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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bárbara Alicja Rostecka]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/barbara-alicja-rostecka/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bárbara Alicja Rostecka]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Adónde va el tiempo sin la madre? Lectura del caso de Juana Rivas a partir de la sociología histórica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/adonde-tiempo-madre-lectura-caso-juana-rivas-partir-sociologia-historica_132_12522442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cbd8a05-340f-42b3-93c2-d332fe9b458e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Adónde va el tiempo sin la madre? Lectura del caso de Juana Rivas a partir de la sociología histórica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El destierro de la figura materna y de la importancia de cuidar de la niñez como valor, símbolo e imperativo en la aplicación de las leyes, es una forma de consumar el matricidio fundacional y la razón que corta de raíz la discusión sobre lo que realmente importa en el caso de Juana Rivas y Madres Protectoras
</p></div><p class="article-text">
        A estas alturas, nadie duda de que existe un problema con la justicia en Espa&ntilde;a. No hay grupo social que no se sume a la carrera para interponer alg&uacute;n recurso contra la corrupci&oacute;n, la prevaricaci&oacute;n, la falta de transparencia o la ineficacia del sistema judicial espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; el caso de Juana Rivas suscita comentarios totalmente contrarios a esta din&aacute;mica social? &iquest;Qui&eacute;nes son los que desacreditan a las madres que protegen a sus hijos de pederastas y maltratadores? Y la pregunta m&aacute;s importante: &iquest;por qu&eacute; hay tan pocos profesionales dispuestos a defender a las madres?
    </p><p class="article-text">
        Respecto a esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n, suele responderse que se debe a la falta de diligencia debida de los jueces y a los estereotipos machistas que impregnan la praxis de las instituciones espa&ntilde;olas. Se menciona la persistencia del ideal romano del pater familias, un jefe y ciudadano de primera que ha mantenido hasta nuestros d&iacute;as la autoridad de vida o muerte sobre todos los miembros de su hogar. Sin embargo, en este debate se olvida algo m&aacute;s grave.
    </p><p class="article-text">
        Cabe se&ntilde;alar que la persistencia de los estereotipos que enaltecen la figura del padre se asemeja a los edificios construidos sobre las ruinas de otros monumentos. La fortaleza de la figura del hombre se ha construido sobre las ruinas del ideal de la madre, en un espacio en el que todo significado hist&oacute;rico y aut&oacute;nomo de las mujeres, como el cultivo o la regeneraci&oacute;n, ha sido destruido. Este matricidio fundacional de nuestra cultura occidental, este destierro de la figura de la madre, supone algo m&aacute;s que el paso de la veneraci&oacute;n de Dem&eacute;ter, la diosa de la fertilidad y el cultivo en sentido amplio, a los ritos dionis&iacute;acos. Seg&uacute;n afirma Luce Irigaray, entre otras, con la supresi&oacute;n y la invisibilizaci&oacute;n de la figura materna en la filosof&iacute;a y la cultura occidentales comenz&oacute; el proceso de exclusi&oacute;n de la mujer del lenguaje y, a partir de ah&iacute;, de los m&aacute;s diversos aspectos de la vida y la ciencia. 
