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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eva Tobías Olarte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eva-tobias-olarte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eva Tobías Olarte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Referente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/referente_129_12754266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f7296d9-db6d-4529-aaf5-5cc8e471f7ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y528.jpg" width="1200" height="675" alt="Referente"></p><p class="article-text">
        En estos primeros d&iacute;as de noviembre, hace ahora 5 a&ntilde;os, se pon&iacute;a en marcha la iniciativa &ldquo;Logro&ntilde;o referente&rdquo; del Ayuntamiento de Logro&ntilde;o. Un ciclo, con vocaci&oacute;n de continuidad, que nac&iacute;a de una pregunta simple: &iquest;por qu&eacute; Logro&ntilde;o no pod&iacute;a ser, tambi&eacute;n, referente en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad? Y es que todos los a&ntilde;os me ve&iacute;a yo, con agenda en mano, intentando reservar algunas fechas para asistir a eventos sobre esta materia (algunos ya consolidados) en otras ciudades de Espa&ntilde;a. Y yo me preguntaba: &iquest;por qu&eacute; no mi ciudad pod&iacute;a ser una de ellas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; nac&iacute;a en 2020 &ldquo;Logro&ntilde;o referente&rdquo;, que permiti&oacute; abrir un espacio de conversaciones, contando con la participaci&oacute;n de referentes en este &aacute;mbito. Expertas como In&eacute;s S&aacute;nchez de Madariaga, Amelia Valc&aacute;rcel o Carolina Pecharrom&aacute;n pasaron por aqu&iacute;. Ni siquiera la pandemia nos par&oacute;, y cuestiones como la movilidad del cuidado, el espejismo de la igualdad, o la necesidad de un periodismo responsable y feminista fueron protagonistas por unas horas de nuestro debate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; algunas lectoras se est&eacute;n preguntando el porqu&eacute; de estas l&iacute;neas. No es la nostalgia de tiempos pasados lo que me ha llevado hoy a hablar de esto, ni siquiera el recuerdo de un tiempo duro, pero intenso en proyectos y desvelos. Es otra raz&oacute;n, una raz&oacute;n dolorosa. Hace unos d&iacute;as me enteraba por la prensa de la muerte de Amaia Arrazola, referente de la ilustraci&oacute;n y del arte mural, autora de varios libros, que nos dejaba a los 41 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amaia fue la persona que ilustr&oacute; &ldquo;Logro&ntilde;o referente&rdquo;, con la que compart&iacute; algunas reflexiones y preguntas. Fue ella quien volc&oacute; ese esp&iacute;ritu de apertura, en un cartel &uacute;nico que nos acompa&ntilde;&oacute; en todas las ediciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su voz resuena, y afloran los recuerdos. Precisamente un mes antes de la primera edici&oacute;n de &ldquo;Logro&ntilde;o referente&rdquo;, Amaia hab&iacute;a publicado su libro &ldquo;El meteorito&rdquo;, en el que narraba la experiencia materna con todos sus claroscuros. Amaia plasm&oacute; la maternidad &ldquo;real&rdquo;, alejada de una maternidad que todo lo puede (<em>superwoman</em>), con un cuerpo perfecto tras dar a luz, y al mismo tiempo supo representar como nadie la inseguridad y el miedo, pero tambi&eacute;n la fuerza y el amor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Logro&ntilde;o referente&rdquo;, como otras iniciativas, cay&oacute; en el olvido, pero nos queda la obra de Amaia, su trazo poderoso y directo. Una vez dijo: &ldquo;Necesito echar la vista atr&aacute;s. [&hellip;]. Escr&iacute;belo r&aacute;pido, porque se olvida. Y a m&iacute; no me gusta olvidar&rdquo;. Pues eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/referente_129_12754266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2025 16:13:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Referente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Feminismo,Logroño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estar a la altura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/altura_129_13035241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El segundo hombre con m&aacute;s poder en la Polic&iacute;a Nacional, el alcalde de M&oacute;stoles del PP, el portavoz de Sumar en el Congreso, el jefe de redes de VOX o el secretario general del PSOE de Torremolinos.&nbsp;Todos hombres. Todos espa&ntilde;oles. Todos envueltos en denuncias de agresi&oacute;n o acoso sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2026, diez mujeres y dos menores de edad han sido asesinados por violencia de g&eacute;nero en apenas 59 d&iacute;as. Solo en el mes de enero de 2026, el servicio 016 recibi&oacute; 12.097 consultas relacionadas con la violencia contra las mujeres (el 84,4% de ellas vinculadas a la violencia de g&eacute;nero).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo esto, la semana pasada le&iacute;a en la prensa que el apoyo al feminismo hab&iacute;a ca&iacute;do, sobre todo entre los chicos j&oacute;venes. Curiosamente algunos utilizaban este dato para etiquetar en redes a algunas educadoras feministas, y de paso subrayar lo &ldquo;banal&rdquo; de sus actividades. Sin embargo, varias respondieron publicando v&iacute;deos en directo con testimonios de chicos que acababan de asistir a esas charlas o talleres, que manifestaban con claridad que les hab&iacute;a servido, que les hab&iacute;a hecho reflexionar, que algunos temas no eran como los hab&iacute;an pensado o imaginado. Y es que no todo est&aacute; perdido, aunque a veces quieran hac&eacute;rnoslo creer as&iacute;. Precisamente, hace unos d&iacute;as, el Consejo de la Juventud de Espa&ntilde;a (CJE) present&oacute; un estudio que desvelaba la coexistencia de diferentes miradas con relaci&oacute;n a la igualdad de g&eacute;nero, identificando cuatro perfiles juveniles: feminista, igualitario, tradicional y distante. Lo m&aacute;s interesante de esto era descubrir que estas posiciones no son categor&iacute;as estancas, que la juventud tiene dudas, preocupaciones, inquietudes. Y ah&iacute; radica la importancia de configurar espacios que inviten al di&aacute;logo y a la reflexi&oacute;n: espacios abiertos en los que estemos dispuestos a desaprender, a cuestionarnos, a escuchar. Esos espacios existen, aunque quiz&aacute; no son suficientes para la inmensa tarea que tenemos por delante.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, escuchar al principal partido de la oposici&oacute;n vincular su feminismo con el de VOX, no s&oacute;lo no ayuda en la tarea, sino que ahonda en la percepci&oacute;n del feminismo como herramienta de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica. As&iacute;, se evidencia que hoy podemos firmar un Pacto de Estado contra la Violencia de G&eacute;nero, y ma&ntilde;ana defender una igualdad &ldquo;similar&rdquo; a la que propugna VOX. Se legitima, de ese modo, unas pol&iacute;ticas contempladas en las 117 p&aacute;ginas de su programa electoral, que plantean suprimir estructuras administrativas necesarias para desarrollar pol&iacute;ticas de igualdad o que ponen el acento en dar publicidad a la nacionalidad de los agresores sexuales. Todo ello envuelto en un lenguaje beligerante que habla de leyes &ldquo;destructivas&rdquo;, ideolog&iacute;as &ldquo;totalitarias&rdquo; o &ldquo;chiringuitos ideol&oacute;gicos&rdquo;. Ah&iacute; es nada. De esta forma se refuerzan ciertos mensajes, aunque carezcan de fundamento, como que &ldquo;ser feminista es odiar a los hombres&rdquo; o que &ldquo;la mayor&iacute;a de las denuncias por violencia de g&eacute;nero son falsas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, la juventud necesita saber que &ldquo;sus mayores&rdquo; apuestan claramente por la igualdad: sin titubeos, sin medias verdades, sin intereses partidistas que conviertan el feminismo en un arma arrojadiza. De hecho, los datos presentados por el CJE muestran que siete de cada diez j&oacute;venes se sit&uacute;an en posiciones favorables, al menos, a los principios b&aacute;sicos de la igualdad, aunque no se &ldquo;etiqueten&rdquo; como feministas. No hace falta. Nuestra responsabilidad es cuidar este espacio, fr&aacute;gil pero esperanzador, que aclare conceptos, que desmonte prejuicios y estereotipos, que nos acerque al principio de igualdad como eje vertebrador de todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Y para ello, necesitamos estar a la altura.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estar a la altura es no instrumentalizar la violencia machista, seg&uacute;n qui&eacute;n sea el presunto agresor: de los &ldquo;m&iacute;os&rdquo; o de los &ldquo;tuyos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estar a la altura es favorecer espacios de debate y reflexi&oacute;n, no es confrontar los supuestos &ldquo;buenos&rdquo; y &ldquo;malos&rdquo; feminismos.
