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    <title><![CDATA[elDiario.es - Riccardo Ciacci]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/riccardo-ciacci/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Riccardo Ciacci]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Probar la reducción de jornada tras un siglo de inmovilismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/probar-reduccion-jornada-siglo-inmovilismo_129_11544177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9564967e-72dc-44e2-b5d7-a58453fdbf29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Probar la reducción de jornada tras un siglo de inmovilismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si creemos que la reducción de la jornada laboral a cinco días a la semana fue un acierto y que sigue siendo un acierto, comparada con la semana laboral de seis días anteriormente en vigor, tiene sentido probar a implementar la semana laboral de cuatro días tras un siglo de inmovilismo

</p><p class="subtitle">Reducción de la jornada laboral: ganar tiempo para una vida buena
</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sólo experimentaciones concretas y logradas consentirán de modificar de forma decisiva las narrativas y la realidad acerca la correlación entre capital, poder y derechos de voto en las empresas, la progresividad fiscal y la circulación permanente de la riqueza. Como siempre ha pasado en la historia de los regímenes basados en la desigualdad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Thomas Piketty</span>
                                        <span>—</span> Economista, autor de &#039;Capital e ideología&#039; 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Gobierno de coalici&oacute;n tiene entre sus propuestas la reducci&oacute;n de la semana laboral, algo que afectar&iacute;a a la gran parte de la poblaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s. A tal efecto una de las preguntas relevantes es: &iquest;qu&eacute; dicen la econom&iacute;a y los economistas al respecto? 
    </p><p class="article-text">
        En este breve art&iacute;culo divulgativo resumimos las posiciones que consideramos principales en la profesi&oacute;n: la de Pedro Gomes, experto y especializado en el tema, profesor de econom&iacute;a en la Birkbeck Business School de la Universidad de Londres y autor del libro &ndash; que aborda justo este tema <a href="https://www.rbalibros.com/rba-no-ficcion/por-fin-es-jueves_7371" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="https://www.rbalibros.com/rba-no-ficcion/por-fin-es-jueves_7371" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iexcl;Por fin es jueves!</em></a><em> </em>(el t&iacute;tulo en ingl&eacute;s es: <em>Friday is the new Saturday!),</em> la posici&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a y la de otros autores que est&aacute;n llevando a cabo investigaci&oacute;n sobre este tema o ya la llevaron a cabo y la publicaron.
    </p><p class="article-text">
        Si buscamos la palabra utop&iacute;a en el diccionario de la RAE encontramos dos acepciones:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;1. f. Plan, proyecto, doctrina o sistema ideales que parecen de muy dif&iacute;cil realizaci&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;2. f. Representaci&oacute;n imaginativa de una sociedad futura de caracter&iacute;sticas favorecedoras del bien humano.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Probablemente esta es la causa por la que la palabra utop&iacute;a es usada en la cotidianidad con dos significados diferentes. Por un lado, se usa para referirse a algo considerado imposible, por otro, se usa para describir algo fant&aacute;stico que le gusta a todo el mundo. Puede que la mayor&iacute;a de los lectores perciban as&iacute; la reducci&oacute;n de la semana laboral: algo de dif&iacute;cil alcance pero que constituir&iacute;a un gran paso adelante. Probablemente as&iacute; se percibi&oacute; la introducci&oacute;n de la semana de 40 horas laborales en su momento.