<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Rebeca González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rebeca-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rebeca González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1050421" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad, al margen de las vías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ciudad-margen-vias_132_12736660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa98afec-f0fc-421a-9632-17fd2382f61e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad, al margen de las vías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la ampliación del tranvía no se concibe como una oportunidad de equilibrio territorial, corremos el riesgo de reforzar el mismo patrón de siempre: inversión en el norte, promesas en el sur</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Murcia ha anunciado que la ampliaci&oacute;n del tranv&iacute;a hacia la zona sur de la ciudad est&aacute; m&aacute;s cerca. El proyecto, que prev&eacute; conectar la estaci&oacute;n del Carmen con la actual l&iacute;nea, se presenta como un paso hacia una Murcia m&aacute;s sostenible, moderna y cohesionada. Creo que tras el entusiasmo institucional se esconde una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;qu&eacute; ciudad se est&aacute; vertebrando y qu&eacute; otra se deja, una vez m&aacute;s, fuera del mapa?
    </p><p class="article-text">
        Las infraestructuras no son neutrales. Dibujan una geograf&iacute;a de prioridades. El trazado de una l&iacute;nea de tranv&iacute;a, igual que el recorrido de una carretera o la ubicaci&oacute;n de un hospital, expresa qu&eacute; zonas se consideran estrat&eacute;gicas, rentables o dignas de inversi&oacute;n, y cu&aacute;les permanecen invisibles. En Murcia, el mapa del tranv&iacute;a lleva mucho tiempo contando una historia muy concreta: la de una ciudad que conecta lo ya conectado, mientras las pedan&iacute;as del municipio siguen con una conexi&oacute;n precaria.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;nea actual discurre principalmente por la zona norte, vertebrando &aacute;reas residenciales y universitarias, con paradas cuidadas, parques, y una est&eacute;tica que refuerza la idea de modernidad. Es el tranv&iacute;a del Espinardo universitario, de Juan Carlos I y de la Nueva Condomina. En el imaginario colectivo, el tranv&iacute;a no s&oacute;lo une puntos del territorio: une estatus. Es la v&iacute;a de la clase media consolidada, de los barrios que ya hab&iacute;an sido priorizados por el planeamiento urbano.
    </p><p class="article-text">
        Y no es casualidad. Las infraestructuras reflejan el poder y, muchas veces, lo perpet&uacute;an. Mientras tanto, barrios como El Progreso, San P&iacute;o X, Nonduermas o El Palmar &mdash;donde vive buena parte de la poblaci&oacute;n trabajadora de Murcia&mdash; siguen sin una conexi&oacute;n fluida, ni por tranv&iacute;a ni por una red de autobuses que garantice frecuencia y eficacia. Los trayectos diarios hacia el centro siguen dependiendo del coche o de un transporte irregular, lo que encarece la vida y limita el acceso a oportunidades laborales o culturales.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la ampliaci&oacute;n hacia el sur se presenta como un avance: un intento de coser la ciudad y acercar el tranv&iacute;a a la estaci&oacute;n del Carmen. Pero conviene mirar con cautela. La prolongaci&oacute;n apenas alcanzar&aacute; unos dos kil&oacute;metros m&aacute;s, con cinco nuevas paradas. Es una ampliaci&oacute;n modesta, simb&oacute;lica incluso, que no llega a resolver el verdadero problema de fondo: la fractura entre la Murcia que se exhibe y la Murcia que se desplaza cada d&iacute;a por necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Si algo define a la Regi&oacute;n es su estructura de pedan&iacute;as, un mosaico que combina lo urbano y lo rural, lo consolidado y lo perif&eacute;rico. Esa singularidad, que podr&iacute;a ser una fortaleza, se ha convertido en una barrera cuando las decisiones pol&iacute;ticas y urban&iacute;sticas se toman pensando s&oacute;lo en el centro. La movilidad es un term&oacute;metro de justicia social: determina qui&eacute;n puede acceder a qu&eacute; y en cu&aacute;nto tiempo. Y cuando un barrio queda fuera del trazado, no s&oacute;lo se queda sin transporte: se queda sin posibilidad de crecer, de atraer servicios, de sentirse parte de la misma ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es el tranv&iacute;a, sino el criterio. Los discursos oficiales apelan a la sostenibilidad, pero rara vez mencionan la equidad. La ampliaci&oacute;n se ha dise&ntilde;ado pensando en la &ldquo;viabilidad econ&oacute;mica&rdquo; &mdash;es decir, en el n&uacute;mero de usuarios potenciales&mdash;, sin medir la rentabilidad social de conectar zonas donde m&aacute;s se necesita. Como si el transporte p&uacute;blico fuera un negocio y no un derecho colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Esa l&oacute;gica, basada en el coste-beneficio inmediato, genera una estratificaci&oacute;n silenciosa: la ciudad de los que pueden moverse con facilidad y la ciudad de los que deben organizar su vida entera en torno a un autob&uacute;s que pasa cada cuarenta minutos. Lo ir&oacute;nico es que las mismas pol&iacute;ticas que pretenden reducir el tr&aacute;fico y las emisiones terminan empujando a quienes no tienen alternativa a seguir dependiendo del coche viejo, del atasco, del tiempo perdido.
    </p><p class="article-text">
        El urbanismo, en definitiva, es una forma de narrativa. Y Murcia lleva demasiado tiempo cont&aacute;ndose a s&iacute; misma una historia parcial. Una historia que exhibe su fachada moderna, pero que todav&iacute;a no integra del todo a quienes la sostienen con su trabajo cotidiano. Si la ampliaci&oacute;n del tranv&iacute;a no se concibe como una oportunidad de equilibrio territorial, corremos el riesgo de reforzar el mismo patr&oacute;n de siempre: inversi&oacute;n en el norte, promesas en el sur.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la pregunta no sea si el tranv&iacute;a llega o no a la estaci&oacute;n del Carmen, sino hasta d&oacute;nde estamos dispuestos a entender la movilidad como un derecho y no como un lujo urbano. Si el objetivo real es construir una ciudad cohesionada, el debate no puede limitarse a kil&oacute;metros ni presupuestos: debe incluir la mirada de quienes hoy hacen malabares para llegar al trabajo, al colegio o al centro de salud.
    </p><p class="article-text">
        Murcia tiene la oportunidad de replantear su modelo de ciudad. No una ciudad que crezca hacia donde hay m&aacute;s rentabilidad, sino una que repare lo que el desarrollo desequilibrado ha dejado atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Porque al final, toda v&iacute;a cuenta una historia. Y la historia que escriba el tranv&iacute;a de Murcia dir&aacute; mucho m&aacute;s de nosotros que de los ra&iacute;les que se tiendan: dir&aacute; si seguimos avanzando por donde ya hay valor, o si por fin decidimos llevar el valor all&iacute; donde todav&iacute;a no ha llegado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ciudad-margen-vias_132_12736660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Nov 2025 05:01:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aa98afec-f0fc-421a-9632-17fd2382f61e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="331356" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aa98afec-f0fc-421a-9632-17fd2382f61e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="331356" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudad, al margen de las vías]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aa98afec-f0fc-421a-9632-17fd2382f61e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estoicismo para sobrevivir al genocidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/estoicismo-sobrevivir-genocidio_132_12661554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4db65774-856e-4e4f-90d7-163508e4ee43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estoicismo para sobrevivir al genocidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Muchas veces me pregunto si las personas que deciden tomar el camino fácil de no posicionarse ante las injusticias de verdad se creen sus propias excusas, si sentirán confort en la indiferencia"</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a me descubr&iacute; saturada con el trabajo, la adaptaci&oacute;n escolar, las exigencias varias, las noticias que hielan la sangre y la concurrencia de un des&aacute;nimo generalizado en la gente a la que quiero, por eso de lo mal que est&aacute; el mundo laboral, mientras escuchaba un podcast sobre estoicismo que daba grandes <em>tips</em>&nbsp;para sobrevivir a los ritmos de hoy d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo es cuesti&oacute;n de actitud, toma cada problema como una oportunidad&rdquo;. Nuestro contexto es dif&iacute;cil, pero todos queremos obviarlo para ser felices, as&iacute; que es natural que queramos escuchar esos <em>tips</em>.
    </p><p class="article-text">
        Contexto es la palabra generalista y fina para que no le rechine mucho a la gente con poca profundidad ideol&oacute;gica cuando podr&iacute;amos decir capitalismo. Pero vamos, me refiero a este mundo hostil en el que el trabajo devora nuestras horas y el bajo salario se torna cruel.
    </p><p class="article-text">
        Todos buscamos que nuestras vidas sean m&aacute;s sencillas por biolog&iacute;a. Miles de a&ntilde;os atr&aacute;s era un mecanismo que ten&iacute;a sentido: buscar lo f&aacute;cil nos ayudaba a sobrevivir, a pensar y crear estrategias nuevas para asegurar nuestra supervivencia en el inc&oacute;modo mundo de la evoluci&oacute;n. Pero esta habilidad nos ha llevado a tejer el mundo a nuestra medida, y no para bien.
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a ese sesgo biol&oacute;gico nos despolitiza y nos aplana la mente. Por eso los <em>coach</em>&nbsp;venden tan bien sus trucos, frases y cursos, por muy vac&iacute;os que est&eacute;n. Todo el mundo busca un &eacute;xito f&aacute;cil y genuino que consista en descubrir un camino o un m&eacute;todo que desconoc&iacute;a y que le d&eacute; frutos con menos esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Si os dais cuenta, los grandes reclamos publicitarios consisten en prometer resultados f&iacute;sicos con menos esfuerzo, en dar las claves del &eacute;xito en no m&aacute;s de cuatro pasos, en tener un divorcio sencillo y sin problemas (tremenda mentira, amigos) o en tramitar una herencia como si nada (esto es el colmo).
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no es m&aacute;s que un producto con una doble funci&oacute;n: de un lado, trasladar el foco del problema de la falta de oportunidades y dignidad a las personas sin recursos con discursos vac&iacute;os sobre la actitud; de otro lado, naturalizar que el complicado contexto es un nuevo nicho de mercado que se solventa con cursos, talleres y <em>coaches</em>. El consumo es la soluci&oacute;n universal.
    </p><p class="article-text">
        Claro, luego llega el momento de posicionarse en contra de un genocidio y la gente no busca la verdad, razonar o entender. La gente busca una respuesta f&aacute;cil, de bajo calibre intelectual, la anestesia emocional que le quite la molestia de saberse c&oacute;mplice de las cosas duras que pasan en este mundo cruel.
    </p><p class="article-text">
        Creedme que, a m&iacute;, con mis rutinas, me viene fatal que exista un genocidio en pleno siglo XXI: no me cuadra en la agenda ir a una concentraci&oacute;n, no me cuadra en el contenido que publico en redes meter conciencia social que posiblemente me reste seguidores e ingresos, tampoco me viene bien sentir preocupaci&oacute;n ni empatizar con la muerte de ni&ntilde;os de la edad de mi hija. 
    </p><p class="article-text">
        No creo que a ninguna de las personas que fueron a las incontables manifestaciones que esta semana pasada se han dado por todo el mundo les venga bien un dolor tan grande.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se convoc&oacute; la concentraci&oacute;n del d&iacute;a 2, tras la detenci&oacute;n de la flotilla, y fui a la plaza del Ayuntamiento de Murcia con mi amigo Grao, dije: &ldquo;Mira, no est&aacute; todo perdido&rdquo;. Se llen&oacute; la plaza de familias, de j&oacute;venes, de mayores, de gente en ch&aacute;ndal y de gente en traje, de <em>punkis</em>&nbsp;y de <em>pijos</em>. Fue un gozo en el pecho en mitad del contexto dif&iacute;cil, del dolor que se siente bajo lo injusto.
    </p><p class="article-text">
        Nunca me he imaginado siendo una persona indolente, alguien incapaz de conmoverse con lo injusto, y creo que por eso soy abogada. Muchas veces me pregunto si las personas que deciden tomar el camino f&aacute;cil de no posicionarse ante las injusticias de verdad se creen sus propias excusas, si sentir&aacute;n confort en la indiferencia. A mi su indiferencia me genera cierto odio, como a un italiano que algunos conocer&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La vida duele cuando tienes conciencia. Lejos de la ignorancia ves el horizonte m&aacute;s n&iacute;tido, y no nos puede gustar lo que vemos siempre, pero elegimos mirar y mirarnos a nosotros mismos en mitad de ese panorama. Preguntarnos: &iquest;puedo hacer algo al respecto? &iquest;Hay algo en mi mano?
    </p><p class="article-text">
        Todas las personas que, viendo el contexto y el momento hist&oacute;rico que estamos viviendo con Palestina &mdash;esto que aparecer&aacute; en los libros de historia y ser&aacute; un esc&aacute;ndalo&mdash;, son capaces de posicionarse hoy d&iacute;a, son las que realmente pueden estar tranquilas de estar en el lado correcto (en el dif&iacute;cil) y no necesitar&aacute;n <em>tips</em>&nbsp;estoicos para sobrevivir a la pesadez de la conciencia cuando sea un&aacute;nime en el mundo que asesinar ni&ntilde;os a base de hambruna y balas no est&aacute; bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/estoicismo-sobrevivir-genocidio_132_12661554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2025 04:01:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4db65774-856e-4e4f-90d7-163508e4ee43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1319418" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4db65774-856e-4e4f-90d7-163508e4ee43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1319418" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estoicismo para sobrevivir al genocidio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4db65774-856e-4e4f-90d7-163508e4ee43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Manifestaciones,Gaza,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atasco judicial por vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/atasco-judicial-vacaciones_132_12569317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99421ea9-729f-4b8e-bd2c-735772198565_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Atasco judicial por vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tengo un asunto penal encima de la mesa. Un asunto penal con menores, muy complicado, en el que he tomado todo tipo de medidas. Soy acusación. Hemos caído en un juzgado conocido por su lentitud. No hemos parado de llamar</p></div><p class="article-text">
        Hay algo muy com&uacute;n en el d&iacute;a a d&iacute;a de los abogados: sabemos que en julio no podemos dar mucho foll&oacute;n al juzgado; que en feria muchos funcionarios nos van a decir que tal asunto se queda para octubre; y que los plazos parecen ser r&iacute;gidos solo para nosotros y para nuestros clientes.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que se ha quintuplicado el tiempo de espera de los procesos judiciales en la Regi&oacute;n de Murcia, faltan medios, s&iacute;. Pero a veces la falta de medios es la excusa perfecta para la falta de ganas y os hablo desde el agotamiento profesional al ver c&oacute;mo esto se transforma en una serie de injusticias de gran calado para las personas.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, antes de seguir voy a hacer la prevenci&oacute;n de '<em>not all</em> funcionarios'. Hay personas con sentido del deber dentro de la Administraci&oacute;n de Justicia, muchas personas saben la responsabilidad que tienen y act&uacute;an en consecuencia. 
    </p><p class="article-text">
        No solo quer&iacute;a opinar sobre el colapso: quer&iacute;a dar pinceladas de en qu&eacute; se traduce. Porque los ejemplos sirven para aterrizar las injusticias que se naturalizan y pasan a ser una cosa m&aacute;s que vemos al pasar. Pero no deber&iacute;a ser as&iacute;: poco gritamos para c&oacute;mo est&aacute; el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tengo un asunto penal encima de la mesa. Un asunto penal con menores, muy complicado, en el que he tomado todo tipo de medidas. Soy acusaci&oacute;n. Hemos ca&iacute;do en un juzgado conocido por su lentitud. No hemos parado de llamar. &iquest;Sab&eacute;is la respuesta? En noviembre podr&aacute;n proveer nuestro escrito de personaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que no vamos a poder tener acceso a la causa hasta entonces. Que no se va a practicar ninguna diligencia (nadie interrogado, nadie detenido, nuestros informes forenses sin aportar, ning&uacute;n juez investigando). Que decenas de ni&ntilde;os est&aacute;n expuestos a sufrir lo mismo que ha sufrido a quien defiendo.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que, por las dilaciones indebidas, puede que la justicia nunca llegue a este asunto y que la agon&iacute;a de esta valiente familia resulte inservible.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que nos ense&ntilde;an en la carrera es que el <em>ius puniendi</em>, el derecho a castigar las acciones criminales, solo lo tiene el Estado. Pero &iquest;qu&eacute; pasa cuando el Estado no hace nada? &iquest;Qu&eacute; pasa cuando no hay medios ni hay inter&eacute;s en que estos se apliquen? Podr&iacute;amos replantear filos&oacute;ficamente cu&aacute;nto de este planteamiento est&aacute; equivocado, qu&eacute; podemos y qu&eacute; debemos hacer. &iquest;Es suficiente la queja ante del Consejo General del Poder Judicial?
    </p><p class="article-text">
        Soy de las que se desvive por sus causas, con un sesgo reivindicativo dif&iacute;cil de apaciguar. No estoy llamando al desorden, pero s&iacute; se&ntilde;alando que la gesti&oacute;n de la Administraci&oacute;n de Justicia en nuestra regi&oacute;n y en Espa&ntilde;a es una invitaci&oacute;n al caos. Lo hago en una profesi&oacute;n donde abundan los silencios, las quejas por lo bajo y las miradas de reprobaci&oacute;n ante opiniones disidentes del <em>statu quo</em>. Lo hago como un riesgo ante una situaci&oacute;n inaceptable.