    </p><p class="article-text">
        Estar a la altura es dejar de pensar que hay poco que aprender de los dem&aacute;s, arguyendo aquello de &ldquo;lecciones, las justas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estar a la altura es acordar, pero tambi&eacute;n que lo acordado aterrice en la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Estoy convencida de que, al menos en parte, conocemos la receta, y que las soluciones ser&aacute;n imperfectas, pero ser&aacute;n m&aacute;s eficaces, si transitamos por este camino, juntos. Porque la igualdad no deber&iacute;a ser una moneda de cambio, ni un concepto moldeable seg&uacute;n nos venga bien, sino el punto de partida para construir los cimientos de una sociedad m&aacute;s justa y equitativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del informe &ldquo;Juventud en Espa&ntilde;a 2024&rdquo; del Ministerio de Juventud e Infancia, en 2019, el 80% de la juventud ve&iacute;a la violencia de g&eacute;nero como un gran problema, y hoy solo el 65% lo cree; el apoyo al feminismo ha ca&iacute;do, sobre todo entre chicos: s&oacute;lo un 41% se declara feminista; entre chicas, el 67%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio del Consejo de Juventud de Espa&ntilde;a (CJE) de 2026 (&ldquo;M&aacute;s all&aacute; del compromiso y la reacci&oacute;n: Narrativas sobre la igualdad de g&eacute;nero entre la juventud en Espa&ntilde;a&rdquo;), las posiciones claramente contrarias a la igualdad son minoritarias. El perfil tradicional, m&aacute;s cercano a discursos antifeministas, representa a menos de dos de cada diez j&oacute;venes y se concentra principalmente entre hombres j&oacute;venes con ideolog&iacute;as conservadoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/altura_129_13035241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 09:27:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Estar a la altura]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Intensamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/intensamente_129_12977314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as Guy Roux<strong>, </strong>leyenda del banquillo del Auxerre y voz respetada durante d&eacute;cadas del f&uacute;tbol franc&eacute;s y europeo, declaraba en una entrevista concedida al diario&nbsp;<em>L'Est &Eacute;clair,</em> que &ldquo;<em>La mujer est&aacute; hecha para dar a luz con una cadera m&aacute;s ancha. Y el f&uacute;tbol no est&aacute; hecho para caderas anchas</em>&rdquo;. Ante tales afirmaciones emitidas, s&iacute;, en 2026, una ya no sabe si dejarlo pasar, decir algo, enfadarse, o respirar profundamente mientras se te pasa el sofoco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que la denuncia del machismo se convierte, en muchas ocasiones, en un campo de batalla en el que no importan los argumentos, ni siquiera el sentido com&uacute;n, sino el griter&iacute;o y la b&uacute;squeda de un lenguaje que &ldquo;sostenga&rdquo; de alguna manera, determinadas posturas que intentan acallar las voces de las mujeres. Y precisamente, en este contexto una de las palabras &ldquo;atemperadas&rdquo; que a veces nos perturba sin llegar exactamente a saber el porqu&eacute;, es la palabra &ldquo;intensa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Somos &ldquo;intensas&rdquo; cuando nos atrevemos a manifestar lo que no nos gusta. Somos &ldquo;intensas&rdquo; cuando algo nos irrita. Somos &ldquo;intensas&rdquo; cuando le damos importancia a lo que (te&oacute;ricamente) no la tiene. Somos &ldquo;intensas&rdquo; cuando no nos callamos, a pesar de que est&aacute;bamos avisadas de que no era el momento. Y escuchar esta palabra se convierte en un freno emocional que hace (en muchas ocasiones) que sintamos que nuestra reacci&oacute;n no ha sido la apropiada. Precisamente dec&iacute;a la periodista Ana Requena Aguilar que esta palabra hunde sus ra&iacute;ces en la idea de hist&eacute;rica, loca o inestable, en una versi&oacute;n sexista m&aacute;s sutil que otras, m&aacute;s invisible, pero igual de eficaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esa &ldquo;intensidad&rdquo; con la que hacemos todo, tambi&eacute;n se traslada al mundo digital. Y aqu&iacute; tampoco salimos bien paradas. El creciente uso de las redes sociales da cobijo a nuevos t&eacute;rminos, en principio, anodinos, pero que esconden nuevas formas de violencia que no debieran tolerarse. Hace unas semanas la exdiputada del PP, Noelia Nu&ntilde;ez, hablaba con desd&eacute;n de las &ldquo;charos&rdquo; espa&ntilde;olas. &ldquo;Charo&rdquo; es un insulto que comenz&oacute; a popularizarse en el foro digital <em>Forocoches</em> en 2011, para identificar a las mujeres solteras o divorciadas de m&aacute;s de 30 o 35 a&ntilde;os, aunque hoy en d&iacute;a el foco se dirige, tambi&eacute;n, a un perfil de mujeres vinculadas a la pol&iacute;tica y al feminismo. En definitiva, se trata de cuestionar tu competencia, tu capacidad, de infravalorar tus aportaciones, en cualquier campo. As&iacute; que, &iquest;c&oacute;mo vamos a poder jugar al f&uacute;tbol?, &iquest;al rugby, quiz&aacute;s? Ni se nos ocurra. Mejor quitarle importancia. Ya pasar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Claro, no es agradable tener que contestar, que &ldquo;regatear&rdquo; con ciertos comentarios, teniendo muchas posibilidades de escuchar aquello de &ldquo;no te pongas a la defensiva&rdquo;, que no es para tanto. Tampoco es sencillo ponerte a cuestionar este tipo de lenguaje (&ldquo;Charos&rdquo; incluidas), aunque si al menos generamos una m&iacute;nima conciencia cr&iacute;tica, estaremos contribuyendo a generar un espacio (un poquito) m&aacute;s seguro y libre de violencia contra las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        #Intensamente cansadas #Intensamente capacitadas #Intensamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe<strong>&nbsp;</strong>'Women at the match'<strong>&nbsp;(</strong>'Mujeres en los partidos'<strong>), </strong>realizado por<strong>&nbsp;</strong>Football Supporters' Association<strong>,&nbsp;</strong>un 63% de las mujeres asegura haber experimentado o presenciado alg&uacute;n comportamiento machista<strong>&nbsp;</strong>en un partido de f&uacute;tbol masculino.
