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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rafael Frutos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rafael-frutos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rafael Frutos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Fórmula 1: más que una anécdota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/formula-1-anecdota_129_13505030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14f0ab6-c9a4-45ed-9965-82d8f980bde4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fórmula 1: más que una anécdota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los promotores estarán felices, los que tienen intereses económicos habrán hecho su caja, los aficionados habrán disfrutado y a los vecinos les quedarán los desmanes de las obras inútiles, del ruido y del desprecio de sus gobernantes</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas teletrabajaba en mi casa cuando empec&eacute; a notar un murmullo molesto, casi continuo, que no sab&iacute;a de d&oacute;nde ven&iacute;a. Examin&eacute; la casa, mir&eacute; por la ventana buscando alguna causa&hellip; Hasta que record&eacute; que ese d&iacute;a empezaban las pruebas del circuito de F&oacute;rmula 1 que han tenido a bien colocar las autoridades locales en nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, pasar&aacute; el fin de semana y nada suceder&aacute;. Los promotores estar&aacute;n felices de su &eacute;xito, los que tienen intereses econ&oacute;micos en el evento habr&aacute;n hecho su caja, los aficionados a estos espect&aacute;culos habr&aacute;n disfrutado y se ir&aacute;n tan felices a casa, y a los vecinos les quedar&aacute;n los desmanes de las obras in&uacute;tiles, del ruido y del desprecio de sus gobernantes (a los que, por cierto, la mayor&iacute;a habr&aacute;n votado). Y a esperar un a&ntilde;o a que todo eso se repita como una pesadilla. As&iacute; sucede con tantas y tantas cosas a las que asistimos impotentes y cuya importancia se nos escapa sustituida por alg&uacute;n otro desaguisado posterior.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; nos molesta tanto este espect&aacute;culo? &iquest;Qu&eacute; tiene de particular? &iquest;No se hacen eventos parecidos que tambi&eacute;n molestan a los vecinos y los tenemos por normales? &iquest;No se ocupan las calles de las ciudades con frecuencia con uno u otro motivo? &iquest;Acaso no tienen los aficionados derecho a disfrutar en su ciudad de su espect&aacute;culo favorito? &iquest;No es esto una buena inversi&oacute;n para la ciudad que le va a reportar beneficios econ&oacute;micos y de imagen? Puede que sea as&iacute;, puede que estamos exagerando, cegados por la proximidad de tanta molestia, pero no est&aacute; de m&aacute;s pararse un momento a hacer un par de reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        La primera es que no todo este tipo de acontecimientos son iguales. No es lo mismo la ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico para ejercer un derecho (como puede ser una manifestaci&oacute;n) o para la realizaci&oacute;n de una actividad cultural o de viejas costumbres (como pueden ser las procesiones), ni siquiera una ocupaci&oacute;n temporal para que se celebre un partido de f&uacute;tbol, se realice una marat&oacute;n o atraviese la ciudad una prueba ciclista. Lo llamativo de este caso es realmente el uso que se hace del espacio p&uacute;blico, la privatizaci&oacute;n del espacio com&uacute;n. Se toma un lugar que todos esper&aacute;bamos fuera en beneficio de la comunidad (con un centro de salud, con un instituto, &hellip;) que diese servicio a la creciente poblaci&oacute;n de la zona, y se utiliza para un fin privado que genera marginalmente un beneficio a un grupo minoritario que ni siquiera vive por all&iacute;. Y no es que no estemos acostumbrados a esta privatizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico en Madrid: justo al lado se acaba de regalar tambi&eacute;n terreno p&uacute;blico al Real Madrid (o a Florentino P&eacute;rez, que nunca queda claro) y un poco m&aacute;s all&aacute; se hizo lo mismo con el Atl&eacute;tico de Madrid. Y eso solo es lo que sale a la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco vale en este caso (y en casi ninguno) el argumento econ&oacute;mico. No vamos a saber lo que va a costar. No se hagan ilusiones. En este pa&iacute;s se oculta lo que nos gastamos en defensa, as&iacute; que ocultar un gasto como este aqu&iacute; y all&aacute; lo puede hacer hasta un reci&eacute;n llegado. Adem&aacute;s, los economistas sabemos que siempre se puede encontrar a alguien dispuesto a demostrar que algo es rentable. Pero no, se mire por donde se mire, esto es un gasto in&uacute;til desde el punto de vista social. Tan in&uacute;til como el centro acu&aacute;tico ol&iacute;mpico sin estrenar que se ha derribado muy cerca de all&iacute; y que hace a&ntilde;os aliment&oacute; las ambiciones de otros gobernantes como los de ahora. Y todo esto con una escuela infantil con profesoras con el salario m&iacute;nimo a menos de un kil&oacute;metro del circuito. S&iacute;, los gobiernos se miden por lo que eligen, alfombras rojas para VIPS o salarios dignos.
