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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Benavente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana-benavente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Benavente]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tenemos que hablar, vuestra merced]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hablar-merced_132_13499136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e78f9986-e54e-4048-b4d0-132bd2789e1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tenemos que hablar, vuestra merced"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los intelectuales y periodistas especializados han sido sustituidos por creadores de contenido que nos explican la geopolítica en cuatro “sencillos” tips</p></div><p class="article-text">
        Se acab&oacute; el calor pero nada ha cambiado en las pol&iacute;ticas urban&iacute;sticas. Terminaron los incendios y nadie hizo una reflexi&oacute;n sobre lo que realmente debe cambiar en el monte. Llegaron las notas del informe PISA y volvimos a quedar fatal, pero la ra&iacute;z del problema no se toca. Se vaciar&aacute; Ceuta de marroqu&iacute;es y de abusones de tres al cuarto, y tampoco cambiar&aacute; nada. Solo moveremos el foco al siguiente asunto y despu&eacute;s a otro y a otro. Y entre uno y otro: bronca, polarizaci&oacute;n, pantomima, histrionismo&hellip; Ruido. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguien ha intentado articular una conversaci&oacute;n coherente mientras tiene puestos unos auriculares en los que escucha a alguien cantar o hablar a la vez sabr&aacute; que es imposible. El idiotizador le llamaban a esto en un programa de televisi&oacute;n. Intentas decir algo sencillo y pareces sufrir un trastorno motor del habla, si no cognitivo. Bien, pues en eso andamos. Es tal el ruido y la desinformaci&oacute;n, tanta la potencia del idiotizador, que parece que ya nadie sabe lo que dice. 
    </p><p class="article-text">
        Las teor&iacute;as de la comunicaci&oacute;n que dominaban el siglo XX han saltado por los aires. Ni 'gatekeeping', ni 'agenda-setting'. Los medios de comunicaci&oacute;n de masas ya no fijan la agenda. Los editores o periodistas ya no proporcionan el filtro que prioriza lo importante y excluye lo que no es noticia. Ya no vemos lo que quieren unos pocos, pensar&aacute;n algunos. No es exactamente eso lo que ha cambiado. Seguimos viendo lo que quiere un pu&ntilde;ado de personas pero ya no hay un criterio profesional ni una selecci&oacute;n editorial de los temas, ahora es puramente comercial y, en muchos casos, pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        La prioridad la marca un algoritmo. Lo que vemos no es un mundo de informaci&oacute;n sino una burbuja de eco en la que solo resuena lo que nos ha gustado. Nunca nuestro universo de informaci&oacute;n fue, en realidad, tan peque&ntilde;o. Los intelectuales y periodistas especializados han sido sustituidos por creadores de contenido que nos explican la geopol&iacute;tica en cuatro &ldquo;sencillos&rdquo; tips. Hay millones de personas creando contenido. Estamos agotados del bombardeo y apenas nos quedan fuerzas para buscar informaci&oacute;n veraz, contrastada y de calidad. Vivimos en la extenuaci&oacute;n informativa. La cuesti&oacute;n es: &iquest;sobreviviremos?
    </p><p class="article-text">
        La clave de la supervivencia ha de surgir esta vez del propio individuo. Hemos de ser conscientes de que somos mercanc&iacute;a y de que sale m&aacute;s rentable apelar a nuestras emociones que a la raz&oacute;n. Andamos como Don Quijote parti&eacute;ndose la cara contra simples molinos. Pong&aacute;monos, pues, en el lugar de Sancho: &ldquo;&iquest;No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hac&iacute;a, que no eran sino molinos de viento, y no lo pod&iacute;a ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hablar-merced_132_13499136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 08:51:43 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Lobby is in the air]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/lobby-is-in-the-air_132_13483705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e08d900a-df42-41ef-882f-81ff2b54818d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1026y676.jpg" width="1200" height="675" alt="Lobby is in the air"></p><p class="article-text">
        145 personas muertas no parecen importarle a nadie. &iquest;Qu&eacute; son entre dos mares que se han tragado ya la vida de m&aacute;s de 2.000 este a&ntilde;o?. Las cifras que da la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones, que depende de Naciones Unidas, son escalofriantes. Al menos si eres capaz de ver algo m&aacute;s que n&uacute;meros, claro, que a estas alturas no parece com&uacute;n. El intento de alcanzar las costas europeas por parte de quienes tienen tan poco que perder que est&aacute;n dispuestos a jugarse la vida en alta mar es una tragedia humanitaria. Pero eso &ndash;que es el tema central de todo y de una gravedad extrema&ndash; ha quedado relegado en el debate p&uacute;blico porque el inter&eacute;s de algunos es otro. 
    </p><p class="article-text">
        En suelo patrio sobran las sobreactuaciones de unos y las dilaciones inexplicables de otros. La oposici&oacute;n usa Ceuta como lo hizo con Venezuela, escenificando en la calle unos apoyos que tienen menos consistencia que un terr&oacute;n de az&uacute;car en el caf&eacute;. A los ceut&iacute;es hay que mostrarles apoyo, desde luego, porque la situaci&oacute;n es insostenible. Y buena parte de esa culpa es de la lentitud dolorosa del Gobierno que, m&aacute;s all&aacute; de saber o no lo que pod&iacute;a pasar, ha sido extremadamente lento reaccionando a lo que ya ha pasado. El Gobierno debe cumplir la legalidad internacional, pero tambi&eacute;n debe atender con urgencia y en condiciones a los inmigrantes que todav&iacute;a quedan en la ciudad aut&oacute;noma, por ellos y por los ceut&iacute;es. En la cadena de desprop&oacute;sitos que ha desatado la actual crisis quedan retratados tambi&eacute;n los que, de nuevo, vuelven a usar a los ni&ntilde;os desamparados para hacer oposici&oacute;n, rechazando su reparto como si se tratara de paquetes. Mucha patria y poca verg&uuml;enza. 
    </p><p class="article-text">
        Que la soberan&iacute;a y la seguridad de nuestras fronteras debe estar garantizada es algo que est&aacute; fuera de toda discusi&oacute;n. Debe ser y es una prioridad para cualquier gobierno. Pero no solo debemos protegernos de entradas tr&aacute;gicas de personas como la que se ha vivido en Ceuta estos d&iacute;as, tambi&eacute;n de quienes las organizan, las alientan o sacan tajada de ellas. El &aacute;rea de inteligencia del Servicio Europeo de Acci&oacute;n Exterior relata en un informe la injerencia rusa sobre la ciudad aut&oacute;noma. Ha registrado hasta 2.000 mensajes emitidos cuya idea principal era que Europa es vulnerable por una pol&iacute;tica fallida de inmigraci&oacute;n. El mismo mensaje, esta vez en p&uacute;blico y sin pudor, lo amplificaba Donal Trump: &ldquo;Eso <a href="https://elpais.com/us/migracion/2026-02-01/el-terror-migratorio-de-trump-provoca-la-primera-gran-crisis-interna-de-su-segundo-mandato.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seremos nosotros en tres a&ntilde;os si el bando equivocado</a> llega al poder.&rdquo; Y desde Italia, en una violaci&oacute;n de la legalidad europea, Meloni decid&iacute;a poner en suspenso el espacio Schengen para todos los ciudadanos espa&ntilde;oles. Una teatralizaci&oacute;n exagerada para una superprotecci&oacute;n ficticia. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un inter&eacute;s manifiesto de la ultraderecha a nivel internacional en subrayar que el principal problema de las sociedades desarrolladas son los inmigrantes. No es cierto. Y es rid&iacute;culo. De hecho son sus econom&iacute;as las que m&aacute;s dependen de la mano de obra extranjera debido al envejecimiento de su poblaci&oacute;n y la bajada de la natalidad. Son habas contadas. Pero el mensaje ha calado. La presi&oacute;n de lobbies, bots y l&iacute;deres fascistas han conseguido esparcir el odio y el racismo. Cuestionar los Derechos Humanos, dividir a la sociedad y erosionar a la instituciones es el abec&eacute; para destruir democracias. Todo est&aacute; en marcha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/lobby-is-in-the-air_132_13483705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 04:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Todos contra el fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/fuego_132_13456860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04019f0d-f913-4ba3-86cb-dabf61eee7f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos contra el fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este verano han ardido 44.000 hectáreas en Aragón. Para quien no haya visto los montes de su infancia arder, una cifra abultada; para quienes solo ven ceniza al salir a pasear, una puñalada en el pecho</p></div><p class="article-text">
        Si ya peinan alguna cana estoy segura de que al repetir dos veces seguidas el t&iacute;tulo de esta columna la melod&iacute;a les saldr&aacute; sola: Nana, nananana, nana, nananana, t&uacute; lo puedes evitar&hellip; En 1988 el Icona o Instituto Nacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza decidi&oacute; echar mano de un jingle pegadizo y de un pu&ntilde;ado de rostros conocidos para concienciar a los espa&ntilde;oles en la lucha contra los incendios. Les recomiendo encarecidamente ver el spot que contin&uacute;a en YouTube. A estas alturas no s&eacute; si instruye pero les aseguro que merece la pena, tanto como enumerarles &iacute;ntegro el listado de participantes: El Fary, Manolo Escobar, Serrat, Poli D&iacute;az, Emilio Butrague&ntilde;o, Mar&iacute;a Jim&eacute;nez, La D&eacute;cada Prodigiosa, El D&uacute;o Din&aacute;mico, Sergio y Est&iacute;baliz, Jos&eacute; Manuel Soto, Mari Trini, Caco Senante, Bar&oacute;n Rojo y Patxi Andi&oacute;n. Cantando mientras caminan juntos por el monte, y dedicando a la c&aacute;mara miradas c&oacute;mplices, lanzan un mensaje directo a la ciudadan&iacute;a: evitar los incendios es cosa de todos. 
    </p><p class="article-text">
        De aquella Espa&ntilde;a a la de hoy no solo han cambiado las caras del star system. La superficie arbolada en Espa&ntilde;a aument&oacute; un 58% desde 1965 hasta 2008. El abandono de algunas tierras de labor las ha llenado de vegetaci&oacute;n. La ganader&iacute;a extensiva, dura y cada vez menos rentable y atractiva, ha sacado del monte a quienes mejor lo manten&iacute;an limpio. El progreso ha hecho innecesario el aprovechamiento de los montes como fuente de energ&iacute;a a trav&eacute;s de la le&ntilde;a. Y la despoblaci&oacute;n, de la que tanto se habla y contra la que tan poco se hace de verdad, ha ido dejando a muchos pueblos y montes como lugares de recreo. O peor, como postales que no pueden tocarse. 
