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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elda Cruces Falcón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elda-cruces-falcon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elda Cruces Falcón]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Yo quiero tener un migrante en mi aula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/quiero-migrante-aula_132_10864771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 2023, casi 40.000 migrantes llegaron a nuestras costas, lo que supone una cifra sin precedentes. De ellos 2.300 eran menores, y en su mayor&iacute;a ocupan ahora un lugar en nuestras aulas. Son ni&ntilde;os y adolescentes que buscan refugio en tierra extranjera, a causa de la crisis social y pol&iacute;tica que viven en sus pa&iacute;ses de origen. Han sido despojados de su entorno, de sus amigos, de su familia. Proporcionarles un entorno afable, comprensivo y educativo, est&aacute; en nuestro deber como ciudadanos; es una necesidad humanitaria que, en ocasiones, puede que entre en conflicto con determinadas perspectivas pol&iacute;ticas, pero que al final resultar&aacute; sensiblemente enriquecedora. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia educativa, a d&iacute;a de hoy y para sorpresa de muchos, nos est&aacute; revelando a un alumnado nuestro que empatiza con tan penosa situaci&oacute;n, y que como consecuencia emprende, casi de manera natural, el camino de la inclusi&oacute;n necesaria, alej&aacute;ndose as&iacute; de prejuicios heredados de manera incomprensible. Esto supone, tanto para los que acogen como para los acogidos, un aprendizaje humano de incalculable valor, el cual est&aacute; por encima de cualquier otro que los docentes podamos darles desde el &aacute;mbito acad&eacute;mico. La convivencia con alumnado migrante fomenta la tolerancia y la diversidad cultural en las aulas, y por extensi&oacute;n los estudiantes aprenden a respetar las diferencias, algo que sin duda les ayudar&aacute; a desenvolverse en una sociedad multicultural que ya es toda una realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Soy profesora en uno de los muchos institutos canarios en los que recientemente se ha incorporado un gran n&uacute;mero de menores migrantes. En mi caso, como en el de tantos docentes, debo adaptarme a un perfil de alumnado que ling&uuml;&iacute;sticamente no me entiende y que, como cualquiera puede imaginar, carece del nivel acad&eacute;mico que imparto. Sin embargo, se trata de un alumnado que est&aacute; expectante y motivado, y que acude puntualmente a sus clases, mostr&aacute;ndose en todo momento receptivo y respetuoso con las indicaciones que le doy. Atiendo esforzadamente su diversidad y la de los otros veinticinco alumnos, y a trav&eacute;s de la creatividad busco nuevas estrategias para poder satisfacer las necesidades de todos y cada uno de los estudiantes. No obstante, se impone una pregunta por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n: &iquest;con esto es suficiente? 
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que este alumnado viene a intensificar un problema que ya existe: la masificaci&oacute;n de las aulas y la carencia de profesores especializados. La presencia, cada vez m&aacute;s, de alumnado migrante nos empuja a buscar una soluci&oacute;n con celeridad, y esta no debe venir &uacute;nicamente de las pr&aacute;cticas docentes, sino ante todo de las instituciones competentes, las cuales est&aacute;n en la obligaci&oacute;n moral y humana de incrementar la inversi&oacute;n en recursos que son imprescindibles para alcanzar los objetivos buscados, porque mejorar la educaci&oacute;n es el mejor germen de una sociedad m&aacute;s igualitaria y m&aacute;s justa. 
    </p><p class="article-text">
        Se hace preciso insistir en que la presencia de alumnado migrante en las aulas convencionales significa no un problema, sino una oportunidad para el crecimiento personal y acad&eacute;mico de todos los estudiantes. Invirtamos pues en esta estupenda coyuntura humana; convirtamos entre todos lo inconveniente en conveniente. Es una responsabilidad y un deber como sociedad acoger y educar a estos ni&ntilde;os y j&oacute;venes, brind&aacute;ndoles apoyo y oportunidades para que puedan desarrollarse plenamente. Todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, independientemente de su origen o situaci&oacute;n migratoria, tienen derecho a la educaci&oacute;n, pero a la educaci&oacute;n con may&uacute;sculas, y para ello se hace imprescindible un esfuerzo que est&eacute; a la altura de tan apasionante aventura.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elda Cruces Falcón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/quiero-migrante-aula_132_10864771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2024 21:44:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Yo quiero tener un migrante en mi aula]]></media:title>
    </item>
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