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    <title><![CDATA[elDiario.es - Oleksandr Mykhed]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/oleksandr-mykhed/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Oleksandr Mykhed]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Diario de un escritor ucraniano convertido en soldado: "Todos los días llegan noticias de la muerte de artistas en el frente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/diario-escritor-ucraniano-convertido-soldado-dias-llegan-noticias-muerte-artistas-frente_129_10805170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e482f1b3-7537-4a7b-8bc7-552666b6d1fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diario de un escritor ucraniano convertido en soldado: &quot;Todos los días llegan noticias de la muerte de artistas en el frente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando pienso en lo que 2024 nos deparará, me doy cuenta de que la cuestión no es mi propia falta de esperanza, mi agotamiento o mi inexistencia. La cuestión es si mi país seguirá ahí", dice el escritor</p><p class="subtitle">Rusia y Ucrania realizan el mayor intercambio de prisioneros desde el inicio de la guerra
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ma&ntilde;ana del d&iacute;a 659 de invasi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde primera hora, se montan piquetes cerca del edificio de la Administraci&oacute;n Estatal de la ciudad de Kiev. Mis amigos y conocidos participan en la protesta exigiendo que el presupuesto de la capital no se destine a la repavimentaci&oacute;n de carreteras, sino a la compra de drones para el campo de batalla. La gente cercana me dice: &ldquo;No quiero nuevas carreteras, quiero que mis amigos regresen con vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un diputado del Ayuntamiento de Kiev tiene la osad&iacute;a de sugerir que las ciudades ya tienen bastante con lo suyo: arguye que hay que dejar que el Estado se ocupe del presupuesto de guerra. Las ciudades necesitan presupuesto para el mantenimiento. Y esto resume perfectamente la creciente brecha entre civiles y militares. Todos los d&iacute;as tenemos las mismas discusiones: <a href="https://www.theguardian.com/world/live/2023/dec/19/russia-ukraine-war-live-us-aid-kyiv-white-house-congress-zelenskiy-putin-" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&iquest;Qui&eacute;n debe movilizarse? &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; dispuesto a alistarse?</a> &iquest;Podemos vivir nuestras vidas para otra cosa que no sea la guerra?
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera estamos hablando de sustituir a los cientos de miles de militares que prestan servicio en el Ej&eacute;rcito desde hace casi dos a&ntilde;os. Por no hablar de los que ya defend&iacute;an el pa&iacute;s antes de la invasi&oacute;n. La &uacute;ltima movilizaci&oacute;n responde a la pregunta de c&oacute;mo recomponer a un Ej&eacute;rcito que sufre bajas d&iacute;a tras d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Anteanoche, Kiev se despert&oacute; con el sonido de nuestras sirenas de defensa a&eacute;rea. Pero empezaron a sonar despu&eacute;s de las primeras explosiones, por lo que nadie tuvo tiempo de correr a los refugios. Rusia hab&iacute;a disparado 10 misiles y 10 veh&iacute;culos a&eacute;reos no tripulados (drones) de ataque. Nuestras fuerzas de defensa antia&eacute;rea los derribaron todos, pero los restos cayeron en cuatro distritos de Kiev. <a href="https://kyivindependent.com/update-53-injured-in-russian-attack-on-kyiv/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">53 personas</a> resultaron heridas. Nueve de ellas son ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los rusos atacan las infraestructuras para privar a la poblaci&oacute;n civil de calefacci&oacute;n y electricidad. Cuanto m&aacute;s duro el invierno, m&aacute;s misiles podemos esperar. La amenaza psicol&oacute;gica dura ya tres meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mediod&iacute;a del d&iacute;a 659 de invasi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.reuters.com/technology/cybersecurity/ukraines-biggest-mobile-operator-suffers-massive-hacker-attack-statement-2023-12-12/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ciberataque ruso</a> golpea a una de las principales redes telef&oacute;nicas. Unos 20 millones de ucranianos se quedan sin conexi&oacute;n y sin Internet m&oacute;vil durante tres d&iacute;as. En las redes sociales, los ucranianos publican mensajes de apoyo y agradecimiento al operador de la red por sus esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        Durante tres d&iacute;as he estado captando se&ntilde;al en puntos wifi. Pienso en esas zonas donde el m&oacute;vil es la &uacute;nica forma de acceder a Internet. Por fin, en la tarde del tercer d&iacute;a, la conexi&oacute;n telef&oacute;nica reaparece. Llamo a mi madre. Le pregunto si todo va bien, si ha estado preocupada. Me dice que todo va bien, que s&oacute;lo son tiempos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as hay noticias de la muerte de artistas en el frente. Amigos de amigos. En una semana, varios miembros de la comunidad cinematogr&aacute;fica han muerto. Un camar&oacute;grafo, un actor. No es la primera vez, creo: Rusia nos est&aacute; noqueando uno por uno, decena por decena. Civiles, militares. El cine, la literatura, las artes visuales, la agricultura, la arquitectura, la educaci&oacute;n, la econom&iacute;a, los deportes&hellip; cualquiera sea el campo que elijas, hay p&eacute;rdidas irreparables en todas partes.
