las prisiones de Toledo y Alcal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es llamativo que el primer n&uacute;mero de estos 'Mundo Obrero' coincidiese con ese reagrupamiento comunista en Oca&ntilde;a, por lo que no es disparatado pensar que estos reci&eacute;n llegados fuesen quienes impulsaran su publicaci&oacute;n. Se da la circunstancia, adem&aacute;s, de que la prisi&oacute;n de Alcal&aacute; era una de las que hasta marzo de 1947 se hab&iacute;an editado algunos n&uacute;meros clandestinos de la publicaci&oacute;n. 
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            <span class="title">
                Retrato de Agustín Zoroa, dirigente comunista detenido y fusilado en Ocaña en diciembre de 1948                            </span>
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        Nacido en Larache (Marruecos), Agust&iacute;n Zoroa consigui&oacute; exiliarse a M&eacute;xico al finalizar la guerra, tras estar un tiempo internado en el campo de concentraci&oacute;n de Septfonds, en Francia.
    </p><p class="article-text">
        En 1944, el PCE le hizo entrar clandestinamente en Espa&ntilde;a para hacerse cargo de su comisi&oacute;n pol&iacute;tico-militar en el interior, dirigiendo la actividad guerrillera en distintas zonas del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En ese cometido, visit&oacute; partidas de maquis que operaban en provincias de la actual regi&oacute;n de Castilla-La Mancha. Como enviado de Carrillo, estuvo implicado en distintas purgas internas, propias de una etapa en la que el estalinismo marc&oacute; parte de la historia comunista espa&ntilde;ola.
    </p><h2 class="article-text">Ca&iacute;da y muerte de Agust&iacute;n Zoroa</h2><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1946 se produjo una importante ca&iacute;da en la guerrilla de la zona Centro, al descubrirse que el n&uacute;cleo de la misma se encontraba en una huerta cercana a Talavera de la Reina. Las detenciones generadas por esta acci&oacute;n, en la que se registr&oacute; tambi&eacute;n el suicidio de Jes&uacute;s Bay&oacute;n y Manuel Tabernero, destacados dirigentes guerrilleros por evitar ser capturados, desencadenaron el arresto de otros responsables del partido, entre ellos Zoroa y Lucas Nu&ntilde;o, de la Delegaci&oacute;n del Comit&eacute; Central en Madrid. Ambos, tras pasar por los terribles calabozos de la Direcci&oacute;n General de Seguridad en la Puerta del Sol de Madrid, fueron internados en Oca&ntilde;a. Clemente S&aacute;nchez presenci&oacute; su llegada a la prisi&oacute;n toledana y as&iacute; lo recordaba en su libro: &ldquo;Era por la tarde y est&aacute;bamos en el patio. Un nombre corri&oacute; como reguero de p&oacute;lvora entre los all&iacute; concentrados: &rdquo;&iexcl;Zoroa!, &iexcl;Zoroa!, &iexcl;es Zoroa!&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trataba del gran l&iacute;der del PCE, el n&uacute;mero uno de la lucha clandestina, el dirigente querido de los comunistas. Tras abrirse la puerta de entrada, atraves&oacute; el patio acompa&ntilde;ado de dos funcionarios de prisiones. La gente corri&oacute;, se arremolin&oacute;, se apret&oacute; por verle de cerca. Se dieron vivas a Zoroa y al Partido Comunista y, con el pu&ntilde;o en alto, llegamos al atrevimiento de cantar 'La Internacional', poniendo toda el alma en homenaje a su persona. El reci&eacute;n llegado pas&oacute; lentamente por el estrecho pasillo humano en medio de v&iacute;tores y aplausos, correspondiendo a los saludos hasta llegar al departamento celular&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zoroa y Nu&ntilde;o fueron sometidos a consejo de guerra los d&iacute;as 21 y 22 de diciembre, siendo condenados a pena de muerte. Una semana despu&eacute;s, en la noche del 28, fueron fusilados en Oca&ntilde;a. Zoroa estaba casado con Carmen de Pedro, otra destacada dirigente comunista, quien tambi&eacute;n hab&iacute;a mantenido una relaci&oacute;n sentimental con Jes&uacute;s Monz&oacute;n, creador de la Uni&oacute;n Nacional Espa&ntilde;ola y uno de los responsables de la fallida invasi&oacute;n guerrillera del Valle de Ar&aacute;n en octubre de 1944. A&ntilde;os despu&eacute;s, la escritora Almudena Grandes abord&oacute; estas relaciones en su novela <em>In&eacute;s y la alegr&iacute;a,</em> con la que se iniciaba su serie 'Episodios de una guerra interminable'.
    </p><p class="article-text">
        Apenas transcurridas cuarenta y ocho horas de estos fusilamientos, por las celdas y galer&iacute;as de Oca&ntilde;a comenz&oacute; a circular un nuevo n&uacute;mero de 'Mundo Obrero', cuyas seis p&aacute;ginas estaban dedicadas, en su integridad, a recordar a los compa&ntilde;eros abatidos, incluyendo varias poes&iacute;as. Como principal titular de estas p&aacute;ginas se le&iacute;a: &ldquo;Zoroa y Lucas, los comunistas prometemos vengaros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Aniversarios del Frente Popular y de las JSU</h2><p class="article-text">
        El tercero de los ejemplares que estamos comentando se centra en conmemorar el duod&eacute;cimo aniversario de la victoria electoral del Frente Popular en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936. Consta solo de dos p&aacute;ginas, ilustrado con el dibujo de una pareja de trabajadores blandiendo una hoz y un martillo, y resaltando unas palabras de Dolores Ib&aacute;rruri llamando a conformar una gran coalici&oacute;n de las fuerzas republicanas y antifranquistas. Dicha petici&oacute;n serv&iacute;a de excusa para glosar lo beneficioso que fue para dichas fuerzas el acuerdo que permiti&oacute; la conformaci&oacute;n de candidaturas unitarias para aquellas elecciones.
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                Números de “Mundo Obrero” y “Juventud” editados clandestinamente en Ocaña en los aniversarios del Frente Popular y de las JSU Ibárruri                            </span>
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        Bajo el t&iacute;tulo de 'Juventud', en el mes de abril de 1948 se edit&oacute; en Oca&ntilde;a una nueva publicaci&oacute;n manuscrita presentada como &oacute;rgano de las Juventudes Socialistas Unificadas. Como en el caso anterior, su contenido (cuatro p&aacute;ginas) est&aacute; dedicado a glosar un aniversario, en este caso, tambi&eacute;n, el duod&eacute;cimo de la constituci&oacute;n de las JSU, potente organizaci&oacute;n surgida en abril de 1936 al unirse las juventudes socialistas y comunistas. Desde un punto de vista formal, manten&iacute;a gran similitud con los 'Mundo Obrero', tanto en su confecci&oacute;n, caligraf&iacute;a e ilustraciones, si bien presentaba un formato algo menor, 20 por 15 cent&iacute;metros, por lo que cabe colegir que ten&iacute;an la misma autor&iacute;a material.
    </p><p class="article-text">
        Apenas transcurridas unas semanas desde la edici&oacute;n de este n&uacute;mero de  'Juventud', en el penal de Oca&ntilde;a se vivi&oacute; uno de los episodios m&aacute;s sonados de su terrible historia como centro de represi&oacute;n franquista: la fuga de doce miembros de la CNT el 8 de mayo. Para conseguirlo, durante m&aacute;s de cien d&iacute;as, se trabaj&oacute; en la construcci&oacute;n de un t&uacute;nel que les facilitase el acceso a unos muros desde los que conseguir saltar a las inmediaciones de la carretera de Andaluc&iacute;a. All&iacute; les recogi&oacute; una furgoneta que les traslad&oacute; hasta Madrid. 
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                Número de &#039;Juventud&#039; editado clandestinamente en Ocaña en los aniversarios del Frente Popular y de las JSU Ibárrur                            </span>
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        Al conocerse los detalles de la fuga, el coronel Emilio Eymar Fern&aacute;ndez, nacido en Toledo en 1885 y titular del Juzgado Militar Especial para los Delitos de Espionaje, Masoner&iacute;a y Comunismo durante la Dictadura, la calific&oacute; como &ldquo;perfecta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a Madrid, los doce fugados se dispersaron en las inmediaciones de la plaza de Legazpi, entrando en contacto con una red clandestina que les pasar&iacute;a a Francia. Sin embargo, en la misma se encontraba infiltrado un confidente policial, por lo que en el plazo de una semana se detuvo, de nuevo, a diez de ellos. Fueron condenados a tres a&ntilde;os m&aacute;s de prisi&oacute;n, as&iacute; como a otras penas accesorias, entre ellas responder econ&oacute;micamente por los da&ntilde;os materiales ocasionados en el subsuelo de la prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otra publicaci&oacute;n clandestina manuscrita que circul&oacute; en este penal fue 'Forja', revista quincenal de la Escuela de Cuadros de la prisi&oacute;n de Oca&ntilde;a, de la que se conserva un ejemplar fechado en febrero de 1945, con diecis&eacute;is p&aacute;ginas. En su trabajo antes mencionado, la profesora Sierra hace referencia, adem&aacute;s, a otra publicaci&oacute;n realizada en esta c&aacute;rcel: 'La Avispa'. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Primera página de &#039;Forja&#039;, revista dedicada a la formación de cuadros comunistas, editada en 1945                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Clemente S&aacute;nchez, comunista hasta la muerte</h2><p class="article-text">
        Clemente S&aacute;nchez Clemente, cuyo relato ha servido como uno de los hilos argumentales de esta entrega, tras su segundo paso por Oca&ntilde;a fue trasladado al penal de El Dueso, en Santo&ntilde;a, a finales de 1948. Poco antes de su traslado, los responsables de la c&aacute;rcel toledana realizaron un amplio registro en las celdas e instalaciones penitenciarias, a resultas del cual cay&oacute; en manos de la direcci&oacute;n el archivo documental que el PCE hab&iacute;a ido acumulando entre aquellas rejas. El mismo se localiz&oacute; en un doble tabique construido en los servicios de las salas segunda y quinta, que serv&iacute;a de pantalla el W.C., en cuyo fondo se hab&iacute;an ido guardando los documentos desde la llegada de los primeros presos comunistas al finalizar la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Obtenida la libertad condicional a principios de los a&ntilde;os cincuenta, Clemente regres&oacute; a Consuegra, donde mantuvo su compromiso con el partido, siendo detenido en alguna ocasi&oacute;n m&aacute;s. Tras la muerte de Franco, se le encomend&oacute; la reconstrucci&oacute;n del PCE en su pueblo, participando, incluso, en la candidatura a las elecciones municipales de 1979, en la que obtuvieron cuatrocientos veinte votos y un concejal. 
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                Portada del libro &#039;En las cárceles de Franco&#039;, en el que Clemente Sánchez registró sus vivencias en distintos presidios españoles                            </span>
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        Falleci&oacute; en agosto de 1980 a los sesenta y cinco a&ntilde;os de edad. Dej&oacute; un manuscrito con sus vivencias penitenciarias, que su hijo, Clemente S&aacute;nchez Guti&eacute;rrez, profesor de Geograf&iacute;a e Historia, public&oacute; en 2006 con el t&iacute;tulo <em> En las c&aacute;rceles de Franco</em>. En sus p&aacute;ginas hay un amplio cap&iacute;tulo dedicado a las torturas y malos tratos que recibi&oacute; en la prisi&oacute;n provincial de Toledo, ubicada en el antiguo convento de Gilitos, hoy sede de las Cortes regionales, durante el tiempo que permaneci&oacute; all&iacute; encerrado en 1947.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/ejemplares-clandestinos-mundo-obrero-impresos-penal-ocana_1_12582205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 17:10:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ejemplares clandestinos de 'Mundo Obrero', impresos en el penal de Ocaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Libros,Cárceles,Periódico,Universidad de Alcalá,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Ballester, el buen republicano, regresa a España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/jose-ballester-buen-republicano-regresa-espana_1_12570296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/160cd25d-c098-4d99-b142-7d9af5cedd4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x468y276.jpg" width="1200" height="675" alt="José Ballester, el buen republicano, regresa a España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este valenciano fue el primer alcalde de Toledo durante la II República. Falleció en 1970 en el exilio. El Estadi Ciutat de València se convertirá el sábado 6 de septiembre en capilla ardiente para recibir a quien fuera el fundador y primer presidente del Levante U.D. </p><p class="subtitle">Hemeroteca - El primer alcalde republicano de Toledo era valenciano, murió exiliado y ahora piden repatriar sus restos
</p></div><p class="article-text">
        Enclavado en el barrio de Orriols, el Estadi Ciutat de Val&egrave;ncia es el campo donde el Levante U.D. juega sus partidos oficiales. El pr&oacute;ximo s&aacute;bado, d&iacute;a 6, este recinto va a acoger un acontecimiento singular. L&rsquo;Alqueria, su palco VIP, se convertir&aacute; durante unas horas en capilla ardiente para los restos de Jos&eacute; Ballester Gozalvo, fundador del club en 1909 y primer alcalde de Toledo durante la II Rep&uacute;blica, y Teresa Molins Gausach, su esposa. Ambos fallecieron en 1970 en el exilio de Par&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, tal y como quisieron en vida, regresar&aacute;n a Espa&ntilde;a. Antes de ser inhumados en intimidad familiar, en su a&ntilde;orado barrio del Cabanyal, se celebrar&aacute; un acto institucional de homenaje y recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        En un tiempo en el que suele discutirse sobre si los deportistas profesionales deben posicionarse pol&iacute;ticamente o no, pidi&eacute;ndoles mantener una asepsia que no perjudique los intereses econ&oacute;micos de los clubes y de las marcas comerciales que les patrocinan, o soliviante a sus seguidores, es muy loable que la iniciativa de repatriar los restos del republicano Ballester y su esposa haya sido liderada por el Levante U.D.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Delegación del Levante U.D. que se ha desplazado a París para recoger los restos de su fundador y primer presidente"
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                Delegación del Levante U.D. que se ha desplazado a París para recoger los restos de su fundador y primer presidente                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una delegaci&oacute;n del club, en la que tambi&eacute;n participan familiares, historiadores, profesores del IES Jos&eacute; Ballester Gozalvo de Val&egrave;ncia y representantes de las pe&ntilde;as granotas, ya est&aacute; en Par&iacute;s para recoger sus restos. Antes de volver a Valencia, en el cementerio de Villiers-Adam se descubrir&aacute; una placa recordando que all&iacute; permanecieron enterrados, hasta ahora, Jos&eacute; y Teresa. 
    </p><h2 class="article-text">Fundador y primer presidente del Levante U.D.</h2><p class="article-text">
        Nacido el uno de marzo de 1893, Jos&eacute; era hijo del maestro Vicente Ballester Fand&oacute;s, quien realiz&oacute; una extraordinaria labor educativa en el Cabanyal, siendo a&uacute;n recordado como &ldquo;mestre Visantico&rdquo;. Aficionado a jugar al f&uacute;tbol en la playa del Cabanyal, en septiembre de 1909 fund&oacute; el Levante Foot-Ball Club, siendo su primer presidente y contribuyendo a la redacci&oacute;n de los estatutos de la Federaci&oacute;n Valenciana de F&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Titulado por la Escuela Superior de Magisterio y en Derecho por la Universidad de Valencia, tras ejercer en Soria y Segovia, donde coincidi&oacute; con Antonio Machado, Jos&eacute; lleg&oacute; a Toledo en 1928 como catedr&aacute;tico en la Escuela de Normal, compaginando la labor docente con la asistencia letrada a personas sin recursos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bando de José Ballester proclamando la II República en Toledo                            </span>
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        Presidente del Centro Republicano de Toledo, en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, fue elegido concejal del ayuntamiento, siendo designado alcalde por sus compa&ntilde;eros de la Conjunci&oacute;n Republicano Socialista. En la tarde del 14 de abril, desde el balc&oacute;n de las Casas Consistoriales toledanas, proclam&oacute; la II Rep&uacute;blica en la ciudad. En las horas siguientes dict&oacute; dos emotivos bandos. Uno, anunciando el cambio de r&eacute;gimen, y otro, pidi&eacute;ndoles que se comprometiesen con la Rep&uacute;blica, trabajando para hacerla viable.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Una nueva era con el resurgir de las regiones a la libertad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a &mdash;dec&iacute;a en el primero de ellos&mdash; nace hoy a la Rep&uacute;blica, como r&eacute;gimen de su liberaci&oacute;n. Festejadla con j&uacute;bilo, que ella se&ntilde;ala un momento decisivo en el despertar de la ciudadan&iacute;a y marca una nueva era con el resurgir de las regiones a la libertad [&hellip;] Demostrad con vuestros actos que pod&eacute;is ostentar con justicia el t&iacute;tulo de ciudadanos de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo, tras felicitar a los toledanos por su civismo durante las celebraciones por la proclamaci&oacute;n, les exhortaba a arrimar el hombro: &ldquo;De hoy en adelante, nuestro amor a la Rep&uacute;blica que, ya conquistada, tenemos el deber de sostener y fecundar, debe manifestarse ofrend&aacute;ndole con el trabajo cotidiano y el anhelo de nuestro mejoramiento la aportaci&oacute;n de nuestras m&aacute;s cordiales efusiones pol&iacute;ticas. Pensad que ayer comenzasteis a ser ciudadanos de un pueblo que ha conquistado sus libertades. &iexcl;Sois ciudadanos de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola! Y si ello es garant&iacute;a de que ser&aacute;n respetados todos vuestros derechos, os obliga, m&aacute;s que nunca, a la efectividad de vuestros deberes. Tengo la evidencia de que vuestra ciudadan&iacute;a ser&aacute; el mejor sost&eacute;n del r&eacute;gimen pol&iacute;tico que comenzamos a vivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Ballester solo permaneci&oacute; unos meses en la Alcald&iacute;a de Toledo, renunciando tras ser elegido diputado en las Cortes Constituyentes de la Rep&uacute;blica, desde ella dio sobradas muestras de su compromiso con el nuevo r&eacute;gimen y la esperanza regeneradora que para la sociedad espa&ntilde;ola supon&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Qué es ser buen republicano”, artículo de Ballester publicado en &#039;Vanguardia&#039;, periódico semanal de la Juventud Republicana Radical de Toledo, en mayo de 1931 ("
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                &quot;Qué es ser buen republicano”, artículo de Ballester publicado en &#039;Vanguardia&#039;, periódico semanal de la Juventud Republicana Radical de Toledo, en mayo de 1931 (                            </span>
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        El 19 de mayo de 1931, en las p&aacute;ginas de 'Vanguardia', peri&oacute;dico semanal de la Juventud Republicana Radical de Toledo, public&oacute; un elocuente art&iacute;culo bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Qu&eacute; es ser buen republicano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser verdadero republicano hoy &mdash;dec&iacute;a&mdash;, no es gritar en medio de la calle: &iexcl;viva la Rep&uacute;blica! Es algo m&aacute;s. Es ver en la Rep&uacute;blica un r&eacute;gimen pol&iacute;tico que ha de hacer posible la transformaci&oacute;n del orden social, para la cual transformaci&oacute;n necesita ganar total y plenamente la confianza del pa&iacute;s. Y esto se consigue fundamentalmente procurando que la vida se desarrolle dentro de la Rep&uacute;blica ordenadamente, en orden que no es quietud, pero s&iacute; din&aacute;mica ciudadana, por entero encajada en los mandatos de la ley, que en la Rep&uacute;blica, por el hecho de serlo, obliga a todos por igual, sin distinci&oacute;n de or&iacute;genes, posiciones ni jerarqu&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso &mdash;conclu&iacute;a&mdash;, si en estos momentos se me preguntara por el deber de todo buen republicano, yo responder&iacute;a que el primordial estriba en cumplir cada uno con su deber y vigilar tan solo a los enemigos de la Rep&uacute;blica para oponernos con toda energ&iacute;a a cualquiera intentona de restauraci&oacute;n mon&aacute;rquica. &iexcl;Contra esos, contra los que tal cosa intenten, toda nuestra energ&iacute;a; pero para la Rep&uacute;blica, camino llano y el amor y el sacrificio hasta de la vida de todos los que son honda y conscientemente republicanos!&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                José Ballester, abogado y pedagogo, primer alcalde de Toledo durante la II República                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una bandera del pueblo para el Ej&eacute;rcito</h2><p class="article-text">
        Antes de su renuncia al cargo en septiembre de 1931, Ballester dict&oacute; otro bando invitando a los toledanos y toledanas a contribuir a la donaci&oacute;n de la nueva bandera republicana a la Academia Militar. &ldquo;Ej&eacute;rcito y Pueblo, en una democracia como la que con la Rep&uacute;blica hemos instaurado &ndash;dec&iacute;a&ndash;, deben ser una misma cosa. De la entra&ntilde;a del pueblo se recluta el Ej&eacute;rcito, y este no es sino el propio pueblo, t&eacute;cnicamente preparado para su defensa. Si hubo un tiempo en que no fue as&iacute;, no se culpe de ello al Ej&eacute;rcito, sino a quienes, pretendiendo tenerlo a su exclusivo servicio, le alejaban cada vez m&aacute;s de su verdadera misi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La nueva bandera tricolor &ndash;continuaba&ndash;, s&iacute;mbolo de la patria republicana, bajo cuyos pliegues han de educarse las nuevas generaciones de oficiales, debe ser Toledo quien la costee y la regale a la Academia&rdquo;. A la vez que ped&iacute;a contribuciones para tal fin, invitaba a las mujeres toledanas a participar en su bordado, como expresi&oacute;n de su patriotismo. El coste de la ense&ntilde;a se estim&oacute; en 2.000 pesetas, encarg&aacute;ndose los trabajadores de la F&aacute;brica de Armas de hacer el asta y la moharra. La entrega se materializ&oacute; el 7 de octubre, siendo presidida por el entonces ministro de la Guerra, Manuel Aza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Dejada atr&aacute;s su etapa municipal, Ballester se centr&oacute; en sus responsabilidades como diputado y otros cargos en la administraci&oacute;n republicana: vocal nacional del Patronato de las Misiones Pedag&oacute;gicas y director general de Ense&ntilde;anza Primaria. Como tal, el 12 de julio de 1936, una semana antes del golpe de Estado, asisti&oacute; en el Teatro de Rojas a la inauguraci&oacute;n de la Asamblea Pedag&oacute;gica del Magisterio Toledano. Fue la &uacute;ltima vez que estuvo en nuestra ciudad.
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                    alt="Ballester (primero por arriba, a la izquierda), director general de Enseñanza Primaria, en la escalinata del Teatro de Rojas junto a participantes en la Asamblea Pedagógica de Toledo, celebrada días antes de iniciarse la guerra civil"
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            <span class="title">
                Ballester (primero por arriba, a la izquierda), director general de Enseñanza Primaria, en la escalinata del Teatro de Rojas junto a participantes en la Asamblea Pedagógica de Toledo, celebrada días antes de iniciarse la guerra civil                            </span>
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        Durante la guerra civil particip&oacute; en la organizaci&oacute;n de las milicias de Izquierda Republicana, llegando a ser presidente comandante del Comit&eacute; de Milicias Populares. 
    </p><p class="article-text">
        Fue, tambi&eacute;n, fiscal militar de la Auditor&iacute;a de Valencia, asesor jur&iacute;dico de la Presidencia del Consejo de Ministros y auditor general de la Guerra para la Comandancia Militar de Catalu&ntilde;a. Terminada la misma, se exili&oacute; en Francia, donde continu&oacute; desarrollando una gran actividad vinculado al Gobierno republicano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Constitución de 1931, propiedad de José Ballester, donada por él al Archivo Municipal en abril de 1932"
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            <span class="title">
                Constitución de 1931, propiedad de José Ballester, donada por él al Archivo Municipal en abril de 1932                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Amigo personal del presidente Herriot, trabaj&oacute; como asesor de los servicios extranjeros de la Asamblea Nacional Francesa. Tambi&eacute;n fue presidente de la Liga de los Derechos del Hombre, vocal del Ateneo Iberoamericano en Par&iacute;s, miembro de la Gran Logia Espa&ntilde;ola y del Grand Oriente de Francia. Trabaj&oacute; en la editorial Quillet, siendo responsable de sus ediciones en castellano, traduciendo a nuestro idioma algunas obras de Camus, de quien fue amigo. Colabor&oacute; con publicaciones hispanoamericanas y con las emisiones de Radio Par&iacute;s para Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Por su vinculaci&oacute;n con la masoner&iacute;a, en 1942, y pese a encontrarse en Francia, el gobierno de Franco le conden&oacute; a treinta a&ntilde;os de reclusi&oacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        En 1945 public&oacute; el libro <em>En el destierro</em>, como homenaje a los exiliados. Al a&ntilde;o siguiente, como presidente de la organizaci&oacute;n de Izquierda Republicana en Francia, presidi&oacute; y organiz&oacute; los actos de homenaje a Manuel Aza&ntilde;a en Montauban.
    </p><h2 class="article-text">Carta a Eisenhower denunciando la tiran&iacute;a de Franco</h2><p class="article-text">
        En diciembre de 1959, d&iacute;as antes de que el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, visitase Espa&ntilde;a, respaldando internacionalmente con ello el r&eacute;gimen de Franco, le remiti&oacute; una carta pidi&eacute;ndole que no viniese a nuestro pa&iacute;s. &ldquo;Los espa&ntilde;oles &mdash;dec&iacute;a&mdash; viven como galeotes. Y la primera mano que usted estrechar&aacute; cuando aterrice sobre suelo espa&ntilde;ol ser&aacute; la de su tirano, que dejar&aacute; caer moment&aacute;neamente, para que usted no pueda verlo, el l&aacute;tigo que usa para azotarlos [&hellip;] &iexcl;No vaya usted a Espa&ntilde;a! No contribuya a hacer el calvario de los espa&ntilde;oles m&aacute;s amargo. Ya ha hecho usted suficiente [&hellip;] con sus repetidos obsequios en d&oacute;lares que Franco utiliza principalmente para obtener rifles, ametralladoras y ca&ntilde;ones que le permitan reforzar su tiran&iacute;a&rdquo;.
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                Hasta el final de sus días, José Ballester desempeñó distintas responsabilidades en el republicanismo español del exilio                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Ballester falleci&oacute; en Par&iacute;s el 25 de julio de 1970 a la edad de setenta y siete a&ntilde;os. Unos d&iacute;as antes hab&iacute;a escrito una carta al general De Gaulle reproch&aacute;ndole sus relaciones con Franco, que no lleg&oacute; a ser franqueada. 
    </p><p class="article-text">
        Su f&eacute;retro fue cubierto con las banderas de su Valencia natal y de la Rep&uacute;blica, ech&aacute;ndose en su tumba un pu&ntilde;ado de arena de la playa del Cabanyal, donde transcurri&oacute; su infancia. El futuro presidente franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Mitterrand envi&oacute; un telegrama de condolencia. Sus restos, junto a los de su esposa, Teresa Molins, han reposado hasta ahora en el cementerio de Villiers-Adam (Val d&rsquo;Oise).
    </p><h2 class="article-text">Colof&oacute;n a una vida plena de compromiso, &eacute;tica y coherencia</h2><p class="article-text">
        Como tantos otros hombres y mujeres fallecidos en el exilio, mostr&oacute; su deseo de que, cuando nuestro pa&iacute;s recuperase la democracia, sus restos regresasen a Espa&ntilde;a. Ese anhelo fue recogido hace unos meses por el club de f&uacute;tbol que fund&oacute; y dos profesores del IES 'Jos&eacute; Ballester', de Val&egrave;ncia, contando con la colaboraci&oacute;n econ&oacute;mica de la Diputaci&oacute;n valenciana y el apoyo de sus familiares. El pr&oacute;ximo s&aacute;bado se har&aacute; realidad tal deseo, poniendo digno colof&oacute;n a una historia personal plena de compromiso, &eacute;tica y coherencia con unos ideales, los republicanos, que, como alcalde de Toledo y como pedagogo, siempre defendi&oacute; e intent&oacute; inculcar en sus conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Descansen por fin, en tierra espa&ntilde;ola y en libertad, los restos de Jos&eacute; y Teresa. Y con ellos, parte de la historia reciente de Toledo permanecer&aacute; para siempre junto a la luminosa playa del Cabanyal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/jose-ballester-buen-republicano-regresa-espana_1_12570296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 19:08:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Ballester, el buen republicano, regresa a España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Segunda República,Valencia,Valencianos,Fútbol,Exilio,Alcaldes,Guerra Civil Española,Franquismo,Paris]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amós, Sixto, Virgilio, Isabelo, Primitivo, Anastasio, Nilamón, Trinidad…, toledanos en el campo de Albatera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/amos-sixto-virgilio-isabelo-primitivo-anastasio-nilamon-trinidad-toledanos-campo-albatera_1_12535460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdf5b4b7-1b20-4f6b-8438-f0c3eccc44de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amós, Sixto, Virgilio, Isabelo, Primitivo, Anastasio, Nilamón, Trinidad…, toledanos en el campo de Albatera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campo de concentración, en el término municipal de San Isidro, se utilizó tras la guerra como un campo de clasificación de prisioneros hasta octubre de 1939. “Lo doloroso sería morir culpable”, escribía Amós Acero, originalmente de Villaseca de La Sagra antes de morir fusilado en el campo
</p><p class="subtitle">Las largas 'vacaciones' del 36 de unos niños toledanos
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as de la guerra civil, el puerto de Alicante se convirti&oacute; en una ratonera. Hasta all&iacute; se hab&iacute;an desplazado miles de personas con la esperanza de poder embarcar en alguno de los barcos que zarpaban con quienes, derrotados, intentaban salir de Espa&ntilde;a para salvar su vida. Solo una minor&iacute;a lo consigui&oacute;. Tras la entrada en la ciudad de las tropas italianas de la Divisi&oacute;n Littorio, las detenciones fueron masivas, siendo internados los prisioneros en lugares como el castillo de Santa B&aacute;rbara o los campos de concentraci&oacute;n de los Almendros y Albatera. Este &uacute;ltimo fue considerado como uno de los m&aacute;s duros que utiliz&oacute; el franquismo. El toledano Sixto Agudo, dirigente comunista apresado all&iacute;, recordaba que en &eacute;l llegaron a congregarse unas 12.000 personas, entre quienes el hambre, la sed y la ausencia de letrinas causaron estragos. Como &eacute;l, decenas de toledanos pasaron tambi&eacute;n por aquel siniestro lugar. De algunos de ellos se habla en esta entrega de la serie &ldquo;2025, a&ntilde;o de memoria y libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El campo de concentraci&oacute;n de Albatera, en el t&eacute;rmino municipal de San Isidro, fue inaugurado en octubre de 1937 por el gobierno de la Rep&uacute;blica con la pretensi&oacute;n de convertir hect&aacute;reas de saladares en terrenos laborables. Su capacidad estaba calculada para unos 3.000 reclusos. Finalizada la guerra, sus dependencias fueron utilizadas por las autoridades franquistas como campo de clasificaci&oacute;n de prisioneros hasta octubre de 1939. 
