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    <title><![CDATA[elDiario.es - Xavier Cassanyes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/xavier-cassanyes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Xavier Cassanyes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La vivienda, del uso de los bienes y la propiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/vivienda-bienes-propiedad_129_12694090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccf4aaa5-b5a8-4950-8d0e-c0060ce93fa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vivienda, del uso de los bienes y la propiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una sociedad capitalista, en el que el precio de los bienes y servicios lo fija el mercado, el precio de los alquileres ya no atiende a la función social de la vivienda, y este bien escaso se convierte en inaccesible para amplios sectores de la población</p></div><p class="article-text">
        La Ley del Suelo, de 1956, una de las m&aacute;s progresistas del momento, que en pleno franquismo levant&oacute; polvaredas entre los propietarios que la llegaron a tildar de comunista, se aplic&oacute; acomod&aacute;ndose a intereses de los propietarios; sin poder evitar la especulaci&oacute;n que durante el desarrollismo dio origen al crecimiento an&aacute;rquico de las ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aun as&iacute;, la ley del suelo con sus sucesivas modificaciones, permiti&oacute; considerar al suelo, el territorio, desde el punto de vista de su valor para la sociedad, restringi&eacute;ndose los aprovechamientos urban&iacute;sticos privados adapt&aacute;ndose a la sensibilidad respecto al medio ambiente y esa funcionalidad social.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el mayor problema de convivencia al que se enfrenta las sociedades europeas es el precio de la vivienda que, edificadas para cubrir la demanda local de residencia, se destinan al mercado tur&iacute;stico. Un cambio cualitativo de destino residencial, cumpliendo una funci&oacute;n social, a tur&iacute;stico, afectado por la especulaci&oacute;n de la industria del ocio. La vivienda tur&iacute;stica se ha convertido en producto de inversi&oacute;n con ratios de beneficios superiores a cualquier inversi&oacute;n burs&aacute;til.  
    </p><p class="article-text">
        Inventado y controlado por plataformas tecnol&oacute;gicas, el alquiler tur&iacute;stico ha acaparado el mercado del alquiler desplazando al alquiler residencial, de modo que el lugar donde vivir se ha convertido en un bien escaso y caro. En una sociedad capitalista, en el que el precio de los bienes y servicios lo fija el mercado, el precio de los alquileres ya no atiende a la funci&oacute;n social de la vivienda, y este bien escaso se convierte en inaccesible para amplios sectores de la poblaci&oacute;n. Pero no solo el precio del alquiler, sino, tambi&eacute;n, esa nueva figura de mercado de alquiler compartido, en que se hurta del mercado de alquiler residencial a viviendas que se ofrecen por habitaciones. M&aacute;s lucrativo que el alquiler residencial tradicional y menos antisocial que el alquiler tur&iacute;stico, pero igualmente alienante para las personas que optan por una soluci&oacute;n temporal que acaba eterniz&aacute;ndose. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie, al menos aqu&iacute;, va a poner en duda el derecho a la propiedad, pero s&iacute; se pone en cuesti&oacute;n esa categor&iacute;a de pleno, y absoluto derecho a la propiedad, que reconocen las constituciones, cuando se trata de bienes de consumo o de uso, necesarios para la vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        La consideraci&oacute;n de la vivienda como derecho social se abre camino en la sensibilidad p&uacute;blica, como fuera la exigencia de zonas verdes, parques, reservas naturales, los r&iacute;os, los lagos o los oc&eacute;anos. Disfrutar de un medio ambiente saludable constituye hoy uno de los derechos de disfrute indiscutidos; conquista de la opini&oacute;n p&uacute;blica tras cincuenta a&ntilde;os de pedagog&iacute;a y movilizaciones ecologistas. 
    </p><p class="article-text">
        La conciencia sobre la importancia y fragilidad del medio ambiente comenz&oacute; con el aldabonazo reivindicativo del Primer Informe al Club de Roma (1972), cuando hizo p&uacute;blico: los l&iacute;mites del crecimiento. Aquella fue una reflexi&oacute;n cient&iacute;fica y filos&oacute;fica sobre la incapacidad del planeta para soportar los procesos destructivos de la civilizaci&oacute;n industrial y la explotaci&oacute;n indiscriminada de los recursos naturales. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la publicaci&oacute;n del Informe del Club de Roma empezaron a difundirse los conceptos de sostenibilidad y a hablarse de tecnolog&iacute;as duras y blandas, y del consumismo del usar y tirar. Y a exigirse que los poderes p&uacute;blicos, el Estado, a trav&eacute;s de leyes y reglamentos, ten&iacute;an que incidir regulando los procesos de fabricaci&oacute;n m&aacute;s contaminantes poniendo l&iacute;mites a los t&oacute;tem del liberalismo econ&oacute;mico: el dejar hacer y el valor absoluto de la propiedad: La sociedad, el bien com&uacute;n, ten&iacute;a que prevalecer.
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la propiedad fue cabeza de derechos desde la revoluci&oacute;n liberal. Para Locke, uno de los padres del liberalismo pol&iacute;tico, escrib&iacute;a en 1788, existe en todo hombre libre un derecho antiguo e indiscutible sobre la plena y absoluta propiedad de sus bienes y haciendas. Dec&iacute;a que la libertad era un derecho de ley natural y la propiedad el soporte y garant&iacute;a de esa libertad individual. Confrontaba la visi&oacute;n de las monarqu&iacute;as absolutas para quien la propiedad era un don de concesi&oacute;n divina. El derecho a la propiedad, para los liberales, se entend&iacute;a pues como necesaria expresi&oacute;n de la libertad individual, en contraposici&oacute;n a siervos y esclavos que no eran libres, ni nada pose&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la propiedad es constitutivo del estado liberal y de derecho, siendo as&iacute; que la libertad y la propiedad son conceptos indisociables garantizados en las declaraciones de derechos, sin embargo, tanto uno como otros son limitados en beneficio del bien com&uacute;n. La libertad se limita cuando su ejercicio puede causar da&ntilde;o a colisionar con otros, y la propiedad tambi&eacute;n, cuando interfiere en el inter&eacute;s social; habitualmente para permitir infraestructuras necesarias y beneficiosas para la comunidad. De lo que se trata, es el car&aacute;cter de absoluto de la propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Tras los efectos de la crisis de 2008, y con un mercado laboral precario y ante la imposibilidad de acceder a la propiedad, se ha disparado la demanda del alquiler de modo que la proporci&oacute;n de propietarios por segmentos de edad est&aacute; bajando. Los hogares con titulares de m&aacute;s de 55 a&ntilde;os han mantenido estable la ratio de propiedad, alrededor del 75 a 85 por ciento, pero esta proporci&oacute;n se ha desplomado en la franja de edad m&aacute;s tempranas. Entre los 35 a 45 a&ntilde;os, la tasa de propietarios est&aacute; en el 60 por ciento.
    </p><p class="article-text">
        La inestabilidad laboral contribuye a que los menores de 45 a&ntilde;os se hayan desplazado de la propiedad al alquiler, pero es el alto precio de la vivienda el responsable de que muchas familias no puedan desarrollar su proyecto vital.
    </p><p class="article-text">
        Y la causa de esa disfuncional situaci&oacute;n es que la vivienda ha pasado de ser un bien social, aceptado como b&aacute;sico e inherente a la condici&oacute;n de derecho social, fuera de la especulaci&oacute;n econ&oacute;mica como el sistema sanitario, hasta ahora al menos, y a medias el educativo, para convertirse en bien econ&oacute;mico sujeto a las leyes del mercado; y cuyos rendimientos compiten con los burs&aacute;tiles y, escandalosamente, acerc&aacute;ndose a los considerados de usura.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Debe la propiedad privada del suelo tener la cualidad de plena y absoluta? 
    </p><p class="article-text">
        Hay que resaltar lo de pleno y absoluto porque esto choca con ese otro principio de la doctrina liberal cl&aacute;sica: el bien com&uacute;n. El padre del liberalismo econ&oacute;mico, el escoc&eacute;s Adams Smith, cuyo principio revolucionario de la b&uacute;squeda del beneficio privado, el ego&iacute;smo particular generaba riqueza que compart&iacute;a toda la sociedad, y cuya legitimidad estaba en otro concepto fundamental, el del bien com&uacute;n de la sociedad que justificaba la bondad de la nueva doctrina econ&oacute;mica. Sus obras fundamentales: De la riqueza de las naciones, publicado en 1776 y la teor&iacute;a de los sentimientos morales, (1759), que, seg&uacute;n los especialistas, informa el resto de su obra y abren a inferir que A. Smith albergaba la meta de la felicidad personal como objetivo de la vida.  
    </p><p class="article-text">
        La propiedad de la vivienda considerada como bien de inversi&oacute;n, rivalizando con el mercado financiero, es el que afecta directamente a la carest&iacute;a de la vida. Sin alterar la propiedad y su derecho, cabe preguntarse y reflexionar que, siendo un bien que ocupa un lugar insustituible, el espacio es limitado, no puede dejar de considerarse en su aspecto de apropiaci&oacute;n de un trozo de planeta, que es limitado, y que, en alg&uacute;n momento fue totalmente p&uacute;blico, privatiz&aacute;ndose por intereses de las minor&iacute;as m&aacute;s fuertes e influyentes.
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la vivienda trasciende, pues, a su condici&oacute;n de bien de consumo, de uso en ese caso, y se convierte en bien social. Como el aire limpio y un medio ambiente sin ruidos ni olores desagradables son bienes de uso social, el espacio donde habitar, que es la vivienda, tambi&eacute;n deber&iacute;a tener ese car&aacute;cter por encima de la tenencia, de la propiedad. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;c&oacute;mo hacer? Las medidas de ayuda al alquiler son favorables, pero eso no incide en el precio abusivo de la vivienda, no queda m&aacute;s que regular a trav&eacute;s de una fiscalidad dura que disuada. En este momento de la historia, el debate est&aacute; entre el neocapitalismo y la econom&iacute;a financiera, que no crea riqueza y rompe con la filosof&iacute;a del bien com&uacute;n, y el capitalismo cl&aacute;sico como generador de econom&iacute;a real y oportunidades de crecimiento personal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/vivienda-bienes-propiedad_129_12694090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Oct 2025 18:24:19 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Partidos políticos, cesarismos y democracia electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/partidos-politicos-cesarismos-democracia-electoral_132_12309912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81c1c214-75af-43b9-b233-639e5c695d06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Partidos políticos, cesarismos y democracia electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque no esté en la agenda política, revisar la LOREG es urgente, y con la mayoría del bloque actual, sin consenso, ¿cómo puede estar de acuerdo la zona ideológica favorecida por el estatus actual?</p></div><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos &ldquo;crearon la democracia y la democracia moderna es impensable sin los partidos&rdquo;, E. Eric Schattschneider, polit&oacute;logo estadounidense en &ldquo;R&eacute;gimen de partidos&rdquo; (1942). De los principios y condiciones que caracterizan a la democracia representativa, conviene colegir que adem&aacute;s de elecciones libres y, la concurrencia de partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos en elecciones peri&oacute;dicas, importa el c&oacute;mo los partidos toman las decisiones y que los procesos participativos&nbsp; sean transparentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito es que los representantes de la ciudadan&iacute;a elegidos en el Congreso de los Diputados, sede del poder legislativo y que elige el gobierno sea reflejo, lo m&aacute;s razonable posible, de la voluntad de la sociedad. Claro el tema est&aacute; en la ley electoral y en c&oacute;mo son las circunscripciones electorales.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente art&iacute;culo &ldquo;En defensa de los partidos pol&iacute;ticos: sin ellos, no hay democracia&rdquo; publicado en El Pa&iacute;s (28/04/2025) por Meritxell Batet, fue presidenta del Congreso, se refer&iacute;a a la escasa militancia que tienen los partidos en Catalunya, con una ca&iacute;da de 140.000 a 40.000 personas en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Seg&uacute;n cifras del Ministerio de Hacienda, (Francisco N&uacute;&ntilde;ez, VOZPOPULI, (21/07/2024), en 2024, Andaluc&iacute;a con 47.364 y Madrid con 46.433 son las comunidades con mayor afiliaci&oacute;n, seguido de Catalunya con 38.000 y la Comunidad Valenciana con 31.384.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se pregunta y diagnostica, Meritxell Batet, es &ldquo;el populismo, la polarizaci&oacute;n extrema y la desinformaci&oacute;n como las amenazas para la democracia&rdquo; y, el poco inter&eacute;s por entrar en ese enredo de crispaci&oacute;n. Y llama a la responsabilidad de los partidos para que desactiven los discursos de odio reclamando a la sociedad civil organizada, del mundo acad&eacute;mico, de los expertos, de los profesionales a que se impliquen.