    </p><p class="article-text">
        Tener que decir a los clientes que todo lo judicializado se va a dos a&ntilde;os vista es una verg&uuml;enza que no deber&iacute;a sostener yo, ni ninguno de mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras abogadas. Es algo que deber&iacute;an decir los pol&iacute;ticos y dar la cara: explicar en cada reuni&oacute;n que los despidos son una apuesta de futuro; que los procesos de familia ahora son m&aacute;s tediosos por la obligaci&oacute;n de interponer una mediaci&oacute;n infructuosa antes; que no podemos proteger a los menores; y que a nadie parece importarle.
    </p><p class="article-text">
        Os escribo desde el enfado y la herida ante un sistema roto, precario, que no importa a nadie y que no aparece en los programas electorales. Si hubiera un m&iacute;nimo de inteligencia en los poderes ejecutivos, se invertir&iacute;a en justicia. Un sistema judicial r&aacute;pido y eficiente es ahorro por todos lados, pero para saberlo hay que molestarse, profundizar y estudiar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, nos queda se&ntilde;alar el caos, enfadarnos, darle la importancia que tiene. Ir a la feria de Murcia con el sabor amargo de lo que la fiesta significa: que algunos est&aacute;n acomodados en la lentitud de los expedientes, que este es un problema que solo duele a quien le afecta y que la inversi&oacute;n en luces siempre ser&aacute; m&aacute;s importante que la dotaci&oacute;n a los juzgados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/atasco-judicial-vacaciones_132_12569317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2025 04:01:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99421ea9-729f-4b8e-bd2c-735772198565_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="266010" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99421ea9-729f-4b8e-bd2c-735772198565_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="266010" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Atasco judicial por vacaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99421ea9-729f-4b8e-bd2c-735772198565_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un trocito de cielo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/trocito-cielo_132_12462639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b33f1b23-0d8e-4354-98f8-9fa567c81978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un trocito de cielo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque no exista una relación directa entre sus vivencias y las mías, ese animal ha marcado mi vida de forma amable. Me ha otorgado sabiduría, experiencias sublimes, agrado y fortaleza"</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de diez a&ntilde;os adopt&eacute; un cachorro de mast&iacute;n blanco, espumoso, muy peque&ntilde;o, torpe e inocente. Como toda vida que nace sin deseo ni culpa de hacerlo. Abandonado nada m&aacute;s nacer. Hu&eacute;rfano. Lo abandonaron en una localidad del sur de la Regi&oacute;n de Murcia, zona de ganader&iacute;a donde es pr&aacute;ctica com&uacute;n echar al contenedor los desechos, vivos o muertos.
    </p><p class="article-text">
        Me cost&oacute; pocos d&iacute;as sentir que quer&iacute;a darle todo lo que estuviera en mi mano. Yo fui su suerte: la suerte de poder elegir ese camino de la supervivencia. &Eacute;l fue la m&iacute;a: la suerte de poder ver la fortaleza abrirse paso en el momento m&aacute;s vulnerable de cualquier ser vivo.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que en este mundo nuestro cuidar, querer y priorizar a un perro no es lo m&aacute;s aceptado socialmente, aunque cada vez m&aacute;s personas les reconocen la val&iacute;a que tienen. Hay quienes los usan como harapos, los miran y no los ven, que no sienten nada. Muchos se ofenden por la comparaci&oacute;n con los hijos &mdash;y lo entiendo; no hay nada como la maternidad&mdash;, pero el sentimiento de amor, entrega y duelo son absolutamente afines en ambos casos.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana nos despediremos de &eacute;l para siempre. El tiempo se impone a todos nosotros, tambi&eacute;n a ellos. Soltar y dejar ir es un acto de valent&iacute;a, de amor puro.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a mi abrazo constante, respir&oacute; los d&iacute;as; ladr&oacute; al viento y a los intrusos, a los amigos, a los vecinos, a la soledad, a mi llegada, a cada luna. Corri&oacute; por grandes prados. Huy&oacute; de vacas enfadadas y viaj&oacute; a grandes monta&ntilde;as. Acompa&ntilde;&oacute; con elegancia cada mala decisi&oacute;n que tom&eacute; y escuch&oacute; todo lo que yo le contaba, como si mis palabras fueran sonidos relevantes en su vida.
    </p><p class="article-text">
        Me vio en los peores momentos. Me vio disfrutar de los mejores. Incluso me vio parir, amamantar, ser la mam&iacute;fera que habr&iacute;a deseado trepar como cachorro. Me ha visto dormir cero, crecer mil y, por soberbia, me he sentido protagonista del orgullo de cualquier perro enamorado de su due&ntilde;a tras diez a&ntilde;os de intensa compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nunca se asust&oacute; del animal que ve&iacute;a en m&iacute; &mdash;aunque s&iacute; le asustaban los ruidos inexplicables, el agua y los escarabajos&mdash;. No puedo decir eso de nadie m&aacute;s, por eso es irremplazable.
    </p><p class="article-text">
        Todos los a&ntilde;os en que se tambale&oacute; mi vida y mi hogar, &eacute;l me regal&oacute; uno. Como dice Elvira Sastre: &ldquo;Mi casa es mi casa porque t&uacute; est&aacute;s. Mi casa es la tuya porque siempre vuelvo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l hizo una casa bajo un cielo cubierto solo con el hecho de aportar presencia, respiraci&oacute;n, ronquidos y paseos.
    </p><p class="article-text">
        Hay mucha dulzura en haber compartido vida con un ser tan grande e insignificante para el mundo en el que vivo. Porque es algo que solo puedes expresar con quien lo ha vivido. Con el resto te sientes rid&iacute;cula, excesivamente sensible y descontextualizada.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, en este mundo tan poco sensible, yo siempre me sent&iacute; irrelevante &mdash;como ese cuadr&uacute;pedo al que tanto quer&iacute;a&mdash;, y por eso con &eacute;l disfrutaba de una afinidad tranquila, proyectada a trav&eacute;s de sensaciones que no ten&iacute;a que explicar a nadie. Real, tangible y llena de paz.
    </p><p class="article-text">
        Lo malo de los humanos es que necesitamos explicaciones constantes. Yo soy quien m&aacute;s las necesita. Y eso pesa. Pero a &eacute;l nunca se las tuve que pedir.
    </p><p class="article-text">
        Creo que es valiente criar (un hijo, un perro, un gato) dando algo que t&uacute; no has tenido, porque la ausencia de ejemplos significa crear desde cero y, en las emociones, no hay nada m&aacute;s complejo.
    </p><p class="article-text">
        Puedo decir con tranquilidad que le di una vida llena de amor, abrazos y atenci&oacute;n. De cuidado emocional, que para m&iacute; es m&aacute;s importante que ir peinado o con la ropa planchada.
    </p><p class="article-text">
        Me alegro de haber brindado un amor tan desmesurado a ese ser tan insignificante. Insignificante como yo me ve&iacute;a. Me alegro de escribirlo y sentirme rid&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; todas las personas pudieran recibir mucho, a&uacute;n creyendo que merecen poco. Ojal&aacute; todas las personas pudieran dar amor sin sentir que se van a romper por hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Me alegro de haber sentido que &eacute;l merec&iacute;a todo, y de llegar a comprender que yo merezco tanto o igual al final de sus d&iacute;as. Es como un regalo que me invita a confiar en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no exista una relaci&oacute;n directa entre sus vivencias y las m&iacute;as, ese animal ha marcado mi vida de forma amable. Me ha otorgado sabidur&iacute;a, experiencias sublimes, agrado y fortaleza. Mucho m&aacute;s que decenas de personas con habla y cualidades m&aacute;s ensalzadas en esta sociedad
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si los perros van al cielo, soy atea y me cuesta la reflexi&oacute;n, pero s&iacute; s&eacute; que Capit&aacute;n me lo trajo un ratito a la tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/trocito-cielo_132_12462639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jul 2025 04:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b33f1b23-0d8e-4354-98f8-9fa567c81978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="705444" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b33f1b23-0d8e-4354-98f8-9fa567c81978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="705444" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un trocito de cielo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b33f1b23-0d8e-4354-98f8-9fa567c81978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Mascotas,Perros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El paso del divorcio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/paso-divorcio_132_12427300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e09879f5-bba4-44b8-9b11-63211caf407a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El paso del divorcio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de abogada de familia, tengo 34 años: la edad perfecta para ver cómo en mi entorno nacen bebés, mueren relaciones, se crean otras nuevas y —sorpresa millennial— cada vez más personas se abren a las no monogamias éticas</p></div><p class="article-text">
        Del amor al odio hay un paso. Una frase tatuada en la conciencia de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En mi trabajo trato mucho con la parte del odio: cuando una relaci&oacute;n muere, una de las partes viene a m&iacute; para dar un orden jur&iacute;dico a la situaci&oacute;n, y siempre me cuenta cu&aacute;l fue <em>su paso</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ese paso es algo complejo, porque parece que viene despu&eacute;s del amor, para dar paso al odio, y no es as&iacute;. El paso se ha construido antes, dentro de cada persona, en lo m&aacute;s profundo de nuestras relaciones, nuestros miedos y ego&iacute;smos. El paso es una cadena que arrastramos desde la matriz.
    </p><p class="article-text">
        Suele consistir en traicionar un acuerdo, tratar mal al otro, huir de una situaci&oacute;n que no nos agrada, aprovecharse de la pareja, enga&ntilde;ar o descuidar emocionalmente a esa persona. Y tengo que decir dos cosas: una, que no hay <em>un paso</em>, sino todo un camino que se puede elegir no recorrer. Y dos, me pregunto cu&aacute;nto de lo que llenaba esa pareja era realmente amor, si desde ah&iacute; se termina construyendo un puente que lleva al odio.
    </p><p class="article-text">
        No confundamos: no estoy haciendo una apolog&iacute;a del amor eterno ni desmontando las razones leg&iacute;timas por las que las personas se separan. Creo firmemente que no hay nada m&aacute;s sano que separarse de alguien cuando no hay reciprocidad o acuerdos satisfactorios para ambas partes. Pero, &iquest;es necesario hacerlo desde el odio? S&eacute; que el odio es un mecanismo psicol&oacute;gico con sentido, una estrategia de supervivencia para transitar el cambio. Facilita, s&iacute;, pero tambi&eacute;n simplifica. Y moverse en territorios inc&oacute;modos es precisamente lo que m&aacute;s nos hace crecer.
    </p><p class="article-text">
        La gente se separa, mucho, de hecho, solo en la Regi&oacute;n de Murcia, los juzgados recibieron una media de nueve demandas de disoluci&oacute;n matrimonial al d&iacute;a durante 2024, con un total de 3.293 divorcios y separaciones, lo que supone un aumento interanual del 3,9 % y sit&uacute;a a la Comunidad como la cuarta con mayor tasa de rupturas en Espa&ntilde;a, yo no quiero parar eso, por motivos obvios.
    </p><p class="article-text">
        Pero algo que veo constantemente en nuestra sociedad es que, a nivel individual e incluso colectivo, se prefiere poner los cuernos, mentir o hacer da&ntilde;o, antes que tener una conversaci&oacute;n honesta con la pareja para construir acuerdos diferentes, flexibles, que permitan transitar las distintas etapas de cambio que atraviesa una relaci&oacute;n. En el despacho me dicen a menudo: <em>&ldquo;Podr&iacute;a haberme dicho que necesitaba cambiar la relaci&oacute;n, &iquest;pero enga&ntilde;arme?&rdquo;</em> Esa frase es poderosa, porque apunta a un cambio de paradigma. Pero claro, implica m&aacute;s cari&ntilde;o, m&aacute;s implicaci&oacute;n, remangarse emocionalmente y esforzarse desde un lugar donde hace falta amor del bueno, del de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n implica enfrentarse a algo que va m&aacute;s all&aacute; de nosotros: la incomodidad de hacer algo que socialmente no est&aacute; aceptado. &ldquo;Le pusiste los cuernos, bueno, son cosas que pasan&rdquo; &mdash;eso tiene aceptaci&oacute;n social. Pero si propones en voz alta abrir una relaci&oacute;n como respuesta a una necesidad mutua, de repente te ves obligado a justificar cada palabra como si tuvieras que dar una conferencia sobre &eacute;tica relacional.
    </p><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n nos lleva a repensar qu&eacute; es el amor. &iquest;Es una caja a la que entramos cuando todo va bien y de la que necesitamos escapar cuando aprieta? &iquest;Es el mito del amor verdadero y eterno el &uacute;nico amor v&aacute;lido? Dir&iacute;a que no, porque justo ese modelo es el que m&aacute;s f&aacute;cilmente se convierte en odio en cuanto algo falla. &iquest;Es, quiz&aacute;, un espacio de acuerdos que pueden reescribirse? &iquest;Solo se da en lo rom&aacute;ntico? &iquest;Podemos amar profundamente a amigos sin que eso genere conflicto? &iquest;Se puede amar mucho a alguien y, aun as&iacute;, tener una buena protecci&oacute;n jur&iacute;dica por si llega el paso al odio o al divorcio? Para esta &uacute;ltima s&iacute; tengo una respuesta clara: un rotundo s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que todo esto suene extremo para algunos, pero vamos con algo m&aacute;s liviano: imaginemos que existen personas con la fuerza y la madurez suficientes para decir: <em>&ldquo;Oye, no estoy bien as&iacute;, pero no quiero que nos hagamos da&ntilde;o&rdquo;</em>. &iquest;No es ese un paso mejor hacia el divorcio que el paso del odio? Este tipo de separaciones, lo confieso, a veces me hacen perder dinero... pero como rom&aacute;ntica de la vida que soy, os dir&eacute; que nada me llena m&aacute;s el coraz&oacute;n que un divorcio de mutuo acuerdo bien hecho.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de abogada de familia, tengo 34 a&ntilde;os: la edad perfecta para ver c&oacute;mo en mi entorno nacen beb&eacute;s, mueren relaciones, se crean otras nuevas y &mdash;sorpresa <em>millennial</em>&mdash; cada vez m&aacute;s personas se abren a las no monogamias &eacute;ticas. Como abogada, me parece una aut&eacute;ntica fantas&iacute;a. Da lugar a una arquitectura jur&iacute;dica compleja y bella, que pide trajes a medida. Me fascina ver c&oacute;mo el paso de la ruptura tradicional da paso a nuevas formas donde el odio no es el protagonista. Al menos, no al principio.
    </p><p class="article-text">
        Esto ya es un intento de lo diferente. Hay muchas formas de separarse antes de construir ese puente hacia el odio. Una relaci&oacute;n puede transformarse: puede terminar lo rom&aacute;ntico y continuar la amistad; se puede acompa&ntilde;ar de otro modo. Claro que no estamos obligados a sostener v&iacute;nculos que no funcionan, pero tampoco a elegir, como &uacute;nica opci&oacute;n, la polarizaci&oacute;n. Esa que tan a menudo termina da&ntilde;ando a quienes menos culpa tienen: los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta reflexi&oacute;n que os traigo hoy viene desde la trinchera: la del despacho, la de las salas de vistas, pero tambi&eacute;n la de los caf&eacute;s con amigas que me cuentan que ya no saben c&oacute;mo hablar con su pareja. Viene de escuchar a personas rotas, pero tambi&eacute;n de acompa&ntilde;ar reconstrucciones llenas de dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final, el paso no es del amor al odio: el verdadero paso &mdash;el que de verdad importa&mdash; es del miedo a la honestidad. Y eso s&iacute; que puede cambiarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Separarse sin destruir, querer sin poseer, romper sin herir. Tal vez no suene &eacute;pico, pero para m&iacute; es el tipo de revoluci&oacute;n m&aacute;s valiente que existe. Y s&iacute;, a veces me deja sin pleito... pero con mucha m&aacute;s fe en las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/paso-divorcio_132_12427300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jul 2025 04:01:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e09879f5-bba4-44b8-9b11-63211caf407a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="138305" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e09879f5-bba4-44b8-9b11-63211caf407a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="138305" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El paso del divorcio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e09879f5-bba4-44b8-9b11-63211caf407a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La incomodidad de estar donde no se espera que estés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/incomodidad-no-espera-estes_132_12355071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69610f83-0791-451c-aa30-7f28f53eb386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La incomodidad de estar donde no se espera que estés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“¿Qué haces tú con el sindicato?”, me han dicho algunos compañeros. Y digo compañeros porque, curiosamente, son los mismos que no se escandalizan cuando defendemos –con plena legitimidad profesional– a alguien que sabemos que ha cometido un delito

</p></div><p class="article-text">
        Hay algo profundamente inc&oacute;modo en ocupar lugares inc&oacute;modos. M&aacute;s a&uacute;n cuando nadie espera &ndash;o desea&ndash; que est&eacute;s ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana he vivido varias de esas incomodidades. He dado una charla para el Sindicato de Vivienda de Murcia, donde he explicado conceptos complejos del derecho de alquiler con palabras llanas, sin tecnicismos, sin jerga jur&iacute;dica. Y lo he disfrutado much&iacute;simo. Porque creo firmemente que los tecnicismos jur&iacute;dicos no son solo una barrera, sino una forma sutil de mantener a las personas alejadas de su capacidad real de ejercer derechos y resolver conflictos de manera pac&iacute;fica. Explicarles c&oacute;mo negociar cl&aacute;usulas abusivas o cu&aacute;ndo procede una reparaci&oacute;n es, en mi forma de ver el mundo, un peque&ntilde;o acto de democratizaci&oacute;n de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo&hellip; qu&eacute; inc&oacute;modo resulta que una abogada haga eso, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; haces t&uacute; con el sindicato?&rdquo;, me han dicho algunos compa&ntilde;eros. Y digo compa&ntilde;eros porque, curiosamente, son los mismos que no se escandalizan cuando defendemos &ndash;con plena legitimidad profesional&ndash; a alguien que sabemos que ha cometido un delito. Eso s&iacute; lo entienden: &ldquo;Todos tienen derecho a defensa&rdquo;. Pero que expliques el funcionamiento de la fianza o los l&iacute;mites de una subida de alquiler en una asamblea vecinal&hellip; eso parece cruzar una l&iacute;nea. Me sigo preguntando: &iquest;qu&eacute; l&iacute;nea?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he asistido a las Jornadas de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Abogados de Familia, que este a&ntilde;o se celebraban en Murcia. Y he vivido otra forma de incomodidad: estar presente en una ponencia donde se defend&iacute;a, desde la tribuna, una postura abiertamente contraria a una ley de protecci&oacute;n frente a la violencia de g&eacute;nero. Lo m&aacute;s preocupante no fue solo el discurso, sino la forma en que se blind&oacute; detr&aacute;s del argumento de la independencia judicial. Como si la independencia sirviera para legitimar ideolog&iacute;as personales por encima de los derechos fundamentales. Como si ese principio &ndash;que tanto hemos defendido&ndash; fuera una coartada para perpetuar prejuicios desde el estrado.
