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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Tello]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-tello/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Tello]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El arte de ayudar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/arte-ayudar_132_11940972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46f8e84e-53ee-4655-99fb-54a5a62ecec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El arte de ayudar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El voluntariado de ayuda a los demás es elogiado por la sociedad, pero no tanto cuando los beneficiarios de esa labor no son personas humanas sino otros animales</p></div><p class="article-text">
        El mundo de la protecci&oacute;n animal se ha construido con las personas que, por espont&aacute;nea voluntad y no por obligaci&oacute;n o deber, han prestado su ayuda ante el abandono y el maltrato que estaban contemplando a su alrededor, es decir, con personas voluntarias. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera Ley que enmarca la figura del voluntariado en Espa&ntilde;a es del a&ntilde;o 1996. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s era necesario un nuevo marco jur&iacute;dico &ldquo;que responda adecuadamente a la configuraci&oacute;n y a las dimensiones del voluntariado en los comienzos del siglo XXI&rdquo;. Se trat&oacute; de la Ley 45/2015, que supuso una actualizaci&oacute;n que resalta la aspiraci&oacute;n a un voluntariado abierto, participativo e intergeneracional que pueda promoverse no solo dentro del Tercer Sector, sino que alcance su actuaci&oacute;n a empresas, universidades o Administraciones P&uacute;blicas. Un nuevo marco legal donde tengan acogida todo tipo de organizaciones, y todo tipo de voluntariado con independencia de cu&aacute;l sea su motivaci&oacute;n y el alcance de su compromiso, &ldquo;un hito importante en su reconocimiento y fomento&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Ley se define el concepto de voluntariado y lo relaciona con actividades de inter&eacute;s general desarrolladas por personas f&iacute;sicas, que tengan car&aacute;cter solidario, de realizaci&oacute;n libre, sin contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica o material. Se entiende que esas actividades contribuir&aacute;n a mejorar la calidad de vida de las personas y de la sociedad en general y a proteger y conservar el entorno. En los &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n del voluntariado, art. 6. 1. c) Voluntariado ambiental, se contempla la protecci&oacute;n de los animales, as&iacute; como poner en valor las distintas especies.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, en el siglo XXI, surge el concepto de <em>ciudadan&iacute;a global</em>, el hecho de ser conscientes del entorno en el que vivimos y la b&uacute;squeda de soluciones para transformarlo, donde la solidaridad y el compromiso gu&iacute;en los pasos a seguir en un mundo globalizado m&aacute;s justo para todo el planeta. Porque ayudar a cualquier ser vivo es un hecho tan relevante que transforma el mundo, incluido el de los animales.
    </p><p class="article-text">
        Existen una serie de premisas que caracterizan los beneficios que reporta ayudar a los dem&aacute;s. La primera de ellas es la satisfacci&oacute;n que genera, proporcionando estados de alegr&iacute;a que mejoran la salud. Seg&uacute;n distintos estudios, disminuye la probabilidad de padecer depresi&oacute;n, consolida la autoestima y aumenta la capacidad de empat&iacute;a -por lo que habr&aacute; tanto beneficios f&iacute;sicos como ps&iacute;quicos-; una segunda reforzar&aacute; los lazos con la comunidad al estar en contacto con personas con los mismos valores y motivaciones, evitando la sensaci&oacute;n de soledad, generando la de pertenencia y creando v&iacute;nculos; las labores de voluntariado contribuir&aacute;n a encontrar el prop&oacute;sito que d&eacute; sentido a la vida, desarrollando el crecimiento personal; tambi&eacute;n es una forma de aprender, se desarrollar&aacute;n cualidades como la responsabilidad, el compromiso, el sacrificio personal, nuevas habilidades y conocimientos que reforzaran la confianza para superar obst&aacute;culos; y, entre las premisas m&aacute;s importantes, la satisfacci&oacute;n de aportar algo a la sociedad sin esperar nada a cambio.