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                Presos en el campo de Albatera                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Vigilados por Regulares de Melilla </h2><p class="article-text">
        Durante algunos de esos meses, la vigilancia del campo fue encomendada al 2.&ordm; Tabor de Regulares de Melilla, tropas marroqu&iacute;es que impusieron el terror entre los all&iacute; congregados, no dudando en disparar a los reclusos que se acercaban a sus l&iacute;mites. En sus &ldquo;Memorias&rdquo;, Agudo comentaba que algunos internos evitaban acudir a hacer sus necesidades a las letrinas, por temor a ser tiroteados por los vigilantes del campo, pensando que podr&iacute;an intentar evadirse desde ellas. El toledano recordaba, tambi&eacute;n, el terror que les produc&iacute;a ser castigados a &ldquo;la parrilla&rdquo;, recinto de unos diez metros cuadrados, a pleno sol, rodeado de alambradas donde los presos permanec&iacute;an sin comida ni mantas para la noche, siendo vigilados de cerca.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Torrijos en 1916, al iniciarse la guerra civil, Sixto Agudo resid&iacute;a en Toledo. Su domicilio se encontraba en el n&uacute;mero 36 de la Avenida de Pablo Iglesias, nombre que por entonces recib&iacute;a la calle Real del Arrabal, donde su padre era due&ntilde;o de una churrer&iacute;a. Con apenas veinte a&ntilde;os, ya era dirigente local y provincial de la Juventud Socialista Unificada. Al finalizar la guerra, fue internado en Albatera, recorriendo luego otros campos, hasta recalar en un batall&oacute;n de prisioneros en Mallorca, del que huy&oacute; en 1940. 
    </p><p class="article-text">
        Refugiado en Francia, fue internado en los campos de Gurs y Arg&egrave;les-sur-Mer, siendo destinado a una compa&ntilde;&iacute;a de trabajadores forzados. Durante la ocupaci&oacute;n nazi, form&oacute; parte del XIV Cuerpo de Guerrilleros Espa&ntilde;oles y de las Fuerzas Francesas del Interior. Con la finalidad de reorganizar el partido comunista en Espa&ntilde;a, regres&oacute; clandestinamente a nuestro pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En 1944 fue detenido en Sevilla, siendo condenado a muerte por un consejo de guerra, pena que le fue conmutada por la de treinta a&ntilde;os de prisi&oacute;n, de los que cumpli&oacute; diecis&eacute;is en diferentes prisiones. Qued&oacute; en libertad condicional en 1961, marchando de nuevo a Francia, donde perteneci&oacute; al Comit&eacute; Central del PCE. Muerto Franco, regres&oacute; a Espa&ntilde;a, instal&aacute;ndose en la provincia de Huesca y continuando su actividad pol&iacute;tica como diputado comunista, primero, y de Izquierda Unida, despu&eacute;s, en las Cortes de Arag&oacute;n. En 1987 fue elegido alcalde de la localidad oscense de Alcampell, cargo que desempe&ntilde;&oacute; durante ocho a&ntilde;os. Falleci&oacute; en L&eacute;rida el 29 de junio de 2004. 
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            <span class="title">
                Portadas de los libros en que Sixto Agudo relató sus Memorias                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Carretero, l&iacute;der de los comunistas toledanos</h2><p class="article-text">
        Natural de la localidad conquense de Landete, Virgilio Carretero Maenza naci&oacute; el 26 de enero de 1902, cursando la carrera de Derecho. Con el t&iacute;tulo de abogado bajo el brazo, se estableci&oacute; en Toledo, comenzando a militar en las Juventudes Socialistas en 1918. Tras la fundaci&oacute;n del PCE en 1921, se convirti&oacute; en su principal organizador en la capital provincial. Desde la Uni&oacute;n Local de Sindicatos, lleg&oacute; a presidir la Casa del Pueblo de Toledo, impulsando la publicaci&oacute;n del semanario &ldquo;El Proletario&rdquo;, como &oacute;rgano de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Tanto durante la Dictadura de Primo de Rivera como durante la II Rep&uacute;blica, fue detenido en numerosas ocasiones. Una de las m&aacute;s llamativas aconteci&oacute; en 1927, cuando la polic&iacute;a le retuvo en Port Bou al regresar de un viaje de formaci&oacute;n pol&iacute;tica e instrucci&oacute;n militar en la URSS. En su poder se le incaut&oacute; una cantidad de dinero que deb&iacute;a entregar a la esposa de Jes&uacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez, un comunista asturiano que viv&iacute;a en Mosc&uacute; haciendo traducciones para las autoridades rusas.
    </p><p class="article-text">
        Tras el fracaso y represi&oacute;n de la revoluci&oacute;n de Octubre, en 1934, form&oacute; parte de un grupo de abogados especializados en la defensa de los detenidos por esos sucesos, asistiendo a m&aacute;s de un centenar de ellos. Llegadas las elecciones generales de febrero de 1936, en representaci&oacute;n del PCE estuvo en la candidatura del Frente Popular por Toledo, no obteniendo acta de diputado.
    </p><p class="article-text">
        Al iniciarse la guerra civil, tuvo responsabilidades en la organizaci&oacute;n de suministros en la ciudad de Toledo, experiencia que le sirvi&oacute; para incorporarse como consejero de abastecimientos a la Junta de Defensa de Madrid. Luego, en julio de 1937, fue nombrado gobernador civil de C&oacute;rdoba. Detenido en Albatera, consigui&oacute; huir a Francia, donde falleci&oacute; en los a&ntilde;os cuarenta, en fecha no determinada. La causa instruida contra &eacute;l por las autoridades franquistas no se archiv&oacute; hasta finales de 1951, figurando en ella, hasta entonces, como &ldquo;en paradero desconocido&rdquo;.
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                Amós Acero junto a su mujer, Dolores, y sus hijos, Amosito y Aurorita                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Acero: &ldquo;Lo doloroso ser&iacute;a morir culpable&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para algunos toledanos, el campo de Albatera fue la antesala de su posterior ejecuci&oacute;n. Am&oacute;s Acero fue uno de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Villaseca de la Sagra en 1893, hijo de un jornalero, con grandes sacrificios familiares y la ayuda econ&oacute;mica de un vecino del pueblo, estudi&oacute; Magisterio en Madrid. No le fue f&aacute;cil conseguir plaza de maestro, por lo que trabaj&oacute; tanto como auxiliar de farmacia en Villaseca y Valdepe&ntilde;as, y como cobrador en una carboner&iacute;a de Madrid. Su bagaje familiar y su precaria experiencia laboral acrecentaron su conciencia social, ingresando en la UGT y en el PSOE en 1920, protagonizando m&iacute;tines y actos pol&iacute;ticos en la ciudad de Toledo y municipios de la provincia en defensa de las sociedades obreras, signific&aacute;ndose en la lucha contra el caciquismo. 
    </p><p class="article-text">
        A mediados de 1927, recibi&oacute; desde el partido socialista una oferta de trabajo en una escuela laica que llevaba el nombre de &ldquo;Pablo Iglesias&rdquo; en el entonces pueblo de Vallecas, donde organiz&oacute; clases nocturnas para j&oacute;venes obreros.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os, Vallecas era un municipio cuyo crecimiento se sustentaba con la constante llegada de inmigrantes, conviviendo en un entorno modesto pleno de carencias, donde Am&oacute;s se sinti&oacute; obligado a dar un paso adelante en su compromiso pol&iacute;tico, pensando, desde su formaci&oacute;n de maestro, que la acci&oacute;n p&uacute;blica deb&iacute;a ejercerse con esp&iacute;ritu transformador. As&iacute;, en abril de 1931, con la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica, fue elegido alcalde y poco despu&eacute;s, en el mes de junio, diputado en las Cortes Constituyentes, en las que particip&oacute; activamente en la denominada &ldquo;ley de los maestros laicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus responsabilidades parlamentarias cesaron a finales de 1933 con el triunfo de la CEDA en las elecciones generales de aquel a&ntilde;o. Meses despu&eacute;s, en octubre del 34 y a consecuencia del movimiento huelguista convocado por las organizaciones socialistas, fue cesado de su cargo municipal, desde el que tuvo especial inter&eacute;s por desarrollar pol&iacute;ticas en favor de la infancia (escuelas p&uacute;blicas, comedores o colonias escolares) y el entendimiento entre sus vecinos. Tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, retorn&oacute; a su puesto de alcalde.
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra civil, Acero procur&oacute; evitar desmanes en su municipio, ayudando a personas de &ldquo;derechas&rdquo;, evitando saqueos en conventos y firmando salvoconductos a quienes ve&iacute;an peligrar su vida. Fue miembro del Socorro Rojo Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 1939, march&oacute; hacia Valencia con la intenci&oacute;n de salir de Espa&ntilde;a por el puerto de Alicante. No lo consigui&oacute; y termin&oacute; en Albatera, mientras su familia permanec&iacute;a en Vallecas. 
    </p><p class="article-text">
        Procesado, pese a los numerosos testimonios presentados a su favor durante la instrucci&oacute;n del sumario, fue condenado a muerte, siendo fusilado en la madrugada del 16 de mayo de 1941 en las tapias del cementerio de La Almudena. En la &uacute;ltima carta que escribi&oacute; a su familia: &ldquo;No me duele morir siendo inocente, lo doloroso ser&iacute;a morir culpable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Am&oacute;s Acero, en Vallecas, a&uacute;n se le recuerda con admiraci&oacute;n y respeto. Un parque, un monumento y un colegio p&uacute;blico llevan su nombre en ese, hoy, barrio madrile&ntilde;o.
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                Horno de pan en el campo de Albatera                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Sentencias de muerte cumplidas</h2><p class="article-text">
        Anastasio Ram&iacute;rez Madrid, ferroviario natural de Miguel Esteban y tercer teniente de alcalde en Alc&aacute;zar de San Juan durante la guerra en representaci&oacute;n de la CNT, fue fusilado en esta localidad manchega el 8 de abril de 1940, un a&ntilde;o despu&eacute;s de su detenci&oacute;n en Alicante. Ten&iacute;a 50 a&ntilde;os y dejaba cuatro hijos. El juez Deogracias Le&oacute;n Molina, encargado del Registro Civil, certific&oacute; como causa de su muerte: &ldquo;traumatismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en La Torre de Esteban Hambr&aacute;n, de cuya Agrupaci&oacute;n Socialista hab&iacute;a sido fundador, el zapatero Pedro Caballero Berm&uacute;dez ejerci&oacute; la alcald&iacute;a de dicho pueblo entre febrero y octubre de 1936, mes en que se traslad&oacute; a Madrid. En las &uacute;ltimas semanas de la guerra, se incorpor&oacute; al ej&eacute;rcito republicano. Tras ser detenido, un consejo de guerra celebrado en Toledo el 17 de junio de 1940 le conden&oacute; a muerte. Fue fusilado en Talavera de la Reina el 12 de noviembre siguiente. Id&eacute;ntico final tuvo un paisano suyo, Marcelo Papell Merino, ajusticiado en 1942, tambi&eacute;n en la ciudad de la cer&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Llamativo es el caso de Primitivo Carpintero Mollejo, de La Villa de Don Fadrique, carnicero nacido en 1905. Durante la guerra civil, entre agosto de 1936 y julio de 1937, fue alcalde de La Villa. Una vez detenido en Albatera, pas&oacute; por distintas prisiones espa&ntilde;olas. La &uacute;ltima de ellas fue la de Carabanchel, desde la que sali&oacute; para ser fusilado el 14 de diciembre de 1944. Ten&iacute;a 38 a&ntilde;os. Otros dos hermanos suyos, Juan y Vicente, compartieron con &eacute;l cautiverio en Albatera, mientras que un cuarto, Pablo, hab&iacute;a muerto en Madrid en octubre de 1936. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Consuegra, en 1894, Eladio Romeral Iglesias, carpintero de oficio, fue elegido alcalde de Mora al proclamarse la II Rep&uacute;blica. Era miembro de la Sociedad Obrera de la UGT y de la Agrupaci&oacute;n Socialista. Durante la guerra fue concejal y, de nuevo, alcalde. Tras pasar por Albatera, fue condenado a pena de muerte, siendo fusilado el 16 de noviembre de 1939 en Mora. Osmundo G&oacute;mez Mendoza, comerciante de Villatobas, fue pasado por las armas el 25 de mayo de 1940 en Oca&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, el 5 de julio, fue ejecutado Julio de Mora L&oacute;pez, maestro de obras, natural de Consuegra, quien desde los cinco a&ntilde;os resid&iacute;a en Madrid, donde lleg&oacute; a ser secretario del C&iacute;rculo Socialista del Norte. Durante la guerra, y bajo &oacute;rdenes de Largo Caballero, desempe&ntilde;&oacute; distintas labores administrativas, de informaci&oacute;n militar y de prensa, llegando a ser nombrado comandante. Adem&aacute;s de en Albatera, tambi&eacute;n estuvo en el campo de los Almendros y en distintas prisiones madrile&ntilde;as, la &uacute;ltima de ellas, la de Porlier.
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                Primitivo Carpintero Vallejo, alcalde de La Villa de Don Fadrique, y Julio de Mora López, maestro de obras de Consuegra, quienes fueron fusilados tras su paso por Albatera                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De la c&aacute;rcel al maquis o a la clandestinidad</h2><p class="article-text">
        A Jos&eacute; Manzanero Mar&iacute;n (La Villa de Don Fabrique, 1911) le conoc&iacute;an, entre otros apodos, como &ldquo;El buen mozo&rdquo;. De ni&ntilde;o trabaj&oacute; como pastor, siendo luego jornalero, alba&ntilde;il y empleado de una bodega. Con diecisiete a&ntilde;os, ingres&oacute; en las Juventudes Comunistas. Por su participaci&oacute;n en la conocida huelga de segadores de La Villa, en 1932, fue condenado a veinti&uacute;n a&ntilde;os de prisi&oacute;n, acusado de asesinar a un propietario local. Amnistiado tras el triunfo del Frente Popular, el inicio de la guerra le pill&oacute; en Madrid, trabajando en una panader&iacute;a. Su paso por el ej&eacute;rcito republicano le llev&oacute; por distintos frentes, encomend&aacute;ndosele la formaci&oacute;n de una divisi&oacute;n de guerrilleros en Extremadura, llegando a ser secretario general del PCE en aquellas tierras.
    </p><p class="article-text">
        Como miles de sus compa&ntilde;eros, qued&oacute; atrapado en el puerto de Alicante. Desde Albatera fue trasladado a Quintanar de la Orden, donde fue condenado a muerte y de cuya prisi&oacute;n se escap&oacute; la noche antes de su fusilamiento. Le acompa&ntilde;aron doce presos m&aacute;s, siendo capturados en pocas horas todos ellos menos &eacute;l y Juli&aacute;n Mu&ntilde;oz, recluso de Quero. Consiguieron contactar con una partida de maquis en la zona de los Montes de Toledo, que se mantuvo activa hasta mediada la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cuarenta y que &eacute;l lleg&oacute; a liderar. Por entonces, Mu&ntilde;oz ya hab&iacute;a muerto en un enfrentamiento con la Guardia Civil. Tras estar un tiempo escondido, Manzanero consigui&oacute; pasar a Francia, muriendo en Par&iacute;s en febrero de 2010.
    </p><p class="article-text">
        En el maquis estuvo tambi&eacute;n Cecilio Mart&iacute;n Borja, comunista natural de Toledo, quien durante la guerra lleg&oacute; a dirigir una brigada del ej&eacute;rcito republicano. Condenado a quince a&ntilde;os de prisi&oacute;n, al acceder a la libertad condicional se incorpor&oacute;, en Zaragoza, a la organizaci&oacute;n clandestina del PCE. Fue detenido en varias ocasiones, manteniendo f&eacute;rreo silencio en sus declaraciones, consiguiendo ser puesto en libertad o evadirse. Dada su experiencia, el partido le encomend&oacute; el control y organizaci&oacute;n de la Agrupaci&oacute;n Guerrillera Manchega, que actuaba en la zona de las lagunas de Ruidera. En octubre de 1947, cuando asist&iacute;a a una cita en una porter&iacute;a de Madrid, fue abatido por la polic&iacute;a en una emboscada.
    </p><p class="article-text">
        Valent&iacute;n Collado Tapiador fue un ferroviario nacido en Almonacid de Toledo. Miembro de la UGT y del PSOE, en 1931 fue nombrado presidente de la Casa del Pueblo de Ciudad Real. Represaliado por la revoluci&oacute;n de Octubre, durante la guerra perteneci&oacute; al Comit&eacute; de Defensa de dicha capital, fue consejero en aquella diputaci&oacute;n y teniente de alcalde de su ayuntamiento, ostentando distintos cargos org&aacute;nicos en la organizaci&oacute;n socialista y colaborando en el peri&oacute;dico &ldquo;Avance&rdquo;. Tras su paso por Albatera, estuvo preso en Orihuela, accediendo a la libertad condicional en mayo de 1941 al ser sobrese&iacute;da su causa. Esas circunstancias no le doblegaron, incorpor&aacute;ndose a las organizaciones socialistas en la clandestinidad, siendo detenido, de nuevo, en 1943 y condenado a la pena de treinta a&ntilde;os, que cumpli&oacute; en distintas prisiones. En septiembre de 1949, estando internado en Oca&ntilde;a, qued&oacute; en libertad, volviendo a ser detenido cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s cuando militaba en el clandestino Sindicato Nacional Ferroviario. Esta tercera detenci&oacute;n se produjo tras la desarticulaci&oacute;n de la s&eacute;ptima Comisi&oacute;n Ejecutiva del PSOE en el interior, presidida por Tom&aacute;s Centeno. Cumpli&oacute; dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n, nuevamente, en Oca&ntilde;a.
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            <span class="title">
                Isabelo López Barroso, dibujado por un compañero preso de la cárcel provincial de Toledo ()                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Garc&iacute;a Vald&eacute;s, fundador de CCOO y candidato al Senado</h2><p class="article-text">
        Compromiso es, desde luego, un t&eacute;rmino adecuado para definir el comportamiento de Trinidad Garc&iacute;a Vidales, nacido en Mascaraque en 1907 y vecino de Oca&ntilde;a. Militante de la UGT, en 1936 se afili&oacute; al partido comunista, desempe&ntilde;ando distintos cargos en su estructura provincial. Durante la guerra solo tuvo responsabilidades administrativas en servicios de abastecimiento. Fue detenido en Alicante, ciudad a la que se hab&iacute;a trasladado para estar junto a sus hermanas. Desde Albatera pas&oacute; por las c&aacute;rceles de Orihuela y Toledo. Al quedar libre, march&oacute; a Madrid y se incorpor&oacute; al Comit&eacute; Central del PCE en el interior, dirigido por Jes&uacute;s Bay&oacute;n. Se le nombr&oacute; responsable de asuntos sindicales, encomend&aacute;ndosele, tambi&eacute;n, formar un Comit&eacute; Regional de Castilla. Detenido de nuevo, en un juicio celebrado en Alcal&aacute; de Henares en octubre de 1944 se le conden&oacute; a treinta a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Trabajador de la construcci&oacute;n, fue uno de los fundadores del ilegal sindicato Comisiones Obreras. En mayo de 1969, el Tribunal de Orden P&uacute;blico volvi&oacute; a procesarle. 
    </p><p class="article-text">
        Trinidad falleci&oacute; en Madrid el 2 de mayo de 1988. Veinticinco de sus ochenta a&ntilde;os los hab&iacute;a pasado en prisi&oacute;n. En las primeras elecciones democr&aacute;ticas tras la muerte de Franco, las constituyentes de 1977, fue candidato al Senado por el PCE en la circunscripci&oacute;n de Toledo, obteniendo 48.419 votos. No fue elegido.
    </p><p class="article-text">
        Al maestro Juan Francisco Aguado Morej&oacute;n, nacido en La Torre de Esteban Hambr&aacute;n el 26 de junio de 1907, las urnas s&iacute; le fueron favorables una vez restablecida la democracia. En 1983 fue elegido concejal socialista de M&oacute;stoles.
    </p><p class="article-text">
        Tras aprobar las oposiciones de Magisterio en 1929, ejerci&oacute; en varios colegios de Madrid y Burgos. En agosto de 1936 fue nombrado director interino del Grupo Escolar &ldquo;Francisco de Quevedo&rdquo; de la capital. Pertenec&iacute;a a la direcci&oacute;n provincial de FETE (Federaci&oacute;n Estatal de Trabajadores de la Ense&ntilde;anza) y estaba afiliado al partido socialista desde 1932. Durante la guerra se alist&oacute; en la Agrupaci&oacute;n de Artiller&iacute;a del Batall&oacute;n &ldquo;F&eacute;lix Barcena&rdquo;, conformado por la UGT, llegando a ostentar el grado de comisario y formando parte del Estado Mayor del ej&eacute;rcito del Centro. Sali&oacute; del campo de Albatera para ser internado en la prisi&oacute;n valenciana de Porta Coeli. Sometido a consejo de guerra en junio de 1941, se le impuso una pena de veinte a&ntilde;os y un d&iacute;a de reclusi&oacute;n. Estuvo preso en Madrid, Santiago de Compostela, Pontevedra y Burgos, accediendo a la libertad en enero de 1946. Restablecida la democracia, regres&oacute; a la militancia pol&iacute;tica en el PSOE hist&oacute;rico que lideraba Rodolfo Llopis, integr&aacute;ndose, luego, en la Agrupaci&oacute;n Socialista de M&oacute;stoles, localidad donde falleci&oacute; en 1992, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de ser elegido concejal.
    </p><h2 class="article-text">Isabelo L&oacute;pez, retratado en la prisi&oacute;n de Toledo</h2><p class="article-text">
        En noviembre de 1940, Isabelo L&oacute;pez Barroso, antiguo concejal socialista del ayuntamiento de Toledo, se encontraba preso en la c&aacute;rcel de los Gilitos, actual sede de las Cortes Regionales de Castilla-La Mancha. All&iacute;, un compa&ntilde;ero, le hizo un retrato, dibujo que, por cortes&iacute;a del historiador Isabelo Herreros, reproducimos en esta entrega. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Layos, en 1885, al cumplir los veinte a&ntilde;os ya militaba en la UGT y en el PSOE, formando parte de la primera ejecutiva de la Federaci&oacute;n Provincial Socialista, constituida en 1933. En la capital provincial regent&oacute; una posada en el barrio de Santa B&aacute;rbara, conocida popularmente como el &ldquo;Parador de la Rosa&rdquo;. Como otros protagonistas de estas l&iacute;neas, fue detenido y encarcelado por su participaci&oacute;n en la revoluci&oacute;n de Octubre de 1934. D&iacute;as antes de celebrarse el consejo de guerra contra &eacute;l y otra veintena de acusados por esos sucesos, en enero de 1936, huy&oacute; de la ciudad. Amnistiado tras el triunfo del Frente Popular, regres&oacute; a Toledo. Al iniciarse la guerra, era delegado gubernativo de la barriada de la Estaci&oacute;n, participando en la evacuaci&oacute;n de Toledo a la entrada de las tropas franquistas en los &uacute;ltimos d&iacute;as del mes de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Como es sabido, a partir de esa toma, las instituciones provinciales se radicaron en Oca&ntilde;a. Como representante de la Federaci&oacute;n Provincial Socialista, Isabelo form&oacute; parte de ellas. El 28 de febrero de 1939 asisti&oacute; en esa localidad a la &uacute;ltima sesi&oacute;n de la Diputaci&oacute;n republicana. Faltaba tan solo un mes para que finalizase la guerra y fuese confinado en Albatera.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de agosto de 1939 fue trasladado a Toledo para ser sometido a consejo de guerra, que le conden&oacute; a la pena de muerte, luego conmutada por la de treinta a&ntilde;os, cumpliendo tal sentencia en distintas prisiones madrile&ntilde;as. Logr&oacute; la libertad condicional en diciembre de 1945, falleciendo en Madrid el 6 de abril de 1969. 
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                Nilamón Toral Azcona, boxeador y teniente coronel de milicias                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un campe&oacute;n de boxeo entre rejas</h2><p class="article-text">
        Nilam&oacute;n Toral Azcona, nacido en Dos Barrios en 1908, fue admirado tanto como boxeador como militar. En la primera de estas facetas, consigui&oacute; ser campe&oacute;n de Espa&ntilde;a amateur en los a&ntilde;os veinte; en la segunda, el historiador Ram&oacute;n Salas Larraz&aacute;bal le consideraba como uno de los mejores jefes de las milicias republicanas durante la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que dej&oacute; el boxeo, emprendi&oacute; varios negocios, entre ellos una f&aacute;brica de harinas en la localidad madrile&ntilde;a de Valdemoro. All&iacute; se encontraba el 18 de julio de 1936, organizando grupos de voluntarios que llev&oacute; en sus camiones al frente de Somosierra. Miembro del partido comunista, fue ascendiendo de grado durante la guerra, participando en varios frentes y llegando a ser teniente coronel de milicias.
    </p><p class="article-text">
        Detenido en Albatera, sufri&oacute; prisi&oacute;n hasta 1944. Lograda la libertad condicional, quiso incorporarse a un grupo guerrillero en la zona de C&oacute;rdoba, pero le detuvo la polic&iacute;a, volviendo a prisi&oacute;n. Estuvo encarcelado durante diecinueve a&ntilde;os; de ellos, dos los pas&oacute; incomunicado en el penal de Burgos. Falleci&oacute; en Madrid en 1983, habi&eacute;ndose ganado los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida laboral como trabajador de una empresa constructora.
    </p><p class="article-text">
        Cerramos esta entrega con otro nombre m&aacute;s: Ricardo Castro Sierra, natural de Villasequilla, quien trabaj&oacute; como ferroviario en Alc&aacute;zar de San Juan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fusilamiento en Albatera dibujado por el recluso Isidro Benet, extraído del libro “Isidro” de Ana María Abellán"
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                Fusilamiento en Albatera dibujado por el recluso Isidro Benet, extraído del libro “Isidro” de Ana María Abellán                            </span>
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        Militante de las Juventudes Socialistas y la UGT, tras el golpe de Estado de julio del 36, se incorpor&oacute; a las milicias republicanas, marchando al frente de Extremadura. Luego, fue instructor de milicias y agente de polic&iacute;a. Tras ser detenido, un consejo de guerra celebrado en Madrid le conden&oacute; a la pena de muerte, que le fue conmutada por la de treinta a&ntilde;os. Estuvo preso en Alc&aacute;zar de San Juan, Ciudad Real, Porlier y Oca&ntilde;a, donde en abril de 1946 sali&oacute; en libertad condicional. Se gan&oacute; la vida con una peque&ntilde;a carboner&iacute;a del Alc&aacute;zar y distribuyendo cervezas. Un hijo suyo, Emilio Castro Palomares, tuvo diversas responsabilidades en el PSOE y en la UGT, siendo senador y director de la Fundaci&oacute;n &ldquo;Largo Caballero&rdquo;. En 1999 el Ministerio de Trabajo le concedi&oacute;, a t&iacute;tulo p&oacute;stumo, la Medalla de Oro al M&eacute;rito en el Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Valgan estas referencias como recuerdo y reconocimiento a cuantos toledanos pasaron por este campo de Albatera, que desde febrero de 2023 est&aacute; declarado como &ldquo;Lugar de Memoria Democr&aacute;tica&rdquo; por la Generalitat Valenciana. Un lugar del que Marcos Ana, en el libro &ldquo;Los campos de concentraci&oacute;n de Franco&rdquo; de Carlos Hern&aacute;ndez de Miguel, recordaba c&oacute;mo ve&iacute;a llegar a los falangistas buscando a gente de sus pueblos: &ldquo;nos formaban, iban seleccionando a los que quer&iacute;an y se los llevaban. Todos acababan en una fosa&rdquo;. Arque&oacute;logos, forenses e historiadores trabajan desde hace a&ntilde;os para localizar dicha fosa, pues, una vez cerrado el campo, sus dependencias fueron totalmente derruidas.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2004, la Universidad de Alicante comenz&oacute; a desarrollar el proyecto &ldquo;Archivo de la Democracia&rdquo;, en el que se puede consultar<a href="https://archivodemocracia.ua.es/es/represion-franquista-alicante/campo-de-albatera.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un listado de los presos que pasaron por el campo de Albatera.</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/amos-sixto-virgilio-isabelo-primitivo-anastasio-nilamon-trinidad-toledanos-campo-albatera_1_12535460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Aug 2025 18:20:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amós, Sixto, Virgilio, Isabelo, Primitivo, Anastasio, Nilamón, Trinidad…, toledanos en el campo de Albatera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Toledo,Castilla-La Mancha,Memoria Histórica,Franquismo,Vestigios franquistas,Historia,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las largas 'vacaciones' del 36 de unos niños toledanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/largas-vacaciones-36-ninos-toledanos_1_12446303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee11fe1b-3fb6-4dda-af2a-e242523d2ce7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las largas &#039;vacaciones&#039; del 36 de unos niños toledanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inicio de la guerra civil les sorprendió en destinos tan dispares como la sierra de Gredos, las playas gallegas de Oza y las cántabras de Suances</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de Enrique Sánchez Lubián</p></div><p class="article-text">
        Desde los primeros a&ntilde;os del siglo XX, el Ayuntamiento de Toledo organizaba colonias veraniegas para los ni&ntilde;os de las escuelas de la ciudad. Con ellas, procuraba facilitar unos d&iacute;as de asueto, generalmente en zonas costeras del norte, a los hijos de obreros y trabajadores que no dispon&iacute;an de recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica ten&iacute;a un gran arraigo social y sobre ella ha escrito en varias ocasiones el historiador Rafael del Cerro. En el verano de 1936, tres colonias escolares partieron de Toledo. El inicio de la guerra civil les sorprendi&oacute; en destinos tan dispares como la sierra de Gredos, las playas gallegas de Oza y las c&aacute;ntabras de Suances. Ante la imposibilidad de regresar a casa por los enfrentamientos b&eacute;licos que aqu&iacute; se libraban, cada uno de estos grupos vivi&oacute; una peculiar peripecia que alarg&oacute; sus vacaciones m&aacute;s all&aacute; del tiempo previsto.
    </p><p class="article-text">
        Mediado el mes de junio de 1936, el alcalde Guillermo Perezagua hizo p&uacute;blicos los bandos anunciando las convocatorias para participar en las colonias escolares de aquel verano. Se ofertaban 50 plazas (mitad ni&ntilde;os y mitad ni&ntilde;as) para estar en el Sanatorio Mar&iacute;timo Nacional de Oza, en La Coru&ntilde;a, y 54 para viajar al Sanatorio 'La Serrota', en Gredos. Las estancias ser&iacute;an de un mes y a ellas pod&iacute;an optar ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre seis y catorce a&ntilde;os, que asistiesen a las escuelas nacionales, municipales o particulares de la ciudad. 
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                Bandos del alcalde Perezagua convocando las colonias escolares municipales para el verano de 1936                            </span>
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        Para organizar la primera de ellas, el ayuntamiento design&oacute; al concejal Luis Garc&iacute;a-Galiano, de quien ya hicimos referencia en esta serie al recordar los almanaques que Ram&oacute;n Gaya ilustr&oacute; para el obrador de mazapanes que &eacute;ste abri&oacute; en M&eacute;xico tras la guerra civil. El presupuesto de la colonia fue de 8.000 pesetas. El 24 de junio, en las p&aacute;ginas de 'El Castellano' se public&oacute; la lista de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as admitidos. El 13 de julio, en tren, los peque&ntilde;os iniciaron su aventura. Iban acompa&ntilde;ados por Cipriano Fern&aacute;ndez, practicante de la Beneficencia Municipal y un subalterno del mismo. Al grupo se le agregaron diez ni&ntilde;os m&aacute;s del Asilo provincial. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, Fern&aacute;ndez telegrafi&oacute; desde tierras gallegas diciendo que hab&iacute;an llegado bien.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al grupo que habr&iacute;a de ir a la sierra de Gredos, el ayuntamiento consigui&oacute; una ayuda econ&oacute;mica de 7.000 pesetas que el alcalde Perezagua hab&iacute;a solicitado al ministro de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, Francisco Barn&eacute;s. &ldquo;Es preocupaci&oacute;n constante de esta Corporaci&oacute;n el organizar Colonias Escolares &ndash;dec&iacute;a en su escrito-, ya que la experiencia nos viene demostrando que sus resultados no pueden ser m&aacute;s halag&uuml;e&ntilde;os y beneficiosos para la salud de los ni&ntilde;os que a ellas asisten por el notable progreso que se observa en su desarrollo, mejoramiento de su salud y en algunos, no pocos casos, desterrando un peligro cierto iniciado ya en su organismo end&eacute;mico&rdquo;. Para dirigir esta colonia se design&oacute; al maestro Esteban Granullaque S&aacute;nchez de Rojas, reconocido en la ciudad por sus iniciativas docentes y culturales.