    </p><p class="article-text">
        A la reflexi&oacute;n de Batet habr&iacute;a que sumar que los partidos pol&iacute;ticos han pasado de ser garant&iacute;a de representatividad de la opini&oacute;n de los ciudadanos que les votan, a coartada de poder para que sus verdaderos patronos ocupen el doctrinario ideol&oacute;gico. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces se visten de lo que no son!
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos fueron mimados por los padres de la Constituci&oacute;n que, en un pa&iacute;s sin experiencia de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y con una aut&eacute;ntica dispersi&oacute;n de ideolog&iacute;as y de siglas, necesitaba a partidos pol&iacute;ticos de masas, y fuertes, con capacidad para aportar programas de gobierno, serios y viables, con habilidad de articular consensos nacionales. En ese objetivo mayor, se olvidaron de definir mecanismos eficaces de democracia interna; m&aacute;s all&aacute; de las garant&iacute;as de derechos y deberes que son preceptivos en cualquier tipo de asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El tema de la democracia interna en los partidos y la dedocracia que ejercen los l&iacute;deres, muestra hasta qu&eacute; punto los partidos son responsables de la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y no todos con el mismo grado, porque en eso es obligado hacer distinciones.
    </p><p class="article-text">
        Tras casi cuarenta a&ntilde;os, algunos tenemos la impresi&oacute;n que el sistema de listas bloqueadas, que fue bueno para fortalecer a los partidos y sus liderazgos, como instrumentos del sistema democr&aacute;tico, han contribuido al inmovilismo y a la inercia en el poder;&nbsp; impresi&oacute;n compartida por la ciudadan&iacute;a que explicar&iacute;a la creciente desafecci&oacute;n social hacia los pol&iacute;ticos que se evidencia elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n, en forma de abstenci&oacute;n o voto en blanco, salvo en elecciones en las que se percibe que est&aacute;n en riesgo cuestiones realmente medulares de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Si cuando se instaur&oacute; el sistema de partidos se trataba de fortalecer las estructuras de poder internas de los partidos, poniendo el acento en los liderazgos internos y debilitando la capacidad de elecci&oacute;n, y discrecionalidad de los electores, ahora se tratar&iacute;a de dar mayor protagonismo a la poblaci&oacute;n para que, tras escoger la lista pol&iacute;tica de su agrado, tenga la opci&oacute;n de elegir el orden de elegibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos se han olvidado de orientarse en las ideas y de promover la vitalidad interna, que es semillero de iniciativas con el generoso objetivo de procurar el bien com&uacute;n. Contrariamente, hay una buena dosis de actitudes dogm&aacute;ticas, e inamovibles, en los partidos que conforman y, a&uacute;n, consagran utilizando terminolog&iacute;a eclesial, preceptos de dogma que se convierten en barreras innegociables impidiendo nuevos enfoques y que se tiendan puentes de consenso y de permeabilidad con la sociedad. Se lastran los mensajes pol&iacute;ticos con discursos escritos para otras &eacute;pocas, pero que que acudiendo a &ldquo;lugares comunes&rdquo; y grandilocuentes&nbsp; iconograf&iacute;as del pasado, entorpecen la renovaci&oacute;n ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        El pelda&ntilde;o que nos falta escalar para mejorar el sistema representativo est&aacute; en los mecanismos que controlan los procedimientos electorales. Uno de ellos es la definici&oacute;n de las provincias como circunscripciones electorales. Con el blindaje de la Constituci&oacute;n, de la provincia como circunscripci&oacute;n electoral, quedaba protegido de que alg&uacute;n gobierno de turno tuviera la tentaci&oacute;n de aplicar modificaciones al estilo del <em><strong>gerrymandering</strong></em>. Una t&eacute;cnica de manipulaci&oacute;n electoral consistente en redefinir los l&iacute;mites de los distritos electorales colindantes en beneficio electoral de un partido. Con excusas diversas, como de sobrevenido cambio sociol&oacute;gico porque una nueva urbanizaci&oacute;n y su nueva poblaci&oacute;n tuviera m&aacute;s similitudes con uno u otro distrito electoral. Para la segunda elecci&oacute;n de Trump se pusieron en marcha algunas de estas modificaciones a la carta.
    </p><p class="article-text">
        Temo que una pinza de ultraderecha, porque el PP est&aacute; indiscutiblemente entregado a los de Trump, pueda sin escr&uacute;pulos remodelas los mecanismos electorales a&uacute;n m&aacute;s a su favor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no est&eacute; en la agenda pol&iacute;tica, revisar la LOREG es urgente, y con la mayor&iacute;a del bloque actual, sin consenso &iquest;c&oacute;mo puede estar de acuerdo la zona ideol&oacute;gica favorecida por el estatus actual? Recu&eacute;rdese que la ley electoral, de enero de 1977, fue dise&ntilde;ada por Su&aacute;rez para asegurarse ganar las primeras elecciones democr&aacute;ticas de junio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/partidos-politicos-cesarismos-democracia-electoral_132_12309912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 May 2025 08:24:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Partidos políticos, cesarismos y democracia electoral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo necesitaba desmarcarse de Vox y ellos facilitan el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/feijoo-necesitaba-desmarcarse-vox-facilitan-trabajo_132_11524221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfe7b041-22ff-4e9e-9b5f-26646fd0b81b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feijóo necesitaba desmarcarse de Vox y ellos facilitan el trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hace mucho tuve ocasión de intercambiar opiniones con un importante, y cada vez más influyente, dirigente del partido popular, que me reconocía que el futuro de España habría de ser federal aunque, me confesó el interlocutor, el PP todavía no está preparado</p></div><p class="article-text">
        El ultim&aacute;tum del gobierno <strong>de volver a la mayor&iacute;a anterior, mayor&iacute;a simple, para la renovaci&oacute;n del Consejo General del Poder Judicial</strong> con la aquiescencia, m&aacute;s protocolaria que efectiva, de la autoridad europea ha forzado el acuerdo de renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es que el partido popular haya bajado sus exigencias</strong>, es simple y llanamente que <strong>ha visto que podr&iacute;a quedarse descolgado de influir en esta reforma que mantuvo amarrada, </strong>bloqueada desde 2018 (cuando tocaba la renovaci&oacute;n), gracias a que, <strong>cuando la mayor&iacute;a absoluta de Rajoy, los populares cambiaron la mayor&iacute;a necesaria para la renovaci&oacute;n, de simple a cualificada</strong>, asegur&aacute;ndose as&iacute; que, a&uacute;n en la oposici&oacute;n, tendr&iacute;an la llave para el nombramiento del &oacute;rgano director de los jueces. Y, por tanto, la potestad de nombrar <strong>a qu&eacute; jueces tocaba enjuiciar tal o cual causa.</strong> Todo ello, cuando la corrupci&oacute;n en el PP entraba en multitud de procesos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por mucha alianza que tuviera el PP con el partido popular europeo</strong>, mayor&iacute;a en la euro c&aacute;mara, al que acudi&oacute; <strong>pretendiendo confundir </strong>a los europarlamentarios <strong>asimilando la situaci&oacute;n de la justicia en Espa&ntilde;a con las injerencias y supeditaci&oacute;n de la justicia a la pol&iacute;tica como se articul&oacute; en los mandatos de </strong><em><strong>Ley y justicia</strong></em><strong> en Polonia</strong> y en la actual <strong>Hungr&iacute;a de Orban. La v&iacute;a de intermediaci&oacute;n europea estaba ya agotada.</strong> En la Uni&oacute;n Europea no cuela no del autoritarismo del gobierno, y cansa. El autoritarismo est&aacute; en Orban, al que Meloni va tener bien presente si no quiere sucumbir por su derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esa nueva etapa pol&iacute;tica post elecciones europeas</strong>, y con paz electoral por a&ntilde;o y medio, salvo pirueta de alg&uacute;n gobierno auton&oacute;mico que se mire en Ayuso cuando adelant&oacute; elecciones y le sali&oacute; bien, <strong>el presidente Pedro S&aacute;nchez ha salido fortalecido</strong>. No ha sufrido penalizaci&oacute;n electoral y, por el contrario, <strong>visto que el ascenso de la ultraderecha ha sido limitado</strong> y a&uacute;n m&aacute;s por el resultado electoral en Francia, <strong>ha ganado peso como el principal l&iacute;der socialdem&oacute;crata europeo</strong>. Sin ignorar el arrollador triunfo del <strong>laborismo centrado, a lo Blair, en el Reino Unido</strong> que, a pesar de no formar parte de la Uni&oacute;n Europeo<strong>, enmarca un nuevo ciclo de renovaci&oacute;n socialdem&oacute;crata en Europa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al primer desaf&iacute;o de S&aacute;nchez al PP</strong>, amenazando con renovar el CGPJ por la mayor&iacute;a progresista, <strong>Feij&oacute;o ha replegado velas y ha aceptado llegar a un acuerdo que ha abierto una grieta con el PNV y Esquerra</strong>. Cuidado con el acuerdo que, seg&uacute;n se ve, ha colado a personajes de siniestra procedencia obstruccionista de modo que los populares ganan; y, <strong>el gobierno pierde una baza al no haber exigido</strong>, que sepamos p&uacute;blicamente, <strong>ninguna contrapartida en moderaci&oacute;n auton&oacute;mica</strong> y con m&aacute;s argumento ahora que los gobiernos estar&aacute;n en minor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Francina Armengol ya ofreci&oacute; sus votos para liberar a baleares del cerrojo de Vox.</strong> &iquest;<strong>Querr&iacute;a Feij&oacute;o dar la batalla por la moderaci&oacute;n</strong> y el centrismo pol&iacute;tico <strong>o teme que sus barones</strong>, a excepci&oacute;n de Juanma Moreno nombrados en la &eacute;poca radical juvenil de Casado, <strong>que le muevan la silla como pretendi&oacute; Aguirre con Rajoy en el congreso de Valencia</strong>?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ruptura con VOX se antoja deseada por Feij&oacute;o a la vista de los sucesivos fracasos es sus expectativas</strong> de ganar por mayor&iacute;a amplia y absoluta con VOX. <strong>N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o hace tiempo que dar&iacute;a por hecho, en su marco mental, que solo gobernar&aacute; con un acuerdo con los nacionalismos y para eso debe centrarse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El paso dado con la renovaci&oacute;n del CGPJ, y otros acuerdos que se est&aacute;n negociando PSOE-PP, <strong>y la actual disposici&oacute;n popular a entrar en la aceptaci&oacute;n de la distribuci&oacute;n de menores inmigrantes en las autonom&iacute;as, </strong>bendici&oacute;n del <em>deus ex machina</em><strong>,&nbsp; ha terminado por romper los gobiernos regionales con VOX.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        E<strong>l partido de ultraderecha ha perdido sus sueldos en la administraci&oacute;n auton&oacute;mica, </strong>y no parece que quiera perderlos tambi&eacute;n en los ayuntamientos, donde podr&iacute;a abrirse soluciones a la extreme&ntilde;a,<strong> o una Opa generalizada del partido popular a los miembros de Vox, como ya hiciera con conciudadanos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esta coyuntura inesperada el partido popular tiene todo a su favor para realizar un cambio hacia la centralidad</strong>, abandonando a sus aliados extremistas de fuera <strong>y de dentro</strong>, <strong>los que alberga en sus cen&aacute;culos de influencia</strong>, y abrazar, <strong>el centro ideol&oacute;gico, convirti&eacute;ndose en el partido de centro derecha espa&ntilde;ol</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consumada la ruptura con VOX,<strong> Feij&oacute;o puede sostenerse en los socialistas a condici&oacute;n de revertir las decisiones m&aacute;s conflictivas tomadas con la ultraderecha</strong> durante este a&ntilde;o de gobiernos conjuntos. Los socialistas aceptar&iacute;an dar estabilidad a los gobiernos del PP siempre <strong>que no se tocaran los grandes consensos</strong> que han estado funcionando durante d&eacute;cadas. <strong>Y ah&iacute; est&aacute; el inteligente ofrecimiento de Francina Armengol, presidenta del Congreso y presidenta de Illes Balears en dos legislaturas, al ofrecer sus votos para que el PP balear rompiera con VOX.