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    <title><![CDATA[elDiario.es - Yolanda Soler Onís]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/yolanda-soler-onis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Yolanda Soler Onís]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Siria en llamas: “El cielo es ahora la misma muerte”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/siria-llamas-cielo-ahora-muerte_1_11889646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b693bce2-5f24-4881-9581-8ecaa276c442_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siria en llamas: “El cielo es ahora la misma muerte”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sirios de toda condición lloran la destrucción de su país, tras los bombardeos de Israel</p></div><p class="article-text">
        Israel aprovecha la ca&iacute;da de Bashar al-Assad para bombardear Siria e invadir el pa&iacute;s por tierra. El p&aacute;nico se ha desatado entre quienes celebraban una victoria sin resistencia, con los soldados del ej&eacute;rcito del r&eacute;gimen en sus casas y las armas en los cuarteles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No conforme con la destrucci&oacute;n de Gaza y gran parte del L&iacute;bano, Netanyahu ha disfrazado de mano tendida a la paz el alto el fuego de 60 d&iacute;as en el L&iacute;bano que, como se ha demostrado de inmediato, no ten&iacute;a otro objetivo que concentrarse en atacar Siria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no ha amanecido en Par&iacute;s, donde he viajado para asistir a la entrega del Premio internacional de Poes&iacute;a Joan Margarit al poeta de origen sirio Adonis, cuando me llegan las noticias de los intensos ataques israel&iacute;es sufridos en toda Siria. Se han visto afectados tres aeropuertos, las inmediaciones del puerto de Latakia y la misma capital, Damasco. Familiares de algunos amigos poetas y traductores, que hace a&ntilde;os viven en Espa&ntilde;a, relatan, con la voz quebrada, la confusi&oacute;n y el p&aacute;nico de sus seres queridos ante la destrucci&oacute;n y los incendios causados por los bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o Adonis (Ali Ahmad Said Esber, Al Qassabin en 1930) escribi&oacute; un poema desolador con motivo del genocidio que Israel estaba cometiendo en Gaza: &ldquo;El cielo es ahora la misma muerte&rdquo;. Y a ese cielo de muerte se encaminan, de vuelta, miles de sirios que, en los &uacute;ltimos d&iacute;as, han abandonado los campos de refugiados de Jordania, Egipto o L&iacute;bano, sin imaginar que iban a recibirlos los bombardeos de Israel y su ej&eacute;rcito que, tras entrar por El Gol&aacute;n, avanza hacia Damasco.&nbsp;&iquest;A qu&eacute; estrategia obedece ese precipitado regreso a pocos d&iacute;as de la ca&iacute;da de al-Assad, sin tiempo para descartar una contraofensiva?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Destrozos provocados por la guerra en Siria.                            </span>
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        No es dif&iacute;cil suponer quien ocupar&aacute; esos campamentos, mientras el af&aacute;n expansionista de un pa&iacute;s que utiliza la lucha contra el terrorismo como disculpa para redibujar sus fronteras se cierne sobre Palestina y el L&iacute;bano. &iquest;Qu&eacute; espera a los sirios de cualquier condici&oacute;n? A los que se debaten entre la alegr&iacute;a por la ca&iacute;da de al-Assad y la incertidumbre ante el futuro que les aguarda; a los que permanecieron fieles al r&eacute;gimen reci&eacute;n derrocado. &iquest;Qu&eacute; pueden esperar de lo que se anuncia como un nuevo orden liberador, liderado por Abu Mohammad al- Yulani, incluido por EE.UU, en 2013, en su lista de terroristas, con una recompensa de diez millones de d&oacute;lares por sus v&iacute;nculos con Alqaeda y el Estado Isl&aacute;mico? &iquest;Seguir los pasos de Afganist&aacute;n, Irak o Libia?
    </p><p class="article-text">
        De momento, gran parte de la prensa internacional denomina &ldquo;rebeldes&rdquo; a los miembros de una coalici&oacute;n, donde se integran distintos grupos terroristas. Se hace eco de las celebraciones por la ca&iacute;da de un tirano, en horas bajas, y obvia la nueva &ldquo;haza&ntilde;a&rdquo; de Israel que, tras destruir Gaza y haber invadido el sur del L&iacute;bano, ha convertido el cielo de Siria en la misma muerte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El latido del coraz&oacute;n apenas se ha detenido en el cuerpo de la muerte,
    </p><p class="article-text">
        &iquest;&ldquo;muri&oacute; la muerte&rdquo; como dice Al-Mutanabbi?
    </p><p class="article-text">
        El tribunal de la vida abre juicio a esta segunda tierra
    </p><p class="article-text">
        que viol&oacute; a la anterior:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        martillo de la justicia: el presente
    </p><p class="article-text">
        la experiencia: su fiel testigo
    </p><p class="article-text">
        el pasado, un verdugo tuerto
    </p><p class="article-text">
        Y el cielo es ahora la misma muerte&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adonis&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/siria-llamas-cielo-ahora-muerte_1_11889646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 13:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria en llamas: “El cielo es ahora la misma muerte”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aniversario del 11M y terror yihadista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aniversario-11m-terror-yihadista_132_12124711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 11 de marzo de 2025 amaneci&oacute; con la noticia de la muerte de un millar de civiles de la minor&iacute;a alauita de Siria, a manos de los yihadistas que integran las fuerzas del nuevo presidente Ahmed al-Sharaa. Se da la circunstancia de que al- Sharaa, conocido por el sobrenombre de al-Jolani, hab&iacute;a sido hasta principios de diciembre uno de los terroristas m&aacute;s buscados por Estados Unidos (l&iacute;der de al-Qaeda y emir del grupo Tahrir al-Sham). Lo curioso es que, de repente, &eacute;l y las facciones que lideraba pasaron de ser calificados como <em>terroristas</em> a ser llamados <em>rebeldes</em>; de ser denostados a ser bienvenidos; de ser considerados fundamentalistas a quedar por islamistas moderados. A la luz de esta ma&ntilde;ana comienzan a verse las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de esta masacre, pese a que tard&oacute; casi 48 horas en alcanzar las principales cabeceras de la prensa internacional, se ha convertido en viral en pocas horas y todo gracias a la insistencia de las redes sociales. Estos canales marcan una importante diferencia con lo que fue la cobertura de los atentados del 11M de 2004 en Madrid y la enorme confusi&oacute;n que se sembr&oacute; aquel d&iacute;a de finales del invierno en el que, sin saber las dimensiones que habr&iacute;a de alcanzar la tragedia, desde muy temprano empezamos a verle las orejas al lobo de las masacres.
    </p><p class="article-text">
        Ahora como entonces, la informaci&oacute;n sobre los asesinatos, tambi&eacute;n, se puede enmascarar, retrasar o potenciar, seg&uacute;n los diversos intereses de cada cual. Una parte de los sirios, all&aacute; en Damasco, hace o&iacute;dos sordos a los ecos de estos cr&iacute;menes que afectan a minor&iacute;as religiosas del oeste del pa&iacute;s, mientras disfruta, con el fin de los bloqueos, de la gasolina y otros productos sin restricciones. As&iacute; que prefieren creer que son los <em>da&ntilde;os colaterales &ndash; </em>como los de Netanyahu en Gaza y el L&iacute;bano<em>-</em> de una insurrecci&oacute;n de leales al ca&iacute;do al-&Aacute;saad.
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                Entierros en Latakia con imágenes de las jóvenes asesinadas.                            </span>
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        Los pa&iacute;ses de Europa hacen lo propio porque han apostado por blanquear a aquellos terroristas que establecieron el Califato de Daesh. A algunos puede que les mueva la esperanza de quitarse de encima a los refugiados sirios. Lo mismo podr&iacute;amos decir de los pa&iacute;ses lim&iacute;trofes a los que, ya el 10 de diciembre, a dos d&iacute;as de la ca&iacute;da del al-&Aacute;ssad les falt&oacute; tiempo para animar a retornar a Siria a familias enteras de refugiados; consejo que miles de personas siguieron de inmediato, pese al riesgo de un contragolpe. Hay quien piensa que el fin de estos movimientos no ser&iacute;a el de desmantelar los campos de refugiados, sino el de dejar espacio libre para los palestinos que Netanyahu y Trump pretenden deportar de Gaza y Cisjordania.
