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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuel Canelas Jaime]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuel-canelas-jaime/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuel Canelas Jaime]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La esquina izquierda del tablero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/esquina-izquierda-tablero_129_11457629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/049e069b-701f-4ae4-9b99-db7823aa2d86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esquina izquierda del tablero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como en un mal reparto de los bienes compartidos después de la última separación, Podemos parece haberse quedado con la dura verdad y Sumar, con las palabras y el convencimiento de su poder de persuasión y seducción. Mientras el PSOE y la abstención, con buena parte de los votos</p></div><p class="article-text">
        Las elecciones europeas fueron un terremoto en las dos orillas: la emergencia de Alvise P&eacute;rez y el resultado de Sumar y Podemos. Un ciclo que se cierra por un lado y, por el otro, una prueba m&aacute;s del desplazamiento a la extrema derecha de parte del electorado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre 2010 y 2023 los movimientos que con m&aacute;s fuerza sacuden el orden en Espa&ntilde;a son: feminismo, proc&eacute;s catal&aacute;n y 15 M.
    </p><p class="article-text">
        El PP tuvo una respuesta reactiva, dura y constante, a pesar de esto parte del electorado conservador juzg&oacute; insuficientes sus acciones. Surgieron otras expresiones por la derecha: Vox y Alvise P&eacute;rez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha escrito que el PSOE es el partido m&aacute;s parecido a Espa&ntilde;a, una manera de decir que ha sido decisivo para el mantenimiento del orden. M&aacute;s que los elementos &ldquo;esenciales&rdquo; que lo compongan, lo relevante al hablar de orden pol&iacute;tico y social es que &eacute;ste funcione: que la violencia y el conflicto no supongan un obst&aacute;culo para la convivencia democr&aacute;tica. La relaci&oacute;n del PSOE con los tres fen&oacute;menos ha sido compleja pero decisiva para su devenir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los tres tuvieron semejanzas en su trayectoria: movilizaciones masivas, discurso impugnatorio del orden, niveles de poder institucional in&eacute;ditos, divisi&oacute;n, publicidad de la misma, retroceso electoral e institucional, reflujo social.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>15M - Podemos</strong></h3><p class="article-text">
        El 15M tuvo en Podemos su principal expresi&oacute;n pol&iacute;tica. Entonces revivi&oacute; el debate: calle o instituciones, desde d&oacute;nde se &ldquo;cambian las cosas&rdquo;. Toda representaci&oacute;n es siempre una usurpaci&oacute;n de lo social o sin estar en las instituciones los esfuerzos de cambio son est&eacute;riles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, mientras Podemos fue un actor hegem&oacute;nico este debate estuvo arrinconado. La irrupci&oacute;n fue tan poderosa que sectores reacios a lo institucional ensayaron una tregua. La hegemon&iacute;a tiene esto, durante un tiempo ocupa todo: quienes no comulgan con cierta idea, de pronto dicen contarse entre quienes la promovieron. Y no mienten, lo creen: encuestas donde el recuerdo de voto a Podemos en las europeas se disparaba muy por encima del que obtuvo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un actor es hegem&oacute;nico tiene la facultad -reservada a los ni&ntilde;os o a los locos- de cambiar el significado de las palabras y las cosas. Los revolucionarios franceses cambiaron el calendario, Evo Morales cambi&oacute; el sentido de las agujas del reloj del Congreso como cr&iacute;tica a la modernidad, Pedro S&aacute;nchez convirti&oacute; un apodo despectivo sobre su nombre en un marca popular, Ayuso alter&oacute; el significado de la palabra fruta. Podemos pod&iacute;a ser Jim&eacute;nez Villarejo y Ca&ntilde;amero sin que nadie viese contradicci&oacute;n. Cuando se es hegem&oacute;nico se puede ser todo&hellip; un tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay