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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ximo Cádiz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ximo-cadiz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ximo Cádiz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A Catalá no le gusta el asociacionismo vecinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-no-le-gusta-asociacionismo-vecinal_129_13025931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas nos ha quedado muy clara cual es la pobre idea de democracia que tiene el gobierno municipal de M.&ordf; Jos&eacute; Catal&aacute;. Y hay motivo para preocuparse. En primer lugar los hechos.
    </p><p class="article-text">
        El concejal de Grandes Proyectos de Val&egrave;ncia, Jos&eacute; Mar&iacute; Olano, afirm&oacute; con furia y soberbia en el &uacute;ltimo pleno que <em>&ldquo;las asociaciones de vecinos son unos se&ntilde;ores que se han reunido y han decidido que son asociaciones de vecinos, pero no representan a los vecinos&rdquo;</em>; <em>&ldquo;las asociaciones de vecinos no codeciden, aqu&iacute; decidimos nosotros&rdquo; </em>y <em>&ldquo;las asociaciones de vecinos no son los vecinos, sino los votantes&rdquo;</em>. El mismo energ&uacute;meno, d&iacute;as antes, en la Junta Municipal de Abastos, a gritos y de manera soez, exhib&iacute;a sutalante autoritario con perlas como que <em>&ldquo;no tiene usted la palabra, por que la palabra la doy yo y por ahora no tiene usted la palabra&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en la Junta Municipal de Ciutat Vella, el Partido Popular descarta financiar una estupenda actividad de participaci&oacute;n ciudadana para recuperar solares abandonados propuesta por Amics de Velluters dentro del plazo previsto y, sin embargo, s&iacute; aceptan otras siete (registradas fuera del plazo inicial) que son impulsadas por un representante del PP.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;a saber el PP que la democracia no es solo votar. La democracia es de muy mala calidad si no hay deliberaci&oacute;n, contraste de opiniones, pluralidad, transparencia, respeto a las reglas y las formas, interacci&oacute;n entre las instituciones y la ciudadan&iacute;a, capacidad de escucha (tambi&eacute;n para las cr&iacute;ticas). La b&uacute;squeda de soluciones a los complejos retos que tenemos en este siglo XXI para hacer m&aacute;s habitable y sostenible Val&egrave;ncia (en todos los aspectos: acceso a la vivienda, exclusi&oacute;n, medio ambiente, movilidad, residuos, convivencia, diversidad...) se hace con la colaboraci&oacute;n y la participaci&oacute;n ciudadana. Como dice el fil&oacute;sofo Daniel Innerarity <em>&ldquo;las instituciones deben organizar la inteligencia colectiva y la cooperaci&oacute;n en lugar de depender solo de expertos o del populismo simplificador&rdquo;</em>. Y aqu&iacute;, el asociacionismo de todo tipo y, significativamente, el vecinal juegan un papel clave. Ya sabemos que no toda la ciudadan&iacute;a est&aacute; asociada, pero aquellas personas que se organizan en asociaciones vecinales y se toman la molestia de dedicar tiempo a estudiar los problemas de los barrios, reivindicar mejoras, a actuar y alimentar la vida social y cultural de nuestros distritos, promover el di&aacute;logo entre diferentes&hellip; en definitiva defender el inter&eacute;s general, lo m&iacute;nimo que esperan del Ayuntamiento es respeto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, por si no lo recuerdan en el PP, asociarse es un derecho fundamental recogido en la Constituci&oacute;n. Y con asociacionismo y participaci&oacute;n ciudadana se transformaron los barrios y las ciudades desde el final del franquismo y a pesar de la dictadura y, aqu&iacute;, se pararon disparates como las autopistas en lo que hoy es el Jard&iacute;n del T&uacute;ria, la edificaci&oacute;n en el Saler, las torres del Bot&agrave;nic o la prolongaci&oacute;n demoledora de Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez por encima del Cabanyal.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Catal&aacute; se mueve entre la idea rancia de la siniestra Margaret Thatcher cuando afirmaba en 1987 que <em>&ldquo;no existe tal cosa como la sociedad, hay individuos, hombres y mujeres, y hay familias&rdquo; </em>y aquella m&aacute;xima llena de cinismo de su admirado Franco <em>&ldquo;usted haga como yo, no se meta en pol&iacute;tica&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        La democracia y la pol&iacute;tica (y no hablo de partidismo) son complejas y requieren de la implicaci&oacute;n de cuantas m&aacute;s personas, colectivos y entidades, mejor; hay que formar para participar; crear f&oacute;rmulas de cogesti&oacute;n que genere responsabilidad compartida; debemos respetar, promover y prestigiar la interacci&oacute;n c&iacute;vica&hellip; obviamente al PP esto no le interesa, por el contrario ha decidido ser un adalid de la antipol&iacute;tica contribuyendo, con sus complices de VOX, a, erosionar la democracia. Y eso es muy peligroso, lean a Steven Levitsky y Daniel Ziblatt y sabr&aacute;n de lo que hablo
