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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rocío Barbeito]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rocio-barbeito/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rocío Barbeito]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Que no eclipsen tus derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-eclipsen-derechos_129_13441660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Un eclipse dura un minuto. Que nos oscurezcan los derechos, no tiene por qué durar toda la vida"</p></div><p class="article-text">
        Este 12 de agosto, a &uacute;ltima hora de la tarde, media Espa&ntilde;a va a levantar la vista al cielo. Por primera vez en m&aacute;s de cien a&ntilde;os, un eclipse total de Sol cruzar&aacute; la pen&iacute;nsula de oeste a este y aqu&iacute;, en la Comunitat Valenciana, lo veremos casi en su plenitud. Durante poco m&aacute;s de un minuto, la Luna se colocar&aacute; justo delante del Sol y el d&iacute;a se har&aacute; noche. Despu&eacute;s, la luz volver&aacute;. As&iacute; funcionan los eclipses: duran lo que duran y terminan solos, porque los rige la f&iacute;sica, no la voluntad de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Hoy tambi&eacute;n es el D&iacute;a Internacional de la Juventud. Y desde Aposta Jove queremos decir algo inc&oacute;modo: hay sombras que llevan mucho m&aacute;s de un minuto cubri&eacute;ndonos, y esas no terminan solas. Esas las mantiene alguien. Y a ese alguien hay que nombrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos a&ntilde;os escuchando que somos la generaci&oacute;n mejor formada de la historia. Lo que no se dice tanto es que somos tambi&eacute;n la generaci&oacute;n a la que peor le est&aacute; pagando esa formaci&oacute;n quien tiene la obligaci&oacute;n de pagarle: empresas que renuevan contratos temporales como quien renueva una suscripci&oacute;n, que convierten la jornada parcial en papel mojado, que sustituyen puestos de trabajo por becas. Eso no es mala suerte generacional, es un modelo de relaciones laborales que a algunos les sale muy rentable y que solo cambia si alguien lo empuja a cambiar, en la mesa de negociaci&oacute;n colectiva y en el Parlamento.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; el eclipse de la vivienda, quiz&aacute;s el m&aacute;s largo de todos y el m&aacute;s pol&iacute;tico. Emanciparse antes de los treinta se ha convertido casi en una excepci&oacute;n y no en la norma, y no es porque a la juventud valenciana le falten ganas de independizarse. Es porque durante a&ntilde;os se ha dejado la vivienda en manos del mercado sin contrapeso p&uacute;blico suficiente, mientras los salarios crec&iacute;an a otro ritmo. Cuando el precio de un piso eclipsa un sueldo, lo que queda a oscuras es el derecho constitucional a una vivienda digna, y eso no se arregla solo: se arregla con parque p&uacute;blico de vivienda, con regulaci&oacute;n de precios y con rentas dignas.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; el eclipse del tiempo. El derecho a desconectar existe sobre el papel, pero en muchos primeros empleos la disponibilidad total se da por hecha, como si formara parte del sueldo sin que nadie la haya pactado ni compensado. Y est&aacute; el eclipse silencioso, el que menos se nombra en los discursos: el del desgaste. La ansiedad y el agotamiento asociados a la precariedad no son un rasgo de car&aacute;cter de esta generaci&oacute;n, son la consecuencia directa de un mercado de trabajo que se ha dise&ntilde;ado, decisi&oacute;n a decisi&oacute;n, sin pensar en quien lo sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos quedarnos ah&iacute;, mirando la sombra, esperando a que pase como pasa la del eclipse de esta tarde. Pero la diferencia entre un fen&oacute;meno astron&oacute;mico y la precariedad es exactamente esa: el primero se explica con f&iacute;sica, la segunda se explica con decisiones. Decisiones empresariales que priorizan el beneficio a corto plazo sobre la estabilidad de las plantillas j&oacute;venes. Decisiones pol&iacute;ticas que durante demasiado tiempo han mirado hacia otro lado en vivienda o en inspecci&oacute;n de trabajo. Convenios que se negocian con fuerza pero no se conocen, por inter&eacute;s en que las personas trabajadoras no sepan sus derechos. Y lo que se decide, se puede desandar, si hay quien lo exige con la fuerza suficiente para que escuchen.