    </p><p class="article-text">
        ONU Mujeres emit&iacute;a un comunicado el pasado mes de noviembre, alertando sobre el aumento de violencia digital como arma para silenciar, avergonzar e intimidar a mujeres y ni&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/intensamente_129_12977314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 09:04:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Intensamente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Protocolo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/protocolo_129_12844720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ay mujer, que no es para tanto. Si te digo el &ldquo;buen culo que te hace ese pantal&oacute;n&rdquo;, no te gusta. Si te digo que &ldquo;te quiero meter ficha&rdquo;, te mosqueas. Si te aviso de que &ldquo;ir&eacute; depilado por si tienes un desliz&rdquo;, te enfadas. Y si te digo que cuando te enfadas &ldquo;me pones&rdquo;, te lo tomas a la tremenda. &iexcl;Qu&eacute; no es para tanto, mujer!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso Salazar ha abierto las costuras de un partido que, como dice su tan tra&iacute;do y llevado Protocolo frente al acoso sexual, se define estatutariamente como feminista. Y s&iacute;, el machismo es un sistema que atraviesa de manera estructural y transversal todas las esferas de la vida, a todas las organizaciones, pero ello nos tiene que llevar a la reflexi&oacute;n y a la acci&oacute;n. Porque si no se afronta de cara y con fuerza este tipo de situaciones, si la respuesta es tibia o no convence, si se ponen por delante otras cuestiones antes que la &eacute;tica y los valores, no s&oacute;lo la credibilidad se resentir&aacute;, sino que se echar&aacute; por tierra la labor realizada en este campo por muchas mujeres socialistas (y algunos hombres) que ahora asisten estupefactas a todo lo que est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        Y llegados a este punto, me atrevo a compartir algunas reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>LO ACCESORIO</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe un protocolo, s&iacute;, pero hay que recordar que la ley obliga a ello, que no se est&aacute; generando una v&iacute;a desconocida hasta ahora, o incluso innovadora como dicen algunos. &iquest;C&oacute;mo va a ser un instrumento innovador si este protocolo de actuaci&oacute;n ya estaba recogido en la ley estatal de Igualdad de 2007?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe un protocolo, s&iacute;, un protocolo que plasma en su propio texto la articulaci&oacute;n de un procedimiento &ldquo;eficaz y &aacute;gil&rdquo;, que incluye medidas cautelares ante situaciones graves, por lo que no sirve &ldquo;tenerlo&rdquo; sino aplicarlo. Y precisamente este punto es clave porque deja entrever, a&uacute;n con mayor claridad, que la igualdad sigue siendo un elemento &ldquo;accesorio&rdquo; en nuestra sociedad. De ah&iacute; que existe un protocolo, pero un protocolo que nadie lee, que nadie piensa que sirve para mucho, o que nadie cree que se va a aplicar. Y as&iacute; nos va. Y es que quien mira la igualdad como un &ldquo;accesorio&rdquo;, jam&aacute;s comprender&aacute; que el feminismo es acci&oacute;n, no tr&aacute;mite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>EL RELATO</strong>
    </p><p class="article-text">
        El PSOE es el partido que ha impulsado leyes tan importantes para el feminismo como la ley integral contra la violencia de g&eacute;nero (2004), la pionera ley de Igualdad de 2007, o la reciente ley de paridad (2024). Y esto es un hecho, y hay que reconocerlo, pero hoy por hoy no es un argumento &ldquo;suficiente&rdquo; cuando la realidad golpea con tanta fuerza el coraz&oacute;n socialista. Y anteponer el &ldquo;ganar el relato&rdquo; a &ldquo;ponerse a la faena&rdquo;, no va a hacer que ello desaparezca o que se olvide. Esta vez no.
    </p><p class="article-text">
        La secretaria de Organizaci&oacute;n del PSOE que todav&iacute;a no hab&iacute;a dado ni una rueda de prensa desde que lleg&oacute; al puesto en julio, ha tenido que salir estos d&iacute;as a dar explicaciones. Sola. En este sentido, In&eacute;s Rey, alcaldesa de A Coru&ntilde;a, se lamentaba hace unos d&iacute;as por la falta de pronunciamientos p&uacute;blicos de los dirigentes (hombres) de su partido ante los casos de acoso sexual. Y es que esta ausencia de voces masculinas en el debate p&uacute;blico ahonda en el mensaje de que esto no va con nosotros (todav&iacute;a), cuando los hombres son voces imprescindibles en este periodo tan convulso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, ellas se atreven a dar el paso, a denunciar en un espacio de poder; ellas dimiten por discrepancias en la gesti&oacute;n (como la secretaria de Igualdad en Galicia); ellas intentan hacer &ldquo;equilibrios&rdquo; en estas circunstancias (como las secretarias de Igualdad auton&oacute;micas). Ellas. Las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>LECCIONES, LAS JUSTAS</strong>
    </p><p class="article-text">
        He escuchado muchas veces aquello de &ldquo;lecciones, las justas&rdquo;, tambi&eacute;n en materia de igualdad. O&iacute;r estas palabras, casi siempre ha representado para m&iacute; la se&ntilde;al inequ&iacute;voca del comienzo del fin. La puerta del debate se cierra, y el espacio de di&aacute;logo, si ha existido alguna vez, se esfuma. Da igual que la palabra feminismo no se entienda, que tenga diferentes significados seg&uacute;n la persona que la pronuncie. Da igual que estemos hablando de la necesidad imperiosa de implementar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad, que mejor para otro d&iacute;a. Da igual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos dejado claro que en esto nadie nos va a ense&ntilde;ar nada, cuando resulta que hemos obviado algunas de las lecciones que tendr&iacute;amos que haber aprendido y que retrataba muy bien Federica Montseny, la primera ministra en la Historia de Espa&ntilde;a. Relataba Montseny al dejar su Ministerio (Sanidad y Asistencia Social), las dificultades con las que se hab&iacute;a encontrado: presupuestos rid&iacute;culos, sin personal especializado, y con una oposici&oacute;n y &ldquo;guerrilla&rdquo; permanente. &iquest;Les suena? Pues parece que esta lecci&oacute;n no la hemos aprendido, no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RENOVARSE O MORIR</strong>
    </p><p class="article-text">
        Escucho a la portavoz del PSOE en el Parlamento de Andaluc&iacute;a hablar con emoci&oacute;n y desgarro: &ldquo;&iexcl;Estoy hasta el mo&ntilde;o de puteros y acosadores!&rdquo; Su intervenci&oacute;n muestra, a mi modo de ver, dos cuestiones importantes: por un lado, el dolor por un trabajo realizado desde las filas socialistas que se ve &ldquo;tocado&rdquo; en lo m&aacute;s hondo; por otro, la necesidad de una renovaci&oacute;n profunda. Ya nos lo contaba mi querida Angela Paloma en su libro &ldquo;Ellas quieren&rdquo; a trav&eacute;s de las voces de otras mujeres: que la verdadera transformaci&oacute;n en el seno de los partidos pol&iacute;ticos suceder&aacute; cuando haya m&aacute;s mujeres feministas en los puestos de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. Necesitamos liderazgos feministas. Necesitamos liderazgos que tengan la valent&iacute;a de promover a puestos de decisi&oacute;n a personas que van a abordar cambios estructurales importantes. Estando e influyendo, no s&oacute;lo estando. Y no, no es f&aacute;cil. Pero si tenemos asumido que sin mujeres no hay democracia, tal vez tengamos que reconocer que sin feministas (tambi&eacute;n en el poder) no habr&aacute; feminismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/protocolo_129_12844720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 16:22:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Protocolo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La carta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/carta_129_12697244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hoy he recibido la carta. Es del Hospital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La miro, y espero unos minutos antes de abrirla. Es una carta que espero con nervios, pero a la que intento no darle importancia, tratando de quitarle el poder de zarandear mi rutina. Y con este &aacute;nimo, la abro y leo: &ldquo;&hellip;<em>no presenta usted ninguna imagen sospechosa de c&aacute;ncer de mama en el momento actual</em>&rdquo;. Respiro aliviada, y guardo la carta entre las p&aacute;ginas de mi agenda. S&eacute; que no durar&aacute; m&aacute;s de un mes all&iacute;, que pronto har&eacute; &ldquo;limpieza&rdquo; y acabar&aacute; en la papelera, pero durante ese tiempo me recordar&aacute; la fragilidad de la vida y la importancia de la prevenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Prevenci&oacute;n. Qu&eacute; gran palabra, y m&aacute;s en estas semanas, al escuchar con perplejidad lo que est&aacute; pasando en Andaluc&iacute;a. M&aacute;s de 2000 mujeres que participaron en el cribado de c&aacute;ncer de mama andaluz no fueron avisadas de su situaci&oacute;n, no recibieron una llamada, una carta, con la informaci&oacute;n adecuada y precisa que permitiera tomar decisiones diferentes, a tiempo. De nuevo, la salud no es una prioridad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero de todo este c&uacute;mulo de desprop&oacute;sitos, lo que m&aacute;s me aterra es que nadie sab&iacute;a nada, que nadie se dio cuenta de nada. Nadie. Tuvieron que ser las propias mujeres las que dieran la voz de alarma, las que salieran a la calle a gritar que sus vidas no pueden esperar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el tema no queda aqu&iacute;, pues entre reproches y cortafuegos a&uacute;n podemos cerrar en falso esta crisis, ya que remover los cimientos de un sistema como el sanitario implica remangarse, armarse de paciencia y trabajar en equipo. Y a menudo, entre los que est&aacute;n &ldquo;de paso&rdquo;, y los que no quieren problemas o complicaciones, nada cambia, aunque pueda parecerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, me parece de inter&eacute;s traer a colaci&oacute;n, voces como la de Carmen Valls Llobet, m&eacute;dica y especialista en g&eacute;nero, que afirma que las mujeres somos invisibles para la medicina, y alerta sobre la escasa investigaci&oacute;n en medicina &ldquo;femenina&rdquo;. De hecho, las mujeres han sufrido las consecuencias de tratamientos surgidos de estudios donde no han sido modelos de investigaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerden el caso de la talidomida que trataba la ansiedad, el insomnio y las n&aacute;useas de las mujeres embarazadas. El laboratorio alem&aacute;n que lo introdujo en el mercado mundial en los a&ntilde;os 50 asegur&oacute; que el medicamento no ten&iacute;a efectos secundarios. Sin embargo, la talidomida provoc&oacute; graves malformaciones en los fetos. Teresa Ruiz Cantero, catedr&aacute;tica de Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica de la Universidad de Alicante, recordaba hace algunos meses en Radio Nacional de Espa&ntilde;a (RNE), que el ensayo que hab&iacute;a hecho la empresa farmac&eacute;utica para comprobar si hab&iacute;a efectos secundarios se hizo con 27 sujetos, 25 de ellos hombres, cuando (adem&aacute;s) era un tratamiento dirigido a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, hablamos de sentido com&uacute;n, trabajo, coordinaci&oacute;n, seguimiento, perspectiva de g&eacute;nero, inter&eacute;s general. Hablamos de hacer lo que haga falta para reforzar el sistema de salud p&uacute;blico, contando con qui&eacute;nes llevan a&ntilde;os se&ntilde;alando sus grietas. Nos va la vida en ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se estima que en 2022 fallecieron 670.000 personas por c&aacute;ncer de mama en todo el mundo. El c&aacute;ncer de mama fue el c&aacute;ncer m&aacute;s com&uacute;n entre las mujeres de 157 de los 185 pa&iacute;ses examinados (Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, 2024).
