<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Cristian Gracia Palomo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cristian-gracia-palomo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cristian Gracia Palomo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1050223/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Los últimos contra los penúltimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ultimos-penultimos_132_11844378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a56adab-0962-45ba-9703-bfa88773eae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los últimos contra los penúltimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ya vale de cargar contra el más débil, de enfrentar al último contra el penúltimo, basta ya de avivar entre vecinos la guerra contra los pobres a través de un buzón de denuncia. Qué fácil es ser duro con el débil y débil con el poderoso"</p><p class="subtitle">Información - Lanbide pone en marcha un buzón ciudadano para denunciar posibles fraudes en prestaciones sociales</p></div><p class="article-text">
        Si hay algo que siempre ha caracterizado a la derecha y a la extrema derecha es su obsesi&oacute;n de enfrentar al &uacute;ltimo contra el pen&uacute;ltimo. Siempre han sido verdaderos expertos en crear enemigos donde no los hay, en establecer chivos expiatorios, culpables de todos nuestros males; la derecha y la extrema derecha son expertas en responsabilizar de todo mal a alguien, o a alg&uacute;n colectivo, generalmente a los m&aacute;s d&eacute;biles. Estos colectivos ser&aacute;n por tanto, a sus ojos, culpables de todos nuestros males: las feministas, los inmigrantes, los 'menas'. Es francamente curioso que nunca sean culpables de todas las desgracias los m&aacute;s poderosos: las empresas multimillonarias que destruyen ecosistemas y el planeta, las empresas que contaminan la tierra en la que vivimos, la banca que colabora con la industria armament&iacute;stica que vende armas a Israel para que asesine ni&ntilde;os&hellip;esto es bastante curioso, como eufemismo de ruin.
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia, viniendo de los partidos cl&aacute;sicos de la derecha y la extrema derecha, no sorprende, porque sabemos que su estrategia de un tiempo a esta parte es esa: es generar odio contra el otro de forma constante, molesta y sin piedad, a base de mentiras y bulos en la mayor&iacute;a de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando el Gobierno del PNV y el PSE-EE adoptan y compran estos marcos nos deja fr&iacute;os, por decir algo. Es grave que el Departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno vasco, liderado por el socialista Mikel Torres, compre este marco para hacer sus pol&iacute;ticas en Lanbide.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana se ha anunciado por parte del gobierno que Lanbide ha creado un buz&oacute;n an&oacute;nimo para que la ciudadan&iacute;a denuncie posibles fraudes con la RGI (Renta de Garant&iacute;a de Ingresos) y el IMV (Ingreso M&iacute;nimo Vital). 
    </p><p class="article-text">
        Es una noticia terrible que pone de manifiesto varias cuestiones. La primera, que se sigue culpabilizando a las personas pobres por, b&aacute;sicamente, ser pobres. Existe una concepci&oacute;n despreciable sobre el hecho de que los pobres tengan que demostrar ser <em>buenos pobres</em>, ser el tipo de pobres que se merecen la ayuda de la sociedad. Una ayuda que puede ser retirada en cualquier momento si falta un documento, si no se ha entregado a tiempo un papel. Una ayuda de quita y pon que, adem&aacute;s, tal y como han trasladado quienes conocen bien estas situaciones como el sindicato ESK, penaliza con m&aacute;s crudeza a las personas migrantes, mujeres monomarentales y personas j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        La segunda es que se pone el foco, nuevamente, en el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil. Por poner un ejemplo sencillo, en Euskadi no se abonan la mitad de las horas extra trabajadas que, seg&uacute;n el sindicato CCOO, <a href="https://www.noticiasdealava.eus/economia/2024/10/20/horas-extra-pagar-problema-economia-8827921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equivalen a 183 millones de euros</a>. Otro ejemplo, el fraude fiscal registrado en Euskadi el a&ntilde;o pasado alcanz&oacute; los <a href="https://www.deia.eus/economia/2024/06/11/fraude-fiscal-registrado-euskadi-alcanzo-8347731.