    </p><p class="article-text">
        Por eso desde Aposta Jove no nos conformamos con se&ntilde;alar la sombra. La combatimos, y lo hacemos donde de verdad se tuerce el rumbo de las cosas: en la negociaci&oacute;n colectiva, exigiendo que los convenios recojan salarios y condiciones dignas para quien empieza; en la calle y en las instituciones, reclamando pol&iacute;ticas de vivienda que no dejen a la juventud fuera del mercado; en cada centro de trabajo, acompa&ntilde;ando a quien no sabe si su contrato es legal o se enfrenta solo a un despido injusto. Formamos a la pr&oacute;xima generaci&oacute;n para que entre al mercado laboral sabiendo cu&aacute;les son sus derechos, no descubri&eacute;ndolos a base de golpes. Porque el sindicalismo no es nostalgia de otra &eacute;poca, es la herramienta m&aacute;s pr&aacute;ctica y m&aacute;s pol&iacute;tica que existe para que un derecho escrito en una ley deje de ser papel y se convierta en algo que de verdad se disfruta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Luna tape el Sol, merece la pena mirar al cielo. Es un espect&aacute;culo que no volveremos a ver en la Comunitat Valenciana en toda una vida. Pero cuando la luz vuelva, en un minuto, proponemos usar esos segundos de oscuridad compartida para algo m&aacute;s: para exigir que se hable, con la misma atenci&oacute;n con la que miramos el cielo, de todo lo que llevamos demasiado tiempo dejando en la sombra sin que nadie asuma su responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El Sol siempre vuelve a salir solo. Nuestros derechos no deber&iacute;an depender de esperar a que alguien, alg&uacute;n d&iacute;a, decida aplicarlos por generosidad. Se organizan, se negocian y se exigen.
    </p><p class="article-text">
        Que no eclipsen tus derechos. Organ&iacute;zate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-eclipsen-derechos_129_13441660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 07:52:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Que no eclipsen tus derechos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando defender tu salud mental te convierte en un "memo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/defender-salud-mental-convierte-memo_129_13314274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las recientes declaraciones del presidente de la patronal de Castilla-La Mancha, calificando de &ldquo;memos&rdquo; a j&oacute;venes que solicitan bajas laborales por problemas de salud mental, reflejan una forma de entender el trabajo que cada vez est&aacute; m&aacute;s alejada de la realidad de quienes hoy sostienen el mercado laboral.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No, los j&oacute;venes de hoy no somos iguales que las generaciones anteriores. Y no porque seamos m&aacute;s d&eacute;biles, sino porque hemos aprendido de los errores que otros tuvieron que soportar en silencio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante d&eacute;cadas se normalizaron jornadas interminables, salarios insuficientes, acoso laboral, estr&eacute;s cr&oacute;nico y problemas psicol&oacute;gicos que rara vez se reconoc&iacute;an como cuestiones de salud. Se premiaba aguantar, callar y seguir adelante. Muchos trabajadores cargaron con ansiedad, depresi&oacute;n o agotamiento extremo sin recibir ayuda ni comprensi&oacute;n. Aquello no era fortaleza; muchas veces era simplemente falta de alternativas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La salud laboral no se limita a evitar accidentes f&iacute;sicos. Tambi&eacute;n incluye la salud mental. Una persona trabajadora que sufre ansiedad severa, depresi&oacute;n o un cuadro de estr&eacute;s incapacitante no est&aacute; fingiendo ni aprovech&aacute;ndose del sistema. Est&aacute; ejerciendo un derecho reconocido: el derecho a proteger su salud.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Resulta especialmente preocupante que quien representa a una organizaci&oacute;n empresarial utilice t&eacute;rminos despectivos para referirse a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En lugar de preguntarse por qu&eacute; aumentan los problemas de salud mental entre los j&oacute;venes, se opta por ridiculizar a quienes los padecen.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En esta misma l&iacute;nea, resulta igualmente revelador el discurso de quienes plantean que las empresas no deber&iacute;an asumir el coste de las bajas laborales mientras el Gobierno no act&uacute;e sobre el llamado &ldquo;absentismo&rdquo;, llegando a resumirlo con un simple &ldquo;arr&eacute;glenlo&rdquo;. Este enfoque traslada el debate exclusivamente al terreno del coste econ&oacute;mico, ignorando deliberadamente la ra&iacute;z del problema: la salud de las personas trabajadoras. Convertir las bajas m&eacute;dicas en una cuesti&oacute;n de contabilidad, en lugar de una cuesti&oacute;n de derechos laborales y sanitarios, supone una simplificaci&oacute;n peligrosa que estigmatiza a quienes enferman y desv&iacute;a la responsabilidad del entorno laboral y de las condiciones que lo generan.