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    <title><![CDATA[elDiario.es - A. Lliteras]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alberto-lliteras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - A. Lliteras]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La niña que huyó de la Guerra Civil en el barco de Neruda: “No sabíamos lo que dejábamos ni lo que íbamos a encontrar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/nina-huyo-guerra-civil-barco-neruda-no-sabiamos-dejabamos-ibamos-encontrar_1_13392985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27615c66-b360-4fa7-95d4-bd77f08e7640_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147795.jpg" width="3000" height="1688" alt="La niña que huyó de la Guerra Civil en el barco de Neruda: “No sabíamos lo que dejábamos ni lo que íbamos a encontrar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lola Patau, de 92 años, rememora su huida del franquismo en el barco Winnipeg fletado por el poeta y cómo se acabó convirtiendo en la primera mujer periodista titulada de Chile</p><p class="subtitle">Los “indeseables”: así fueron acogidos los refugiados españoles</p></div><p class="article-text">
        La casa de Lola Patau, en Vilassar de Mar (Barcelona), parece construida a partir de la memoria. Objetos llegados de Chile y de otras partes del mundo, cuadros pintados por su marido, muebles que esconden mucha historia y fotograf&iacute;as familiares llenan una vivienda donde cada rinc&oacute;n parece tener algo que contar. 
    </p><p class="article-text">
        A sus 92 a&ntilde;os, Lola conserva una lucidez extraordinaria y una memoria capaz de reconstruir con precisi&oacute;n episodios ocurridos hace m&aacute;s de ocho d&eacute;cadas. Su historia trasciende su biograf&iacute;a; es tambi&eacute;n la de miles de espa&ntilde;oles <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/indeseables-acogidos-refugiados-espanoles_1_3944157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obligados a abandonar su pa&iacute;s tras la Guerra Civil</a>.
    </p><p class="article-text">
        El 3 de septiembre de 1939 el barco Winnipeg llegaba al puerto chileno de Valpara&iacute;so con casi 2.300 refugiados gracias a la iniciativa impulsada por el poeta Pablo Neruda. Mientras Europa asist&iacute;a al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, aquel viejo carguero, con capacidad para &uacute;nicamente ochenta pasajeros, se convert&iacute;a en el s&iacute;mbolo de un s&iacute;mbolo de salvaci&oacute;n, el &ldquo;mejor y m&aacute;s bello poema&rdquo; para Neruda.
    </p><p class="article-text">
        Entre aquellos pasajeros, viajaba una ni&ntilde;a de apenas cinco a&ntilde;os, Lola Patau. Cuando rememora ahora aquella traves&iacute;a, lo primero que aparece no es el miedo, sino la mirada limpia de una ni&ntilde;a que todav&iacute;a no alcanzaba a comprender la dimensi&oacute;n de lo que estaba ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El viaje fue muy bonito&rdquo;, recuerda. Mientras los adultos cargaban con la incertidumbre y las renuncias, la <em>canalla </em>[los m&aacute;s j&oacute;venes] pasaba el d&iacute;a corriendo de un lado a otro del barco. &ldquo;Hab&iacute;a profesoras y personas que se ocupaban de los ni&ntilde;os mientras los mayores intentaban mantener una cierta normalidad con trabajos varios en mitad del oc&eacute;ano&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        El barco tuvo dificultades para atravesar el canal de Panam&aacute; porque no se hab&iacute;an abonado los derechos de paso. Un problema que termin&oacute; resolvi&eacute;ndose gracias a la ayuda de los cu&aacute;queros &ndash;movimiento cristiano que defiende una relaci&oacute;n directa con Dios, sin jerarqu&iacute;as&ndash; y a las gestiones realizadas por Neruda y su mujer, Delia del Carril. Tambi&eacute;n hubo pasajeros que lograron embarcar como polizones despu&eacute;s de no haber sido seleccionados oficialmente para una embarcaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un grupo de niños en la cubierta del Winnipeg.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El paso previo por Francia</strong></h2><p class="article-text">
        La Guerra Civil apenas ocupa espacio en los recuerdos infantiles de Lola. &ldquo;Lo que permanece es una sucesi&oacute;n de despedidas&rdquo;, dice. Antes del Winnipeg, hubo una Barcelona que se derrumbaba, una frontera atravesada a toda prisa y una familia separada por la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Su padre, que trabajaba como jefe de Finanzas de la Generalitat y simpatizaba con Esquerra Republicana, nunca milit&oacute; en ning&uacute;n partido. Cuando comprendi&oacute; que la ca&iacute;da de Barcelona &ldquo;era inevitable&rdquo; decidi&oacute; cruzar la frontera. Aquella decisi&oacute;n cambi&oacute; para siempre su destino: &eacute;l consigui&oacute; llegar a Francia, mientras su mujer y la peque&ntilde;a Lola permanecieron todav&iacute;a un tiempo en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        El recibimiento al otro lado de los Pirineos estuvo muy lejos de ser un refugio. &ldquo;Los franceses no fueron nada amables con las personas que se exiliaron all&iacute;&rdquo;, resume sin rastro de resentimiento Patau. Su padre se vio obligado a trabajar en el campo, mientras una bronquitis &ldquo;horrorosa&rdquo; lo iba arrastrando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi madre cruz&oacute; sola la frontera espa&ntilde;ola para reunirse con mi padre en Argel&egrave;s-sur-Mer y poco despu&eacute;s, a su regreso de nuevo a Espa&ntilde;a para recogerme, volvimos definitivamente al pa&iacute;s galo&rdquo;, expone con voz de emoci&oacute;n. La familia termin&oacute; instal&aacute;ndose en Toulouse, donde unos familiares regentaban un laboratorio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tranquilidad dur&oacute; poco&rdquo;, destaca. Europa volv&iacute;a a prepararse para otra guerra y el padre de Lola ten&iacute;a claro que no estaba dispuesto a vivir un segundo exilio. Fue entonces cuando el destino de miles de republicanos espa&ntilde;oles se cruz&oacute; con el de un poeta chileno destinado en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Neruda, por aquel entonces agregado cultural de la embajada chilena en la capital francesa, convenci&oacute; a su Gobierno para acoger a miles de refugiados espa&ntilde;oles. Junto a su esposa, entrevist&oacute; personalmente a buena parte de quienes aspiraban a embarcar en el Winnipeg. Lola Patau habla de todo ello mientras conserva todav&iacute;a la lista con los nombres de quienes lograron subir al barco. 
    </p><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a Lola no era consciente de que abandonaba para siempre el pa&iacute;s donde hab&iacute;a nacido. Solo sab&iacute;a que sus padres segu&iacute;an caminando porque no ten&iacute;an otra alternativa. &ldquo;No sab&iacute;amos lo que dej&aacute;bamos, pero tampoco lo que &iacute;bamos a encontrar&rdquo;, resume.
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                Ruta del Winnipeg: Pauillac (04-08-1939) - Valparaíso (03-09-1939).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La llegada a Chile</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La suerte quiso que el Winnipeg ya navegara en aguas de jurisdicci&oacute;n chilena cuando comenz&oacute; la Segunda Guerra Mundial&rdquo;, remarca la nonagenaria, plenamente consciente de la importancia de aquel detalle. Si el conflicto hubiera estallado antes, el barco podr&iacute;a haberse visto obligado a regresar a Europa y el destino de aquellos pasajeros habr&iacute;a sido muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        La llegada a Valpara&iacute;so, no obstante, tampoco fue tan id&iacute;lica como muchos podr&iacute;an imaginar. En el puerto aparecieron carteles de &ldquo;no queremos a rojos aqu&iacute;&rdquo; y circularon rumores que aseguraban que los refugiados llegaban con enfermedades como el tifus. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ese rechazo, sin embargo, tambi&eacute;n hubo una recepci&oacute;n institucional que los pasajeros nunca olvidar&iacute;an. En el puerto les esperaban el presidente Pedro Aguirre Cerda, Salvador Allende &mdash;entonces ministro de Sanidad&mdash; y, el de Exteriores, Abraham Ortega, a quien Lola sigue considerando uno de los grandes impulsores pol&iacute;ticos de la llegada del Winnipeg a Chile y con cuya nieta, que vive en la provincia de Barcelona, mantiene a d&iacute;a de hoy una bonita amistad.
    </p><p class="article-text">
        Superadas las barreras y los abrazos, Lola y sus padres se instalaron en Santiago de Chile. El padre encontr&oacute; trabajo junto a otro empresario dedicado al mundo del vino y, poco a poco, comenzaron a reconstruir una vida que la guerra hab&iacute;a interrumpido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La ni&ntilde;a del Winnipeg que hizo historia en el periodismo chileno</strong></h2><p class="article-text">
        Chile dej&oacute; pronto de ser un pa&iacute;s de acogida para convertirse en un hogar. All&iacute; Lola Patau fue al colegio, hizo amistades y construy&oacute; una vida que ya no estaba &ldquo;marcada &uacute;nicamente por el recuerdo del exilio&rdquo;, asegura. La ni&ntilde;a que hab&iacute;a cruzado el Atl&aacute;ntico con apenas cinco a&ntilde;os creci&oacute; en Santiago, aprendi&oacute; a mirar el pa&iacute;s que la acog&iacute;a como propio y termin&oacute; escribiendo una peque&ntilde;a p&aacute;gina de la historia del periodismo chileno.
    </p><p class="article-text">
        Su padre imaginaba para ella una carrera como farmac&eacute;utica, pero tras comenzar esos estudios, Lola se dio cuenta de que aquel no era su camino. Apenas un a&ntilde;o despu&eacute;s, se matricul&oacute; para estudiar periodismo y encontr&oacute; el oficio que mejor encajaba con su forma de mirar el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Lola form&oacute; parte de la primera promoci&oacute;n en la que el Periodismo se impart&iacute;a como estudios reglados en Chile. Aquella generaci&oacute;n abri&oacute; el camino de una profesi&oacute;n que hasta entonces se aprend&iacute;a principalmente dentro de las redacciones, cuenta. Al terminar la carrera, se convirti&oacute; en la primera mujer periodista titulada del pa&iacute;s. Lo relata sin solemnidad, pero con el sentimiento de orgullo y satisfacci&oacute;n que caracteriza a quien ha formado parte de un gran logro.
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                Patau fue la primera profesional femenina egresada de la Escuela de Periodismo de Santiago de Chile.                            </span>
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        Su talento no tard&oacute; en hacerse evidente. Durante el segundo curso, obtuvo un premio de periodismo que consist&iacute;a en viajar a Cuba junto a los directores de los principales medios de comunicaci&oacute;n de Santiago de Chile. Ten&iacute;a poco m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y aquel viaje coincidi&oacute; con uno de los momentos m&aacute;s convulsos de la historia reciente de la isla: la dictadura de Fulgencio Batista afrontaba sus &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo una sociedad profundamente desigual y un ambiente de vigilancia permanente que impregnaba incluso las escenas m&aacute;s cotidianas&rdquo;, destaca, a la vez que explica que en el ascensor del Hotel Intercontinental de La Habana nadie se atrev&iacute;a a mantener una conversaci&oacute;n. Nunca se sab&iacute;a qui&eacute;n pod&iacute;a estar escuchando. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda c&oacute;mo la polic&iacute;a anotaba las matr&iacute;culas de los veh&iacute;culos y c&oacute;mo el miedo condicionaba la vida diaria. &ldquo;Viv&iacute; c&oacute;mo todo el mundo esperaba a Fidel con impaciencia porque la dictadura de Batista era horrorosa&rdquo;, afirma. Casi sin propon&eacute;rselo, termin&oacute; siendo testigo directo de uno de los episodios pol&iacute;ticos m&aacute;s importantes del siglo XX latinoamericano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una democracia que hoy parece imposible</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando habla del Chile donde comenz&oacute; a ejercer el periodismo, Lola utiliza una palabra que repite varias veces a lo largo de la conversaci&oacute;n: &ldquo;maravillosa&rdquo;. As&iacute; define la democracia que conoci&oacute; durante aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hay una escena que resume el pa&iacute;s que recuerda: hab&iacute;a ido al cine con unas amigas. Al salir comenz&oacute; a llover con fuerza y, mientras esperaba un taxi, un coche se detuvo a su lado. Al volante iba el entonces presidente de Chile, Gabriel Gonz&aacute;lez Videla. No llevaba escolta. Conduc&iacute;a &eacute;l mismo y viajaba acompa&ntilde;ado por su esposa, que a&ntilde;os antes hab&iacute;a dirigido el instituto donde Lola hab&iacute;a estudiado. El presidente le ofreci&oacute; acercarla a casa y ella acept&oacute; con absoluta naturalidad. La sorpresa lleg&oacute; al abrir la puerta de su vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        Su padre no entend&iacute;a c&oacute;mo hab&iacute;a conseguido regresar completamente seca en medio de aquel diluvio. &ldquo;Cuando le expliqu&eacute; a mi padre que el presidente de la Rep&uacute;blica me hab&iacute;a llevado en coche, reaccion&oacute; con incredulidad con un &rdquo;calla, calla&ldquo;; no se lo pod&iacute;a creer&rdquo;, a&ntilde;ade durante la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Lola Patau trabaj&oacute; en cabeceras como<em> </em>El Mercurio y La Naci&oacute;n, dos de los peri&oacute;dicos m&aacute;s importantes de Chile, y m&aacute;s tarde obtuvo una beca que la llev&oacute; de nuevo a Espa&ntilde;a como representante de El Mercurio. Aquella estancia le permiti&oacute; ejercer tambi&eacute;n como corresponsal de El Debate chileno y reencontrarse, por primera vez desde el exilio, con el pa&iacute;s donde hab&iacute;a nacido.
    </p><p class="article-text">
        La primera vuelta a Espa&ntilde;a no respondi&oacute; a un deseo de regresar definitivamente. En 1955 la familia decidi&oacute; viajar a Barcelona porque la abuela de Lola estaba gravemente enferma. &ldquo;Muchas personas nos recomendaron que no lo hici&eacute;ramos debido a la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, pero finalmente embarcamos con destino a una ciudad que yo apenas recordaba&rdquo;, rememora. &ldquo;Antes incluso de desembarcar comprendieron que aquel no ser&iacute;a un viaje cualquiera&rdquo;. 
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                Portada de &#039;españa democrática&#039; anunciado la llegada de los refugiados.                            </span>
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        Solo hab&iacute;an recibido autorizaci&oacute;n para entrar en Espa&ntilde;a, no para salir despu&eacute;s. La polic&iacute;a subi&oacute; al barco para inspeccionar a los pasajeros y el capit&aacute;n advirti&oacute; al padre de Lola de que, si cre&iacute;a que pod&iacute;a tener alg&uacute;n problema, era mejor que permaneciera a bordo. &Eacute;l decidi&oacute; bajar. Nunca hab&iacute;a participado en la guerra ni ten&iacute;a delitos de sangre y estaba convencido de que no hab&iacute;a cometido ning&uacute;n acto por el que debiera esconderse. 
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, toda la familia fue citada en la comisar&iacute;a de V&iacute;a Laietana de Barcelona. No exist&iacute;a ninguna causa contra &eacute;l, pero el miedo ya no los abandon&oacute; durante el resto de la estancia. Permanecieron tres meses y medio en Espa&ntilde;a con la sensaci&oacute;n de estar siendo observados y regresaron a Chile convencidos de que todav&iacute;a no hab&iacute;a llegado el momento de volver definitivamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El contraste entre ambos pa&iacute;ses result&oacute; evidente desde el primer d&iacute;a&rdquo;, afirma. En Catalunya, Lola conduc&iacute;a un coche, vest&iacute;a pantalones vaqueros y llevaba bikini con absoluta normalidad, costumbres que despertaban sorpresa e incluso rechazo en la Espa&ntilde;a franquista. Recuerda c&oacute;mo algunos taxistas con un &ldquo;mujer ten&iacute;a que ser&rdquo; llegaron a increparla al verla conducir, mientras sus primas esperaban con ilusi&oacute;n la visita de &ldquo;la prima de Am&eacute;rica&rdquo;, fascinadas por aquella joven que tra&iacute;a consigo una manera mucho m&aacute;s moderna y abierta de entender la vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Ya hemos quemado todas las naves&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo con Catalunya de la familia Patau nunca desapareci&oacute;. En 1963 tomaron la decisi&oacute;n de regresar definitivamente a Espa&ntilde;a, determinaci&oacute;n motivada por el delicado estado de salud del padre de Lola y que contaba en Espa&ntilde;a con facultativos de su confianza. &Eacute;l mismo la resumi&oacute; con una frase que nunca olvidar&iacute;a, evocando a Hern&aacute;n Cort&eacute;s: &ldquo;Ya hemos quemado todas las naves&rdquo;. No habr&iacute;a marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n implicaba renunciar a una vida c&oacute;moda. Dejaban una bodega de vinos, un latifundio al sur de Santiago, un piso en la capital, otro en Vi&ntilde;a del Mar, ch&oacute;fer y servicio dom&eacute;stico. &ldquo;Est&aacute;bamos muy bien&rdquo;, recuerda Lola antes de guardar unos segundos de silencio. &ldquo;Qu&eacute; cambio, eh; qu&eacute; cambio&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a Espa&ntilde;a, retom&oacute; durante un tiempo el periodismo, pero la vida volvi&oacute; a cambiar de rumbo. Conoci&oacute; a Jaume Gallach Prat, con quien se acabar&iacute;a casando y formar&iacute;a una familia con tres hijos. Poco despu&eacute;s, la enfermedad de su marido oblig&oacute; a reorganizar por completo la vida familiar.  Lola dej&oacute; el periodismo para cuidar posteriormente de sus tres hijos (Marta, Josep y M&ograve;nica) y de &eacute;l hasta su fallecimiento, a la edad de 86 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La familia acab&oacute; instal&aacute;ndose en Vilassar de Mar. Entre ese municipio y el centro de Barcelona es donde hoy recibe, con un Pisco Sour de bienvenida, a quienes quieren escuchar su historia. La casa del Maresme re&uacute;ne recuerdos de Chile y de Catalunya, como si ambas orillas del Atl&aacute;ntico hubieran aprendido a convivir bajo un mismo techo. Cuando habla de su vida nunca siente la necesidad de elegir entre un pa&iacute;s y otro. Ambos forman parte de su identidad. &ldquo;He vivido dos vidas, tengo dos corazones&rdquo;, resume.
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                    alt="Lola Patau, en 1937, con tres años de edad."
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                Lola Patau, en 1937, con tres años de edad.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cuando el Winnipeg volvi&oacute; a llamar a su puerta</strong></h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el Winnipeg qued&oacute; como un recuerdo &iacute;ntimo. Hasta que en 2020 volvi&oacute; a aparecer de la forma m&aacute;s inesperada. Un cartel anunciando una obra de teatro sobre el barco llam&oacute; su atenci&oacute;n en Barcelona. Un familiar coment&oacute; a los responsables de la representaci&oacute;n que una de las pasajeras, Lola, estaba all&iacute;, entre el p&uacute;blico. Nadie daba cr&eacute;dito. Aquella tarde comenz&oacute; una relaci&oacute;n que la llev&oacute; a participar en homenajes, encuentros y proyectos dedicados a preservar la memoria del exilio republicano.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 10 de julio se estren&oacute; la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n <em>Winnipeg, el barco de la esperanza</em>, en varias salas de Barcelona, Figueres, Girona, Lleida y otros municipios o ciudades catalanes. Su testimonio formar&aacute; tambi&eacute;n parte del proyecto Mem&ograve;ries Sint&egrave;tiques de la Universitat de Barcelona, una iniciativa que utiliza inteligencia artificial para conservar las voces de quienes todav&iacute;a pueden contar en primera persona algunos de los grandes episodios del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista que dedic&oacute; su vida a narrar la historia de los dem&aacute;s ser&aacute; ahora quien ayude a preservar la suya para las generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/nina-huyo-guerra-civil-barco-neruda-no-sabiamos-dejabamos-ibamos-encontrar_1_13392985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La niña que huyó de la Guerra Civil en el barco de Neruda: “No sabíamos lo que dejábamos ni lo que íbamos a encontrar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exilio,Chile,Guerra Civil Española,Sudamérica,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santa Maria del Camí es mobilitza contra les agressions homòfobes denunciades durant les seves festes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/santa-maria-cami-mobilitza-diverses-agressions-homofobes-denunciades-durant-les-seves-festes_1_13398726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/701ac9bc-6f08-4624-87ed-008a64fcbf97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x796y499.jpg" width="1200" height="675" alt="Santa Maria del Camí es mobilitza contra les agressions homòfobes denunciades durant les seves festes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La protesta, convocada per l'Ajuntament i secundada per col·lectius socials, arriba després que Orgull Crític Mallorca i Antifeixistes Mallorca denunciessin una successió d'agressions físiques, persecucions, amenaces i pintades antisemites. Reclamen una resposta institucional “a l'altura de les circumstàncies”</p><p class="subtitle">La Guàrdia Civil investiga com a grup criminal les dues activistes que van pintar cinc immobiliàries de Mallorca
</p></div><p class="article-text">
        El municipi de Santa Maria (Mallorca) ha respost aquest dimarts amb una concentraci&oacute; de rebuig a les agressions hom&ograve;fobes denunciades durant les seves festes patronals el cap de setmana passat. La convocat&ograve;ria, impulsada pel consistori i secundada per col&middot;lectius com Orgull Cr&iacute;tic Mallorca i Antifeixistes Mallorca, ha reunit ve&iuml;ns, representants institucionals i entitats socials per expressar el seu suport a les persones afectades, mostrar el seu rebuig a les agressions denunciades i reclamar que uns fets com els ocorreguts el cap de setmana passat no es tornin a repetir.
    </p><p class="article-text">
        La mobilitzaci&oacute; arriba despr&eacute;s que Orgull Cr&iacute;tic Mallorca i Antifeixistes Mallorca difonguessin un comunicat en qu&egrave; ampliaven el relat dels fets i sostenien que la viol&egrave;ncia no va acabar durant la revetlla de divendres, sin&oacute; que es va prolongar durant tot el cap de setmana. En el text, les organitzacions insisteixen que el que va passar &ldquo;no va ser un conflicte entre dues parts iguals&rdquo;, sin&oacute; una successi&oacute; d'agressions dirigides contra persones LGTBI i contra aquelles que van sortir en la seva defensa. Aix&iacute; mateix, reclamen una resposta institucional &ldquo;a l'altura de les circumst&agrave;ncies&rdquo; i mesures que garanteixin que &ldquo;tots puguem gaudir de les nostres festes i del nostre poble de manera segura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Segons expliquen les entitats, els incidents van comen&ccedil;ar durant l'actuaci&oacute; de les artistes Lluca i Santa Servera M&agrave;rtir, contractades per l'Ajuntament per a la revetlla de les festes, quan un grup de joves les va increpar amb insults i discursos d'odi de car&agrave;cter LGTBI-f&ograve;bic i misogin. D'acord amb el comunicat, una part del p&uacute;blic va sortir en defensa de les artistes per evitar que l'espectacle s'interromp&eacute;s, moment en qu&egrave; els presumptes agressors van cridar m&eacute;s persones per augmentar la tensi&oacute;. Com a conseq&uuml;&egrave;ncia, diversos assistents van decidir abandonar la pla&ccedil;a en sentir-se insegurs.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Clima d'intimidaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Les organitzacions sostenen que el grup d'agressors va anar creixent fins a envoltar diverses persones que romanien al lloc. Asseguren que aleshores van comen&ccedil;ar les agressions f&iacute;siques i verbals, amb empentes, cops de puny i persecucions que van deixar, almenys, una persona amb un ull de vellut i van provocar diverses crisis d'ansietat que van requerir assist&egrave;ncia sanit&agrave;ria. El clima d'intimidaci&oacute;, afegeixen, va ser tan intens que moltes persones &ldquo;no volien anar soles ni a casa seva ni al lavabo&rdquo;..
    </p><p class="article-text">
        El comunicat tamb&eacute; denuncia que la viol&egrave;ncia va continuar durant la resta del cap de setmana. Segons el relat dels col&middot;lectius, dissabte un jove que havia donat suport a les artistes durant la revetlla va ser perseguit i agredit per un grup de cinc o sis persones del mateix entorn que els presumptes agressors de la nit anterior. Afirmen que va ser colpejat, fet caure a terra mentre li cridaven &ldquo;maric&oacute; de merda&rdquo; i que va necessitar assist&egrave;ncia m&egrave;dica. A m&eacute;s, sostenen que, un cop acabades les celebracions de dissabte, un altre ve&iacute; va ser perseguit fins a la porta del seu domicili per un grup de caracter&iacute;stiques similars.
    </p><p class="article-text">
        Les entitats incorporen, a m&eacute;s, un nou episodi ocorregut la nit de diumenge: l'aparici&oacute; de pintades antisemites i simbologia nazi a la fa&ccedil;ana de l'habitatge d'unes ve&iuml;nes del municipi. Consideren que aquests fets evidencien la continu&iuml;tat del clima de viol&egrave;ncia i intimidaci&oacute; viscut durant el cap de setmana, tot i que, de moment, no ha transcendit cap investigaci&oacute; oficial que vinculi tots dos successos.
    </p><p class="article-text">
        Els fets denunciats es produeixen en un context de forta tensi&oacute; al municipi de Santa Maria. Dies abans de l'inici de les festes, la Gu&agrave;rdia Civil va detenir dues activistes del municipi investigades pels atacs contra cinc immobili&agrave;ries en protesta contra la turistificaci&oacute;, una actuaci&oacute; que va provocar concentracions de suport i cr&iacute;tiques per part de diversos col&middot;lectius socials.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;tiques a l'actuaci&oacute; policial</strong></h2><p class="article-text">
        A m&eacute;s del relat de les agressions, Orgull Cr&iacute;tic Mallorca i Antifeixistes Mallorca q&uuml;estionen l'actuaci&oacute; de la Policia Local de Santa Maria. Les organitzacions consideren que els agents van abordar el que havia passat durant la revetlla com &ldquo;un conflicte entre dues parts iguals&rdquo; i no com una agressi&oacute; motivada per l'odi envers les persones LGTBI i aquelles que les donaven suport.
    </p><p class="article-text">
        Al seu parer, aquesta actuaci&oacute; va permetre que els presumptes agressors actuessin &ldquo;amb impunitat&rdquo; i va afavorir que la viol&egrave;ncia es prolongu&eacute;s durant la resta del cap de setmana. Per aix&ograve;, reclamen una resposta institucional solvent i l'adopci&oacute; de mesures que garanteixin que totes les persones puguin gaudir de les festes amb seguretat. Aix&iacute; mateix, fan una crida a qualsevol persona que presenci&eacute;s els fets perqu&egrave; aporti testimonis o imatges que ajudin a corroborar el que va passar i a identificar les persones implicades.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; de la condemna dels fets concrets, la protesta ha posat de manifest la inquietud d'una part de la societat civil davant el repunt dels discursos d'odi contra el col&middot;lectiu LGTBI i altres col&middot;lectius. Per als col&middot;lectius convocants i per a les persones que van secundar la concentraci&oacute;, episodis com els denunciats a Santa Maria evidencien que la conquesta de drets no &eacute;s irreversible i que, lluny d'avan&ccedil;ar cap a una conviv&egrave;ncia m&eacute;s inclusiva, persisteix la percepci&oacute; que s'estan produint retrocessos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/santa-maria-cami-mobilitza-diverses-agressions-homofobes-denunciades-durant-les-seves-festes_1_13398726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 11:35:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santa Maria del Camí es mobilitza contra les agressions homòfobes denunciades durant les seves festes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Protestas,Protestas ciudadanas,Protestas sociales,LGTBI,Agresiones homófobas,Agresiones,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pueblo de Mallorca se moviliza contra varias agresiones homófobas denunciadas durante sus fiestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/pueblo-mallorca-moviliza-agresiones-homofobas-denunciadas-durante-fiestas_1_13397151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/701ac9bc-6f08-4624-87ed-008a64fcbf97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x796y499.jpg" width="1200" height="675" alt="Un pueblo de Mallorca se moviliza contra varias agresiones homófobas denunciadas durante sus fiestas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La protesta, convocada por el ayuntamiento de Santa Maria del Camí y secundada por colectivos sociales, llega después de que Orgull Crític Mallorca y Antifeixistes Mallorca denunciaran una sucesión de agresiones físicas, persecuciones, amenazas y pintadas antisemitas. Reclaman una respuesta institucional "a la altura de las circunstancias" </p><p class="subtitle">La Guardia Civil investiga como grupo criminal a dos activistas que pintaron cinco inmobiliarias de Mallorca
</p></div><p class="article-text">
        El municipio de Santa Maria (Mallorca) ha respondido este martes con una concentraci&oacute;n de rechazo a las agresiones hom&oacute;fobas denunciadas durante sus fiestas patronales el pasado fin de semana. La convocatoria, impulsada por el consistorio y secundada por colectivos como Orgull Cr&iacute;tic Mallorca y Antifeixistes Mallorca, ha reunido a vecinos, representantes institucionales y entidades sociales para expresar su apoyo a las personas afectadas, mostrar su rechazo a las agresiones denunciadas y reclamar que unos hechos como los ocurridos el pasado fin de semana no vuelvan a repetirse.
    </p><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n llega despu&eacute;s de que Orgull Cr&iacute;tic Mallorca y Antifeixistes Mallorca difundieran un comunicado en el que ampliaban el relato de los hechos y sosten&iacute;an que la violencia no termin&oacute; durante la verbena del viernes, sino que se prolong&oacute; durante todo el fin de semana. En el texto, las organizaciones insisten en que lo ocurrido &ldquo;no fue un conflicto entre dos partes iguales&rdquo;, sino una sucesi&oacute;n de agresiones dirigidas contra personas LGTBI y quienes salieron en su defensa. Asimismo, reclaman una respuesta institucional &ldquo;a la altura de las circunstancias&rdquo; y medidas que garanticen que &ldquo;todos podamos disfrutar de nuestras fiestas y de nuestro pueblo de forma segura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican las entidades, los incidentes comenzaron durante la actuaci&oacute;n de las artistas Lluca y Santa Servera M&agrave;rtir, contratadas por el ayuntamiento para la verbena de las fiestas, cuando un grupo de j&oacute;venes las increp&oacute; con insultos y discursos de odio de car&aacute;cter LGTBIf&oacute;bico y mis&oacute;gino. De acuerdo con el comunicado, parte del p&uacute;blico sali&oacute; en defensa de las artistas para evitar que el espect&aacute;culo se interrumpiera, momento en el que los presuntos agresores llamaron a m&aacute;s personas para aumentar la tensi&oacute;n. Como consecuencia, varios asistentes decidieron abandonar la plaza al sentirse inseguros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Clima de intimidaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Las organizaciones sostienen que el grupo de agresores fue creciendo hasta rodear a varias personas que permanec&iacute;an en el lugar. Aseguran que comenzaron entonces las agresiones f&iacute;sicas y verbales, con empujones, pu&ntilde;etazos y persecuciones que dejaron, al menos, a una persona con un ojo morado y provocaron varias crisis de ansiedad que requirieron asistencia sanitaria. El clima de intimidaci&oacute;n, a&ntilde;aden, fue tal que muchas personas &ldquo;no quer&iacute;an ir solas ni a sus casas ni al ba&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado tambi&eacute;n denuncia que la violencia continu&oacute; durante el resto del fin de semana. Seg&uacute;n el relato de los colectivos, el s&aacute;bado, un joven que hab&iacute;a apoyado a las artistas durante la verbena, fue perseguido y agredido por un grupo de cinco o seis personas del mismo entorno que los presuntos agresores de la noche anterior. Afirman que fue golpeado, derribado al suelo mientras le gritaban &ldquo;maric&oacute;n de mierda&rdquo; y que necesit&oacute; asistencia m&eacute;dica. Adem&aacute;s, sostienen que, una vez concluidas las celebraciones del s&aacute;bado, otro vecino fue perseguido hasta la puerta de su domicilio por un grupo de caracter&iacute;sticas similares.
    </p><p class="article-text">
        Las entidades incorporan adem&aacute;s un nuevo episodio ocurrido la noche del domingo: la aparici&oacute;n de pintadas antisemitas y simbolog&iacute;a nazi en la fachada de la vivienda de unas vecinas del municipio. Consideran que estos hechos evidencian la continuidad del clima de violencia e intimidaci&oacute;n vivido durante el fin de semana, si bien por el momento no ha trascendido ninguna investigaci&oacute;n oficial que vincule ambos sucesos.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos denunciados se producen en un contexto de fuerte tensi&oacute;n en en el municipio de Santa Maria. D&iacute;as antes del inicio de las fiestas, la Guardia Civil detuvo a dos activistas del municipio investigadas por los <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/activistas-detenidas-investigacion-grupo-criminal-elevan-tension-turistificacion-quieren-criminalizar-protesta_1_13382957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques contra cinco inmobiliarias en protesta contra la turistificaci&oacute;n</a>, una actuaci&oacute;n que provoc&oacute; concentraciones de apoyo y cr&iacute;ticas por parte de diversos colectivos sociales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;ticas a la actuaci&oacute;n policial</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del relato de las agresiones, Orgull Cr&iacute;tic Mallorca y Antifeixistes Mallorca cuestionan la actuaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Local de Santa Maria. Las organizaciones consideran que los agentes abordaron lo sucedido durante la verbena como &ldquo;un conflicto entre dos partes iguales&rdquo; y no como una agresi&oacute;n motivada por el odio hacia personas LGTBI y quienes las apoyaban.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, esa actuaci&oacute;n permiti&oacute; que los presuntos agresores actuaran &ldquo;con impunidad&rdquo; y favoreci&oacute; que la violencia se prolongara durante el resto del fin de semana. Por ello, reclaman una respuesta institucional solvente y la adopci&oacute;n de medidas que garanticen que todas las personas puedan disfrutar de las fiestas con seguridad. Asimismo, hacen un llamamiento a cualquier persona que presenciara los hechos para que aporte testimonios o im&aacute;genes que ayuden a corroborar lo ocurrido y encontrar a las personas involucradas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la condena a los hechos concretos, la protesta ha puesto de manifiesto la inquietud de una parte de la sociedad civil ante el repunte de los discursos de odio contra el colectivo LGTBI y otros. Para los colectivos convocantes y quienes secundaron la concentraci&oacute;n, episodios como los denunciados en Santa Maria evidencian que la conquista de derechos no es irreversible y que, lejos de avanzar hacia una convivencia m&aacute;s inclusiva, persiste la percepci&oacute;n de que se est&aacute;n produciendo retrocesos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/pueblo-mallorca-moviliza-agresiones-homofobas-denunciadas-durante-fiestas_1_13397151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 17:14:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un pueblo de Mallorca se moviliza contra varias agresiones homófobas denunciadas durante sus fiestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Protestas,Protestas ciudadanas,Protestas sociales,LGTBI,Agresiones homófobas,Agresiones,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del mite de la caverna a TikTok: el mètode d’un professor per ensenyar a pensar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mite-caverna-tiktok-metode-d-professor-per-ensenyar-pensar_1_13394177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/791c9b71-bc32-497d-93ef-6d83b715ec22_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147404.jpg" width="4160" height="2340" alt="Del mite de la caverna a TikTok: el mètode d’un professor per ensenyar a pensar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Davant l’impacte d’internet, la intel·ligència artificial i la pèrdua de pensament crític a les aules, el filòsof i professor de religió Pedro Oliver aplica un sistema propi perquè els joves no depenguin de la imatge que projecten cap a l’exterior</p><p class="subtitle">A qualsevol edat podem renovar-nos i deixar-nos portar per arors que crèiem extints</p></div><p class="article-text">
        La conversa transcorre davant la mar, lluny del ritme de les aules, tot i que el focus continua posat en aquestes quan falta un mes per acabar el curs escolar. Pedro Oliver (Palma, 1972) parla des de l&rsquo;experi&egrave;ncia acumulada a l&rsquo;institut, on observa com molts adolescents creixen envoltats d&rsquo;est&iacute;muls constants mentre la pressi&oacute; per la imatge, l&rsquo;&egrave;xit o el reconeixement acaba condicionant la seva manera de relacionar-se amb els altres i amb ells mateixos. Davant d&rsquo;aquest escenari, sost&eacute; que l&rsquo;escola no nom&eacute;s ha de transmetre coneixements, sin&oacute; tamb&eacute; oferir eines perqu&egrave; els joves aprenguin a con&egrave;ixer-se i desenvolupin un pensament propi.
    </p><p class="article-text">
        Oliver troba en un dels grans cl&agrave;ssics de la filosofia una manera d&rsquo;explicar el present. Al seu parer, el mite de la caverna de Plat&oacute; continua plenament vigent, tot i que les ombres ja no es projecten sobre una paret, sin&oacute; a trav&eacute;s de pantalles, algoritmes i xarxes socials. El fil&ograve;sof considera que la societat travessa un per&iacute;ode especialment complex i sost&eacute; que funciona nom&eacute;s a &ldquo;una fracci&oacute;&rdquo; de la seva capacitat emocional. En aquest context, compara la depend&egrave;ncia de la validaci&oacute; digital amb la pres&oacute; descrita per Plat&oacute;: una realitat constru&iuml;da a partir d&rsquo;imatges, est&iacute;muls i reconeixement immediat que moltes persones acaben acceptant com si fos l&rsquo;&uacute;nica possible.
    </p><p class="article-text">
        Els &lsquo;m&rsquo;agrada&rsquo;, la viralitat o la recerca permanent de visibilitat acaben ocupant, segons explica, un espai que dificulta distingir entre la realitat i la imatge projectada. Aquesta din&agrave;mica, afegeix, afecta especialment els joves, que construeixen bona part de la seva identitat en un entorn on &ldquo;l&rsquo;algoritme condiciona all&ograve; que veuen, consumeixen i comparteixen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Davant d&rsquo;aquesta realitat, Oliver situa el principal objectiu de la seva tasca docent: ajudar els alumnes a descobrir capacitats que, segons les seves paraules, porten &ldquo;de f&agrave;brica&rdquo;, aix&iacute; com els valors que cal recuperar, m&eacute;s que no pas descobrir per primera vegada. Parla de l&rsquo;empatia, l&rsquo;amor o la tempran&ccedil;a com a virtuts que ja formen part de la persona i que s&rsquo;han de desenvolupar perqu&egrave; els joves aprenguin a dirigir la seva pr&ograve;pia vida en lloc de deixar-se arrossegar per les din&agrave;miques de l&rsquo;entorn.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Per a Oliver, el pensament crític no consisteix a rebutjar tota la informació, sinó a aprendre a formular les preguntes adequades abans d’acceptar una afirmació com a vertadera."
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                Per a Oliver, el pensament crític no consisteix a rebutjar tota la informació, sinó a aprendre a formular les preguntes adequades abans d’acceptar una afirmació com a vertadera.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El M&egrave;tode Pedro</strong></h2><p class="article-text">
        Aquest plantejament es concreta en el que ell anomena el M&egrave;tode Pedro. Lluny de respondre a una q&uuml;esti&oacute; personalista o potser egoc&egrave;ntrica, explica que el nom neix de l&rsquo;etimologia de Pedro &mdash;<em>petra</em>, pedra en llat&iacute;&mdash;, una refer&egrave;ncia a la fermesa i la solidesa sobre les quals, al seu entendre, s&rsquo;ha de construir la identitat. Oliver defineix aquest m&egrave;tode com un &ldquo;b&uacute;nquer espiritual&rdquo;. No es tracta d&rsquo;aixecar barreres davant del m&oacute;n, sin&oacute; d&rsquo;enfortir l&rsquo;interior de la persona perqu&egrave; pugui afrontar amb criteri la pressi&oacute; social, els conflictes quotidians o la incertesa pr&ograve;pia de l&rsquo;adolesc&egrave;ncia sense quedar-ne completament condicionada.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;autoconeixement constitueix el punt de partida de tot aquest proc&eacute;s. Segons explica, la identitat sempre es construeix des de l&rsquo;interior, mentre que l&rsquo;entorn exerceix una pressi&oacute; constant per modelar-la. Per aix&ograve; considera que qui no dedica temps a con&egrave;ixer-se acaba essent especialment vulnerable a les expectatives alienes, a les tend&egrave;ncies del moment o als models d&rsquo;&egrave;xit que predominen a les xarxes socials.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El docent considera que cal enfortir el món interior de la persona perquè pugui afrontar amb criteri la pressió social, els conflictes quotidians o la incertesa pròpia de l’adolescència</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “La societat penalitza l’error”, planteja el professor durant la conversa amb aquest mitjà.                            </span>
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        A partir d&rsquo;aquesta convicci&oacute;, la seva proposta educativa busca que els alumnes deixin de ser espectadors de la seva pr&ograve;pia vida per convertir-se en protagonistes de les seves decisions. La filosofia i l&rsquo;educaci&oacute;, sost&eacute;, han de servir precisament per a aix&ograve;: oferir eines que permetin interpretar la realitat amb criteri abans d&rsquo;actuar-hi. D&rsquo;aquesta manera, tot el m&egrave;tode gira al voltant de tres preguntes que Oliver considera essencials i que trasllada als seus alumnes dins l&rsquo;aula. Totes tres pertanyen a la tradici&oacute; filos&ograve;fica, per&ograve;, segons explica, continuen sent plenament vigents per afrontar els reptes del segle XXI. La primera convida a preguntar-se quina &eacute;s la veritable realitat de les coses; la segona, com &eacute;s possible con&egrave;ixer la veritat en un context marcat per la desinformaci&oacute;; i la tercera, com haur&iacute;em de viure per fer el b&eacute;. Sobre aquestes tres q&uuml;estions construeix bona part de la seva proposta educativa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tot el mètode gira al voltant de tres preguntes que pertanyen a la tradició filosòfica: quina és la veritable realitat de les coses, com és possible conèixer la veritat en un context marcat per la desinformació i com hauríem de viure per fer el bé</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>TikTok, intel&middot;lig&egrave;ncia artificial i filosofia</strong></h2><p class="article-text">
        A classe, la primera pregunta pot sorgir d&rsquo;un v&iacute;deo viral de TikTok o d&rsquo;una imatge creada amb intel&middot;lig&egrave;ncia artificial: abans d&rsquo;acceptar-ne el contingut, els alumnes analitzen qu&egrave; estan veient, qui ho ha dif&oacute;s i fins a quin punt reflecteix la realitat o respon a una construcci&oacute; interessada.
    </p><p class="article-text">
        La segona de les preguntes sobre les quals s&rsquo;articula el m&egrave;tode d&rsquo;Oliver pertany a l&rsquo;&agrave;mbit de l&rsquo;epistemologia: com podem arribar a con&egrave;ixer la veritat? En una &egrave;poca marcada per la sobreabund&agrave;ncia d&rsquo;informaci&oacute;, considera que la resposta no passa per memoritzar m&eacute;s dades, sin&oacute; per desenvolupar la capacitat d&rsquo;analitzar-les de manera cr&iacute;tica. Aquesta reflexi&oacute; abandona aviat el terreny te&ograve;ric per traslladar-se a l&rsquo;aula.
    </p><p class="article-text">
        En lloc de rec&oacute;rrer &uacute;nicament als exemples tradicionals de la filosofia, Oliver porta a classe v&iacute;deos virals de TikTok o continguts manipulats mitjan&ccedil;ant intel&middot;lig&egrave;ncia artificial. El seu objectiu no &eacute;s dir als alumnes qu&egrave; han de creure, sin&oacute; oferir-los eines perqu&egrave; aprenguin a q&uuml;estionar all&ograve; que consumeixen cada dia a les xarxes socials. L&rsquo;exercici comen&ccedil;a amb preguntes senzilles. Qui ha publicat aquest contingut? Quina emoci&oacute; pret&eacute;n despertar? Quin inter&egrave;s hi pot haver al darrere? Fins a quin punt influeix l&rsquo;algoritme en all&ograve; que apareix a la pantalla? A partir d&rsquo;aquesta an&agrave;lisi, els estudiants aprenen a identificar biaixos, a distingir els fets de les opinions i a desconfiar dels missatges que apel&middot;len &uacute;nicament a l&rsquo;impacte emocional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En lloc de recórrer únicament als exemples tradicionals de la filosofia, Oliver porta a classe vídeos virals de TikTok o continguts manipulats mitjançant intel·ligència artificial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Per a Oliver, el pensament cr&iacute;tic no consisteix a rebutjar tota la informaci&oacute;, sin&oacute; a aprendre a formular les preguntes adequades abans d&rsquo;acceptar una afirmaci&oacute; com a vertadera. En aquest sentit, considera que la filosofia continua essent una eina plenament vigent per interpretar un entorn digital on la velocitat amb qu&egrave; circulen els continguts dificulta aturar-se a reflexionar-hi.
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                    alt="Quan sorgeix un problema entre alumnes o una situació d’aïllament, explica que procura desplaçar el focus del càstig cap a la reparació del dany."
