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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen Marimón Llorca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen-marimon-llorca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen Marimón Llorca]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El columnismo lingüístico en la prensa, un espacio para hablar del hablar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/columnismo-linguistico-prensa-espacio-hablar-hablar_1_11670197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3238f9d2-02fa-4f10-9a92-8908d003173d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El columnismo lingüístico en la prensa, un espacio para hablar del hablar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A medio camino entre la opinión y la divulgación, las columnas sobre lengua constituyen la expresión libre sobre el uso que hacemos de ella </p><p class="subtitle">Archiletras - Sobornos, Lamborghinis, Maseratis y políticos lenguaraces
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si otros hablan la lengua castellana / yo hablo la lengua que me da la gana&rdquo;. Con estos dos versitos asonantados termina &ldquo;El chico de instituto&rdquo; &mdash;seud&oacute;nimo de Mariano de Cavia&mdash; una de las columnas que, entre 1908 y 1917, public&oacute; en el diario <em>El Imparcial</em> bajo el t&iacute;tulo general de &ldquo;Limpia y fija&rdquo;. En ella, como en otras muchas, critica a los &ldquo;galicursis&rdquo;, &ldquo;galicongrios&rdquo; o &ldquo;galiparlantes&rdquo; &mdash;no escatimaba don Mariano&mdash;, que prefieren usar <em>corbeille</em> o <em>confort </em>a &ldquo;canastillo de flores&rdquo; o &ldquo;comodidad&rdquo;, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Como casi todos los columnistas de corte purista (la mayor&iacute;a), Mariano de Cavia acierta en muchas de sus cr&iacute;ticas a los extranjerismos de moda, como en el caso de <em>corbeille</em>, pero se equivoca casi en la misma medida al censurar palabras que, m&aacute;s pronto que tarde, pasar&aacute;n a formar parte del acervo l&eacute;xico del castellano. Es el caso del anglicismo <em>confort</em>, por ejemplo, ya recogido por Zerolo en 1895 y que la Academia incluir&aacute; en el <em>Suplemento </em>a la decimoquinta edici&oacute;n, en 1927. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque fue Antonio de Valbuena el que, con su &ldquo;Fe de erratas al Nuevo Diccionario de la Academia&rdquo;, en 1884 &mdash;tambi&eacute;n en <em>El Imparcial</em>&mdash;, inaugur&oacute; lo que hoy denominamos columnismo ling&uuml;&iacute;stico, es realmente Mariano de Cavia el que le da forma y le confiere el car&aacute;cter que muchos otros &mdash;y pocas otras&mdash; detr&aacute;s de &eacute;l van a ir modelando y consolidando. Han participado escritores, acad&eacute;micos, ling&uuml;istas, periodistas, diletantes de las artes, en definitiva, personas que, por una u otra raz&oacute;n &mdash;m&aacute;s o menos ling&uuml;&iacute;stica o ideol&oacute;gica&mdash;, han sentido la necesidad de posicionarse ante el idioma y, sobre todo, han tenido la posibilidad de hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        El XX se inicia con Mariano de Cavia y Julio Casares y contin&uacute;a ininterrumpidamente hasta nuestros d&iacute;as con columnistas como Ram&oacute;n Carnicer, Fernando L&aacute;zaro Carreter, Luis Calvo (el Brocense), Emilio Lorenzo, Manuel Seco, Jos&eacute; Mar&iacute;a Vaz de Soto, Fabi&aacute;n Gonz&aacute;lez Bachiller y J. Javier Mangado Mart&iacute;nez, Luis Cort&eacute;s, El Marqu&eacute;s de Tamar&oacute;n, Amando de Miguel, Lu&iacute;s Magriny&agrave;, Gregorio Salvador, Francisco Rodr&iacute;guez Adrados, &Aacute;lex Grijelmo, Humberto Hern&aacute;ndez, Francisco R&iacute;os &Aacute;lvarez, Juan Jos&eacute; Morcillo, Antonio Narbona, Mar&iacute;a M&eacute;ndez, Elena &Aacute;lvarez Mellado, Mag&iacute; Camps, Lola Pons y Pedro &Aacute;lvarez de Miranda, de los cuales los diez &uacute;ltimos est&aacute;n hoy en activo. 
    </p><p class="article-text">
        Un total de 37 columnistas &mdash;que tengamos constancia&mdash; que han firmado aproximadamente 6.600 columnas sobre la lengua publicadas en 16 peri&oacute;dicos nacionales y regionales tanto en papel como en formato digital (fuente: <a href="//www.metapres.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corpus METAPRES</a>).
    </p><p class="article-text">
        A medio camino entre la opini&oacute;n y la divulgaci&oacute;n, las columnas sobre la lengua son textos que tratan sobre la lengua, publicados en la prensa y que constituyen la expresi&oacute;n libre de un individuo que, con periodicidad, vierte sus opiniones sobre el uso que sus contempor&aacute;neos realizan de ella. Pueden identificarse como textos especializados, en la medida en que tienen un tema fijo y un autor m&aacute;s o menos especialista; personales, pues resulta fundamental el talante del firmante y su intenci&oacute;n de entretener, divulgar o prescribir; interpretativo-cr&iacute;ticos, pues suponen una toma de postura sobre la lengua y la sociedad; y con caracter&iacute;sticas pragm&aacute;tico-discursivas que muestran distintos grados de oralizaci&oacute;n y dialogicidad. 