    </p><p class="article-text">
        Adriana Cavarero a&ntilde;ade que la filosof&iacute;a de Plat&oacute;n, al menospreciar el hecho de nacer de una madre y centrarse en el desarrollo de una cultura del pensamiento sobre asuntos m&aacute;s relevantes (seg&uacute;n ellos), sent&oacute; las bases de una divisi&oacute;n entre el mundo de la vida y el mundo de las ideas. Esto, para empezar. Pronto llegaron m&aacute;s socios, entusiasmados con este nuevo espacio que acababan de crear, detestando a la Gran Madre y dando rienda suelta a todo tipo de fantas&iacute;as sobre lo que es la vida. Todas ellas se idearon de espaldas a las experiencias vitales b&aacute;sicas de mujeres y ni&ntilde;os. S&oacute;crates bebi&oacute; la cicuta imaginando que se trataba de un acto de liberaci&oacute;n de su esp&iacute;ritu, una partida hacia su verdadero hogar y hacia las &laquo;cosas que siempre son&raquo;, es decir, las ideas puras. A las mujeres las echaron de esta fiesta de despedida de gran pensador por llorar&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En la sombra de estos fastos de la desrealizaci&oacute;n filos&oacute;fica surgieron nuevos s&iacute;mbolos y cultos que, hasta la fecha, motivan a la mayor&iacute;a de las personas en su vida diaria, rigen la convivencia y la aplicaci&oacute;n de las leyes. El &eacute;nfasis de Freud en la relaci&oacute;n padre-hijo y la relegaci&oacute;n de lo materno al inconsciente no ha sido m&aacute;s que un andamio por el que han pasado los grandes mitos y matricidios fundacionales para convertirse en las estructuras psicol&oacute;gicas actuales. No debe extra&ntilde;arnos, por tanto, que las epopeyas de Ulises, las guerras y todo tipo de haza&ntilde;as que desprecian la vida constituyan un modelo &uacute;nico de sentido vital, como subraya Adriana Cavarero. Incluso las feministas, como Simone de Beauvoir, que al defender p&uacute;blicamente la despenalizaci&oacute;n de la pederastia inaugur&oacute; lo que se conoce como el patriarcado interior, forman parte de esta historia.
    </p><p class="article-text">
        Existen muy pocos referentes sobre la defensa del espacio aut&oacute;nomo de las mujeres, y a&uacute;n menos sobre la maternidad, en nuestra cultura. En el &aacute;mbito espa&ntilde;ol, Mar&iacute;a Zambrano fue una de las pocas que defendi&oacute; la necesidad de reparar los v&iacute;nculos primarios entre madres e hijas y quien reivindic&oacute; la representaci&oacute;n de lo femenino fuera de los marcos masculinos. Zambrano escribi&oacute; desde el exilio permanente, al igual que las madres protectoras y el resto de mujeres que han sido expulsadas de la celebraci&oacute;n de la muerte por llorar y defender el prop&oacute;sito de la vida digna y feliz. Tanto hoy como anta&ntilde;o, sus quejas son, en palabras de Zambrano, las entra&ntilde;as de la historia que albergan m&uacute;ltiples posibilidades de creaci&oacute;n, no por una compostura narcisista, sino por la germinaci&oacute;n de lo recibido y el cuidado del orden de las cosas que sientan las bases de la solidaridad humana y marcan la infancia de pueblos enteros. Desde luego, quienes desacreditan y critican a las madres protectoras sin miramientos obvian los siguientes hechos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La primera madre protectora, &Aacute;ngela Gonz&aacute;lez Carre&ntilde;o, huy&oacute; con su hija Andrea de su casa en 1993 tras ser amenazada de muerte por su marido. A pesar de que present&oacute; 51 denuncias ante los juzgados y comisar&iacute;as, y de que pidi&oacute; que no dejaran a la ni&ntilde;a a solas con el padre, nadie la escuch&oacute;. La ni&ntilde;a fue asesinada por su padre en 2003. En 2014, el Comit&eacute; para la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n contra la Mujer (CEDAW) consider&oacute; que se trataba de un incumplimiento por parte del Estado espa&ntilde;ol de las obligaciones que le corresponden.</li>
                                    <li>En 2021, la ONU critic&oacute; que las decisiones judiciales en casos de sospecha de abusos hacia los ni&ntilde;os favorec&iacute;an a los padres. Un ejemplo de esta pr&aacute;ctica ser&iacute;a mantener el r&eacute;gimen de visitas con un padre maltratador.</li>
                                    <li>En los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, organismos de Naciones Unidas han se&ntilde;alado al Estado espa&ntilde;ol en al menos cinco ocasiones por utilizar el il&iacute;cito s&iacute;ndrome de alienaci&oacute;n parental (SAP) en el sistema judicial. Sin embargo, el SAP sigue aplic&aacute;ndose.</li>