    </p><p class="article-text">
        Este verano han ardido 44.000 hect&aacute;reas en Arag&oacute;n. Para quien no haya visto los montes de su infancia arder, una cifra abultada; para quienes solo ven ceniza al salir a pasear, una pu&ntilde;alada en el pecho. Con el peor balance de incendios en Arag&oacute;n desde 1994, urge indagar bien en las causas y buscar soluciones. Centrar el debate &uacute;nicamente en el evidente cambio clim&aacute;tico o en sus ignorantes negacionistas es perder el tiempo. Hablar &uacute;nicamente de los medios de extinci&oacute;n, tambi&eacute;n. Nuestros montes no son los mismos que cuando los famosos nos ped&iacute;an cuidarlos. Los remedios para prevenir los incendios tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Escucho interesada los debates estos d&iacute;as porque, literalmente, nos va la vida en ello. Algunos me siguen sonando como los de d&eacute;cadas atr&aacute;s, cuando al de pueblo se le trataba de paleto. Otros me suenan simplistas al centrarse solo en buscar culpables. Desde los pueblos se acusa a los de los despachos, en un mensaje que no cala porque no se escucha la versi&oacute;n extendida. Nadie ama m&aacute;s un monte que sus vecinos. Son un pu&ntilde;ado de ellos los que han resistido en cada pueblo desalojado para guiar a los forasteros que ven&iacute;an a apagarlos. Muchos voluntarios han echado mano de lo que pod&iacute;an para salvar sus localidades. Han limpiado lo que, muchas veces, no les dejan tocar. 
    </p><p class="article-text">
        En la versi&oacute;n actualizada de este 'todos contra el fuego' los rostros deber&iacute;an ser los de los alcaldes, agricultores y vecinos que se han dejado la piel protegiendo sus pueblos; los de los bomberos de las diputaciones provinciales y de las cuadrillas forestales de INFOAR que se han jugado la vida con plantillas mermadas y medios insuficientes; los de los miembros de la UME, que tienen que acudir cuando no damos abasto porque nuestros dispositivos antiincendios no son suficientes. El mensaje deber&iacute;a ser, esta vez, para los pol&iacute;ticos, para que se sienten a planificar lo que no se ha hecho en medio siglo. La factura humana y medioambiental ha sido demasiado cara este verano. Deber&iacute;a ser suficiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/fuego_132_13456860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 04:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos contra el fuego]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bendita intuición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/bendita-intuicion_132_13443883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d99db823-39b7-4ff3-b3e2-b6532a6baf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bendita intuición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Volver a verlas cada año es volver a casa, a tu primera casa propia —a esa que le debes, como casi todo, al esfuerzo de tus padres—. Da igual el tiempo que pase</p></div><p class="article-text">
        Las decisiones m&aacute;s importantes de la vida las tomamos por intuici&oacute;n. Pasamos el tiempo intentando racionalizarlo todo y si paras un poco y analizas por qu&eacute; caminos ha ido discurriendo tu vida te das cuenta de que a los mejores lugares te llev&oacute; una pulsi&oacute;n, un p&aacute;lpito de que era eso. Era &eacute;l o ella. Era all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso en eso cada a&ntilde;o al recorrer la carretera serpenteante que me lleva por el Cant&aacute;brico. Mi particular peregrinaci&oacute;n tiene su primera parada en Bizkaia. Mientras disfruto conduciendo entre acantilados y tupidos montes pienso de qu&eacute; forma se enred&oacute; el destino para que una rubia alemana acabase siendo una de mis mejores amigas. Quiz&aacute; ni siquiera es m&eacute;rito nuestro. Tal vez la intuici&oacute;n que lo desencaden&oacute; todo fue la de ese joven lekeitiarra que decidi&oacute; que su carrera de ingeniero y su casa estar&iacute;an en Berl&iacute;n. Gracias, Juan Manuel. El programa Erasmus cumpli&oacute; tambi&eacute;n con su parte y el resto es historia rodeada de estilo plateresco sobre piedra de Villamayor. 
    </p><p class="article-text">
        Reencontrarte con las amigas de la universidad es volver a cuando todo estaba por escribir. Pocos imaginan que, a veces, un contrato de alquiler en un piso de estudiantes une m&aacute;s que la consanguinidad. Convivir por primera vez fuera de las normas de tu casa, mezcl&aacute;ndolas con las de otros hogares <em>random</em>, en un sitio nuevo, en una experiencia inexplorada, es tan intenso que con quien consigas superarlo con &eacute;xito tendr&aacute;s una hermana de por vida. Pienso en esos casting para elegir compa&ntilde;eras, en cu&aacute;ntas pasaron, en lo que hablamos para decidir si se quedaban o no&hellip; No recuerdo nada. Solo me viene un pensamiento: alabada sea cada una de aquellas corazonadas que me hacen peregrinar cada a&ntilde;o de Bizkaia a Cantabria y de all&iacute; a Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        Volver a verlas cada a&ntilde;o es volver a casa, a tu primera casa propia &mdash;a esa que le debes, como casi todo, al esfuerzo de tus padres&mdash;. Da igual el tiempo que pase. Juntas comenzamos el camino de la madurez y juntas ponemos sobre la mesa al vernos en qu&eacute; punto est&aacute; la vida, c&oacute;mo ha ido el a&ntilde;o, qu&eacute; nos preocupa&hellip; La charla es r&aacute;pida y efectiva, pues no solo es un resumen de una para la otra, sino un balance propio. Quiz&aacute; el nuevo a&ntilde;o mental no empieza ni en septiembre, ni en enero, sino cuando te sientas con tu vieja amiga a ponerte al d&iacute;a. <em>Friend reset. </em>
    </p><p class="article-text">
        Estamos bien. No siempre es f&aacute;cil. Todas somos fuertes pero la vida, a veces, pone pruebas duras. La clave es no perdernos lo importante de cada cap&iacute;tulo. Del d&iacute;a a d&iacute;a, aqu&iacute; y all&iacute;, se encargan otras amigas no menos importantes. Como en todas las familias en esta tambi&eacute;n echamos de menos a los que ya no est&aacute;n y celebramos que los nuevos, como nosotras, tengan clara la pertenencia. Gimena, Toni, Martina, Luis, Claudia, Celia, Patri, Delicia, Miguel, Mateo, Isabel, Mikel, Inara: nos vemos en unas semanas, en unos meses o al a&ntilde;o que viene. Siempre cerca. Llev&aacute;ndole la contraria al mapa. Homenajeando aquellas benditas intuiciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/bendita-intuicion_132_13443883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 05:00:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La azul o la roja? ¿Cuál eliges?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/azul-roja-eliges_132_13430869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca4977a0-0f91-40a0-b85f-288ef3507e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿La azul o la roja? ¿Cuál eliges?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A mí los dos mundos se me antojan incompatibles aunque viva en ambos de forma simultánea</p></div><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;Sabes por qu&eacute; est&aacute;s aqu&iacute;? Est&aacute;s aqu&iacute; porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar, lo percibes. Ha sido as&iacute; durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ah&iacute; est&aacute;, como una astilla clavada en tu mente, y te est&aacute; enloqueciendo. Esa sensaci&oacute;n te ha tra&iacute;do hasta m&iacute;. &iquest;Sabes de lo que te estoy hablando?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;De Matrix?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;Te gustar&iacute;a realmente saber lo que es? Matrix nos rodea. Est&aacute; por todas partes, incluso ahora, en esta misma habitaci&oacute;n. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisi&oacute;n. Puedes sentirla cuando vas a trabajar, cuando vas a la iglesia, cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iquest;Qu&eacute; es la verdad?</em>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Disculpad que intervenga. Neo, lo que Morfeo intenta decirte es que no est&aacute;s loco al sentir que existen dos realidades paralelas, al no ser capaz de distinguir cu&aacute;l es la real y cu&aacute;l forma parte de una burbuja ficticia que en alg&uacute;n momento explotar&aacute; y desaparecer&aacute;. No est&aacute;s solo. Somos legi&oacute;n los que hemos detectado la distorsi&oacute;n entre c&oacute;mo se relacionan las personas cara a cara y c&oacute;mo lo hacen a trav&eacute;s de una pantalla; entre c&oacute;mo se vive en sociedad y c&oacute;mo parece imposible convivir desde la pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Morfeo te ofrecer&aacute; dos pastillas. Una roja y una azul. Has de escoger. Con una te asomar&aacute;s a la cotidianidad en la calle. Encontrar&aacute;s gente solidaria, emp&aacute;tica&hellip; &iexcl;Incluso simp&aacute;tica! Un mundo multicultural. Una sociedad que se ha dotado de estamentos que la proveen de leyes y justicia; los ha separado para que sean independientes; los ha puesto en manos de personas elegidas peri&oacute;dicamente por la comunidad; los ha mantenido al margen de las creencias personales, supeditando estas al inter&eacute;s general y a unos sagrados Derechos Humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Si escoges la otra, te sumergir&aacute;s en un abismo oscuro en el que el progreso tecnol&oacute;gico parece no concordar con el retroceso social. Oir&aacute;s hablar de &ldquo;patria milagro&rdquo; al m&aacute;s puro estilo absolutista; de la eliminaci&oacute;n del voto femenino y la vuelta al poder del cabeza de familia; de la abolici&oacute;n del aborto y hasta de la democracia; de la defensa del genocidio y el apartheid; de la defensa de la discriminaci&oacute;n por origen, raza o religi&oacute;n, pero sobre todo, por estatus econ&oacute;mico; ver&aacute;s a hombres dirigiendo instituciones creadas para defender los derechos de las mujeres. Ver&aacute;s cosas que no creer&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        T&uacute; eliges, Neo. Escoge una y decide cu&aacute;l es la realidad. A m&iacute; los dos mundos se me antojan incompatibles aunque viva en ambos de forma simult&aacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/The_Matrix" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Matrix</em></a><em> </em>se estren&oacute; en 1999. Fue escrita y dirigida por las hermanas Lana y Lilly Wachowski)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/azul-roja-eliges_132_13430869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 05:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿La azul o la roja? ¿Cuál eliges?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saludos desde un no lugar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/saludos-no-lugar_132_13416484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/355183d8-f494-4595-a81b-e7b0f9d5301d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148431.jpg" width="1316" height="740" alt="Saludos desde un no lugar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que el boca a boca pasa a través de una pantalla he visto caer uno a uno mis paraísos personales. Las pozas de mi infancia, las calas perdidas, los acantilados intransitables</p></div><p class="article-text">
        De los cientos de personas que recorr&iacute;an el pueblo a esa hora, fue a m&iacute; a qui&eacute;n se dirigi&oacute; para buscar complicidad. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Usted cree que hay derecho a tanta gente aqu&iacute;? 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Demasiada, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Que dejen el pueblo ya tranquilo, hombre. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Raz&oacute;n lleva, es una barbaridad. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; mi sentimiento de pertenencia a ese lejano lugar era tan puro que incluso a &eacute;l le confundi&oacute; e hizo que no me tomase por lo que era: otra forastera m&aacute;s. El hombre habr&iacute;a rebasado los noventa, camisa clara, pantalones de tergal. Atravesaba la calle sorteando hordas de turistas que buscaban donde cenar despu&eacute;s de pasar el d&iacute;a en la playa. La est&eacute;tica del pueblo todav&iacute;a era m&aacute;s fiel a aquel nonagenario que a la invasi&oacute;n de veraneantes. Ese era su encanto y su condena. Todo el mundo busca lo aut&eacute;ntico haci&eacute;ndose as&iacute; c&oacute;mplice de su destrucci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Eso que bautizamos como un gran invento, y que supuso y supone un motor de desarrollo para muchas zonas de Espa&ntilde;a as&iacute; como una alternativa a sectores por los que se ha perdido el inter&eacute;s, est&aacute; a punto de devorarnos. Cerca de ese maravilloso pueblo, al que no nombrar&eacute; a prop&oacute;sito por respeto a mi anciano amigo, hab&iacute;a una cala rec&oacute;ndita, peque&ntilde;a y de dif&iacute;cil acceso con nombre de pel&iacute;cula setentera. Ese recorte de mar sol&iacute;a estar habitado por un pu&ntilde;ado de hippies de los de verdad, de los que viven en los m&aacute;rgenes sin padres ricos. La cala era nudista. Un peque&ntilde;o reducto de libertad rodeada de kil&oacute;metros de playas d&oacute;nde lucir los textiles veraniegos. Unas escaleras directas a la arena han acabado con ese peque&ntilde;o mundo salvaje. Me pregunto d&oacute;nde estar&aacute; Sindi, el regidor de aquel espacio, el vigilante de mirones, el anfitri&oacute;n de ninguna parte. 