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los caballos de batalla de Pedro Gomes es que los primeros beneficiados de la reducci&oacute;n de la semana laboral ser&iacute;an las empresas (s&iacute;, puedes volver a leer la frase anterior si sigues incr&eacute;dulo al respecto). La raz&oacute;n es simple: la productividad no es lineal, es decir, por estar m&aacute;s tiempo trabajando no vas a ser m&aacute;s productivo. Entiendo que esto pueda sonar contraintuitivo. Hablando en tecnicismos, los economistas solemos decir que hay rendimientos marginales decrecientes, es decir, que cada hora m&aacute;s de trabajo aporta cada vez menos al producto, pero &iquest;Podr&iacute;a aportar incluso una fracci&oacute;n negativa? Es decir, &iquest;Podr&iacute;as destruir el trabajo anterior o futuro por trabajar m&aacute;s? La respuesta seg&uacute;n la investigaci&oacute;n de Gomes es que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en mayo de 1926 el empresario Henry Ford empez&oacute; a introducir la semana laboral de cinco d&iacute;as (antes se trabajaba 6 d&iacute;as a la semana) not&oacute; que en la semana de seis d&iacute;as sus trabajadores sufr&iacute;an con mucha m&aacute;s frecuencia lesiones por movimientos repetitivos (muy bien ilustrado visualmente en el cl&aacute;sico del cine &ldquo;Tiempos modernos&rdquo; de Charles Chaplin). Ford estaba empe&ntilde;ado en ser productivo y adem&aacute;s observ&oacute; que visto que en sus f&aacute;bricas el trabajo era m&aacute;s intenso por la cadena de montaje, sus trabajadores ten&iacute;an unas de las tasas de absentismo m&aacute;s altas de la &eacute;poca (alrededor del 10%) y una tasa de rotaci&oacute;n de 360%, es decir, un d&eacute;cimo de sus trabajadores faltaba cotidianamente al trabajo y adem&aacute;s a los tres meses de trabajar en las f&aacute;bricas Ford los trabajadores sol&iacute;an marcharse a otra f&aacute;brica. Esto se puede conectar f&aacute;cilmente con la pregunta del p&aacute;rrafo anterior: para los trabajadores de Ford, echar m&aacute;s horas de trabajo significaba ser menos productivos en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La primera medida llevada a cabo por Ford a tal efecto fue subir los salarios de sus trabajadores, pero esta medida no fue suficiente, por lo que el empresario estadounidense eligi&oacute; reducir la semana laboral de seis a cinco d&iacute;as. En aquel entonces este acontecimiento parec&iacute;a ut&oacute;pico: favorec&iacute;a a gran parte de la humanidad y a priori podr&iacute;a haber parecido imposible de realizar, pero no fue as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pedro Gomes nos cuenta que el mercado laboral en el &uacute;ltimo siglo ha sufrido cambios tan radicales o m&aacute;s incluso que las cadenas de montaje. Por ejemplo, Internet ha revolucionado la organizaci&oacute;n del trabajo. Correspondencias que antes se llevaban a cabo en el espacio temporal de semanas ahora se llevan a cabo en minutos. &iquest;Qu&eacute; efectos han tenido estos cambios sobre los trabajadores? Si antes la patolog&iacute;a que florec&iacute;a entre los trabajadores eran las lesiones por movimientos repetitivos, ahora tenemos el s&iacute;ndrome por degaste profesional (coloquialmente tambi&eacute;n conocida como &ldquo;s&iacute;ndrome del trabajador quemado&rdquo; por su versi&oacute;n inglesa <em>burnout</em>). Alguien podr&iacute;a preguntarse por qu&eacute; no hay ning&uacute;n Henry Ford contempor&aacute;neo que haya notado esto. A tal efecto no s&oacute;lo cabe destacar que alguno lo hay sino tambi&eacute;n que la competencia de los mercados ha bajado mucho comparada con esa &eacute;poca como se puede apreciar leyendo &ldquo;La paradoja del beneficio&rdquo; de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/economia/jan-eeckhout-trabajadores-crean-riqueza-reciben_128_9774919.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jan Eeckhout</a>.