hegemon&iacute;a sin calles y sin urnas: manifestaciones, revoluciones, agregaciones electorales, la gesti&oacute;n del poder pol&iacute;tico. Luego de las elecciones generales de 2015 y 2016, las divisiones en Podemos se hacen p&uacute;blicas de&nbsp;manera torpe. Pablo Iglesias e I&ntilde;igo Errej&oacute;n protagonizan sendos debates, uno de los m&aacute;s famosos: Iglesias reclamaba m&aacute;s Bruce Springsteen y menos Coldplay; ya en septiembre de 2016 expresaba su desconfianza con las instituciones y pon&iacute;a como prioridad un mensaje que metiese miedo al poder. Declina el momento hegem&oacute;nico de Podemos; la hegemon&iacute;a, como el poder, nunca se queda libre. El PSOE hab&iacute;a sentido el v&eacute;rtigo de casi ser superado, sufre una crisis interna de mayor envergadura que la de Podemos pero resiste en buena medida por tener identidad y organizaci&oacute;n. Entonces empieza la tarea de recuperaci&oacute;n de su primac&iacute;a con un liderazgo nuevo, camisa blanca, victoria en primarias: la &eacute;pica cambia de bando. El tablero muda y ya no es Podemos quien (lo) ordena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la izquierda le ocupa mucho el debate entre lo material versus lo simb&oacute;lico. En los alrededores de Podemos se gastan tuits, art&iacute;culos con esta y otras peleas, como ser populista o ser de izquierda, siempre en l&oacute;gica de la pugna interna mientras iban perdiendo convocatoria en las calles y votos. Quiz&aacute;s el voto es lo que mejor puede mostrar lo porosa, hasta cierto punto falaz, que es la frontera de la divisi&oacute;n pol&iacute;tica entre si priorizar lo simb&oacute;lico o lo material. El voto es sin duda una expresi&oacute;n de deseos, una idea de sociedad, por otro lado, no solo se puede contabilizar, hoy incluso se puede radiografiar calle a calle: el voto pesa de distintas maneras. Los votos son el principio de realidad que a veces falta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (Unidas) Podemos acaba exhausto: a&ntilde;os de lucha interna p&uacute;blica, de decisiones equivocadas del grupo dirigente y de una ofensiva contra sus principales l&iacute;deres por parte del poder. Exhausto, como si estuviera en una esquina del ring, habiendo perdido una parte importante de los votos y perdido o expulsado de facto a algunas de sus principales figuras y aliados. Mientras el PSOE, bajo el liderazgo de Pedro S&aacute;nchez, se&nbsp;consolida en 2018 como el actor central del campo progresista. Es en esa condici&oacute;n de subalternidad - no solo de esca&ntilde;os - que Podemos ingresa al Gobierno como socio menor.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sumar: &iquest;Episodio o Temporada?&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Por ello es que la emergencia del liderazgo de Yolanda D&iacute;az se desarrolla contra pron&oacute;stico. Su desempe&ntilde;o como ministra de Trabajo la convierte en el principal activo del espacio, con una alta capacidad de hablarle a sectores de votantes socialistas y alguno m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az consolida su figura y se mantiene en lo alto del podio de miembros del Gobierno m&aacute;s valorado. De hecho, con la perspectiva electoral cerca se promueve la idea del t&aacute;ndem con Pedro S&aacute;nchez. Parec&iacute;a que S&aacute;nchez y D&iacute;az eran el ejemplo de competencia virtuosa, sin embargo los resultados del 23J dejan ver que el tablero no hab&iacute;a cambiado tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda los 31 esca&ntilde;os de Sumar fueron un buen resultado, m&aacute;s en momentos de reflujo del espacio, pero no cambiaron algunas corrientes de fondo: S&aacute;nchez en esa campa&ntilde;a se confirma como la figura progresista m&aacute;s popular incluso en parte del espacio a su izquierda; la competencia virtuosa tiene menos de virtuosa y m&aacute;s de competencia cuando la diferencia de fuerza es notable; cuando Sumar opta por la unidad antes que por lo nuevo incluyendo a Podemos en la coalici&oacute;n la ciudadan&iacute;a sab&iacute;a que ni unos ni otros quer&iacute;an juntarse: la publicidad del enfrentamiento superaba ya el a&ntilde;o; en la campa&ntilde;a no hubo nada