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">616 millones de euros</a>. Con estos datos encima de la mesa, &iquest;por qu&eacute; no se persigue el fraude fiscal o se garantiza que se paguen las horas extras con el mismo ah&iacute;nco que se controla el cobro de una prestaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Mientras esto sucede en nuestro pa&iacute;s, el Gobierno vasco decide se&ntilde;alar a los perceptores de la RGI y el IMV y ponerles en el centro de todas las miradas. No ha tenido suficiente este gobierno con la ley del 2022, que establec&iacute;a controles absolutos cuya tramitaci&oacute;n dura 6 meses, revisiones exhaustivas de las declaraciones responsables obligatorias, cuyos errores llevan al rechazo de la prestaci&oacute;n o posterior extinci&oacute;n con penalizaci&oacute;n de uno o dos a&ntilde;os sin poder solicitarla de nuevo, y creaba un cuerpo de inspectores in&eacute;dito hasta la fecha. Ahora este gobierno tambi&eacute;n ha querido empezar una suerte de caza de brujas con un buz&oacute;n del chivato mediante.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema de fondo es pensar que el pobre es pobre porque quiere. O peor, porque se merece esa situaci&oacute;n. Si una cosa tiene clara el consenso moderno es que no trabajar, no ser alguien productivo y de valor, es un pecado mortal. De hecho, no habr&iacute;a peor pecado que valerse de argucias y trampas para enga&ntilde;ar a la administraci&oacute;n y vivir del dinero p&uacute;blico mientras no se da un palo al agua. Y sin embargo en Espa&ntilde;a ocurre una cosa curiosa: <a href="https://www.elsaltodiario.com/desigualdad/familias-ricas-se-llevan-ayudas-publicas-estado-pobres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 20% de las personas m&aacute;s ricas recibieron m&aacute;s del 30% de las ayudas p&uacute;blicas mientras que el 20% m&aacute;s pobre apenas recibi&oacute; un 12% del total</a>. El dise&ntilde;o de nuestro sistema p&uacute;blico de prestaciones est&aacute; pensado para ayudar a quienes m&aacute;s tienen.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es un marco peligroso este que nos trae el Partido Socialista de Euskadi con la nueva iniciativa de Lanbide; porque se&ntilde;ala a quienes menos tienen, porque estigmatiza y criminaliza al m&aacute;s d&eacute;bil. En palabras de su <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">viceconsejero de Empleo e Inclusi&oacute;n, Alfonso Gurpegui: &ldquo;el buz&oacute;n responde a un compromiso &eacute;tico, esta medida busca proteger los recursos p&uacute;blicos y garantizar una gesti&oacute;n eficiente de los mismos&rdquo;. &Eacute;tico ser&iacute;a garantizar que las empresas paguen las horas extras, perseguir el fraude fiscal de los poderosos y garantizar que todas las personas tengan derecho por el hecho de existir a una prestaci&oacute;n, no perseguir y criminalizar, usando al resto de ciudadan&iacute;a para hacerlo, a qui&eacute;n m&aacute;s necesita la protecci&oacute;n de las instituciones. </span>
    </p><p class="article-text">
        En este contexto es importante tener clara la diferencia entre los derechos universales y las ayudas. Estas &uacute;ltimas dependen de un formulario entregado a tiempo, mientras que los derechos lo son siempre. Por eso hay quienes consideramos que la Renta de Garant&iacute;a de Ingresos y el Ingreso M&iacute;nimo Vital tienen un problema desde su propia base, desde su concepci&oacute;n: dependen siempre de burocracia, de un procedimiento y de demostrar que se es un<em> </em>'buen pobre' con todos los papeles y requisitos en regla.
    </p><p class="article-text">
        Esto no pasar&iacute;a con una renta b&aacute;sica universal, que proporciona a toda persona, por el mero hecho de serlo, una cantidad suficiente para vivir. Igual que tenemos derecho a la sanidad o a la educaci&oacute;n p&uacute;blica y universal, la gente tiene derecho a esas rentas.
