<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Arias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando-arias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Arias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1050866/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Vicent Ventura, un intelectual honesto y socarrón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vicent-ventura-intelectual-honesto-socarron_129_11493322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;<em>Es capaz de arruinar su situaci&oacute;n en un partido pol&iacute;tico por hacer un chiste</em>&rdquo;. As&iacute; le defini&oacute; el destacado escritor y columnista de prensa Manuel Vicent, castellonense y anticonvencional como &eacute;l. Y fue una definici&oacute;n no menos certera que divertida de Ventura, fajador por las libertades del pueblo valenciano, y por&nbsp;a&ntilde;adidura de los pa&iacute;ses de lengua&nbsp;catalana y de Espa&ntilde;a, antes y durante la transici&oacute;n del totalitarismo a la incompleta democracia. Una democracia discutible, porque los ciudadanos no pudieron elegir entre monarqu&iacute;a y rep&uacute;blica, y si no todo estaba atado y bien atado, como presum&iacute;a el gordito general&iacute;simo, tampoco se part&iacute;a de un juego totalmente limpio.
    </p><p class="article-text">
        Si en un principio llevaron el tim&oacute;n Juan Carlos I, elegido por Franco su sucesor, y Adolfo Su&aacute;rez, proveniente del Movimiento Nacional, y casi tan teleg&eacute;nico y apuesto como el perro-lobo Pedro S&aacute;nchez, enfrentado ahora a los redoblados intentos de buena parte del populista Partido Popular, anclado en el pret&eacute;rito, y los neofascistas secretos o a voces de Vox, algunos de ellos provenientes del mismo PP y otros, francotiradores con mal pulso, como el ex-colaborador de <em>El Pa&iacute;s</em> y con libros publicados por el inquieto hispano-argentino Mario Muchnik, Hermann Tech, o aunque no tengan carnet, J.J. Ram&iacute;rez y Federico Jim&eacute;nez Losantos, en el pasado, izquierdista y brillante autor de &ldquo;Lo que queda de Espa&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Vicent Ventura, periodista siempre contracorriente, bien desde la radio, bien en la prensa escrita m&aacute;s cre&iacute;ble, como <em>La Vanguardia</em>, de la que fue corresponsal, destacaba por su agudeza y sus convincentes afirmaciones, que escapaban de la mediocridad de algunos colegas equ&iacute;vocamente aplaudidos. Tambi&eacute;n por iniciativas como la que le llev&oacute; a hacer oposici&oacute;n desde Munich, por lo que fue exiliado, la colaboraci&oacute;n destacada en la creaci&oacute;n de la Taula de Forces Pol&iacute;tiques, todas pro-valencianistas, o bien en la fundaci&oacute;n del Partit Socialista del Pa&iacute;s Valenci&agrave;, luego unido en sus siglas al PSOE, antes de que Felipe Gonz&aacute;lez enga&ntilde;ara a la mayor parte de la ciudadan&iacute;a con su gracejo y su falsedad. Y antes de que los socialistas abrazaran a la monarqu&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Impulsor de periodistas</h3><p class="article-text">
        Pues bien, quien este art&iacute;culo escribe, fue lanzado al periodismo en Valencia y fuera de ella, por el propio Vicent Ventura. Aquel, a los 28 a&ntilde;os, a&uacute;n atolondrado por las faldas&nbsp;del entonces vitalista Barrio del Carmen, fue a solicitar empleo como redactor de eslog&aacute;nes y textos publicitarios a la agencia Publipr&eacute;s, que, en la calle del Pintor L&oacute;pez, frente al cauce del Turia, dirig&iacute;a el&nbsp;celebrado periodista y pol&iacute;tico. &Eacute;ste, que hab&iacute;a le&iacute;do art&iacute;culos literarios del solicitante en <em>Valencia fruits</em> y adivinaba su vocaci&oacute;n, despu&eacute;s cumplida de narrador, le propuso que telefoneara de su parte al redactor-jefe de <em>S&aacute;bado gr&aacute;fico</em>, para trabajar como corresponsal del semanario madrile&ntilde;o. A&nbsp;lo que a&ntilde;adi&oacute; que fuera, ahora sin recomendaci&oacute;n, a solicitar otra corresponsal&iacute;a, que tambi&eacute;n funcion&oacute;, al <em>Correo Catal&aacute;n</em>, diario en el que sacar&iacute;a entre tres y cinco cr&oacute;nicas semanales, y que le permiti&oacute; pasar del vino pele&oacute;n al whisky escoc&eacute;s en el antes mencionado Barrio del Carmen.
    </p><p class="article-text">
        Por a&ntilde;adidura, en otra conversaci&oacute;n,&nbsp;como ya hab&iacute;a redactado una novela y pretend&iacute;a ser escritor, le dijo que, escribiendo en castellano, por qu&eacute; no trabajar en <em>El Pa&iacute;s</em>, entonces en ciernes, adonde pod&iacute;a tambi&eacute;n recomendarlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero el visitante se imaginaba pasando varias horas en el metro, como le hab&iacute;a ocurrido en un viaje de estudiante a Par&iacute;s, y como no conoc&iacute;a el bullicioso barrio madrile&ntilde;o de Malasa&ntilde;a, prefiri&oacute; quedarse en su ciudad natal y frecuentar el Carmen. Desde Cristopher-Bar-Lee a Turat, La Torna, L'Aplec, Barro o Lisboa, a Campsa 13, clausurada por un gobernador franquista porque en vez de en sillas o bancos corridos sus frecuentadores se sentaban y besaban sobre almohadas. Ante lo que Vicent Ventura hubiera re&iacute;do de buena gana.
    </p><h3 class="article-text">Otros personajes en torno a Ventura</h3><p class="article-text">
        Vicent hab&iacute;a sabido rodearse, en Publipr&eacute;s, de otros futuros personajes de la cultura y la pol&iacute;tica valenciana. Entre ellos, el afilado columnista y futuro director de peri&oacute;dicos como el nuevo <em>Diario de Valencia</em>, J.J. P&eacute;rez Benlloch; el innovador grafista y excelente fot&oacute;grafo Jarque, con exposiciones tan impactantes y sat&iacute;ricas como &ldquo;Estampas nacionales&rdquo;, en la que el rojo y el amarillo de la bandera nacional eran esperpentizados, y con viajes propios de un aventurero valioso, como a la peligrosa Ketama, en Marruecos, de donde parten el&nbsp;hach&iacute;s, el cannabis y la marihuana&hellip; Sin olvidar tampoco, en el elenco m&aacute;s visible, a una hero&iacute;na de origen franc&eacute;s,&nbsp;la eficiente, sensible y muy atractiva secretaria, Monique.
    </p><p class="article-text">
        Vicent Ventura, que recib&iacute;a cordial y socarr&oacute;n en su despacho y public&oacute; asimismo interesantes libros, contin&uacute;a sonriendo, desde su sill&oacute;n, en la calle o los caf&eacute;s, en la mente de cuantos le frecuentaron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vicent-ventura-intelectual-honesto-socarron_129_11493322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jul 2024 08:35:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vicent Ventura, un intelectual honesto y socarrón]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
