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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Cobo Espejo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alfonso-cobo-espejo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Cobo Espejo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘El Amaneser’: el periódico que mantiene vivo el judeoespañol en Turquía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/amaneser-periodico-mantiene-vivo-judeoespanol-turquia_1_11900607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f0cf055-a669-4268-908b-33df192ab511_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El Amaneser’: el periódico que mantiene vivo el judeoespañol en Turquía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en el corazón de Estambul, sus páginas son un refugio para los amantes de la lengua sefardí en todo el mundo
</p><p class="subtitle">Archiletras - Christmas Lottery Jackpot sold out
</p></div><p class="article-text">
        Si uno curiosea por los kioscos de prensa de Estambul, se encontrar&aacute; con <em>El Amaneser</em>, el &uacute;nico peri&oacute;dico del mundo que se imprime en la actualidad &iacute;ntegramente en judeoespa&ntilde;ol o ladino. Este suplemento, editado por el Centro Sefard&iacute; de Estambul, es un testimonio vivo del idioma que hablaban los jud&iacute;os expulsados por la Inquisici&oacute;n espa&ntilde;ola a partir de 1492, una lengua que fueron sembrando en su di&aacute;spora durante m&aacute;s de 500 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Impreso a color, con 24 p&aacute;ginas y con una periodicidad mensual, <em>El Amaneser</em> se publica desde 2005. Naci&oacute; con la vocaci&oacute;n de recuperar la tradici&oacute;n de la prensa sefard&iacute; que florec&iacute;a en la capital otomana desde mediados del siglo XIX. &ldquo;Tambi&eacute;n quer&iacute;amos mostrar al mundo entero que todav&iacute;a se puede escribir en judeoespa&ntilde;ol&rdquo;, afirma Karen Gerson, responsable del suplemento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gerson es una de las personalidades m&aacute;s empe&ntilde;adas en la defensa de la cultura sefard&iacute;. De hecho, abandon&oacute; su puesto de profesora de ingl&eacute;s en la Universidad del B&oacute;sforo para fundar el Centro Sefard&iacute; de Estambul, que dirige desde 2003. &ldquo;Como est&aacute;bamos trabajando bastante, pensamos que ser&iacute;a bueno tener una publicaci&oacute;n donde mostrar lo que est&aacute;bamos haciendo&rdquo;, explica la intelectual turca a <em>Archiletras</em>. Encontraron cobijo como suplemento del peri&oacute;dico <em>Salom</em>, uno de los m&aacute;s antiguos de Turqu&iacute;a y el &uacute;nico asociado a la comunidad jud&iacute;a de este pa&iacute;s. De hecho, cuando <em>Salom </em>sali&oacute; a la venta por primera vez en 1947, su contenido era &iacute;ntegramente en ladino y no fue hasta 1983 cuando pas&oacute; a publicarse en turco.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Su nombre, s&iacute;mbolo de esperanza&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; se bautiz&oacute; as&iacute; el suplemento? &ldquo;Quer&iacute;amos que fuera un amanecer para nuestra lengua, que est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n por el paso del tiempo y la consecuente desaparici&oacute;n de aquellas personas que ten&iacute;an el ladino como lengua materna. En Turqu&iacute;a, la comunidad sefard&iacute; somos unas 15.000 personas y el pa&iacute;s tiene 85 millones de personas&rdquo;, se&ntilde;ala Gerson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ladino sufre un severo abandono por parte de los j&oacute;venes de esta comunidad, pues prefieren hablar en turco, el idioma oficial y m&aacute;s extendido en el pa&iacute;s. Esta tendencia hace vislumbrar un horizonte oscuro, pero para Karen Gerson es una motivaci&oacute;n m&aacute;s para dedicarse a conservar la riqueza cultural que contiene este idioma. El optimismo de Gerson se refleja en un refr&aacute;n que se puede leer en cada portada del suplemento y que ya es un lema de este: &ldquo;<em>Kuando muncho eskurese es para amaneser&rdquo;</em>. En otras palabras, cuando peor est&aacute;n las cosas es cuando ya solo pueden ir a mejor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Seducir a las nuevas generaciones&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Consciente de la necesidad de seducir a la juventud, Gerson hizo mucha campa&ntilde;a durante la pandemia para reclutar a j&oacute;venes que escribieran en <em>El Amaneser</em>: &ldquo;Ahora tenemos bastantes, de diferentes pa&iacute;ses. Incluso hay uno que no es ni jud&iacute;o ni sefard&iacute;. Se llama Kenan Cruz, su padre es turco; y su madre, portuguesa. Y ha aprendido ladino maravillosamente bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este joven investigador y escritor conoci&oacute; la publicaci&oacute;n cuando estaba en el instituto y, desde 2019, publica en sus p&aacute;ginas art&iacute;culos culturales y de viajes, as&iacute; como entrevistas a personalidades del mundo sefard&iacute;. &ldquo;Me intrigaron de inmediato los aspectos hist&oacute;ricos, sociales y ling&uuml;&iacute;sticos del ladino. Sent&iacute; una conexi&oacute;n instant&aacute;nea con la lengua y empec&eacute; a estudiarla leyendo <em>El Amaneser</em> tan a menudo como pod&iacute;a&rdquo;, nos cuenta Cruz.
    </p><p class="article-text">
        Durante sus estudios universitarios, Cruz investig&oacute; mucho sobre la comunidad jud&iacute;a de Turqu&iacute;a, empez&oacute; a escuchar m&uacute;sica ladina y a relacionarse con la lengua de forma m&aacute;s activa. Finalmente, decidi&oacute; probar suerte escribiendo en ladino y as&iacute; fue como se convirti&oacute; en colaborador de este singular medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos sentidos, puedo decir que <em>El Amaneser</em> y su editora, Karen, han actuado como maestros en mi viaje de aprendizaje del ladino. Escribir en esta publicaci&oacute;n me ha dado la oportunidad de profundizar en mis conocimientos de este idioma y de relacionarme con la comunidad jud&iacute;a turca y la di&aacute;spora sefard&iacute; de todo el mundo&rdquo;, concluye el investigador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra herramienta de seducci&oacute;n juvenil ha sido Netflix. Gerson nos dice que, poco despu&eacute;s de la pandemia, esta plataforma lanz&oacute; <em>El club</em>, una telenovela que retrata la vida de la comunidad sefard&iacute; de Estambul. Aunque la serie se desarrolla en turco, en algunos momentos, los personajes hablan en judeoespa&ntilde;ol y estas intervenciones aparecen subtituladas. La serie ha despertado la curiosidad por esta lengua y <em>El Amaneser</em> ha sumado alg&uacute;n que otro nuevo lector que se a&ntilde;ade a una lista que encabezan, como es natural, los jud&iacute;os sefard&iacute;es de Turqu&iacute;a. No obstante, el impacto de esta publicaci&oacute;n trasciende las fronteras turcas. Con la versi&oacute;n digital disponible poco antes de la crisis del coronavirus, el suplemento cuenta con lectores en Israel, Europa, Norteam&eacute;rica y Latinoam&eacute;rica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/amaneser-periodico-mantiene-vivo-judeoespanol-turquia_1_11900607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2024 20:57:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Lenguaje,Periódico,Turquía,Estambul]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ‘fala’, una reliquia lingüística en el norte de Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fala-reliquia-linguistica-norte-extremadura_1_11863987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2251770-e1b7-4738-b9f7-731ce9a9107d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ‘fala’, una reliquia lingüística en el norte de Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la lengua materna de los habitantes de Valverde del Fresno, Eljas y San Martín de Trevejo, tres localidades extremeñas del valle del Jálama, en la frontera natural entre Cáceres, Salamanca y Portugal</p><p class="subtitle">El español de Nuevo México: una variedad en peligro de extinción
</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el escritor brasile&ntilde;o Joao Guimaraes Rosa que &ldquo;todos los idiomas son restos del antiguo misterio&rdquo;. Esta hermosa frase parece escrita para referirse a la <em>fala</em>, lengua materna de aproximadamente 4.500 habitantes que residen en tres municipios del norte de la provincia de C&aacute;ceres y cuyo origen es incierto. 
