<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ada Sanuy]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ada-sanuy/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ada Sanuy]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1052970/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La DGT pone fin a una excepción histórica para los taxistas a partir del 1 de octubre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/motor/dgt-pone-excepcion-historica-taxistas-partir-1-octubre-pm_1_13526472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5e2be2b-5fd5-484d-b8e2-9423cb431d9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y548.jpg" width="1200" height="675" alt="La DGT pone fin a una excepción histórica para los taxistas a partir del 1 de octubre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los profesionales tendrán que utilizar el cinturón de seguridad también cuando circulen por ciudad y se enfrentan, en caso de incumplimiento, a una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos</p><p class="subtitle">La DGT avisa de la multa de 200 euros que te pueden poner desde el 1 de octubre por adelantar así
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Los </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/taxistas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>taxistas</strong></a><strong> tendr&aacute;n que llevar puesto el cintur&oacute;n de seguridad </strong>cuando circulen por ciudad <strong>a partir del pr&oacute;ximo 1 de octubre</strong>, poniendo fin a una excepci&oacute;n que se hab&iacute;a mantenido durante d&eacute;cadas.<strong> La modificaci&oacute;n del Reglamento General de Circulaci&oacute;n </strong>elimina esta dispensa y extiende la obligaci&oacute;n tambi&eacute;n a los conductores de veh&iacute;culos de mercanc&iacute;as y a los profesores de autoescuela.
    </p><p class="article-text">
        El cambio supone que estos profesionales quedar&aacute;n sujetos a las mismas consecuencias que el resto de conductores si circulan sin el sistema de retenci&oacute;n. En el caso de los taxistas, incumplir la obligaci&oacute;n <strong>podr&aacute; traducirse en una multa de 200 euros y la p&eacute;rdida de cuatro puntos del permiso de conducir. </strong>
    </p><h2 class="article-text">Una excepci&oacute;n vigente durante d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora, la normativa permit&iacute;a que determinados profesionales <strong>prescindieran del cintur&oacute;n en ciertos desplazamientos urbanos</strong>. En el caso del taxi, esta excepci&oacute;n se hab&iacute;a relacionado con las particularidades del trabajo, como las continuas entradas y salidas del veh&iacute;culo y la sucesi&oacute;n de trayectos cortos. Tambi&eacute;n <strong>pesaba el temor a sufrir agresiones o robos en el interior del coche</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce19c594-f18e-4c33-bc6b-ea4d87b50002_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La normativa para los taxistas cambia a partir de este 1 de octubre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La normativa para los taxistas cambia a partir de este 1 de octubre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n de esta excepci&oacute;n ha provocado <strong>opiniones diferentes dentro del sector</strong>. Seg&uacute;n los testimonios recogidos por EFE, algunos profesionales consideran que el cintur&oacute;n mejora la seguridad, mientras que otros ponen el foco en los inconvenientes que puede introducir en su actividad diaria. Entre las quejas expresadas por taxistas de Barcelona figura la frecuencia con la que deben entrar y salir del veh&iacute;culo durante una jornada de trabajo. 
    </p><h2 class="article-text">El temor a las agresiones divide al sector</h2><p class="article-text">
        Una de las principales preocupaciones se concentra entre quienes trabajan durante la noche. Seg&uacute;n recoge EFE, el presidente del Sindicato del Taxi de Catalu&ntilde;a, Antoni Serv&oacute;s, se&ntilde;ala que es en estos turnos donde se encuentra el n&uacute;cleo de profesionales contrarios a la medida, ante el temor de que la menor movilidad pueda aumentar su vulnerabilidad frente a posibles situaciones de peligro. Serv&oacute;s reconoce, adem&aacute;s, que <strong>la situaci&oacute;n existente hasta ahora era una &ldquo;anomal&iacute;a normativa&rdquo;</strong>, aunque considera que la excepci&oacute;n vigente funcionaba adecuadamente. 