    </p><p class="article-text">
        Gomes ha observado que teniendo en cuenta el conjunto de trabajadores cortar la semana laboral a cuatro d&iacute;as puede llevar a un aumento de la producci&oacute;n y de la productividad. Su consejo es llevar a cabo experimentos piloto dentro de cada empresa, y probablemente el gobierno podr&iacute;a tener medidas para ayudar las empresas que se propongan este objetivo o penalizar las que no lo hagan, para medir con la pr&aacute;ctica c&oacute;mo reducir la semana laboral de su plantilla afecta a la contrataci&oacute;n (puede que haya que contratar a alguien m&aacute;s) y a la producci&oacute;n. Liberando tiempo de trabajo los empleados de una empresa podr&iacute;an tener m&aacute;s tiempo para dedicar a su ocio y trabajar con m&aacute;s ganas cuando toque. Eso es exactamente lo que Gomes observa en un proyecto piloto realizado en una guarder&iacute;a en Portugal donde la guarder&iacute;a sigue abierta cinco d&iacute;as a la semana, pero cada trabajador trabaja cuatro d&iacute;as a la semana. A tal efecto hubo que aumentar la plantilla de menos de un 5% (de 21 empleados a 22) y se pas&oacute; a trabajar 7,5 horas al d&iacute;a por cuatro d&iacute;as en vez de 7 horas al d&iacute;a por cinco d&iacute;as. Es decir, se pudo prestar el mismo servicio, pero trabajando el 10% menos, lo que conlleva una subida de la productividad estad&iacute;stica de la misma cantidad (10%).
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a es mucho m&aacute;s cauta y se&ntilde;ala que entre 2005 y 2023 la semana laboral pactada se redujo 48 minutos y la efectiva en aproximadamente tres horas (<a href="https://www.bde.es/f/webbe/SES/Secciones/Publicaciones/PublicacionesAnuales/InformesAnuales/23/Fich/InfAnual_2023_Cap3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cap&iacute;tulo 3, Informe Anual 2023 del Banco de Espa&ntilde;a</a>. Espec&iacute;ficamente, ep&iacute;grafe: &ldquo;La duraci&oacute;n de la jornada de trabajo presenta una tendencia secular decreciente). En un <a href="https://www.parisschoolofeconomics.eu/docs/asai-kentaro/asai-kentaro--firm-level-effects-of-reductions-in-working-hours.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> todav&iacute;a no publicado, Kentaro Asai, Marta C. Lopes y Alessandro Tondini investigan la reforma portuguesa de 1996 mediante la que se reduc&iacute;an las horas laborales de 44 por semana a 40, este cambio tuvo efectos adversos sobre el empleo y la producci&oacute;n de las empresas afectadas. Los efectos podr&iacute;an ser atribuibles a un aumento del coste laboral por hora inducido por la restricci&oacute;n impuesta a empresas de no reducir los salarios mensuales en proporci&oacute;n a las horas. Las empresas afectadas ajustaron su empleo reduciendo la contrataci&oacute;n. Sin embargo, las empresas afectadas mejoraron significativamente su productividad laboral, y hay algunas pruebas que sugieren un uso m&aacute;s intensivo del capital. Por otro lado, las empresas que redujeron la jornada laboral mediante convenios colectivos antes de la reforma s&iacute; pudieron aumentar la productividad sin efectos adversos sobre el empleo y la producci&oacute;n, lo cual sugiere efectos heterog&eacute;neos y nos dice que podr&iacute;a ser beneficioso lanzar programas piloto voluntarios de reducci&oacute;n de la jornada laboral. En efecto este estudio se basa en la comparaci&oacute;n de las empresas que fueron afectada por la reducci&oacute;n de las horas laborales con las que no lo fueron, ya que las empresas pod&iacute;an adoptar la jornada de 40 horas anteriormente sin ser obligadas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cabe destacar un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10645-010-9142-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de los economistas Pedro S. Raposo y Jan van Ours sobre la misma reforma y publicado en la revista The Economist. Este art&iacute;culo acad&eacute;mico encuentra que el efecto neto sobre el empleo fue positivo. Lo atribuye a una mayor capacidad de ajuste por horas por parte de las empresas en lugar de verse obligadas a ajustar v&iacute;a n&uacute;mero de empleos, es decir, encuentran que la reforma evit&oacute; la destrucci&oacute;n de empleos que, sin ella, habr&iacute;an desaparecido. En otro <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165176509003280" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en Economics Letters, los mismos autores tambi&eacute;n encuentran que esta pol&iacute;tica aument&oacute; el salario por hora.