    </p><p class="article-text">
        En otro mar hace unos d&iacute;as 10.000 personas formaron una cadena humana para proteger un paraje que dej&oacute; de ser desconocido hace mucho, Es Trenc, en Mallorca. Intentaban proteger con sus cuerpos un tesoro de la naturaleza que peligra por el avance voraz del turismo y del ansia por hacer negocio. El ser humano es capaz de llegar al lugar m&aacute;s inh&oacute;spito de la tierra, pero &iquest;es necesario hacer hasta cada uno de ellos una pista, unas escaleras? &iquest;Un hotel con piscina?
    </p><p class="article-text">
        Desde que el boca a boca pasa a trav&eacute;s de una pantalla he visto caer uno a uno mis para&iacute;sos personales. Las pozas de mi infancia, las calas perdidas, los acantilados intransitables. Tener pueblo siempre ha sido una suerte que este no sea tur&iacute;stico es ahora un privilegio. Escribo esto en pleno julio desde una playa enorme en la que apenas diviso ocho sombrillas con much&iacute;sima distancia entre s&iacute;. Veo los pinares al fondo en la sierra, palmeras, vegetaci&oacute;n de costa, rocas, una duna gigante al fondo. Escucho el viento, el mar, los p&aacute;jaros que animan el ambiente con su canto alegre y el crujir de la sombrilla que, como yo, se deja llevar. Nada necesito m&aacute;s que lo que hay aqu&iacute; y nada deseo salvo que nada cambie. Ojal&aacute; al a&ntilde;o que viene no llegue hasta aqu&iacute; una carretera. Saludos desde un no lugar, por precauci&oacute;n innombrable. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/saludos-no-lugar_132_13416484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saludos desde un no lugar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y ¿si no fuera solo fútbol?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/si-no-fuera-futbol_132_13400171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b257c25-3fd0-4e7c-bbbc-a3a14f10a91b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y ¿si no fuera solo fútbol?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España es esa sociedad solidaria que se moviliza al instante ante cualquier desgracia. Es ese equipo que ha conquistado el mundo siendo un grupo cohesionado, tratando a los rivales con respeto y poniendo empeño en hacer su trabajo de la mejor forma posible</p></div><p class="article-text">
        Tener un enemigo com&uacute;n suele ser una eficaz herramienta de cohesi&oacute;n social. La causa colectiva se impone sobre la diferencia y remar en la misma direcci&oacute;n parece ser lo &uacute;nico que tiene sentido. Es as&iacute; desde que el mundo es mundo y ha sido as&iacute; para ser campeones del mundo. Un grupo de ateos, cat&oacute;licos, musulmanes, blancos, negros, con ocho apellidos espa&ntilde;oles &ndash;o con ninguno todav&iacute;a&ndash;, de izquierdas y de derechas ha dejado a un lado sus diferencias para luchar por un objetivo com&uacute;n: ganar. Y con ellos un pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Luis de la Fuente ha primado a las personas sobre los jugadores y al equipo sobre el individuo. De esa forma Espa&ntilde;a se ha convertido en el mejor equipo del mundo. De la misma manera deber&iacute;amos comportarnos todos para hacer justicia a lo que somos: el mejor pa&iacute;s del mundo. Hay ciertos valores que est&aacute;n y deben seguir estando por encima de las ideolog&iacute;as. El respeto al otro, el compa&ntilde;erismo, el bien com&uacute;n, la empat&iacute;a&hellip; El f&uacute;tbol nos ha unido con nuestros amigos frente a la pantalla. Nos ha hecho celebrar con desconocidos como si no lo fueran. &iquest;Y si hici&eacute;ramos de este &eacute;xtasis algo duradero?
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol nunca es solo f&uacute;tbol y entre las mil lecturas que nos ofrece me quedo con el &ldquo;&iquest;y por qu&eacute; no?&rdquo; de Laporte. Por qu&eacute; no mirar a los migrantes como miramos a Williams o a Yamal. Por qu&eacute; no ver en sus historias familiares la de tantas familias espa&ntilde;olas que cruzaron el Atl&aacute;ntico, los Pirineos o se encaminaron a la ciudad para hacer exactamente lo mismo que sus padres. Por qu&eacute; negar que la mezcla de culturas solo nos hace m&aacute;s ricos y que este pa&iacute;s es lo que es precisamente por esa amalgama de culturas que lo caracteriza antes de que ni siquiera Espa&ntilde;a fuese Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En el mejor pa&iacute;s del mundo parecemos empe&ntilde;ados siempre en enfrentarnos, en que cada idea sea opuesta a otra. O t&uacute; o yo. O lo tuyo o lo m&iacute;o. Solemos hacer esto en las ideas generales y no tanto con las personas. Porque el otro nunca es tan diferente de nosotros como aparenta en la distancia. Nuestros amigos no tienen un &uacute;nico signo pol&iacute;tico, nuestros vecinos no siempre han nacido aqu&iacute;. Lamine Yamal ha convertido en un s&iacute;mbolo de orgullo el c&oacute;digo postal de Rocafonda. Su 304 no es menos que mi 50600. 
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que el odio no es espont&aacute;neo. Formarse una opini&oacute;n del mundo a trav&eacute;s del sesgo de un algoritmo nos hace vulnerables y, sin duda, peores. Los discursos pol&iacute;ticos empe&ntilde;ados en hacer nuestro mundo peque&ntilde;o hacen que parezca que el otro no cabe. Pero no es cierto. Espa&ntilde;a es esa sociedad solidaria que se moviliza al instante ante cualquier desgracia. Es ese equipo que ha conquistado el mundo siendo un grupo cohesionado, tratando a los rivales con respeto y poniendo empe&ntilde;o en hacer su trabajo de la mejor forma posible. Espa&ntilde;a ha de mirarse en ese espejo. Al fin y al cabo, &iquest;no es el f&uacute;tbol lo m&aacute;s importante de las cosas menos importantes? Pues sigamos su ejemplo que esta vez s&iacute; merece la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/si-no-fuera-futbol_132_13400171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y ¿si no fuera solo fútbol?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cura de verano. Instrucciones de uso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/cura-verano-instrucciones_132_13383743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d504b94b-e2d3-4acc-a5ae-fe0b7a85003d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cura de verano. Instrucciones de uso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verano no es una mera estación, es una oportunidad. Es la aventura de un viaje a lugares desconocidos. Es el bálsamo del reencuentro con los viejos amigos. Es la maravilla de poder entregarse por completo a un libro. Es por fin un buen tomate del huerto</p></div><p class="article-text">
        Busque Conchiglie, de <a href="https://www.letras.com/andrea-laszlo-de-simone/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Laszlo De Simone</a>. A ser posible p&oacute;ngaselo en los auriculares. Siga con su vida y d&eacute;jese llevar porque a partir de ah&iacute; su mundo se tornar&aacute; en un videoclip que le sacar&aacute; una sonrisa. La realidad ser&aacute; la misma s&iacute;, pero usted la ver&aacute; diferente. Lo observar&aacute; todo desde una leve distancia, una especie de levitaci&oacute;n. Los p&aacute;jaros bailar&aacute;n para usted, la gente caminar&aacute; al ritmo de la canci&oacute;n, cualquier cosa que suceda a su alrededor cobrar&aacute; otro sentido&hellip; De repente, todo ser&aacute; armon&iacute;a y belleza. Mente y alma conseguir&aacute;n alinearse. Un 'reset' completo en apenas segundos. Un verano inducido. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el real ya est&aacute; aqu&iacute;. Ponemos el pie en la can&iacute;cula habiendo pasado ya m&aacute;s calor que en el infierno pero no se dejen llevar por esa sensaci&oacute;n desasosegante de vivir bajo el chorro de un secador de pelo. Pongan el foco en esos ef&iacute;meros e inmensos placeres que emergen cuando el mercurio est&aacute; en plena expansi&oacute;n: el frescor al alba, un chapuz&oacute;n en la piscina, una ducha fr&iacute;a, un agua de lim&oacute;n helada, la llegada del cierzo misericordioso que augura al verdadero sue&ntilde;o de una noche de verano: dormir del tir&oacute;n, taparse con la s&aacute;bana. Lujo al alcance de la mano. 