    </p><p class="article-text">
        La <em>fala </em>tiene un nombre propio en cada uno de los pueblos: <em>valverde&ntilde;u </em>en Valverde del Fresno; <em>lagarteiru </em>en Eljas; y <em>ma&ntilde;egu</em>, en San Mart&iacute;n de Trevejo. Por parte de sus hablantes, es poco frecuente el uso de la terminolog&iacute;a <em>&ldquo;a fala&rdquo;,</em> que queda m&aacute;s bien reservada al &aacute;mbito ling&uuml;&iacute;stico y a la necesidad de etiquetar las tres variedades a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Para definir con m&aacute;s precisi&oacute;n qu&eacute; es la <em>fala </em>y si se puede determinar un origen fidedigno, hablamos con Miroslav Vales, un ling&uuml;ista y profesor universitario checo que, por casualidades del destino, es una de las personas que m&aacute;s la ha estudiado: &ldquo;Se trata de una lengua del subgrupo iberorromance de las lenguas romances y su clasificaci&oacute;n m&aacute;s exacta est&aacute; sujeta a discusi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica. Las investigaciones sobre la lengua incluyen una infinidad de hip&oacute;tesis sobre su origen, pero ninguna est&aacute; probada. La historia de c&oacute;mo surgi&oacute; sigue siendo un misterio. Para m&iacute;, es una lengua rom&aacute;nica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Vales, a sus hablantes no les gusta cuando se etiqueta a su lengua como de origen gallego, portugu&eacute;s o asturleon&eacute;s. Las teor&iacute;as sobre su procedencia desembocan en uno de esos tres idiomas, ampar&aacute;ndose en diversos episodios hist&oacute;ricos que no han podido demostrarse claramente. &ldquo;Adem&aacute;s, estas personas se sienten profundamente <em>valverde&ntilde;us</em>, <em>ma&ntilde;egus </em>y <em>lagarteirus</em>, y su lengua materna las ayuda a expresar su singular identidad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Pensu, iscribu, so&ntilde;u i me idintificu in lagarteiru</em>&rdquo; (pienso, escribo, sue&ntilde;o y me identifico en lagarteiru), afirma Mar&iacute;a Luisa Dom&iacute;nguez, vecina de Eljas y miembro de la Asociaci&oacute;n Cultural <em>U lagartu verdi</em>, entidad que naci&oacute; para preservar y fomentar esta peque&ntilde;a joya ling&uuml;&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Para Dom&iacute;nguez, la <em>fala </em>es muy importante desde el punto de vista sentimental y cultural: &ldquo;Es la esencia de nuestras ra&iacute;ces, el tesoro que nuestros antepasados han conservado y nos lo han transmitido de generaci&oacute;n y generaci&oacute;n y que nosotros seguimos legando a nuestros hijos: seguimos luchando para que se conserve&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De transmisi&oacute;n puramente oral, la <em>fala </em>es una de las lenguas minoritarias de Europa con m&aacute;s vitalidad, y alrededor del 80% de los habitantes de todas las generaciones de los tres municipios la usan en su vida cotidiana: con su familia, vecinos, en el comercio, en los bares&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, esta vitalidad est&aacute; seriamente amenazada por la situaci&oacute;n demogr&aacute;fica (poblaci&oacute;n envejecida y tasa de natalidad muy baja), por el contacto intensivo con el castellano y por los factores econ&oacute;micos que limitan las posibilidades de la gente joven para establecerse en la zona. 
    </p><p class="article-text">
        La escasez de documentos escritos se suma a las dificultades para preservar esta lengua a largo plazo. Parad&oacute;jicamente, nuevas plataformas como WhatsApp est&aacute;n propiciando que se generen m&aacute;s testimonios escritos: &ldquo;Como es un poco la mezcla de oral y escrito, hay gente que est&aacute; comunic&aacute;ndose en <em>fala </em>por este medio&rdquo;, asegura Vales. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Salvar una lengua amenazada</strong></h2><p class="article-text">
        En la lucha por su conservaci&oacute;n, el investigador checo public&oacute; un diccionario en 2021, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os entrevistando a gente de los tres pueblos y haciendo una labor casi arqueol&oacute;gica para encontrar textos disponibles en las tres variedades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En <em>lagarteiru </em>fue m&aacute;s f&aacute;cil porque existe una revista cultural, <em>Anduri&ntilde;a</em>, que se publica anualmente, y hay alguna que otra obra de teatro. En las otras dos variedades fue bastante complicado. En <em>ma&ntilde;egu</em>, el escritor Domingo Frades, ya fallecido, fue la &uacute;nica persona que public&oacute; algo. Y en <em>valverde&ntilde;u</em>, hay un librito de cuentos que se public&oacute; en 2019 y poco m&aacute;s&rdquo;, explica Vales.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Ramos, presidente de la Asociaci&oacute;n Cultural <em>U lagartu verdi</em>, cree que la <em>fala </em>puede ser un polo de atracci&oacute;n tur&iacute;stica y, de esta manera, sumar otra opci&oacute;n para preservarla: &ldquo;Que aqu&iacute; se mantenga una lengua de transmisi&oacute;n oral durante nueve o diez siglos, en tres pueblos tan cercanos y con tres variedades diferentes, no se da en ninguna de las lenguas minoritarias de Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>U lagartu verdi</em> es la encargada de publicar la revista anual Anduri&ntilde;a, adem&aacute;s de representar obras de teatro costumbristas en las que act&uacute;an personas de todas las edades, lo que sirve para fomentar la participaci&oacute;n ciudadana y la transmisi&oacute;n cultural de los m&aacute;s mayores a las nuevas generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la <em>fala </em>no ha logrado el estatus de lengua oficial, ya que el Estatuto de Autonom&iacute;a de Extremadura no menciona ninguna lengua minoritaria. El &uacute;nico reconocimiento que ha recibido por parte de las instituciones es la declaraci&oacute;n de &ldquo;Bien de Inter&eacute;s Cultural&rdquo;, en el a&ntilde;o 2001.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fala-reliquia-linguistica-norte-extremadura_1_11863987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2024 21:39:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Español bozal: el legado lingüístico de los esclavos africanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espanol-bozal-legado-linguistico-esclavos-africanos_1_11844145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5da92bb-5755-4ada-8f71-892f5d735141_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106604.jpg" width="711" height="400" alt="Español bozal: el legado lingüístico de los esclavos africanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La población esclava africana que llegó a Hispanoamérica en tiempos coloniales no solo logró aprender el idioma en una situación extrema, sino que lo enriqueció
</p><p class="subtitle">La cuadratura del círculo fiscal, un casi imposible
</p></div><p class="article-text">
        Esta cr&oacute;nica es un viaje en el tiempo y la distancia. El trayecto nos lleva a uno de los episodios m&aacute;s vergonzantes de la historia de Espa&ntilde;a, el de la esclavitud. Aunque resulte complicado, intentemos ponernos en situaci&oacute;n: estamos en un pa&iacute;s de Hispanoam&eacute;rica durante la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/rehenes-historia-colonial-sigue-tabu-cuestion-bandos_1_11587430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;poca colonial, </a>en el barrac&oacute;n de una mina o de una plantaci&oacute;n azucarera, por ejemplo. All&iacute; malviven, hacinadas, cientos de personas. Son esclavos africanos y necesitan aprender la lengua de sus amos. As&iacute; nace <em>el habla bozal</em>, una suerte de espa&ntilde;ol marginal, muy rudimentario.
    </p><p class="article-text">
        Deteng&aacute;monos primero en la palabra <em>bozal</em>. Este t&eacute;rmino se refer&iacute;a, con desprecio, al negro nacido en &Aacute;frica que no hab&iacute;a adquirido casi nada de cultura europea a finales del siglo XV o principios del XVI. Al trasladar la terminolog&iacute;a esclavista a las colonias hispanoamericanas, la palabra <em>bozal </em>empez&oacute; a usarse tambi&eacute;n, de forma m&aacute;s espec&iacute;fica, para nombrar a los esclavos nacidos en &Aacute;frica que hablaban castellano con dificultad.
    </p><p class="article-text">
        Conocida tambi&eacute;n como <em>media lengua</em>, el habla <em>bozal </em>era, resumi&eacute;ndolo mucho, el lenguaje reducido del que aprende espa&ntilde;ol por primera vez, en condiciones dif&iacute;ciles y sin lograr un dominio completo de la gram&aacute;tica ni de la pronunciaci&oacute;n. &ldquo;En los barracones de esclavos, el africano pr&aacute;cticamente no ten&iacute;a contacto con los hablantes nativos. Su contacto era con capataces o mayorales, que sol&iacute;an ser personas de raza mixta y no todos eran nativos, as&iacute; que esta distancia ling&uuml;&iacute;stica con el espa&ntilde;ol se manten&iacute;a&rdquo;, cuenta a <em>Archiletras</em><em><strong> </strong></em>John M. Lipski, ling&uuml;ista y profesor estadounidense, especialista en el tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos investigadores sostienen que el habla bozal podr&iacute;a haber sido una lengua estable y, de alguna manera, ser precursor del espa&ntilde;ol caribe&ntilde;o de hoy. Germ&aacute;n de Granda, fil&oacute;logo espa&ntilde;ol ya fallecido, postulaba que &ldquo;no era impensable que el habla que sirvi&oacute; de veh&iacute;culo de comunicaci&oacute;n normal entre los moradores de los barracones de esclavos importados de &Aacute;frica hubiera pervivido, de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, por un proceso de continuidad ininterrumpida, renovado en cada nuevo caso de incorporaci&oacute;n de negros bozales&rdquo;.