    </p><p class="article-text">
        Una teor&iacute;a que idealiza una labor dura, de entrega a los dem&aacute;s, de horas y horas regaladas a una causa, de frustraciones encontradas en el camino cuando el objetivo no se alcanza, de incomprensi&oacute;n por parte de familiares, parejas y amigos. Una labor, en apariencia, ensalzada por la sociedad, pero, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando esa ayuda no se presta a otra persona sino a un animal? Cuidar a los dem&aacute;s es uno de los actos de amor m&aacute;s generosos que el ser humano puede desempe&ntilde;ar, sin embargo, en la defensa de la causa animal hay una serie de peculiaridades que incrementan el agotamiento de las personas voluntarias. Y es que las diferencias del reconocimiento entre ayudar -como un hecho loable- y ayudar -como un hecho banal- no se encuentran en el hecho en s&iacute;, sino en el destinatario final de ese cuidado. 
    </p><p class="article-text">
        Una de esas singularidades que distinguen este voluntariado de otros muchos es la falta de sensibilidad social ante la labor de defensa de los derechos de los animales, con muestras de rechazo e incomprensi&oacute;n hacia la labor desarrollada, sin olvidar la burla y ridiculizaci&oacute;n a la que se somete a las personas que la realizan; tambi&eacute;n, la participaci&oacute;n excesiva de unas pocas personas en los cuidados de abandonados y maltratados que est&aacute; generando una desaz&oacute;n y des&aacute;nimo evidente tras muchos a&ntilde;os de activismo en los que se comprueba que la soluci&oacute;n no se ha alcanzado, y la sociedad -que muchas veces convierte a la persona voluntaria en supuesta responsable y no en parte de la soluci&oacute;n del problema- sigue d&aacute;ndole la espalda; otra de las caracter&iacute;sticas que pesan sobre los hombros de este voluntariado animal es la falta de apoyo de las administraciones p&uacute;blicas, que carecen o no contemplan ayudas suficientes para solucionar el problema y que provoca un importante quebranto econ&oacute;mico al tener que afrontar la persona voluntaria -esa figura que no recibe aportaci&oacute;n econ&oacute;mica por su labor- los rescates, la alimentaci&oacute;n, la atenci&oacute;n veterinaria y la b&uacute;squeda de un hogar donde acoger a los animales rescatados, cuando no el acumular en sus hogares aquellos que nadie quiere acoger. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso, llegando a la ruina econ&oacute;mica cuando deciden fundar un refugio y las ayudas no alcanzan para sufragar los gastos que ocasionan el creciente n&uacute;mero de habitantes con el decreciente n&uacute;mero de medios para atenderlos. Eso s&iacute;, las exigencias innumerables de la ciudadan&iacute;a son algo mayores hacia estas personas voluntarias que hacia las instituciones p&uacute;blicas que son las verdaderas responsables de esa tarea. Las cat&aacute;strofes sacan a la luz la labor de estas personas como soluci&oacute;n a problemas que ninguna instituci&oacute;n pod&iacute;a resolver en tiempo y forma. Algo que sufren las personas que atienden a los animales desde hace muchas d&eacute;cadas, es decir, que afrontan aquello que la administraci&oacute;n no es capaz de atender con sus propios medios.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pilares de la ayuda a los dem&aacute;s es la reciprocidad, la recompensa emocional que se espera por parte de ese igual al que se ayuda. En el mundo animal comprobar que la vida de ese ser vivo ha cambiado para siempre ser&aacute; la compensaci&oacute;n, pero &iquest;es suficiente esa gratificaci&oacute;n cuando esta dedicaci&oacute;n es diaria, continua y sin descanso? La frustraci&oacute;n que se sufre por no alcanzar el objetivo de minimizar el abandono y el maltrato, unido al rechazo social y la falta de reconocimiento a su labor, el menoscabo de la econom&iacute;a familiar, el aumento de la familia animal tras cada rescate, y la falta de tiempo para dedicarse al autocuidado provocan un agotamiento emocional importante al no ver una salida para seguir protegiendo a los seres que preocupan. 