    </p><p class="article-text">
        Y de nuevo regresa la mentira, aunque sepan quienes la alientan que tiene las patitas muy cortas, como las del bulo del 11M que pretend&iacute;a hacernos creer que hab&iacute;a sido ETA la autora de los atentados. Una falacia que durante horas confundi&oacute; a una parte de la sociedad espa&ntilde;ola y que, pese a todo, hay a&uacute;n quienes la mantienen. Afortunadamente, las redes sociales han venido, como dec&iacute;amos, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os a desafiar esa <em>ley de la Omert&aacute;</em> que los intereses pol&iacute;ticos o econ&oacute;micos imponen a una gran parte de la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Palidece Ucrania ante el matonismo de un Trump que coquetea con Putin y apoya sin reservas el genocidio de Netanyahu. Los turcos callan por si los <em>rebeldes</em> les libran de la amenaza kurda; los libaneses vuelven a donde sol&iacute;an, a vivir con los ataques y con la esperanza - sobre todo entre los cristianos - de que a sus barrios no lleguen las bombas.&nbsp;
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                Fosas en Latakia.                            </span>
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        Reconozco en los videos que me llegan de Latakia a unos tipos muy parecidos a los que arrasaron Alepo y Palmira, a los que violaron a miles de mujeres, humillando y asesinando ante las c&aacute;maras a los civiles de una minor&iacute;a, la alauita, que comparten etiqueta - no siempre fe - con el dictador sirio Bashar al-&Aacute;ssad;&nbsp; identifico a unos cristianos que vuelven a ser perseguidos en esta zona del mundo como en el origen de nuestra historia.
    </p><p class="article-text">
        En este aniversario de los atentados del 11 M no queda m&aacute;s que reconocer que, ante el silencio de quienes podr&iacute;an evitarlo, siguen amenaz&aacute;ndonos los mismos terrores. Iluminados, dictadores, genocidas y terroristas se al&iacute;an - con el apoyo de los pa&iacute;ses europeos -para ventilar sus miserias en este patio particular en el que se ha convertido Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aniversario-11m-terror-yihadista_132_12124711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Mar 2025 08:26:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aniversario del 11M y terror yihadista]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un arqueólogo de La Isleta en Jordania: “Vine con un miedo interior, aunque se me pasó en cuanto pisé el yacimiento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/arqueologo-isleta-jordania-vine-miedo-interior-paso-pise-yacimiento_1_11768294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95234997-8c04-4782-ba80-73d0cd16afb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un arqueólogo de La Isleta en Jordania: “Vine con un miedo interior, aunque se me pasó en cuanto pisé el yacimiento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jared Jiménez Mederos es especialista en huesos humanos y pertenece al programa Kharaysin, que investiga un poblado de los primeros agricultores y ganaderos con más de 10.000 años de antigüedad. El joven llegó al país árabe cuando Israel había comenzado ya a bombardear el Líbano</p></div><p class="article-text">
        El reciente descubrimiento de una tumba de m&aacute;s de 2000 a&ntilde;os en Petra (Jordania), junto al emblem&aacute;tico edificio del Tesoro, ha sido recogida por medios de comunicaci&oacute;n de todo el mundo.&nbsp;Se trata de una c&aacute;mara intacta con doce cuerpos junto a su ajuar funerario, que un equipo de investigadores americanos y brit&aacute;nicos ha hallado en los escenarios - y ese ha sido el titular recurrente - de la pel&iacute;cula de <em>Indiana Jones y la &Uacute;ltima Cruzada</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras, esa misma semana, un grupo de arque&oacute;logos espa&ntilde;oles, dirigido por Juan Mu&ntilde;iz y Juan Jos&eacute; Ib&aacute;&ntilde;ez, presentaba en el Instituto Cervantes de Am&aacute;n los resultados de su campa&ntilde;a 2024 en el yacimiento de Kharaysin. Se trata de un enclave situado a 50 km al norte de Am&aacute;n en el que se asentaron los primeros agricultores y ganaderos del Neol&iacute;tico precer&aacute;mico (10.000 /7.800 a&ntilde;os a.C.) y en el que, en colaboraci&oacute;n con el Departamento de Antig&uuml;edades de Jordania, se investiga la evoluci&oacute;n urban&iacute;stica del Neol&iacute;tico. En las excavaciones de 2024 se han hallado dos esqueletos en conexi&oacute;n anat&oacute;mica - intactos-.&nbsp; Se han recuperado, adem&aacute;s, otros objetos tallados en hueso o piedra- tanto herramientas como ornamentos- as&iacute; como muestras de las semillas que cultivaban y restos de animales domesticados. Estos esqueletos, como la mayor&iacute;a de restos humanos encontrados en el poblado, tienen una peculiaridad: se encuentran enterrados en el suelo de las viviendas y carecen de cr&aacute;neo. Este reciente hallazgo viene a confirmar una pr&aacute;ctica, posiblemente ritual, que ya intu&iacute;an los investigadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las primeras excavaciones en Kharaysin las llev&oacute; a cabo en 1989 el arque&oacute;logo asturiano Juan Fern&aacute;ndez Tresguerres. En 2014, y tras un par&eacute;ntesis de casi quince a&ntilde;os, su disc&iacute;pulo Juan Mu&ntilde;iz retom&oacute; el proyecto junto con Juan Jos&eacute; Ib&aacute;&ntilde;ez, investigador del Instituto Mil&aacute; i Fontanals (CSIC). En esos primeros compases de la investigaci&oacute;n se sum&oacute; al programa la Universidad de las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) que ya hac&iacute;a prospecciones en Siria.&nbsp;Con Jonathan Santana al frente, distintos investigadores canarios se han desplazado a Jordania durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os con el fin de contribuir a sacar a la luz el modo de vida de los habitantes de este poblado neol&iacute;tico, situado en una colina junto al r&iacute;o Zarqa, uno de los tres caudales con agua permanente del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misi&oacute;n cuenta, adem&aacute;s, con el apoyo de las universidades de Oviedo y Cantabria (UC), la Pontificia Facultad de Teolog&iacute;a de San Esteban de Salamanca, la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el Ministerio de Ciencia Innovaci&oacute;n y Universidades. En Am&aacute;n, el Departamento de Antig&uuml;edades de Jordania facilita los permisos y la log&iacute;stica del almacenamiento; organiza, asimismo, congresos internacionales y contribuye a la divulgaci&oacute;n de los trabajos a trav&eacute;s de la revista Munjazat.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Evoluci&oacute;n urban&iacute;stica en el Neol&iacute;tico</strong></h2><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os se ha datado la evoluci&oacute;n urban&iacute;stica, desde las viviendas m&aacute;s primitivas - de planta oval y de reducidas dimensiones - hasta las que incorporaban pilares y distintas c&aacute;maras utilizando muros compartidos. Es esta una tarea en la que resulta fundamental recabar los datos geom&eacute;tricos, y de la que se ocupa Luis Teira, T&eacute;cnico del Instituto de Investigaciones Prehist&oacute;ricas de la Universidad de Cantabria. &ldquo;Una investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica es como un libro que s&oacute;lo se puede leer una vez por eso hay que registrar detalladamente todo el proceso&rdquo;, afirma Teira, que ha documentado las distintas campa&ntilde;as a trav&eacute;s de la fotogrametr&iacute;a y del trabajo con estaciones totales de topograf&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los primeros tiempos del asentamiento, conviv&iacute;an muy estrechamente la vida y la muerte&rdquo;, comenta el joven arque&oacute;logo canario Jared Jim&eacute;nez Mederos, encargado del estudio de los restos &oacute;seos de humanos en este 2024. <em>Tan estrechamente</em> que enterraban a los fallecidos en el suelo de tierra del reducido espacio de la vivienda, lo que generaba enfermedades que pudieron afectar a la calidad y a la esperanza de vida de la comunidad. Los suelos originales fueron evolucionando- no as&iacute; las pr&aacute;cticas funerarias- hasta ser cubiertos por otros calc&aacute;reos y/o policromados; una muestra de estos &uacute;ltimos, que sali&oacute; a la luz en una campa&ntilde;a anterior, se encuentra expuesta en el Museo de la Ciudadela de Am&aacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pared de una vivienda del Neolítico precerámico en Jordania."