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Espa&ntilde;a, en su conjunto, respira centrismo y progresismo y este, salvo revoluci&oacute;n en el PP, est&aacute; en el PSOE, y en las derechas nacionalistas que son, por recorrido hist&oacute;rico salvo an&eacute;cdotas, m&aacute;s centristas y progresistas que el partido popular</strong>. Los nacionalismos y los independentismos de derecha est&aacute;n m&aacute;s cerca de las derechas tradicionales de nuestros vecinos europeos, donde la democracia tiene larga tradici&oacute;n, que de las derechas de herencia autoritaria o con or&iacute;genes en intereses de clase y confesionales, propio de las rep&uacute;blicas americanas y de la historia del liberalismo doctrinario espa&ntilde;ol desde el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El futuro pol&iacute;tico de Feij&oacute;o</strong>, llamado de urgencia para parar a Pedro S&aacute;nchez,&nbsp; <strong>va ligado a que consiga impulsar un viraje al centrismo que pasa por desalojar de las c&uacute;pulas a los pol&iacute;ticos m&aacute;s identificados</strong>, y ciertamente seguidores de la din&aacute;mica beligerante del periodo Casado, que son baluarte con el actual presidente popular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Feij&oacute;o es el due&ntilde;o de su destino pol&iacute;tico, </strong>y si no quiere convertirse en el pr&oacute;ximo consumible de las probaturas de la derecha tradicional, tendr&aacute; que <strong>repensar su rol y en la significaci&oacute;n del Partido Popular en la nueva pol&iacute;tica espa&ntilde;ola</strong>; enmarcada en la realidad plurinacional del Estado que se est&aacute; fortaleciendo con las legislaturas de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La soledad de las derechas, a la hora de trabar alianzas con otros partidos, estriba precisamente en su incapacidad ideol&oacute;gica para asumir la realidad plurinacional de Espa&ntilde;a</strong>. Y en el cambio hacia esa transici&oacute;n de realismo pol&iacute;tico, que ya apuntaba la Constituci&oacute;n al referirse a nacionalidades y regiones, est&aacute; la ley de amnist&iacute;a que en su beneficio el PP debiera de aceptar, con pragmatismo e inteligencia pol&iacute;tica, desactivando las huestes judiciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No hace mucho tuve ocasi&oacute;n de intercambiar opiniones con un importante, y cada vez m&aacute;s influyente, dirigente del partido popular</strong>, que me reconoc&iacute;a que <strong>el futuro de Espa&ntilde;a habr&iacute;a de ser federal</strong> aunque, me confes&oacute; el interlocutor, el PP todav&iacute;a no est&aacute; preparado. Y, sin embargo, el <strong>PP madrile&ntilde;o, D&iacute;az Ayuso, va por libre</strong> y en algunas decisiones bien podr&iacute;a considerarse que <strong>act&uacute;a como &ldquo;autonom&iacute;a confederal&rdquo; es decir, desde su espacio de soberan&iacute;a,</strong> con serias dudas sobre su constitucionalidad enfrent&aacute;ndose al gobierno de Estado central y del resto de las comunidades aut&oacute;nomas. &iquest;Ser&aacute; Madrid la punta de lanza del federalismo en el PP?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/feijoo-necesitaba-desmarcarse-vox-facilitan-trabajo_132_11524221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2024 10:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feijóo necesitaba desmarcarse de Vox y ellos facilitan el trabajo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijoó busca la segunda vuelta el 9 de junio, en la grupa de Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/feijoo-busca-segunda-vuelta-9-junio-grupa-vox_129_11407907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1309381-5797-4562-ad55-1303cf8dea24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feijoó busca la segunda vuelta el 9 de junio, en la grupa de Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido popular no tiene dudas de que si quiere gobernar tiene que sentarse en la grupa del caballo blanco, en cuyas riendas está el jinete de Vox</p></div><p class="article-text">
        Es de dominio p&uacute;blico que N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o vino a Madrid a recoger la llave de la Moncloa. Se hab&iacute;a cre&iacute;do las encuestas publicadas por los medios del arco de la derecha, casi todos, que daban al PP la posibilidad de obtener la presidencia de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Desde la investidura, y <strong>desde que Pedro S&aacute;nchez fuera defenestrado por su partido</strong> dejando su esca&ntilde;o, el 30 de octubre de 2016, <strong>el partido popular y sus medios afines han tenido en su punto de mira a l&iacute;der socialista. Un pol&iacute;tico singula</strong>r <strong>que</strong>, la historia lo evaluar&aacute;, <strong>pone su criterio por encima de conservadurismo del </strong><em><strong>estatus quo</strong></em><strong> que defiende los partidos de la derecha, e incluso de la izquierda moderada</strong> o participativa, por la comodidad o temor a no pisar callos que puedan acarrear consecuencias no deseadas; como manifestaciones lacerantes que hieren la propia honorabilidad personal o acciones coordinadas econ&oacute;micas, sociales o judiciales, a las que invita, <strong>desde su p&uacute;lpito, Aznar con aquella proclama, &ldquo;quien pueda hacer que haga&rdquo;. A modo de las </strong><em><strong>fetuas </strong></em><strong>que emiten</strong><em><strong> </strong></em><strong>los guardianes de la fidelidad isl&aacute;mica</strong>, instado a hacer lo necesario para acabar con el infiel y la herej&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pedro S&aacute;nchez est&aacute; en la diana porque antepone su an&aacute;lisis, y su visi&oacute;n sobre Espa&ntilde;a y su futuro, por encima de la opini&oacute;n de la derecha que tenemos</strong>, descendiente del doctrinario que nos dej&oacute; cuarenta a&ntilde;os de adoctrinamiento fascista,&nbsp; y&nbsp; del liberalismo social <strong>e incluso de la izquierda bien pensante</strong>, en su propio partido. A la vuelta de c&oacute;mo ha resultado la transici&oacute;n, <strong>lo que se llama el </strong><em><strong>sanchismo</strong></em><strong>&nbsp; estar&iacute;a por recuperar el esp&iacute;ritu de aquellos a&ntilde;os con el enfoque progresista</strong> que, entonces, no pudo ser por la presi&oacute;n de las infraestructuras econ&oacute;micas y represivas del r&eacute;gimen, <strong>y la latencia del golpismo, que Felipe supo neutralizar bajando el list&oacute;n social y auton&oacute;mico</strong>, hasta desactivarlo.
    </p><p class="article-text">
        Es ilustrativa la entrevista que realiz&oacute; televisi&oacute;n espa&ntilde;ola a <strong>Pedro S&aacute;nchez, candidato a la secretaria general,</strong> para suceder a P&eacute;rez Rubalcaba, en &ldquo;los desayunos de la primera&rdquo;, el 16 de junio de 2014, donde desgranaba su ideario cr&iacute;tico e innovador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquella primera entrevista en televisi&oacute;n, <strong>se declaraba ferviente federalista</strong>, dando todo su apoyo a la Declaraci&oacute;n de Granada, aprobada por unanimidad el 6 de julio del a&ntilde;o anterior, <strong>que recobrar&iacute;a actualidad cuando en la cumbre europea de Granada, bajo la presidencia espa&ntilde;ola de la UE en octubre de 2023, se apost&oacute; por una Europa federal.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la entrevista mencionada, <strong>Pedro S&aacute;nchez, se refer&iacute;a, tambi&eacute;n, a la necesidad de cambiar la ley electoral, declar&aacute;ndose partidario de desbloquear las listas</strong> para el Congreso y por un cambio constitucional para <strong>definir unas nuevas circunscripciones electorales para que fueran m&aacute;s representativas</strong> y el voto de los ciudadanos m&aacute;s igualitario. Se mostraba partidario de <strong>modificar la ley de partidos, con el prop&oacute;sito de limitar los mandatos y democratizarlos internamente, favoreciendo la transparencia</strong> <strong>y revalorizando la voz de los diputados y senadores para que ganaran independencia</strong> m&aacute;s all&aacute; de las jerarqu&iacute;as de partido. En palabras textuales: <strong>&ldquo;liderazgos que empujen en lugar de ser empujados&rdquo;.</strong> Eso es, una actividad pol&iacute;tica proactiva.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquella entrevista, <strong>la jerarqu&iacute;a oficialista del PSOE vio en S&aacute;nchez a un nuevo l&iacute;der con criterio y personalidad, que no preocupaba demasiado porque ten&iacute;a pocas posibilidades de ser elegido</strong> secretario general frente al candidato oficialista. Tras la sorpresa de su elecci&oacute;n, al estilo de Borrell frente a Almunia (1998), se quiso repetir la operaci&oacute;n marginaci&oacute;n de entonces. Borell dimiti&oacute; quince meses m&aacute;s tarde, por responsabilidad pol&iacute;tica, que no personal, tras descubrirse casos de corrupci&oacute;n de algunos de sus ex colaboradores durante su etapa en hacienda. El oficialista, Almunia, se hizo con la secretaria general y, como candidato, en las elecciones de 2000 cosech&oacute; los peores resultados del socialismo durante el bipartidismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dimisi&oacute;n de S&aacute;nchez vino por un acto de coherencia, por principios, no queriendo facilitar un gobierno de partido popular</strong>. Tras la dimisi&oacute;n, con satisfacci&oacute;n de la clase medi&aacute;tica, el uno de octubre de 2016, y su renuncia al esca&ntilde;o, Pedro S&aacute;nchez se ech&oacute; a la carretera a la b&uacute;squeda de la militancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La rotunda victoria frente a la candidata oficialista, Susana D&iacute;az, fue la respuesta de militancia, 68 por ciento, a la jerarqu&iacute;a del PSOE conformada y sin proyecto</strong>. <strong>Los barones socialistas desconcertados y poco entusiastas</strong>, con m&aacute;s ganas de PP que de fidelidad al nuevo l&iacute;der, y teniendo que tragar con un gobierno de coalici&oacute;n con Unidas Podemos, <strong>estaban m&aacute;s por el absentismo que por la reivindicaci&oacute;n de sus siglas</strong>. En la <strong>oposici&oacute;n prendi&oacute; la mecha de la insurrecci&oacute;n pol&iacute;tica con un PP disput&aacute;ndose con Ciudadanos, y Vox</strong> en tercero, ser la referencia en el espacio de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Como ocurriera en 2004 con la victoria de Zapatero, <strong>el PP no supo procesar la frustraci&oacute;n de verse apeado del poder de forma inesperada y se lanz&oacute; a la oposici&oacute;n salvaje,</strong> con m&aacute;s ruido que argumentos, para desconcertar y forzar a que el Presidente tirara la toalla a la italiana; con modos que recuerdan las t&aacute;cticas autoritarias de las rep&uacute;blicas latinoamericanas y, a&uacute;n, de los autoritarismos que dieron origen a la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La contestaci&oacute;n belicista del Partido Popular, Vox y Ciudadanos</strong>, alentada por los medios de los patronos conservadores y de Ciudadanos, <strong>acusaban al gobierno de ileg&iacute;timo, argumento que diera justificaci&oacute;n a alg&uacute;n tipo de plante, de golpismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El acto de la plaza Col&oacute;n de Madrid fue la escenificaci&oacute;n de una insurrecci&oacute;n, al estilo de la Marcha sobre Roma</strong>, con el prop&oacute;sito de impresionar a la monarqu&iacute;a como result&oacute; en el caso italiano cuando el rey V&iacute;ctor Manuel III nombr&oacute; primer ministro a Mussolini (1922) para dar paso al Nuevo orden fascista. <strong>Lo hizo Alfonso XIII, al a&ntilde;o siguiente con Miguel Primo de Rivera, suspendi&eacute;ndose las garant&iacute;as constitucionales y la Mancomunidad Catalana; siempre Catalunya el tema central de los idearios conservadores y de la ultraderecha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo de Col&oacute;n pareci&oacute; el primer paso para reconstruir la CEDA</strong>, aquella Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Derechas Aut&oacute;nomas, fundada por el cardenal Herrera Oria, en marzo de 1933, <strong>que fuera el aglutinador de la derecha cat&oacute;lica y mon&aacute;rquica, nutrida de anti republicanos, que m&aacute;s tarde ser&iacute;a el brazo civil del golpe de estado de Franco.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pedro S&aacute;nchez tuvo que lidiar, desde el inicio, con las acusaciones de ilegitimidad</strong>, por el acuerdo discursivo de las tres derechas de Col&oacute;n y, <strong>en la pandemia, contar solo con el bloque de la investidura,</strong> teniendo enfrente el naciente liderazgo de la presidencia madrile&ntilde;a, <strong>D&iacute;az Ayuso, la m&aacute;s genuina transposici&oacute;n medi&aacute;tica de Trump en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y en eso <strong>aparece Feij&oacute;o como el salvador del desconcierto en el partido popular</strong> ante la debacle discursiva de Casado. <strong>Desde su trono tranquilo en Galicia</strong>, una comunidad clientelar netamente subsidiada, en la que el valor de la continuidad de lo conocido parece la norma, <strong>Feij&oacute;o reinaba combinando galleguismo de alpargata y gaita, demagogias y morri&ntilde;as</strong>, susurros conniventes del buen padrino que vela por los gallegos.