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ximo Cádiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-no-le-gusta-asociacionismo-vecinal_129_13025931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 10:50:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A Catalá no le gusta el asociacionismo vecinal]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años de matrimonio igualitario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/20-anos-matrimonio-igualitario_129_12417519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Este 30 de junio se cumplen 20 a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n de la reforma del C&oacute;digo Civil que reconoci&oacute; el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo. Hubo que volver a votar en el <strong>Congreso</strong> dado que el <strong>Partido Popular</strong> en el <strong>Senado</strong> la hab&iacute;a vetado. Aquel d&iacute;a culmin&oacute; la &uacute;ltima fase de una reivindicaci&oacute;n que se hab&iacute;a iniciado muchos a&ntilde;os atr&aacute;s. El sorpresivo y emocionante discurso de <strong>Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero</strong> como presidente del Gobierno aquel d&iacute;a pas&oacute;, sin duda, a la historia. Pero, siendo dif&iacute;cil, la tramitaci&oacute;n parlamentaria fue el paso m&aacute;s simple, antes hubo d&eacute;cadas de lucha social y cultural. Est&aacute;bamos saliendo de las catacumbas del franquismo y, adem&aacute;s, se afrontaba la terrible pandemia del <strong>VIH-SIDA</strong>; como dice el hist&oacute;rico activista <strong>Jordi Petit</strong>, lo prioritario era sobrevivir. Deb&iacute;amos afrontar el dolor de la p&eacute;rdida, la discriminaci&oacute;n en los hospitales, en las herencias&hellip; porque nuestras parejas no eran legalmente nada. En ese contexto, una parte del movimiento de liberaci&oacute;n sexual fue capaz de imaginar y llevar adelante una estrategia para conquistar la plena igualdad y combatir la LGTBIfobia.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 1994, organizado por el <strong>Col&middot;lectu Lambda</strong>, Valencia acoge el primer <strong>Encuentro Estatal de asociaciones LGTB</strong> para elaborar una propuesta de Ley de parejas de hecho. Esa nueva red fue creciendo y consolidando su din&aacute;mica de trabajo y tuvo como grandes &eacute;xitos la conformaci&oacute;n de un discurso unitario (con puntuales discrepancias), que a su vez evolucion&oacute;, y organizar la convocatoria de varias manifestaciones en Madrid para exigir una legislaci&oacute;n sobre las &ldquo;parejas de hecho&rdquo;. Era una per&iacute;frasis para referirnos al reconocimiento de las parejas que constitu&iacute;an gais o lesbianas. En los primeros a&ntilde;os 90 el t&eacute;rmino matrimonio homosexual parec&iacute;a dif&iacute;cil de aceptar por la sociedad y hasta el activismo homosexual asum&iacute;a esa limitaci&oacute;n. El primer intento fue en 1995 y se ped&iacute;a al gobierno socialista de <strong>Felipe Gonz&aacute;lez</strong> que legislara sobre las parejas de hecho, el final precipitado de la legislatura en 1996 lo impidi&oacute;. Salimos a manifestarnos para que el PP del primer <strong>Aznar</strong> no se opusiera al proyecto de ley que hab&iacute;an promovido los partidos de izquierda y el centro. El PP present&oacute; su propia propuesta de Ley de Uniones Civiles que reduc&iacute;a las parejas a un mero contrato, dilat&oacute; el tr&aacute;mite y consigui&oacute; que, de nuevo, finalizara la lesgislatura y decayeran todos los proyectos de ley. La mayor&iacute;a absoluta del PP que vino despu&eacute;s signific&oacute; el bloqueo radical de cualquier opci&oacute;n de avance. Aquellas manifestaciones de 1997 y 1998 fueron muy emocionantes. M&aacute;s que por el n&uacute;mero de asistentes a esas marchas, exist&iacute;a un poderoso simbolismo en su convocatoria: &eacute;ramos visibles, ten&iacute;amos una apuesta reivindicativa com&uacute;n y capacidad organizativa. El contacto estable entre asociaciones de todo el pa&iacute;s, el conocimiento mutuo, la diversidad de nuestra realidad, las complicidades, la incorporaci&oacute;n de una nueva generaci&oacute;n de activistas favorecieron que algunas entidades den el paso de refundar la antigua <strong>FEGL</strong> para convertirla en la <strong>FELG</strong> (ahora <strong>FELGTBI+ Federaci&oacute;n Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales y m&aacute;s</strong>). Tras haber labrado un discurso que evoluciona desde las parejas de hecho al matrimonio civil, que incluye al colectivo trans y bisexual y que teoriza la igualdad legal como un paso m&aacute;s en la lucha contra la LGTBIfobia, la Federaci&oacute;n se va construyendo como un instrumento permanente de trabajo, formal, corresponsable y eficaz en la lucha pol&iacute;tica y social. Si al principio de los 90 se pensaba en una ley estatal de parejas de hecho mirando a Dinamarca, Noruega y Suecia (en 1989, el parlamento dan&eacute;s aprob&oacute; la primera ley de parejas de hecho que reconoc&iacute;a a las parejas homosexuales); a mitad de esta d&eacute;cada comienza a producirse