    </p><p class="article-text">
        Esa incomodidad tiene muchas capas: la de querer levantarte y decir algo, la de no saber si tu silencio te hace c&oacute;mplice o si tu presencia, al menos, sirve como testimonio. La de sentir que, incluso entre profesionales del derecho, hay batallas que a&uacute;n se libran desde trincheras ideol&oacute;gicas, y no desde el compromiso con la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que nadie diga nada, el aplauso de todos los presentes, que solo en confianza y voz bajita te confiesen que no est&aacute; bien lo que est&aacute; pasando. Pero lo entiendo en su justa medida. Creo que llega un punto en que llegamos a vestirnos de cobardes y eso tampoco est&aacute; bien, porque en 10 a&ntilde;os yo no quiero decir que estuve ah&iacute; y pas&eacute; totalmente desapercibida. Todo ello con el profundo respeto que guardo a mis compa&ntilde;eros abogados y abogadas. &iquest;Es compatible una buena relaci&oacute;n hac&iacute;a ellos con tener criterio propio? Un mundo complicado el de la abogac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, en ese contexto, viv&iacute; un encuentro hermoso: conoc&iacute; en persona a una compa&ntilde;era de Valencia con la que llevaba tiempo hablando por redes sociales. Y fue lo mejor del fin de semana. Porque en medio del ruido, del juicio ajeno y del desencanto profesional, a veces aparecen personas que te recuerdan por qu&eacute; empezaste. Y con quienes puedes hablar de maternidad, de derecho y de derechos sin necesidad de explicar por qu&eacute; te importan todas a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, para rematar, esta semana he tenido esa otra incomodidad: me ha encantado la canci&oacute;n de Espa&ntilde;a en Eurovisi&oacute;n, me ha parecido potente, honesta, conmovedora&hellip; pero no puedo celebrar el festival. Porque no puedo ignorar que ha servido para blanquear, este a&ntilde;o otra vez, una situaci&oacute;n absolutamente insostenible en t&eacute;rminos de derechos humanos. Que una estructura cultural de esa magnitud elija hacer como si no pasara nada, mientras se comete un genocidio, no puede simplemente obviarse, es el momento de tomar partido porque se est&aacute; haciendo historia y se est&aacute; haciendo mal.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; estoy: entre la emoci&oacute;n de una voz que me encanta y el rechazo profundo de una plataforma que, en nombre del espect&aacute;culo, aprovecha para que todos los estados miren a otro lado. Estar en esa incomodidad, no huir de ella, es tambi&eacute;n una forma de resistencia, al menos, poder nombrarla.
    </p><p class="article-text">
        Y al final, de eso se trata. De elegir estar donde no es c&oacute;modo. De ocupar espacios donde no se espera que est&eacute;s. De no renunciar a las contradicciones porque hay cosas que se transforman s&oacute;lo cuando alguien decide no callarse, no retirarse, no mirar desde lejos.
    </p><p class="article-text">
        La vida profesional y personal est&aacute; llena de zonas grises. Y lo c&oacute;modo, muchas veces, es no incomodar. Pero tambi&eacute;n es est&eacute;ril. Porque lo que realmente cambia algo &ndash;en el derecho, en la sociedad, en una misma&ndash; no ocurre en las zonas seguras, sino en esas fronteras difusas donde una charla, una objeci&oacute;n o una canci&oacute;n pueden ser una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No siempre es f&aacute;cil estar en esos lugares. A veces agota. Pero si no estamos ah&iacute;, &iquest;qui&eacute;n se queda a mirar de frente lo que no funciona?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/incomodidad-no-espera-estes_132_12355071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jun 2025 04:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/69610f83-0791-451c-aa30-7f28f53eb386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="389396" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/69610f83-0791-451c-aa30-7f28f53eb386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="389396" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La incomodidad de estar donde no se espera que estés]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/69610f83-0791-451c-aa30-7f28f53eb386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hijos analógicos de las milenials]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hijos-analogicos-milenials_132_12272710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19d0b4c1-d94d-40ac-b441-5efc42da169c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hijos analógicos de las milenials"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un chaval de 20 años me decía el día del apagón que hicieron algo muy raro con sus amigos: quedar en un lugar e ir todos, llegar sin estar avisándose cuanto le queda a cada uno, no estar con el móvil todo el rato mientras están juntos</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No empuje se&ntilde;ora, bajo en la pr&oacute;xima, que ni usted es marquesa, ni yo un miserable, mi generaci&oacute;n suele ser m&aacute;s amable, m&aacute;s criticable, pero no escuchamos a nadie, cuando nos falta cari&ntilde;o es como si nos falta el aire (&hellip;)&rdquo; comenzaba rapeando L&iacute;rico en la canci&oacute;n &ldquo;No somos ciegos&rdquo; hace ya 19 a&ntilde;os. Una canci&oacute;n de rap entonada por un cantante que plasmaba una ruptura generacional importante, la de una generaci&oacute;n harta de los modales pomposos y vac&iacute;os de la &eacute;poca de postguerra y que reclamaba que los cuidados deben ir al centro, pero a&uacute;n sin saber que la herida era tan profunda.
    </p><p class="article-text">
        No es hasta que los milenials se acercan a la treintena, a la vida adulta, al desgaste laboral sin alternativas de vivienda y a la maternidad, que se traducen esas rimas en movimientos que definen a esa generaci&oacute;n de j&oacute;venes como unos adultos exigentes y autoexigentes, que quieren entenderlo todo, que no aceptan respuestas sin explicaciones y que sienten debilitada toda su estructura de v&iacute;nculos desde la crianza temprana hasta la edad adulta, por lo que su prioridad es hablar de cuidados, aunque sea en distintos idiomas (vivienda, amistad, maternidad, trabajo&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        Hablar de cuidados es generacional porque nos ha criado una generaci&oacute;n criada por los hijos de la postguerra. Esto psicol&oacute;gicamente tiene un calado, un significado, personas que no pod&iacute;an validar tus emociones porque decirte &ldquo;esto es lo que hay, llorar es de d&eacute;biles&rdquo; es lo &uacute;nico que sab&iacute;an hacer en aquel momento. A&uacute;n si hab&eacute;is tenido infancias felices, la validaci&oacute;n emocional y el cuidado no ha sido el mismo que existe hoy d&iacute;a en una gran parte de las nuevas familias. Yo, personalmente, tuve una infancia terrible, pero reconozco un factor com&uacute;n en todas las infancias de mi generaci&oacute;n: hemos tenido que aprender de mayores a diferenciar nuestras propias emociones.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a del apag&oacute;n mi hija de dos a&ntilde;os me pregunt&oacute; qu&eacute; pasaba, le expliqu&eacute; que hab&iacute;a un apag&oacute;n en varios pa&iacute;ses y me dijo &ldquo;mam&aacute; yo no veo ning&uacute;n apag&oacute;n&rdquo;. Efectivamente, para ella no hab&iacute;a cambio en su rutina, solo ve la televisi&oacute;n de manera excepcional, no sabe para qu&eacute; sirve un m&oacute;vil m&aacute;s all&aacute; de llamar o hacer fotos. Pens&eacute;: mi hija es totalmente anal&oacute;gica, y qu&eacute; paz que sea as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra generaci&oacute;n fue el conejillo de indias del inicio de las redes sociales, del MSN, del chat terra, del Tuenti, del avance en tecnolog&iacute;a de videojuegos&hellip; hoy d&iacute;a tenemos estudios que hablan de sus repercusiones en nuestro mapa neuronal y en nuestra salud. Hemos vivido acontecimientos como el asesino de la catana en Murcia, que estuvo muy influido por su relaci&oacute;n con los videojuegos y sabemos que la tecnolog&iacute;a no puede ser el refugio de ning&uacute;n problema, que lo acrecienta, porque lo hemos vivido.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto las madres de la crianza consciente, respetuosa o como quieras llamarlo hemos decidido que nuestros hijos cuanto m&aacute;s anal&oacute;gicos mejor. Pero no en un sentido de vivir en una burbuja, sino de amortiguar la dependencia y todos los factores negativos que esos estudios nos han mostrado con sus datos alarmantes. La Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a ten&iacute;a la recomendaci&oacute;n de pantallas cero a los ni&ntilde;os hasta los 2 a&ntilde;os de edad, cuando fui madre lo ve&iacute;a un trecho f&aacute;cil de afrontar, pero hoy d&iacute;a esas recomendaciones se han actualizado y el margen de edad ha subido a 6 a&ntilde;os, &iexcl;a ver c&oacute;mo aguantas hasta los 6 a&ntilde;os! Muchos estudios est&aacute;n demostrando lo nociva que es esa exposici&oacute;n a pantallas a todos los niveles: alimentaci&oacute;n, retrasos en el habla, retrasos cognitivos, disminuci&oacute;n del grosor de la corteza cerebral en las zonas relacionadas con la atenci&oacute;n, la memoria y la regulaci&oacute;n emocional. Una madre milenial con esto delante se arma escudo de plata y se lanza a la batalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde el cauce de la generaci&oacute;n exigente desemboca en ese corte generacional tan importante: tener hijos conscientemente anal&oacute;gicos y no dependientes de las redes sociales. No darles la tablet ante cada incomodidad para que sepan afrontar lo inc&oacute;modo, hablar de cuidados en todos los espacios, validar sus emociones cuando caen, cuando son violentados y darles la fortaleza que nosotros hemos adquirido a los 30 desde los 2 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un chaval de 20 a&ntilde;os me dec&iacute;a el d&iacute;a del apag&oacute;n que hicieron algo muy raro con sus amigos: quedar en un lugar e ir todos, llegar sin estar avis&aacute;ndose cuanto le queda a cada uno, no estar con el m&oacute;vil todo el rato mientras est&aacute;n juntos. &ldquo;Hablamos entre nosotros, fue una pasada&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro, me hizo gracia, pero pens&eacute; que es triste que haya una generaci&oacute;n Z tan metida en la hiperconexi&oacute;n constante que no sea capaz de desarrollar ciertas habilidades b&aacute;sicas y seguridad relacional. &iquest;C&oacute;mo van a enfrentar los problemas reales de la vida diaria cuando lleguen a sus 30 a&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; tipo de comunicaci&oacute;n deber&aacute; tener mi despacho para referenciarse ante esas personas? Tengo la respuesta y me da tristeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con toda esta amalgama solo quiero introducir la reflexi&oacute;n a ra&iacute;z del apag&oacute;n de que lo mismo no estamos tan locas y obsesionadas con eso de que nuestros hijos no sean v&iacute;ctimas de la tecnolog&iacute;a, sino unos usuarios responsables cuando llegue el momento. Lo mismo conservar un punto de lo anal&oacute;gico &ndash;como tener dinero efectivo en casa&ndash; no es una locura, sino sentido com&uacute;n. Hay que repensar el sistema en vez de seguir a ojos cerrados a Dinamarca para que hacienda y los bancos tengan todas las herramientas de su lado. Repensar que todo lo que no puede hacer la IA es cuidar y eso es lo que queremos tener en el centro de la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hijos-analogicos-milenials_132_12272710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 08:22:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/19d0b4c1-d94d-40ac-b441-5efc42da169c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="58017" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/19d0b4c1-d94d-40ac-b441-5efc42da169c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58017" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los hijos analógicos de las milenials]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/19d0b4c1-d94d-40ac-b441-5efc42da169c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Apagón,Millennials,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periplo del sueño y el periplo de la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/periplo-sueno-periplo-vivienda_132_12208882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38c7a2df-3d9c-4e5d-84e1-8d63eb4838c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periplo del sueño y el periplo de la vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No dormir porque te quitan la casa, el lugar que habitar; no dormir porque te empobrece separarte, porque la vida se escurre en unas rentas que nadie controla… eso no es lo justo"</p></div><p class="article-text">
        Circe, en la versi&oacute;n de Madeleine Miller, era una diosa y bruja milenaria. Como tal, no ten&iacute;a necesidad de dormir ni de comer, pero los dioses lo hacen todo por puro placer. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando su padre, Helios, dios del sol, la abras&oacute; entera por retarle, tard&oacute; meses en recuperarse sola en un bosque, buscando la m&aacute;s absoluta oscuridad. Ah&iacute; vivi&oacute; un hito de sufrimiento que la marc&oacute; para siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siglos despu&eacute;s, cuando conoci&oacute; a Ulises y tuvo a su &uacute;nico hijo, Tel&eacute;gono, describi&oacute; el sufrimiento de no dormir durante semanas para poder calmar a la arisca criatura &mdash;sola en su isla, la isla de Eea&mdash; como el m&aacute;s profundo que hab&iacute;a sufrido, m&aacute;s incluso que el calcinamiento de su padre. Esto me sorprendi&oacute; profundamente al leer el libro.
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo mi periplo personal con el sue&ntilde;o desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os, desde que tengo a mi arisca criatura, a la cual miro y adoro m&aacute;s all&aacute; de lo que podr&iacute;a describir con palabras. Igual que Circe, igual que todas las madres. Pero cuando eres madre es dif&iacute;cil conciliar el sue&ntilde;o, conciliar la vida en general. De eso ya os he hablado.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no hablo de mi maternidad. Hablo de que no es necesario tener hijos para tener una relaci&oacute;n de dolor y desaf&iacute;o con el sue&ntilde;o. La sociedad actual quita el sue&ntilde;o a todo el mundo. Nos atacan tantas cosas que atentan contra nuestros pilares m&aacute;s b&aacute;sicos de supervivencia humana, que el periplo del sue&ntilde;o se ha convertido en una carga universal y en un nicho de mercado jugoso, donde aparecen remedios cada vez m&aacute;s creativos que nos prometen atenuar el capitalismo que pincha por las noches.
    </p><p class="article-text">
        Estas gominolas de melatonina y THC te van a curar durante unas horas el terror a no encontrar un piso de alquiler asequible en un mes en el que se te acaba el contrato. Vives sola, tienes un salario &ldquo;bueno&rdquo; de 1.300 &euro; y pagas 650 &euro; de alquiler porque has tenido suerte. Pero los precios aprietan y ninguna de las ayudas que sacan roza tus requisitos. &iexcl;Sorpresa!
    </p><p class="article-text">
        Luego suma la presi&oacute;n social de la edad para ser madre, del &eacute;xito laboral, del coche nuevo, de los viajes de Instagram, de la necesidad de suplementarte para estar sana, de lucir lo nuevo de Zara y de (inserta lo que tienes en la lista)&hellip; te remata los d&iacute;as, las noches y azota el barco, que para colmo ni tan siquiera es tuyo.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n sucede en el otro lado. En el lado en el que te separas y decid&iacute;s alquilar el piso del centro, os mud&aacute;is con vuestros padres y los ni&ntilde;os a una compartida. Separarse empobrece y nadie habla de ello. Empobrecerse con criaturas a cargo es m&aacute;s duro que los ojos ardientes de Helios: no poder darles lo que necesitan, verlos crecer en una carencia que t&uacute; tuviste y no quer&iacute;as para ellos.
    </p><p class="article-text">
        El piso que alquilas de repente deja de dar ingresos, la persona que se aloja no puede pagar. Te dicen en las noticias que tienes okupas, que no podr&aacute;s echarlos nunca, y empiezas a odiar al inquilino. El inquilino empieza a odiar al arrendador. Y as&iacute; es como el periplo del sue&ntilde;o de ambos desemboca en un debate social insulso, que no mira a la SAREB ni al Gobierno. Un debate que es un nicho de mercado, igual que lo es vender melatonina, libros sobre estr&eacute;s, &aacute;cido hialur&oacute;nico y miedo.