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                &#039;Tres muchachos&#039;, el cuadro de Murillo donde se puede ver un esclavo                            </span>
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        Sin embargo, hoy en d&iacute;a esto no resulta f&aacute;cil de demostrar. Lipski sostiene que el tiempo &ndash;dos generaciones (entre 1820 y la abolici&oacute;n de la esclavitud en torno a 1880)- no es suficiente: &ldquo;S&iacute; creo que aport&oacute; varias caracter&iacute;sticas al habla. Es posible que los africanos no fueran el origen del cambio de consonantes o de la pronunciaci&oacute;n de estas, pero s&iacute; que contribuyeron a ello. Mi perspectiva es que el africano le daba un empujoncito a otras caracter&iacute;sticas que ya exist&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las hablas bozales estuvieron bastante extendidas, sobre todo en las islas de Cuba y Puerto Rico, lugares a los que continuamente llegaban nuevas remesas de esclavos directamente de &Aacute;frica. Lipski suma Per&uacute; y los puertos de Buenos Aires y Montevideo a la lista y a&ntilde;ade que &ldquo;lo interesante de estos pa&iacute;ses es que hab&iacute;a escritores negros que comentaban y reproduc&iacute;an el habla bozal y no lo hac&iacute;an de forma par&oacute;dica porque eran de su misma raza. En cambio, los textos de los escritores blancos imitaban el lenguaje solo para burlarse&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Santeros en trance y canciones</strong></h2><p class="article-text">
        Para Lipski, un testimonio muy valioso fue el de la escritora cubana Lydia Cabrera. Nacida en una familia de latifundistas, escuchaba de peque&ntilde;a a los africanos y, &ldquo;como si se tratara de una antrop&oacute;loga autodidacta, recogi&oacute; en varios libros abundantes testimonios basados en conversaciones con negros bozales. Tuve la suerte de conocerla y, siendo ya una se&ntilde;ora de 90 a&ntilde;os, todav&iacute;a pod&iacute;a reproducir de manera bastante aut&eacute;ntica su lenguaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuba proporciona tambi&eacute;n otras pistas de este &lsquo;espa&ntilde;ol africanizado&rsquo; gracias a la santer&iacute;a. Concretamente, a trav&eacute;s del lenguaje ritual de palo mayombe afrocubano. Al parecer, los santeros, cuando est&aacute;n en trance, dicen que reproducen el habla de los antepasados, que es el bozal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en la m&uacute;sica cubana hay muchas canciones de la primera mitad del siglo XX que s&iacute; tienen caracter&iacute;sticas de esa habla. Por ejemplo, el verbo <em>son</em>: &ldquo;yo <em>son</em>, nosotros <em>son&rdquo;</em>. Otra forma es <em>elle</em>, en vez de <em>&eacute;l</em> o <em>ella</em>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Bozal en la Pen&iacute;nsula?</strong></h2><p class="article-text">
        Nos queda la duda de si el habla bozal penetr&oacute; en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, y la explicaci&oacute;n del profesor Lipski nos convence: &ldquo;Es poco probable que estuviera presente en Espa&ntilde;a. No hab&iacute;a barracones, no hab&iacute;a haciendas. Trabajaban m&aacute;s que nada en el servicio dom&eacute;stico o como ayudantes de alg&uacute;n artesano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge en sus investigaciones, parece ser que el espa&ntilde;ol bozal peninsular fue un fen&oacute;meno transitorio&nbsp;que no reun&iacute;a las condiciones sociodemogr&aacute;ficas para convertirse en algo m&aacute;s. En general, los negros nacidos en Espa&ntilde;a adquir&iacute;an el espa&ntilde;ol de las regiones donde viv&iacute;an, aunque es posible que se hayan mantenido algunos elementos en el habla de los negros m&aacute;s marginados -por ejemplo, en los infames barrios negros de Sevilla- o en las actividades de las cofrad&iacute;as de negros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espanol-bozal-legado-linguistico-esclavos-africanos_1_11844145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Nov 2024 21:23:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Esclavitud,Colonialismo,Colonización,África,Castellano,Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las telenovelas, una inesperada escuela de español en Rumanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/telenovelas-inesperada-escuela-espanol-rumania_1_11803690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c6657ed-81e2-455d-8cbe-3a2cff6d1bb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1113y365.jpg" width="1200" height="675" alt="Las telenovelas, una inesperada escuela de español en Rumanía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los 90, caído el régimen comunista, las ventanas al exterior se abrieron en Rumanía. Por una de ellas se colaron las telenovelas latinoamericanas que se convirtieron en una forma de aprender nuestro idioma</p><p class="subtitle">Cuando una dependienta a la que apenas conoces te llama ‘corazón’
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy embarazada de tu hermano&rdquo;, le dijo una chica a la ling&uuml;ista Silvia Rivera al poco de llegar a Pitesti, ciudad a la que fue a vivir para aprender rumano. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 2009 y para Rivera, que nunca hab&iacute;a visto telenovelas en su Costa Rica natal, esta frase fue el punto de partida para ir descubriendo el impacto que los culebrones latinoamericanos han tenido en la difusi&oacute;n del espa&ntilde;ol en Ruman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Estos seriales entraron en los pa&iacute;ses excomunistas de Europa del Este en los a&ntilde;os noventa y, todav&iacute;a hoy, llenan horas y horas de franjas de emisiones de ficci&oacute;n en la televisi&oacute;n rumana. En este pa&iacute;s se emiten en espa&ntilde;ol, con subt&iacute;tulos en rumano. Esto, sumado a que ambas son lenguas romances y tienen ciertas similitudes, ha llevado a que algunos de los rumanos que las ven se hayan convertido en hablantes, casi inconscientes, de espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca he tomado clases de espa&ntilde;ol, todos mis conocimientos vienen de las telenovelas, aunque siempre se me han dado bien los idiomas, as&iacute; que supongo que eso ha ayudado&rdquo;, afirma Ionut Geana, profesor asociado de la Facultad de Letras en la Universidad de Bucarest. Geana cuenta a Archiletras<em><strong> </strong></em>que empez&oacute; a verlas regularmente en su adolescencia, a principios de los noventa, cuando empezaron a emitirse en el &uacute;nico canal que hab&iacute;a en la reci&eacute;n estrenada Ruman&iacute;a poscomunista.
    </p><p class="article-text">
        Las telenovelas ofrec&iacute;an la posibilidad de ver la vida y los sentimientos de otras personas, gran aliciente para una poblaci&oacute;n que sal&iacute;a de una &eacute;poca oscura. &ldquo;Me encantaban los momentos de suspense, el vestuario, las relaciones familiares retorcidas. Eran una ventana a un mundo del que no sab&iacute;a casi nada&rdquo;, asegura Geana.
    </p><p class="article-text">
        Este joven profesor rumano recuerda que la mayor&iacute;a de los profesores les dec&iacute;an que dejaran de verlas, que no aportaban nada, pero que a &eacute;l no le importaba: &ldquo;A m&iacute; me encantaba el idioma. Repet&iacute;a palabras y expresiones, las usaba con amigos y enemigos durante charlas y discusiones. Me hac&iacute;an sentir especial, ya que, en mi generaci&oacute;n, solo estudi&aacute;bamos franc&eacute;s e ingl&eacute;s en la escuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Interesada y sorprendida por el fen&oacute;meno, Silvia Rivera aprovech&oacute; la etapa vivida en Ruman&iacute;a para investigar sobre el tema. A ra&iacute;z de esto, public&oacute; en 2016 el art&iacute;culo &ldquo;&iquest;Aprender espa&ntilde;ol de las telenovelas? Un aporte desde la perspectiva de receptores rumanos&rdquo;. Tras realizar una peque&ntilde;a muestra con poblaci&oacute;n rumana, extrajo que la mayor&iacute;a de las personas a las que encuest&oacute; hab&iacute;a aprendido espa&ntilde;ol con ellas y que lo hab&iacute;a hecho &ldquo;sin darse cuenta, de manera involuntaria o inconsciente, al ver episodios frecuentemente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se enteran de que est&aacute;n aprendiendo hasta descubrirlo en una situaci&oacute;n social en la que requieren la lengua&rdquo;, explica Rivera. En este sentido, la costarricense recuerda entre risas las conversaciones que ten&iacute;an sus compa&ntilde;eras rumanas en la residencia donde vivi&oacute;: &ldquo;Era muy divertido porque, cuando quer&iacute;an discutir, lo hac&iacute;an en espa&ntilde;ol latino, con expresiones sacadas de las telenovelas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Culebrones de provecho</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;C&aacute;llate la boca, ahorita ya&rdquo;, &ldquo;fuera de aqu&iacute;&rdquo;, &ldquo;no quiero verte nunca m&aacute;s en mi vida&rdquo; son parte del vocabulario inici&aacute;tico de Ionut Geana, derivado de las escenas de alta tensi&oacute;n propias de los culebrones y que confirman ir en la l&iacute;nea de lo que escuchaba Rivera desde su habitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Geana indica que tambi&eacute;n sol&iacute;a cantar todos los temas de apertura y que sus favoritos eran los de la mexicana <em>Caminos cruzados</em>, &ldquo;si bien la reina de los culebrones en Ruman&iacute;a ha sido <em>Marimar</em>, protagonizada por la actriz y cantante Thal&iacute;a. Tal era su afici&oacute;n, que el profesor confiesa que lleg&oacute; a escribirle una carta en espa&ntilde;ol a la popular artista mexicana, pero que su ortograf&iacute;a le daba demasiada verg&uuml;enza y nunca lleg&oacute; a envi&aacute;rsela.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de an&eacute;cdotas divertidas, el trabajo realizado por Rivera revela que el espa&ntilde;ol que ha aprendido la poblaci&oacute;n rumana con los culebrones ha sido de gran provecho para encontrar trabajo o para entablar una conversaci&oacute;n pr&aacute;ctica al viajar a alg&uacute;n pa&iacute;s hispanohablante. Lo corrobora Geana: &ldquo;Durante los tres a&ntilde;os que viv&iacute; en Estados Unidos, el espa&ntilde;ol me ha ayudado mucho. Adem&aacute;s, al visitar Espa&ntilde;a en varias ocasiones y una vez M&eacute;xico, la barrera del idioma nunca ha sido un problema. Asimismo, como ling&uuml;ista, siempre tengo el espa&ntilde;ol en mente cuando trabajo en ling&uuml;&iacute;stica rom&aacute;nica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/telenovelas-inesperada-escuela-espanol-rumania_1_11803690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 21:24:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las telenovelas, una inesperada escuela de español en Rumanía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rumania,Lenguaje,Lingüística,Series de televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escaliche: los pandilleros toman la palabra en Managua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/escaliche-pandilleros-toman-palabra-managua_1_11784601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0079421c-3fb3-4382-8298-463ef9991135_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escaliche: los pandilleros toman la palabra en Managua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde tiempos remotos, el hampa ha necesitado un lenguaje en clave para que nadie se entere de lo que traman. En Nicaragua, el escaliche ha ido más allá del mundo de los delincuentes</p><p class="subtitle">Cuando una dependienta a la que apenas conoces te llama ‘corazón’</p></div><p class="article-text">
        Pues me cayeron tres mosaicos abriles en canad&aacute; por cuajipal y cateador; y estoy gacho, muy gacho. Ya son muchas galletas las que he recibido en el pacheco tambo y creo que ya nunca en mi bicicleta punchar&eacute;, ni paquetear&eacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Has entendido algo del p&aacute;rrafo anterior? Imagino que nada, o naipe, como dir&iacute;an los pandilleros que merodean por el mercurio (mercado) oriental y por los barriletes (barrios) de Managua. 