    </p><p class="article-text">
        El 3 de julio, al igual que hab&iacute;a pasado con la otra colonia, se public&oacute; en la prensa local el nombre de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as seleccionados. Una semana despu&eacute;s part&iacute;a la expedici&oacute;n, acompa&ntilde;ada por el propio alcalde y algunos concejales. Apenas pasados unos d&iacute;as, Granullaque comenz&oacute; a publicar en 'El Castellano' una serie de cr&oacute;nicas sobre c&oacute;mo hab&iacute;a sido el viaje y el devenir de los peque&ntilde;os en 'La Serrota'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra primera excursi&oacute;n &ndash;se lee en una de ellas- ha sido al cercano pueblecito serrano de Cepeda de la Mora. Salvamos con facilidad el kil&oacute;metro y medio que nos separa y all&iacute; estuvimos el tiempo suficiente para volver antes de las ocho, que es la hora de la cena, cuando ya el fresco se nota y es preciso echarse los abriguitos encima y obliga a permanecer en los comedores con los guardapolvos puestos, por lo menos. Yo anoto en mi diario que las ni&ntilde;as son m&aacute;s revoltosas que los ni&ntilde;os y la disciplina hay que imponerla a todo trance&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Petici&oacute;n de tebeos para las horas de reposo</h2><p class="article-text">
        Estos relatos period&iacute;sticos se suspendieron a ra&iacute;z del golpe de Estado contra la Rep&uacute;blica. 'El Castellano' dej&oacute; de publicarse el 20 de julio y en su p&aacute;gina cuatro se insertaba la &uacute;ltima cr&oacute;nica de Granullaque. En ella, entre otras cuestiones, ped&iacute;a a los toledanos que remitiesen a los ni&ntilde;os ejemplares de tebeos como 'El Aventurero', 'Jerom&iacute;n' o 'Pulgarcito', con los que &ldquo;matar las horas mon&oacute;tonas del reposo que estos cincuenta y dos colonos suelen pasarlas como en forzada reclusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que 'El Castellano' dej&oacute; de publicarse, a trav&eacute;s de las ondas de Radio Toledo, los toledanos siguieron conociendo noticias de la colonia. Incluso, quienes se encontraban encerrados en el Alc&aacute;zar tambi&eacute;n estaban al tanto de esa informaci&oacute;n, as&iacute; se reflej&oacute; en el bolet&iacute;n en ciclostil que los mismos editaron durante el asedio, se&ntilde;alando, el 13 de agosto, que, seg&uacute;n esas emisiones, los ni&ntilde;os de Gredos estaban bien.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o y medio despu&eacute;s de esos d&iacute;as, en noviembre de 1937, Granullaque recordaba en las p&aacute;ginas de 'Imperio&ldquo;' diario de Falange Espa&ntilde;ola (FE) de las JONS editado en Toledo, c&oacute;mo vivieron aquellos primeros d&iacute;as de la guerra: &rdquo;Cortada toda comunicaci&oacute;n con nuestros familiares tan s&uacute;bitamente, ocurri&oacute; que, aislados y encerrados por los altos picachos de las sierras circundantes, quedamos anonadados ante la ausencia absoluta de orientaci&oacute;n alguna que nos explicara lo que en Espa&ntilde;a estaba ocurriendo. Pasaron d&iacute;as y d&iacute;as y cada vez se alejaba m&aacute;s la esperanza de romper el recinto estrecho que nos ahogaba hasta que fuimos conformando con el infortunio que tan inesperadamente nos hab&iacute;a llegado&ldquo;.
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                    alt="Paseo del balneario de Santa Teresa, en Martiherrero (Ávila), donde terminaron los niños de la colonia de Gredos"
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            <span class="title">
                Paseo del balneario de Santa Teresa, en Martiherrero (Ávila), donde terminaron los niños de la colonia de Gredos                            </span>
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        El 15 de agosto, d&iacute;a de la Virgen del Sagrario, los integrantes de la colonia fueron trasladados desde 'La Serrota' al balneario de Santa Teresa en Martiherrero, localidad a siete kil&oacute;metros de &Aacute;vila. Esta evacuaci&oacute;n cont&oacute; con la participaci&oacute;n del diputado por Toledo Ram&oacute;n Molina Nieto, p&aacute;rroco de Santa Leocadia y can&oacute;nigo de la catedral primada, quien durante la Rep&uacute;blica se convirti&oacute; en gran propagandista de las derechas agrarias. 
    </p><h2 class="article-text">Mientras tanto, en las orillas del Cant&aacute;brico&hellip;</h2><p class="article-text">
        Al materializarse el golpe de Estado, en el sanatorio de Oza, junto a los ni&ntilde;os toledanos estaban otros 127 procedentes de Madrid. Por decisi&oacute;n de las autoridades, el establecimiento se convirti&oacute; en hospital para heridos de guerra, por lo que las colonias fueron trasladadas al balneario de La Toja a finales de septiembre con la mediaci&oacute;n de la Cruz Roja Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        En los archivos de esta instituci&oacute;n se conserva una relaci&oacute;n de veinticinco ni&ntilde;os y ni&ntilde;as toledanos que no hab&iacute;an recibido noticias de sus padres. Se&ntilde;alar, respecto a este desplazamiento, que en la prensa franquista se calific&oacute; a estos escolares como 'los ni&ntilde;os de los rojos', entendiendo que, como proven&iacute;an de ciudades donde no hab&iacute;a triunfado el golpe de Estado, ser&iacute;an hijos de socialistas, comunistas o anarquistas.
    </p><h2 class="article-text">La Colonia de la F&aacute;brica de Armas</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las dos colonias organizadas por el Ayuntamiento de Toledo, un tercer grupo de cuarenta ni&ntilde;as y ni&ntilde;os se encontraba veraneando en las playas c&aacute;ntabras de Suances. Pertenec&iacute;an al colegio de la F&aacute;brica de Armas. Hab&iacute;an salido de Toledo el 18 de julio, desde el hist&oacute;rico inmueble del Palacio de Fuensalida, que por entonces acog&iacute;a la cooperativa de trabajadores de la F&aacute;brica. Al frente de ellos iba la maestra Bonifacia Villarrubia, a quien acompa&ntilde;aba su esposo Pedro Riera Vidal. Este, inspector de primera Ense&ntilde;anza, era un destacado dirigente del Partido Republicano Radical y hab&iacute;a sido diputado por Toledo en las Cortes Constituyentes de la II Rep&uacute;blica. Les acompa&ntilde;aba como asistente Segunda L&oacute;pez. La estancia all&iacute; tambi&eacute;n estaba programada para treinta d&iacute;as.
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            <span class="title">
                Pabellón de colonias en la localidad cántabra de Suances, donde estuvo alojada la colonia de la Fábrica de Armas                            </span>
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        Santander fue una de las provincias norte&ntilde;as donde no triunf&oacute; el golpe de Estado. El 16 de agosto, en las p&aacute;ginas de 'La Voz de Cantabria' se informaba de que los ni&ntilde;os de la colonia toledana continuaban disfrutando de las ventajas de su veraneo &ldquo;prolongado&rdquo; por las circunstancias b&eacute;licas. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellos, en Suances, estaban tambi&eacute;n otras dos expediciones del ayuntamiento de Madrid y del Monte de Piedad. La maestra Villarrubia manifestaba estar encantada &ldquo;del estado de salud de los peque&ntilde;uelos y de los beneficios incalculables que para los mismos significa el r&eacute;gimen al que est&aacute;n sometidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         La cr&oacute;nica period&iacute;stica resaltaba la animaci&oacute;n que se viv&iacute;a cada tarde en la poblaci&oacute;n &ldquo;con el desfile de los ni&ntilde;os que con sus blancos uniformes y entonando cantos infantiles marchan al un&iacute;sono seguidos de sus profesores&rdquo;. Se indicaba que entre todos los vecinos se procuraba alejar de los peque&ntilde;os el horror de la tragedia que estaba asolando el suelo hispano.
    </p><h2 class="article-text">De Suances a Burdeos en un vapor noruego</h2><p class="article-text">
        Con la finalidad de poder evacuar a los ni&ntilde;os acogidos en colonias del norte de Espa&ntilde;a y otros lugares del pa&iacute;s, la Federaci&oacute;n de Sociedades de Amigos de la Escuela, entidad creada en 1935 con la finalidad de desarrollar aqu&iacute; la Tabla de los Derechos del Ni&ntilde;o aprobada en Ginebra en 1932, decidi&oacute; movilizarse. Para ello pidieron ayuda a embajadas, organismos internacionales, abrieron una suscripci&oacute;n popular e hicieron colectas por las calles de Madrid. Pronto la iniciativa dio resultados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pasquín de la Federación de Amigos de la Escuela solicitando fondos para evacuar a los niños de las colonias del Norte"
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            <span class="title">
                Pasquín de la Federación de Amigos de la Escuela solicitando fondos para evacuar a los niños de las colonias del Norte                            </span>
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        Gracias a la colaboraci&oacute;n de los sindicatos ferroviarios, trajeron a Madrid a los ni&ntilde;os que estaban en una colonia en Levante. Al poco, la Uni&oacute;n Internacional de Socorro a los Ni&ntilde;os les envi&oacute; un radiocable, desde Ginebra, ofreciendo la evacuaci&oacute;n a Burdeos de los peque&ntilde;os que estaban en varias colonias del Cant&aacute;brico, entre ellos los del colegio de la F&aacute;brica de Armas. La operaci&oacute;n acoger&iacute;a a 355 colonos y 14 maestros. Con objeto de preparar toda la intendencia del traslado, tres miembros de la Federaci&oacute;n fueron a las provincias del norte (Santander, Asturias y Vizcaya) para organizarlo todo. El 28 de septiembre, a la par que las tropas de Varela tomaban Toledo, estos miembros se entrevistaban en Suances con los responsables de la colonia toledana.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a 3 de octubre estaba previsto que arribase al puerto de Laredo el vapor noruego 'Irisen' para recoger a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Llegado el momento, el buque no apareci&oacute; y no se ten&iacute;an noticias de su paradero. Tras contactar con Ginebra, los responsables de la evacuaci&oacute;n recibieron nuevos planes: el traslado se realizar&iacute;a el d&iacute;a 8 en el 'Ala', tambi&eacute;n noruego, que ser&iacute;a escoltado por un barco de guerra franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A bordo de dieciocho autocares, los peque&ntilde;os llegaron a Laredo. En el casino del Frente Popular se prepararon centenares de meriendas para ellos. A las siete de la ma&ntilde;ana el 'Ala' ya estaba en la escollera del puerto con la bandera noruega desplegada. A bordo de lanchas, los ni&ntilde;os fueron trasladados al mismo y a las doce, despedidos por numerosas personas, autoridades y responsables de la Cruz Roja, zarparon con destino a Burdeos. Un pormenorizado relato de la traves&iacute;a fue publicado meses despu&eacute;s, en abril de 1937, en el primer n&uacute;mero de la revista 'Amigos de la Escuela', editada por la Federaci&oacute;n: &ldquo;Al anochecer, el mar se pica demasiado y la noche es de mar gruesa y movida; pero nuestros chicos duermen como pueden. Hay en todos un solo deseo: llegar, llegar. Amanece con fr&iacute;o y a mediod&iacute;a hacemos la entrada en la r&iacute;a que 12 horas despu&eacute;s nos dejaba en Burdeos, donde, a<em> </em>pesar de lo avanzado de la hora, esperaban las autoridades, prensa, polic&iacute;a, p&uacute;blico y nuestro vicec&oacute;nsul [&hellip;] La Delegada de la Uni&oacute;n Internacional solicita todos los datos precisos, comprobando el buen estado de nuestros ni&ntilde;os. Los dos d&iacute;as que all&iacute; permanecen son agasajados en la Feria de Burdeos que se celebraba entonces, saliendo a las 12 de la noche en tren especial para Port-Bou. En todo el trayecto hasta nuestra frontera son agasajados nuestros peque&ntilde;os con caf&eacute;, bombones, bollos y chocolate; agasajo que en Narbona es emocionante&rdquo;.
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                    alt="Primeras páginas del reportaje publicado en la revista “Amigos de la Escuela” sobre el traslado de los niños evacuados a Burdeos"
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            <span class="title">
                Primeras páginas del reportaje publicado en la revista “Amigos de la Escuela” sobre el traslado de los niños evacuados a Burdeos                            </span>
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        Desde esta &uacute;ltima ciudad, la expedici&oacute;n lleg&oacute; a la frontera espa&ntilde;ola a las 5:30 horas, siendo recibidos por numerosos vecinos, representantes del ayuntamiento de Madrid y del Monte de Piedad. Tras un descanso de dos horas, los ni&ntilde;os salieron para sus destinos de origen. 
    </p><p class="article-text">
        Como por entonces, primero de octubre, la ciudad de Toledo ya hab&iacute;a sido tomada por las tropas franquistas, los ni&ntilde;os de la F&aacute;brica hubieron de esperar un tiempo antes de poder reunirse con sus padres. Recalaron en una granja-escuela de la localidad gerundense de Forti&agrave;, cerca de Figueras, junto a otros grupos que estaban en id&eacute;ntica situaci&oacute;n, entre ellos las colonias organizadas para hu&eacute;rfanos de Hacienda, por la Mutua Escolar Cant&aacute;brica y el Banco Espa&ntilde;ol de Cr&eacute;dito. 
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                    alt="Vista actual de la granja escuela de Fortià, donde estuvieron acogidos los niños de la Fábrica de Armas. En el recuadro, Pedro Riera, el inspector de Primera Enseñanza que les acompañó"
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            <span class="title">
                Vista actual de la granja escuela de Fortià, donde estuvieron acogidos los niños de la Fábrica de Armas. En el recuadro, Pedro Riera, el inspector de Primera Enseñanza que les acompañó                            </span>
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        Unas semanas despu&eacute;s de estar alojados en esta granja-escuela, a finales de octubre, la Federaci&oacute;n de Sociedades de Amigos de la Escuela insert&oacute; en la prensa madrile&ntilde;a un comunicado anunciando que en su poder ten&iacute;an tarjetas postales escritas por los ni&ntilde;os toledanos para sus familias y que no hab&iacute;an podido entreg&aacute;rseles. Se indicaba que quienes estuviesen interesados en ellas deb&iacute;an recogerlas en la sede de la entidad, en el n&uacute;mero 50 de la calle de la Palma, conocida como 'Casa de la Rep&uacute;blica'. Los peque&ntilde;os cuyas postales estaban en su poder eran Luis Mart&iacute;n, Leandro Linares S&aacute;nchez, Luis Ballesteros Jim&eacute;nez, &Aacute;ngel G&oacute;mez G&oacute;mez, Dionisio Bastos, Inocencia Mar&iacute;n, Valent&iacute;n Peinado, Santiaga Gal&aacute;n D&iacute;az, Josefa Isabel Ruiz y Luciano Guti&eacute;rrez G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        No he localizado datos sobre cu&aacute;ndo y c&oacute;mo regresaron a Toledo estos peque&ntilde;os, pues algunos de ellos continuaron su periplo por otros lugares de Espa&ntilde;a. Ese fue el caso de los hermanos Enrique y Luciano Guti&eacute;rrez G&oacute;mez, quienes recalaron en Molinos Marfagones, t&eacute;rmino municipal de Cartagena. All&iacute; se encontraban en diciembre de 1937, cuando a trav&eacute;s de la Cruz Roja Internacional, pudieron contactar con sus padres, quienes viv&iacute;an en el n&uacute;mero 27 de la calle del Pozo Amargo, comunic&aacute;ndoles que estaban juntos y bien. 
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                    alt="Comunicación entre los hermanos Gutiérrez con su familia a través de la Cruz Roja Internacional"
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            <span class="title">
                Comunicación entre los hermanos Gutiérrez con su familia a través de la Cruz Roja Internacional                            </span>
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        Enrique, el mayor, comenz&oacute; a trabajar como escribiente en la F&aacute;brica de Armas de la ciudad cantonal, enrol&aacute;ndose luego en el ej&eacute;rcito republicano, donde lleg&oacute; a ser delegado de Compa&ntilde;&iacute;a y comisario pol&iacute;tico. Al finalizar la guerra, con dieciocho a&ntilde;os, fue apresado e internado en el campo de concentraci&oacute;n de Albatera el 9 de mayo de 1939, pasando luego a estar recluido en Orihuela. Ya en libertad, march&oacute; fuera de Espa&ntilde;a, falleciendo en Venezuela. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Luciano regres&oacute; a Toledo e ingres&oacute; en la Escuela de Artes y Oficios Art&iacute;sticos, desarrollando luego una destacada labor como restaurador, pintor e imaginero. Falleci&oacute; en 2008, habiendo sido reconocido como 'Hijo Predilecto' por el ayuntamiento capitalino y con una placa al M&eacute;rito Regional por la Junta de Comunidades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luciano Gutiérrez, junto a una ficha suya conservada en el Centro Documental de la Memoria Histórica"
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            <span class="title">
                Luciano Gutiérrez, junto a una ficha suya conservada en el Centro Documental de la Memoria Histórica                            </span>
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        Los tutores de la colonia, Bonifacia Villarrubia y Pedro Riera, continuaron en tierras catalanas hasta finalizar la guerra, d&aacute;ndose la circunstancia de que, a la entrada de las tropas franquistas en la localidad gerundense de Capmany, &eacute;l fue nombrado alcalde-gestor de la misma. 
    </p><p class="article-text">
        Sometido el matrimonio al obligado expediente de depuraci&oacute;n, ambos fueron suspendidos de empleo y sueldo por dos a&ntilde;os, con p&eacute;rdida de los haberes dejados de percibir, traslado forzoso de la provincia de Toledo, prohibici&oacute;n de solicitar cargos vacantes durante un periodo de cinco a&ntilde;os e inhabilitaci&oacute;n para el ejercicio de cargos directivos y de confianza en instituciones culturales y de ense&ntilde;anza. 
    </p><h2 class="article-text">El triste regreso, con familias &ldquo;ausentes&rdquo;, para algunos ni&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Quienes s&iacute; pudieron regresar antes a Toledo fueron los ni&ntilde;os participantes en las dos colonias municipales. 
    </p><p class="article-text">
        En su edici&oacute;n del 10 de octubre de 1936, a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas de 'El Alc&aacute;zar', el Ayuntamiento de Toledo informaba de haber llegado a la ciudad un industrial procedente de A Coru&ntilde;a, quien pose&iacute;a algunas fotograf&iacute;as de los ni&ntilde;os alojados en la colonia de Oza, se&ntilde;alando que en unos d&iacute;as esas instant&aacute;neas se expondr&iacute;an en las carteleras municipales para que las familias pudiesen comprobar el estado en que se encontraban. 
    </p><p class="article-text">
        El 18 de octubre llegaron a Toledo los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que desde la sierra de Gredos hab&iacute;an sido evacuados a Martiherrero, siendo recibidos por el nuevo alcalde, Fernando Aguirre, en la plaza del Ayuntamiento. En nombre del consistorio hab&iacute;a ido a recogerlos el empleado municipal Mariano Garc&iacute;a Ortega. 
    </p><p class="article-text">
        En la noticia publicada sobre ese regreso se indicaba que varios ni&ntilde;os, cuyos padres estaban &ldquo;ausentes&rdquo;, fueron recogidos por otras familias. Unos meses despu&eacute;s, en marzo de 1937, desde la instituci&oacute;n municipal se informaba de que en sus oficinas se encontraban detenidas algunas cartas dirigidas a ni&ntilde;os de esta colonia (Aurelio G&oacute;mez Garrido, Anita L&oacute;pez Rodr&iacute;guez, Rosario Carrero Fuentes, Matilde Chozas Quero y Francisca L&oacute;pez Gargolla) cuyo domicilio se desconoc&iacute;a para que fuesen recogidas por sus familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Dos semanas despu&eacute;s llegaron los ni&ntilde;os que hab&iacute;an estado en Oza. Antes de arribar, hicieron parada en Talavera de la Reina, donde fueron agasajados y festejados con un concierto de su banda municipal. Al igual que sus compa&ntilde;eros, en la plaza del Ayuntamiento fueron recibidos por el alcalde Aguirre y algunos concejales. Y como ya hab&iacute;a ocurrido d&iacute;as antes, a varios de ellos no los esperaban sus padres, siendo recogidos por familiares cercanos o encomend&aacute;ndose su tutela al Hospicio. 
    </p><h2 class="article-text">Reclamaci&oacute;n de deudas</h2><p class="article-text">
        Concluida la peripecia de estos peque&ntilde;os, el cap&iacute;tulo de las colonias municipales de verano de 1936 a&uacute;n tard&oacute; unos meses en cerrarse.
    </p><p class="article-text">
        Apenas llevaban una semana en Toledo los ni&ntilde;os que hab&iacute;an estado en 'La Serrota', cuando las hermanas Rodr&iacute;guez, propietarias del sanatorio, solicitaron al ayuntamiento el abono del dinero que se adeudaba por la estancia de los ni&ntilde;os durante setenta d&iacute;as: 12.323,75 pesetas. A vuelta de correo, el alcalde lamentaba no poder satisfacer, de momento, tal deuda, pues, seg&uacute;n dec&iacute;a, a la entrada de las tropas nacionales, las arcas municipales estaban vac&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Se ped&iacute;a paciencia a las reclamantes, indic&aacute;ndoles que hasta el a&ntilde;o pr&oacute;ximo no se podr&iacute;a hacer efectivo tal pago. Ante esa circunstancia, las propietarias pidieron que, al menos, se les fuese saldando poco a poco la deuda, ya que ellas deb&iacute;an dinero tanto a los proveedores que les suministraron bienes durante la colonia como a los responsables del balneario de Santa Teresa los d&iacute;as que estuvieron all&iacute; acogidos. En marzo de 1937, las cuentas quedaron cerradas.
    </p><p class="article-text">
        Id&eacute;ntica situaci&oacute;n se repiti&oacute; con los responsables de la colonia desplazada a Oza. Nada m&aacute;s llegar los ni&ntilde;os a Toledo, el alcalde Aguirre les comunic&oacute; que, de momento, no pod&iacute;a satisfacer los gastos generados por la obligada prolongaci&oacute;n de los peque&ntilde;os all&iacute;. En este caso las facturas eran dos: una del sanatorio coru&ntilde;&eacute;s, 7.380 pesetas, y otra del balneario de La Toja, 7.434. En su sesi&oacute;n ordinaria del 4 de agosto de 1937, la Comisi&oacute;n Municipal Permanente del Ayuntamiento debati&oacute; el pago de las &uacute;ltimas cantidades pendientes, detrayendo las mismas de la partida prevista para colonias en ese a&ntilde;o, que por motivos de la guerra no se celebrar&iacute;an.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Grupo de niños madrileños en el balneario de La Toja, donde también estuvieron acogidos, los participantes en una de las colonias municipales"
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            <span class="title">
                Grupo de niños madrileños en el balneario de La Toja, donde también estuvieron acogidos, los participantes en una de las colonias municipales                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Evacuados del Asilo provincial en Pobla de Claramunt</h2><p class="article-text">
        Otro contingente de ni&ntilde;os toledanos que recalaron en tierras catalanas fueron los ni&ntilde;os evacuados, m&aacute;s de doscientos, del Asilo provincial, dependiente de la Diputaci&oacute;n. Su destino fue la comarca de Anoia (Barcelona), a donde llegaron en los primeros d&iacute;as de octubre, poco despu&eacute;s de la toma de Toledo por las tropas franquistas, tras una fugaz estancia en Madrid. Fueron acogidos en localidades como Igualada, Pobla de Claramunt, Calaf o Castellol&iacute;. La mayor&iacute;a de ellos eran naturales de Toledo, pero tambi&eacute;n los hab&iacute;a de otras localidades de la provincia, como Consuegra, Talavera, Mora, Corral de Almaguer, Escalonilla, Lagartera, Madridejos, Santa Cruz de la Zarza o Villaca&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que Toledo qued&oacute; en manos del ej&eacute;rcito sublevado, las instituciones provinciales leales a la Rep&uacute;blica se radicaron en Oca&ntilde;a. Desde all&iacute;, el Consejo Provincial no dej&oacute; en el olvido a estos peque&ntilde;os que depend&iacute;an de su Asilo, siendo abordada su situaci&oacute;n en algunas de sus sesiones e incluso visit&aacute;ndoles. En el oto&ntilde;o de 1937, el Consejo se plante&oacute; la posibilidad de hacer regresar a los peque&ntilde;os, aloj&aacute;ndolos en la finca de &ldquo;El Casta&ntilde;ar&rdquo;, en el municipio de Mazarambroz, opci&oacute;n que qued&oacute; descartada por no estar este lugar alejado del frente.
    </p><p class="article-text">
        De los informes que llegaban a Toledo sobre su situaci&oacute;n, se coleg&iacute;a que sus condiciones no eran las m&aacute;s id&oacute;neas, pasando penurias y, en algunos casos, desenvolvi&eacute;ndose en un &ldquo;viciado ambiente moral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esas circunstancias, y dado que algunos familiares se hab&iacute;an interesado por el destino de estos ni&ntilde;os y j&oacute;venes, el 20 de enero de 1938 se public&oacute; en el Bolet&iacute;n Oficial de la Provincia una relaci&oacute;n de evacuados en Pobla de Claramunt, por si &eacute;stos estaban interesados en ir a recogerlos. 
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, desde la Generalitat se trabaj&oacute; con el Consejo Provincial en la posibilidad de desplazar a Francia a algunos de estos ni&ntilde;os, sobre cuyo devenir se aportan m&aacute;s detalles en el libro <em>Los desplazados de la guerra civil. Evacuados de la provincia de Toledo,</em> de Juan Carlos Collado Jim&eacute;nez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/largas-vacaciones-36-ninos-toledanos_1_12446303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2025 18:33:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las largas 'vacaciones' del 36 de unos niños toledanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Niños,Exilio,Franquismo,Ávila,Pontevedra,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las “larvas” franquistas que encarcelaron a Urabayen y quisieron condenarle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/larvas-franquistas-encarcelaron-urabayen-quisieron-condenarle_1_12365952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6b0ea75-9339-413e-9dd6-5545c1682cad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las “larvas” franquistas que encarcelaron a Urabayen y quisieron condenarle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nació en 1883 en Ulzurrun (Navarra) y llegó a Toledo en 1911 como catedrático de Literatura de la Escuela Normal de Magisterio, de la que sería su director. Fue acusado falsamente por el franquismo de la incautación del tesoro artístico de la ciudad</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de Enrique Sánchez Lubián </p></div><p class="article-text">
        A las cuatro de la tarde del domingo 30 de abril de 1939, justo un mes despu&eacute;s de terminada la guerra civil, el polic&iacute;a David del Campo Pav&oacute;n se person&oacute; en la Brigada Pol&iacute;tico-Social de la Jefatura Nacional de Seguridad presentando al escritor F&eacute;lix Urabayen, quien hab&iacute;a sido director de la Escuela de Magisterio toledana. 
    </p><p class="article-text">
        Le hab&iacute;a detenido poco antes en la Puerta del Sol de Madrid y le acusaba de ser uno de los principales marxistas de Toledo, as&iacute; como responsable de la incautaci&oacute;n del tesoro art&iacute;stico de la ciudad. Ninguna de esas imputaciones era cierta, pero ello no fue &oacute;bice para que durante meses Urabayen permaneciese apresado, si&eacute;ndole instruido un procedimiento sumar&iacute;simo de urgencia en el que las autoridades toledanas -esas &ldquo;larvas&rdquo; que &eacute;l hab&iacute;a censurado en sus novelas- apostaron por verle condenado.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista literario, el siglo XX toledano tiene un nombre propio: F&eacute;lix Urabayen Guindo. Naci&oacute; en 1883 en Ulzurrun (Navarra) y lleg&oacute; a Toledo en 1911 como catedr&aacute;tico de Literatura de la Escuela Normal de Magisterio, de la que luego ser&iacute;a su director. 