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                Quan sorgeix un problema entre alumnes o una situació d’aïllament, explica que procura desplaçar el focus del càstig cap a la reparació del dany.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Del pensament a l&rsquo;acci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        La tercera pregunta que planteja als seus alumnes trasllada la reflexi&oacute; al terreny de l&rsquo;&egrave;tica: com haur&iacute;em de viure per fer el b&eacute;? Per a Oliver, aquesta q&uuml;esti&oacute; adquireix una rellev&agrave;ncia especial en un context en qu&egrave;, al seu parer, predomina l&rsquo;individualisme i cada vegada &eacute;s m&eacute;s dif&iacute;cil mirar l&rsquo;altre, sobretot quan les relacions cara a cara entre els joves queden progressivament relegades per les interaccions &lsquo;a(pantallades)&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        El professor intenta convertir aquestes reflexions en experi&egrave;ncies quotidianes dins l&rsquo;institut mitjan&ccedil;ant din&agrave;miques de just&iacute;cia restaurativa aplicades a conflictes reals de conviv&egrave;ncia. Quan sorgeix un problema entre alumnes o una situaci&oacute; d&rsquo;a&iuml;llament, explica que procura despla&ccedil;ar el focus del c&agrave;stig cap a la reparaci&oacute; del dany. En aquests casos, els estudiants han d&rsquo;analitzar qu&egrave; ha passat, assumir les conseq&uuml;&egrave;ncies dels seus actes i proposar solucions que contribueixin a reconstruir la conviv&egrave;ncia i reparar el perjudici causat al company afectat. L&rsquo;objectiu, explica, &eacute;s que comprenguin que les seves decisions tenen un impacte directe sobre les persones que els envolten i que la responsabilitat individual tamb&eacute; implica tenir cura de la comunitat. Oliver considera que aquesta manera d&rsquo;abordar els conflictes permet als alumnes experimentar de forma pr&agrave;ctica els conceptes &egrave;tics que treballen a classe. La filosofia deixa aix&iacute; de ser una disciplina exclusivament te&ograve;rica per convertir-se en una eina que pot orientar decisions quotidianes dins i fora de l&rsquo;aula.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; tamb&eacute; passa amb els que ell anomena &ldquo;deures de la vida&rdquo;, una activitat que duu a terme amb els seus alumnes i que consisteix a completar i explicar en veu alta, a classe, un diari setmanal amb les bones accions que han dut a terme durant els darrers set dies. Fer, lliurar-se als altres i &lsquo;elevar-se&rsquo; com a persona.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La filosofia deixa de ser una disciplina exclusivament teòrica per convertir-se en una eina que pot orientar les decisions quotidianes dins i fora de l’aula. Un exemple són els “deures de la vida”: un diari setmanal amb les bones accions que els alumnes han dut a terme durant els darrers set dies</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Traduir la filosofia al llenguatge dels adolescents</strong></h2><p class="article-text">
        Una de les preocupacions d&rsquo;Oliver consisteix a acostar conceptes filos&ograve;fics complexos al llenguatge amb qu&egrave; es comuniquen els seus alumnes. Lluny de reproduir un discurs acad&egrave;mic, intenta establir ponts entre les grans preguntes de la filosofia i refer&egrave;ncies que formen part del seu dia a dia. Per aix&ograve; explica que l&rsquo;autoconeixement o la pr&agrave;ctica constant del b&eacute; acaben generant all&ograve; que descriu com un <em>flow o</em> aura. Oliver utilitza aquests termes perqu&egrave; ent&eacute;n que faciliten la comprensi&oacute; d&rsquo;una idea m&eacute;s profunda: el carisma, sost&eacute;, no dep&egrave;n de la imatge projectada a les xarxes socials, sin&oacute; d&rsquo;una identitat constru&iuml;da des de la coher&egrave;ncia entre all&ograve; que una persona pensa, diu i fa. 
    </p><p class="article-text">
        Al seu parer, aquest treball interior &eacute;s molt m&eacute;s s&ograve;lid que qualsevol reconeixement obtingut a trav&eacute;s de l&rsquo;aprovaci&oacute; externa, prenent aix&iacute; dist&agrave;ncia del refor&ccedil; positiu extern al qual, darrerament, s&rsquo;ha tendit. Mentre que la popularitat a les plataformes digitals pot ser ef&iacute;mera, considera que una identitat basada en l&rsquo;autoconeixement ofereix una estabilitat que perdura m&eacute;s enll&agrave; dels canvis de tend&egrave;ncia o de l&rsquo;exposici&oacute; p&uacute;blica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Oliver afirma que, mentre que la popularitat a les plataformes digitals pot ser efímera, una identitat basada en l’autoconeixement ofereix estabilitat</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Oliver explica que l’autoconeixement o la pràctica constant del bé acaben generant allò que descriu com un flow o aura.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una carta al Papa que va obtenir resposta</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;aplicaci&oacute; pr&agrave;ctica d&rsquo;aquesta manera d&rsquo;entendre l&rsquo;educaci&oacute; no es limita a la feina di&agrave;ria a l&rsquo;aula. Oliver recorda especialment una iniciativa desenvolupada durant el passat Any Jubilar, quan va proposar a alumnes de diferents centres escriure una carta col&middot;lectiva adre&ccedil;ada al papa Lle&oacute; XIV. Cada estudiant hi va aportar unes quantes l&iacute;nies explicant qu&egrave; significava per a ell l&rsquo;assignatura de religi&oacute;. Un cop reunits tots els textos, Oliver va viatjar a Roma i, a trav&eacute;s de l&rsquo;equip de seguretat del Pont&iacute;fex, va aconseguir lliurar personalment la carta al Vatic&agrave;. Tot i que reconeix la dificultat de rebre una resposta a causa del protocol que envolta aquest tipus de comunicacions, un mes despr&eacute;s va arribar al seu domicili una contestaci&oacute; en paper amb una benedicci&oacute; del Papa adre&ccedil;ada a les classes, als alumnes i a les seves fam&iacute;lies.
    </p><p class="article-text">
        Per a Oliver, aquella experi&egrave;ncia va refor&ccedil;ar una de les idees que intenta transmetre als seus estudiants: la import&agrave;ncia de treballar amb convicci&oacute; i perseveran&ccedil;a al voltant d&rsquo;un objectiu compartit.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reivindicar el frac&agrave;s per aprendre </strong></h2><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, Oliver sost&eacute; que una part important de l&rsquo;aprenentatge passa per acceptar l&rsquo;error com un proc&eacute;s natural. Davant d&rsquo;una cultura que, al seu entendre, penalitza el frac&agrave;s i premia &uacute;nicament el resultat, defensa que equivocar-se forma part del cam&iacute; cap a l&rsquo;autoconeixement i el creixement personal. &ldquo;La societat penalitza l&rsquo;error&rdquo;, planteja durant la conversa. Per a ell, el frac&agrave;s no representa el final d&rsquo;un proc&eacute;s, sin&oacute; una oportunitat per revisar decisions, rectificar el rumb i tornar-ho a intentar amb una comprensi&oacute; m&eacute;s profunda d&rsquo;un mateix.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s aleshores quan, durant l&rsquo;entrevista, apareix el cas d&rsquo;un conegut empresari que va haver d&rsquo;encadenar dotze fracassos empresarials abans de trobar un projecte que realment reflect&iacute;s la seva identitat i li permet&eacute;s prosperar. La hist&ograve;ria serveix a Oliver per il&middot;lustrar una idea que transmet sovint als seus alumnes: dif&iacute;cilment es pot entendre l&rsquo;&egrave;xit sense les experi&egrave;ncies pr&egrave;vies que obliguen a replantejar-se objectius, prioritats i maneres d&rsquo;actuar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Davant d’una cultura que, segons el seu parer, penalitza el fracàs, Oliver sosté que una part important de l’aprenentatge passa per acceptar l’error com un procés natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquesta visi&oacute; tamb&eacute; modifica, al seu parer, la manera d&rsquo;entendre l&rsquo;educaci&oacute;. Considera que les qualificacions tradicionals, basades en puntuacions num&egrave;riques, ofereixen una fotografia parcial de l&rsquo;aprenentatge, ja que hi ha altres aspectes igualment importants, com ara la capacitat d&rsquo;aixecar-se despr&eacute;s d&rsquo;un rev&eacute;s, mantenir l&rsquo;esperan&ccedil;a o aprendre dels propis errors. &Eacute;s en aquest context que situa tres virtuts que considera fonamentals: la fe, entesa com la confian&ccedil;a per superar els obstacles; l&rsquo;esperan&ccedil;a, com l&rsquo;impuls per continuar avan&ccedil;ant cap a una meta; i la caritat, vinculada a la capacitat de compartir amb els altres all&ograve; que un ha aconseguit.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;activitat d&rsquo;Oliver no s&rsquo;acaba quan acaba la jornada lectiva. Actualment treballa en l&rsquo;escriptura d&rsquo;un llibre en qu&egrave; pret&eacute;n recollir moltes de les experi&egrave;ncies acumulades al llarg de la seva traject&ograve;ria docent. Segons explica, el projecte neix de situacions reals viscudes dins i fora de l&rsquo;aula i busca traslladar a un p&uacute;blic m&eacute;s ampli les reflexions que habitualment comparteix amb els seus alumnes sobre la identitat, l&rsquo;educaci&oacute;, la filosofia i la fe.
    </p><p class="article-text">
        El llibre respon a la mateixa idea que guia la seva feina com a docent: l&rsquo;ensenyament nom&eacute;s &eacute;s transformador quan neix de l&rsquo;experi&egrave;ncia. Aix&iacute;, sost&eacute; que els alumnes identifiquen f&agrave;cilment quan un professor parla des de la teoria i quan ho fa des de viv&egrave;ncies que formen part de la seva pr&ograve;pia traject&ograve;ria. Per aix&ograve; insisteix que la pr&agrave;ctica educativa no pot desvincular-se de l&rsquo;experi&egrave;ncia personal. Considera que nom&eacute;s aix&iacute; les idees aconsegueixen deixar empremta i ajuden a despertar capacitats que, segons defensa, l&rsquo;&eacute;sser hum&agrave; ja posseeix des del naixement i que l&rsquo;educaci&oacute; ha de contribuir a desenvolupar en lloc de substituir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Els ‘m’agrada’, la viralitat o la recerca permanent de visibilitat acaben ocupant, segons explica el pensador, un espai que dificulta distingir entre la realitat i la imatge projectada.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Filosofia i religi&oacute;: dos camins, una mateixa pregunta</strong></h2><p class="article-text">
        En el sistema educatiu, la filosofia i la religi&oacute; solen presentar-se com a disciplines enfrontades: una associada al pensament racional i l&rsquo;altra a les creences. Oliver rebutja aquesta dicotomia i defensa que totes dues poden exercir un paper complementari dins l&rsquo;aula. Al seu parer, totes dues persegueixen un objectiu com&uacute;: ajudar l&rsquo;alumne a mirar cap al seu interior abans de buscar respostes a l&rsquo;exterior. Mentre que la filosofia proporciona eines per q&uuml;estionar la realitat, argumentar i formular preguntes, la religi&oacute; aporta una dimensi&oacute; que identifica amb la confian&ccedil;a, l&rsquo;esperan&ccedil;a i la voluntat d&rsquo;orientar la pr&ograve;pia vida cap al b&eacute;. &ldquo;No xoquen&rdquo;, sost&eacute; durant la conversa amb elDiario.es. Considera que ambdues disciplines poden conviure perqu&egrave; comparteixen una mateixa finalitat educativa: formar persones capaces de pensar per elles mateixes i d&rsquo;actuar amb responsabilitat dins la societat.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta convicci&oacute; travessa tota la seva manera d&rsquo;entendre l&rsquo;ensenyament. Les grans preguntes filos&ograve;fiques, explica, continuen tenint sentit perqu&egrave; obliguen a aturar-se, reflexionar i q&uuml;estionar all&ograve; que massa sovint s&rsquo;accepta de manera autom&agrave;tica en un entorn dominat per la immediatesa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fer visibles les accions que passen desapercebudes </strong></h2><p class="article-text">
        Si hi ha una idea que Oliver repeteix al llarg de la conversa &eacute;s la import&agrave;ncia d&rsquo;escoltar. Reconeix que durant anys aquest va ser un dels seus principals errors com a docent i assegura que aprendre a fer-ho va canviar completament la seva relaci&oacute; amb els alumnes. Amb el temps, explica, va comprendre que darrere de moltes conductes disruptives o d&rsquo;un aparent desinter&egrave;s per les classes sovint s&rsquo;hi amaguen problemes personals, familiars o socials que passen desapercebuts per a la majoria dels adults. Per aix&ograve; insisteix que la primera tasca d&rsquo;un professor consisteix a mirar m&eacute;s enll&agrave; del comportament visible, mantenir una escolta activa i mostrar inter&egrave;s davant les dificultats i les circumst&agrave;ncies adverses dels estudiants.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El professor considera que, darrere de moltes conductes disruptives o d’un aparent desinterès per les classes, sovint s’hi amaguen problemes personals, familiars o socials que passen desapercebuts per a la majoria dels adults</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Eacute;s en aquest punt que explica un exemple viscut recentment per un altre docent en un centre educatiu. Despr&eacute;s d&rsquo;un conflicte entre dos alumnes, un d&rsquo;ells va tornar l&rsquo;endem&agrave; decidit a demanar disculpes p&uacute;blicament despr&eacute;s d&rsquo;haver reflexionat sobre el que havia passat. Aquell docent va refor&ccedil;ar immediatament el gest amb una resposta clara: &ldquo;Ets el millor&rdquo;. Oliver celebra aquesta reacci&oacute; perqu&egrave; considera que recon&egrave;ixer aquest tipus de comportaments &eacute;s tan important com corregir els errors. &ldquo;&Eacute;s important&iacute;ssim dir-los-ho i repetir-los-ho moltes vegades, perqu&egrave; el sistema els torna gaireb&eacute; invisibles&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Per al professor, moments com aquest resumeixen el sentit de la professi&oacute; docent. Veure com un alumne reconeix un error, intenta reparar el dany causat i fa un pas cap a la reconciliaci&oacute; representa una recompensa que transcendeix qualsevol avaluaci&oacute; acad&egrave;mica. &ldquo;&Eacute;s una part molt important del sou que cobrem els docents&rdquo;, conclou amb un somriure.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; dels continguts de filosofia o religi&oacute;, Oliver resumeix aix&iacute; la finalitat de la seva feina: oferir als joves eines per comprendre millor la realitat, pensar amb autonomia i construir una identitat pr&ograve;pia en un context on, segons el seu parer, cada vegada &eacute;s m&eacute;s dif&iacute;cil distingir entre el soroll i all&ograve; que &eacute;s veritablement important. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mite-caverna-tiktok-metode-d-professor-per-ensenyar-pensar_1_13394177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 04:31:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del mite de la caverna a TikTok: el mètode d’un professor per ensenyar a pensar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Educación,Colegios,Profesores,Docentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del mito de la caverna a TikTok: el método de un profesor para enseñar a pensar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mito-caverna-tiktok-metodo-profesor-ensenar-pensar_1_13376787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/791c9b71-bc32-497d-93ef-6d83b715ec22_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147404.jpg" width="4160" height="2340" alt="Del mito de la caverna a TikTok: el método de un profesor para enseñar a pensar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al impacto de internet, la inteligencia artificial y la pérdida de pensamiento crítico en las aulas, el filósofo y profesor de religión Pedro Oliver aplica un sistema propio para que los jóvenes no dependan de la imagen que proyectan al exterior</p><p class="subtitle">A cualquier edad podemos renovarnos y dejarnos llevar por ardores que creíamos extintos</p></div><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n transcurre frente al mar, lejos del ritmo de las aulas, aunque el foco permanece en ellas a falta de un mes para finalizar el curso escolar. Pedro Oliver (Palma, 1972) habla desde la experiencia acumulada en el instituto, donde observa c&oacute;mo muchos adolescentes crecen rodeados de est&iacute;mulos constantes mientras la presi&oacute;n por la imagen, el &eacute;xito o el reconocimiento termina condicionando su forma de relacionarse con los dem&aacute;s y consigo mismos. Frente a ese escenario, sostiene que la escuela no solo debe transmitir conocimientos, sino ofrecer herramientas para que los j&oacute;venes aprendan a conocerse y desarrollen un pensamiento propio.
    </p><p class="article-text">
        Oliver encuentra en uno de los grandes cl&aacute;sicos de la filosof&iacute;a una forma de explicar el presente. A su juicio, el mito de la caverna de Plat&oacute;n sigue plenamente vigente, aunque las sombras ya no se proyectan sobre una pared, sino a trav&eacute;s de pantallas, algoritmos y redes sociales. El fil&oacute;sofo considera que la sociedad atraviesa un periodo especialmente complejo y sostiene que funciona apenas a &ldquo;una fracci&oacute;n&rdquo; de su capacidad emocional. En ese contexto, compara la dependencia de la validaci&oacute;n digital con la prisi&oacute;n descrita por Plat&oacute;n: una realidad construida a partir de im&aacute;genes, est&iacute;mulos y reconocimiento inmediato que muchas personas terminan aceptando como si fuera la &uacute;nica posible.
    </p><p class="article-text">
        Los &lsquo;me gusta&rsquo;, la viralidad o la b&uacute;squeda permanente de visibilidad acaban ocupando, seg&uacute;n explica, un espacio que dificulta distinguir entre la realidad y la imagen proyectada. Esa din&aacute;mica, a&ntilde;ade, afecta especialmente a los j&oacute;venes, que construyen buena parte de su identidad en un entorno donde &ldquo;el algoritmo condiciona aquello que ven, consumen y comparten&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa realidad, Oliver sit&uacute;a el principal objetivo de su labor docente: ayudar a que los alumnos descubran capacidades que, en sus palabras, traen &ldquo;de f&aacute;brica&rdquo;, as&iacute; como los valores que hay que recuperar y no descubrir por primera vez. Habla de la empat&iacute;a, el amor o la templanza como virtudes que ya forman parte de la persona y que deben desarrollarse para que los j&oacute;venes aprendan a dirigir su propia vida en lugar de dejarse arrastrar por las din&aacute;micas del entorno.
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                    alt="Para Oliver, el pensamiento crítico no consiste en rechazar toda la información, sino en aprender a formular las preguntas adecuadas antes de aceptar una afirmación como verdadera."
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            <span class="title">
                Para Oliver, el pensamiento crítico no consiste en rechazar toda la información, sino en aprender a formular las preguntas adecuadas antes de aceptar una afirmación como verdadera.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El 'M&eacute;todo Pedro'</strong></h2><p class="article-text">
        Ese planteamiento se concreta en lo que denomina el M&eacute;todo Pedro. Lejos de responder a una cuesti&oacute;n personalista o acaso egoc&eacute;ntrica, explica que el nombre nace de la etimolog&iacute;a de Pedro &mdash;<em>petra</em>, piedra en lat&iacute;n&mdash;, una referencia a la firmeza y la solidez sobre las que, a su juicio, debe construirse la identidad. Oliver define ese m&eacute;todo como un &ldquo;b&uacute;nker espiritual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de levantar barreras frente al mundo, sino de fortalecer el interior de la persona para que pueda afrontar con criterio la presi&oacute;n social, los conflictos cotidianos o la incertidumbre propia de la adolescencia sin quedar completamente condicionada por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        El autoconocimiento constituye el punto de partida de todo ese proceso. Seg&uacute;n explica, la identidad siempre se construye desde el interior, mientras que el entorno ejerce una presi&oacute;n constante para moldearla. Por eso considera que quien no dedica tiempo a conocerse termina siendo especialmente vulnerable a las expectativas ajenas, a las tendencias del momento o a los modelos de &eacute;xito que predominan en las redes sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El docente considera que es necesario fortalecer el mundo interior de la persona para que pueda afrontar con criterio la presión social, los conflictos cotidianos o la incertidumbre propia de la adolescencia</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                “La sociedad penaliza el error”, viene a plantear el profesor durante la conversación con este medio                            </span>
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        A partir de esa convicci&oacute;n, su propuesta educativa busca que los alumnos dejen de ser espectadores de su propia vida para convertirse en protagonistas de sus decisiones. La filosof&iacute;a y la educaci&oacute;n, sostiene, deben servir precisamente para eso: ofrecer herramientas que permitan interpretar la realidad con criterio antes de actuar sobre ella. De esta forma, todo el m&eacute;todo gira en torno a tres preguntas que Oliver considera esenciales y que traslada a sus alumnos dentro del aula. Las tres pertenecen a la tradici&oacute;n filos&oacute;fica, pero, seg&uacute;n explica, siguen siendo plenamente vigentes para afrontar los retos del siglo XXI. La primera invita a preguntarse cu&aacute;l es la verdadera realidad de las cosas; la segunda, c&oacute;mo es posible conocer la verdad en un contexto marcado por la desinformaci&oacute;n; y la tercera, c&oacute;mo deber&iacute;amos vivir para hacer el bien. Sobre esas tres cuestiones construye buena parte de su propuesta educativa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo el método gira en torno a tres preguntas que pertenecen a la tradición filosófica: cuál es la verdadera realidad de las cosas, cómo es posible conocer la verdad en un contexto marcado por la desinformación y cómo deberíamos vivir para hacer el bien</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>TikTok, inteligencia artificial y filosof&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        En clase, la primera pregunta puede partir de un v&iacute;deo viral de TikTok o de una imagen creada con inteligencia artificial: antes de aceptar su contenido, los alumnos analizan qu&eacute; est&aacute;n viendo, qui&eacute;n lo ha difundido y hasta qu&eacute; punto refleja la realidad o responde a una construcci&oacute;n interesada. La segunda de las preguntas sobre las que se articula el m&eacute;todo de Oliver pertenece al &aacute;mbito de la epistemolog&iacute;a: &iquest;c&oacute;mo podemos llegar a conocer la verdad? En una &eacute;poca marcada por la sobreabundancia de informaci&oacute;n, considera que la respuesta no pasa por memorizar m&aacute;s datos, sino por desarrollar la capacidad de analizarlos de forma cr&iacute;tica. Esa reflexi&oacute;n abandona pronto el terreno te&oacute;rico para trasladarse al aula. 
    </p><p class="article-text">
        En lugar de recurrir &uacute;nicamente a los ejemplos tradicionales de la filosof&iacute;a, Oliver lleva a clase v&iacute;deos virales de TikTok o contenidos manipulados mediante inteligencia artificial. Su objetivo no es decir a los alumnos qu&eacute; deben creer, sino ofrecerles herramientas para que aprendan a cuestionar aquello que consumen cada d&iacute;a en las redes sociales. El ejercicio comienza con preguntas sencillas. &iquest;Qui&eacute;n ha publicado ese contenido? &iquest;Qu&eacute; emoci&oacute;n pretende despertar? &iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s puede haber detr&aacute;s? &iquest;Hasta qu&eacute; punto influye el algoritmo en aquello que aparece en la pantalla? A partir de ese an&aacute;lisis, los estudiantes aprenden a identificar sesgos, a distinguir hechos de opiniones y a desconfiar de los mensajes que apelan &uacute;nicamente al impacto emocional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En lugar de recurrir únicamente a los ejemplos tradicionales de la filosofía, Oliver lleva a clase vídeos virales de TikTok o contenidos manipulados mediante inteligencia artificial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Oliver, el pensamiento cr&iacute;tico no consiste en rechazar toda la informaci&oacute;n, sino en aprender a formular las preguntas adecuadas antes de aceptar una afirmaci&oacute;n como verdadera. En ese sentido, considera que la filosof&iacute;a sigue siendo una herramienta plenamente vigente para interpretar un entorno digital donde la velocidad con la que circulan los contenidos dificulta detenerse a reflexionar sobre ellos.
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                    alt="Cuando surge un problema entre alumnos o una situación de aislamiento, explica que procura desplazar el foco del castigo hacia la reparación del daño."
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            <span class="title">
                Cuando surge un problema entre alumnos o una situación de aislamiento, explica que procura desplazar el foco del castigo hacia la reparación del daño.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Del pensamiento a la acci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La tercera pregunta que plantea a sus alumnos traslada la reflexi&oacute;n al terreno de la &eacute;tica: &iquest;c&oacute;mo deber&iacute;amos vivir para hacer el bien? Para Oliver, esa cuesti&oacute;n cobra una especial relevancia en un contexto en el que, a su juicio, predomina el individualismo y resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil mirar al otro, sobre todo cuando las relaciones cara a cara entre los j&oacute;venes se ven relegadas cada vez m&aacute;s por acciones &lsquo;a(pantalladas)&rsquo;. El profesor intenta convertir esas reflexiones en experiencias cotidianas dentro del instituto mediante din&aacute;micas de justicia restaurativa aplicadas a conflictos reales de convivencia. Cuando surge un problema entre alumnos o una situaci&oacute;n de aislamiento, explica que procura desplazar el foco del castigo hacia la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En esos casos, los estudiantes deben analizar qu&eacute; ha ocurrido, asumir las consecuencias de sus actos y proponer soluciones que contribuyan a reconstruir la convivencia y reparar el perjuicio causado al compa&ntilde;ero afectado. El objetivo, explica, es que comprendan que sus decisiones tienen un impacto directo sobre quienes les rodean y que la responsabilidad individual tambi&eacute;n implica cuidar de la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Oliver considera que esa forma de abordar los conflictos permite a los alumnos experimentar de manera pr&aacute;ctica los conceptos &eacute;ticos que trabajan en clase. La filosof&iacute;a deja as&iacute; de ser una disciplina exclusivamente te&oacute;rica para convertirse en una herramienta que puede orientar decisiones cotidianas dentro y fuera del aula. Como ocurre tambi&eacute;n en sus, como &eacute;l los llama, &ldquo;deberes de la vida&rdquo;, una actividad que &eacute;l lleva a cabo con sus pupilos y que implica cumplimentar y explicar en alto en clase un diario semanal con las buenas acciones que los alumnos han desarrollado durante los &uacute;ltimos siete d&iacute;as. Hacer, entregarse a los dem&aacute;s y &lsquo;elevarse&rsquo; como persona.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La filosofía deja de ser una disciplina exclusivamente teórica para convertirse en una herramienta que puede orientar decisiones cotidianas dentro y fuera del aula. Un ejemplo son los &#039;deberes de la vida&#039;: un diario semanal con las buenas acciones que los alumnos han desarrollado durante los últimos siete días</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Traducir la filosof&iacute;a al lenguaje de los adolescentes</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las preocupaciones de Oliver consiste en acercar conceptos filos&oacute;ficos complejos al lenguaje con el que se comunican sus alumnos. Lejos de reproducir un discurso acad&eacute;mico, intenta establecer puentes entre las grandes preguntas de la filosof&iacute;a y referencias que forman parte de su d&iacute;a a d&iacute;a. Por eso explica que el autoconocimiento o la pr&aacute;ctica constante del bien acaban generando lo que describe como un &ldquo;flow&rdquo; o un &ldquo;aura&rdquo;. Oliver utiliza esos t&eacute;rminos porque entiende que facilitan la comprensi&oacute;n de una idea m&aacute;s profunda: el carisma, sostiene, no depende de la imagen proyectada en las redes sociales, sino de una identidad construida desde la coherencia entre lo que una persona piensa, dice y hace. 
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, ese trabajo interior resulta mucho m&aacute;s s&oacute;lido que cualquier reconocimiento obtenido a trav&eacute;s de la aprobaci&oacute;n externa, algo que coger&iacute;a distancia con el refuerzo positivo externo al que &uacute;ltimamente se ha tendido. Mientras la popularidad en las plataformas digitales puede ser ef&iacute;mera, considera que una identidad basada en el autoconocimiento ofrece una estabilidad que permanece m&aacute;s all&aacute; de los cambios de tendencia o de la exposici&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Oliver afirma que mientras la popularidad en las plataformas digitales puede ser efímera, una identidad basada en el autoconocimiento ofrece estabilidad</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Oliver explica que el autoconocimiento o la práctica constante del bien acaban generando lo que describe como un “flow” o un “aura”."
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                Oliver explica que el autoconocimiento o la práctica constante del bien acaban generando lo que describe como un “flow” o un “aura”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una carta al Papa que obtuvo respuesta</strong></h2><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de esa forma de entender la educaci&oacute;n no se limita al trabajo diario en el aula. Oliver recuerda especialmente una iniciativa desarrollada durante el pasado A&ntilde;o Jubilar, cuando propuso a alumnos de distintos centros escribir una carta colectiva dirigida al Papa Le&oacute;n XIV. Entonces, cada estudiante aport&oacute; varias l&iacute;neas explicando qu&eacute; significado ten&iacute;a para &eacute;l la asignatura de religi&oacute;n. Una vez reunidos todos los textos, Oliver viaj&oacute; a Roma y, a trav&eacute;s del equipo de seguridad del Pont&iacute;fice, consigui&oacute; entregar personalmente la carta en el Vaticano.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que reconoce la dificultad de recibir una contestaci&oacute;n por el protocolo que rodea este tipo de comunicaciones, un mes despu&eacute;s lleg&oacute; una respuesta en papel a su domicilio con una bendici&oacute;n del Papa dirigida a las clases, a los alumnos y a sus familias. Para Oliver, aquella experiencia reforz&oacute; una de las ideas que intenta transmitir a sus estudiantes: la importancia de trabajar con convicci&oacute;n y perseverancia en torno a un objetivo compartido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reivindicar el fracaso para aprender</strong></h2><p class="article-text">
        Asimismo, Oliver sostiene que una parte importante del aprendizaje pasa por aceptar el error como un proceso natural. Frente a una cultura que, en su opini&oacute;n, penaliza el fracaso y premia &uacute;nicamente el resultado, defiende que equivocarse forma parte del camino hacia el autoconocimiento y el crecimiento personal. &ldquo;La sociedad penaliza el error&rdquo;, viene a plantear durante la conversaci&oacute;n. Para &eacute;l, el fracaso no representa el final de un proceso, sino una oportunidad para revisar decisiones, corregir el rumbo y volver a intentarlo con una comprensi&oacute;n mayor de uno mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando durante la entrevista se cuela el caso de un conocido empresario que tuvo que encadenar doce fracasos empresariales antes de encontrar un proyecto que realmente reflejara su identidad y le permitiera prosperar. La historia sirve a Oliver para ilustrar una idea que traslada con frecuencia a sus alumnos: el &eacute;xito dif&iacute;cilmente puede entenderse sin las experiencias previas que obligan a replantearse objetivos, prioridades y formas de actuar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Frente a una cultura que, en su opinión, penaliza el fracaso, Oliver sostiene que una parte importante del aprendizaje pasa por aceptar el error como un proceso natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n tambi&eacute;n modifica, a su juicio, la manera de entender la educaci&oacute;n. Considera que las calificaciones tradicionales, de puntuaci&oacute;n num&eacute;rica, ofrecen una fotograf&iacute;a parcial del aprendizaje, ya que existen otros aspectos igualmente importantes, como son la capacidad para levantarse despu&eacute;s de un rev&eacute;s, mantener la esperanza o el hecho de aprender de los propios errores. Es en ese contexto donde sit&uacute;a en el mapa tres virtudes que considera fundamentales: la fe, entendida como la confianza para superar los obst&aacute;culos; la esperanza, como el impulso para seguir avanzando hacia una meta; y la caridad, vinculada a la capacidad de compartir con los dem&aacute;s aquello que uno ha conseguido.
    </p><p class="article-text">
        La actividad de Oliver no termina cuando acaba la jornada lectiva. El profesor trabaja actualmente en la escritura de un libro en el que pretende recoger muchas de las experiencias acumuladas durante su trayectoria docente. Seg&uacute;n explica, el proyecto nace de situaciones reales vividas dentro y fuera del aula y busca trasladar a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio las reflexiones que habitualmente comparte con sus alumnos sobre la identidad, la educaci&oacute;n, la filosof&iacute;a y la fe. 
    </p><p class="article-text">
        El libro responde a la misma idea que gu&iacute;a su trabajo como docente: la ense&ntilde;anza solo resulta transformadora cuando nace de la experiencia. As&iacute;, sostiene que los alumnos identifican con facilidad cu&aacute;ndo un profesor habla desde la teor&iacute;a y cu&aacute;ndo lo hace desde vivencias que forman parte de su propia trayectoria. Es por eso que insiste en que la pr&aacute;ctica educativa no puede desligarse de la experiencia personal. Considera que solo as&iacute; las ideas consiguen dejar huella y ayudan a despertar capacidades que, seg&uacute;n defiende, el ser humano ya posee desde el nacimiento y que la educaci&oacute;n debe contribuir a desarrollarlas en lugar de sustituirlas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los ‘me gusta’, la viralidad o la búsqueda permanente de visibilidad acaban ocupando, según explica el pensador, un espacio que dificulta distinguir entre la realidad y la imagen proyectada.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Filosof&iacute;a y religi&oacute;n: dos caminos, misma pregunta</strong></h2><p class="article-text">
        En el sistema educativo, la filosof&iacute;a y la religi&oacute;n suelen presentarse como disciplinas enfrentadas: una asociada al pensamiento racional y la otra a las creencias. Oliver rechaza esa dicotom&iacute;a y defiende que ambas pueden desempe&ntilde;ar un papel complementario dentro del aula. A su juicio, las dos persiguen un objetivo com&uacute;n: ayudar al alumno a mirar hacia su interior antes de buscar respuestas en el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras la filosof&iacute;a proporciona herramientas para cuestionar la realidad, argumentar y formular preguntas, la religi&oacute;n aporta una dimensi&oacute;n que identifica con la confianza, la esperanza y la voluntad de orientar la propia vida hacia el bien. &ldquo;No chocan&rdquo;, viene a sostener durante la conversaci&oacute;n con elDiario.es. Considera que ambas disciplinas pueden convivir porque comparten una finalidad educativa: formar personas capaces de pensar por s&iacute; mismas y de actuar con responsabilidad en la sociedad. Esa convicci&oacute;n atraviesa toda su manera de entender la ense&ntilde;anza. Las grandes preguntas filos&oacute;ficas, explica, siguen teniendo sentido porque obligan a detenerse, reflexionar y cuestionar aquello que muchas veces se acepta de manera autom&aacute;tica en un entorno dominado por la inmediatez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hacer visibles acciones desapercibidas</strong></h2><p class="article-text">
        Si hay una idea que Oliver repite a lo largo de la conversaci&oacute;n es la importancia de escuchar. Reconoce que durante a&ntilde;os ese fue uno de sus principales errores como docente y asegura que aprender a hacerlo cambi&oacute; por completo su relaci&oacute;n con los alumnos. Con el tiempo, explica, comprendi&oacute; que detr&aacute;s de muchas conductas disruptivas o de un aparente desinter&eacute;s por las clases suele haber problemas personales, familiares o sociales que pasan inadvertidos para la mayor&iacute;a de los adultos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El profesor considera que, detrás de muchas conductas disruptivas o de un aparente desinterés por las clases suele haber problemas personales, familiares o sociales que pasan inadvertidos para la mayoría de los adultos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso insiste en que la primera tarea de un profesor consiste en mirar m&aacute;s all&aacute; del comportamiento visible, en mantener una escucha activa e inter&eacute;s ante las debilidades y conyunturas adversas de los estudiantes. Es ah&iacute; cuando surge un ejemplo vivido recientemente por otro docente en un centro educativo. Tras un conflicto entre dos alumnos, uno de ellos regres&oacute; al d&iacute;a siguiente decidido a pedir disculpas p&uacute;blicamente despu&eacute;s de haber reflexionado sobre lo ocurrido. Ese docente reforz&oacute; ese gesto con una respuesta inmediata: &ldquo;Eres el mejor&rdquo;. Oliver celebra esa reacci&oacute;n porque considera que reconocer ese tipo de comportamientos resulta tan importante como corregir los errores. &ldquo;Es important&iacute;simo dec&iacute;rselo y repet&iacute;rselo muchas veces, porque el sistema los vuelve casi invisibles&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Para el profesor, momentos como ese resumen el sentido de la profesi&oacute;n docente. Ver c&oacute;mo un alumno reconoce un error, intenta reparar el da&ntilde;o causado y da un paso hacia la reconciliaci&oacute;n representa una recompensa que trasciende cualquier evaluaci&oacute;n acad&eacute;mica. &ldquo;Es una parte muy importante de la n&oacute;mina que cobramos los docentes&rdquo;, concluye con una sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        Con todo y m&aacute;s all&aacute; de los contenidos de filosof&iacute;a o religi&oacute;n, Oliver resume as&iacute; la finalidad de su trabajo: ofrecer a los j&oacute;venes herramientas para comprender mejor la realidad, pensar con autonom&iacute;a y construir una identidad propia en un contexto donde, a su juicio, cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir entre el ruido y lo verdaderamente importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mito-caverna-tiktok-metodo-profesor-ensenar-pensar_1_13376787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del mito de la caverna a TikTok: el método de un profesor para enseñar a pensar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Educación,Colegios,Profesores,Docentes,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viatgers a la recerca de tresors: "Tot va començar perquè el meu marit es va comprar un GPS per al cotxe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viatgers-recerca-tresors-tot-comencar-perque-meu-marit-comprar-gps-per-cotxe_1_13353078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37c6fce8-ad56-429f-95ec-d6a48cc2b5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viatgers a la recerca de tresors: &quot;Tot va començar perquè el meu marit es va comprar un GPS per al cotxe&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El geocaching, una activitat que compta amb més de 105.000 recipients amagats a Espanya, ha transformat la manera de viatjar dels seus aficionats. Utilitzant el GPS per localitzar petits amagatalls, descobreixen paisatges, patrimoni i històries que poques vegades apareixen a les guies turístiques</p><p class="subtitle">Es Trenc i Es Vedrà, les zones paradisíaques plenes de turistes que tenen menys regulació</p></div><p class="article-text">
        La primera pista no &eacute;s una adre&ccedil;a. Tampoc un nom de lloc. S&oacute;n unes coordenades. Una successi&oacute; de n&uacute;meros que obliga a treure el m&ograve;bil, obrir el GPS i deixar que el mapa marqui el cam&iacute;. &Eacute;s una manera apropiada de comen&ccedil;ar un reportatge sobre el <em>geocaching</em> perqu&egrave;, en realitat, gaireb&eacute; tot comen&ccedil;a aix&iacute;. Abans fins i tot de saber qu&egrave; es busca, el joc ja ha despertat la curiositat. Les coordenades condueixen fins al lloc on aquell diumenge es celebra una de les trobades de la comunitat <em>geocacher</em> de Mallorca. No hi ha premis ni competicions. Tampoc una sortida organitzada per cercar amagatalls. Els participants hi han acudit per parlar-ne. Intercanvien an&egrave;cdotes, comenten viatges, resolen dubtes i posen cara a noms d'usuari amb els quals fa anys que coincideixen a internet. L'escena es podria confondre amb la reuni&oacute; de qualsevol associaci&oacute; excursionista si no fos perqu&egrave; aqu&iacute; les converses giren al voltant d'enigmes, coordenades, recipients o contenidors amagats i indrets secrets repartits per mig m&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; aix&ograve; &eacute;s el <em>geocaching</em>: un joc nascut a comen&ccedil;aments d'aquest segle que consisteix a localitzar petits recipients amagats &mdash;els anomenats <em>geocach&eacute;s</em> o <em>cach&eacute;s</em>&mdash; mitjan&ccedil;ant unes coordenades GPS. Els amaguen altres aficionats de manera volunt&agrave;ria perqu&egrave; qualsevol els pugui trobar seguint les pistes i respectant una regla essencial: una vegada descobert el tresor, cal deixar-lo exactament al mateix lloc perqu&egrave; el seg&uuml;ent jugador pugui viure la mateixa experi&egrave;ncia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una vegada descobert el tresor, cal deixar-lo exactament al mateix lloc perquè el següent jugador pugui viure la mateixa experiència</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hi ha milions de <em>geocach&eacute;s</em> repartits per tot el planeta. Alguns amb prou feines guarden una tira de paper on escriure el nom del visitant; d'altres inclouen petits objectes d'intercanvi i uns quants s'han convertit en aut&egrave;ntiques obres d'enginyeria que obliguen a resoldre enigmes o obrir cadenats abans d'accedir a l'amagatall. Per&ograve; els qui fa anys que practiquen aquesta activitat coincideixen en una idea: el veritable tresor gaireb&eacute; mai no &eacute;s dins la capsa. All&ograve; important &eacute;s el cam&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entre els assistents hi ha l'Eva. Juntament amb el seu marit i els seus dos fills, conforma Myotragus, un dels grups m&eacute;s veterans de Mallorca. Amb aquest nom signen tots els <em>geocach&eacute;s</em> que troben, un costum habitual entre moltes fam&iacute;lies espanyoles. Quan van comen&ccedil;ar, els seus fills tenien onze i tretze anys; avui ja n'han fet vint-i-cinc i vint-i-set i, tot i haver empr&egrave;s ja el seu propi cam&iacute;, continuen organitzant bona part dels seus viatges al voltant del mapa de <em>geocach&eacute;s</em> de la destinaci&oacute; que visiten.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tot va comen&ccedil;ar perqu&egrave; el meu marit es va comprar un GPS per fer rutes amb el cotxe&rdquo;, recorda. &ldquo;Cercant informaci&oacute; va descobrir el <em>geocaching</em> i vam pensar que podia ser una activitat divertida per fer tots quatre junts. Ho vam provar un dia i ja no ho hem deixat mai&rdquo;. All&ograve; que va comen&ccedil;ar com una curiositat tecnol&ograve;gica es va acabar convertint en una manera diferent de viatjar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                D&#039;esquerra a dreta: Eva (Myotragus), Pere (PortolFamily) i Juanjo (NaJoCaAnMiTa)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;N'hi ha de totes les mides, formes i colors&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La imatge m&eacute;s coneguda del <em>geocaching</em> &eacute;s la d'una petita capsa amagada sota una pedra o entre unes branques. Per&ograve; n'hi ha prou de parlar uns minuts amb l'Eva per descobrir que aquest t&ograve;pic nom&eacute;s representa una part d'aquest univers. &ldquo;N'hi ha de totes les mides, formes i colors. I molts estan tan ben camuflats que pots passar-hi pel davant vint vegades sense adonar-te'n. Aquesta &eacute;s part de la gr&agrave;cia&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha tresors de totes les mides, formes i colors. I molts estan tan ben camuflats que pots passar-hi pel davant vint vegades sense adonar-te&#039;n. Aquesta és part de la gràcia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> Participant del geocaching
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tots contenen, com a m&iacute;nim, un llibre de registre o <em>logbook</em>, on qui els troba deixa el seu nom abans de tornar a amagar el recipient exactament al mateix lloc. Despr&eacute;s, la troballa tamb&eacute; queda registrada a la p&agrave;gina oficial del <em>geocaching</em>. Alguns hi escriuen &uacute;nicament un &ldquo;Trobat, gr&agrave;cies&rdquo;; d'altres aprofiten per relatar l'experi&egrave;ncia o descriure el paisatge descobert. Els recipients de m&eacute;s grand&agrave;ria tamb&eacute; inclouen objectes d'intercanvi. &ldquo;Forma part del joc&rdquo;, resumeix l'Eva, que remarca que, si aix&iacute; s'indica, &ldquo;la capsa ha de continuar igual per a la seg&uuml;ent persona&rdquo;. Aquesta filosofia col&middot;laborativa sost&eacute; una comunitat formada per milions d'aficionats arreu del m&oacute;n.
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                    alt="Les coordenades condueixen sovint fins a miradors poc coneguts, torres defensives, senders, cales amagades o elements patrimonials que solen passar desapercebuts"
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            <span class="title">
                Les coordenades condueixen sovint fins a miradors poc coneguts, torres defensives, senders, cales amagades o elements patrimonials que solen passar desapercebuts                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Molt m&eacute;s que seguir unes coordenades</strong></h2><p class="article-text">
        Qui pensi que el <em>geocaching</em> consisteix &uacute;nicament a caminar fins a un punt marcat pel GPS s'equivoca. Els m&eacute;s habituals s&oacute;n els anomenats tradicionals o <em>tradis</em>, com els anomena l'Eva, en qu&egrave; les coordenades condueixen directament a l'amagatall. Per&ograve; hi ha moltes m&eacute;s modalitats. Els <em>mystery</em> obliguen a resoldre un enigma abans de sortir de casa; els <em>multi</em> requereixen rec&oacute;rrer diverses etapes recollint pistes, i els <em>letterbox</em>, inspirats en les antigues b&uacute;sties de segells, es poden desenvolupar fins i tot dins d'un museu.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els mystery obliguen a resoldre un enigma abans de sortir de casa; els multi requereixen recórrer diverses etapes recollint pistes, i els letterbox, inspirats en les antigues bústies de segells, es poden desenvolupar fins i tot dins d&#039;un museu</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tamb&eacute; canvia la mida dels recipients. Els <em>nano</em> amb prou feines permeten guardar una estreta tira de paper; els <em>micro</em> solen ser petits tubs o antics rodets fotogr&agrave;fics. Per&ograve; l'Eva assegura que tamb&eacute; ha trobat amagatalls de la mida d'una habitaci&oacute;: &ldquo;N'hi ha alguns d'espectaculars. Hi entres perqu&egrave; abans has resolt una clau, obres un cadenat i a dins hi trobes una mena d'<em>escape room</em>. El que recordes &eacute;s tota l'experi&egrave;ncia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hi ha alguns amagatalls espectaculars. Hi entres perquè abans has resolt una clau, obres un cadenat i a dins hi trobes una mena d&#039;escape room. El que recordes és tota l&#039;experiència</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> Participant de geocaching
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tots els tresors contenen, com a mínim, un llibre de registre o logbook, on qui els troba deixa el seu nom abans de tornar a amagar el recipient exactament al mateix lloc"
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                Tots els tresors contenen, com a mínim, un llibre de registre o logbook, on qui els troba deixa el seu nom abans de tornar a amagar el recipient exactament al mateix lloc                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Viatjar m&eacute;s a poc a poc</strong></h2><p class="article-text">
        Si hi ha una idea que l'Eva repeteix durant la conversa &eacute;s que el <em>geocaching</em> ha canviat completament la seva manera de viatjar: &ldquo;Ara no anam a un lloc nom&eacute;s per veure el monument m&eacute;s fam&oacute;s. Cercam indrets que alg&uacute; ha volgut mostrar perqu&egrave; considera que valen la pena&rdquo;. I &eacute;s que les coordenades condueixen sovint fins a miradors poc coneguts, torres defensives, senders, cales amagades o elements patrimonials que solen passar desapercebuts. &ldquo;Si hi ha un lloc de la teva ciutat que t'agrada especialment i vols ensenyar-lo a altres persones, hi col&middot;loques un <em>geocach&eacute;</em>&rdquo;, comenta. L'amagatall es converteix aix&iacute; en una excusa per descobrir el lloc.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Si hi ha un lloc de la teva ciutat que t&#039;agrada especialment i vols ensenyar-lo a altres persones, hi col·loques un geocaché&#039;, comenta l&#039;Eva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aix&ograve; &eacute;s el que va fer Myotragus quan va amagar un dels seus <em>geocach&eacute;s</em> a l'ermita de Betlem, al municipi mallorqu&iacute; d'Art&agrave;. &ldquo;Moltes vegades el valor d'un <em>geocach&eacute;</em> es troba en el recorregut que fas per arribar-hi&raquo;. Per aix&ograve; els usuaris poden atorgar punts de favorits als amagatalls que m&eacute;s els sorprenen, moltes vegades m&eacute;s per l'entorn que no per la dificultat, com passa amb la ruta que ens porta fins a la Cova de ses Crestes (Mallorca), un itinerari molt ben valorat perqu&egrave; combina un indret poc conegut amb un cam&iacute; atractiu.