    </p><p class="article-text">
        La talidomida provoc&oacute; el nacimiento de m&aacute;s de 10.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con malformaciones graves en casi 50 pa&iacute;ses, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se diagnostican en mayor medida los problemas de salud relacionados con las enfermedades cardiovasculares en hombres que en mujeres, a pesar de que ellas fallecen m&aacute;s por estas patolog&iacute;as (Informe closingap, 2018).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/carta_129_12697244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 10:07:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La carta]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cáncer de mama,Feminismo,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Qué gaita!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/gaita_129_12577950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Soy una de esas personas privilegiadas que tiene pueblo (bueno, en realidad dos), y estas &uacute;ltimas semanas de agosto he podido disfrutarlo. Pasear, respirar aire puro, conversar con la gente y disfrutar de sus fiestas, son un aliciente veraniego que te permite, de alguna manera, cargar pilas para afrontar la rutina de septiembre. Y en estos d&iacute;as, viendo danzar a las chicas y chicos del pueblo, no he podido evitar pensar en La Gaita Mixta de Cervera del R&iacute;o Alhama (La Rioja).
    </p><p class="article-text">
        Para quien no sepa de qu&eacute; estoy hablando, les dir&eacute; que <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/agresiones-e-insultos-tradicion-rioja-no-deja-sitio-mujeres_1_12568936.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres no pueden participar en el baile de La Gaita</a>, el baile caracter&iacute;stico de esta comarca. Es por ello por lo que se cre&oacute; la denominada Gaita Mixta, d&oacute;nde hombres y mujeres bailan, aunque sin poder acceder a la Iglesia junto con La Gaita oficial. Este hecho, como imaginan, ha producido malestar y un ambiente irrespirable. Adem&aacute;s, en 2023, las cofrad&iacute;as de Santa Ana y San Gil reformaron sus estatutos vetando la incorporaci&oacute;n de las mujeres a La Gaita oficial. Y yo me pregunto c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que es &ldquo;culpa&rdquo; de la tradici&oacute;n, pero yo no me lo creo. La tradici&oacute;n no puede amparar la discriminaci&oacute;n de la mitad de la poblaci&oacute;n, como tampoco se entender&iacute;a que apoyara una exclusi&oacute;n de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que hay que conservar la historia, pero yo no me lo creo. Las cosas no son como antes, &iexcl;exageradas!, &iexcl;que hemos evolucionado! Mira t&uacute;, en Ortigosa de Cameros (La Rioja) la participaci&oacute;n en las danzas estaba reservada exclusivamente a los hombres, pero en 2024 tres mujeres se integraron en el grupo y pudieron celebrar la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que la &ldquo;culpa&rdquo; es de la Iglesia, pero yo no me lo creo. Si ya dec&iacute;a el Papa Francisco que la &ldquo;Iglesia es mujer&rdquo;, instando tambi&eacute;n a defender que las mujeres se introduzcan activamente en &ldquo;todos los &aacute;mbitos de la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que algunos callan, que no es f&aacute;cil tomar posici&oacute;n, pero yo no me lo creo. La fiesta, la celebraci&oacute;n, define cu&aacute;l es el papel en la sociedad de unos y otras, y cuesta imaginar la callada por respuesta si a la hija, nieta, sobrina o hermana de alguien no le dejaran bailar por el hecho de ser mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que la &ldquo;culpa&rdquo; es de ellas, por querer bailar, que a qui&eacute;n se le ocurre, pero yo no me lo creo. En pleno siglo XXI, educamos a nuestras hijas (e hijos) en que ellas pueden, que no son menos que nadie, que luchen por sus sue&ntilde;os, que con esfuerzo lo lograr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que las administraciones p&uacute;blicas lo tienen claro, que esto es un asunto local, pero yo no me lo creo. Los poderes p&uacute;blicos no pueden permanecer pasivos, esperando, como si ello les fuera ajeno, porque no lo es. La propia ley auton&oacute;mica de igualdad se&ntilde;ala que corresponde a las administraciones p&uacute;blicas riojanas &ldquo;adoptar las medidas necesarias para que en las manifestaciones art&iacute;sticas, culturales, festivas o tradicionales no se realice ning&uacute;n tipo de discriminaci&oacute;n en materia de igualdad o por orientaci&oacute;n sexual o de g&eacute;nero, ni se reproduzcan estereotipos y valores sexistas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen&hellip;y mientras dicen, el tiempo pasa, y yo sigo mirando a las ni&ntilde;as que con una enorme ilusi&oacute;n bailan este a&ntilde;o por primera vez en las danzas de mi pueblo, y no puedo imaginar otro futuro que no sea contando con ellas. Celebrando, compartiendo. Con ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Sentencia del Tribunal Constitucional 132/2024, de 4 de noviembre resolvi&oacute; el recurso de amparo de una mujer excluida de una cofrad&iacute;a religiosa en Tenerife. La exclusi&oacute;n de las mujeres estaba establecida en los estatutos de la entidad desde su fundaci&oacute;n en el siglo XVII. Los tribunales inferiores consideraron que esta pr&aacute;ctica supon&iacute;a una discriminaci&oacute;n, pero el Tribunal Supremo anul&oacute; estas resoluciones al entender que la cofrad&iacute;a era una asociaci&oacute;n de car&aacute;cter religioso y que sus estatutos quedaban protegidos por el derecho de asociaci&oacute;n y la libertad religiosa. Sin embargo, el Tribunal Constitucional consider&oacute; que la autonom&iacute;a de las asociaciones no es absoluta, y que la libertad de asociaci&oacute;n no puede amparar la exclusi&oacute;n de las mujeres en celebraciones tradicionales cuando la entidad organizadora ejerce un control decisivo sobre la vida cultural local.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/gaita_129_12577950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2025 11:41:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Qué gaita!]