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Quiz&aacute; convendr&iacute;a analizar las causas reales del aumento de los problemas de salud mental: la dificultad para acceder a una vivienda, la precariedad laboral, los salarios que no permiten independizarse, la incertidumbre permanente sobre el futuro y la creciente presi&oacute;n social y econ&oacute;mica. Una generaci&oacute;n que enlaza contratos temporales, alquileres imposibles y expectativas cada vez m&aacute;s bajas no necesita burlas; necesita soluciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los sindicatos siempre hemos defendido que la dignidad en el trabajo pasa por proteger a las personas. Y esa protecci&oacute;n incluye reconocer que la salud mental es tan importante como la f&iacute;sica. Nadie llamar&iacute;a &ldquo;memo&rdquo; a quien se rompe una pierna y necesita recuperarse. No deber&iacute;a hacerse tampoco con quien atraviesa un problema psicol&oacute;gico que le impide desempe&ntilde;ar su trabajo con normalidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La diferencia entre algunas generaciones no es una cuesti&oacute;n de fortaleza. Es una cuesti&oacute;n de conciencia. Los j&oacute;venes de hoy est&aacute;n menos dispuestos a aceptar que el sufrimiento sea una condici&oacute;n inevitable del empleo. Reclaman mejores condiciones laborales, conciliaci&oacute;n, salarios dignos y respeto por su bienestar emocional. Y eso no es debilidad. Es progreso.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Llamar &ldquo;memos&rdquo; a quienes defienden su salud mental puede arrancar alg&uacute;n aplauso f&aacute;cil en determinados c&iacute;rculos. Pero tambi&eacute;n demuestra una incapacidad preocupante para entender c&oacute;mo ha evolucionado el mundo del trabajo. La verdadera fortaleza no consiste en sufrir en silencio. Consiste en construir entornos laborales donde nadie tenga que hacerlo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/defender-salud-mental-convierte-memo_129_13314274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 09:59:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando defender tu salud mental te convierte en un "memo"]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Generación de Hierro no se rinde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/generacion-hierro-no-rinde_129_12520008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Para quienes formamos parte de la juventud trabajadora en la Comunidad Valenciana, hay una urgencia que ya no podemos seguir ignorando: necesitamos recuperar algo que hemos ido perdiendo entre contratos temporales, sueldos insuficientes y jornadas interminables. Necesitamos recuperar la conciencia de clase.
    </p><p class="article-text">
        Nos han vendido la precariedad como un rito de paso, como si fuera normal aceptar trabajos que no permiten vivir con dignidad. Nos dicen que as&iacute; es &ldquo;empezar&rdquo;, como si no llevara a&ntilde;os siendo la &uacute;nica opci&oacute;n. La llamada &ldquo;pobreza laboral&rdquo; ha dejado de ser una excepci&oacute;n para convertirse en una constante. Pero no es inevitable. Hay alternativa, y empieza por recordar que lo colectivo siempre ha sido m&aacute;s fuerte que lo individual.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, cuando la DANA golpe&oacute; nuestra tierra, vimos una lecci&oacute;n: cuando nos organizamos, cuando nos cuidamos entre nosotros, somos capaces de todo. En medio del desastre, resurgi&oacute; una conciencia de comunidad que hoy tenemos que reactivar. No solo para reconstruir casas, sino para reconstruir derechos, condiciones laborales, dignidad.
    </p><p class="article-text">
        No es normal trabajar ocho o m&aacute;s horas al d&iacute;a y seguir sin poder independizarnos. No es normal sentir miedo por pedir una baja, una reducci&oacute;n por cuidado o incluso por desconectar. Y no es normal que la conciliaci&oacute;n siga siendo un privilegio de unos pocos y una carga m&aacute;s &mdash;casi siempre&mdash; para las mujeres j&oacute;venes. Queremos vivir, no solo sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de hablar claro: no podemos aceptar un mercado laboral que se aprovecha de nuestra juventud para explotarnos con m&aacute;s facilidad. Hay que volver a poner sobre la mesa la conversaci&oacute;n sobre derechos, estabilidad, tiempo para cuidar y cuidarnos, y futuro. Y, sobre todo, hay que dejar de sentirnos solos en esta lucha. Porque no lo estamos.