    </p><p class="article-text">
        Amb el pas dels anys, el <em>geocaching</em> ha deixat de ser nom&eacute;s una recerca de recipients amagats. Bona part de la comunitat ha apostat per convertir cada recorregut en una experi&egrave;ncia divulgativa. &Eacute;s el cas dels <em>earthcache</em>, on no existeix cap capsa f&iacute;sica. L'objectiu consisteix a visitar un lloc d'inter&egrave;s geol&ograve;gic, observar l'entorn i respondre una s&egrave;rie de preguntes abans de registrar la visita a la p&agrave;gina oficial.
    </p><p class="article-text">
        L'Eva reconeix que &eacute;s una de les modalitats que m&eacute;s li ha ensenyat. &ldquo;Jo mateixa he apr&egrave;s molt&iacute;ssim sobre f&ograve;ssils. Abans pensava que nom&eacute;s eren als museus. Ara vaig caminant i em fix en les pedres dels edificis o fins i tot a terra, perqu&egrave; moltes vegades hi trobes petxines o restes marine&rdquo;, explica. I &eacute;s que, per a ella, aquest canvi de mirada resumeix bona part de l'atractiu del <em>geocaching</em>: &ldquo;Aprens sense adonar-te'n. I aix&ograve; acaba enganxant&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Les coordenades condueixen sovint fins a miradors poc coneguts, torres defensives, senders, cales amagades o elements patrimonials que solen passar desapercebuts                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El Myotragus i els tsunamis</strong></h2><p class="article-text">
        La divulgaci&oacute; tamb&eacute; forma part dels <em>cach&eacute;s</em> que Myotragus t&eacute; actualment a Mallorca. Un est&agrave; dedicat al <em>Myotragus balearicus</em>, el mam&iacute;fer prehist&ograve;ric que dona nom al grup, i proposa identificar-ne la petjada i con&egrave;ixer millor la hist&ograve;ria natural de l'arxip&egrave;lag. Un altre &eacute;s un <em>earthcache</em> i est&agrave; centrat en els antics tsunamis documentats a Mallorca per explicar com van deixar empremta en el paisatge local. &ldquo;Ens agrada que la gent marxi del nostre entorn havent apr&egrave;s alguna cosa. Quan amagues un <em>geocach&eacute;</em> tamb&eacute; decideixes qu&egrave; vols ensenyar&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, no tots els reptes es resolen caminant. Alguns comencen molt abans de sortir de casa i exigeixen hores d'investigaci&oacute; o de l&ograve;gica. S&oacute;n els <em>mystery</em>, probablement la modalitat m&eacute;s complexa. Myotragus va aconseguir completar un d'aquests desafiaments juntament amb la fam&iacute;lia de Joan C&agrave;naves, tamb&eacute; fervents seguidors d'aquesta pr&agrave;ctica. Despr&eacute;s de resoldre una vintena d'enigmes encadenats, el premi els esperava a Par&iacute;s. &ldquo;Va ser una satisfacci&oacute; enorme. No perqu&egrave; hi hagu&eacute;s un gran tresor, sin&oacute; per tota la feina que hi havia al darrere&rdquo;, diu l'Eva.
    </p><p class="article-text">
        Tots els <em>geocach&eacute;s</em> tenen una doble valoraci&oacute;: una mesura la dificultat del terreny i l'altra la complexitat intel&middot;lectual del repte, fet que permet triar des d'un passeig senzill fins a un desafiament que es pot allargar durant setmanes. Per&ograve; l'Eva insisteix que l'esperit del <em>geocaching</em> t&eacute; ben poc a veure amb la competici&oacute; i que &ldquo;aqu&iacute; ning&uacute; no guanya ning&uacute;&rdquo;. I &eacute;s que cadasc&uacute; es marca els seus propis reptes: &ldquo;El que &eacute;s bonic no &eacute;s tenir m&eacute;s <em>geocach&eacute;s</em> trobats que una altra persona, sin&oacute; descobrir un lloc nou o resoldre un misteri que semblava impossible&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El geocaching ha deixat de ser només una recerca de recipients amagats                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una comunitat que tamb&eacute; es reuneix</strong></h2><p class="article-text">
        A Mallorca hi ha al voltant de 2.800 <em>cach&eacute;s</em>. Mentrestant, a Espanya n'hi ha 105.000 i, a Alemanya, un dels grans referents europeus, la xifra s'acosta als 440.000. Aquest pes alemany tamb&eacute; es nota a l'illa, ja que aproximadament la meitat dels <em>geocachers</em> estrangers que la visiten provenen d'aquest pa&iacute;s. Molts planifiquen les seves vacances consultant abans el mapa d'amagatalls i organitzen les rutes en funci&oacute; dels <em>geocach&eacute;s</em> m&eacute;s ben valorats.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Mallorca hi ha al voltant de 2.800 memòries cau. Mentrestant, a Espanya, 105.000, i a Alemanya, un dels grans referents europeus, ronda els 440.000</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La trobada celebrada diumenge passat a Mallorca no consistia a sortir a cercar <em>geocach&eacute;s</em>. Era, en si mateixa, un altre tipus de <em>geocach&eacute;</em>. Dins la classificaci&oacute; oficial existeix la categoria Esdeveniment, una modalitat que reuneix aficionats per compartir experi&egrave;ncies i posar cara als noms d'usuari.
    </p><p class="article-text">
        La cita va ser organitzada pels equips Paradoxs i Chot&oacute;n. Durant unes hores no va caldre resoldre enigmes ni trobar recipients amagats. Va bastar parlar de viatges, rutes, an&egrave;cdotes i projectes de futur. All&agrave;, un dels protagonistes va ser el Geofunzine, la revista que tots dos elaboren des de fa un temps i que ja ha arribat a la quarta edici&oacute;. El primer n&uacute;mero va estar dedicat als <em>earthcache</em> i, des d'aleshores, ha anat incorporant articles divulgatius, humor, passatemps i relats de viatges.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                No tots els reptes es resolen caminant. Alguns comencen molt abans de sortir de casa i exigeixen hores d&#039;investigació o lògica. A la imatge, un grup d&#039;aficionats a Mallorca.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un joc amb les seves pr&ograve;pies regles</strong></h2><p class="article-text">
        Tots els amagatalls han de mantenir una dist&agrave;ncia m&iacute;nima de 160 metres entre ells. A m&eacute;s, la plataforma distingeix entre usuaris gratu&iuml;ts i <em>premium</em>. La versi&oacute; de pagament, d'uns 30 euros anuals, permet accedir a determinats <em>geocach&eacute;s</em> reservats pels seus propietaris per a jugadors amb m&eacute;s experi&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Les trobades tamb&eacute; es classifiquen segons el nombre d'assistents. Els Mega Esdeveniments reuneixen m&eacute;s de 500 participants i els Giga superen els 5.000. Mallorca, amb l'Eva, Paradoxs, Chot&oacute;n i altres equips, ja treballa amb l'objectiu d'organitzar el seu propi Mega Esdeveniment l'any 2028.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de passar diverses hores amb els participants de la trobada, resulta evident que el <em>geocaching</em> t&eacute; ben poc a veure amb col&middot;leccionar capses amagades. Les converses parlen de senders, f&ograve;ssils, enigmes i amistats nascudes durant un viatge; gaireb&eacute; mai del contingut d'un recipient.
    </p><p class="article-text">
        Quan acaba la trobada i cada participant es guarda el GPS a la butxaca, les coordenades recuperen el significat amb qu&egrave; comen&ccedil;ava aquesta hist&ograve;ria. Ja no s&oacute;n nom&eacute;s una successi&oacute; de n&uacute;meros. S&oacute;n una invitaci&oacute; a caminar sense presses, aturar-se all&agrave; on normalment ning&uacute; no s'atura i mirar dues vegades all&ograve; que la majoria passa per alt. Perqu&egrave;, com resumeix l'Eva abans d'acomiadar-se, &ldquo;el millor tresor mai no &eacute;s dins la capsa; &eacute;s tot all&ograve; que descobreixes mentre el cerques&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Alfred Schlesier Corrales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viatgers-recerca-tresors-tot-comencar-perque-meu-marit-comprar-gps-per-cotxe_1_13353078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 08:16:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viatgers a la recerca de tresors: "Tot va començar perquè el meu marit es va comprar un GPS per al cotxe"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Turismo,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajeros a la búsqueda de tesoros: "Todo empezó porque mi marido se compró un GPS para el coche"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/viajeros-busqueda-tesoros-empezo-marido-compro-gps-coche_1_13348978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37c6fce8-ad56-429f-95ec-d6a48cc2b5db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viajeros a la búsqueda de tesoros: &quot;Todo empezó porque mi marido se compró un GPS para el coche&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El geocaching, una actividad que cuenta con más de 105.000 recipientes ocultos en España, ha transformado la forma de viajar de sus aficionados. Utilizando el GPS para localizar pequeños escondites, los participantes descubren paisajes, patrimonio e historias que rara vez aparecen en las guías turísticas</p><p class="subtitle">Es Trenc y Es Vedrà, las zonas paradisíacas llenas de turistas que cuentan con menos regulación</p></div><p class="article-text">
        La primera pista no es una direcci&oacute;n. Tampoco un nombre de lugar. Son unas coordenadas. Una sucesi&oacute;n de n&uacute;meros que obliga a sacar el m&oacute;vil, abrir el GPS y dejar que el mapa marque el camino. Es una forma apropiada de empezar un reportaje sobre geocaching porque, en realidad, casi todo comienza as&iacute;. Antes incluso de saber qu&eacute; se est&aacute; buscando, el juego ya ha despertado la curiosidad. Las coordenadas conducen hasta el lugar donde ese domingo se celebra uno de los encuentros de la comunidad <em>geocacher </em>de Mallorca. No hay premios ni competiciones. Tampoco una salida organizada para buscar escondites. Los participantes han acudido para hablar de ellos. Intercambian an&eacute;cdotas, comentan viajes, resuelven dudas y ponen rostro a nombres de usuario con los que llevan a&ntilde;os coincidiendo en internet. La escena podr&iacute;a confundirse con la reuni&oacute;n de cualquier asociaci&oacute;n excursionista si no fuera porque aqu&iacute; las conversaciones giran alrededor de enigmas, coordenadas, recipientes o contenedores escondidos y lugares secretos repartidos por medio mundo.
    </p><p class="article-text">
        Porque eso es el geocaching: un juego nacido a comienzos de este siglo que consiste en localizar peque&ntilde;os recipientes ocultos &mdash;los llamados geocach&eacute;s o cach&eacute;s&mdash; mediante unas coordenadas GPS. Los esconden otros aficionados de forma voluntaria para que cualquiera pueda encontrarlos siguiendo las pistas y respetando una regla esencial: una vez descubierto el tesoro, hay que dejarlo exactamente en el mismo lugar para que el siguiente jugador pueda vivir la misma experiencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una vez descubierto el tesoro, hay que dejarlo exactamente en el mismo lugar para que el siguiente jugador pueda vivir la misma experiencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay millones de geocach&eacute;s repartidos por todo el planeta. Algunos apenas guardan una tira de papel donde escribir el nombre del visitante; otros incluyen peque&ntilde;os objetos de intercambio y unos pocos se han convertido en aut&eacute;nticas obras de ingenier&iacute;a que obligan a resolver acertijos o abrir candados antes de acceder al escondite. Pero quienes llevan a&ntilde;os practicando esta actividad coinciden en una idea: el verdadero tesoro casi nunca est&aacute; dentro de la caja. Lo importante es el camino.
    </p><p class="article-text">
        Entre los asistentes est&aacute; Eva. Junto a su marido y sus dos hijos forma Myotragus, uno de los grupos m&aacute;s veteranos de Mallorca. Bajo ese nombre firman todos los geocach&eacute;s que encuentran, una costumbre habitual entre muchas familias espa&ntilde;olas. Cuando empezaron, sus hijos ten&iacute;an once y trece a&ntilde;os; hoy ya han cumplido veinticinco y veintisiete y, aun habiendo cogido ya vuelo propio, siguen organizando buena parte de sus viajes alrededor del mapa de geocach&eacute;s del destino que visitan. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo empez&oacute; porque mi marido se compr&oacute; un GPS para hacer rutas con el coche&rdquo;, recuerda. &ldquo;Buscando informaci&oacute;n encontr&oacute; el <em>geocaching </em>y pensamos que pod&iacute;a ser una actividad divertida para hacer los cuatro juntos. Probamos un d&iacute;a y ya nunca hemos dejado de hacerlo&rdquo;. Lo que comenz&oacute; como una curiosidad tecnol&oacute;gica termin&oacute; convirti&eacute;ndose en una forma distinta de viajar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De izquierda a derecha: Eva (Myotragus), Pere (PortolFamily) y Juanjo (NaJoCaAnMiTa)."
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha: Eva (Myotragus), Pere (PortolFamily) y Juanjo (NaJoCaAnMiTa).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Hay de todas las medidas, tama&ntilde;os y colores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La imagen m&aacute;s conocida del <em>geocaching </em>es la de una peque&ntilde;a caja escondida bajo una piedra o entre unas ramas. Pero basta hablar unos minutos con Eva para descubrir que ese t&oacute;pico solo representa una parte de este universo. &ldquo;Hay de todas las medidas, tama&ntilde;os y colores. Y muchos est&aacute;n tan bien camuflados que puedes pasar delante veinte veces sin darte cuenta. Esa es parte de la gracia&rdquo;, apostilla.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay tesoros de todas las medidas, tamaños y colores. Y muchos están tan bien camuflados que puedes pasar delante veinte veces sin darte cuenta. Esa es parte de la gracia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> Participante del geocaching
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todos contienen, al menos, un libro de registro o <em>logbook</em>, donde quien los encuentra deja su nombre antes de volver a esconder el recipiente exactamente en el mismo lugar. Despu&eacute;s, el hallazgo tambi&eacute;n queda registrado en la p&aacute;gina oficial del <em>geocaching</em>. Algunos escriben &uacute;nicamente un &ldquo;encontrado, gracias&rdquo;; otros aprovechan para relatar la experiencia o describir el paisaje descubierto. Los recipientes de mayor tama&ntilde;o incluyen adem&aacute;s objetos de intercambio. &ldquo;Es parte del juego&rdquo;, resume Eva, quien remarca que, si est&aacute; indicado, &ldquo;la caja debe seguir igual para la siguiente persona&rdquo;. Esa filosof&iacute;a colaborativa sostiene una comunidad formada por millones de aficionados en todo el mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las coordenadas conducen con frecuencia hasta miradores poco conocidos, torres defensivas, senderos, calas escondidas o elementos patrimoniales que suelen pasar desapercibidos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que seguir unas coordenadas</h2><p class="article-text">
        Quien piense que el <em>geocaching </em>consiste &uacute;nicamente en caminar hasta un punto marcado por el GPS se equivoca. Los m&aacute;s habituales son los llamados tradicionales o tradis, como los llama Eva, en los que las coordenadas conducen directamente al escondite. Pero existen muchas m&aacute;s modalidades. Los <em>mystery </em>obligan a resolver un acertijo antes de salir de casa; los multi requieren recorrer varias etapas recogiendo pistas, y los <em>letterbox</em>, inspirados en los antiguos buzones de sellos, pueden desarrollarse incluso dentro de un museo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los mystery obligan a resolver un acertijo antes de salir de casa; los multi requieren recorrer varias etapas recogiendo pistas, y los letterbox, inspirados en los antiguos buzones de sellos, pueden desarrollarse incluso dentro de un museo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cambia el tama&ntilde;o de los recipientes. Los nano apenas permiten guardar una estrecha tira de papel; y los micro suelen ser peque&ntilde;os tubos o antiguos carretes fotogr&aacute;ficos. Pero Eva asegura que tambi&eacute;n ha encontrado escondites del tama&ntilde;o de una habitaci&oacute;n: &ldquo;Hay algunos espectaculares. Entras porque antes has resuelto una clave, abres un candado y dentro encuentras una especie de <em>escape room</em>. Lo que recuerdas es toda la experiencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay algunos escondites espectaculares. Entras porque antes has resuelto una clave, abres un candado y dentro encuentras una especie de escape room. Lo que recuerdas es toda la experiencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> Participante de geocaching
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Todos los tesoros contienen, al menos, un libro de registro o logbook, donde quien los encuentra deja su nombre antes de volver a esconder el recipiente exactamente en el mismo lugar."
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            <span class="title">
                Todos los tesoros contienen, al menos, un libro de registro o logbook, donde quien los encuentra deja su nombre antes de volver a esconder el recipiente exactamente en el mismo lugar.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Viajar m&aacute;s despacio</h2><p class="article-text">
        Si hay una idea que Eva repite durante la conversaci&oacute;n es que el geocaching ha cambiado por completo su manera de viajar: &ldquo;Ahora no vamos a un sitio solo para ver el monumento m&aacute;s famoso. Buscamos lugares que alguien ha querido ense&ntilde;ar porque considera que merecen la pena&rdquo;. Y es que las coordenadas conducen con frecuencia hasta miradores poco conocidos, torres defensivas, senderos, calas escondidas o elementos patrimoniales que suelen pasar desapercibidos. &ldquo;Si hay un sitio de tu ciudad que te gusta especialmente y quieres ense&ntilde;&aacute;rselo a otras personas, colocas all&iacute; un geocach&eacute;&rdquo;, comenta. El escondite se convierte as&iacute; en una excusa para descubrir el lugar.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si hay un sitio de tu ciudad que te gusta especialmente y quieres enseñárselo a otras personas, colocas allí un geocaché</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva</span>
                                        <span>—</span> Participante de geocaching
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eso fue lo que hizo Myotragus cuando escondi&oacute; uno de sus geocach&eacute;s en la ermita de Betlem, en el municipio de Art&agrave;. &ldquo;Muchas veces el valor de un geocach&eacute; est&aacute; en el recorrido que haces para llegar hasta &eacute;l&rdquo;. Por eso los usuarios pueden otorgar puntos de favoritos a los escondites que m&aacute;s les sorprenden, muchas veces por el entorno m&aacute;s que por la dificultad, como en la ruta que nos lleva hasta la Cova de ses Crestes, un recorrido muy valorado por combinar un enclave poco conocido con un camino atractivo.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, el <em>geocaching </em>ha dejado de ser solo una b&uacute;squeda de recipientes escondidos. Buena parte de la comunidad ha apostado por convertir cada recorrido en una experiencia divulgativa. Es el caso de los <em>earthcache</em>, donde no existe ninguna caja f&iacute;sica. El objetivo consiste en visitar un lugar de inter&eacute;s geol&oacute;gico, observar el entorno y responder una serie de preguntas antes de registrar la visita en la p&aacute;gina oficial. 
    </p><p class="article-text">
        Eva reconoce que es una de las modalidades que m&aacute;s le ha ense&ntilde;ado. &ldquo;Yo misma he aprendido much&iacute;simo sobre f&oacute;siles. Antes pensaba que solo estaban en los museos. Ahora voy caminando y me fijo en las piedras de los edificios o incluso en el suelo porque muchas veces encuentras conchas o restos marinos&rdquo;, explica. Y es que, para ella, ese cambio de mirada resume buena parte del atractivo del <em>geocaching</em>:&nbsp;&ldquo;Aprendes sin darte cuenta. Y eso termina enganchando&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las coordenadas conducen con frecuencia hasta miradores poco conocidos, torres defensivas, senderos, calas escondidas o elementos patrimoniales que suelen pasar desapercibidos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El Myotragus y los tsunamis</h2><p class="article-text">
        La divulgaci&oacute;n tambi&eacute;n forma parte de los cach&eacute;s que Myotragus tiene actualmente en Mallorca. Uno est&aacute; dedicado al <em>Myotragus balearicus</em>, el mam&iacute;fero prehist&oacute;rico que da nombre al grupo, y propone identificar su huella y conocer mejor la historia natural del archipi&eacute;lago. Otro es un <em>earthcache</em> y est&aacute; centrado en los antiguos tsunamis documentados en Mallorca para explicar c&oacute;mo dejaron huella en el paisaje local. &ldquo;Nos gusta que la gente se vaya de nuestro entorno habiendo aprendido algo. Cuando escondes un geocach&eacute; tambi&eacute;n decides qu&eacute; quieres ense&ntilde;ar&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Aun con todo, no todos los retos se resuelven caminando. Algunos empiezan mucho antes de salir de casa y exigen horas de investigaci&oacute;n o l&oacute;gica. Son los <em>mystery</em>, probablemente la modalidad m&aacute;s compleja. Myotragus consigui&oacute; completar uno de esos desaf&iacute;os junto a la familia de Joan C&agrave;naves, tambi&eacute;n ac&eacute;rrimos seguidores de esta pr&aacute;ctica. Tras resolver una veintena de enigmas enlazados, el premio esperaba en Par&iacute;s. &ldquo;Fue una satisfacci&oacute;n enorme. No porque hubiera un gran tesoro, sino por todo el trabajo que hab&iacute;a detr&aacute;s&rdquo;, dice Eva.
    </p><p class="article-text">
        Todos los geocach&eacute;s cuentan con una doble valoraci&oacute;n: una mide la dificultad del terreno y otra la complejidad intelectual del reto, lo que permite elegir desde un sencillo paseo hasta un desaf&iacute;o que puede prolongarse durante semanas. Pero Eva insiste en que el esp&iacute;ritu del geocaching poco tiene que ver con la competici&oacute;n y que &ldquo;aqu&iacute; nadie gana a nadie&rdquo;. Y es que cada uno se pone sus propios retos: &ldquo;Lo bonito no es tener m&aacute;s geocach&eacute;s encontrados que otra persona, sino descubrir un lugar nuevo o resolver un misterio que parec&iacute;a imposible&rdquo;.
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                    alt="El geocaching ha dejado de ser solo una búsqueda de recipientes escondidos."
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            <span class="title">
                El geocaching ha dejado de ser solo una búsqueda de recipientes escondidos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una comunidad que tambi&eacute;n se re&uacute;ne</h2><p class="article-text">
        En Mallorca hay alrededor de 2.800 cach&eacute;s. Mientras, en Espa&ntilde;a, 105.000, y en Alemania, uno de los grandes referentes europeos, ronda los 440.000. Ese peso alem&aacute;n tambi&eacute;n se nota en la isla, ya que aproximadamente la mitad de los geocachers extranjeros que la visitan proceden de ese pa&iacute;s. Muchos planifican sus vacaciones consultando antes el mapa de escondites y organizan sus rutas en funci&oacute;n de los geocach&eacute;s mejor valorados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Mallorca hay alrededor de 2.800 cachés. Mientras, en España, 105.000, y en Alemania, uno de los grandes referentes europeos, ronda los 440.000</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El encuentro celebrado el pasado domingo en Mallorca no consist&iacute;a en salir a buscar geocach&eacute;s. Era, en s&iacute; mismo, otro tipo de geocach&eacute;. Dentro de la clasificaci&oacute;n oficial existe la categor&iacute;a Evento, una modalidad que re&uacute;ne a aficionados para compartir experiencias y poner rostro a nombres de usuario.
    </p><p class="article-text">
        La cita estuvo organizada por los equipos Paradoxs y Chot&oacute;n. Durante unas horas no hubo que resolver enigmas ni encontrar recipientes escondidos. Bast&oacute; con hablar de viajes, rutas, an&eacute;cdotas y futuros proyectos. All&iacute;, uno de los protagonistas fue el Geofunzine que ambos elaboran desde hace un tiempo y que ya alcanza su cuarta edici&oacute;n. El primer n&uacute;mero estuvo dedicado a los <em>earthcache</em> y desde entonces ha ido incorporando art&iacute;culos divulgativos, humor, pasatiempos y relatos de viajes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="No todos los retos se resuelven caminando. Algunos empiezan mucho antes de salir de casa y exigen horas de investigación o lógica. En la imagen, un grupo de aficionados en Mallorca."
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            <span class="title">
                No todos los retos se resuelven caminando. Algunos empiezan mucho antes de salir de casa y exigen horas de investigación o lógica. En la imagen, un grupo de aficionados en Mallorca.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un juego con sus propias reglas</h2><p class="article-text">
        Todos los escondites deben guardar una distancia m&iacute;nima de 160 metros entre s&iacute;. Adem&aacute;s, la plataforma distingue entre usuarios gratuitos y premium. La versi&oacute;n de pago, de unos 30 euros anuales, permite acceder a determinados geocach&eacute;s reservados por sus propietarios para jugadores con mayor experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Los encuentros tambi&eacute;n se clasifican seg&uacute;n el n&uacute;mero de asistentes. Los Mega Eventos re&uacute;nen a m&aacute;s de 500 participantes y los Giga superan los 5.000. Mallorca, con Eva, Paradoxs, Chot&oacute;n y otros equipos, ya trabaja con el objetivo de organizar en 2028 su propio Mega Evento.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de pasar varias horas con los participantes del encuentro resulta evidente que el geocaching tiene poco que ver con coleccionar cajas escondidas. Las conversaciones hablan de senderos, f&oacute;siles, acertijos y amistades nacidas durante un viaje; casi nunca del contenido de un recipiente. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando termina el encuentro y cada participante guarda el GPS en el bolsillo, las coordenadas recuperan el significado con el que empezaba esta historia. Ya no son solo una sucesi&oacute;n de n&uacute;meros. Son una invitaci&oacute;n a caminar sin prisas, detenerse donde normalmente nadie se detiene y mirar dos veces aquello que la mayor&iacute;a pasa por alto. Porque, como resume Eva antes de despedirse, &ldquo;el mejor tesoro nunca est&aacute; dentro de la caja; est&aacute; en todo lo que descubres mientras la buscas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Alfred Schlesier Corrales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/viajeros-busqueda-tesoros-empezo-marido-compro-gps-coche_1_13348978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viajeros a la búsqueda de tesoros: "Todo empezó porque mi marido se compró un GPS para el coche"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Turismo,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que es va convertir en diana de l’extrema dreta: “TikTok està educant els nostres alumnes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/antonina-pujol-directora-convertir-diana-l-extrema-dreta-tiktok-educant-els-nostres-alumnes_1_13321964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/631a3baa-7fa4-451b-9a79-f5d8398c29a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145587.jpg" width="3978" height="2238" alt="Antònia Pujol explica que els algorismes digitals influeixen en la construcció de discursos entre els adolescents sense a penes contrapunt crític"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Màxima responsable de l'IES Baltasar Porcel d'Andratx, trenca el seu silenci després d'anys de polèmiques i carrega contra la deriva del sistema educatiu: "L'escola s'ha convertit en l'abocador de tot allò per al que la societat no troba un altre lloc"</p><p class="subtitle">Atac homòfob contra un professor a Mallorca: els alumnes difonen imatges sexuals i insults contra ell
</p></div><p class="article-text">
        Antonina Pujol camina pels passadissos de l&rsquo;IES Baltasar Porcel (Andratx, Mallorca) mentre saluda alumnes, at&eacute;n interrupcions constants i assenyala espais que ha vist transformar-se durant gaireb&eacute; una d&egrave;cada al capdavant del centre. Acostumada a apar&egrave;ixer als titulars per&ograve; no a concedir entrevistes, la directora d&rsquo;Andratx trenca ara un silenci que havia mantingut fins i tot en els moments de m&agrave;xima exposici&oacute; p&uacute;blica i parla per primera vegada.
    </p><p class="article-text">
        Pujol s&rsquo;ha enfrontat a campanyes de Vox, ha estat assenyalada per l&rsquo;extrema dreta per limitar les banderes al seu institut, ha patit llan&ccedil;aments d&rsquo;ous contra el seu domicili i ha hagut de gestionar una <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ataque-homofobo-profesor-mallorca-alumnos-difunden-imagenes-sexuales-e-insultos_1_13108133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">den&uacute;ncia per homof&ograve;bia contra un dels professors </a>del centre educatiu. Admet sentir, &ldquo;sobretot, cansament&rdquo;, tot i que tamb&eacute; reivindica una gesti&oacute; marcada per la convicci&oacute; que l&rsquo;escola ha de mantenir un rumb propi enmig d&rsquo;un sistema educatiu que considera cada vegada m&eacute;s tensat i polititzat.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista en exclusiva amb elDiario.es, Pujol sost&eacute; que &ldquo;l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica ha tocat fons&rdquo;, denuncia que &ldquo;l&rsquo;escola s&rsquo;ha convertit en l&rsquo;abocador de tot all&ograve; per al qual la societat no troba cap altre lloc&rdquo; i adverteix de l&rsquo;exist&egrave;ncia d&rsquo;una generaci&oacute; &ldquo;conven&ccedil;uda que pot fer el que vulgui sense conseq&uuml;&egrave;ncies&rdquo;. Tamb&eacute; alerta de l&rsquo;impacte de les xarxes socials en els adolescents, de l&rsquo;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/profesora-palma-amenazada-muerte-conflicto-bandera-espana-revisa-bajos-coche_1_9748350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge dels discursos d'extrema dreta </a>entre els joves i d&rsquo;una crisi d&rsquo;autoritat que, al seu parer, est&agrave; deixant docents i centres educatius cada vegada m&eacute;s sols davant problemes que transcendeixen les aules.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fa anys que &eacute;s al capdavant de l&rsquo;IES Baltasar Porcel d&rsquo;Andratx i s&rsquo;ha convertit en una de les figures m&eacute;s visibles de l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica balear. En mirar enrere, quin balan&ccedil; fa de la seva traject&ograve;ria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una figura visible de l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica balear? Sup&ograve;s que ho diu per la quantitat de vegades que he aparegut als mitjans. Que consti que mai no ho he cercat. Quan miro enrere, el que sent &eacute;s, sobretot, cansament. El 2016 vaig optar a la direcci&oacute; del centre perqu&egrave;, des de dins, percebia que el model estava esgotat: mancaven criteris clars de funcionament i, sobretot, un projecte educatiu que aport&agrave;s coher&egrave;ncia i sentit al centre. Durant els primers anys vaig haver de gestionar la resist&egrave;ncia d&rsquo;un sector del claustre que intu&iuml;a els canvis que s&rsquo;acostaven i s&rsquo;hi oposava. Molts varen optar per canviar de centre, una decisi&oacute; absolutament leg&iacute;tima i que, a la llarga, va resultar positiva per a tothom.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La directora de l&#039;IES Baltasar Porcel assenyala que l&#039;escola s&#039;ha convertit en un espai de tensió i instrumentalització en els debats identitaris i polítics"
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            <span class="title">
                La directora de l&#039;IES Baltasar Porcel assenyala que l&#039;escola s&#039;ha convertit en un espai de tensió i instrumentalització en els debats identitaris i polítics                            </span>
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        Despr&eacute;s va arribar la pand&egrave;mia; sens dubte, el moment m&eacute;s dur que he viscut com a directora. La pressi&oacute; que reb&iacute;em era insuportable. Va ser un desastre, per&ograve; el que m&eacute;s em preocupa s&oacute;n les conseq&uuml;&egrave;ncies que ha tingut per als alumnes: ens trobam davant una generaci&oacute; molt afectada acad&egrave;micament i, per si aix&ograve; no bast&agrave;s, les seq&uuml;eles psicol&ograve;giques probablement seran m&eacute;s greus del que encara podem mesurar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La direcci&oacute; d&rsquo;un institut avui va molt m&eacute;s enll&agrave; de l&rsquo;&agrave;mbit acad&egrave;mic: conviv&egrave;ncia, diversitat, burocr&agrave;cia, fam&iacute;lies, xarxes socials i conflictes que transcendeixen les aules. Com ha canviat aquest paper durant les darreres d&egrave;cades i quina part continua essent desconeguda per a l&rsquo;opini&oacute; p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El desconeixement sobre les funcions d&rsquo;un director no &eacute;s patrimoni exclusiu de la ciutadania; sovint tamb&eacute; el trobam entre els mateixos professionals de l&rsquo;educaci&oacute;. Resulta paradoxal, perqu&egrave; la realitat quotidiana de qui dirigeix un centre p&uacute;blic implica perdre de vista que, en un altre moment de la seva vida, va triar aquesta professi&oacute; per estar davant una classe. A mi aquesta sensaci&oacute; m&rsquo;acompanya de manera permanent. Quan vaig accedir al c&agrave;rrec, em movia el desig de ser present en el proc&eacute;s de creixement personal de l&rsquo;alumnat. El que m&rsquo;he trobat ha estat una cosa ben diferent: una gesti&oacute; administrativa interminable, una successi&oacute; de situacions cr&iacute;tiques que ni compten amb l&rsquo;assignaci&oacute; hor&agrave;ria suficient ni amb la dotaci&oacute; adequada de recursos humans. Les exig&egrave;ncies del c&agrave;rrec acaben erosionant all&ograve; que hauria de ser el centre de la tasca educativa: la relaci&oacute; amb les persones.
    </p><p class="article-text">
        Per il&middot;lustrar el que succeeix en el dia a dia d&rsquo;un institut, acostum a rec&oacute;rrer a la imatge de l&rsquo;iceberg. Les q&uuml;estions que esmenta &mdash;conviv&egrave;ncia, diversitat, tr&agrave;mits administratius, relaci&oacute; amb les fam&iacute;lies, xarxes socials, situacions de conflicte...&mdash; existeixen i ocupen una part considerable de la nostra jornada. &Eacute;s la part visible. El que els pol&iacute;tics, que tenen la capacitat i la responsabilitat d&rsquo;actuar, no s&rsquo;atreveixen a examinar &eacute;s all&ograve; que roman submergit. All&agrave; s&rsquo;hi troben els veritables or&iacute;gens de problemes als quals l&rsquo;escola no pot arribar, per molts protocols que activi. La situaci&oacute; actual ens condemna a intervenir quan el mal ja est&agrave; fet.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Allò que els polítics, que tenen la capacitat i la responsabilitat d’actuar, no s’atreveixen a examinar és allò que roman submergit. Allà s’hi troben els veritables orígens de problemes als quals l’escola no pot arribar, per molts de protocols que activi</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonina Pujol: &quot;El desconeixement sobre les funcions d&#039;un director no és patrimoni exclusiu de la ciutadania; sovint també el trobem entre els mateixos professionals de l&#039;educació&quot;                            </span>
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        El centre educatiu &eacute;s l&rsquo;abocador de tot all&ograve; per al qual la societat no troba cap altre lloc: control de l&rsquo;absentisme escolar, programes de sensibilitzaci&oacute; sobre drogues, prevenci&oacute; de l&rsquo;assetjament en entorns digitals, salut sexual, gesti&oacute; de l&rsquo;exposici&oacute; a les pantalles... Les activitats que desenvolupam per abordar totes aquestes q&uuml;estions compleixen, en la majoria dels casos, una funci&oacute; tranquil&middot;litzadora de consci&egrave;ncies i poca cosa m&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Posi&rsquo;ns un exemple real.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Id&ograve; miri: com s&rsquo;articula un programa de prevenci&oacute; sobre els riscos de les xarxes socials adre&ccedil;at a alumnes de dotze anys quan molts d&rsquo;ells fa tres o quatre anys que estan exposats a aquestes plataformes sense cap mena de supervisi&oacute;? La prevenci&oacute;, aix&iacute;, &eacute;s una ficci&oacute;. Molts arriben al centre amb una situaci&oacute; de depend&egrave;ncia ja consolidada. I, mentrestant, continuam apagant incendis que s&rsquo;haurien pogut evitar si el sistema hagu&eacute;s tingut la determinaci&oacute; d&rsquo;intervenir a l&rsquo;origen. Les nostres accions serveixen &uacute;nicament per justificar que s&rsquo;ha complert amb all&ograve; previst. Fa deu anys, quan vaig accedir al c&agrave;rrec, no era aix&iacute;: encara f&egrave;iem intervencions efectives; ara ens limitam a contenir perqu&egrave; ning&uacute; no ens pugui acusar de no haver activat el protocol corresponent. I aqu&iacute; &eacute;s on crec que hem perdut el rumb. Estam tots desorientats.
    </p><p class="article-text">
        Cada dia ens arriben propostes de les administracions o d&rsquo;associacions sobre gesti&oacute; de les emocions, toler&agrave;ncia a la frustraci&oacute;, educaci&oacute; sexual, cohesi&oacute; de grup, habilitats socials... Totes aquestes q&uuml;estions s&oacute;n curriculars i leg&iacute;times, per&ograve;, per a mi, perden sentit en el moment que s&rsquo;aborden al marge de les mat&egrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Les emocions es poden treballar des de la literatura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una bona programaci&oacute; de literatura podria ser molt m&eacute;s efectiva que un taller ocasional i descontextualitzat sobre educaci&oacute; emocional. Si els alumnes aprenguessin hist&ograve;ria, entendrien perfectament qu&egrave; &eacute;s el feminisme i ens podr&iacute;em estalviar el manifest del 8 de mar&ccedil;, que, en qualsevol cas, ning&uacute; no escolta. I aquesta suposada intoler&agrave;ncia a la frustraci&oacute; de la qual tant es parla? Per a mi &eacute;s un gran eufemisme: el que aquests infants no toleren &eacute;s que se&rsquo;ls respongui amb un no. Per&ograve; resulta m&eacute;s f&agrave;cil contractar un expert extern i organitzar un taller que replantejar-se a fons com i qu&egrave; ensenyam.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una bona programació de literatura podria ser molt més efectiva que un taller ocasional i descontextualitzat sobre educació emocional. Si els alumnes aprenguessin història, entendrien perfectament què és el feminisme i ens podríem estalviar el manifest del 8 de març, que, en qualsevol cas, ningú no escolta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L&rsquo;escola ha acabat convertint-se en diposit&agrave;ria de responsabilitats de tota mena. I ens hem oblidat de quina &eacute;s la seva funci&oacute;. A tot aix&ograve; cal afegir-hi que la realitat que ens arriba cada dia inclou situacions familiars i econ&ograve;miques complexes, dificultats d&rsquo;integraci&oacute; i una pres&egrave;ncia creixent de problemes relacionats amb la salut mental. Se&rsquo;ns demana que acompanyem els alumnes en tot aquest patiment sense que existeixin mecanismes de supervisi&oacute; ni espais d&rsquo;atenci&oacute; emocional per als mateixos docents. L&rsquo;efecte que aix&ograve; est&agrave; provocant &eacute;s devastador: cada dia hi ha m&eacute;s baixes de docents per incapacitat de suportar tota aquesta pressi&oacute; i menys persones disposades a dedicar-se a l&rsquo;ensenyament.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonina Pujol: &quot;El sistema esprem fins a l&#039;última gota la vocació del professor mentre, simultàniament, ha anat alliberant l&#039;alumnat de les responsabilitats que li eren pròpies&quot;"
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            <span class="title">
                Antonina Pujol: &quot;El sistema esprem fins a l&#039;última gota la vocació del professor mentre, simultàniament, ha anat alliberant l&#039;alumnat de les responsabilitats que li eren pròpies&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El sistema esprem fins a la darrera gota la vocaci&oacute; del professor mentre, simult&agrave;niament, ha anat alliberant l&rsquo;alumnat de les responsabilitats que li eren pr&ograve;pies. Es tracta d&rsquo;una disfunci&oacute; estructural que ens desgasta i consumeix les energies. Enmig de tot aix&ograve;, la figura del director s&rsquo;ha convertit en receptora de les tensions de tothom: fam&iacute;lies desbordades que no troben respostes i acaben dirigint la seva frustraci&oacute; contra qui representa l&rsquo;autoritat del centre, i una Administraci&oacute; que, amb la finalitat de presentar estad&iacute;stiques acceptables sobre frac&agrave;s escolar, no deixa de generar protocols i disposicions normatives orientades a fer que els n&uacute;meros quadrin damunt el paper.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Andratx reflecteix les transformacions socials, econ&ograve;miques i demogr&agrave;fiques de Mallorca durant els darrers anys. Qu&egrave; li diu all&ograve; que observa cada dia al seu institut sobre la societat mallorquina actual i la que s&rsquo;est&agrave; construint per al futur?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Andratx ja no t&eacute; ess&egrave;ncia de poble. Ho constat observant cada dia l&rsquo;alumnat. El teixit social s&rsquo;ha fragmentat: hi conviuen col&middot;lectius molt diversos &mdash;residents estacionals, poblaci&oacute; amb un alt poder adquisitiu i persones immigrades de proced&egrave;ncies molt diverses&mdash;, per&ograve; gaireb&eacute; no existeixen punts de connexi&oacute; entre ells. No hi ha comunitat; hi ha coexist&egrave;ncia i poca cosa m&eacute;s. Un dels indicadors m&eacute;s eloq&uuml;ents &eacute;s la llengua. Menys d&rsquo;un 5 % de l&rsquo;alumnat t&eacute; el catal&agrave; com a llengua familiar. I aix&ograve; no &eacute;s un problema ling&uuml;&iacute;stic; &eacute;s un problema de cohesi&oacute; social. Les institucions, lluny d&rsquo;impulsar pol&iacute;tiques que ajudin a construir un sentiment de pertinen&ccedil;a compartit, miren cap a una altra banda.
    </p><p class="article-text">
        S&rsquo;est&agrave; construint un municipi on la conviv&egrave;ncia &eacute;s superficial, on no existeix arrelament i on els infants creixen sense referents comuns. Sense aix&ograve;, resulta molt dif&iacute;cil construir res. L&rsquo;institut hauria de ser l&rsquo;espai de cohesi&oacute; que el municipi no ofereix, per&ograve; no podem assumir aquesta tasca tots sols, sense recursos, sense suport institucional i sense que ning&uacute; no s&rsquo;atreveixi a anomenar el problema pel seu nom.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">Andratx ja no té essència de poble. Ho veig observant cada dia l’alumnat. El teixit social s’ha fragmentat: conviuen col·lectius molt diversos —residents estacionals, població amb alt poder adquisitiu i immigrants de procedències molt diferents—, però gairebé no existeixen punts de connexió entre ells</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Amb motiu del centenari de </strong><em><strong>La Balanguera</strong></em><strong> &mdash;poema de l&rsquo;escriptor mallorqu&iacute; Joan Alcover i himne de Mallorca&mdash;, va escriure en un correu del centre que aquest no s&rsquo;adheriria a l&rsquo;acte de commemoraci&oacute;. Aquesta decisi&oacute; va generar cr&iacute;tiques a nivell intern. Creu que Mallorca viu un canvi socioling&uuml;&iacute;stic profund? Quin paper han de tenir l&rsquo;escola, les institucions i la societat civil davant aquesta realitat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca viu un canvi socioling&uuml;&iacute;stic profund. Quan l&rsquo;Obra Cultural Balear (OCB) em va demanar que el nostre centre s&rsquo;adher&iacute;s a l&rsquo;acte del centenari de <em>La Balanguera</em>, vaig haver d&rsquo;explicar per qu&egrave; no ho far&iacute;em. La resposta &eacute;s senzilla: l&rsquo;&egrave;xit d&rsquo;un acte de recuperaci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica dep&egrave;n fonamentalment de com s&rsquo;ha preparat el terreny pr&egrave;viament. En un centre on el catal&agrave; &eacute;s absent de la vida quotidiana de la immensa majoria de l&rsquo;alumnat &mdash;i diria que tamb&eacute; del professorat&mdash;, un acte simb&ograve;lic sense preparaci&oacute; no genera adhesi&oacute;. Genera indifer&egrave;ncia o, encara pitjor, rebuig. Fer cantar <em>La Balanguera</em> davant alumnes sense haver-ne treballat b&eacute; el context podria tenir l&rsquo;efecte contrari al desitjat: ridiculitzar la llengua, crear un moment de tensi&oacute; o de burla. Aix&ograve; em doldria. I estic conven&ccedil;uda que podria haver passat, com he vist infants riure&rsquo;s i burlar-se&rsquo;n quan hem homenatjat v&iacute;ctimes de viol&egrave;ncia masclista, per exemple.