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Precipicios y renuncias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/precipicios-renuncias_129_12491733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 2005, la psic&oacute;loga Michelle Ryan y su colega Alexander Haslam de la Universidad de Exeter (Reino Unido) acu&ntilde;aron el t&eacute;rmino &ldquo;precipicio de cristal&rdquo;, para identificar una situaci&oacute;n que ven&iacute;a d&aacute;ndose entre grandes firmas tecnol&oacute;gicas tras el estallido de la burbuja &ldquo;puntocom&rdquo;. Muchas de esas empresas cuando entraban en n&uacute;meros rojos y ten&iacute;an que encarar un momento cr&iacute;tico, pon&iacute;an al frente a mujeres con la intenci&oacute;n, por un lado, de que fueran capaces de capear el temporal, y por otro, que el desprestigio tuviera nombre femenino si no lo consegu&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas semanas, me ha venido a la cabeza en varias ocasiones este t&eacute;rmino, al hilo de los nuevos nombramientos org&aacute;nicos en el PSOE. Un medio de comunicaci&oacute;n dec&iacute;a estos d&iacute;as que le &ldquo;llamaba la atenci&oacute;n&rdquo; el n&uacute;mero de mujeres elegidas, que adem&aacute;s inclu&iacute;a a una nueva secretaria de Organizaci&oacute;n (la primera en 15 a&ntilde;os). Sin embargo, la &ldquo;sorpresa&rdquo; no debiera ser tal, cuando la realidad muestra que las mujeres tenemos m&aacute;s posibilidades de liderar proyectos o iniciativas cuando las circunstancias son adversas y, por tanto, hay m&aacute;s probabilidades de fracasar. Recuerden, por ejemplo, a In&eacute;s Arrimadas, que asumi&oacute; el liderazgo de Ciudadanos despu&eacute;s de que su antecesor, Albert Rivera, perdiera 47 esca&ntilde;os, o a Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos, presentada como la persona que deb&iacute;a salvar a un partido que encaraba las elecciones con mal pron&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, considerar a una persona para un puesto de responsabilidad se entiende por lo general como un reconocimiento al trabajo, pero no es menos cierto que, en muchas ocasiones, la feminizaci&oacute;n del poder viene de la mano de las crisis y no siempre parece responder a un &ldquo;deseo&rdquo; sino a una &ldquo;necesidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hace unos d&iacute;as, la Asociaci&oacute;n de Mujeres Juezas de Espa&ntilde;a lamentaba la noticia de la renuncia presentada por las magistradas Ana Ferrer y Pilar Teso a presidir las Salas 2&ordm; y 3&ordm; del Tribunal Supremo, de las que eran candidatas, y pon&iacute;an &ldquo;negro sobre blanco&rdquo; que su renuncia (en beneficio de dos hombres) no era una casualidad, y que los hombres segu&iacute;an siendo inmunes a las presiones y sacrificios que s&iacute; se les exig&iacute;a a ellas. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo ello, llegar a la conclusi&oacute;n de que las mujeres tenemos que &ldquo;tomar&rdquo; el poder para intentar (al menos) cambiar algunas cosas, tampoco ha sido f&aacute;cil. Y es que la relaci&oacute;n que tenemos las mujeres con el poder es compleja, pues en muchos casos se etiqueta de &ldquo;ego&iacute;smo&rdquo; (&iquest;c&oacute;mo has podido?) o &ldquo;culpabilidad&rdquo; (&iquest;y qui&eacute;n cuidar&aacute; a los ni&ntilde;os?), palabras que generalmente no se vinculan con los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;hemos avanzado algo? S&iacute;, sin duda, aunque entre precipicios y renuncias toca resignificar el poder, y abordar cambios en las estructuras que faciliten que las mujeres no estemos solo &ldquo;de paso&rdquo; o que ni siquiera &ldquo;lleguemos&rdquo;. Como bien dijo Madeleine Allbright, primera mujer en convertirse en secretaria de Estado en el gobierno de Estados Unidos: &ldquo;Me llev&oacute; mucho tiempo desarrollar mi propia voz, y ahora que la tengo no me voy a quedar callada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ONU Mujeres, en todo el mundo, hay 21 Estados en los que las mujeres ocupan menos del 10 por ciento de los esca&ntilde;os en c&aacute;maras bajas o parlamentos unicamerales, incluidas tres c&aacute;maras bajas en las que no hay ninguna mujer.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Extremadura, Silvia Soriano, a nivel local las mujeres pol&iacute;ticas repiten mucho menos en el cargo que los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Algunos estudios revelan que los grupos parlamentarios priorizan a los hombres en las comisiones asociadas a las llamadas carteras de Estado, mientras que ellas ganan presencia en comisiones asociadas a igualdad, educaci&oacute;n o cuidados sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/precipicios-renuncias_129_12491733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 08:43:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Precipicios y renuncias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ariatna, Carlota y los feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/ariatna-carlota-feministas_129_12396493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Era 1999 cuando una joven concejala, Nevenka Fern&aacute;ndez, denunci&oacute; al alcalde de Ponferrada, Ismael &Aacute;lvarez, por acoso sexual y laboral. Fue la primera vez que se sac&oacute; a la luz un caso de abusos sexuales en la pol&iacute;tica, enfrent&aacute;ndose ella a una dura cr&iacute;tica social y a la falta de apoyo del entorno pol&iacute;tico, empezando por su propio partido.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia me ha venido a la cabeza al escuchar los audios infames de Koldo y &Aacute;balos, en los que hablaban de las mujeres como si de ganado se tratara: &ldquo;A ti te gusta m&aacute;s Ariatna&rdquo;, &ldquo;No s&eacute;, la Carlota se enrolla que te cagas&rdquo;, &ldquo;Pues la que tu quieras. O Ariatna y Carlota, y a tomar por culo&rdquo;. El desprecio, las cr&iacute;ticas despiadadas, la falta de apoyo, son caras de la misma moneda, la de la violencia contra las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, escuchamos a algunos hombres decir: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no voy a ser feminista si tengo dos hijas?&rdquo;. Recuerdo precisamente hace dos a&ntilde;os, a un exfutbolista que hizo unas declaraciones no muy afortunadas sobre el f&uacute;tbol femenino. Ello provoc&oacute; que su nombre fuera retirado del estadio de su localidad. Su defensa fue clara: &eacute;l no pod&iacute;a ser machista porque ten&iacute;a una madre, una esposa y una hija. Un razonamiento que escucho estupefacta, tal vez demasiadas veces, de voces masculinas que proceden de diferentes &aacute;mbitos de la sociedad. Y es que el argumento no puede ser m&aacute;s endeble, un argumento que enmascara la falta de reflexi&oacute;n y autocr&iacute;tica sobre lo que significa la acci&oacute;n feminista. Ya me hubiese gustado o&iacute;r a Donald Trump, hijo y nieto de inmigrantes, decir algo as&iacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo voy a deportar a inmigrantes o suspender el sistema de asilo, si yo soy hijo de uno de ellos?&rdquo;. &iquest;Se imaginan?
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, hace un a&ntilde;o, el Congreso rechazaba la propuesta de abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n presentada por el PSOE, que persegu&iacute;a el proxenetismo y castigaba a quien pagaba por los &ldquo;servicios&rdquo; sexuales. La propuesta no era perfecta, pero era un comienzo<strong>. </strong>Sin embargo, la medida no sali&oacute; adelante. &iquest;Por qu&eacute;? Porque algunos se &ldquo;esconden&rdquo; en los matices, y otros se enfrentan a debates internos donde, tambi&eacute;n, se sostiene que la prostituci&oacute;n es un trabajo sexual, un trabajo como otro cualquiera. Hubiera sido cuanto menos curioso, escuchar alguna vez decir: &ldquo;Apuesto por el trabajo sexual como forma de vida, porque mis hijas lo ejercen&rdquo;. &iquest;Se imaginan?