    </p><p class="article-text">
        Como expresaba al principio del art&iacute;culo, <strong>N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o aterriz&oacute; en Madrid</strong> para recoger las llaves de la Moncloa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al principio, verbaliz&oacute; de centrismo y afloj&oacute; el empe&ntilde;o contra el gobierno</strong> en la suposici&oacute;n de que la forma moderada, y su personalidad entrada en a&ntilde;os, seducir&iacute;a como en Galicia pero la sombra de <strong>Ayuso es demasiado picassiana; con planos superpuestos y din&aacute;micos en todas direcciones.</strong> Un <strong>Feijoo amenazado de urgencia por una presidenta ambiciosa como Ayuso</strong>, que est&aacute; independizando a Madrid de la sociedad espa&ntilde;ola pero sin discurso para ganar unas elecciones generales<strong>, no resulta rival para el presidente popular pero s&iacute; sus propias dubitaciones frente a las prisas de la zona ultra en el PP y en Vox por acabar con S&aacute;nchez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las municipales y auton&oacute;micas del <strong>12 de mayo dieron el triunfo al partido popular</strong>. El <strong>desconcierto estaba en las filas socialistas y en</strong> <strong>Pedro S&aacute;nchez que, habiendo acordado la mayor agenda social en democracia, no pudo explicar con convicci&oacute;n los indultos </strong>dando alas a los populares para justificar la supuesta desigualdad de trato a los espa&ntilde;oles; el mismo discurso que frente a la amnist&iacute;a. Sin duda<strong>, para la derecha, con ETA se estaba mejor. Con el Proc&eacute;s entre rejas se manten&iacute;a beligerante a buena parte de la sociedad catalana</strong> y, &iquest;qui&eacute;n sabe?, si se alentar&iacute;a un movimiento de insurrecci&oacute;n violento que justificara el volantazo ultraconservador.
    </p><p class="article-text">
        Cogiendo el toro por los cuernos y <strong>a la vista de que los gobiernos populares solo eran viables con alianza con Vox, Pedro S&aacute;nchez convoc&oacute; elecciones</strong> y a la vista est&aacute; que la operaci&oacute;n de confianza sali&oacute; bien para el bloque de la investidura de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las europeas de 9 de junio el partido popular est&aacute; en la misma estrategia que en el 23 de julio,</strong> con la diferencia de que, entonces, los gobiernos con Vox parec&iacute;a que pod&iacute;an limitarse a apoyos puntuales y no a verdaderas coaliciones, como ha resultado, en las que quien marca la agenda es la ultradercha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El partido popular no tiene dudas de que si quiere gobernar tiene que sentarse en la grupa del caballo blanco, en cuyas riendas est&aacute; el jinete de Vox.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/feijoo-busca-segunda-vuelta-9-junio-grupa-vox_129_11407907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2024 07:21:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feijoó busca la segunda vuelta el 9 de junio, en la grupa de Vox]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vía Felipe González en España o el entreguismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/via-felipe-gonzalez-espana-entreguismo_132_11272716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/844a605f-c0f2-40a0-ab7d-d6cb182b1a93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vía Felipe González en España o el entreguismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La alianza tácita entre dos partidos centrados, la derecha del PSD y la izquierda del PS, tiene sentido en Portugal, donde el partido socialdemócrata, que forma parte del Partido Popular Europeo, representa a una derecha moderada</p></div><p class="article-text">
        Mi admirado <strong>Enric Juliana</strong> publicaba en La Vanguardia (30/03/2024) un an&aacute;lisis sobre el nuevo gobierno portugu&eacute;s de <strong>Luis Montenegro</strong>. El l&iacute;der de Alianza Democr&aacute;tica, una coalici&oacute;n conservadora encabezada por el <strong>Partido Social Dem&oacute;crata, de derechas aunque se autodefine como socialdem&oacute;crata</strong>. Hac&iacute;a referencia, Juliana, <strong>al &ldquo;bloque central&rdquo; la receta que Felipe Gonz&aacute;lez tiene para la pol&iacute;tica nacional para evitar los extremos</strong>; un acuerdo t&aacute;cito entre los dos partidos mayoritarios para asegurar que los gobiernos no tenga que depender de partidos radicales que fuercen a pol&iacute;ticas demasiado extremas, a juicio del ex presidente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El espectro paisaje pol&iacute;tico portugu&eacute;s no es, en absoluto, comparable al espa&ntilde;ol</strong>; no solo porque all&iacute; no existe la cuesti&oacute;n nacional, es decir, nacionalismos distintos al de la naci&oacute;n portuguesa, sino tambi&eacute;n porque los referentes mayoritarios de izquierda, <strong>el partido socialista (PS), y derecha, el partido socialdem&oacute;crata (PSD), est&aacute;n m&aacute;s en la centralidad que en el caso espa&ntilde;ol.</strong> En Espa&ntilde;a el PSOE, reajustado con membrete socialdem&oacute;crata, a semejanza de SPD alem&aacute;n tras el abandono del marxismo (septiembre 1979), no tiene en frente a un partido de derecha homologable con sus correligionarios europeos; al menos de la Europa democr&aacute;tica fundadora de lo que ahora es la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El partido popular es de los m&aacute;s conservadores, y en ocasiones ultra, del Partido Popular Europeo</strong>, alineado con sus semejantes de la Europa del Este, proviene de la refundaci&oacute;n de Alianza Popular, el partido de Manuel Fraga que repleg&oacute; personalidades del franquismo tard&iacute;o reinventados con talantes democr&aacute;ticos, y a familias pol&iacute;ticas, de perfil aperturista, vinculadas con los clientelismos generados durante la dictadura, que abrazaron el nuevo escenario democr&aacute;tico buscando perpetuarse en los puestos de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La derecha portuguesa, la del partido mayoritario PSD, a diferencia de la espa&ntilde;ola, no ten&iacute;a v&iacute;nculos de adhesi&oacute;n con la dictadura</strong> de Salazar y Marcelo Caetano (al que le estall&oacute; la Revoluci&oacute;n de los claves), <strong>bien al contrario, la combatieron desde las instituciones</strong>, retir&aacute;ndose de ellas cuando la cerraj&oacute;n del r&eacute;gimen, a la apertura pol&iacute;tica, hizo inviable un pacto a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Revoluci&oacute;n de los claves, en 1974, <strong>la derecha pol&iacute;tica de nuevo cu&ntilde;o pudo, sin complejos, ser sensible con la problem&aacute;tica social</strong> que hab&iacute;a dejado un r&eacute;gimen particularmente elitista, y colonialista, no solo en Mozambique y Angola, sino tambi&eacute;n respecto a la propia metr&oacute;polis. El nuevo partido de la derecha democr&aacute;tica, PSD, fundado por Sa Carneiro se autodenomin&oacute; socialdem&oacute;crata para, exhibiendo perfil social, diferenciarse del socialismo y del comunismo, a&uacute;n de corte <em>sovietista</em>; que fueron los partidos que movieron la revoluci&oacute;n democr&aacute;tica. <strong>Esa derecha, moderada, en comparaci&oacute;n con la espa&ntilde;ola, hab&iacute;a nacido blanca sin implicaciones con la dictadura</strong>, ganando netamente sus primeras elecciones en 1980, tras seis a&ntilde;os de gobiernos de izquierdas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su confrontaci&oacute;n con Pedro S&aacute;nchez, Felipe Gonz&aacute;lez ha parido esa idea de &ldquo;bloque central&rdquo;, buscando la estabilidad de las instituciones. Con los pies en la realidad pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, en mi opini&oacute;n<strong>, la oferta ideol&oacute;gica de Felipe Gonz&aacute;lez ser&iacute;a optar por un nuevo </strong><em><strong>turnismo</strong></em><strong> pol&iacute;tico</strong> donde las diferencias se redujeran a cuestiones menores sin alterar las franquicias ideol&oacute;gicas, y privilegios electorales, consagrados en la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo &ldquo;bloque central&rdquo;, que el imaginario <em>felipista </em>ser&iacute;a representado por el partido popular y el partido socialista, obviar&iacute;a a los dem&aacute;s partidos nacionales y a los nacionalistas, por mucho que fueran hegem&oacute;nicos en sus respectivas nacionalidades. <strong>De hecho, se tratar&iacute;a de subvertir el orden constitucional que iguala en calidad jur&iacute;dica la unidad de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola y el reconocimiento y garant&iacute;a de las nacionalidades y regiones.</strong> Ese &ldquo;<strong>bloque central&rdquo;</strong>, es decir, el partido segundo apoyar&iacute;a la investidura del primero, <strong>supondr&iacute;a convertir el sistema parlamentario proporcional, aunque corregido, en un sistema mayoritario</strong>; por el que el partido que consiguiera la mayor&iacute;a obtendr&iacute;a el gobierno de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estar&iacute;amos ante un fraude de ley a la Constituci&oacute;n, en su letra y en su esp&iacute;ritu, contenido en el art&iacute;culo segundo, </strong>adem&aacute;s de subvertir la ley electoral y los art&iacute;culos referidos a las elecciones de la propia carta magna, <strong>al ignorar la voluntad de los electores que votaran por los partidos despreciados</strong>, a la hora de elegir al presidente de gobierno, y a los votantes del partido segundo, que dudosamente estar&iacute;an conformes que su voto fuera para investir al ideol&oacute;gicamente contrario. <strong>Ejemplo tenemos cuando el, ignominioso, cheque en blanco para la segunda legislatura de Rajoy</strong>, en octubre de 2016, que hundi&oacute; moralmente al PSOE y provoc&oacute; la dimisi&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez y el proceso de primarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inteligentemente, el partido socialista portugu&eacute;s ha facilitado el gobierno de Luis Montenegro</strong> que tendr&aacute; que afrontar la legislatura en minor&iacute;a apoy&aacute;ndose previsiblemente en el PS m&aacute;s que en la ultraderecha, la Chega, para sacar sus leyes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>esa alianza t&aacute;cita entre dos partidos centrados, la derecha del PSD y la izquierda del PS</strong>, <strong>tiene sentido all&iacute;</strong> donde el partido socialdem&oacute;crata, que forma parte del Partido Popular Europeo, representa a una derecha moderada capaz de pactar programas de gobierno con el socialismo. Extremo, <strong>aqu&iacute;, impensable porque la distancia que separa al socialismo de partido popular es tan radical como el lenguaje de Feij&oacute;o respecto a S&aacute;nchez</strong>; desde las acusaciones de ilegitimidad y los sainetes de las manifestaciones callejeras, de la mano de Vox, hasta la acusaci&oacute;n de perversi&oacute;n de las instituciones y de corrupci&oacute;n instrumentada desde la Moncloa; bulos h&aacute;bilmente trabados por la capitan&iacute;a general de G&eacute;nova.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La estrategia del partido popular trat&oacute;, de inicio, intimidar al Presidente, y&nbsp;atemorizar a sus diputados</strong>, para pervertir la legitimidad del parlamento para buscar mayor&iacute;as para investir al Presidente. Busc&oacute;, tambi&eacute;n, <strong>desautorizar el voto independentista ilegitimando su capacidad para elegir un gobierno nacional</strong>, de modo que no quedara otra mayor&iacute;a posible que la del partido popular con Vox, reproduciendo los pactos de gobierno en las autonom&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema del partido popular es que no representa la centralidad pol&iacute;tica</strong>. De ideolog&iacute;a conservadora, est&aacute; en la radicalidad respecto a otros partidos de derecha europeos, en particular de la Europa occidental, la derecha democr&aacute;tica y respetuosa con las instituciones y con compromiso de consenso sociales y mantenimiento del estado del bienestar; en oposici&oacute;n al af&aacute;n privatizador de lo p&uacute;blico que tanto gusta al neoliberalismo social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El partido popular, refundaci&oacute;n de la derecha franquista con aportaciones del cristianismo rancio y neoliberales</strong>, ha tenido que aceptar, <strong>siempre oponi&eacute;ndose, las grandes transformaciones sociales del Pa&iacute;s</strong>. Desde la reforma fiscal de UCD, siguiendo con la ley del divorcio, la del aborto, la de matrimonio entre personas del mismo sexo, la dependencia y otras, porque el partido popular sigue colonizado por organizaciones y grupos de presi&oacute;n muy conservadores, sin obviar extremismos religiosos integristas. Solo cuando, en la segunda presidencia de Rajoy, estall&oacute; la corrupci&oacute;n generalizada, una parte de <strong>la ultra derecha consider&oacute; que el PP ya no serv&iacute;a para imponer y controlar la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, y fund&oacute; Vox.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El partido popular y Vox comparten ideario y enmascaran sus discursos en funci&oacute;n de los electorados que pretendan seducir. Como es evidente, y bien lo tienen aprendido desde que los gur&uacute;s electorales del partido republicano estadounidense desembarcaron en los cen&aacute;culos populares, <strong>para ganar elecciones se trata de conducir emocionalmente al votante hacia el climax electoral el d&iacute;a de las elecciones.</strong> No importa si despu&eacute;s se arrepiente de la votaci&oacute;n, lo significativo es que el voto entr&oacute; en la urna y la elecci&oacute;n ya est&aacute; hecha.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/via-felipe-gonzalez-espana-entreguismo_132_11272716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Apr 2024 15:09:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vía Felipe González en España o el entreguismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconvertir la monarquía del privilegio a la utilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/reconvertir-monarquia-privilegio-utilidad_132_11234945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3aaa9585-7fe2-438b-b54d-1243463f43ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reconvertir la monarquía del privilegio a la utilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está en la mano del Felipe VI virar hacia el pragmatismo y asumir que España es un estado plurinacional</p></div><p class="article-text">
        De entrada, <strong>la monarqu&iacute;a </strong>es una reliquia del pasado.<strong> Es la pervivencia de la forma teocr&aacute;tica de gobierno</strong> por el que el soberano representa a dios en la tierra, reproduciendo, a escala humana, las jerarqu&iacute;as que se suponen se dan en las genealog&iacute;as<em> </em>celestiales; desde el dios padre, el rey, hasta los &aacute;ngeles de trabajos m&aacute;s cotidianos, los s&uacute;bditos del &uacute;ltimo escalaf&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La revoluci&oacute;n</strong>, la norteamericana y la francesa, <strong>subvirtieron el orden social poniendo al pueblo por encima de las jerarqu&iacute;as tradicionales</strong>. El rey estaba en la c&uacute;spide del orden divino; la aristocracia y las cortes angelicales administraban, y el clero, los guardianes de la ortodoxia te&oacute;rica, sustentaba el sistema mediante la educaci&oacute;n a las masas y la elaboraci&oacute;n de escritos ex&eacute;getas. El nuevo orden estableci&oacute; las instituciones del sistema democr&aacute;tico: la declaraci&oacute;n de derechos y la constituci&oacute;n, sustituyendo el doctrinario teocr&aacute;tico; el presidente, la c&aacute;mara de representantes y el tribunal supremo o constitucional, en lugar del monarca, el consejo nobiliario y familias cortesanas, y del clero como garante de la fidelidad al sistema.