    </p><p class="article-text">
        Recuperar la conciencia de clase no es nostalgia, es supervivencia. Es entender que lo que nos pasa no es una suma de dramas individuales, sino la consecuencia de un sistema que hay que enfrentar juntas y juntos. Como lo hicimos frente a la DANA, ahora toca hacerlo contra la precariedad.
    </p><p class="article-text">
        No estamos aqu&iacute; para aguantar. Estamos aqu&iacute; para cambiar las cosas. Porque un trabajo no puede ser una trampa. Porque merecemos una vida digna. Porque somos clase trabajadora, y es hora de actuar como tal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/generacion-hierro-no-rinde_129_12520008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Aug 2025 17:53:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Generación de Hierro no se rinde]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por una vivenda digna: la dana fue una catástrofe natural, pero lo que sucede después es una decisión política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vivenda-digna-dana-catastrofe-natural-sucede-despues-decision-politica_129_12486771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Han pasado meses desde la DANA, pero en demasiados hogares la calma sigue siendo una esperanza lejana. La tormenta no solo arras&oacute; techos, sino que derrib&oacute; proyectos de vida. Y cuando las ayudas tardan en llegar, no es solo una pared la que se resquebraja, sino la dignidad de quienes luchan cada d&iacute;a por salir adelante con su salario.
    </p><p class="article-text">
        Desde UGT-PV no hablamos en t&eacute;rminos abstractos ni de &ldquo;damnificados&rdquo;, sino de compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros, trabajadores y trabajadoras que lo han perdido todo. La clase trabajadora ha sido la m&aacute;s golpeada, no por casualidad, sino porque vive en zonas vulnerables, en viviendas precarias y con contratos inestables.
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat Valenciana anunci&oacute; un plan de emergencia con 259 viviendas p&uacute;blicas disponibles para afectados, pero medio a&ntilde;o despu&eacute;s solo se han adjudicado 114. Mientras tanto, muchas familias siguen sin alternativa, compartiendo espacios insuficientes o viviendo en hogares da&ntilde;ados. Esta espera desgasta no solo a las personas, sino tambi&eacute;n la confianza en las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        La DANA nos deja una ense&ntilde;anza clara: la vivienda debe ser un derecho protegido y accesible, no un objetivo lejano. Muchas de las personas afectadas ya viv&iacute;an al l&iacute;mite, con contratos temporales, sueldos bajos y alquileres inseguros. Cuando la tormenta golpe&oacute;, no tuvieron colch&oacute;n ni red; solo la solidaridad popular y burocracia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, las ayudas deben priorizar a quienes m&aacute;s lo necesitan, a quienes no pueden esperar meses y que trabajan d&iacute;a a d&iacute;a para sostener esta tierra. La vivienda p&uacute;blica, el alquiler asequible y los planes de emergencia habitacional deben dejar de ser promesas vac&iacute;as y convertirse en pol&iacute;ticas firmes, humanizadas y comprometidas, siempre junto a la clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de &ldquo;clase trabajadora&rdquo; es hablar de quienes limpian, cuidan, construyen, transportan y educan; quienes mantienen este pa&iacute;s en marcha, pero a menudo no pueden permitirse un hogar digno. Esa realidad es una deuda colectiva que no podemos seguir ignorando.
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato seguiremos exigiendo con firmeza la aplicaci&oacute;n de la Ley de Vivienda, la regulaci&oacute;n efectiva de los alquileres, la inversi&oacute;n en vivienda protegida y que las ayudas lleguen r&aacute;pido y con justicia. Porque no podemos permitir que ninguna emergencia deje a la clase trabajadora sin casa ni futuro.
    </p><p class="article-text">
        La DANA fue una cat&aacute;strofe natural, pero lo que sucede despu&eacute;s es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Y en esa decisi&oacute;n, hay que elegir a qui&eacute;n defender: &iquest;A los que m&aacute;s tienen?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O a quienes m&aacute;s lo necesitan?