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                    alt="Portadas de las novelas que conforman la trilogía toledana de Félix Urabayen"
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            <span class="title">
                Portadas de las novelas que conforman la trilogía toledana de Félix Urabayen                            </span>
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        En nuestra ciudad compagin&oacute; la docencia con la creaci&oacute;n literaria, siendo autor de una trilog&iacute;a esencial para comprender el devenir toledano en aquellos a&ntilde;os: 'Toledo: piedad', 'Toledo la despojada' y 'Don Amor volvi&oacute; a Toledo'. En ellas, retrat&oacute; de manera cr&iacute;tica, simb&oacute;lica y mordaz la realidad de una sociedad deca&iacute;da, anclada en glorias pret&eacute;ritas, remolona ante los avances del progreso y carcomida por algunos aprovechados -&ldquo;larvas&rdquo;, les llam&oacute; &eacute;l- que representaban lo m&aacute;s granado de la mesocracia local y que quer&iacute;an beneficiarse de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        A ese respecto, el jurista Javier Malag&oacute;n, exiliado al t&eacute;rmino de la guerra civil y quien en su adolescencia trat&oacute; y tuvo conversaciones con Urabayen, recordaba en 1965 c&oacute;mo sus libros se recib&iacute;an en Toledo entre la indignaci&oacute;n de unos y las sonrisas de otros, a&ntilde;adiendo que algunas personas los escond&iacute;an en armarios, bajo llave, para que permaneciesen fuera del alcance de los peque&ntilde;os, evitando que conociesen esos textos donde se &ldquo;describ&iacute;an las lacras y &uacute;lceras que corro&iacute;an&rdquo; a la milenaria ciudad castellana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mitin de Manuel Azaña en febrero de 1936 en el Teatro de Rojas, figurando Urabayen en la mesa presidencial del citado mitin"
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            <span class="title">
                Mitin de Manuel Azaña en febrero de 1936 en el Teatro de Rojas, figurando Urabayen en la mesa presidencial del citado mitin                            </span>
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        En Toledo, Urabayen tambi&eacute;n hizo pol&iacute;tica en las filas del republicanismo liderado por Manuel Aza&ntilde;a, con quien le un&iacute;an lazos de amistad y a quien dedic&oacute; otra de sus obras, 'Tras de trotera, santera', en la que abordaba la ilusi&oacute;n con que la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola acogi&oacute; la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica. Ese compromiso le llev&oacute; a formar parte de la candidatura del Frente Popular en las elecciones legislativas de febrero de 1936, no siendo elegido diputado. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Izquierdista y peligroso&rdquo; para la causa nacional</h2><p class="article-text">
        Natural de Ol&iacute;as del Rey, David del Campo Pav&oacute;n ejerc&iacute;a como agente del Cuerpo de Inspecci&oacute;n y Vigilancia de Toledo desde a&ntilde;os antes de iniciarse la guerra. Simpatizando con los golpistas, se encerr&oacute; en el Alc&aacute;zar bajo las &oacute;rdenes del coronel Moscard&oacute;. Unas semanas despu&eacute;s, el 12 de agosto de 1936, el ministro de la Gobernaci&oacute;n, general Pozas, firm&oacute; una orden ces&aacute;ndole, al igual que a otros trece compa&ntilde;eros de la plantilla policial toledana. Tomada la ciudad por las tropas franquistas, se uni&oacute; a las nuevas autoridades. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo juramento, declar&oacute; que conoc&iacute;a a Urabayen desde hac&iacute;a unos veinte a&ntilde;os; que era &ldquo;elemento muy izquierdista&rdquo;, &ldquo;&iacute;ntimo amigo personal&rdquo; de Aza&ntilde;a, hasta el extremo de haberlo llevado en su propio autom&oacute;vil a un mitin celebrado en el Teatro de Rojas; que hab&iacute;a escrito varias obras de &ldquo;tendencia marxista&rdquo;, como 'Tras de trotera, santera', en la que hac&iacute;a un paneg&iacute;rico de las ideas izquierdistas; que hab&iacute;a sido uno de los dirigentes de la &ldquo;dominaci&oacute;n roja en Toledo&rdquo;; y que, por datos que hab&iacute;a obtenido tras salir &eacute;l del Alc&aacute;zar, era miembro del Comit&eacute; de Incautaci&oacute;n del Tesoro Art&iacute;stico de Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        Por si semejantes acusaciones no fuesen suficientes, a&ntilde;ad&iacute;a que a la entrada de las tropas franquistas se encontraron dos maletas propiedad de Urabayen cargadas de alhajas que &ldquo;no le dio tiempo a llevarse consigo al abandonar la ciudad&rdquo;, y que ten&iacute;a la sospecha, sin poder asegurarlo, de que pertenec&iacute;a a la masoner&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A la vista de todo ello, declaraba que nuestro protagonista, por su cultura y escritos, era &ldquo;un elemento izquierdista muy peligroso para el R&eacute;gimen&rdquo;. Y aunque le consideraba incapaz de cometer personalmente hechos delictivos, procedi&oacute; a detenerlo por ser persona completamente opuesta &ldquo;a los principios que informan el Glorioso Movimiento Nacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Esp&iacute;ritu amargado, dado a la murmuraci&oacute;n y a la cr&iacute;tica&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Coincidiendo con el testimonio de Del Campo, el entonces alcalde de Toledo, Fernando Aguirre, remiti&oacute; un informe al juez militar insistiendo en la peligrosidad de Urabayen &ldquo;para la causa nacional&rdquo;. Dicho escrito consideraba al escritor navarro &ldquo;como un desaprensivo, objeto de desd&eacute;n por parte de las personas de solvencia moral, siendo un esp&iacute;ritu amargado, que &eacute;l llamaba melanc&oacute;lico, y eternamente dedicado a la murmuraci&oacute;n y a la cr&iacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se a&ntilde;ad&iacute;a que, en el aspecto profesional, inspirado por la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, otra 'bicha' innombrable para el franquismo, era el elemento m&aacute;s apropiado para una colaboraci&oacute;n efectiva en los tristes designios del Frente Popular. Se indicaba, tambi&eacute;n, que como catedr&aacute;tico hab&iacute;a contribuido a la formaci&oacute;n de maestros que en el futuro ser&iacute;an una &ldquo;garant&iacute;a&rdquo; para la revoluci&oacute;n marxista, contando para ella con la infancia encomendada a su educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por si cuanto hemos relatado fuera poco, el alcalde Aguirre, quien ya hab&iacute;a ostentado tal cargo durante la Dictadura de Primo de Rivera y tambi&eacute;n se encerr&oacute; en el Alc&aacute;zar junto a los sublevados contra la Rep&uacute;blica, a&ntilde;ad&iacute;a nuevas denuncias contra Urabayen. Se&ntilde;alaba que tanto en sus colaboraciones en 'El Sol', peri&oacute;dico fundado por Nicol&aacute;s Mar&iacute;a de Urgoiti en 1917 y considerado uno de los m&aacute;s influyentes de la &eacute;poca, como en sus obras literarias, empleaba sistem&aacute;ticamente frases y conceptos &ldquo;tendenciosos&rdquo; y en &ldquo;desprestigio&rdquo; de militares y sacerdotes, trasladando a sus lectores una labor &ldquo;pre-revolucionaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo de ello, citaba lo escrito sobre un personaje de 'Don Amor volvi&oacute; a Toledo', cadete en la Academia militar toledana: &ldquo;Es muy posible que el anhelo de este conquistador en embri&oacute;n fuese volar hacia Cuba, donde por aquellos d&iacute;as empez&aacute;bamos a dejarnos zurrar la badana con la legendaria bizarr&iacute;a caracter&iacute;stica del Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A todo esto se sumaba algo que en la primera p&aacute;gina de esa novela a&uacute;n impacta al leerlo: &ldquo;Se termin&oacute; esta obra el mismo d&iacute;a en que estall&oacute; en Espa&ntilde;a la intentona fascista. El autor no ha querido tocar ni una l&iacute;nea del original, aun sabiendo que lo que fueron audacias ayer ser&aacute;n ingenuidades ma&ntilde;ana&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como refrendo a las acusaciones antirreligiosas, Aguirre aportaba el testimonio de una carta remitida por Urabayen a &Aacute;ngel Ossorio y Gallardo, exministro de Fomento y representante destacado de las derechas cat&oacute;licas republicanas, en la que le dec&iacute;a: &ldquo;Qu&eacute; l&aacute;stima que no fuese V. nuestro cardenal toledano, en vez de ese pobrecito y decorativo Segura [arzobispo de Toledo desde 1927 y cr&iacute;tico con la proclamaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica], curita de misa y olla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Id&eacute;nticos argumentos se recogen tanto en los informes del gobernador civil, Manuel Casanova, como del jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Toledo, a&ntilde;adi&eacute;ndose algunos detalles m&aacute;s, como que Urabayen puso el nombre de 'Villa Aza&ntilde;a' a una finca que adquiri&oacute;, que estaba totalmente apartado de la religi&oacute;n y que form&oacute; parte de los &ldquo;intelectuales que favorecieron al Frente Popular con su intervenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto en su contra, Urabayen afront&oacute; la instrucci&oacute;n del sumario contra &eacute;l en la prisi&oacute;n madrile&ntilde;a de Conde de Toreno, cerca de la plaza de Espa&ntilde;a, por la que tambi&eacute;n pasaron Miguel Hern&aacute;ndez, <a href="https://www.eldiario.es/temas/antonio-buero-vallejo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Buero Vallejo</a> y los dibujantes guipuzcoanos Pedro Antequera Aizpiri y David &Aacute;lvarez Flores, quienes le retrataron leyendo un libro en su celda. Tambi&eacute;n estuvo recluido en la prisi&oacute;n de las Comendadoras.
    </p><p class="article-text">
        Considerando que estos cargos eran absurdos y fruto de la mala fe de quienes le denunciaron, Mar&iacute;a Rosa, hija de Urabayen, solicit&oacute; con insistencia que se decretase la prisi&oacute;n atenuada para &eacute;l y pudiera permanecer recluido en el domicilio familiar, petici&oacute;n que, tras ir disolvi&eacute;ndose una a una las distintas acusaciones enunciadas, consigui&oacute; a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de ser detenido, en noviembre de 1940.
    </p><h2 class="article-text">Nada tuvo que ver con la incautaci&oacute;n del patrimonio toledano</h2><p class="article-text">
        Iniciada la guerra, Urabayen apenas permaneci&oacute; unos d&iacute;as en Toledo. Con protecci&oacute;n de Francisco Barn&eacute;s, ministro de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica y Bellas Artes, march&oacute; a Madrid horas despu&eacute;s de que Moscard&oacute; proclamase el estado de guerra en la ciudad. Se daba la circunstancia de que el escritor y el militar eran vecinos en la plaza de Santa Clara.
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                    alt="Fachada del Hotel Castilla, propiedad de la familia política de Urabayen y en cuyos sótanos se refugió al inicio de la guerra civil"
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            <span class="title">
                Fachada del Hotel Castilla, propiedad de la familia política de Urabayen y en cuyos sótanos se refugió al inicio de la guerra civil                            </span>
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        El cocinero Rafael P&eacute;rez Garc&iacute;a declar&oacute; en el sumario que, nada m&aacute;s iniciarse el conflicto, Urabayen, junto a su familia y otras personas &ndash;entre ellas &eacute;l- se refugiaron en un s&oacute;tano del Hotel Castilla, propiedad de los suegros de nuestro protagonista, hasta que pudo salir de la ciudad. Respecto a las dos maletas con alhajas, a las que hab&iacute;a aludido el polic&iacute;a Del Campo, se trataba de bienes personales, entre ellos sus arras matrimoniales, que Mercedes Priede, esposa del escritor, deposit&oacute; en el gobierno civil para asegurarlas ante posibles saqueos.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de Urabayen de Toledo hac&iacute;a imposible que hubiese podido participar en la incautaci&oacute;n que se le imputaba y adem&aacute;s, hab&iacute;a prueba documental de ello. 
    </p><p class="article-text">
        A la entrada de las tropas de Varela en la ciudad se recuper&oacute; un acta firmada el 4 de septiembre de 1936 por el entonces gobernador civil, Jos&eacute; Vega L&oacute;pez, y otros dirigentes del Frente Popular, dando cuenta de la recogida de 61 piezas de orfebrer&iacute;a del Tesoro de la Catedral Primada ordenada por el presidente del Consejo de Ministros, Jos&eacute; Giral, que fueron depositadas en una c&aacute;mara de seguridad del Banco de Espa&ntilde;a. Urabayen no figuraba entre los firmantes. Semanas despu&eacute;s, el juez C&aacute;ndido Conde Pumpido inici&oacute; un procedimiento contra treinta y seis personas, entre ellos varios dirigentes pol&iacute;ticos del Toledo republicano, acus&aacute;ndoles del robo de alhajas y objetos art&iacute;sticos; tampoco estaba entre ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a tales evidencias, durante la guerra determinados sectores siguieron intentando implicar a Urabayen en esas acciones. El dos de marzo de 1938, desde las p&aacute;ginas del diario 'El Alc&aacute;zar' se dec&iacute;a que, pese a haber denunciado en sus novelas las mermas del patrimonio toledano, &ldquo;cuando el despojo de Toledo alcanz&oacute; durante la barbarie roja tremendos extremos&rdquo;, como dirigente de Izquierda Republicana no influy&oacute; para evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        A su llegada a Madrid, Urabayen declin&oacute; exiliarse a M&eacute;xico y estuvo residiendo un tiempo en el Hotel Florida, en la plaza de Callao, en el que se alojaron la mayor&iacute;a de los corresponsales extranjeros, entre ellos Ernest Hemingway y John Dos Passos. El 26 de septiembre, horas antes de la toma de Toledo, march&oacute; a la zona de Levante. En su propia declaraci&oacute;n ante el juzgado que instru&iacute;a su sumario, dijo que en repetidas ocasiones fue requerido por responsables del Frente Popular para sumarse al &ldquo;movimiento revolucionario&rdquo;, algo a lo que no accedi&oacute; por &ldquo;creer que el hecho de ser republicano y liberal no me obligaba a ser c&oacute;mplice de ladrones y asesinos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes censuraron su 'huida' de Toledo estaba Manuel Aguillaume, presidente del Comit&eacute; de Milicias y jefe provincial de Correos, quien recrimin&oacute; a C&eacute;sar Garc&iacute;a Lombard&iacute;a, director general de Primera Ense&ntilde;anza, que se 'premiase' a Urabayen con un destino profesional en Levante. El responsable ministerial respondi&oacute; a esta queja justificando la actitud de nuestro protagonista por ser &ldquo;un pobre hombre con mucho miedo&rdquo; y que cuando se normalizase la vida en Toledo ser&iacute;a cesado.
    </p><p class="article-text">
        Frente a los testimonios inculpatorios, emanados desde las instancias oficiales de Toledo, en el sumario contra Urabayen encontramos otros de compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n o del &aacute;mbito cultural que s&iacute; pon&iacute;an la mano en el fuego por &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">El aval del falangista V&iacute;ctor de la Serna Espina</h2><p class="article-text">
        A principios del mes de septiembre de 1939, declar&oacute; V&iacute;ctor de la Serna Espina, director del diario 'Informaciones', compa&ntilde;ero de estudios de Urabayen y quien, como inspector de Ense&ntilde;anza Primaria, hab&iacute;a estado destinado en Toledo en los a&ntilde;os 20. 
    </p><p class="article-text">
        En su testimonio dijo que su amigo no hab&iacute;a tenido &ldquo;car&aacute;cter de militante activo de la pol&iacute;tica&rdquo;, sino que era &ldquo;un rom&aacute;ntico con las taras de la generaci&oacute;n del 98&rdquo;, manteniendo un car&aacute;cter moderado dentro de ella. Restaba importancia al aspecto cr&iacute;tico de sus obras, rebajando el mismo a un tono humor&iacute;stico, dentro de la &ldquo;natural deformaci&oacute;n debida a su formaci&oacute;n intelectual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Resaltaba que en un principio hab&iacute;a permanecido al grupo de Mara&ntilde;&oacute;n, Ortega y P&eacute;rez de Ayala, fundadores de la Agrupaci&oacute;n al Servicio de la Rep&uacute;blica, si bien luego secund&oacute; a Aza&ntilde;a &ldquo;m&aacute;s por la aureola de intelectual que en aquella &eacute;poca acompa&ntilde;aba al funesto pol&iacute;tico que por sentir sus ideas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Víctor de la Serna, director de &#039;Informaciones&#039;, y  Fernando Aguirre, alcalde de Toledo: dos testimonios  discrepantes sobre la “peligrosidad” de Urabayen"
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            <span class="title">
                Víctor de la Serna, director de &#039;Informaciones&#039;, y  Fernando Aguirre, alcalde de Toledo: dos testimonios  discrepantes sobre la “peligrosidad” de Urabayen                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
         De la Serna conclu&iacute;a su declaraci&oacute;n diciendo que no le cre&iacute;a capaz de cometer sustracciones de ninguna clase, que le constaba que no hab&iacute;a colaborado con el &ldquo;gobierno rojo&rdquo; y abogaba por que se le concediese la prisi&oacute;n atenuada en su domicilio, asegurando que nunca eludir&iacute;a la acci&oacute;n de la justicia y ofreci&eacute;ndose &eacute;l mismo a garantizarla.
    </p><p class="article-text">
        Este testimonio ten&iacute;a un gran peso, pues De la Serna, hijo de la escritora Concha Espina, era un falangista reconocido, habiendo desempe&ntilde;ado un destacado papel en la Oficina de Prensa y Propaganda de los golpistas en Salamanca y atribuy&eacute;ndosele la invenci&oacute;n del apelativo de 'el Ausente' para referirse a Jos&eacute; Antonio tras su fusilamiento. En los primeros a&ntilde;os 40 fue uno de los art&iacute;fices en las relaciones entre Espa&ntilde;a y la Alemania nazi, a la que viaj&oacute; en varias ocasiones. 
    </p><p class="article-text">
        En su propia declaraci&oacute;n, Urabayen tambi&eacute;n rebajaba el tono cr&iacute;tico de sus obras, asegurando que sus referencias a determinados sectores sociales eran de car&aacute;cter &ldquo;humor&iacute;stico y simb&oacute;lico&rdquo; y que si alguna vez &eacute;stos aparec&iacute;an como &ldquo;deformados o exagerados&rdquo;, a modo de &ldquo;caricaturas&rdquo;, su intenci&oacute;n era honrada y de respeto. En cuanto al llamativo prefacio de su obra 'Don Amor volvi&oacute; a Toledo', se&ntilde;alaba que el mismo se hab&iacute;a querido utilizar &ldquo;torcidamente&rdquo; y que no quiso cambiar nada de su contenido para no convertirla en una obra mediatizada por las circunstancias vividas a ra&iacute;z del golpe de Estado del 18 de julio.
    </p><p class="article-text">
        El sumario se complet&oacute; con declaraciones de Aurelio D&iacute;ez Mathieu, director de la editorial Espasa Calpe, en la que Urabayen hab&iacute;a publicado algunas de sus obras, quien relat&oacute; que durante los meses que el escritor estuvo en Madrid no hab&iacute;a tenido ninguna colaboraci&oacute;n con los 'rojos'. A&ntilde;ad&iacute;a, tambi&eacute;n, que estando ya en Alicante, &eacute;l y Manuel Olarra, gerente de la editorial, quisieron embarcar para pasarse a la &iexcl;zona nacional', siendo detenidos por la polic&iacute;a y quedando poco despu&eacute;s libres gracias a las gestiones a su favor realizadas por Urabayen. Desde Argentina, pa&iacute;s adonde luego se hab&iacute;a marchado, Olarra certific&oacute; este comportamiento.
    </p><p class="article-text">
        Mercedes Wehrle Vidal, profesora de matem&aacute;ticas y compa&ntilde;era de Urabayen en la Normal de Toledo, aport&oacute; testimonio de distintas intervenciones profesionales suyas en las que jam&aacute;s adopt&oacute; decisiones guiado por criterios pol&iacute;ticos, aunque con ello perjudicase a correligionarios o personas allegadas a su partido. Indicaba, tambi&eacute;n, que su hija Mar&iacute;a Rosa, antes citada, hab&iacute;a pertenecido a la Federaci&oacute;n de Estudiantes Cat&oacute;licos de Toledo, con la aquiescencia de su padre. Elvira M&eacute;ndez de la Torre, compa&ntilde;era docente que hab&iacute;a dirigido la Escuela Normal de Maestras antes de la guerra y quien en 1926 fue la primera mujer concejala en el Ayuntamiento de Toledo junto a Pilar Cutanda, declar&oacute; que jam&aacute;s trat&oacute; con Urabayen m&aacute;s cuestiones que las profesionales y s&oacute;lo sab&iacute;a, de referencia, que pertenec&iacute;a a Izquierda Republicana.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Arg&uuml;elles V&aacute;zquez, profesor que comparti&oacute; clases con Urabayen en la localidad alicantina de Pedreguer, donde tambi&eacute;n recal&oacute; el escritor navarro, dijo que no colabor&oacute; con los 'rojos', extremo corroborado por Juan Tom&aacute;s Rosell&oacute;, presidente de la comisi&oacute;n gestora del municipio, quien declar&oacute; que el uno de abril de 1939, d&iacute;a en que finaliz&oacute; la guerra, Urabayen se present&oacute; a las nuevas autoridades poni&eacute;ndose a su disposici&oacute;n como funcionario p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        En esos testimonios se manifestaba que en tierras alicantinas, Urabayen sol&iacute;a escuchar emisoras del bando nacional, transmiti&eacute;ndoles sus noticias. Como refrendo de ello, varios vecinos aportaron al sumario un aval con sus propias firmas. Id&eacute;nticas valoraciones sobre su buen comportamiento all&iacute; fueron aportadas por la Guardia Civil y la jefatura local de Falange.
    </p><h2 class="article-text">Novelas &ldquo;difamatorias&rdquo; de la gloriosa e imperial Toledo</h2><p class="article-text">
        En marzo de 1940, un a&ntilde;o despu&eacute;s de su detenci&oacute;n, el comisario jefe de Toledo comunicaba al juez militar que cuantas gestiones se hab&iacute;an realizado para determinar la participaci&oacute;n de Urabayen en la incautaci&oacute;n del Tesoro Art&iacute;stico hab&iacute;an sido infructuosas. Este informe coincidi&oacute;, pr&aacute;cticamente, con la declaraci&oacute;n que al respecto realiz&oacute; Francisco de Borja San Rom&aacute;n, director del Archivo Hist&oacute;rico Provincial de Toledo, quien dijo no creer que el profesor investigado hubiese tomado parte en hechos delictivos.
    </p><p class="article-text">
        Conocidos todos estos testimonios, y practicadas cuantas diligencias fueron consideradas oportunas, el 26 de diciembre de 1941, el Juzgado Militar de Ejecutorias de Aranjuez decret&oacute; el sobreseimiento provisional de la causa contra Urabayen. Su procesamiento, por cierto, se vio dilatado y enmara&ntilde;ado administrativamente al implicar a varias auditor&iacute;as territoriales. Unos d&iacute;as antes, David del Campo Pav&oacute;n, el polic&iacute;a que le detuvo en la Puerta del Sol, hab&iacute;a sido ascendido a comisario de segunda clase.
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                Urabayen leyendo, dibujado en la cárcel de Conde de Toreno por el caricaturista  Pedro Antequera Aizpiri                            </span>
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        Al salir de la c&aacute;rcel, enfermo, Urabayen busc&oacute; el refugio y el calor de su familia en Navarra, regresando luego a Madrid, donde falleci&oacute; el 8 de febrero de 1943 en su domicilio de la calle Modesto Lafuente. Nada se dijo en la prensa toledana de su muerte, en la que unas semanas antes se recordaba que sus obras, al igual que 'La Catedral' de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez, 'Do&ntilde;a Martirio' de Mauricio L&oacute;pez Roberts o 'Sor Lucila' de Ortega Munilla, conformaban un grupo de novelas &ldquo;difamatorias en alto grado de nuestra gloriosa e imperial ciudad&rdquo; ('El Alc&aacute;zar', 26 diciembre de 1942). 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de fallecido, el juzgado de primera instancia e instrucci&oacute;nde Toledo mantuvo abierto durante varios meses el expediente de responsabilidades pol&iacute;ticas contra Urabayen, mientras que su esposa e hija litigaban por recuperar los bienes materiales ligados al Hotel Castilla que les hab&iacute;an sido incautados. Lo lograron en agosto de 1946.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="María Rosa Urabayen, Juan Ignacio de Mesa (alcalde de Toledo) y Luis Béjar (concejal de Cultura) en el homenaje rendido al escritor en 1982 en el ayuntamiento toledano"
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                María Rosa Urabayen, Juan Ignacio de Mesa (alcalde de Toledo) y Luis Béjar (concejal de Cultura) en el homenaje rendido al escritor en 1982 en el ayuntamiento toledano                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Huelga decir que durante la larga noche franquista, sus novelas, como hab&iacute;a recordado Javier Malag&oacute;n, quedaron arrumbadas en el fondo de camaranchones y s&oacute;tanos. Restos de sus ediciones pod&iacute;an ser rebuscados en librer&iacute;as de lance o en puestos de la Cuesta de Moyano. Restablecida la democracia, el Ayuntamiento de Toledo le dedic&oacute; la plaza de San Agust&iacute;n, donde abr&iacute;a sus puertas el Hotel Castilla. 
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os, escritores e investigadores como Hilario Barrero, Juan Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Delgado, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/toledo-gran-roca-dormita-reptil-obra-luis-bejar-mejores-narradores-pais_1_12181770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis B&eacute;jar</a>, Isabelo Herreros o <a href="https://www.eldiario.es/autores/jesus-fuentes-lazaro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jes&uacute;s Fuentes</a> contribuyeron con sus estudios a recuperar la figura y la obra de Urabayen para la historia cultural toledana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/larvas-franquistas-encarcelaron-urabayen-quisieron-condenarle_1_12365952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jun 2025 18:24:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las “larvas” franquistas que encarcelaron a Urabayen y quisieron condenarle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prisión franquista de 'mujeres de vida extraviada' que Santos Yubero fotografió en La Calzada de Oropesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/prision-franquista-mujeres-vida-extraviada-santos-yubero-fotografio-calzada-oropesa_1_12317288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/247a42ca-aa6a-4bf8-a54d-9271afa5ea47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prisión franquista de &#039;mujeres de vida extraviada&#039; que Santos Yubero fotografió en La Calzada de Oropesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta localidad toledana, las celdas y aposentos de un convento se convirtieron durante la dictadura, en los años 40 del siglo XX, en centro de "reforma" para quienes el régimen tildó de "escoria de la sociedad" </p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de Enrique Sánchez Lubián</p></div><p class="article-text">
        La Calzada de Oropesa es una de las &uacute;ltimas localidades castellanomanchegas en sus l&iacute;mites con Extremadura. Considerada como cruce de caminos desde tiempos inmemoriales, llegado el siglo XVII, la villa inici&oacute; un cierto periodo de esplendor, del que se conserva hoy uno de sus inmuebles patrimoniales m&aacute;s conocidos: el convento del Cristo de las Misericordias, donde mora una comunidad de Agustinas Recoletas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Convento del Cristo de las Misericordias, en La Calzada de Oropesa (Toledo)                            </span>
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        Uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s llamativos en la historia de este cenobio se escribi&oacute; en los primeros a&ntilde;os 40, cuando sus celdas y aposentos albergaron a centenares de prostitutas &ndash;'extraviadas' o 'mujeres ca&iacute;das' en el argot oficial de la &eacute;poca&ndash; recogidas de las calles madrile&ntilde;as por las autoridades franquistas. Fue una de las c&aacute;rceles especiales que para ellas habilit&oacute; la Dictadura.
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            <span class="title">
                Presas formadas con la torre de la iglesia parroquial al fondo en La Calzada de Oropesa (Toledo)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con el empe&ntilde;o de desarrollar un ambicioso plan sanitario contra las enfermedades ven&eacute;reas, en junio de 1935 el gobierno de la Rep&uacute;blica aprob&oacute; un decreto que en su art&iacute;culo primero suprim&iacute;a la reglamentaci&oacute;n sobre la prostituci&oacute;n, considerando que la misma, desde ese momento, no se reconoc&iacute;a en Espa&ntilde;a como 'medio l&iacute;cito' de vida.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os antes, las autoridades republicanas hab&iacute;an suprimido las cuotas mensuales que los due&ntilde;os y due&ntilde;as de prost&iacute;bulos aportaban a las arcas p&uacute;blicas para sufragar los gastos de la lucha antiven&eacute;rea, considerando que dicha forma de allegar fondos para estas campa&ntilde;as sanitarias era un bald&oacute;n para la dignidad del Estado, am&eacute;n de una pr&aacute;ctica &ldquo;bochornosa y denigrante&rdquo; para la Rep&uacute;blica, por lo que desde ese momento los gastos de esa lucha se nutrir&iacute;an de fondos recogidos en los Presupuestos Generales. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ruinas morales del laicismo republicano</strong></h2><p class="article-text">
        Finalizada la guerra civil, en junio de 1941, las autoridades franquistas derogaron el decreto citado antes, fijando nuevas directrices para estas pr&aacute;cticas profil&aacute;cticas. Al no incluirse en el nuevo texto ninguna referencia a la regulaci&oacute;n del ejercicio de la prostituci&oacute;n, la misma, de facto, volv&iacute;a a ser 'tolerada' desde un punto de vista legal. 
    </p><p class="article-text">
        Esta laxitud no fue &oacute;bice para que en noviembre de 1941 se crease el Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer Ca&iacute;da, el cual, recogiendo el sentido de organismos anteriores orientados a luchar contra la 'trata de blancas', pretend&iacute;a &ldquo;enfrentarse a toda clase de ruinas morales y materiales producidas por el laicismo republicano, primero, y el desenfreno y la destrucci&oacute;n marxista, despu&eacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Presidencia de honor del mismo fue ostentada por Carmen Polo de Franco, figurando entre sus vocales natos el obispo de Madrid-Alcal&aacute;, representantes de la Secci&oacute;n Femenina de Falange y de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica o el capit&aacute;n general de la Primera Regi&oacute;n Militar. Se fij&oacute; la fecha del 26 de abril, d&iacute;a del Buen Pastor, como festividad del Patronato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La reeducación religiosa fue piedra angular en los “tratamientos” aplicados estas reclusas                            </span>
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        A la par que se creaba ese organismo, se aprob&oacute; la puesta en funcionamiento de prisiones especiales para la 'regeneraci&oacute;n y reforma de mujeres extraviadas'. Entre ese a&ntilde;o, 1941, y los 60 se habilitaron seis centros de estas caracter&iacute;sticas en Espa&ntilde;a, uno de los primeros fue el abierto en la localidad toledana de La Calzada de Oropesa. Seg&uacute;n datos oficiales, unas doscientas mil mujeres ejerc&iacute;an entonces la prostituci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, muchas de ellas empujadas a ello por la miseria o el desamparo en que se encontraban tras finalizar la guerra.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;fice de la creaci&oacute;n de estas prisiones fue el ministro de Justicia, Esteban de Bilbao Egu&iacute;a. Licenciado en Derecho, era uno de los m&aacute;s destacados carlistas de la &eacute;poca, tanto que tras su paso por el Ministerio fue presidente de las Cortes (1943-1965) y durante unos d&iacute;as, en octubre de 1949, desempe&ntilde;&oacute; la Jefatura del Estado durante una visita de Franco a Portugal. En marzo de 1942, acompa&ntilde;&oacute; al arzobispo Pla y Deniel en su entrada como primado de Espa&ntilde;a en Toledo, siendo fotografiados ambos 'brazo en alto'.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Escoria que inundaba las calles madrile&ntilde;as</strong></h2><p class="article-text">
        Como ocurre en la mayor&iacute;a de decretos y leyes, el pre&aacute;mbulo de los mismos suele recoger el sustento ideol&oacute;gico de la norma regulada. En el caso de la creaci&oacute;n de estas prisiones, se dec&iacute;a que las mismas se organizaban ante la ineficacia que ten&iacute;an los arrestos temporales de aquellas mujeres que ejerc&iacute;an la prostituci&oacute;n, problema de inmoralidad que en esos momentos (recordamos, noviembre de 1941) se padec&iacute;a &ldquo;como consecuencia de la &eacute;poca de descristianizaci&oacute;n que imper&oacute; en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hasta el advenimiento del Glorioso Movimiento Nacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, y en contra de lo que ocurr&iacute;a con determinados presos pol&iacute;ticos, las mujeres recluidas en estas prisiones no pod&iacute;an acogerse al sistema de redenci&oacute;n de penas, &ldquo;si bien el arrepentimiento y la laboriosidad&rdquo; ser&iacute;an tenidos en cuenta para anticipar su puesta en libertad. Al dar cuenta de la aprobaci&oacute;n de dicho decreto en la Memoria anual del Patronato para la Redenci&oacute;n de Penas por el Trabajo, se calificaba a estas mujeres como &ldquo;escoria de la sociedad, que inundaba desde las primeras horas de la tarde las calles madrile&ntilde;as, con esc&aacute;ndalo y agravio para la honestidad p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prisi&oacute;n especial para mujeres de Calzada de Oropesa se ubic&oacute; en el convento de las Agustinas Recoletas, fundado en el siglo XVII y que por entonces se encontraba casi deshabitado. Hasta all&iacute; fueron trasladadas quinientas mujeres 'recogidas' en las calles de Madrid, una mayor&iacute;a de ellas enfermas. 
    </p><p class="article-text">
        La vigilancia interior correspond&iacute;a a funcionarias del Cuerpo de Prisiones, bajo la direcci&oacute;n de Natividad Brunete, y auxiliadas por las propias religiosas agustinas, mientras que la exterior era competencia de fuerzas militares. Dicha vigilancia no impidi&oacute; que, a las pocas horas de llegar all&iacute;, medio centenar de estas mujeres saltaran los muros del convento intentando huir, siendo perseguidas y capturadas en los campos cercanos.
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                Titulares del reportaje de Redención dedicado a esta prisión para “mujeres caídas” durante el franquismo                            </span>
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        El 4 de diciembre de 1941, el semanario <em>Redenci&oacute;n</em>, &oacute;rgano del Patronato Central para la Redenci&oacute;n de Penas por el Trabajo, public&oacute; un extenso reportaje sobre las 'extraviadas' de La Calzada de Oropesa. 