                                    <li>Desde 2013, se han producido en Espa&ntilde;a 65 asesinatos de menores por violencia vicaria, seg&uacute;n las cifras oficiales del Ministerio de Igualdad. Adem&aacute;s, m&aacute;s de 500.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as est&aacute;n expuestos a la violencia de g&eacute;nero en sus hogares.</li>
                                    <li>Solo en el 8% de los casos en los que hay una denuncia por violencia de g&eacute;nero se suspende el r&eacute;gimen de visitas del padre maltratador. Esto significa que, en el 92% de los casos restantes, el contacto del agresor con sus hijos contin&uacute;a amparado por una justicia que a&uacute;n prioriza el &laquo;derecho del padre a ver a sus hijos&raquo; por encima del derecho de los ni&ntilde;os a vivir sin traumas.</li>
                                    <li>A pesar de que la Ley Org&aacute;nica 8/2021 de Protecci&oacute;n Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia incorpora disposiciones espec&iacute;ficas para la protecci&oacute;n de los menores, incluida la suspensi&oacute;n del r&eacute;gimen de visitas en casos de violencia de g&eacute;nero, no se puede aplicar de forma adecuada, ya que no establece mecanismos vinculantes que garanticen que los jueces act&uacute;en en consecuencia.</li>
                                    <li>Aunque desde 2019 es obligatorio realizar un curso de 50 horas sobre perspectiva de g&eacute;nero para poder optar a los juzgados especializados, la mayor&iacute;a de jueces y fiscales no lo ha cursado. Tampoco se exige especializaci&oacute;n para atender a los casos d&oacute;nde las v&iacute;ctimas son los y las menores.</li>
                                    <li>Los informes de los servicios sociales, los equipos psicosociales y los equipos de valoraci&oacute;n forense funcionan de forma aislada, sin protocolos de coordinaci&oacute;n claros, y a menudo obvian las se&ntilde;ales de alerta, por lo que no ofrecen ninguna garant&iacute;a de protecci&oacute;n de los menores y sus madres.</li>
                                    <li>Los equipos psicosociales, si no tienen en cuenta la perspectiva de g&eacute;nero, elaboran a menudo informes sesgados que minimizan la peligrosidad del progenitor. Y todo esto ocurre en paralelo a procesos judiciales eternos, en los que las madres pierden fuerza, credibilidad y protecci&oacute;n, y en los que sufren revictimizaci&oacute;n junto con sus hijos e hijas.</li>
                                    <li>Seg&uacute;n informa Save the Children, la mayor&iacute;a de recursos en causas penales por abuso sexual infantil en el &aacute;mbito familiar, se archiva (un 61,53%) por una normativa que no reconoce y no promueve de manera expresa los derechos de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as en los procesos judiciales y falta de la adecuada preparaci&oacute;n y especializaci&oacute;n de profesionales, entre otros.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El destierro de la figura materna y de la importancia de cuidar de la ni&ntilde;ez como valor, s&iacute;mbolo e imperativo en la aplicaci&oacute;n de las leyes es una forma de consumar el matricidio fundacional y la raz&oacute;n que corta de ra&iacute;z la discusi&oacute;n sobre lo que realmente importa en el caso de Juana Rivas y Madres Protectoras. &iquest;Y qu&eacute; es lo que realmente importa? Tal vez el dato de que una de cada cuatro mujeres en Espa&ntilde;a ha sufrido abusos sexuales en la infancia, y no necesariamente por parte de los curas. La mayor parte, si no todos estos abusos, han ocurrido bajo el denso silencio de la figura de la madre que ellas no quieren encarnar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuentes</strong>:
    </p><p class="article-text">
        Asociaci&oacute;n Somos M&aacute;s <a href="https://asocsomosmas.es/conocenos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://asocsomosmas.es/conocenos/</a>
    </p><p class="article-text">
        Defensor del Pueblo (2024). <em>Violencia vicaria de g&eacute;nero: las otras v&iacute;ctimas. </em>www.defensordelpueblo.es
    </p><p class="article-text">
        Delegaci&oacute;n del Gobierno contra la Violencia de G&eacute;nero. <a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/wp-content/uploads/VMortalesmenores_2025_06_25.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Menores de edad v&iacute;ctimas mortales en casos de violencia de g&eacute;nero contra su madre en Espa&ntilde;a. Datos </a>
    </p><p class="article-text">
        Cavarero, Adriana (2024). <em>A pesar de Plat&oacute;n. Figuras femeninas en la filosof&iacute;a antigua</em>. Galaxia Gutenberg. 