    </p><p class="article-text">
        La normalitzaci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica funciona mitjan&ccedil;ant una pres&egrave;ncia sostinguda, un vincle emocional i la construcci&oacute; de context. Un acte sense arrels no t&eacute; sentit. L&rsquo;escola no pot fer aquesta feina tota sola, i tampoc no hauria de ser l&rsquo;&uacute;nica que la faci. Les institucions han de tenir el valor de recon&egrave;ixer que existeix un problema real i activar pol&iacute;tiques de cohesi&oacute; ling&uuml;&iacute;stica que vagin m&eacute;s enll&agrave; dels actes commemoratius. I la societat civil, com l&rsquo;OCB, ha de continuar, mentrestant, insistint de manera incansable en la seva tasca.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La normalització lingüística funciona mitjançant una presència sostinguda, un vincle emocional i la construcció de context. Un acte sense arrels no té sentit. L’escola no pot fer aquesta feina tota sola, i tampoc no hauria de ser l’única que la faci</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En aquell mateix correu afirmava que alguns alumnes &ldquo;vitoregen consignes d&rsquo;extrema dreta a totes hores&rdquo;. Com veu la relaci&oacute; de molts joves amb la pol&iacute;tica, la identitat i els discursos de confrontaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estava descrivint un s&iacute;mptoma, no una ideologia. Quan un adolescent que no sap res de la Guerra Civil, que no sap qui era Franco ni qu&egrave; va representar, vitoreja consignes d&rsquo;extrema dreta, el primer que ens hem de demanar no &eacute;s qu&egrave; pensa, sin&oacute; per qu&egrave; ho fa. I la resposta, gaireb&eacute; sempre, &eacute;s m&uacute;ltiple. A aquesta edat, molts joves no defensen una ideologia; simplement cerquen provocar. Saben que aquestes paraules incomoden els professors, i aix&ograve; ja els basta. No &eacute;s convicci&oacute;, &eacute;s rebel&middot;lia.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;altra banda, TikTok i YouTube els serveixen contingut d&rsquo;extrema dreta de manera massiva, sense context i sense contrapunt. No han triat informar-se d&rsquo;una determinada manera; simplement han consumit all&ograve; que la pantalla els posava al davant. L&rsquo;algoritme ha fet una feina que no ha fet ning&uacute; m&eacute;s. I alerta amb la m&uacute;sica que escolten&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un dia em vaig aturar a analitzar la lletra d&rsquo;algunes de les can&ccedil;ons que escolten: frases com &ldquo;ets meva i nom&eacute;s meva&rdquo; o &ldquo;saps b&eacute; que ets la meva altra meitat&rdquo; tracten la dona com una propietat, m&eacute;s que com una persona amb dret a decidir sobre la seva pr&ograve;pia vida. Masclisme pur i dur. La sorpresa va ser que cap dels alumnes de batxillerat, tot i haver-los advertit del contingut de la can&ccedil;&oacute;, no hi va veure res que li grinyol&agrave;s; els va encantar. I jo em deman: quants 25N han viscut aquests infants? Quants tallers de prevenci&oacute; de la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere s&rsquo;han empassat? I de qu&egrave; han servit? En altres casos no &eacute;s ignor&agrave;ncia, sin&oacute; transmissi&oacute;. Escolten aquestes consignes a casa i les reprodueixen sense filtrar-les.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, assenyalaria la manca d&rsquo;un relat alternatiu. Si no hi ha res que ocupi un espai concret &mdash;ni a casa, ni al municipi, ni a les xarxes, ni a l&rsquo;escola&mdash;, el buit l&rsquo;omple qui arriba primer. I l&rsquo;extrema dreta hi arriba molt b&eacute;, perqu&egrave; ofereix all&ograve; que els adolescents m&eacute;s necessiten: enemics clars, respostes simples i sensaci&oacute; de pertinen&ccedil;a. I, per descomptat, no haver de pensar gaire. La ignor&agrave;ncia no &eacute;s ni innocent ni gratu&iuml;ta. &Eacute;s el resultat d&rsquo;un sistema que ha fallat abans que aquests joves arribassin a l&rsquo;institut.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Quan un adolescent que no sap res de la Guerra Civil, que no sap qui era Franco ni què va representar, vitoreja consignes d’extrema dreta, el primer que ens hem de demanar no és què pensa, sinó per què ho fa. I la resposta, gairebé sempre, és múltiple. A aquesta edat, molts joves no defensen una ideologia; simplement cerquen provocar</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonina Pujol: &quot;L&#039;extrema dreta arriba molt bé, perquè ofereix el que els adolescents més necessiten: enemics clars, respostes simples i sensació de pertinença&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Al llarg dels anys ha tengut desacords amb responsables pol&iacute;tics i ha participat en debats que han anat m&eacute;s enll&agrave; de l&rsquo;&agrave;mbit educatiu. Va prohibir l&rsquo;&uacute;s de banderes al centre. Qu&egrave; va passar? Creu que l&rsquo;escola s&rsquo;ha convertit en un camp de batalla ideol&ograve;gic a les Balears?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, per&ograve; no per voluntat pr&ograve;pia. &Eacute;s el resultat d&rsquo;una estrat&egrave;gia deliberada de determinats actors pol&iacute;tics que han trobat en l&rsquo;educaci&oacute; un terreny f&egrave;rtil per alimentar la confrontaci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cas de la bandera n&rsquo;&eacute;s un exemple perfecte. Fa quatre anys, quan va comen&ccedil;ar el Mundial de futbol de Qatar, un grup d&rsquo;alumnes havia desplegat una bandera espanyola enorme que tapava literalment les taquilles i els objectes personals d&rsquo;alumnes que no eren seguidors de la selecci&oacute; espanyola (alguns ho eren de la selecci&oacute; del Marroc) i que no s&rsquo;atrevien a dir-ho. S&rsquo;havia creat un ambient d&rsquo;imposici&oacute; que no podia deixar passar. Aleshores vaig escriure un missatge al claustre. Els vaig explicar que no es podien penjar banderes als espais comuns, per&ograve; que es podien dur individualment; si alg&uacute; venia al centre amb una camiseta de la selecci&oacute; que fos, no hi havia cap problema.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; vaig entendre que la q&uuml;esti&oacute; de les banderes podia acabar generant conflictes, sobretot per la incapacitat cada vegada m&eacute;s accentuada d&rsquo;entendre la diversitat, per un alt grau d&rsquo;intoler&agrave;ncia i per una manca d&rsquo;obertura de mires, i vaig instar els professors que, si es trobaven amb situacions d&rsquo;aquesta mena, les gestionassin tal com marca el Pla de Conviv&egrave;ncia: amb di&agrave;leg. Per qu&egrave; creia &mdash;i continuu creient&mdash; que no s&rsquo;han de penjar banderes als espais comuns del centre? Perqu&egrave; les banderes estan per ser als pals de bandera, i al centre en necessitar&iacute;em m&eacute;s de vint perqu&egrave; tothom pogu&eacute;s penjar-hi la que sent com a pr&ograve;pia. No tenim pals de bandera, ni vint ni un.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vaig entendre que el tema de les banderes podia acabar generant conflictes, sobretot per la incapacitat cada vegada més acusada d’entendre la diversitat, per un alt grau d’intolerància i per manca d’obertura de mires, i vaig instar els professors que, si es trobaven amb situacions així, les gestionassin tal com marca el Pla de Convivència: amb diàleg
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-vox-senala-independentistas-mallorca-hay-aprovechar-sitio_1_12876869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jordi Campos</strong></a><strong>, de Vox, la va assenyalar...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Va afirmar p&uacute;blicament al Parlament que jo havia amena&ccedil;at d&rsquo;expulsar els alumnes que mostrassin banderes espanyoles. El missatge que vaig escriure era clar&iacute;ssim; no podia donar lloc a interpretacions err&ograve;nies, llevat que hom fos analfabet. Com que no crec que aquest sigui el cas, el que hi va haver va ser una mentida flagrant. I com que ells mateixos varen publicar &iacute;ntegrament en un mitj&agrave; af&iacute; el missatge que jo havia escrit, varen quedar en evid&egrave;ncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; &eacute;s el que passa quan l&rsquo;escola es converteix en un camp de batalla: les decisions pedag&ograve;giques o educatives m&eacute;s raonables es distorsionen, es treuen de context i es converteixen en munici&oacute; pol&iacute;tica. I el director, mentrestant, &eacute;s la diana. A Mallorca la q&uuml;esti&oacute; identit&agrave;ria no est&agrave; resolta, i aix&ograve; es manifesta en la instrumentalitzaci&oacute; pol&iacute;tica d&rsquo;aquests conflictes per part de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/partidos-excepto-vox-condenan-amenazas-muerte-profesora-conflicto-bandera-espana_1_9749416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partits com Vox</a>, que ofereixen una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ola-reaccionaria-aulas-dia-oigo-viva-franco-espana_1_10200487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identitat espanyola excloent</a> com a resposta a aquesta desorientaci&oacute; col&middot;lectiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Mallorca la qüestió identitària no està resolta, cosa que es manifesta en la instrumentalització política d’aquests conflictes per part de partits com Vox, que ofereixen una identitat espanyola excloent com a resposta a aquesta desorientació col·lectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>L&rsquo;&uacute;s dels ordinadors tamb&eacute; es va limitar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vaig demanar als professors que minimitzassin l&rsquo;&uacute;s dels Chromebooks perqu&egrave;, des de direcci&oacute;, pod&iacute;em veure amb el programa de control que els alumnes estaven seguint massivament el Mundial en horari de classe. Era un missatge absolutament raonable i pedag&ograve;gic. Han passat quatre anys i ara ja no feim servir ordinadors a classe. Si no fos aix&iacute;, ara que torna a haver-hi futbol, tornaria a enviar exactament el mateix missatge.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un altre cas de gran repercussi&oacute; va ser la den&uacute;ncia presentada el mar&ccedil; passat per una presumpta situaci&oacute; d&rsquo;homof&ograve;bia al centre. Com va actuar la direcci&oacute; i quins criteris es varen seguir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Des de tres comptes de correu electr&ograve;nic, varen accedir al Classroom de l&rsquo;assignatura que impartia el professor afectat i hi varen publicar els missatges m&eacute;s repugnants i indignes que he vist mai. Ho vaig viure amb impot&egrave;ncia. El cap d&rsquo;estudis i jo v&agrave;rem viure literalment una setmana dins l&rsquo;institut.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de denunciar els fets davant les autoritats, v&agrave;rem intentar esbrinar qui n&rsquo;havia estat l&rsquo;autor material. I, tot i saber amb certesa qui hi havia estat implicat, va ser impossible demostrar-ho: varen mentir, es varen encobrir m&uacute;tuament. El cas no va tenir m&eacute;s recorregut dins l&rsquo;&agrave;mbit escolar, tot i que esper que la Fiscalia o la Gu&agrave;rdia Civil estiguin fent la seva feina.
    </p><p class="article-text">
        Aleshores, v&agrave;rem decidir enviar un comunicat signat per tot el claustre a un periodista conegut d&rsquo;un dels professors, denunciant els fets. La repercussi&oacute; medi&agrave;tica va ser completament inesperada: fins i tot va arribar a ser portada d&rsquo;informatius d&rsquo;&agrave;mbit estatal. Durant dues setmanes, els mitjans locals em varen insistir perqu&egrave; fes declaracions. No hi vaig accedir en cap moment. Ning&uacute; del centre no deia res als periodistes, que pr&agrave;cticament varen acampar davant l&rsquo;institut, per&ograve; no deixaven de publicar informacions que estic conven&ccedil;uda que s&rsquo;inventaven.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A més de denunciar [el presumpte cas d’homofòbia] a les autoritats, vàrem intentar esbrinar qui havia estat l’autor material dels fets. I, tot i saber amb certesa qui hi havia estat implicat, va ser impossible demostrar-ho: varen mentir, es varen encobrir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Com ho va viure?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de la impot&egrave;ncia de veure com els alumnes implicats es reien de nosaltres i com els pares defensaven a capa i espasa els seus fills, vaig acabar esgotada. Aquella setmana no vaig fer res m&eacute;s que parlar amb alumnes i fam&iacute;lies. Per a res.
    </p><p class="article-text">
        El que em va quedar gravat no &eacute;s tant l&rsquo;episodi en si, sin&oacute; all&ograve; que revela: infants hiperprotegits, sense l&iacute;mits parentals, que van pel m&oacute;n fent all&ograve; que volen amb total impunitat. Els professors estam exposats i els menors, extremadament protegits. No vull ni pensar la quantitat de psic&ograve;pates socials que generar&agrave; la manera com estam educant els adolescents.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els mitjans varen explicar b&eacute; qu&egrave; havia passat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        All&ograve; que va quedar eclipsat pel renou medi&agrave;tic va ser la realitat dels fets: un professor atacat de manera vil i un centre que va respondre amb contund&egrave;ncia i unitat. Aix&ograve; &eacute;s el que hauria d&rsquo;haver estat la not&iacute;cia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quan uns joves varen llan&ccedil;ar ous contra el seu domicili, molta gent ho va veure com un atac personal. Com va viure aquell episodi i qu&egrave; li va revelar sobre el clima al voltant dels debats educatius i identitaris?</strong>
    </p><p class="article-text">
        All&ograve; va ser un atac personal. No t&eacute; cap altre nom. Era el maig de 2023. Un alumne a qui havia recriminat una actuaci&oacute; contr&agrave;ria a les normes de conviv&egrave;ncia va activar un dia l&rsquo;&laquo;operaci&oacute; directora&raquo; a trav&eacute;s d&rsquo;un grup de WhatsApp. L&rsquo;operaci&oacute; consistia a omplir la fa&ccedil;ana de ca meva d&rsquo;ous. Va demanar qui s&rsquo;hi apuntava i tots, sense excepci&oacute;, fins i tot infants que no eren alumnes de l&rsquo;institut, es varen adherir amb entusiasme a la proposta. Cap d&rsquo;ells no va pensar ni va suggerir que potser all&ograve; que estaven tramant estava malament.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquella nit es varen presentar una vintena de nins davant ca meva i varen executar l&rsquo;acte vand&agrave;lic: dotze impactes d&rsquo;ou a la fa&ccedil;ana i a les persianes. La consci&egrave;ncia que poden fer all&ograve; que volen est&agrave; tan arrelada que no es varen amagar gens ni mica. Els vaig sentir, vaig tenir temps d&rsquo;abocar-me a la finestra, els vaig veure i en vaig identificar alguns. Quan es va saber que jo havia denunciat els fets, se&rsquo;m va fer un judici p&uacute;blic. Denunciar uns nins era poc educatiu, segons algunes persones. Fins i tot una de les mares em va dir que m&rsquo;hauria de plantejar per qu&egrave; els nins volen venjar-se dels professors.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un alumne a qui havia recriminat una actuació contrària a les normes de convivència un dia va activar l’“operació directora” a través d’un grup de WhatsApp: consistia a omplir la façana de ca meva d’ous. Va demanar qui s’hi apuntava i tots, sense excepció, fins i tot infants que no eren alumnes de l’institut, es varen adherir amb entusiasme a la proposta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        All&ograve; que em va revelar aquell episodi va molt m&eacute;s enll&agrave; del fet en si. &Eacute;s la consci&egrave;ncia que es pot fer all&ograve; que es vulgui, quan es vulgui i on es vulgui, sense conseq&uuml;&egrave;ncies. I aquesta consci&egrave;ncia no &eacute;s inofensiva. La impunitat que avui es practica en actes que semblen menors &eacute;s la mateixa que dem&agrave; pot haver-hi darrere fets molt m&eacute;s greus.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La decisi&oacute; d&rsquo;impedir que un alumne particip&agrave;s en la seva graduaci&oacute; va generar debat sobre disciplina, proporcionalitat i inclusi&oacute;. Com es va prendre i on situa l&rsquo;equilibri entre les normes i la funci&oacute; educativa d&rsquo;una sanci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tornam al mateix fil. Un nin que ha fet tota la vida all&ograve; que ha volgut i que sap que compta amb l&rsquo;empara incondicional dels seus pares. La mare d&rsquo;aquest alumne havia vengut cada vegada que ho havia considerat oport&uacute; a donar-nos lli&ccedil;ons sobre com hem de fer la nostra feina. I el nin havia apr&egrave;s b&eacute; la lli&ccedil;&oacute;: qui ho fa malament no som jo; s&oacute;n els professors. Quan va acabar segon de batxillerat, havia de ser el presentador de la festa de graduaci&oacute;. El dia abans ens va comunicar que aprofitaria l&rsquo;ocasi&oacute; per carregar p&uacute;blicament contra mi i contra les pr&agrave;ctiques del centre. Parlava d&rsquo;abusos de poder, de maltractaments f&iacute;sics, de viol&egrave;ncia verbal, d&rsquo;incompet&egrave;ncia i fins i tot, encara que de manera velada, d&rsquo;abusos sexuals.
    </p><p class="article-text">
        He de confessar que em vaig veure en una situaci&oacute; complicada. No hi havia temps de reacci&oacute;. Per&ograve; vaig tenir clar que havia de protegir la dignitat dels professors: ell, sota l&rsquo;excusa d&rsquo;emparar-se en la llibertat d&rsquo;expressi&oacute;, volia atacar p&uacute;blicament el dret a l&rsquo;honor del professorat.
    </p><p class="article-text">
        Vaig aconseguir que fossin els seus propis companys de classe els qui li demanassin que no assist&iacute;s a l&rsquo;acte. No ho varen fer per convenciment, sin&oacute; perqu&egrave; varen veure perillar la celebraci&oacute; mateixa de la festa. Per&ograve;, aix&iacute; i tot, cinc minuts abans de comen&ccedil;ar, va publicar a les xarxes el discurs que tenia preparat. Ja sab&iacute;em que ho faria. Ens ho havia advertit la seva mare.
    </p><p class="article-text">
        Em demana on situu l&rsquo;equilibri entre disciplina i funci&oacute; educativa. Jo no els separ. Una sanci&oacute; que no educa no serveix de res. I, en aquest cas, impedir que aquell alumne s&rsquo;apropi&agrave;s d&rsquo;una cerim&ograve;nia i implic&agrave;s tots els presents en el seu espectacle particular &mdash;aix&ograve; &eacute;s el que tenen l&rsquo;egolatria i l&rsquo;egocentrisme&mdash; era precisament la mesura m&eacute;s educativa que pod&iacute;em prendre: li d&egrave;iem, potser per primera vegada a la seva vida, que fins aqu&iacute; havia arribat. Que anunciar p&uacute;blicament que far&agrave;s mal a altres persones no &eacute;s un exercici de llibertat d&rsquo;expressi&oacute;, sin&oacute; un acte que t&eacute; un cost. Aprendre-ho abans d&rsquo;abandonar definitivament l&rsquo;institut era, probablement, el m&eacute;s valu&oacute;s que li pod&iacute;em oferir. Per&ograve; crec que no ho v&agrave;rem aconseguir... En qualsevol cas, no crec que aprengu&eacute;s res, ni ell ni els seus companys.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Em demana on situo l’equilibri entre disciplina i funció educativa. Jo no els separ. Una sanció que no educa no serveix de res</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Alguns l&rsquo;acusen de convertir causes com la defensa de l&rsquo;escola p&uacute;blica o de la llengua catalana en milit&agrave;ncia, mentre que altres parlen de campanyes pol&iacute;tiques contra vost&egrave; per defensar-les. Com respon a aquestes dues visions?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quin problema hi ha que una directora d&rsquo;un centre p&uacute;blic defensi l&rsquo;escola p&uacute;blica? I que una ciutadana de Mallorca defensi la llengua catalana? Jo he estat i som directora d&rsquo;una escola p&uacute;blica, d&rsquo;un poble determinat, amb un alumnat molt heterogeni i amb una idiosincr&agrave;sia molt concreta. I amb aquests ingredients he intentat cuinar un projecte educatiu. Que l&rsquo;ensenyament ha de ser en catal&agrave;, i encara m&eacute;s a Andratx? N&rsquo;estic conven&ccedil;uda. Perqu&egrave; l&rsquo;escola &eacute;s l&rsquo;&uacute;nic &agrave;mbit del municipi on la llengua encara batega, cada vegada amb menys for&ccedil;a. A l&rsquo;institut hi ha menys de deu alumnes catalanoparlants i pr&agrave;cticament l&rsquo;&uacute;nica llengua que s&rsquo;hi parla &eacute;s el castell&agrave;. Alg&uacute; ha de mantenir aquest espai.
    </p><p class="article-text">
        Com a directora, no he utilitzat mai la llengua com a arma de res. Mai. Qui digui el contrari menteix. De fet, tot i que estic conven&ccedil;uda que el proc&eacute;s de substituci&oacute; ling&uuml;&iacute;stica a Andratx &eacute;s imparable, precisament perqu&egrave; no em crec amb prou poder per frenar-lo o revertir-lo, no ho he intentat.
    </p><p class="article-text">
        Parla de dues visions oposades de la meva figura. Si vost&egrave; ho diu... La veritat &eacute;s que mai no m&rsquo;he preocupat pel que pensa la gent de mi. Si ho hagu&eacute;s fet, amb tot el que m&rsquo;ha passat, ja seria morta. S&eacute; que s&rsquo;han publicat molt&iacute;ssims comentaris sobre mi. N&rsquo;he llegit alguns, de gent que no s&eacute; qui &eacute;s ni m&rsquo;interessa, i que tampoc no sap qui som ni em coneix de res. Amb els anys he apr&egrave;s que all&ograve; que digui o pensi la gent que no significa res per a mi no m&rsquo;afecta en absolut. La gent que em coneix sap com som. I ja est&agrave;: m&rsquo;estima tal com som, o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balears afronta reptes com l&rsquo;abandonament escolar, la manca de professorat, la crisi de l&rsquo;habitatge, la integraci&oacute; de l&rsquo;alumnat i el retroc&eacute;s del catal&agrave;. Quin &eacute;s el principal desafiament de l&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica en els pr&ograve;xims anys?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que alg&uacute; sigui prou valent, aturi la maquin&agrave;ria, agafi aire i torni a comen&ccedil;ar. L&rsquo;educaci&oacute; p&uacute;blica a les Balears &mdash;i sup&ograve;s que a tot arreu&mdash; ha tocat fons. Acumula disfuncions sist&egrave;miques que cap reforma legislativa no ha resolt, entre altres coses perqu&egrave; les reformes legislatives no fan m&eacute;s que complicar la situaci&oacute;. El problema no &eacute;s de lleis; &eacute;s de model i de principis.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L’educació pública a les Balears —i supòs que a tot arreu— ha tocat fons. Acumula disfuncions sistèmiques que cap reforma legislativa no ha resolt, entre altres coses perquè les reformes legislatives no fan més que complicar la situació</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Quina empremta creu que ha deixat al centre i a la comunitat educativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mai no ha estat entre els meus plans que se&rsquo;m recordi per res concret. Som persones de pas, com tothom. Vaig optar per assumir un c&agrave;rrec de gesti&oacute; i aix&ograve; &eacute;s el que he fet. He impulsat la modernitzaci&oacute; i la conservaci&oacute; de les instal&middot;lacions i del mobiliari, he omplert el centre de color i de vegetaci&oacute;, he sistematitzat els processos administratius i he adaptat la pr&agrave;ctica educativa a la normativa vigent &mdash;aix&ograve; darrer sempre ha estat una prioritat&mdash;. Quan jo me&rsquo;n vagi, vendr&agrave; una altra persona que aportar&agrave; idees noves, que liderar&agrave; el seu propi projecte, i tot continuar&agrave; endavant.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despr&eacute;s de tants anys al capdavant del centre i en el debat p&uacute;blic, quin ha estat el moment m&eacute;s dif&iacute;cil? Quan s&rsquo;ha sentit m&eacute;s incompresa i qu&egrave; li agradaria que s&rsquo;entengu&eacute;s de la seva traject&ograve;ria i del seu llegat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabria assenyalar un &uacute;nic moment dif&iacute;cil. N&rsquo;hi ha hagut molts. Ara b&eacute;, el pitjor no han estat els atacs p&uacute;blics, ni els titulars falsos, ni els ous a la fa&ccedil;ana de ca nostra. El pitjor ha estat quan, en diferents moments i per motius tamb&eacute; diferents, persones en qui havia dipositat la meva confian&ccedil;a m&rsquo;han tra&iuml;da. M&rsquo;he sentit incompresa cada vegada que alg&uacute; ha interpretat les meves decisions sense voler entendre el context en qu&egrave; les prenia.
    </p><p class="article-text">
        De tota manera, per un simple instint de superviv&egrave;ncia, he arribat a un punt en qu&egrave; no m&rsquo;importa qu&egrave; pensin, ni els defensors ni els detractors, de les decisions preses. Altrament, hauria acabat trastornada. Quan deixi el c&agrave;rrec, me n&rsquo;anir&eacute; amb la tranquil&middot;litat d&rsquo;haver fet la feina que em corresponia, amb encerts i amb errors. I ja est&agrave;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/antonina-pujol-directora-convertir-diana-l-extrema-dreta-tiktok-educant-els-nostres-alumnes_1_13321964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 04:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que es va convertir en diana de l’extrema dreta: “TikTok està educant els nostres alumnes”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Educación pública,Escuelas,Escuelas públicas,Estudiantes,Profesores,Colegios,Colegios Públicos,Extrema derecha,Vox,Inmersión lingüística,Fascismo,Redes sociales,TikTok,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que se convirtió en diana de la extrema derecha: "TikTok está educando a nuestros alumnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/antonina-pujol-directora-convirtio-diana-extrema-derecha-tiktok-educando-alumnos_1_13315683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/631a3baa-7fa4-451b-9a79-f5d8398c29a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145587.jpg" width="3978" height="2238" alt="Antonia Pujol explica que los algoritmos digitales influyen en la construcción de discursos entre los adolescentes sin apenas contrapunto crítico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antonina Pujol, máxima responsable del IES Baltasar Porcel de Andratx, rompe su silencio tras años de polémicas y carga contra la deriva del sistema educativo: "La escuela se ha convertido en el vertedero de todo aquello para lo que la sociedad no encuentra otro lugar"</p><p class="subtitle">Ataque homófobo contra un profesor en Mallorca: los alumnos difunden imágenes sexuales e insultos contra él
</p></div><p class="article-text">
        Antonina Pujol camina por los pasillos del IES Baltasar Porcel (Andratx, Mallorca) mientras saluda a alumnos, atiende interrupciones constantes y se&ntilde;ala espacios que ha visto transformarse durante casi una d&eacute;cada al frente del centro. Acostumbrada a aparecer en titulares pero no a conceder entrevistas, la directora de Andratx rompe ahora un silencio que hab&iacute;a mantenido incluso en los momentos de mayor exposici&oacute;n p&uacute;blica y habla por primera vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pujol se ha enfrentado a campa&ntilde;as de Vox, ha sido se&ntilde;alada por la extrema derecha por limitar las banderas en su instituto, ha sufrido lanzamientos de huevos contra su domicilio y ha tenido que gestionar una<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ataque-homofobo-profesor-mallorca-alumnos-difunden-imagenes-sexuales-e-insultos_1_13108133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> denuncia por homofobia contra uno de los profesores </a>del centro educativo. Admite sentir, &ldquo;sobre todo, cansancio&rdquo;, aunque tambi&eacute;n reivindica una gesti&oacute;n marcada por la convicci&oacute;n de que la escuela debe mantener un rumbo propio en medio de un sistema educativo que considera cada vez m&aacute;s tensionado y politizado.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista con elDiario.es, Pujol sostiene que &ldquo;la educaci&oacute;n p&uacute;blica ha tocado fondo&rdquo;, denuncia que &ldquo;la escuela se ha convertido en el vertedero de todo aquello para lo que la sociedad no encuentra otro lugar&rdquo; y advierte de la existencia de una generaci&oacute;n &ldquo;convencida de que puede hacer lo que quiera sin consecuencias&rdquo;. Tambi&eacute;n alerta del impacto de las redes sociales en los adolescentes, del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/profesora-palma-amenazada-muerte-conflicto-bandera-espana-revisa-bajos-coche_1_9748350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auge de los discursos de extrema derecha </a>entre los j&oacute;venes y de una crisis de autoridad que, a su juicio, est&aacute; dejando a docentes y centros educativos cada vez m&aacute;s solos frente a problemas que trascienden las aulas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva a&ntilde;os al frente del IES Baltasar Porcel de Andratx y se ha convertido en una de las figuras m&aacute;s visibles de la educaci&oacute;n p&uacute;blica balear. Al mirar atr&aacute;s, &iquest;qu&eacute; balance hace de su trayectoria?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Una figura visible de la educaci&oacute;n p&uacute;blica balear? Supongo que lo dice por la cantidad de veces que he aparecido en los medios. Que conste que nunca lo he buscado. Cuando miro atr&aacute;s, lo que siento es, sobre todo, cansancio. En 2016 opt&eacute; a la direcci&oacute;n del centro porque, desde dentro, percib&iacute;a que el modelo estaba agotado: faltaban criterios claros de funcionamiento y, sobre todo, un proyecto educativo que aportara coherencia y sentido al centro. Durante los primeros a&ntilde;os tuve que gestionar la resistencia de un sector del claustro que intu&iacute;a los cambios que se avecinaban y se opon&iacute;a a ellos. Muchos optaron por cambiar de centro, una decisi&oacute;n absolutamente leg&iacute;tima y que, a la larga, result&oacute; positiva para todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La directora del IES Baltasar Porcel señala que la escuela se ha convertido en un espacio de tensión e instrumentalización en los debates identitarios y políticos"
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                La directora del IES Baltasar Porcel señala que la escuela se ha convertido en un espacio de tensión e instrumentalización en los debates identitarios y políticos                            </span>
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        Despu&eacute;s lleg&oacute; la pandemia; sin duda, el momento m&aacute;s duro que he vivido como directora. La presi&oacute;n que recib&iacute;amos era insoportable. Fue un desastre, pero lo que m&aacute;s me preocupa son las consecuencias que ha tenido para los alumnos: estamos ante una generaci&oacute;n muy afectada acad&eacute;micamente y, por si eso no bastara, las secuelas psicol&oacute;gicas probablemente ser&aacute;n m&aacute;s graves de lo que todav&iacute;a podemos medir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La direcci&oacute;n de un instituto hoy va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo acad&eacute;mico: convivencia, diversidad, burocracia, familias, redes sociales y conflictos que trascienden las aulas. &iquest;C&oacute;mo ha cambiado este papel en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y qu&eacute; parte sigue siendo desconocida para la opini&oacute;n p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El desconocimiento sobre las funciones de un director no es patrimonio exclusivo de la ciudadan&iacute;a; a menudo tambi&eacute;n lo encontramos entre los propios profesionales de la educaci&oacute;n. Resulta parad&oacute;jico, porque la realidad cotidiana de quien dirige un centro p&uacute;blico implica perder de vista que, en otro momento de su vida, eligi&oacute; esta profesi&oacute;n para estar delante de una clase. A m&iacute; esa sensaci&oacute;n me acompa&ntilde;a de forma permanente. Cuando acced&iacute; al cargo, me mov&iacute;a estar presente en el proceso de crecimiento personal del alumnado. Lo que me he encontrado ha sido algo muy distinto: una gesti&oacute;n administrativa interminable, una sucesi&oacute;n de situaciones cr&iacute;ticas que ni cuentan con la asignaci&oacute;n horaria suficiente ni con la dotaci&oacute;n adecuada de recursos humanos. Las exigencias del cargo terminan erosionando aquello que deber&iacute;a ser el centro de la tarea educativa: la relaci&oacute;n con las personas.
    </p><p class="article-text">
        Para ilustrar lo que sucede en el d&iacute;a a d&iacute;a de un instituto, suelo recurrir a la imagen del iceberg. Las cuestiones que menciona &mdash;convivencia, diversidad, tr&aacute;mites administrativos, relaci&oacute;n con las familias, redes sociales, situaciones de conflicto...&mdash; existen y ocupan una parte considerable de nuestra jornada. Es la parte visible. Lo que los pol&iacute;ticos, que tienen la capacidad y la responsabilidad de actuar, no se atreven a examinar es lo que permanece sumergido. Ah&iacute; se encuentran los verdaderos or&iacute;genes de problemas a los que la escuela no puede llegar, por muchos protocolos que active. La situaci&oacute;n actual nos condena a intervenir cuando el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho. El centro educativo es el vertedero de todo aquello para lo que la sociedad no encuentra otro lugar: control del absentismo escolar, programas de sensibilizaci&oacute;n sobre drogas, prevenci&oacute;n del acoso en entornos digitales, salud sexual, gesti&oacute;n de la exposici&oacute;n a las pantallas... Las actividades que desarrollamos para abordar todas estas cuestiones cumplen, en la mayor&iacute;a de los casos, una funci&oacute;n tranquilizadora de conciencias y poco m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que los políticos, que tienen la capacidad y la responsabilidad de actuar, no se atreven a examinar es lo que permanece sumergido. Ahí se encuentran los verdaderos orígenes de problemas a los que la escuela no puede llegar, por muchos protocolos que active</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonina Pujol: &quot;El desconocimiento sobre las funciones de un director no es patrimonio exclusivo de la ciudadanía; a menudo también lo encontramos entre los propios profesionales de la educación&quot;"
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                Antonina Pujol: &quot;El desconocimiento sobre las funciones de un director no es patrimonio exclusivo de la ciudadanía; a menudo también lo encontramos entre los propios profesionales de la educación&quot;                            </span>
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        <strong>P&oacute;nganos un ejemplo real.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues mire: &iquest;c&oacute;mo se articula un programa de prevenci&oacute;n sobre los riesgos de las redes sociales dirigido a alumnos de doce a&ntilde;os cuando muchos de ellos llevan tres o cuatro a&ntilde;os expuestos a estas plataformas sin ning&uacute;n tipo de supervisi&oacute;n? La prevenci&oacute;n, as&iacute;, es una ficci&oacute;n. Muchos llegan al centro con una situaci&oacute;n de dependencia ya consolidada. Y, mientras tanto, seguimos apagando incendios que podr&iacute;an haberse evitado si el sistema hubiera tenido la determinaci&oacute;n de intervenir en el origen. Nuestras acciones sirven &uacute;nicamente para justificar que se ha cumplido con lo previsto. Hace diez a&ntilde;os, cuando acced&iacute; al cargo, no era as&iacute;: todav&iacute;a realiz&aacute;bamos intervenciones efectivas; ahora nos limitamos a contener para que nadie pueda acusarnos de no haber activado el protocolo correspondiente. Y aqu&iacute; es donde creo que hemos perdido el rumbo. Estamos todos desorientados. Cada d&iacute;a nos llegan propuestas de las administraciones o de asociaciones sobre gesti&oacute;n de las emociones, tolerancia a la frustraci&oacute;n, educaci&oacute;n sexual, cohesi&oacute;n de grupo, habilidades sociales... Todas estas cuestiones son curriculares y leg&iacute;timas, pero, para m&iacute;, pierden sentido en el momento en que se abordan al margen de las materias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las emociones se pueden trabajar desde la literatura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una buena programaci&oacute;n de literatura podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s efectiva que un taller ocasional y descontextualizado sobre educaci&oacute;n emocional. Si los alumnos aprendieran historia, entender&iacute;an perfectamente qu&eacute; es el feminismo y podr&iacute;amos ahorrarnos el manifiesto del 8 de marzo, que, en cualquier caso, nadie escucha. &iquest;Y esa supuesta intolerancia a la frustraci&oacute;n de la que tanto se habla? Para m&iacute; es un gran eufemismo: lo que estos ni&ntilde;os no toleran es que se les responda con un no. Pero resulta m&aacute;s f&aacute;cil contratar a un experto externo y organizar un taller que replantearse a fondo c&oacute;mo y qu&eacute; ense&ntilde;amos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una buena programación de literatura podría ser mucho más efectiva que un taller ocasional y descontextualizado sobre educación emocional. Si los alumnos aprendieran historia, entenderían perfectamente qué es el feminismo y podríamos ahorrarnos el manifiesto del 8 de marzo, que, en cualquier caso, nadie escucha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escuela ha acabado convirti&eacute;ndose en depositaria de responsabilidades de todo tipo. Y nos hemos olvidado de cu&aacute;l es su funci&oacute;n. A todo ello hay que a&ntilde;adir que la realidad que nos llega cada d&iacute;a incluye situaciones familiares y econ&oacute;micas complejas, dificultades de integraci&oacute;n y una presencia creciente de problemas relacionados con la salud mental. Se nos pide que acompa&ntilde;emos a los alumnos en todo ese sufrimiento sin que existan mecanismos de supervisi&oacute;n ni espacios de atenci&oacute;n emocional para los propios docentes. El efecto que esto est&aacute; provocando es devastador: cada d&iacute;a hay m&aacute;s bajas de docentes por incapacidad para soportar toda esa presi&oacute;n y menos personas dispuestas a dedicarse a la ense&ntilde;anza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema exprime hasta la &uacute;ltima gota la vocaci&oacute;n del profesor mientras, simult&aacute;neamente, ha ido liberando al alumnado de las responsabilidades que le eran propias. Se trata de una disfunci&oacute;n estructural que nos desgasta y consume nuestras energ&iacute;as. En medio de todo ello, la figura del director, convertido en receptor de las tensiones de todos: familias desbordadas que no encuentran respuestas y terminan dirigiendo su frustraci&oacute;n contra quien representa la autoridad del centro, y una Administraci&oacute;n que, con el fin de presentar estad&iacute;sticas aceptables sobre fracaso escolar, no deja de generar protocolos y disposiciones normativas orientadas a hacer que los n&uacute;meros cuadren sobre el papel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonina Pujol: &quot;El sistema exprime hasta la última gota la vocación del profesor mientras, simultáneamente, ha ido liberando al alumnado de las responsabilidades que le eran propias&quot;"
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                Antonina Pujol: &quot;El sistema exprime hasta la última gota la vocación del profesor mientras, simultáneamente, ha ido liberando al alumnado de las responsabilidades que le eran propias&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Andratx refleja las transformaciones sociales, econ&oacute;micas y demogr&aacute;ficas de Mallorca en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; le dice lo que observa cada d&iacute;a en su instituto sobre la sociedad mallorquina actual y la que se est&aacute; construyendo para el futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Andratx ya no tiene esencia de pueblo. Lo veo al observar cada d&iacute;a al alumnado. El tejido social se ha fragmentado: conviven colectivos muy diversos &mdash;residentes estacionales, poblaci&oacute;n de alto poder adquisitivo e inmigrantes de procedencias muy distintas&mdash;, pero apenas existen puntos de conexi&oacute;n entre ellos. No hay comunidad; hay coexistencia y poco m&aacute;s. Uno de los indicadores m&aacute;s elocuentes es la lengua. Menos de un 5 % del alumnado tiene el catal&aacute;n como lengua familiar. Y esto no es un problema ling&uuml;&iacute;stico; es un problema de cohesi&oacute;n social. Las instituciones, lejos de impulsar pol&iacute;ticas que ayuden a construir un sentimiento de pertenencia compartido, miran hacia otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; construyendo un municipio donde la convivencia es superficial, donde no existe arraigo y donde los ni&ntilde;os crecen sin referentes comunes. Sin ello, resulta muy dif&iacute;cil construir nada. El instituto deber&iacute;a ser el espacio de cohesi&oacute;n que el municipio no ofrece, pero no podemos asumir esa tarea en solitario, sin recursos, sin apoyo institucional y sin que nadie se atreva a llamar al problema por su nombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andratx ya no tiene esencia de pueblo. Lo veo al observar cada día al alumnado. El tejido social se ha fragmentado: conviven colectivos muy diversos -residentes estacionales, población de alto poder adquisitivo e inmigrantes de procedencias muy distintas-, pero apenas existen puntos de conexión entre ellos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Con motivo del centenario de </strong><em><strong>La Balanguera &mdash;</strong></em><strong>poema del escritor mallorqu&iacute;n Joan Alcover e himno de Mallorca&mdash;, escribi&oacute; en un correo del centro que &eacute;ste no se iba a adherir a ese acto de conmemoraci&oacute;n. Esa determinaci&oacute;n gener&oacute; cr&iacute;ticas a nivel interno. &iquest;Cree que Mallorca vive un cambio socioling&uuml;&iacute;stico profundo? &iquest;Qu&eacute; papel deben tener la escuela, las instituciones y la sociedad civil ante esta realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca vive un cambio socioling&uuml;&iacute;stico profundo. Cuando la Obra Cultural Balear (OCB) me pidi&oacute; que nuestro centro se adhiriera al acto del centenario de <em>La Balanguera</em>, tuve que explicar por qu&eacute; no lo har&iacute;amos. La respuesta: el &eacute;xito de un acto de recuperaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica depende fundamentalmente de c&oacute;mo se ha preparado el terreno previamente. En un centro donde el catal&aacute;n est&aacute; ausente de la vida cotidiana de la inmensa mayor&iacute;a del alumnado &mdash;y dir&iacute;a que tambi&eacute;n del profesorado&mdash;, un acto simb&oacute;lico sin preparaci&oacute;n no genera adhesi&oacute;n. Genera indiferencia o, peor a&uacute;n, rechazo. Hacer cantar <em>La Balanguera</em> delante de alumnos sin haber trabajado bien el contexto podr&iacute;a tener el efecto contrario al deseado: ridiculizar la lengua, crear un momento de tensi&oacute;n o de burla. Eso me doler&iacute;a. Y estoy convencida de que podr&iacute;a haber pasado (como he visto a ni&ntilde;os re&iacute;rse y burlarse cuando hemos homenajeado a v&iacute;ctimas de violencia machista, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica funciona mediante presencia sostenida, v&iacute;nculo emocional y construcci&oacute;n de contexto. Un acto sin ra&iacute;ces no tiene sentido. La escuela no puede hacer este trabajo sola, y tampoco deber&iacute;a ser la &uacute;nica que lo haga. Las instituciones deben tener el valor de reconocer que existe un problema real y activar pol&iacute;ticas de cohesi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica que vayan m&aacute;s all&aacute; de los actos conmemorativos. Y la sociedad civil, como la OCB, debe seguir, mientras tanto, insistiendo de forma incansable en su labor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La normalización lingüística funciona mediante presencia sostenida, vínculo emocional y construcción de contexto. Un acto sin raíces no tiene sentido. La escuela no puede hacer este trabajo sola, y tampoco debería ser la única que lo haga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En aquel mismo correo afirmaba que algunos alumnos &ldquo;vitorean consignas de extrema derecha a todas horas&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo ve la relaci&oacute;n de muchos j&oacute;venes con la pol&iacute;tica, la identidad y los discursos de confrontaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaba describiendo un s&iacute;ntoma, no una ideolog&iacute;a. Cuando un adolescente que no sabe nada de la Guerra Civil, que no sabe qui&eacute;n era Franco ni qu&eacute; represent&oacute;, vitorea <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/alumnos-concertado-palma-haciendo-fascista_1_1488580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consignas de extrema derecha</a>, lo primero que tenemos que preguntarnos no es qu&eacute; piensa, sino por qu&eacute; lo hace. Y la respuesta, casi siempre, es m&uacute;ltiple. A esa edad, muchos j&oacute;venes no defienden una ideolog&iacute;a; simplemente buscan provocar. Saben que esas palabras incomodan a los profesores, y eso ya les basta. No es convicci&oacute;n, es rebeld&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, TikTok y YouTube les sirven contenido de extrema derecha de forma masiva, sin contexto y sin contrapunto. No han elegido informarse de una determinada manera; simplemente han consumido lo que la pantalla les pon&iacute;a delante. El algoritmo ha hecho un trabajo que no ha hecho nadie m&aacute;s. Y cuidado con la m&uacute;sica que escuchan... Un d&iacute;a me detuve a analizar la letra de algunas de las canciones que escuchan: frases como &ldquo;eres m&iacute;a y solo m&iacute;a&rdquo; o &ldquo;sabes bien que eres mi otra mitad&rdquo; tratan a la mujer como una propiedad, m&aacute;s que como alguien con derecho a decidir sobre su propia vida. Machismo puro y duro. La sorpresa fue que ninguno de los alumnos de bachillerato, pese a haberles advertido del contenido de la canci&oacute;n, vio nada que le chirriara; les encant&oacute;. Y yo me pregunto: &iquest;cu&aacute;ntos 25N han vivido estos ni&ntilde;os? &iquest;Cu&aacute;ntos talleres de prevenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero se han tragado? &iquest;Y para qu&eacute; han servido? En otros casos no es ignorancia, sino transmisi&oacute;n. Escuchan esas consignas en casa y las reproducen sin filtrarlas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se&ntilde;alar&iacute;a la falta de relato alternativo. Si no hay nada que ocupe un espacio concreto (ni en casa, ni en el municipio, ni en las redes, ni en la escuela), el vac&iacute;o lo llena quien llega primero. Y <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/discurso-extrema-derecha-cuela-aulas-murcianas-cara-sol-feminazismo-negaconistas_1_7884630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la extrema derecha llega muy bien</a>, porque ofrece lo que los adolescentes m&aacute;s necesitan: enemigos claros, respuestas simples y sensaci&oacute;n de pertenencia. Y, por supuesto, no tener que pensar demasiado. La ignorancia no es ni inocente ni gratuita. Es el resultado de un sistema que ha fallado antes de que estos j&oacute;venes llegaran al instituto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando un adolescente que no sabe nada de la Guerra Civil, que no sabe quién era Franco ni qué representó, vitorea consignas de extrema derecha, lo primero que tenemos que preguntarnos no es qué piensa, sino por qué lo hace. Y la respuesta, casi siempre, es múltiple. A esa edad, muchos jóvenes no defienden una ideología; simplemente buscan provocar</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonina Pujol: &quot;La extrema derecha llega muy bien, porque ofrece lo que los adolescentes más necesitan: enemigos claros, respuestas simples y sensación de pertenencia&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>A lo largo de los a&ntilde;os ha tenido desacuerdos con responsables pol&iacute;ticos y ha participado en debates que han ido m&aacute;s all&aacute; de lo educativo. Prohibi&oacute; hacer uso de banderas en el centro. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;? &iquest;Cree que la escuela se ha convertido en un campo de batalla ideol&oacute;gico en Balears?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero no por voluntad propia. Es el resultado de una estrategia deliberada de determinados actores pol&iacute;ticos que han encontrado en la educaci&oacute;n un terreno f&eacute;rtil para alimentar la confrontaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la bandera es un ejemplo perfecto. Hace cuatro a&ntilde;os, cuando empez&oacute; el Mundial de f&uacute;tbol de Catar, un grupo de alumnos hab&iacute;a desplegado una bandera espa&ntilde;ola enorme que tapaba literalmente las taquillas y los objetos personales de alumnos que no eran seguidores de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola (algunos lo eran de la selecci&oacute;n de Marruecos) y que no se atrev&iacute;an a decirlo. Se hab&iacute;a creado un ambiente de imposici&oacute;n que no pod&iacute;a dejar pasar. Entonces escrib&iacute; un mensaje al claustro. Les expliqu&eacute; que no se pod&iacute;an colgar banderas en espacios comunes, pero que se pod&iacute;an llevar individualmente, si alguien ven&iacute;a al centro con una camiseta de la selecci&oacute;n que fuera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero entend&iacute; que el tema de las banderas pod&iacute;a acabar generando conflictos, sobre todo por la incapacidad cada vez m&aacute;s acusada de entender la diversidad, por un alto grado de intolerancia y por falta de apertura de miras, e inst&eacute; a los profesores a que, si se encontraban con situaciones as&iacute;, las gestionaran como marca el Plan de Convivencia: con di&aacute;logo. &iquest;Por qu&eacute; cre&iacute;a y sigo creyendo que no se deben colgar banderas en espacios comunes del centro? Porque las banderas est&aacute;n para estar en los m&aacute;stiles, y en el centro necesitar&iacute;amos m&aacute;s de veinte para que todo el mundo pudiera colgar la que siente como suya. No tenemos m&aacute;stiles, ni veinte ni uno.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entendí que el tema de las banderas podía acabar generando conflictos, sobre todo por la incapacidad cada vez más acusada de entender la diversidad, por un alto grado de intolerancia y por falta de apertura de miras, e insté a los profesores a que, si se encontraban con situaciones así, las gestionaran como marca el Plan de Convivencia: con diálogo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-vox-senala-independentistas-mallorca-hay-aprovechar-sitio_1_12876869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jorge Campos</strong></a><strong>, de Vox, la se&ntilde;al&oacute;...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afirm&oacute; p&uacute;blicamente en la C&aacute;mara que yo hab&iacute;a amenazado con expulsar a los alumnos que mostraran banderas espa&ntilde;olas. El mensaje que escrib&iacute; era clar&iacute;simo; no pod&iacute;a haber interpretaciones err&oacute;neas salvo si se es analfabeto. Como no creo que sea el caso, lo que hubo fue una mentira flagrante. Y como ellos mismos publicaron &iacute;ntegramente en un medio af&iacute;n el mensaje que yo hab&iacute;a escrito, quedaron en evidencia.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que pasa cuando la escuela se convierte en campo de batalla: las decisiones pedag&oacute;gicas o educativas m&aacute;s razonables se distorsionan, se sacan de contexto y se convierten en munici&oacute;n pol&iacute;tica. Y el director, mientras tanto, es la diana. En Mallorca la cuesti&oacute;n identitaria no est&aacute; resuelta, lo que se manifiesta en la instrumentalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de estos conflictos por parte de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/partidos-excepto-vox-condenan-amenazas-muerte-profesora-conflicto-bandera-espana_1_9749416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos como Vox</a>, que ofrecen una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ola-reaccionaria-aulas-dia-oigo-viva-franco-espana_1_10200487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identidad espa&ntilde;ola excluyente </a>como respuesta a esta desorientaci&oacute;n colectiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Mallorca la cuestión identitaria no está resuelta, lo que se manifiesta en la instrumentalización política de estos conflictos por parte de partidos como Vox, que ofrecen una identidad española excluyente como respuesta a esta desorientación colectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El uso de los ordenadores tambi&eacute;n se limit&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ped&iacute; a los profesores que minimizaran el uso de los <em>chromebooks </em>porque, desde direcci&oacute;n, pod&iacute;amos ver con el programa de control que los alumnos estaban siguiendo el Mundial masivamente en horario de clase. Un mensaje absolutamente razonable y pedag&oacute;gico. Han pasado cuatro a&ntilde;os y ya no usamos ordenadores en clase. Si no, ahora que vuelve a haber f&uacute;tbol, volver&iacute;a a enviar exactamente el mismo mensaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro caso de gran repercusi&oacute;n fue la reciente denuncia en marzo por una presunta situaci&oacute;n de homofobia en el centro. &iquest;C&oacute;mo actu&oacute; la direcci&oacute;n y qu&eacute; criterios se siguieron?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde tres cuentas de correo electr&oacute;nico, accedieron al Classroom de la asignatura que impart&iacute;a el profesor atacado y publicaron los mensajes m&aacute;s repugnantes e indignos que yo he visto nunca. Lo viv&iacute; con impotencia. El jefe de estudios y yo vivimos literalmente una semana en el instituto. Adem&aacute;s de denunciar los hechos a las autoridades, intentamos averiguar qui&eacute;n hab&iacute;a sido el autor material de los hechos. Y, a pesar de saber con certeza qui&eacute;n hab&iacute;a estado implicado, fue imposible demostrarlo: mintieron, se encubrieron. El caso no tuvo m&aacute;s recorrido en el &aacute;mbito escolar, aunque espero que la Fiscal&iacute;a o la Guardia Civil est&eacute;n haciendo su trabajo. Entonces, decidimos enviar un comunicado firmado por todo el claustro a un periodista conocido de un profesor, denunciando los hechos. La repercusi&oacute;n medi&aacute;tica fue totalmente inesperada: incluso lleg&oacute; a ser portada de informativos nacionales. Durante dos semanas, los medios locales me insist&iacute;an para que hiciera declaraciones. No acced&iacute; en ning&uacute;n momento. Nadie del centro dec&iacute;a nada a los periodistas, que pr&aacute;cticamente acamparon frente al instituto, pero no dejaban de publicar informaciones que estoy convencida de que se inventaban.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Además de denunciar [el presunto caso de homofobia] a las autoridades, intentamos averiguar quién había sido el autor material de los hechos. Y, a pesar de saber con certeza quién había estado implicado, fue imposible demostrarlo: mintieron, se encubrieron</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo vivi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la impotencia de ver c&oacute;mo los alumnos implicados se re&iacute;an de nosotros y c&oacute;mo los padres defend&iacute;an a capa y espada a sus hijos, acab&eacute; agotada. Aquella semana no hice otra cosa que hablar con alumnos y familias. Para nada. Lo que me qued&oacute; grabado no es el episodio en s&iacute;, sino lo que revela: ni&ntilde;os hiperprotegidos, sin l&iacute;mites parentales, que van por el mundo haciendo lo que quieren con total impunidad. Los profesores estamos expuestos y los menores extremadamente protegidos. No quiero ni pensar la cantidad de psic&oacute;patas sociales que va a generar la forma en que estamos educando a los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los medios explicaron bien lo ocurrido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que qued&oacute; eclipsado por el ruido medi&aacute;tico fue la realidad de lo ocurrido: un profesor atacado de manera vil y un centro que respondi&oacute; con contundencia y unidad. Eso es lo que deber&iacute;a haber sido la noticia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando unos j&oacute;venes lanzaron huevos contra su domicilio, muchas personas lo vieron como un ataque personal. &iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; aquel episodio y qu&eacute; le revel&oacute; sobre el clima en torno a los debates educativos e identitarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquello fue un ataque personal. No tiene otro nombre. Era mayo de 2023. Un alumno al que hab&iacute;a recriminado una actuaci&oacute;n contraria a las normas de convivencia un d&iacute;a activ&oacute; la &ldquo;operaci&oacute;n directora&rdquo; a trav&eacute;s de un grupo de WhatsApp. La operaci&oacute;n consist&iacute;a en llenar la fachada de mi casa de huevos. Pregunt&oacute; qui&eacute;n se apuntaba y todos, sin excepci&oacute;n, incluso ni&ntilde;os que no eran alumnos del instituto, se adhirieron con entusiasmo a la propuesta. Ninguno de ellos pens&oacute; ni sugiri&oacute; que quiz&aacute; lo que estaban tramando estaba mal. Aquella noche se present&oacute; una veintena de ni&ntilde;os en mi casa y ejecutaron el acto vand&aacute;lico: doce impactos de huevo en la fachada y en las persianas. La conciencia de que pueden hacer lo que quieren est&aacute; tan arraigada que no se ocultaron en absoluto. Los escuch&eacute;, tuve tiempo de asomarme a la ventana, los vi e identifiqu&eacute; a algunos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un alumno al que había recriminado una actuación contraria a las normas de convivencia un día activó la “operación directora” a través de un grupo de WhatsApp: consistía en llenar la fachada de mi casa de huevos. Preguntó quién se apuntaba y todos, sin excepción, incluso niños que no eran alumnos del instituto, se adhirieron con entusiasmo a la propuesta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando trascendi&oacute; que yo hab&iacute;a denunciado los hechos, se me hizo un juicio p&uacute;blico. Denunciar a los ni&ntilde;os era poco educativo, seg&uacute;n algunas personas. Incluso una de las madres me dijo que deb&iacute;a plantearme por qu&eacute; los ni&ntilde;os quieren vengarse de los profesores. Lo que me revel&oacute; aquel episodio va mucho m&aacute;s all&aacute; del hecho en s&iacute;. Es la conciencia de que se puede hacer lo que se quiera, cuando se quiera y donde se quiera, sin consecuencias. Y esa conciencia no es inofensiva. La impunidad que hoy se practica en actos que parecen menores es la misma que ma&ntilde;ana puede estar detr&aacute;s de hechos mucho m&aacute;s graves.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La decisi&oacute;n de impedir que un alumno participara en su graduaci&oacute;n gener&oacute; debate sobre disciplina, proporcionalidad e inclusi&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se tom&oacute; y d&oacute;nde sit&uacute;a el equilibrio entre normas y funci&oacute;n educativa de una sanci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Volvemos al mismo hilo. Un ni&ntilde;o que ha hecho toda la vida lo que ha querido y que sabe que cuenta con el amparo incondicional de sus padres. La madre de este alumno hab&iacute;a venido cada vez que lo hab&iacute;a considerado oportuno a darnos lecciones sobre c&oacute;mo debemos hacer nuestro trabajo. Y el ni&ntilde;o hab&iacute;a aprendido bien la lecci&oacute;n: quien lo hace mal no soy yo; son los profesores.