    </p><p class="article-text">
        Y luego expresamos nuestro &ldquo;horror&rdquo; ante los Koldos, los &Aacute;lvarez, los Liso o los Errej&oacute;n. Y es que llegado este momento, no puedo m&aacute;s que apelar a nuestros representantes pol&iacute;ticos, tambi&eacute;n a los que abogan por un feminismo &ldquo;de verdad&rdquo;, a que de verdad tengan en sus agendas la erradicaci&oacute;n de la violencia contra las mujeres, y tomen medidas para que la vulneraci&oacute;n de los derechos humanos de la mitad de la poblaci&oacute;n tenga consecuencias, venga de donde venga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado en 2025 pone de manifiesto que cerca del 25% de los hombres en los pa&iacute;ses occidentales han comprado sexo alguna vez, situ&aacute;ndose la edad de primer acceso a la prostituci&oacute;n entre los 18 y los 22 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Un estudio del Ministerio de Igualdad de 2024 cifra en, al menos, 114.500 las mujeres que se encuentran en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La Relatora especial sobre la violencia contra las mujeres y las ni&ntilde;as de la ONU, pide reconocer y combatir la prostituci&oacute;n como sistema de violencia contra las mujeres y las ni&ntilde;as (2024).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/ariatna-carlota-feministas_129_12396493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jun 2025 16:52:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ariatna, Carlota y los feministas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Caso Koldo,Prostitución,Feminismo,José Luis Ábalos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Jubilación anticipada?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/jubilacion-anticipada_129_12354736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Esta semana he estado en Pamplona hablando del concepto &ldquo;gueto de terciopelo&rdquo;, una expresi&oacute;n introducida en 1978 por la revista &laquo;Business Week&raquo; para identificar &aacute;reas de desempe&ntilde;o profesional y ocupacional que se &laquo;feminizan&raquo;, con una consecuente disminuci&oacute;n de la calidad, salarios y condiciones de trabajo. Y al hilo de esto, ha sido inevitable abrir la reflexi&oacute;n sobre el acceso a una jubilaci&oacute;n justa y digna de los sectores altamente feminizados.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el pasado 28 de mayo se publicaba en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado (BOE), un Real Decreto por el que se regulaba el procedimiento previo para determinar los supuestos en los que procede permitir anticipar la edad de jubilaci&oacute;n en el sistema de la Seguridad Social. Y en este contexto, el trabajo que se est&aacute; llevando a cabo por el Ministerio de Igualdad, a trav&eacute;s del Instituto de las Mujeres, y la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social (ADTSS) es clave. As&iacute;, expertos y expertas en este campo, se han referido a las profesiones que ya pueden beneficiarse de reducciones en la edad de jubilaci&oacute;n, como los mineros, profesionales taurinos, polic&iacute;as locales, pilotos o bomberos, colectivos &ldquo;eminentemente masculinizados&rdquo;, poniendo de manifiesto que &ldquo;los sectores feminizados siguen abandonados&rdquo;. Y poner el acento en ello no implica negar las realidades de unos, sino &ldquo;iluminar&rdquo; algunos elementos que siguen estando en la sombra, a pesar de los avances legislativos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que es necesario poner la mirada en las condiciones de trabajo de actividades desarrolladas mayoritariamente por mujeres, y redefinir conceptos como la &ldquo;penosidad&rdquo;. Recuerden, por ejemplo, a las conocidas como &ldquo;las Kellys&rdquo;, trabajadoras de la limpieza en hoteles que desde hace a&ntilde;os reclaman mejoras en sus condiciones laborales para reducir las cargas de trabajo que tienen que soportar, o a las trabajadoras de ayuda a domicilio, o a las empleadas de hogar; todas ellas profesiones &ldquo;esenciales&rdquo;, en los que aspectos como las posturas forzadas, los movimientos repetitivos o la carga f&iacute;sica y mental de atender a personas dependientes hasta ahora no han sido tenidos en cuenta, para beneficiarse de la aplicaci&oacute;n de factores reductores en la edad de jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se trata de tener en cuenta la dimensi&oacute;n de g&eacute;nero en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, porque si verdaderamente creemos que los sectores m&aacute;s feminizados como los del cuidado o la limpieza sostienen el entramado de la vida, deberemos abordar otros instrumentos de medici&oacute;n, revisar ciertos requisitos, que nos permitan establecer un acceso a la jubilaci&oacute;n anticipada m&aacute;s justo y equitativo. Porque no necesitamos hero&iacute;nas silenciosas, sino un sistema que avance hacia un horizonte igualitario en todas las esferas de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del Instituto de las Mujeres (2025), ellas tienen una mayor presencia en el mercado laboral, en servicios sanitarios, educativos y de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un Informe sobre Salud Laboral en el empleo del hogar y los cuidados de 2024, de la Universidad de A Coru&ntilde;a, el 83% de las empleadas de hogar han padecido problemas f&iacute;sicos a ra&iacute;z de su trabajo como ci&aacute;ticas, tendinitis o lumbalgias, o psicol&oacute;gicos como el estr&eacute;s o la ansiedad, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        En un informe de 2023 sobre las camareras de piso, elaborado por el sindicato Comisiones Obreras, se indica que el 71,5% de ellas refieren un excesivo consumo de f&aacute;rmacos para mitigar el dolor y el estr&eacute;s, situando esta profesi&oacute;n como de alto riesgo a partir de los 50 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la brecha pensional est&aacute; cuantificada en torno al 30%.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/jubilacion-anticipada_129_12354736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jun 2025 08:23:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Jubilación anticipada?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser Iglesia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/iglesia_129_12253985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ha muerto el Papa Francisco tras casi 12 a&ntilde;os de pontificado. Se abre un tiempo incierto, aunque pautado, en el que se designar&aacute; a un nuevo representante de la Iglesia. Y en este sentido, a nadie se le escapa la enorme tarea que hay por delante si la Iglesia quiere responder a los desaf&iacute;os existentes, y al mismo tiempo &ldquo;reconectar&rdquo; con la juventud del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, es el papel de las mujeres en la Iglesia. Hablamos de las mujeres que representan a m&aacute;s de la mitad de las personas bautizadas, de las mujeres religiosas (y no religiosas) que asumen multitud de tareas esenciales para la supervivencia de la Iglesia, pero que llevan siglos invisibilizadas. De hecho, hace unos meses, el propio Papa al hablar de la escasa inversi&oacute;n en la formaci&oacute;n de las religiosas, dec&iacute;a que el motivo de ello era porque se piensa &ldquo;que las monjas, y en general las mujeres, son de segunda clase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas palabras me permiten recordar los comienzos del pont&iacute;fice, cuando al poco tiempo de ser elegido, expres&oacute; que no se puede entender una Iglesia sin mujeres. Este primer mensaje auguraba, al menos, un deseo de prestar atenci&oacute;n a las reivindicaciones de las mujeres que reclamaban m&aacute;s justicia e igualdad. As&iacute;, cre&oacute; en 2016 la primera Comisi&oacute;n de Estudio para el diaconado de las mujeres (paso previo al sacerdocio), con la tarea espec&iacute;fica de &ldquo;estudiar el tema&rdquo;. No obstante, las conclusiones no permitieron avanzar en este punto, y en 2020 el Papa volvi&oacute; a instituir una nueva Comisi&oacute;n. Ese mismo a&ntilde;o, el pont&iacute;fice declaraba la necesidad de &ldquo;promover la integraci&oacute;n de las mujeres donde se toman las decisiones importantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que Francisco tom&oacute; nota y nombr&oacute; a algunas mujeres en cargos relevantes como Simona Brambilla o Rafaella Petrini, pero no es menos cierto que para que se produzca alg&uacute;n cambio &ldquo;significativo&rdquo;, el n&uacute;mero de mujeres, al menos, debiera alcanzar un 30%. As&iacute;, el Parlamento europeo, en 2011, manifestaba al hablar sobre las mujeres y la direcci&oacute;n de empresas, que este era el porcentaje cr&iacute;tico, si queremos que algo cambie. Im&aacute;genes como la de Sor Genevi&egrave;ve Jeanningros salt&aacute;ndose el protocolo para despedirse del Papa, rodeada de hombres, o el desfile de la Guardia Suiza compuesta solamente por hombres, cat&oacute;licos y solteros, dan que pensar, pues sin mujeres o con escasa presencia femenina ser&aacute; muy complicado lograr una Iglesia m&aacute;s abierta y cercana a toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En 1994, la Iglesia anglicana de Inglaterra tom&oacute; la decisi&oacute;n de ordenar a mujeres como sacerdotes, marcando un hito en la historia.