    </p><p class="article-text">
        Lousada Arochena, Fernando (2025). <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5599432" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Caso Gonz&aacute;lez Carre&ntilde;o contra Espa&ntilde;a</a>. <em>Aequalitas: Revista jur&iacute;dica de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres</em>, N&ordm; 37, 2015, p&aacute;gs. 6-15
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;n, Jos&eacute; Luis (2024). <a href="https://www.youtube.com/watch?v=h7HW80BEWqA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trastornos Alimenticios: la pregunta que importa</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Revilla Guzman, Carmen (2011). Amistades intelectuales: la mujer y las mujeres en la obra de Mar&iacute;a Zambrano. <em>BOCAR</em>, 35, 91-107.
    </p><p class="article-text">
        Save the Children (2012<em>). </em><a href="https://www.savethechildren.es/sites/default/files/imce/docs/informe_justicia_esp_abuso_sexual_infantil_vok-2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La justicia espa&ntilde;ola frente al abuso sexual infantil en el entorno familiar. Un an&aacute;lisis de casos a la luz de los est&aacute;ndares internacionales de derechos humanos</em></a>. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        Xon de Ros (2022). Matricidio y reparaci&oacute;n en Mar&iacute;a Zambrano. <em>Aurora</em>, N&ordm; 23.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Alicja Rostecka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/adonde-tiempo-madre-lectura-caso-juana-rivas-partir-sociologia-historica_132_12522442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 09:47:04 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aumento de la violencia de género y el síndrome de la sociedad cortesana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aumento-violencia-genero-sindrome-sociedad-cortesana_132_11852034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Este 25 de noviembre aviva en m&iacute; un miedo descomunal. &nbsp;Me aterroriza el aumento de la violencia y la revisi&oacute;n de los planteamientos que hemos desarrollado sobre este tema no aminora las inquietudes. Por el contrario, me hace ver que los relatos que describen cr&iacute;menes cometidos sobre las mujeres y los ni&ntilde;os son muy parciales y guardan una estrecha relaci&oacute;n con intervenciones que s&oacute;lo ofrecen soluciones parciales.
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de las interpretaciones sobre la violencia surge a partir de los estudios cuantitativos que desmenuzan el asunto en una serie de variables sociodemogr&aacute;ficas, como la edad, el nivel de educaci&oacute;n, el lugar de residencia, la relaci&oacute;n con el victimario, etc. A colaci&oacute;n, los estudios cualitativos y de corte psicol&oacute;gico, nos informan a diario sobre las supuestas taras de las mujeres maltratadas, como la sumisi&oacute;n, su baja autoestima, y otro largo etc. Creo que estamos en el &uacute;ltimo momento para advertir que ambas perspectivas realizan una especie de cierre y una tremenda reducci&oacute;n de los procesos de violencia. La violencia de g&eacute;nero desde estos enfoques se encierra dentro de un c&iacute;rculo muy cercano a la pareja. Aunque para su explicaci&oacute;n se usa el t&eacute;rmino de patriarcado, los &uacute;nicos corrompidos por este sistema resultan ser los afectados y el ambiente en el que se desempe&ntilde;an o se juzgan los actos violentos. Este cierre provoca, al menos, dos simplificaciones muy cuestionables. La primera se refleja en forma de estereotipos acerca de las v&iacute;ctimas y los victimarios. Las mujeres maltratadas se identifican con las personas desvalidas, y a los hombres maltratadores se les asocia con la monstruosidad. La segunda reducci&oacute;n se manifiesta en la desconexi&oacute;n de nuestras acciones emprendidas en el &aacute;mbito privado de las interdependencias econ&oacute;micas m&aacute;s extensas, de las lealtades o sujeciones a las autoridades que no s&oacute;lo nos permiten preservar nuestra pertenencia al grupo, sino que imponen los valores y modos de actuar. Ante tales reducciones de las din&aacute;micas de acci&oacute;n y la ruptura de la cadena de las interdependencias, Norbert Elias, soci&oacute;logo alem&aacute;n, sugiere que la funci&oacute;n del corte sigue siendo m&aacute;s relevante que la de la clase social. En el caso de violencia de g&eacute;nero, el asunto pint&oacute; con maestr&iacute;a, cuatro siglos antes, Sandro Botticelli en sus cuatro Historias de Nastagio degli Onesti, de las que aqu&iacute; reproducimos la tercera escena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tercera escena de las cuatro Historias de Nastagio degli Onesti, de Sandro Botticelli"