    </p><p class="article-text">
        Ya vale de cargar contra el m&aacute;s d&eacute;bil, de enfrentar al &uacute;ltimo contra el pen&uacute;ltimo, basta ya de avivar entre vecinos la guerra contra los pobres a trav&eacute;s de un buz&oacute;n de denuncia. Qu&eacute; f&aacute;cil es ser duro con el d&eacute;bil y d&eacute;bil con el poderoso. Entre c&aacute;maras en la calle y buzones de denuncia ciudadana se nos est&aacute; quedando una Euskadi preciosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba García Martín, Cristian Gracia Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ultimos-penultimos_132_11844378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Nov 2024 08:25:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a56adab-0962-45ba-9703-bfa88773eae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2654259" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a56adab-0962-45ba-9703-bfa88773eae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2654259" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los últimos contra los penúltimos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a56adab-0962-45ba-9703-bfa88773eae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Primero de mayo: la lucha por el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mayo-lucha-futuro_132_11333040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7500bcf8-0c0c-4d4e-a77c-13e186991b7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primero de mayo: la lucha por el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El trabajo asalariado supone un tipo especial de violencia hacia los y las trabajadoras. Lo es porque nos arranca lo que generamos con nuestras manos para que unos pocos se enriquezcan de ello. Lo es porque nos roba tiempo de ocio y de disfrute. Lo es porque nos enferma y nos mata"</p></div><p class="article-text">
        La historia del Primero de Mayo es la historia de la lucha de clases. La fecha conmemora a los m&aacute;rtires de Chicago,  ejecutados a ra&iacute;z de las huelgas, motines y revueltas que reivindicaban la jornada laboral de ocho horas en Estados Unidos en 1886. Su muerte, as&iacute; como la de miles de represaliados, torturados y reprimidos, no cay&oacute; en saco roto y, a finales de aquel  mismo mes, varios sectores de la patronal accedieron a reglar la jornada de ocho horas en Estados Unidos. Poco a poco aquel &eacute;xito se fue consolidando y extendiendo por el resto de Am&eacute;rica y de Europa.&nbsp;  
    </p><p class="article-text">
        En el estado espa&ntilde;ol la jornada laboral de ocho horas se logr&oacute; despu&eacute;s de una dura huelga en Catalu&ntilde;a, impulsada por la CNT en 1919, conocida como la huelga de la Canadiense. Tras 44 d&iacute;as de conflicto el objetivo se logr&oacute; y Espa&ntilde;a fue uno de los primeros pa&iacute;ses del mundo en consolidar este nuevo derecho por ley, aunque se manten&iacute;a en 48 horas semanales. Una segunda rep&uacute;blica y una dictadura despu&eacute;s, en 1983 se acord&oacute; reducir la jornada laboral&nbsp;hasta las 40 horas semanales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os que la clase trabajadora consigui&oacute; limitar las horas de trabajo al d&iacute;a. Hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os que gan&aacute;bamos tiempo de vida, de ocio, de cuidados y de disfrute. Pero, precisamente porque han pasado m&aacute;s de cien a&ntilde;os, se hace imprescindible que avancemos a&uacute;n m&aacute;s y que logremos reducir la jornada laboral sin ver mermados los salarios. Porque, adem&aacute;s, todo lo que no sea avanzar puede suponer retroceder. Los derechos y las victorias nunca son definitivas y, como nos recuerda la agenda y el programa turboliberal, siempre podemos trabajar m&aacute;s horas y cobrar menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el trabajo asalariado supone un tipo especial de violencia hacia los y las trabajadoras. Lo es porque nos arranca lo que generamos con nuestras manos para que unos pocos se enriquezcan de ello. Lo es porque nos roba tiempo de ocio y de disfrute, sea en soledad o junto a nuestros seres queridos. Lo es porque nos enferma y nos mata: s&oacute;lo en 2022, en el estado espa&ntilde;ol, murieron 826 personas en accidentes laborales. En el primer trimestre de lo que va de a&ntilde;o, s&oacute;lo en Euskadi vamos ya por doce muertes en el trabajo. A veces (s&oacute;lo a veces) el sindicato es la mejor medicina contra el estr&eacute;s y la ansiedad que suponen unas condiciones de trabajo leoninas y abusivas.