    </p><p class="article-text">
        Intente comprender que el verano no es un mero imp&aacute;s en nuestras ajetreadas vidas. Es un proceso vital en el que mudamos la piel, las rutinas, las obligaciones, el estr&eacute;s laboral&hellip; Las preocupaciones del resto del a&ntilde;o se antojan irrelevantes ante la inmensidad del mar o la monta&ntilde;a donde nos refugiamos. Se perciben incluso algo rid&iacute;culas sentados en una Monobloc en el pueblo. El periodo estival es un proceso de regeneraci&oacute;n emocional. T&oacute;meselo en serio. Abandone todo intento de control. 
    </p><p class="article-text">
        Asalvajarse no es una opci&oacute;n. Es una necesidad. Y no es exclusiva de la infancia. Es m&aacute;s necesaria si cabe en una adultez que quiera mantenerse sana. Entr&eacute;guese a la siesta bajo cualquier condici&oacute;n. Vuelva a lo primitivo. Confine su tel&eacute;fono a la menor oportunidad. Qu&iacute;tese el reloj, m&aacute;s si &eacute;ste mide algo m&aacute;s que la hora. Camine descalzo. Meriende Nocilla o chorizo Pamplona. No falte a sus fiestas favoritas. M&aacute;nchese de vino. C&oacute;mase un flash. Cante la canci&oacute;n del verano hasta quedarse af&oacute;nico. Baile lo que ya bailaban sus padres o abuelos. Sabotee el 'wrapped' de Spotify. Pague con calderilla. Provoque un fallo de sistema. 
    </p><p class="article-text">
        El verano no es una mera estaci&oacute;n, es una oportunidad. Es la aventura de un viaje a lugares desconocidos. Es el b&aacute;lsamo del reencuentro con los viejos amigos. Es la maravilla de poder entregarse por completo a un libro. Es por fin un buen tomate del huerto. Es el salitre y la fresca. Son los planes inesperados, las conversaciones interminables. Es un tratado improvisado de filosof&iacute;a. Es una poza de agua helada que te renueva hasta las ideas. Si el verano no se receta es porque lo verdaderamente valioso en esta vida no se puede mercantilizar. 
    </p><p class="article-text">
        Llegar&aacute; septiembre con su &iexcl;oh, Dios m&iacute;o!. No se pase hasta entonces hablando solo del calor. Que los &aacute;rboles no le impidan ver el bosque. El verano est&aacute; lleno de placeres ef&iacute;meros que hacen que la vida valga la pena. Es como una canci&oacute;n de <a href="https://www.letras.com/andrea-laszlo-de-simone/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Laszlo De Simone</a>: una cura para cuerpo y alma.  Siga atento las instrucciones. D&eacute;jese llevar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/cura-verano-instrucciones_132_13383743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 04:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cura de verano. Instrucciones de uso]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Molestias de estar vivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/molestias-vivo_132_13366766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2137044-63df-4e5c-aa04-975c463fb1c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Molestias de estar vivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las bajas han aumentado en España. Es un hecho. Y cuestan mucho dinero. También es irrefutable. Lo que es cuestionable es quién tiene la culpa. Y lo vergonzante es echársela a trabajadores y sindicatos y permitirse hablar de "bajaciones"</p></div><p class="article-text">
        Vivir es molesto. Ser&iacute;a agradable si no fuera porque los vivos demandan mucho. Necesidades vitales, cari&ntilde;o, cuidados y luego ya esas &iacute;nfulas de los derechos. Es agotador. Sin embargo, con los no nacidos es otra cosa. No opinan, no reclaman. Una balsa de aceite. Por eso es normal tener preferencia por los segundos. Es lo que pasa en la Comunidad de Madrid. El asesor de la presidenta ha explicado que &ldquo;seg&uacute;n termina de fecundar, antes de ducharse, lo que tiene la mujer en su vientre es una persona con derechos&rdquo;. Lo que no aclara es si los derechos del cigoto est&aacute;n por encima de los de la mujer. A veces es mejor no preguntar. Feij&oacute;o propone ampliar esta norma a todo el pa&iacute;s si gobierna. En ese escenario, una pareja con dos hijos, antes de una ducha posconcepci&oacute;n, podr&aacute; beneficiarse ya de las ayudas a las familias numerosas. &iexcl;Ni el Esp&iacute;ritu Santo!
    </p><p class="article-text">
        Son muchos derechos para una semana y Feij&oacute;o ha decidido compensar estos, amenazando con recortar otros de los que disfrutan esos vivos plastas. La peor clase, adem&aacute;s: los asalariados. El l&iacute;der del PP ha dicho que el absentismo es &ldquo;un c&aacute;ncer que no podemos pagar&rdquo;. Y ha apuntado: &ldquo;si adem&aacute;s la Administraci&oacute;n p&uacute;blica considera que un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificaci&oacute;n y sigue teniendo el mismo sueldo y prestaciones pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene&rdquo;. En esto &uacute;ltimo ha debido de confundir a los asalariados con sus colegas pol&iacute;ticos o con los empresarios frente a los que dijo todo esto. El resto necesita de una certificaci&oacute;n m&eacute;dica para ausentarse del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Las bajas han aumentado en Espa&ntilde;a. Es un hecho. Y cuestan mucho dinero. Tambi&eacute;n es irrefutable. Lo que es cuestionable es qui&eacute;n tiene la culpa. Y lo vergonzante es ech&aacute;rsela a trabajadores y sindicatos y permitirse hablar de &ldquo;bajaciones&rdquo;. Quiz&aacute; muchas empresas deber&iacute;an mirar puertas adentro. Leer los resultados de las encuestas de riesgos psicosociales y analizar qu&eacute; perfiles ponen a coordinar equipos humanos. A lo mejor descubrir&iacute;an la cura para la causa de una de las ausencias que se ha duplicado desde 2016: la salud mental. Es la tercera patolog&iacute;a que m&aacute;s ha incrementado las incapacidades temporales. Se ha triplicado la poblaci&oacute;n con depresi&oacute;n en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os. Y Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s del mundo l&iacute;der en consumo de ansiol&iacute;ticos. Claro que hacen falta para soportar semejante nivel de ocurrencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/molestias-vivo_132_13366766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 05:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Molestias de estar vivo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desencanto en una noche tórrida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/desencanto-noche-torrida_132_13349686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d89a0345-c178-4870-a3c7-a54d21255e63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desencanto en una noche tórrida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La realidad es tozuda. El calentamiento global se palpa aun sin atender a los datos y el calor se ha convertido en un asesino silencioso al que conviene tenerle, como mínimo, respeto</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace bien poco, vivir una noche t&oacute;rrida era un concepto que habr&iacute;amos asociado a un 'affair' memorable de esos que te dejan buen sabor de por vida. Pero hoy solo es intentar conciliar el sue&ntilde;o con m&aacute;s de 25&nbsp;&deg;C&nbsp;en la calle y qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntos en una cama solitaria. El calor mata. Lo primero: el romanticismo. El verano pasado fue el m&aacute;s c&aacute;lido de la serie hist&oacute;rica en Espa&ntilde;a. Junio ha empezado fuerte. En Almer&iacute;a han batido el r&eacute;cord de m&iacute;nima: 30,8&nbsp;&deg;C&nbsp;en lo que se califica &ndash;ahora, antes y por los siglos de los siglos&ndash; de noche infernal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima ola de calor en Europa ha dejado 1300 muertes en una semana. Lo dice la OMS, que advierte de que el viejo continente es el que m&aacute;s se recalienta.&nbsp;Si el planeta ha acumulado 1,4 &deg;C extra desde el a&ntilde;o 1900,&nbsp;<a href="https://climate.copernicus.eu/climate-indicators/temperature" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa va por los</a> 2,5 &deg;C, seg&uacute;n Copernicus, el servicio de vigilancia de la UE. Podr&iacute;a seguir porque vamos de hito en hito, todos en la misma direcci&oacute;n. Se calientan los detectores pero la alarma no suena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos acostumbrado hasta tal punto a la concatenaci&oacute;n de datos apocal&iacute;pticos que parece que nos hemos inmunizado. Quiz&aacute; es un mecanismo de defensa. O m&aacute;s bien un acto de masoquismo. Me viene una imagen ochentera. Un joven pasando el dedo por la llama del mechero una y otra vez para demostrar que no se quema hasta que: &iexcl;Au!
    </p><p class="article-text">
        En la depresi&oacute;n del Ebro, la otra sart&eacute;n de Espa&ntilde;a junto al valle del Guadalquivir, la vida no se adapta al calor. M&aacute;s all&aacute; de &ldquo;tabicar&rdquo; la casa despu&eacute;s de intentar refrescarla en la madrugada, poco cambian nuestros h&aacute;bitos respecto a otra &eacute;poca del a&ntilde;o. C&oacute;rdoba, sin embargo, es una ciudad distinta cuando el calor aprieta. Muchos comercios abren solo por la ma&ntilde;ana, muchos bares ya tarde. En algunas calles, como en el resto de Andaluc&iacute;a, el ayuntamiento se encarga de asegurar la sombra con toldos. Las terrazas vaporizan agua, en la helader&iacute;a te sirven lo primero y sin preguntar un vaso de agua y solo alg&uacute;n alma errante aparece por sus calles por la tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; vivir en un lugar con una sensaci&oacute;n t&eacute;rmica indescriptible en invierno gracias al cierzo nos haga humanos superresistentes al extremismo clim&aacute;tico. Otra cosa no se explica. Pero lo cierto es que la realidad es tozuda. El calentamiento global se palpa aun sin atender a los datos y el calor se ha convertido en un asesino silencioso al que conviene tenerle, como m&iacute;nimo, respeto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mapa de umbrales de temperatura del Ministerio de Sanidad establece que en Arag&oacute;n por encima de los 37&nbsp;&deg;C&nbsp;hay un riesgo real para nuestra salud. El a&ntilde;o pasado, el calor estuvo detr&aacute;s de 125 muertes. Urge cambiar h&aacute;bitos, adaptar los horarios de trabajo, las tareas. Dar facilidades para adaptar las viviendas. Los avisos est&aacute;n ah&iacute;. Las noches t&oacute;rridas ya perdieron el encanto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/desencanto-noche-torrida_132_13349686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 04:00:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Instrucciones para pelar un durian]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/instrucciones-pelar-durian_132_13331172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c6d29b1-d63a-4e5c-9707-7097ab222e57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Instrucciones para pelar un durian"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tienen entre 17 y 22 años, la vida por delante y mucha experiencia a sus espaldas. Tienen mucho que aportar a nuestra cultura, la mayoría hablan varios idiomas, pero de qué sirve si unos los miran mal y muchos no los vemos</p></div><p class="article-text">
        En la penumbra del d&iacute;a a d&iacute;a suceden cosas que nadie ve. Peque&ntilde;os gestos, miradas, comentarios entre dientes&hellip; Balas blandas que hieren igual que la artiller&iacute;a pesada. Disparos que solo reciben quienes son objeto de esa guerra blanda. Los tiradores, en ocasiones ajenos al poder de un efecto reflejo cargado de prejuicios, contin&uacute;an con su vida como si nada, porque no es la suya la que se pone en cuesti&oacute;n. La que est&aacute; bajo la lupa es otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esas vidas diana suelen arrastrar adem&aacute;s cargas pesadas. Por multitud de circunstancias no van por el carril de las de quienes los castigan con un desprecio pasivo o expl&iacute;cito. Tambi&eacute;n eso se lo echan a la mochila. Con ese peso avanzan por la vida que, le pese a quien le pese, les pertenece como la dignidad y los derechos que a veces se les niegan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde eres cuando no eres de ning&uacute;n sitio por haber sido de varios? &iquest;Soy de donde nac&iacute; yo o de donde nacieron mis padres? Es lo que se preguntan Seiku, Erick, Keylim y Alejandro Dar&iacute;an. J&oacute;venes que llegaron a Espa&ntilde;a desde Gambia, Nicaragua, Colombia o Cuba. Tienen la energ&iacute;a y la ilusi&oacute;n propias de la edad; el arrojo fruto del reto may&uacute;sculo al que se enfrentan; y la inocencia algo mermada porque su realidad es m&aacute;s descarnada que la de la mayor&iacute;a. Junto a otros migrantes, algunos ya de segunda generaci&oacute;n, han transformado sus vivencias en una obra de teatro.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Es un proyecto del Cuerpo Europeo de Solidaridad que aquí coordina la Fundación Ozanam y el colectivo Zonas Comunes."