    </p><p class="article-text">
        He de admitir que mi sufrimiento con el sue&ntilde;o se aten&uacute;a cuando trabajo, cuando cruzo la puerta del despacho con el segundo caf&eacute; del d&iacute;a y me pongo a ver el concurso de acreedores de una cliente a la que tengo que salvar su vivienda, pero ya est&aacute; rondando un fondo para fastidiar la subasta. O el de un matrimonio con sus inquilinos puerta con puerta, a los que les amenazan con matarlos si inician proceso judicial. Y tengo herramientas para ayudarles, pero pocas; y si pasan por juzgado, precarias. No son todas las que querr&iacute;a. Tengo mucha creatividad, pero pocas horas de descanso y&hellip; &iexcl;otra vez mando tarde el art&iacute;culo de opini&oacute;n! Perd&oacute;nadme, no soy una opin&oacute;loga modelo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiero decir es que todo esto no deber&iacute;a ser normal. No deber&iacute;a ser lo adecuado. Lo &uacute;nico natural que debe quitar el sue&ntilde;o &mdash;lo &uacute;nico justo, al menos&mdash; es lo m&iacute;o. Yo merezco mi privaci&oacute;n de sue&ntilde;o porque es temporal, evolutiva, natural, un ajetreo compensado por las grandes dosis de amor que siento por mi hija. Todas somos Circe reconociendo lo duro que es criar y gestionar, por muchos superpoderes que tengamos en otras facetas de nuestra vida. Incluso la bruja de Eea se siente vulnerable en esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no dormir porque te quitan la casa, el lugar que habitar; no dormir porque te empobrece separarte, porque la vida se escurre en unas rentas que nadie controla&hellip; eso no es lo justo. Por eso veo justo el movimiento que han iniciado esos j&oacute;venes del sindicato de vivienda en Murcia. Les doy todo mi &aacute;nimo porque su causa es justa, y sin una reivindicaci&oacute;n potente nadie pondr&aacute; en una mesa de negociaci&oacute;n esta necesidad. Otra cosa ser&aacute; que el legislador sea ineficiente y poco realista, pero no poder controlar el desenlace no debe quitarnos la esperanza de luchar por nuestro sue&ntilde;o, al menos en su sentido literal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/periplo-sueno-periplo-vivienda_132_12208882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2025 04:02:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/38c7a2df-3d9c-4e5d-84e1-8d63eb4838c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="530959" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/38c7a2df-3d9c-4e5d-84e1-8d63eb4838c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="530959" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El periplo del sueño y el periplo de la vivienda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/38c7a2df-3d9c-4e5d-84e1-8d63eb4838c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Vivienda,Precariedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inteligencia natural e inteligencia artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/inteligencia-natural-e-inteligencia-artificial_132_12163077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9d2003f-f87e-48a8-9a79-49771cdb4139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inteligencia natural e inteligencia artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La IA, usada mal, puede convertirse en una nueva caverna. Yo no sé vosotros, pero cuando veo una publicación en redes sociales puedo notar si está escrita con IA o no, y rápidamente pierdo el interés</p></div><p class="article-text">
        Una servidora tiene suficiente edad para recordar cu&aacute;ndo nos explicaron por primera vez que era eso de internet. Recuerdo el primer ordenador en casa, c&oacute;mo era usar esa interfaz antigua y luego comentarlo con los compa&ntilde;eros de clase. Hoy pasa igual &iquest;no? Hace no mucho le&iacute;a una reflexi&oacute;n de un experto que dec&iacute;a que la invenci&oacute;n de la Inteligencia Artificial (IA) era comparable con la invenci&oacute;n de internet. Creo que la analog&iacute;a es correcta, pero en un contexto muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una &eacute;poca en la que la IA es una herramienta cotidiana para muchas personas. Desde asistentes virtuales hasta generadores de texto o imagen, cada vez m&aacute;s actividades humanas pueden ser automatizadas. Y aunque esto abre oportunidades reales, tambi&eacute;n plantea una amenaza menos visible pero igual de seria: la comodidad mental. Reconozco que yo era reticente a usarla al principio porque esto me asusta.
    </p><p class="article-text">
        Usar la IA para evitar pensar, para delegar la creatividad, o para producir sin comprender es una forma moderna de tomar el camino f&aacute;cil. El problema es que ese camino, como advirtieron fil&oacute;sofos desde hace siglos, rara vez conduce a un buen destino.
    </p><p class="article-text">
        Primero, hay que ser claros: la IA no es creativa en el sentido humano. No inventa desde el vac&iacute;o, no tiene intuici&oacute;n, no conoce el asombro ni la duda. Su capacidad se basa en procesar cantidades masivas de datos, reconocer patrones y predecir lo que viene despu&eacute;s. Lo que hace, en esencia, es reorganizar lo que ya existe. Si intentas crear algo nuevo preguntando no ser&aacute; original nunca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando alguien usa un modelo de IA para &ldquo;crear&rdquo; un poema, un ensayo o una idea de negocio, lo que realmente est&aacute; haciendo es pedirle que reorganice lo que otros ya han hecho. Es &uacute;til, pero no es lo mismo que crear. Si lo haces sabiendo esto lo vives desde otro lugar.
    </p><p class="article-text">
        Os traigo esta reflexi&oacute;n porque &uacute;ltimamente en mi entorno veo un uso de la IA muy extendido. Si empezamos a depender de la IA para pensar por nosotros, corremos el riesgo de atrofiar nuestra capacidad de reflexi&oacute;n. Es como usar una calculadora para todo y olvidar c&oacute;mo sumar, cosa que reconozco que yo hice con las divisiones hace mucho. M&aacute;s grave a&uacute;n, podemos empezar a perder el impulso creativo, esa chispa de inquietud que nos lleva a hacernos preguntas, a imaginar y so&ntilde;ar sue&ntilde;os propios, a equivocarnos y aprender.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo claro de lo que os digo es lo que est&aacute; pasando en el mundo jur&iacute;dico. Est&aacute;n proliferando herramientas de IA dise&ntilde;adas para automatizar tareas legales: redacci&oacute;n de contratos, an&aacute;lisis de jurisprudencia o predicci&oacute;n de sentencias. Se venden como soluciones revolucionarias, a precios alt&iacute;simos, con la promesa impl&iacute;cita (o expl&iacute;cita) de que permitir&aacute;n a los abogados &ldquo;dejar de trabajar&rdquo;. Realmente los abogados que est&aacute;n hiper quemados necesitan dejar de hacer todas esas tareas, no lo niego, pero el problema viene de otro lugar.
    </p><p class="article-text">
        Esto ha generado dos reacciones: una euforia ingenua por parte de los que buscan una soluci&oacute;n m&aacute;gica, y un miedo profundo en el sector legal de que los abogados sean reemplazados por algoritmos. Ambos extremos se equivocan.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que muchas tareas jur&iacute;dicas pueden ser automatizadas. Y si el trabajo de un abogado se limita a copiar modelos, revisar plazos o llenar formularios, probablemente ser&aacute; reemplazado en pocos a&ntilde;os. Pero ah&iacute; no est&aacute; el verdadero valor de la profesi&oacute;n, al menos no el de la profesi&oacute;n que a m&iacute; me gusta.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el valor de un buen abogado no est&aacute; en repetir lo obvio, sino en dise&ntilde;ar estrategias. En entender el conflicto detr&aacute;s del caso, anticiparse al movimiento de la otra parte, encontrar una salida creativa que no estaba en el manual. Eso, la IA no lo hace. Porque no piensa de verdad. No comprende lo humano del conflicto. Solo sistematiza lo que ya ha sido dicho.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el problema no es la IA. El problema es reducir la profesi&oacute;n a tareas simples. Si los abogados asumen que su funci&oacute;n puede ser reemplazada por un programa, es porque no est&aacute;n valorando su verdadero potencial.
    </p><p class="article-text">
        No os voy a dar la turra resumiendo <em>La Rep&uacute;blica</em> de Plat&oacute;n, pero creo que es aplicable a todo que salir de la caverna &mdash;pensar por uno mismo, ver la luz&mdash; requiere esfuerzo, dolor y riesgo. A veces es m&aacute;s f&aacute;cil quedarse viendo sombras, ser quien no piensa y enviar el mensaje a la maquinita.
    </p><p class="article-text">
        La IA, usada mal, puede convertirse en una nueva caverna. Yo no s&eacute; vosotros, pero cuando veo una publicaci&oacute;n en redes sociales puedo notar si est&aacute; escrita con IA o no, y r&aacute;pidamente pierdo el inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto significa que tengamos que temer a la IA. Al contrario, bien usada, es una herramienta poderosa para liberar tiempo, reducir cargas repetitivas y abrir espacio a lo que realmente importa.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en c&oacute;mo se usa. No sab&eacute;is lo que me ha costado llegar a aplicar esto en mi sector, creo que hay muchas contradicciones con este tema. Por eso quer&iacute;a compartir mi visi&oacute;n (hasta hoy, que puede cambiar m&aacute;s adelante).
    </p><p class="article-text">
        Si un escritor usa IA para corregir errores ortogr&aacute;ficos o para estructurar un &iacute;ndice, est&aacute; usando la herramienta a su favor. Si un investigador la utiliza para sintetizar grandes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n, est&aacute; ahorrando tiempo para pensar mejor. Si un abogado la usa para revisar jurisprudencia mientras &eacute;l se concentra en el dise&ntilde;o estrat&eacute;gico de un caso, entonces est&aacute; potenciando su valor.
    </p><p class="article-text">
        La IA no debe reemplazarnos en las tareas creativas, sino apoyarnos en las tareas mec&aacute;nicas. No debe sustituir la reflexi&oacute;n, sino permitirnos tener m&aacute;s espacio para reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        Lo f&aacute;cil no siempre es lo mejor. Y lo c&oacute;modo, muchas veces, es lo m&aacute;s peligroso. En tiempos de cambio, vale la pena recordar que el pensamiento cr&iacute;tico, la creatividad y la estrategia no se automatizan. Se cultivan. Con tiempo, con esfuerzo, y con conciencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/inteligencia-natural-e-inteligencia-artificial_132_12163077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Mar 2025 05:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b9d2003f-f87e-48a8-9a79-49771cdb4139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="127014" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b9d2003f-f87e-48a8-9a79-49771cdb4139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="127014" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Inteligencia natural e inteligencia artificial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b9d2003f-f87e-48a8-9a79-49771cdb4139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Abogados,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El empoderamiento falso, como el 'Si quieres, puedes', invisibiliza la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/empoderamiento-falso-si-quieres-puedes-invisibiliza-desigualdad_132_12118819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb3795d9-cbca-4f29-a0c7-f5988eff0496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El empoderamiento falso, como el &#039;Si quieres, puedes&#039;, invisibiliza la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la meritocracia fuera real, las estructuras de poder no se mantendrían inamovibles</p></div><p class="article-text">
        Cada 8 de marzo, entre pancartas y discursos que inundan las redes sociales, se repite una idea que, lejos de empoderar, desmoviliza: 'Si quieres, puedes'. Esta frase, convertida en un mantra de la autoayuda y el emprendimiento, es en realidad un insulto para quienes han nacido en contextos de desigualdad estructural. No, no todo el mundo puede porque no todas las personas parten desde el mismo punto ni tienen acceso a las mismas oportunidades. La desigualdad de oportunidades implica desigualdad social y repetir el 'Si quieres, puedes' solo invisibiliza esas barreras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mito de la meritocracia</strong></h2><p class="article-text">
        Con motivo del 8M, la semana pasada fue a un acto donde una se&ntilde;ora alzaba el discurso meritocr&aacute;tico como un todo y estuve a punto de pedir el micro, sinceramente. El discurso meritocr&aacute;tico nos dice que el &eacute;xito es una cuesti&oacute;n de esfuerzo individual. Nos cuentan que si una persona trabaja lo suficiente, si es lo bastante persistente, lograr&aacute; cualquier objetivo que se proponga. Pero esta es una falacia cruel que ignora las condiciones de base de cada persona. No es lo mismo nacer en una familia con estabilidad econ&oacute;mica que hacerlo en una donde la pobreza es el pan de cada d&iacute;a. No es lo mismo ser hombre que mujer, no es lo mismo ser blanco que racializado, no es lo mismo crecer con acceso a una educaci&oacute;n de calidad que enfrentarse a un sistema que te margina desde la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Si la meritocracia fuera real, las estructuras de poder no se mantendr&iacute;an inamovibles. De hecho, esta humilde letrada estar&iacute;a muy por encima de muchos 'se&ntilde;oros'. Pero la realidad nos demuestra que, a pesar de los casos excepcionales que se utilizan para justificar este discurso, la mayor&iacute;a de las personas que alcanzan el &eacute;xito provienen de entornos privilegiados. Esto no significa que no hayan trabajado duro, sino que su esfuerzo se vio respaldado por una red de apoyo, por oportunidades que otras personas simplemente no tienen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La trampa del falso empoderamiento</strong></h2><p class="article-text">
        Cada vez que escucho a alguien, especialmente en el contexto del 8 de marzo, repetir el 'Si quieres, puedes' como una forma de empoderamiento femenino, no puedo evitar sentir una profunda indignaci&oacute;n. No se trata de una frase inofensiva, es una trampa. Es una manera de desviar la conversaci&oacute;n de lo verdaderamente importante: las estructuras de poder que sostienen la desigualdad. Es un mensaje que responsabiliza exclusivamente a las mujeres, a las personas racializadas o empobrecidas de su propia situaci&oacute;n, sin se&ntilde;alar los obst&aacute;culos que les impiden avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de discursos, muchas veces impulsados por quienes han tenido acceso a privilegios, funcionan como un b&aacute;lsamo de falsa motivaci&oacute;n. No ayudan a generar cambios estructurales, sino que tranquilizan conciencias sin comprometerse con la lucha real. En lugar de exigir derechos, de se&ntilde;alar las injusticias, se nos pide que trabajemos m&aacute;s, que nos esforcemos m&aacute;s, como si el problema fuera individual y no colectivo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La lucha es colectiva, no individual</strong></h2><p class="article-text">
        Los avances sociales que hoy disfrutamos no han sido regalos de ninguna &eacute;lite, no han llegado por concesiones caritativas ni por el esfuerzo individual de unas pocas personas. Han sido producto de luchas constantes, de gritos que han resonado hasta volverse imposibles de ignorar. Han sido producto del coraje de quienes se han atrevido a decir basta, aun cuando eso les ha costado ataques, represi&oacute;n y, en muchos casos, la vida.
    </p><p class="article-text">
        El derecho al voto de las mujeres, la jornada laboral de ocho horas, el acceso a la educaci&oacute;n, el matrimonio igualitario, nada de esto se logr&oacute; porque alguien 'quiso y pudo'. Se logr&oacute; porque hubo movimientos sociales que enfrentaron la violencia y la discriminaci&oacute;n con organizaci&oacute;n, con resistencia, con la convicci&oacute;n de que la justicia social no se pide, se exige.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se nos dice que el cambio depende &uacute;nicamente de nuestro esfuerzo individual, se nos est&aacute; arrebatando el verdadero poder: el de la colectividad. Se nos est&aacute; desmovilizando, haci&eacute;ndonos creer que el problema es que no estamos esforz&aacute;ndonos lo suficiente, en lugar de reconocer que vivimos en un sistema dise&ntilde;ado para que ciertas personas nunca lleguen a la meta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Decir basta al 'Si quieres, puedes'</strong></h2><p class="article-text">
        Por eso, en este marzo reivindicativo, yo digo basta al 'Si quieres, puedes'. Basta de discursos que disfrazan la opresi&oacute;n de motivaci&oacute;n. Basta de mensajes que nos hacen sentir culpables por no alcanzar metas que nos han sido negadas desde el principio. Basta de ignorar las condiciones materiales de millones de personas en nombre de una positividad t&oacute;xica que solo beneficia a quienes ya tienen ventaja.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero empoderamiento no viene de repetir frases vac&iacute;as, sino de luchar por transformar la realidad. Viene de exigir equidad salarial, de pelear por la representaci&oacute;n en los espacios de poder, de garantizar derechos b&aacute;sicos como la salud y la educaci&oacute;n. Viene de la sororidad real, la que no le dice a otra mujer que 'trabaje m&aacute;s duro', sino que la acompa&ntilde;a y la sostiene.
    </p><p class="article-text">
        No quiero m&aacute;s discursos que nos pidan que confiemos en la meritocracia cuando la evidencia grita lo contrario. No quiero m&aacute;s <em>influencers</em> vendiendo la idea de que todo es cuesti&oacute;n de actitud, cuando sabemos que hay personas que, por m&aacute;s que se esfuercen, jam&aacute;s tendr&aacute;n las mismas oportunidades. Lo que necesitamos es justicia social y eso no se consigue con optimismo individual, sino con organizaci&oacute;n y resistencia colectiva.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que basta. Basta de decirnos que si queremos podemos. La historia nos ha demostrado que los cambios no llegan porque alguien lo desea con fuerza, sino porque hay quienes se niegan a aceptar la injusticia y luchan para derribarla.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/empoderamiento-falso-si-quieres-puedes-invisibiliza-desigualdad_132_12118819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Mar 2025 05:01:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb3795d9-cbca-4f29-a0c7-f5988eff0496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="447118" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb3795d9-cbca-4f29-a0c7-f5988eff0496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="447118" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El empoderamiento falso, como el 'Si quieres, puedes', invisibiliza la desigualdad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb3795d9-cbca-4f29-a0c7-f5988eff0496_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No todo es rentabilidad: la vida detrás del negocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/no-rentabilidad-vida-detras-negocio_132_12079956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5126f10c-1454-41be-85a4-0d2b097362c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No todo es rentabilidad: la vida detrás del negocio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Eso de “los negocios” también va con eso de “la vida”. Precisamente es el motivo por el que me gustan tanto, creo que crear un proyecto propio se trata de configurar un bienestar mayor que alguien por cuenta ajena no te puede dar"</p></div><p class="article-text">
        En derecho mercantil medimos la viabilidad de un negocio conforme a muchos par&aacute;metros. A m&iacute; me gusta especialmente centrarme en la calidad del producto que ofrecen, si el producto est&aacute; vac&iacute;o de contenido eso condiciona el resto de los par&aacute;metros. Por ejemplo, si eres abogado de los que llevan de todo y se mete en procesos sin tiempo para estudiarlos y encima complejos te auguro pocas posibilidades de que tu negocio sea un remanso de paz y ganancias.