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                Pared de una vivienda del Neolítico precerámico en Jordania.                            </span>
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        Jared Jim&eacute;nez Mederos es especialista en huesos humanos; estudi&oacute; en la ULPG y curs&oacute; un master de Evoluci&oacute;n Humana en la Universidad de Burgos. Jim&eacute;nez Mederos realiza, en estos &uacute;ltimos d&iacute;as de campa&ntilde;a, la tarea de inventariar y medir los huesos hallados en la excavaci&oacute;n y ha atendido a Canarias Ahora en la sede del Instituto Cervantes de Am&aacute;n. &ldquo;Vine con un miedo interior, aunque se me pas&oacute; en cuanto pis&eacute; el yacimiento&rdquo;, explica Jared a la nueva directora del centro, Yolanda Soler On&iacute;s. El joven lleg&oacute; a Jordania cuando Israel hab&iacute;a comenzado ya a bombardear el L&iacute;bano. &ldquo;Si llega a ser por mi familia, yo no estar&iacute;a aqu&iacute; en estos momentos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Originario del barrio de la Isleta, Jim&eacute;nez Mederos tuvo su primer contacto con un sitio arqueol&oacute;gico en Acusa (Artenara) donde estudi&oacute; enterramientos de la poblaci&oacute;n prehisp&aacute;nica de Canarias y observ&oacute; la dataci&oacute;n de semillas y de los restos de cer&aacute;mica hallados en el Granero. Al volar a Jordania ha realizado, tambi&eacute;n, un viaje en el tiempo de miles de a&ntilde;os para situarse en el Neol&iacute;tico precer&aacute;mico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Misterios por resolver</strong></h2><p class="article-text">
        &nbsp;En torno al 7800 a.C. el poblado fue abandonado y no volvi&oacute; a habitarse hasta miles de a&ntilde;os despu&eacute;s, ya en la Edad de Bronce. &ldquo;Las causas de este abandono son uno de los misterios que esta investigaci&oacute;n aspira a esclarecer&rdquo;, afirma Juan Mu&ntilde;iz que es profesor de Arqueolog&iacute;a B&iacute;blica y de Oriente Medio.&nbsp; Adem&aacute;s del en el yacimiento de Kharaysin, Mu&ntilde;iz investiga en el asentamiento de la Edad de Bronce de Jebel Mutawwaq, en las proximidades del anterior, y que lleg&oacute; a contar con un espacio funerario con m&aacute;s de mil d&oacute;lmenes. Todos los integrantes de la misi&oacute;n coinciden en destacar el deterioro que han sufrido los sitios arqueol&oacute;gicos de Jordania en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Hace 30 a&ntilde;os esta zona era como un paisaje f&oacute;sil&rdquo;- recuerda Luis Teira, que ha participado en misiones en Siria y L&iacute;bano desde finales de los 80-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El verdadero tesoro de estas misiones es intangible &ndash; afirma Mu&ntilde;iz- No est&aacute; en una vasija ni en los restos humanos, sino en intentar entender, compartir y divulgar una informaci&oacute;n que lleva miles de a&ntilde;os enterrada&rdquo;. Y as&iacute; han tenido la fortuna de hallar Kharaysin. Tras el abandono de sus habitantes, las viviendas han permanecido intactas, con sus enseres y sus muertos dentro, protegidas por unas paredes de piedra en las que se integran los cr&aacute;neos que faltan en los enterramientos.&nbsp; &ldquo;Todo indica que, tras enterrar a los fallecidos y pasado un tiempo, volv&iacute;an a abrir la fosa para extraer los cr&aacute;neos e incorporarlos a los muros&rdquo;. El hecho de que en yacimientos m&aacute;s recientes como el de Ain Gazhal (la Fuente de las Gacelas, en la periferia de Am&aacute;n) se hayan encontrado en las paredes falsos cr&aacute;neos, modelados con cal o yeso, indica que podr&iacute;an representar a los antepasados, apunta el arque&oacute;logo asturiano.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de 2024 llega a su fin. En Am&aacute;n se recogen las muestras de los hallazgos depositados en los almacenes del Departamento de Antig&uuml;edades para realizar los diferentes estudios: dientes, medio kilo de tierra por cada muestra de polen, carbones, semillas&hellip; Las anal&iacute;ticas de ADN, Is&oacute;topos estables y Carbono 14 permitir&aacute;n completar y publicar las investigaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Kharaysin se cubre el yacimiento con pl&aacute;sticos, sobre los que se deposita la tierra previamente retirada, para devolver el terreno al estado original. Los arque&oacute;logos se despiden de los equipos locales hasta el a&ntilde;o siguiente. M&aacute;s de 150 personas &ndash; hijos y nietos de los trabajadores de las primeras campa&ntilde;as - quedan en las poblaciones de la zona. Son ellos quienes se encargar&aacute;n de velar por estos espacios. Saben que los tesoros que all&iacute; se encuentran nada tienen que ver con el oro que buscan los saqueadores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Alas para volver</strong></h2><p class="article-text">
        En el momento de publicar estas l&iacute;neas, Jared se encontrar&aacute; ya en su casa de la Isleta, dispuesto a retomar la investigaci&oacute;n de su tesis para la que cuenta con becas del Museo Canario y de la Fundaci&oacute;n Mapfre Canarias. Jim&eacute;nez Mederos volver&aacute; a sumergirse en los estudios de la evoluci&oacute;n de las poblaciones humanas en las islas oce&aacute;nicas, centrados en la morfometr&iacute;a geom&eacute;trica del cr&aacute;neo de las poblaciones prehisp&aacute;nicas de Canarias.&nbsp; Regresa, como lo hicieron la experta en ADN Alejandra Calder&oacute;n o resto de los j&oacute;venes investigadores que se incorporan cada a&ntilde;o a la misi&oacute;n arqueol&oacute;gica, con una inolvidable experiencia y una curiosidad que les dar&aacute; alas para volver.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; sucedi&oacute; con sus predecesores, el c&aacute;ntabro Joaqu&iacute;n Gonz&aacute;lez Echegaray, primer espa&ntilde;ol que excav&oacute; en Jordania en los 60, o el investigador Emilio Olavarri, magistral de la Catedral de Oviedo, que regresaron una y otra vez, a pesar de haber vivido en la zona m&uacute;ltiples conflictos. Queda para la historia el viaje en coche que Olavarri realiz&oacute; desde Jerusal&eacute;n a Oviedo para escapar de la Guerra de los Seis D&iacute;as (1967). Al regresar a Oriente Medio se trajeron al arque&oacute;logo de Mieres Juan Tresguerres y este, a Juan Mu&ntilde;iz. Mu&ntilde;iz anim&oacute; a Juan Jos&eacute; Iba&ntilde;ez, que se vino desde Siria con Luis Teira y Jes&uacute;s Tapia, que es quien conoce los secretos del fuego y de las piedras.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/arqueologo-isleta-jordania-vine-miedo-interior-paso-pise-yacimiento_1_11768294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Oct 2024 11:53:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un arqueólogo de La Isleta en Jordania: “Vine con un miedo interior, aunque se me pasó en cuanto pisé el yacimiento”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Atentados selectivos" y otros eufemismos de Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/atentados-selectivos-eufemismos-israel_132_11680335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Salida masiva de libaneses hacia el norte del país.                            </span>
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        A m&aacute;s de 500 ascend&iacute;a en la tarde del martes la cifra de muertos causados por lo que Israel ha dado en llamar &ldquo;ataques selectivos&rdquo;; bombardeos que han matado, al producirse en zonas altamente pobladas como Beirut, a cientos de personas de una poblaci&oacute;n civil indefensa. &ldquo;Bombardeos selectivos&rdquo; fueron tambi&eacute;n los de este lunes y el del 27 de julio. Durante estas semanas, el L&iacute;bano ha sido objeto, tambi&eacute;n, de &ldquo;ataques preventivos&rdquo;, una peculiar interpretaci&oacute;n del Art&iacute;culo 51 de la Carta de la ONU: &ldquo;Presumo que nos van a atacar, as&iacute; que, me adelanto haciendo uso del derecho a la leg&iacute;tima defensa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje de los eufemismos, como afirmaba V&iacute;ctor Moreno el pasado mes de enero &ndash; <em>nuevatribuna.es</em>-, no s&oacute;lo pervierte el objeto que denomina, la guerra, sino a quienes lo usan porque, adem&aacute;s de evitar susceptibilidades, &ldquo;su funci&oacute;n es manipular, edulcorar y, en &uacute;ltima instancia,&nbsp;falsificar y ocultar, en este caso, un genocidio, el de Gaza&rdquo;,<strong> </strong>al que se suman&nbsp;con posterioridad los ataques indiscriminados a un pa&iacute;s soberano como est&aacute; ocurriendo con L&iacute;bano o como ha sucedido en Siria o Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ese relato, las miles de v&iacute;ctimas de los bombardeos o de los atentados terroristas, que sustituyen la anticuada carta-bomba por los dispositivos m&oacute;viles explosivos, son &ldquo;da&ntilde;os colaterales&rdquo;. Adem&aacute;s de los fallecidos, hablamos de esos millares de heridos que, si sobreviven, quedar&aacute;n discapacitados de por vida.