    </p><p class="article-text">
        Nazaret Iglesias Garc&iacute;a, psic&oacute;loga y directora de <em>Dana Centro de Psicolog&iacute;a</em>, explica por qu&eacute; es importante el autocuidado en las personas que cuidan a los dem&aacute;s. &ldquo;Es habitual que al desempe&ntilde;ar el rol de cuidador, &eacute;ste solo atienda las necesidades de quien est&aacute; a su cargo descuidando las suyas propias. Este hecho da lugar a un deterioro f&iacute;sico, mental y/o social denominado fatiga del cuidador, lo que reduce significativamente su calidad de vida pudiendo desencadenar un cuadro de ansiedad, estr&eacute;s o depresi&oacute;n. A largo plazo, no quedan cubiertas las necesidades del cuidador ni de la persona cuidada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue Richard Figley, doctor y director del Instituto de Traumatolog&iacute;a de la Universidad de Tulane (Nueva Orleans), quien estableci&oacute; el t&eacute;rmino 'fatiga por compasi&oacute;n' como consecuencia de una exposici&oacute;n prolongada al estr&eacute;s por compasi&oacute;n, un da&ntilde;o colateral de entrega a una causa, en especial la animal. 
    </p><p class="article-text">
        La sociedad ha contemplado este problema de agotamiento, estr&eacute;s y sentimiento de tristeza y soledad que provoca el cuidado a los dem&aacute;s, y se empiezan a aportar programas para paliar esta necesidad b&aacute;sica e imprescindible en la sociedad. La Fundaci&oacute;n Pere Tarr&eacute;s ha implementado un programa de <em>Gesti&oacute;n emocional para personas cuidadoras no profesionales de personas con dependencia</em>, en el que se forma para ofrecer apoyo y orientaci&oacute;n a los cuidadores no profesionales y generar un espacio de relaci&oacute;n e intercambio de experiencias. Una herramienta imprescindible para el autocuidado de personas que se dedican a acompa&ntilde;ar y cuidar a otras durante su vida, y necesaria al comprobar el agotamiento y estr&eacute;s que sufren los voluntarios al realizar la labor de cuidar a los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, en la C&aacute;tedra de Animales y Sociedad, cuyo objetivo es desarrollar y poner en marcha actividades y/o proyectos de investigaci&oacute;n asociados y enmarcados en el &aacute;mbito de la difusi&oacute;n de los principios de bienestar animal, estudiando los efectos de la vinculaci&oacute;n entre el ser humano y los otros animales y desarrollando programas de promoci&oacute;n de la salud, tiene entre su formaci&oacute;n un seminario solidario para visibilizar el s&iacute;ndrome de la fatiga por compasi&oacute;n, frecuente entre personas cuidadoras y rescatadoras de animales. Indica que la dolencia puede aquejar a personas que mantienen un&nbsp;contacto prolongado con el sufrimiento de los animales no humanos, como personal de cl&iacute;nicas veterinarias y voluntariado en refugios o santuarios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psicolog&iacute;a contempla tambi&eacute;n soluciones y Nazaret recomienda una serie de consejos para que el autocuidado sea efectivo. &ldquo;Es importante que la persona cuidadora se asegure un tiempo de descanso de calidad, que realice ejercicio f&iacute;sico, cuide su alimentaci&oacute;n y dedique tiempo a las interacciones sociales fuera del &aacute;mbito de cuidado para no sentirse solo o aislado. Tambi&eacute;n es fundamental aprender a poner l&iacute;mites y buscar ayuda psicol&oacute;gica si se considera necesario&rdquo;, ya que el autocuidado da resultado. &ldquo;Si el cuidador se garantiza un bienestar basado en las pautas dadas en el punto anterior, podr&aacute; cuidar mucho mejor de la persona o animales a su cargo no experimentando el agotamiento f&iacute;sico y emocional caracter&iacute;stico de este rol tan exigente, adem&aacute;s de no tener el sentimiento de estar aislado y de tener como &uacute;nico objetivo vital el cuidado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pierpaolo Donati, Alma Mater Professor (PAM) de Sociolog&iacute;a en el Departamento de Pol&iacute;tica y Ciencias Sociales de la Universidad de Bologna, en Italia, es el fundador de la teor&iacute;a relacional que afirma que la sociedad no incluye relaciones entre personas, sino que consiste en ellas. En su estudio <em>El cuidado del otro como relaci&oacute;n social, </em>establece que la esencia del cuidado de quienes necesitan ayuda consiste en una cierta relaci&oacute;n, en dar y recibir de una cierta forma, en crear una determinada relaci&oacute;n social. A&ntilde;ade que lo que falta en la sociedad actual no son tanto los recursos materiales y tecnol&oacute;gicos, sino las habilidades relacionales para acoger, apoyar e integrar socialmente a las personas en dificultad. El cuidado del otro se conf&iacute;a cada vez m&aacute;s a las nuevas tecnolog&iacute;as y a los mecanismos de bienestar impersonales, mientras que