    </p><p class="article-text">
        Y es que amigos, esto de los profesionales que se meten en jardines que no saben gestionar es tan com&uacute;n que dar&iacute;a para una tesis, pero otra cuesti&oacute;n m&aacute;s importante es que un negocio no solo tiene que darte dinero, tiene que darte paz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es parte de lo que siempre valoro cuando hago un plan de viabilidad a una empresa o a un aut&oacute;nomo &iquest;quieres que tu proyecto te d&eacute; tranquilidad? &iquest;o te imaginas entrando al m&oacute;vil del trabajo con ansiedad cada ma&ntilde;ana? Es algo que yo misma me pregunto a menudo para reajustarme las prioridades, los privilegios y las necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Creo que las personas tenemos que hacernos preguntas mucho m&aacute;s profundas cuando vamos a tomar decisiones profesionales. Normalmente se mira el mercado, las ganancias, los potenciales clientes y la fiscalidad. Pero las cosas determinantes est&aacute;n fuera de esa &aacute;rea. La amplia mayor&iacute;a de peque&ntilde;as empresas son de car&aacute;cter familiar, tanto en Murcia como en Espa&ntilde;a, lo cual nos lleva a que la mayor&iacute;a de sus problemas son personales, no societarios. Pero al comenzar un proyecto nadie les propone herramientas para que el negocio no deteriore la relaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Si tengo un restaurante con mi familia obviamente quiero que sea rentable, pero es un error creer que las relaciones familiares han de estar al margen de los negocios y que eso es la &ldquo;madurez&rdquo; del tr&aacute;fico mercantil. Eso, m&aacute;s bien, es desconocimiento. Los conflictos cuando se hereda la panader&iacute;a que fund&oacute; el abuelo o la tienda de mam&aacute; son personales, cuando quiero expulsar a mi hermano de la sociedad o averiguar si mi cu&ntilde;ado coge de la caja, son conflictos que est&aacute;n dentro de lo m&aacute;s profundo del sentir humano. Y para solucionar esos problemas no existen herramientas jur&iacute;dicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre opto por humanizar y darle un sentido profundo a todo y, obviamente, tambi&eacute;n lo hago en mi trabajo. Cada vez que tengo que formar una empresa o asesorar un proyecto hago preguntas que los clientes no esperan, pero que agradecen profundamente. &iquest;Y c&oacute;mo te sientes en ese papel? &iquest;no te gustar&iacute;a m&aacute;s visibilidad? &iquest;Crees que as&iacute; se reconoce realmente tu aportaci&oacute;n al proyecto? &iquest;Qu&eacute; te da miedo que pase en el futuro con tu producto?
    </p><p class="article-text">
        Porque si existen herramientas preventivas, por ejemplo, un protocolo familiar es una herramienta societaria infrautilizada que tiene en cuenta todos los problemas que pueden darse. Pero volvemos al principio, si todo lo hacemos sin asesoramiento y buscando la rapidez caeremos en la mediocridad, el estr&eacute;s, la vida ansiosa y en la necesidad de huir de nuestro trabajo constantemente, como el ejemplo del abogado que se mete en jardines que no controla.
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiero decir con el art&iacute;culo de opini&oacute;n de hoy es que creo que eso de &ldquo;los negocios&rdquo; tambi&eacute;n va con eso de &ldquo;la vida&rdquo;. Precisamente es el motivo por el que me gustan tanto, porque creo que crear un proyecto propio se trata de configurar un bienestar mayor que alguien por cuenta ajena no te puede dar. Un bienestar que gira en torno a sentirme libre, capaz, escuchada, fuerte y ganar dinero con ello. Habr&aacute; a quien le suene mal la expectativa econ&oacute;mica, pero que no me la critiquen a m&iacute; si no se atreven a criticarlo a un opositor, querer vivir bien es leg&iacute;timo, es dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Solo que ser empresario en Espa&ntilde;a es una tarea dur&iacute;sima, m&aacute;s si lo haces solo. Porque todo est&aacute; configurado con una complejidad excelsa y los que entendemos del tema cobramos caro. Esto creo que no ayuda a lo que comentaba de crear un proyecto en consonancia con la vida y el bienestar. Los quebraderos de cabeza son frecuentes, m&uacute;ltiples y desmovilizadores.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sea complicado iniciar proyectos es algo que no podemos evitar los que tenemos esa inquietud, esa necesidad. Yo creo que es muy acertado tratar los negocios como un aspecto social y personal m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al final, emprender no es solo una cuesti&oacute;n de n&uacute;meros, estrategias y mercado; es una decisi&oacute;n que impacta en nuestra identidad, nuestras relaciones y nuestra calidad de vida. Por eso, m&aacute;s all&aacute; de la rentabilidad, deber&iacute;amos preguntarnos qu&eacute; tipo de vida queremos construir a trav&eacute;s de nuestro trabajo. Si los negocios son una extensi&oacute;n de nuestra existencia, entonces no deber&iacute;an ser una fuente constante de estr&eacute;s y desorden, sino un espacio donde podamos desarrollar nuestras aspiraciones con sentido y equilibrio. Porque al final del d&iacute;a, el &eacute;xito real no es solo ganar dinero, sino hacerlo sin perderse a uno mismo en el camino.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/no-rentabilidad-vida-detras-negocio_132_12079956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 07:08:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5126f10c-1454-41be-85a4-0d2b097362c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3445340" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5126f10c-1454-41be-85a4-0d2b097362c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3445340" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No todo es rentabilidad: la vida detrás del negocio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5126f10c-1454-41be-85a4-0d2b097362c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Pymes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Premios Goya, la maternidad y los trapos sucios que debemos airear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/premios-goya-maternidad-trapos-sucios-debemos-airear_132_12041719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72fbe99c-2b0b-41f8-be92-2bed2f3ba5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Premios Goya, la maternidad y los trapos sucios que debemos airear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos han enseñado a relegar las emociones –y, sobre todo, las que surgen en la crianza– a un plano privado, a evitar 'molestar' en una sociedad donde la productividad es el centro</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si lo hab&eacute;is escuchado, pero recientemente se celebraron los Premios Goya. Me encanta seguir la gala, pero este a&ntilde;o no pude verla; mi estaba atenci&oacute;n completamente enfocada en un proceso familiar complejo del que os hablo ahora.
    </p><p class="article-text">
        Entre los nominados, hab&iacute;a un cortometraje de ficci&oacute;n que habr&iacute;a deseado ver entre los ganadores: <em>Cuarentena</em>, escrito y dirigido por Celia de Molina. Esta obra es un choque de realidad sobre lo que realmente atraviesan las madres, pero no os equivoqu&eacute;is, no es el t&iacute;pico drama desgarrador. Se trata de un mon&oacute;logo magn&eacute;tico, cargado de s&aacute;tira y con una narrativa envolvente. Ojal&aacute; pudiera deciros que est&aacute; disponible en una plataforma accesible, pero prefiero que lo busqu&eacute;is por vuestra cuenta. Creo sinceramente que todo el mundo deber&iacute;a verlo.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una sociedad que clasifica como algo &iacute;ntimos muchos aspectos de la vida que son universales. Y cuando los enfrentamos nos invade el desconcierto: <em>&iquest;por qu&eacute; nadie me hab&iacute;a contado todo esto? Cuarentena</em> desmonta la idealizaci&oacute;n de la maternidad y expone sin filtros lo que significa realmente un parto, la violencia obst&eacute;trica, el agotador cuidado de un beb&eacute; en casa y el desamparo de las madres ante un sistema mal dise&ntilde;ado para sostener la vida.
    </p><p class="article-text">
        Me habr&iacute;a encantado que esta pieza recibiera un Goya, sobre todo por el discurso que podr&iacute;a haber pronunciado. Estoy convencida de que Andrea Ross, su protagonista, habr&iacute;a puesto sobre la mesa temas imprescindibles que muchas personas necesitan escuchar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El duelo invisible de la maternidad</strong></h2><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n he atravesado uno de esos momentos universales y, a la vez, invisibilizados. Como imaginar&eacute;is, siendo abogada y minuciosa, estudi&eacute; todo lo que pude antes de convertirme en madre: parto, crianza, sue&ntilde;o infantil, lactancia&hellip; Pero nada me prepar&oacute; para lo que realmente significaban algunas etapas.
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s dif&iacute;ciles para m&iacute; han sido la adaptaci&oacute;n escolar y el fin de la lactancia. Ambos procesos implican un duelo, un cambio que atraviesa a cada madre de manera distinta, porque nuestras vivencias est&aacute;n marcadas por nuestra propia infancia. En mi caso, el desaf&iacute;o ha estado ligado a la separaci&oacute;n y al v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto, &iquest;por qu&eacute; nadie me habl&oacute; de lo duro que es dejar la lactancia una vez establecida? &iquest;Acaso para el resto de las madres es m&aacute;s f&aacute;cil? Ya os digo que no. Para todas es un proceso complejo. De hecho, ha sido uno de los factores por los que me han tenido que dar una baja por depresi&oacute;n y no tuve fuerzas para escribir la semana pasada. Aunque la causa principal ha sido la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o prolongada, hoy me siento casi recuperada. Y quiero sacar esto a la palestra porque es fundamental que se normalice y decir: <em>lo tuyo tambi&eacute;n es normal</em>.
    </p><p class="article-text">
        Nos han ense&ntilde;ado a relegar las emociones &ndash;y, sobre todo, las que surgen en la crianza&ndash; a un plano privado, a evitar 'molestar' en una sociedad donde la productividad es el centro. Una sociedad en la que el llanto de un ni&ntilde;o en la calle incomoda, donde su pensamiento cr&iacute;tico es visto como un desaf&iacute;o a la obediencia y donde el &eacute;xito masculino sigue siendo la medida de todo. S&iacute;, aunque cada vez haya m&aacute;s mujeres que han logrado romper ese 'suelo pegajoso' para abrir camino a otras, seguimos viviendo en el <em>man&acute;s world</em> (mundo de hombres) que cantaba James Brown.
    </p><p class="article-text">
        Y eso es algo que, queridos lectores, me hierve la sangre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La infancia en los juzgados: una lucha pendiente</strong></h2><p class="article-text">
        Tal vez por eso llevo con tanta dedicaci&oacute;n los casos de derecho de familia. En los tribunales, la infancia suele quedar relegada a un segundo plano cuando salimos de los temas econ&oacute;micos, educativos o de r&eacute;gimen de visitas. Hablar del bienestar emocional de los menores es menos interesante que tratar si la marinera debe llevar la anchoa cortada o no al servirse. A decir verdad, en el bar que hay frente a la ciudad de la justicia de Murcia no la ponen as&iacute; y me parece un punto en contra.
    </p><p class="article-text">
        Os concreto de lo que hablo: hay juzgados que conceden custodia compartida a beb&eacute;s de cuatro meses con padres que apenas conocen y que no los han cuidado ni tratado antes. La teor&iacute;a dice que el inter&eacute;s superior del menor es prioritario, pero la pr&aacute;ctica demuestra que, en muchos casos, sigue siendo un concepto vinculado a lo patrimonial de manera casi exclusiva.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; nadie me cont&oacute; en la carrera que la infancia no es respetada en los juzgados? Ya os adelanto que a muy pocas personas les importa, porque garantizar el bienestar emocional de los ni&ntilde;os no es rentable.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los trapos sucios deben airearse</strong></h2><p class="article-text">
        S&eacute; que parece que he hablado de muchas cosas, pero todo tiene un hilo conductor: los trapos sucios no hay que lavarlos en casa, queridas, tenemos que airearlos, ense&ntilde;arlos, gritarlos y ponerlos en portada.
    </p><p class="article-text">
        Debemos hablar de la cuarentena y de la soledad de las madres. De la lactancia y del duelo que supone dejarla. De la adaptaci&oacute;n escolar y del sistema laboral hostil que no permite acompa&ntilde;ar a los ni&ntilde;os de forma amorosa. Debemos permitir que las criaturas se expresen, que ocupen espacio en una sociedad que las quiere calladas.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos m&aacute;s cortometrajes como <em>Cuarentena</em> y airear esos trapos sucios, porque quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a este debate empape nuestra sociedad y, con suerte, llegue al sistema judicial. Ojal&aacute; llegue el d&iacute;a en que el <em>mundo de los hombres</em> d&eacute; paso a un mundo de equilibrios. Y, con ello, dejemos de presenciar el desastre de las custodias compartidas impuestas en Espa&ntilde;a, un fen&oacute;meno que, os aseguro, no se ve en otros pa&iacute;ses y que genera aut&eacute;ntica verg&uuml;enza cuando se explica fuera de nuestras fronteras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/premios-goya-maternidad-trapos-sucios-debemos-airear_132_12041719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2025 05:01:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72fbe99c-2b0b-41f8-be92-2bed2f3ba5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="316473" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72fbe99c-2b0b-41f8-be92-2bed2f3ba5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="316473" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los Premios Goya, la maternidad y los trapos sucios que debemos airear]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72fbe99c-2b0b-41f8-be92-2bed2f3ba5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacienda: ¿justiciera de lo público o una empresa más?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hacienda-justiciera-publico-empresa_132_11978817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15aa33e7-6613-4345-a20a-0114caa69838_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacienda: ¿justiciera de lo público o una empresa más?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que poner de relieve que Hacienda debe asumir un papel más equitativo, reforzando su control sobre los grandes contribuyentes y garantizando que los recursos se inviertan de manera eficiente y transparente</p></div><p class="article-text">
        Estimados lectores y lectoras:
    </p><p class="article-text">
        Como muchas sab&eacute;is invierto una parte de mi tiempo en la divulgaci&oacute;n en redes sociales. Desde que comenc&eacute; a compartir contenido not&eacute; una tendencia en los comentarios cada vez que abordo los problemas entre aut&oacute;nomos o peque&ntilde;as empresas y la Hacienda p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        De un lado hay un sesgo de gente que odia todo lo que sea hablar de Hacienda y, de otro, hay una percepci&oacute;n generalizada de que, si Hacienda te sanciona, es porque has actuado de manera deshonesta, evadiendo impuestos y odias el estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Quiero hablar de este segundo sesgo, porque es el que se identifica con personas m&aacute;s progresistas y siempre hacen comentarios totalmente categ&oacute;ricos, inflexibles. No hay mucho margen de debate cuando les explico un problema concreto.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el sistema tributario est&aacute; dise&ntilde;ado para priorizar la recaudaci&oacute;n por encima de la equidad. Seg&uacute;n datos del <em>Informe de la Agencia Tributaria</em>, entre un 70% y un 80% de las inspecciones fiscales se centran en peque&ntilde;as y medianas empresas, mientras que las grandes corporaciones y multinacionales reciben menos atenci&oacute;n. Esto genera una percepci&oacute;n de desequilibrio, especialmente cuando los aut&oacute;nomos y peque&ntilde;os empresarios representan una parte significativa de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Por ejemplo, en la Regi&oacute;n de Murcia, los aut&oacute;nomos y pymes constituyen m&aacute;s del 98% del tejido empresarial, aportando m&aacute;s del 15% del PIB regional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el sistema sancionador no siempre funciona de manera justa. Seg&uacute;n cifras oficiales, entre un 40% y un 50% de las sanciones recurridas en los tribunales terminan siendo resultados parcial o totalmente a favor de los contribuyentes. Esto pone de manifiesto que las sanciones no est&aacute;n suficientemente justificadas, lo que a&ntilde;ade una carga emocional y econ&oacute;mica para los peque&ntilde;os empresarios que deben defenderse legalmente.
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de los ciudadanos sobre la gesti&oacute;n de los impuestos es fundamental para fomentar la voluntad de cumplimiento tributario. Estudios como el de <em>la Encuesta Social Europea</em> demuestran que en pa&iacute;ses donde se percibe transparencia y eficacia en el gasto p&uacute;blico, la tasa de cumplimiento fiscal es significativamente mayor. En cambio, cuando la percepci&oacute;n es de corrupci&oacute;n, despilfarro o inequidad en el uso de los recursos p&uacute;blicos, se genera un rechazo hacia el sistema.
    </p><p class="article-text">
        Yo soy aut&oacute;noma, pago impuestos altos. A cambio, cuando tengo que llevar a mi hija al hospital la espera m&iacute;nima es de una hora, el transporte p&uacute;blico es un desastre, no hay d&oacute;nde aparcar en Murcia centro, no hay plazas para guarder&iacute;as p&uacute;blicas y las infraestructuras de mi ciudad est&aacute;n mal cuidadas. Encima cierro trimestre y me llega una inspecci&oacute;n por solicitar la deducci&oacute;n del IRPF de maternidad.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el <em>CIS</em> ha se&ntilde;alado que m&aacute;s del 60% de los ciudadanos considera que existe una mala gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos. Esto debilita la confianza en las instituciones y aumenta la percepci&oacute;n de que el sistema fiscal no es un medio para promover el bienestar com&uacute;n, sino una herramienta recaudatoria con objetivos poco claros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser un buen ciudadano y evitar la parte negativa del sistema? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no hay una respuesta clara para esto. Yo intento divulgar en este sentido, pero me encuentro mucho fanatismo prohacienda con poca profundidad discursiva, que s&iacute;, que son necesarios los impuestos, pero que tributar sea una guerra no es necesario ni justo.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos ciudadanos, especialmente aut&oacute;nomos y peque&ntilde;as empresas, lidiar con Hacienda es una fuente de estr&eacute;s constante. 
    </p><p class="article-text">
        Defiendo que hay formas de actuar proactivamente para minimizar riesgos y fortalecer la relaci&oacute;n con el sistema fiscal, intento hablar de educaci&oacute;n financiera como derecho de las personas. Esto es lo que a ciertos sectores les resulta derechista y no lo entiendo. 