    </p><p class="article-text">
        Pues me cayeron tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel por ser jefe de una pandilla y por querer buscar pelea; y estoy triste, muy triste. Ya son muchos golpes los que he recibido en la fr&iacute;a c&aacute;rcel y creo que ya nunca en mi vida robar&eacute;, ni pelear&eacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Mejor ahora, &iquest;no? Como habr&aacute;s comprobado, el escaliche apenas resulta comprensible para alguien que vive totalmente ajeno a la realidad de los pandilleros. El texto es el comienzo del cuento <em>Tres mosaicos abriles</em>, del escritor nicarag&uuml;ense Francisco-Ernesto Mart&iacute;nez, quien afirma que lo m&aacute;s complicado de esta jerga es &ldquo;la constante incorporaci&oacute;n de palabras nuevas a un ritmo imparable y la rapidez con que se generan las conversaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para intentar descifrar los c&oacute;digos de comunicaci&oacute;n de los pandilleros, R&oacute;ger Matus Lazo, acad&eacute;mico y ling&uuml;ista nicarag&uuml;ense, se introdujo en los bajos fondos del pa&iacute;s en los a&ntilde;os 90. De dicha experiencia naci&oacute; el libro <em>El lenguaje de pandillero en Nicaragua</em>, donde Matus Lazo recopila m&aacute;s de 1.500 palabras y explica c&oacute;mo se forman estos t&eacute;rminos que constituyen, m&aacute;s que un idioma propio, una deformaci&oacute;n del lenguaje establecido.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de crear nuevos vocablos, el acad&eacute;mico nicarag&uuml;ense cuenta a <em>Archiletras</em> que &ldquo;el pandillero incorpora a su &lsquo;lenguaje&rsquo; muchas palabras de estudiantes y j&oacute;venes de barrios circunvecinos, pues comparten su significado. Pongo como ejemplo el t&eacute;rmino perrera, que es una fiesta popular callejera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Utilizan tambi&eacute;n voces propias del malesp&iacute;n, especie de argot inventado a mediados del siglo XIX por un general salvadore&ntilde;o de apellido Malesp&iacute;n. De esas palabras, dos han entrado al uso popular de nuestra habla: <em>tuani </em>(bueno) y <em>nelfis </em>(nalgas), a&ntilde;ade Matus Lazo.
    </p><p class="article-text">
        El trasvase l&eacute;xico es rec&iacute;proco, pues el lenguaje coloquial del pa&iacute;s tambi&eacute;n bebe de la jerga de los pandilleros. Como se&ntilde;ala la investigadora Elizabeth Ugarte Flores, &ldquo;muchos t&eacute;rminos y expresiones del escaliche se incluyen en las conversaciones diarias y en la convivencia familiar&rdquo;. Dos ejemplos de este intercambio son <em>maje </em>(chaval) o <em>tra&iacute;do </em>(enemistad entre pandillas), palabra que ha ampliado el sentido a &ldquo;enemistad entre dos o m&aacute;s personas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Insultos, drogas y armas</strong></h2><p class="article-text">
        Las palabrotas y los insultos est&aacute;n muy presentes en el escaliche y esto tambi&eacute;n ha permeado en la lengua coloquial nicarag&uuml;ense. Manuel Belly, l&iacute;der comunitario del barrio de la Luz en Managua, nos explica que hay un c&oacute;digo de respeto para utilizar estas palabras. &ldquo;Si nos conocemos, podemos saludarnos diciendo <em>qu&eacute; nota hijueputa, perro, coch&oacute;n</em> o <em>ladr&oacute;n</em>. Sin embargo, si llega alguien desconocido y me habla as&iacute;, <em>me pongo braco, me pongo al brinco, me enturco</em> (diferentes formas de dar a entender que la situaci&oacute;n se vuelve tensa)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros t&eacute;rminos con gran acogida son los relacionados con el alcohol y la droga. Con este oscuro men&uacute; puedes terminar <em>aluc&iacute;n</em>, <em>ennotado </em>o <em>alocado </em>(drogado): <em>alacr&aacute;n </em>(marihuana), <em>sudada </em>(cerveza), <em>medalla </em>(medio litro de licor), <em>litr&oacute;geno </em>o <em>leche </em>(licor), <em>tabari </em>(cigarro), <em>aspiradora </em>o <em>cocodilla </em>(coca&iacute;na), <em>misiles </em>(cigarros de marihuana), por citar solo algunos.
    </p><p class="article-text">
        Y, en un ambiente violento, las armas no pueden faltar. Palabras, algunas de ellas aparentemente inofensivas, pueden dar mucho <em>pud&iacute;n </em>(miedo): <em>hermana </em>(pistola), <em>lengua larga</em> (machete), <em>purgante </em>(pu&ntilde;al), <em>tunca </em>(navaja) y <em>chuzos </em>(cuchillos).
    </p><p class="article-text">
        El escaliche forma parte incluso de la literatura del pa&iacute;s. Ugarte Flores destaca que la novela <em>Managua Salsa City</em> (&iexcl;Dev&oacute;rame otra vez!), publicada en 1951 por el escritor nicarag&uuml;ense-guatemalteco Franz Galich, &ldquo;transform&oacute; la narrativa nicarag&uuml;ense y, hasta la fecha, es la &uacute;nica obra que ofrece un escenario construido con el lenguaje de la calle; principalmente con la jerga de las bandas delincuenciales de Managua&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/escaliche-pandilleros-toman-palabra-managua_1_11784601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 13:37:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escaliche: los pandilleros toman la palabra en Managua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nicaragua,Lenguaje,Lingüística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El español encuentra eco en el Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espanol-encuentra-eco-himalaya_1_11635215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b4bd25b-df2b-447f-a60b-1a24eb15bc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El español encuentra eco en el Himalaya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro idioma tiene un ascenso complicado en este país asiático. Sin embargo, alcanza su cota más alta gracias a los guías locales que lo aprenden para llevar a los turistas hispanohablantes al techo del mundo</p><p class="subtitle">Archiletras | Todo es lengua - Donde sí hay DANA y gota fría es en la política
</p></div><p class="article-text">
        En los casi dos a&ntilde;os que viv&iacute; en Nepal me encontr&eacute; con muy pocos nepal&iacute;es que supieran hablar espa&ntilde;ol. Fue durante mis espor&aacute;dicas incursiones en sus monta&ntilde;as cuando tuve m&aacute;s oportunidades de escuchar nuestra lengua en boca local.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Elemental, mi querido Watson&rdquo;, puede decirme quien lea esto, ya que la cordillera del Himalaya atrae a miles de turistas cada a&ntilde;o. Y mucha gente del mundo hispano&hellip; &ldquo;que no habla ingl&eacute;s&rdquo;. Quien completa la frase es el espa&ntilde;ol &Aacute;lvaro Quintana, experto y organizador de rutas y tours de la agencia InspireU Adventures. Como nos explica este joven barcelon&eacute;s, residente en Nepal desde hace casi una d&eacute;cada, muchos turistas hispanohablantes demandaban contar con un gu&iacute;a local de monta&ntilde;a que dominara nuestro idioma. Por eso, su agencia y muchas otras ofrecen este servicio desde hace ya varios a&ntilde;os. Esa es la raz&oacute;n, tambi&eacute;n, por la que muchos nepal&iacute;es vieron en el aprendizaje del espa&ntilde;ol una buena oportunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Fue el propio Quintana quien se ocup&oacute; de formar a gu&iacute;as para que hablasen espa&ntilde;ol en la Universidad de Katmand&uacute; durante m&aacute;s de dos a&ntilde;os. Fue casi por casualidad y como consecuencia del terremoto que destroz&oacute; el pa&iacute;s en 2015. &ldquo;La oportunidad de ser docente surgi&oacute; porque dispon&iacute;a de un t&iacute;tulo de ELE [profesor de espa&ntilde;ol] y ya viv&iacute;a en Katmand&uacute;. A ra&iacute;z del se&iacute;smo, el profesor que hab&iacute;a por aquel entonces dej&oacute; su puesto y regres&oacute; a Espa&ntilde;a. Se me ofreci&oacute; ocupar su plaza y dije que s&iacute;&rdquo;, explica Quintana.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; pudo conocer algunas de las inquietudes que llevan a un nepal&iacute; a aprender espa&ntilde;ol. Unos lo hac&iacute;an por simple curiosidad, otros porque pensaban viajar a EEUU y Latinoam&eacute;rica y un tercer grupo porque quer&iacute;a convertirse en gu&iacute;a cultural o de monta&ntilde;a de habla hispana. &iquest;Alicientes? &ldquo;Se cobra m&aacute;s del doble que un gu&iacute;a angl&oacute;fono, no hay much&iacute;sima competencia y tiene futuro&rdquo;, responde el catal&aacute;n. Aunque los recursos disponibles para estudiar de una manera formal y acad&eacute;mica son escasos, se aprecia un creciente inter&eacute;s por esta lengua. As&iacute; lo refleja el art&iacute;culo &ldquo;Ense&ntilde;ar ELE en Nepal, un desaf&iacute;o cultural&rdquo;, publicado en la revista Atlas de ELE en 2022. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Quintana, esta reciente curiosidad &ldquo;tiene que ver mucho con el f&uacute;tbol, la comida mexicana, el tango argentino, la tomatina, el reguet&oacute;n&rdquo;. Hilando con esto &uacute;ltimo, podr&iacute;amos decir que el espa&ntilde;ol en Nepal avanza &ldquo;despacito&rdquo;, como la canci&oacute;n de Luis Fonsi y Daddy Yankee.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos desviemos de la ruta principal de esta cr&oacute;nica. &iquest;No se dec&iacute;a al principio no s&eacute; qu&eacute; historia de gu&iacute;as locales que llevan a los turistas hispanohablantes al techo del mundo? 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Tranquilidad! &ldquo;Pasito a pasito, suave suavecito&rdquo;. Seguimos explotando el tema musical que, por cierto, fue un aut&eacute;ntico hit que se pod&iacute;a escuchar en cualquier puesto callejero de Katmand&uacute;. Quintana se asoci&oacute; con un antiguo alumno suyo, Shaligram Bhattarai, que tiene su propia agencia local, Eco Himalaya treks. Bhattarai, adem&aacute;s de empresario, lleva 16 a&ntilde;os trabajando como gu&iacute;a de monta&ntilde;a en espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a estudiar el idioma en 2007, animado por un amigo que me asegur&oacute; que as&iacute; ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil encontrar empleo y el tiempo le ha dado la raz&oacute;n. Adem&aacute;s, me gusta mucho el espa&ntilde;ol. En general, los hispanohablantes son gente muy abierta y alegre. Es un gusto trabajar con personas de Espa&ntilde;a y Latinoam&eacute;rica&rdquo;, cuenta a <em>Archiletras</em>.