las relaciones sociales interpersonales se vuelven cada vez m&aacute;s d&eacute;biles, l&iacute;quidas e inaccesibles. Las consecuencias son evidentes en la p&eacute;rdida de la solidaridad social y en el deterioro humano. Requiere en su estudio un cambio social, ante todo cultural, que ponga de manifiesto, en lugar de ocultar, el car&aacute;cter relacional de la necesidad humana y, correlativamente, de la respuesta necesaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Tello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/arte-ayudar_132_11940972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2025 05:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El arte de ayudar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni olvidaremos a Suerte ni dejaremos de defender a los gatos comunitarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/olvidaremos-suerte-dejaremos-defender-gatos-comunitarios_132_11217403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90cfc15d-0dba-4376-ace4-09bfb3cb447b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni olvidaremos a Suerte ni dejaremos de defender a los gatos comunitarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Suerte era una gata de colonia que murió desgarrada por cinco perros de los que no se conoce a su responsable ni su destino después del triste suceso</p></div><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; el pasado 21 de enero, domingo, sobre las 8.45 de la ma&ntilde;ana. Margarita oy&oacute; los chillidos desgarradores de un animal. Asom&aacute;ndose a la terraza de su vivienda pudo ver c&oacute;mo cinco perros rodeaban a una de las gatas que alimenta cada d&iacute;a, Suerte. Fue consciente en ese momento de que no podr&iacute;a llegar a ayudarla, por lo que hizo fotograf&iacute;as para documentar el suceso y un video de los &uacute;ltimos segundos de vida de la gata, que ya agonizaba. Cuando Suerte dej&oacute; de moverse, los perros se marcharon.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos se produjeron en Alovera, municipio de la provincia de Guadalajara, en Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        La gata hab&iacute;a aparecido en la zona donde vive Margarita tres a&ntilde;os antes, &ldquo;con tres cachorros que la segu&iacute;an detr&aacute;s&rdquo;. Se acomod&oacute; tras un muro que le dio tranquilidad para sacar adelante a sus hijos. Sin embargo, de los tres s&oacute;lo dos de ellos lograron sobrevivir. La familia se instal&oacute; en aquel lugar donde una mano compasiva comenz&oacute; a alimentarles. Cada d&iacute;a. Cuidando de que sus necesidades estuvieran cubiertas. Una vez sus cachorros maduraron, Suerte abri&oacute; su territorio y atraves&oacute; la seguridad que el muro le proporcionaba, comenz&oacute; a dormir bajo el coche de su alimentadora, y se mantuvo siempre cerca para no pasar hambre nunca m&aacute;s en su vida. Las manos que la alimentaban tambi&eacute;n le dieron un sitio donde dormir. Se hizo, en silencio, un lugar en las calles, los vecinos la reconoc&iacute;an. Se hab&iacute;a adaptado al lugar y los vecinos tambi&eacute;n. En perfecta armon&iacute;a, sin molestarse. Suerte se mantuvo siempre muy cerca de Margarita. Y en ese momento emprendi&oacute; una nueva vida, se dot&oacute; de un pasado.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la familia de Suerte vive en la misma zona, sus cachorros siguen tras el muro donde su madre les crio. Solo que ahora todos est&aacute;n esterilizados bajo las <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/gatos-calle_132_1499743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">directrices del m&eacute;todo CER</a>, el que de una manera &eacute;tica busca el bienestar de los gatos comunitarios para evitar camadas indeseadas, enfermedades y penurias de los gatos, y molestias para los vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        La localidad lleva a&ntilde;os controlando las colonias de la mano de Gema Le&oacute;n, responsable de organizar a los alimentadores, quienes realizan un trabajo en equipo para que el esfuerzo individual pueda dar muchos m&aacute;s frutos en beneficio de los gatos comunitarios, responsabilidad del Ayuntamiento pero que sus cuidadores sienten como suyos. Todos han entendido que juntos llegar&aacute;n m&aacute;s lejos en la ayuda que brindan a los callejeros. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando empezaron a organizarse en la localidad hab&iacute;a colonias gigantes, descontroladas, lo que supon&iacute;a camadas indeseadas constantes, gatos que pasaban hambre y sufr&iacute;an enfermedades sin la atenci&oacute;n veterinaria adecuada. En el a&ntilde;o 2021 Gema cogi&oacute; las riendas de su proyecto personal de vida, los cuidadores se organizaron y, a d&iacute;a de hoy, sus actuaciones se ven plasmadas en el bienestar de los gatos comunitarios.