    </p><p class="article-text">
        La segunda reflexi&oacute;n tiene que ver con la forma en que nos enfrentamos a estos problemas. Se podr&iacute;a decir que no soy de los vecinos m&aacute;s afectados. Lo que m&aacute;s me afecta es el ruido lejano y la bandera &ldquo;king size&rdquo; que inauguraron para el evento con ese orgullo tontorr&oacute;n que exhiben los nacionalistas y que a los dem&aacute;s nos recuerda simplemente (oh, sorpresa) que no vivimos en Suecia. A cambio hemos descubierto que el ayuntamiento puede limpiar las calles. Hemos descubierto que existen unos camiones que se dedican a eso y que no hab&iacute;amos visto en los 30 a&ntilde;os que llevamos viviendo aqu&iacute;. Pero realmente la cuesti&oacute;n no es si algunos estamos m&aacute;s o menos perjudicados.
    </p><p class="article-text">
        A cualquiera de las vecinas y vecinos nos ha resultado dif&iacute;cil hacer entender a alguien que no estuviera cerca del problema lo que supon&iacute;a la celebraci&oacute;n de este evento. Dir&iacute;a que incluso a algunos de los m&aacute;s afectados. V&eacute;anse, por ejemplo, los colegios cercanos que han tenido que cerrar estos d&iacute;as, pero que, a cambio, han podido de disfrutar de una vista privada al circuito (a veces salimos muy baratos). Problemas p&uacute;blicos, despreocupaci&oacute;n privada. A eso nos lleva el individualismo. No es mi problema porque no est&aacute; a 100 metros de mi casa. Es esa inacci&oacute;n, esa falta, ya no de solidaridad, siquiera de empat&iacute;a, la que permite el uso arbitrario del poder, la que facilita que lo p&uacute;blico sea manejado a su antojo y en su propio beneficio. Ya lo hemos visto muchas veces. Esta es una m&aacute;s, pero no ser&aacute; la &uacute;ltima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Frutos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/formula-1-anecdota_129_13505030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 19:43:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fórmula 1: más que una anécdota]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[F1 - Fórmula 1,GP de Madrid de Fórmula 1]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hablar de más y por los demás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hablar_129_12795566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30b57eeb-038b-474b-ae84-90395ecf67e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hablar de más y por los demás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Buscando su propia redención, la exministra Nadia Calviño ha montado un buen lío. Nos dice ahora que (digamos) habló con los responsables del INE para que contemplaran la posibilidad de modificar al alza las estimaciones del PIB. ¡Cómo se atreven los políticos a meter sus interesadas manos en el pulcro trabajo de los impolutos técnicos! </p></div><p class="article-text">
        A la exministra Nadia Calvi&ntilde;o le ha dado por compartir su experiencia en el Gobierno. Es una sana costumbre a la que yo animo a los amigos que han pasado por la pol&iacute;tica. Me interesa saber su experiencia. Uno de los problemas de la desafecci&oacute;n de la pol&iacute;tica es no conocer las bambalinas, las presiones a las que se ven sometidos, las limitaciones que tienen sus tomas de decisiones, por qu&eacute; a veces hay que separarse del camino ideal.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que en nuestro pa&iacute;s las memorias de los que han pasado por la pol&iacute;tica son garant&iacute;a de que no vamos a saber nunca la verdad. Dicho en otras palabras hay un riesgo casi seguro de hacerse &ldquo;un em&eacute;rito&rdquo;. Supongo que es humano. A todo el mundo le gusta quedar bien, justificar sus decisiones, pasar a la historia. Como dice una compa&ntilde;era, al final todos los que han pasado por el poder acaban necesitando un abrazo, necesitando que les comprendamos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de la exministra el asunto es que, buscando su propia redenci&oacute;n, ha montado un buen l&iacute;o. Nos dice ahora la ministra que (digamos) habl&oacute; con los responsables del INE para que contemplaran la posibilidad de modificar al alza las estimaciones del PIB. La ministra cuenta con la ventaja de que los que estuvieron encima del asunto van a ser discretos y no van a entrar a discutir su versi&oacute;n. Y es lo correcto. Lo malo es que eso est&aacute; alimentando una pol&eacute;mica sin demasiado recorrido, pero que, en estos tiempos en los que cualquier chispa puede provocar un incendio, est&aacute; siendo bien aprovechada por los medios de siempre.