    </p><p class="article-text">
        Bhattarai comparte con nosotros la receta b&aacute;sica para ser un buen gu&iacute;a: &ldquo;En la monta&ntilde;a, es importante conocer el vocabulario para explicar las condiciones de cada etapa, las del alojamiento, las comidas, as&iacute; como satisfacer tambi&eacute;n curiosidades culturales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gu&iacute;a nepal&iacute; nos explica que, en sus inicios, le costaba mucho distinguir los diferentes significados de una misma palabra: &ldquo;por ejemplo, en Latinoam&eacute;rica, el verbo coger se usa de manera muy distinta a como se emplea en Espa&ntilde;a. Poco a poco, creo que estoy consiguiendo hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, confiesa un par de malos tragos que pas&oacute; por no haber comprendido bien a algunos turistas. &ldquo;Recuerdo cuando una pareja de Barcelona me pregunt&oacute; si ten&iacute;a mantas extra. Yo les entend&iacute; mal y directamente fui al comedor a por unas manzanas. En aquel momento, no sab&iacute;a la diferencia entre mantas y manzanas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro momento en que pas&oacute; mucha verg&uuml;enza fue en un parque natural conocido por unos pajaritos colorados. &ldquo;Les dije a los turistas que ten&iacute;an que prestar atenci&oacute;n a los pajeros en vez de a los p&aacute;jaros. Se rieron much&iacute;simo. Ahora, pasado el tiempo, tambi&eacute;n para m&iacute; es una an&eacute;cdota graciosa&rdquo;. Para Bhattarai, esta interacci&oacute;n habitual con turistas hispanohablantes le ayuda a mejorar su nivel de espa&ntilde;ol: &ldquo;Este trabajo me permite ampliar mi vocabulario casi de manera inconsciente, as&iacute; que estoy agradecido y no me planteo dejar este sector&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espanol-encuentra-eco-himalaya_1_11635215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2024 20:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje,Lingüística,Nepal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Fixers’ que hablan español: escuderos de los periodistas en zonas en conflicto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fixers-hablan-espanol-escuderos-periodistas-zonas-conflicto_1_11429880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f9a3fd9-b2af-4f88-82f4-38404f98d51c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Fixers’ que hablan español: escuderos de los periodistas en zonas en conflicto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su figura es muchas veces esencial para poder entender y contar lo que sucede en una guerra. Hablamos con ellos para saber cómo aprendieron nuestro idioma y se iniciaron en este arriesgado trabajo
</p><p class="subtitle">Archiletras - 15ta Champions, no decimoquinta
</p></div><p class="article-text">
        Antes de adentrarnos en las historias de estos sanchopanzas de la informaci&oacute;n que se juegan la vida para que nosotros sepamos qu&eacute; est&aacute; pasando en un conflicto, es preciso detenerse en la propia palabra <em>fixer</em>, otra desconocida fuera del argot period&iacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ayudarnos a definirla, utilizamos el comod&iacute;n de la llamada. Al otro lado del tel&eacute;fono, el periodista Jon Sistiaga nos explica que &ldquo;<em>Fixer</em> es como denominamos en la jerga period&iacute;stica a aquella persona que contratas para que te eche una mano en pr&aacute;cticamente todo lo que necesitas cuando llegas a un lugar que no controlas o no conoces: desde qu&eacute; permiso necesitas para empezar a trabajar, saber qui&eacute;n es qui&eacute;n en el mundo pol&iacute;tico de ese lugar o en las facciones armadas enfrentadas, cu&aacute;les son los lugares seguros y los m&aacute;s peligrosos, c&oacute;mo es la jerga local, c&oacute;mo tratan a las personas, si te est&aacute;n enga&ntilde;ando en el cambio de la moneda o en la comida&rdquo;. &ldquo;El <em>fixer </em>no es s&oacute;lo el solucionador de problemas, como era el se&ntilde;or Lobo de Tarantino en <em>Pulp Fiction</em>, sino que adem&aacute;s luego ejerce de traductor para todas tus entrevistas&rdquo;, a&ntilde;ade Sistiaga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El experimentado reportero Gervasio S&aacute;nchez lo define como &ldquo;una especie de productor&rdquo;. &ldquo;Cuando t&uacute; llegas a un pa&iacute;s a cubrir un conflicto, tienes que preparar muchas cosas dentro de un calendario estricto. El <em>fixer </em>hace m&aacute;s &aacute;gil y r&aacute;pido tu trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos ahora con una respuesta de manual. La que nos da el de Reporteros Sin Fronteras: &ldquo;Es la palabra con la que en ingl&eacute;s &mdash;proviene de <em>fix</em>, que significa <em>reparar</em>, <em>arreglar</em>, <em>fijar</em>&mdash; se designa al gu&iacute;a o int&eacute;rprete que ayuda al periodista a establecer contactos en una regi&oacute;n y lo orienta en la zona, de la que suele ser nativo. Este t&eacute;rmino, que apareci&oacute; tras la primera Guerra del Golfo, en 1991, hace referencia a una actividad que tiene m&uacute;ltiples facetas&rdquo;. Seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n, sin la ayuda de los <em>fixers </em>ser&iacute;a imposible hacer r&aacute;pidamente el trabajo period&iacute;stico en zonas de conflicto y ser&iacute;a dif&iacute;cil hacerlo bien. Sirven de br&uacute;jula en un universo ca&oacute;tico en el que el conflicto ha borrado los puntos de referencia.
    </p><p class="article-text">
        Sus perfiles son muy variados. No existe ning&uacute;n plan acad&eacute;mico de formaci&oacute;n para ser <em>fixer</em>. Con la guerra muchos puestos de trabajo son destruidos, as&iacute; que es frecuente encontrar a personas que ten&iacute;an otras profesiones ofreciendo estos servicios. Muchos de ellos acaban ejerciendo este trabajo de forma casual. Lo importante es que conozcan muy bien la idiosincrasia del pa&iacute;s en conflicto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El periodista palestino Saif Kwasmi se enfrenta a una masa de gente en Israel                            </span>
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        Como estamos en <em><strong>Archiletras</strong></em>, hemos ido en busca de <em>fixers </em>que hablan espa&ntilde;ol. Un perfil dif&iacute;cil de encontrar, pues el idioma de trabajo en este contexto suele ser el ingl&eacute;s. Gracias a la ayuda de periodistas espa&ntilde;oles, logramos que varios de ellos compartan su experiencia con nosotros.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Kayed Hammad, <em>fixer </em>en Gaza: &ldquo;Es una forma de dar voz a mi pueblo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El periodista Mikel Ayestar&aacute;n nos da el contacto de su <em>fixer </em>en Gaza. A pesar de la terrible situaci&oacute;n que atraviesa la franja, Kayed Hammad saca tiempo para contarnos su experiencia. &ldquo;Empec&eacute; a realizar este trabajo en 1994. Con el establecimiento de la Autoridad Nacional Palestina, muchos periodistas espa&ntilde;oles comenzaron a venir a Palestina&rdquo;, narra Hammad.
    </p><p class="article-text">
        Al principio lo hac&iacute;a de manera gratuita. Lo consideraba una forma de dar voz al pueblo palestino en el mundo. Adem&aacute;s, como ten&iacute;a otro medio de vida, se negaba a cobrar a nadie. Sin embargo, en 2003 la situaci&oacute;n cambi&oacute;. Su taller de reparaci&oacute;n de aparatos electr&oacute;nicos y su casa fueron bombardeados y se qued&oacute; sin nada.&nbsp;Unos amigos espa&ntilde;oles le ofrecieron trabajar durante seis meses en una ONG espa&ntilde;ola. Despu&eacute;s de ese empleo, encaden&oacute; otros en este sector. Al mismo tiempo, empez&oacute; a trabajar oficialmente como traductor, productor y <em>fixer </em>para hispanohablantes.