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato lo tenemos claro: nuestro lugar es siempre con la clase trabajadora, con sus luchas, sus vidas y sus derechos. La vivienda no es una mercanc&iacute;a, es un hogar, y un hogar debe ser una garant&iacute;a, no cuesti&oacute;n de suerte o paciencia. Y esa garant&iacute;a debe llegar ya.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Roc&iacute;o Barbeito Lojo</strong> es portavoz de Aposta Jove (Asociaci&oacute;n juvenil de las personas j&oacute;venes afiliadas a UGT PV menores de 35 a&ntilde;os)</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vivenda-digna-dana-catastrofe-natural-sucede-despues-decision-politica_129_12486771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 21:06:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por una vivenda digna: la dana fue una catástrofe natural, pero lo que sucede después es una decisión política]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El camino hacia un sistema justo: la voz de las personas jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/camino-sistema-justo-voz-personas-jovenes_129_11981809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El informe de la Seguridad Social sobre los becarios en Espa&ntilde;a en 2024 ha revelado una realidad preocupante: casi un mill&oacute;n de j&oacute;venes realizaron pr&aacute;cticas no remuneradas el a&ntilde;o pasado. Esta cifra expone la precariedad y la invisibilizaci&oacute;n de un colectivo que, durante a&ntilde;os, ha sido explotado sin apenas derechos laborales. Sin embargo, lo m&aacute;s relevante de este informe es el avance que ha supuesto la inclusi&oacute;n de los becarios en el sistema de cotizaci&oacute;n a la Seguridad Social. Aunque este paso es importante, no es m&aacute;s que un peque&ntilde;o avance en un camino largo y lleno de obst&aacute;culos, que requiere la intervenci&oacute;n activa de las personas j&oacute;venes y sus organizaciones para conseguir un sistema de pr&aacute;cticas verdaderamente justo y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, las personas becarias han sido una pieza olvidada en el mundo laboral. No exist&iacute;a ni un registro oficial que permitiera conocer el n&uacute;mero exacto de estudiantes realizando pr&aacute;cticas, ni mucho menos el reconocimiento de sus derechos. El sistema, como se ha demostrado, estaba configurado para excluirlos de las estad&iacute;sticas de empleo y, en muchos casos, de la protecci&oacute;n b&aacute;sica. Con la nueva legislaci&oacute;n, que permite la cotizaci&oacute;n, se da un primer paso importante, pero que a&uacute;n deja mucho por hacer. La cotizaci&oacute;n, si bien es un avance, no soluciona todos los problemas: la falta de protecci&oacute;n por desempleo o incapacidad temporal, por ejemplo, sigue siendo una realidad.
    </p><p class="article-text">
        Es imprescindible reconocer que sin la presi&oacute;n de los sindicatos, especialmente las organizaciones juveniles, y de los colectivos, este debate nunca habr&iacute;a llegado tan lejos. Hemos sido las personas j&oacute;venes, sobre todo las organizadas bajo sindicatos, quienes hemos levantado la voz y nos hemos organizado para exigir cambios reales. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que m&aacute;s del 80% de los becarios no reciban ninguna remuneraci&oacute;n pone de manifiesto la situaci&oacute;n de abuso que prevalece en muchas pr&aacute;cticas. A las personas j&oacute;venes se les pide que trabajen sin cobrar, que paguen de su bolsillo por formarse y por adquirir experiencia laboral. Este modelo no solo es injusto, sino que perpet&uacute;a la desigualdad social, ya que solo aquellos con recursos suficientes pueden permitirse realizar pr&aacute;cticas no remuneradas.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del Estatuto del Becario, que a&uacute;n est&aacute; pendiente de aprobaci&oacute;n, es fundamental para conseguir una regulaci&oacute;n que proteja los derechos de los becarios y becarias. Las organizaciones juveniles, como RUGE y Aposta Jove, seguiremos luchando por un sistema de pr&aacute;cticas que no sea una fuente de explotaci&oacute;n. Estamos convencidos de que, a medida que m&aacute;s j&oacute;venes se organicen y se sumen al movimiento sindical, los cambios ser&aacute;n posibles. Necesitamos m&aacute;s j&oacute;venes en los sindicatos, m&aacute;s participaci&oacute;n en los espacios de decisi&oacute;n y m&aacute;s influencia en la creaci&oacute;n de pol&iacute;ticas que nos afecten directamente.