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                Es un proyecto del Cuerpo Europeo de Solidaridad que aquí coordina la Fundación Ozanam y el colectivo Zonas Comunes.                            </span>
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        Sobre el escenario: las preguntas inc&oacute;modas; las se&ntilde;oras que se agarran el bolso a su paso; la polic&iacute;a que les pide la documentaci&oacute;n una y otra vez; el personal de seguridad que no les quita ojo en la tienda; la persona que les toca el pelo sin su permiso&hellip; Se sienten se&ntilde;alados constantemente por los mismos que les exigen que se integren mientras les recuerdan que su casa est&aacute; a miles de kil&oacute;metros. Lidian con los problemas propios y las contradicciones ajenas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacerse invisibles entre esa sociedad hostil es su mecanismo de defensa. Nuestras preguntas nunca son las vuestras, dicen, y tienen raz&oacute;n. El laberinto inexpugnable de la burocracia tampoco se lo pone f&aacute;cil. Cuando crees que est&aacute;s preparado para avanzar, apuntan, siempre est&aacute;s a un documento de lograrlo. Tienen entre 17 y 22 a&ntilde;os, la vida por delante y mucha experiencia a sus espaldas. Tienen mucho que aportar a nuestra cultura, la mayor&iacute;a hablan varios idiomas, pero de qu&eacute; sirve si unos los miran mal y muchos no los vemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra que han armado gracias a la Fundaci&oacute;n Federico Ozanam y el colectivo de teatro comunitario Zonas Comunes se llama Instrucciones para pelar un durian. Esa fruta ex&oacute;tica de olor nauseabundo que genera rechazo pero que al pelarla y probar su pulpa interior uno descubre un manjar dulce y muy codiciado. Lo del durian no es un secreto, lo de estos chicos tampoco. Viendo el ensayo re&iacute;, aplaud&iacute; y llor&eacute; de rabia. Se merecen vivir su juventud sin zancadillas. Sin las miserias morales de otro. Revisemos nuestra mirada, las balas blandas tambi&eacute;n dejan cicatrices.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/instrucciones-pelar-durian_132_13331172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 04:01:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esos maravillosos destellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/maravillosos-destellos_132_13312923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa2b769b-e6b3-43a7-a134-0e5fd4107abc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esos maravillosos destellos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de la vanidosa mediocridad, el talento es humilde. Quien lo ostenta busca la excelencia como una obligación moral para consigo mismo</p></div><p class="article-text">
        Lo dec&iacute;a alguien que no hab&iacute;a nacido aqu&iacute;: no hay pa&iacute;s mejor que Espa&ntilde;a para vivir, ni peor para trabajar. Surg&iacute;a en una conversaci&oacute;n en torno a la gesti&oacute;n del talento, si se ensalza o se entierra en vida por parte de gente tan mediocre como poderosa. Huelga hacer el balance. Miren a su alrededor y juzguen ustedes mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos movemos en un mundo de loas vac&iacute;as, de autobombos desorbitados e imp&uacute;dicos&hellip; El elogio de la nada. Por fortuna el talento es como un torrente imparable. Por mucho que se le intente eclipsar u opacar, sus destellos encuentran la rendija por la que mostrarse y deslumbrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay tarea menor para una persona con talento porque siempre aparece ese brillo que hace sonre&iacute;r a quien la observa y todav&iacute;a no tiene la corteza gustativa de hojalata. A diferencia de la vanidosa mediocridad, el talento es humilde. Quien lo ostenta busca la excelencia como una obligaci&oacute;n moral para consigo mismo. El reconocimiento m&aacute;s valioso nunca viene de fuera sino de s&iacute; mismo. Lo mismo la cr&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no viva de alabanzas es de justicia valorar al talento cuando se detecta uno de sus destellos. Esa es la raz&oacute;n de ser de esta disertaci&oacute;n, mostrar mi m&aacute;s sincero agradecimiento a un aut&eacute;ntico desconocido, a una persona con talento. El brillo de su labor me deslumbr&oacute;, como a muchos, como una &ldquo;cegadora&rdquo; de las que se usan en los escenarios de m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces ocurre la magia y la m&uacute;sica de un artista que estaba fuera de tu radar se convierte de facto en uno de tus imprescindibles. Pero si se convierte en costumbre acudir a conciertos de grupos o solistas que desconoc&iacute;as y siempre te sorprenden para bien, eso no es magia, es un buen trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ocurre por norma en los conciertos que organiza el Ayuntamiento de Zaragoza en el jard&iacute;n de Invierno o la plaza de San Bruno en el Pilar o en el ciclo al Raso. Leo el cartel, conozco a uno, dos, tres. Da igual. S&eacute; que al que vaya me gustar&aacute;. S&eacute; que ser&aacute; buena m&uacute;sica. S&eacute; que no es balad&iacute; que ese grupo est&eacute; hoy ah&iacute;. S&eacute; que tiene&nbsp;una lectura en la cultura contempor&aacute;nea. S&eacute; que detr&aacute;s tiene que haber un amante de la m&uacute;sica. Alguien con conocimientos profundos en la materia, con curiosidad por lo emergente, con olfato para detectar el talento. Alguien que tambi&eacute;n tiene ese brillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los carteles &ndash;tristemente repetitivos en la mayor&iacute;a de los festivales&ndash; toman cuando los ha ideado alguien as&iacute; un cariz radicalmente distinto. Did&aacute;ctica y descubrimiento. Buscar, indagar, escuchar cosas nuevas, iniciar idilios maravillosos. Escoger y acudir con amigos a una cita a ciegas con la garant&iacute;a de que saldr&aacute; bien. Pasaba tambi&eacute;n en Pirineos Sur o Periferias. Pasa donde hay un programador con talento. En ambos casos se trata de trabajadores p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tener a alguien as&iacute; en una plantilla es un tesoro para la organizaci&oacute;n, en una administraci&oacute;n p&uacute;blica es un triunfo para los ciudadanos. Esa persona a la que no conozco y sin embargo me hace muy feliz desde hace a&ntilde;os se llama V&iacute;ctor Domeque, t&eacute;cnico de Zaragoza Cultural. &Eacute;l o Luis Lles, jubilado ya como t&eacute;cnico cultural en el Ayuntamiento de Huesca, no programan conciertos. Abren mentes, cambian ciudades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/maravillosos-destellos_132_13312923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 04:00:35 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Serás mejor que un robot?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/seras-mejor-robot_132_13291795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/512f0384-55d1-4021-a909-d54112205539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Serás mejor que un robot?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Últimamente se habla mucho de que no hay conciencia de clase. No es eso, es que la conciencia a secas se ha desinstalado. Fue a la papelera con el pensamiento crítico</p></div><p class="article-text">
        Se ha completado la instalaci&oacute;n del software. Se han copiado los archivos necesarios y configurado el sistema para que est&eacute; listo. Solo hab&iacute;a que ejecutar el programa <em>&iexcl;Et voil&agrave;!</em> La era de la estulticia est&aacute; operativa. Para m&iacute; todo empez&oacute; &mdash;o al menos comenc&eacute; a percatarme&mdash; cuando cal&oacute; como revolucionaria la idea de que &ldquo;gracias&rdquo; a una app pod&iacute;as pedir que te trajeran cualquier cosa a casa. La compra, la cena, cualquier cosa menos derechos laborales para el que te la trae.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El env&iacute;o a domicilio ya estaba inventado. Hacerlo sencillo desde el m&oacute;vil con una interfaz atractiva les pareci&oacute; a muchos el sumun de la modernidad. A m&iacute;, el de la precariedad cuando al pasar por los establecimientos de comida r&aacute;pida de moda solo ve&iacute;a a grupos de j&oacute;venes sudamericanos con patinetes o bicicletas sentados en el banco m&aacute;s cercano o en el poyo de la ventana esperando a rascar una miseria porque t&uacute; no muevas un dedo desde casa. Su oficina, la calle. &iexcl;Wow!
    </p><p class="article-text">
        El otro hito fueron los taxis sin licencia. Coches que vienen a recogerte haciendo la competencia desleal a un sector que en Espa&ntilde;a est&aacute; regulado. Pero &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da? Es muy f&aacute;cil, mira. Le das aqu&iacute;, te dice a qu&eacute; hora viene y lo que te va a costar. &iexcl;Ah!, y te dan una botella de agua. &iexcl;C'est magnifique! El clic es tan sencillo, tan apetecible, que lo que hay detr&aacute;s se olvida r&aacute;pido. Y adem&aacute;s, aunque yo no lo haga si lo hacen los dem&aacute;s&hellip; &iquest;Ad&oacute;nde vas, Vicente?