    </p><p class="article-text">
        Kayed, que habla un perfecto castellano, estudi&oacute; espa&ntilde;ol en M&aacute;laga, donde vivi&oacute; durante tres a&ntilde;os y medio en los 90. &ldquo;Me encanta. Creo que esa es la condici&oacute;n m&aacute;s importante para aprender un idioma, que te guste&rdquo;, sostiene el gazat&iacute;. Ese aprendizaje le ha servido para colaborar, desde que tuvo que dejar su taller hasta hoy, con casi todos los medios de Espa&ntilde;a y Sudam&eacute;rica. &ldquo;Por ejemplo, he hecho tres documentales y he escrito un libro con el periodista &iacute;talo-argentino Hern&aacute;n Zin. Con la reportera Elena Herreros trabaj&eacute; en el documental <em>Ni&ntilde;os detr&aacute;s del muro&rdquo;</em>, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia siempre ha sido positiva para Kayed. &ldquo;Espero seguir haciendo este trabajo porque me gusta mucho y me sirve para estar en contacto con gente de todo el mundo. En el banco no tengo nada, pero s&iacute; tengo buenas amistades. Con eso me quedo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Venceslao y Bohdan, dos perfiles de <em>fixer </em>ucraniano</h3><p class="article-text">
        El WhatsApp de los fixers ucranianos nos llega de la mano de Olmo Calvo, el fotoperiodista que trabaj&oacute; con ellos en Ucrania durante la primavera de 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Iniciamos la conversaci&oacute;n con Venceslao, traductor y fil&oacute;logo que vive en Kiev. Estudi&oacute; espa&ntilde;ol en una universidad de la capital. Adem&aacute;s, gracias a una beca, complet&oacute; su formaci&oacute;n en Granada durante seis meses. Su impecable espa&ntilde;ol corrobora el diploma C2 que obtuvo del Instituto Cervantes. Este joven ucraniano perdi&oacute; su trabajo como traductor <em>freelance </em>al principio de la guerra. &ldquo;Trabajaba sobre todo en Netflix y tambi&eacute;n me contactaban equipos de f&uacute;tbol que ten&iacute;an muchos jugadores portugueses y alguno espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin tiempo que perder, comenz&oacute; a hacerse un listado de medios espa&ntilde;oles y les escribi&oacute; ofreciendo sus servicios. Muchos le contestaron: Luis de Vega, de <em>El Pa&iacute;s</em>; Gabriela S&aacute;nchez, de <em>elDiario.es</em>; Joaqu&iacute;n Luna, de <em>La Vanguardia</em>. As&iacute; logr&oacute; trabajo.&nbsp;&ldquo;Al principio era solo traductor. Despu&eacute;s ya aprend&iacute; a ser <em>fixer</em>. Obtuve los contactos de conductores para desplazarnos a otros lugares, los permisos necesarios, etc.&rdquo;, explica Venceslao.
    </p><p class="article-text">
        Ahora no tiene mucho trabajo porque la demanda ha bajado en Kiev, una ciudad que ha recuperado cierta normalidad. &ldquo;La mayor&iacute;a de periodistas se han ido ya de aqu&iacute;. Estuvieron al inicio de la guerra, cuando se produjo una gran escalada en el conflicto. Era un trabajo muy bueno porque, a pesar de ser peligroso, en tres o cuatro d&iacute;as sacabas dinero para mantener a tu familia por un buen periodo de tiempo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayoría de periodistas se han ido ya de Ucrania. Estuvieron al inicio de la guerra, cuando se produjo una gran escalada en el conflicto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Venceslao</span>
                                        <span>—</span> Fixer en Ucrania
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Venceslao echa de menos a los periodistas espa&ntilde;oles y el hecho de no poder practicar el idioma. &ldquo;Durante los &uacute;ltimos meses no he tenido oportunidad de hablarlo, solo he hecho algunas traducciones por escrito&nbsp;de juegos o sitios web&rdquo;, se lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Diferente es el perfil de Bohdan, que trabaj&oacute; como <em>fixer </em>ocasionalmente en Le&oacute;polis, cerca de la frontera polaca. &ldquo;Realmente yo trabajo como aut&oacute;nomo prestando maquinaria para obra p&uacute;blica. Lo de ser <em>fixer </em>lo he hecho como un favor familiar&rdquo;, afirma. Bohdan reconoce que fue una aventura. &ldquo;En esa &eacute;poca estaba prestando mi servicio a la patria como voluntario, evacuando gente, llevando ayuda humanitaria. Esto fue una experiencia m&aacute;s para que la gente del mundo est&eacute; m&aacute;s informada sobre las cosas que est&aacute;n pasando en Ucrania&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No fue un trabajo sencillo. Para hacer que una persona se abra y cuente lo que quieres, a veces tienes que hablar un poco de otras cosas. Hablando en seco, haciendo pregunta-respuesta, no te van a contar&rdquo;, asegura.&nbsp;No sabe si volver&aacute; a trabajar como <em>fixer</em>, tampoco se lo plantea demasiado. Ahora est&aacute; trabajando de nuevo en lo suyo, intentando recuperar su negocio.
    </p><p class="article-text">
        Sobre su relaci&oacute;n con nuestro idioma, Bohdan nos cuenta que lo aprendi&oacute; en Espa&ntilde;a, donde vivi&oacute; durante un tiempo a finales de los a&ntilde;os 90. &ldquo;Me fui para buscarme la vida, pues la situaci&oacute;n econ&oacute;mica era complicada en Ucrania. Estudi&eacute; solo, sin ir a ning&uacute;n curso, con un libro y con la ayuda de los espa&ntilde;oles con los que viv&iacute;a y trabajaba&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La cantera universitaria de Afganist&aacute;n</h3><p class="article-text">
        Son varios los afganos que han estudiado espa&ntilde;ol gracias al Departamento de Espa&ntilde;ol con que contaba la Facultad de Literatura de la Universidad de Kabul. De sus aulas han salido muchos de los <em>fixers </em>de periodistas espa&ntilde;oles y de Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salem Wahdat es uno de ellos. Su perfil resultaba de gran inter&eacute;s, pues &eacute;l mismo hab&iacute;a sido periodista local antes que <em>fixer</em>.&nbsp; Wahdat nos cuenta c&oacute;mo empez&oacute; a estudiar castellano: &ldquo;Fue tras la ca&iacute;da del gobierno de los talibanes, en 2001. Como no hab&iacute;a mucha gente que quisiera estudiar el idioma, pens&eacute; que los profesores me tratar&iacute;an bien y aprender&iacute;a. Adem&aacute;s, pod&iacute;a estudiar y trabajar a la vez, cosa importante para mantener a mi familia, pues los talibanes hab&iacute;an matado a mi padre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente coincidiendo con el final de sus estudios universitarios, Wahdat iniciaba lo que ser&iacute;a una larga trayectoria como <em>fixer </em>de habla hispana. Aunque con pausas por falta de periodistas, Wahdat complet&oacute; cuatro a&ntilde;os trabajando con profesionales de Espa&ntilde;a o de Hispanoam&eacute;rica entre 2004 y 2010. &ldquo;Creo que fue en 2004 cuando conoc&iacute; a la periodista espa&ntilde;ola Mayte Carrasco. Empec&eacute; trabajando con Mayte y, a trav&eacute;s de ella, fui enganchando un periodista detr&aacute;s de otro: Antonio Pampliega, Pilar Requena&hellip;&rdquo;, explica.
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                Los periodistas necesitan un &#039;fixer&#039; en zonas que no conocen para ayudarles en cada mínima gestión                            </span>
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        Wahdat reconoce que la primera vez que actu&oacute; como <em>fixer </em>fue porque no ten&iacute;a empleo: &ldquo;Pensaba que, a pesar del riesgo, merec&iacute;a la pena trabajar con alguien 10 d&iacute;as y obtener lo suficiente para vivir entre cuatro y seis meses&rdquo;. Luego entendi&oacute; que tambi&eacute;n era muy importante que el mundo supiera lo que estaba pasando en Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El periodista afgano habla con pasi&oacute;n de esa etapa y comparte c&oacute;mo era su labor: &ldquo;Yo les hac&iacute;a recomendaciones acerca del riesgo que pod&iacute;an correr. Si alguien ven&iacute;a de Espa&ntilde;a y quer&iacute;a viajar a un lugar en el que los talibanes hab&iacute;an secuestrado antes a periodistas, yo les advert&iacute;a: si quieres ir, yo voy, pero es muy arriesgado y te puede ocurrir algo malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dej&oacute; su trabajo como <em>fixer </em>porque, tras la ca&iacute;da de los talibanes, se convirti&oacute; en diplom&aacute;tico. Como miembro del Ministerio de Exteriores afgano, fue c&oacute;nsul en Madrid de 2010 a 2014. Form&oacute; parte de los sucesivos gobiernos que buscaban dotar de estabilidad al pa&iacute;s. Sin embargo, cuando los talibanes volvieron a tomar el poder, tuvo que exiliarse. Desde 2021, es una persona refugiada y vive solo en Madrid. Su familia logr&oacute; asilo en Canad&aacute;, pa&iacute;s donde Wahdat ejerci&oacute; tambi&eacute;n labores diplom&aacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Wahdat, Jawad tambi&eacute;n intenta rehacer su vida junto a su familia en Madrid. Este otro afgano trabaj&oacute; como int&eacute;rprete de la periodista M&oacute;nica Bernab&eacute; entre 2012 y 2013. Es ella quien nos facilita su contacto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de no ser un <em>fixer</em>, Jawad sostiene que un traductor es al mismo tiempo un mediador, una persona que puede dar consejos sobre lo que conviene hacer o no en una zona peligrosa. &ldquo;Por ejemplo, un d&iacute;a M&oacute;nica hizo una pregunta muy fuerte a un se&ntilde;or de la guerra. A m&iacute; me temblaban las piernas&hellip; Por eso, decidir qu&eacute; palabras salen de tu boca es muy importante. Haces la pregunta que quiere, pero la intentas formular de una manera menos directa para que no se enfaden demasiado contigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienes que ser tambi&eacute;n como un actor. Cualquier reacci&oacute;n, por ejemplo, una sonrisa, puede no caer bien. Manejar eso no es nada f&aacute;cil. En Afganist&aacute;n la cosa se complica m&aacute;s todav&iacute;a si trabajas con una mujer. Es un pa&iacute;s donde mandan los hombres y estos muchas veces no quieren tener entrevistas con una mujer. Es muy dif&iacute;cil convencerlos&rdquo;, asegura Jawad.