    </p><p class="article-text">
        En este proceso, nuestra voz es imprescindible. Somos quienes vivimos en primera persona las condiciones precarias del sistema de pr&aacute;cticas, y quienes debemos ser escuchados para que el cambio sea real. La cotizaci&oacute;n es solo el primer paso, pero es una se&ntilde;al de que estamos en el camino correcto. Sin embargo, para que los becarios sean verdaderamente protegidos, debemos seguir luchando por un Estatuto del Becario que garantice derechos laborales b&aacute;sicos, condiciones dignas y, sobre todo, el respeto a nuestra val&iacute;a como trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de que se nos escuche, de que se reconozca nuestra lucha y de que se nos valore como una parte fundamental del futuro del pa&iacute;s. Solo as&iacute; conseguiremos un sistema de pr&aacute;cticas que sea realmente justo para todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/camino-sistema-justo-voz-personas-jovenes_129_11981809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 15:27:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El camino hacia un sistema justo: la voz de las personas jóvenes]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regulación no mata la innovación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/regulacion-no-mata-innovacion_129_11909779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as hay dos noticias, a nivel nacional, a las que cualquier persona interesada en los derechos en la era digital ha debido prestar atenci&oacute;n: la presentaci&oacute;n del informe del Comit&eacute; de Expertos sobre entornos digitales seguros para la infancia y la juventud, y la decisi&oacute;n de regularizar a miles de repartidores en plataformas como Glovo, poniendo fin al uso de falsos aut&oacute;nomos. Aunque a simple vista estos temas pueden parecer desconectados, en realidad comparten una misma cuesti&oacute;n de fondo: c&oacute;mo equilibrar la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica con la justicia social y la protecci&oacute;n de los derechos.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, grandes actores del sector digital han defendido que cualquier regulaci&oacute;n supone un freno para la innovaci&oacute;n. Este mantra, repetido una y otra vez, ha servido para justificar la falta de normativas claras y el vac&iacute;o legal que muchas empresas han aprovechado en beneficio propio. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario: la regulaci&oacute;n no solo no bloquea la innovaci&oacute;n, sino que la impulsa hacia modelos m&aacute;s &eacute;ticos y sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio de Glovo de comenzar a contratar a sus repartidores como asalariados, despu&eacute;s de a&ntilde;os esquivando la normativa laboral, es un claro ejemplo de c&oacute;mo las reglas pueden redefinir un mercado. Desde algunos sectores empresariales se argumenta que esta medida desincentivar&aacute; el crecimiento de las plataformas, pero lo que realmente hace es forzar a las empresas a innovar de forma responsable. 
    </p><p class="article-text">
        El modelo de los falsos aut&oacute;nomos no era innovaci&oacute;n, sino explotaci&oacute;n. Regularizar a estos trabajadores no solo garantiza sus derechos laborales, sino que tambi&eacute;n obliga a las empresas a desarrollar estrategias m&aacute;s creativas y justas para mantener su competitividad. La tecnolog&iacute;a puede seguir avanzando sin necesidad de precarizar.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el informe del Comit&eacute; de Expertos, presentado recientemente al Consejo de Ministros, subraya la necesidad de regular el entorno digital para proteger a los menores. La regulaci&oacute;n en este &aacute;mbito no es incompatible con el progreso tecnol&oacute;gico. Establecer l&iacute;mites claros sobre c&oacute;mo se usan los datos de los menores o regular los algoritmos que alimentan la adicci&oacute;n a las pantallas no significa frenar la innovaci&oacute;n, sino redirigirla hacia un desarrollo m&aacute;s &eacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Al contrario de lo que muchos defensores del laissez-faire digital aseguran, las normas no destruyen el potencial del sector tecnol&oacute;gico. Regulares plataformas digitales para garantizar la seguridad infantil, como propone el informe, o exigir la contrataci&oacute;n de repartidores, no solo protege a los colectivos m&aacute;s vulnerables, sino que tambi&eacute;n genera un entorno m&aacute;s competitivo y diverso.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se establecen reglas claras, las empresas compiten en igualdad de condiciones. Esto no solo evita abusos, sino que tambi&eacute;n fomenta un ecosistema m&aacute;s din&aacute;mico donde las soluciones innovadoras surgen de manera sostenible.