    </p><p class="article-text">
        Suerte fue esterilizada en octubre de 2021, y marcada su oreja seg&uacute;n indica el m&eacute;todo CER. Tras los acontecimientos ocurridos aquel domingo, Gema se person&oacute; en el Ayuntamiento porque entendi&oacute; que lo &uacute;ltimo que pod&iacute;a hacer por la gata era solicitar responsabilidades a quienes legalmente eran responsables de ella. Eran las 9:10 de la ma&ntilde;ana del lunes 22 de enero.
    </p><p class="article-text">
        Gema habla de Suerte con la voz rasgada. &ldquo;Era una gata especial del proyecto CER&rdquo;, dice, una gata &ldquo;a la que conoc&iacute;a todo el mundo&rdquo; y era &ldquo;muy querida&rdquo;. &ldquo;Cuando hac&iacute;amos el evento de la cena-lata infantil cada Navidad los ni&ntilde;os me acompa&ntilde;aban a repartir las latas a todas las colonias, fomentando en ellos el cuidado y el respeto a los animales del municipio que no tienen propietario. En esos momentos los ni&ntilde;os ten&iacute;an la oportunidad de conocerla. Viv&iacute;a en la calle con todas las necesidades b&aacute;sicas cubiertas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s ocurrir el ataque, la alimentadora retir&oacute; el cuerpo de la calzada y lo deposit&oacute; en la acera. Llam&oacute; a la Polic&iacute;a local, que se encontraba atendiendo una carrera en la localidad, y a la Guardia Civil, que supuestamente estaba tratando de localizar al responsable de los perros y no se person&oacute; en ese momento. Junto a Gema, al lugar donde a&uacute;n estaba el cuerpo de Suerte lleg&oacute; Mar&iacute;a Jes&uacute;s Payo, concejala del Ayuntamiento. La polic&iacute;a local lo hizo minutos despu&eacute;s. Los galgos a&uacute;n no han sido localizados, ni siquiera se sabe con certeza qui&eacute;n es el responsable de los mismos, pero las puertas oxidadas y estropeadas de la finca anexa al lugar de los hechos, donde la holgura entre una hoja y otra de la misma es evidente, indican que con toda probabilidad hayan salido de all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Gema Le&oacute;n, en esta finca el vecino les dice que le han intentado robar. Las hojas de la puerta est&aacute;n mal atadas con unas cadenas, con ausencia de cerradura, sin cierre seguro. Una parte de puerta estaba semi abierta, como si estuviera suspendida en el aire. Margarita recuerda que hubo un mast&iacute;n en la finca que hac&iacute;a agujeros bajo la puerta y asomaba las patas. Gema explica que el due&ntilde;o de la finca, al dirigirse a ellas, dice que es normal lo que ha ocurrido, y que si los cinco galgos se hubieran cruzado con un perro peque&ntilde;o hubiera ocurrido lo mismo. Aprovecha el delicado momento en el que ambas est&aacute;n inmersas para requerir que dejen de castrar gatos porque las ratas entran en la finca. Los perros, en ese momento, ni est&aacute;n ni se reconoce que est&eacute;n en el interior de la finca. Ni rastro de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Gema acude al Ayuntamiento, busca el apoyo de aquellos a los que ella ha estado proporcionando soluci&oacute;n frente la sobrepoblaci&oacute;n de gatos en la localidad desde el momento que decide tomar las riendas de su gesti&oacute;n. Reivindica que hay que tomar partido, visibilizar lo ocurrido y que la muerte de la gata no quede en el olvido. 