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                Tercera escena de las cuatro Historias de Nastagio degli Onesti, de Sandro Botticelli                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El cr&iacute;tico de arte Scott Nethersole defini&oacute; las im&aacute;genes de Botticelli como &laquo;transici&oacute;n de la violencia a la celebraci&oacute;n&raquo;, subrayando con esta frase una de las principales caracter&iacute;sticas de la sociedad cortesana: sus rocambolescos festejos. La funci&oacute;n de estos festejos, organizados a priori para consolidar la Corte, en realidad consist&iacute;a en subyugar a los s&uacute;bditos a trav&eacute;s de la imposici&oacute;n de las formas de vestirse, moverse, re&iacute;rse o tratar a las mujeres. El mismo cr&iacute;tico a&ntilde;adi&oacute; que estas pinturas &laquo;reflejan el desarrollo tem&aacute;tico de la crueldad y de un modelo civilizatorio de cultura urbana en el que la paz y la armon&iacute;a se logran sometiendo a la mujer&raquo;. A excepci&oacute;n de los atuendos, la escena inmortalizada por Botticelli, podr&iacute;a ser una imagen fiel de cualquier fiesta de hoy. De forma figurativa refleja a la perfecci&oacute;n el orden y la din&aacute;mica de la prec&aacute;mara de los cr&iacute;menes actuales: una mujer que intenta huir de su asesino y sus perros, rodeada por la evasi&oacute;n de sus amigos, silencio de los comensales de la fiesta principal. La mujer no tiene nada de sumisa. M&aacute;s bien, est&aacute; privada de todo tipo de apoyo y su desnudez refleja el despojo de toda pertenencia, tambi&eacute;n el de pertenencia social. M&aacute;s tarde, los psic&oacute;logos observar&aacute;n que es justo este despojo lo que causa el rechazo de sus hijos, que en un instinto de supervivencia sonreir&aacute;n al asesino, igual que el resto de los cortesanos.
    </p><p class="article-text">
        Me angustia esta imagen porque de alg&uacute;n modo refleja la burla de todos nuestros esfuerzos encaminados a salir de la vieja historia. Permite entrever que el sometimiento de la mujer, depende de una perversa complicidad de la sociedad cortesana, que, en af&aacute;n de sostener la fiesta y mantener contento a su soberano, le niega la mirada y cualquier posibilidad de crear una nueva historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Alicja Rostecka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aumento-violencia-genero-sindrome-sociedad-cortesana_132_11852034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 10:10:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aumento de la violencia de género y el síndrome de la sociedad cortesana]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 de abril a modo de apuntes desde las ciencias sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/20-abril-apuntes-ciencias-sociales_132_11271343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Respecto a la manifestaci&oacute;n fijada para el 20 de abril, cabe recordar que esta convocatoria encierra debates a&uacute;n m&aacute;s profundos que los anunciados en torno al modelo tur&iacute;stico y gesti&oacute;n territorial. El que conoce y sigue un poco la historia no puede&nbsp;ignorar&nbsp;que el aumento de las protestas es tambi&eacute;n una muestra de crecimiento de la conciencia ciudadana en las Islas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde este punto de vista, el n&uacute;mero creciente de im&aacute;genes de los emisarios que contaminan, las fotograf&iacute;as que muestran los espacios abarrotados y degradados, los informes que denuncian el empeoramiento de las condiciones de vida de los habitantes en Canarias -a pesar del boyante desarrollo tur&iacute;stico-, las advertencias sobre el crecimiento de algo tan poco deseable como la prostituci&oacute;n&hellip; constituyen el reflejo de una cr&oacute;nica del turismo muy distinta y alternativa a la promovida desde las &eacute;lites pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo de esta conciencia comienza