&nbsp;Las razones para esta decisi&oacute;n fueron diversas, y se basaron en argumentos teol&oacute;gicos, sociales y de equidad. Estas razones tambi&eacute;n son v&aacute;lidas para la Iglesia cat&oacute;lica, pues apelar a la tradici&oacute;n y no abrir la puerta a la vocaci&oacute;n sacerdotal femenina, es apuntalar la desigualdad de g&eacute;nero y seguir &ldquo;desperdiciando&rdquo; la mitad del talento existente. Y con todo ello, muchas mujeres entendiendo que &ldquo;ser Iglesia&rdquo; tambi&eacute;n va con ellas, realizan un trabajo arduo, y no exento de dificultades, que permita esa &ldquo;toma de conciencia&rdquo;. As&iacute;, el movimiento &ldquo;Revuelta de las mujeres en la Iglesia&rdquo;, con representaci&oacute;n tambi&eacute;n en La Rioja, reclama voz y voto. Y en este camino podemos decir que los avances han sido escasos, pero tambi&eacute;n que el Papa Francisco abri&oacute; algunas ventanas, emprendiendo una senda a seguir. Por tanto, que quien venga no anule todo lo ganado, que quien venga trabaje&hellip;hasta que la igualdad se haga costumbre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota al pie:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe FIDES de 2023, hay 49.774 religiosos no sacerdotes frente a 608.958 religiosas, 593 miembros de institutos seculares masculinos y 19.688 miembros de institutos seculares femeninos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el anuario Estad&iacute;stico de la Iglesia de 2022, hay 407.730 sacerdotes en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, por primera vez, las mujeres votaron en una asamblea sinodal de la Iglesia cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta que la igualdad se haga costumbre&rdquo; es el lema del movimiento &ldquo;Revuelta de las mujeres en la Iglesia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/iglesia_129_12253985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Apr 2025 15:59:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ser Iglesia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Flâneuse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/flaneuse_129_12184430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me gusta pasear, caminar sin rumbo fijo. En esos momentos me siento libre y mi cabeza se ocupa de tareas &ldquo;simples&rdquo; pero importantes como ver, observar o inspirar. Aunque reconozco que mis paseos no vac&iacute;an del todo mi mente. Al contrario, la observaci&oacute;n o el paisaje siempre me lleva a pensar o repensar en algo, frecuentemente fruto de alg&uacute;n acontecimiento cercano en el tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta semana he estado en Madrid, participando en una mesa redonda sobre urbanismo con perspectiva de g&eacute;nero, as&iacute; que con los ecos de este evento he salido como una &ldquo;fl&acirc;neuse&rdquo; por las calles de mi ciudad. Para quien no conozca el t&eacute;rmino les dir&eacute; que, en el siglo XIX, la &ldquo;fl&acirc;nerie&rdquo; consist&iacute;a en caminar por la ciudad sin rumbo ni objetivo definidos. El fl&acirc;neur era un hombre, normalmente con tiempo y dinero, que andaba ociosamente por la ciudad, observ&aacute;ndola as&iacute; de una manera privilegiada. Sin embargo, cr&iacute;ticos como Baudelaire negaban la existencia de una fl&acirc;neur femenina. No cab&iacute;a en el imaginario de la &eacute;poca, pues se dec&iacute;a que la mujer que caminaba sola por la calle seguramente era una prostituta. Es la escritora Lauren Elkin quien inventa el femenino de<em> </em>fl&acirc;neur (fl&acirc;neuse), <em>y </em>describe en su obra sus paseos por Par&iacute;s y otras ciudades del mundo, reforzando la idea de que las mujeres a&uacute;n debemos conquistar los espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que hoy, paseando, mis pensamientos se han detenido en la vida cotidiana y su relaci&oacute;n con el urbanismo, un urbanismo que generalmente no ha tenido en cuenta la esfera reproductiva. Y es que la vida en la ciudad no es igual para todas las personas, y prestar atenci&oacute;n a &ldquo;algunos detalles&rdquo; ayuda a la reflexi&oacute;n: &iquest;la arquitectura tiene en cuenta una ciudad para los cuidados?, &iquest;participan las mujeres en el dise&ntilde;o del espacio p&uacute;blico?, &iquest;priorizamos los desplazamientos a pie o en transporte p&uacute;blico?, &iquest;reconocemos la memoria de las mujeres en las calles, plazas o monumentos?, &iquest;facilitamos la accesibilidad en el espacio urbano?, &iquest;abordamos los miedos de las mujeres al moverse por el espacio p&uacute;blico? Estas y otras preguntas son inevitables si queremos avanzar hacia una ciudad que ponga la vida en el centro, porque el urbanismo no es una materia neutra. Transformar la ciudad, sus espacios, sus usos, implica cuestionarlo&nbsp;todo, elaborar una mirada que tenga en cuenta, tambi&eacute;n, las desigualdades estructurales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Caminar y observar la ciudad poniendo el foco en la vida cotidiana, puede implicar algunas &ldquo;tareas&rdquo;: que nos planteemos ganar espacio p&uacute;blico para pasear con los carritos de beb&eacute; sin que ello suponga una odisea; que mi madre pueda ir en transporte p&uacute;blico a su nuevo centro de salud; que mi alumna no llegue tarde a clase porque ha tenido que dejar pasar varios autobuses urbanos, hasta que ha podido subir en uno con su silla de ruedas; que tengamos infraestructuras ciclistas segregadas y seguras, para ir a trabajar o simplemente movernos por la ciudad; o que iluminemos ciertas calles o espacios, para que las mujeres podamos volver a nuestra casa sin acelerar el paso si o&iacute;mos que alguien est&aacute; detr&aacute;s. Y todo ello, no porque sea una necesidad de ellas, sino porque es una necesidad vital de la sociedad. Y s&eacute; que no es f&aacute;cil. Lo s&eacute;. Se requiere determinaci&oacute;n pol&iacute;tica, sensibilidad y visi&oacute;n estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute;a en el peri&oacute;dico que el pasado 23 de marzo, la alcaldesa de Par&iacute;s, la gaditana Anne Hidalgo, hab&iacute;a sometido a consulta popular la creaci&oacute;n de 500 calles-jard&iacute;n, calles arboladas y sin tr&aacute;fico. Votar para dar m&aacute;s espacio a las personas que pasean, votar para tener m&aacute;s bancos, m&aacute;s &aacute;rboles, m&aacute;s carriles-bici, en definitiva, para mejorar la calidad de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Par&iacute;s dijo que s&iacute;. Y Logro&ntilde;o, bien podr&iacute;a ser esta ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>NOTA AL PIE:&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios indican que los hombres hacen un uso m&aacute;s intensivo del veh&iacute;culo privado motorizado y no se enfrentan a las barreras de falta de tiempo, inseguridad y accesibilidad que se encuentran las mujeres cuando se mueven a pie, en bici o en transporte p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n de la Universidad Pablo de Olavide se&ntilde;ala que solo un 12,7% de las calles espa&ntilde;olas tiene nombre de mujer.