una reflexi&oacute;n profunda: la igualdad ha de ser total. La aceptaci&oacute;n de los mismos derechos y deberes que las parejas matrimoniales (incluso eso) con una denominaci&oacute;n diferente es una forma m&aacute;s de estigma y de discriminaci&oacute;n y, como tal, no puede ser la soluci&oacute;n para nuestras aspiraciones. Se concentran los esfuerzos en exigir una reforma del C&oacute;digo Civil en materia de matrimonio, dado que consider&aacute;bamos que el art&iacute;culo 32 de la Constituci&oacute;n ofrec&iacute;a un redactado suficientemente amplio. Paralelamente el <strong>Parlamento Europeo</strong> aprob&oacute; la Resoluci&oacute;n A-0028/94 que pide expresamente a los Estados miembro que <em>&ldquo;se ponga fin al trato desigual de las personas de orientaci&oacute;n homosexual en las disposiciones jur&iacute;dicas y administrativas&rdquo;</em>. Esto supone un espaldarazo definitivo para institucionalizar nuestras reivindicaciones en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os se aprueba la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos que habla de <em>&ldquo;an&aacute;loga relaci&oacute;n de afectividad a la de c&oacute;nyuge, con independencia de su orientaci&oacute;n sexual&rdquo;</em> para reconocer derechos en materia de alquileres; ayuntamientos (el primero el de Vitoria) y comunidades aut&oacute;nomas (el Pa&iacute;s Valenciano o Madrid) abren registros de parejas de hecho y en breve se ponen en marcha procesos para aprobar leyes auton&oacute;micas (Catalu&ntilde;a o Arag&oacute;n) de parejas de hecho que, en el limitado marco competencial en materia de derecho civil que poseen, tratan de ir eliminando situaciones de discriminaci&oacute;n; la Ley valenciana de la Infancia de 1994 estableci&oacute; que el tipo de n&uacute;cleo familiar (incluyendo parejas del mismo sexo) no pod&iacute;a impedir la adopci&oacute;n y son solo algunos ejemplos de aquellas conquistas parciales pero relevantes. En colaboraci&oacute;n con los sindicatos, se empez&oacute; a contemplar nuestra realidad en los convenios colectivos. Para una parte de la sociedad esto era lo m&aacute;ximo que se pod&iacute;a alcanzar; para nosotros s&oacute;lo era el principio. Pudo existir un riesgo: obligarnos a elegir entre las leyes de parejas de hecho o la reivindicaci&oacute;n del matrimonio homosexual. Y aplicando el principio de realidad y posibilismo, las asociaciones, en su territorio, negociaron cada ley auton&oacute;mica, cada registro de parejas sin abandonar el gran objetivo (entonces ciertamente dif&iacute;cil dada la mayor&iacute;a pol&iacute;tica conservadora): el reconocimiento de la plena igualdad legal y de nuestra dignidad a trav&eacute;s del acceso al derecho al matrimonio civil. La cerraz&oacute;n del PP a permitir ning&uacute;n avance entre 1996 y 2004 elimina cualquier opci&oacute;n de gradualismo que pod&iacute;a habernos dividido o desmovilizado. La din&aacute;mica pol&iacute;tica se acompa&ntilde;a de una progresi&oacute;n social imparable. La visibilidad de quien lidera las asociaciones LGTB, la presencia en la vida cultural, social, pol&iacute;tica, militar, universitaria, de los medios de comunicaci&oacute;n; la realizaci&oacute;n de estudios sobre las familias homoparentales, sobre j&oacute;venes en el sistema educativo y otras tem&aacute;ticas que nos dieron argumentos para convencer a la opini&oacute;n p&uacute;blica; la interiorizaci&oacute;n de un discurso, el de la igualdad y la dignidad, tan sencillo y coherente como potente hace que el respaldo a nuestras reivindicaciones vaya subiendo en las encuestas y, ah&iacute;, la creaci&oacute;n de redes de apoyo en la sociedad civil fue fundamental. Logramos la complicidad de sindicatos, asociaciones de mujeres, vecinales, j&oacute;venes, cristianos de base... la sociedad organizada se muestra en p&uacute;blico favorable, entiende y asume nuestros planteamientos.
    </p><p class="article-text">
        Una menci&oacute;n aparte merecen los partidos pol&iacute;ticos. De los a&ntilde;os de la incomunicaci&oacute;n se pasa a la plena sinton&iacute;a con los partidos pol&iacute;ticos. Incluso, con el desacuerdo de fondo, hablamos entonces con el PP. Con las formaciones pol&iacute;ticas de izquierda, de centro o m&aacute;s liberales existen una fluida relaci&oacute;n que se traduce en iniciativas parlamentarias y, en cada convocatoria electoral, en la presentaci&oacute;n de propuestas, el an&aacute;lisis de sus programas y una recomendaci&oacute;n de voto que en las elecciones del a&ntilde;o 2004 se convirti&oacute;, por primera vez en unas elecciones generales, en una petici&oacute;n expresa de no votar al Partido Popular. Pero m&aacute;s all&aacute; de las relaciones institucionales, se ha producido un hecho muy significativo: un reducido pero irreductible n&uacute;mero de activistas que pertenec&iacute;an o se incorporan a partidos pol&iacute;ticos como el <strong>PSOE</strong>, <strong>Izquierda Unida</strong> o <strong>Iniciativa per Catalunya</strong> y comienzan a sembrar el discurso LGTB. Y la semilla germinar&aacute;; no de manera inmediata, pero s&iacute; en los a&ntilde;os sucesivos.