    </p><p class="article-text">
        La aceptaci&oacute;n de la medida tampoco es igual entre generaciones. De acuerdo con los testimonios recabados la agencia de noticias anteriormente mencionada, <strong>los taxistas m&aacute;s j&oacute;venes suelen ser m&aacute;s propensos a utilizar el cintur&oacute;n que los veteranos</strong>, algunos de los cuales llevan d&eacute;cadas trabajando sin &eacute;l en sus recorridos urbanos. Otros profesionales aseguran, en cambio, que ya lo utilizaban habitualmente. El propio Serv&oacute;s subraya que <strong>los taxistas conocen las ventajas del cintur&oacute;n para evitar posibles lesiones</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/dgt/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DGT</a> justifica la eliminaci&oacute;n de la excepci&oacute;n por el cambio experimentado en la concepci&oacute;n de la movilidad durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, con un enfoque que pone mayor atenci&oacute;n en las personas y los entornos urbanos. &ldquo;Se suprimen las exenciones al uso del cintur&oacute;n de seguridad que exist&iacute;an para conductores de taxi, veh&iacute;culos de mercanc&iacute;as y veh&iacute;culos de ense&ntilde;anza de la conducci&oacute;n. A partir de ahora deber&aacute;n llevarlo puesto en todo momento&rdquo;, se&ntilde;alaba <a href="https://www.dgt.es/comunicacion/notas-de-prensa/20260623-RD-usuarios-vulnerables" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nota de prensa publicada</a> el pasado 23 de junio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/motor/dgt-pone-excepcion-historica-taxistas-partir-1-octubre-pm_1_13526472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 07:30:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c5e2be2b-5fd5-484d-b8e2-9423cb431d9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y548.jpg" length="5964664" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c5e2be2b-5fd5-484d-b8e2-9423cb431d9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y548.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5964664" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La DGT pone fin a una excepción histórica para los taxistas a partir del 1 de octubre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c5e2be2b-5fd5-484d-b8e2-9423cb431d9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y548.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DGT - Dirección General de Tráfico,Taxistas,Carreteras,Movilidad,Coches]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren fósiles de hace 518 millones de años que cambian lo que sabíamos sobre el origen de las estrellas de mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-fosiles-518-millones-anos-cambian-sabiamos-origen-estrellas-mar-pm_1_13525836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d225f60-8ca2-422e-b727-d13fc1760a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren fósiles de hace 518 millones de años que cambian lo que sabíamos sobre el origen de las estrellas de mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva especie, hallada en China, tenía dos tipos de apéndices y carecía de esqueleto mineralizado, una combinación que aporta nuevas pistas sobre la evolución temprana de los ambulacrarios
</p><p class="subtitle">Hallan en Europa un tesoro de la Edad del Hierro con material suficiente para fabricar 500 espadas
</p></div><p class="article-text">
        Unos <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> de 518 millones de a&ntilde;os descubiertos en el suroeste de <a href="https://www.eldiario.es/temas/china/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">China</a> est&aacute;n obligando a revisar una de las <strong>principales hip&oacute;tesis sobre la evoluci&oacute;n temprana del grupo al que pertenecen las estrellas de mar. </strong>Los ejemplares corresponden a una especie hasta ahora desconocida, bautizada como <em>Yujingia glutenotunica</em>, y conservan con un detalle excepcional partes blandas de su anatom&iacute;a. Su estudio muestra que este animal capturaba part&iacute;culas suspendidas en el agua mediante tent&aacute;culos especializados, un mecanismo diferente de la filtraci&oacute;n a trav&eacute;s de la faringe que se hab&iacute;a propuesto para el &uacute;ltimo ancestro com&uacute;n de los ambulacrarios.