    </p><p class="article-text">
        Los cinco perros son las otras v&iacute;ctimas de un hecho que pudo ocurrir por la irresponsabilidad de alguien que los dej&oacute; campar a su suerte, sin protegerlos de los riesgos de la calle ni a ellos ni al resto de seres vivos que pod&iacute;an cruzarse en su camino. Ahora otra preocupaci&oacute;n es d&oacute;nde est&aacute;n esos galgos, si se les podr&aacute; localizar o han desaparecido como tantos otros que, utilizados para la caza, despu&eacute;s se evaporan sin dejar rastro, como si nunca hubieran existido, aunque muchos de ellos reaparecen en cunetas, campos, refugios, perreras&hellip; En este caso, un reto a&ntilde;adido es hacer visible el lamentable comportamiento de un vecino que ni siquiera se plante&oacute; auxiliar a la gata que agonizaba a cent&iacute;metros de su puerta. 
    </p><p class="article-text">
        Gema expuso su petici&oacute;n y sinti&oacute; el apoyo del Ayuntamiento, que interpuso una denuncia a la que se adjunt&oacute; el informe veterinario en el que se certific&oacute; que la muerte de la gata se debi&oacute; a evisceraci&oacute;n abdominal completa por desgarro muscular provocada por mordedura de otro animal. En este informe Suerte es reconocida como parte del programa CER del Ayuntamiento de Alovera, esterilizada en ese mismo centro veterinario de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tres a&ntilde;os, Gema presenta ante el Ayuntamiento, dentro del programa de Presupuestos Participativos, el proyecto de gesti&oacute;n de colonias felinas <em>CER Alovera</em>. Los tres a&ntilde;os ha sido votada por sus vecinos, incluso por algunos a los que no les gustan los gatos pero entienden que el trabajo de control poblacional y veterinario est&aacute; obteniendo resultados. Y valoran, sobre todo, la seriedad del trabajo de cuidadores que informan y atienden a todo aquel que se interesa por la labor que realizan en la localidad; entienden que este m&eacute;todo no solo alimenta, sino que evita enfermedades, y su fin &uacute;ltimo es evitar que nazcan de manera incontrolada las camadas, lo que supondr&aacute; que deje de haber gatos en la calle, lugar donde nunca deber&iacute;an estar. Pero es un objetivo que hay que conseguir de manera &eacute;tica, velando, mientras se consigue, por el bienestar y la seguridad de los gatos que tienen su hogar en esas colonias. El dialogo es el mecanismo para conseguir que vecinos, consistorio y alimentadores encuentren la mejor forma posible de convivencia con los gatos. 