    </p><p class="article-text">
        Otros acicate para la reivindicaci&oacute;n de cambios legales es la larga lista de sentencias y autos judiciales que apuntan contradicciones entre el principio de plena igualdad, de dignidad o de protecci&oacute;n a un concepto plural de familia y la realidad legislativa vigente. En materia de herencias, emigraci&oacute;n, adopci&oacute;n, seguros, protecci&oacute;n sanitaria, pensiones... van goteando resoluciones de jueces que son netamente favorables a nuestros planteamientos y reclaman una regulaci&oacute;n de una realidad que existe y que, en ese momento, es invisible ante la ley. Las asociaciones convertimos cada decisi&oacute;n judicial en un elemento m&aacute;s del debate social y as&iacute; conseguimos avanzar en nuestra estrategia. Un paso m&aacute;s all&aacute; en esta l&iacute;nea de activismo fue la presentaci&oacute;n ante el Registro Civil (a&uacute;n con el Partido Popular en el gobierno) de tres solicitudes de matrimonio (en Madrid, <strong>Pedro Zerolo</strong> y <strong>Jes&uacute;s Santos</strong>, <strong>Beatriz Gimeno</strong> y <strong>Boti Garc&iacute;a Rodrigo</strong> y en Val&egrave;ncia, <strong>Toni Poveda</strong> y <strong>Miguel &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez</strong>) con la intenci&oacute;n de hacer llegar el asunto al <strong>Tribunal Constitucional</strong> y poner en cuesti&oacute;n, de ese modo, la constitucionalidad de un c&oacute;digo civil cuya aplicaci&oacute;n entraba en colisi&oacute;n con los principios de igualdad y dignidad. Pero en 2004, hay un inesperado vuelco electoral, las izquierdas son mayor&iacute;a y se abre una oportunidad que aprovechamos para retomar nuestra agenda legislativa. Y lleg&oacute; la reacci&oacute;n: era el fin de la familia, Espa&ntilde;a se romp&iacute;a, el PP y los obispos en las calles bramaban e insultaban (confieso que, junto a unos compa&ntilde;eros, asist&iacute; a una de aquellas manifestaciones del <strong>Foro de la Familia</strong>, quer&iacute;a ver con mis ojos el epicentro del odio y la homofobia; fue espeluznante). El PP, para sorpresa de nadie, recurri&oacute; en 2005 el matrimonio igualitario ante el Tribunal Constitucional y este aval&oacute; la reforma, por fin, en 2012. Es un sarcasmo de la historia ver como los mismos que se opusieron corrieron luego a casarse y a disfrutar de unos derechos que siempre trataron de impedir.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ese trabajo empieza a verse reflejado en la explosi&oacute;n multitudinaria que se produce en las marchas del Orgullo, con el esfuerzo de coordinaci&oacute;n de calendarios y la implicaci&oacute;n de muchas de las organizaciones de todo el pa&iacute;s; con la definici&oacute;n del mensaje pol&iacute;tico de cada a&ntilde;o; la experiencia de las manifestaciones por la Ley de parejas de hecho; la colaboraci&oacute;n del empresariado aliado; el apoyo y la participaci&oacute;n de l&iacute;deres sindicales, pol&iacute;ticos y sociales de primer orden; y la asistencia masiva de centenares de miles de personas que hacen que sea una cita de visibilidad, celebraci&oacute;n, protesta y de recarga de energ&iacute;a y legitimidad para seguir trabajando por la igualdad social y legal. Descubrimos que la reivindicaci&oacute;n no est&aacute; re&ntilde;ida con la alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos factores nos explican mejor qu&eacute; conmemoramos ahora. No ser&iacute;a riguroso decir que todo formaba parte de un plan premeditado, pero lo cierto es que, con cierta perspectiva temporal, se ve bastante coherencia en todo lo realizado. La acci&oacute;n sobre la opini&oacute;n p&uacute;blica y el nivel de hegemon&iacute;a social y cultural que alcanzamos, la explotaci&oacute;n de las sentencias judiciales, la creaci&oacute;n de amplias redes sociales de complicidad con agentes institucionales, sociales y privados, la interiorizaci&oacute;n por parte de los partidos pol&iacute;ticos de nuestro discurso, las cultivadas relaciones con los medios de comunicaci&oacute;n, con el &aacute;mbito universitario y cultural, la coordinaci&oacute;n flexible y eficaz del tejido asociativo del activismo, son, al final, elementos de una estrategia que, tal vez, nunca fue escrita pero sin duda s&iacute; fue ejecutada, con emoci&oacute;n, con nervios, con apuestas personales muy fuertes. Sin duda, esta es una historia de &eacute;xito y debemos celebrarla como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Y, a pesar de su importancia, las conquistas legales son un paso necesario pero no suficiente. En todos estos a&ntilde;os hemos avanzado en &aacute;mbitos como la educaci&oacute;n, la sanidad, las pol&iacute;ticas familiares, el deporte&hellip; pero tambi&eacute;n estamos viviendo recortes legales promovidos por el PP y la ultraderecha de <strong>VOX</strong> contra las personas trans, censurando la educaci&oacute;n sexual, permitiendo terapias de conversi&oacute;n o escondiendo libros de tem&aacute;tica LGTBI, mientras resurge una LGTBIfobia institucional y legal en Estados Unidos, Argentina, Hungr&iacute;a, Polonia o Italia.