    </p><p class="article-text">
        Se repiten estos d&iacute;as en el L&iacute;bano los esquemas del pogromo de Gaza, el primero el aviso a la poblaci&oacute;n civil para que abandone sus lugares de residencia: &ldquo;emigraci&oacute;n voluntaria&rdquo; lo llaman. A quienes huyen de los intensos bombardeos en el sur del pa&iacute;s se les suman los 100.000 desplazados que, desde octubre de 2023, ha causado la t&aacute;ctica de &ldquo;Tierra quemada&rdquo; de Israel al sur del Litani.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La de la &ldquo;tierra quemada&rdquo; es una de las pr&aacute;cticas b&eacute;licas m&aacute;s antiguas. En su origen consist&iacute;a en quemar los campos de cultivo durante las guerras. Her&oacute;doto la documenta en la &eacute;poca de Dario I y ha sido puesta en pr&aacute;ctica a lo largo de la historia. En la Espa&ntilde;a del s. XV, los Reyes Cat&oacute;licos la utilizaron para desplazar a los musulmanes de Al-Andalus, originando desiertos que perviven en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica qued&oacute; prohibida en los Convenios de Ginebra. El art&iacute;culo 54 proh&iacute;be &ldquo;atacar, destruir, sustraer o inutilizar bienes indispensables para la supervivencia de la poblaci&oacute;n civil&rdquo;. Pese a ello, Israel la sigue utilizando impunemente en su sitio a Gaza y en el sur del L&iacute;bano, bombardeando con f&oacute;sforo blanco, otra forma de quemar, los campos de cultivo, arrasando tierras y contaminando acu&iacute;feros. Con estas acciones comete una doble violaci&oacute;n de las resoluciones, realizar esta pr&aacute;ctica prohibida por una convenci&oacute;n internacional y hacerlo vali&eacute;ndose de armas qu&iacute;micas no autorizadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la huida de la poblaci&oacute;n asediada a lugares que consideran m&aacute;s seguros, Israel vuelve a encontrar una disculpa para extender sus ataques: la afirmaci&oacute;n de que entre la poblaci&oacute;n civil desplazada se encuentran objetivos militares. Triste paradoja la de aquellos que han viajado en interminables caravanas, desde las asediadas zonas del sur para refugiarse en las casas de sus familiares de los barrios chi&iacute;es de Beirut, y han sido masacrados en la capital libanesa horas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se produce ahora un nuevo &eacute;xodo de esos barrios capitalinos hacia el norte del pa&iacute;s, convirtiendo, a ojos de los agresores, cualquier lugar del L&iacute;bano en objetivo; y ya sabemos, por las dram&aacute;ticas experiencias de este &uacute;ltimo a&ntilde;o, que lo mismo les da atacar escuelas que hospitales o bombardear con armas qu&iacute;micas ilegales.
    </p><p class="article-text">
        El uso de los eufemismos a los israel&iacute;es ya les viene de lejos: empezaron sustituyendo las vocales de algunas palabras B&iacute;blicas, continuaron hablando de &ldquo;asentamientos legales&rdquo; en territorio ajeno y terminar&aacute;n acu&ntilde;ando, si no lo han hecho ya, alg&uacute;n t&eacute;rmino similar a la &ldquo;soluci&oacute;n final&rdquo; para enmascarar el genocidio que siguen cometiendo en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        El uso de los eufemismos, volviendo a la afirmaci&oacute;n de Moreno, no s&oacute;lo pervierte el objeto que denomina y a quienes lo acu&ntilde;an, tambi&eacute;n a aquellos periodistas y medios de comunicaci&oacute;n que los difunden con machacona insistencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/atentados-selectivos-eufemismos-israel_132_11680335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Sep 2024 09:03:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["Atentados selectivos" y otros eufemismos de Israel]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valor de la palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/palabra_132_11569905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c5c267c-4e39-4c6f-b9a5-f337a0b7f013_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El valor de la palabra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen cuatro años de la explosión del Puerto de Beirut cuya autoría Israel se apresuró a desmentir
</p></div><p class="article-text">
        No hab&iacute;a empezado a disiparse el humo en los suburbios de Beirut cuando Israel negaba cualquier participaci&oacute;n en la tragedia: la tercera explosi&oacute;n m&aacute;s potente de la historia, tras las bombas de Hiroshima y Nagasaki. La onda expansiva de la explosi&oacute;n, que el 4 de agosto de 2020 asol&oacute; la capital del L&iacute;bano dejando a 300.000 personas sin hogar, caus&oacute; da&ntilde;os a siete kil&oacute;metros del lugar de la explosi&oacute;n, el Puerto de Beirut. A los doscientos muertos hay que a&ntilde;adir los m&aacute;s de 6.000 heridos, muchos de los cuales no se recuperar&aacute;n jam&aacute;s por la gravedad de las lesiones, y a aquellos sin nombre que trabajaban en las instalaciones del puerto, et&iacute;opes, sudaneses, sirios, inmigrantes que no aparecen en las listas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La excusatio nom petita</em> de Israel, fue inmediatamente aceptada y dada por buena por el ministro del Interior liban&eacute;s y por una ciudadan&iacute;a ocupada en asistir a las v&iacute;ctimas de la tragedia, en medio de la pandemia y con varios hospitales destruidos por la explosi&oacute;n. No olvidemos, sin embargo, lo que el dicho conlleva: excusarse de algo de lo que no se ha sido acusado, incrimina.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el pasado 27 de julio, un misil cay&oacute; en un campo de la localidad de Majdal Shams en los Altos del Gol&aacute;n ocupados por Israel desde 1967. Como consecuencia de la deflagraci&oacute;n murieron doce j&oacute;venes drusos. Instantes despu&eacute;s Israel acus&oacute; a Hezbollah de ser el autor del ataque. Pese a que el Partido de Dios neg&oacute; inmediatamente su participaci&oacute;n, el Primer Ministro Israel&iacute;, Netanyahu, se enroc&oacute; en su acusaci&oacute;n en los siguientes t&eacute;rminos: &ldquo;Hezbollah pagar&aacute; un alto precio por este ataque, uno que no ha pagado hasta ahora&rdquo;. Poco antes, un bombardeo de Israel hab&iacute;a alcanzado una escuela en Gaza, matando a 30 personas.
    </p><p class="article-text">
        Desde un primer momento, la acusaci&oacute;n de Israel carec&iacute;a de sentido. En primer lugar, por el objetivo dada la buena vecindad entre chi&iacute;es y drusos y, en segundo t&eacute;rmino, porque de haberse tratado de un error, Hezbollah habr&iacute;a asumido su responsabilidad como ha hecho en otras ocasiones. Un mill&oacute;n de personas constituyen la comunidad drusa en el L&iacute;bano- la mitad de la poblaci&oacute;n mundial- su l&iacute;der, Walid Jumblat, sali&oacute; al paso de las acusaciones de Israel tach&aacute;ndolas de &ldquo;mentiras&rdquo; en una entrevista concedida a Al-Jazeera. &ldquo;Majdal Shams es &aacute;rabe y la mayor&iacute;a de los residentes del Gol&aacute;n son &aacute;rabes que rechazaron la ciudadan&iacute;a israel&iacute;&rdquo;, afirm&oacute;. En relaci&oacute;n con su conversaci&oacute;n con el mediador estadounidense Amos Hochestein, Jumblat declar&oacute;: &ldquo;Me llam&oacute; ayer y me advirti&oacute; de una operaci&oacute;n. Le dije que ser&iacute;a mejor que se ocupara de buscar un alto el fuego, en lugar de transmitir el mensaje amenazador de Israel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la contundente reacci&oacute;n del l&iacute;der druso se fueron sumando las declaraciones en prensa de militares y detalles sobre las caracter&iacute;sticas del arma que impact&oacute; en la cancha de Majdal Shams, donde los ni&ntilde;os y adolescentes practicaban deporte.&nbsp; De esta manera cobr&oacute; fuerza la teor&iacute;a de que la tragedia obedeci&oacute; a un error de los misiles defensivos de Israel que, seg&uacute;n el diario Almayadeen, ser&iacute;a uno m&aacute;s de los fallos de los Iron Dome reportados en los &uacute;ltimos meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a las evidencias, Israel decidi&oacute; ignorar el comunicado de Hezbollah &ndash; lo hicieron tambi&eacute;n muchos medios de comunicaci&oacute;n de Europa y Am&eacute;rica, manteniendo en titulares la acusaci&oacute;n de los sionistas-&nbsp; y tres d&iacute;as despu&eacute;s Israel bombarde&oacute; un edificio de viviendas en pleno Beirut. El objetivo era el comandante de Hezbollah, Fuad Shukur, pero la operaci&oacute;n en la que falleci&oacute; se cobr&oacute;, adem&aacute;s de los 74 heridos, la vida de dos mujeres y dos ni&ntilde;os. Amira y Hassan Fadallah aparecieron abrazados bajo los escombros. Para Israel parecen ser &ldquo;da&ntilde;os colaterales&rdquo; como las decenas de miles de v&iacute;ctimas civiles de Gaza, cuyos nombres desconocemos, los que han muerto en los bombardeos a escuelas y hospitales, los cerca de 100.000 desplazados del sur del L&iacute;bano&hellip; &iquest;Y todo como respuesta a un ataque terrorista? &iquest;A su derecho a defenderse que tanto alienta EE.UU?