    </p><p class="article-text">
        Una persona que tiene una peluquer&iacute;a, una tienda de zapatos o una panader&iacute;a no sabe de impuestos ni reclamaciones de Hacienda, delega todo en un asesor que act&uacute;a seg&uacute;n su parecer. Pero si existe una inspecci&oacute;n la obligaci&oacute;n de conocer la Ley y hacer bien las cosas ser&aacute; suya. Esto no es justo, la normativa fiscal es poco accesible y comprensible, pero una sanci&oacute;n puede acabar con su negocio si no puede afrontar el pago. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas no reclaman ayudas fiscales o devoluciones por miedo a ser inspeccionadas.
    </p><p class="article-text">
        Y no hay prerrogativas a favor de los trabajadores por cuenta propia, las hay a favor del Rey, las hay a favor de la iglesia. Es pol&iacute;tica, claramente, me estoy metiendo en un jard&iacute;n. Pero no dirijo este art&iacute;culo a la gente que tiene claro su odio a la Hacienda p&uacute;blica, sino a quienes creen que dar herramientas jur&iacute;dicas a las personas que se relacionan con ella es un acto de ataque al estado social. 
    </p><p class="article-text">
        Ese sesgo del buen ciudadano podr&iacute;a reconducirse: Ser un buen ciudadano tambi&eacute;n implica participar activamente en la construcci&oacute;n de un sistema mejor. Esto incluye apoyar iniciativas que promuevan la transparencia en el uso de los impuestos y exigir responsabilidades cuando sea necesario.
    </p><p class="article-text">
        Hay que poner de relieve que Hacienda debe asumir un papel m&aacute;s equitativo, reforzando su control sobre los grandes contribuyentes y garantizando que los recursos se inviertan de manera eficiente y transparente. Solo as&iacute; podr&aacute; ganarse la confianza de los ciudadanos, quienes estar&aacute;n m&aacute;s dispuestos a cumplir con sus obligaciones fiscales si perciben que sus impuestos realmente contribuyen al bienestar com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema fiscal no puede basarse &uacute;nicamente en la recaudaci&oacute;n. Necesita ser justo, transparente y eficiente. El que tenemos no lo es. Amigos y amigas, la Hacienda del capitalismo tambi&eacute;n es capitalista, aunque sirva para alimentar servicios p&uacute;blicos esenciales que todos tenemos derecho a disfrutar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/hacienda-justiciera-publico-empresa_132_11978817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 05:01:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/15aa33e7-6613-4345-a20a-0114caa69838_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4691111" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/15aa33e7-6613-4345-a20a-0114caa69838_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4691111" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hacienda: ¿justiciera de lo público o una empresa más?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/15aa33e7-6613-4345-a20a-0114caa69838_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vivienda en España y el sueño americano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/vivienda-espana-sueno-americano_132_11946820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/983d351b-f24b-494d-94b2-94a5b3c0e055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vivienda en España y el sueño americano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Murcia no es una ciudad grande, pero las desigualdades empiezan a sonar con fuerza</p></div><p class="article-text">
        Queridos y queridas lectoras, he pasado un tiempo sin poder escribir por aqu&iacute; y ten&iacute;a muchas ganas de volver, adem&aacute;s con un tema que me llama mucho la atenci&oacute;n: la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias sobre la subida de los precios de la vivienda y alquiler son la cr&oacute;nica de un futuro insostenible anunciado. Cada vez que las leo pienso en que vivir en Espa&ntilde;a ya es parecido a vivir en Nueva York, pero sin lo rom&aacute;ntico del sue&ntilde;o americano y sin lo estiloso de estar en la ciudad que nunca duerme.
    </p><p class="article-text">
        Parece una reflexi&oacute;n rid&iacute;cula, pero la posibilidad de comprar una primera vivienda ya es un lujo de alta categor&iacute;a en las principales ciudades de nuestro pa&iacute;s: pisos bastante modestos respecto a calidad de vida y metros cuadrados por 700.000&euro;. Los habitantes de esas ciudades no se pueden permitir m&aacute;s que un alquiler compartido si se quieren emancipar. Esto es lo que vemos en la famosa serie <em>Friends</em>, donde un grupo de j&oacute;venes se inserta en un mercado laboral hostil y comparten piso porque no hay otra. Nadie habla de por qu&eacute; comparten piso; es la rom&aacute;ntica sombra de la amistad la que sostiene el escenario de una ciudad que en los a&ntilde;os 90 estaba como hoy est&aacute;n grandes ciudades de Espa&ntilde;a con el acceso a la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Vivir en com&uacute;n para sobrevivir es parte del sue&ntilde;o americano; vivir en una tienda de campa&ntilde;a en la zona peligrosa de la ciudad es parte del sue&ntilde;o americano; vivir en caravana tambi&eacute;n lo es. Todos saldr&aacute;n adelante con un golpe de suerte, un jefe que de repente les valore, una oportunidad de triunfar, mientras la parte rica de la ciudad gasta 500 euros en un corte de pelo b&aacute;sico y todos sue&ntilde;an, como m&iacute;nimo, con ser el peluquero.
    </p><p class="article-text">
        El precio medio de alquiler en Nueva York es de 5.000 d&oacute;lares y no precisamente de un lugar maravilloso y espacioso. En Espa&ntilde;a var&iacute;a mucho seg&uacute;n la ciudad, pero en Murcia ya tenemos precios inaccesibles para una familia de dos o tres personas. Ah&iacute; es donde quiero establecer las similitudes: m&aacute;s del 60% del salario se destina al alquiler o hipoteca y el coste de vida solo sube, igual que sucede en el mercado m&aacute;s liberal del mundo. Al menos, el mercado m&aacute;s liberal del mundo ha implementado regulaci&oacute;n de los precios de alquiler con la Ley de Estabilidad de Vivienda y Protecci&oacute;n a Inquilinos de 2019, que impuso l&iacute;mites a los aumentos de alquiler y protecci&oacute;n contra desalojos injustificados.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas medidas anunciadas por el Gobierno espa&ntilde;ol son una risa y mucho menos efectivas que las neoyorquinas.
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo bueno de Espa&ntilde;a es que, afortunadamente, no tenemos ese sue&ntilde;o americano y la sociedad no est&aacute; por romantizar esa precariedad, al menos de primeras. Aqu&iacute; la gente se queja m&aacute;s que all&iacute;, y yo me alegro. Somos capaces de ver que no es necesario que haya 8,5 millones de habitantes en una ciudad para que se justifique el problema de la vivienda. En Murcia ya se est&aacute; expulsando a personas de sus barrios de toda la vida a las afueras, al extranjero, a la huerta o a la zona de caravanas de los centros comerciales porque no pueden pagar una vivienda o han sido desahuciados. Y Murcia no es una ciudad grande, pero las desigualdades empiezan a sonar con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Una persona con tres viviendas ya puede ganar 6.000 euros mensuales (tirando por lo bajo) sin tener que trabajar, pero las personas que viven en esas casas alquiladas tienen que pagar 800 euros (siendo optimista) de su sueldo de 1.300&euro; para poder tener un techo. &iquest;Esto os parece justo? Luego tenemos al Gobierno llen&aacute;ndose la boca con subidas de salario m&iacute;nimo irrisorias y sin regular el pago del permiso de ocho semanas que la Uni&oacute;n Europea ha ordenado que sea retribuido. Nada es coherente, sobre todo porque nosotros no tenemos ese sue&ntilde;o americano que hace de hilo conductor a las desigualdades y las oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra Constituci&oacute;n dice lo del derecho a la vivienda, y no es informativo como dicen muchos. El Estado tiene la obligaci&oacute;n de establecer un marco normativo que asegure un acceso a la vivienda lo m&aacute;s igualitario posible, y creo que esto es totalmente compatible con respetar la propiedad privada. Tenemos que saber d&oacute;nde vivimos, el sistema que tenemos y sus limitaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tambi&eacute;n tenemos que entender es que caminamos hacia ese modelo de grandes desigualdades a pasos agigantados, que la vivienda empieza a ser un lujo y pronto una caravana ser&aacute; la &uacute;nica opci&oacute;n para muchas personas. De hecho, ya estamos ah&iacute;, solo que nos cuesta verlo. Por eso, creo que mucha gente prefiere la romantizaci&oacute;n del esfuerzo y los sue&ntilde;os porque cuesta mucho enfrentarse a la crudeza de la injusticia y sentir que no se puede hacer nada. Algo podremos hacer, &iquest;no? Por lo menos, quejarnos y opinar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/vivienda-espana-sueno-americano_132_11946820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 05:01:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/983d351b-f24b-494d-94b2-94a5b3c0e055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="175920" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/983d351b-f24b-494d-94b2-94a5b3c0e055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="175920" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La vivienda en España y el sueño americano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/983d351b-f24b-494d-94b2-94a5b3c0e055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un recorrido navideño por la Murcia local: el corazón del comercio de proximidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/recorrido-navideno-murcia-local-corazon-comercio-proximidad_132_11869692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df0e843b-664c-4e8f-95a0-e0802f543528_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107201.jpg" width="502" height="282" alt="Un recorrido navideño por la Murcia local: el corazón del comercio de proximidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un recordatorio constante de que el progreso no debería implicar la pérdida de los barrios, que son los espacios para su gente</p></div><p class="article-text">
        En esta &eacute;poca del a&ntilde;o, la ciudad de Murcia se ilumina con un encanto especial. Las luces navide&ntilde;as que decoran el casco hist&oacute;rico invitan a recorrer sus calles, mientras el aroma a casta&ntilde;as asadas y dulces tradicionales nos transporta a recuerdos familiares. Pero m&aacute;s all&aacute; del brillo de las luces, hay algo a&uacute;n m&aacute;s valioso que debemos preservar: nuestro comercio local.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un paseo con prop&oacute;sito</strong>
    </p><p class="article-text">
        Veniros conmigo a dar un paseo por Murcia. No me gusta <em>Starbucks</em> porque me gusta el caf&eacute; de verdad, as&iacute; que para comenzar este recorrido puede ser tan sencillo como una parada en <em>V&eacute;rtigo y Calambre</em>, una cafeter&iacute;a de especialidad que ofrece m&aacute;s que caf&eacute;: una experiencia. El aroma de granos de caf&eacute; reci&eacute;n molidos, comida casera y la calidez del espacio te hacen sentir parte de una comunidad que valora la calidad y el trato cercano. Justo al doblar la esquina, en la calle Correos, encontramos la <em>&Oacute;ptica Ferao</em>, un lugar donde la precisi&oacute;n y la tradici&oacute;n se unen para ofrecer un servicio personalizado donde ofrecen gafas de dise&ntilde;o de gran calidad de las que no lleva todo el mundo, esto las grandes cadenas no lo pueden igualar.
    </p><p class="article-text">
        El paseo navide&ntilde;o puede continuar con una visita a lugares que alimentan el alma. En el <em>Caf&eacute; de Ficciones</em>, entre proyecciones de cine y eventos culturales, se crea un espacio &uacute;nico donde el arte se encuentra con el d&iacute;a a d&iacute;a. Y para los amantes de los libros, la parada en la <em>Librer&iacute;a Libros Traperos</em> es imprescindible. M&aacute;s que una librer&iacute;a, es un lugar de intercambio cultural y sostenible, perfecto para encontrar regalos con historia y sentido. Si no sabes qu&eacute; regalar solo tienes que preguntarles, la sabidur&iacute;a y la atenci&oacute;n son su gran punto a favor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La magia de los mercadillos navide&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los mercadillos navide&ntilde;os, que cada diciembre llenan las plazas y calles de Murcia, son una oportunidad para descubrir la riqueza de nuestra artesan&iacute;a y productos locales. Estos espacios ef&iacute;meros, con sus puestos decorados y el entusiasmo de los vendedores, son un escaparate del talento de nuestra regi&oacute;n. Desde productos hechos a mano hasta propuestas &uacute;nicas que no encontrar&aacute;s en ning&uacute;n otro lugar, cada compra en estos mercados es un paso hacia la sostenibilidad y la conservaci&oacute;n de nuestras tradiciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los mercadillos tambi&eacute;n nos hacen reflexionar. A medida que estos espacios se llenan de propuestas exclusivas, vemos c&oacute;mo otros negocios locales en el casco hist&oacute;rico luchan por mantenerse a flote ante el avance de la gentrificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El impacto de la gentrificaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gentrificaci&oacute;n, aunque a veces es vista como un proceso de mejora urbana, tiene su lado oscuro. En el casco hist&oacute;rico de Murcia, cada vez es m&aacute;s frecuente ver c&oacute;mo los negocios tradicionales desaparecen para dar paso a franquicias o locales orientados al turismo de lujo. Este fen&oacute;meno transforma no solo el paisaje comercial, sino tambi&eacute;n el tejido social. Me da tristeza pasar por calle Traper&iacute;a y ver que se han cargado casi todo lo que era local, de los vecinos. Los residentes de toda la vida se ven desplazados por el aumento de los precios, y con ellos se va tambi&eacute;n una parte del alma de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Como abogada con despacho en el coraz&oacute;n del casco hist&oacute;rico, vivo de cerca estos cambios. Cada d&iacute;a veo c&oacute;mo se remodelan edificios, c&oacute;mo surgen nuevos negocios que no priorizan a la comunidad local, y c&oacute;mo los comercios tradicionales luchan por mantener su esencia en medio de estas transformaciones. Es un recordatorio constante de que el progreso no deber&iacute;a implicar la p&eacute;rdida de los barrios, que son los espacios para su gente.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad evoluciona, pero para el gusto de quien tiene el bolsillo lleno, prueba de ello es la falta de inter&eacute;s que hay por recuperar el m&iacute;tico cine Rex para los vecinos. Falta voluntad pol&iacute;tica, ideas hay miles. De hecho, le&iacute;a hace un par de semanas en este diario un <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcia-celebra-110-anos-apertura-cine-rex-jornadas-luchamos-merece-pena-recuperar_129_11832085.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportaje maravilloso</a> al respecto que os recomiendo buscar. Nada me har&iacute;a m&aacute;s ilusi&oacute;n que llevar a mi hija a ese cine un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestro papel como ciudadanos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Apoyar al comercio local no es solo un acto de consumo, es un compromiso con la ciudad que queremos preservar. Cada vez que eliges una cafeter&iacute;a independiente en lugar de una franquicia, o compras en una librer&iacute;a local en lugar de una gran plataforma online, est&aacute;s contribuyendo a mantener viva la esencia de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Estas fiestas, te invitamos a recorrer el casco hist&oacute;rico con otros ojos: aprecia los escaparates llenos de creatividad, conversa con los comerciantes que te recibir&aacute;n con una sonrisa, y elige regalos que no solo har&aacute;n felices a tus seres queridos, sino que tambi&eacute;n apoyar&aacute;n a quienes trabajan d&iacute;a a d&iacute;a para mantener vivas nuestras tradiciones.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad es un momento de uni&oacute;n y generosidad, y no hay mejor forma de celebrarla que apoyando a quienes dan vida a nuestra ciudad. Murcia no ser&iacute;a lo mismo sin sus peque&ntilde;os negocios, y t&uacute;, como ciudadano o ciudadana, tienes el poder de mantener vivos. Este a&ntilde;o, hagamos de nuestras compras navide&ntilde;as un acto de amor por nuestra ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final del d&iacute;a, no son las luces ni los villancicos los que definen la Navidad en Murcia, sino las personas y los lugares que la hacen &uacute;nica. Nos vemos en el centro, apoyando lo nuestro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/recorrido-navideno-murcia-local-corazon-comercio-proximidad_132_11869692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Dec 2024 05:01:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df0e843b-664c-4e8f-95a0-e0802f543528_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107201.jpg" length="55698" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df0e843b-664c-4e8f-95a0-e0802f543528_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107201.jpg" type="image/jpeg" fileSize="55698" width="502" height="282"/>
      <media:title><![CDATA[Un recorrido navideño por la Murcia local: el corazón del comercio de proximidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df0e843b-664c-4e8f-95a0-e0802f543528_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107201.jpg" width="502" height="282"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A mi esto me cuida? Reflexiones sobre la maternidad, la resiliencia y la abogacía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cuida-reflexiones-maternidad-resiliencia-abogacia_132_11830558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7ae75cb-227c-4742-a3ad-968161d95802_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106248.jpg" width="5894" height="3315" alt="Una madre arropa a su bebé"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana ha sido un punto de inflexión para mí, acompañado de esta pregunta que os invito a saborear. Con mucha más razón, si sois madres</p></div><p class="article-text">
        Llevo dos semanas en modo <em>burnout</em>, cargando con pesos que no deber&iacute;a porque la culpa me acecha. La cuesti&oacute;n es que tengo que escribir aqu&iacute; y, en lugar de a&ntilde;adirlo a la lista de tareas, me he hecho esta pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Y si os hablo de pol&iacute;tica y leyes no me cuida mucho, pero si os hablo de todo lo que me aprieta el pecho la respuesta cambia y puede que le sirva a alguien que est&aacute; como yo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablo con alguien y le digo que soy abogada se sorprende y me pregunta sobre la dificultad de mi trabajo, sobre lo que hay que estudiar o lo dif&iacute;cil que debe ser resolver problemas ajenos. Algo que despierta mucha curiosidad es la tensi&oacute;n de ir a juicio y todas las normas que hay que conocer. Hasta hace dos a&ntilde;os todo eso para m&Iacute; era lo m&aacute;s dif&iacute;cil de mi vida, estaba orgullosa de saber hacerlo y me cre&iacute;a un ser superior, como todos los abogados, aunque digan que no en un intento de falsa humildad.