    </p><p class="article-text">
        El siglo XX, tras las guerras mundiales, supuso el ocaso te&oacute;rico y pr&aacute;ctico de las monarqu&iacute;as<strong> excepto en aquellos estados en que representan un plus de estabilidad que beneficia objetivamente a la sociedad. </strong>Nos referimos a Europa, naturalmente, donde los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos forzaron un sistema de equilibrios en el que, en &uacute;ltima instancia, es la soberan&iacute;a popular radicada en el parlamento quien decide. En Europa, solo sobreviven la brit&aacute;nica, que supo incorporar el parlamentarismo ya en el siglo XIII, las n&oacute;rdicas y Pa&iacute;ses Bajos y la espa&ntilde;ola, de particular singladura con imposici&oacute;n franquista en 1975. Pero, al lado de las monarqu&iacute;as tradicionales, han surgido otras, monarqu&iacute;as civiles no hereditarias, reg&iacute;menes presidencialistas que se asemejan a la forma mon&aacute;rquica, pero con mayor poder efectivo que el que detentan las monarqu&iacute;as tradicionales. Es el caso de Francia, sin duda, y la mayor&iacute;a de estados europeos del este. A escala mundial, no pueden obviarse las monarqu&iacute;as autocr&aacute;ticas isl&aacute;micas, como Marruecos y las del Golfo, como reg&iacute;menes presidencialistas de car&aacute;cter dictatorial como Rusia, y sus sat&eacute;lites (desde Bielorrusia a Azerbaidjan) o China, Corea del Norte, y un largo etc&eacute;tera en Asia, &Aacute;frica y Latinoam&eacute;rica. Y del lado democr&aacute;tico, formalmente por ahora, Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo, de las monarqu&iacute;as y reg&iacute;menes presidencialistas interesa una distinci&oacute;n fundamental: su r&eacute;gimen democr&aacute;tico o autocr&aacute;tico. Y esa cuesti&oacute;n es axial porque establece la aptitud e idoneidad, o tolerancia, de ese anacronismo pol&iacute;tico si sirve para el bien com&uacute;n de la sociedad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola</strong></h3><p class="article-text">
        Centrados en Espa&ntilde;a la tradici&oacute;n mon&aacute;rquica, como es de conocimiento com&uacute;n aunque quiz&aacute;s no del gran p&uacute;blico, no tuvo las misma caracter&iacute;sticas a lo largo de la historia desde los Reyes Cat&oacute;licos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La uni&oacute;n din&aacute;stica del Reino de Castilla</strong>, que ya hab&iacute;a asimilado al Reino de Le&oacute;n, y <strong>de Arag&oacute;n</strong> (Corona de Arag&oacute;n, porque en realidad era la uni&oacute;n din&aacute;stica de cuatro reinos administrativamente independientes), en las personas de Isabel y Fernando <strong>se realiz&oacute; siguiendo el modelo de la casa reinante en Arag&oacute;n: solo una uni&oacute;n de dinast&iacute;a, sin que ello supusiera la formaci&oacute;n de un estado unitario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y ese modelo de unidad din&aacute;stica e independencia administrativa</strong> de los reinos de Castilla y de los de la Corona de Arag&oacute;n cuatro subreinos con sus propias cortes privativas (el Principado de Catalunya, donde resid&iacute;a la casa reinante hasta los Reyes Cat&oacute;licos; Reino de Arag&oacute;n propiamente; el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca), y los territorios de N&aacute;poles y Sicilia, que tuvieron sus propias cortes) <strong>se mantuvo durante la dinast&iacute;a de los Austria hasta que con la muerte de Carlos II</strong>, sin descendencia, se desat&oacute; una encarnizada lucha en las canciller&iacute;as europeas para favorecer a uno u otro de los aspirantes al trono de las Espa&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Guerra de Sucesi&oacute;n, considerada la primera guerra europea moderna</strong>, se dirimi&oacute; entre Francia e Inglaterra por desmembrar y terminar con la hegemon&iacute;a espa&ntilde;ola. Se sald&oacute; con un pacto entre las nacientes potencias europeas, y ajeno a los intereses hisp&aacute;nicos, de suerte que se impuso el pretendiente franc&eacute;s, el sobrino del Luis XIV, que reinar&iacute;a como Felipe V, inaugurando la dinast&iacute;a de los Borbones.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, <strong>durante el siglo XVIII con los decretos de Nueva Planta (1706 a 1715) y sobre todo desde la creaci&oacute;n de las provincias en 1832</strong>, con la unidad de jurisdicciones que siguieron a la nov&iacute;sima planta administrativa, que contrapesaban la tradici&oacute;n administrativa anterior de los reinos hist&oacute;ricos, <strong>se procedi&oacute; a transitar del estado confederal, o/y federal, al estado unitario moderno</strong>, con dos momentos cardinales: la constituci&oacute;n de C&aacute;diz, que instaura <strong>el concepto nuevo de soberan&iacute;a nacional en la naci&oacute;n espa&ntilde;ola</strong>, y la constituci&oacute;n de 1874, que <strong>pone fin a la inestabilidad pol&iacute;tica anterior</strong>, desde el reinado de Isabel II (1833-1868). De <strong>corrupci&oacute;n galopante</strong>, end&eacute;mica y <em>de libro</em>, alrededor de las prebendas de la Corte que supuso <strong>la p&eacute;rdida del ritmo de la modernidad econ&oacute;mica</strong>,&nbsp; y supera la sangr&iacute;a f&iacute;sica, moral y econ&oacute;mica que supusieron los dispendios y <strong>dispersi&oacute;n pol&iacute;tica de las guerras carlistas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y en la medida en que el <strong>estado moderno, liberal y unitarista</strong> <strong>se afianzaba</strong> en un pacto estrat&eacute;gico entre la pol&iacute;tica del turno de partidos y <strong>las familias econ&oacute;micas que se alentaban desde la centralidad</strong> administrativa y la corte, las <strong>burgues&iacute;as tradicionales de los antiguos reinos perif&eacute;ricos</strong>, ante la prepotencia de la econom&iacute;a alentada desde la centralidad, <strong>impulsaron los manifiestos de agravios hist&oacute;ricos y los nacionalismos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La monarqu&iacute;a borb&oacute;nica</strong>, a imagen de su origen franc&eacute;s, <strong>ha actuado de centro articulador de la naci&oacute;n nacional</strong>, valga la ret&oacute;rica, <strong>so&ntilde;ando con un estado uniforme y dirigido desde la capitalidad</strong>, desde la jerarqu&iacute;a de su proximidad al poder.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La imposici&oacute;n constitucional</strong></h3><p class="article-text">
        Es sabido que <strong>la actual instauraci&oacute;n, o restauraci&oacute;n mon&aacute;rquica a la postre, fue la imposici&oacute;n del r&eacute;gimen de Franco</strong> para asegurarse que el futuro pol&iacute;tico, una inc&oacute;gnita a la muerte del dictador, no se fuera del control de las &eacute;lites franquistas. Es decir, no se perdiera el tim&oacute;n del entramado ideol&oacute;gico, econ&oacute;mico, represivo (las fuerzas armadas) y judicial. El aparato judicial, comprometido con la pervivencia ideol&oacute;gica del r&eacute;gimen, pero adapt&aacute;ndose a los nuevos tiempos democr&aacute;ticos que se avecinaban, nadaba entre posiciones personales emocionalmente franquistas y la necesaria lectura aperturistas de las leyes del r&eacute;gimen. Hasta las sucesivas amnist&iacute;as, los jueces andaban sujetos por leyes restrictivas, que segu&iacute;an sin apenas dudas, con interpretaciones m&aacute;s amplias enfocadas hacia esa virtualidad del derecho que act&uacute;a desde la racionalidad de la evoluci&oacute;n social y de costumbres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aceptar la monarqu&iacute;a por la puerta falsa de votar una Constituci&oacute;n que la lleva impl&iacute;cita fue una alcaldada; un fraude de ley </strong>porque con una decisi&oacute;n de orden jer&aacute;rquico m&aacute;ximo, la Constituci&oacute;n es la ley de leyes, se legitim&oacute; una ley del franquismo que la Constituci&oacute;n ven&iacute;a a derogar. <strong>Lo jur&iacute;dicamente correcto hubiera sido un refer&eacute;ndum sobre la monarqu&iacute;a que no se realiz&oacute;</strong>, lo hemos sabido a posteriori, porque las encuestas encargadas a tal efecto por Adolfo Su&aacute;rez daba que no sal&iacute;a. La monarqu&iacute;a deber&iacute;a ser sometida a refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, <strong>con Felipe VI en la Zarzuela, en plena di&aacute;spora ideol&oacute;gica</strong> y con dos frentes encontrados: la estructura territorial y la esencialidad misma del estado, <strong>a la monarqu&iacute;a se le exigir&iacute;a moderaci&oacute;n y equilibrio. Pero, &iquest;qu&eacute; tipo de equilibrio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La moderaci&oacute;n consiste en no contribuir a mayor polaridad</strong> entre unos y otros, <strong>cambiando el paradigma o el enfoque de las cuestiones</strong>. Claro que eso constituye un riesgo, puesto que lo c&oacute;modo es elegir el bando m&aacute;s af&iacute;n, que la soledad ideol&oacute;gica es dura y, al final, no se puede olvidar que una monarqu&iacute;a no querida, sin consenso social, siempre est&aacute; en riesgo de ser sometida a cuesti&oacute;n y, &iquest;si sale que no? Entonces a la calle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero existe otra posibilidad</strong> y es coger el toro por los cuernos como se dice y <strong>buscar en el qu&eacute; de las monarqu&iacute;as </strong>que sobreviven en los sistemas democr&aacute;ticos. <strong>Y es justificar la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica desde su utilidad para la sociedad, para el estado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y el camino es sencillo, aunque complejo, porque implicar&iacute;a un cambio copernicano del <em>borbonismo</em>. <strong>Pasar de la tradici&oacute;n centralista y uniformadora, </strong>la herencia secular de los borbones desde Luis XIV, <strong>al concepto multinacional </strong>de la tradici&oacute;n de los Austria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y <strong>est&aacute; en la mano del Felipe VI virar hacia el pragmatismo y asumir que Espa&ntilde;a es un estado plurinacional</strong> y, como rey que pretende ser de todos los espa&ntilde;oles, <strong>comprometer la monarqu&iacute;a como garante de la unidad de Espa&ntilde;a </strong>en un nuevo modelo territorial en que<strong> puedan convivir naciones, nacionalidades no excluyentes con la nacionalidad espa&ntilde;ola</strong>, y regiones con vocaci&oacute;n nacional que el tiempo concretar&iacute;a; al igual como la Constituci&oacute;n previ&oacute; un estado auton&oacute;mico sin que, aparte de Euskadi y Catalunya, y Galicia, se supiera su configuraci&oacute;n geogr&aacute;fica final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/reconvertir-monarquia-privilegio-utilidad_132_11234945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Mar 2024 10:51:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corregir la desigualdad en el valor del voto en el Senado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/corregir-desigualdad-voto-senado_132_10890192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/582368c7-f841-4a2f-b184-6a3b29b5022f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corregir la desigualdad en el valor del voto en el Senado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está al alcance de una mayoría en el Congreso modificar la LOREG, eliminando los senadores de designación autonómica, que no contribuyen en nada a la mejorar la cualidad de la representatividad, y sustituirlos por otros elegidos por sufragio pero por la circunscripción electoral autonómica</p><p class="subtitle">El PP se beneficia de la desigualdad en el valor del voto</p></div><p class="article-text">
        En otro art&iacute;culo, enfocaba el tema de la desigualdad del valor del voto en el Senado dependiendo de la provincia. La <strong>Constituci&oacute;n, aprobada antes de que se desarrollara el proceso auton&oacute;mico</strong>, considera a la provincia como la unidad territorial de referencia y la demarcaci&oacute;n electoral para las convocatorias electorales de car&aacute;cter nacional.