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; segundo de bachillerato, deb&iacute;a ser el presentador de la fiesta de graduaci&oacute;n. El d&iacute;a antes nos comunic&oacute; que aprovechar&iacute;a la ocasi&oacute;n para cargar p&uacute;blicamente contra m&iacute; y contra las pr&aacute;cticas del centro. Hablaba de abusos de poder, de malos tratos f&iacute;sicos, de violencia verbal, de incompetencia e incluso, aunque de forma velada, de abusos sexuales. He de confesar que me vi en una situaci&oacute;n complicada. No hab&iacute;a tiempo de reacci&oacute;n. Pero tuve claro que deb&iacute;a proteger la dignidad de los profesores: &eacute;l, bajo la excusa de ampararse en la libertad de expresi&oacute;n, quer&iacute;a atacar en p&uacute;blico el derecho al honor del profesorado.
    </p><p class="article-text">
        Consegu&iacute; que sus propios compa&ntilde;eros de clase le pidieran que no asistiera al acto. No lo hicieron por convencimiento, sino porque vieron peligrar la celebraci&oacute;n de la fiesta misma). Pero aun as&iacute;, cinco minutos antes de empezar, public&oacute; en redes el discurso que ten&iacute;a preparado. Ya sab&iacute;amos que lo har&iacute;a. Nos lo hab&iacute;a advertido su madre.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunta d&oacute;nde sit&uacute;o el equilibrio entre disciplina y funci&oacute;n educativa. Yo no los separo. Una sanci&oacute;n que no educa no sirve de nada. Y en este caso, impedir que aquel alumno se apropiara de una ceremonia e implicara a todos los presentes en su espect&aacute;culo particular &mdash;es lo que tienen la egolatr&iacute;a y el egocentrismo&mdash; era precisamente la medida m&aacute;s educativa que pod&iacute;amos tomar: le dec&iacute;amos, quiz&aacute; por primera vez en su vida, que hasta ah&iacute; hab&iacute;a llegado. Que anunciar p&uacute;blicamente que vas a hacer da&ntilde;o a otras personas no es un ejercicio de libertad de expresi&oacute;n, es un acto que tiene un coste. Aprenderlo antes de abandonar definitivamente el instituto era, probablemente, lo m&aacute;s valioso que pod&iacute;amos ofrecerle. Pero creo que no lo conseguimos&hellip; En cualquier caso, no creo que aprendiera nada, ni sus compa&ntilde;eros ni &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me pregunta dónde sitúo el equilibrio entre disciplina y función educativa. Yo no los separo. Una sanción que no educa no sirve de nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Algunos la acusan de convertir causas como la defensa de la escuela p&uacute;blica o la lengua catalana en militancia, mientras otros hablan de campa&ntilde;as pol&iacute;ticas contra usted por defenderlas. &iquest;C&oacute;mo responde a estas dos visiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; problema hay en que una directora de un centro p&uacute;blico defienda la escuela p&uacute;blica? &iquest;Y en que una ciudadana de Mallorca defienda la lengua catalana? Yo he sido y soy directora de una escuela p&uacute;blica, de un pueblo determinado, con un alumnado muy heterog&eacute;neo y con una idiosincrasia muy concreta. Y con esos ingredientes he intentado cocinar un proyecto educativo. &iquest;Que la ense&ntilde;anza debe ser en catal&aacute;n, y m&aacute;s en Andratx? Estoy convencida. Porque la escuela es el &uacute;nico &aacute;mbito del municipio donde la lengua todav&iacute;a late, cada vez con menos fuerza. En el instituto hay menos de diez alumnos catalanohablantes y pr&aacute;cticamente la &uacute;nica lengua que se habla es el castellano. Alguien tiene que mantener ese espacio. Como directora, no he usado nunca la lengua como arma de nada. Nunca. Quien diga lo contrario miente.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aunque estoy convencida de que el proceso de sustituci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica en Andratx es imparable, precisamente porque no me creo con suficiente poder para frenarlo o revertirlo, no lo he intentado. Habla de dos visiones opuestas de mi figura. Si usted lo dice&hellip; La verdad es que nunca me he preocupado por lo que piense la gente de m&iacute;. Si lo hubiera hecho, con todo lo que me ha pasado, ya estar&iacute;a muerta. S&eacute; que se han publicado much&iacute;simos comentarios sobre m&iacute;. He le&iacute;do algunos, de gente que no s&eacute; qui&eacute;n es ni me interesa, y que tampoco sabe qui&eacute;n soy ni me conoce de nada. Con los a&ntilde;os he aprendido que lo que diga o piense la gente que no significa nada para m&iacute; no me afecta en absoluto. La gente que me conoce sabe c&oacute;mo soy. Y ya est&aacute;: me quiere como soy, o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Balears afronta retos como el abandono escolar, la falta de profesorado, la crisis de la vivienda, la integraci&oacute;n del alumnado y el retroceso del catal&aacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es el principal desaf&iacute;o de la educaci&oacute;n p&uacute;blica en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que alguien sea lo bastante valiente, detenga la maquinaria, tome aire y vuelva a empezar. La educaci&oacute;n p&uacute;blica en Balears &mdash;y supongo que en todas partes&mdash; ha tocado fondo. Acumula disfunciones sist&eacute;micas que ninguna reforma legislativa ha resuelto, entre otras cosas porque las reformas legislativas no hacen m&aacute;s que complicar la situaci&oacute;n. El problema no es de leyes, es de modelo y de principios.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La educación pública en Balears -y supongo que en todas partes- ha tocado fondo. Acumula disfunciones sistémicas que ninguna reforma legislativa ha resuelto, entre otras cosas porque las reformas legislativas no hacen más que complicar la situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; huella cree que ha dejado en el centro y en la comunidad educativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca ha estado entre mis planes que se me recuerde por nada concreto. Somos personas de paso, como todo el mundo. Opt&eacute; por asumir un cargo de gesti&oacute;n y eso es lo que he hecho. He impulsado la modernizaci&oacute;n y conservaci&oacute;n de las instalaciones y del mobiliario, he llenado el centro de color y vegetaci&oacute;n, he sistematizado los procesos administrativos y he adaptado la pr&aacute;ctica educativa a la normativa vigente &mdash;esto &uacute;ltimo siempre ha sido una prioridad&mdash;. Cuando yo me vaya, vendr&aacute; otra persona que aportar&aacute; ideas nuevas, que liderar&aacute; su propio proyecto, y todo seguir&aacute; adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras tantos a&ntilde;os al frente del centro y en el debate p&uacute;blico, &iquest;cu&aacute;l ha sido el momento m&aacute;s dif&iacute;cil? &iquest;Cu&aacute;ndo se ha sentido m&aacute;s incomprendida y qu&eacute; le gustar&iacute;a que se entendiera de su trayectoria y legado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;a se&ntilde;alar un solo momento dif&iacute;cil. Ha habido muchos. Ahora bien, lo peor no han sido los ataques p&uacute;blicos, ni los titulares falsos, ni los huevos en la fachada de casa. Lo peor ha sido cuando, en distintos momentos y por motivos tambi&eacute;n distintos, personas en quienes hab&iacute;a depositado mi confianza me han traicionado. Me he sentido incomprendida cada vez que alguien ha interpretado mis decisiones sin querer entender el contexto en el que las tomaba. De todos modos, por un simple instinto de supervivencia, he llegado a un punto en el que no me importa lo que piensen, ni defensores ni detractores, de las decisiones tomadas. De lo contrario, habr&iacute;a acabado desquiciada. Cuando deje el cargo, me ir&eacute; con la tranquilidad de haber hecho el trabajo que me correspond&iacute;a, con aciertos y con errores. Y ya est&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/antonina-pujol-directora-convirtio-diana-extrema-derecha-tiktok-educando-alumnos_1_13315683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 19:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonina Pujol, la directora que se convirtió en diana de la extrema derecha: "TikTok está educando a nuestros alumnos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Educación pública,Escuelas,Escuelas públicas,Estudiantes,Profesores,Colegios,Colegios Públicos,Extrema derecha,Vox,Inmersión lingüística,Fascismo,Redes sociales,TikTok,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Silas Wager, l’artista que va convertir un antic forn en un santuari musical de 12.000 vinils]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/silas-wager-l-artista-convertir-antic-forn-santuari-musical-12-000-vinils_1_13313390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51d5821c-eb72-4059-8604-f6edf8b024af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Silas Wager, l’artista que va convertir un antic forn en un santuari musical de 12.000 vinils"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El projecte Eclectic Journeys de Palma proposa un espai on la música es comparteix i es crea davant la lògica de l’algoritme</p><p class="subtitle">La massificació del centre de Palma liquida la utopia de la llibreria Literanta: “Els creueristes són com una muralla”</p></div><p class="article-text">
        Hi ha persones que arriben a una illa buscant sol. D&rsquo;altres s&rsquo;aferren a l&rsquo;estacionalitat per trobar una oportunitat professional, i fins i tot n&rsquo;hi ha que hi recalen per establir-hi una jubilaci&oacute; tranquil&middot;la. El londinenc Silas Wager va arribar a Mallorca fa cinc anys amb una cosa for&ccedil;a menys habitual: una col&middot;lecci&oacute; d&rsquo;aproximadament 12.000 vinils acumulats durant m&eacute;s de tres d&egrave;cades. Ho va fer en un antic forn del centre hist&ograve;ric de Palma, un espai que va reconvertir per crear-hi la seva botiga-estudi, Eclectic Journeys, un lloc que aspira a ser refugi per a la curiositat musical i un indret on neixen can&ccedil;ons i on encara es creu en el poder de les trobades inesperades.
    </p><p class="article-text">
        Aquells discos, reunits des que tenia 17 anys recorrent botigues, mercats de segona m&agrave; i col&middot;leccions privades, no eren nom&eacute;s una afici&oacute;, sin&oacute; el fil conductor d&rsquo;una vida sencera travessada per la m&uacute;sica, la recerca i l&rsquo;escolta com a forma de coneixement. Avui, amb m&eacute;s de cinquanta anys, aquells mateixos discos s&rsquo;han convertit en el centre d&rsquo;un projecte vital que va trobar a Palma el lloc adequat per desenvolupar-se.
    </p><p class="article-text">
        La traject&ograve;ria de Wager dif&iacute;cilment encaixa en la imatge cl&agrave;ssica del comerciant especialitzat o de l&rsquo;emprenedor cultural. Abans d&rsquo;obrir la seva botiga, havia encadenat una successi&oacute; d&rsquo;oficis tan dispars com reveladors d&rsquo;una vida allunyada de la linealitat i marcada per una adaptaci&oacute; constant: va ser repartidor de diaris durant l&rsquo;adolesc&egrave;ncia; va treballar com a carter, instal&middot;lador de moquetes i dissenyador gr&agrave;fic.
    </p><p class="article-text">
        La seva arribada a Espanya es va produir fa una d&egrave;cada. Ho va fer portant amb ell pr&agrave;cticament totes les seves pertinences, inclosos els milers de discos que havia acumulat durant anys. Despr&eacute;s d&rsquo;instal&middot;lar-se durant un temps al camp valenci&agrave;, on va viure uns cinc anys, va comen&ccedil;ar a pensar en una nova destinaci&oacute;. Mallorca apareixia a l&rsquo;horitz&oacute; per diverses raons: la mida de Palma, la seva tradici&oacute; cultural i un context musical i una passi&oacute; pel vinil que, segons ell, feia d&egrave;cades que formaven part de la identitat de la ciutat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Els vinils es poden sentir allà mateix gràcies als tocadiscos a disposició dels clients, de manera assossegada i sense pressió crematística."
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            <span class="title">
                Els vinils es poden sentir allà mateix gràcies als tocadiscos a disposició dels clients, de manera assossegada i sense pressió crematística.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una antiga fleca</strong></h2><p class="article-text">
        El local que avui acull Eclectic Journeys t&eacute; una hist&ograve;ria pr&ograve;pia. Durant d&egrave;cades va funcionar com a fleca i encara conserva l&rsquo;element que remet a aquell passat. Entre les prestatgeries plenes de discos sobresurt el forn que s&rsquo;utilitzava per elaborar pa i que conserva quaranta d&egrave;cades d&rsquo;elaboraci&oacute; artesanal.
    </p><p class="article-text">
        Fa m&eacute;s de cinc anys, la botiga de Silas va obrir originalment sota el nom de Got Blues Listen To Jazz, una elecci&oacute; que reflectia les influ&egrave;ncies musicals m&eacute;s importants en la vida del seu propietari. No era casualitat. La seva mare era pianista i la m&uacute;sica va formar part de la seva educaci&oacute; sentimental des de la inf&agrave;ncia. Ell mateix va rebre classes, tot i que resumeix amb humor la seva experi&egrave;ncia amb una frase que repeteix entre rialles: &ldquo;Les meves orelles s&oacute;n massa bones per a les meves mans&rdquo;. Aquella sensibilitat auditiva va ser la que va alimentar durant d&egrave;cades una passi&oacute; col&middot;leccionista que acabaria transformant-se en una professi&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La botiga d’en Silas va obrir originalment sota el nom de Got Blues Listen To Jazz. A l’establiment encara hi ha elements que remeten a l’antiga fleca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Amb el temps, per&ograve;, el nom de la botiga va comen&ccedil;ar a quedar-se petit. Molts visitants hi arribaven conven&ccedil;uts que nom&eacute;s hi trobarien jazz i blues, quan la realitat era ben diferent. A les prestatgeries convivien el soul, el funk, la m&uacute;sica disco, el house, el techno, la m&uacute;sica africana, l&rsquo;electr&ograve;nica o el folk, aix&iacute; com tota mena de g&egrave;neres i enregistraments dif&iacute;cilment classificables. Hi havia discos dels anys vint del segle passat al costat de llan&ccedil;aments contemporanis i rareses que escapaven a qualsevol classificaci&oacute; convencional. Silas va decidir rebatejar el projecte fa aproximadament mig any i aix&iacute; va n&eacute;ixer Eclectic Journeys, un nom que resumeix millor la filosofia d&rsquo;una botiga on el descobriment importa m&eacute;s que les etiquetes de g&egrave;nere.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A la botiga, que ara s&#039;anomena Eclectic Journeys, conviuen discos dels anys vint del segle passat al costat de llançaments contemporanis i rareses que escapen a qualsevol classificació convencional</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aquesta filosofia —d&#039;escoltar, conversar i crear— guia els seus plans de futur, que inclouen recuperar concerts íntims, sessions de DJ i cinema per a petits grups."
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                Aquesta filosofia —d&#039;escoltar, conversar i crear— guia els seus plans de futur, que inclouen recuperar concerts íntims, sessions de DJ i cinema per a petits grups.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La import&agrave;ncia de deixar-se sorprendre</strong></h2><p class="article-text">
        Qui entra a Eclectic Journeys sovint ho fa amb una idea concreta al cap. Hi ha qui pregunta per John Coltrane, Miles Davis, Pink Floyd o Led Zeppelin. S&oacute;n refer&egrave;ncies inevitables i molt repetides en les converses. Tanmateix, Silas intenta que l&rsquo;experi&egrave;ncia no s&rsquo;acabi aqu&iacute;. M&eacute;s que vendre un disc concret, opta per despertar la curiositat de les persones que travessen la porta. Considera que la cultura musical &ldquo;creix quan un es permet explorar territoris desconeguts i abandonar, encara que sigui temporalment, els camins m&eacute;s transitats&rdquo;. Per aix&ograve; anima els visitants a escoltar, comparar i dedicar temps a g&egrave;neres o artistes que mai no s&rsquo;havien plantejat.
    </p><p class="article-text">
        La mateixa din&agrave;mica de l&rsquo;espai &mdash;petit per&ograve; <em>cozy</em>, com dirien els anglesos&mdash; afavoreix aquesta actitud. Els discos es poden escoltar all&agrave; mateix gr&agrave;cies als tocadiscs a disposici&oacute; dels clients, de manera tranquil&middot;la i sense pressi&oacute; comercial, entre recomanacions inesperades, hist&ograve;ries sobre m&uacute;sics oblidats o debats sobre escenes musicals llunyanes. El visitant t&eacute; la sensaci&oacute; d&rsquo;estar en un espai on la m&uacute;sica continua sent una experi&egrave;ncia compartida i no &uacute;nicament un producte de consum. Aquesta atmosfera evoca inevitablement determinades botigues londinenques on l&rsquo;intercanvi cultural importa tant com les transaccions comercials.
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                Eclectic Journeys és difícil de definir: botiga, estudi, arxiu musical i espai cultural.                            </span>
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      <p class="quote-text">Els discos es poden escoltar allà mateix gràcies als tocadiscs posats a disposició dels clients</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A m&eacute;s, la imprevisibilitat i la m&agrave;gia hi s&oacute;n essencials. Aqu&iacute; ning&uacute; no pot garantir quins discos estaran disponibles la setmana seg&uuml;ent. Part de l&rsquo;encant consisteix precisament a acceptar aquesta incertesa. Hi ha persones que hi arriben buscant un t&iacute;tol concret i acaben enamorant-se d&rsquo;una cosa completament diferent. Per a Wager, aquesta possibilitat de sorpresa constitueix un dels grans plaers associats al col&middot;leccionisme i una de les raons per les quals continua creient en el valor cultural dels espais f&iacute;sics.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La m&uacute;sica del passat es troba amb la del futur</strong></h2><p class="article-text">
        Des del principi, Silas va concebre l&rsquo;espai com una cosa m&eacute;s &agrave;mplia. Una de les motivacions que el van impulsar a obrir el negoci a Palma era la possibilitat d&rsquo;ajudar altres m&uacute;sics i creadors a desenvolupar els seus propis projectes. Darrere les prestatgeries funciona un estudi on actualment treballa amb artistes interessats a gravar o donar forma a noves composicions. La idea no consisteix a dirigir-los ni a imposar-los una visi&oacute; determinada, sin&oacute; a acompanyar-los durant el proc&eacute;s creatiu respectant sempre les seves decisions art&iacute;stiques.
    </p><p class="article-text">
        Aquest desig de col&middot;laborar amb altres m&uacute;sics t&eacute; arrels profundes. El mateix Silas va produir un LP sota el nom de <em>Neoteric Manoeuvres</em> i, malgrat que va arribar a publicar-lo, l&rsquo;experi&egrave;ncia va estar lluny de convertir-se en un &egrave;xit comercial. La majoria de les c&ograve;pies no van trobar comprador i ni tan sols el sistema de <em>sale or return</em> &mdash;la possibilitat de retornar all&ograve; que no s&rsquo;ha venut&mdash; va aconseguir donar-li una gran visibilitat. Nom&eacute;s una botiga va apostar decididament per aquell treball i &uacute;nicament va vendre una cinquantena d&rsquo;exemplars. Tanmateix, aquella experi&egrave;ncia li va ensenyar una cosa: a partir d&rsquo;aleshores refor&ccedil;aria la seva voluntat de crear un espai que pogu&eacute;s servir de suport a altres creadors.
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                Durant dècades l&#039;espai va funcionar com a fleca                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contra la l&ograve;gica de l'algoritme&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Per a alg&uacute; que sempre s&rsquo;ha sentit m&eacute;s oient que m&uacute;sic, treballar al costat de persones capaces de transformar idees en can&ccedil;ons representa una manera diferent de participar en el proc&eacute;s creatiu. En parla amb entusiasme i prud&egrave;ncia mentre assenyala una petita escultura taronja amb ulleres de sol que representa la imatge art&iacute;stica del creador amb qui treballa actualment i a qui facilita les seves idees i les condicions perqu&egrave; la m&uacute;sica pugui sorgir de manera org&agrave;nica. De moment, no en revela m&eacute;s detalls.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta filosofia &mdash;escoltar, conversar i crear&mdash; guia els seus plans de futur, que inclouen recuperar concerts &iacute;ntims, sessions de DJ i projeccions de cinema per a petits grups. Durant la pand&egrave;mia, les restriccions van marcar l&rsquo;inici d&rsquo;una botiga encara en proc&eacute;s de consolidaci&oacute;, amb una gran incertesa perqu&egrave; acabava d&rsquo;arribar a l&rsquo;illa i no sabia si hi hauria prou p&uacute;blic. Amb el temps, per&ograve;, van arribar clients habituals, tant turistes com residents interessats en noves m&uacute;siques.
    </p><p class="article-text">
        Ara vol recuperar aquell somni cultural i planeja reformar la zona de l&rsquo;antic forn per gaireb&eacute; duplicar l&rsquo;espai, fet que permetria organitzar concerts, projeccions i trobades amb m&eacute;s comoditat. No ho planteja com un projecte empresarial tancat, sin&oacute; com un espai obert a propostes d&rsquo;artistes i creadors.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El londinenc utilitza el vinil contra la dictadura del clic i l&#039;algoritme                            </span>
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        Dins del local, la secci&oacute; &lsquo;M&uacute;sica de l&rsquo;Illa&rsquo; &mdash;on crida l&rsquo;atenci&oacute; una maqueta de 1981 del m&iacute;tic grup local Forats Negres&mdash; reuneix enregistraments produ&iuml;ts a Mallorca i funciona com un projecte personal per preservar i difondre el patrimoni musical de l&rsquo;illa.
    </p><p class="article-text">
        Silas, que vendr&agrave; vinils a l&rsquo;agost al festival de m&uacute;sica electr&ograve;nica Naguaifest i que va participar en l&rsquo;esdeveniment de Las Dalias Ibiza celebrat a Calvi&agrave; el maig passat, compra sovint discos locals per acostar-los a nous oients i donar visibilitat a una hist&ograve;ria cultural sovint desconeguda per al turisme. Aix&ograve; tamb&eacute; li ha perm&egrave;s con&egrave;ixer artistes i observar-ne les dificultats: admira la seva creativitat, per&ograve; creu que la difusi&oacute; no pot recaure nom&eacute;s en una botiga, sin&oacute; que requereix la implicaci&oacute; del creador i tamb&eacute; un treball col&middot;lectiu, fruit de la seva experi&egrave;ncia en la m&uacute;sica independent.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, Eclectic Journeys &eacute;s dif&iacute;cil de definir: botiga, estudi, arxiu musical i espai cultural. Per&ograve;, sobretot, &eacute;s una invitaci&oacute; a aturar-se, escoltar i descobrir all&ograve; inesperat, fins i tot en l&rsquo;era dels algoritmes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/silas-wager-l-artista-convertir-antic-forn-santuari-musical-12-000-vinils_1_13313390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 07:21:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Silas Wager, l’artista que va convertir un antic forn en un santuari musical de 12.000 vinils]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cultura,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Silas Wager, el artista que convirtió una antigua panadería en un santuario musical de 12.000 vinilos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/silas-wager-artista-convirtio-antigua-panaderia-santuario-musical-12-000-vinilos_1_13307635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51d5821c-eb72-4059-8604-f6edf8b024af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Silas Wager, el artista que convirtió una antigua panadería en un santuario musical de 12.000 vinilos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto Eclectic Journeys de Palma propone un espacio donde la música se comparte y se crea frente a la lógica del algoritmo</p><p class="subtitle">La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”</p></div><p class="article-text">
        Hay personas que llegan a una isla buscando sol. Otras se aferran a la estacionalidad para encontrar una oportunidad profesional e incluso las hay que recalan en ella para fijar una jubilaci&oacute;n tranquila. El londinense Silas Wager aterriz&oacute; en Mallorca hace cinco a&ntilde;os con algo bastante menos habitual: una colecci&oacute;n de aproximadamente 12.000 vinilos acumulados durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Lo hizo en una antigua panader&iacute;a del casco hist&oacute;rico de Palma, espacio que reconvirti&oacute; para crear su tienda-estudio, <em>Eclectic Journeys</em>, un espacio que aspira a ser refugio para la curiosidad musical y un lugar donde nacen canciones y en el que todav&iacute;a se cree en el poder de los encuentros inesperados.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos discos, reunidos desde que ten&iacute;a 17 a&ntilde;os recorriendo tiendas, mercadillos y colecciones privadas, no eran solo una afici&oacute;n, sino el hilo conductor de una vida entera atravesada por la m&uacute;sica, la b&uacute;squeda y la escucha como forma de conocimiento. Hoy, a sus cincuenta y tantos a&ntilde;os, esos mismos discos se han convertido en el centro de un proyecto vital que encontr&oacute; en Palma el lugar adecuado para desarrollarse. Y es que la trayectoria de Wager dif&iacute;cilmente encaja en la imagen cl&aacute;sica del comerciante especializado o del emprendedor cultural. Antes de abrir su tienda, hab&iacute;a encadenado una secuencia de oficios tan dispares como reveladores de una vida alejada de la linealidad y marcada por la adaptaci&oacute;n constante: fue <em>paperboy </em>&mdash;repartidor de peri&oacute;dicos&mdash; en su adolescencia; trabaj&oacute; como cartero, como instalador de moquetas y como dise&ntilde;ador gr&aacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su llegada a Espa&ntilde;a se produjo hace una d&eacute;cada. Lo hizo llevando consigo pr&aacute;cticamente todas sus pertenencias, incluidos los miles de discos que hab&iacute;a acumulado durante a&ntilde;os. Tras instalarse durante un tiempo en el campo valenciano, donde vivi&oacute; alrededor de cinco a&ntilde;os, comenz&oacute; a pensar en un nuevo destino. Mallorca aparec&iacute;a en el horizonte por varias razones: el tama&ntilde;o de Palma, su tradici&oacute;n cultural y un contexto musical y pasi&oacute;n por el vinilo que, seg&uacute;n &eacute;l, llevaba d&eacute;cadas formando parte de la identidad de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los vinilos pueden escucharse allí mismo gracias a los tocadiscos a disposición de los clientes, de forma sosegada y sin presión crematística."
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                Los vinilos pueden escucharse allí mismo gracias a los tocadiscos a disposición de los clientes, de forma sosegada y sin presión crematística.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una antigua panader&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        El local que alberga hoy <em>Eclectic Journeys</em> posee una historia propia. Durante d&eacute;cadas funcion&oacute; como panader&iacute;a y todav&iacute;a conserva hoy el elemento que remite a aquel pasado. Entre las estanter&iacute;as llenas de discos asoma el horno que se utilizaba para elaborar pan y que conserva cuarenta d&eacute;cadas de elaboraci&oacute;n artesanal. Hace m&aacute;s de cinco a&ntilde;os, la tienda de Silas abri&oacute; originalmente bajo el nombre de <em>Got Blues Listen To Jazz</em>, una elecci&oacute;n que reflejaba las influencias musicales m&aacute;s importantes en la vida de su propietario. No era acaso una casualidad. Su madre era pianista y la m&uacute;sica form&oacute; parte de su educaci&oacute;n sentimental desde la infancia. &Eacute;l mismo recibi&oacute; clases, aunque resume con humor su experiencia con una frase que repite entre risas: &ldquo;Mis o&iacute;dos son demasiado buenos para mis manos&rdquo;. Aquella sensibilidad auditiva fue la que termin&oacute; alimentando durante d&eacute;cadas una pasi&oacute;n coleccionista que acabar&iacute;a transform&aacute;ndose en una profesi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La tienda de Silas abrió originalmente bajo el nombre de Got Blues Listen To Jaz. En el establecimiento todavía hay elementos que remiten a la antigua panadería</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el tiempo, sin embargo, el nombre de la tienda comenz&oacute; a quedarse peque&ntilde;o. Muchos visitantes llegaban convencidos de que &uacute;nicamente encontrar&iacute;an jazz y blues cuando la realidad era muy distinta. Pero en las estanter&iacute;as conviv&iacute;an el <em>soul</em>, el <em>funk</em>, el <em>disco</em>, el <em>house</em>, el <em>techno</em>, la m&uacute;sica africana, la electr&oacute;nica o el <em>folk </em>y toda otra clase de g&eacute;neros y grabaciones dif&iacute;cilmente encasillables. Hab&iacute;a discos de los a&ntilde;os veinte del siglo pasado junto a lanzamientos contempor&aacute;neos y rarezas que escapaban a cualquier clasificaci&oacute;n convencional. Silas decidi&oacute; rebautizar el proyecto hace aproximadamente medio a&ntilde;o y as&iacute; naci&oacute; Eclectic Journeys, un nombre que resume mejor la filosof&iacute;a de una tienda donde el descubrimiento importa m&aacute;s que las etiquetas por g&eacute;neros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la tienda, que se llama ahora Eclectic Journeys, conviven discos de los años veinte del siglo pasado junto a lanzamientos contemporáneos y rarezas que escapan a cualquier clasificación convencional</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Esa filosofía —de escuchar, conversar y crear— guía sus planes de futuro, que incluyen recuperar conciertos íntimos, sesiones de DJ y cine para pequeños grupos."
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                Esa filosofía —de escuchar, conversar y crear— guía sus planes de futuro, que incluyen recuperar conciertos íntimos, sesiones de DJ y cine para pequeños grupos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La importancia de dejarse sorprender</strong></h2><p class="article-text">
        Acaso quien entra en Eclectic Journeys suele hacerlo con una idea concreta en la cabeza. Hay quienes preguntan por John Coltrane, Miles Davis, Pink Floyd o Led Zeppelin. Son referencias inevitables y muy repetidas en las conversaciones. No obstante, Silas intenta que la experiencia no acabe ah&iacute;. Y es que, m&aacute;s que vender un disco concreto, opta por despertar la curiosidad de quienes cruzan la puerta. Considera que la cultura musical &ldquo;crece cuando uno se permite explorar territorios desconocidos y abandonar, aunque sea temporalmente, los caminos m&aacute;s transitados&rdquo;. Por eso anima a los visitantes a escuchar, comparar y dedicar tiempo a g&eacute;neros o artistas que jam&aacute;s hab&iacute;an considerado.
    </p><p class="article-text">
        La propia din&aacute;mica del espacio &mdash;peque&ntilde;o pero <em>cozy</em>, como dir&iacute;an los ingleses&mdash; favorece esa actitud. Los discos pueden escucharse all&iacute; mismo gracias a los tocadiscos a disposici&oacute;n de los clientes, de forma sosegada y sin presi&oacute;n cremat&iacute;stica, y con recomendaciones inesperadas, historias sobre m&uacute;sicos olvidados o debates sobre escenas musicales lejanas. El visitante tiene la sensaci&oacute;n de estar en un espacio donde la m&uacute;sica sigue siendo una experiencia compartida y no &uacute;nicamente un producto de consumo. Esa atm&oacute;sfera evoca inevitablemente a determinadas tiendas londinenses donde el intercambio cultural importa tanto como las transacciones comerciales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Eclectic Journeys es difícil de definir: tienda, estudio, archivo musical y espacio cultural."
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            <span class="title">
                Eclectic Journeys es difícil de definir: tienda, estudio, archivo musical y espacio cultural.                            </span>
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      <p class="quote-text">Los discos pueden escucharse allí mismo gracias a los tocadiscos a disposición de los clientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la imprevisibilidad y la magia son esenciales. Aqu&iacute; nadie puede garantizar qu&eacute; discos estar&aacute;n disponibles la semana siguiente. Parte del encanto consiste precisamente en aceptar esa incertidumbre. Hay personas que llegan buscando un t&iacute;tulo concreto y terminan enamor&aacute;ndose de algo completamente distinto. Para Wager, esa posibilidad de sorpresa constituye uno de los grandes placeres asociados al coleccionismo y una de las razones por las que sigue creyendo en el valor cultural de los espacios f&iacute;sicos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La m&uacute;sica del pasado se encuentra con la futura</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el principio, Silas concibi&oacute; el espacio como algo m&aacute;s amplio. Una de las motivaciones que le impulsaron a abrir el negocio en Palma era la posibilidad de ayudar a otros m&uacute;sicos y creadores a desarrollar sus propios proyectos. Detr&aacute;s de las estanter&iacute;as funciona un estudio donde actualmente trabaja junto a artistas interesados en grabar o dar forma a nuevas composiciones. La idea no consiste en dirigirlos ni en imponer una visi&oacute;n determinada, sino en acompa&ntilde;arlos durante el proceso creativo respetando siempre sus decisiones art&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Ese deseo de colaborar con otros m&uacute;sicos tiene ra&iacute;ces profundas. El mismo Silas produjo un elep&eacute; bajo el nombre de <em>Neoteric Manoeuvres</em> y, a pesar de que lleg&oacute; a publicarlo, la experiencia estuvo lejos de convertirse en un &eacute;xito comercial. La mayor&iacute;a de las copias no encontraron comprador y ni siquiera el sistema de <em>sale or return</em> &mdash;poder devolver aquello que no se ha vendido&mdash; consigui&oacute; darle una gran visibilidad. Solo una tienda apost&oacute; decididamente por aquel trabajo y &uacute;nicamente logr&oacute; vender alrededor de cincuenta ejemplares. Sin embargo, aquella experiencia le ense&ntilde;&oacute; algo: a partir de entonces reforzar&iacute;a su voluntad de crear un espacio que pudiera servir de apoyo a otros creadores.
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                Durante décadas el espacio funcionó como panadería                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contra la l&oacute;gica del algoritmo&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Para alguien que siempre se sinti&oacute; m&aacute;s oyente que m&uacute;sico, trabajar junto a personas capaces de transformar ideas en canciones representa una forma distinta de participar en el proceso creativo. Habla de ello con entusiasmo y cautela, mientras apunta con el dedo a una peque&ntilde;a escultura de color naranja con gafas de sol, que representa la imagen art&iacute;stica del creador con el que trabaja ahora y a quien facilita sus ideas y las condiciones para que la m&uacute;sica pueda surgir de manera org&aacute;nica. Apenas desvela ahora m&aacute;s detalle sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Esa filosof&iacute;a &mdash;de escuchar, conversar y crear&mdash; gu&iacute;a sus planes de futuro, que incluyen recuperar conciertos &iacute;ntimos, sesiones de DJ y cine para peque&ntilde;os grupos. Durante la pandemia, las restricciones marcaron el inicio de una tienda a&uacute;n en consolidaci&oacute;n, con una gran incertidumbre porque acababa de llegar a la isla y no sab&iacute;a si habr&iacute;a p&uacute;blico suficiente, aunque con el tiempo llegaron clientes habituales, tanto turistas como residentes interesados en nuevas m&uacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora quiere recuperar ese sue&ntilde;o cultural y planea reformar la zona del antiguo horno para casi duplicar el espacio, lo que permitir&iacute;a organizar conciertos, proyecciones y encuentros con mayor comodidad. No lo plantea como un proyecto empresarial cerrado, sino como un espacio abierto a propuestas de artistas y creadores. Dentro del espacio, la secci&oacute;n &lsquo;M&uacute;sica de la Isla&rsquo; &mdash;llama la atenci&oacute;n una maqueta de 1981 del m&iacute;tico grupo local Forats Negres&mdash;re&uacute;ne grabaciones producidas en Mallorca y funciona como un proyecto personal para preservar y difundir su patrimonio musical. 
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                El londinense utiliza el vinilo contra la dictadura del clic y el algoritmo                            </span>
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        Silas, que vender&aacute; vinilos en agosto en el festival de m&uacute;sica electr&oacute;nica Naguaifest y que particip&oacute; en el evento de Las Dalias Ibiza en Calvi&agrave; este pasado mayo, compra con frecuencia discos locales para acercarlos a nuevos oyentes y visibilizar una historia cultural a menudo desconocida para el turismo, lo que tambi&eacute;n le ha permitido conocer artistas y observar sus dificultades: admira su creatividad, pero cree que la difusi&oacute;n no puede recaer solo en una tienda, sino que requiere implicaci&oacute;n del creador adem&aacute;s del trabajo colectivo, fruto de su experiencia en la m&uacute;sica independiente.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, Eclectic Journeys es dif&iacute;cil de definir: tienda, estudio, archivo musical y espacio cultural. Aunque sobre todo es una invitaci&oacute;n a detenerse, escuchar y descubrir lo inesperado incluso en la era de los algoritmos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/silas-wager-artista-convirtio-antigua-panaderia-santuario-musical-12-000-vinilos_1_13307635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 04:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Silas Wager, el artista que convirtió una antigua panadería en un santuario musical de 12.000 vinilos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cultura,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viure després del suïcidi: el dol invisible dels qui es queden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viure-despres-suicidi-dol-invisible-dels-qui-queden_1_13114550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14658fa-7fea-480c-a6a7-3972fbcaeec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viure després del suïcidi: el dol invisible dels qui es queden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres familiars relaten en primera persona com és viure després del suïcidi d’un ésser estimat i conviure amb el sentiment de culpa, el silenci i un dol complex que encara continua sent invisible</p><p class="subtitle">Famílies afectades pel suïcidi denuncien la manca d'acompanyament: “El silenci al teu voltant és horrorós”</p></div><p class="article-text">
        El su&iuml;cidi continua sent un dels grans silencis en els cercles socials. Se&rsquo;n parla poc, s&rsquo;evita i, fins i tot, inc&ograve;moda. Malgrat aix&ograve;, darrere de cada mort hi ha moltes vides que continuen, travessades per una abs&egrave;ncia dif&iacute;cil de comprendre i d&rsquo;explicar. Uns s&oacute;n pares, altres s&oacute;n germans. I fins i tot hi ha parelles i fills. Persones que, a m&eacute;s d&rsquo;enfrontar-se a la p&egrave;rdua, tamb&eacute; s&rsquo;aboquen a un dol ple de preguntes sense resposta, culpa persistent i, en moltes ocasions, el pes de l&rsquo;estigma. Se&rsquo;ls coneix com a supervivents, ja que s&oacute;n persones que han experimentat altes intensitats de patiment, una viv&egrave;ncia traum&agrave;tica, despr&eacute;s de la mort d&rsquo;un familiar proper.