    </p><p class="article-text">
        El autor era Jos&eacute; Mar&iacute;a S&aacute;nchez de Munia&iacute;n, director de la publicaci&oacute;n y miembro destacado de la Asociaci&oacute;n Nacional Cat&oacute;lica de Propagandistas. Ese sesgo religioso estaba muy presente en cada uno de los paternalistas p&aacute;rrafos de su texto, escrito tras la visita a la prisi&oacute;n de una misi&oacute;n sacerdotal a cargo del jesuita Mart&iacute;nez Col&oacute;n.
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            <span class="title">
                El jesuita Martínez Colón realizó varias misiones pastorales para las reclusas de Calzada                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ya desde los primeros d&iacute;as de la misi&oacute;n &ndash;dec&iacute;a S&aacute;nchez de Munia&iacute;n en uno de sus pasajes- muchas renunciaban, por carta, a los paquetes que les enviaban sus amantes, rompiendo a la vez con ellos toda correspondencia. Esto de renunciar a los paquetes de comida y obsequios para quedar solamente ateni&eacute;ndose al rancho de la prisi&oacute;n es uno de esos peque&ntilde;os hero&iacute;smos que requieren poner en tensi&oacute;n todas las fibras del alma al servicio de un ideal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, llama la atenci&oacute;n el periodista sobre la actitud de una joven reclusa que, tras confesar con el sacerdote, llam&oacute; a la directora del centro dici&eacute;ndole: &ldquo;Ll&eacute;veme a una celda de castigo durante quince d&iacute;as. Quiero estar sola conmigo. Necesito tiempo para pensar m&aacute;s despacio en toda mi vida pasada y futura. Adem&aacute;s, la penitencia que me ha echado el confesor es demasiado peque&ntilde;a y yo quiero tambi&eacute;n aumentarla&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Reclusas en el patio de la prisión especial de La Calzada de Oropesa, en Toledo, durante la dictadura franquista                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre rejas, &ldquo;estando ya la casa sosegada&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque la prostituci&oacute;n es una pr&aacute;ctica tan antigua como la propia humanidad, el autor del reportaje no dudaba en cargar las tintas de la culpabilidad de la misma en los &ldquo;rojos descre&iacute;dos&rdquo; faltos de toda conciencia, en &ldquo;los matrimonios celebrados ante el comisario pol&iacute;tico, rotos por la fuga a Francia [alusi&oacute;n a quienes marcharon al exilio tras la derrota republicana]&rdquo; o en la &ldquo;deshonra subsiguiente a tantas uniones ocasionales de aquella triste &eacute;poca de desenfreno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De forma sorprendente, se calificaba como &ldquo;bravas&rdquo; a las cincuenta mujeres que intentaron escapar, si bien poco despu&eacute;s, &ldquo;sin necesidad de imponer medidas de violencia&rdquo;, fue suprimida la fuerza exterior y en las &ldquo;grandes naves abovedadas del viejo convento castellano ha podido resonar en los espaciosos aposentos interiores del alma la voz celestial del verdadero Amado, &rdquo;estando ya la casa sosegada&ldquo;, alusi&oacute;n esta &uacute;ltima a los conocidos versos de San Juan de la Cruz en su <em>Noche oscura del alma.</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde las p&aacute;ginas de <em>L&rsquo;Osservatore Romano</em>, &oacute;rgano del Vaticano, se valoraba tambi&eacute;n esta forma de &ldquo;recoger del arroyo a la mujer desmoralizada para reeducarla en centros de disciplina religiosa y moral&rdquo; frente al &ldquo;criterio anterior de abandonar a la mujer a su propia suerte&rdquo;. Y en las de <em>El Alc&aacute;zar </em>se iba un poco m&aacute;s all&aacute;, aplaudiendo esta obra &ldquo;social y cristiana&rdquo; con la que poner coto a la progresiva lacra social de la prostituci&oacute;n, evitando as&iacute; &ldquo;los excesos y las consecuencias de aquellas ciudades de la antig&uuml;edad que, malditas por sus corrupciones desenfrenadas, recibieron el castigo de Dios&rdquo;; enti&eacute;ndase, las disolutas Sodoma y Gomorra.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las fotograf&iacute;as que ilustraban ese reportaje fueron publicadas sin firma, su autor&iacute;a correspond&iacute;a al madrile&ntilde;o Mart&iacute;n Santos Yubero, uno de los grandes fot&oacute;grafos de prensa del siglo XX, quien durante la Dictadura de Primo de Rivera, la Rep&uacute;blica, la guerra civil y el franquismo colabor&oacute; en publicaciones tan destacadas como <em>Ahora</em>, <em>Estampa</em>, <em>Cr&oacute;nica</em>, el <em>ABC </em>republicano o el diario <em>YA</em>, donde se jubil&oacute; en 1974. Su extenso archivo, entre el que se encuentran las fotos que ilustran esta entrega de la serie '2025: a&ntilde;o de memoria y libertad', est&aacute; conservado en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, y <a href="https://www.comunidad.madrid/noticias/2020/05/25/invitamos-conocer-casa-fondo-fotografico-martin-santos-yubero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede consultarse en haciendo click en este enlace</a>. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Y en Toledo, reformatorio para &ldquo;j&oacute;venes descarriadas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Apenas transcurridos tres meses desde la publicaci&oacute;n de este reportaje, en marzo de 1942, el Ministerio de Justicia, a la vista de que las mujeres ingresadas en La Calzada presentaban &ldquo;un lamentable estado de depauperaci&oacute;n f&iacute;sica y contagiadas de graves enfermedades&rdquo;, decret&oacute; elevar transitoriamente en cincuenta c&eacute;ntimos la cifra de dos pesetas asignadas hasta entonces por plaza y d&iacute;a para raciones alimenticias. 
    </p><p class="article-text">
        En esos momentos, adem&aacute;s de esta prisi&oacute;n especial de mujeres, hab&iacute;a abiertas otras en Gerona y Tarragona, a las que en breve se sumar&iacute;an dos m&aacute;s: la Casa Prisi&oacute;n 'Oblatas' de Santander y el Reformatorio de Mujeres de Alcal&aacute; de Henares. Coincidiendo con este aumento en las asignaciones para el mantenimiento de las reclusas, el doctor &Aacute;ngel Sope&ntilde;a elev&oacute; a la Direcci&oacute;n General de Deportes y al Patronato para la Redenci&oacute;n de Penas un detallado informe sobre el estado de salud de las internas en la poblaci&oacute;n toledana, resaltando que hab&iacute;an recuperado r&aacute;pidamente la salud, desaparecido las enfermedades contagiosas y que entre ellas no se hab&iacute;a registrado ning&uacute;n caso de aborto, llegando todos los embarazos a t&eacute;rmino en buenas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        La prisi&oacute;n especial para mujeres de La Calzada cerr&oacute; sus puertas durante 1943, a&ntilde;o en el que las prisiones espa&ntilde;olas acog&iacute;an a 1.524 mujeres de 'vida extraviada'. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Esteban de Bilbao, ministro de Justicia, y Pla y Deniel, arzobispo primado, durante la entrada de este último en Toledo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en marzo de 1946, el entonces ministro de Justicia, Raimundo Fern&aacute;ndez Cuesta, inaugur&oacute; junto al cardenal Pla y Deniel en la ciudad de Toledo un reformatorio para &ldquo;j&oacute;venes descarriadas&rdquo; que abri&oacute; sus puertas en unas estancias anejas al convento de Santo Domingo el Real. 
    </p><p class="article-text">
        Un edificio que fue promovido por la Junta Provincial de Protecci&oacute;n a la Mujer, invirti&eacute;ndose medio mill&oacute;n de pesetas en sus obras. El centro estaba a cargo de las religiosas Adoratrices del Sant&iacute;simo Redentor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/prision-franquista-mujeres-vida-extraviada-santos-yubero-fotografio-calzada-oropesa_1_12317288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 May 2025 18:08:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La prisión franquista de 'mujeres de vida extraviada' que Santos Yubero fotografió en La Calzada de Oropesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Memoria Histórica,Prostitución,Cárceles,Toledo,Fotografía,Represión franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prisión, muerte y exilio de algunos gobernadores civiles republicanos de Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/prision-muerte-exilio-gobernadores-civiles-republicanos-toledo_1_12221418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30b2477f-b07f-44d3-8a16-28003e64413e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prisión, muerte y exilio de algunos gobernadores civiles republicanos de Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta entrega de la serie nos acercamos a qué deparó el destino a algunos de quienes en esos años representaron la legalidad republicana en la provincia de Toledo</p><p class="subtitle">Toledo, las 'Rutas de Guerra' y una visita teñida de sangre
</p></div><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n de C&aacute;diz dispon&iacute;a en su art&iacute;culo 324 que &ldquo;el gobierno pol&iacute;tico de las provincias residir&iacute;a en el jefe superior nombrado por el rey en cada una de ellas&rdquo;. En ese precepto se encuentra el origen de la figura del &ldquo;gobernador civil&rdquo;, la cual con distintas denominaciones (en la actualidad su semejante son los subdelegados del Gobierno) y atribuciones se ha perpetuado como figura esencial para la transmisi&oacute;n hacia sus territorios de las directrices pol&iacute;ticas y administrativas de los gobiernos de turno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la II Rep&uacute;blica, desde el 14 de abril de 1931 hasta el final de la guerra civil, en la provincia de Toledo hubo diecinueve gobernadores civiles. Una mayor&iacute;a de ellos fueron militantes de Acci&oacute;n Republicana e Izquierda Republicana, partidos liderados por Manuel Aza&ntilde;a, seguidos por quienes se encuadraban en las filas del PRR, la derecha radical de Lerroux. Su permanencia en el cargo fue, en general, bastante breve, acorde con la inestabilidad que tuvieron algunos de los gobiernos de la naci&oacute;n. Esa circunstancia ha motivado que la historiograf&iacute;a toledana apenas se haya acordado de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En toda Espa&ntilde;a, el n&uacute;mero de gobernadores civiles nombrados durante la II Rep&uacute;blica fue de 635. Una cuarta parte de ellos eran abogados, destacando tambi&eacute;n los vinculados con profesiones educativas (14,8%) o periodistas y escritores (9,1%). Finalizada la guerra civil, el destino que tuvo cada uno de ellos fue dispar. 
    </p><h2 class="article-text">Un catedr&aacute;tico yerno de Antonio Maura</h2><p class="article-text">
        Apenas transcurridos tres d&iacute;as desde la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica, el gobierno nombr&oacute; representante en Toledo a Jos&eacute; Mar&iacute;a Sempr&uacute;n Gurrea. Nacido en Madrid, pertenec&iacute;a a la alta burgues&iacute;a, estando emparentado con la todopoderosa familia Maura, con una de cuyas hijas, Susana, contrajo matrimonio. Doctor en Derecho y catedr&aacute;tico en Filosof&iacute;a era, tambi&eacute;n, reconocido cat&oacute;lico, circunstancia que influy&oacute; en su nombramiento para intentar mantener las relaciones entre el Gobierno y el cardenal Segura, primado de Espa&ntilde;a, quien desde el mismo 14 de abril se mostr&oacute; hostil contra la Rep&uacute;blica.&nbsp;
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                    alt="Boda de José María Semprún (de pie, segundo a la derecha de la novia) en marzo de 1919 con Susana Maura Gamazo"
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                Boda de José María Semprún (de pie, segundo a la derecha de la novia) en marzo de 1919 con Susana Maura Gamazo                            </span>
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        El mandato de Sempr&uacute;n Gurrea en Toledo apenas dur&oacute; unos meses, siendo destinado con id&eacute;ntico cargo a Santander en octubre de 1931. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s form&oacute; parte del grupo fundador de la revista <em>Cruz y Raya</em>, impulsada por Jos&eacute; Bergam&iacute;n, desde la que intelectuales cat&oacute;licos progresistas intentaron dinamizar la vida cultural de la Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Al iniciarse la guerra civil, se encontraba de vacaciones en el norte de Espa&ntilde;a, marchando con su familia a Francia, desde donde se puso a disposici&oacute;n del gobierno de Madrid. Fue nombrado encargado de Negocios en La Haya, defendiendo ante la comunidad internacional la legitimidad republicana. Como cat&oacute;lico, censur&oacute; en distintas publicaciones la consideraci&oacute;n de 'Cruzada' para la acci&oacute;n b&eacute;lica de los golpistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Radicado en Par&iacute;s, durante la II Guerra Mundial colabor&oacute; con la Resistencia francesa y con los exiliados. Al finalizar la misma, march&oacute; a Roma, donde imparti&oacute; clases en la universidad, fue miembro de distintos gobiernos de la Rep&uacute;blica en el exilio (entre 1949 y 1962) y ostent&oacute; la representaci&oacute;n diplom&aacute;tica de la misma ante el Vaticano. 
    </p><p class="article-text">
        Colabor&oacute; con la <em>Revista Ib&eacute;rica,</em> fundada en Nueva York por Victoria Kent, en cuya editorial public&oacute; en 1961 el libro Una Rep&uacute;blica para Espa&ntilde;a, en el que de manera pormenorizada expon&iacute;a su dise&ntilde;o de una hipot&eacute;tica III Rep&uacute;blica. Falleci&oacute; en la capital italiana en julio de 1966. Por deseo de su familia no hubo flores en su entierro, pidi&eacute;ndose a quienes quer&iacute;an llevarlas que destinasen su importe para ayudas a los presos pol&iacute;ticos. Fue padre del conocido escritor Jorge Sempr&uacute;n, quien en su libro <em>Autobiograf&iacute;a de Federico S&aacute;nchez</em> (Premio Planeta 1977) narr&oacute; sus a&ntilde;os de militancia clandestina en el PCE, siendo ministro de Cultura con Felipe Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Sempr&uacute;n fue relevado al frente del gobierno civil de Toledo por &Aacute;lvaro Botella P&eacute;rez, militante del Partido Republicano Radical Socialista, quien en las elecciones del 12 de abril de 1931 hab&iacute;a sido elegido concejal del ayuntamiento de Alicante. En 1913 fue editor del diario republicano <em>El Luchador,</em> miembro de la logia mas&oacute;nica &ldquo;Numancia&rdquo;, cofundador de la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Alicante y vocal de la junta directiva de su Ateneo.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que su predecesor, el paso de &Aacute;lvaro Botella por Toledo fue breve. En 1933 fue nombrado director general de Industria y Comercio, cesando en el cargo tras el triunfo de la CEDA en las elecciones generales de noviembre de ese a&ntilde;o. Detenido y encarcelado con motivo de la huelga general de octubre de 1934, regres&oacute; a la primera l&iacute;nea pol&iacute;tica tras el triunfo del Frente Popular en 1936, siendo nombrado gobernador civil de Alicante y presidente de su Diputaci&oacute;n Provincial, ya iniciada la guerra. A la entrada de las tropas italianas en aquella ciudad levantina, huy&oacute; a Francia a bordo del vapor 'Mar&iacute;timo', falleciendo poco despu&eacute;s en la localidad de Mende Loz&egrave;re, en la regi&oacute;n de Occitania.
    </p><h2 class="article-text">Liarte Laus&iacute;n, pasado por las armas en Oviedo</h2><p class="article-text">
        Cuando el 19 de febrero de 1933 Isidro Liarte Laus&iacute;n fue nombrado gobernador civil de Toledo, ya ten&iacute;a experiencia en dichas responsabilidades pol&iacute;ticas. Nacido en Ar&aacute;ndiga (Zaragoza), licenciado en Derecho y militante de Alianza Republicana, ya hab&iacute;a desempe&ntilde;ado dicho cargo en las provincias de Ja&eacute;n y Almer&iacute;a. 
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                Isidro Liarte Lausín (en el recuadro) gobernador civil de Oviedo tras su paso por Toledo en 1933, acusado de haber entregado armas  a las milicias obreras que se opusieron al golpe de Estado fue fusilado por los franquistas a la toma de la capital asturiana, Trinchera en las cercanías de Oviedo                            </span>
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        Estuvo nueve meses en nuestra ciudad, continuando su periplo como representante gubernamental en Valladolid, Pontevedra, Baleares y Oviedo. Cuando lleg&oacute; a la capital asturiana, a principios de julio de 1936, formaba parte del partido de Aza&ntilde;a, Izquierda Republicana. Iniciada la guerra civil, decidi&oacute; entregar armas a los obreros para defenderse de la sublevaci&oacute;n militar. Ca&iacute;da la ciudad en manos de los golpistas, cuyos m&aacute;ximos dirigentes en Asturias le enga&ntilde;aron con su 'lealtad' a la Rep&uacute;blica durante los primeros momentos del levantamiento, fue detenido y, tras un consejo de guerra sumar&iacute;simo, muri&oacute; fusilado el 23 de diciembre de 1936 en el patio de la c&aacute;rcel ovetense.
    </p><p class="article-text">
        Consumada la victoria de las derechas en las elecciones generales de noviembre de 1933, fue nombrado gobernador civil Jos&eacute; Morles&iacute;n Mendoza, abogado de profesi&oacute;n. Junto a Vicente Costales Mart&iacute;nez fueron los &uacute;nicos pol&iacute;ticos que en nuestra provincia desempe&ntilde;aron ese cargo en dos ocasiones. Su primer mandato concluy&oacute; en febrero de 1934, regresando al mismo en junio de ese mismo a&ntilde;o. El segundo se mantuvo hasta diciembre de 1935. Durante este mandato hubo de afrontar uno de los sucesos que m&aacute;s alteraron la vida social y pol&iacute;tica de la ciudad de Toledo durante la II Rep&uacute;blica, cual fue el crimen del industrial F&eacute;lix Moraleda, propietario del bar 'Toledo', tiroteado en las inmediaciones de su domicilio en la Cuesta de las Armas.
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                    alt="Bando de José Morlesín dictando normas para el cumplimiento laboral ante la celebración del Primero de Mayo de 1935"
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            <span class="title">
                Bando de José Morlesín dictando normas para el cumplimiento laboral ante la celebración del Primero de Mayo de 1935                            </span>
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        Tras su paso por Toledo, Morles&iacute;n fue nombrado gobernador de Teruel, cargo en el que permaneci&oacute; durante un mes. Iniciada la guerra civil, fue acusado de ser desafecto al r&eacute;gimen republicano, siendo detenido el 12 de octubre de 1936 en su domicilio de Madrid, en la calle Orellana. Permaneci&oacute; preso en la c&aacute;rcel de Porlier, a disposici&oacute;n de la Secretar&iacute;a General de los Tribunales y Jurados Populares, durante unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        El 1 de febrero de 1937 fue sometido a juicio, en el que qued&oacute; absuelto por no encontrarse ning&uacute;n cargo que sustentase la denuncia presentada contra &eacute;l. Durante la instrucci&oacute;n del mismo, reiter&oacute; que tanto en sus a&ntilde;os de gobernador civil durante el bienio radical-cedista como luego, se mantuvo leal a la Rep&uacute;blica y no hab&iacute;a conspirado contra la misma.
    </p><h2 class="article-text">Precioso, un reputado editor en Toledo</h2><p class="article-text">
        Si hubiese que elegir a una 'celebridad' entre los gobernadores que la provincia de Toledo tuvo durante su etapa republicana, esa ser&iacute;a, sin duda, Artemio Precioso Garc&iacute;a. Natural de Hell&iacute;n (1891), con apenas dieciocho a&ntilde;os comenz&oacute; a destacar en los &aacute;mbitos period&iacute;sticos de Madrid, capital a la que se hab&iacute;a trasladado para estudiar Derecho. Con el dinero que recibi&oacute; a la muerte de su padre, empresario maderero, mont&oacute; una editorial, 'La novela de noche', que pronto alcanz&oacute; gran n&uacute;mero de lectores, combinando la narrativa popular y castiza. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Retrato de Artemio Precioso realizado por Julio Romero de Torres                            </span>
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        Ese fue el primer paso en su dilatada carrera como editor, alcanzando su cenit con la colecci&oacute;n 'La novela de hoy', que se mantuvo durante diez a&ntilde;os y publicando casi seiscientas obras. En ella se curtieron la mayor&iacute;a de escritores y escritoras de los a&ntilde;os 20 y 30. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de sus &eacute;xitos fue la revista Muchas gracias, de contenido galante y sical&iacute;ptico, que fue muy perseguida por la censura. Durante la dictadura de Primo de Rivera, permaneci&oacute; un tiempo viviendo en Par&iacute;s, disfrutando de una libertad que en Espa&ntilde;a le era esquiva. Al proclamarse la Rep&uacute;blica, en abril de 1931, se encontraba en la capital francesa, donde hab&iacute;a sido nombrado bibliotecario de la Casa de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Afiliado al Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, en febrero de 1934 fue nombrado gobernador civil de Toledo, cargo en el que permanecer&iacute;a por espacio de cinco meses. Semejante brevedad no fue &oacute;bice para que viviese en primera persona algunos acontecimientos singulares en el devenir local. Uno de ellos fue el hermanamiento entre la ciudad de Toledo con su hom&oacute;nima de Ohio.
    </p><p class="article-text">
        Entre los d&iacute;as 30 de mayo y 5 de junio de 1934, una delegaci&oacute;n de Toledo-Ohio, encabezada por su vicealcalde Charles Hoover, asisti&oacute; en nuestra ciudad a los actos del hermanamiento. A su llegada, Precioso, junto al alcalde Guillermo Perezagua, recibieron a tan ilustres hu&eacute;spedes en el puente de Alc&aacute;ntara. La visita coincidi&oacute; con la celebraci&oacute;n de las llamadas 'Fiestas de Primavera', eufemismo bajo el que se acogi&oacute; el Corpus Christi de aquel a&ntilde;o, cuya procesi&oacute;n hab&iacute;a sido autorizada por el gobernador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Celebración del Corpus en 1934 bajo el eufemismo de &#039;Fiesta de Primavera&#039;"
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            <span class="title">
                Celebración del Corpus en 1934 bajo el eufemismo de &#039;Fiesta de Primavera&#039;                            </span>
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        Esta &uacute;ltima decisi&oacute;n no estuvo exenta de pol&eacute;mica. De acuerdo con lo establecido en la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica, la autorizaci&oacute;n de manifestaciones externas de culto era competencia de los gobernadores civiles. En la ciudad, las cofrad&iacute;as y hermandades llevaban tiempo sin sacar sus procesiones, como expresi&oacute;n de rechazo a la secularizaci&oacute;n republicana. Ante la proximidad de la fiesta del Corpus, desde la C&aacute;mara de Comercio se promovi&oacute; un comit&eacute; para que su tradicional cortejo volviese a la calle. Precioso accedi&oacute; a tal pretensi&oacute;n, decisi&oacute;n que fue censurada por las formaciones de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses que estuvo en Toledo, Precioso sol&iacute;a visitar al doctor Mara&ntilde;&oacute;n y a Salvador de Madariaga en sus cigarrales; tambi&eacute;n gustaba de acompa&ntilde;ar a cuantos escritores e intelectuales llegaban a la ciudad. Visitantes ilustres en aquellas semanas fueron el magnate de la prensa norteamericana William Randolph Hearst (a quien Orson Welles retrat&oacute; en su pel&iacute;cula <em>Ciudadano Kane</em>) acompa&ntilde;ado de las estrellas de Hollywood Marion Davis, Dorothy McKaill y Eileen Percy.
    </p><p class="article-text">
         Por aquellos a&ntilde;os, la sede del Gobierno Civil se encontraba en un caser&oacute;n de la calle Rojas, esquina a la plaza del Salvador, que hab&iacute;a sido propiedad del conde de Cedillo, sin calefacci&oacute;n y con goteras en sus habitaciones, que contrastaba con las comodidades que tiempo atr&aacute;s Precioso hab&iacute;a tenido en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras haber conseguido poner fin a una huelga de campesinos sin que se registrasen incidentes graves en la provincia de Toledo, en julio de 1934 Precioso fue nombrado gobernador de Lugo, cargo que mantuvo hasta noviembre de 1935, si bien unas semanas despu&eacute;s tuvo un breve 'segundo' mandato all&iacute;. Coincidiendo con estas responsabilidades, el gobierno le concedi&oacute; la Encomienda de la Orden de la Rep&uacute;blica. Tambi&eacute;n recibir&iacute;a, entonces, la Gran Cruz de la Orden de la Legi&oacute;n de Honor francesa.
    </p><p class="article-text">
        Dejadas atr&aacute;s estas responsabilidades, Precioso reanud&oacute; su actividad period&iacute;stica en Madrid, donde estaba el 18 de julio de 1936. Meses despu&eacute;s, en febrero, se traslad&oacute; a su Hell&iacute;n natal, ejerciendo como juez de Primera Instancia. Al d&iacute;a siguiente de terminar la guerra fue detenido y encarcelado. El 17 de mayo, un consejo de guerra le conden&oacute; a doce a&ntilde;os y un d&iacute;a de reclusi&oacute;n, pena que luego fue rebajada a ocho a&ntilde;os. En su favor cont&oacute; con avales tanto del coronel Moscard&oacute; como del cardenal Gom&aacute;, arzobispo de Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        En 1942, tras haber pasado por distintas prisiones de Albacete, Madrid y El Puerto de Santa Mar&iacute;a, accedi&oacute; a la libertad condicional. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, muy avejentado, falleci&oacute; en una casa de campo que dispon&iacute;a en Isso, pedan&iacute;a de Hell&iacute;n, donde se hab&iacute;a retirado.
    </p><h2 class="article-text">Perezagua, un gobernador ef&iacute;mero</h2><p class="article-text">
        El ya citado Guillermo Perezagua, alcalde de Toledo cuando se materializ&oacute; el hermanamiento con Toledo-Ohio, fue el gobernador republicano de mandato m&aacute;s breve, sustituyendo en febrero de 1936 a Francisco Morales Caravantes, padre del conocido dramaturgo Francisco Nieva y quien tras la guerra ejerci&oacute; como secretario de Administraci&oacute;n Local en la localidad madrile&ntilde;a de El Pardo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no tuvo ninguna responsabilidad en ello, en octubre de 1934 Perezagua ces&oacute; como alcalde tras la detenci&oacute;n de Aza&ntilde;a por la fallida huelga general. Con el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, fue nombrado gobernador civil, cargo en el que apenas permaneci&oacute; cuarenta y ocho horas al acceder de nuevo, y por segunda vez, a la Alcald&iacute;a toledana. 
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                    alt="El gobernador Perezagua se dirige a los toledanos desde un balcón del Gobierno Civil, en la calle Rojas, en febrero de 1936"
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            <span class="title">
                El gobernador Perezagua se dirige a los toledanos desde un balcón del Gobierno Civil, en la calle Rojas, en febrero de 1936                            </span>
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        En ese corto lapsus dict&oacute; dos bandos. Uno,&nbsp;ordenando la recogida de armas en poder de particulares en la provincia. El segundo, pidiendo a los toledanos su compromiso con la Rep&uacute;blica, diciendo que con la victoria conseguida en las urnas se reconquistaba la democracia y la libertad: &ldquo;Que todos los hombres liberales, sin excepci&oacute;n, aporten su esfuerzo a la gigantesca obra que hemos echado sobre nuestros hombros&rdquo;, conclu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como alcalde, hubo de afrontar las primeras semanas de la guerra civil en Toledo, conformando un comit&eacute; local para la protecci&oacute;n del patrimonio art&iacute;stico. A la entrada de las tropas de Varela, se traslad&oacute; a Villaca&ntilde;as. Apresado al final de la contienda, fue condenado a la pena de veinte a&ntilde;os. Accedi&oacute; a la libertad condicional en noviembre de 1943, si bien fue desterrado de la ciudad de Toledo, por lo que se radic&oacute; en Madrid, donde falleci&oacute; el 31 de marzo de 1960 a la edad de 65 a&ntilde;os. Durante un tiempo asumi&oacute; la secretar&iacute;a general de Izquierda Republicana en la clandestinidad, manteniendo correspondencia como tal con sus compa&ntilde;eros exiliados en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Desde diciembre de 2023, una sobrina nieta suya, Milagros Tol&oacute;n, ostenta la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Castilla-La Mancha, habiendo sido, tambi&eacute;n, alcaldesa de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Llamativo fue el caso de Manuel Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez L&oacute;pez, abogado lucense, quien fue nombrado gobernador civil de Toledo en junio de 1936, tras haberlo sido de Huesca, C&oacute;rdoba y Albacete. Aunque militante de Izquierda Republicana, en las jornadas previas a la sublevaci&oacute;n mantuvo cercan&iacute;a y complicidad con los golpistas, contribuyendo a que los mismos ganasen tiempo en su estrategia de encastillarse en el Alc&aacute;zar junto al coronel Moscard&oacute;, llegando &eacute;l mismo y su familia a encerrarse, tambi&eacute;n, en la fortaleza. Tal actitud mereci&oacute; un rotundo titular en las p&aacute;ginas de El Socialista al dar cuenta de su defecci&oacute;n: &ldquo;Odisea del traidor Gonz&aacute;lez L&oacute;pez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las tropas franquistas tomaron la ciudad de Toledo, Gonz&aacute;lez L&oacute;pez regres&oacute; a su Galicia natal, llevando en su bolsillo una carta de Moscard&oacute; en la que certificaba su &ldquo;conducta ejemplar&rdquo; al frente del Gobierno Civil. Desde 1940 residi&oacute; en A Coru&ntilde;a, ejerciendo como abogado y defendiendo a algunos procesados republicanos. Falleci&oacute; en 1945.
    </p><p class="article-text">
        A Manuel Gonz&aacute;lez L&oacute;pez le sucedi&oacute; Jos&eacute; Vega L&oacute;pez, uno de los tres gobernadores civiles que la Rep&uacute;blica nombr&oacute; para nuestra provincia en los a&ntilde;os en que dur&oacute; la guerra civil, junto a Hernando Ruiz Hern&aacute;ndez y Norberto P&eacute;rez S&aacute;nchez. Recordar que, una vez tomada la ciudad de Toledo, las instituciones provinciales leales al gobierno se establecieron en Oca&ntilde;a. Vega hubo de afrontar los sangrientos meses en que dur&oacute; el asedio al Alc&aacute;zar, presentando su dimisi&oacute;n en diciembre de ese a&ntilde;o. 
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            <span class="title">
                José Vega López, a la derecha, con mono, durante los días de la guerra civil en Toledo                            </span>
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        Tomada la ciudad por las tropas franquistas, C&aacute;ndido Conde-Pumpido, magistrado juez especial de la ciudad, lo puso en &ldquo;busca y captura&rdquo; junto a otros dirigentes locales del Frente Popular, como presuntos autores del robo de alhajas y objetos art&iacute;sticos en distintos conventos e iglesias toledanas. Vega muri&oacute; en 1939 en un campo de concentraci&oacute;n franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo gobernador republicano de Toledo a quien recordamos en estas p&aacute;ginas es el ya citado Hernando Ruiz Hern&aacute;ndez, contable nacido en la localidad ciudadreale&ntilde;a de Chill&oacute;n, quien en 1933 hab&iacute;a sido nombrado por Largo Caballero presidente de la Agrupaci&oacute;n de Jurados Mixtos de Pe&ntilde;arroya (C&oacute;rdoba). De cu&aacute;ntos le antecedieron en el cargo durante la II Rep&uacute;blica, fue el &uacute;nico que militaba en la UGT y el PSOE. 