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n a gran escala convierte las redes sociales en interminables obituarios con fotos en blanco y negro. Y en cualquier momento, cuando parece que el coraz&oacute;n ya no puede contener las p&eacute;rdidas, otra noticia irrumpe y otra muerte aparece.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tarde del d&iacute;a 659 de invasi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Kremlin est&aacute;n emitiendo <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/dec/14/vladimir-putin-peace-russia-ukraine-president" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una transmisi&oacute;n con Vlad&iacute;mir Putin</a>, un espect&aacute;culo medi&aacute;tico en el que el dictador supuestamente se dirige al pueblo ruso en vivo y en directo. Y mientras el zar habla con sus lacayos, tambi&eacute;n env&iacute;a un mensaje a Ucrania: un <a href="https://www.militarytoday.com/aircraft/mikoyan_mig_31_foxhound.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">MiG-31K</a> est&aacute; despegando desde un aer&oacute;dromo ruso y misiles Kinzhal vuelan en nuestra direcci&oacute;n. Esos misiles alcanzar&aacute;n Kiev en tres minutos y J&aacute;rkov en dos.
    </p><p class="article-text">
        Desesperaci&oacute;n y rabia.
    </p><p class="article-text">
        Aparece <a href="https://www.radiosvoboda.org/a/viyskovi-rosii-zhyvyi-shit-zsu-poloneni/32728970.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un v&iacute;deo</a> en el que militares rusos utilizan a soldados ucranianos capturados como escudos humanos. Escondidos detr&aacute;s de los ucranianos, los rusos atacan posiciones ucranianas.
    </p><p class="article-text">
        Desesperaci&oacute;n y rabia.
    </p><p class="article-text">
        Comentamos el relato de <a href="https://texty.org.ua/articles/111246/nine-months-in-russian-captivity-oleksii-anulia-told-how-he-was-starving-eating-worms-and-a-live-mouse/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Oleksii Anulia</a> sobre su tiempo en cautiverio ruso. El cat&aacute;logo de torturas que le infligieron es inabarcable. En la vida civil, era campe&oacute;n de kickboxing y deportista de &eacute;lite. Pesaba 102 kilos pero perdi&oacute; 40 durante su cautiverio. Oleksii tambi&eacute;n ha perdido 6 cm de altura. Casi no queda ni un &oacute;rgano intacto en su cuerpo: los rusos se aseguraron de ello.
    </p><p class="article-text">
        Entre otros castigos inhumanos, los prisioneros ten&iacute;an que permanecer inm&oacute;viles durante 18 horas al d&iacute;a. Con las manos a la espalda y la cabeza gacha, ten&iacute;an que separar los dedos y no se les permit&iacute;a moverse. A Oleksii le cortaron los tendones del pulgar con un cuchillo oxidado mientras dec&iacute;an &ldquo;Con este dedo disparabas a nuestros militares, matabas a nuestros soldados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez Oleksii trajo una lombriz de fuera. La meti&oacute; en la cisterna del retrete y al cabo de una semana ten&iacute;a una cr&iacute;a entera. As&iacute; consigui&oacute; su primera raci&oacute;n de prote&iacute;nas en mucho tiempo. En otra ocasi&oacute;n, estaba cazando un ratoncito y tuvo que meterse la alima&ntilde;a a&uacute;n no muerta en la boca y com&eacute;rsela viva para que los guardias no le quitaran su nutritiva presa.
    </p><p class="article-text">
        Desesperaci&oacute;n y odio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anochecer del d&iacute;a 659 de invasi&oacute;n </strong>
    </p><p class="article-text">
        En una de las muchas nuevas librer&iacute;as que, a pesar de todo, han abierto este a&ntilde;o en Kiev, tiene lugar la ceremonia del &ldquo;Libro del a&ntilde;o&rdquo;, distinci&oacute;n concedida anualmente por la redacci&oacute;n de BBC News Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Suena la quinta alarma antia&eacute;rea del d&iacute;a. Los organizadores sugieren que, de acuerdo con sus protocolos de seguridad, nos dirijamos al refugio antia&eacute;reo. Uno de los miembros del jurado, un respetado profesor, responde: &ldquo;Que se asuste la BBC, nosotros no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ceremonia contin&uacute;a sin interrupciones, pero la mayor&iacute;a de nosotros tenemos el tel&eacute;fono en mano. El internet m&oacute;vil se ha restablecido y seguimos los canales de Telegram que rastrean los lanzamientos de misiles y drones rusos.