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica acaba resultando calcada a cualquier otra. &iexcl;Pero c&oacute;mo se le ocurre al Gobierno intervenir en la administraci&oacute;n! &iexcl;C&oacute;mo se atreven los pol&iacute;ticos a meter sus interesadas manos en el pulcro trabajo de los impolutos t&eacute;cnicos! Lo vemos ahora en el INE, pero lo hemos visto en la justicia, en el Banco de Espa&ntilde;a y en tantas otras disputas. Siempre la separaci&oacute;n entre el mundo de la pol&iacute;tica y de una administraci&oacute;n p&uacute;blica elevada a los altares de la objetividad. La antipol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, dando un curso a personas que hab&iacute;an pasado la oposici&oacute;n para un alto cuerpo de la administraci&oacute;n (el mismo de la exministra, de su antecesor, del ministro actual y tantos otros), uno de los alumnos nos pregunt&oacute; a otro compa&ntilde;ero y a m&iacute;, que impart&iacute;amos la clase, d&oacute;nde hab&iacute;a que situar la l&iacute;nea entre lo que te dec&iacute;a el pol&iacute;tico y nuestro trabajo como t&eacute;cnicos. Mi compa&ntilde;ero y yo, ya con larga experiencia en la administraci&oacute;n, nos miramos y le dijimos, con toda la delicadeza que pudimos, que esa l&iacute;nea no exist&iacute;a. Fue m&aacute;s o menos como decirle que los reyes son los padres. Luego le intentamos transmitir que no existe una l&iacute;nea, sino una ancha franja donde se viven situaciones de lo m&aacute;s diverso y que cada cual con su moral de funcionario p&uacute;blico respetuoso con el voto popular tiene que gestionar. La cosa no era tan f&aacute;cil como estar a un lado u otro de la l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n vivida en el INE en los a&ntilde;os en los que resultaba evidente que se estaban haciendo mal las cosas en la estimaci&oacute;n del PIB es uno de esos casos en los que est&aacute;bamos en ese pantanoso terreno. &iquest;Sabiendo que se estaba haciendo mal algo debe la responsable del departamento dejar que se siga haciendo mal? Pues no. Bastante tard&oacute; en mi opini&oacute;n en darse cuenta, por mucho que ahora se quiera colocar como la hero&iacute;na del cuento. &iquest;Deben los empleados p&uacute;blicos defender un trabajo mal hecho ampar&aacute;ndose simplemente en su supuesta objetividad y car&aacute;cter t&eacute;cnico como, de hecho, hicieron en su momento? En mi opini&oacute;n, no.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; en esta parte es donde aparecen otros invitados. Me atrever&iacute;a a decir los tontos &uacute;tiles en busca de su minuto de gloria. Las asociaciones profesionales. A cualquier se le concede el derecho a llamarse profesional y decir que representa a un colectivo. Algunos llevamos ya tiempo cansados de que se haga caso al Colegio de Economistas, que no re&uacute;ne ni mucho menos a la totalidad de la profesi&oacute;n y que act&uacute;a como si en ese grupo de profesionales no hubiera partidarios de una cosa y otros de la contraria. Pero como se llama tan pomposamente Colegio de Economistas parece que es algo m&aacute;s. Pues no, no es mucho m&aacute;s que el club de amigos de la petanca de mi barrio. Y ahora sale a la palestra esa Asociaci&oacute;n de Estad&iacute;sticos del Estado que no re&uacute;ne a m&aacute;s de cuatro veteranos mal contados (aunque supongo que siendo estad&iacute;sticos contarse a ellos mismos se contar&aacute;n bien). Si visitan su p&aacute;gina web, ver&aacute;n su febril actividad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero, claro, si alguien les da visibilidad para alimentar pol&eacute;micas, all&aacute; que se lanzan.