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de la explosi&oacute;n del puerto de Beirut, la capital del L&iacute;bano ha vuelto a sufrir una agresi&oacute;n y vive, como todo el pa&iacute;s, bajo la amenaza de quienes erigidos en juez y parte - con esa &ldquo;arrogancia sin l&iacute;mites&rdquo;que les achaca el Presidente Mikati-&nbsp; se consideran en posesi&oacute;n del poder y la palabra. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/palabra_132_11569905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2024 09:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El valor de la palabra]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La poeta chilena Rosabetty Muñoz gana el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/poeta-chilena-rosabetty-munoz-gana-premio-iberoamericano-poesia-pablo-neruda-2024_1_11484850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/409baf57-e1a3-4d70-ac8f-a631eabbaf5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097999.jpg" width="5691" height="3201" alt="La poeta chilena Rosabetty Muñoz gana el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2024"></p><p class="article-text">
        &ldquo;La mirada descarnada sobre la mujer y su lugar en la cultura insular otorga una gran fuerza y originalidad a los versos de Rosabetty Mu&ntilde;oz&rdquo;. As&iacute; se ha expresado el jurado al conceder a la poeta de Chilo&eacute; (Chile) el Premio Iberoamericano de Poes&iacute;a Pablo Neruda 2024. Ha destacado, asimismo, la extraordinaria eficacia comunicativa de Mu&ntilde;oz, que convierte en universales los paisajes, las costumbres y los ritos de estas islas del sur de Chile.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Jurado, del que formaban parte las espa&ntilde;olas Olvido Garc&iacute;a Vald&eacute;s -premiada en la anterior edici&oacute;n- y Carmen Alemany, ha valorado su amplia trayectoria literaria. La obra de Rosabetty Mu&ntilde;oz (Ancud, 1960) ha sido reconocida con numerosos premios como el Altazor o el Nacional de Literatura.&nbsp; Desde 1980 la poeta ha indagado en las tradiciones estableciendo un di&aacute;logo permanente con la sociedad desde la escritura y la docencia. Durante cuarenta a&ntilde;os, adem&aacute;s de clases de lengua y literatura, ha puesto en marcha talleres literarios y programas de animaci&oacute;n a la lectura para j&oacute;venes. &ldquo;En Chile hay una poes&iacute;a valios&iacute;sima, variada y extraordinariamente vital que se recrea continuamente - afirma Rosabetty Mu&ntilde;oz- sin embargo, se da la paradoja de que cada vez se lee menos, sobre todo en las escuelas y en los colegios, que son los lugares en los que yo me encontr&eacute; con ella.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>Hay Ovejas y ovejas</em> se titula uno de los poemas de su primer libro, <em>Canto de una oveja del Reba&ntilde;o</em> (1981), censurado durante la dictadura de Pinochet. Se trata de un texto que, a modo de f&aacute;bula dom&eacute;stica, enfrenta al lector con la posibilidad de elegir. Sin concesiones, en <em>Hijos</em> (1991) afirma: &ldquo;No se cr&iacute;an hijos para verlos morir&rdquo;. <em>En nombre de ninguna </em>(2008) es un poemario que da voz a las adolescentes que se enfrentan a embarazos no deseados: &ldquo;He tratado en mi poes&iacute;a de mostrar a otros, a otras, dejarme traspasar por sus voces&rdquo;. En esta edici&oacute;n combina los poemas en prosa y los estr&oacute;ficos en un formato de &aacute;lbum familiar.
    </p><p class="article-text">
        La poeta bucea en el imaginario colectivo femenino de Chilo&eacute; en el que subyacen, como se&ntilde;ala el cr&iacute;tico Yanko Gonz&aacute;lez, el temor constante por la muerte en altamar y el duelo recurrente. Es un dolor que ha formado parte de la vida en las aldeas de costa de Canarias, Galicia, Andaluc&iacute;a o Marruecos. Y es que, Rosabetty Mu&ntilde;oz considera su escritura &ldquo;pariente lejana a la esencia del <em>lar</em>, entendido como la recuperaci&oacute;n de un espacio/tiempo que raya en lo on&iacute;rico&rdquo; aunque sin olvidar que &ldquo;el aqu&iacute; y el ahora&rdquo; resultan para ella fundamentales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rosabetty Muñoz, en las ruinas de Baalbek (septiembre 2023).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La autora de <em>Ratada</em> (2005) percibe su trabajo como un proyecto circular, una isla, &ldquo;en cuyo centro se encuentra Chilo&eacute; como un estallido, como el poderoso inicio del universo&rdquo;. Y desde ah&iacute; la poes&iacute;a se hace cargo de reunir los fragmentos a trav&eacute;s de ese sujeto po&eacute;tico que es reflejo de muchos personajes.
    </p><p class="article-text">
        Rosabetty Mu&ntilde;oz ha elegido vivir en la isla: &ldquo;Siento que seguir en Chilo&eacute; tiene sentido en cuanto a que mi obra po&eacute;tica ha de estar vinculada estrechamente a la circunstancia vital&rdquo;, declar&oacute; la poeta durante un recital ofrecido en Lanzarote en 1998. &ldquo;Mis libros son parte de un proceso hist&oacute;rico en el que estamos muchos involucrados: <em>ser el sur, decir el sur,</em> y desde all&iacute; sumarnos a otros espacios so&ntilde;ados y posibles&rdquo;. Desenvolverse en este &aacute;mbito no est&aacute; exento de preocupaciones, y as&iacute; lo reconoce la autora de <em>T&eacute;cnicas para cegar a los peces</em> (2019): &ldquo;He vivido mucho tiempo bordeando el territorio dom&eacute;stico con aut&eacute;ntico pavor de su bajo tono y supongo, tambi&eacute;n, que este temor me acompa&ntilde;ar&aacute; mientras viva. Los mayores riesgos que estoy dispuesta a asumir, los asumo en la poes&iacute;a, donde concentro fuerzas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa energ&iacute;a po&eacute;tica es la que, sin duda, la anim&oacute; a aceptar en septiembre de 2023 la invitaci&oacute;n del Instituto Cervantes de Beirut y de las embajadas de Chile en el L&iacute;bano y Siria para leer sus poemas &ndash; traducidos al &aacute;rabe por Jaafar Al Aluni- en Tr&iacute;poli, Baalbek, Beirut y Damasco.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Solidaria</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Esta casa habla.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien junta sus esquinas
    </p><p class="article-text">
        En un esfuerzo conmovedor.
    </p><p class="article-text">
        Cruje su madera,
    </p><p class="article-text">
        suenan las bisagras
    </p><p class="article-text">
        mientras cruza la pena
    </p><p class="article-text">
        de una pieza a otra
    </p><p class="article-text">
        arrastrando los pies.
    </p><p class="article-text">
        El Premio Iberoamericano de Poes&iacute;a Pablo Neruda, que otorga el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile, fue creado en 2004 y reconoce la labor de los autores iberoamericanos de destacada trayectoria y cuya obra sea considerada un aporte notable al di&aacute;logo cultural y art&iacute;stico de Iberoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La poeta agradeci&oacute; el galard&oacute;n defini&eacute;ndolo como &ldquo;ese foco que al iluminar tu trabajo facilita el di&aacute;logo con otros&rdquo;. &ldquo;Nunca he esperado nada de la poes&iacute;a - a&ntilde;adi&oacute;- Cada alegr&iacute;a que me ha dado es un milagro: ediciones, viajes, encuentros con personas valiosas, distinciones, conocer a los amigos m&aacute;s entra&ntilde;ables que tengo&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/poeta-chilena-rosabetty-munoz-gana-premio-iberoamericano-poesia-pablo-neruda-2024_1_11484850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jun 2024 07:42:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La poeta chilena Rosabetty Muñoz gana el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2024]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poeta de origen sirio Adonis gana el Premio Internacional Joan Margarit de Poesía 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/poeta-origen-sirio-adonis-gana-premio-internacional-joan-margarit-poesia-2024_1_11478466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddb3c34c-15cf-43c2-b297-78a4c4dcb4a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poeta de origen sirio Adonis gana el Premio Internacional Joan Margarit de Poesía 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El galardón reconoce su innovadora contribución a la poesía árabe contemporánea, una amplia obra que bebe en las fuentes de la literatura universal y su compromiso con los Derechos Humanos. Adonis (1930) ha desarrollado su carrera literaria entre el Líbano y Francia</p></div><p class="article-text">
        La infancia del poeta de origen sirio Adonis, reci&eacute;n galardonado con el Premio Internacional Joan Margarit de Poes&iacute;a, podr&iacute;a haber sido objeto de una historia m&aacute;s de <em>Las mil y una noches</em>. Nacido en 1930 en una aldea monta&ntilde;osa y sin escuela en el oeste de Siria. Se educ&oacute; en casa con las lecturas de los poetas cl&aacute;sicos que su padre conoc&iacute;a. A los 13 a&ntilde;os sali&oacute; en busca de su gran sue&ntilde;o, que no era otro que poder asistir a la escuela. No fue un genio surgido de una l&aacute;mpara el que le concedi&oacute; el deseo sino el presidente sirio Shukri al-Kuwatli, de gira en 1943 por el pa&iacute;s, y a cuyo encuentro sali&oacute; el joven, que por entonces a&uacute;n se llamaba Ali, con unos versos como regalo y esa petici&oacute;n. Su sue&ntilde;o se cumpli&oacute; con creces y termin&oacute; licenci&aacute;ndose en Filosof&iacute;a por la Universidad de Damasco. El futuro como escritor de Ali Ahmad Said Esber tuvo mucho que ver con su cambio de nombre. Esta decisi&oacute;n le abri&oacute; a Adonis las puertas editoriales que, con los mismos versos en las manos, a Ali Ahmed Said Esber se le cerraban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya como Adonis ser&aacute; internacionalmente reconocido con premios concedidos en L&iacute;bano (Shi&rsquo;r 1968), Francia, Turqu&iacute;a, Italia, Noruega o Alemania (Goethe 2011); uno de los &uacute;ltimos reconocimientos ha sido el Premio Internacional de Literatura Pen/Nabokov 2016 (EE.UU) El Premio Internacional Joan Margarit de Poes&iacute;a, que se le acaba de otorgar en Espa&ntilde;a es una iniciativa conjunta de la Editorial Cama del Sol, el Instituto Cervantes y la familia de Joan Margarit. El jurado ha valorado<strong> </strong>una obra que establece un di&aacute;logo cultural entre civilizaciones, su innovadora contribuci&oacute;n a la poes&iacute;a &aacute;rabe contempor&aacute;nea y una amplia obra que bebe en las fuentes de la literatura universal y que refleja su compromiso con los Derechos Humanos. Su poes&iacute;a comienza a traducirse al espa&ntilde;ol en 1968 con <em>Canciones de Mihyar el de Damasco- </em>Pedro Mart&iacute;nez Mont&aacute;vez- y cuando en 2022 se publica <em>Adoniada</em>, en versi&oacute;n de Jaafar Al Aluni, ya es posible leer una veintena de sus obras de poes&iacute;a y ensayo en espa&ntilde;ol.