    </p><p class="article-text">
        Parafraseando a <strong>Zerolo</strong>, hemos conquistado derechos, los disfrutamos y, ahora, hay que defenderlos. Y habr&aacute; que organizarse (ya lo dec&iacute;a <strong>Gramsci</strong>: <em>&ldquo;las ideas no viven sin organizaci&oacute;n&rdquo;</em>): lo hicimos para lograrlos y, ahora, para impedir cualquier involuci&oacute;n y seguir avanzando. En el fondo, nuestra experiencia es un ejemplo m&aacute;s de algo muy antiguo: la raz&oacute;n y el laicismo contra el fundamentalismo y el dogmatismo; frente a la represi&oacute;n y el odio que propugnan los de siempre, libertad, igualdad y fraternidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ximo Cádiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/20-anos-matrimonio-igualitario_129_12417519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 13:58:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[20 años de matrimonio igualitario]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orgullo, ¿de qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/orgullo_129_11455356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 1994 (&iexcl;qu&eacute; viejo soy!) empec&eacute; a participar en el Col&middot;lectiu Lambda. Un jovenc&iacute;simo Josevi Monl&eacute;on me llev&oacute; a la sede (entonces en la calle Gil y Morte de Val&egrave;ncia) y Miguel &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez, a quien conoc&iacute;a desde las grandes movilizaciones estudiantiles de 1986, me propuso inmediatamente ser miembro de la junta directiva. Desde aquel momento he estado implicado en el activismo por los derechos de gais, lesbianas, trans y bisexuales. Recuerdo perfectamente la celebraci&oacute;n de mis primeros d&iacute;as del Orgullo LGTB. En esos lejanos a&ntilde;os 90, nos reun&iacute;amos unas decenas de personas en la plaza de la Mare de D&eacute;u de Val&egrave;ncia, con grandes pancartas (a duras penas, encontr&aacute;bamos manos dispuestas a sujetarlas y hubo que optar por ponerles palos) y mucha decoraci&oacute;n de globos de colores que nos permit&iacute;a llenar la plaza a pesar de nuestra exigua capacidad de convocatoria. El gran acto social era una cena de entrega de los premios que otorg&aacute;bamos a personalidades y entidades que hab&iacute;an mostrado, de un modo u otro, su apoyo a nuestra causa. Y, s&iacute;, esos d&iacute;as, en alguna discoteca o local de ambiente, hab&iacute;a una fiesta; pero siempre en un local cerrado y seguro. Ya en 2002 nos atrevimos a convertir la concentraci&oacute;n en una manifestaci&oacute;n y acabar en una fiesta &iexcl;en la calle! Recuerdo perfectamente como La Prohibida anim&oacute; a la comisi&oacute;n del 28J a dar ese paso: <em>&ldquo;poned un escenario y unas luces, que yo me ocupo de invitar a unas amigas travestis, que ya es hora de ocupar la calle&rdquo;</em>. Y desde entonces aquella <em>mani-fiesta</em> no ha parado de crecer, dando un salto espectacular en 2006, con motivo del funesto e integrista Encuentro Mundial (cat&oacute;lico) de la Familia (y la gran respuesta ciudadana y laica de <em>&ldquo;Jo no t&rsquo;espere&rdquo;</em>).
    </p><p class="article-text">
        Nuestras m&aacute;ximas reivindicaciones se centraban en el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo (y todo lo que eso implicaba para evitar discriminaciones frente a qui&eacute;n s&iacute; pod&iacute;a acceder al matrimonio civil y dramas personales, en algunos casos asociados al fallecimiento de un miembro de la pareja por SIDA). Se abr&iacute;a camino la visibilidad de las lesbianas (que, poco despu&eacute;s, lideraron el asociacionismo LGTBI) y las reivindicaciones de las personas transexuales se incorporaron a nuestra agenda pol&iacute;tica como una prioridad. Llegaron las leyes auton&oacute;micas de parejas de hecho, que resolv&iacute;an una parte del problema aunque eran m&aacute;s simb&oacute;licas (porque generaban debate social y eso nos ven&iacute;a bien) que realmente eficaces. Lambda negoci&oacute; con el gobierno de Eduardo Zaplana la ley valenciana de uniones de hecho y el resultado fue claramente insatisfactorio, pero insoportable para el arzobispo de Val&egrave;ncia de la &eacute;poca (solo por eso, vali&oacute; la pena). Mientras, el PP de Aznar rechazaba cualquier propuesta para legalizar en Espa&ntilde;a las parejas homosexuales, hasta cinco veces votaron en contra.