    </p><p class="article-text">
        Para el caso de la elecci&oacute;n del Senado, que nos ocupa aqu&iacute;, la Constituci&oacute;n (en su art&iacute;culo 69) establece que cada provincia elige por sufragio a 4 senadores con unas especificidades para el caso de los archipi&eacute;lagos, Canarias y Balears, y las ciudades de Ceuta y Melilla. Estas eligen a 2 senadores; Canarias, un total de 11 y Balears, a 5.
    </p><p class="article-text">
        De esta suerte, la distribuci&oacute;n de n&uacute;mero de senadores por provincias, por la diferencia de poblaci&oacute;n, <strong>resulta que los senadores representan a un n&uacute;mero muy desigual de electores seg&uacute;n el n&uacute;mero de votos necesarios para conseguir el esca&ntilde;o como senador</strong>. Circunstancias que tambi&eacute;n se da para el caso de la elecci&oacute;n de diputados al Congreso.
    </p><p class="article-text">
        En el Senado, <strong>en las provincias con mayor poblaci&oacute;n un esca&ntilde;o de senador puede representar hasta tres veces a m&aacute;s personas que un esca&ntilde;o en provincias menos pobladas</strong>. Eso, indudablemente, constituye una <strong>quiebra del principio de la igualdad de los espa&ntilde;oles ante la ley</strong>: el voto de los ciudadanos de la Espa&ntilde;a interior, con la excepci&oacute;n de Madrid por su concentraci&oacute;n demogr&aacute;fica, vale m&aacute;s que el de los espa&ntilde;oles de la periferia.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>legislador</strong>, en el mismo art&iacute;culo 69 de la Constituci&oacute;n, d&aacute;ndose cuenta de esa anomal&iacute;a del trato desigual del valor del voto <strong>estableci&oacute; un mecanismo de correcci&oacute;n</strong> por el que, de un lado establece que <strong>cada comunidad aut&oacute;noma aporte un senador designado por la asamblea auton&oacute;mica </strong>o el &oacute;rgano colegiado superior a la provincia (antes constituirse las comunidades aut&oacute;nomas, la asamblea de parlamentos de la regi&oacute;n), y, del otro, un senador por cada mill&oacute;n de habitantes. Con ello se consegu&iacute;a, aunque no significativamente, mejorar en proporcionalidad pero no, <strong>en ning&uacute;n modo, se correg&iacute;a el sesgo ideol&oacute;gico derivado de la desigualdad del valor del voto en origen</strong>. La demostraci&oacute;n es sencilla: los nuevos senadores de designaci&oacute;n auton&oacute;mica son elegidos por las asambleas auton&oacute;micas donde priman las mayor&iacute;as alcanzadas por la elecci&oacute;n por sufragio en las demarcaciones provinciales.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>&uacute;nica posibilidad de corregir esta anomal&iacute;a democr&aacute;tic</strong>a, dado que alcanzar un consenso para reformar la Constituci&oacute;n con el Partido Popular, principal beneficiario del estatus actual, es inviable, <strong>consiste en actuar sobre la Ley electoral</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; al alcance de una mayor&iacute;a en el Congreso modificar la LOREG, eliminando los senadores de designaci&oacute;n auton&oacute;mica</strong>, que no contribuyen en nada a la mejorar la cualidad de la representatividad, y <strong>sustituirlos por otros elegidos por sufragio pero por la circunscripci&oacute;n electoral auton&oacute;mica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Calcular el n&uacute;mero equilibrado, en t&eacute;rminos de igual de valor del voto del ciudadano en cada autonom&iacute;a puede hacerse ponderando poblaci&oacute;n y n&uacute;mero de senadores a elegir, de forma que se compense la partidista asignaci&oacute;n actual</strong>, dotando de un n&uacute;mero extra de senadores a aquellas comunidades aut&oacute;nomas de mayor desajuste entre poblaci&oacute;n y senadores elegidos.
    </p><p class="article-text">
        En el cuadro se explica una posibilidad plausible. Vemos, en la <strong>columna 3</strong>, el total de senadores por Comunidad Aut&oacute;noma, sumados los elegidos por sufragio, en cada provincia, y los designados por la asamblea auton&oacute;mica. En la <strong>columna 4</strong> vemos el n&uacute;mero de ciudadanos representados por cada senador de cada comunidad aut&oacute;noma. En la misma columna 4, vemos la media de representatividad a escala nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Cada senador, de media, representa a 178.479 ciudadanos de modo que si se compara la media de representatividad nacional con la representatividad de los senadores por cada comunidad aut&oacute;noma, <strong>descubrimos una evidente diferencia en el valor del voto ciudadano seg&uacute;n el territorio del votante</strong>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuadro 1. C&oacute;mo se argumenta un nuevo Senado por sufragio</strong></h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuadro 1. Cómo se argumenta un nuevo Senado"
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            <span class="title">
                Cuadro 1. Cómo se argumenta un nuevo Senado                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la <strong>columna 5</strong>, se han tomado los datos de poblaci&oacute;n de cada comunidad aut&oacute;noma y divido por la representatividad media de cada senador en el Senado. <strong>As&iacute; se ha establecido un n&uacute;mero te&oacute;rico de senadores por comunidad aut&oacute;noma respetando la misma representatividad por poblaci&oacute;n</strong>. Como se puede ver, existen<strong> comunidades que para respectar la igualdad del voto ciudadano deber&iacute;an aumentar o disminuir su n&uacute;mero se senadores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la <strong>columna 6</strong>, se hace una <strong>extrapolaci&oacute;n te&oacute;rica de n&uacute;mero de senadores por comunidad aut&oacute;noma, con la regla de que ninguna comunidad pudiera perder su actual n&uacute;mero de senadores</strong>; evitando en lo posible conflictos may&uacute;sculos por supuestas manipulaciones en cuanto a reducci&oacute;n de n&uacute;mero de senadores.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>columna 7 </strong>expresa la <strong>representatividad de cada senador elegido, sumando los de por sufragio provincial y auton&oacute;mico</strong>. Como es de ver, la poblaci&oacute;n representada por cada senador no es exactamente la misma debido a que se ha seguido el criterio de ninguna comunidad aut&oacute;noma viera reducido su n&uacute;mero de senadores. A pesar de ello, la dispersi&oacute;n en la representatividad entre los senadores es mucho menor, <strong>acerc&aacute;ndose al ideal de una representaci&oacute;n similar de poblaci&oacute;n por senador</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        De esta suerte y teniendo en cuenta que algunas comunidades incrementar&iacute;an notablemente su n&uacute;mero de senadores, caso de Madrid, que pasar&iacute;a de 11 a 38; de Catalunya,que pasar&iacute;a de 24 a 44; la Comunitat Valenciana, que pasar&iacute;a 18 a 29; Andaluc&iacute;a, que pasar&iacute;a de 41 a 48 y de Murcia, que pasar&iacute;a de 6 a 9, <strong>el total de senadores se incrementar&iacute;a de 266 a 334</strong>. Y, considerando las reivindicaciones de un <strong>senador extra para Balears</strong>, de 5 a 6, el Senado estar&iacute;a compuesto por un total de <strong>335 senadores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>nuevo senador por las Illes Balears</strong> se argumenta porque en la asignaci&oacute;n inicial de representatividad, se previ&oacute; un senador por el Consell de Eivissa Y Formentera, y tras la modificaci&oacute;n estatutaria que cre&oacute; el <strong>Consell de Formentera</strong>, desvinculado pues del de Eivissa, se justifica que la comunidad aut&oacute;noma balear tenga un senador espec&iacute;fico para Formentera manteni&eacute;ndose el actual por Eivissa. 
    </p><p class="article-text">
        El cuadro que sigue describe c&oacute;mo se realiza el c&oacute;mputo de los nuevos senadores elegibles por sufragio por circunscripci&oacute;n auton&oacute;mica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuadro 2. De c&oacute;mo quedar&iacute;a el nuevo Senado</strong></h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuadro 2. De cómo quedaría el Senado                            </span>
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        En la <strong>columna 3</strong> consta los senadores actuales, suma de por sufragio provincial y de designaci&oacute;n. En la <strong>columna 4</strong>, se relacionan los senadores por sufragio provincial, que son los establecidos por la Constituci&oacute;n y en la <strong>columna 5 </strong>se relacionan los senadores que ser&iacute;a elegidos por sufragio en circunscripci&oacute;n auton&oacute;mica. La <strong>columna 6</strong> refleja los senadores totales por comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Como se ha apuntado anteriormente, <strong>cabr&iacute;a a&ntilde;adir un senador por la circunscripci&oacute;n en Balears</strong>, elegible por sufragio por la isla de Formentera.
    </p><p class="article-text">
        Con la nueva distribuci&oacute;n de senadores, el Senado estar&iacute;a compuesto por 208 senadores, elegidos por <strong>sufragio provincial</strong>, sistema de elecci&oacute;n blindado por la Constituci&oacute;n, y 126 elegidos por sufragio por <strong>circunscripciones auton&oacute;micas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente,<strong> cuadro 3</strong>, muestra la tasa de <strong>representatividad de las comunidades aut&oacute;nomas en el Senado</strong>, en los supuestos: actualidad, en la columna 4, y en la propuesta, columna 6, con un Senado donde se respeta con mayor fidelidad el valor igual del voto.
    </p><p class="article-text">
        Es de ver que en el supuesto actual, <strong>columna 4</strong>, la desigualdad de valor del voto (a cu&aacute;ntos ciudadanos representa cada senador) es escandalosamente bajo en el caso de la <strong>Comunidad de Madrid</strong>, donde la tasa de cobertura es solo del 29 por ciento, es decir, si la igualdad del valor del voto est&aacute; en la tasa de cobertura 100, el caso de la media nacional, en Madrid el valor del voto es solo del 29%. 