    </p><p class="article-text">
        Llevemos las discusiones de lo que debe ser la relaci&oacute;n entre la pol&iacute;tica y la administraci&oacute;n por unas v&iacute;as racionales, realistas, que ya somos mayorcitos y, de paso, que nadie hable de m&aacute;s ni nadie se arrogue el derecho de hablar por los dem&aacute;s por mucho que compartamos profesi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Frutos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hablar_129_12795566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 20:55:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hablar de más y por los demás]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PIB,Nadia Calviño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oposiciones: no solo los jueces, no solo la entrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oposiciones-no-jueces-no-entrada_129_12027905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73bca028-3905-4c3e-aa64-e8db96879d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oposiciones: no solo los jueces, no solo la entrada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reciente propuesta de reforma de los procesos de acceso a la judicatura, aunque con medidas que pueden parecer correctas, es insuficiente: no va a solucionar todos los problemas que intenta corregir y olvida que es una cuestión más general, no solo de esa parte de la administración</p></div><p class="article-text">
        Acabo de hacer mudanza. Me promet&iacute; que aprovechar&iacute;a para deshacerme de esos trastos in&uacute;tiles que uno va acumulando, pero, luego, a la hora de la verdad, ah&iacute; se ha quedado la discograf&iacute;a completa de Siniestro Total en CD, ahora que ni siquiera tengo reproductor.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido pasa con nuestras administraciones y, en general, con nuestro entramado institucional. Se van acumulando trastos (notarios, registradores, colegios oficiales de m&eacute;dicos y abogados, el Senado,&hellip;) que quiz&aacute;s en otro siglo sirvieron para algo, pero que en alg&uacute;n momento se volvieron in&uacute;tiles y, por una raz&oacute;n u otra, tenemos problemas para cambiarlos o simplemente deshacernos de ellos. El sistema de oposiciones como m&eacute;todo de entrada a la Administraci&oacute;n es uno de ellos, uno de esos trastos que est&aacute;n acumulando polvo.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n ha vuelto a resurgir en estas semanas a ra&iacute;z de la propuesta del gobierno de introducir cambios en la forma de selecci&oacute;n de los jueces. No es la primera vez. De hecho, ya el a&ntilde;o pasado se tomaron medidas en la misma direcci&oacute;n y, si nos remontamos m&aacute;s atr&aacute;s, a 2007, el ministro Mariano Fern&aacute;ndez Bermejo ya sugiri&oacute; la necesidad de modificar el sistema para intentar atraer a m&aacute;s personas a la carrera judicial. Entonces la excusa era la falta de candidatos, aunque estaban latentes las mismas razones que se argumentan ahora.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preocupaci&oacute;n sobre este asunto va m&aacute;s all&aacute; de los jueces y es antigua, aunque rara vez transcienda de los c&iacute;rculos cerrados de la propia administraci&oacute;n o de algunos acad&eacute;micos. A este respecto merece la pena destacar los trabajos de Manuel Bag&uuml;&eacute;s analizando con datos todos los defectos en el dise&ntilde;o de las pruebas de acceso a distintos cuerpos de la Administraci&oacute;n. Sus trabajos son &ldquo;tan solo&rdquo; de 2005, as&iacute; que, dados los ritmos que a veces nos gastamos en el sector, se entiende que muchas de esas pruebas sigan adoleciendo de las mismas lacras que entonces, las de jueces a la cabeza. Y no se puede decir que en todo este tiempo no haya habido cambios en las distintas pruebas de acceso, pero, bien porque esos cambios se hacen sin la debida reflexi&oacute;n, bien porque son poco ambiciosos, bien porque al final son los propios cuerpos de funcionarios los que controlan los procesos (de nuevo los jueces, pero no solo ellos), incluso cosas tan b&aacute;sicas como que las pruebas sean an&oacute;nimas, siguen, en la mayor&iacute;a de los casos, sin corregirse.