    </p><p class="article-text">
        El dominio del idioma espa&ntilde;ol de Jawad viene igualmente de la universidad de Kabul. En su caso hay que remontarse algo m&aacute;s al pasado, al departamento de lengua espa&ntilde;ola que abrieron los sovi&eacute;ticos. &ldquo;Yo hab&iacute;a estudiado en el colegio la historia de Col&oacute;n, de Latinoam&eacute;rica&hellip; Me interesaba mucho el idioma. Por eso decid&iacute; estudiarlo y conocerlo m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jawad, que antes de traductor fue joyero, sirvi&oacute; como int&eacute;rprete de las tropas militares de la OTAN, pero fue despedido cuando estas se retiraron a finales de 2012. Entonces apareci&oacute; M&oacute;nica Bernab&eacute;, que lo contrat&oacute; durante una larga temporada. &ldquo;Deb&iacute; de caerle bien&rdquo;, bromea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s ef&iacute;mera fue la experiencia de Reshad Shafiq, otro de los fixer afganos que, a d&iacute;a de hoy, es refugiado en Espa&ntilde;a, concretamente en Bilbao. Shafiq solo trabaj&oacute; cuatro d&iacute;as con Jon Sistiaga para ayudarlo con un documental que estaba preparando. Laboralmente su relaci&oacute;n con nuestro idioma es a trav&eacute;s de sus traducciones para el ej&eacute;rcito de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo decid&iacute; estudiar espa&ntilde;ol porque me parec&iacute;a un idioma muy dulce, me gustaba c&oacute;mo sonaba. Nunca lo hice pensando en trabajar para el ej&eacute;rcito, si bien esa experiencia me ayud&oacute; a mejorar mi nivel&rdquo;, afirma Shafiq. Aunque la misi&oacute;n con el reportero vasco fue corta, fue lo suficientemente intensa para que surgiera una bonita amistad. &ldquo;Conservo muy buenos recuerdos de Jon y su compa&ntilde;ero. Hice un poco de todo con ellos: era su conductor, su traductor&hellip; &iexcl;lo pas&eacute; muy bien a pesar de estar trabajando!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de estar con Sistiaga, Shafiq no tuvo la oportunidad de trabajar m&aacute;s veces con periodistas espa&ntilde;oles. Ya en Espa&ntilde;a, ha sido traductor para algunas ONG. No obstante, el empleo m&aacute;s curioso que ha tenido ha sido para la serie de televisi&oacute;n <em>La Unidad</em>, cuya segunda temporada transcurr&iacute;a en Afganist&aacute;n, aunque se grabara en Almer&iacute;a. &ldquo;Adem&aacute;s de hacer traducciones, tambi&eacute;n colabor&eacute; asesorando sobre aspectos culturales: la vestimenta, los saludos, las costumbres dom&eacute;sticas. Era importante, porque la mayor&iacute;a de personas que sal&iacute;an en la serie eran espa&ntilde;oles o extranjeros que no sab&iacute;an nada de mi pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fixers-hablan-espanol-escuderos-periodistas-zonas-conflicto_1_11429880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2024 21:13:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Fixers’ que hablan español: escuderos de los periodistas en zonas en conflicto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Lenguaje,Guerras,Afganistán,Periodistas,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Angola, el español en el corazón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/angola-espanol-corazon_1_11395058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5029ca07-c3f7-4c79-881f-dbadc58ce3a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Angola, el español en el corazón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la ciudad de Cuito, centro geográfico del país, la lengua española se extiende por África con el impulso de la Universidade Internacional do Cuanza </p><p class="subtitle">Archiletras - Melilla, más faro que valla
</p></div><p class="article-text">
        Es probable que nunca hayas o&iacute;do hablar de Cuito y que, si lo has hecho, sea por las m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas de guerras &mdash;de independencia (1961/1975) y civil (1975/2002)&ndash; que sufri&oacute; Angola. Si uno revisa la hemeroteca, <em>El Pa&iacute;s</em> publicaba en 1994 una cr&oacute;nica en la que su enviado especial, Alfonso Armada, escrib&iacute;a lo siguiente sobre esta ciudad angole&ntilde;a: &ldquo;Si hay que buscar un s&iacute;mbolo del desastre, Cuito tiene todos los n&uacute;meros&rdquo;. &ldquo;A Cuito la llaman ahora en Angola la Stalingrado africana&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a unas l&iacute;neas m&aacute;s abajo.
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el periodista brasile&ntilde;o Jos&eacute; Rezende la describ&iacute;a en un reportaje del <em>Correio Braziliense</em> como una &ldquo;ciudad en la que hay m&aacute;s cruces que flores en los jardines&rdquo;. Y es que la guerra civil dej&oacute; los suelos plagados de minas antipersona y la ciudad entera se convirti&oacute; en un cementerio. En el verano de 2015, el que escribe tuvo la oportunidad de vivir unos meses all&iacute;. A pesar de que el pa&iacute;s ya estaba en paz, todav&iacute;a pod&iacute;a sentirse el eco de la guerra. Fachadas agujereadas por las balas, farolas gravemente heridas que solo serv&iacute;an para sujetar los cables de la electricidad, tanques abandonados a orillas de las carreteras&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando esta primavera supe que Cuito se hab&iacute;a convertido &ldquo;en la casa de la lengua espa&ntilde;ola en el coraz&oacute;n de Angola&rdquo;, como dice Bernardo Chissende, director de comunicaci&oacute;n de la Universidade Internacional do Cuanza (UNIC), una sonrisa se dibuj&oacute; en mi cara.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sobre un antiguo campo de minas</strong></h3><p class="article-text">
        La UNIC fue inaugurada en 2021 y goza de un simbolismo muy especial, pues se construy&oacute; sobre un antiguo campo de minas de la guerra civil angole&ntilde;a. &ldquo;Es sin&oacute;nimo del desarrollo educativo, social y cient&iacute;fico del pa&iacute;s&rdquo;, afirma Chissende.