    </p><p class="article-text">
        Al inicio de la guerra fue secretario del Comit&eacute; de Defensa de Pueblo Nuevo (Madrid), responsabilidad desde la que accedi&oacute; al gobierno civil de Toledo en diciembre de 1936. Siete meses despu&eacute;s fue destinado a la Subsecretar&iacute;a de Armamento de Almer&iacute;a, donde permaneci&oacute; hasta el final del conflicto b&eacute;lico. Detenido, un consejo de guerra celebrado en C&oacute;rdoba en junio de 1941 le conden&oacute; a treinta a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el juzgado de instrucci&oacute;n de Fuente Obejuna sobresey&oacute; el expediente de responsabilidades pol&iacute;ticas instruido contra &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/prision-muerte-exilio-gobernadores-civiles-republicanos-toledo_1_12221418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2025 18:57:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prisión, muerte y exilio de algunos gobernadores civiles republicanos de Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Toledo,Segunda República,Alcaldes,Guerra Civil Española,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los almanaques toledanos del exiliado Ramón Gaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/almanaques-toledanos-exiliado-ramon-gaya_1_12122050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecf7065c-1579-445f-8d13-55dda4d00eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los almanaques toledanos del exiliado Ramón Gaya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Archivo municipal de Toledo conserva algunas de las obras de este pintor y escritor de origen murciano, que realizó varias copias de obras del Museo Prado para las Misiones Pedagógicas y para su itinerante 'Museo del Pueblo. Formó parte de la Alianza de Intelectuales Antifascistas y tuvo que marcharse a México </p><p class="subtitle">Toledo, las 'Rutas de Guerra' y una visita teñida de sangre
</p></div><p class="article-text">
        El 13 de junio de 1939 el vapor 'Sinaia' arrib&oacute; a Veracruz tras diecinueve d&iacute;as de singladura desde el puerto franc&eacute;s de S&eacute;te, cerca de Marsella. A bordo viajaban 1.620 espa&ntilde;oles, quienes derrotada la Rep&uacute;blica buscaban iniciar una nueva vida en M&eacute;xico acogidos a la solidaridad que el presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas brind&oacute; a nuestros exiliados tras la victoria de las tropas de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes viajaban en este vapor se encontraba el pintor y escritor Ram&oacute;n Gaya, quien hab&iacute;a realizado distintas copias de obras del Prado para las Misiones Pedag&oacute;gicas y su itinerante 'Museo del Pueblo'. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra form&oacute; parte de la Alianza de Intelectuales Antifascistas y vio c&oacute;mo su mujer, Fe Sanz, muri&oacute; en un bombardeo sobre Figueras, al que sobrevivi&oacute; su hija de apenas dos a&ntilde;os. En su retirada hacia el sur de Francia, Gaya cruz&oacute; la frontera con el ej&eacute;rcito republicano, siendo internado en el campo de concentraci&oacute;n de Saint-Cyprien, desde que el que pudo exiliarse a M&eacute;xico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ramón Gaya junto a visitantes al “Museo del Pueblo” de las Misiones Pedagógicas                            </span>
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        Nacido en Murcia, en 1910, Ram&oacute;n Gaya mostr&oacute; inclinaci&oacute;n por las bellas artes desde ni&ntilde;o. Su padre era obrero lit&oacute;grafo. A los diecisiete a&ntilde;os, becado por el ayuntamiento murciano, se traslad&oacute; a Madrid, conociendo bien los fondos del Museo del Prado, manteniendo una cercana amistad con Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez y los miembros de la Generaci&oacute;n del 27. 
    </p><p class="article-text">
        Como todo creador que se prestase en aquella &eacute;poca, march&oacute; a Par&iacute;s, si bien no se aline&oacute; con las vanguardias, cultivando un estilo m&aacute;s figurativo y realista. Proclamada la II Rep&uacute;blica, como antes apuntamos, colabor&oacute; con las Misiones Pedag&oacute;gicas. En 1937, en plena guerra, fue uno de los fundadores de la revista antifascista <em>Hora de Espa&ntilde;a</em>, siendo su &uacute;nico ilustrador.
    </p><p class="article-text">
        Ya en M&eacute;xico, a&ntilde;os que sus bi&oacute;grafos califican como &ldquo;de gran soledad e intenso trabajo&rdquo;, Gaya incorpora a su obra homenajes a grandes pintores como Murillo, Vel&aacute;zquez, Tiziano, Rembrandt o Picasso. Tambi&eacute;n se acerca a la pintura oriental, dando a sus paisajes un tono que recuerda la pl&aacute;stica china y japonesa. Colabora con las publicaciones de la Casa de Espa&ntilde;a y con distintas revistas mexicanas: <em>Taller, El Hijo Pr&oacute;digo, Romance y Las Espa&ntilde;as</em>, manteniendo relaciones con exiliados como Luis Cernuda, Jos&eacute; Bergam&iacute;n, Juan Gil Albert, Tom&aacute;s Segovia o Concha de Albornoz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Encarnación Pérez, esposa de García-Galiano, con su hijo Luis fotografiados en Madrid poco antes de reunirse con él en México                            </span>
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        En aquellas tierras mexicanas, tan generosas con los republicanos espa&ntilde;oles, tambi&eacute;n se encontraba un nutrido grupo de toledanos, como Manuel D&iacute;az-Marta Pinilla, ingeniero; Manuel Medina Garc&iacute;a, veterinario militar; Manuel &Aacute;lvarez-Ugena, ingeniero agr&iacute;cola; Santiago Mu&ntilde;oz Mart&iacute;nez, funcionario, expresidente del C.D. Toledo, ex secretario de la Federaci&oacute;n Provincial Socialista de Toledo y expresidente de la Comisi&oacute;n Permanente de la Diputaci&oacute;n Provincial durante la guerra; Rafael S&aacute;nchez Paredes Pastor, militar profesional quien lleg&oacute; a estar al frente de la Divisi&oacute;n de Ingenios Blindados de la Rep&uacute;blica; Mois&eacute;s Gamero de la Fuente, abogado, considerado como el &ldquo;alma del socialismo talaverano&rdquo; de los a&ntilde;os treinta; o el industrial Luis Garc&iacute;a-Galiano Rodr&iacute;guez, representante en Toledo de la casa &ldquo;Ford&rdquo; y exconcejal del ayuntamiento de la capital en los a&ntilde;os republicanos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de solidaridad pol&iacute;tica con la II Rep&uacute;blica, la acogida que el presidente C&aacute;rdenas dio a los exiliados espa&ntilde;oles conllevaba un claro componente econ&oacute;mico, social y cultural, pues muchos de ellos eran reconocidos profesionales, obreros especializados o intelectuales de prestigio. Todo ese conglomerado de talento contribuy&oacute; a generar instituciones como el Ateneo Espa&ntilde;ol, el Colegio Madrid, el Fondo de Cultura Econ&oacute;mica o nutrieron claustros universitarios, editoriales y redacciones de revistas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una tienda de mazapanes en el Distrito Federal</h2><p class="article-text">
        Intentando encontrar un nuevo camino para su vida, dos de los exiliados toledanos citados Luis Garc&iacute;a-Galiano (natural de Sonseca) y Mois&eacute;s Gamero de la Fuente (de Noez) crearon la empresa Mazapanes Toledo, desde la que popularizaron el consumo de este dulce tan toledano, abriendo su primera tienda en el n&uacute;mero 17 de la calle Uruguay, en el Distrito Federal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Moisés Gamero de la Fuente y Luis García-Galiano, fundadores de Mazapanes Toledo, fotografiados en México"
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            <span class="title">
                Moisés Gamero de la Fuente y Luis García-Galiano, fundadores de Mazapanes Toledo, fotografiados en México                            </span>
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        En agosto de 1946 lleg&oacute; hasta M&eacute;xico otro exiliado toledano, el jurista Javier Malag&oacute;n, quien hasta entonces hab&iacute;a permanecido en Santo Domingo. Conoc&iacute;a ya a Galiano y a Gamero de sus a&ntilde;os en Toledo, por lo que no tard&oacute; en buscarlos. No se hab&iacute;an visto desde el inicio de la guerra civil. La tienda de mazapanes de la calle Uruguay se convirti&oacute; en lugar de tertulia y encuentro para los tres. Y all&iacute;, Malag&oacute;n les sugiri&oacute; que una buena forma de publicidad para su comercio ser&iacute;a confeccionar cada a&ntilde;o un almanaque. Dicho y hecho.
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o recurrieron para ilustrarlo a grabados con lugares toledanos del volumen Recuerdos y bellezas de Espa&ntilde;a, monumental obra editada entre 1839 y 1865 con l&aacute;minas de Francisco Javier Parcerisa, que les facilitaron en la biblioteca del Instituto Panamericano de Geograf&iacute;a e Historia. A partir de 1948 Gaya comenz&oacute; a colaborar con estos calendarios aportando acuarelas y conformando una singular colecci&oacute;n de obras cuya tem&aacute;tica toledana es notable, destacando las tituladas 'Toledo, meridiano del mundo' (1951), en el que tambi&eacute;n incluyen dibujos del pintor Jos&eacute; Bueno D&iacute;az, y 'El Greco, naturaleza en pena' (1957).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del calendario de 1951, editado bajo el título &#039;Toledo, meridiano del mundo&#039;"
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            <span class="title">
                Portada del calendario de 1951, editado bajo el título &#039;Toledo, meridiano del mundo&#039;                            </span>
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        Adem&aacute;s de dibujos vinculados con nuestra ciudad y otras alegor&iacute;as a la cultura espa&ntilde;ola, Gaya complet&oacute; los calendarios con textos suyos, compilados ambos bajo t&iacute;tulos como 'P&aacute;ginas de la literatura espa&ntilde;ola', 'Milagro espa&ntilde;ol', 'Cuaderno de Viaje', 'Holanda y sus tres pintores', 'Recinto espa&ntilde;ol' o 'Balc&oacute;n espa&ntilde;ol'. En este &uacute;ltimo, refiri&eacute;ndose a Toledo escribi&oacute;: &ldquo;Toledo, visto desde la otra orilla del Tajo, est&aacute; como deshaci&eacute;ndose en calles, cay&eacute;ndose en calles hasta el agua; no parece construido encima de un suelo, sino brotado, asomado a la superficie como los huesos devueltos por la tierra; no parece haber sido levantado, edificado, sino excavado all&iacute;, puesto al descubierto&hellip;&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Esta colaboraci&oacute;n con 'Mazapanes Toledo' se mantuvo durante la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cincuenta, hasta que, como seguidamente veremos, el artista regres&oacute; a nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de algunos viajes a Europa, en 1956 Ram&oacute;n Gaya abandon&oacute; M&eacute;xico, instal&aacute;ndose provisionalmente en Roma. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s regres&oacute; definitivamente, si bien mantuvo su estudio en capital italiana, donde pasar&iacute;a algunas temporadas. Atr&aacute;s quedaban veinti&uacute;n a&ntilde;os de exilio. 
    </p><p class="article-text">
        Restablecida la democracia, en 1979, una exposici&oacute;n retrospectiva en una galer&iacute;a de Madrid le hizo 'reencontrarse' con la realidad cultural espa&ntilde;ola, sucedi&eacute;ndose los reconocimientos y exhibici&oacute;n de sus obras. En 1985 el Ministerio de Cultura le concedi&oacute; la Medalla de Oro de las Bellas Artes. 
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, en Murcia, su ciudad natal, se abri&oacute; un museo dedicado a su persona, donde se recogen medio millar de obras suyas, entre ellas algunas de las acuarelas utilizadas para los calendarios que comentamos, como la titulada 'Profec&iacute;a del Tajo', donado por la familia Galiano. Y en 1997 se le otorg&oacute; el Premio Nacional de Artes Pl&aacute;sticas. Falleci&oacute; en octubre de 2005 en Valencia.
    </p><h2 class="article-text">Unos calendarios codiciados y cotizados</h2><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; fue del resto de protagonistas de esta historia?
    </p><p class="article-text">
        Luis Garc&iacute;a-Galiano, cuya esposa Encarnaci&oacute;n P&eacute;rez Gallego, toledana, tambi&eacute;n march&oacute; despu&eacute;s que &eacute;l a M&eacute;xico, falleci&oacute; all&iacute; en 1976. Sus familiares mantienen abiertas en el D.F. cuatro sucursales de 'Mazapanes Toledo', no faltando entre sus elaboraciones las t&iacute;picas anguilas. Cada vez que alguno de ellos viene a nuestra ciudad, no duda en pasar por la calle Venancio Gonz&aacute;lez, en cuyo n&uacute;mero 11 residieron sus antepasados antes de exiliarse.
    </p><p class="article-text">
        Mois&eacute;s Gamero presidi&oacute; entre 1979 y 1984 el Ateneo Espa&ntilde;ol de M&eacute;xico, desde el que promovi&oacute; la edici&oacute;n del libro Homenaje a M&eacute;xico. Historia contempor&aacute;nea de una emigraci&oacute;n, tambi&eacute;n presidi&oacute; el Instituto Superior de Int&eacute;rpretes y Traductores. Fue miembro de la Agrupaci&oacute;n Socialista Espa&ntilde;ola en aquel pa&iacute;s, falleciendo en 1994, habiendo realizado algunas visitas espor&aacute;dicas a Espa&ntilde;a y a Talavera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrega de la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha al jurista Javier Malagón por el presidente Bono"
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            <span class="title">
                Entrega de la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha al jurista Javier Malagón por el presidente Bono                            </span>
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        Y Javier Malag&oacute;n desarroll&oacute; una intensa carrera como profesor y jurista en M&eacute;xico, organizaciones internacionales, como la OEA, y otros pa&iacute;ses americanos, siendo reconocido con la gran cruz de la Orden de Isabel la Cat&oacute;lica, caballero de la Orden de Carlos III y Medalla de Oro de Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        Don&oacute; su biblioteca personal (20.000 vol&uacute;menes) a la Biblioteca P&uacute;blica de Toledo, falleciendo en Washington en 1990. Ese mismo a&ntilde;o hab&iacute;a publicado el libro Historia y leyenda del mazap&aacute;n de Toledo, financiado por sus amigos de &ldquo;Mazapanes Toledo&rdquo; en el cincuentenario de la apertura de la primera de sus tiendas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recreación de la leyenda del Cristo de la Vega                            </span>
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        En el Archivo Municipal de Toledo se conservan algunos ejemplares de los calendarios ilustrados por Ram&oacute;n Gaya, as&iacute; como otros de a&ntilde;os posteriores a su colaboraci&oacute;n. En estos &uacute;ltimos no faltan, tampoco, referencias toledanas como los que se confeccionaron con grabados de P&eacute;rez Villamil o detalles de cuadros del Greco. 
    </p><p class="article-text">
        En algunos portales de venta de publicaciones y subastas de material gr&aacute;fico, estos almanaques dibujados por Gaya son codiciados y bien valorados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/almanaques-toledanos-exiliado-ramon-gaya_1_12122050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Mar 2025 18:47:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los almanaques toledanos del exiliado Ramón Gaya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Toledo,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Toledo, las 'Rutas de Guerra' y una visita teñida de sangre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/toledo-rutas-guerra-visita-tenida-sangre_1_12054295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e907af5-59d9-4d64-a50f-cd8243d14d9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toledo, las &#039;Rutas de Guerra&#039; y una visita teñida de sangre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El franquismo incentivó el turismo de guerra, proponiendo visitas de extranjeros a las zonas que estaban bajo su control durante la guerra civil para intentar contrarrestar la acción propagandística del gobierno republicano sobre cómo era la vida en aquellas provincias donde el fascismo ya había triunfado </p><p class="subtitle">Ernest Trenchard, el pastor evangélico que abandonó Toledo por la guerra civil
</p></div><p class="article-text">
        El viernes 20 de mayo de 1938 el Bolet&iacute;n Oficial del Estado publicaba una convocatoria del Servicio Nacional de Turismo para la provisi&oacute;n de quince plazas de gu&iacute;as-int&eacute;rpretes, quienes trabajar&iacute;an en las llamadas 'Rutas Nacionales de Guerra'. Los aspirantes, cuyos sueldo ser&iacute;a de 416,66 pesetas el mes, deb&iacute;an aportar certificados de antecedentes penales, buena conducta y lealtad al Alzamiento Nacional, entre otra documentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Con la programaci&oacute;n de estas rutas, el bando franquista pretend&iacute;a incentivar las visitas de extranjeros a las zonas que estaban bajo su control, as&iacute; como intentar contrarrestar la acci&oacute;n propagand&iacute;stica del gobierno republicano sobre c&oacute;mo era la vida en aquellas provincias donde el fascismo ya hab&iacute;a triunfado, mostrando, adem&aacute;s, al mundo los desmanes cometidos por los 'rojos'. La ciudad de Toledo, con la &ldquo;&eacute;pica&rdquo; que conllevaba el episodio b&eacute;lico del Alc&aacute;zar durante el verano de 1936 estaba llamada a ser pieza destacada en esa iniciativa.
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            <span class="title">
                Folletos turísticos de las &#039;Rutas de Guerra&#039; y de las ruinas del Alcázar                            </span>
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        En enero de 1938 el gobierno franquista cre&oacute; el Servicio Nacional de Turismo, adscrito al Ministerio del Interior, a cuyo frente puso al abogado y periodista Luis Antonio Bol&iacute;n Bidwell. Era un hombre de la m&aacute;xima confianza de Franco, pues no en vano durante su &eacute;poca de corresponsal de <em>ABC </em>en Londres particip&oacute; en la planificaci&oacute;n del traslado del general desde Canarias a Marruecos el 18 de julio de 1936 a bordo del <em>Drag&oacute;n Rapide</em>, aeroplano que &eacute;l alquil&oacute; siguiendo indicaciones del marqu&eacute;s de Luca de Tena. La sede del Servicio ser&iacute;a la ciudad de Burgos, pasando luego a San Sebasti&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para cumplir estos fines propagand&iacute;sticos, Bol&iacute;n defini&oacute; cuatro rutas distintas. Una de ellas, la n&uacute;mero 3, inclu&iacute;a visitas a la Ciudad Universitaria de Madrid, los Altos de Guadarrama, las localidades de Brunete, &Aacute;vila y Segovia, as&iacute; como las ruinas del Alc&aacute;zar en Toledo. Con la finalidad de comercializar las mismas, personal del Servicio se desplaz&oacute; por distintos pa&iacute;ses europeos -B&eacute;lgica, Holanda, Inglaterra, Alemania, Suiza, Italia y Portugal-, ofertando esta propuesta tur&iacute;stica a distinta agencias. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se adquirieron veinte autobuses de la marca Chrysler en Estados Unidos, y que fueron bautizados con el nombre de distintas batallas emblem&aacute;ticas para el bando nacional, como &ldquo;Belchite&rdquo; o &ldquo;Alc&aacute;zar de Toledo&rdquo;, con los que trasladar a los visitantes por los itinerarios propuestos. 
    </p><p class="article-text">
        El uno de julio de 1938 comenz&oacute; a operar la primera de estas rutas, la n&uacute;mero 1, que ofrec&iacute;a dos recorridos distintos por el norte de Espa&ntilde;a, con itinerarios que se iniciaban en San Sebasti&aacute;n y cubr&iacute;an m&aacute;s de mil kil&oacute;metros. Ante su inicio, en la prensa franquista se indicaba que jam&aacute;s se hab&iacute;a realizado ese tipo de turismo en tiempo de guerra, resalt&aacute;ndose que &ldquo;la Espa&ntilde;a Nacional nada tiene que ocultar al mundo, sino que, por el contrario, desea que vengan muchas personas a ver nuestra organizaci&oacute;n, nuestras reconstrucciones, la disciplina y el orden que reinan en nuestra zona, y los contrastes con el salvajismo rojo del que tantas huellas quedaron&rdquo;. 
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                    alt="Participantes en la Ruta del Norte saludan brazo en alto en el llamado “cinturón de hierro” de Bilbao"
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            <span class="title">
                Participantes en la Ruta del Norte saludan brazo en alto en el llamado “cinturón de hierro” de Bilbao                            </span>
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        Serrano Su&ntilde;er, el todopoderoso ministro del Interior, Prensa y Propaganda, adem&aacute;s de cu&ntilde;ado de Franco, hizo una invitaci&oacute;n a todos los ciudadanos de los pa&iacute;ses civilizados para conocer en esta ruta &ldquo;una de las epopeyas m&aacute;s grandes&rdquo; de la historia de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Para facilitar la comprensi&oacute;n de cu&aacute;nto iba a visitarse, se imprimieron en Berl&iacute;n 100.000 ejemplares de unos folletos informativos en seis idiomas diferentes. Estas excursiones duraban nueve d&iacute;as y ten&iacute;an un precio de unas 400 pesetas. Quienes participaban en las mismas deb&iacute;an someterse algunas restricciones. No pod&iacute;an llevar c&aacute;maras fotogr&aacute;ficas ni captar im&aacute;genes, pero s&iacute; adquirir postales que ofrec&iacute;a el Servicio. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco pod&iacute;an sacar de Espa&ntilde;a los planos y folletos que recib&iacute;an al principio de la ruta. Estos turistas se alojaban en hoteles de gran categor&iacute;a como el 'Mar&iacute;a Cristina' y el 'Continental' de San Sebasti&aacute;n, el 'Carlton' en Bilbao o el 'Real' de Santander.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Autobús de las rutas ante el Hotel Carlton de Bilbao                            </span>
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        Cinco meses despu&eacute;s, al comenzar el mes de diciembre, empez&oacute; a operar la ruta 4, que discurr&iacute;a por Andaluc&iacute;a. Su itinerario tambi&eacute;n ten&iacute;a unos mil kil&oacute;metros y duraba nueve d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Terminada la guerra en abril de 1939, las rutas 2 (Arag&oacute;n) y 3 (Centro de Espa&ntilde;a, en la que se inclu&iacute;a Toledo) a&uacute;n estaban pendientes de iniciarse. Ya no llegaron a hacerse realidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Modelo de valla promocional de Toledo dentro de las &#039;Rutas de Guerra&#039;                            </span>
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        El Servicio Nacional de Turismo se transform&oacute; en la Direcci&oacute;n General de Turismo, trasladando su sede a Madrid, y al a&ntilde;o siguiente las 'Rutas de Guerra', perdieron su componente b&eacute;lico para ser publicitadas solo como 'Rutas Nacionales'.
    </p><p class="article-text">
         En el a&ntilde;o y medio que hab&iacute;an funcionado, registraron 8.060 pasajeros, quienes abonaron 461.251 pesetas por recorrer los escenarios en los que, meses atr&aacute;s, espa&ntilde;oles de ambos bandos hab&iacute;an estado enfrent&aacute;ndose a tiros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Anticipo sangriento a la visita del conde Ciano</strong></h2><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de las rutas no impidi&oacute; que las autoridades franquistas arrumbasen la pretensi&oacute;n de sacar rendimiento propagand&iacute;stico a cuanto la ciudad de Toledo representaba para ellas, tanto desde el punto de vista patrimonial como de exaltaci&oacute;n patri&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El 11 de julio de 1939, Bol&iacute;n visit&oacute; la ciudad acompa&ntilde;ado del jefe de la Secci&oacute;n de Alojamientos del Servicio Nacional de Turismo, manteniendo un encuentro con el gobernador civil Manuel Casanova, explorando las posibilidades que hab&iacute;a para potenciar las visitas a la capital. 
    </p><p class="article-text">
        Unas semanas despu&eacute;s, y dependiendo del Servicio, reabr&iacute;a sus puertas en Toledo el emblem&aacute;tico Hotel Castilla, en la plaza de San Agust&iacute;n, que tras la guerra hab&iacute;a sido incautado a la familia Priede, suegros del escritor F&eacute;lix Urabayen. Desde la entrada de las tropas de Varela en la ciudad a finales de septiembre de 1936, sus dependencias hab&iacute;an sido sede del Gobierno Militar. A sus puertas se fotografi&oacute; el cardenal Gom&aacute; junto a un grupo de militares en su regreso a Toledo horas despu&eacute;s de la ca&iacute;da de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El cardenal Gomá a las puertas del Hotel Castilla dos días después de la entrada de las tropas de Varela en Toledo                            </span>
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        Aunque la ruta de guerra en la que se inclu&iacute;a Toledo qued&oacute; en el tintero, ni que decir tiene que las autoridades franquistas aprovecharon al m&aacute;ximo el atractivo &eacute;pico que la 'gesta' del Alc&aacute;zar ten&iacute;a para quienes en aquellos a&ntilde;os se alineaban con las potencias del Eje. Coincidentes con la visita de Bol&iacute;n, en ese verano de 1939 llegaron a Toledo el mariscal P&eacute;tain, embajador de Francia en Espa&ntilde;a, quien luego presidir&iacute;a el colaboracionista gobierno de Vichy, y el conde Ciano, ministro de Asuntos Exteriores italiano y yerno de Benito Mussolini. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la visita del segundo, el alcalde de la capital, Fernando Aguirre, pidi&oacute; en un bando a los toledanos que adornasen los balcones de sus casas y mostrasen su j&uacute;bilo, alharacas a las que dif&iacute;cilmente pudieron sumarse las familias de los doce hombres que dos d&iacute;as antes de la llegada del l&iacute;der fascista fueron fusilados en la capital.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bando del alcalde Aguirre llamando a recibir con júbilo al fascista Ciano.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El 13 de julio, Rogelio Salamanca, director de la prisi&oacute;n provincial, recibi&oacute; un escrito del gobernador militar de la plaza, coronel Francisco Cabanas Bl&aacute;zquez, indic&aacute;ndole que al d&iacute;a siguiente, a las seis de la ma&ntilde;ana, deb&iacute;a entregar a la Guardia Civil a los doce reclusos que momentos despu&eacute;s iban a ser ejecutados en virtud de las sentencias dictadas por consejos de guerra celebrados en Toledo semanas antes, presididos por el coronel Jos&eacute; Iglesias. 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an sido acusados de estar implicados en saqueos, robos, detenciones, guardias armadas o asesinatos de distintas personas en la ciudad de Toledo durante el verano de 1936. Ninguno de ellos reconoci&oacute; haber participado en los cargos m&aacute;s sangrientos que se les atribu&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La ejecuci&oacute;n se realiz&oacute; a las seis de la ma&ntilde;ana, siendo sus v&iacute;ctimas <strong>Santiago Maeso Villanueva</strong>, jornalero de M&eacute;rida (Badajoz), de 25 a&ntilde;os; <strong>Teodoro Mu&ntilde;oz Alonso,</strong> jornalero de Toledo, de 24 a&ntilde;os; <strong>Felipe D&iacute;az L&oacute;pez</strong>, jornalero de Escalonilla, de 28 a&ntilde;os; <strong>Jos&eacute; S&aacute;nchez Santos</strong>, jornalero de Sonseca, de 40 a&ntilde;os; <strong>C&aacute;ndido Ruiz Bellido</strong>, de Toledo, de 22 a&ntilde;os; <strong>Silvestre Saavedra Valent&iacute;n</strong>, jornalero de Toledo, de 41 a&ntilde;os; <strong>Francisco Ruiz Moreno</strong>, alba&ntilde;il de Toledo, de 35 a&ntilde;os; <strong>Juli&aacute;n Ar&eacute;valo Mart&iacute;n</strong>, jornalero de Guadamur, de 37 a&ntilde;os; <strong>Vicente Manzano Due&ntilde;as</strong>, cantero de Toledo, de 37 a&ntilde;os; <strong>Mart&iacute;n Ricas Lude&ntilde;a,</strong> jornalero de Pol&aacute;n, de 35 a&ntilde;os; <strong>Marcelino Rodr&iacute;guez Collado</strong>, alba&ntilde;il de Toledo, de 45 a&ntilde;os; y <strong>Santiago Lorente Trillo</strong>, ferroviario de Toledo, de 23 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos fueron enterrados en una fosa com&uacute;n, la n&uacute;mero 29, en el patio 31 del cementerio municipal toledano. El d&iacute;a 20 de julio, Enrique Serrano Valero, juez municipal suplente y encargado del Registro Civil de Toledo, certificaba la muerte de estos doce ejecutados, consignando como causa de su fallecimiento el lac&oacute;nico apunte de &ldquo;hemorragia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s de la ejecuci&oacute;n, <strong>Ramona Barrientos</strong>, viuda de Manzano, vecina del Cerro de Miraflores, en el barrio de Covachuelas, envi&oacute; una nota manuscrita al director de la prisi&oacute;n, solicitando ser incluida en una lista de familiares de presos pol&iacute;ticos a los que se les hac&iacute;an donativos de ropa, toda vez que ella no dispon&iacute;a de medios para mantener a los cinco hijos que ten&iacute;a el matrimonio. 
    </p><p class="article-text">
        En el expediente penitenciario de &eacute;l, conservado en el Archivo Hist&oacute;rico Provincial de Toledo, no hay documento alguno que acredite si dicha petici&oacute;n fue aceptada o no. Lo que s&iacute; est&aacute; certificado es que con fecha 16 de agosto de 1943 -&iexcl;cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de su fusilamiento!- el mismo juez que hab&iacute;a certificado su defunci&oacute;n abri&oacute; procedimiento contra &eacute;l en aplicaci&oacute;n de la ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas, reclam&aacute;ndole que aportase declaraci&oacute;n jurada de todos sus bienes y los de su c&oacute;nyuge. En su af&aacute;n represivo, el franquismo no distingu&iacute;a entre vivos y muertos.
    </p><p class="article-text">
        Ni que decir tiene que mientras en la prensa local se glosaba la visita de Ciano con titulares como 'Toledo, voz de imperial tono hisp&aacute;nico, se hermana con las &aacute;guilas del rey-emperador de la Italia fascista', en sus p&aacute;ginas no hubo ni una sola referencia a estos fusilamientos. 