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a I&ntilde;igo Errej&oacute;n que la lucha de clases es, fundamentalmente, una lucha por el tiempo de vida. En este Primero de Mayo, la mayor&iacute;a de sindicatos y colectivos reivindican abiertamente la reducci&oacute;n de jornada laboral, la medida estrella de nuestro tiempo. En el conjunto del estado la medida gana adeptos cada d&iacute;a que pasa y, a base de insistir, se hace m&aacute;s deseable y, sobre todo, se intuye m&aacute;s posible. De hecho, supondr&iacute;a una decepci&oacute;n para un cada vez mayor sector de la clase trabajadora que esta medida no llegara a buen puerto o que se quedara excesivamente rebajada en el fondo y en el contenido una vez que llegue al BOE.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un sindicalismo m&aacute;s fuerte para afrontar el futuro</h3><p class="article-text">
        Euskadi ha sido, tradicionalmente, uno de los territorios con un mayor grado de sindicaci&oacute;n y n&uacute;mero de huelgas, algo que ha lamentado profusamente el, previsiblemente nuevo lehendakari, Imanol Pradales. Sin embargo, ha sido esa alta sindicaci&oacute;n e historia de confrontaci&oacute;n y lucha lo que ha permitido parar buena parte de los golpes que la patronal ha intentado asestar a los y las trabajadoras y, a la vez, avanzar t&iacute;midamente en conquistas de derechos y mejores condiciones laborales. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, necesitamos un sindicalismo todav&iacute;a m&aacute;s fuerte y potente para enfrentar los retos que est&aacute;n por venir. Y, sobre todo, un sindicalismo que, como ya est&aacute;n haciendo numerosos sectores del movimiento obrero estadounidense, ayuden a crear alianzas entre la defensa de los derechos laborales y la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Como, por cierto, ya ha hecho el comit&eacute; de empresa de Mecaner, presentando un plan de transici&oacute;n eco social para evitar el cierre de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Seguramente nunca nos repitamos demasiado al decir esto: luchar contra la emergencia clim&aacute;tica nunca, jam&aacute;s, supondr&aacute; atentar contra los derechos de los y las trabajadoras. Al contrario: necesitaremos una ingente cantidad de fuerza de trabajo, que deber&aacute; estar bien remunerada y contar con amplios derechos laborales, para poder afrontar el enorme reto que supone la transici&oacute;n verde que, s&iacute; o s&iacute;, deberemos afrontar. De hecho, ninguna transici&oacute;n verde ser&aacute; digna de tal nombre si deja por el camino a cientos de miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco nos llamamos a error ni pecamos de ingenuos. Un sindicalismo fuerte entrar&aacute;, a menudo, en confrontaci&oacute;n con los sectores m&aacute;s conservadores del gobierno y con los poderes econ&oacute;micos y empresariales, m&aacute;s reticentes a los avances sociales, laborales y ecologistas que necesitamos. Pero tambi&eacute;n encontrar&aacute; alianzas en los sectores que pretenden avanzar m&aacute;s en la defensa de los y las trabajadoras, en ganar tiempo de vida, en vivir mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa confrontaci&oacute;n y esas alianzas son necesarias para poder avanzar m&aacute;s fuerte y m&aacute;s lejos hasta alcanzar nuevas y m&aacute;s ambiciosas transformaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y las necesitamos. Necesitamos esas transformaciones y esas victorias. Porque, hasta la fecha, la historia del primero de mayo ha sido la historia de la lucha de clases. Una historia que debe seguir sumando victorias (como la de los m&aacute;rtires de Chicago, como la de la huelga de la Canadiense) para que podamos seguir no s&oacute;lo viviendo, si no para poder hacerlo mejor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No hemos venido a este mundo para arrastrarnos al trabajo, hasta arriba de calmantes, con el cuerpo dolorido y el estr&eacute;s por las nubes. No es a lo que aspiramos. Hemos venido a este mundo a tener vidas buenas y plenas que merezcan la pena. Y a eso nos encomendamos hoy y el resto de los d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edurne García, Cristian Gracia Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mayo-lucha-futuro_132_11333040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 19:45:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7500bcf8-0c0c-4d4e-a77c-13e186991b7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1632500" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7500bcf8-0c0c-4d4e-a77c-13e186991b7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1632500" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Primero de mayo: la lucha por el futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7500bcf8-0c0c-4d4e-a77c-13e186991b7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