desde el tardofranquismo, como nos recuerda, Brito D&iacute;az o como lo ha reflejado en sus documentales caseros Manuel Tauroni. El proceso del desarrollo de esta conciencia tiene que ver con la fundaci&oacute;n de las primeras asociaciones, ASCAN en Gran Canaria (1970) o ATAN (1971) en Tenerife que se han convertido en una especie de sindicatos de los sensibilizados con las causas medioambientales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de estas entidades se relaciona con el desarrollo de las ciencias medioambientales, pero tambi&eacute;n con la promoci&oacute;n de los derechos humanos, &aacute;reas de conocimiento y activismo que han remodelado las cosmovisiones de las dos &uacute;ltimas generaciones. Por supuesto, el determinante de esta nueva conciencia es el agotamiento del modelo neoliberal y sus tan marcadas consecuencias en el territorio canario, como la sequ&iacute;a o el aumento de las temperaturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, que si esta conciencia ciudadana es capaz de convocar una movilizaci&oacute;n que tiene todos los visos de ser hist&oacute;rica, es por la confluencia entre todos estos actores y la desesperaci&oacute;n de las personas de la calle que ya no se conforman con las promesas ilusorias de un futuro mejor.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para atar todos estos cabos desatados por las movilizaciones ecologistas, en las discusiones acad&eacute;micas se habla de la <em>contienda ambiental</em> para subrayar que las protestas ecologistas, tanto en las Islas Canarias, como en cualquier otro lugar, resultan inseparables de los procesos sociales y pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de este art&iacute;culo lo m&aacute;s interesante de este concepto es la constataci&oacute;n de que los movimientos sociales siempre han sido el motor de cambio y de evoluci&oacute;n social. Aportan a la discusi&oacute;n en torno a lo p&uacute;blico nuevos elementos de la conciencia ciudadana respaldada por la ciencia, interpretan las necesidades y ansias de la ciudadan&iacute;a a pie de calle, todo esto pidiendo a cambio la escucha y el espacio p&uacute;blico para su representaci&oacute;n. Es decir, los movimientos sociales es especie de la columna vertebral de las democracias. El problema no son las cr&iacute;ticas de los activistas medioambientales sino la parad&oacute;jica actitud de los gobernantes que hacen todo por esquivarlas. Esta actitud, tambi&eacute;n hace tiempo, fue definida por Bertolt Brecht en un poema a ra&iacute;z de la represi&oacute;n de las protestas berlinesas de 1953. En &eacute;l subraya la paradoja que representan los gobernantes que no solo desoyen a los que representan sino que maquinan disolver el pueblo y elegir uno nuevo. Ver <em>turismofobia</em> en la desesperaci&oacute;n de su propio pueblo, se parece un poco a la paradoja de Brecht:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Tras la sublevaci&oacute;n del 17 de Junio</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la Secretaria de la Uni&oacute;n de Escritores hizo repartir folletos&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en el Stalinallee indicando que el pueblo hab&iacute;a perdido la confianza del gobierno</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y pod&iacute;a ganarla de nuevo solamente con esfuerzos redoblados.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s simple en ese caso para el gobierno disolver el pueblo y elegir otro?</em>
    </p><p class="article-text">
        Bertolt Brecht, <em>La Soluci&oacute;n (Die L&ouml;sung)</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dra. Barbara Rostecka, profesora del Departamento de Sociolog&iacute;a y Antropolog&iacute;a, Universidad de La Laguna y la UNED</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Alicja Rostecka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/20-abril-apuntes-ciencias-sociales_132_11271343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Apr 2024 10:10:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[20 de abril a modo de apuntes desde las ciencias sociales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un amor, según Isabel Coixet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/amor-isabel-coixet_1_10813552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfccdffd-0966-4913-a47c-e73142dadf28_16-9-discover-aspect-ratio_default_1087408.jpg" width="914" height="514" alt="Un amor, según Isabel Coixet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película es de un desenlace incompleto, que queda pendiente de una respuesta colectiva a los interrogantes que la directora ha tirado como dardos a cada uno de nosotros y a cada una de nosotras, en especial