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos en general de oposiciones lo hacemos de una forma simplificada. Hay muchas y muy distintas, pero se pueden reducir todas a lo b&aacute;sico: es una prueba que da acceso a un puesto de trabajo. En esa prueba de lo que se trata es de elegir a los mejores candidatos en igualdad de oportunidades para todos ellos. El principal problema es que, sin demasiado an&aacute;lisis sobre si es razonable o no, estas pruebas se han ido haciendo cada vez m&aacute;s exigentes, sobre todo en los cuerpos m&aacute;s altos de la administraci&oacute;n. No tanto exigentes en un sentido intelectual (no obligan a expresarse mejor ni a ser capaz de interpretar mejor las leyes o la econom&iacute;a), sino exigentes en tiempo de preparaci&oacute;n. Esto aleja a muchos posibles candidatos que no tienen capacidad econ&oacute;mica para estar varios a&ntilde;os estudiando una oposici&oacute;n, con el agravante de que en una oposici&oacute;n el esfuerzo solo tiene rentabilidad si apruebas; si no, es un tiempo perdido, sin ning&uacute;n tipo de recompensa, que adem&aacute;s deja un agujero en tu trayectoria profesional que puede condicionar la posterior b&uacute;squeda de empleo.
    </p><p class="article-text">
        Todos los que tenemos alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n con las oposiciones somos conscientes de este problema y, en este sentido, la propuesta de reforma intenta ponerle remedio. Pero no lo hace rebajando el coste de entrada, sino simplemente compensando ese coste a algunos candidatos. Lo l&oacute;gico ser&iacute;a intentar reducir ese coste, que la preparaci&oacute;n no fuera tan gravosa. Deber&iacute;amos aspirar a que cualquier licenciado en derecho con unos meses de preparaci&oacute;n pudiese afrontar un examen de acceso a un cuerpo relacionado con su grado (juez, fiscal, abogado del Estado) o que un licenciado en econ&oacute;micas lo pudiera hacer con las oposiciones de economista del Estado. No hay que hacer complejo el acceso para hacer una buena selecci&oacute;n. El ejemplo lo tenemos en el MIR. Es un caso de &eacute;xito desde (tambi&eacute;n aqu&iacute; hay que decir &ldquo;tan solo&rdquo;) 1978. Es una sola prueba, tipo test (digo esto y ya veo las caras escandalizadas de jueces, abogados del Estado y otros altos cuerpos), que ha demostrado a lo largo del tiempo que selecciona muy bien (los que obtienen los mejores puestos suelen ser los que tambi&eacute;n han tenido mejores expedientes acad&eacute;micos). Por supuesto que se necesita un tiempo de preparaci&oacute;n (nadie lo duda), pero es incomparable con otros casos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no bastar&iacute;a solo con simplificar el acceso. Habr&iacute;a que a&ntilde;adir un curso selectivo que durase dos o tres a&ntilde;os y que sirviese para seleccionar a los que, habiendo superado el acceso, demostrasen en el trabajo diario que efectivamente son adecuados para trabajar en la Administraci&oacute;n. Es muy ingenuo a estas alturas pensar que, tras un examen, sea de la dureza que sea, los que lo superan son los mejores para el puesto de trabajo. Tenemos tantas evidencias. Alguien puede recitar de memoria el c&oacute;digo civil y ser incapaz de redactar una sentencia, lo mismo que se puede ser un experto en la teor&iacute;a del comercio internacional y un in&uacute;til gestionando una