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n del entorno digital y la econom&iacute;a de plataformas no es un retroceso, sino un paso necesario para construir un futuro m&aacute;s justo. En el caso de Glovo, las normativas laborales est&aacute;n empujando a la empresa a replantear su modelo. En el caso de la infancia digital, las recomendaciones del Comit&eacute; de Expertos buscan garantizar que el desarrollo tecnol&oacute;gico no ponga en peligro los derechos fundamentales de los menores.
    </p><p class="article-text">
        Proteger a los m&aacute;s vulnerables &mdash;ya sean trabajadores precarizados o personas menores de edad expuestas a los riesgos del entorno digital&mdash; no frena la innovaci&oacute;n. Al contrario, abre la puerta a un progreso que respeta la dignidad humana. Porque avanzar no es solo crear nuevas tecnolog&iacute;as, sino asegurarse de que esas tecnolog&iacute;as benefician a todos y todas, y no solo a unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n no mata la innovaci&oacute;n. La orienta. Y eso, en una sociedad democr&aacute;tica, no es una debilidad, sino una fortaleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/regulacion-no-mata-innovacion_129_11909779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2024 17:20:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La regulación no mata la innovación]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambio climático, lodo y derechos laborales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambio-climatico-lodo-derechos-laborales_129_11835069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los efectos de la DANA que ha afectado a la Comunitat Valenciana, en especial a la provincia de Valencia, nos ha dejado im&aacute;genes que no debemos olvidar: municipios anegados, familias rotas de dolor, personas jug&aacute;ndose la vida por ir a trabajar&hellip; Y, si algo tienen en com&uacute;n, es que ha afectado de forma m&aacute;s intensa a la clase trabajadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas trabajadoras de estas &aacute;reas, muchas de ellas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad laboral, fueron las m&aacute;s afectadas: aquellas que no tienen acceso a contratos fijos, que trabajan en la econom&iacute;a informal, o que desempe&ntilde;an tareas esenciales, pero mal remuneradas.
    </p><p class="article-text">
        Los impactos de la DANA, en este sentido, reflejan una vulnerabilidad estructural que va m&aacute;s all&aacute; de lo clim&aacute;tico. La precariedad laboral, la falta de protecci&oacute;n social, y las condiciones de trabajo que no contemplan las adversidades del cambio clim&aacute;tico han dejado al descubierto las desigualdades inherentes a un sistema econ&oacute;mico que no prioriza la justicia social. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras se obligaba desde los despachos a continuar con la actividad laboral, las personas trabajadoras carec&iacute;an de las herramientas necesarias para protegerse asumiendo riesgos que podr&iacute;an costarles la vida, y para algunas personas as&iacute; fue. Ahora no nos vale con grandes donaciones para recuperar el tejido empresarial, sin trabajadores no hay ni empresas ni beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        El modelo laboral en Espa&ntilde;a, y en particular en comunidades como la valenciana, a&uacute;n arrastra importantes deficiencias estructurales. A pesar de los avances en la legislaci&oacute;n laboral en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la precariedad sigue siendo la norma para muchos trabajadores, especialmente para las personas j&oacute;venes. Algunos sectores no solo han sido hist&oacute;ricamente los m&aacute;s expuestos a la estacionalidad y la falta de derechos, sino que tambi&eacute;n son los que m&aacute;s sufren las consecuencias del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, tenemos una necesidad urgente de transformar el mercado laboral en Espa&ntilde;a. Un modelo laboral m&aacute;s inclusivo no solo tiene que garantizar el acceso a contratos estables y salarios dignos, sino que debe reconocer y proteger a los colectivos m&aacute;s vulnerables frente a las adversidades clim&aacute;ticas. Este modelo debe incorporar una perspectiva de justicia social que promueva la igualdad de oportunidades y la resiliencia frente a los cambios que el clima ya est&aacute; imponiendo.