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a ser necesario que una ley indicara c&oacute;mo actuar de manera responsable ante otros seres vivos; sin embargo, ni el sentido com&uacute;n ni la empat&iacute;a hacen aparici&oacute;n en aquellas personas que ponen en riesgo la vida de los perros que est&aacute;n bajo su responsabilidad, desentendi&eacute;ndose de ellos tanto en paseos como en viviendas desde las que pueden acceder al exterior sin supervisi&oacute;n. Los casos en los que perros sueltos han atacado a gatos de colonias son demasiados, se suceden a lo largo del territorio espa&ntilde;ol. En algunos casos de manera intencionada por parte de sus responsables, y en otros por su dejadez y su incapacidad de entender los riesgos a los que los exponen. Cada d&iacute;a los cuidadores de colonias felinas denuncian hechos similares, a pesar de que la ley estatal reci&eacute;n estrenada incluye, en concreto, un art&iacute;culo que se ocupa de esta problem&aacute;tica. En el apartado 2. del Art&iacute;culo 41. <em>Obligaciones de los ciudadanos</em>, referenciado dentro del cap&iacute;tulo VI Colonias felinas, indica claramente que &ldquo;las personas titulares o responsables de perros deber&aacute;n adoptar las medidas para evitar que la presencia de &eacute;stos pueda alterar o poner en riesgo la integridad de las colonias felinas y de los gatos comunitarios, as&iacute; como de los recursos destinados a los mismos&rdquo;. Y afianza la idea de la responsabilidad de proteger a los animales en el apartado d) del Art&iacute;culo 27. <em>Prohibiciones espec&iacute;ficas respecto de los animales de compa&ntilde;&iacute;a</em> respecto a &ldquo;Mantenerlos (&hellip;) deambulando por espacios p&uacute;blicos sin la supervisi&oacute;n presencial por parte de la persona responsable de su cuidado y comportamiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento, Mar&iacute;a Jes&uacute;s Payo agradece la labor de Gema y los alimentadores y conf&iacute;a en una Polic&iacute;a local que &ldquo;hace muy bien su trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas que estos momentos deben ser respondidas son: d&oacute;nde est&aacute;n los cinco perros que, lejos de estar protegidos por su responsable, salieron a la calle sin ning&uacute;n control y tras seguir su impulso y entrenamiento para cazar, provocaron un riesgo y una muerte que recorri&oacute; las redes sociales y puso en evidencia su incumplimiento de la legislaci&oacute;n; d&oacute;nde est&aacute;n esas cinco v&iacute;ctimas que siguen desprotegidas del comportamiento irresponsable de quien debe velar por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Gema se person&oacute; tambi&eacute;n en el Seprona, pero desconocemos las actuaciones llevadas a cabo, como tampoco conocemos avances en la investigaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Local. El tiempo mostrar&aacute; el resultado de la denuncia interpuesta por el Ayuntamiento y la solicitud de responsabilidades por parte de la coordinadora de colonias.
    </p><p class="article-text">
        A los perros no se les ha vuelto a ver desde entonces. En la finca se oyen ladridos pero no hay seguridad de que sean de esos perros. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, en la cabeza de Margarita la imagen dantesca del ataque sigue dando vueltas, como si de una pel&iacute;cula se tratase. Los chillidos de la gata se repiten una y otra vez. Incluso cuando la lluvia y el tiempo han borrado la mancha que dej&oacute; el cuerpo de Suerte, parece que a&uacute;n sigue ah&iacute;. La alimentadora recuerda demasiados gatos atropellados, enfermos o envenenados recogidos, por lo que se ha hecho fuerte para poder soportar lo ocurrido. Sin embargo, en este caso, el hecho de no haber podido hacer nada por salvar a la gata es lo m&aacute;s frustrante, lo que no le permite olvidar.
    </p><p class="article-text">
        Las personas responsables de Suerte pensaban que, dado lo bien que se hab&iacute;a adaptado a esa zona, podr&iacute;a seguir controlada como lo hab&iacute;a estado. Lo que no pod&iacute;an prever era la irresponsabilidad de un vecino que iba a propiciar la muerte de la gata en circunstancias tan crueles. Ahora sienten un profundo dolor pensando que quiz&aacute; podr&iacute;a seguir viva en un hogar fuera de la calle, pero nadie le dio una oportunidad de que as&iacute; fuera. Ahora queda seguir reclamando para que su muerte no fuera en vano, y seguir luchando para que no solo la ley se cumpla sino que el sentido com&uacute;n y la empat&iacute;a visiten los hogares de tantos vecinos irresponsables que campan a nuestro alrededor, sin que podamos detectar en su rostro el dolor que van a provocar en los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Tello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/olvidaremos-suerte-dejaremos-defender-gatos-comunitarios_132_11217403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2024 05:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni olvidaremos a Suerte ni dejaremos de defender a los gatos comunitarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Animalistas,Gatos]]></media:keywords>
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