    </p><p class="article-text">
        Otro d&iacute;a m&aacute;s de la invasi&oacute;n a gran escala repleto de dolor.
    </p><p class="article-text">
        Miro a mi alrededor durante el acto: estos son mis amigos y colegas, representantes de varias generaciones literarias. Y como viene siendo habitual en los &uacute;ltimos meses, no puedo evitar imaginarnos a todos muertos. Todos. Todos a la vez.
    </p><p class="article-text">
        En el resto del mundo, los corazones se est&aacute;n endureciendo. La atenci&oacute;n se divide entre conflictos. La atenci&oacute;n de los activistas es absorbida por el ascenso al poder de populistas y conservadores de derechas.
    </p><p class="article-text">
        Dos cosas importantes permanecen constantes en el latido de estos endurecidos corazones nuestros. La primera: Rusia siempre busca el caos y que los pol&iacute;ticos de derechas est&eacute;n en el poder. La segunda: lo que los ucranianos han tenido que aceptar es que no habr&aacute; otra vida. As&iacute; son las cosas. Y cuando oigas a un pol&iacute;tico que, en lugar de luchar por la democracia y el futuro, te promete la vuelta a la estabilidad, aseg&uacute;rate de comprobar qui&eacute;n le financia. Quiz&aacute;s se trate de otra marioneta rusa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Noche del d&iacute;a 659 de invasi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegan noticias sobre los debates alrededor de la adhesi&oacute;n de Ucrania a la UE. Lo que comenz&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/mar/05/ukraine-russia-explainer" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nueve a&ntilde;os atr&aacute;s en el Maid&aacute;n</a> ahora se est&aacute; decidiendo en el campo de batalla. El futuro de Europa, en el que se determinar&aacute; la siguiente cuesti&oacute;n: &iquest;d&oacute;nde se detendr&aacute; Rusia?
    </p><p class="article-text">
        Cantina de soldados. Como con una colega. Es el vig&eacute;simo segundo mes de mi servicio en el Ej&eacute;rcito. Cada vez que tomo la sopa, siento que estoy sorbiendo mi propia tristeza. Le hablo de mi ansiedad ante los ataques con misiles, de mi enfado con los que esquivan servir en las Fuerzas Armadas y con los que se desesperan por fingir que la guerra no es asunto suyo.
    </p><p class="article-text">
        Ella me escucha, aparta su plato, me mira a los ojos y me dice: &iquest;te imaginas Ucrania sin J&aacute;rkov? &iquest;Sin Kiev? Sasha, podr&iacute;amos perder el pa&iacute;s. Y yo estar&eacute; en las Fuerzas Armadas hasta que esta amenaza desaparezca.
    </p><p class="article-text">
        Son palabras sencillas y claras. Pero alguien tiene que decirlas en voz alta. Y cuando pienso en lo que 2024 nos deparar&aacute;, me doy cuenta una vez m&aacute;s de que la cuesti&oacute;n no es mi propia falta de esperanza, mi agotamiento o mi inexistencia.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es si mi pa&iacute;s seguir&aacute; ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y cu&aacute;ndo <a href="https://www.reuters.com/graphics/UKRAINE-CRISIS/FIGHTER-JETS/jnvwwqyylvw/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los F-16 surcar&aacute;n por fin nuestros cielos</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ma&ntilde;ana del d&iacute;a 660 de invasi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nueve de la ma&ntilde;ana. Como cada ma&ntilde;ana, el pa&iacute;s se detiene para guardar un minuto de silencio en memoria de los muertos.
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurre que al final de mi vida, estos minutos de silencio sumar&aacute;n un total de 24 horas de silencio por los que ya no est&aacute;n con nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Por aquellos gracias a los cuales seguimos existiendo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Oleksandr Mykhed es escritor y miembro de PEN Ucrania. Su libro </em>Language of War <em>gan&oacute; el premio George Shevelev el 17 de diciembre de 2023 y ser&aacute; publicado por la editorial brit&aacute;nica Allen Lane en junio de 2024.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oleksandr Mykhed]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/diario-escritor-ucraniano-convertido-soldado-dias-llegan-noticias-muerte-artistas-frente_129_10805170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jan 2024 20:53:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania,Rusia]]></media:keywords>
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