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            <span class="title">
                Adonis, Jaafar Al Aluni y Yolanda Soler Onís. Ciudad de México en 2022.                            </span>
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        Si su nombre de nacimiento vincula al poeta con la tradici&oacute;n de oriente, su seud&oacute;nimo lo liga, a trav&eacute;s de la mitolog&iacute;a, a las fuentes de la literatura occidental. El mito de Adonis tiene su origen en la antigua Fenicia, desde donde se extender&aacute; a todo el Mediterr&aacute;neo; simboliza la muerte y la renovaci&oacute;n, as&iacute; como la belleza y un estrecho v&iacute;nculo con la naturaleza. Recoge el mito que Adonis, amante de Afrodita, muri&oacute; corneado por un Jabal&iacute; (Ares) en un f&eacute;rtil valle junto al r&iacute;o que hoy lleva su nombre en El L&iacute;bano. De la sangre derramada por Adonis brotaron amapolas - seg&uacute;n unos autores- o rojas an&eacute;monas -seg&uacute;n otros-&nbsp; que se han extendido por el mundo. El nacimiento del R&iacute;o Adonis se encuentra a unos 200 km de la aldea natal del poeta, que podr&iacute;a haber visto en este mito el s&iacute;mbolo de la perseverancia, del resurgir ante las dificultades.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este es mi nombre</em> lleva por t&iacute;tulo el volumen de Adonis con el que Federico Arb&oacute;s gan&oacute; el Premio Nacional de Traducci&oacute;n y cuya versi&oacute;n definitiva en espa&ntilde;ol se publica en 2006. Hablamos de un libro que, adem&aacute;s de el gran poema del que toma el t&iacute;tulo, presenta una primera parte titulada &ldquo;Pr&oacute;logo a la historia de los Reyes de Taifas&rdquo; y que se cierra con &ldquo;Epitafio para Nueva york&rdquo;.&nbsp; <em>Este es mi nombre&ldquo; </em>hace referencia a la invasi&oacute;n por parte de Israel de los territorios palestinos, parte de Egipto, L&iacute;bano y Siria (1967); aborda, tambi&eacute;n, una din&aacute;mica del imperialismo estadounidense en la que se oponen Wall Street y Harlem o Palestina y Vietnam. Se trata de un ejercicio que refleja el sincretismo del poeta, una muestra de su compromiso &eacute;tico y pol&iacute;tico. Esta obra es, asimismo, un claro ejemplo del estilo literario del escritor- innovador y torrencial - que bebe de las fuentes de la literatura universal. Sirvan como ejemplo sus lecturas del poeta y m&iacute;stico suf&iacute; Ibn Arab&iacute; (Murcia, 1165- Damasco,1240) o de Federico Garc&iacute;a Lorca, cuya experiencia neoyorquina ya conoc&iacute;a Adonis al escribir <em>Este es mi nombre</em>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los exilios del poeta</strong></h3><p class="article-text">
        Doblemente exiliado, ya que Adonis posee la nacionalidad libanesa, la inestabilidad pol&iacute;tica y los conflictos b&eacute;licos han sido una constante en la vida del poeta. Adonis lleg&oacute; al L&iacute;bano ligero de equipaje, tras permanecer preso seis meses en 1955 por su vinculaci&oacute;n con el Partido Social Nacionalista de Siria. Cruz&oacute; la frontera con el L&iacute;bano para instalarse en Beirut en donde fue profesor de la Universidad Saint Joseph. Durante sus a&ntilde;os libaneses desarrolla una activa labor literaria, reconocida en 1974 con el Premio Nacional de Poes&iacute;a liban&eacute;s. En ese periodo pasar&aacute; del nacionalismo sirio de su juventud a una visi&oacute;n panarabista, en la que se mantiene hasta la fecha.&nbsp; En 1980 y como consecuencia de la Guerra del L&iacute;bano, Adonis abandona el pa&iacute;s para instalarse en Par&iacute;s, donde reside en la actualidad.&nbsp; No ha cesado de viajar por el mundo&nbsp; y de&nbsp; sufrir por los conflictos b&eacute;licos y las violaciones de los Derechos Humanos. Muestra de esa preocupaci&oacute;n es su poema &ldquo;El cielo es ahora la misma muerte&rdquo;, escrito en las primeras semanas de los bombardeos de Israel en Gaza, cuando estaba a punto de cumplir 94 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        V
    </p><p class="article-text">
        El latido del coraz&oacute;n apenas se ha detenido en el cuerpo de la muerte
    </p><p class="article-text">
        &iquest;&ldquo;muri&oacute; la muerte&rdquo; como dice Al-Mutanabbi?
    </p><p class="article-text">
        El tribunal de la vida abre juicio a esta segunda tierra
    </p><p class="article-text">
        que viol&oacute; a la anterior
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Martillo de la justicia: el presente
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;la experiencia: su fiel testigo
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;el pasado, un verdugo tuerto
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y el cielo es ahora la misma muerte.
    </p><p class="article-text">
        En 2022 ve la luz <em>Adoniada</em>. Se trata, en palabras de su traductor Jaafar Al Aluni, de &ldquo;una epopeya a modo de autobiograf&iacute;a po&eacute;tica e intelectual que ejerce un papel integrador y esclarecedor dentro del conjunto de su obra&rdquo;. <em>Adoniada</em> aborda, a trav&eacute;s de veinte cap&iacute;tulos, la tradici&oacute;n po&eacute;tica y el sentido de la actividad creadora; refleja un recorrido por la historia y el deambular del poeta por Damasco, Beirut, Grecia, Sicilia, Erev&aacute;n, &Eacute;feso, Shangh&aacute;i, Londres, Nueva York o Par&iacute;s. <em>Adoniada</em> es, tambi&eacute;n, un viaje de introspecci&oacute;n y una cr&oacute;nica del exilio, en la que &ldquo;los silencios&rdquo;, cada vez m&aacute;s presentes en sus versos, acompa&ntilde;an al poeta en su retorno desde la vejez a la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Destacable es asimismo su labor como traductor y ensayista: <em>Introducci&oacute;n a la poes&iacute;a &aacute;rabe</em> se public&oacute; en espa&ntilde;ol ya en 1975. En su <em>Div&aacute;n de la prosa &Aacute;rabe</em> ofrece una nueva lectura de obras de referencia en este g&eacute;nero reunidas en cuatro tomos. Adonis ha traducido al &aacute;rabe obras de Saint-John Perse, Yves Bonnefoy y Ovidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El rapto de Europa</em>, el mito de Adonis, el viaje de Cadmo con el alfabeto fenicio como equipaje, las historias de <em>Las mil y una noches</em> tienen su correlato en el Adonis poeta embestido por el Jabal&iacute; de las guerras, en el viajero enamorado de las graf&iacute;as y de su lengua &aacute;rabe, en el ni&ntilde;o que so&ntilde;aba con cambiar su destino, en ese escritor de leyenda que - como se&ntilde;ala Jaafar Al Aluni-&nbsp; si decidiera desaparecer, s&oacute;lo tendr&iacute;a que recuperar su antiguo nombre: Ali Admah Said Esber.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/poeta-origen-sirio-adonis-gana-premio-internacional-joan-margarit-poesia-2024_1_11478466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 08:37:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poeta de origen sirio Adonis gana el Premio Internacional Joan Margarit de Poesía 2024]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Claustrofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/claustrofobia_132_11397216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/434c282c-baf6-4106-bb7e-0baaa3c6c9fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Claustrofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿A qué canario no le han preguntado alguna vez si no siente cierta claustrofobia por vivir en una isla?