    </p><p class="article-text">
        Se ha evidenciado una realidad que no podemos seguir ignorando: el cambio clim&aacute;tico ya est&aacute; afectando a los m&aacute;s vulnerables, y nuestro sistema laboral no est&aacute; preparado para hacer frente a los desaf&iacute;os que impone. Es hora de construir un modelo laboral que no solo garantice una remuneraci&oacute;n justa, sino que tambi&eacute;n proteja a los trabajadores frente a los desastres naturales, garantizando su acceso a la formaci&oacute;n, la estabilidad y la seguridad. Un modelo inclusivo y justo, que impulse la igualdad de oportunidades, es el &uacute;nico camino para que todos, independientemente de su situaci&oacute;n laboral o social, puedan hacer frente a las crisis del futuro con dignidad y resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roc&iacute;o Barbeito Lojo, portavoz de Aposta Jove (Asociaci&oacute;n juvenil de las personas j&oacute;venes afiliadas a UGT PV menores de 35 a&ntilde;os)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambio-climatico-lodo-derechos-laborales_129_11835069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 09:30:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambio climático, lodo y derechos laborales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el Día de la Juventud reivindicamos “Definir Nuestro Presente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dia-juventud-reivindicamos-definir-presente_129_11580575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace 24 a&ntilde;os que la ONU design&oacute; el 12 de agosto como el d&iacute;a internacional de la juventud. Entre sus objetivos se encontraba el reconocer el papel de las personas j&oacute;venes en la sociedad para poder incentivar su implicaci&oacute;n en sus asuntos mundiales. Durante estos a&ntilde;os se ha aprovechado este d&iacute;a para poner sobre la mesa materias o temas que nos preocupan a las personas j&oacute;venes, como son el empleo, la salud mental, la educaci&oacute;n, el medioambiente, el asociacionismo, la erradicaci&oacute;n de la pobreza&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Todas ellas tienen un elemento com&uacute;n: Las personas j&oacute;venes le hemos dado un nuevo enfoque llegando as&iacute; a redimensionar algunos sectores. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora cuando hablamos de empleo, hablamos de teletrabajo o de digitalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora cuando hablamos de educaci&oacute;n, hablamos de la IA o de FP. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora cuando hablamos de salud, hablamos de salud mental o derecho a la desconexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora cuando hablamos de medioambiente, hablamos de trabajos verdes. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que las y los j&oacute;venes hemos sido agentes de cambio y debemos continuar si&eacute;ndolo, nuestra implicaci&oacute;n tiene un efecto positivo para toda la sociedad, no solo porque aportamos nuevas perspectivas, sino porque tenemos las ganas y la motivaci&oacute;n de cambiar las cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como norma siempre se habla de la juventud en futuro y como sociedad no podemos consentir tener una generaci&oacute;n a la espera de lo que vendr&aacute; o a la expectativa de que en un futuro nos ir&aacute; mejor.
    </p><p class="article-text">
        Y buen ejemplo es el empleo, se nos ha dicho que esto es parte del &ldquo;aprendizaje&rdquo;, que eventualmente llegaremos a posiciones m&aacute;s estables y mejor remuneradas pero la realidad laboral de muchos j&oacute;venes est&aacute; marcada por la precariedad: contratos temporales, bajos salarios, falta de seguridad social, y condiciones que a menudo no respetan ni siquiera los m&iacute;nimos legales. Y yo me pregunto &iquest;Por qu&eacute; debemos conformarnos con un presente de explotaci&oacute;n y abuso con la promesa de un futuro que quiz&aacute;s nunca llegue?
    </p><p class="article-text">
        Por eso, &ldquo;Definir Nuestro Presente&rdquo; no es un simple eslogan. Es una llamada urgente a reconocer que, como j&oacute;venes, ya estamos moldeando el mundo en el que vivimos. Nuestras luchas no pueden posponerse para un ma&ntilde;ana; requieren soluciones hoy. Es una demanda de reconocimiento de nuestra capacidad y, sobre todo, de nuestro derecho a ser actores fundamentales en la construcci&oacute;n de un presente m&aacute;s justo e igualitario.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este D&iacute;a Internacional de la Juventud, m&aacute;s que reflexionar sobre lo que seremos, debemos exigir nuestro lugar en lo que ya somos. Porque somos el presente, y es aqu&iacute; y ahora donde debemos definir nuestro camino, nuestro trabajo y nuestras vidas. Es en este presente donde construiremos un futuro mejor, no solo para nosotros, sino para todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Roc&iacute;o Barbeito Lojo, portavoz de Aposta Jove (Asociaci&oacute;n juvenil de las personas j&oacute;venes afiliadas a UGT PV menores de 35 a&ntilde;os)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Barbeito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dia-juventud-reivindicamos-definir-presente_129_11580575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Aug 2024 20:46:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En el Día de la Juventud reivindicamos “Definir Nuestro Presente”]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