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de una pantalla para cambiar conciencias es todopoderosa. Y todo aquel que tiene un inter&eacute;s por lucrarse o por manipular masas sabe que es El Anillo &Uacute;nico. A estas alturas ya es dif&iacute;cil saber qu&eacute; tiene m&aacute;s peligro, un bot que no es real o un tonto de carne y hueso. Los primeros influyen pero no votan, los segundos ejecutan sin saber muy bien de d&oacute;nde les han venido las ideas. Los mensajes pol&iacute;ticos se simplifican hasta elevar la necedad a la categor&iacute;a de dogma y el cerebro humano se va convirtiendo en una especie de blandibl&uacute; que dentro de poco solo nos permitir&aacute; balbucear.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se habla mucho de que no hay conciencia de clase. No es eso, es que la conciencia a secas se ha desinstalado. Fue a la papelera con el pensamiento cr&iacute;tico. Esas apps que colonizan nuestro tiempo y que adoptamos sin pensar porque las pod&iacute;a manejar un tonto han demostrado que era exactamente as&iacute;. Las maneja un tonto, nosotros. Las dirige un avispado millonario que disfraza de burbuja de libertad un espacio de censura y manipulaci&oacute;n. Empezamos con las fake news, ya estamos en los deepfakes y vaticino que nos quedan muchas profundidades de la mentira por explorar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el desarrollo cognitivo comprometido por la temprana exposici&oacute;n a las pantallas, el libre albedr&iacute;o gobernado por el algoritmo y la reflexi&oacute;n entregada a los tips que nos resuma la IA va a ser muy dif&iacute;cil discernir la verdad de la mentira, lo moral de lo inmoral. Llegados a un punto quiz&aacute; si nos sustituyen por robots ser&aacute;n mejor que nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/seras-mejor-robot_132_13291795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 04:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Serás mejor que un robot?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crónica de una muerte anunciada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/cronica-muerte-anunciada_132_13273981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44f05418-752d-4537-9dfb-bc289cc6c1ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crónica de una muerte anunciada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el presente se basa en pasar de los originales, quedarse solo en resúmenes y confiar nuestro ansia de conocimiento a una sofisticada fórmula matemática que solo se basa en la repetición, estamos condenados a ser autómatas</p></div><p class="article-text">
        Hay dos momentos en los que, con un libro en la mano, el tiempo se detiene y la &uacute;nica amenaza para la lectura es el sue&ntilde;o acechante: la noche y la playa. En ambas situaciones se produce una especie de pliegue en el espacio tiempo. Cobijados en &eacute;l, generamos la ilusi&oacute;n de que nada, salvo lo que pasa en esas p&aacute;ginas y en nuestra mente mientras las recorremos, importa. En el silencio de la noche, esa especie de limbo m&aacute;gico para los trasnochadores, apuraba las p&aacute;ginas de&nbsp;'El Coronel no tiene quien le escriba'. Al llegar a la &uacute;ltima, el desenlace se condensaba con una profundidad extraordinaria en una sola palabra. Certera, precisa. Una sacudida que me hizo salir de la cama de un brinco, cruzar el pasillo y abrir la puerta de mi compa&ntilde;era de piso con gran urgencia para decirle: Sara, tienes que leerte esto, es genial. Te lo dejo aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute;n pasado unos 20 a&ntilde;os de aquello y recuerdo la sensaci&oacute;n con nitidez. Tambi&eacute;n el ansia por buscarlo todo de Garc&iacute;a M&aacute;rquez. La incre&iacute;ble y maravillosa sensaci&oacute;n de flotar en su realismo m&aacute;gico, de descubrir Macondo y a los Buend&iacute;a y de no querer que aquella historia interminable acabara nunca. Sin poderme separar de aquel libro lo llev&eacute; a casa de mis padres &ndash;all&iacute; hab&iacute;a otra edici&oacute;n desde ni se sabe, que nadie hab&iacute;a le&iacute;do&ndash; ambos ojearon el m&iacute;o y quedaron atrapados como yo en aquella historia. Cada vez que alguien me dice que no ha le&iacute;do 'Cien a&ntilde;os de soledad' siento algo de envidia porque tiene por estrenar esa sensaci&oacute;n m&aacute;gica que se tiene al leerlo por primera vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra que le dio el Nobel de Literatura a Garc&iacute;a M&aacute;rquez era una de las que entraba en la prueba de acceso a la universidad este a&ntilde;o en Arag&oacute;n. Junto a 'La casa de Bernarda Alba' de Lorca o 'Insolaci&oacute;n', de Emilia Pardo Baz&aacute;n, una escritora m&aacute;s moderna que el futuro. Me lo contaban dos chicas en la puerta de la biblioteca el d&iacute;a antes del examen. Les dije: qu&eacute; suerte ten&eacute;is de haberos tenido que leer estos libros. Me respondieron al un&iacute;sono: no, no los hemos le&iacute;do. &iquest;C&oacute;mo?, a&ntilde;ad&iacute;. Nos hacen unos res&uacute;menes y el an&aacute;lisis de cada uno y nos estudiamos eso, sentenciaron. En ese momento solo una cosa ven&iacute;a a mi cabeza: el final de&nbsp;'El Coronel no tiene quien le escriba'<em>.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que les iban a matar la ilusi&oacute;n por algunas de las obras maestras de la literatura, los alumnos de Bachiller se levantaron bien temprano para esperar el examen que marcar&iacute;a su futuro. &iquest;Pero cu&aacute;l? Si el presente se basa en pasar de los originales, quedarse solo en res&uacute;menes y confiar nuestro ansia de conocimiento a una sofisticada f&oacute;rmula matem&aacute;tica que solo se basa en la repetici&oacute;n, estamos condenados a ser aut&oacute;matas. Es la cr&oacute;nica de una muerte anunciada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/cronica-muerte-anunciada_132_13273981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 04:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crónica de una muerte anunciada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pequeña búsqueda de la belleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/pequena-busqueda-belleza_132_13255779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74bb3538-269b-4779-8883-e75c3a7d8eff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pequeña búsqueda de la belleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los talleres de Ozanam se cultiva la dedicación, la delicadeza, la atención, la constancia, la perseverancia y el respeto. Son valores que hacen aflorar vocaciones</p></div><p class="article-text">
        Empec&eacute; a decapar ese mueble sin saber que cuanto m&aacute;s desnudo y desvalido estuviera m&aacute;s me iba a enamorar de &eacute;l. Ponerse a restaurar un mueble antiguo es como comenzar un idilio amoroso. La relaci&oacute;n, que seguro no durar&aacute; dos d&iacute;as, echa a andar con ilusi&oacute;n y energ&iacute;a. La propia madera te obliga a ir manteniendo el equilibrio entre querer controlar la situaci&oacute;n y dejarte llevar por lo que vas viendo. No tendr&aacute;s ojos ni mente para otra cosa. Memorizar&aacute;s cada veta, cada fallo y, aun as&iacute;, caer&aacute;s rendida ante su belleza mientras buscas la perfecci&oacute;n lijando y acariciando esa madera que te ha robado el tiempo pero tambi&eacute;n, de alg&uacute;n modo, el coraz&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa c&oacute;moda lleg&oacute; a m&iacute; por casualidad. La cre&oacute; de la nada alguien a quien, como dir&iacute;a mi madre, ya no le duele la cabeza. De la nada y con la nada, porque bajo la apariencia de un mueble noble con una elegante decoraci&oacute;n solo hab&iacute;a un esqueleto de maderas distintas, tablas de cajas y trocitos de cart&oacute;n para los detalles. Todo estaba cubierto con esa capa de ingenio que mezclaba pintura y barniz para darle lustre a cualquier madera humilde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Record&eacute; la historia del mueble hace unos d&iacute;as al visitar el taller de ebanister&iacute;a de la Fundaci&oacute;n Federico Ozanam, en Zaragoza. Nada m&aacute;s entrar vi un taburete que llam&oacute; mi atenci&oacute;n. La forma de las patas, el ensamblaje perfecto e invisible, el color inmaculado. Lo acarici&eacute; en cuanto pude. No lo pude evitar. Es un efecto reflejo para quienes amamos la madera y los materiales nobles. En ese taller I&ntilde;aki y Valero ense&ntilde;an a moldear la madera, el car&aacute;cter y la vida. Personas de distintas edades, procedencias y circunstancias aprenden un oficio con la idea de encontrar un trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los talleres de Ozanam se cultiva la dedicaci&oacute;n, la delicadeza, la atenci&oacute;n, la constancia, la perseverancia y el respeto. Son valores que hacen aflorar vocaciones. Y si sabes mirar, eso se ve al primer golpe de vista en un sencillo taburete de madera. Federico, alumno de Mr. Valero &ndash;como les gusta llamar al maestro&ndash; ya ha sentido esa llamada y la madera ser&aacute; su futuro. Ojal&aacute; mientras se labre una carrera no olvide el valor de la belleza. Ese b&aacute;lsamo espiritual que podemos aportar desde lo material y que parece tan olvidado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos edificios nuevos te has parado a admirar por su belleza? &iquest;Qu&eacute; objetos hay en tu casa que puedas describir con pasi&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; tiene que contar lo que llevas puesto? &iquest;Qu&eacute; vamos a dejar a quienes vengan tras nosotros? Esa c&oacute;moda que veo cada d&iacute;a en el punto de fuga del pasillo cuando entro en casa lleg&oacute; hasta m&iacute; de la mano de mi t&iacute;a Eli. Una huella m&aacute;s que a&ntilde;adir a su apasionante y ajetreada vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; quien dedic&oacute; tanto empe&ntilde;o a crear este mueble sencillo y convertirlo en una pieza elegante a base de cari&ntilde;o y trabajo supiera que su obra iba a tener m&aacute;s vidas y que ahora, desnuda, ocupa un lugar de honor en la casa de alguien que aprecia realmente su dedicaci&oacute;n. Alguien que no ve all&iacute; un mueble sino un altar a la sublimaci&oacute;n de la belleza.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/pequena-busqueda-belleza_132_13255779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 04:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pequeña búsqueda de la belleza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verdadera prioridad nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/prioridad-nacional_132_13237696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86e243aa-b188-4884-a752-035d37c4d738_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La verdadera prioridad nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo público ha de ser siempre la prioridad para cualquier ciudadano. Más para el gobierno, sea del signo que sea, porque es lo que se le ha encomendado gestionar</p></div><p class="article-text">