</p></div><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; canario no le han preguntado alguna vez si no siente cierta claustrofobia por vivir en una isla? Durante mis 35 a&ntilde;os en el archipi&eacute;lago, diecis&eacute;is de ellos en Lanzarote, jam&aacute;s experiment&eacute; nada parecido a esa &ldquo;islitis&rdquo; que imaginan los que piensan las islas como &ldquo;espacios cerrados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; he de confesar que desarrolle la necesidad de otear horizontes: de subir a las cumbres, de observar a vista de p&aacute;jaro barrancos, ciudades, playas y perfiles de otras islas. Fiel a esa costumbre, en el Amazonas venezolano reconoc&iacute;, no sin cierta inquietud, la gran verdad de ese refr&aacute;n que afirma que &ldquo;los &aacute;rboles no dejan ver el bosque&rdquo;. Un desasosiego que desapareci&oacute; en cuanto tuve la oportunidad de subir -paseando, por supuesto- al Cerro Perico y contemplar a mis pies la selva que abraza Puerto Ayacucho y el manso serpenteo del Orinoco. Quien dice &ldquo;subir a una cumbre&rdquo;, habla de hacerlo a la antigua terraza del World Trade Center de Nueva York o a la del hotel Adamar en Estambul.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, pensaba, te adaptas al espacio y llega un d&iacute;a en que los 27 km que separan Puerto del Carmen de la Playa de Famara se convierten en un viaje. Quiz&aacute; por ello, recuerdo con horror aquel a Chile en el que mi amiga, la poeta Rosabetty Mu&ntilde;oz de Chilo&eacute;, decidi&oacute; ir recibirme a Santiago en guagua - autob&uacute;s-&nbsp; para regresar juntas ese mismo d&iacute;a recorriendo los 1.125 km en el autocar de vuelta. &ldquo;Lo habitual es que las especies insulares modifiquen sus condiciones para adaptarse a cada isla.&nbsp; Esto forma parte del s&iacute;ndrome de insularidad,&rdquo; afirm&oacute; en los a&ntilde;os 70 Jonh Foster. Me apunt&eacute; la frase, sac&aacute;ndola po&eacute;ticamente de contexto, ya que la <em>Regla de Foster</em> se aplica a la paleontolog&iacute;a y afecta, dependiendo de las circunstancias y de los millones de a&ntilde;os, tanto a los lagartos gigantes de El Hierro como a los elefantes enanos de Chipre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa sensaci&oacute;n de aislamiento, que no sent&iacute; jam&aacute;s en Canarias, se present&oacute; como un hormigueo al llegar al L&iacute;bano en 2019:&nbsp; un puerto sin tr&aacute;fico de pasajeros - ya antes de la terrible explosi&oacute;n del 4 de agosto de 2020-, la frontera con Siria con requerimiento de visado y advertencia del Ministerio de Asuntos Exteriores espa&ntilde;ol de evitar el viaje bajo cualquier circunstancia, la otra - cerrada hist&oacute;ricamente- custodiada por la misi&oacute;n de paz de la ONU; una Blue Line que, ignorada por Israel, s&oacute;lo se despliega en el lado liban&eacute;s. Quedaba el aeropuerto como &uacute;nica v&iacute;a de salida, situado junto a los suburbios de mayor&iacute;a chi&iacute; del Sur de Beirut.&nbsp;
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            <span class="title">
                Beirut 2024.                            </span>
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        No ser&iacute;a hasta el pasado 13 de abril cuando esa sensaci&oacute;n de sentirme atrapada, y no en una isla, se present&oacute; por primera vez. Los jordanos cerraron su espacio a&eacute;reo y a continuaci&oacute;n lo hicieron Siria y el L&iacute;bano. Sucedi&oacute; como consecuencia del aviso de Ir&aacute;n informando del ataque contra Israel como respuesta al bombardeo de su consulado en Damasco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegaron noticias del colapso del aeropuerto, m&aacute;s que por los vuelos cancelados, a causa de aquellos que pretend&iacute;an salir del pa&iacute;s cuanto antes. Se sucedieron fugaces los recuerdos de los meses de las extremas restricciones el&eacute;ctricas, de las colas de la gasolina, de la escasez de harina. &ldquo;Como en la guerra&rdquo;, te dec&iacute;an los libaneses organizando su intendencia; con la salvedad de que en aquel tiempo los bancos funcionaban.
    </p><p class="article-text">
        Los espacios a&eacute;reos de la zona volvieron a abrirse pocas horas despu&eacute;s y todo volvi&oacute; a ese equilibrio, tan liban&eacute;s, que orilla el caos. Todo, salvo los planes de mi inminente mudanza de Beirut a Am&aacute;n. La primera y m&aacute;s l&oacute;gica opci&oacute;n, la ruta terrestre, pasaba por cruzar Siria siguiendo al cami&oacute;n del contenedor, con los gatos bien instalados en la parte de atr&aacute;s del coche. Nada que hacer, teniendo en cuenta las condiciones de seguridad del pa&iacute;s y los ataques de EE. UU del pasado febrero. Enviar la mudanza desde el ca&oacute;tico Puerto de Beirut - v&iacute;a el Canal de Suez - hasta &Aacute;qaba se desaconsejaba por la situaci&oacute;n b&eacute;lica en el Mar Rojo. S&oacute;lo quedaba la v&iacute;a a&eacute;rea, inasequible para trasladar el contenido de una casa.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; frivolidad!, me digo al recordar a quienes viven atrapados en Gaza, cautivos en una suerte de asedio medieval, asistido por drones y genocidas que ni los hospitales respetan. Eso s&iacute; es sentirse preso en un espacio cerrado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/claustrofobia_132_11397216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 May 2024 08:28:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claustrofobia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia ninguna parte: de trenes y colonos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/parte-trenes-colonos_1_10745899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a16c0a5e-6741-4c00-be28-c80d062ac67d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia ninguna parte: de trenes y colonos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De los 400 kilómetros de red ferroviaria libanesa y de las 47 estaciones quedan hoy rastros de vías, túneles y edificios abandonados; elementos que han inspirado al cantautor Carlos Domínguez un video grabado con la artista Haifa Nour Yeghiayan</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que se pod&iacute;a viajar por Oriente Medio con una sola gu&iacute;a de viaje y sin m&aacute;s fronteras que las aparentes. Esmeralda de Luis y Javier Ruiz conservan la Guide Bleu de Moyen-Orient editada en Par&iacute;s en 1965. 
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        Este libro de 936 p&aacute;ginas permit&iacute;a pasar de un pa&iacute;s a otro &ldquo;con fronteras abiertas, ya que pr&aacute;cticamente no exist&iacute;an&rdquo;, aunque todo eso acab&oacute; con la guerra de 1967 y las siguientes que, adem&aacute;s de otras terribles historias, dejaron sin trenes al L&iacute;bano. La Guide Blue de Moyen- Orient fue la &uacute;ltima gu&iacute;a conjunta de Siria, L&iacute;bano, Palestina, Jordania e Iraq.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los 70 otra guerra termin&oacute; con los trenes en el L&iacute;bano, con la inestimableayuda de la puntilla de &ldquo;otras causas econ&oacute;micas&rdquo; acu&ntilde;ada en los 90. Se trata una expresi&oacute;n que quiz&aacute; podr&iacute;a traducirse por &ldquo;intereses de otros transportistas&rdquo; y que estar&iacute;a en la l&iacute;nea de lo que sucedi&oacute; con el fin de los ferrocarriles chilenos en esas mismas fechas. De los 400 km de red ferroviaria libanesa y de las 47 estaciones quedan hoy rastros de v&iacute;as, t&uacute;neles y edificios abandonados; elementos que han inspirado al cantautor Carlos Dom&iacute;nguez un video grabado con la artista Haifa Nour Yeghiayan; se trata de una pieza titulada Beirut y que est&aacute; inspirada en el encuentro y desencuentro entre Oriente y Occidente, en la necesidad de un di&aacute;logo que,
    </p><p class="article-text">
        desde el inicio de la guerra de Israel contra Gaza y la polarizaci&oacute;n de los apoyos, se hace cada vez m&aacute;s perentorio.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al asunto de los trenes, los ferrocarriles resultaron fundamentales para la distribuci&oacute;n de mercanc&iacute;as y para el transporte de turistas por el pa&iacute;s y hasta Siria. La L&iacute;nea Homs/Tartus cruzaba la actual frontera del L&iacute;bano con Siria cuando esta no exist&iacute;a. Otro de los trayectos llegaba hasta Damasco. All&iacute; sobrevive la hermosa estaci&oacute;n de Al Hiyaz, una ruta, l<em>a de Al Hiyaz</em>que tuvo corta y azarosa vida; nunca lleg&oacute; a La Meca que era su destino. Termin&oacute; en Medina y fue objeto de ataques en la Primera Guerra Mundial y de los promovidos por Lawrence de Arabia. La estaci&oacute;n de Al Hiyaz es una muestra de sincretismo, dise&ntilde;ada por el arquitecto espa&ntilde;ol Fernando de Aranda (Madrid 1878/Damasco 1969), que combina elementos de la arquitectura &aacute;rabe y de la europea. 