    </p><p class="article-text">
        En Joan (nom fictici per petici&oacute; pr&ograve;pia) va perdre fa uns anys el seu germ&agrave; gran, una de les persones clau en la seva vida. El descriu com alg&uacute; &ldquo;profundament gener&oacute;s&rdquo;, sempre disposat a ajudar, fins i tot a costa de si mateix. &ldquo;Mai no tenia un &lsquo;no&rsquo; per a la gent&rdquo;, recorda. Res feia preveure el que passaria. Tanmateix, un dia, el dia de Reis, la fam&iacute;lia esperava reunir-se com cada any. Els minuts passaven i ell no arribava ni responia a les trucades. &ldquo;El nerviosisme i l&rsquo;ansietat van anar en augment&rdquo;, explica en Joan. Aquell moment, aparentment quotidi&agrave;, quedaria gravat com l&rsquo;inici d&rsquo;una ruptura definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Des d&rsquo;aquell instant, tot va canviar. &ldquo;Va ser un cop terrible. Vaig entrar en estat de xoc&rdquo;. Van ser dies, setmanes, en qu&egrave; aquest germ&agrave; petit va viure en una mena de pilot autom&agrave;tic, centrat a gestionar el m&eacute;s urgent: tr&agrave;mits, trucades, organitzaci&oacute;. &ldquo;Era com si no tingu&eacute;s cap altra opci&oacute; que seguir endavant sense deixar-me caure&rdquo;. Fins al dia que aquella in&egrave;rcia es va aturar i va apar&egrave;ixer el buit; el seu, un de profund i dif&iacute;cil d&rsquo;omplir amb paraules.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El silenci despr&eacute;s de l&rsquo;impacte</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un silenci esquin&ccedil;ador que ho envaeix tot. La seva veu es va anar apagant a poc a poc: ja no hi havia trucades, ni respostes, ni missatges&rdquo;. La manera com en Joan descriu l&rsquo;abs&egrave;ncia reflecteix un buit que comparteixen molts supervivents: no nom&eacute;s desapareix la persona, sin&oacute; tamb&eacute; tot all&ograve; que gira al seu voltant i sost&eacute; la relaci&oacute; en el dia a dia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un silenci esfereïdor ho invaeix tot. La seva veu es va anar apagant a poc a poc: ja no hi va haver cridades, ni respostes, ni missatges</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan </span>
                                        <span>—</span> Germà d’una persona que es va suïcidar 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Amb tot, aquest emmudir no &eacute;s nom&eacute;s intern. Tamb&eacute; &eacute;s social. La psic&ograve;loga sanit&agrave;ria Silvia Sevilla explica que el dol per su&iuml;cidi t&eacute; elements que el diferencien d&rsquo;altres processos de p&egrave;rdua: &ldquo;No nom&eacute;s es perd la persona, tamb&eacute; es perd la sensaci&oacute; de seguretat i, moltes vegades, la narrativa que ten&iacute;em sobre aquesta relaci&oacute;&rdquo;. &Eacute;s a dir, es trenca la hist&ograve;ria tal com l&rsquo;enten&iacute;em, amb tots els matisos que la configuren.
    </p><p class="article-text">
        A partir d&rsquo;aqu&iacute;, emergeixen preguntes que no cessen durant molt de temps: &ldquo;per qu&egrave;?&rdquo;, &ldquo;com &eacute;s que no ho vaig veure?&rdquo;, &ldquo;hauria pogut fer alguna cosa?&rdquo;. S&oacute;n pensaments recurrents, intrusius, que busquen reconstruir el que va passar amb l&rsquo;esperan&ccedil;a de trobar una explicaci&oacute; que calmi el dolor. Tanmateix, en la majoria dels casos, aquesta explicaci&oacute; no arriba.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La culpa i el &ldquo;perm&iacute;s per viure&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;Anna (nom fictici) tamb&eacute; va perdre el seu germ&agrave;, en el seu cas, el petit. El seu relat comen&ccedil;a amb una frase que resumeix l&rsquo;impacte: &ldquo;Ho va canviar tot radicalment en una mil&middot;l&egrave;sima de segon&rdquo;. Recorda aquells primers dies com un torb en qu&egrave; amb prou feines hi havia espai per sentir. &ldquo;S&rsquo;havien de fer moltes coses&hellip; i les vaig fer. No s&eacute; ni com&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquest estat d&rsquo;urg&egrave;ncia, explica la psic&ograve;loga, &eacute;s habitual. El cos i la ment entren en un mode de superviv&egrave;ncia per sostenir all&ograve; immediat. No obstant aix&ograve;, quan la intensitat inicial disminueix, apareixen emocions m&eacute;s profundes i dif&iacute;cils de gestionar. Entre elles, la culpa ocupa un lloc central. &ldquo;Per no haver-me adonat que no estava b&eacute; i no haver-lo pogut ajudar&rdquo;, diu l&rsquo;Anna. Una culpa que no nom&eacute;s respira en el passat, sin&oacute; que tamb&eacute; condiciona el present. Perqu&egrave;, com ella mateixa explica, hi ha una cosa que costa especialment: &ldquo;Donar-te perm&iacute;s per continuar vivint&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Lament] no haver-me donat compte de que no estava bé i no haver-lo pogut ajudar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> Germana d&#039;una persona que es va suïcidar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Acompanyar sense jutjar</strong></h2><p class="article-text">
        Des del Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, el seu portaveu a les illes, Lino Salas, assenyala que aquesta barreja de dolor, culpa i desconcert &eacute;s una constant entre aquells que busquen ajuda. Moltes persones hi arriben amb una necessitat urgent d&rsquo;entendre el que ha passat, per&ograve; tamb&eacute; amb por d&rsquo;expressar el que senten.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, l&rsquo;acompanyament preco&ccedil; resulta fonamental. No es tracta de trobar respostes r&agrave;pides ni d&rsquo;oferir solucions, sin&oacute; de sostenir. Escoltar sense jutjar, validar emocions &mdash;encara que siguin contradict&ograve;ries&mdash; i ser-hi en el dia a dia. &ldquo;A vegades, el m&eacute;s important no &eacute;s el que es diu, sin&oacute; el fet de no deixar sola la persona&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        Tanmateix, aquest acompanyament no sempre es produeix de manera adequada. Com explica Silvia Sevilla, l&rsquo;entorn pot caure en errors benintencionats: minimitzar el dolor, evitar el tema o pressionar perqu&egrave; la persona &ldquo;avanci&rdquo;. Tot aix&ograve; pot augmentar la sensaci&oacute; d&rsquo;a&iuml;llament. &ldquo;El silenci social pesa molt&rdquo;, adverteix.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El pes de l&rsquo;estigma social</strong></h2><p class="article-text">
        La Laura (tamb&eacute; nom fictici) va perdre el seu esp&ograve;s despr&eacute;s de 17 anys de vida en com&uacute;. Tot i que feia mesos que estaven separats, mantenien un vincle proper i compartien la crian&ccedil;a del seu fill. &ldquo;El primer que vaig pensar va ser: &lsquo;Com li ho explicar&eacute; al meu fill?&rsquo;&rdquo;. Aquesta pregunta va marcar l&rsquo;inici d&rsquo;un proc&eacute;s en qu&egrave; el dol propi i el del seu fill s&rsquo;entrella&ccedil;aven.
    </p><p class="article-text">
        A l&rsquo;allau emocional, plena de culpa, tristesa i por, s&rsquo;hi va afegir una dificultat extra: la reacci&oacute; de l&rsquo;entorn. &ldquo;Rebia comentaris com &lsquo;quina persona m&eacute;s egoista&rsquo; o &lsquo;quina covardia&rsquo;&rdquo;, recorda. Paraules que, lluny de consolar, augmentaven el dolor. &ldquo;Simplificaven una realitat molt complexa i carregada de patiment&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Rebia comentaris com a ‘què egoista’ o ‘què cobard’</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> Esposa d&#039;una persona que es va suïcidar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquest tipus de respostes, adverteixen els experts, formen part de l&rsquo;estigma social que encara envolta el su&iuml;cidi. Segons explica la presidenta del Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, Maria Ant&ograve;nia Mateu Oliver, aquest estigma no nom&eacute;s afecta les persones en risc, sin&oacute; tamb&eacute; aquelles que sobreviuen a la p&egrave;rdua, dificultant que puguin parlar obertament del que ha passat.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un dol que no &eacute;s gens lineal</strong></h2><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la p&egrave;rdua, el primer any sol ser especialment intens. Silvia Sevilla el descriu com una muntanya russa emocional. Al principi predomina l&rsquo;impacte: insomni, desconcert, fins i tot una mena d&rsquo;anest&egrave;sia emocional. Despr&eacute;s, quan la realitat s&rsquo;assenta, apareixen el buit i les preguntes.
    </p><p class="article-text">
        Entre els tres i els sis mesos, moltes persones experimenten un augment de la ruminaci&oacute;, la sensaci&oacute; d&rsquo;abandonament o fins i tot la r&agrave;bia: cap a la persona morta, cap a un mateix o cap a l&rsquo;entorn. I a partir d&rsquo;aqu&iacute;, el proc&eacute;s pot avan&ccedil;ar cap a la integraci&oacute; o, en alguns casos, encallar-se.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No &eacute;s un proc&eacute;s lineal&rdquo;, insisteix la psic&ograve;loga. Hi ha aven&ccedil;os i retrocessos, moments d&rsquo;aparent calma i altres en qu&egrave; el dolor torna amb for&ccedil;a, especialment en dates significatives. Comprendre aquesta din&agrave;mica &eacute;s &ldquo;clau&rdquo; per no afegir pressi&oacute; a qui travessa el dol.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Parlar salva vides</strong></h2><p class="article-text">
        En aquest context, hi ha una idea que els professionals repeteixen amb claredat: parlar del su&iuml;cidi no augmenta el risc. Al contrari. Des del Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, Lino Salas insisteix que preguntar directament, escoltar sense alarmisme i obrir espais de conversa pot ser un factor protector.
    </p><p class="article-text">
        Aquest enfocament desmunta alguns dels mites m&eacute;s estesos, com pensar que qui expressa idees su&iuml;cides no les dur&agrave; a terme o que preguntar pot incitar a fer-ho. L&rsquo;evid&egrave;ncia cient&iacute;fica apunta just al contrari: el silenci &eacute;s el que m&eacute;s a&iuml;lla. I els mateixos supervivents ho confirmen. L&rsquo;Anna ho expressa clarament: &ldquo;Que es deixin ajudar&hellip; que no es tanquin&rdquo;. Perqu&egrave;, en molts casos, compartir el dolor &eacute;s el primer pas per comen&ccedil;ar a sostenir-lo.
    </p><p class="article-text">
        Precisament, el Consell de Ministres ha aprovat aquest dimarts la creaci&oacute; de l&rsquo;Observatori per a la Prevenci&oacute; del Su&iuml;cidi, en el marc dels compromisos adquirits en el Pla d&rsquo;acci&oacute; 2025-2027, dotat amb 17,83 milions d&rsquo;euros. El seu objectiu &eacute;s &ldquo;refor&ccedil;ar la coordinaci&oacute; institucional i avan&ccedil;ar en una resposta integral davant un dels principals reptes de salut p&uacute;blica&rdquo;, segons indiquen des de l&rsquo;Executiu. I &eacute;s que, tal com s&rsquo;indicava en aquest mateix mitj&agrave; i segons dades de l&rsquo;Institut Nacional d&rsquo;Estad&iacute;stica, el 2024 es van produir 3.953 morts per aquesta causa a Espanya, sent la segona causa de mort externa, per darrere de les caigudes accidentals.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El paper dels mitjans: informar sense fer mal</strong></h2><p class="article-text">
        La manera com es parla del su&iuml;cidi tamb&eacute; influeix en la percepci&oacute; social i en la prevenci&oacute;. Durant anys, el silenci va ser la norma. Avui, investigacions com les de la periodista &Aacute;ngeles Dur&aacute;n, presidenta de l&rsquo;Associaci&oacute; de Periodistes de les Illes Balears (APIB) i professora universit&agrave;ria al Centre d&rsquo;Ensenyament Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG), apunten a la necessitat d&rsquo;informar, per&ograve; fer-ho amb responsabilitat.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s de 800.000 persones se su&iuml;ciden cada any al m&oacute;n, cosa que implica una cada 40 segons, segons dades de l&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de la Salut (OMS). Davant d&rsquo;aquesta magnitud, la visibilitat s&rsquo;ent&eacute;n com una eina necess&agrave;ria, sempre que s&rsquo;evitin enfocaments sensacionalistes o simplificacions. A Balears, aquesta preocupaci&oacute; va portar fa uns anys l&rsquo;APIB a impulsar un codi &egrave;tic amb 25 punts sobre el tractament medi&agrave;tic del su&iuml;cidi, elaborat el 2018 en col&middot;laboraci&oacute; amb el Tel&egrave;fon de l&rsquo;Esperan&ccedil;a, el Col&middot;legi Oficial de Psicologia de Balears i el CESAG.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;objectiu d&rsquo;aquest document era clar: donar visibilitat i contribuir a pal&middot;liar el que els experts consideren un greu problema de salut p&uacute;blica i evitar l&rsquo;anomenat &ldquo;efecte crida&rdquo;. &ldquo;Sabem que cal conjugar les recomanacions sanit&agrave;ries i les necessitats informatives, per&ograve;, en cas de dubte, sempre cal fer cas als experts perqu&egrave; el periodisme responsable &eacute;s fonamental per contribuir socialment&rdquo;, explica Dur&aacute;n, doctora en Comunicaci&oacute;, que destaca un canvi positiu en els mitjans. &ldquo;Hi ha periodistes que encara se salten les normes deontol&ograve;giques, publicant, per exemple, el m&egrave;tode emprat, per&ograve; hem observat una millora considerable. S&iacute; que ens sembla important, tot i que els experts insisteixin a parlar de multicausa, incidir en el detonant, perqu&egrave; ocultar-lo &eacute;s tapar un altre problema social greu, com pot ser l&rsquo;assejament, tamb&eacute; convertit en ciberassetjament. El risc m&eacute;s preocupant ara s&oacute;n les xarxes socials&rdquo;, afegeix.
    </p><p class="article-text">
        Per als familiars d&rsquo;aquest reportatge, aquest enfocament no &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; abstracta. En Joan parla de la import&agrave;ncia del respecte i l&rsquo;empatia. Mentrestant, la Laura insisteix a no simplificar. I l&rsquo;Anna recorda que, moltes vegades, no hi ha paraules que consolin, per&ograve; s&iacute; gestos que acompanyen. I &eacute;s que informar b&eacute;, en aquest context, no nom&eacute;s &eacute;s una responsabilitat professional: tamb&eacute; &eacute;s una forma de cura col&middot;lectiva.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat tot, els tres coincideixen que &eacute;s possible seguir endavant. No en el sentit d&rsquo;oblidar, sin&oacute; d&rsquo;aprendre a conviure amb l&rsquo;abs&egrave;ncia. La ter&agrave;pia, els grups de suport i l&rsquo;acompanyament d&rsquo;altres persones en situacions similars apareixen com a pilars fonamentals. &ldquo;Vaig aprendre a conviure-hi i a seguir endavant&rdquo;, explica en Joan. L&rsquo;Anna ho resumeix amb una idea que desmunta molts t&ograve;pics: &ldquo;El temps no cura, simplement mitiga&rdquo;. La Laura, per la seva banda, hi afegeix una mirada que barreja dolor i resili&egrave;ncia: &ldquo;Tot i que la p&egrave;rdua deixa una empremta permanent, &eacute;s possible reconstruir la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Potser aqu&iacute; rau la clau: no a tancar el dol, sin&oacute; a transformar-lo. I, sobretot, a deixar de viure&rsquo;l en silenci. Explicar-lo i demanar ajuda, com li va passar a qui escriu aquestes l&iacute;nies, per sanar i saber cuidar millor els qui ens envolten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/viure-despres-suicidi-dol-invisible-dels-qui-queden_1_13114550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 07:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viure després del suïcidi: el dol invisible dels qui es queden]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Suicidio,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir después del suicidio: el duelo invisible de los que se quedan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivir-despues-suicidio-duelo-invisible-quedan_1_13111501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14658fa-7fea-480c-a6a7-3972fbcaeec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir después del suicidio: el duelo invisible de los que se quedan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres familiares relatan en primera persona cómo es vivir después del suicidio de un ser querido y coexistir con el sentimiento de culpa, el silencio y un duelo complejo que aún sigue siendo invisible</p><p class="subtitle">Familias afectadas por el suicidio denuncian la falta de acompañamiento: “El silencio a tu alrededor es horroroso”</p></div><p class="article-text">
        El suicidio sigue generando grandes silencios en los c&iacute;rculos sociales. Se suele hablar poco de &eacute;l, se evita, e incluso incomoda. A pesar de ello, detr&aacute;s de cada fallecimiento hay muchas vidas que siguen, atravesadas por una ausencia dif&iacute;cil de comprender y de poder explicar. Unos son padres, otros son hermanos. E incluso hay parejas e hijos. Personas que, adem&aacute;s de enfrentarse a la p&eacute;rdida, tambi&eacute;n se abocan a un duelo lleno de preguntas sin respuesta, culpa persistente y, en muchas ocasiones, el peso del estigma. Se los conoce como supervivientes, al ser personas que han experimentado altas intensidades de sufrimiento, de vivencia traum&aacute;tica, tras la muerte de un familiar cercano.
    </p><p class="article-text">
        Juan (nombre ficticio por petici&oacute;n propia) perdi&oacute; hace unos a&ntilde;os a su hermano mayor, una de las personas clave en su vida. Lo describe como alguien &ldquo;profundamente generoso&rdquo;, siempre dispuesto a ayudar, incluso a costa de s&iacute; mismo. &ldquo;Nunca ten&iacute;a un &lsquo;no&rsquo; para la gente&rdquo;, recuerda. Nada hac&iacute;a prever lo que ocurrir&iacute;a. Sin embargo, un d&iacute;a, el de Reyes, la familia esperaba reunirse como cada a&ntilde;o. Los minutos pasaban y &eacute;l no llegaba y tampoco respond&iacute;a a las llamadas. &ldquo;El nerviosismo y la ansiedad fueron en aumento&rdquo;, explica Juan. Ese momento, aparentemente cotidiano, quedar&iacute;a acaso grabado como el inicio de una ruptura definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde ese instante, todo cambi&oacute;. &ldquo;Fue un golpe terrible. Entr&eacute; en estado de shock&rdquo;. Fueron d&iacute;as, semanas, en las que este hermano peque&ntilde;o vivi&oacute; en una especie de piloto autom&aacute;tico, centrado en gestionar lo m&aacute;s urgente: tr&aacute;mites, llamadas, organizaci&oacute;n. &ldquo;Era como si no tuviera otra opci&oacute;n que seguir adelante sin dejarme caer&rdquo;. Hasta el d&iacute;a en que esa inercia se detuvo y apareci&oacute; el vac&iacute;o; el suyo, uno profundo y dif&iacute;cil de llenar con palabras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El silencio tras el impacto</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Un silencio desgarrador que lo invade todo. Su voz se fue apagando poco a poco: ya no hubo llamadas, ni respuestas, ni mensajes&rdquo;. La forma en la que Juan describe la ausencia refleja un vac&iacute;o que comparten muchos supervivientes: no solo desaparece la persona, tambi&eacute;n todo lo que gira en torno y sostiene la relaci&oacute;n en lo cotidiano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un silencio desgarrador lo invade todo. Su voz se fue apagando poco a poco: ya no hubo llamadas, ni respuestas, ni mensajes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan </span>
                                        <span>—</span> Hermano de una persona que se suicidó
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con todo, ese enmudecer no es &uacute;nicamente interno. Tambi&eacute;n es social. La psic&oacute;loga sanitaria Silvia Sevilla explica que el duelo por suicidio tiene elementos que lo diferencian de otros procesos de p&eacute;rdida: &ldquo;No solo se pierde a la persona, tambi&eacute;n se pierde la sensaci&oacute;n de seguridad y muchas veces la narrativa que ten&iacute;amos sobre esa relaci&oacute;n&rdquo;. Es decir, se rompe la historia tal y como la entend&iacute;amos, con todos los matices que la configuran.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, emergen preguntas que no cesan en un tiempo: &ldquo;&iquest;por qu&eacute;?&rdquo;, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo no lo vi?&rdquo;, &ldquo;&iquest;podr&iacute;a haber hecho algo?&rdquo;. Son pensamientos recurrentes, intrusivos, que buscan reconstruir lo ocurrido con la esperanza de encontrar una explicaci&oacute;n que calme el dolor. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de los casos, esa explicaci&oacute;n no llega.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La culpa y el &ldquo;permiso para vivir&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ana (nombre ficticio) tambi&eacute;n perdi&oacute; a su hermano, en su caso, el menor. Su relato comienza con una frase que resume el impacto: &ldquo;Cambi&oacute; radicalmente todo en una mil&eacute;sima de segundo&rdquo;. Recuerda aquellos primeros d&iacute;as como un torbellino en el que apenas hab&iacute;a espacio para sentir. &ldquo;Hab&iacute;a que hacer muchas cosas&hellip; y las hice. No s&eacute; ni c&oacute;mo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese estado de urgencia, explica la psic&oacute;loga, es habitual. El cuerpo y la mente entran en un modo de supervivencia para sostener lo que es inmediato. No obstante, cuando la intensidad inicial disminuye, aparecen emociones m&aacute;s profundas y dif&iacute;ciles de gestionar. Entre ellas, la culpa ocupa un lugar central. &ldquo;Por no haberme dado cuenta de que no estaba bien y no haberle podido ayudar&rdquo;, dice Ana. Una culpa que no solo respira en el pasado, sino que tambi&eacute;n condiciona el presente. Porque, como ella misma explica, hay algo que cuesta especialmente: &ldquo;Darte permiso para seguir viviendo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Lamento] no haberme dado cuenta de que no estaba bien y no haberle podido ayudar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> Hermana de una persona que se suicidó
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Acompa&ntilde;ar sin juzgar</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el Tel&eacute;fono de la Esperanza, su portavoz en Balears, Lino Salas, se&ntilde;ala que esa mezcla de dolor, culpa y desconcierto es una constante entre quienes buscan ayuda. Muchas personas llegan con una necesidad urgente de entender lo ocurrido, pero tambi&eacute;n con miedo a expresar lo que sienten.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el acompa&ntilde;amiento temprano resulta fundamental. No se trata de encontrar respuestas r&aacute;pidas ni de ofrecer soluciones, sino de sostener. Escuchar sin juzgar, validar emociones &mdash;aunque sean contradictorias&mdash; y estar presente en lo cotidiano. &ldquo;A veces lo m&aacute;s importante no es lo que se dice, sino el hecho de no dejar sola a la persona&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese acompa&ntilde;amiento no siempre se produce de forma adecuada. Como explica Silvia Sevilla, el entorno puede caer en errores bienintencionados: minimizar el dolor, evitar el tema o presionar para que la persona &ldquo;avance&rdquo;. Todo ello puede aumentar la sensaci&oacute;n de aislamiento. &ldquo;El silencio social pesa mucho&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El peso del estigma social</strong></h2><p class="article-text">
        Laura (tambi&eacute;n nombre ficticio) perdi&oacute; a su esposo tras 17 a&ntilde;os de vida en com&uacute;n. Aunque llevaban meses separados, manten&iacute;an un v&iacute;nculo cercano y compart&iacute;an la crianza de su hijo. &ldquo;Lo primero que pens&eacute; fue: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo se lo voy a explicar a mi hijo?&rsquo;&rdquo;. Esa pregunta marc&oacute; el inicio de un proceso en el que el duelo propio y el de su hijo se entrelazaban.
    </p><p class="article-text">
        A la avalancha emocional, inundada de culpa, tristeza y miedo, se sum&oacute; una dificultad a&ntilde;adida: la reacci&oacute;n del entorno. &ldquo;Recib&iacute;a comentarios como &lsquo;qu&eacute; ego&iacute;sta&rsquo; o &lsquo;qu&eacute; cobarde&rsquo;&rdquo;, recuerda. Palabras que, lejos de consolar, aumentaban el dolor. &ldquo;Simplificaban una realidad muy compleja y cargada de sufrimiento&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recibía comentarios como ‘qué egoísta’ o ‘qué cobarde’</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> Esposa de una persona que se suicidó
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este tipo de respuestas, advierten los expertos, forman parte del estigma social que a&uacute;n rodea al suicidio. Seg&uacute;n explica la presidenta del Tel&eacute;fono de la Esperanza, Maria Ant&ograve;nia Mateu Oliver, ese estigma no solo afecta a quienes est&aacute;n en riesgo, sino tambi&eacute;n a quienes sobreviven a la p&eacute;rdida, dificultando que puedan hablar abiertamente de lo ocurrido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un duelo que nada tiene de lineal</strong></h2><p class="article-text">
        Tras la p&eacute;rdida, el primer a&ntilde;o suele ser especialmente intenso. Silvia Sevilla lo describe como una monta&ntilde;a rusa emocional. Al principio, predomina el impacto: insomnio, desconcierto, incluso una especie de anestesia emocional. Despu&eacute;s, cuando la realidad se asienta, aparecen el vac&iacute;o y las preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Entre los tres y los seis meses, muchas personas experimentan un aumento de la rumiaci&oacute;n, la sensaci&oacute;n de abandono o incluso la ira: hacia la persona fallecida, hacia uno mismo o hacia el entorno. Y a partir de ah&iacute;, el proceso puede avanzar hacia la integraci&oacute;n o, en algunos casos, estancarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es un proceso lineal&rdquo;, insiste la psic&oacute;loga. Hay avances y retrocesos, momentos de aparente calma y otros en los que el dolor regresa con fuerza, especialmente en fechas significativas. Comprender esta din&aacute;mica es &ldquo;clave&rdquo; para no a&ntilde;adir presi&oacute;n a quien atraviesa el duelo, apostilla.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hablar salva vidas</strong></h2><p class="article-text">
        En este contexto, hay una idea que los profesionales repiten con claridad: hablar del suicidio no aumenta el riesgo. Al contrario. Desde el Tel&eacute;fono de la Esperanza, Lino Salas insiste en que preguntar directamente, escuchar sin alarmismo y abrir espacios de conversaci&oacute;n puede ser un factor protector.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque desmonta algunos de los mitos m&aacute;s extendidos, como pensar que quien expresa ideas suicidas no las llevar&aacute; a cabo o que preguntar puede incitar a hacerlo. La evidencia cient&iacute;fica se&ntilde;ala justo lo contrario: el silencio es lo que m&aacute;s a&iacute;sla. Y los propios supervivientes lo confirman. Ana lo expresa con claridad: &ldquo;Que se dejen ayudar&hellip; que no se cierren&rdquo;. Porque, en muchos casos, compartir el dolor es el primer paso para empezar a sostenerlo.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13110817_1121063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Consejo de Ministros ha aprobado este martes la creaci&oacute;n del Observatorio para la Prevenci&oacute;n del Suicidio</a>, en el marco de los compromisos adquiridos en el Plan de acci&oacute;n 2025-2027, dotado con 17,83 millones de euros. Su objetivo es &ldquo;reforzar la coordinaci&oacute;n institucional y avanzar en una respuesta integral ante uno de los principales retos de salud p&uacute;blica&rdquo;, seg&uacute;n indican desde el Ejecutivo. Y es que, como se indicaba en este mismo medio y seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, en 2024 se produjeron 3,953 fallecimientos por esta causa en Espa&ntilde;a, siendo la segunda por muerte externa, por detr&aacute;s de las ca&iacute;das accidentales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El papel de los medios: informar sin da&ntilde;ar</strong></h2><p class="article-text">
        La forma en que se habla del suicidio tambi&eacute;n influye en la percepci&oacute;n social y en la prevenci&oacute;n. Durante a&ntilde;os, el silencio fue la norma. Hoy, investigaciones como las de la periodista &Aacute;ngeles Dur&aacute;n, presidenta de la Asociaci&oacute;n de Periodistas de las Islas Baleares (APIB) y profesora universitaria en el Centro de Ense&ntilde;anza Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG), apuntan a la necesidad de informar, pero hacerlo con responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 800.000 personas se suicidan cada a&ntilde;o en el mundo, lo que implica una cada 40 segundos, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). Ante esta magnitud, la visibilidad se entiende como una herramienta necesaria, siempre que se eviten enfoques sensacionalistas o simplificaciones. En Balears, esta preocupaci&oacute;n llev&oacute; hace unos a&ntilde;os a la APIB a impulsar un c&oacute;digo &eacute;tico con 25 puntos sobre el tratamiento medi&aacute;tico del suicidio, que se elabor&oacute; en 2018 en colaboraci&oacute;n con el Tel&eacute;fono de la Esperanza, el Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Balears y el CESAG.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de este documento era claro: dar visibilidad y contribuir a paliar lo que los expertos consideran un grave problema de salud p&uacute;blica y evitar el denominado &ldquo;efecto llamada&rdquo;. &ldquo;Sabemos que hay que conjugar las recomendaciones sanitarias y las necesidades informativas, pero, ante la duda, siempre hay que hacer caso a los expertos porque el periodismo responsable es fundamental para contribuir socialmente&rdquo;, explica Dur&aacute;n, doctora en Comunicaci&oacute;n, quien destaca un cambio positivo en los medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Hay periodistas que siguen salt&aacute;ndose las normas deontol&oacute;gicas, publicando, por ejemplo, el m&eacute;todo empleado, pero hemos observado una mejora considerable. S&iacute; nos parece importante, pese a que los expertos insistan en hablar de multicausa, incidir en el detonante, porque ocultarlo es tapar otro problema social grave, como puede ser el <em>bullying</em>, tambi&eacute;n convertido en ciberacoso. El riesgo m&aacute;s preocupante ahora son las redes sociales&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los familiares de este reportaje, ese enfoque no es una cuesti&oacute;n abstracta. Juan, por su parte, habla de la importancia del respeto y la empat&iacute;a. Mientras, Laura insiste en no simplificar. Y Ana recuerda que, muchas veces, no hay palabras que consuelen, pero s&iacute; gestos que acompa&ntilde;an. Y es que informar bien, en este contexto, no solo es una responsabilidad profesional: tambi&eacute;n es una forma de cuidado colectivo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, los tres coinciden en que es posible seguir adelante. No en el sentido de olvidar, sino de aprender a convivir con la ausencia. La terapia, los grupos de apoyo y el acompa&ntilde;amiento de otras personas en situaciones similares aparecen como pilares fundamentales. &ldquo;Aprend&iacute; a convivir con ello y a seguir adelante&rdquo;, explica Juan. Ana lo resume con una idea que desmonta muchos t&oacute;picos: &ldquo;El tiempo no cura, simplemente mitiga&rdquo;. Laura, por su parte, a&ntilde;ade una mirada que mezcla dolor y resiliencia: &ldquo;Aunque la p&eacute;rdida deja una huella permanente es posible reconstruir la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; reside la clave: no en cerrar el duelo, sino en transformarlo. Y, sobre todo, en dejar de vivirlo en silencio. Contarlo y pedir ayuda, como le ocurri&oacute; a quien escribe estas l&iacute;neas, para sanar y saber cuidar mejor a los que nos rodean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivir-despues-suicidio-duelo-invisible-quedan_1_13111501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir después del suicidio: el duelo invisible de los que se quedan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Suicidio,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando elegir a quién curar implica dejar morir a otros: el drama de los médicos en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/elegir-curar-implica-morir-drama-medicos-gaza_1_12974032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b196e92c-bb69-4f6a-b99f-822d51196a58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136113.jpg" width="3145" height="1769" alt="Cuando elegir a quién curar implica dejar morir a otros: el drama de los médicos en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elena Gómez, médica del 061-SAMU, relata su experiencia durante un mes en la Franja de Gaza como parte de una misión humanitaria bajo el paraguas de la ONU</p><p class="subtitle">El abogado gazatí Raji Sourani, sobre la Junta de Paz de Trump: “No tenemos voz en nuestro futuro”</p></div><p class="article-text">
        Los hechos ocurren el pasado mes de noviembre, pero lo vivido en Gaza sigue teniendo repercusiones y no puede considerarse cerrado ni reducido al pasado. La experiencia de Elena G&oacute;mez, m&eacute;dica del 061-SAMU en Palma (Mallorca), da cuenta de un mes en primera l&iacute;nea sanitaria en la Franja, en un contexto extremo donde la medicina deja de ser un ejercicio cl&iacute;nico convencional para convertirse en una sucesi&oacute;n constante de decisiones urgentes, condicionadas por la escasez absoluta, la violencia sostenida, el colapso casi total del sistema de salud, pero con una entrega humana sin parang&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es a finales de 2025 cuando la facultativa accede a uno de los escenarios m&aacute;s castigados del planeta. Su objetivo es doble: dar testimonio de lo que ocurre y, al mismo tiempo, contribuir directamente desde su labor m&eacute;dica, evitando que la sociedad normalice lo que ella y una gran mayor&iacute;a definen como genocidio. G&oacute;mez, con un largo recorrido en el mundo del voluntariado y fundadora de la ONG Kubuka, no se considera hero&iacute;na ni alguien que haya salvado vidas a destajo; lo que hace en Gaza es &ldquo;un deber moral y un privilegio&rdquo;. Estar all&iacute; en primera l&iacute;nea y aportar todo lo que est&eacute; en su mano. Eso quiere.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en Gaza no es un viaje, ni siquiera una misi&oacute;n en el sentido convencional, sino un proceso prolongado, incierto y profundamente arbitrario. El &uacute;nico corredor humanitario existente funciona a trav&eacute;s de Jordania, donde m&eacute;dicos y personal humanitario esperan durante d&iacute;as o semanas a que Israel, a trav&eacute;s del COGAT (Coordinaci&oacute;n de Actividades Gubernamentales en los Territorios), conceda el permiso de acceso, a sabiendas de que aproximadamente la mitad de las solicitudes son rechazadas sin explicaci&oacute;n clara, lo que genera una sensaci&oacute;n de impotencia incluso antes de llegar a la Franja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuando la médica llega a Gaza, el proclamado alto el fuego no existe sobre el terreno."
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            <span class="title">
                Cuando la médica llega a Gaza, el proclamado alto el fuego no existe sobre el terreno.                            </span>
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        Incluso con el visto bueno del COGAT, la entrada en la zona no est&aacute; garantizada para Elena. El acceso solo se permite los martes y los jueves, de modo que, si el permiso llega un viernes, es necesario esperar algunos d&iacute;as para cumplir con el objetivo. Aun as&iacute;, en el &uacute;ltimo control (el que implica traspasar la l&iacute;nea militar), un soldado te puede impedir el paso: basta con &ldquo;caerle mal&rdquo; al soldado, portar dos m&oacute;viles o llevar m&aacute;s gasas o antibi&oacute;ticos de los que un servidor p&uacute;blico considere necesarios y &ldquo;ya est&aacute;&rdquo;, critica la m&eacute;dica. Y es que aunque el permiso est&eacute; concedido, pueden devolverte, por lo que quienes son rechazados deben regresar a su pa&iacute;s de origen, convirtiendo la log&iacute;stica en un desaf&iacute;o constante y lleno de incertidumbre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el último control, un soldado te puede impedir el paso: basta con &#039;caerle mal&#039; al soldado, portar dos móviles o llevar más gasas o antibióticos de los que un servidor público considere necesarios y &#039;ya está&#039;, critica la médica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algunos facultativos, escudados en organizaciones de calado (como grandes ONGs con mayores recursos econ&oacute;micos), intentan denunciar el hecho ante organismos internacionales, pero en la mayor&iacute;a de los casos esas denuncias no llegan a ninguna parte. Desde Jordania, la sensaci&oacute;n es la de luchar contra algo que, demasiadas veces, resulta in&uacute;til. Esta barrera administrativa marca desde el inicio la precariedad y la dificultad de cualquier labor humanitaria en la zona.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una misi&oacute;n bajo el paraguas de la ONU</strong></h2><p class="article-text">
        La entrada de Elena, como ocurre con el resto, se realiza como misi&oacute;n m&eacute;dica humanitaria (Medical Relief Mission), bajo el paraguas de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) -organismo dependiente de Naciones Unidas (ONU)- y coordinada con el ej&eacute;rcito israel&iacute; (IDF) y el propio COGAT. Tras muchos meses ofreci&eacute;ndose para entrar como voluntaria en la zona en guerra, una ONG peque&ntilde;a (se evita el nombre por posibles represalias) con base en Estados Unidos le env&iacute;a un mensaje y la &lsquo;ficha&rsquo;. La ONG lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada enviando m&eacute;dicos desde Occidente a Pakist&aacute;n y actualmente tambi&eacute;n desarrolla misiones en Sud&aacute;n. Esta coordinaci&oacute;n con m&uacute;ltiples organismos marca desde el primer momento la complejidad de la misi&oacute;n: cada movimiento, cada acceso y cada asignaci&oacute;n de personal est&aacute; estrictamente controlado.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a antes de entrar en la Franja se comunica el destino final de cada profesional. La OMS distribuye a los m&eacute;dicos seg&uacute;n las necesidades detectadas y la especialidad de cada uno, asegurando que los recursos humanos se ajusten a la urgencia de la situaci&oacute;n. El d&iacute;a se&ntilde;alado, el acceso se realiza en convoy, con equipos organizados por &aacute;reas m&eacute;dicas que se incorporan directamente a sus respectivos servicios, lo que marca el inicio de lo que ser&aacute; una experiencia intensa.
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                    alt="A la falta de medios se suma otro problema: muchos de los médicos más veteranos, adjuntos y responsables han sido asesinados o están en prisión."
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                A la falta de medios se suma otro problema: muchos de los médicos más veteranos, adjuntos y responsables han sido asesinados o están en prisión.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un alto el fuego que no existe</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando Elena llega a Gaza, el proclamado alto el fuego no existe sobre el terreno. Durante todo ese mes, las explosiones y los ataques contin&uacute;an formando parte del paisaje sonoro cotidiano, a pesar de que el relato oficial y el que se hace creer sea otro. As&iacute; lo cuenta ahora a elDiario.es la m&eacute;dico radicada en Balears, quien detalla la crueldad vivida y las profundas heridas tanto f&iacute;sicas como ps&iacute;quicas que la violencia activa deja desde la oficialidad aunque se presente bajo una narrativa totalmente distinta.
    </p><p class="article-text">
        Acaso no son ya las altas cifras de los momentos m&aacute;s intensos de la guerra, cuando los heridos llegaban en avalanchas imposibles de gestionar, pero s&iacute; se vive un goteo constante e ininterrumpido. Esa sensaci&oacute;n de urgencia permanente, aunque a menor escala que en plena guerra, mantiene a los equipos m&eacute;dicos en un estado de tensi&oacute;n continua, donde cada decisi&oacute;n puede significar la vida o la muerte de alguien.
    </p><p class="article-text">
        En Gaza solo hay tres grandes hospitales funcionando y ninguno lo hace a pleno rendimiento. Uno cuenta con quir&oacute;fano; otro, &ldquo;ni siquiera eso&rdquo;, detalla la doctora. La escasez de medios no es puntual, sino estructural, y afecta a cada aspecto de la atenci&oacute;n sanitaria. El hospital que le es asignado es Al Shifa, en el norte de la Franja, uno de los centros m&aacute;s importantes de toda Palestina y tambi&eacute;n uno de los m&aacute;s castigados por la barbarie. Ha sido invadido en dos ocasiones, la &uacute;ltima en marzo de 2025, dejando tras de s&iacute; una huella profunda en su capacidad operativa y en su personal. 
    </p><p class="article-text">
        Al incorporarse al servicio de urgencias, la indicaci&oacute;n que recibe Elena es directa: &ldquo;Aporta como quieras&rdquo;. No hay tiempo para pensar ni planificar estrategias. La gente muere cada pocos segundos o llega en estado cr&iacute;tico por momentos. Con el supuesto alto al fuego, el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas que llegan a Al Shifa a diario es una media de unas veinticinco, con cuarenta afectados unos d&iacute;as y diez, otros. No obstante, proyecta su mente a los peores momentos de un pasado reciente que ella no ha vivido, pero otros de sus compa&ntilde;eros, s&iacute;. Y es que con unas quinientas v&iacute;ctimas al d&iacute;a, &ldquo;no te da tiempo a pensar c&oacute;mo ser &uacute;til&rdquo;, piensa en alto G&oacute;mez sobre los m&aacute;s sangrientos momentos vividos en conflicto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">No hay tiempo para pensar ni planificar estrategias. La gente muere cada pocos segundos o llega en estado crítico por momentos</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Urgencias sin medios y sanitarios como objetivo</strong></h2><p class="article-text">
        Hay m&eacute;dicos. S&iacute;. Pero falta casi todo lo dem&aacute;s. No hay antibi&oacute;ticos suficientes. Ni v&iacute;as, ni sangre, ni respiradores, ni ox&iacute;geno. Tampoco medidores de saturaci&oacute;n de ox&iacute;geno ni de frecuencia card&iacute;aca. A la vez, llegan cinco personas gravemente heridas y, ante la falta absoluta de recursos, solo se puede intentar salvar a una. Elegir a qui&eacute;n tratar significa, en la pr&aacute;ctica, decidir a qui&eacute;n dejar morir. Es una carga constante que marca cada jornada. Lo cuenta a este medio quien lo vive en un hospital que ha contado con el altruismo de World Central Kitchen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el problema del abastecimiento de sangre es especialmente grave. No llega para cubrir las necesidades m&iacute;nimas. Algunas personas han donado sangre hasta en tres ocasiones, pero incluso as&iacute; no es suficiente. La sensaci&oacute;n de impotencia se comparte entre todos los sanitarios, reforzando la tensi&oacute;n de un trabajo donde el l&iacute;mite no est&aacute; definido por la competencia m&eacute;dica, sino por la carencia de recursos b&aacute;sicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Elena Gómez muestra un tatreez palestino, bordado usado para decorar vestidos y que en este caso simboliza cada una de las zonas de la Franja de Gaza"
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                Elena Gómez muestra un tatreez palestino, bordado usado para decorar vestidos y que en este caso simboliza cada una de las zonas de la Franja de Gaza                            </span>
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        A la falta de medios se suma otro problema: muchos de los m&eacute;dicos m&aacute;s veteranos, adjuntos y responsables han sido asesinados o est&aacute;n en prisi&oacute;n. Esto obliga a que m&eacute;dicos residentes asuman responsabilidades para las que no siempre cuentan con supervisi&oacute;n suficiente. Hace tiempo ya que los sanitarios se han convertido en objetivo, no solo por los bombardeos, sino porque eliminar a quienes pueden salvar vidas forma parte de la estrategia del conflicto. Las consecuencias van m&aacute;s all&aacute; de las heridas de guerra: pacientes con patolog&iacute;as cr&oacute;nicas, ictus o infartos no pueden ser atendidos y, en muchos casos, mueren sin tratamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los médicos más veteranos, adjuntos y responsables han sido asesinados o están en prisión. Esto obliga a que médicos residentes asuman responsabilidades para las que no siempre cuentan con supervisión suficiente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese contexto extremo surge una iniciativa inesperada. Muchos m&eacute;dicos saben responder a las urgencias propias de la guerra, pero carecen de formaci&oacute;n en soporte vital avanzado. Y es ah&iacute; cuando Elena se ofrece a formarles, aun sin ser instructora ni haberse visto nunca antes en una tesitura similar. E imparte varias formaciones semanales, centradas sobre todo en paradas cardiorrespiratorias y manejo de emergencias. El resto del tiempo trabaja a destajo en urgencias. El resultado: cerca de doscientos residentes reciben esa formaci&oacute;n, que se extiende tambi&eacute;n a hospitales del sur de la Franja, integrando aprendizaje y acci&oacute;n en un mismo flujo continuo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vivir dentro del hospital y entereza local</strong></h2><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos en acci&oacute;n humanitaria no pueden (o deben) salir de los hospitales al estar completamente monitorizados por las fuerzas israel&iacute;es. Su presencia all&iacute; los convierte en lugares relativamente m&aacute;s seguros. Cuando no est&aacute;n, los centros m&eacute;dicos se traducen en objetivo al no contar con &lsquo;observadores&rsquo; internacionales. Es por ello que los sanitarios locales insisten: &ldquo;Cuando est&aacute;is aqu&iacute;, estamos m&aacute;s seguros&rdquo;. De esta forma, dormir fuera no es opci&oacute;n y permanecer las 24 horas en el hospital es, al mismo tiempo, una forma de protecci&oacute;n y una forma de encierro.
    </p><p class="article-text">
        En medio de tanta devastaci&oacute;n, lo que le impresiona a Elena G&oacute;mez es la actitud de la poblaci&oacute;n local. Una bondad extrema, una religiosidad profunda que funciona como refugio y la repetici&oacute;n constante del <em>alhamdulillah</em> como aceptaci&oacute;n a la voluntad de Allah. Que se haga su voluntad. Un &lsquo;abrazo&rsquo; acaso entendido como una disociaci&oacute;n, una manera de proteger la mente despu&eacute;s de haber sufrido mucho dolor durante mucho tiempo, como ocurre con quien es capaz de estar junto a un familiar mientras le est&aacute;n amputando una pierna y sabe separar hecho de emoci&oacute;n.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9zk0q0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Durante una guardia, un enfermero le cuenta a la profesional sanitaria su historia y la de otra compa&ntilde;era. Ha pasado casi dos a&ntilde;os en prisi&oacute;n por simplemente hacer su trabajo (ayudar a personas que se estaban muriendo). Tras ser detenido por militares israel&iacute;es, el sanitario est&aacute; 140 d&iacute;as con los ojos vendados, sin poder ir al ba&ntilde;o y, por tanto, haci&eacute;ndose todas sus necesidades encima, denuncia. Cuando sale del encierro, conoce que su mujer y sus hijos han vivido en la calle, una realidad a la que ahora &eacute;l se ve abocado. Su hogar, un refugio improvisado hecho de telas, sin techo, y alejado de una simple tienda de campa&ntilde;a que no puede costear al valer el triple que la cantidad que recibe como salario (la tienda cuesta trescientos d&oacute;lares, mientras que su salario es de cien).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No le da la vida para m&aacute;s&rdquo;, resume Elena sobre el enfermero y su entorno m&aacute;s cercano, sobre una familia que ha arrastrado deudas (al haber pedido dinero prestado para subsistir), contra&iacute;das durante los dos a&ntilde;os en los que &eacute;l permanece en prisi&oacute;n y, por ende, sin generar ingresos. &ldquo;He estado dos a&ntilde;os sin poder ver la luz ni el cielo y ahora, al menos, puedo verlos permanentemente&rdquo;, le confiesa el enfermero a la doctora. &Eacute;l ha sufrido una p&eacute;rdida considerable de peso, tiene varias costillas rotas, huesos de la cara fracturados por las palizas y le han roto las piernas, maltrato que le lleva a estar varios meses sin recibir asistencia m&eacute;dica. Nunca ha pedido nada. Solo que no se olviden de &eacute;l ni de los suyos. Que no los dejen solos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un enfermero estuvo casi dos años en prisión por hacer su trabajo. Estuvo 140 días con los ojos vendados, sin poder ir al baño. Tiene las costillas rotas, ha sufrido una pérdida considerable de peso y le han roto las piernas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Una tierra borrada</strong></h2><p class="article-text">
        El pasado 1 de enero, el Gobierno de Israel anunci&oacute; que 37 organizaciones sin &aacute;nimo de lucro que no se hab&iacute;an registrado antes de final de a&ntilde;o deb&iacute;an cerrar sus operaciones en Gaza y en la Cisjordania ocupada en un plazo de sesenta d&iacute;as, es decir, antes del 1 de marzo (ahora actualizado a fecha de 28 de febrero), seg&uacute;n la legislaci&oacute;n vigente. Entre las organizaciones afectadas, adem&aacute;s de M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF), se encuentran el Consejo Noruego para los Refugiados, World Vision International, CARE y Oxfam, entre otras. 