    </p><p class="article-text">
        Pero en las organizaciones que agrupaban al activismo LGTBI hab&iacute;amos hecho una reflexi&oacute;n profunda: no quer&iacute;amos derechos descafeinados, si una pareja heterosexual pod&iacute;a casarse, una de lesbianas o gais tambi&eacute;n deber&iacute;an poder hacerlo. Y trabajamos muy duro: en la calle, en los medios de comunicaci&oacute;n, con juristas, con los partidos pol&iacute;ticos, con intelectuales, con sindicatos, con otros movimientos sociales (singularmente el feminismo)&hellip; para conseguir que cerca del 80% de la sociedad respaldara nuestras reivindicaciones. Ya ten&iacute;amos una mayor&iacute;a social, &ldquo;solo&rdquo; faltaba una mayor&iacute;a parlamentaria y eso lleg&oacute; en 2004 con la victoria de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero en las elecciones. El PP vot&oacute; en 2005 en contra de la reforma del c&oacute;digo civil que reconoci&oacute; al derecho al matrimonio para parejas del mismo sexo (igual que en 2007 vot&oacute; no a la Ley reguladora de la rectificaci&oacute;n registral de la menci&oacute;n relativa al sexo de las personas, que permit&iacute;a a las personas trans ajustar su documentaci&oacute;n a su identidad de g&eacute;nero). Y, adem&aacute;s, present&oacute; un recurso ante el Tribunal Constitucional que no se resolvi&oacute; hasta 2012. En todo esos a&ntilde;os, la FELGTB (la Federaci&oacute;n en la que Lambda se implic&oacute; como herramienta imprescindible para la incidencia pol&iacute;tica) presion&oacute; al PP para que desistiera y acabara con la incertidumbre para miles de parejas y familias. Tambi&eacute;n hubo contactos discretos para ofrecer al PP paz social a cambio de retirar el recurso. Nunca cedieron. Fueron contumaces en su oposici&oacute;n a nuestros derechos y hoy, en 2024, es un buen momento para seguirlo recordando. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando estos d&iacute;as veo al director general de Diversidad, Stephane Soriano y la vicepresidenta y consellera de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero (ambos del PP) sacando pecho por la campa&ntilde;a de promoci&oacute;n tur&iacute;stica &ldquo;Orgull de Comunitat&rdquo; de la Generalitat, intentando apropiarse de la conmemoraci&oacute;n del Orgullo LGTBI (con el principio caciquil primario de <em>&ldquo;qui paga, mana&rdquo;</em>), los ataques a Lambda (lanzando insidias sobre su gesti&oacute;n econ&oacute;mica) o criticando la implicaci&oacute;n en partidos pol&iacute;ticos de izquierdas de activistas que hemos dirigido Lambda&hellip; siento una inmensa indignaci&oacute;n y asco. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, si una instituci&oacute;n (del signo pol&iacute;tico que sea) est&aacute; desplegando pol&iacute;ticas favorables a los derechos y la dignidad de las personas LGTBI, eso merece reconocimiento y apoyo por parte del activismo, pero no es el caso: con sus gobiernos se han suprimido servicios de informaci&oacute;n sexual para j&oacute;venes, se esconden y censuran libros y pel&iacute;culas que abordan la tem&aacute;tica LGTBI o feminista, se anuncia una revisi&oacute;n de las leyes valencianas LGTBI y trans (en Madrid, la presidenta Ayuso, ya ha recortado derechos; por ejemplo ya no se proh&iacute;ben las terapias aversivas para &ldquo;reconvertir&rdquo; la orientaci&oacute;n sexual o la identidad de g&eacute;nero). Y tienen la desverg&uuml;enza de celebrar el orgullo. &iquest;Orgullo de qu&eacute;? &iquest;De LGTBIfobia? &iquest;De ser tan incoherentes?