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de la Universidad de Glasgow analiz&oacute; la salud de distintos grupos de poblaci&oacute;n seg&uacute;n sus h&aacute;bitos de movilidad. Los resultados demostraron que peatones y ciclistas (especialmente estos &uacute;ltimos) ten&iacute;an un menor riesgo de mortalidad y hospitalizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/flaneuse_129_12184430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Apr 2025 08:17:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Flâneuse]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dominga y Julia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/dominga-julia_129_12078884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se acerca el 8 de marzo, D&iacute;a Internacional de la Mujer, y esa semana es un no parar. La agenda est&aacute; repleta de eventos y actividades varias. En esos d&iacute;as, no importa el a&ntilde;o, me voy encontrando por la calle a mujeres con las que comparto inquietudes vitales. &ldquo;Que no llegamos, Eva&rdquo;, me dice una. &ldquo;Nos veremos esta tarde&rdquo;, me dice otra. Y es que hemos asumido casi de una manera natural, que esos primeros d&iacute;as de marzo queremos estar en todos los sitios, como si se nos escapara el tiempo y cumplido el d&iacute;a D nuestras reflexiones y reivindicaciones ya no valieran lo mismo. No obstante, igual que hacemos un balance a final de a&ntilde;o para coger impulso, en estas semanas previas a m&iacute; me gusta pensar con calma, algunos asuntos que nos preocupan u ocupan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, ando yo d&aacute;ndole vueltas al tema de &ldquo;hacerse mayor&rdquo;. Ser&aacute; la edad que no perdona, o simplemente que ya es hora de imaginar este tiempo que nos va a tocar vivir, lleno de inc&oacute;gnitas, y tambi&eacute;n de retos. As&iacute; que me he acordado de Dominga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para quien no la conozca, Dominga se ha convertido en una referencia en Soria, y sobre todo en un altavoz de las reivindicaciones de las mujeres mayores. Esas mujeres que se sienten invisibles o poco escuchadas, y que intentan encontrar su camino partiendo de posiciones vitales e intelectuales muy diferentes a la de nuestras madres o abuelas. Dominga, en tono de humor y con mucho ingenio, representa parte de las demandas de estas mujeres: &ldquo;El secreto de envejecer bien es llegar a ser la vieja que quieras ser&rdquo;, &ldquo;Reg&aacute;late tiempo. Es lo &uacute;nico que de verdad importa&rdquo;, &ldquo;&iquest;Sab&iacute;as que la vida es muy corta como para gastar el tiempo en la operaci&oacute;n bikini?&rdquo;, son algunas de sus sabias frases que te interpelan, al mismo tiempo que te sacan una sonrisa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que no es lo mismo envejecer sola que acompa&ntilde;ada. No es lo mismo envejecer teniendo recursos econ&oacute;micos que no teni&eacute;ndolos. No es lo mismo envejecer disfrutando de una buena salud, que vi&eacute;ndose limitada por la enfermedad. No es lo mismo envejecer siendo hombre que mujer. Al hilo de esto &uacute;ltimo, me vienen a la cabeza un sinf&iacute;n de temas: la violencia de g&eacute;nero que las mujeres mayores, tambi&eacute;n, sufren; la menopausia, esa etapa vital que sigue siendo una desconocida, convertida en muchos casos en la explicaci&oacute;n de todo lo que nos pasa; la brecha de g&eacute;nero en las pensiones, o los signos de la edad que parecen ser &ldquo;m&aacute;s visibles&rdquo; en las mujeres que en los hombres. Precisamente recuerdo el caso de<strong> </strong>Lisa&nbsp;LaFlamme de 58 a&ntilde;os, una famosa presentadora de los informativos de la cadena canadiense&nbsp;CTV&nbsp;que fue despedida por su aspecto canoso (la presentadora hab&iacute;a dejado de te&ntilde;irse el pelo durante la pandemia). &iquest;Imagin&aacute;is que esto le pasara a un hombre?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menos mal que todo no es malo, pues cada vez m&aacute;s mujeres no se dejan constre&ntilde;ir por su edad, dispuestas a aprovechar hasta la &uacute;ltima gota de su tiempo. As&iacute;, el verbo CUIDARNOS cada vez toma m&aacute;s importancia, de una vez por todas. Y es que no estamos para perder el tiempo, ya lo dec&iacute;a Dominga, sino para gastarlo con aquellas personas que nos &ldquo;vitaminan&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He tenido la suerte de conocer a Dominga, y de sentarme a su lado en el Parque de la Dehesa de Soria, mientras la responsable municipal de Igualdad me contaba lo que hab&iacute;a supuesto esta escultura para la ciudad. La verdad es que Logro&ntilde;o bien podr&iacute;a tener un altavoz como Dominga, que nos acompa&ntilde;e en esta transici&oacute;n. Y ya inmersas en estos d&iacute;as de intensa actividad en materia de igualdad, por qu&eacute; no llamarla &ldquo;Julia&rdquo;&hellip;por aquello de seguir incidiendo&hellip;que no todo es marzo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>NOTA AL PIE: </strong>Seg&uacute;n el Foro Econ&oacute;mico Mundial se estima que la diferencia media en las pensiones de hombres y mujeres se sit&uacute;a entre el 30% y el 40%.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio realizado por el Consejo Audiovisual de Andaluc&iacute;a constata que el 46,4% de los espacios comerciales en los que aparecen personas mayores de 65 a&ntilde;os, est&aacute; protagonizado por hombres, frente a apenas un 9% de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de la Delegaci&oacute;n del Gobierno para la Violencia de G&eacute;nero sobre las mujeres mayores de 65 a&ntilde;os v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, subraya el impacto que supone para la salud de estas mujeres el binomio de la violencia sufrida, m&aacute;s el deterioro asociado al envejecimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/dominga-julia_129_12078884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Mar 2025 16:08:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dominga y Julia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,8M,Personas mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No sin ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/no_129_11995872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dicen que los comienzos son dif&iacute;ciles. Es cierto. Enfrentarse a esas primeras p&aacute;ginas, primeras columnas, con tantos temas que abordar no es f&aacute;cil. Siempre he cre&iacute;do que el primer mensaje, como la primera impresi&oacute;n, es importante, as&iacute; que no me queda otra que empezar con ELLOS. Hablar de que la igualdad tambi&eacute;n va con los hombres, que sin ellos esto ser&aacute; muy complicado, que necesitamos a toda la sociedad de la que, tambi&eacute;n, ellos forman parte.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo claramente el d&iacute;a que fue asesinada por su marido la psic&oacute;loga Salwa, en Logro&ntilde;o. Ese d&iacute;a de 2023, estaba comiendo con unos amigos en un pueblo de La Rioja. Se me acerc&oacute; una conocida y me lo dijo. Me qued&eacute; de piedra. Una vida sesgada y una familia destruida en un momento. Un n&uacute;mero m&aacute;s de ese recuento terror&iacute;fico que nos ofrece el Ministerio de Igualdad, desde 2003. Regres&eacute; a la mesa y se lo coment&eacute; a una de las personas que com&iacute;a a mi lado. Una persona maravillosa, un buen padre de familia&hellip; Pero no obtuve respuesta. Me mir&oacute; con un gesto de leve desconcierto y a otra cosa. No es que pretendiera que se parara el mundo, ni siquiera un &ldquo;ya vale&rdquo; o un &ldquo;qu&eacute; estamos haciendo mal para que esto siga sucediendo&rdquo;, pero, &iquest;algo m&aacute;s? En ese momento solo pude pensar en todo lo que nos queda por hacer, para que estos hechos &ldquo;nos duelan&rdquo; un poco, nos toquen de alguna manera. Lo suficiente para cambiar algo, lo suficiente para que, tambi&eacute;n ellos, se sientan concernidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos cuantos a&ntilde;os antes tuve que decidir si me embarcaba en un nuevo proyecto profesional que me iba a requerir mucha energ&iacute;a y tiempo o lo dejaba pasar. Me acuerdo que llegu&eacute; a casa pensando en las dificultades que pod&iacute;a implicar un &ldquo;s&iacute;&rdquo; por mi parte, de c&oacute;mo iba a lograr sacar tiempo de calidad con la familia. As&iacute; que medio convencida de que quiz&aacute; era mejor dejarlo estar, y mientras soltaba algunas de las preocupaciones que normalmente se atribuyen a las mujeres (&ldquo;&iquest;c&oacute;mo vamos a arreglarnos con las ni&ntilde;as?&rdquo;), la respuesta de mi marido no se hizo esperar: &ldquo;Nos apa&ntilde;aremos. Ahora te toca a ti&rdquo;. As&iacute;, sin anestesia. Por lo que desarbolada y sin m&aacute;s argumentos, disfrut&eacute; de la oportunidad. Y s&iacute;, nos apa&ntilde;amos, juntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>NOTA AL PIE:</strong> los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) reflejan que las tasas de empleo de las mujeres con hijos menores de 12 a&ntilde;os, son menores a las tasas de empleo de las mujeres de la misma edad sin hijos, mientras que en el caso de los hombres sucede lo contrario, las tasas de empleo de los hombres con hijos son superiores a las de los hombres de la misma edad sin hijos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el estudio &ldquo;Juventud y G&eacute;nero&rdquo; de la Fundaci&oacute;n Fad Juventud de 2023, se&ntilde;ala que 6 de cada 10 j&oacute;venes considera que el feminismo debe implicar a hombres y mujeres, y casi el 50% que esto es clave para conseguir la igualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Tobías Olarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/no_129_11995872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2025 11:31:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No sin ellos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