parecido a una tregua por parte de Podemos contra su candidata a jefa del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan cierto como que esta no era una decisi&oacute;n sencilla -la intuici&oacute;n demosc&oacute;pica dec&iacute;a unidad- es que al unirse con f&oacute;rceps Sumar y Podemos garantizaron la repetici&oacute;n de nuevos episodios de peleas con el impacto en apoyo ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos derivados, y que sirve para explicar en parte el mal resultado en las europeas y la crisis posterior, es que desde el divorcio en el Congreso, Sumar parece m&aacute;s condicionado por las acciones de Podemos. Como una relaci&oacute;n t&oacute;xica donde para saber qu&eacute; hacer hoy y c&oacute;mo planear el futuro se mira al retrovisor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta creciente dependencia de Podemos para fijar sus propias posiciones ha alterado la relaci&oacute;n con el PSOE. A veces el presidente del Gobierno es &ldquo;uno de los nuestros&rdquo; y de inmediato, un socio desleal y poco transparente con el apoyo a Ucrania. Los dos lemas de la campa&ntilde;a de las europeas, plantar cara y marcar el rumbo, ilustran mejor este p&eacute;ndulo tenso que va desdibujando qu&eacute; es Sumar. Saber qu&eacute; es un partido (identidad) tambi&eacute;n explica para qu&eacute; sirve que le voten. Se suele plantar cara desde las calles y se suele marcar el rumbo de un pa&iacute;s desde un gobierno. Otra vez, el debate calles o instituciones y Sumar parece que pens&oacute; que pod&iacute;a ser las dos, como cuando Podemos era Jim&eacute;nez Villarejo y Ca&ntilde;amero, sin embargo, cuando en las elecciones obtienes un meritorio 13% no puedes ser todo, toca decidir y organizarse.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Continuar&aacute;&hellip;?&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El cierre de ciclo parece evidente. Antes de verlo en las urnas, hab&iacute;a ocurrido en las calles. Como en un mal reparto de los bienes compartidos despu&eacute;s de la &uacute;ltima separaci&oacute;n, Podemos parece haberse quedado con la dura verdad y Sumar, con las palabras y el convencimiento de su poder de persuasi&oacute;n y seducci&oacute;n. Mientras el PSOE y la abstenci&oacute;n, con buena parte de los votos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, existe una inflaci&oacute;n de las palabras y una suerte de burocracia de los adjetivos en los mensajes desde Sumar. El fantasma de 2015 sobrevuela: cuando efectivamente se &ldquo;hac&iacute;an cosas con palabras&rdquo;, pero esto suced&iacute;a por una combinaci&oacute;n de elementos donde la palabra era uno m&aacute;s. Es una broma pero no tanto: Lenin escribi&oacute; 'Qu&eacute; hacer, no Qu&eacute; decir. Organizarse es siempre necesario para poder hacer. Identidad y organizaci&oacute;n son dos cosas imprescindibles para cualquier proyecto pol&iacute;tico, de las que no se pueden postergar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, Bruce Springsteen tuvo una aparici&oacute;n en un concierto de Coldplay. Interpret&oacute; &ldquo;Working on a dream&rdquo;. Lo importante aqu&iacute; no es la &ldquo;unidad&rdquo; &ndash;Springsteen no se incorpor&oacute; a la banda de manera permanente&ndash; sino otras cosas: como ser contempor&aacute;neos y el p&uacute;blico transversal en sinton&iacute;a con lo que ten&iacute;a enfrente. Esto es lo que Sumar parece haber olvidado y que el liderazgo de Yolanda D&iacute;az, antes de enredarse en la canci&oacute;n sin m&uacute;sica de la unidad imposible (dos no se unen si dos no quieren), era: contempor&aacute;neo. &ldquo;<em>The sun rise come, and I climb the ladder</em> &rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Hacerse cargo de las condiciones del presente es ineludible para proyectar el futuro con cierto &eacute;xito. Como escribi&oacute; el poeta Ron Padgett :&ldquo;Cuida primero las cosas que est&eacute;n cerca de casa. Arregla tu habitaci&oacute;n antes de salvar el mundo. Luego salva el mundo.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Canelas Jaime]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jun 2024 20:15:18 +0000]]></pubDate>
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