    </p><p class="article-text">
        Lo singular del columnismo ling&uuml;&iacute;stico es que la reflexi&oacute;n metaling&uuml;&iacute;stica que propician se produce en el espacio p&uacute;blico de los medios de comunicaci&oacute;n. Ocupar ese espacio supone situar el objeto de debate, la lengua, en la esfera de la opini&oacute;n p&uacute;blica, lo que convierte al firmante en alg&uacute;n tipo de autoridad, en una referencia a la hora de emitir juicios sobre la lengua, y esto &uacute;ltimo con independencia de que este sea verdaderamente un experto en el lenguaje o un mero aficionado a las palabras. 
    </p><p class="article-text">
        El columnista, due&ntilde;o de un espacio de opini&oacute;n, tiene que tomar postura ante hechos concretos de lengua: neologismos, extranjerismos, variaci&oacute;n, autoridad, sexismo ling&uuml;&iacute;stico, contacto de lenguas, norma ortogr&aacute;fica&hellip; Estos, unas veces, vendr&aacute;n motivados por la actualidad &mdash;un cartel en un Ayuntamiento: &ldquo;Trasporte no es una falta de ortograf&iacute;a&rdquo; motiva un art&iacute;culo a Lola Pons&mdash;; otras, por sus propios intereses &mdash;&ldquo;Y &iquest;qu&eacute; diremos ahora del pronominal 'realizarse'? Es de uso corriente y descarado entre las p&uacute;beres can&eacute;foras quinta&ntilde;eras&rdquo;, brama Luis Calvo, el Brocense&mdash;; y, en muchas ocasiones, por demanda de sus lectores &mdash;&ldquo;Se quejaba p&uacute;blicamente una se&ntilde;ora hace muy pocos d&iacute;as, mientras caminaba por una de las calles en obras de nuestra capital, de los arrodeos que ten&iacute;a que dar para hacer la compra&rdquo;, comienzan una columna G&oacute;nz&aacute;lez y Mangado&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la inmediatez de los asuntos de los que tratan y las distintas tomas de postura &mdash;m&aacute;s o menos puristas, beligerantes, ir&oacute;nicas, rigurosas&mdash; vinculan directamente a las columnas sobre la lengua con el contexto en el que se producen, lo que las convierte en un term&oacute;metro vivo de c&oacute;mo se ha ido percibiendo la lengua espa&ntilde;ola a lo largo de distintas etapas. 
    </p><p class="article-text">
        Hablar no es, ya sabemos, una actividad neutral, como tampoco lo es reflexionar sobre c&oacute;mo se habla en un espacio de informaci&oacute;n-divulgaci&oacute;n. Ideologemas recurrentes en las CSL son el purismo, el nacionalismo, la estandarizaci&oacute;n, la lengua perfecta, entre otros. Se trata, en todos los casos, de tomas de postura que, generalmente, van m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente ling&uuml;&iacute;stico para acabar ejerciendo &mdash;sobre todo en etapas de fuerte cambio social, como durante la dictadura o en la transici&oacute;n&mdash; un papel en la legitimaci&oacute;n o no de un determinado orden. 
    </p><p class="article-text">
        No hay un perfil &uacute;nico que defina al columnista sobre la lengua, pero, si exceptuamos a los profesores/ling&uuml;istas del siglo XXI &mdash;Luis Cort&eacute;s, Humberto Hern&aacute;ndez, &Aacute;lvarez de Miranda&mdash;, a algunos otros que utilizan un tono moderado &mdash;Mag&iacute; Camps, Francisco R&iacute;os, Ram&oacute;n Carnicer, Manuel Rabanal&mdash; y a las mujeres columnistas &mdash;Lola Pons, Mar&iacute;a M&eacute;ndez y Elena &Aacute;lvarez Mellado, deliberadamente lejos de rigorismos normativos&mdash;, la mayor&iacute;a de ellos coincidir&iacute;an con lo que se ha definido como <em>guardians of language</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de individuos que recogen la inquietud de la gente com&uacute;n sobre los usos de la lengua y que se construyen un <em>ethos</em> discursivo muy identificable: beligerante, ir&oacute;nico, purista, que recurre con frecuencia a la etimolog&iacute;a y a las citas de los cl&aacute;sicos, enemigo de ciertos grupos de hablantes (pol&iacute;ticos, periodistas, personajes populares&hellip;), con una legi&oacute;n de seguidores con los que interact&uacute;a, devoto de la Academia, argumentador fuerte, culto y le&iacute;do. &ldquo;Expertos&rdquo;, &ldquo;Locos del lenguaje&rdquo; empe&ntilde;ados, en la mayor&iacute;a de los casos, en inmovilizar lo que no puede estar quieto, en intentar detener lo que no puede ser sino cambio: la lengua, los hablantes.
    </p><p class="article-text">
        El valor del columnismo ling&uuml;&iacute;stico estriba, entre otras muchas cosas, en ofrecer qu&eacute; es lo que ha importado, lo que ha sido relevante en distintos momentos para la comunidad ling&uuml;&iacute;stica hispanohablante, y en mostrar c&oacute;mo se han abordado los temas y desde d&oacute;nde se ha tomado postura. En definitiva, las columnas sobre la lengua nos hablan de asuntos, actores y contextos relacionados con el uso y la norma ling&uuml;&iacute;stica, hablan del hablar, y pocas cosas nos gustan m&aacute;s a nosotros, los hablantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Marimón Llorca]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2024 19:54:32 +0000]]></pubDate>
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