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa se erige, tambi&eacute;n, como antecedente de otro gran proyecto ferroviario con el mismo destino y tecnolog&iacute;a espa&ntilde;ola: la l&iacute;nea de alta velocidad entre La Meca y Medina. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se han recuperado rutas de tren m&iacute;ticas como ofertas para el turismo de lujo y los amantes de la literatura y el cine. Hablamos de trenes que un&iacute;an Occidente con Oriente y que ahora ofrecen recorridos parciales como: el <em>Orient-Express</em>  que llega s&oacute;lo hasta Venecia- o la secci&oacute;n de la Ruta de la Seda que recorre Turkmenist&aacute;n, Uzbekist&aacute;n y Kazajist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Transiberiano sigue sujeto a los avatares de las relaciones entre Rusia y China. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De trenes y colonos</strong>
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                Espinillos. Sur de Chile.                            </span>
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        Cuenta la leyenda que hace 2000 a&ntilde;os una ardilla pod&iacute;a atravesar la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica sin tocar el suelo saltando de una rama a otra entre los arbustos y los &aacute;rboles. Como en esa historia que se atribuye a Plinio, una tupida alfombra verde es el intrincado entramado de espinillos <em>Ulex europaeus</em> que cubre centenares de kil&oacute;metros del sur de Chile. Durante el siglo XX y hasta la d&eacute;cada de los noventa la l&iacute;nea de ferrocarril, que un&iacute;a Puerto Montt con el resto del pa&iacute;s y los
    </p><p class="article-text">
        vecinos del norte, serv&iacute;a para interrumpir esa mara&ntilde;a espinosa. Las v&iacute;as se convert&iacute;an entonces en improvisados senderos que permit&iacute;an a las peque&ntilde;as comunidades de la zona mantener el contacto. Un queltehue (avefr&iacute;a) podr&iacute;a volar ahora centenares de kil&oacute;metros sin perder de vista los espinillos, esos colonos vegetales que los alemanes llevaron al sur de Chile.
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; cuando fueron captados, a partir de 1845 y con motivo de la &ldquo;Ley de colonizaci&oacute;n de Tierras&rdquo;, para explotar agr&iacute;colamente una regi&oacute;n poblada de selva templada y comunidades ind&iacute;genas. Etnia y religi&oacute;n fueron las condiciones que el gobierno de aquellos a&ntilde;os exig&iacute;a. En principio los colonos alemanes ten&iacute;an que ser cat&oacute;licos; al final que fueran alemanes fue suficiente. 5.000 personas acudieron, entre unas convocatorias y otras, a tomar posesi&oacute;n de las tierras y herramientas que pon&iacute;an a su disposici&oacute;n entre Valdivia y Chilo&eacute;. Trajeron como parte de su equipaje el espinillo, una planta espinosa que usaban en su lugar de origen para delimitar los terrenos, que no tardar&iacute;a en convertirse en una plaga incontrolable; y es que, los colonos, tras el desplazamiento de las comunidades nativas y la tala de los bosques, descubrieron que aquellas tierras no eran apropiadas para la agricultura.
    </p><p class="article-text">
        175 a&ntilde;os despu&eacute;s y cerca de treinta sin que los trenes mantuvieran con su paso los espinillos fuera de las v&iacute;as- se busca controlar esta invasi&oacute;n mediante el restablecimiento de un bosque nativo, que nunca debi&oacute; de ser talado. Ni una palabra de restituir a las comunidades ind&iacute;genas sus territorios. Si alg&uacute;n d&iacute;a entran las m&aacute;quinas a desenterrar las ra&iacute;ces de los espinillos, dejar&aacute;n a la vista las viejas v&iacute;as que comunicaban Am&eacute;rica de norte a sur; esas que dej&oacute; en desuso, tambi&eacute;n, una guerra, aunque fuera de car&aacute;cter econ&oacute;mico: la de los camioneros chilenos contra el ferrocarril. &iquest;Tal vez fue el pago de la dictadura de Pinochet a quienes contribuyeron al &eacute;xito del golpe de estado?
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute;n esas v&iacute;as, como los restos de las libanesas, s&oacute;lo aptas para quienes viajan, sin equipaje ni trenes, hacia ninguna parte. Hay, sin embargo, una diferencia entre la desaparici&oacute;n de los trenes de Chile y la de los del L&iacute;bano: 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de que los convoyes dejaran de recorrer la geograf&iacute;a libanesa, el Ministerio de Obras P&uacute;blicas y Transporte del pa&iacute;s de los cedros mantiene el Departamento de Ferrocarriles y Transporte. Ser&aacute; que &ldquo;la esperanza es lo &uacute;ltimo que se pierde&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/parte-trenes-colonos_1_10745899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Dec 2023 17:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacia ninguna parte: de trenes y colonos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirar hacia otro lado. Inocentes y fósforo blanco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mirar-lado-inocentes-fosforo-blanco_1_10672904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        He viajado a sitios en los que jam&aacute;s me quedar&iacute;a, a lugares en los que el odio ahoga la vida. Espacios donde la gente que tiene cad&aacute;veres en el s&oacute;tano o en el armario mira hacia otro lado al vestirse cada ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; en el Euskadi que habitaba ETA en plena democracia espa&ntilde;ola, en el Belfast que conoc&iacute; ya con &ldquo;su cr&iacute;a muerta&rdquo;, en la Varsovia que disfrutaba la Eurocopa en un flamante estadio alzado a orillas del V&iacute;stula sobre los &ldquo; escombros&rdquo; del ghetto. Y en ese espacio que es la adolescencia al preguntarme, durante las clases de historia, qu&eacute; impidi&oacute; a los alemanes y al resto de Europa alzar la voz ante el pogromo de los nazis contra los jud&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; el mismo mecanismo que el que invita de nuevo a esa vieja Europa a mirar hacia otro lado cuando se asesina a millares de ni&ntilde;os y civiles en Gaza o se lanzan armas qu&iacute;micas sobre el sur del L&iacute;bano con la disculpa, avalada por EEUU entre otros, de que Israel tiene derecho a defenderse? &iquest;Defenderse es acaso ejercitar el derecho de la venganza como sucedi&oacute; con Irak en su d&iacute;a? Ya se han multiplicado por m&aacute;s de diez en Gaza las v&iacute;ctimas del horror sembrado por Ham&aacute;s el 7 octubre en los kibutzs y se ha devastado en su nombre el &ldquo;hogar&rdquo; de dos millones de personas a las que d&iacute;a tras d&iacute;a se arrincona desde hace d&eacute;cadas.&nbsp; &iquest;Concede el derecho de la venganza a un pa&iacute;s objeto de un atentado terrorista ignorar las normas del Derecho Internacional?
    </p><p class="article-text">
        El L&iacute;bano fue en otros tiempos un lugar hermoso para vivir: r&iacute;os, bosques, atardeceres como los que se relatan en la Odisea; escenario de los relatos b&iacute;blicos y objeto del deseo de todos los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya tiempo que algunos de sus habitantes comenzaron a mirar hacia otro lado. Sucedi&oacute; cuando unos, amparados en la impunidad de la guerra vallaron las playas, otros comenzaron a talar los montes para encaramar sus refugios de fin de semana en lo m&aacute;s alto, o cambiaron los cultivos tradicionales del Valle de la Bekaa por il&iacute;citos m&aacute;s lucrativos. Y as&iacute;, mirando hacia otro lado, transcurren estos d&iacute;as de tensa calma, haciendo c&aacute;balas, aumentando el tama&ntilde;o de las cruces en las iglesias en los barrios cristianos, evitando los de los refugiados y los pobres, esos que podr&iacute;an desaparecer, como en su d&iacute;a Sabra y Shatila, si Israel cumpliera sus amenazas.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de mirar al frente, de llamar a las cosas por su nombre y de exigir a Israel que ponga fin al genocidio que est&aacute; cometiendo en Gaza con la connivencia de EE.UU, gran parte de Europa y de la propia&nbsp; ONU -a pesar de la valent&iacute;a de Guterres - que no ha sido capaz de tomar medida alguna contra un pa&iacute;s que ignora reiteradamente sus declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        Defender la vida de los habitantes de Gaza no es - no nos equivoquemos -&nbsp; apoyar al terrorismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que torzamos la cara, no hay forma de no ver las im&aacute;genes, de no escuchar las noticias de la muerte de m&aacute;s de cuatro mil ni&ntilde;os, de la destrucci&oacute;n de un pueblo en el que se ha sembrado el odio y se cultiva con ah&iacute;nco. Dif&iacute;cil es negar las pruebas que avalan las cosechas destruidas por los bombardeos de Israel con f&oacute;sforo blanco en el sur del L&iacute;bano.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Soler Onís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mirar-lado-inocentes-fosforo-blanco_1_10672904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Nov 2023 09:57:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mirar hacia otro lado. Inocentes y fósforo blanco]]></media:title>
    </item>
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