    </p><p class="article-text">
        Tener un trabajo tan duro te da una falsa sensaci&oacute;n de seguridad, crees que el resto de circunstancias de tu vida van a ser oleajes f&aacute;ciles de navegar, que no habr&aacute; nada que te maree, ni tormenta que te asuste. Eso es totalmente natural, hasta que llega algo m&aacute;s grande, m&aacute;s fuerte y que de verdad te ense&ntilde;a qu&eacute; es ser valiente: la maternidad.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad me ha ense&ntilde;ado a hacerme una pregunta clave: &iquest;A m&iacute; esto me cuida? &iquest;Te la has hecho alguna vez? No es una pregunta com&uacute;n; posiblemente ni siquiera se te haya pasado por la cabeza desde hace a&ntilde;os. Sin embargo, cuando est&aacute;s frente a una situaci&oacute;n que te compromete o en la que cargas con los problemas de otros, esta pregunta puede salvarte. A m&iacute; me ha salvado esta semana.
    </p><p class="article-text">
        He identificado muchas cosas que no me cuidan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La presi&oacute;n de estar siempre presente en las redes sociales.</li>
                                    <li>Fingir alegr&iacute;a constante y ocultar mi cansancio.</li>
                                    <li>Estar disponible para todos los planos sociales.</li>
                                    <li>Renunciar a mis espacios de soledad por estar todo el tiempo con mi hija.</li>
                                    <li>Entrar en debates innecesarios.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s importante es esto: no me cuida sostener la incapacidad de otras personas para aceptar situaciones que no pueden cambiar. A veces, como abogada, me toca &ldquo;dar sentencia&rdquo; a personas que creen que quejarse mucho har&aacute; que t&uacute; cambies su realidad. Pero la vida no funciona as&iacute;. Lo que veo en mi trabajo cada d&iacute;a es que no todo se puede cambiar.
    </p><p class="article-text">
        A veces, toca aceptar. Mirar m&aacute;s alto y preguntarnos qu&eacute; podemos hacer con lo que hay. Dejar que el barco nos maree, pero tambi&eacute;n mirar qu&eacute; herramientas tenemos para protegernos. Porque por mucho que grites, no puedo detener una tormenta, pero juntos podemos buscar refugio.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana ha sido un punto de inflexi&oacute;n para m&iacute;, acompa&ntilde;ado de esta pregunta que os invito a saborear. Con mucha m&aacute;s raz&oacute;n, si sois madres.
    </p><p class="article-text">
        Quiero reflexionar sobre la maternidad, la dificultad y la abogac&iacute;a. Porque hay quienes me admiran por ser abogada, pero las personas a las que m&aacute;s admiro son madres, sin importar su profesi&oacute;n. Me refiero a esa maternidad consciente que te hace repasar profundamente todos tus valores, las heridas de la infancia, cambiar el mundo cuidando de otra forma a las criaturas y, encima, a contracorriente en un mundo completamente hostil. Esto es m&aacute;s duro que cualquier carrera profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que es una cuesti&oacute;n generacional, que estamos encerradas en un espacio temporal de cambios abruptos y pocas herramientas de cuidados mientras pedimos mejores condiciones y despierta una consciencia m&aacute;s humanista.
    </p><p class="article-text">
        Ahora soy una abogada m&aacute;s fuerte y serena que esa de hace dos a&ntilde;os, porque de verdad he enfrentado la adversidad, el miedo y el agotamiento. Esas tres palabras las va a leer distinto una madre que cualquier otra persona, las va a leer a paso lento, van a pesar con un gran significado cubierto de recuerdos, sin duda alguna tienen una entidad distinta. Pero al enfrentar y superar esos estados tambi&eacute;n conocemos con otro color lo que es el amor, la alegr&iacute;a, la empat&iacute;a y la ternura. Esto rebosa todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la fuerza de ser madre no es que te creas la m&aacute;s fuerte del barco, sabes que te vas a marear en una tormenta, que vendr&aacute; y ser&aacute; duro, pero esa vulnerabilidad te prepara para enfrentarlo, te permitir&aacute; cuidarte y resurgir con una fortaleza que ninguna situaci&oacute;n profesional puede darte.
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiero, es que, si viene tormenta, me pille cerca de todas mis comadres, d&aacute;ndonos la mano, el abrazo, el calor y el apoyo. Eso es lo que a m&iacute; me cuida &iquest;y a ti?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cuida-reflexiones-maternidad-resiliencia-abogacia_132_11830558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Nov 2024 05:00:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7ae75cb-227c-4742-a3ad-968161d95802_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106248.jpg" length="2407205" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7ae75cb-227c-4742-a3ad-968161d95802_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106248.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2407205" width="5894" height="3315"/>
      <media:title><![CDATA[¿A mi esto me cuida? Reflexiones sobre la maternidad, la resiliencia y la abogacía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7ae75cb-227c-4742-a3ad-968161d95802_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106248.jpg" width="5894" height="3315"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Maternidad,Abogados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las leyes, las aguas y lo que sí se puede hacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/leyes-aguas-si_132_11791156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c12af4ca-cb82-4572-a0d5-0f61a0e01bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las leyes, las aguas y lo que sí se puede hacer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está prohibido construir en zonas inundables, pero el Gobierno ha tenido la gran idea de hacer una normativa “de excepción” para dar permisos de construcción a cientos de promociones en zonas inundables </p></div><p class="article-text">
        Las aguas est&aacute;n revueltas a todos los niveles, tanto en la met&aacute;fora, como en lo literal. Yo no quiero aportar m&aacute;s revuelta a este caos, quiero hablaros de lo que podemos evitar hoy d&iacute;a, con lo que sabemos. Tambi&eacute;n os explico c&oacute;mo saber si vuestra casa est&aacute; en zona inundable. Hoy, m&aacute;s que opinar os doy herramientas y explicaciones que van a ser m&aacute;s &uacute;tiles que mis pensamientos, para que elabor&eacute;is los vuestros.
    </p><p class="article-text">
        Valencia est&aacute; sumida en una devastaci&oacute;n sin precedentes, est&aacute;n saliendo ahora muchos expertos que hablan de porqu&eacute; hay viviendas y nuevas promociones construidas en zonas inundables cuando la Ley proh&iacute;be el uso residencial en terrenos de caracter&iacute;sticas. No todo es cuesti&oacute;n de leyes, el agua ha arrasado zonas que no ten&iacute;an nada que ver con lo urban&iacute;stico y lo predecible, pero quiero profundizar en c&oacute;mo tenemos este tema en nuestra Regi&oacute;n, por si nos permite avanzar, o entender, o pedirles que paren.
    </p><p class="article-text">
        Como sociedad tenemos que empezar a prestar atenci&oacute;n a una serie de cosas que no dan dinero, pero que son esenciales:
    </p><p class="article-text">
        La primera es el cambio clim&aacute;tico. S&eacute; que es demasiado <em>hippie</em> para muchos, pero esto nos est&aacute; golpeando en la cara. Las <em>danas </em>son la nueva normalidad clim&aacute;tica de nuestro pa&iacute;s, al menos en la zona sureste. Esto tiene que abordarse por pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desde ya, con restricciones importantes a la contaminaci&oacute;n y al ciclo capitalista que la impulsa. Tranquilos, se&ntilde;ores pol&iacute;ticos, ya encontrar&aacute; el capitalismo forma de ser ecologista si es lo que se le requiere para seguir avanzando.
    </p><p class="article-text">
        Y la segunda es la situaci&oacute;n de nuestros pueblos, de c&oacute;mo se construye en nuestro pa&iacute;s, desoyendo las recomendaciones de los t&eacute;cnicos, pisoteando las cartograf&iacute;as sobre inundaciones y creando espacios vecinales que son aut&eacute;nticas ratoneras en caso de fuertes lluvias. La cartograf&iacute;a de aguas de Murcia nos dice que dos tercios del suelo son inundables y, por lo tanto, no se puedan construir zonas residenciales. La mayor&iacute;a de los vecinos que viven en Joven Futura no saben que viven en una zona negra en caso de inundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; prohibido construir en zonas inundables, pero el Gobierno de mi Regi&oacute;n ha tenido la gran idea de hacer una normativa &ldquo;de excepci&oacute;n&rdquo; para dar permisos de construcci&oacute;n a cientos de promociones en zonas inundables poniendo en duda a los t&eacute;cnicos que han desarrollado las cartograf&iacute;as. Esto os lo digo para que sep&aacute;is que si en alg&uacute;n momento nos pasa lo que ha pasado en Valencia hay responsables con nombres y apellidos a los que le importa m&aacute;s el billete que la vida del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay que reivindicar desde lo justo que se respeten estas normas. Yo s&eacute; que es m&aacute;s f&aacute;cil sacar el odio y liarse a codazos con el de al lado, m&aacute;s si hay bulos por todas las redes sociales alimentando la visceralidad. Pero necesitamos racionalidad y mirar a futuro. Que no impulsen m&aacute;s promociones de viviendas en zonas que pueden ser la tumba de nuestros vecinos es una reivindicaci&oacute;n esencial, pero &iquest;qui&eacute;n va a pedir eso a los pol&iacute;ticos? &iquest;Qui&eacute;n va a salir a la calle con carteles sobre las zonas inundables y la construcci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n partimos de una sensaci&oacute;n de falsa seguridad de que los gobiernos municipales y auton&oacute;micos hacen las cosas como dice la Ley. Yo os pregunto, &iquest;ser&iacute;ais capaces de dormir por la noche sabiendo que est&aacute;is dando permisos para construir en zonas en las que la gente puede quedar atrapada en su casa y morir en cuesti&oacute;n de minutos? Casi nadie podr&iacute;a, y nos creemos que las personas que nos gobiernan entran en el saco de gente con conciencia social, pero no siempre es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que pol&iacute;ticamente es dif&iacute;cil reordenar nuestro mapa urban&iacute;stico conforme a los requerimientos clim&aacute;ticos, pero es imprescindible. No hablamos de los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, hablamos de los pr&oacute;ximos 10, 20 &oacute; 50 a&ntilde;os, cuando las consecuencias del cambio clim&aacute;tico ser&aacute;n mucho m&aacute;s duras que las de esta dana sin precedentes que nos est&aacute; partiendo en coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer mientras tanto como ciudadanos? Averiguar si nuestra casa est&aacute; en una zona inundable e intentar que no aumente la &ldquo;inundabilidad&rdquo; de la zona. Si busc&aacute;is en internet la &ldquo;Gu&iacute;a para la Reducci&oacute;n de la Vulnerabilidad de Edificios frente a Inundaciones&rdquo; os explica dentro todo lo que ten&eacute;is que saber al respecto. Est&aacute; elaborada dentro de un convenio de colaboraci&oacute;n suscrito entre la Direcci&oacute;n General del Agua y el Consorcio de Compensaci&oacute;n de Seguros. Es una herramienta para las personas de a pie, para ti y para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Solo espero que lo sucedido con las inundaciones de Valencia y Albacete nos sirva como punto de inflexi&oacute;n social y pol&iacute;tica. Porque si no estamos perdidos y nuestros hijos e hijas, m&aacute;s a&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/leyes-aguas-si_132_11791156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Nov 2024 05:00:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c12af4ca-cb82-4572-a0d5-0f61a0e01bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109023" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c12af4ca-cb82-4572-a0d5-0f61a0e01bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109023" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las leyes, las aguas y lo que sí se puede hacer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c12af4ca-cb82-4572-a0d5-0f61a0e01bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tormenta y la calma de las custodias compartidas por dinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/tormenta-calma-custodias-compartidas-dinero_132_11751835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44f893d1-e80b-48fd-8ca8-484aa5a07e66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tormenta y la calma de las custodias compartidas por dinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los juzgados son espacios en los que las necesidades de los niños, aunque deberían ser una prioridad, se cuantifican principalmente en términos económicos y criterios de estabilidad genéricos que, rara vez, reflejan la realidad individual de cada menor</p></div><p class="article-text">
        Si afirmamos que nuestra sociedad a&uacute;n tiene mucho que aprender en cuanto a los derechos de la infancia no es dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo esta carencia se refleja en los tribunales. Y aunque no siempre nos gusta confrontar estas realidades, hoy quiero abordar un aspecto inevitable, pero a menudo descuidado: la protecci&oacute;n efectiva de los menores en los procesos de separaci&oacute;n y divorcio.
    </p><p class="article-text">
        Los juzgados son espacios en los que las necesidades de los ni&ntilde;os, aunque deber&iacute;an ser una prioridad, se cuantifican principalmente en t&eacute;rminos econ&oacute;micos y criterios de estabilidad gen&eacute;ricos que, rara vez, reflejan la realidad individual de cada menor. Esta aproximaci&oacute;n superficial e indiferenciada convierte a los ni&ntilde;os en v&iacute;ctimas silenciosas de un sistema que se mueve por inercias, sin una comprensi&oacute;n profunda de lo que realmente necesitan. Y cuando las decisiones judiciales se basan en una interpretaci&oacute;n simplista de las situaciones familiares, los menores, quienes deber&iacute;an ser los m&aacute;s protegidos, terminan siendo los m&aacute;s perjudicados.
    </p><p class="article-text">
        El criterio predominante en los tribunales para determinar el r&eacute;gimen de custodia en caso de divorcio es la 'custodia compartida'. Sobre el papel, esta medida parece justa y equitativa. Sin embargo, lo que deber&iacute;a ser un acuerdo beneficioso para todas las partes &mdash;y especialmente para los hijos&mdash; a menudo se convierte en una imposici&oacute;n sin una evaluaci&oacute;n adecuada de la situaci&oacute;n familiar real.
    </p><p class="article-text">
        La custodia compartida requiere el cumplimiento de ciertos requisitos que no siempre est&aacute;n presentes: una dedicaci&oacute;n previa equilibrada al cuidado de los hijos por ambos progenitores, una buena relaci&oacute;n entre ellos, estabilidad econ&oacute;mica y de vivienda por parte de ambos, y la capacidad real de asumir las responsabilidades de cuidado, sin delegarlas en terceros, como abuelos o cuidadores. Porque, como suele decirse, si va a cuidar la abuela, &iquest;no ser&iacute;a mejor que lo hiciera la madre?
    </p><p class="article-text">
        El problema radica en que, a pesar de que muchas familias no cumplen estos requisitos, la custodia compartida se est&aacute; imponiendo de manera generalizada. En la &uacute;ltima d&eacute;cada se han cuadruplicado las custodias compartidas en la Regi&oacute;n de Murcia. Esta pr&aacute;ctica parece ser, en parte, una consecuencia de la falta de medios en el sistema judicial. Los tribunales, desbordados por la cantidad de casos que gestionan, no siempre pueden permitirse el lujo de analizar cada situaci&oacute;n familiar con la profundidad que merece. En su lugar, recurren a soluciones r&aacute;pidas, aplicando criterios generales que no siempre se ajustan a la realidad de cada ni&ntilde;o. Ojal&aacute; existieran unas gafas de intenciones para que el juez pudiera verlas al leer una demanda o ver una declaraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debo reconocer, como madre y como abogada, que no tengo compasi&oacute;n alguna con los padres que solo piden la custodia compartida por no hacerse cargo de pagar una pensi&oacute;n, mucho menos con los abogados que la aconsejan para alargar el procedimiento y litigar para as&iacute; cobrar m&aacute;s honorarios.
    </p><p class="article-text">
        Pero este no es solo un problema de recursos. Tambi&eacute;n hay un sesgo impl&iacute;cito en el sistema judicial hacia una 'falsa igualdad' que, en ocasiones, lleva a imponer responsabilidades de cuidado a progenitores que no han mostrado un inter&eacute;s real en sus hijos hasta el momento del divorcio, cuando se les ha puesto encima de la mesa que la &uacute;nica forma de librarse de pagar la pensi&oacute;n era solicitar una custodia compartida. Se privilegia el reparto equitativo del tiempo y las responsabilidades, incluso cuando ello no es lo mejor para el bienestar emocional y psicol&oacute;gico de los menores.
    </p><p class="article-text">
        Una de las consecuencias m&aacute;s graves de este enfoque es que se ignora la edad y las necesidades espec&iacute;ficas de los menores. No es lo mismo un beb&eacute;, que requiere un apego y cuidado constante, que un adolescente, que puede adaptarse mejor a cambios en su entorno familiar. Sin embargo, en muchos casos, el sistema judicial trata a todos los ni&ntilde;os por igual, aplicando un criterio homog&eacute;neo de custodia compartida sin considerar adecuadamente su madurez emocional o sus necesidades de estabilidad y continuidad.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto preocupante es la manera en que el sistema legal a menudo no tiene en cuenta las din&aacute;micas de poder y control que pueden existir en una relaci&oacute;n, especialmente en casos de violencia de g&eacute;nero o abuso psicol&oacute;gico. El mero hecho de imponer una custodia compartida en situaciones de conflicto severo entre progenitores puede ser profundamente da&ntilde;ino para los menores, que terminan siendo expuestos a un ambiente de tensi&oacute;n constante. En estos casos, la custodia compartida no solo no es adecuada, sino que puede convertirse en un factor de revictimizaci&oacute;n para los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque inadecuado tambi&eacute;n tiene efectos a largo plazo. Los ni&ntilde;os que crecen en un entorno inestable, donde los progenitores no cooperan entre s&iacute; o donde se ven obligados a adaptarse a cambios continuos, pueden desarrollar problemas emocionales y conductuales. La falta de una estructura clara y de un entorno seguro puede generar sentimientos de inseguridad y ansiedad, afectando su desarrollo emocional y social.