oficina comercial. En algunas oposiciones existe formalmente ese curso, pero se pueden contar con los pulgares de las manos los que no lo han superado. Se tratar&iacute;a de introducir un proceso realmente selectivo, bueno para la propia Administraci&oacute;n, pero tambi&eacute;n para aquellos que finalmente no lo superasen, que tendr&iacute;an al menos la experiencia laboral, no habr&iacute;an perdido el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se acaba ah&iacute; el problema. Como bien suger&iacute;a recientemente <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reformar-acceso-carrera-judicial_129_11997620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garbi&ntilde;e Biurrun</a> en estas mismas p&aacute;ginas, quiz&aacute;s lo que veamos en la superficie del sistema judicial no responda bien al conjunto. En ese conjunto hay m&aacute;s diversidad, m&aacute;s sentido com&uacute;n y menos sesgo ideol&oacute;gico. Un ejemplo de esto es la propia representaci&oacute;n por g&eacute;neros, plena de mujeres a la entrada y abrumadoramente llena de hombres en la c&uacute;pula. Eso ya no tiene que ver con el acceso. Eso tiene que ver con la forma que funcionan las cosas dentro de la administraci&oacute;n, ni siquiera en los m&aacute;s altos niveles, en los que las decisiones son y deben ser pol&iacute;ticas. No, mucho m&aacute;s abajo. No es qui&eacute;n nombra a los embajadores que, l&oacute;gicamente, debe ser el poder pol&iacute;tico. El tema es c&oacute;mo se seleccionan los cargos intermedios. En esos procesos, como suelen decir en el nombramiento de los directores de oficinas comerciales, los Rodr&iacute;guez y los Garc&iacute;a solo pueden aspirar a lugares de tercer nivel; los de primer nivel est&aacute; reservado a los &ldquo;pata negra&rdquo;. Todas estas decisiones, que no son primera plana de un peri&oacute;dico, tambi&eacute;n son el problema y eso no se va a solucionar tan solo dando becas.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno deber&iacute;a aprovechar esta ocasi&oacute;n no solo para tratar de solucionar el problema de la judicatura, sino para darle una vuelta a la forma en que la Administraci&oacute;n busca a sus trabajadores y c&oacute;mo se organizan estos. Deber&iacute;a ser m&aacute;s ambicioso. Es dif&iacute;cil que lo haga porque los resultados nunca ser&iacute;an inmediatos. Pero no hacerlo es dejar que los trastos sigan acumul&aacute;ndose. Puede parecer que no molestan, pero quitan mucho sitio. Lo digo por experiencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Frutos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oposiciones-no-jueces-no-entrada_129_12027905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2025 21:28:50 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Yo no quiero pertenecer a Muface]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-quiero-pertenecer-muface_129_11980072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28dddf17-ab12-4541-a9cd-60df46b8597a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo no quiero pertenecer a Muface"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ningún gobierno progresista, menos aún si quiere considerarse de izquierdas, debería insistir en prolongar los privilegios, en amparar las soluciones individuales frente a las soluciones colectivas</p><p class="subtitle">El Gobierno hará cambios en la licitación de Muface y Adeslas “reconsidera” su negativa
</p></div><p class="article-text">