        Ni&ntilde;os dando clases en casetas de obra; padres organizando eventos solidarios para financiar la reforma del patio del colegio de sus hijos; institutos paralizados administrativamente semanas al no haber nadie en la secretar&iacute;a porque no se cubren las bajas; equipos directivos ingeni&aacute;ndoselas para pagar la factura de la calefacci&oacute;n porque el dinero del departamento no llega a tiempo&hellip; Son solo algunas de las miserias con las que lidia la educaci&oacute;n p&uacute;blica en Arag&oacute;n. Infradotada en medios y presupuesto cuando parece que el dinero no es exactamente el problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        19 millones de euros al a&ntilde;o se calcula que costar&aacute; concertar el Bachillerato cuando est&eacute; completamente implantado el plan que acaba de aprobar el ejecutivo. Las 17 organizaciones que han reactivado la Marea Verde recuerdan que no se llegan a cubrir las plazas que se ofertan en esta etapa educativa no obligatoria. Por eso sentencian: ni es necesario, ni es urgente. Con esa premisa han trasladado la reivindicaci&oacute;n a la calle y a los tribunales. El tiempo y la Justicia dir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han trasladado las necesidades de cada centro por escrito al departamento de Educaci&oacute;n. Por si pudiera tratarse de un despiste y el propio due&ntilde;o y gestor no se hubiera dado cuenta de que en su casa hay goteras. El concierto del Bachillerato fue una promesa electoral del partido que ha ganado las elecciones. As&iacute; lo defendi&oacute; el hoy de nuevo presidente y nadie puede quitarle la raz&oacute;n. Dio su palabra y la ha cumplido. Sin embargo, s&iacute; se puede sacar alguna pega que va m&aacute;s all&aacute; y viene de m&aacute;s lejos. Quiz&aacute; el origen est&aacute; en una falacia: la libertad de elecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escuela concertada nace de la mano del PSOE en 1985 con el objetivo de universalizar la ense&ntilde;anza hasta los 16 a&ntilde;os. Los centros p&uacute;blicos no pueden absorber a todos los alumnos y se financia a los privados para que acojan a los alumnos en igualdad de condiciones y con las mismas materias. Es decir, el concierto, como se hace puntualmente en Sanidad, viene a solucionar un problema de exceso de demanda cuando la p&uacute;blica no da abasto. Pero en Sanidad nadie habla de derecho de elecci&oacute;n, el barrio en el que vives marca el centro de salud al que vas, tambi&eacute;n el de especialidades, urgencias y el hospital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Abrir la v&iacute;a de la concertaci&oacute;n puede suponer un alivio para el sistema p&uacute;blico en momentos puntuales o entenderse como una oportunidad de oro para que lo privado se lucre con lo p&uacute;blico. Cada partido puede interpretar esto de una forma, pero ganar&aacute; la batalla ideol&oacute;gica quien consiga que la sociedad demande lo que &eacute;l quiere y si quieres que la gente prefiera lo concertado a lo p&uacute;blico la receta es sencilla: haz lo p&uacute;blico menos atractivo; qu&iacute;tale medios; 'dopa' a la competencia con fondos p&uacute;blicos y la magia se hace sola. Esta semana le&iacute;a en un comentario en redes: 'Ojal&aacute; proh&iacute;ban la escuela p&uacute;blica'.
    </p><p class="article-text">
        Hay frases que duelen m&aacute;s que un pu&ntilde;al. Esa es un torpedo que va directo a la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de nuestra democracia y nuestro sistema de bienestar. Ese pensamiento, demasiado extendido, a la vista est&aacute;, es una bomba de relojer&iacute;a. Lo p&uacute;blico ha de ser siempre la prioridad para cualquier ciudadano. M&aacute;s para el gobierno, sea del signo que sea, porque es lo que se le ha encomendado gestionar. Defender lo p&uacute;blico es lo que ha de ser siempre prioridad nacional.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/prioridad-nacional_132_13237696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 04:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La verdadera prioridad nacional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para decir con Dios, sobran los motivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/decir-dios-sobran-motivos_132_13219649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ca54497-02a5-458d-a31e-2f22c75ae55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para decir con Dios, sobran los motivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dentro de esas ‘parroquias seguras’ hay mujeres creyentes denunciando los abusos cometidos dentro de la Iglesia, la injusticia del patriarcado y el machismo imperante. No parece el mejor lugar para enviar a una víctima</p></div><p class="article-text">
        Las porter&iacute;as de los edificios se promocionan como punto de informaci&oacute;n b&aacute;sica para los ciudadanos. Estos lugares, dispersos por toda la ciudad, son la primera puerta de entrada a la informaci&oacute;n para los ciudadanos; por ello, ser&aacute;n los porteros y porteras los que recojan el inter&eacute;s de los vecinos por saber qu&eacute; ocurre en la ciudad y quienes les deriven despu&eacute;s a consultar la informaci&oacute;n que elaboran los distintos medios de comunicaci&oacute;n donde trabajan los profesionales en la materia. &iquest;Suena a co&ntilde;a? No lo es. Solo es falso. De momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las parroquias de Zaragoza se incluyen dentro de la red de espacios seguros para atender a las v&iacute;ctimas de violencia machista. &ldquo;Lugares comprometidos y cercanos donde poder escuchar a las mujeres en situaci&oacute;n de riesgo y derivarlas despu&eacute;s a los recursos municipales de la Casa de la Mujer.&rdquo; &iquest;Suena a co&ntilde;a? Desde luego. Pero esto es cierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay una instituci&oacute;n en Espa&ntilde;a en la que la igualdad no solo no es un hecho en el siglo XXI, sino que adem&aacute;s parece no avanzar en ese asunto, esa es la Iglesia cat&oacute;lica. Y no ser&aacute; porque no hay mujeres peleando por ello. Desde 2020 el movimiento <a href="https://www.revueltamujeresenlaiglesia-alcemlaveu.com/enlaces-y-recursos/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revuelta de las Mujeres en la Iglesia</a> lucha porque ellas tengan voz y voto. Reclaman el acceso al diaconado y al presbiterado; denuncian la desproporci&oacute;n entre el n&uacute;mero de te&oacute;logas y el acceso a los puestos de docencia o de responsabilidad en las estructuras eclesi&aacute;sticas; critican el lenguaje patriarcal y sexista en la homil&iacute;as, textos lit&uacute;rgicos y documentos y abogan por cambiar la moral sexual de la Iglesia que culpabiliza a las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa Iglesia es la que el ayuntamiento de Zaragoza considera id&oacute;nea para acoger a las mujeres que hayan sufrido alg&uacute;n tipo de violencia machista. Un primer contacto donde ser escuchadas. Ojal&aacute; si a alguna v&iacute;ctima se le ocurre hacer caso de este recurso, ocurra el milagro de que se encuentre all&iacute; con algunas de las mujeres que participa en esa revuelta feminista y no con alguien que encarne todo contra lo que ellas luchan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esas &lsquo;parroquias seguras&rsquo; hay mujeres creyentes denunciando los abusos cometidos dentro de la Iglesia, la injusticia del patriarcado y el machismo imperante. No parece el mejor lugar para enviar a una v&iacute;ctima. No porque a quien se vaya encontrar all&iacute; sea la encarnaci&oacute;n del mal. No se trata de las personas, muchas pueden tener la m&aacute;s pura de las intenciones, incluso la mejor disposici&oacute;n para ayudar. Sencillamente la administraci&oacute;n p&uacute;blica no debe dar esa atribuci&oacute;n a una instituci&oacute;n que no conoce o no quiere asumir la igualdad de pleno derecho entre hombres y mujeres. Seg&uacute;n un informe del Defensor del Pueblo publicado en 2023, al menos 440.000 personas podr&iacute;an haber sido v&iacute;ctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia cat&oacute;lica en Espa&ntilde;a desde 1940. Para decir con Dios, sobran los motivos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/decir-dios-sobran-motivos_132_13219649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 04:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para decir con Dios, sobran los motivos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algoritmo, más intereses que matemáticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/algoritmo-intereses-matematicas_132_13201326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2642ff49-9c91-4627-bd9e-3212cda0bdde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algoritmo, más intereses que matemáticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mandar al traste la pirámide invertida por el clickbait es ya una patología. El periodismo está en peligro cuando al criterio o la ética la desplaza la importancia del algoritmo</p></div><p class="article-text">
        El ser humano es una mezcla de gen&eacute;tica, educaci&oacute;n y circunstancias. Un sujeto que domina el arte del libre albedr&iacute;o aunque a veces sea, simplemente, para meter la pata hasta el garr&oacute;n. Es impredecible e imposible de definir, aun as&iacute; no paramos de intentarlo. En el siglo XIX proliferaron, por ejemplo, las teor&iacute;as que pretend&iacute;an identificar a quienes caer&iacute;an en la delincuencia a trav&eacute;s de sus rasgos antropom&eacute;tricos o por su fisonom&iacute;a. Lombroso en Italia, Bertillon en Francia o Gall en Alemania llenaron p&aacute;ginas y p&aacute;ginas sobre medidas y caracter&iacute;sticas que ayudar&iacute;an a identificar al delincuente de forma preventiva. Le dieron una p&aacute;tina de ciencia a teor&iacute;as poco rigurosas que hubieran supuesto adem&aacute;s grandes dilemas &eacute;ticos. &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a que hacer entonces con el que ser&aacute; un delincuente cuando es todav&iacute;a una persona honrada? Se empieza as&iacute; y se acaba con teor&iacute;as supremacistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XXI son otros los que pretenden definirnos, encasillarnos, etiquetarnos. En este caso no pretenden detectar delincuentes, solo patrones de consumo. Gustos o intereses, confesables o no, que un algoritmo determinar&aacute; en funci&oacute;n de nuestras b&uacute;squedas para ofrecernos un contenido a medida. Un fil&oacute;n para el m&aacute;rketing y tambi&eacute;n para la pol&iacute;tica. Que alguien sepa lo que queremos de verdad nos convierte en mercanc&iacute;a valiosa que vender al mejor postor. &iquest;Pero saben lo que queremos? Los tel&eacute;fonos captan lo que decimos y nos ofrecen contenido relacionado, pero esa conversaci&oacute;n con una amiga &iquest;iba de lo que te interesa o de lo que aborreces? Pinchar en un contenido, ver