    </p><p class="article-text">
        Un reciente estudio de Fedea repasa la relaci&oacute;n entre productividad y reducci&oacute;n de la semana laboral. Este estudio revisa la literatura y se&ntilde;ala que hist&oacute;ricamente las reducciones de la semana laboral son precedidas por un aumento en la productividad. En caso contrario, podr&iacute;a ocasionarse un aumento de costes indirecto al pagar el mismo salario por una producci&oacute;n menor y lo que podr&iacute;a llevar, seg&uacute;n los autores del art&iacute;culo, al cierre de PYMES en beneficio de empresas m&aacute;s grandes, reduciendo todav&iacute;a m&aacute;s la competencia en los respectivos sectores. Hist&oacute;ricamente argumentos de este tipo ya fueron postulados cuando se presentaba cualquier mejora de las condiciones laborales (En el caso de la subida del salario m&iacute;nimo interprofesional, en efecto, hubo quienes presentaron argumentos similares para intentar frenar o ralentizar tales subidas). 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el an&aacute;lisis destaca que el n&uacute;mero total de ocupados que trabajan m&aacute;s de 37,5 horas semanales asciende a 14.210.792 personas, que representan cerca del 67% de ocupados que pueden ser afectados por la medida. Tambi&eacute;n se subraya que el n&uacute;mero de horas de trabajo declaradas en Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa se ha ido reduciendo con los a&ntilde;os, al igual que ha ocurrido en otros pa&iacute;ses. Sin embargo, las horas legales m&aacute;ximas se vieron inalteradas. De hecho, seg&uacute;n la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa, la jornada laboral media en Espa&ntilde;a es de 37,6 horas trabajadas, lo cual implica una reducci&oacute;n de casi cuatro horas respecto a las 41,5 de 1987. Es decir, hubo una reducci&oacute;n de la jornada laboral declarada por los trabajadores a trav&eacute;s de encuestas, pero no una reducci&oacute;n del m&aacute;ximo legal.
    </p><p class="article-text">
        Otra preocupaci&oacute;n de este art&iacute;culo es si esta medida puede ocasionar p&eacute;rdidas de empleo. Este efecto ser&iacute;a importante de vigilar, aunque tambi&eacute;n es importante que como sociedad tengamos en cuenta las mejoras de las condiciones laborales que causan las pol&iacute;ticas m&aacute;s que meramente ver si sube o baja la tasa de desempleo.
    </p><p class="article-text">
        Puede pensarse, como proyecto piloto, que las reducciones sean proporcionales a una medida del tama&ntilde;o de la empresa. A tal efecto, s&oacute;lo la formulaci&oacute;n de experimentos de este tipo generar&aacute; el conocimiento necesario para saber sus efectos. Mientras la falta de experimentos nos asegura la ignorancia y la especulaci&oacute;n sobre estos con modelos te&oacute;ricos a menudo basados en supuestos de dudosa plausibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Pase lo que pase, m&aacute;s investigaci&oacute;n sobre este tema es necesaria: la evidencia es mixta, y en algunos casos, incluso preliminar. Si creemos que la reducci&oacute;n de la jornada laboral a cinco d&iacute;as a la semana fue un acierto y que sigue siendo un acierto actualmente, comparada con la semana laboral de seis d&iacute;as anteriormente en vigor, tiene sentido probar a implementar la semana laboral de cuatro d&iacute;as tras un siglo de inmovilismo sobre este tema. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Riccardo Ciacci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/probar-reduccion-jornada-siglo-inmovilismo_129_11544177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jul 2024 20:51:02 +0000]]></pubDate>
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