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se describe en un estudio de Kaiyue He, Giovanni Mussini y otros investigadores <a href="https://www.cell.com/current-biology/abstract/S0960-9822(26)01104-8" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista cient&iacute;fica <em>Current Biology</em>. Su relevancia reside en la posici&oacute;n evolutiva de <em>Yujingia</em>: los an&aacute;lisis la sit&uacute;an muy cerca del &uacute;ltimo ancestro com&uacute;n de los ambulacrarios, el gran grupo que re&uacute;ne a los equinodermos (como las estrellas y los erizos de mar) y a los hemicordados, entre ellos los gusanos bellota. De hecho, la reconstrucci&oacute;n realizada por el equipo coloca al <strong>nuevo f&oacute;sil m&aacute;s cerca de ese antepasado que otros ejemplares descritos anteriormente.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Un f&oacute;sil excepcional del C&aacute;mbrico</h2><p class="article-text">
        Los restos proceden de la biota de Chengjiang, en la provincia china de Yunnan, y <strong>corresponden al C&aacute;mbrico temprano</strong>, un periodo de r&aacute;pida diversificaci&oacute;n evolutiva en el que muchos de los grandes grupos animales<strong> aparecen por primera vez en el registro f&oacute;sil.</strong> Aunque buena parte de los f&oacute;siles animales conocidos de aquella &eacute;poca pertenecen a organismos con estructuras duras, las condiciones de determinados <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimientos</a> de Yunnan permitieron que tambi&eacute;n se conservaran tejidos blandos antes de descomponerse. En Yujingia han llegado hasta nuestros d&iacute;as el cuerpo, el aparato digestivo y los ap&eacute;ndices.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplares <strong>miden entre 8 y 22 mil&iacute;metros</strong> y carec&iacute;an de un esqueleto mineralizado. Su anatom&iacute;a presenta dos conjuntos diferenciados de ap&eacute;ndices: unos tent&aacute;culos plumosos especializados en capturar part&iacute;culas org&aacute;nicas del agua y un segundo grupo que, seg&uacute;n los investigadores, habr&iacute;a permitido al animal anclarse temporalmente al fondo marino. Esa fijaci&oacute;n no habr&iacute;a sido permanente, ya que las caracter&iacute;sticas de <strong>los f&oacute;siles indican que probablemente ten&iacute;a tambi&eacute;n cierto grado de movilidad.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6915ab69-2a91-4526-a0dc-a4c49c0d50bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fósiles de Yujingia glutenotunica. Crédito: Kaiyue He et al."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fósiles de Yujingia glutenotunica. Crédito: Kaiyue He et al.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un antepasado distinto al que se hab&iacute;a imaginado</h2><p class="article-text">
        Esta anatom&iacute;a cuestiona una hip&oacute;tesis mantenida durante a&ntilde;os sobre el aspecto del &uacute;ltimo ancestro com&uacute;n de los ambulacrarios. Ese modelo propon&iacute;a un organismo parecido a un gusano, sin tent&aacute;culos y adaptado a vivir en el fondo marino, que obten&iacute;a alimento filtrando el agua a trav&eacute;s de la faringe. Yujingia aporta ahora evidencia f&oacute;sil que apunta en otra direcci&oacute;n. Giovanni Mussini, coautor del estudio e investigador del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cambridge, explica que el hallazgo sugiere que <strong>aquel antepasado pudo alimentarse mediante tent&aacute;culos</strong> y parecerse m&aacute;s a las estrellas de mar y sus parientes de lo que se pensaba hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Para determinar la posici&oacute;n de la nueva especie en el &aacute;rbol evolutivo, Mussini y He reunieron <strong>informaci&oacute;n sobre 505 caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas de 100 taxones actuales y extinguidos,</strong> y la analizaron mediante una reconstrucci&oacute;n filogen&eacute;tica bayesiana. Los resultados colocan a Yujingia entre formas f&oacute;siles con tent&aacute;culos pr&oacute;ximas al origen de los ambulacrarios modernos. Adem&aacute;s, que dispusiera de un complejo sistema de alimentaci&oacute;n basado en tent&aacute;culos pese a carecer de un esqueleto duro sugiere que estas estructuras sofisticadas para capturar alimento evolucionaron pronto, mientras que el esqueleto de los equinodermos y otras caracter&iacute;sticas especializadas aparecieron posteriormente.