    </p><p class="article-text">
        Para que el sistema judicial realmente proteja a los menores en los procesos de separaci&oacute;n, es imprescindible que se realicen cambios estructurales. En primer lugar, se necesitan m&aacute;s recursos para que los jueces puedan evaluar cada caso en profundidad, teniendo en cuenta las particularidades de cada familia y, sobre todo, de cada ni&ntilde;o. En segundo lugar, es fundamental que el sistema de justicia sea capaz de identificar y responder mejor de lo que lo hace a las situaciones de violencia o abuso, y que no se impongan reg&iacute;menes de custodia que puedan poner en peligro a los menores.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es crucial que se fomente una mayor formaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n entre los profesionales de la justicia respecto a los derechos y necesidades de los menores. Los jueces, abogados y trabajadores sociales deben estar mejor preparados para comprender las din&aacute;micas familiares y para tomar decisiones que realmente pongan el bienestar de los ni&ntilde;os en el centro del proceso. Porque, al final del d&iacute;a, no se trata solo de repartir tiempos y responsabilidades entre los progenitores, sino de garantizar que los menores crezcan en un entorno que les proporcione seguridad, amor y estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos proteger verdaderamente a los menores, es hora de que ciertos operadores y el propio sistema judicial dejen de verlos como una variable m&aacute;s a considerar en los procesos de divorcio y empiece a tratarlos como lo que son: el eje central de cualquier decisi&oacute;n que se tome.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/tormenta-calma-custodias-compartidas-dinero_132_11751835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Oct 2024 04:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44f893d1-e80b-48fd-8ca8-484aa5a07e66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87747" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44f893d1-e80b-48fd-8ca8-484aa5a07e66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87747" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La tormenta y la calma de las custodias compartidas por dinero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44f893d1-e80b-48fd-8ca8-484aa5a07e66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teatro en la Fiscalía de Murcia: entradas a la venta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/teatro-fiscalia-murcia-entradas-venta_132_11697929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/234e80f3-34ba-42e8-8a2f-3868b0678f18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102597.jpg" width="1968" height="1107" alt="Teatro en la Fiscalía de Murcia: entradas a la venta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un proceso normal las penas habrían sido superiores incluso con sentencia de conformidad, que el proceso es verdad que tarda mucho, pero una acusación particular (por parte de las víctimas) podría haber hecho mucho al respecto
</p></div><p class="article-text">
        En el anterior art&iacute;culo fui muy dura con la situaci&oacute;n de la justicia, la falta de medios y sus consecuencias, escrib&iacute; sin filtro que hay personas que no hacen su parte del trabajo y que su acomodamiento es maligno para los justiciables. Luego par&eacute; y pens&eacute;: <em>es una verdad de las que duelen, podr&iacute;a tener consecuencias si opino m&aacute;s de la cuenta</em>. <em>Mejor en el siguiente art&iacute;culo me relajo.</em> Pero leer la prensa esta semana pasada ha sido surrealista. La justicia no funciona as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que no he querido entrar mucho a conocer los detalles del caso, de hecho, dej&eacute; de llevar asuntos penales hace a&ntilde;os porque es una materia dura emocionalmente. Admiro profundamente a los compa&ntilde;eros que se dedican en exclusiva al &aacute;mbito penal: tienen que sortear con frialdad obst&aacute;culos que a m&iacute; no me es posible hoy d&iacute;a, yo me implicar&iacute;a y eso no es bueno para el caso.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que cuando he visto la noticia de que se iba a hacer una junta de fiscales para evaluar si entraban en prisi&oacute;n los mafiosos que han cometido estos cr&iacute;menes, me he quedado fr&iacute;a. Queridos lectores, la justicia, en un caso normal no funciona as&iacute;. D&iacute;cese normal un caso en el que no hay involucradas personas importantes. Pensar&eacute;is: &iquest;las ni&ntilde;as? No, no son esas las personas importantes para la sociedad, me refiero a empresarios de calado y abogados. <strong>Quiero que sep&aacute;is que un proceso normal las penas habr&iacute;an sido superiores incluso con sentencia de conformidad, que el proceso es verdad que tarda mucho, pero una acusaci&oacute;n particular (por parte de las v&iacute;ctimas) podr&iacute;a haber hecho mucho al respecto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo que me ha sorprendido: la declaraci&oacute;n de la madre de una de las v&iacute;ctimas. S&iacute; hab&iacute;a v&iacute;ctimas para declarar y esto es vital. Primero porque esto en un juicio tiene un peso incre&iacute;ble y se nos dijo en prensa que no hab&iacute;a ninguna v&iacute;ctima localizada para hablar del asunto en el juicio oral, en ese punto entend&iacute; que se llegara a una conformidad de bajo impacto y me cabre&eacute; por la falta de medios en la justicia. Pero al hablar la madre todo cambia porque la raz&oacute;n est&aacute; en sus palabras y no en las m&iacute;as, por muy abogada que yo sea.
    </p><p class="article-text">
        Esto es un problema muy grave: de las diez v&iacute;ctimas ninguna ha presentado acusaci&oacute;n particular, que es quien da ca&ntilde;a en estos asuntos, por decirlo de manera simple.<a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/madre-victima-red-explotacion-sexual-menores-murcia-no-quiero-hija-sepa-no-iran-prision-hundiria_1_11674311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La madre entrevistada no present&oacute; acusaci&oacute;n particular porque &ldquo;no sab&iacute;a nada&rdquo;</a>. Esto es un fallo del sistema inadmisible y delirante. La informaci&oacute;n que se da por escrito en comisar&iacute;a es una basura in&uacute;til si un abogado no te la explica.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista que realiza Olaya L&oacute;pez para La Opini&oacute;n la madre relata c&oacute;mo enga&ntilde;aron a su hija, que se iba a ir a cuidar de un beb&eacute; en la tarde y que le apagaron el m&oacute;vil, que volvi&oacute; tarde y descompuesta, que no dijo nada porque amenazaron de muerte a su familia. Destrozaron la vida de esa familia, tuvieron que mudarse por miedo, sin apoyo alguno y en situaci&oacute;n de vulnerabilidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Pero podr&iacute;a haber sido peor, cuando pillan la trama iban a sacar a la ni&ntilde;a del pa&iacute;s. Esa ni&ntilde;a iba ser un n&uacute;mero m&aacute;s en las cifras de desaparecidas. 
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos por un momento que la trama solo giraba entorno a esta ni&ntilde;a, que solo hab&iacute;a una menor implicada. Os voy a decir los delitos que hay y las penas que corresponden: 
    </p><p class="article-text">
        Trata de seres humanos (art&iacute;culo 177 bis CP): prisi&oacute;n de 5 a 8 a&ntilde;os contando con que estamos en una organizaci&oacute;n criminal, aumentadas si la v&iacute;ctima es menor de edad.
    </p><p class="article-text">
        Delito de prostituci&oacute;n y explotaci&oacute;n sexual de menores (art&iacute;culo 187 CP): prisi&oacute;n de 5 a 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Delito de coacciones (art&iacute;culo 172 CP): prisi&oacute;n de 6 meses a 3 a&ntilde;os, pudiendo aumentarse si hay violencia o intimidaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Organizaci&oacute;n criminal (art&iacute;culo 570 bis CP): si los acusados pertenecen a una red mafiosa o criminal organizada, se podr&iacute;a aplicar este delito al que corresponde prisi&oacute;n de 4 a 8 a&ntilde;os para los miembros, y de 5 a 10 a&ntilde;os para los l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        Las penas podr&iacute;an acumularse y llegar a los 15 a&ntilde;os o m&aacute;s de prisi&oacute;n<strong>,</strong> dependiendo de las circunstancias agravantes, como el uso de violencia, intimidaci&oacute;n o abuso de una posici&oacute;n de autoridad sobre menores. Si hubiera m&aacute;s menores, que son diez, esto aumenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una sentencia de conformidad &iquest;verdad? Voy a explicar c&oacute;mo funciona una conformidad para la sociedad en general, es simple:
    </p><p class="article-text">
        Supondr&iacute;a la rebaja de un tercio de la pena, es decir, si la pena inicial es de 9 a&ntilde;os, la rebaja por conformidad podr&iacute;a dejarla en 6 a&ntilde;os. Despu&eacute;s, si aplicamos las dilaciones indebidas, pensando que son las m&aacute;s podr&iacute;amos bajar la pena en uno o dos grados, esto supone pasar a una horquilla de 2 a 5 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que es poco, que no es suficiente, que no repara nada, que no protege a las ni&ntilde;as de problemas como el que estamos viviendo. Pero es lo que tenemos en nuestro Derecho. <strong>Lo que no cabe en nuestro pa&iacute;s son esos cinco miserables meses de prisi&oacute;n y 2.000 euros de calderilla a unas v&iacute;ctimas asustadas</strong>. La declaraci&oacute;n de la madre en prensa tiene raz&oacute;n en algo tremendo: &ldquo;<em>Esta gente est&aacute; suelta y todas las ni&ntilde;as de Murcia est&aacute;n en peligro de que les pase lo mismo que a la m&iacute;a. Han pasado diez a&ntilde;os, pero siguen en peligro.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Me va a venir muy mal opinar p&uacute;blicamente todo esto, pero es que mi hija tambi&eacute;n est&aacute; en peligro y la justicia no es suficiente, aunque mi opini&oacute;n tampoco lo es, por desgracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/teatro-fiscalia-murcia-entradas-venta_132_11697929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Oct 2024 04:01:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/234e80f3-34ba-42e8-8a2f-3868b0678f18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102597.jpg" length="383979" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/234e80f3-34ba-42e8-8a2f-3868b0678f18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102597.jpg" type="image/jpeg" fileSize="383979" width="1968" height="1107"/>
      <media:title><![CDATA[Teatro en la Fiscalía de Murcia: entradas a la venta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/234e80f3-34ba-42e8-8a2f-3868b0678f18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102597.jpg" width="1968" height="1107"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La justicia en ruinas: cuando la impunidad tiene precio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/justicia-ruinas-impunidad-precio_132_11657790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29595d7c-70e4-42a1-8e85-b1bc3a6702f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La justicia en ruinas: cuando la impunidad tiene precio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Otro problema es que el dinero todo lo mueve y que no hay dinero para hacer cumplir el estatuto de la víctima. Este estatuto regula que la víctima no tiene que cruzarse con el agresor en juicio, por ejemplo</p></div><p class="article-text">
        En una misma semana ha salido el juicio por la trama de abuso a menores en Murcia y el documental de Carles Tamayo 'C&oacute;mo cazar a un monstruo' y las dos historias que, desgraciadamente son reales, destapan para la gente de a pie qu&eacute; es lo que tenemos por justicia. A m&iacute; no me sorprende nada de lo visto, aunque me indigna. Os voy a contar por qu&eacute; sucede esto de manera muy simplificada.
    </p><p class="article-text">
        La justicia de nuestro pa&iacute;s es una herramienta (casi) bien pensaba y mal desarrollada. No voy a decir que no es culpa de nadie y que cada uno hace lo que puede porque es mentira: hay culpables y muy pocos hacen lo que les corresponde.
    </p><p class="article-text">
        En el asunto de Murcia la instrucci&oacute;n se dilat&oacute; diez a&ntilde;os. &iquest;C&oacute;mo es posible? Cualquier abogado defensor que vea un proceso con varios implicados, muchos folios y mucha prueba por practicar puede decir a su cliente: &ldquo;Tranquilo, que para cuando salga esto ya est&aacute;s jubilado&rdquo;. Lo mismo sucede con el asunto del pederasta que documenta Tamayo: su instrucci&oacute;n fue eterna, pasaron doce a&ntilde;os desde que el primer denunciante tuvo fuerzas para ir a comisar&iacute;a hasta que finalmente detienen al monstruo en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No voy a achacar esta espera a todas las posibilidades de recurso que hay en esa fase del proceso porque son garant&iacute;as de los acusados que no se deben vulnerar, pero si que hay un problema grave: mientras el juzgado est&aacute; investigando ese delito, est&aacute; al mismo tiempo investigando otros 60 y haciendo juicios r&aacute;pidos y delitos leves. Todo eso con diez funcionarios y un juez (con suerte, a veces son menos funcionarios). La carga de trabajo no solo repercute en la espera, que es larga, repercute en la imposibilidad de leer todo, de pensar en el asunto, de redirigir la prueba y de realizar entrevistas e investigaciones tal y como hace Tamayo en el documental. Cuando lo ves tienes claro que eso lo deber&iacute;a estar haciendo la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese es uno de los motivos por los que decimos que faltan medios en justicia. Pero el problema es que tambi&eacute;n hay falta inter&eacute;s: muchas de las personas que trabajan en este &aacute;mbito hacen brazos ca&iacute;dos. &iexcl;Cuidado!, no he dicho todas. Esto es algo que en mi profesi&oacute;n da p&aacute;nico decir en voz alta, pero hay personas dentro de la administraci&oacute;n de justicia que est&aacute;n ah&iacute; igual que podr&iacute;an estar mirando el campo. No les apetece ni les gusta su papel en el teatro social o no ven la fundamental importancia que tiene. Incluyo tambi&eacute;n en altas instancias, no solo en funcionarios. Vaya bomba acabo de soltar, pero esta es mi experiencia y la de muchos compa&ntilde;eros, es un secreto a voces y no estoy aqu&iacute; para caer bien.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema es que el dinero todo lo mueve y que no hay dinero para hacer cumplir el estatuto de la v&iacute;ctima. Este estatuto regula que la v&iacute;ctima no tiene que cruzarse con el agresor en juicio, por ejemplo. Pero tu abogado ya te dice que en el pasillo os tendr&eacute;is que ver, aunque dentro se ponga un miserable biombo. Si cuando llega el juicio sabes que tendr&aacute;s que ver a ese indeseable que te ha hecho &ldquo;lo que te ha hecho&rdquo; lo mismo no quieres ir y no tendremos la prueba principal para condenarle.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el dinero privado que puede caminar por asuntos judiciales de gran importancia no voy a decir mucho m&aacute;s porque no me corresponde, pero el mero hecho de que existan tantas <em>habladur&iacute;as</em> nos indica la sensaci&oacute;n de impunidad que tiene la sociedad y lo desprotegida que se siente con su administraci&oacute;n de justicia. Una administraci&oacute;n de justicia precaria, maltratada por el poder ejecutivo de manera general y en la que intentan sobrevivir unos operadores jur&iacute;dicos con vocaci&oacute;n, con otros completamente hastiados, que se deben regir a su vez por unas normas desordenadas y burocr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; el otro punto, la Ley: las normas procesales son una parte horrible de la carrera de Derecho, no por complejas, sino porque est&aacute;n mal hechas. Son normas muy antiguas, que se han ido reformando por partes, para a&ntilde;adir garant&iacute;as, jurisprudencia, mejoras organizativas&hellip; Otras se han ido derogando y han surgido, surgen y surgir&aacute;n contradicciones. Son una ensalada donde no se diferencia el tomate de la lechuga. Hay que dar tantos pasos para que una requisitoria (la orden de b&uacute;squeda y captura) se haga efectiva que yo calificar&iacute;a con un 6 sobre 10 la facilidad de escapar de una condena en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras tanto, hay un grito en las calles que debemos escuchar con atenci&oacute;n. La sociedad siente que su justicia no vale para nada. &iquest;De qu&eacute; sirve mi vocaci&oacute;n, mi preparaci&oacute;n, los laberintos que cruzo para conseguir cosas a mis clientes, o este art&iacute;culo, si piensan que est&aacute;n absolutamente desprotegidos? El mensaje que se manda a la gente con estos dos casos es muy claro: &ldquo;Es barato ser un pederasta en Espa&ntilde;a, es f&aacute;cil huir de una condena, los abogados solo buscan dinero, los fiscales son f&aacute;ciles de sobornar, nadie se preocupa por invertir m&aacute;s medios en justicia, las v&iacute;ctimas no son importantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me permito hacer de <em>agorera</em>, ya sea para que se le d&eacute; importancia a este tema o para que siga habiendo motivos para protestar. Pero un sistema judicial que no funciona y sin recursos da lugar al aumento de la desigualdad. La proliferaci&oacute;n de la corrupci&oacute;n, ya que las personas con recursos pueden manipular el sistema a&uacute;n m&aacute;s, aumentando el ciclo corrupto. Pueden surgir movimientos de justicia paralela, incluso mediante negocios privados, tengamos en cuenta el modelo de la empresa <em>desokupa</em>. La desconfianza en el sistema judicial puede traducirse en una mayor inestabilidad pol&iacute;tica, imaginad los partidos pol&iacute;ticos populistas que pueden aprovechar este malestar para ganar apoyo prometiendo reformas radicales mal planificadas. Por supuesto, habr&iacute;a una fuga de talento y de capital, personas y empresas que pueden buscar otros entornos m&aacute;s estables y justos donde vivir.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos que alguien mire la justicia desde la empat&iacute;a y quiera que funcione como la herramienta que debe ser y no como la que es, o la semilla actual tendr&aacute; consecuencias que echar&aacute;n ra&iacute;ces.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/justicia-ruinas-impunidad-precio_132_11657790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2024 04:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29595d7c-70e4-42a1-8e85-b1bc3a6702f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="419994" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29595d7c-70e4-42a1-8e85-b1bc3a6702f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="419994" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La justicia en ruinas: cuando la impunidad tiene precio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29595d7c-70e4-42a1-8e85-b1bc3a6702f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