    </p><p class="article-text">
        El dirigente italiano don&oacute; a la Catedral Primada la cruz de plata de Fray Ang&eacute;lico, que fue depositada en una vitrina entre las espadas de la Victoria que el cardenal Gom&aacute; hab&iacute;a entregado poco antes a Franco y la de Alfonso VI. Adem&aacute;s de los regalos que &eacute;l recibi&oacute;, las autoridades toledanas le entregaron una daga cincelada y damasquinada en los talleres de Felipe Su&aacute;rez para el Duce.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der de los fascistas belgas, Le&oacute;n Degrelle, tambi&eacute;n estuvo en Toledo ese a&ntilde;o. En octubre de 1940, quien lleg&oacute; hasta aqu&iacute; fue el temido Heinrich Himmler, comandante de las SS hitlerianas, recibido con todos los honores por escuadras falangistas en la plaza del Ayuntamiento, dos d&iacute;as antes de la famosa entrevista en Hendaya entre Franco y Hitler. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su estela, durante aquellos primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los cuarenta fueron agasajadas con los brazos abiertos (y en alto) representaciones de toda clase y condici&oacute;n de los distintos reg&iacute;menes totalitarios ya enfrentados en guerra con las fuerzas aliadas como Hans Thomsen, militar alem&aacute;n y jefe del partido nazi en Espa&ntilde;a durante la Segunda Guerra Mundial; el doctor Roedlger, consejero del ministerio alem&aacute;n de Asuntos Exteriores y presidente de la Comisi&oacute;n del Frente de Trabajo; una representaci&oacute;n de las Juventudes Hitlerianas; el equipo de f&uacute;tbol de la aviaci&oacute;n alemana; grupos de las Juventudes Italianas del Littorio; miembros de la Legi&oacute;n Condor&hellip; y hasta el Orfe&oacute;n Donostiarra ofreci&oacute; en mayo de 1941 un concierto en mitad de tan 'patri&oacute;ticas' ruinas, que concluy&oacute; con la interpretaci&oacute;n del himno nacional con letra del escritor Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n.<strong>&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/toledo-rutas-guerra-visita-tenida-sangre_1_12054295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 19:04:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Toledo, las 'Rutas de Guerra' y una visita teñida de sangre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Toledo,Guerra Civil Española,Francisco Franco,Fascismo,Bilbao,Alcázar,Mérida,Represión franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ernest Trenchard, el pastor evangélico que abandonó Toledo por la guerra civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ernest-trenchard-pastor-evangelico-abandono-toledo-guerra-civil_1_11969465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddf6b13b-3fdd-4fff-a097-993675883e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ernest Trenchard, el pastor evangélico que abandonó Toledo por la guerra civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Enrique Sánchez Lubián recupera la historia de este hombre y su familia, que sufrió  en primera persona las consecuencias de una política restrictiva contra las minorías no católicas</p><p class="subtitle">OPINIÓN  - Higinio, David, Bonifacio, Lorenzo, Martín y tres mil más
</p></div><p class="article-text">
        Para quienes trabajamos sobre los a&ntilde;os de la II Rep&uacute;blica en Toledo, en el Archivo Municipal hay un documento que, entre otros, tiene la condici&oacute;n de imprescindible. Se trata del padr&oacute;n correspondiente a 1935. Gracias al mismo podemos saber qui&eacute;nes eran los toledanos y toledanas que resid&iacute;an aqu&iacute; en aquel tiempo, d&oacute;nde viv&iacute;an y qu&eacute; profesi&oacute;n ten&iacute;an. Tambi&eacute;n permite conocer aquellos hombres y mujeres que unos meses despu&eacute;s se enfrentaron al infierno de la guerra civil. En la hoja n&uacute;mero 450 del mismo, correspondiente a la casa n&uacute;mero diez de la Traves&iacute;a de San Torcuato, llama la atenci&oacute;n el empadronamiento de una familia inglesa integrada por Ernesto Trenchard Barratt y Gertrudis Willie, as&iacute; como sus seis hijos, dos hijastros y un hu&eacute;sped, Santos Garc&iacute;a Rituerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, Mariano Garc&iacute;a Ruip&eacute;rez, director del Archivo, me llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre ellos, dej&aacute;ndome sobre la mesa el reto de intentar saber qui&eacute;nes podr&iacute;an ser estos extranjeros y qu&eacute; har&iacute;an en Toledo, toda vez que no se trataba de una estancia circunstancial en la ciudad, pues al finalizar el a&ntilde;o 35 ya llevaban dos a&ntilde;os asentados aqu&iacute;. Realizando limpieza entre los papeles conservados en cajas y carpetas, recuper&eacute; no hace mucho esa hoja y, por fin, decid&iacute; averiguar algo sobre ellos, bien para seguir guardando la fotocopia del documento entregado por Mariano o hacerla un gurru&ntilde;o antes de arrojarla a la papelera. Esta es su historia.
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Trenchard naci&oacute; el 10 de abril de 1902 en Woodley, una ciudad del sudeste de Inglaterra que mediados los a&ntilde;os veinte alcanz&oacute; renombre por la construcci&oacute;n de una f&aacute;brica de aviones, Phillips &amp; Powis Aircraft Ltd., y un aer&oacute;dromo militar muy utilizado durante la II Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Hijo de labradores, desde ni&ntilde;o mostr&oacute; un gran inter&eacute;s por la literatura y el estudio, aficiones que se acrecentaron durante los dos a&ntilde;os que permaneci&oacute; en cama tras sufrir un accidente. Estudi&oacute; en la Universidad de Bristol, licenci&aacute;ndose en Ciencias. Concluida su formaci&oacute;n universitaria, conoci&oacute; a Thomas W. Rhodes, misionero evang&eacute;lico que trabajaba en Espa&ntilde;a, inculc&aacute;ndole el inter&eacute;s por nuestro pa&iacute;s.
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                    alt="Foto del matrimonio Trenchard con todos sus hijos a finales de 1936 en Inglaterra, los dos más pequeños nacieron en Toledo (Foto del libro Ernesto y Gertrudis Trenchard: la enseñanza que permanece de Tim Grass)"
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            <span class="title">
                Foto del matrimonio Trenchard con todos sus hijos a finales de 1936 en Inglaterra, los dos más pequeños nacieron en Toledo (Foto del libro Ernesto y Gertrudis Trenchard: la enseñanza que permanece de Tim Grass)                            </span>
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        Desde el a&ntilde;o 1907, Rhodes atend&iacute;a espiritualmente al n&uacute;cleo evang&eacute;lico de Madrid articulado en torno a una capilla y unas escuelas abiertas en la calle Trafalgar, en el barrio de Chamber&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bautizado como evang&eacute;lico a los quince a&ntilde;os, en 1924 Trenchard fue encomendado por las Asambleas de Hermanos &ndash;movimiento de renovaci&oacute;n evang&eacute;lica surgido a principios del siglo XIX en Gran Breta&ntilde;a y otros pa&iacute;ses&ndash; para venir a Espa&ntilde;a y ayudar en su labor pastoral a Rhodes, trabajando en M&aacute;laga, Arenas de San Pedro y Toledo, a donde lleg&oacute; en 1933. En este viaje vino acompa&ntilde;ado de otro misionero, Arthur S. Chappell, quien en un primer momento se asent&oacute; en Orense. En 1929, ambos fundaron la revista El Joven Cristiano que mantuvo su publicaci&oacute;n hasta 1936. En sus p&aacute;ginas, Trenchard realizaba la secci&oacute;n &ldquo;Casos y cosas&rdquo;, en la que escrib&iacute;a comentarios de actualidad aderezados con reflexiones b&iacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de Trenchard a Espa&ntilde;a coincidi&oacute; con la instauraci&oacute;n de la Dictadura del general Primo de Rivera, quien, con la anuencia de Alfonso XIII, se erigi&oacute; como la autoridad encargada de liderar la &ldquo;salvaci&oacute;n de la patria&rdquo;. Hombre de fuertes sentimientos cat&oacute;licos, aunque de moral y costumbres disolutas, apoy&oacute; sin cortapisas a la Iglesia. Este respaldo supuso un periodo restrictivo para que los protestantes espa&ntilde;oles pudiesen mantener sus pr&aacute;cticas. Cierto es que permanecieron abiertas la pr&aacute;ctica totalidad de sus iglesias y escuelas, si bien no pudieron hacerlo nuevos centros.
    </p><h2 class="article-text">Multado por Primo de Rivera</h2><p class="article-text">
        Una de las peculiaridades del Directorio Militar fue la supresi&oacute;n de las leyes constitucionales, por lo que las comunidades evang&eacute;licas como otras muchas de todo tipo, deb&iacute;an solicitar permiso gubernativo para la celebraci&oacute;n de sus reuniones extraordinarias, no siendo f&aacute;cil obtener dicho placet. Sus publicaciones, adem&aacute;s, estaban sometidas a censura, lo cual dificultaba la libre difusi&oacute;n de sus doctrinas. En 1928 entr&oacute; en vigor un nuevo C&oacute;digo Penal, donde dejaba a las minor&iacute;as no cat&oacute;licas en un plano de inferioridad, contempl&aacute;ndose, por ejemplo, que la celebraci&oacute;n de sus ceremonias fuera de los templos conllevaba penas de entre tres y seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel. El propio Ernesto sufri&oacute; en primera persona las consecuencias de esta pol&iacute;tica restrictiva.
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; en noviembre de 1927 en la localidad de Sotillo de la Adrada, en el Valle del Ti&eacute;tar. All&iacute; falleci&oacute; Juan Bl&aacute;zquez, anciano seguidor evang&eacute;lico, quien hab&iacute;a manifestado de manera inequ&iacute;voca querer ser enterrado en el cementerio civil de su localidad. Aunque indiferentes a dicha doctrina religiosa, sus hijos accedieron a tal voluntad, participando Ernesto en el sepelio, debiendo sortear distintas trabas para poder cumplir con los deseos del finado, de las cuales &eacute;l dej&oacute; testimonio escrito en una carta que meses despu&eacute;s remiti&oacute; a El Evangelista, publicaci&oacute;n editada en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Fuimos a Sotillo un d&iacute;a de lluvia torrencial, y despu&eacute;s de alguna oposici&oacute;n conseguimos permiso para seguir adelante bajo nuestra responsabilidad. Nos cambiaron la hora de las dos a las tres, pero en lo dem&aacute;s nos dejaron libres. El cambio de hora fue ordenado por el Se&ntilde;or, pues a las dos, mientras est&aacute;bamos en la casa mortuoria la lluvia era abundante, pero a las tres, cuando ya termin&aacute;bamos la reuni&oacute;n en la casa, que estaba llena de gente, la lluvia ces&oacute; y el sol comenz&oacute; a brillar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siendo este &ndash;a&ntilde;ad&iacute;a Trenchard&ndash; el primer entierro civil de persona mayor de edad en Sotillo, se despert&oacute; mucho inter&eacute;s y centenares de personas acompa&ntilde;aron al cad&aacute;ver. El peque&ntilde;o cementerio civil se llen&oacute; de acompa&ntilde;antes y algunos se sentaron sobre la pared. Otros curiosos subieron a los olivos en los campos lindantes para contemplar la escena. Cantamos un par de himnos apropiados y dos hermanos hablaron brevemente de la gloriosa esperanza del creyente en Cristo. El cura y el sacrist&aacute;n estaban escuchando en el otro cementerio y supimos despu&eacute;s que estaban haciendo grandes esfuerzos para da&ntilde;arnos [&hellip;]&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Transcurridas varias semanas, y cuando Ernesto pensaba que todo el revuelo se hab&iacute;a olvidado, poco antes de la Navidad recibi&oacute; una carta del gobernador civil abulense dici&eacute;ndole que deb&iacute;a pagar una multa de 25 pesetas por haber dirigido la palabra al p&uacute;blico asistente al entierro de Bl&aacute;zquez. Contest&oacute; el misionero dando su versi&oacute;n de los hechos, pidiendo que se le perdonase la multa o que al menos se demorase su pago hasta obtener respuesta a su recurso. No consigui&oacute; nuestro protagonista contestaci&oacute;n, sino que las autoridades locales recibieron instrucciones para que fuese detenido y cumpliera cinco d&iacute;as de arresto en la c&aacute;rcel de Piedralaves, condena que hizo efectiva durante el mes de abril de 1928, desde donde escribi&oacute; la carta transcrita.
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                    alt=".- Proclamación del estado de guerra en la plaza de Zocodover en la mañana del 21 de julio de 1936, días después de la marcha de Ernesto a Barcelona para impartir unas conferencias (Foto, Rodríguez)"
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                .- Proclamación del estado de guerra en la plaza de Zocodover en la mañana del 21 de julio de 1936, días después de la marcha de Ernesto a Barcelona para impartir unas conferencias (Foto, Rodríguez)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En marzo de 1927, Ernesto hab&iacute;a contra&iacute;do matrimonio en Madrid con Gertrudis Willie, a quien conoci&oacute; en la asamblea protestante de la calle Trafalgar. Ella era viuda y madre de dos hijos.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de la II Rep&uacute;blica, las minor&iacute;as religiosas encontraron un periodo de mayor libertad para su desarrollo. No hemos de olvidar que la Constituci&oacute;n de 1931 estableci&oacute; que el Estado no ten&iacute;a religi&oacute;n oficial. En esos tiempos, en Espa&ntilde;a hab&iacute;a unos 20.000 protestantes, con doscientos lugares de culto, un centenar de centros docentes, dos hospitales y varias publicaciones. Indalecio Prieto, uno de los l&iacute;deres m&aacute;s destacados del socialismo espa&ntilde;ol, hab&iacute;a sido alumno en uno de estos colegios en Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        De su experiencia proselitista en esos a&ntilde;os, Trenchard dej&oacute; testimonio en su libro Escenas de la vida misionera, editado en 1932 en ingl&eacute;s y traducido al castellano hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada.
    </p><h2 class="article-text">De Arenas de San Pedro a Toledo</h2><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1933, el matrimonio Trenchard se traslad&oacute; desde Arenas de San Pedro a Toledo, estableci&eacute;ndose en el n&uacute;mero 10 de la Traves&iacute;a de San Torcuato y registr&aacute;ndose &eacute;l como periodista y profesor. A su llegada ya ten&iacute;an cinco hijos propios m&aacute;s los dos de Gertrudis. El 28 de marzo de 1935, la familia aument&oacute; con el nacimiento de Frederick Stanley. Adem&aacute;s de su labor misionera por diferentes lugares de Espa&ntilde;a y amistad con miembros de comunidades establecidas en localidades de nuestra regi&oacute;n como Tomelloso, Valdepe&ntilde;as o Alhambra, durante el primer semestre de 1936 Ernesto public&oacute; su libro Cuadernos de notas diarias, breves comentarios orientativos para la lectura de la Biblia. Tambi&eacute;n trabaj&oacute; en la preparaci&oacute;n de un curso por correspondencia, sobre el texto b&iacute;blico de la &ldquo;Carta a los romanos&rdquo; y en sus colaboraciones en revistas.
    </p><p class="article-text">
        El hu&eacute;sped que aparece consignado junto a ellos en el padr&oacute;n municipal citado es Santos Garc&iacute;a Rituerto, nacido el 1 de noviembre de 1913 en Arenas de San Pedro. Registrado como viajante, tambi&eacute;n era miembro de la comunidad evang&eacute;lica, en la que serv&iacute;a como colportor (persona dedicada a la distribuci&oacute;n de publicaciones, libros y folletos religiosos). Aficionado a la poes&iacute;a, algunas de sus obras eran publicadas en El Joven Cristiano.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 1935 Ernesto y Gertrudis viajaron a Inglaterra, demorando &eacute;l su regreso hasta el mes de octubre. Al a&ntilde;o siguiente, el 21 de junio, Gertrudis dio a luz en Toledo una nueva hija, Hope. Apenas contaba la peque&ntilde;a con un mes de vida, cuando &eacute;l march&oacute; a Barcelona para impartir unas conferencias. Era el 17 de julio de 1936, horas antes de que parte del Ej&eacute;rcito se sublevase contra el Gobierno de la Rep&uacute;blica. Hasta el mes siguiente, Ernesto no pudo regresar a Toledo y reunirse con su familia. D&iacute;as despu&eacute;s, y contra su voluntad, el matrimonio siguiendo directrices del c&oacute;nsul de Inglaterra en Madrid, regresaron a su pa&iacute;s. En Toledo dejaron todas sus pertenencias, perdiendo tanto &eacute;stas c&oacute;mo las esperanzas de obtener la nacionalidad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Al iniciarse la guerra civil, una mayor&iacute;a de las comunidades protestantes espa&ntilde;olas se posicionaron a favor del leg&iacute;timo gobierno de la Rep&uacute;blica, si bien en ese alineamiento influy&oacute;, tambi&eacute;n, la cuesti&oacute;n geogr&aacute;fica de su ubicaci&oacute;n, seg&uacute;n su territorio hubiese sido controlado por uno u otro bando. R&aacute;pidamente, en algunos pa&iacute;ses se crearon comit&eacute;s de apoyo a los protestantes espa&ntilde;oles, los cuales pudieron ejercer su acci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cilmente en el lado republicano, pues en el otro, la pujanza del nacionalcatolicismo impuesto por los sublevados no posibilitaba esa intervenci&oacute;n.
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                Vista de la Travesía de San Torcuato, donde  Ernesto y Gertrudis residieron hasta el inicio de la guerra civil                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una casa de acogida y ambulancias de apoyo a los refugiados</h2><p class="article-text">
        Desde su Inglaterra natal, el matrimonio Trenchard sigui&oacute; con inter&eacute;s el desarrollo de la guerra en Espa&ntilde;a, implic&aacute;ndose en distintos movimientos de ayuda a los refugiados, como la casa de acogida &ldquo;The Spanish Refugee Home&rdquo; abierta en Merriot o &ldquo;The Scottish Ambulance&rdquo;, unidad de ambulancias escocesas para al traslado de republicanos desde nuestro pa&iacute;s a Gran Breta&ntilde;a. En 1939 organiz&oacute; el Comit&eacute; Evang&eacute;lico de Socorros, visitando en el sur de Francia a los exiliados encerrados en campos de concentraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalizada la guerra, en julio de 1939, aprovechando su condici&oacute;n de s&uacute;bdito extranjero regres&oacute; a Espa&ntilde;a junto a un grupo de refugiados. En Madrid tuvo conocimiento del tr&aacute;gico destino que hab&iacute;an tenido algunos de sus hermanos evang&eacute;licos. En la capital intent&oacute; ganarse la vida como profesor de idiomas, mientras tanto Gertrudis permanec&iacute;a en Inglaterra al frente de un colegio en Bournemouth.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras una breve estancia en Madrid, Ernest regres&oacute; a su pa&iacute;s. En 1940 obtuvo las licenciaturas de Filolog&iacute;a Espa&ntilde;ola y Francesa. A causa de un accidente, en 1944 le fue amputada una pierna. Dicha circunstancia no fue &oacute;bice para que volviese una vez m&aacute;s a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Una vez terminada la II Guerra Mundial, el r&eacute;gimen de Franco, intentando acercarse a los pa&iacute;ses vencedores como Estados Unidos e Inglaterra, comenz&oacute; a levantar la mano respecto a las actividades de los protestantes en nuestro pa&iacute;s, algo que suscit&oacute; las cr&iacute;ticas de la Iglesia Cat&oacute;lica y de Falange, cuyos militantes asaltaron algunos de los centros evang&eacute;licos reabiertos. Al amparo de esta leve apertura, el matrimonio Trenchard regres&oacute; a Espa&ntilde;a, estableci&eacute;ndose en Barcelona, ciudad desde la que Ernest mantuvo una intensa actividad en el campo de la formaci&oacute;n, creando los Cursos de Estudios B&iacute;blicos y la editorial Literatura B&iacute;blica, as&iacute; como la revista El Camino. Gracias a su empe&ntilde;o form&oacute; un amplio equipo de colaboradores de misioneros tanto espa&ntilde;oles como extranjeros.
    </p><h2 class="article-text">Ex&eacute;gesis y exposici&oacute;n b&iacute;blica</h2><p class="article-text">
        Entre 1953 y 1968 presidi&oacute; la Alianza Evang&eacute;lica Espa&ntilde;ola, de la que surgi&oacute; la Comisi&oacute;n de Defensa Evang&eacute;lica, entidad que pretend&iacute;a poner en valor el trabajo y creencias de esta minor&iacute;a religiosa en un pa&iacute;s abrumadoramente cat&oacute;lico. Tambi&eacute;n fue presidente de la Uni&oacute;n B&iacute;blica, organizaci&oacute;n orientada a la acci&oacute;n misionera para la formaci&oacute;n de j&oacute;venes y adolescentes, as&iacute; como promover la lectura de la Biblia. En 1964 se traslad&oacute; a Madrid, manteniendo una poderosa influencia en el protestantismo espa&ntilde;ol. Falleci&oacute; en la capital el 12 de abril de 1972, siendo enterrado en el cementerio civil de Madrid. Al a&ntilde;o siguiente muri&oacute; Gertrudis, siendo inhumada junto a &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del matrimonio Trenchard, en 1990, falleci&oacute; en Sevilla Santos Garc&iacute;a Rituerto, el colporter que viv&iacute;a en ellos Toledo. Tras la guerra civil trabaj&oacute; como traductor de ingl&eacute;s y franc&eacute;s en la base americana de Mor&oacute;n, en Sevilla, permaneciendo vinculado a los movimientos evang&eacute;licos y sus asambleas, colaborando con sus poes&iacute;as en distintas publicaciones. Algunos de estos textos fueron recogidos en una antolog&iacute;a publicada en 1983 por la Fundaci&oacute;n Evang&eacute;lica &ldquo;Reina Valera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Trenchard dej&oacute; publicados m&aacute;s de una veintena de libros, con gran dedicaci&oacute;n a la ex&eacute;gesis y la exposici&oacute;n b&iacute;blica. En 2019 el historiador Tim Grass, especializado en la influencia de los misioneros ingleses en el protestantismo espa&ntilde;ol, public&oacute; el libro Ernesto y Gertrudis Trenchard: la ense&ntilde;anza que permanece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/ernest-trenchard-pastor-evangelico-abandono-toledo-guerra-civil_1_11969465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2025 21:08:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ernest Trenchard, el pastor evangélico que abandonó Toledo por la guerra civil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Toledo,Religión,Castilla-La Mancha,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recogida de libros liberales y obscenos en Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/recogida-libros-liberales-obscenos-toledo_1_11835351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdd2daa8-c4ba-4b1f-b594-38da47a7c991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recogida de libros liberales y obscenos en Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este 20 de noviembre se cumplen 200 años de un bando municipal en Toledo que ordenaba la recogida de todos los libros editados entre el 1 de enero de 1820 y el 30 de septiembre de 1823, periodo en que los liberales gobernaron el país aplicando la Constitución de 1812
</p><p class="subtitle">El teatro romano oculto bajo el Casco Histórico de Toledo: “Tuvo un aforo para 4.000 personas”
</p></div><p class="article-text">
        El 20 de noviembre de 1824, hace ahora doscientos a&ntilde;os, los vecinos de Toledo conocieron una noticia singular. Antonio Mar&iacute;a Navarro, corregidor de la ciudad, hac&iacute;a p&uacute;blico un bando ordenando la recogida de todos los libros editados en Espa&ntilde;a, o introducidos desde el extranjero entre el 1 de enero de 1820 y el 30 de septiembre de 1823, periodo en que los liberales gobernaron el pa&iacute;s aplicando la Constituci&oacute;n de 1812. Esta retirada, adem&aacute;s, afectaba a &ldquo;l&aacute;minas y pinturas obscenas y escandalosas, fruto de la m&aacute;s abominable prostituci&oacute;n, y que tanto han contribuido a la corrupci&oacute;n de las costumbres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como es sabido, el reinado de Fernando VII fue uno de los m&aacute;s bochornosos de nuestra historia. Durante su primera etapa, entre 1814 y 1820, aplic&oacute; el m&aacute;s rotundo absolutismo, desde&ntilde;ando los sentimientos liberales y modernizadores recogidos en la Constituci&oacute;n de C&aacute;diz. En enero de ese &uacute;ltimo a&ntilde;o, el levantamiento de Riego dio la vuelta a la tortilla y el monarca se vio obligado a jurar la Constituci&oacute;n, pronunciando, de boquilla, una de esas &ldquo;borbonadas&rdquo; que han hecho historia entre los &ldquo;campechanosos&rdquo; dichos de su dinast&iacute;a: &ldquo;marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Página de “Justine o los infortunios de la virtud”, provocativa obra del Marqués de Sade publicada unos años antes de dictarse la retirada de libros obscenos."
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                Página de “Justine o los infortunios de la virtud”, provocativa obra del Marqués de Sade publicada unos años antes de dictarse la retirada de libros obscenos.                            </span>
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        Recurriendo a potencias extranjeras, como Francia y Rusia, al mando del duque de Angulema, los &ldquo;Cien Mil Hijos de San Luis&rdquo; invadieron Espa&ntilde;a en ayuda del monarca y en septiembre de 1823 arrumbaron el Trienio Liberal, abriendo puertas a la llamada D&eacute;cada Ominosa, dejando en agua de borrajas aquello de caminar por la senda constitucional. A partir de ese momento la camarilla de Fernando VII, la nobleza cortesana y el alto clero iniciaron una dura represi&oacute;n. Haber gritado en los a&ntilde;os anteriores &ldquo;&iexcl;Viva la Constituci&oacute;n!&rdquo; pod&iacute;a ser condenado con pena de muerta, como le ocurri&oacute; al general Riego, quien fue ejecutado en la plaza de la Cebada de Madrid el 7 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Defensor ac&eacute;rrimo de las tesis absolutistas, el letrado Mariano Rufino Gonz&aacute;lez, nacido en Tomelloso en 1779 y graduado bachiller en la Universidad de Toledo, fue nombrado Superintendente general interino de la Polic&iacute;a del Reino. Como tal, el 14 de noviembre de 1824, firm&oacute; el bando aludido, solicitando a los responsables policiales provinciales que lo aplicasen en sus respectivos territorios. Y eso hizo el corregidor Navarro en Toledo el d&iacute;a 20.
    </p><p class="article-text">
        Los libros y l&aacute;minas afectadas por esta recogida, entre los que se encontraban los prohibidos por la Iglesia y el Santo Tribunal de la Inquisici&oacute;n, deb&iacute;an ser entregados a los curas p&aacute;rrocos en el plazo de un mes. Quienes no lo hiciesen, u ocultasen, ser&iacute;an sometidos a sumario y castigados. Pasados esos treinta d&iacute;as, quienes denunciasen a los que no cumplieran con esta recogida, ser&iacute;an recompensados con un tercio de la multa a imponer, am&eacute;n de garantizarles sigiloso anonimato.
    </p><p class="article-text">
        Al entregar los impresos al cura p&aacute;rroco, sus propietarios deb&iacute;an presentar una relaci&oacute;n, por duplicado, de los mismos, a efectos de que una vez examinados pudiesen serles devueltos. Si no entregasen tal lista, se entend&iacute;a que renunciaban a dicha devoluci&oacute;n. Los sacerdotes estaban obligados a recoger y custodiar los ejemplares retenidos, haciendo un inventario de ellos y entreg&aacute;ndolos a los intendentes provinciales de Polic&iacute;a.
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                Ejemplar de la Constitución de 1812, en el que vemos a Fernando VII jurándola en 1820, compromiso que tres años después declinó (Congreso de los Diputados)                            </span>
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        Antonio Mar&iacute;a Navarro y Jim&eacute;nez hab&iacute;a tomado posesi&oacute;n del cargo de corregidor de Toledo el 4 de septiembre de 1824, permaneciendo en el cargo hasta su fallecimiento a mediados de 1832.
    </p><p class="article-text">
        De su paso por la ciudad de Toledo qued&oacute; una obra peculiar: la llamada &ldquo;mina del Corregidor&rdquo;, una canalizaci&oacute;n subterr&aacute;nea de aguas del Tajo desde lo que hoy conocemos como la &ldquo;presa de Safont&rdquo; hasta la Vega Baja para el riego de cultivos desde las ruinas del Circo Romano hasta San Pedro el Verde. Seg&uacute;n art&iacute;culos publicados por el historiador Rafael del Cerro, en su serie &ldquo;Vivir Toledo&rdquo; en el diario ABC, este singular personaje realiz&oacute; distintas obras para su beneficio personal, no dudando en utilizar para ello mano penada y aprovecharse de subvenciones p&uacute;blicas. Entre las mismas se encontraban la presa del Ca&ntilde;ar (aguas arriba del puente de Alc&aacute;ntara), un palomar, una balsa para capturar peces, un cocedero de ladrillos en el Aserradero y una casa-huerta con vides y frutales.
    </p><p class="article-text">
        A su muerte se dijo que era &ldquo;bondadoso, agradable y que le adornaban todas las prendas que debe reunir una autoridad&rdquo;. Y aunque a su entierro en la parroquia de San Juan Bautista asistieron todas las autoridades eclesi&aacute;sticas, civiles, militares, am&eacute;n de abogados, escribanos, procuradores y oficiales de todos los cuerpos de tropa, lo cierto es que no hab&iacute;a faltado ocasi&oacute;n en que los toledanos expresasen su descontento hac&iacute;a &eacute;l, como el d&iacute;a en que su casa, en la plaza de las Tendillas, amaneci&oacute; con una expresiva pintada: &ldquo;Esta casa es de negros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/recogida-libros-liberales-obscenos-toledo_1_11835351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 10:14:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recogida de libros liberales y obscenos en Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Censura,Castilla-La Mancha,Cultura,Toledo,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Higinio, David, Bonifacio, Lorenzo, Martín y tres mil más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/higinio-david-bonifacio-lorenzo-martin-tres-mil_132_11539885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d35be638-6918-48f7-9d63-248f74a13b95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Higinio, David, Bonifacio, Lorenzo, Martín y tres mil más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Además del reconocimiento a estos presos, la moción que esta semana se debatirá en pleno municipal es un respaldo a sus familias. Una forma de saldar con ellos esa gran deuda de reparación, dignidad y justicia (...) El jueves veremos si el Ayuntamiento de Toledo da a ese paso o no"</p><p class="subtitle">REPORTAJE - La Academia de Infantería construida por presos del franquismo: “Ha de ser señalizada y cumplir la ley de Memoria”
</p></div><p class="article-text">
        Higinio Artalejo S&aacute;nchez era esquilador en el pueblo toledano de Almonacid y militante de la UGT. Al comenzar la guerra civil ten&iacute;a veintid&oacute;s a&ntilde;os. Terminado el conflicto, en mayo de 1939 fuerzas de Falange lo entregaron preso en la c&aacute;rcel de Orgaz, siendo condenado a la pena de 30 a&ntilde;os. En Oca&ntilde;a inici&oacute; su periplo penitenciario que le llev&oacute; al destacamento que en A&ntilde;over del Tajo constru&iacute;a la Acequia del Jarama y, en mayo de 1944, a la 5&ordf; Agrupaci&oacute;n de Colonias Penitenciarias Militarizadas que desde a&ntilde;os atr&aacute;s levantaba la nueva Academia de Infanter&iacute;a de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Como Higinio, fueron miles los presos trasladados a Toledo desde de toda Espa&ntilde;a para participar en los trabajos de estas dependencias militares. Aqu&iacute; estuvieron hasta finales de los a&ntilde;os cuarenta. A pico y pala desmocharon los cerros que compon&iacute;an el barrio de San Blas, que se extend&iacute;a desde el castillo de San Servando hasta las cercan&iacute;as del Arroyo de la Degollada. Con poca m&aacute;s ayuda que su fuerza f&iacute;sica, allanaron esos terrenos, acarrearon miles de toneladas de piedras, cimentaron y levantaron los edificios de la nueva Academia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Prisioneros de toda España, acogidos al sistema de redención de penas, participaron durante los años cuarenta en esta construcción militar"
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                Prisioneros de toda España, acogidos al sistema de redención de penas, participaron durante los años cuarenta en esta construcción militar                            </span>
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        Aunque la condena de Higinio no quedar&iacute;a extinguida hasta mayo de 1969, en la primavera de 1946 sali&oacute; en libertad condicional con la pena accesoria de destierro. No pudo regresar a su pueblo e intent&oacute; rehacer su vida entre nosotros. Vendi&oacute; chatos de vino en la Romer&iacute;a del Valle, trabaj&oacute; en un tejar y, con ayuda familiar, abri&oacute; una esparter&iacute;a en el paseo de la Rosa. A bordo de un motocarro, recorr&iacute;a los pueblos cercanos comerciando serones, aguaderas, esteras, sillas, mesas camillas, persianas y otros enseres. Aquello fue el germen de una popular tienda de muebles, cuyos nietos a&uacute;n mantienen abierta cerca de donde &eacute;l tuvo su esparter&iacute;a.
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                Higinio Artalejo trabajando a las puertas de su espartería en el paseo de la Rosa                            </span>
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        Historias como la de Higinio hay muchas. Tantas como presos pasaron por la ciudad de Toledo trabajando en otras obras adem&aacute;s de la Academia: los primeros bloques de la avenida de la Reconquista o las reconstrucciones de la plaza de Zocodover, el Alc&aacute;zar, distintos conventos e iglesias. A iniciativa del Grupo Municipal Socialista, el pleno municipal de Toledo debatir&aacute; esta semana una propuesta para identificar mediante placas o monolitos conmemorativos estos edificios y espacios p&uacute;blicos construidos por los presos pol&iacute;ticos de la Dictadura. La propuesta se ampara en el art&iacute;culo 32 de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica.