    </p><p class="article-text">
        Caso similar es para <strong>Catalunya</strong>, con una cobertura actual del 54%; la <strong>Comunitat Valenciana</strong>, del 63% y de <strong>Murcia</strong>, del 69%. En la nueva propuesta de Senado las tasas de cobertura de estas comunidades se acercan a 80%, de manera que se corrige razonablemente bien la situaci&oacute;n actual.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuadro 3. Tasa de cobertura del valor del voto en las elecciones al Senado</strong></h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuadro 3. Tasa de cobertura"
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            <span class="title">
                Cuadro 3. Tasa de cobertura                            </span>
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        En el siguiente gr&aacute;fico, <strong>cuadro 4</strong>, muestra la <strong>relaci&oacute;n entre poblaci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas</strong>, en las que se aumentar&iacute;a el n&uacute;mero de senadores, y el <strong>n&uacute;mero total de senadores a elegir</strong>. Para evitar que ninguna comunidad aut&oacute;noma perdiera n&uacute;mero de senadores, la propuesta de ajuste de representatividad prev&eacute; aumentar el n&uacute;mero de senadores en aquellas <strong>comunidades ostensiblemente infrarrepresentadas</strong>: Comunidad de Madrid, Catalunya, Comunitat Valenciana, Murcia y Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico, del 1 al 5, el n&uacute;mero de poblaci&oacute;n representada por cada senador en la actualidad para el caso de las 5 comunidades aut&oacute;nomas que ver&iacute;an incrementado su n&uacute;mero: <strong>Comunidad de Madrid, Catalunya, Comunitat Valenciana, Regi&oacute;n de Murcia y Andaluc&iacute;a</strong>. Y del 6 al 10, las mismas comunidades aut&oacute;nomas en la propuesta de ampliaci&oacute;n. Con la aplicaci&oacute;n de los nuevos restos, el orden ser&iacute;a: <strong>Comunidad de Madrid, Catalunya, Andaluc&iacute;a, Comunitat Valenciana y Regi&oacute;n de Murcia</strong>. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuadro 4. Tasas de representatividad de las cinco Comunidades aut&oacute;nomas m&aacute;s afectadas, antes y con la propuesta de reforma&nbsp;</strong></h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gráfico 4. Población representada por cada senador. Actual y Propuesta                            </span>
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        Como se puede ver, la dispersi&oacute;n, la desigualdad en el valor del voto, de las cinco comunidades aut&oacute;nomas que ampliar&iacute;an su n&uacute;mero de senadores, es mayor en la actualidad que en el supuesto de la propuesta, donde la <strong>horquilla de diferencia est&aacute; entre 177.640 </strong>-poblaci&oacute;n representada por senador en Madrid- y los 170.209 en la regi&oacute;n de Murcia cuando, en la actualidad, el sesgo de representaci&oacute;n va desde el supuesto de Madrid, donde cada senador representa a 613.667 ciudadanos al Andaluc&iacute;a, donde cada senador representa a 207.322 ciudadanos o, lo que es lo mismo: el voto de un madrile&ntilde;o vale casi tres veces menos que uno de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A mi modo de ver, esa <strong>distorsi&oacute;n arbitraria</strong>, puesto que fue una <strong>decisi&oacute;n pol&iacute;tica del partido de UCD, que impuso sus criterios</strong> para acordar una ley en su propio beneficio electoral, <strong>falsea los resultados en cada convocatoria electoral </strong>beneficiando a un partido claramente, el <strong>Partido Popular</strong>. Elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n el PP obtiene un plus de representaci&oacute;n consiguiendo m&aacute;s esca&ntilde;os de los que le corresponder&iacute;an por los votos alcanzados.
    </p><p class="article-text">
        En las <strong>&uacute;ltimas elecciones generales</strong>, el 23 de julio de 2023, el PP fue votado por 8.160.837 ciudadanos para el Congreso, el 34,17% de los que votaron a las candidaturas que alcanzaron esca&ntilde;o, y si consideramos el total de votos v&aacute;lidos, alcanz&oacute; 33,32% de los votos v&aacute;lidos emitidos, consiguiendo 39,14% de los diputados. Por poner una comparaci&oacute;n, el PSOE, con el 32,75% de los votos emitidos por los partidos que alcanzaron representaci&oacute;n, el 31,94% sobre el total de los votos emitidos v&aacute;lidos, consigui&oacute; el 34,57% de diputados. El PP consigue un plus de representatividad del 5%  en el Congreso, es decir, alrededor de 20 diputados extra. 
    </p><p class="article-text">
        Para el caso del Senado, el tema central del art&iacute;culo, y sin realizar un c&oacute;mputo exhaustivo provincia a provincia, sino utilizando el <strong>n&uacute;mero de votos totales para el Congreso a escala nacional</strong>, podemos extrapolar con alg&uacute;n margen de error aceptable que por los votos conseguidos por el PP les corresponder&iacute;an 71 senadores del total de 208 de los elegidos por sufragio provincial. A todas luces, <strong>muchos menos de los 120 con que cuenta en la actualidad elegidos por sufragio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Siendo tan <strong>grave para la salud de la democracia</strong> el tema del sistema electoral, deber&iacute;a ser una exigencia urgente del Gobierno conseguir la mayor&iacute;a suficiente para un cambio de la LOREG; al menos por lo que respecta al Senado y en los t&eacute;rminos en que se plantean aqu&iacute;. De otro lado, y <strong>desde la sociedad civil</strong>, existe base legal suficiente para argumentar una demanda de derecho contra <strong>discriminaci&oacute;n por la desigualdad del valor del voto seg&uacute;n el lugar de residencia</strong>, lo que contradice los t&eacute;rminos del principio de igual de los espa&ntilde;oles ante ley.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/corregir-desigualdad-voto-senado_132_10890192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Feb 2024 17:34:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corregir la desigualdad en el valor del voto en el Senado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Votaciones,Democracia,Senado,Senadores,Senadores autonómicos,Elecciones Autonómicas,Islas Baleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno pendiente de las elecciones catalanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/gobierno-pendiente-elecciones-catalanas_129_10835100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a49c2aa4-feab-47b1-81a6-2713efe59ce4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno pendiente de las elecciones catalanas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras que para Esquerra se trata de recuperar sus votantes, después de su etapa de colaboración que culminó con los indultos, para Junts la cuestión está en si su votante considerará la Ley de amnistía como un punto y final o un comienzo</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada asistimos a la primera prueba de temperatura de los partidos que dan abrigo al Gobierno. En una sesi&oacute;n del Congreso que se antoja simb&oacute;lica por realizarse en el Senado, la c&aacute;mara segunda donde reina la derecha nacional,&nbsp;se vio c&oacute;mo se vislumbran el tono de las pr&oacute;ximas sesiones parlamentarias donde el gobierno ser&aacute; puesto a prueba hasta el l&iacute;mite. <strong>Las oposiciones amigas, Podemos con el foco en la vicepresidenta de Sumar y Puigdemont en el presidente S&aacute;nchez</strong>, van a someter al gobierno a un <em>pressing</em> insoportable si no fuera porque, a la postre&nbsp;y a corto plazo, <strong>ni unos ni otros podr&iacute;an </strong><em><strong>sobrevivir</strong></em><strong> en otro escenario</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De las negociaciones con Junts, para desbloquear y permitir que al menos dos de los tres decretos fueran convalidados, <strong>llama la atenci&oacute;n la transferencia a la Generalitat de responsabilidades sobre inmigraci&oacute;n</strong>. Una gesti&oacute;n que no hab&iacute;a sido solicitada por el Govern de Aragon&eacute;s, aunque varios de sus pol&iacute;ticos s&iacute; hab&iacute;an tocado el tema, solo <strong>puede interpretarse como una presi&oacute;n de Junts sobre Esquerra en esa guerra abierta por la hegemon&iacute;a del independentismo</strong>. Junts, fortalecido por su inesperado papel determinante por la aritm&eacute;tica parlamentaria, sabe que esta oportunidad para acomodar la pol&iacute;tica a sus intereses ser&aacute; &uacute;nica salvo que se repitiera la situaci&oacute;n en las pr&oacute;ximas generales que nadie espera que sean en cuatro a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, los de <strong>Puigdemont saben que la provisionalidad</strong>, patear pero sin poner en peligro al Gobierno, <strong>durar&aacute; hasta que la ley de amnist&iacute;a sea plenamente efectiva</strong> que, con los recursos anunciados y las decisiones a la vista, no ser&aacute; antes de final de este a&ntilde;o, si no ya en la primavera de 2025. <strong>Y hasta que se celebren las elecciones catalanas</strong> que tocar&iacute;an sobre el 16 de febrero del a&ntilde;o que viene. La pregunta es si tras las elecciones catalanas, y dependiendo de si Junts logra ser determinante, estar&iacute;a en peligro su apoyo a S&aacute;nchez. <strong>La cr&oacute;nica anunciada tiene dos metas volantes: las elecciones europeas, en la disputa con el PP, y las catalanas, con Junts.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la ley de amnist&iacute;a en vigor Carles Puigdemont podr&iacute;a presentarse a la presidencia de la Generalitat</strong>, aunque en una reciente entrevista manifest&oacute; que no iba a hacerlo ni &ldquo;hacer un Tarradellas&rdquo; y <strong>Oriol Junqueras ya no estar&iacute;a inhabilitado y podr&iacute;a tambi&eacute;n ir en las listas.</strong> Un futuro enfrentamiento de titanes supondr&iacute;a someter al electorado independentista a una decisi&oacute;n fratricida que ir&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de las siglas pol&iacute;ticas y quiz&aacute;s no resultara conveniente para el futuro del independentismo.
    </p><p class="article-text">
        De celebrarse las catalanas <strong>con la ley de amnist&iacute;a plenamente en vigor</strong>, superados los obst&aacute;culos judiciales, o en situaci&oacute;n de tr&aacute;mite, <strong>las pr&oacute;ximas elecciones catalanas se enmarcan como casi definitivas para el futuro del independentismo</strong>: revalidar su mayor&iacute;a parlamentaria o una presidencia del partido socialista.
    </p><p class="article-text">
        A <strong>Esquerra se abre la inc&oacute;gnita de qu&eacute; escenario ser&iacute;a m&aacute;s conveniente para sus intereses</strong>: si un adelanto electoral con la ley de amnist&iacute;a todav&iacute;a en tr&aacute;mite o cuando los amnistiados puedan presentarse a cargos pol&iacute;ticos. En el segundo caso, Esquerra tambi&eacute;n tendr&iacute;a que decidir hasta qu&eacute; punto Oriol Junqueras es un tir&oacute;n electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para Junts un adelanto electoral, sin la ley de amnist&iacute;a plenamente en vigor</strong>, supondr&iacute;a que se&ntilde;alados pol&iacute;ticos no pudiera optar al Parlament, <strong>por lo ser&iacute;a de obligaci&oacute;n aportar nuevas caras,</strong> una renovaci&oacute;n que podr&iacute;a resultar muy conveniente en esa nueva normalidad posconvergente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y para el Gobierno un adelanto electoral en Catalunya, antes de que entrara en pleno vigor la ley de amnist&iacute;a</strong>, <strong>acelerar&iacute;a el pragmatismo de Junts desactivando su marca m&aacute;s independentista</strong> y buscando conectar con problem&aacute;ticas crecientes, como la inmigraci&oacute;n. De los principales partidos catalanes, el electorado de Junts es el m&aacute;s preocupado con este tema, el 60 por ciento seg&uacute;n el CEO (CIS catal&aacute;n), y sus estrategas ver&iacute;an c&oacute;mo sus votantes podr&iacute;an estar tentados de alimentar el nuevo partido Alian&ccedil;a Catalana, independentista e islam&oacute;fobo. <strong>Con el adelanto electoral Esquerra se asegurar&iacute;a no enfrentarse con los pesos pesados de Junts y desbaratar&iacute;a, sin dejarla madurar, la nueva estrategia sobre inmigraci&oacute;n</strong> abierta en el golpe de fuerza por la convalidaci&oacute;n de los decretos &oacute;mnibus.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o de Esquerra es c&oacute;mo responder a la abstenci&oacute;n de su electorado en las generales. El 23 de julio, ERC pas&oacute; de 13 a 7 diputados y Junts de 8 a 7 diputados. La p&eacute;rdida de votos del independentismo benefici&oacute; al socialismo. <strong>Pero mientras que para Esquerra se trata de recuperar sus votantes, despu&eacute;s de su etapa de colaboraci&oacute;n que culmin&oacute; con los indultos, para Junts la cuesti&oacute;n est&aacute; en si su votante&nbsp;considerar&aacute; la Ley de amnist&iacute;a como un punto y final o un comienzo.</strong>&nbsp;De la valoraci&oacute;n que hagan los votantes de Junts depender&aacute; que episodios como el de la semana pasada sean la norma o la excepci&oacute;n. <strong>Lo que parece es que ser&aacute; la norma hasta que las elecciones catalanas pongan a cada cual en su sitio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Socialistes de Catalunya, y el Gobierno de coalici&oacute;n, el escenario de un adelanto electoral en Catalunya ser&iacute;a arriesgado. Si Junts remonta, y supera a Esquerra, supondr&iacute;a el respaldo a su pol&iacute;tica de presi&oacute;n al l&iacute;mite. <strong>Si los socialistas se alzan con la Generalitat, Junts no tendr&iacute;a aliciente para seguir apoyando al gobierno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo este an&aacute;lisis queda pendiente del resultado de las europeas de junio en doble rasero de qui&eacute;n las gana; entre los dos grandes partidos nacionales y entre las dos marcas independentistas. Pero, &iquest;y si Aragon&eacute;s a lo Pedro S&aacute;nchez hiciera una sanchada y precipitara las catalanas haci&eacute;ndolas coincidir con las europeas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/gobierno-pendiente-elecciones-catalanas_129_10835100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 08:15:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno pendiente de las elecciones catalanas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Junts,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexión federalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/reflexion-federalista_132_10807950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91fa1edb-909e-4864-914b-f69e89565e66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexión federalista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El federalismo en modo alguno está contra la esencia de España, eso sí, está en las antípodas de la pretensión de que lo español es la extensión de los iconos castellanos (el Cid y compañía) o la cultura cañí y de los toros como símbolos culturales </p></div><p class="article-text">
        Tener una concepci&oacute;n <strong>federal para Espa&ntilde;a se refiere a la mejor manera de organizar territorialmente el Estado</strong>. Y es una idea, m&aacute;s bien una t&eacute;cnica pol&iacute;tica, transversal.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos es federal, como lo era la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, y lo es ahora&nbsp;Rusia. Brasil es federal, y lo son M&eacute;xico o Venezuela. Alemania, B&eacute;lgica y Suiza lo son tambi&eacute;n, y Nigeria y Australia. Hay muchos m&aacute;s ejemplos de estados federales que funcionan con gobiernos de uno y otro color ideol&oacute;gico, y de larga tradici&oacute;n algunos, sin que se advierta que su estructura federal tenga relaci&oacute;n alguna con movimiento secesionistas.