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, siendo conscientes de la capacidad reivindicativa y movilizadora del Orgullo, desde hace meses, la Generalitat est&aacute; maniobrando para liderar y controlar nuestra conmemoraci&oacute;n. Es como si la Generalitat quisiera suplantar a los sindicatos en el 1&ordm; de mayo. Resulta inaudito. Y el argumento es que quieren un Orgullo como el de Madrid. &iquest;Ignorancia? &iquest;Mala fe? Saben perfectamente (as&iacute; se lo explic&oacute; Juan Carlos Alonso, coordinador de MADO) que el Orgullo de Madrid est&aacute; convocado y organizado por la FELGTBI+, COGAM (el colectivo LGTBI de Madrid) y AEGAL (la asociaci&oacute;n empresarial LGTBI de Madrid). Y las instituciones siempre apoyan y colaboran, pero no tratan de suplantar al activismo. El Orgullo es y ser&aacute; una fiesta pol&iacute;tica ciudadana, lo serio no ha de ser aburrido, donde con visibilidad se reivindica la diversidad, la dignidad, los derechos, se denuncia la discriminaci&oacute;n y el odio. Eso es pol&iacute;tica, claro que s&iacute;. Como clamaba el feminismo de los a&ntilde;os 70, <em>&ldquo;lo personal es pol&iacute;tico&rdquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo quieren acallar y despolitizar el Orgullo, tambi&eacute;n llevan meses sembrando la duda sobre la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de Lambda que es quien, desde los a&ntilde;os 90, ha organizado esta movilizaci&oacute;n y ha trabajado, cada d&iacute;a, para denunciar la LGTBIfobia, ayudar a las personas LGTBI y hacer avanzar nuestros derechos. Aqu&iacute;, en el conjunto de Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de la FELGTBI+ y en cualquier &aacute;mbito: en el sistema educativo, en el deporte y el tiempo libre, en la salud, con lesbianas, gais, con las personas trans, con j&oacute;venes, mayores, familias, en la cultura, con personas perseguidas en sus pa&iacute;ses, con migrantes&hellip; al principio desde el voluntariado, desde 2018 con la financiaci&oacute;n p&uacute;blica del servicio de apoyo integral Orienta (que est&aacute; establecida en la ley valenciana LGTBI). Solo un dato al respecto: en 2009, Lambda consigui&oacute; la declaraci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a como entidad de utilidad p&uacute;blica y eso implica un alt&iacute;simo nivel de auditor&iacute;a y transparencia en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica. Pero les da igual, el objetivo es desprestigiar y debilitar. Saben que Lambda ha sido y es un baluarte de la reivindicaci&oacute;n LGTBI y, por tanto, es el enemigo a batir porque su cr&iacute;tica y denuncia molesta al PP. Y van a hacer todo lo posible para retirar a Lambda los recursos econ&oacute;micos que permiten prestar el servicio Orienta. Ojal&aacute; y me equivoque.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, denuncia con aspavientos la se&ntilde;ora Camarero que todo esto pasa por la connivencia entre partidos pol&iacute;ticos de izquierdas y activistas que tuvieron responsabilidades en los gobiernos progresistas que se pusieron en marcha en 2015. Y dice que todo esto es <em>&ldquo;ideol&oacute;gico&rdquo;</em>. Le ha faltado decir aquello de <em>&ldquo;usted haga como yo, no se meta en pol&iacute;tica&rdquo;</em> (eso recomendaba Franco a los embajadores extranjeros durante su ominosa dictadura). Pues claro que tenemos ideolog&iacute;a (las ideas que nos han permitido, como dice Toni Poveda, hacer una <em>&ldquo;maravillosa revoluci&oacute;n por las libertades sexuales&rdquo;</em>) y por supuesto que hemos hecho y hacemos pol&iacute;tica, desde el activismo, desde los partidos y sindicatos que han asumido nuestras reivindicaciones, desde nuestra vida cotidiana&hellip; por una raz&oacute;n muy simple <em>&ldquo;la pol&iacute;tica, la fas o te la fan&rdquo;</em> (Joan Fuster dixit). Y cuando es la derecha quien decide, la pol&iacute;tica que nos hacen nunca ha sido para reconocer derechos y respetarnos. &iquest;Acaso eso no es ideolog&iacute;a? Claro que lo es. Es la ideolog&iacute;a de discriminar, acosar y reprimir. 
    </p><p class="article-text">
        Como enunci&oacute; Zygmunt Bauman, vivimos en una <em>&ldquo;sociedad l&iacute;quida&rdquo;</em>. Y ese contexto es muy favorable al individualismo, la efervescencia, lo ef&iacute;mero (tambi&eacute;n en los movimientos sociales). Pero siempre he asumido con convicci&oacute;n la afirmaci&oacute;n de Antonio Gramsci de que las <em>&ldquo;ideas no viven sin organizaci&oacute;n&rdquo;</em>. Estoy convencido de que para seguir progresando en derechos y bienestar, en justicia y solidaridad son imprescindibles movimientos sociales colectivos, estructurados, con vocaci&oacute;n de permanencia y de trabajar m&aacute;s all&aacute; de lo inmediato. Por eso, cuando asistimos a esta estrategia de ataques, con premeditaci&oacute;n y alevos&iacute;a, para apropiarse de una reivindicaci&oacute;n que nunca compartieron, a la que siempre que pudieron se opusieron, es muy conveniente analizar con rigor y sin frivolidad el contexto presente y recordar el pasado (esa historia que bien recoge <em>Val&egrave;ncia, t&rsquo;estime</em>, el reciente documental de Carlos Gim&eacute;nez) para que nadie manipule una lucha colectiva de muchos a&ntilde;os que ha cambiado para bien la vida de millones de personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ximo Cádiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/orgullo_129_11455356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jun 2024 13:48:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Orgullo, ¿de qué?