    </p><p class="article-text">
        Su campus universitario acoge estudiantes de las 18 provincias angole&ntilde;as, as&iacute; como de otros estados africanos como Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Senegal, Mauritania y Zimbabue. Todo ese alumnado, con independencia de la especialidad que estudie, aprende espa&ntilde;ol desde el primer curso. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, como apunta Chissende, &ldquo;los estudiantes que lo deseen podr&aacute;n terminar sus estudios en Santander y obtener una doble titulaci&oacute;n oficial espa&ntilde;ola y angole&ntilde;a, y perfeccionar al mismo tiempo su dominio de la lengua espa&ntilde;ola&rdquo;. La universidad va a ampliar este intercambio acad&eacute;mico con la Universidad de La Romana, de reciente creaci&oacute;n en Rep&uacute;blica Dominicana. Desde UNIC se&ntilde;alan que se constituir&aacute; as&iacute; &ldquo;una plataforma universitaria pionera entre iberohablantes de &Aacute;frica, Europa y Am&eacute;rica, hermanados por el nexo idiom&aacute;tico, en donde la lengua espa&ntilde;ola ejerce un singular&iacute;simo papel&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hecho de ser la primera universidad africana iberófona, su proyección iberoamericana y panibérica, así como que su alumnado aprenda español a lo largo de toda su formación ha logrado que la UNIC haya sido galardonada en los Premios Archiletras de la Lengua 2023 en la categoría Universidad del Año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La UNIC cuenta actualmente con cuatro profesores de espa&ntilde;ol, procedentes de diferentes pa&iacute;ses de habla hispana: Chile, Colombia y dos de Cuba. Una de ellas, Mar&iacute;a Elena Castro Rodr&iacute;guez, comparte con <em>Archiletras</em><em><strong> </strong></em>c&oacute;mo est&aacute; siendo su labor docente en Angola: &ldquo;Mi experiencia como profesora aqu&iacute; es muy positiva. Puedo experimentar una gran satisfacci&oacute;n con mis alumnos, que muestran gran inter&eacute;s por el idioma, as&iacute; como una buena disciplina a la hora de aprenderlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cobran especial importancia los aspectos socioculturales que hacen reflexionar al estudiante africano sobre la diversidad del espa&ntilde;ol, como lengua y como prisma de culturas&rdquo;, a&ntilde;ade Castro Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        UNIC tambi&eacute;n colabora con universidades hispanas y en lengua espa&ntilde;ola en el desarrollo de campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n social. Por ejemplo, en mayo de 2023, la emisora universitaria con la que cuentan celebr&oacute; el D&iacute;a Mundial de la Radio aportando una pieza en espa&ntilde;ol a un programa colaborativo sobre &ldquo;Radio y Paz&rdquo;, coordinado por la Asociaci&oacute;n de Radios Universitarias de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        La Universidade Internacional do Cuanza ha sido impulsada por dos entidades espa&ntilde;olas: la Fundaci&oacute;n Universitaria Iberoamericana (FUNIBER) y la Universidad Europea del Atl&aacute;ntico (UNEATLANTICO) de Santander. Una poblaci&oacute;n de m&aacute;s de 36 millones de habitantes con un porcentaje muy alto de j&oacute;venes y la estabilidad pol&iacute;tica de la que goza actualmente Angola fueron dos buenas razones para elegir este pa&iacute;s como un lugar propicio desde donde difundir el espa&ntilde;ol en &Aacute;frica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuna de la iberofon&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        Pero ese no es el &uacute;nico reto que se han puesto, pues pretenden que, desde el coraz&oacute;n de Angola, se articule &ldquo;el espacio geoling&uuml;&iacute;stico de la Iberofon&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; entendemos por Iberofon&iacute;a? Desde UNIC, responden que se trata de &ldquo;la confluencia horizontal y respetuosa con la diversidad de los cerca de 850 millones de hablantes de espa&ntilde;ol y portugu&eacute;s. En la pr&aacute;ctica, ampliar los lazos iberoamericanos al &Aacute;frica de lenguas ib&eacute;ricas: la hispanohablante Guinea Ecuatorial y las lus&oacute;fonas Angola, Cabo Verde, Mozambique, Guinea-Bis&aacute;u y Santo Tom&eacute; y Pr&iacute;ncipe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de ser la primera universidad africana iber&oacute;fona, su proyecci&oacute;n iberoamericana y panib&eacute;rica, as&iacute; como que su alumnado aprenda espa&ntilde;ol a lo largo de toda su formaci&oacute;n ha logrado que la UNIC haya sido galardonada en los Premios Archiletras de la Lengua 2023 en la categor&iacute;a Universidad del A&ntilde;o. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/angola-espanol-corazon_1_11395058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2024 20:17:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Angola, el español en el corazón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Angola,África,Lenguaje,Lingüística,Español]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cocoliche: el español de los primeros migrantes italianos en el Río de la Plata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cocoliche-espanol-primeros-migrantes-italianos-rio-plata_1_11338947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49c8edd7-37d2-4b02-97e1-955e4c0546a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094515.jpg" width="800" height="450" alt="Cocoliche: el español de los primeros migrantes italianos en el Río de la Plata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque fue una variedad lingüística pasajera e inestable que hoy se considera extinta, su huella puede encontrarse en el español rioplatense actual</p><p class="subtitle">Archiletras - Punto y aparte o solo paréntesis
</p></div><p class="article-text">
        Desde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX, un gran n&uacute;mero de italianos migr&oacute; hacia Argentina y Uruguay. Los reci&eacute;n llegados carec&iacute;an de los conocimientos suficientes para hablar un buen castellano, pero necesitaban comunicarse. Ante tal necesidad, los dialectos italianos comenzaron a mezclarse con el espa&ntilde;ol y surgi&oacute; una variedad ling&uuml;&iacute;stica de este &uacute;ltimo: el cocoliche.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Se considera un habla de transici&oacute;n que tiene que ver con la vida del italiano que quiere acercarse al espa&ntilde;ol, pero comete errores, tanto en la pronunciaci&oacute;n como en las palabras que introduce. Supone un proceso de doble cambio, de reducci&oacute;n del italiano dialectal y de progresiva adquisici&oacute;n del espa&ntilde;ol rioplatense&raquo;, explica &Aacute;ngela di Tullio, profesora y ling&uuml;ista argentina.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n di Tullio, esta variedad floreci&oacute; sobre todo en la zona del Litoral, en Buenos Aires y Santa Fe. Tambi&eacute;n en Uruguay, pero de manera menos masiva. Despu&eacute;s, la paulatina desaparici&oacute;n de los primeros inmigrantes hizo que se fuera extinguiendo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, muchas de sus palabras y expresiones pasaron a formar parte del lunfardo, evitando as&iacute; una desaparici&oacute;n total. As&iacute; encontramos t&eacute;rminos como &laquo;bagayo&raquo; (<em>bagaglio</em>), &laquo;chanta&raquo; (<em>ciantapuffi</em>), &laquo;facha&raquo; (<em>faccia</em>), &laquo;mina&raquo; (<em>femmina</em>) o &laquo;pibe&raquo; (<em>pivello</em>), cuyo origen es el cocoliche. 
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Nos dej&oacute; much&iacute;simos calcos del italiano: como el uso del verbo andar con el sentido de ir y no de caminar. Tambi&eacute;n Cort&aacute;zar, en alguno de sus cuentos, conserva mucho vocabulario. Por ejemplo, emplea m&aacute;quina para referirse al coche&raquo;, asegura Natal&iacute; Lescano, traductora e investigadora argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Lescano comenz&oacute; a indagar sobre el tema durante su etapa como estudiante de Traducci&oacute;n, all&aacute; por 2013. Movida por sus ra&iacute;ces italianas, quiso saber m&aacute;s. Su curiosidad ha servido para resucitar esta variedad ling&uuml;&iacute;stica en las clases de espa&ntilde;ol que imparte actualmente en la Universidad de &Uacute;dine. 
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Me doy cuenta de que, durante los primeros a&ntilde;os, mis estudiantes suelen tener los mismos problemas que los primeros hablantes de cocoliche: dificultades para conjugar ciertos tiempos verbales, usos equivocados de art&iacute;culos, de los plurales... Estudiar el cocoliche me ha ayudado a prevenir a mi alumnado sobre estos posibles errores&raquo;, asegura Lescano a <em>Archiletras</em>. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un t&eacute;rmino que viene del teatro</strong></h3><p class="article-text">
        Llevamos un rato hablando de esta variedad ling&uuml;&iacute;stica, pasando por alto el origen del t&eacute;rmino en s&iacute; mismo. &iquest;Acaso no resulta curioso? Hasta es divertido pronunciarlo en voz alta: &iexcl;Cocoliche! 
    </p><p class="article-text">
        Nos cuenta Di Tullio que el vocablo nace en el teatro popular argentino. Lo hace de la mano de los Hermanos Podest&aacute;, un grupo de actores circenses rioplatenses. En algunas de sus obras aparec&iacute;a &laquo;Cocolicchio&raquo;, un personaje c&oacute;mico, caricatura de un italiano del sur que pretend&iacute;a imitar a los criollos. El actor Jos&eacute; Podest&aacute; afirmaba que, para crearlo, se basaron en Antonio Cuculicchio, un pe&oacute;n calabr&eacute;s que trabaj&oacute; en su compa&ntilde;&iacute;a teatral.
    </p><p class="article-text">
        La caricaturizaci&oacute;n se hac&iacute;a a trav&eacute;s de la vestimenta y de los gestos, pero tambi&eacute;n jugando con ambas lenguas. Por ejemplo, el personaje dec&iacute;a &laquo;amico&raquo; por amigo o pronunciaba &laquo;diche&raquo; en vez de dice. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Literatura para hacer burla </strong></h3><p class="article-text">
        Los sainetes de la &eacute;poca acogieron al cocoliche con los brazos abiertos, aunque siempre para hacer una parodia de los inmigrantes italianos. La obra an&oacute;nima <em>Los amores de Giacumina</em>, publicada en 1886, es un buen ejemplo. En ella se hace una burla de su forma de hablar, adem&aacute;s de una s&aacute;tira de su estilo y cultura. 
    </p><p class="article-text">
        Lescano pone en contexto este tipo de piezas: &laquo;Tal y como han definido algunos estudiosos, se trata de un cocoliche ficticio, pues son escritores argentinos o uruguayos quienes reproducen el habla de los migrantes. Todo tiene que ver con degradar al italiano a trav&eacute;s de la s&aacute;tira&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La autora porte&ntilde;a Florencia Liffredo manifiesta que la italiana era una de las inmigraciones menos queridas en aquella &eacute;poca: &laquo;Se ten&iacute;a mucho miedo de la infiltraci&oacute;n del italiano en el habla de Buenos Aires y de la Argentina. Entonces hab&iacute;a un desprecio particular&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ha hecho justicia literaria y Lescano nos invita a conocer <em>Amores calabreses</em> y <em>Las cocoliches</em>, dos novelas contempor&aacute;neas de Nora Mazziotti. Esta escritora argentina utiliza el cocoliche en sus obras para recrear la realidad ling&uuml;&iacute;stica de la poblaci&oacute;n italiana en Argentina durante aquel periodo.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Realiza una representaci&oacute;n bastante fiel de esa habla de transici&oacute;n, sin caer en estereotipos, en lo vulgar o en la humillaci&oacute;n&raquo;, afirma la investigadora. Las obras de Mazziotti vienen a suplir la falta de testimonios orales reales grabados. En este sentido, Florencia Liffredo, de origen italiano, recuerda que su abuela le contaba an&eacute;cdotas y le hac&iacute;a juegos de palabras que le costaba entender. 
    </p><p class="article-text">
        Ella le dijo que todo aquello era cocoliche. &laquo;Una vez la grab&eacute;, l&aacute;stima que lo perd&iacute;&raquo;, se lamenta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Cobo Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cocoliche-espanol-primeros-migrantes-italianos-rio-plata_1_11338947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2024 20:32:14 +0000]]></pubDate>
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