    </p><p class="article-text">
        Pensar que <strong>federalismo es de izquierda es una anomal&iacute;a conceptual por la historia del siglo XIX y primera mitad del XX,</strong> la m&aacute;s reciente la herencia del franquismo, 40 a&ntilde;os de monocultivo cultural pesaron mucho.
    </p><p class="article-text">
        La virtud del<strong> federalismo, en alguna medida recogido por la Espa&ntilde;a de las autonom&iacute;as</strong>, es que <strong>horizontaliza la toma de decisiones</strong> y, en su pleno funcionamiento federal, la recaudaci&oacute;n de ingresos y gastos. La aspiraci&oacute;n de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica es avanzar hacia las autosufiencias econ&oacute;micas, obviamente relativas incluso a escala interestatal, e ir definiendo de facto una estructura federal. <strong>&iquest;Por qu&eacute; la confusi&oacute;n conceptual de izquierdas y derechas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta est&aacute; en la lectura de la historia. La <strong>modernidad econ&oacute;mica, a principios del siglo XIX, vino de la mano de la intervenci&oacute;n del Estado central</strong>. Sin duda fueron las &eacute;lites intelectuales de la modernidad quienes impulsaron en los primeros decenios del siglo XIX, desde la Corte, el centro pues, la transformaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s. Y esos <strong>gobiernos modernizadores,</strong> aunque corruptos y clientelares de las familias nobiliarias y terratenientes que se mov&iacute;an alrededor de la Corona, <strong>tuvieron que enfrentarse a caciquismos locales </strong>y situaciones de privilegios ancestrales<strong>.</strong> De ah&iacute; que el <strong>progreso viniera del centralismo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la <strong>tercera parte del siglo XIX</strong> cuando se desarroll&oacute; <strong>la industrializaci&oacute;n</strong>, Catalunya, Pa&iacute;s Vasco, n&uacute;cleos de M&aacute;laga, Madrid, Santander, Zaragoza, la miner&iacute;a de Asturias, Huelva, Cartagena, etc. <strong>surgieron</strong> <strong>otras&nbsp;burgues&iacute;as</strong>, familiares algunas, <strong>no ligadas a las que consegu&iacute;an sus ventajas por estar cerca de la Corte</strong>, que colisionaron con los intereses de las burgues&iacute;as centrales. Las <strong>burgues&iacute;as perif&eacute;ricas</strong> reclamaban que los gobiernos <strong>protegieran tambi&eacute;n</strong> sus productos manufactureros, como cuidaban de los intereses de las familias econ&oacute;micas que sosten&iacute;an las cuentas del Estado.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>federalismo prospera entre las burgues&iacute;as no ligadas a los intereses de las oligarqu&iacute;as centrales, afectas a la Corte,</strong> y as&iacute; se ve que el federalismo pol&iacute;tico est&aacute; patrocinado, mayoritariamente, por las burgues&iacute;as industriales (manufactureras) y comerciales, de derechas, pues. Aunque, <strong>desde la izquierda radical, el anarquismo tambi&eacute;n la idea federal, prospera por lo que tiene de horizontalidad y democratizaci&oacute;n del poder.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su <strong>vertiente industrial, econ&oacute;mica,</strong> se trata de la misma diferenciaci&oacute;n entre la <strong>pir&aacute;mide jer&aacute;rquica en el mando, el sistema Fordista-taylorista</strong> de producci&oacute;n que exig&iacute;a el control central de todos los procesos, por su forma m&aacute;s moderna, el<strong> sistema Toyota, instaurado por Taiichi Ohno.</strong> Es decir, la idea del supermercado, la producci&oacute;n<em> just in&nbsp;time</em>, en el que&nbsp;<strong>cada parte del proceso productivo se responsabiliza de s&iacute; misma y toma parte en las decisiones</strong> del conjunto desde su esfera de responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que <strong>lo del federalismo es una t&eacute;cnica de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong>, de horizontalidad en la toma de decisiones (del poder) de la que <strong>recela quienes tienen algo que perder</strong> y <strong>aplauden quienes tienen algo que ganar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No est&aacute;n en peligro las entidades nacionales</strong> solo la exclusividad del poder de quienes se mueven sin control en esos conceptos.
    </p><p class="article-text">
        Espero que no haya dudas de que <strong>el federalismo en modo alguno est&aacute; contra la esencia de Espa&ntilde;a</strong>, eso s&iacute;, <strong>est&aacute;</strong> <strong>en las ant&iacute;podas</strong> de la pretensi&oacute;n de que <strong>lo espa&ntilde;ol es la extensi&oacute;n de los iconos castellanos</strong> (el Cid y compa&ntilde;&iacute;a) o <strong>la cultura ca&ntilde;&iacute;</strong> y de los <strong>toros como s&iacute;mbolos culturales</strong> que, adem&aacute;s,&nbsp; colisionan frontalmente con la modernidad y en regiones menos adeptas a la asimilaci&oacute;n de la cultura <strong>espa&ntilde;ola de florero</strong> dominante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/reflexion-federalista_132_10807950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jan 2024 16:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexión federalista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Federalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP se beneficia de la desigualdad en el valor del voto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/pp-beneficia-desigualdad-voto_132_10700072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72a5cb73-219f-4cd5-be3e-3ffa31e9deed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PP se beneficia de la desigualdad en el valor del voto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los feudos de la España inmovilista, la del centralismo nacional contra los que pensamos en una España multinacional y diversa, cada voto vale, en algunos casos, hasta tres veces más que el voto de los que vivimos en la costa mediterránea</p></div><p class="article-text">
        El candidato Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o se lanz&oacute; al ruedo de la investidura por necesidad de tener protagonismo y afianzar su liderazgo en el PP. Su estrategia para validarse como l&iacute;der de la alternativa de derechas es desprestigiar a S&aacute;nchez acus&aacute;ndole de sectarismo contra los intereses de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Se llena la boca hablando de igualdad de los espa&ntilde;oles, pero obvia que se beneficia de una ley electoral favorable a las ideolog&iacute;as conservadoras y uniformadoras; que prima a su partido gracias a que las circunscripciones electorales son las provincias, blindadas en la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se erige en adalid de la Espa&ntilde;a de las esencias, el centro de cultura netamente castellano-espa&ntilde;ola, frente a la Espa&ntilde;a perif&eacute;rica, principalmente la mediterr&aacute;nea y vasca, sin querer enterarse de que es el beneficiario de la desigualdad de los espa&ntilde;oles a la hora de votar.
    </p><p class="article-text">
        En los feudos de la Espa&ntilde;a inmovilista, la del centralismo nacional contra los que pensamos en una Espa&ntilde;a multinacional y diversa, cada voto vale, en algunos casos, hasta tres veces m&aacute;s que el voto de los que vivimos en la costa mediterr&aacute;nea. El PP ha sido beneficiado por una ley electoral que determina que con menos votos se consigan m&aacute;s esca&ntilde;os por el blindaje de la provincia como circunscripci&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Refiri&eacute;ndonos a los resultados de las elecciones del 23 de julio pasado, en el Senado, los 120 senadores del PP han sido votados a raz&oacute;n de 235.952 votantes (de media por senador) en cambio los 88 restantes han costado (de media) 440.460 votos cada uno. Y si exceptuamos la Comunidad de Madrid, donde cada uno de los 4 senadores de elecci&oacute;n por sufragio se consigue con 1.687.584 votantes, el coste de cada senador del PP estar&iacute;a en 221.889 votos, la mitad de lo que ha costado a las dem&aacute;s candidaturas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos datos respecto a la desigualdad del valor del voto de los espa&ntilde;oles en el Senado. Exceptuando la Comunidad de Madrid, que concentra 6.750.336 de habitantes en una provincia, y por tanto el coste de cada senador elegido por sufragio es escandalosamente caro, de 1.687.584; y los casos de La Rioja, Melilla y Ceuta, en los que cada senador se consigue por un m&iacute;nimo de votantes: 79.973, 42.585 y 41.559 respectivamente, la desigualdad de los espa&ntilde;oles ante la Ley es manifiesta entre las comunidades aut&oacute;nomas con m&aacute;s circunscripciones electorales: las provincias, seg&uacute;n la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa injusticia, por discriminatoria hacia las provincias m&aacute;s pobladas, supone que los espa&ntilde;oles no son iguales ante la ley a la hora de votar. Por ejemplo, el coste de cada senador en Catalunya es de 487.038 votos mientras que en Andaluc&iacute;a cada senador se consigue (de media) con 256.631 votantes, casi un 90 por ciento menos.
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi, cada uno de los 12 senadores lo son porque ha sido votado por 184.014 ciudadanos (de media) en cambio los 36 senadores de Castilla y Le&oacute;n han sido votados por solo 65.907 votantes. La diferencia es que los ciudadanos vascos valen, ante las urnas, que no es poca cosa, casi un tercio menos que los de Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los senadores de la Comunidad Valenciana son votados por 424.831 votantes mientras que los 16 senadores de Galicia han sido votados por 168.154 cada uno. El voto de los valencianos vale menos de la mitad que los gallegos.
    </p><p class="article-text">
        Los 20 senadores de Castilla La Mancha han sido votados por 102.666 ciudadanos de la Comunidad y, en cambio en la Regi&oacute;n de Murcia, al lado, cada senador ha sido votado por 382.970 votantes. El voto de los murcianos vale casi una cuarta parte del de los Castellano-manchegos.
    </p><p class="article-text">
        En suma, el sistema electoral truca el resultado de las elecciones en beneficio de las circunscripciones menos pobladas debido al mantenimiento de las provincias en competencia con las autonom&iacute;as que debieran ser el distrito electoral de referencia a nivel nacional.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular consigue 95 de sus 120 esca&ntilde;os en el Senado en las Comunidades donde el coste del senador es m&aacute;s bajo: Castilla Le&oacute;n, Castilla La Mancha, Arag&oacute;n, Extremadura, Galicia y Andaluc&iacute;a, adem&aacute;s de La Rioja, Melilla y Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hemos sacado los n&uacute;meros? Dado que el voto al Senado es nominal al candidato y cada elector vota a varios candidatos, a la hora de establecer la representaci&oacute;n te&oacute;rica de cada senador por poblaci&oacute;n hemos tenido en cuenta el coste de cada esca&ntilde;o por Comunidad Aut&oacute;noma, para simplificar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta regla, el PP ha conseguido 95 de los esca&ntilde;os del Senado representando a 12.520.839 votantes. Por poner una comparaci&oacute;n, la poblaci&oacute;n de Catalunya, Euskadi y Comunidad Valenciana con una poblaci&oacute;n de 15.098.752 personas eligen por sufragio a 40 senadores, menos de la mitad: La prima electoral a favor de las provincias menos pobladas es evidente.
    </p><p class="article-text">
        Para el caso del Congreso la desigualdad en el valor del voto es similar, y m&aacute;s conocida. Ya es un t&oacute;pico comparar los 96.175 votos necesarios para conseguir un diputado en Madrid con los 24.765 que cuesta en Teruel. O los 93.103 votantes por cada esca&ntilde;o en Valencia en comparaci&oacute;n con los 46.899 en Soria.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia es que el sistema electoral, en el que la circunscripci&oacute;n electoral es el elemento discriminatorio fundamental, consolida la desigualdad de los espa&ntilde;oles ante la ley a la hora de votar. &iquest;Por qu&eacute; no se corrige esa clara discriminaci&oacute;n? Entre otras cosas, por la extrema dificultad de modificar la Constituci&oacute;n sin el concurso del partido opositor, precisamente el mayor beneficiario del sistema. Pero existen lagunas legales que permitir&iacute;an corregir esta situaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Cassanyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/pp-beneficia-desigualdad-voto_132_10700072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Nov 2023 08:07:45 +0000]]></pubDate>
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