un v&iacute;deo hasta el final, son gestos que el algoritmo traduce en inter&eacute;s y decide abrir las compuertas de ese contenido e inundar tus redes sociales. No saben que a veces has mirado el m&oacute;vil mientras te dispon&iacute;as a pelar patatas y que un torrente insustancial de contenido se est&aacute; reproduciendo mientras t&uacute;, ajena, sigues preparando la tortilla para la cena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como las teor&iacute;as del siglo XIX las del XXI tambi&eacute;n tienen implicaciones &eacute;ticas altamente peligrosas. El algoritmo est&aacute; implantando ya una nueva tiran&iacute;a en el periodismo. La lucha por la visibilidad de los medios en los motores de b&uacute;squeda hace que sean estos quienes marquen el contenido o el lenguaje que ha de generarse y que, muchas veces, se da de bruces con los principios b&aacute;sicos de esta preciosa y necesaria profesi&oacute;n. Usar las palabras que m&aacute;s buscan los usuarios en lugar de las m&aacute;s precisas es solo uno de los s&iacute;ntomas. Mandar al traste la pir&aacute;mide invertida por el clickbait es ya una patolog&iacute;a. El periodismo est&aacute; en peligro cuando al criterio o la &eacute;tica la desplaza la importancia del algoritmo. Cuando el contenido lo marca el SEO, el que dice si alguien encontrar&aacute; tu noticia en el oc&eacute;ano de internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ra&iacute;z del problema es que la mayor&iacute;a de las personas no van directamente a un medio a leer las noticias, los an&aacute;lisis, la informaci&oacute;n de expertos o profesionales, acuden a un buscador o, peor, a las redes sociales. Ah&iacute; el algoritmo no es inocente. No vemos solo lo que cree que queremos ver, vemos lo que sus due&ntilde;os quieren que veamos. Es una decisi&oacute;n editorial de tecno oligarcas como Musk, Yiming o Zuckerberg. La revista 'Nature' acaba de publicar un art&iacute;culo que habla de c&oacute;mo Tik Tok pudo contribuir a que Donald Trump ganara las elecciones primando el contenido conservador antes de las elecciones. Lo habr&iacute;a hecho para conseguir poder implantarse en&nbsp;EE.UU. Tuvo luz verde, de hecho, en cuanto Trump gan&oacute; aquellas elecciones de 2024. Igual es hora de tomar conciencia y pillarle la vuelta al algoritmo porque las teor&iacute;as del XIX y las del XIX parece que desembocan en lo mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/algoritmo-intereses-matematicas_132_13201326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 04:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algoritmo, más intereses que matemáticas]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Vosotros sois la televisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/television_132_13184101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8898938-5549-4832-b708-c99b3d08c4a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vosotros sois la televisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos días la tele pública de Aragón cumple 20 años. Lo habrán visto. Pero seguramente no habrán puesto cara a quienes sostienen ese engranaje</p></div><p class="article-text">
        Un minuto y diez segundos. Eso es lo que dura un v&iacute;deo de informativos en televisi&oacute;n. La duraci&oacute;n est&aacute;ndar. En ese tiempo quienes trabajamos en ese medio hemos de ser capaces de contar una vida; explicar la complejidad de un universo entero; mostrarles la imagen de la inmensidad o el detalle m&aacute;s diminuto; transmitirles las emociones de quien hay al otro lado de la pantalla o ser capaces de mantenerlas a raya cuando lo importante es otra cosa. En un minuto y diez segundos puede haber horas y horas de grabaci&oacute;n, d&iacute;as de planificaci&oacute;n, decenas de llamadas, cientos de kil&oacute;metros o todo lo contrario. Apenas unos minutos para discernir lo crucial de lo prescindible y hacerlo entendible para explicarlo porque el directo no espera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en un minuto y diez segundos lo que cabe, sobre todo, son muchas personas. Las que nos abren su casa y su coraz&oacute;n; las que nos conf&iacute;an sus reivindicaciones para que seamos su altavoz; las que nos regalan su sapiencia para explicar los temas complejos. La tele no es nada sin todas esas personas que nos dan un 's&iacute;' tras una llamada en la que les pedimos lo imposible para ya. Un informativo de televisi&oacute;n parece rutinario desde un lado de la pantalla y es un milagro diario desde el otro, donde al empezar cada d&iacute;a, no hay nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La televisi&oacute;n son cuatro caras y muchas manos. Es una inmensa maquinaria humana que hace posible una proeza t&eacute;cnica. Sin alguna de las piezas de ese engranaje nada es posible. Esa es en realidad la magia de la tele. Nadie es nada sin el resto. Los egos desmedidos &ndash;indeseables en cualquier campo&ndash; son aqu&iacute; rid&iacute;culos porque que tu trabajo salga adelante depende siempre, adem&aacute;s de ti, del buen hacer del resto. La televisi&oacute;n es, en definitiva, un equipo trabajando en segundo plano para que lo que brille sea la noticia o el show, depende del formato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as la tele p&uacute;blica de Arag&oacute;n cumple 20 a&ntilde;os. Lo habr&aacute;n visto. Pero seguramente no habr&aacute;n puesto cara a quienes sostienen ese engranaje. Porque la tele es, ante todo, una puesta en escena. Tras ella lo que hay es un equipo ENG &ndash;c&aacute;mara y redactor&ndash; que van&nbsp;en el coche pensando c&oacute;mo podr&iacute;an mostrar de otra forma lo que han contado ya tantas veces; es un c&aacute;mara buscando el mejor tiro para ense&ntilde;arles lo de siempre como nunca; es un equipo poniendo en peligro su integridad f&iacute;sica para mostrarles los estragos que est&aacute;n haciendo un incendio o una riada; es un redactor cont&aacute;ndoles, en la misma ma&ntilde;ana, qu&eacute; pasa con la reforma de la Justicia, la &uacute;ltima obra de teatro que visita la ciudad o la oportunidad que supone para las gestiones de los purines en Arag&oacute;n el cierre del estrecho de Ormuz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tele son centenares de profesionales, la mayor&iacute;a de subcontratas, que ponen la vocaci&oacute;n y la profesionalidad por delante y a pesar de todo lo dem&aacute;s. A ellos, los que no recoger&aacute;n ning&uacute;n premio, los que no saldr&aacute;n en ninguna promo y a los que no se les rendir&aacute; ning&uacute;n homenaje quisiera dedicarles mi m&aacute;s sincera felicitaci&oacute;n y mi agradecimiento por mantener la ilusi&oacute;n incluso cuando cuesta. &iexcl;Gracias porque vosotros sois la televisi&oacute;n!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/television_132_13184101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 04:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Aragón somos tú y yo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/aragon_132_13163367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9a93e24-61b3-4dc0-b0f0-001f0ab1f432_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aragón somos tú y yo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aragón es menos de lo que fue y más de lo que se cree. La rasmia, lo somarda, el no reblar, la testarudez, la nobleza y la capacidad de acoger al de fuera como si fuera de casa la llevamos en las venas</p></div><p class="article-text">
        No ha admirado un atardecer quien no ha visto ponerse el sol por el Moncayo;&nbsp;ni conoce las estrellas el que no las ha observado en la noche de Teruel. No ha estado cerca del cielo quien no ha pisado el rosario de tresmiles del Pirineo. No aprecia el valor de una gota de agua quien no ha vivido el poder transformador del regad&iacute;o. Ni entiende lo que es un alma rota quien no le ha llorado a sus ra&iacute;ces sumergidas bajo un pantano. No imagina la dureza de la tierra el que no se ha topado con el mallac&aacute;n. Ni ha sentido el fr&iacute;o el que no ha catado el cierzo intentando cruzar el Ebro. No sabe lo que es un reto quien no ha intentado ponerle palabras a lo que significa Arag&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es para ti? He preguntado desde Los Monegros al Moncayo, desde Huesca hasta Teruel; a los que partieron lejos y a los que siendo de lejos vinieron para quedarse. Es una pregunta trampa, me han dicho. Porque Arag&oacute;n a ratos pesa. A veces duele.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pesan las reivindicaciones hist&oacute;ricas a las que no hay manera de darles carpetazo; pesa que se solapen con las nuevas. Pesa el abandono de un medio rural en el que faltan m&eacute;dicos y vivienda; en el que sobran especuladores, fondos de inversi&oacute;n y centros de datos. Pesa que fuera cierto eso de que sobrabas, pa&iacute;s. Solo quer&iacute;an agua, monta&ntilde;as y electricidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Duele que se quiera tratar como una franquicia m&aacute;s a la tierra en la que Justicia y Libertad se escriben con may&uacute;sculas. A una la hicimos persona al servicio de las personas y a la otra la convertimos en un himno que se canta desde las entra&ntilde;as. C&oacute;mo no va a doler el vasallaje si en Arag&oacute;n fueron leyes antes que reyes y el anarquismo lleg&oacute; aqu&iacute; a ser gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De Arag&oacute;n nadie para cuenta m&aacute;s que de vez en cuando y, visto lo visto, mejor as&iacute;, porque, chico, &iquest;pa qu&eacute; tanto?. No nos gusta darnos a entender, por eso nos conformamos con aquello de ser lugar de paso. Arag&oacute;n es ese lugar del que uno a veces desea huir cuando lo que m&aacute;s ama es estar aqu&iacute;. Es ese &iquest;c&oacute;mo quieres que te quiera si esto no da m&aacute;s de s&iacute;? &iquest;C&oacute;mo voy a abandonarte y el mar tan lejos de aqu&iacute;? Arag&oacute;n es esta tierra hermosa, dura y salvaje. Arag&oacute;n es casa, coraz&oacute;n y ra&iacute;z.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arag&oacute;n es menos de lo que fue y m&aacute;s de lo que se cree. La rasmia, lo somarda, el no reblar, la testarudez, la nobleza y la capacidad de acoger al de fuera como si fuera de casa la llevamos en las venas. Pero son tiempos convulsos &mdash;&iquest;cu&aacute;ndo no lo fueron?&mdash; y ese car&aacute;cter no se puede permitir vivir de rentas. Somos algo m&aacute;s que la letra de una jota. Arag&oacute;n somos t&uacute; y yo. Si ese es el Arag&oacute;n que llevamos con orgullo, ese ser&aacute; el que habremos de defender a diario. No a&ntilde;or&eacute;is lo que no fuimos, so&ntilde;ad lo que a&uacute;n seremos. &iexcl;Feliz d&iacute;a de Arag&oacute;n!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Benavente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/aragon_132_13163367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 05:00:51 +0000]]></pubDate>
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