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                Proyecto de viviendas en la Avenida de la Reconquista construidas por el Destacamento Penal &#039;Vega Baja&#039;, adscrito al Servicio Nacional de Regiones Devastadas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Desde hace meses <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/academia-infanteria-construida-presos-franquismo-senalizada-cumplir-ley-memoria_1_11291772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estoy investigando sobre la Colonia Penitenciaria que construy&oacute; la Academia de Infanter&iacute;a</a>. Me interesa conocer qui&eacute;nes eran esos presos, con qu&eacute; bagaje llegaron a Toledo, c&oacute;mo les fue aqu&iacute; y qu&eacute; hicieron tras acceder a la libertad. Ya tengo identificados a unos tres mil. Detr&aacute;s de cada uno de ellos, como antes dec&iacute;a, hay una historia diferente. Vivencias que me est&aacute;n ayudando a reconstruir sus hijos, nietos o sobrinos, con quienes comparto documentos que voy consultando en archivos militares y civiles. 
    </p><p class="article-text">
        Como Higinio, una vez conseguida la libertad condicional algunos reclusos se quedaron a vivir en Toledo. De quienes optaron por ello, muchos se asentaron en el incipiente barrio de Santa B&aacute;rbara, donde encontraron la solidaridad y acogida de quienes all&iacute; poblaban, perdedores tambi&eacute;n de la Guerra Civil muchos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando utilizamos la expresi&oacute;n &ldquo;miles de penados&rdquo;, en cierto modo estamos despersonalizando el alcance real de la represi&oacute;n. De ah&iacute; mi empe&ntilde;o en poner nombre y apellidos al mayor n&uacute;mero reclusos que pasaron por esta Colonia Penitenciaria. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que he iniciado estas l&iacute;neas hablando de Higinio, pod&iacute;a haberlo hecho con <strong>Lorenzo Manzaneque Qui&ntilde;ones</strong> (carrero de Campo de Criptana), o con <strong>Mart&iacute;n D&iacute;az Ben&iacute;tez </strong>(carpintero de Toledo), o con <strong>Daniel de Paz Fern&aacute;ndez</strong> (pastor de Los Navalucillos), o con <strong>Bonifacio Mu&ntilde;oz Romero</strong> (jornalero toledano), por citar a penados cuyos familiares conviven a diario aqu&iacute;, en la capital provincial.
    </p><p class="article-text">
        A cada uno de ellos, la certificaci&oacute;n de libertad condicional que recibieron al salir de la Colonia Penitenciaria le llev&oacute; por caminos diferentes. Lorenzo sigui&oacute; trabajando en las obras de la Academia como obrero libre encargado de los camiones; Mart&iacute;n march&oacute; a tierras leridanas buscando ganarse el pan; Daniel no tard&oacute; en ser encarcelado de nuevo tras una redada contra comunistas toledanos en 1945; y Bonifacio, trece meses despu&eacute;s de ser liberado, falleci&oacute; a los 27 a&ntilde;os de edad al sufrir un terrible accidente laboral trabajando para estas obras militares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Lorenzo Manzaneque (a la izquierda) en una playa valenciana antes de ser detenido. A su lado, su hermano Nicanor, quien fue fusilado al finalizar la guerra"
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                Lorenzo Manzaneque (a la izquierda) en una playa valenciana antes de ser detenido. A su lado, su hermano Nicanor, quien fue fusilado al finalizar la guerra                            </span>
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        Tambi&eacute;n podr&iacute;a haber comenzado estas l&iacute;neas recordando a <strong>Marcelino Camacho</strong>, emblem&aacute;tico l&iacute;der de CCOO; a Venancio, padre del reconocido actor <strong>Jos&eacute; Sacrist&aacute;n</strong>; al fot&oacute;grafo teatral <strong>Pablo Barcel&oacute; Foix</strong>, quien en 1992 recibi&oacute; la Cruz de San Jordi de la Generalitat por su contribuci&oacute;n a las artes esc&eacute;nicas; a los ingenieros <strong>Antonio Grancha</strong> y <strong>Juli&aacute;n Diamante</strong>, teniente coronel y mayor, respectivamente, del Ej&eacute;rcito republicano, habiendo destacado, el primero, como pionero de la aviaci&oacute;n espa&ntilde;ola y, el segundo, como art&iacute;fice pontonero en la Batalla del Ebro; al m&eacute;dico toledano <strong>Eugenio Ugena Ramos</strong>, quien reanud&oacute; su vida profesional en Pepino y Talavera de la Reina tras salir de la Colonia Penitenciaria;&hellip; Y as&iacute;, hasta tres mil m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del reconocimiento a estos presos, la moci&oacute;n que esta semana se debatir&aacute; en pleno municipal es un respaldo a sus familias. Una forma de saldar con ellos esa gran deuda de reparaci&oacute;n, dignidad y justicia que las Administraciones P&uacute;blicas y el conjunto de la sociedad a&uacute;n tenemos pendiente con quienes pagaron tan alto precio (la c&aacute;rcel, el exilio, la depuraci&oacute;n, el destierro o la propia vida) por haberse comprometido con la libertad y la democracia frente a la amenaza del fascismo. El jueves veremos si el Ayuntamiento de Toledo da a ese paso o no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/higinio-david-bonifacio-lorenzo-martin-tres-mil_132_11539885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jul 2024 10:06:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Higinio, David, Bonifacio, Lorenzo, Martín y tres mil más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica,Toledo,Ayuntamiento de Toledo,Presos políticos,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (y II)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/noviembre-1933-disputado-voto-mujer-toledana-ii_132_10674143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c85ea7b4-7320-476a-8d31-046de8cd689b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (y II)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ante la 'novedad' que suponía la participación de las mujeres en las elecciones, no faltaron, desde todos los ámbitos, consejos dirigidos a ellas para que supiesen cómo ejercitar este nuevo derecho"</p><p class="subtitle">Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (I)</p></div><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en que se hizo p&uacute;blica convocatoria para las elecciones generales del 19 de noviembre, la Casa del Pueblo de Toledo y la Uni&oacute;n Local de Sindicatos (de tendencia comunista) anunciaban una convocatoria de huelga general como protesta por la celebraci&oacute;n en la capital de la IV Asamblea de Juventudes Cat&oacute;licas, paro que se mantuvo entre los d&iacute;as nueve al 15 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        El censo electoral en la provincia de Toledo para estas elecciones ascend&iacute;a a 258.434, siendo mayor&iacute;a las mujeres: 130.092. Algo similar ocurr&iacute;a en la capital, donde el n&uacute;mero de ciudadanos convocados a las urnas ascend&iacute;a a 14.305, de ellos 7.901 mujeres. De las personas que fueron designadas para formar parte de las 28 mesas electorales que se constituir&iacute;an en la capital el d&iacute;a 19, ninguna de ellas era mujer.
    </p><p class="article-text">
        Agrupados bajo distintas siglas se formalizaron 37 candidatos, aspirantes a los diez esca&ntilde;os de diputados que se eleg&iacute;an por Toledo. Las principales listas estuvieron encabezadas por Ram&oacute;n Molina Nieto (Acci&oacute;n Popular), Ferm&iacute;n Bl&aacute;zquez (PSOE), Pedro Riera Vidal (PRR), Emilio Palomo (PRS) y Virgilio Carretero (PCE). En la lista socialista figuraba, por primera vez en la historia pol&iacute;tica toledana, una mujer: Leocadia Mu&ntilde;oz de la Casa, funcionaria de la Administraci&oacute;n Civil del Estado, quien hab&iacute;a nacido en enero de 1910 en la localidad de Santa Olalla.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El voto femenino despertó gran interés en la prensa gráfica de la época                            </span>
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        Ni que decir tiene que la inclusi&oacute;n de las mujeres en el censo electoral abr&iacute;a una nueva perspectiva para todos los partidos, no en vano ellas eran m&aacute;s de la mitad de cuantos estaban convocados a las urnas. Esa presencia era de 107,8 mujeres por cada 100 hombres en el &aacute;mbito estatal, proporci&oacute;n que en la provincia de Toledo estaba m&aacute;s equilibrada: 101,4 por cada 100. A la vista de estas cifras no debe extra&ntilde;ar que las principales formaciones quisieran atraerse el voto de ellas. Y de esos empe&ntilde;os quedaron sobradas muestras en los distintos &oacute;rganos de expresi&oacute;n de las principales formaciones.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el titular de 'A las mujeres obreras', Sixto Agudo, dirigente de las Juventudes Socialistas locales, se dirig&iacute;a a ellas, como &ldquo;camarada y compa&ntilde;ero&rdquo; desde las p&aacute;ginas del 'Heraldo de Toledo': &ldquo;Llamo principalmente la atenci&oacute;n a la mujer por ser uno de los principios fundamentales de nuestro triunfo. Les llamo la atenci&oacute;n, porque principalmente ser&aacute;n ellas a las que se dirijan en las pr&oacute;ximas elecciones los 'carcas o cavern&iacute;colas' con disfraz republicano, esos hombres que se llaman republicanos, pero que no quieren que se altere el actual estado de cosas, esos hombres que dicen son republicanos, pero que desean que los trabajadores sigan siendo esclavos, que las mujeres carezcan de personalidad y libertad, que lo ni&ntilde;os sigan embrutecidos en las escuelas sectarias o que carezcan de ellas y quieren que como hace siglos los infelices obreros y campesinos carezcan de pan y de albergue. Esos son, mujer espa&ntilde;ola, los que te ir&aacute;n a pedir o comprar el voto, para en un ma&ntilde;ana, no muy lejano, si vencen, mataros de hambre y trabajo; esos son los que si no se les corta radicalmente el paso, os arrancar&aacute;n a vuestros hijos de vuestras almas, para ir a morir en las trincheras defendiendo sus intereses; y esos son los que si no lleg&aacute;is a tiempo os esclavizar&aacute;n juntas con vuestros maridos y os llevar&aacute;n a la ignorancia, a la degeneraci&oacute;n y a la muerte&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Viñeta publicada en  el semanario “Vanguardia”, órgano del Partido Radical Republicano publicada días antes del 19 de noviembre"
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                Viñeta publicada en  el semanario “Vanguardia”, órgano del Partido Radical Republicano publicada días antes del 19 de noviembre                            </span>
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        Ni que decir tiene que esos &ldquo;republicanos carcas o cavern&iacute;colas&rdquo; a los que se refer&iacute;a Agudo se encuadraban bajo los partidos de las derechas, especialmente la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Derechas Aut&oacute;nomas (CEDA) y el PRR de Lerroux.
    </p><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n provincial de los primeros estaba asumida por Acci&oacute;n Popular y Agraria, cuyos responsables llegaron a constituir un comit&eacute; electoral femenino, organizando m&iacute;tines en algunos pueblos de la provincia protagonizados por mujeres, como en Camarena o Fuensalida. En las listas de este partido figuraba, tambi&eacute;n, uno de los arist&oacute;cratas m&aacute;s renombrado de la provincia, Jos&eacute; Finat Escriv&aacute; de Roman&iacute;, propietario de la renombrada finca de 'El Casta&ntilde;ar', en Mazarambroz.
    </p><p class="article-text">
        Su gran apoyo medi&aacute;tico fue 'El Castellano', donde se pudieron leer algunos art&iacute;culos y comentarios incendiarios contra las izquierdas, como el publicado el 7 de noviembre por el escritor, historiador y jesuita Enrique Herrera Oria, quien &ldquo;alertaba&rdquo; de que la masoner&iacute;a y la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza &ldquo;acechaban&rdquo; tras los partidos republicanos para imponer a las madres y ni&ntilde;os espa&ntilde;oles la escuela laica: &ldquo;Votad, mujeres, porque ese es vuestro deber como cat&oacute;licas y como espa&ntilde;olas. Pero votad a quien respete vuestros derechos y vuestros deberes como madres. Enteraos bien, no sea que vosotras mismas vot&eacute;is quien el d&iacute;a de ma&ntilde;ana os arrebate la educaci&oacute;n de vuestros hijos. Vosotras sois madres y vuestros hijos son vuestros. Ten&eacute;is derecho a educarlos como quer&aacute;is y ten&eacute;is derecho a llevar al Parlamento los diputados que frente a los sectarios que digan: los &rdquo;ni&ntilde;os son de las Logias&ldquo;, levanten la voz para pregonar m&aacute;s fuerte y m&aacute;s alto: &rdquo;Los hijos son de las madres&ldquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y d&iacute;as despu&eacute;s, en un reclamo de la candidatura derechista segu&iacute;a azuz&aacute;ndose ese miedo, pidi&eacute;ndoles as&iacute; su respaldo electoral: &ldquo;Si no lo haces, vendr&aacute; el comunismo, que te arrancar&aacute; los hijos de tus brazos. La iglesia de tu pueblo, s&iacute;mbolo de nuestra Santa Religi&oacute;n, ser&aacute; derruida y arrasada, el esposo que amas huir&aacute; de tu lado, autorizado por la ley del divorcio. Vendr&aacute; la anarqu&iacute;a a los campos y a vuestro hogar el hambre y la miseria. Mujer: &iexcl;Vota la candidatura de derechas y contra el marxismo! Se&ntilde;ora: &iexcl;Con tu voto ayuda a salvar Espa&ntilde;a!&rdquo;.
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                Joefina Carabias, periodista que participó en un mitin socialista en Toledo la víspera de las elecciones.                            </span>
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        En el campo del PRR, su publicaci&oacute;n de referencia en Toledo era &ldquo;Vanguardia&rdquo;, semanario que dirig&iacute;a el diputado Pedro Riera Vidal, inspector de Ense&ntilde;anza, quien encabezaba la candidatura lerrouxista para la cita del 19 de noviembre. De manera insistente, en sus p&aacute;ginas se insertaron llamamientos dirigidos a las nuevas electoras. &ldquo;Tu voto -se dec&iacute;a en una de ellas- no debe oler a cera ni tampoco a p&oacute;lvora. Debe oler a flor reci&eacute;n cortada, a sentimiento limpio de pasiones, a idea libre de sectarismos. Debe tener delicia de beso y alas de canci&oacute;n&hellip;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo de 'A las mujeres que ans&iacute;an la paz', los candidatos radicales hicieron p&uacute;blico un manifiesto cuyas &uacute;ltimas frases dec&iacute;an: &ldquo;Mujer de las tierras toledanas, que sabes tanto de ingratitudes y desamores; que conoces, tal vez el agraz de los olvidos y la tortura de los des&oacute;rdenes&hellip; no quieras que la Rep&uacute;blica sea de esos dolores tambi&eacute;n. No quieras que vengan d&iacute;as negros para ella y para ti; d&iacute;as negros en que el pan falte y el dolor grite y la sangre corra. No olvides que eres la paz; que la paz no se asienta en las pasiones ni en los sentimientos removidos. Ama a la Rep&uacute;blica, mujer. Y que tu amor, escrito en la hoja blanca diga a los hombres apasionados de uno y otro partido, que t&uacute; no eres bandera de exaltaciones, sino guion luminoso y recto por los caminos de la concordia y de la virtud. Ama a la Rep&uacute;blica, mujer. &Aacute;mala con amor de enamorada, que ella pagar&aacute; con creces sin medida el bendito regalo de tu querer. El Partido Radical se acerca a ti con bandera blanca para que escribas en ella, votando los nombres de la candidatura radical&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos llamamientos de los representantes locales del PRR no dejan de ser parad&oacute;jicos, pues como ya hemos recordado sus diputados no apoyaron la concesi&oacute;n del derecho al voto femenino durante el debate constitucional de 1931, pese a contar con Clara Campoamor entre sus filas.
    </p><p class="article-text">
        Ante la 'novedad' que supon&iacute;a la participaci&oacute;n de las mujeres en las elecciones, no faltaron, desde todos los &aacute;mbitos, consejos dirigidos a ellas para que supiesen c&oacute;mo ejercitar este nuevo derecho. Llamativo entre todos ellos fue el publicado en las p&aacute;ginas de 'El Castellano' donde, adem&aacute;s de indicaciones pr&aacute;cticas sobre c&oacute;mo identificarse ante la mesa electoral, se aconsejaba &ldquo;ser sordo ante las posibles molestias verbales alusivas al derechismo de la electora&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;llevar aquel d&iacute;a el crucifijo sobre el coraz&oacute;n&rdquo; para que &ldquo;la fuerza de su espiritualidad y sacrificio nos sirva de est&iacute;mulo en el cumplimiento del deber&rdquo;.
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                Recortes de la prensa toledana pidiendo el voto de la mujer toledana                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La v&iacute;spera de la jornada electoral, los socialistas toledanos celebraron mitin propagand&iacute;stico en el que, entre otros oradores, intervino la periodista Josefina Carabias, quien por entonces estaba afiliada a la Agrupaci&oacute;n Socialista de Madrid y colaboraba en las principales publicaciones de la capital. Al acto asistieron varios centenares de personas, quienes acompa&ntilde;aron a los oradores hasta la plaza de Zocodover, para despedirles, con gritos a favor del PSOE y de la UGT.
    </p><p class="article-text">
        Llegado el d&iacute;a de las votaciones, 195.774 electores ejercieron su voto en la provincia de Toledo. El resultado supuso una victoria aplastante de las derechas lideradas por Jos&eacute; Mar&iacute;a Gil Robles. En Toledo, de diez diputados en juego consiguieron ocho. Los dos &uacute;nicos representantes elegidos de la izquierda toledana en las Cortes fueron los socialistas Ferm&iacute;n Bl&aacute;zquez y Manuel Aguillaume. Leocad&iacute;a Mu&ntilde;oz tuvo el respaldo de 48.935 electores, menos de la mitad que el candidato m&aacute;s votado (Dimas Madariaga, de Acci&oacute;n Popular, con 116.918 votos).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos aplastantes resultados, en la ciudad de Toledo la suma de los votos de las candidaturas republicana, socialista y comunista (5.742) superaban en un millar a los conseguidos por la derecha (4.748), &ldquo;victoria&rdquo; de la que se congratulaba el 'Heraldo de Toledo', saludando con emoci&oacute;n a los vecinos de la capital &ldquo;porque ha salido del arbitrario sometimiento a las instituciones arcaicas en que vivi&oacute; tantos a&ntilde;os y se ha puesto al nivel de los pueblos modernos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cinco d&iacute;as despu&eacute;s de celebradas las elecciones, los candidatos de la derecha fueron recibidos en audiencia por el arzobispo primado de Toledo, monse&ntilde;or Gom&aacute;, quien desde su llegada a Toledo cinco meses antes no hab&iacute;a regateado esfuerzos para posicionarse pol&iacute;ticamente junto a ellos, llegando incluso a pedir en su primera pastoral toledana, 'Horas graves', la resistencia pasiva de los cat&oacute;licos a las leyes del Gobierno que la Iglesia considerase injustas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Madrid, Clara Campoamor tambi&eacute;n fue derrotada en las elecciones, al no obtener acta de diputada. En su obra citada, 'El voto femenino y yo', reflexionaba amargamente sobre ello, considerando que frente a quienes culpaban a las mujeres de haber propiciado el triunfo electoral de las derechas, consideraba que el mismo se hab&iacute;a cimentado sobre la desuni&oacute;n de las candidaturas republicanas, socialistas y de izquierdas, frente a lo que ella denominaba &ldquo;cedomon&aacute;rquicos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa fragmentaci&oacute;n le hizo escribir estas amargas palabras: &ldquo;Fue a partir de ese suceso infausto cuando se intensificaron mis amarguras: el voto femenino era el chivo hebreo cargado con todos los pecados de los hombres, y ellos respiraban tranquilos y satisfechos de s&iacute; mismos cuando encontraron esa inocente v&iacute;ctima, criatura a la cual salvar sus culpas. El voto femenino fue, a partir de 1933, la lej&iacute;a de mejor marca para lavar torpezas pol&iacute;ticas varoniles. Si pasados por ella los pol&iacute;ticos de izquierda no han quedado m&aacute;s resplandecientes e impolutos, culpa ser&aacute; del tejido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Clara Campoamor escribi&oacute; estas amargas palabras en mayo de 1936, poco antes del golpe militar del 18 de julio y la posterior Guerra Civil que, como a otros miles de espa&ntilde;oles, le oblig&oacute; a exiliarse para salvar su vida. En el exilio franc&eacute;s falleci&oacute; tambi&eacute;n, el 19 de mayo de 2000, Leocadia Mu&ntilde;oz de la Casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/noviembre-1933-disputado-voto-mujer-toledana-ii_132_10674143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Nov 2023 04:55:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (y II)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,mujeres,Política,Igualdad,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (I)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/noviembre-1933-disputado-voto-mujer-toledana-i_132_10661566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cd18c50-c2ef-42e2-9817-7a871b19b823_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (I)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El 19 de noviembre de 1933 fue un día histórico. Las mujeres de Toledo, como todas aquellas de España mayores de veintitrés años, pudieron votar por primera vez"</p></div><p class="article-text">
        El 19 de noviembre de 1933 fue un d&iacute;a hist&oacute;rico. Las mujeres de Toledo, como todas aquellas de Espa&ntilde;a mayores de veintitr&eacute;s a&ntilde;os, pudieron votar por primera vez. Se celebraban las segundas elecciones generales desde la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica y 15.164.349 ciudadanos estaban convocados a las urnas, de ellos 7.955.451 eran mujeres. Ese d&iacute;a, adem&aacute;s, tambi&eacute;n por primera vez, en las listas concurrentes por nuestra provincia figuraba una mujer, Leocadia Mu&ntilde;oz de la Casa, integrante de la lista presentada por el PSOE.
    </p><p class="article-text">
        La consecuci&oacute;n del derecho al voto de las mujeres fue uno de los grandes logros de la II Rep&uacute;blica. Aunque las reivindicaciones sufragistas llevaban d&eacute;cadas planteadas en nuestro pa&iacute;s, la batalla que Clara Campoamor mantuvo en las Cortes para que ese derecho figurase en el texto constitucional del nuevo r&eacute;gimen fue memorable.
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                Clara Campoamor, gran artífice de la consecución del voto femenino en España                            </span>
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        Ella, diputada electa por el Partido Radical Republicano (PRR) en 1931, hubo de superar tanto el rechazo de sus propios compa&ntilde;eros de grupo parlamentario, como de los elementos m&aacute;s reaccionarios de la sociedad e incluso de algunos colectivos de mujeres que ve&iacute;an en ese derecho una especie de &ldquo;caballo de Troya&rdquo; para que las derechas ganasen futuras elecciones, considerando que ellas, bien por influencias religiosas o convicciones sociales, se decantar&iacute;an por opciones pol&iacute;ticas conservadoras. En el seno de las Cortes, Campoamor tuvo como antag&oacute;nica en sus pretensiones a la diputada Victoria Kent, del Partido Radical Socialista (PRS), quien consideraba que en tanto no se consolidase el r&eacute;gimen republicano a&uacute;n no era el momento de conceder tal derecho a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El uno de octubre de 1931, durante los trabajos de redacci&oacute;n de nuevo texto constitucional, Clara Campoamor pronunci&oacute; uno de los discursos m&aacute;s nobles, emotivos y trascendentales que han podido escucharse en sede parlamentaria: &ldquo;Yo, se&ntilde;ores diputados -dir&iacute;a en uno de sus pasajes-, me siento ciudadano antes que mujer, y considero que ser&iacute;a un profundo error pol&iacute;tico dejar a la mujer al margen de ese derecho, a la mujer que espera y conf&iacute;a en vosotros; a la mujer que como ocurri&oacute; con otras fuerzas nuevas en la revoluci&oacute;n francesa, ser&aacute; indiscutiblemente una nueva fuerza que se incorpora al derecho y no hay sino que empujarla a que siga su camino [&hellip;] La mujer espa&ntilde;ola espera hoy de la Rep&uacute;blica la redenci&oacute;n suya y la redenci&oacute;n del hijo. No comet&aacute;is un error hist&oacute;rico que no tendr&eacute;is nunca bastante tiempo para llorar; al dejar al margen de la Rep&uacute;blica a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven; que ha sido simpat&iacute;a y apoyo para los hombres que estaban en las c&aacute;rceles; que ha sufrido en muchos casos como vosotros mismos, y que est&aacute; anhelante, aplic&aacute;ndose a s&iacute; misma la frase de Humboldt de que la &uacute;nica manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos es caminar dentro de ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta fue respaldada por 161 votos a favor por 121 en contra. Entre quienes no se alinearon con ella figuraban sus compa&ntilde;eros del PRR. Aunque a veces se ha comentado que el Partido Socialista no apoy&oacute; la propuesta, ello no es cierto. De entre los votos favorables, 84 fueron del PSOE. Cierto es que entre su filas no hab&iacute;a unanimidad al respecto, destacando la beligerancia de Indalecio Prieto, a quien se le atribuye la frase de que concediendo el voto a las mujeres se estaba dando &ldquo;una pu&ntilde;alada&rdquo; a la Rep&uacute;blica, pero ante ese disenso, la direcci&oacute;n del grupo decidi&oacute; que quienes no estuviesen de acuerdo no asistiesen a la sesi&oacute;n parlamentaria en contra. 
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                    alt="Diputados toledanos en las Cortes Constituyentes de la II República y participantes en las votaciones sobre la concesión del sufragio femenino, de ellos seis (socialistas y derechistas) votaron a favor"
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            <span class="title">
                Diputados toledanos en las Cortes Constituyentes de la II República y participantes en las votaciones sobre la concesión del sufragio femenino, de ellos seis (socialistas y derechistas) votaron a favor                            </span>
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        Entre los que votaron &ldquo;s&iacute;&rdquo; se encontraban los cuatro diputados socialistas toledanos presentes en aquellas Cortes: Ferm&iacute;n Bl&aacute;zquez, Domingo Alonso, F&eacute;lix Fern&aacute;ndez Villarrubia y Anastasio de Gracia. Tambi&eacute;n secundaron ese logro otros diputados por nuestra provincia: Dimas Madariaga y Ram&oacute;n Molina (can&oacute;nigo de la Catedral Primada), encuadrados en el bloque de las derechas. Por contra, los parlamentarios del partido de Campoamor por Toledo, Perfecto D&iacute;az y Pedro Riera, se situaron en el bando del &ldquo;no&rdquo;, al igual que los otros dos del PRS, Jos&eacute; Ballester (alcalde de Toledo) y Emilio Palomo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en su libro <em>El voto femenino y yo. Mi pecado mortal</em>, la propia Campoamor dej&oacute; constancia de cuantos sinsabores le depar&oacute; este gran logro pol&iacute;tico, llegando a calificar como &ldquo;el d&iacute;a del histerismo masculino&rdquo; la jornada en que tal derecho fue reconocido en el Congreso. En las p&aacute;ginas de ese mismo libro, reconoci&oacute; &ldquo;la honestidad pol&iacute;tica y program&aacute;tica del partido socialista&rdquo; fue decisiva para conseguir el voto femenino. El resultado de aquella votaci&oacute;n en el Congreso fue acogido con aplausos y protestas en el hemiciclo, escuch&aacute;ndose en mitad de la algarab&iacute;a un sonoro &ldquo;&iexcl;Viva la Rep&uacute;blica de las mujeres!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El logro de Campoamor, que a&uacute;n hubo de superar alguna que otra traba parlamentaria, pues en una segunda votaci&oacute;n se intent&oacute; aplazar su entrada en vigor, qued&oacute; plasmado en el art&iacute;culo 36 de la Constituci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica, al reconocerse que &ldquo;los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores veintitr&eacute;s a&ntilde;os, tendr&aacute;n los mismos derechos electorales&rdquo;. Con ello quedaban atr&aacute;s a&ntilde;os de reivindicaciones de diferentes colectivos feministas, superando cr&iacute;ticas, dudas, chanzas e incomprensiones ante la implantaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s de tal derecho. Espa&ntilde;a se sumaba, as&iacute;, a pa&iacute;ses como Inglaterra, Alemania, Noruega, Suecia o Finlandia, donde las mujeres ya pod&iacute;an votar, mientras que en Francia no hab&iacute;a sido aprobado y en Italia estaba sujeto a determinadas restricciones.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de una edición ilustrada de la II República, en cuyo artículo 36 se reconocía la igualdad de derechos electorales entre hombres y mujeres"
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            <span class="title">
                Portada de una edición ilustrada de la II República, en cuyo artículo 36 se reconocía la igualdad de derechos electorales entre hombres y mujeres                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una vez aprobada la Constituci&oacute;n republicana el 9 de diciembre de 1931, las mujeres espa&ntilde;olas hubieron de esperar m&aacute;s de un a&ntilde;o para poder ejercer su derecho al voto, aunque no todas pudieron hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Por decisi&oacute;n de las Cortes, para el 23 de abril de 1933 se convocaron elecciones municipales en aquellas localidades donde en las de 1931 no hab&iacute;an contado nada m&aacute;s con una candidatura, en su mayor parte mon&aacute;rquicas. Los comicios afectaban a un total de 2.478 municipios, sesenta y nueve de ellos en Toledo. Entre las poblaciones m&aacute;s importantes estaban Mora, Valdeverdeja, Las Herencias, Lagartera, Orgaz con Arisgotas, Sevilleja de la Jara y Los Navalucillos. 
    </p><p class="article-text">
        Cara al d&iacute;a de los comicios, desde las p&aacute;ginas del socialista 'Heraldo de Toledo' se insertaron numerosas llamadas a las futuras votantes: &ldquo;Mujeres campesinas: los socialistas han conquistado tu derecho, los socialistas te han concedido el voto para que te redimas, no para que se lo entregues a tu enemigo. Vota por los republicanos de izquierda o por los socialistas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La derecha, por su parte, tampoco desaprovech&oacute; sus mensajes para captar el respaldo femenino: &ldquo;Hay quien dice &ndash;pudo leerse en &rdquo;El Castellano&ldquo;, editado por el Arzobispado de Toledo- que en algunos pueblos de nuestra provincia no acudir&aacute;n las mujeres a las urnas. Nosotros no participamos de esa creencia. Las mujeres son m&aacute;s valientes que los hombres y votar&aacute;n. Con su voto dir&aacute;n al Gobierno que son enemigas de los atropellos cometidos con la Iglesia, que son enemigas de que al Crucifijo se le retire de los sitios donde pueden estar a&uacute;n los anarquistas, de que a las &Oacute;rdenes religiosas se les proh&iacute;ba ense&ntilde;ar a sus hijos, de que el marido se pueda burlar de ella divorci&aacute;ndose. Las mujeres votar&aacute;n valientemente contra la pol&iacute;tica izquierdista&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Materializadas las votaciones, el triunfo fue rotundo para las formaciones de centro y derecha. De 567 concejales elegidos en la provincia, 389 correspond&iacute;an a ellas. En el c&oacute;mputo nacional, la derrota tampoco tuvo paliativos. Esos malos resultados fueron el anticipo de la sustituci&oacute;n a mediados de septiembre del gobierno de Manuel Aza&ntilde;a, que contaba con ministros socialistas tan destacados como Fernando de los R&iacute;os, Indalecio Prieto y Largo Caballero, por el de Alejandro Lerroux, gener&aacute;ndose un estado de inestabilidad pol&iacute;tica que aboc&oacute; al Estado a la convocatoria de elecciones generales para el 19 de noviembre y entonces s&iacute; podr&iacute;an ejercer el derecho al voto todas las mujeres espa&ntilde;olas mayores de 23 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Sánchez Lubián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/noviembre-1933-disputado-voto-mujer-toledana-i_132_10661566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Nov 2023 04:57:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Noviembre de 1933: el disputado voto de la mujer toledana (I)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho al voto,Mujer,Toledo]]></media:keywords>
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