    </p><h2 class="article-text">Una pista para entender cuerpos radicalmente distintos</h2><p class="article-text">
        El descubrimiento tambi&eacute;n puede ayudar a esclarecer c&oacute;mo animales estrechamente emparentados terminaron desarrollando formas corporales muy diferentes. Las estrellas de mar y otros equinodermos presentan una caracter&iacute;stica simetr&iacute;a radial en cinco partes, mientras que los gusanos bellota tienen cuerpos alargados y bilateralmente sim&eacute;tricos. A una escala evolutiva m&aacute;s amplia, reconstruir c&oacute;mo era el ancestro de los ambulacrarios resulta relevante para comprender la divergencia entre estos linajes y los cordados, el grupo al que tambi&eacute;n pertenecen los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores apuntan, adem&aacute;s, al papel de la ecolog&iacute;a en la evoluci&oacute;n de trayectorias corporales muy diferentes. Mussini explica que los cordados se hicieron m&aacute;s dependientes del movimiento para encontrar alimento, mientras que el linaje relacionado con las estrellas de mar permaneci&oacute; comparativamente ligado al fondo marino y se especializ&oacute; en capturar part&iacute;culas en suspensi&oacute;n. Para Degan Shu, tambi&eacute;n coautor del trabajo, Yujingia permite conectar antiguos animales provistos de tent&aacute;culos con los equinodermos y hemicordados actuales y ayuda a <strong>comprender mejor la transici&oacute;n entre la simetr&iacute;a bilateral y el patr&oacute;n radial</strong> de cinco partes de los equinodermos. El f&oacute;sil cubre as&iacute; una laguna clave en el registro temprano de los deuter&oacute;stomos y aporta una nueva pieza para reconstruir la evoluci&oacute;n de algunos de los grandes dise&ntilde;os corporales de los animales actuales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-fosiles-518-millones-anos-cambian-sabiamos-origen-estrellas-mar-pm_1_13525836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 06:30:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5d225f60-8ca2-422e-b727-d13fc1760a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2530884" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5d225f60-8ca2-422e-b727-d13fc1760a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2530884" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren fósiles de hace 518 millones de años que cambian lo que sabíamos sobre el origen de las estrellas de mar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5d225f60-8ca2-422e-b727-d13fc1760a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,China,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan en Europa un tesoro de la Edad del Hierro con material suficiente para fabricar 500 espadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-europa-tesoro-edad-hierro-material-suficiente-fabricar-500-espadas-pm_1_13524985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9039009-ea42-4a45-ae72-66eb184fb101_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan en Europa un tesoro de la Edad del Hierro con material suficiente para fabricar 500 espadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conjunto, recuperado junto al Danubio en Austria, reúne al menos 500 barras de hierro y supera la tonelada de peso, una cantidad sin precedentes que aporta nuevas pistas sobre la producción y el comercio hace más de 2.000 años</p><p class="subtitle">Un cuadro robado por los nazis aparece 85 años después en Argentina y ahora un tribunal ha ordenado su devolución</p></div><p class="article-text">
        Un extraordinario conjunto de al menos <strong>500 barras de hierro de la Edad del Hierro</strong>, con un peso original estimado de 1.035 kilos, se ha convertido en el <strong>mayor hallazgo de este tipo conocido hasta ahora en </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Europa</strong></a><strong>.</strong> Las piezas aparecieron en Deinham, en la Alta Austria, junto a un antiguo brazo del Danubio, y los investigadores consideran muy probable que formaran parte de un cargamento que se perdi&oacute; mientras era transportado por el r&iacute;o. La magnitud resulta especialmente significativa: seg&uacute;n un estudio <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/sunken-ship-cargo-of-500-bipyramidal-bars-implications-for-la-tene-period-iron-production-and-trade-along-the-danube/3F275418F4B928232BEC1F26B3B30A30" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista cient&iacute;fica <em>Antiquity</em> y firmado por Peter Trebsche, de la Universidad de Innsbruck, y Marion Berranger, investigadora del CNRS franc&eacute;s, <strong>esa cantidad de metal habr&iacute;a permitido fabricar aproximadamente 500 espadas</strong> de entre 1,5 y 2 kilos, incluso teniendo en cuenta las p&eacute;rdidas de material durante el proceso de forja.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento se produjo en la primavera de 2019 durante unos trabajos de extracci&oacute;n de grava en Deinham, perteneciente al municipio de Hartkirchen an der Donau. Los trabajadores observaron que la excavadora estaba sacando numerosos objetos de hierro terminados en punta y avisaron a la Oficina Federal de Monumentos de Austria. Despu&eacute;s se revisaron manualmente los montones de grava y se recuperaron 540 fragmentos, cuyo an&aacute;lisis ha permitido establecer que pertenec&iacute;an a un m&iacute;nimo de 500 barras. <strong>En 2023, los materiales fueron donados a la instituci&oacute;n cultural regional de Alta Austria,</strong> en Linz, donde permanecen depositados.