</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima pel&iacute;cula de Isabel Coixet, <em>Un amor</em>, es de un desenlace incompleto, que queda pendiente de una respuesta colectiva a los interrogantes que la directora ha tirado como dardos a cada uno de nosotros y a cada una de nosotras, en especial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En general, la valoraci&oacute;n de la pel&iacute;cula es buena y muy buena. Casi todas cr&iacute;ticas comentan el grado de la fidelidad con la novela, aclaman la actuaci&oacute;n de los actores y, sobre todo, a la actriz principal. Tambi&eacute;n abundan las referencias a lo rural y las opiniones sobre el significado de las relaciones filmadas en clave de los conceptos feministas. Apenas una de las cr&iacute;ticas advierte que la pel&iacute;cula puede contribuir a popularizar la expresi&oacute;n &ldquo;es lo que hay&rdquo; del alem&aacute;n y de los disolutos de toda clase de los empatriarcados&hellip; Pero nadie, nadie habla del unicornio blanco. Un animal m&iacute;tico, como el amor mismo, que descuelga de las sucias paredes del cuarto en el cual se desarrolla una de las escenas m&aacute;s conmovedoras de la pel&iacute;cula y que sintetiza y apresa el devenir de la historia de Nat y del alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta omisi&oacute;n resulta muy tentativa para los que viven de analizar lo que la gente opina y los que se fijan en como la expansi&oacute;n de estas opiniones consolida un concepto de moda, o incluso unas narrativas completas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, ojo con el unicornio. Es un animal que a lo largo de la historia ha cambiado de significados al tiempo de ajustarse con la ideolog&iacute;a del momento. Conocido ya en la Antig&uuml;edad, el unicornio en la<strong>&nbsp;</strong>mitolog&iacute;a Celta era s&iacute;mbolo de pureza e inocencia, virilidad y poder. Los <em>Bestiarios medievales</em> unieron el unicornio con la figura de la mujer, identific&aacute;ndola con el s&iacute;mbolo antes mencionado, m&aacute;s &eacute;l de la Anunciaci&oacute;n. A finales del medievo, los unicornios fueron usados por las princesas y mujeres de la nobleza como emblemas de castidad. Para Jung, el animal de referencia, era el principio alqu&iacute;mico conocido como <em>coniunctio oppositorum</em>, o sea, la uni&oacute;n sagrada. Luego, Dal&iacute; aprovech&oacute; este s&iacute;mbolo para crear una de sus estatuas m&aacute;s conocidas y en la cual resignific&oacute; la figura de la mujer represent&aacute;ndola como un cuerpo ahuecado, absolutamente pasivo y que m&aacute;s adelante sodomiz&oacute; de formas muy diversas en sus pinturas. Asimismo, incrust&oacute; en la conciencia colectiva el modelo de la depredaci&oacute;n de la mujer durante el acto, anta&ntilde;o conocido como amoroso, como dir&iacute;a Andrea Dworkin.&nbsp;Hoy, en la jerga de las criaturas que se hacen llamar poliamorosos, el unicornio es la otra mujer que accede a fornicar con la pareja que as&iacute; se autodenomina, y con la que se compromete a no implicarse emocionalmente. &iquest;Debemos preocuparnos por estos cambios de significados acerca del unicornio, de la mujer y del amor?&nbsp; De acuerdo con los soci&oacute;logos, lo justo ser&iacute;a entender qu&eacute; est&aacute; en juego y qu&eacute; fuerzas operan en estas reconfiguraciones de s&iacute;mbolos tan bellos como abstractos e hirientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, Eva Illouz acu&ntilde;a concepto de <em>capitalismo emocional</em>. Un tipo de negocio que desde los a&ntilde;os 90 vio en las emociones una excelente materia prima para la publicidad y la cultura en general. La erotizaci&oacute;n de la realidad, y, sobre todo, su separaci&oacute;n de otras dimensiones de la vida y del ser humano, ahond&oacute; en nuestra alienaci&oacute;n, dicen investigadores sociales, psiquiatras y psic&oacute;logos. Nos hemos vuelto c&iacute;nicos adquiriendo productos que poco tienen que ver con nosotros y nos habituamos a pagar por los ratos de placer con un desolador sufrimiento de