    </p><p class="article-text">
        Israel llega, as&iacute;, a prohibir por completo la entrada de ayuda humanitaria cuando Gaza ya es un lugar donde no quedan &ldquo;ni escombros y es una pizarra en blanco&rdquo;, a&ntilde;ade G&oacute;mez. La Franja, que ocupa 360 kil&oacute;metros cuadrados -45 kil&oacute;metros de largo y apenas 10 de ancho- es el sin&oacute;nimo de un campo de refugiados gigantesco que, pese a todo, coge un respiro en peque&ntilde;os focos, como en Deir al-Balah, zona menos devastada por la barbarie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tejido con el diseño de Gaza ciudad.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La infancia como objetivo</strong></h2><p class="article-text">
        En toda su extensi&oacute;n, la violencia contra la poblaci&oacute;n infantil ha sido sistem&aacute;tica en esta masacre, como recoge <em>Un crit pels infants de Gaza, </em>libro que incluye colaboraciones de periodistas, fot&oacute;grafos, ilustradores, poetas, expertos y habitantes de Gaza para hablar sobre unos &ldquo;peque&ntilde;os que son y han sido v&iacute;ctimas directas, queridas (buscadas) y en ning&uacute;n caso accidentales de Israel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo se&ntilde;ala Raji Sourani, el abogado palestino referente en la defensa de derechos humanos y miembro del equipo sudafricano que lleva al Gobierno de Netanyahu ante los tribunales internacionales. Por su parte, el doctor Ahmad Al-Farra habla ya desde el principio de un nuevo acr&oacute;nimo <em>WCNSF </em>(<em>Wounded Child, No Surviving Family</em>), que hace referencia a esos ni&ntilde;os heridos sin ning&uacute;n familiar superviviente. J&oacute;venes que durante tres a&ntilde;os consecutivos no han podido comenzar el curso con normalidad (nueve de cada diez centros educativos han sido da&ntilde;ados o destruidos).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Seguir diciendo &ldquo;sigo vivo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;o y medio, el artista gazat&iacute; Maisara Baroud ha publicado a diario una ilustraci&oacute;n desde Gaza bajo el proyecto<em> I&rsquo;m still alive</em>. Un gesto creativo, pol&iacute;tico y profundamente humano para documentar el genocidio y, al mismo tiempo, hacer llegar a los suyos un mensaje simple: hab&iacute;a sobrevivido una noche m&aacute;s. No como una cuesti&oacute;n de protagonismo ni de heroicidad, sino como acto supervivencia, la misma a la que se ha aferrado una sociedad que ha visto c&oacute;mo desde octubre de 2023 los nacimientos han ca&iacute;do dr&aacute;sticamente y donde dar a luz y cuidar de los hijos se ha convertido en un acto de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Con su testimonio, la m&eacute;dica de urgencias Elena G&oacute;mez deja constancia de una realidad vivida en primera l&iacute;nea sanitaria, donde la medicina se ha ejercido y se ejerce sin medios, pero bajo vigilancia constante y con una humanidad que persiste incluso cuando (casi) todo lo dem&aacute;s ha sido arrasado y donde lo &uacute;nico que se pide, una y otra vez, es no ser olvidados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/elegir-curar-implica-morir-drama-medicos-gaza_1_12974032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 05:31:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando elegir a quién curar implica dejar morir a otros: el drama de los médicos en Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Gaza,Franja de Gaza,Médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quan triar qui curar implica deixar morir els altres: el drama dels metges a Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/quan-triar-qui-curar-implica-deixar-morir-els-altres-drama-dels-metges-gaza_1_12976884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b196e92c-bb69-4f6a-b99f-822d51196a58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136113.jpg" width="3145" height="1769" alt="Quan triar qui curar implica deixar morir els altres: el drama dels metges a Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elena Gómez, metgessa del 061-SAMU, relata la seva experiència durant un mes a la Franja de Gaza com a part d’una missió humanitària sota el paraigua de l’ONU</p><p class="subtitle">L'advocat gazià Raji Sourani, sobre el Pla de Pau de Trump: “No tenim veu en el nostre futur”</p></div><p class="article-text">
        Els fets tenen lloc el novembre passat, per&ograve; all&ograve; viscut a Gaza continua tenint repercussions i no es pot considerar tancat ni redu&iuml;t al passat. L&rsquo;experi&egrave;ncia d&rsquo;Elena G&oacute;mez, metgessa del 061-SAMU a Palma (Mallorca), dona compte d&rsquo;un mes en primera l&iacute;nia sanit&agrave;ria a la Franja, en un context extrem on la medicina deixa de ser un exercici cl&iacute;nic convencional per convertir-se en una successi&oacute; constant de decisions urgents, condicionades per l&rsquo;escassetat absoluta, la viol&egrave;ncia sostinguda, el col&middot;lapse gaireb&eacute; total del sistema de salut, per&ograve; amb una entrega humana sense parang&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s a finals del 2025 quan la facultativa accedeix a un dels escenaris m&eacute;s castigats del planeta. El seu objectiu &eacute;s doble: donar testimoni del que hi passa i, alhora, contribuir directament des de la seva tasca m&egrave;dica, evitant que la societat normalitzi all&ograve; que ella i una gran majoria defineixen com a genocidi. G&oacute;mez, amb un llarg recorregut en el m&oacute;n del voluntariat i fundadora de l&rsquo;ONG Kubuka, no es considera hero&iuml;na ni alg&uacute; que hagi salvat vides a cabassos; el que fa a Gaza &eacute;s &ldquo;un deure moral i un privilegi&rdquo;. Ser-hi en primera l&iacute;nia i aportar tot el que estigui a les seves mans. Aix&ograve; &eacute;s el que vol.
    </p><p class="article-text">
        Entrar a Gaza no &eacute;s un viatge, ni tan sols una missi&oacute; en el sentit convencional, sin&oacute; un proc&eacute;s prolongat, incert i profundament arbitrari. L&rsquo;&uacute;nic corredor humanitari existent funciona a trav&eacute;s de Jord&agrave;nia, on metges i personal humanitari esperen durant dies o setmanes que Israel, a trav&eacute;s del COGAT (Coordinaci&oacute; d&rsquo;Activitats Governamentals als Territoris), concedeixi el perm&iacute;s d&rsquo;acc&eacute;s, sabent que aproximadament la meitat de les sol&middot;licituds s&oacute;n rebutjades sense una explicaci&oacute; clara, cosa que genera una sensaci&oacute; d&rsquo;impot&egrave;ncia fins i tot abans d&rsquo;arribar a la Franja.
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                Quan la metgessa arriba a Gaza, el proclamat alto el foc no existeix sobre el terreny.                            </span>
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        Fins i tot amb el vistiplau del COGAT, l&rsquo;entrada a la zona no est&agrave; garantida per a l&rsquo;Elena. L&rsquo;acc&eacute;s nom&eacute;s es permet els dimarts i els dijous, de manera que si el perm&iacute;s arriba un divendres cal esperar alguns dies per complir l&rsquo;objectiu. Tot i aix&iacute;, en l&rsquo;&uacute;ltim control (el que implica traspassar la l&iacute;nia militar), un soldat et pot impedir el pas: n&rsquo;hi ha prou amb &ldquo;caure-li malament&rdquo; al soldat, portar dos m&ograve;bils o dur m&eacute;s gases o antibi&ograve;tics dels que un servidor p&uacute;blic consideri necessaris i &ldquo;ja est&agrave;&rdquo;, critica la metgessa. I &eacute;s que, encara que el perm&iacute;s estigui concedit, et poden fer tornar enrere, de manera que els qui s&oacute;n rebutjats han de tornar al seu pa&iacute;s d&rsquo;origen, convertint la log&iacute;stica en un repte constant i ple d&rsquo;incertesa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A l&#039;últim control, un soldat et pot impedir el pas: n&#039;hi ha prou amb caure-li malament al soldat, portar dos mòbils o portar més gases o antibiòtics dels que un servidor públic consideri necessaris i ja està, critica la metgessa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Alguns facultatius, emparats per organitzacions de pes (com grans ONG amb m&eacute;s recursos econ&ograve;mics), intenten denunciar els fets davant organismes internacionals, per&ograve; en la majoria dels casos aquestes den&uacute;ncies no arriben enlloc. Des de Jord&agrave;nia, la sensaci&oacute; &eacute;s la de lluitar contra alguna cosa que, massa sovint, resulta in&uacute;til. Aquesta barrera administrativa marca des de l&rsquo;inici la precarietat i la dificultat de qualsevol tasca humanit&agrave;ria a la zona..
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una missi&oacute; sota el paraigua de l&rsquo;ONU</strong></h2><p class="article-text">
        L&rsquo;entrada de l&rsquo;Elena, com passa amb la resta, es fa com a missi&oacute; m&egrave;dica humanit&agrave;ria (Medical Relief Mission), sota el paraigua de l&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de la Salut (OMS) &mdash;organisme dependent de les Nacions Unides (ONU)&mdash; i coordinada amb l&rsquo;ex&egrave;rcit israeli&agrave; (IDF) i el mateix COGAT. Despr&eacute;s de molts mesos oferint-se per entrar com a volunt&agrave;ria a la zona en guerra, una ONG petita (se n&rsquo;evita el nom per possibles repres&agrave;lies) amb base als Estats Units li envia un missatge i la &ldquo;fitxa&rdquo;. L&rsquo;ONG fa m&eacute;s d&rsquo;una d&egrave;cada que envia metges des d&rsquo;Occident al Pakistan i actualment tamb&eacute; desenvolupa missions al Sudan. Aquesta coordinaci&oacute; amb m&uacute;ltiples organismes marca des del primer moment la complexitat de la missi&oacute;: cada moviment, cada acc&eacute;s i cada assignaci&oacute; de personal est&agrave; estrictament controlada.
    </p><p class="article-text">
        Un dia abans d&rsquo;entrar a la Franja es comunica la destinaci&oacute; final de cada professional. L&rsquo;OMS distribueix els metges segons les necessitats detectades i l&rsquo;especialitat de cadascun, assegurant que els recursos humans s&rsquo;ajustin a la urg&egrave;ncia de la situaci&oacute;. El dia assenyalat, l&rsquo;acc&eacute;s es fa en comboi, amb equips organitzats per &agrave;rees m&egrave;diques que s&rsquo;incorporen directament als seus respectius serveis, cosa que marca l&rsquo;inici del que ser&agrave; una experi&egrave;ncia intensa.
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                A la manca de mitjans es suma un altre problema: molts dels metges més veterans, adjunts i responsables han estat assassinats o estan a la presó.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un alto el foc que no existeix i hospitals a mig gas</strong></h2><p class="article-text">
        Quan l&rsquo;Elena arriba a Gaza, el proclamat alto el foc no existeix sobre el terreny. Durant tot aquell mes, les explosions i els atacs continuen formant part del paisatge sonor quotidi&agrave;, malgrat que el relat oficial i el que es fa creure sigui un altre. Aix&iacute; ho explica ara a elDiario.es la metgessa establerta a les Balears, que detalla la crueltat viscuda i les profundes ferides tant f&iacute;siques com ps&iacute;quiques que la viol&egrave;ncia activa deixa des de l&rsquo;oficialitat, encara que es presenti sota una narrativa totalment diferent.
    </p><p class="article-text">
        Potser ja no s&oacute;n les xifres elevades dels moments m&eacute;s intensos de la guerra, quan els ferits arribaven en allaus impossibles de gestionar, per&ograve; s&iacute; que es viu un degoteig constant i ininterromput. Aquesta sensaci&oacute; d&rsquo;urg&egrave;ncia permanent, tot i que a una escala menor que en plena guerra mant&eacute; els equips m&egrave;dics en un estat de tensi&oacute; cont&iacute;nua, on cada decisi&oacute; pot significar la vida o la mort d&rsquo;alg&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        A Gaza nom&eacute;s hi ha tres grans hospitals en funcionament i cap no ho fa a ple rendiment. Un compta amb quir&ograve;fan; un altre, &ldquo;ni tan sols aix&ograve;&rdquo;, detalla la doctora. L&rsquo;escassetat de mitjans no &eacute;s puntual, sin&oacute; estructural, i afecta tots els aspectes de l&rsquo;atenci&oacute; sanit&agrave;ria. L&rsquo;hospital que li &eacute;s assignat &eacute;s Al Shifa, al nord de la Franja, un dels centres m&eacute;s importants de tota Palestina i tamb&eacute; un dels m&eacute;s castigats per la barb&agrave;rie. Ha estat enva&iuml;t en dues ocasions, l&rsquo;&uacute;ltima el mar&ccedil; del 2025, deixant una empremta profunda en la seva capacitat operativa i en el seu personal. En incorporar-se al servei d&rsquo;urg&egrave;ncies, la indicaci&oacute; que rep l&rsquo;Elena &eacute;s directa: &ldquo;aporta com vulguis&rdquo;. No hi ha temps per pensar ni planificar estrat&egrave;gies. La gent mor cada pocs segons o arriba en estat cr&iacute;tic de manera constant. Amb el suposat alto el foc, el nombre de v&iacute;ctimes que arriben di&agrave;riament a Al Shifa &eacute;s d&rsquo;una mitjana d&rsquo;unes vint-i-cinc, amb quaranta afectats alguns dies i deu altres. Tot i aix&ograve;, projecta la ment cap als pitjors moments d&rsquo;un passat recent que ella no ha viscut per&ograve; s&iacute; alguns dels seus companys. I &eacute;s que amb unes cinc-centes v&iacute;ctimes al dia, &ldquo;no et dona temps a pensar com puc ser &uacute;til&rdquo;, reflexiona en veu alta G&oacute;mez sobre els moments m&eacute;s sagnants viscuts en el conflicte.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hi ha temps per pensar ni planificar estratègies. La gent mor cada pocs segons o arriba en estat crític per moments</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Urg&egrave;ncies sense mitjans i sanitaris com a objectiu</strong></h2><p class="article-text">
        Hi ha metges. S&iacute;. Per&ograve; falta gaireb&eacute; tot el resta. No hi ha prou antibi&ograve;tics. Ni vies, ni sang, ni respiradors, ni oxigen. Tampoc mesuradors de saturaci&oacute; d&rsquo;oxigen ni de freq&uuml;&egrave;ncia card&iacute;aca. Alhora, arriben cinc persones greument ferides i, davant la manca absoluta de recursos, nom&eacute;s se&rsquo;n pot intentar salvar una. Escollir a qui tractar significa, en la pr&agrave;ctica, decidir a qui deixar morir. &Eacute;s una c&agrave;rrega constant que marca cada jornada. Ho explica a aquest mitj&agrave; qui ho viu en un hospital que ha comptat amb l&rsquo;altruisme de World Central Kitchen.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, el problema del subministrament de sang &eacute;s especialment greu. No n&rsquo;arriba prou per cobrir les necessitats m&iacute;nimes. Algunes persones han donat sang fins a tres vegades, per&ograve; fins i tot aix&iacute; no &eacute;s suficient. La sensaci&oacute; d&rsquo;impot&egrave;ncia &eacute;s compartida entre tots els sanitaris, refor&ccedil;ant la tensi&oacute; d&rsquo;una feina on el l&iacute;mit no el marca la compet&egrave;ncia m&egrave;dica, sin&oacute; la manca de recursos b&agrave;sics.
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                Elena Gómez mostra un tatreez palestí, brodat usat per decorar vestits i que en aquest cas simbolitza cadascuna de les zones de la Franja de Gaza.                            </span>
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        A la manca de mitjans s&rsquo;hi afegeix un altre problema: molts dels metges m&eacute;s veterans, adjunts i responsables han estat assassinats o s&oacute;n a la pres&oacute;. Aix&ograve; obliga que metges residents assumeixin responsabilitats per a les quals no sempre disposen de prou supervisi&oacute;. Fa temps que els sanitaris s&rsquo;han convertit en objectiu, no nom&eacute;s pels bombardejos, sin&oacute; perqu&egrave; eliminar aquells que poden salvar vides forma part de l&rsquo;estrat&egrave;gia del conflicte. Les conseq&uuml;&egrave;ncies van m&eacute;s enll&agrave; de les ferides de guerra: pacients amb patologies cr&ograve;niques, ictus o infarts no poden ser atesos i, en molts casos, moren sense tractament.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Molts dels metges més veterans, adjunts i responsables han estat assassinats o estan a la presó. Això obliga que metges residents assumeixin responsabilitats per a les quals no sempre compten amb prou supervisió</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En aquest context extrem sorgeix una iniciativa inesperada. Molts metges saben respondre a les urg&egrave;ncies pr&ograve;pies de la guerra, per&ograve; manquen de formaci&oacute; en suport vital avan&ccedil;at. I &eacute;s aqu&iacute; quan l&rsquo;Elena s&rsquo;ofereix a formar-los, tot i no ser instructora ni haver-se vist mai abans en una situaci&oacute; similar. I imparteix diverses formacions setmanals, centrades sobretot en aturades cardiorespirat&ograve;ries i maneig d&rsquo;emerg&egrave;ncies. La resta del temps treballa sense descans a urg&egrave;ncies. El resultat: prop de dos-cents residents reben aquesta formaci&oacute;, que s&rsquo;est&eacute;n tamb&eacute; a hospitals del sud de la Franja, integrant aprenentatge i acci&oacute; en un mateix flux continu.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Viure dins l&rsquo;hospital i enteresa local</strong></h2><p class="article-text">
        Els metges en acci&oacute; humanit&agrave;ria no poden (o no han de) sortir dels hospitals en estar completament monitoritzats per les forces israelianes. La seva pres&egrave;ncia els converteix en llocs relativament m&eacute;s segurs. Quan no hi s&oacute;n, els centres m&egrave;dics esdevenen objectiu en no comptar amb 'observadors' internacionals. Per aix&ograve;, els sanitaris locals insisteixen: &ldquo;Quan sou aqu&iacute;, estem m&eacute;s segurs&rdquo;. D&rsquo;aquesta manera, dormir fora no &eacute;s una opci&oacute; i romandre les 24 hores a l&rsquo;hospital &eacute;s, alhora, una forma de protecci&oacute; i una forma d&rsquo;empresonament.
    </p><p class="article-text">
        Enmig de tanta devastaci&oacute;, all&ograve; que impressiona l&rsquo;Elena G&oacute;mez &eacute;s l&rsquo;actitud de la poblaci&oacute; local. Una bondat extrema, una religiositat profunda que funciona com a refugi i la repetici&oacute; constant de&nbsp;<em>l&rsquo;alhamdulillah</em>&nbsp;com a acceptaci&oacute; de la voluntat d&rsquo;Al&middot;l&agrave;. Que es faci la seva voluntat. Una &ldquo;abra&ccedil;ada&rdquo; potser entesa com una dissociaci&oacute;, una manera de protegir la ment despr&eacute;s d&rsquo;haver patit molt de dolor durant molt de temps, com passa amb qui &eacute;s capa&ccedil; d&rsquo;estar al costat d&rsquo;un familiar mentre li estan amputant una cama i sap separar el fet de l&rsquo;emoci&oacute;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9zk0q0" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Durant una gu&agrave;rdia, un infermer explica a la professional sanit&agrave;ria la seva hist&ograve;ria i la d&rsquo;una altra companya. Ha passat gaireb&eacute; dos anys a la pres&oacute; simplement per fer la seva feina (ajudar persones que s&rsquo;estaven morint). Despr&eacute;s de ser detingut per militars israelians, el sanitari passa 140 dies amb els ulls embenats, sense poder anar al lavabo i, per tant, fent-se totes les seves necessitats a sobre. Quan surt del confinament, s&rsquo;assabenta que la seva dona i els seus fills han viscut al carrer, una realitat a la qual ara ell mateix es veu abocat. La seva llar &eacute;s un refugi improvisat fet de teles, sense sostre, i lluny d&rsquo;una simple tenda de campanya que no es pot permetre, ja que costa el triple del que rep com a salari (la tenda costa tres-cents d&ograve;lars, mentre que el seu salari &eacute;s de cent).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No li dona la vida per a m&eacute;s&rdquo;, resumeix l&rsquo;Elena sobre l&rsquo;infermer i el seu entorn m&eacute;s proper, sobre una fam&iacute;lia que ha arrossegat deutes (en haver demanat diners prestats per subsistir) contrets durant els dos anys en qu&egrave; ell ha estat a la pres&oacute; i, per tant, sense generar ingressos. Tot i aix&iacute;, &ldquo;he estat dos anys sense poder veure la llum ni el cel i ara, almenys, els puc veure permanentment&rdquo;, li confessa l&rsquo;infermer a la doctora. Ha perdut pes, t&eacute; diverses costelles trencades, ossos de la cara fracturats per les pallisses i li han trencat les cames, maltractaments que l&rsquo;han portat a estar diversos mesos sense rebre assist&egrave;ncia m&egrave;dica. Mai no ha demanat res. Nom&eacute;s que no s&rsquo;oblidin d&rsquo;ell ni dels seus. Que no els deixin sols.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">- &quot;Un infermer va estar gairebé dos anys a la presó per fer la seva feina. Va estar 140 dies amb els ulls embenats, sense poder anar al bany. Té les costelles trencades, ha perdut pes i li han trencat les cames</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Una terra esborrada</strong>
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;1 de gener passat, el Govern d&rsquo;Israel anuncia que 37 organitzacions sense &agrave;nim de lucre que no s&rsquo;havien registrat abans de final d&rsquo;any han de tancar les seves operacions a Gaza i a la Cisjord&agrave;nia ocupada en un termini de seixanta dies, &eacute;s a dir, abans de l&rsquo;1 de mar&ccedil; (ara actualitzat a data de 28 de febrer), segons la legislaci&oacute; vigent. Entre les organitzacions afectades, a m&eacute;s de Metges Sense Fronteres (MSF), hi ha el Consell Noruec per als Refugiats, World Vision International, CARE i Oxfam, entre d&rsquo;altres. 
    </p><p class="article-text">
        Israel arriba aix&iacute; a prohibir completament l&rsquo;entrada d&rsquo;ajuda humanit&agrave;ria quan Gaza ja &eacute;s un lloc on no queden &ldquo;ni runes i &eacute;s una pissarra en blanc&rdquo;, afegeix G&oacute;mez. La Franja, que ocupa 360 quil&ograve;metres quadrats &mdash;45 quil&ograve;metres de llarg i tot just 10 d&rsquo;ample&mdash;, &eacute;s el sin&ograve;nim d&rsquo;un camp de refugiats gegant&iacute; que, malgrat tot, pren un respir en petits focus, com a Deir al-Balah, una zona menys devastada per la barb&agrave;rie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Teixit amb el disseny de Gaza ciutat.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La inf&agrave;ncia com a objectiu</strong></h2><p class="article-text">
        En tota la seva extensi&oacute;, la viol&egrave;ncia contra la poblaci&oacute; infantil ha estat sistem&agrave;tica en aquesta massacre, com recull&nbsp;<em>Un crit pels infants de Gaza</em>, llibre que inclou col&middot;laboracions de periodistes, fot&ograve;grafs, il&middot;lustradors, poetes, experts i habitants de Gaza per parlar d&rsquo;uns &ldquo;petits que s&oacute;n i han estat v&iacute;ctimes directes, estimades (cercades) i en cap cas accidentals d&rsquo;Israel&rdquo;. Ho assenyala Raji Sourani, l&rsquo;advocat palest&iacute; referent en la defensa dels drets humans i membre de l&rsquo;equip sud-afric&agrave; que porta el Govern de Netanyahu davant els tribunals internacionals. Per la seva banda, el doctor Ahmad Al-Farra parla ja des del principi d&rsquo;un nou acr&ograve;nim WCNSF (Wounded Child, No Surviving Family), que fa refer&egrave;ncia a aquells infants ferits sense cap familiar supervivent. Joves que durant tres anys consecutius no han pogut comen&ccedil;ar el curs amb normalitat (nou de cada deu centres educatius han estat danyats o destru&iuml;ts).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Continuar dient &ldquo;s&oacute;c viu&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Durant un any i mig, l&rsquo;artista gazat&iacute; Maisara Baroud ha publicat di&agrave;riament una il&middot;lustraci&oacute; des de Gaza sota el projecte<em>&nbsp;I&rsquo;m still alive</em>. Un gest creatiu, pol&iacute;tic i profundament hum&agrave; per documentar el genocidi i, alhora, fer arribar als seus un missatge simple: havia sobreviscut una nit m&eacute;s. No com una q&uuml;esti&oacute; de protagonisme ni d&rsquo;hero&iuml;citat, sin&oacute; com un acte de superviv&egrave;ncia, la mateixa a la qual s&rsquo;ha aferrat una societat que ha vist com des de l&rsquo;octubre del 2023 els naixements han caigut dr&agrave;sticament i on donar a llum i tenir cura dels fills s&rsquo;ha convertit en un acte de resist&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Amb el seu testimoni, la metgessa d&rsquo;urg&egrave;ncies Elena G&oacute;mez deixa const&agrave;ncia d&rsquo;una realitat viscuda en primera l&iacute;nia sanit&agrave;ria, on la medicina s&rsquo;ha exercit i s&rsquo;exerceix sense mitjans, per&ograve; sota vigil&agrave;ncia constant i amb una humanitat que persisteix fins i tot quan (gaireb&eacute;) tot ha estat arrasat, i on l&rsquo;&uacute;nic que es demana, una vegada i una altra, &eacute;s no ser oblidats.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/quan-triar-qui-curar-implica-deixar-morir-els-altres-drama-dels-metges-gaza_1_12976884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 05:30:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quan triar qui curar implica deixar morir els altres: el drama dels metges a Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Gaza,Franja de Gaza,Médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[L’inspector de Policia acusat de col·laborar amb el narcotràfic reclama des de la presó noves declaracions]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-inspector-policia-acusat-col-laborar-amb-narcotrafic-reclama-des-preso-noves-declaracions_1_12904920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71b284d4-49f5-44ac-a062-d1fe9a3cd9ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x332y66.jpg" width="1200" height="675" alt="L’inspector de Policia acusat de col·laborar amb el narcotràfic reclama des de la presó noves declaracions"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Faustino Nogales, excap del Grup II d’Estupefaents de la Policia Nacional a les Balears, demana citar comandaments de Duanes i del Servei Fiscal i de Fronteres de la Guàrdia Civil</p><p class="subtitle">Talps a la Policia, balises als agents i compra de periodistes: així operava la banda més gran de narcos de Mallorca</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;La investigaci&oacute; que va permetre desarticular una de les xarxes de narcotr&agrave;fic m&eacute;s grans que han operat a Mallorca, presumptament liderada per Stefan Milojevic, suma ara un nou moviment des de l&rsquo;interior mateix de la causa. Faustino Nogales, exresponsable del Grup d&rsquo;Estupefaents de la Policia Nacional a les Balears i en pres&oacute; provisional per la seva presumpta col&middot;laboraci&oacute; amb la trama, ha sol&middot;licitat al jutjat que instrueix el procediment la compareixen&ccedil;a de diversos caps de Duanes i d&rsquo;un comandament del Servei Fiscal i de Fronteres de la Gu&agrave;rdia Civil.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;escrit, presentat pel seu advocat davant el Jutjat d&rsquo;Instrucci&oacute; n&uacute;mero 7 de Palma i al qual ha tingut acc&eacute;s elDiario.es, sost&eacute; que Nogales mantenia amb aquests responsables una relaci&oacute; professional directa en diferents operatius conjunts contra el narcotr&agrave;fic. La defensa considera que les seves declaracions s&oacute;n rellevants per contextualitzar actuacions policials que ara estan sent examinades per la Just&iacute;cia.
    </p><p class="article-text">
        Nogales est&agrave; investigat per suborn, revelaci&oacute; de secrets i omissi&oacute; del deure de perseguir delictes, il&middot;l&iacute;cits pels quals el jutge va acordar el seu ingr&eacute;s a la pres&oacute; el passat mes d&rsquo;agost en apreciar risc de fuga i d&rsquo;interfer&egrave;ncia en la investigaci&oacute;. El seu paper &eacute;s especialment sensible per la posici&oacute; que ocupava i pel possible acc&eacute;s a informaci&oacute; operativa d&rsquo;alt nivell. Despr&eacute;s d&rsquo;haver estat investigat per Afers Interns, ara correspon a la Just&iacute;cia valorar si aquestes indagacions van ser v&agrave;lides i si no es van sobrepassar els l&iacute;mits legals.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una xarxa amb m&egrave;todes d&rsquo;organitzaci&oacute; mafiosa</strong></h2><p class="article-text">
        La causa es va originar arran d&rsquo;una investigaci&oacute; de gran abast que va situar Stefan Milojevic com a presumpte l&iacute;der d&rsquo;una suposada estructura criminal amb capacitat per introduir grans quantitats de droga a l&rsquo;illa i redistribuir-les a altres punts d&rsquo;Europa i de la pen&iacute;nsula. La xarxa operava amb m&egrave;todes propis d&rsquo;organitzacions estructurades i, segons els investigadors, hauria comptat amb suports interns per esquivar controls i anticipar-se a les actuacions policials.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s en aquest context on s&rsquo;emmarquen les sospites sobre Nogales, a qui s&rsquo;atribueix haver afavorit presumptament l&rsquo;organitzaci&oacute; des de dins del sistema. La petici&oacute; de noves declaracions introdueix ara una possible ampliaci&oacute; del focus de la investigaci&oacute;, que es va saldar amb 76 detinguts i la incautaci&oacute;, entre d&rsquo;altres, de 687 quilos de coca&iuml;na i 2.500 quilos d&rsquo;haixix.
    </p><p class="article-text">
        Entre els arrestats en la macrooperaci&oacute; d&rsquo;aquest estiu de la Policia Nacional i la Gu&agrave;rdia Civil tamb&eacute; hi figura l&rsquo;advocat Ignacio Gonzalo M&aacute;rquez, per un presumpte delicte de blanqueig de capitals procedents del narcotr&agrave;fic, aix&iacute; com Stefan Milojevic, l&iacute;der de la banda motera neonazi United Tribuns a Espanya i lluitador d&rsquo;MMA.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Converses interceptades</strong></h2><p class="article-text">
        La Gu&agrave;rdia Civil i la Policia Nacional van interceptar diverses converses entre Nogales i Milojevic. En una d&rsquo;elles, Milojevic parlava per tel&egrave;fon amb l&rsquo;inspector i l&rsquo;informava que havien desaparegut &ldquo;diverses llapes&rdquo; dels seus vehicles a Eivissa i Alemanya, &eacute;s a dir, balises de seguiment instal&middot;lades pels agents especialitzats per vigilar els narcotraficants.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &ldquo;Saps qu&egrave; ha passat?&rdquo;, va preguntar Milojevic a Nogales.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &ldquo;El qu&egrave;?&rdquo;, va respondre aquest.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &ldquo;Han desaparegut les llapes d&rsquo;Eivissa&rdquo;, va afirmar.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &ldquo;Han desaparegut?&rdquo;, va q&uuml;estionar l&rsquo;inspector.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &ldquo;Una del p&agrave;rquing on el cotxe fa tres o quatre mesos que no es mou i l&rsquo;altra a Alemanya&rdquo;, va dir Milojevic.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &ldquo;Estava clar&rdquo;, va acabar dient Nogales.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, el presumpte l&iacute;der de la banda va comentar en una conversa recollida al sumari, al qual va tenir acc&eacute;s elDiario.es, que existien &ldquo;conills&rdquo;, un sin&ograve;nim de &ldquo;talps&rdquo;, &eacute;s a dir, individus que, aprofitant les seves funcions laborals, tenen acc&eacute;s a informaci&oacute; privilegiada i la faciliten als narcotraficants.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-inspector-policia-acusat-col-laborar-amb-narcotrafic-reclama-des-preso-noves-declaracions_1_12904920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 17:07:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[L’inspector de Policia acusat de col·laborar amb el narcotràfic reclama des de la presó noves declaracions]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Narcotráfico,Narcos,Drogas,Tráfico de drogas,Consumo de drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El inspector de Policía acusado de colaborar con el narcotráfico reclama desde prisión nuevas declaraciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/inspector-policia-acusado-colaborar-narcotrafico-reclama-prision-nuevas-declaraciones_1_12904212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71b284d4-49f5-44ac-a062-d1fe9a3cd9ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x332y66.jpg" width="1200" height="675" alt="El inspector de Policía acusado de colaborar con el narcotráfico reclama desde prisión nuevas declaraciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Faustino Nogales, exjefe del Grupo II de Estupefacientes de la Policía Nacional en Balears, pide citar a mandos de Aduanas y del Servicio Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil</p><p class="subtitle">Topos en la Policía, balizas para seguir a agentes y nexos con la mafia: así operaba la mayor banda de narcos de Mallorca</p></div><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n que desarticul&oacute; una de las mayores redes de narcotr&aacute;fico que han operado en Mallorca, presuntamente liderada por <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/policia-detiene-stefan-milojevic-lider-united-tribuns-narcotrafico-organizacion-criminal_1_12529254.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stefan Milojevic</a>, suma ahora un nuevo movimiento desde el interior de la propia causa. Faustino Nogales, exresponsable del Grupo II de Estupefacientes de la Polic&iacute;a Nacional en Balears y en prisi&oacute;n provisional por presuntamente colaborar con la trama, ha solicitado al juzgado que instruye el procedimiento la comparecencia de varios jefes de Aduanas y de un mando del Servicio Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        El escrito, presentado por su abogado ante el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 7 de Palma y al que ha tenido acceso elDiario.es, sostiene que Nogales manten&iacute;a con estos responsables una relaci&oacute;n profesional directa en distintas operaciones conjuntas contra el narcotr&aacute;fico. La defensa considera que sus declaraciones son relevantes para contextualizar actuaciones policiales que ahora est&aacute;n siendo examinadas por la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Nogales est&aacute; investigado por cohecho, revelaci&oacute;n de secretos y omisi&oacute;n de perseguir delitos, il&iacute;citos por los que el juez acord&oacute; su ingreso en prisi&oacute;n el pasado agosto al apreciar riesgo de fuga y de interferencia en la investigaci&oacute;n. Su papel resulta especialmente sensible por la posici&oacute;n que ocupaba y por el posible acceso a informaci&oacute;n operativa de alto nivel. Tras ser investigado por Asuntos Internos, ahora debe valorar la Justicia si dichas indagaciones fueron v&aacute;lidas y no se sobrepasaron.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una red con m&eacute;todos de organizaci&oacute;n mafiosa</strong></h2><p class="article-text">
        La causa se origin&oacute; tras una investigaci&oacute;n de gran envergadura que situ&oacute; a Stefan Milojevic como presunto l&iacute;der de una supuesta estructura criminal con capacidad para introducir grandes cantidades de droga en la isla y redistribuirlas a otros puntos de Europa y la pen&iacute;nsula. La red operaba con m&eacute;todos propios de organizaciones estructuradas y, seg&uacute;n los investigadores, habr&iacute;a contado con apoyos internos para eludir controles y anticiparse a las actuaciones policiales.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese contexto donde se encuadran las sospechas sobre Nogales, al que se atribuye haber favorecido presuntamente a la organizaci&oacute;n desde dentro del sistema. La petici&oacute;n de nuevas declaraciones introduce ahora una posible ampliaci&oacute;n del foco de la investigaci&oacute;n, que se sald&oacute; con 76 detenidos y la incautaci&oacute;n de, entre otros, 687 kilos de coca&iacute;na y 2.500 kilos de hach&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entre los arrestados en la macrooperaci&oacute;n de este verano de la Polic&iacute;a Nacional y la Guardia Civil se encuentra tambi&eacute;n el abogado Ignacio Gonzalo M&aacute;rquez por presuntamente blanquear dinero procedente del narcotr&aacute;fico y Stefan Milojevic, l&iacute;der de la banda motera neonazi United Tribuns en Espa&ntilde;a y&nbsp;<a href="https://fightersrec.com/Fighter/Stefan-Milojevic-Bjekovic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peleador de MMA</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conversaciones interceptadas</strong></h2><p class="article-text">
        La Guardia Civil y la Polic&iacute;a Nacional interceptaron diferentes conversaciones entre Nogales y Milojevic. En una de ellas, Milojevic hablaba por tel&eacute;fono con el inspector y le informa que hab&iacute;an desaparecido &ldquo;varias lapas&rdquo; en sus veh&iacute;culos de Eivissa y Alemania, es decir, balizas de seguimiento instaladas por los agentes especializados para vigilar a los narcos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;&iquest;Sabes qu&eacute; ha pasado?&rdquo;, pregunt&oacute; Milojevic a Nogales. &ldquo;&iquest;El qu&eacute;?&rdquo;, le respondi&oacute; este. &ldquo;Han desaparecido las lapas de Ibiza&rdquo;, afirm&oacute;. &ldquo;&iquest;Han desaparecido?&rdquo;, cuestion&oacute; el inspector. &ldquo;Una del parking que est&aacute; el coche ah&iacute; tres cuatro meses sin moverse y la otra en Alemania&rdquo;, afirm&oacute; Milojevic. &ldquo;Estaba claro&rdquo;, termin&oacute; diciendo Nogales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el presunto l&iacute;der de la banda coment&oacute; en una conversaci&oacute;n recogida en el sumario, al que tuvo acceso elDiario.es, que exist&iacute;an &ldquo;conejos&rdquo;, un sin&oacute;nimo de &ldquo;topos&rdquo;, es decir, individuos que, aprovechando sus funciones laborales, tienen acceso a informaci&oacute;n privilegiada y se la trasladan a los narcos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/inspector-policia-acusado-colaborar-narcotrafico-reclama-prision-nuevas-declaraciones_1_12904212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 14:03:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El inspector de Policía acusado de colaborar con el narcotráfico reclama desde prisión nuevas declaraciones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La substitució genètica que pot canviar el destí de l'Oriol: “Una petita millora seria al·lucinant”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/substitucio-genetica-pot-canviar-desti-d-oriol-petita-millora-seria-lucinant_1_12897462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/980218dd-0e70-4734-81ef-1c3f838764ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La substitució genètica que pot canviar el destí de l&#039;Oriol: “Una petita millora seria al·lucinant”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Espanya, 36 persones estan diagnosticades amb la síndrome FOXG1, una malaltia rara causada per una mutació en un dels gens clau en el desenvolupament cerebral. La investigació ofereix per primera vegada una esperança tangible per al seu tractament després d’experiments en ratolins</p><p class="subtitle">Podcast - Tots som mutants</p></div><p class="article-text">
        L&rsquo;Oriol no parla. No camina ni manipula; no agafa ni assenyala. Res de tot aix&ograve; formava part del m&oacute;n al qual ell podia accedir mentre creixia, ni tampoc ho podien imaginar els seus pares, els mallorquins David Campaner i Queta Soc&iacute;as, quan el van tenir per primera vegada als bra&ccedil;os. Amb el pas del temps, descobririen que el seu fill habitava un m&oacute;n sense paraules, sense gestos funcionals i sense moviments voluntaris reconeixibles. Un m&oacute;n que, lluny de ser buit, ells han apr&egrave;s a llegir, a interpretar i, sobretot, a compartir amb ell.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;entrevista t&eacute; lloc en un d&rsquo;aquells moments que formen part de la rutina familiar: s&oacute;n les 20 hores i a l&rsquo;Oriol li toca anar-se&rsquo;n al llit. Mentrestant, el seu pare, David, parla amb serenor, amb aquell to que nom&eacute;s s&rsquo;adquireix quan la vida t&rsquo;obliga a conviure durant anys amb all&ograve; extraordinari. Ho fa sobre el seu fill Oriol. Avui t&eacute; 14 anys i &eacute;s l&rsquo;&uacute;nic cas diagnosticat a les Balears de la s&iacute;ndrome FOXG1, una malaltia neurol&ograve;gica rara, gen&egrave;tica, devastadora&hellip; per&ograve;, potser per primera vegada, amb una sortida real a la vista.
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                Potser gràcies a la substitució genètica, el destí de l&#039;Oriol i de centenars de nens a tot el món està a punt de canviar.                            </span>
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                    alt="Al nucli domèstic toca, a la seva manera, un piano Casio. De petit, ho tenia clar: sempre s&#039;abalançava sobre les tecles."
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            <span class="title">
                Al nucli domèstic toca, a la seva manera, un piano Casio. De petit, ho tenia clar: sempre s&#039;abalançava sobre les tecles.                            </span>
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        El dia a dia del jove &eacute;s el d&rsquo;una persona amb depend&egrave;ncia absoluta. &ldquo;Ell no parla, no camina, no manipula, no agafa&hellip; cal fer-li-ho tot&rdquo;, explica el seu pare sense dramatisme, amb la naturalitat de qui ha normalitzat all&ograve; que mai no hauria d&rsquo;haver estat normal. No existeix una comunicaci&oacute; convencional i qualsevol persona que no hi convisqui, reconeix David, &ldquo;no notaria cap mena de comunicaci&oacute; significativa&rdquo;. Tanmateix, hi ha matisos. L&rsquo;Oriol t&eacute; una mica de contacte visual. Mira. De vegades costa, de vegades cal esperar, per&ograve; ho aconsegueix. I no mira tothom de la mateixa manera. &Eacute;s selectiu: a algunes persones les observa i somriu; a d&rsquo;altres, no. &ldquo;La mirada &eacute;s una evoluci&oacute; enorme. Fa uns anys aquest estadi no existia&rdquo;, subratlla. En el cas de l&rsquo;Oriol, cada petit avan&ccedil; &eacute;s un esdeveniment.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Ell no parla, no camina, no manipula, no agafa… cal fer-li-ho tot&#039;, explica el seu pare. L&#039;Oriol utilitza la mirada per comunicar-se. &#039;És una revolució enorme&#039;, afegeix el progenitor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tot aix&ograve; ja hi era des del naixement, per&ograve; en tractar-se d&rsquo;una malaltia gen&egrave;tica, ning&uacute; no la va poder detectar d&rsquo;immediat. No va ser fins que l&rsquo;Oriol va complir dos anys que alguna cosa va comen&ccedil;ar a no quadrar. La parla no arribava, els balboteigs no es materialitzaven i la seva evoluci&oacute; no s&rsquo;assemblava a la d&rsquo;altres infants de la seva edat. Aqu&iacute; va comen&ccedil;ar una aut&egrave;ntica odissea familiar. Primer van passar per hospitals privats de Mallorca, despr&eacute;s per la sanitat p&uacute;blica, amb Son Espases com a primer punt de refer&egrave;ncia. Per&ograve; les respostes no arribaven. El diagn&ograve;stic definitiu va apar&egrave;ixer fora de l&rsquo;illa, a l&rsquo;Hospital Sant Joan de D&eacute;u de Barcelona, despr&eacute;s de viatges constants cada dues o tres setmanes, proves interminables i una espera emocionalment demolidora. All&agrave; van posar nom al que li passava a l&rsquo;Oriol: s&iacute;ndrome FOXG1.
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                El jove té una mica de contacte visual. Mira. De vegades costa, de vegades cal esperar, però ho aconsegueix. I no mira a tothom per igual. És selectiu.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Nombre de casos</strong></h2><p class="article-text">
        A Espanya hi ha 36 casos registrats d&rsquo;aquesta malaltia rara. Existeix una associaci&oacute; nacional, sense seu f&iacute;sica, per&ograve; estretament vinculada a la fundaci&oacute; internacional que impulsa la investigaci&oacute; des dels Estats Units, la FOXG1 Research Foundation. &ldquo;El primer dia a Sant Joan de D&eacute;u no l&rsquo;oblidarem mai&rdquo;, recorda David. &ldquo;Va ser un dia en qu&egrave; ens vam oblidar que ten&iacute;em un fill amb discapacitat. Ens van tractar com a pares i l&rsquo;Oriol com un nen. All&agrave; va comen&ccedil;ar una relaci&oacute; preciosa amb els sanitaris&rdquo;. Ho diu amb convicci&oacute;: &ldquo;S&iacute; que es pot aconseguir que el teu fill sigui at&egrave;s com el teu fill i no com alg&uacute; amb discapacitat&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer dia a l&#039;Hospital Sant Joan de Déu no l&#039;oblidarem mai. Va ser un dia en què se&#039;ns va oblidar que teníem un fill discapacitat. Ens van tractar com a pares i a l&#039;Oriol com a un nen
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David</span>
                                        <span>—</span> Pare d&#039;Oriol
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La s&iacute;ndrome FOXG1 &eacute;s un trastorn neurol&ograve;gic rar causat per una mutaci&oacute; en el gen FOXG1, un dels gens clau en el desenvolupament cerebral durant l&rsquo;etapa embrion&agrave;ria. Conegut tamb&eacute; com a <em>Brain factor 1</em>, aquest gen activa molts altres gens fonamentals per al cervell. La majoria dels infants afectats no parlen, presenten discapacitats f&iacute;siques i cognitives greus, epil&egrave;psia intratable, trastorns del moviment, dificultats respirat&ograve;ries, problemes de visi&oacute; i d&rsquo;alimentaci&oacute;. Es calcula que hi ha uns 1.500 casos a tot el m&oacute;n, tot i que el nombre de diagn&ograve;stics augmenta any rere any. La mutaci&oacute; sol ser <em>de novo</em>, &eacute;s a dir, espont&agrave;nia i no heretada. La seva investigaci&oacute; podria ajudar a trobar solucions per a altres malalties com l&rsquo;Alzheimer, l&rsquo;esquizofr&egrave;nia o l&rsquo;epil&egrave;psia.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;Oriol va comen&ccedil;ar a ser estudiat a Barcelona per la doctora en gen&egrave;tica Judith Armstrong, on es van recollir cultius cel&middot;lulars per investigar el seu cas. Aquella l&iacute;nia de treball va fer un gir quan la Universitat de Buffalo, als Estats Units, va assumir el lideratge de la investigaci&oacute;. I &eacute;s que aquest campus &eacute;s avui l&rsquo;epicentre mundial de l&rsquo;estudi del FOXG1. Des de Sant Joan de D&eacute;u es van compartir totes les dades cl&iacute;niques de l&rsquo;Oriol amb l&rsquo;equip nord-americ&agrave;, vinculat a la FOXG1 Research Foundation, una entitat que, com tantes vegades passa en les malalties rares, va n&eacute;ixer de l&rsquo;empenta d&rsquo;uns pares que es van negar a rendir-se, ja que el seu fill pateix la mateixa s&iacute;ndrome.