    </p><p class="article-text">
        Las piezas no eran objetos terminados, sino <strong>semiproductos de hierro forjado</strong> con una caracter&iacute;stica forma bipiramidal o de doble punta, preparados para transformarse posteriormente en otros objetos. De las 193 barras conservadas completas, la longitud media es de 28,5 cent&iacute;metros y el peso medio de las piezas sin grava adherida ronda los 2,07 kilos. Los investigadores calculan que el conjunto completo <strong>conten&iacute;a originalmente unos 1.035 kilos de hierro</strong>, aunque los fragmentos recuperados, junto con los sedimentos adheridos, alcanzan actualmente los 1.065 kilos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/00d56545-6033-46bc-a286-24e40969373f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arriba) una barra de hierro de Deinham con grava adherida; centro e inferior) otras dos barras que fueron «limpiadas» por la trituradora de grava (ilustración de Peter Trebsche)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arriba) una barra de hierro de Deinham con grava adherida; centro e inferior) otras dos barras que fueron «limpiadas» por la trituradora de grava (ilustración de Peter Trebsche).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un cargamento que probablemente acab&oacute; en el fondo del Danubio</h2><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n del dep&oacute;sito constituye una de las principales claves para explicar c&oacute;mo lleg&oacute; all&iacute; semejante cantidad de metal. El punto del hallazgo se encuentra en la margen derecha del Danubio, a la entrada de la cuenca de Eferding, en una zona donde antiguamente exist&iacute;an canales fluviales que terminaron colmat&aacute;ndose. Aunque <strong>no se ha encontrado ning&uacute;n resto de una embarcaci&oacute;n asociada a las barras</strong>, algo que los autores consideran que no resulta inesperado porque las piezas fueron recuperadas con una excavadora, la localizaci&oacute;n y la concentraci&oacute;n del conjunto hacen<strong> muy probable que estuviera siendo transportado por el r&iacute;o cuando se perdi&oacute;</strong>. Los investigadores se&ntilde;alan que los cursos fluviales eran la v&iacute;a preferente para mover mercanc&iacute;as pesadas y que durante el periodo de La T&egrave;ne existi&oacute; probablemente un tr&aacute;fico regular y organizado por los grandes r&iacute;os centroeuropeos.
    </p><h2 class="article-text">Un hallazgo que cambia la cronolog&iacute;a de estas barras de hierro</h2><p class="article-text">
        La dataci&oacute;n tambi&eacute;n ha permitido revisar lo que se sab&iacute;a sobre este tipo de materiales. Las barras bipiramidales europeas se hab&iacute;an relacionado generalmente con la primera Edad del Hierro, entre los siglos VIII y V a.C., pero l<strong>as de Deinham presentan caracter&iacute;sticas diferentes.</strong> Los an&aacute;lisis por radiocarbono realizados sobre tres ejemplares ofrecen intervalos compatibles con la Edad del Hierro tard&iacute;a y dos concentraciones de probabilidad, una en la s<strong>egunda mitad del siglo IV a.C. y otra entre finales del III y el II a.C.</strong> Los autores consideran esta &uacute;ltima la m&aacute;s coherente con otros hallazgos arqueol&oacute;gicos comparables y apuntan a que el cargamento probablemente corresponde al siglo II a.C.
    </p><p class="article-text">
        La importancia del descubrimiento va m&aacute;s all&aacute; de su antig&uuml;edad.<strong> Ning&uacute;n otro conjunto europeo conocido</strong> de barras de hierro de este periodo <strong>alcanza unas dimensiones semejantes.</strong> El dep&oacute;sito de Durrenentzen, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/francia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>, por ejemplo, conten&iacute;a 51 semiproductos bipiramidales con un peso total de 308,5 kilos, mientras que otros conjuntos documentados re&uacute;nen aproximadamente entre 40 y 60 piezas. Para los investigadores, la tonelada de metal encontrada en Deinham constituye una prueba directa de la capacidad productiva alcanzada durante las fases media y tard&iacute;a de La T&egrave;ne, cuando la producci&oacute;n de hierro creci&oacute; durante los siglos III y II a.C.