        No, no todos los funcionarios queremos pertenecer a Muface. Contrariamente a lo que parece cuando se leen las noticias de estos &uacute;ltimos tiempos acerca de la negociaci&oacute;n con las compa&ntilde;&iacute;as de seguros y del esfuerzo que est&aacute; dispuesto a hacer el Gobierno para mantener este sistema caduco e injusto, muchos de nosotros desear&iacute;amos ser como el resto de los trabajadores y no tener ning&uacute;n tipo de privilegio. Nos gustar&iacute;a renunciar a Muface, apostatar, aunque ello resulte en estos momentos m&aacute;s dif&iacute;cil que hacerlo de la Iglesia Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay muchos de nosotros que optamos por la sanidad p&uacute;blica. Desconozco los datos exactos. Por la informaci&oacute;n de una u otra fuente, quiz&aacute;s seamos alrededor de medio mill&oacute;n los que preferimos la sanidad p&uacute;blica al sistema privado al que tendr&iacute;amos derecho por pertenecer a Muface. Cada uno tendr&aacute; su motivo. Para la mayor&iacute;a es el convencimiento de que es mejor la sanidad p&uacute;blica que la privada, sin ning&uacute;n g&eacute;nero de dudas. Otros se habr&aacute;n visto expulsados de la sanidad privada porque su enfermedad no la quieren cubrir las aseguradoras. Otros que, como yo, somos economistas porque sabemos que la gesti&oacute;n colectiva de la sanidad es siempre m&aacute;s eficiente que la gesti&oacute;n individual y nuestra responsabilidad como funcionarios deber&iacute;a ser procurar la mejor utilizaci&oacute;n de los recursos comunes. Otros m&aacute;s, porque consideren que un sistema diferenciado es un privilegio inadmisible, sobre todo siendo empleados p&uacute;blicos. Y para algunos m&aacute;s ser&aacute;n v&aacute;lidas todas las razones anteriores.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el sistema es un privilegio. Se empe&ntilde;an sus defensores en decir que no, que no es ning&uacute;n privilegio poder elegir un sistema u otro de salud. Raro es que alguien que goza de un privilegio lo reconozca como tal y menos a&uacute;n que se decida a renunciar a &eacute;l voluntariamente. Pero no hay otra forma de calificar algo que est&aacute; al alcance de unos trabajadores y no al alcance de otros similares. Porque s&iacute;, los funcionarios somos unos trabajadores m&aacute;s. Y tanto los de la administraci&oacute;n civil del Estado, como los de justicia o los funcionarios militares. No nos olvidemos que los trabajadores que se integran en Mugeju (la mutualidad de la justicia) e Isfas (la de los militares) tambi&eacute;n disfrutan de privilegios.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, el sistema favorece a unos pocos y es, por tanto, injusto, pero tambi&eacute;n es ineficiente. Lo es porque las enfermedades graves acaban siempre en la sanidad p&uacute;blica. Las aseguradoras se aprovechan de los segmentos del mercado menos costosos, pero no cubren todos los riesgos que s&iacute; cubre la sanidad p&uacute;blica. Es ineficiente porque sus costes de gesti&oacute;n son, como sucede en todo sistema sanitario privado con informaci&oacute;n asim&eacute;trica, mucho m&aacute;s elevados. Es ineficiente porque todo sistema de seguros sobre riesgos generales es mejor cuanto mayor sea la poblaci&oacute;n cubierta.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n gobierno progresista, menos a&uacute;n si quiere considerarse de izquierdas, deber&iacute;a insistir en prolongar los privilegios, en amparar las soluciones individuales frente a las soluciones colectivas. Lo que procede es que se d&eacute; carpetazo a estos sistemas (igual que hace muchos a&ntilde;os se hizo con otras mutualidades). Si no hay m&aacute;s remedio, con todos los mecanismos transitorios que haya que implementar, pero que nadie m&aacute;s entre en el sistema y, de paso, que los que nos queramos salir lo podamos hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Frutos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-quiero-pertenecer-muface_129_11980072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jan 2025 21:18:33 +0000]]></pubDate>
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