fracaso existencial, desconexi&oacute;n con el otro y con nosotros mismos. Nos consumimos en relaciones que no tienen nada que ver con nuestra experiencia de la realidad. El alem&aacute;n en esta vor&aacute;gine de oferta de cuerpos que no quiere entender, pero en los que necesita adentrarse para mantenerse en el circuito de la cultura emocional y que funciona de forma paralela al mercado, es una representaci&oacute;n perfecta de una masculinidad da&ntilde;ada. Expresa el s&iacute;ndrome de abuso narcisista, adicci&oacute;n al sexo, o, en general, el n&uacute;mero creciente de los casos de alexitimia. Nat viene del otro lado de esta historia. Envuelta en el manto de la inquietud permanente, representa al unicornio blanco en el momento justo antes de que Dal&iacute; la penetrase y abandonase tendida en el suelo para seguir con sus haza&ntilde;as. Para las mujeres no hay viagra, y por lo visto no nos atrae tanto la pornograf&iacute;a. En nuestro caso la medicalizaci&oacute;n de la sexualidad (lee: mercantilizaci&oacute;n del deseo), no s&oacute;lo que no est&aacute; dando los resultados esperados, sino que, adem&aacute;s, da pie a numerosas cr&iacute;ticas por tratar la sexualidad de forma instrumental. Se dice que Nat levanta odio. Puede que no sea que haya tantas personas que la odien, sino que todas &eacute;stas esperan que Nat salve los &uacute;ltimos estragos de la libertad para crear relaciones plenas. Ella misma. &iquest;Ella misma puede con tal obra en una situaci&oacute;n de soledad que la hace vulnerable y que los gallos de turno aprovechan para asaltarla a cada paso que da? Esta ultra soledad de Nat tambi&eacute;n se debe al proceso ampliamente descrito de acallar toda expresi&oacute;n de la emocionalidad femenina y su borrado de la esfera p&uacute;blica, paso necesario para la dominaci&oacute;n masculina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ninguna cr&iacute;tica aborda a los vecinos como elementos de una comunidad donde el tema de la sexualidad se soterra como un asunto privado, aunque todos se acuestan con todos y a partir de &eacute;sta realidad, de las m&aacute;s &iacute;ntimas, se crean las filias y redes que ponen en marcha a la comunidad entera. Nadie se acuerda de que el &ldquo;individualismo afectivo&rdquo;, a la par de liberarnos de ciertas opresiones, nos hizo m&aacute;s vulnerables frente al abandono, enga&ntilde;o, u otro tipo de maltrato desarrollado dentro de la pareja. &iquest;A qui&eacute;n no conviene desvelar los pormenores de las relaciones humanas y por qu&eacute;? &iquest;Tendr&aacute; raz&oacute;n Silvia Federicci, que declara que son los mismos que fundaron los c&oacute;digos normativos complejos y los contratos onerosos, pero s&oacute;lo para asegurar la acumulaci&oacute;n de su capital econ&oacute;mico? &iquest;Por qu&eacute; no podemos hablar de los desenga&ntilde;os amorosos p&uacute;blicamente si es la causa m&aacute;s frecuente de las depresiones y de las crisis existenciales? Quiz&aacute;s, para que esto comience a suceder, hac&iacute;a falta que Coixet nos estruje los ojos con los mu&ntilde;ones de los amantes como Nat y Stefan. El problema es que, una vez descuartizado el unicornio blanco, se nos fueron las palabras que podr&iacute;an expresar algo m&aacute;s que ganas de copular inducidas por los sistemas especializados en la alienaci&oacute;n humana. Nos faltan imaginarios que ponen en valor el encuentro amoroso ensamblado en la necesidad de ser reconocido y valorado por el otro, que crea v&iacute;nculos de la uni&oacute;n y de la plenitud y que estos hace falta cuidar para que perduren.
    </p><p class="article-text">
        Las, los investigadores sociales y especialistas de la salud tan s&oacute;lo pueden apuntar todas &eacute;stas cuestiones despu&eacute;s de sufrir con la pel&iacute;cula de Isabel Coixet a uno de los dramas m&aacute;s extendidos de la &eacute;poca. Esperemos que la colega artista, una vez proyectada la sombra, tenga en cuenta la necesidad de visualizar las alternativas del embrollo al que nos ha metido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Alicja Rostecka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/amor-isabel-coixet_1_10813552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jan 2024 17:28:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un amor, según Isabel Coixet]]></media:title>
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