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mazón i Catalá, còmplices de Netanyahu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/mazon-i-catala-complices-netanyahu_129_10944107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Les not&iacute;cies que arriben des de Gaza i Cisjord&agrave;nia s&oacute;n escruixidores. Nom&eacute;s cal una m&iacute;nima humanitat per a reaccionar enfront d&rsquo;una guerra que com han dit distints l&iacute;ders internacionals est&agrave; provocant un nombre insoportable de v&iacute;ctimes (si &eacute;s que hi ha una quantitat que puga ser soportable). S&iacute;, les primeres han sigut les assasinades i segrestades pels terroristes de Hamas&hellip; per&ograve; el conflicte, com b&eacute; va dir el Secretari General de Nacions Unides, <strong>Antonio Guterres</strong>, t&eacute; unes arrels que es remonten d&eacute;cades arrere, amb unes resolucions de l&rsquo;ONU sobre Palestina que Israel incompleix des de fa 70 anys, per tant seria complex atorgar eixe t&iacute;tol a alg&uacute;. Per&ograve; no vull parlar de la guerra o les seues causes, immediates o remotes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dins de l&rsquo;evoluci&oacute; del conflicte, Israel va difondre l&rsquo;acusaci&oacute; que 12 treballadors d&rsquo;UNRWA (l&rsquo;ag&egrave;ncia de Nacions Unides per a la poblaci&oacute; refugiada de Palestina en Orient Pr&ograve;xim) estaven col&middot;laborant amb Hamas. UNRWA es va crear en 1949, en ella treballen vora 30.000 persones i presta assist&egrave;ncia als 5 millions de refugiats de Palestina amb educaci&oacute;, sanitat, aigua, aliments, serveis socials i humanitaris b&agrave;sics. La den&uacute;ncia del govern d&rsquo;Israel no ha aportat evid&egrave;ncies i es limita a eixos 12 individus, per&ograve; ha servit perqu&egrave; un important grup de pa&iuml;sos, encap&ccedil;alats per Estats Units, Regne Unit i Alemanya deixen de finan&ccedil;ar a aquesta ag&egrave;ncia que &eacute;s la garantia que fa viable els m&iacute;nims vitals de la poblaci&oacute; palestina, a Gaza, a Cisjord&agrave;nia i a la resta de llocs on s&rsquo;ubiquen els camps de refugiats i refugiades.
    </p><p class="article-text">
        En eixa carrera per asfixiar a UNRWA i a la poblaci&oacute; palestina, hem trobat al Consell de <strong>Carlos Maz&oacute;n</strong> declarant que la Generalitat Valenciana suspendria l&rsquo;ajuda econ&ograve;mica que des de fa anys aporta a aquesta entitat. Nom&eacute;s des de 2020 s&rsquo;han concedit 13.562.981 &euro; per part de la Generalitat a UNRWA. (dades del portal GVAoberta). Ara, la vicepresidenta <strong>Susana Camarero</strong> condiciona l&rsquo;ajuda de 2024 a les conclusions de la investigaci&oacute; que l&rsquo;ONU est&agrave; realitzant en UNRWA. En les Corts, la diputada socialista <strong>Roc&iacute;o Ib&aacute;nez</strong> est&agrave; exigint que rectifiquen aquestes intencions i en l&rsquo;Ajuntament de Val&egrave;ncia, la nostra regidora <strong>Maite Ib&aacute;&ntilde;ez</strong> est&agrave; demanant que es pague una ajuda de l&rsquo;any 2023 (ara paralitzada) i&nbsp;que <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&agrave;</strong> es comprometa a finan&ccedil;ar a UNRWA (per&ograve; el seu silenci &eacute;s atronador).
    </p><p class="article-text">
        Resulta d&rsquo;una crueltat inhumana posar en q&uuml;esti&oacute; aquesta ajuda que est&agrave; servint, des de fa anys, per a salvar la vida a milions de persones que pateixen les conseq&uuml;&egrave;ncies de d&egrave;cades de persecuci&oacute;, horror, assetjament i mort. Fins i tot si la investigaci&oacute; demostra que hi ha 12 persones que han col&middot;laborat amb Hamas, seria injust responsabilitzar a UNRWA com a organitzaci&oacute; i una grav&iacute;ssima irresponsabilitat denegar l&rsquo;auxili humanitari que ara tant necessiten a Gaza i Cisjord&agrave;nia.
    </p><p class="article-text">
        Si Maz&oacute;n i Catal&agrave; acaben negant les ajudes a UNRWA podran presumir de ser uns grans aliats de Netanyahu, per&ograve; sobre la seua consci&egrave;ncia pesar&agrave; haver abandonat a la seua terrible sort a milers de palestins que, des del 7 d&rsquo;octubre, tracten desesperadament de sobreviure als atacs indiscriminats de l&rsquo;ex&egrave;rcit israeli&agrave;, a la fam, les malalties... Al mateix temps, el Govern de <strong>Pedro S&aacute;nchez</strong> anuncia un increment en les aportacions d&rsquo;Espanya a UNRWA per auxiliar al poble Palest&iacute;. Queden clares les opcions i prioritats de cadasc&uacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ximo Cádiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/mazon-i-catala-complices-netanyahu_129_10944107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 12:06:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mazón i Catalá, còmplices de Netanyahu]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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