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                A Espanya hi ha 36 casos registrats d&#039;aquesta malaltia rara.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Substituci&oacute; gen&egrave;tica</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Posa la pell de gallina&rdquo;, diu David en parlar del punt en qu&egrave; es troba avui la investigaci&oacute;. Perqu&egrave; all&ograve; que s&rsquo;est&agrave; desenvolupant podria arribar a ser una cura (el tractament no desfaria els danys cerebrals provocats durant el desenvolupament), tot i que resulti gaireb&eacute; impossible d&rsquo;imaginar quan s&rsquo;observa l&rsquo;estat actual de l&rsquo;Oriol. La via &eacute;s una ter&agrave;pia de substituci&oacute; gen&egrave;tica, una t&egrave;cnica absolutament innovadora, combinada amb intel&middot;lig&egrave;ncia artificial, que ja ha estat provada amb &egrave;xit en ratolins. Tal com explica a elDiario.es el genetista Llu&iacute;s Montoliu, investigador cient&iacute;fic del CSIC i sotsdirector del Centre Nacional de Biotecnologia (CNB), als Estats Units uns investigadors han preparat un model animal de la s&iacute;ndrome amb rosegadors mitjan&ccedil;ant la CRISPR (una t&egrave;cnica d&rsquo;edici&oacute; gen&egrave;tica revolucion&agrave;ria, ja que es basa en el descobriment que les prote&iuml;nes Cas tallen l&rsquo;ADN sempre que se&rsquo;ls proporcioni un ARN de reconeixement adequat). Com que l&rsquo;ARN es pot sintetitzar al laboratori, les possibilitats podrien ser infinites.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Universitat de Buffalo, als Estats Units, estudia una teràpia de substitució genètica, combinada amb intel·ligència artificial, que ja ha estat provada amb èxit en rates</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Els pares, David i Queta, es reparteixen funcions, torns i responsabilitats, atents les 24 hores del dia.                            </span>
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                    alt="La majoria dels nens afectats per la FOXG1 no parlen, presenten discapacitats físiques i cognitives greus, epilèpsia intractable, trastorns del moviment, dificultats respiratòries, problemes de visió i d&#039;alimentació."
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            <span class="title">
                La majoria dels nens afectats per la FOXG1 no parlen, presenten discapacitats físiques i cognitives greus, epilèpsia intractable, trastorns del moviment, dificultats respiratòries, problemes de visió i d&#039;alimentació.                            </span>
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        La FOXG1 &eacute;s una mutaci&oacute; cel&middot;lular que impedeix que determinades c&egrave;l&middot;lules del sistema nervi&oacute;s facin la seva funci&oacute;. La ter&agrave;pia consisteix a introduir una nova codificaci&oacute; gen&egrave;tica mitjan&ccedil;ant una simple injecci&oacute;. Un vector viral transporta el FOXG1 sa fins a les c&egrave;l&middot;lules necess&agrave;ries, substitueix la prote&iuml;na defectuosa i ajuda les c&egrave;l&middot;lules a funcionar amb normalitat. &ldquo;Els estudis estarien lluny, de moment, de convertir-se en una aplicaci&oacute; cl&iacute;nica, en una ter&agrave;pia que es pugui oferir des dels hospitals&rdquo;, objecta el genetista, que tanmateix explica que la recerca i els resultats en el model animal &ldquo;s&oacute;n prometedors&rdquo;, tot i saber que hi ha limitacions (rosegadors i humans comparteixen alguns paral&middot;lelismes fisiol&ograve;gics, metab&ograve;lics i anat&ograve;mics, encara que no tots). 
    </p><p class="article-text">
        Afegeix que les ter&agrave;pies van encaminades a aturar el deteriorament neuronal progressiu i irreversible provocat per aquesta malaltia i que, en alguns rosegadors &mdash;que, a difer&egrave;ncia dels humans, tenen visi&oacute; nocturna&mdash;, s&rsquo;ha vist que alguns dels s&iacute;mptomes que presentava el model animal no desapareixen, per&ograve; s&iacute; que milloren. Amb tot, el 2026 comen&ccedil;aran els assaigs cl&iacute;nics en humans, tant a Buffalo com en altres punts dels Estats Units i d&rsquo;Europa.
    </p><p class="article-text">
        Per arribar fins aqu&iacute;, encara &eacute;s imprescindible recaptar fons. La fam&iacute;lia i l&rsquo;associaci&oacute; impulsen mercats solidaris, venda de samarretes, donacions particulars i la implicaci&oacute; d&rsquo;empresaris que desitgen formar part d&rsquo;un aven&ccedil; que podria marcar un abans i un despr&eacute;s. Cal l&rsquo;&uacute;ltima gran partida econ&ograve;mica. I hi ha una dada clau: aquesta investigaci&oacute; no nom&eacute;s beneficiar&agrave; el FOXG1. &Eacute;s una malaltia &lsquo;germana&rsquo; de la s&iacute;ndrome de Rett i la soluci&oacute; gen&egrave;tica que s&rsquo;est&agrave; desenvolupant podria obrir portes a moltes altres patologies rares. No &eacute;s una quimera: ja ha passat abans en altres disciplines. El 2025, onze infants amb sordesa incurable van tornar a sentir gr&agrave;cies a la ter&agrave;pia g&egrave;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquesta investigació pionera també podria beneficiar altres patologies rares, com la síndrome de Rett</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Treballar l&rsquo;estimulaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Quan se li pregunta per les rutines del seu fill, David recorre a l&rsquo;humor per explicar: &ldquo;&Eacute;s com qualsevol altre adolescent de 14 anys&hellip; una marmota que no es desperta&rdquo;. L&rsquo;Oriol estudia a l&rsquo;Associaci&oacute; de Par&agrave;lisi Cerebral i Malalties Afins (ASPACE), en una aula amb quatre alumnes m&eacute;s amb altres discapacitats. All&agrave; treballen l&rsquo;estimulaci&oacute;, la comunicaci&oacute; mitjan&ccedil;ant el sistema Tobii &mdash;lectura de pupil&middot;les i plafons visuals&mdash;. Rep tractaments de fisioter&agrave;pia i treballa amb m&uacute;sica, veu pel&middot;l&iacute;cules i tamb&eacute; hi ha temps perqu&egrave; pugui estar amb els amics tranquilament. &ldquo;Cal deixar tanta canya&rdquo;, diu el seu pare mentre somriu.
    </p><p class="article-text">
        El FOXG1 no ent&eacute;n d&rsquo;est&agrave;ndards. Hi ha infants que caminen, d&rsquo;altres que es comuniquen. Aquest no &eacute;s el cas de l&rsquo;Oriol, que a m&eacute;s pateix epil&egrave;psia refract&agrave;ria, amb manifestacions molt diferents de les habituals. En el seu cas, una crisi pot apar&egrave;ixer com a moviments laterals de la mand&iacute;bula, dilataci&oacute; de pupil&middot;les, caigudes sobtades del cap i ulls cap amunt o fins i tot una rialla histri&ograve;nica. &ldquo;Ha tingut molts patrons diferents. No ens cansem&hellip; podem fer una conga amb tot&rdquo;, fa broma David.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                A l&#039;Oriol li agrada l&#039;últim disc de Rosalía, el fado portuguès i algunes peces de Maria Callas.                            </span>
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        &ldquo;Amb l&rsquo;Oriol cal tenir una empresa&rdquo;, resumeix el pare. Ell i la Queta es reparteixen funcions, torns i responsabilitats, atents les 24 hores del dia. No es pot abaixar la gu&agrave;rdia. El vincle m&eacute;s clar de l&rsquo;Oriol amb l&rsquo;art &eacute;s la m&uacute;sica. Li encanta l&rsquo;&uacute;ltim disc de Rosal&iacute;a, el fado portugu&egrave;s, algunes peces de Maria Callas &mdash;no totes&mdash; i una mica de reggaeton que escolta a l&rsquo;escola. Al nucli dom&egrave;stic toca, a la seva manera, un piano Casio. De petit, quan anava amb el seu exoesquelet, ho tenia clar: sempre s&rsquo;abalan&ccedil;ava sobre les tecles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A l&#039;Oriol li agrada l&#039;últim disc de Rosalía, el fado portuguès, algunes peces de Maria Callas —no totes— i una mica de reggaeton que escolta a l&#039;escola</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El que cobreix el sistema p&uacute;blic</strong></h2><p class="article-text">
        Les institucions cobreixen els vols i les dietes per a les revisions a Barcelona i part del material ortop&egrave;dic, per&ograve; les mancances s&oacute;n notables. A tall d&rsquo;exemple, un bipedestador costa uns 7.000 euros i avui l&rsquo;ajuda tot just cobreix el 30%. El mateix passa amb un caminador. L&rsquo;Oriol t&eacute; escoliosi i les aportacions p&uacute;bliques resulten insuficients per a la fam&iacute;lia. Actualment camina amb un NF-Walker, un estabilitzador que la fam&iacute;lia va aconseguir a Bilbao despr&eacute;s d&rsquo;una recerca gaireb&eacute; artesanal per ortop&egrave;dies de tot el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, David llan&ccedil;a una petici&oacute; clara: empatia i escolta. &ldquo;Els pares no som metges per&ograve; s&iacute; que vivim el dia a dia. En les malalties rares no hi ha patrons tancats&rdquo;. I mira cap al futur amb una barreja de prud&egrave;ncia i esperan&ccedil;a: &ldquo;Ens crida molt l&rsquo;atenci&oacute; pensar amb qu&egrave; ens podr&iacute;em trobar amb l&rsquo;Oriol si finalment es dona la modificaci&oacute; gen&egrave;tica. Si hi ha una petita millora&hellip; aix&ograve; ja seria al&middot;lucinant&rdquo;.
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                Un bipedestador costa uns 7.000 euros i avui l&#039;ajuda pública amb prou feines cobreix el 30%.                            </span>
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        L&rsquo;Oriol Campaner i els seus pares formen una fam&iacute;lia petita per&ograve; s&ograve;lida. Cada tarda, quan el jove torna a casa, l&rsquo;&ldquo;etern nad&oacute;&rdquo; necessita totes les atencions. Bolquer, cures constants i una entrega absoluta. I tot i aix&iacute;, la paraula que m&eacute;s es repeteix no &eacute;s resignaci&oacute;, sin&oacute; esperan&ccedil;a. Perqu&egrave; potser, gr&agrave;cies a la substituci&oacute; gen&egrave;tica, el dest&iacute; de l&rsquo;Oriol i de centenars d&rsquo;infants arreu del m&oacute;n est&agrave; a punt de canviar. I perqu&egrave;, una vegada m&eacute;s, tot va comen&ccedil;ar amb uns pares que es van negar a acceptar que no hi havia res a fer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/substitucio-genetica-pot-canviar-desti-d-oriol-petita-millora-seria-lucinant_1_12897462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 05:31:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La substitució genètica que pot canviar el destí de l'Oriol: “Una petita millora seria al·lucinant”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Enfermedades raras,Mallorca,Genética,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sustitución genética que puede cambiar el destino de Oriol: "Una pequeña mejoría sería alucinante"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/sustitucion-genetica-cambiar-destino-oriol-pequena-mejoria-seria-alucinante_1_12894881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/980218dd-0e70-4734-81ef-1c3f838764ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sustitución genética que puede cambiar el destino de Oriol: &quot;Una pequeña mejoría sería alucinante&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España, 36 personas están diagnosticadas con el síndrome FOXG1, una enfermedad rara causada por una mutación en uno de los genes clave en el desarrollo cerebral. La investigación ofrece por primera vez una esperanza tangible para su tratamiento tras experimentos exitosos en ratones</p><p class="subtitle">Podcast - Todos somos mutantes</p></div><p class="article-text">
        Oriol no habla. No camina ni manipula; no coge ni se&ntilde;ala. Nada de eso estaba en el mundo que Oriol pod&iacute;a alcanzar al crecer, ni tampoco pod&iacute;an imaginarlo sus padres, los mallorquines David Campaner y Queta Soc&iacute;as, cuando lo tuvieron por primera vez entre los brazos. Con el paso del tiempo, descubrir&iacute;an que su hijo habitaba un mundo sin palabras, sin gestos funcionales y sin movimientos voluntarios reconocibles. Un mundo que, lejos de ser vac&iacute;o, ellos han aprendido a leer, a interpretar y, sobre todo, a compartir con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista se produce en uno de esos momentos que forman parte de la rutina familiar: son las 20 horas y a Oriol le toca meterse en la cama. Mientras, su padre, David, habla con serenidad, con ese tono que solo se adquiere cuando la vida te obliga a convivir durante a&ntilde;os con lo extraordinario. Lo hace sobre su hijo Oriol. Tiene hoy 14 a&ntilde;os y es el &uacute;nico caso diagnosticado en Balears del s&iacute;ndrome FOXG1, una enfermedad neurol&oacute;gica rara, gen&eacute;tica, devastadora&hellip; pero, quiz&aacute; por primera vez, con una salida real a la vista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acaso gracias a la sustitución genética, el destino de Oriol y de cientos de niños en todo el mundo esté a punto de cambiar."
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                Acaso gracias a la sustitución genética, el destino de Oriol y de cientos de niños en todo el mundo esté a punto de cambiar.                            </span>
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                    alt="En el núcleo doméstico toca, a su manera, un piano Casio. De pequeño, lo tenía claro: siempre se abalanzaba sobre las teclas."
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            <span class="title">
                En el núcleo doméstico toca, a su manera, un piano Casio. De pequeño, lo tenía claro: siempre se abalanzaba sobre las teclas.                            </span>
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        El d&iacute;a a d&iacute;a de Oriol es el de una persona con dependencia absoluta. &ldquo;&Eacute;l no habla, no camina, no manipula, no coge&hellip; hay que hac&eacute;rselo todo&rdquo;, explica su padre sin dramatismo, con la naturalidad de quien ha normalizado lo que nunca debi&oacute; ser normal. No existe una comunicaci&oacute;n convencional y cualquier persona que no conviva con &eacute;l, reconoce David, &ldquo;no notar&iacute;a ning&uacute;n tipo de comunicaci&oacute;n significativa&rdquo;. Sin embargo, hay matices. Oriol tiene algo de contacto visual. Mira. A veces cuesta, a veces hay que esperar, pero lo consigue. Y no mira a todo el mundo por igual. Es selectivo: a algunas personas las observa y sonr&iacute;e; a otras, no. &ldquo;La mirada es una evoluci&oacute;n enorme. Hace unos a&ntilde;os ese estadio no exist&iacute;a&rdquo;, subraya. En el caso de Oriol, cada peque&ntilde;o avance es un acontecimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Él no habla, no camina, no manipula, no coge… hay que hacérselo todo&#039;, explica su padre. Oriol utiliza la mirada para comunicarse. &#039;Es una revolución enorme&#039;, añade el progenitor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo esto estaba ya ah&iacute; desde el nacimiento, pero, al tratarse de una enfermedad gen&eacute;tica, nadie pudo detectarla de inmediato. No fue hasta que Oriol cumpli&oacute; dos a&ntilde;os cuando algo empez&oacute; a no cuadrar. El habla no llegaba, los balbuceos no se materializaban y su evoluci&oacute;n no se parec&iacute;a a la de otros ni&ntilde;os de su edad. Ah&iacute; comenz&oacute; una aut&eacute;ntica odisea familiar. Primero pasaron por hospitales privados de Mallorca, despu&eacute;s por la sanidad p&uacute;blica, con Son Espases como punto de referencia inicial. Pero las respuestas no llegaban. El diagn&oacute;stico definitivo apareci&oacute; fuera de la isla, en el Hospital Sant Joan de D&eacute;u de Barcelona, tras viajes constantes cada dos o tres semanas, pruebas interminables y una espera emocionalmente demoledora. All&iacute; pusieron nombre a lo que le ocurr&iacute;a a Oriol: s&iacute;ndrome FOXG1.
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            <span class="title">
                El joven tiene algo de contacto visual. Mira. A veces cuesta, a veces hay que esperar, pero lo consigue. Y no mira a todo el mundo por igual. Es selectivo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>N&uacute;mero de casos</strong></h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay 36 casos registrados de esta enfermedad rara. Existe una asociaci&oacute;n nacional, sin sede f&iacute;sica, pero estrechamente vinculada a la fundaci&oacute;n internacional que impulsa la investigaci&oacute;n desde Estados Unidos, la FOXG1 Research Foundation.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer d&iacute;a en Sant Joan de D&eacute;u no lo olvidaremos nunca&rdquo;, recuerda David. &ldquo;Fue un d&iacute;a en el que se nos olvid&oacute; que ten&iacute;amos un hijo discapacitado. Nos trataron como padres y a Oriol como a un ni&ntilde;o. Ah&iacute; empez&oacute; una relaci&oacute;n preciosa con los sanitarios&rdquo;. Lo dice con convicci&oacute;n: &ldquo;S&iacute; que se puede conseguir que a tu hijo lo atiendan como a tu hijo y no como a alguien discapacitado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer día en Hospital Sant Joan de Déu no lo olvidaremos nunca. Fue un día en el que se nos olvidó que teníamos un hijo discapacitado. Nos trataron como padres y a Oriol como a un niño
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David</span>
                                        <span>—</span> Padre de Oriol
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome FOXG1 es un trastorno neurol&oacute;gico raro causado por una mutaci&oacute;n en el gen FOXG1, uno de los genes clave en el desarrollo cerebral durante la etapa embrionaria. Conocido tambi&eacute;n como <em>Brain factor 1</em>, este gen activa muchos otros genes fundamentales para el cerebro. La mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os afectados no hablan, presentan discapacidades f&iacute;sicas y cognitivas graves, epilepsia intratable, trastornos del movimiento, dificultades respiratorias, problemas de visi&oacute;n y de alimentaci&oacute;n. Se calcula que hay unos 1.500 casos en todo el mundo, aunque el n&uacute;mero de diagn&oacute;sticos aumenta a&ntilde;o tras a&ntilde;o. La mutaci&oacute;n suele ser <em>de novo</em>, es decir, espont&aacute;nea y no heredada. Su investigaci&oacute;n podr&iacute;a ayudar en la soluci&oacute;n de otras enfermedades como el Alzheimer, la esquizofrenia o la epilepsia.
    </p><p class="article-text">
        Oriol comenz&oacute; a ser estudiado en Barcelona por la doctora en gen&eacute;tica Judith Armstrong, donde se recogieron cultivos celulares para investigar su caso. Aquella l&iacute;nea de trabajo dio un giro cuando la Universidad de Buffalo, en Estados Unidos, asumi&oacute; el liderazgo de la investigaci&oacute;n. Y es que ese campus es hoy el epicentro mundial del estudio del FOXG1. Desde Sant Joan de D&eacute;u se compartieron todos los datos cl&iacute;nicos de Oriol con el equipo estadounidense, vinculado a la FOXG1 Research Foundation, una entidad que, como tantas veces ocurre en las enfermedades raras, naci&oacute; del empuje de unos padres que se negaron a rendirse, ya que su hijo sufre el mismo s&iacute;ndrome.
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                En España hay 36 casos registrados de esta enfermedad rara.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Sustituci&oacute;n gen&eacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Pone la piel de gallina&rdquo;, dice David al hablar del punto en el que se encuentra hoy la investigaci&oacute;n. Porque lo que se est&aacute; desarrollando podr&iacute;a llegar a ser una cura (el tratamiento no deshar&iacute;a los da&ntilde;os cerebrales provocados durante el desarrollo), aunque resulte casi imposible de imaginar cuando se observa el estado actual de Oriol. La v&iacute;a es una terapia de sustituci&oacute;n gen&eacute;tica, una t&eacute;cnica absolutamente innovadora, combinada con inteligencia artificial, que ya ha sido probada con &eacute;xito en ratones. Como explica a elDiario.es el genetista Llu&iacute;s Montoliu, investigador cient&iacute;fico del CSIC y vicedirector del Centro Nacional de Biotecnolog&iacute;a (CNB), en EEUU unos investigadores han preparado un modelo animal del s&iacute;ndrome con roedores mediante la CRISPR (t&eacute;cnica de edici&oacute;n gen&eacute;tica revolucionaria, ya que se basa en el descubrimiento de que las prote&iacute;nas Cas cortan el ADN siempre que se les proporcione un ARN de reconocimiento adecuado). Como el ARN se puede sintetizar en el laboratorio, las posibilidades podr&iacute;an ser infinitas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La Universidad de Buffalo, en Estados Unidos, estudia una terapia de sustitución genética, combinada con inteligencia artificial, que ya ha sido probada con éxito en ratas</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los padres, David y Queta, se reparten funciones, turnos y responsabilidades, atentos las 24 horas del día."
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                Los padres, David y Queta, se reparten funciones, turnos y responsabilidades, atentos las 24 horas del día.                            </span>
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                    alt="La mayoría de los niños afectados por el FOXG1 no hablan, presentan discapacidades físicas y cognitivas graves, epilepsia intratable, trastornos del movimiento, dificultades respiratorias, problemas de visión y de alimentación."
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            <span class="title">
                La mayoría de los niños afectados por el FOXG1 no hablan, presentan discapacidades físicas y cognitivas graves, epilepsia intratable, trastornos del movimiento, dificultades respiratorias, problemas de visión y de alimentación.                            </span>
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        La FOXG1 es una mutaci&oacute;n celular que impide que determinadas c&eacute;lulas del sistema nervioso hagan su funci&oacute;n. La terapia consiste en introducir una nueva codificaci&oacute;n gen&eacute;tica mediante una simple inyecci&oacute;n. Un vector viral transporta el FOXG1 sano hasta las c&eacute;lulas necesarias, reemplaza la prote&iacute;na defectuosa y ayuda a las c&eacute;lulas a funcionar con normalidad. &ldquo;Los estudios estar&iacute;an lejos por el momento de convertirse en una aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica, en una terapia que se pueda ofertar desde los hospitales&rdquo;, objeta el genetista, quien, sin embargo, cuenta que la investigaci&oacute;n y los resultados en el modelo animal &ldquo;son&nbsp;prometedores&rdquo;, aun sabiendo que hay limitaciones (comparten los roedores y los humanos algunos paralelismos fisiol&oacute;gicos, metab&oacute;licos y anat&oacute;micos, aunque no todos). 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que las terapias van encaminadas a detener el deterioro neuronal progresivo e irreversible provocado por esta enfermedad y que en algunos roedores -que a diferencia de los humanos tienen visi&oacute;n nocturna- se ha visto que algunos de los s&iacute;ntomas que ten&iacute;a el modelo animal no desaparecen, pero s&iacute; mejoran. Con todo, en 2026 comenzar&aacute;n los ensayos cl&iacute;nicos en humanos, tanto en Buffalo como en otros puntos de Estados Unidos y Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para llegar hasta ah&iacute;, todav&iacute;a es imprescindible recaudar fondos. La familia y la asociaci&oacute;n impulsan mercadillos, venta de camisetas, donaciones particulares y la implicaci&oacute;n de empresarios que desean formar parte de un avance que podr&iacute;a marcar un antes y un despu&eacute;s. Se necesita la &uacute;ltima gran partida econ&oacute;mica. Y hay un dato clave: esta investigaci&oacute;n no solo beneficiar&aacute; al FOXG1. Es una enfermedad &lsquo;hermana&rsquo; del s&iacute;ndrome de Rett y la soluci&oacute;n gen&eacute;tica que se est&aacute; desarrollando podr&iacute;a abrir puertas a muchas otras patolog&iacute;as raras. No es una quimera: ya ha ocurrido antes en otras disciplinas. En 2025 once ni&ntilde;os con sordera incurable volvieron a o&iacute;r gracias a la terapia g&eacute;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta investigación pionera también podría beneficiar a otras patologías raras, como el síndrome de Rett</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Trabajar la estimulaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta por las rutinas de Oriol, David recurre al humor para explicar: &ldquo;Es como cualquier otro adolescente de 14 a&ntilde;os&hellip; una marmota que no se despierta&rdquo;. Oriol estudia en la Asociaci&oacute;n de Par&aacute;lisis Cerebral y Enfermedades Afines (ASPACE), en un aula con otros cuatro alumnos con otras discapacidades. All&iacute; trabajan la estimulaci&oacute;n, la comunicaci&oacute;n mediante el sistema Tobii &mdash;lectura de pupilas y tableros visuales&mdash;. Recibe tratamientos con fisioterapia y trabajan con m&uacute;sica, ven pel&iacute;culas y tambi&eacute;n hay tiempo para que est&eacute;n tranquilos los amigos. &ldquo;Hay que dejar de tanto machaque&rdquo;, dice su padre mientras sonr&iacute;e.
    </p><p class="article-text">
        El FOXG1 no entiende de est&aacute;ndares. Hay ni&ntilde;os que caminan, otros que se comunican. Ese no es el caso de Oriol, quien adem&aacute;s padece de epilepsia refractaria, con manifestaciones muy distintas a las habituales. En su caso, una crisis puede aparecer como movimientos laterales de mand&iacute;bula, dilataci&oacute;n de pupilas, ca&iacute;das repentinas de cabeza y ojos hacia arriba o incluso una risa histri&oacute;nica. &ldquo;Ha tenido muchos patrones distintos. No nos cansamos&hellip; podemos hacer una conga con todo&rdquo;, bromea David.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                A Oriol le encanta el último disco de Rosalía, el fado portugués y algunas piezas de Maria Callas.                            </span>
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        &ldquo;Con Oriol hay que tener una empresa&rdquo;, resume el padre. &Eacute;l y Queta se reparten funciones, turnos y responsabilidades, atentos las 24 horas del d&iacute;a. No se puede bajar la guardia. El v&iacute;nculo m&aacute;s claro de Oriol con el arte es la m&uacute;sica. Le encanta el &uacute;ltimo disco de Rosal&iacute;a, el fado portugu&eacute;s, algunas piezas de Maria Callas &mdash;no todas&mdash; y algo de reguet&oacute;n que escucha en el colegio. En el n&uacute;cleo dom&eacute;stico toca, a su manera, un piano Casio. De peque&ntilde;o, cuando iba con su exoesqueleto, lo ten&iacute;a claro: siempre se abalanzaba sobre las teclas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">A Oriol le encanta el último disco de Rosalía, el fado portugués, algunas piezas de Maria Callas —no todas— y algo de reguetón que escucha en el colegio</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Lo que cubre el sistema p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        Las instituciones cubren los vuelos y dietas para las revisiones en Barcelona y parte del material ortop&eacute;dico, pero las carencias son notables. A modo de ejemplo, un bipedestador &ndash;un sistema de verticalizaci&oacute;n&ndash; cuesta unos 7.000 euros y hoy la ayuda apenas cubre el 30%. Lo mismo ocurre con un caminador. Oriol tiene escoliosis y las aportaciones p&uacute;blicas resultan insuficientes para la familia. Actualmente, camina con un NF-Walker, un estabilizador que la familia consigui&oacute; en Bilbao tras una b&uacute;squeda casi artesanal por ortopedias de todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, David lanza una petici&oacute;n clara: empat&iacute;a y escucha. &ldquo;Los padres no somos m&eacute;dicos, pero s&iacute; vivimos el d&iacute;a a d&iacute;a. En las enfermedades raras no hay patrones cerrados&rdquo;. Y mira al futuro con una mezcla de prudencia y esperanza: &ldquo;Nos llama mucho la atenci&oacute;n pensar con qu&eacute; Oriol nos podr&iacute;amos encontrar si finalmente se da la modificaci&oacute;n gen&eacute;tica. Si hay una peque&ntilde;a mejor&iacute;a&hellip; eso ya ser&iacute;a alucinante&rdquo;.
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                Un bipedestador cuesta unos 7.000 euros y hoy la ayuda pública apenas cubre el 30%.                            </span>
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        Oriol Campaner y sus padres conforman una familia peque&ntilde;a, pero s&oacute;lida. Cada tarde, cuando el joven vuelve a casa, el &ldquo;eterno beb&eacute;&rdquo; necesita todas las atenciones. Pa&ntilde;al, cuidados constantes y una entrega absoluta. Y aun as&iacute;, la palabra que m&aacute;s se repite no es resignaci&oacute;n, sino esperanza. Porque quiz&aacute;, gracias a la sustituci&oacute;n gen&eacute;tica, el destino de Oriol y de cientos de ni&ntilde;os en todo el mundo est&eacute; a punto de cambiar. Y porque, una vez m&aacute;s, todo empez&oacute; con unos padres que se negaron a aceptar que no hab&iacute;a nada que hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/sustitucion-genetica-cambiar-destino-oriol-pequena-mejoria-seria-alucinante_1_12894881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 21:11:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sustitución genética que puede cambiar el destino de Oriol: "Una pequeña mejoría sería alucinante"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Enfermedades raras,Mallorca,Genética,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La història de Deborah, que refà la seva vida després d’anys de maltractament: “No odiaré tota la vida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/historia-deborah-refa-seva-vida-despres-d-anys-maltractament-no-odiare-tota-vida_1_12869191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9abfb84-77bf-41cf-bb4c-70e726681ddf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2183y2320.jpg" width="1200" height="675" alt="La història de Deborah, que refà la seva vida després d’anys de maltractament: “No odiaré tota la vida”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Va sobreviure a una relació marcada pel control absolut, la violència física, sexual i psicològica, i una asfíxia econòmica que encara avui arrossega en forma de deutes. Va viure aïllada de la seva família. Decideix parlar ara per les altres dones que poden viure una situació semblant</p><p class="subtitle">Gairebé una de cada tres dones ha patit violència masclista per part de la seva parella o exparella</p></div><p class="article-text">
        Parlar amb na Deborah &eacute;s escoltar una veu que no es romp, tot i que per dins encara tremoli. Els seus ulls conserven la petjada del que ha viscut: dolor, por, cansament. Per&ograve; tamb&eacute; hi ha alguna cosa m&eacute;s, una serenor treballada a pols, una dignitat que no s&rsquo;apr&egrave;n als llibres. Deborah concedeix aquesta entrevista a elDiario.es setmanes despr&eacute;s d&rsquo;haver parlat davant de joves a Andratx en una jornada sobre feminisme i relacions interpersonals. All&agrave; va relatar, sense endolcir res, l&rsquo;infern que va travessar durant cinc anys. Ho va fer per les que poden estar vivint una situaci&oacute; similar i per les que ja no ho poden explicar.
    </p><p class="article-text">
        Quan es va concedir aquesta entrevista, na Deborah, que fa 25 anys que treballa com a zeladora a la sanitat p&uacute;blica i t&eacute; dos fills, es trobava de baixa, passant per un moment delicat de salut mental. I &eacute;s que, malgrat que els fets que narra van oc&oacute;rrer fa anys, els cops de fuet, les conseq&uuml;&egrave;ncies, continuaven i continuen presents: f&iacute;siques, emocionals, psicol&ograve;giques i econ&ograve;miques. &ldquo;Despr&eacute;s de molt de temps i d&rsquo;aguantar moltes coses, ara surt tot&rdquo;, resumeix. Per concedir la conversa, na Deborah va demanar consell al seu psiquiatre i va ser ell qui la va animar a parlar per les dones assassinades, per les que no van arribar a explicar la seva hist&ograve;ria i no van poder sortir d&rsquo;aquell infern. &ldquo;No s&rsquo;ha de callar&rdquo;, repeteix, tot i que la por encara l&rsquo;acompanya quan camina sola, entra en un p&agrave;rquing o transita per llocs foscos, espais als quals accedeix amb un esprai de pebre a la m&agrave;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="‘De víctima a supervivent i de supervivent a transformadora’ s’ha convertit en el lema de na Deborah"
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                ‘De víctima a supervivent i de supervivent a transformadora’ s’ha convertit en el lema de na Deborah                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>De galant a &ldquo;monstre&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Deborah va con&egrave;ixer la seva exparella a finals del 2017. Al principi tot va ser intensitat, detalls rom&agrave;ntics, galanteria, viatges, motos, una vida que semblava emocionant i dins dels c&agrave;nons d&rsquo;una parella que s&rsquo;estima i es respecta. Es van casar l&rsquo;agost de l&rsquo;any seg&uuml;ent i la relaci&oacute; va durar cinc anys.
    </p><p class="article-text">
        Tot va comen&ccedil;ar amb un ritme a mig gas. I &eacute;s que la viol&egrave;ncia no va arribar de cop. Primer va ser el control, les preguntes constants, el retret per quedar amb amigues. Despr&eacute;s, l&rsquo;a&iuml;llament. Aqu&iacute;, el primer que va fer la seva exparella va ser apartar-la de la seva fam&iacute;lia: la va obligar a enviar un burofax a la seva mare dient-li que no volia tenir contacte amb ella. Va estar cinc anys sense veure-la ni comunicar-s&rsquo;hi. Tamb&eacute; la va anar allunyant de les seves amistats, excepte algunes dones clau que mai no li van deixar anar la m&agrave;: una amiga sanit&agrave;ria que la va sostenir des del principi i li va aconsellar deixar de pagar-li les coses per veure com reaccionava &ndash;&ldquo;Aqu&iacute; es va tornar encara m&eacute;s monstre&rdquo;&ndash; i una segona que, m&eacute;s endavant, va netejar el seu nom en el m&oacute;n de les motos despr&eacute;s d&rsquo;explicar el malson viscut (va explicar la realitat del cas per si existia la possibilitat que l&rsquo;agressor ment&iacute;s o expos+as una versi&oacute; falsa del que havia passat).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No era un monstre, era un &lsquo;malalt&rsquo; [<em>no es refereix a una malaltia mental, sin&oacute; a alg&uacute; dolent, masclista i maltractador</em>]&rdquo;, corregeix sobre alg&uacute; que, si no aconsegueix canviar, &ldquo;repetir&agrave; el mateix patr&oacute;&rdquo;, alhora que insisteix en la necessitat de formar sobretot les generacions m&eacute;s joves en com cuidar i respectar la persona que tens al davant.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer que va fer la seva exparella va ser apartar-la de la seva família: la va obligar a enviar un burofax a la seva mare dient-li que no volia tenir contacte amb ella. Va estar cinc anys sense veure-la ni comunicar-s’hi</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La viol&egrave;ncia va ser m&uacute;ltiple i constant. F&iacute;sica, psicol&ograve;gica, econ&ograve;mica i sexual. Ell la manipulava amb frases aparentment simples per&ograve; devastadores: &ldquo;Si m&rsquo;estimes, far&agrave;s aix&ograve; per mi&rdquo;; &ldquo;si no em pagues les despeses, &eacute;s que no m&rsquo;estimes&rdquo;. Sota aquest xantatge emocional, na Deborah va acceptar pagar pr&eacute;stecs que no eren seus, com el d&rsquo;una moto d&rsquo;alta gamma que durant anys va continuar costejant, aix&iacute; com deutes sobre b&eacute;ns que no va arribar a gaudir mai. &ldquo;El cop que m&eacute;s fa mal &eacute;s el que no es veu&rdquo;, diu quan parla d&rsquo;aquesta viol&egrave;ncia silenciosa que va entrant a poc a poc a la teva vida fins que aconsegueix anul&middot;lar-te.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Maltractament de tota mena</strong></h2><p class="article-text">
        La viol&egrave;ncia sexual tamb&eacute; va formar part de la relaci&oacute;. Pressions constants, pr&agrave;ctiques que li feien molt de mal, frases com &ldquo;mira el sostre i aguanta, que per aix&ograve; ets la meva dona&rdquo;. O sent&egrave;ncies humiliants: &ldquo;Aix&ograve; t&rsquo;ho mereixes perqu&egrave; no ets una bona mestressa de casa&rdquo;, &ldquo;amb aquest cos qui et voldr&agrave;&rdquo; o &ldquo;ning&uacute; t&rsquo;estimar&agrave; m&eacute;s que jo&rdquo;. Un dia va arribar a l&rsquo;aniversari d&rsquo;una amiga amb el rostre totalment desencaixat. Minuts abans, ell l&rsquo;havia estampada contra un armari i li havia dit que aniria a buscar una altra dona &ldquo;que li don&agrave;s el que ella no li volia donar&rdquo;. El maltractador, com un camale&oacute;, jugava les seves cartes i aquesta viol&egrave;ncia s&rsquo;anava intercalant amb la part dol&ccedil;a, amb comportaments &ldquo;normals&rdquo; o amorosos i fins i tot amb exemplaritat en espais p&uacute;blics o quan quedaven amb amics o familiars. Una moneda que, a l&rsquo;ombra, mostrava la seva pitjor cara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La dona va patir pressions constants, pràctiques que li feien molt de mal, frases com &#039;mira el sostre i aguanta, que per això ets la meva dona&#039;. O sentències humiliants: &#039;Això t’ho mereixes perquè no ets una bona mestressa de casa&#039;, &#039;amb aquest cos qui et voldrà&#039; o &#039;ningú t’estimarà més que jo&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>A la recerca d'ajuda</strong></h2><p class="article-text">
        Va ser durant la pand&egrave;mia quan tot es va agreujar. Mentre ella treballava sense descans en un dels hospitals de refer&egrave;ncia de les Balears, ell aprofitava per humiliar un dels fills de la sanit&agrave;ria, burlant-se&rsquo;n amb frases cruels. Tot aix&ograve; despr&eacute;s de fer-se passar per bona persona dient que es quedava a viure amb ella i amb el seu fill &ldquo;per protegir-los&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Les conseq&uuml;&egrave;ncies van colpejar de ple els fills. El gran, que vivia amb na Deborah abans que arrib&agrave;s l&rsquo;agressor, es va veure obligat a marxar de casa i anar a viure amb el seu pare biol&ograve;gic pel clima de viol&egrave;ncia generat per aquell home. Un altre dels fills, el petit, que es va quedar a viure amb ella per protegir-la de l&rsquo;abusador, va arribar a tal nivell de desesperaci&oacute; que, en ple hivern, sortia a passejar el ca expressament sense abric i s&rsquo;atracava a les immediacions d&rsquo;una comissaria esperant que algun agent li pregunt&agrave;s qu&egrave; hi feia. Ning&uacute; no ho va fer. El dolor va continuar avan&ccedil;ant en silenci. El maltractador va arribar fins i tot a tirar-li el pip&iacute; del ca a la cara al jove.
    </p><p class="article-text">
        Na Deborah reconeix que va arribar a desenvolupar un aut&egrave;ntic s&iacute;ndrome d&rsquo;Estocolm. Quan va acudir a l&rsquo;Institut Balear de Salut Mental de la Inf&agrave;ncia i l&rsquo;Adolesc&egrave;ncia (IBSMIA), on va arribar despr&eacute;s d&rsquo;un fet molt greu en l&rsquo;&agrave;mbit dom&egrave;stic, una treballadora social li va dir que ella era una v&iacute;ctima, tot i que na Deborah no va ser capa&ccedil; de recon&egrave;ixer-s&rsquo;hi. De fet, mai no va arribar a denunciar; no perqu&egrave; no tengu&eacute;s motius, sin&oacute; per por de repres&agrave;lies encara pitjors. Per aix&ograve; insisteix tant a explicar que trucar al 016 no deixa rastre al registre de trucades. &ldquo;Aix&ograve; &eacute;s una fita real&rdquo;, diu, pensant en les dones que viuen aterrides davant la possibilitat que el seu agressor descobreixi que han demanat ajuda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Deborah forma part de Venus sense Cànon, un grup de dones supervivents de violència de gènere                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Quan va decidir separar-se, el 2022, cinc anys despr&eacute;s d&rsquo;haver conegut el maltractador, la realitat va ser brutal. Al compte bancari hi tenia cinquanta euros; la nevera, buida, i els nins, destrossats. Aquell dia va enviar els fills a dinar a casa de la seva mare i va comen&ccedil;ar a fer totes les gu&agrave;rdies possibles per recompondre&rsquo;s econ&ograve;micament, fent feina sense descans. De dilluns a divendres treballava en un centre de salut i els caps de setmana es va veure obligada a treballar en un altre per poder subsistir i recuperar-se del cop. &ldquo;El valor hum&agrave; d&rsquo;algunes professionals i el contacte amb els nins em van salvar. Em van donar molt&rdquo;, recorda, mentre relata com l&rsquo;estr&egrave;s acumulat va passar factura: problemes de tiroide, depressi&oacute; i seq&uuml;eles f&iacute;siques greus derivades d&rsquo;anys de dolor i pr&agrave;ctiques sexuals abusives. &ldquo;Qu&egrave; t&rsquo;han fet?&rdquo;, li van preguntar els metges, espantats.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Quan va decidir separar-se, el 2022, cinc anys després d’haver conegut el maltractador, la realitat va ser brutal. Al compte bancari hi tenia cinquanta euros; la nevera, buida, i els nins, destrossats</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>De v&iacute;ctima a supervivent i de supervivent a transformadora</strong></h2><p class="article-text">
        Ara, na Deborah forma part de <em>Venus sense C&agrave;non</em>, un grup de dones supervivents de viol&egrave;ncia de g&egrave;nere nascut el 2018 despr&eacute;s d&rsquo;un taller d&rsquo;art impulsat per la Fundaci&oacute; IRES i el Casal Solleric. &ldquo;All&agrave; entenem que el dolor compartit pesa menys i que juntes som m&eacute;s fortes&rdquo;, expliquen des del col&middot;lectiu. S&oacute;n dones que, despr&eacute;s d&rsquo;acabar les seves ter&agrave;pies, decideixen no separar-se. Continuen acompanyant-se, sostenint-se, creant i transformant el dolor en paraula i acci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Des de la Fundaci&oacute; IRES destaquen que espais com aquest permeten &ldquo;passar del silenci imposat a la reconstrucci&oacute; personal i col&middot;lectiva&rdquo;. El lema del grup &eacute;s clar: <em>&lsquo;De v&iacute;ctima a supervivent i de supervivent a transformadora&rsquo;</em>. Aix&iacute;, na Deborah alerta especialment sobre la revictimitzaci&oacute;: &ldquo;M&rsquo;ha passat, ho assumesc, ho dic i intent treure&rsquo;n alguna cosa positiva per canviar el m&oacute;n amb el meu testimoni&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Treballar a l&rsquo;hospital la va salvar. I afegeix que t&eacute; la sort de desenvolupar la seva feina en un entorn on se sent protegida, estimada i recolzada en tot moment, una cosa per a ella &ldquo;meravellosa i salvadora&rdquo;. En aquest sentit, agraeix el suport d&rsquo;UGT, sindicat al qual pertany i que no li va deixar anar la m&agrave;. &ldquo;Crec en els sindicats, fan una feina meravellosa&rdquo;, afirma. Gr&agrave;cies a aquest suport institucional &ndash;al qual ella va accedir com a afiliada, per&ograve; que est&agrave; disponible per a qualsevol v&iacute;ctima acreditada&ndash;, va poder accedir a mesures de protecci&oacute; laboral per evitar que el seu agressor la pogu&eacute;s seguir. Va aconseguir la primera Comissi&oacute; de Serveis &ndash;trasllat de lloc de treball&ndash; concedida per viol&egrave;ncia de g&egrave;nere, passant de treballar en un centre de salut a un hospital.
    </p><p class="article-text">
        En alguns moments de la seva vida, fora de la seva tasca professional &ndash;ja que com a zeladora no t&eacute; aquesta funci&oacute;&ndash;, na Deborah ha pogut ajudar altres dones en situacions molt vulnerables. No des d&rsquo;un rol sanitari espec&iacute;fic, sin&oacute; des de l&rsquo;escolta i la qualitat humana. En algun cas, compartir la seva experi&egrave;ncia ha servit perqu&egrave; altres s&rsquo;obrissin. Denuncia que encara hi ha entorns on no sempre es creu les dones m&eacute;s estigmatitzades i reconeix que, tot i que la sanitat p&uacute;blica compta amb grans professionals, falten temps i recursos per abordar una viol&egrave;ncia que necessita profunditat i escolta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El perd&oacute; com a superaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Na Deborah, que encara avui continua pagant aquell casament <em>motero</em> celebrat a tot luxe, ha perdonat per superar, tot i que no oblida. &Eacute;s creient. Va a missa cada diumenge perqu&egrave; li d&oacute;na pau. &ldquo;No s&rsquo;ha d&rsquo;odiar tota la vida&rdquo;, diu. Perdona per poder avan&ccedil;ar, sense justificar mai el que va viure. Ha refet la seva vida amb una nova parella, &ldquo;un &agrave;ngel sense ales&rdquo; que va ser present durant aquesta entrevista. Deborah i ell es van fer parella de fet i aquell dia, emmarcat per sempre, ella es va vestir de lila, el mateix color del cor que es va tatuar en acabar la seva ter&agrave;pia.
    </p><p class="article-text">
        A Andratx, despr&eacute;s de compartir la seva experi&egrave;ncia a la xerrada organitzada des de l&rsquo;&agrave;rea de sensibilitzaci&oacute; i prevenci&oacute; de les viol&egrave;ncies masclistes de la Fundaci&oacute; IRES, encarregada des dels serveis socials del municipi i on van participar uns 300 joves, diverses nines se li van acostar per abra&ccedil;ar-la. Quan va arribar al cotxe, va rompre a plorar. Aquelles paraules van obrir altres hist&ograve;ries, d&rsquo;al&middot;lots i al&middot;lotes que van comen&ccedil;ar a explicar viol&egrave;ncies viscudes a casa seva. &ldquo;Van intentar destruir-nos, per&ograve; no van poder&rdquo;, diu amb un puny tancat que destil&middot;la for&ccedil;a i valentia.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, na Deborah, profundament agra&iuml;da a la direcci&oacute; d&rsquo;infermeria de l&rsquo;hospital on fa feina, compta ara amb una mare que s&rsquo;ha convertit en la seva millor amiga, i no es cansa de repetir el missatge: de la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere se&rsquo;n surt, per&ograve; cal demanar ajuda. I acaba animant altres dones que estiguin passant per una situaci&oacute; semblant a la seva a parlar. Pot ser aquest sigui un primer pas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 05:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La història de Deborah, que refà la seva vida després d’anys de maltractament: “No odiaré tota la vida”]]></media:title>
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