    </p><h2 class="article-text">Hierro para 500 espadas y un origen todav&iacute;a por resolver</h2><p class="article-text">
        El equivalente de 500 espadas sirve precisamente para dimensionar el valor potencial de aquel cargamento. Los autores calculan tambi&eacute;n que con la misma cantidad de hierro <strong>podr&iacute;an haberse fabricado hasta 8.000 clavos de 125 gramos,</strong> suficientes para fijar la estructura de madera de casi la mitad de los aproximadamente siete kil&oacute;metros de la muralla defensiva de Manching. Su volumen plantea adem&aacute;s interrogantes sobre c&oacute;mo pod&iacute;a pagarse una operaci&oacute;n comercial semejante: el estudio contempla como posibilidades<strong> contraprestaciones inmateriales, bienes m&oacute;viles como ganado o caballos, o metales de mucho mayor </strong>valor como el oro y la plata. La aparici&oacute;n de la moneda celta en la regi&oacute;n b&aacute;vara y altoaustr&iacute;aca del Danubio durante este periodo habr&iacute;a facilitado igualmente transacciones de gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a <strong>queda por determinar de d&oacute;nde proced&iacute;a exactamente el hierro y cu&aacute;l era el destino del cargamento.</strong> Los investigadores consideran m&aacute;s plausible que las barras fueran forjadas en la regi&oacute;n situada r&iacute;o arriba entre Manching, Kelheim y el Alto Palatinado, donde existen evidencias de producci&oacute;n sider&uacute;rgica durante el periodo de La T&egrave;ne y se han localizado piezas similares. Los an&aacute;lisis de elementos traza y los estudios metalogr&aacute;ficos actualmente en marcha deber&aacute;n precisar tanto el origen del metal como si las barras salieron de un mismo taller o respond&iacute;an a una tradici&oacute;n de producci&oacute;n estandarizada. M&aacute;s de dos milenios despu&eacute;s de acabar bajo las aguas del Danubio, el conjunto ofrece as&iacute; una ventana excepcional a la escala que hab&iacute;an alcanzado la producci&oacute;n, el transporte y el intercambio de hierro en la Europa central de los siglos III y II a.C.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-europa-tesoro-edad-hierro-material-suficiente-fabricar-500-espadas-pm_1_13524985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 08:30:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9039009-ea42-4a45-ae72-66eb184fb101_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125351" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9039009-ea42-4a45-ae72-66eb184fb101_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125351" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hallan en Europa un tesoro de la Edad del Hierro con material suficiente para fabricar 500 espadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9039009-ea42-4a45-ae72-66eb184fb101_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Europa,Hierro,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La insólita estrategia de 'Lisístrata', la comedia de Aristófanes, para acabar con la guerra entre Atenas y Esparta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/insolita-estrategia-lisistrata-acabar-guerra-atenas-esparta-pm_1_13524913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7855130-41b5-4d70-a901-6decb547010f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151642.jpg" width="2300" height="1294" alt="La insólita estrategia de &#039;Lisístrata&#039;, la comedia de Aristófanes, para acabar con la guerra entre Atenas y Esparta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra utiliza el "mundo al revés" de la comedia antigua para criticar la guerra y las desigualdades de una sociedad que excluía a las mujeres de las decisiones políticas</p><p class="subtitle">Jerjes y las Guerras Médicas, cuando Persia quiso conquistar Grecia
</p></div><p class="article-text">
        <strong>En el 411 a.C.</strong>, cuando <a href="https://www.eldiario.es/temas/atenas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atenas</a> atravesaba uno de los momentos m&aacute;s delicados de la<strong> guerra del Pelopones</strong>o, Arist&oacute;fanes llev&oacute; a escena una soluci&oacute;n tan imposible en la realidad de su tiempo como eficaz para la comedia: entregar a las mujeres la capacidad de detener el conflicto. En Lis&iacute;strata, mujeres atenienses, espartanas y de otros territorios griegos acuerdan negar las relaciones sexuales a los hombres hasta que abandonen las armas, mientras <strong>otro grupo se apodera de la Acr&oacute;polis y del tesoro all&iacute; custodiado para cortar el acceso a los recursos que sostienen la guerra</strong>. La inversi&oacute;n es radical: quienes estaban apartadas de las decisiones pol&iacute;ticas pasan a tener en sus manos los instrumentos para forzar la paz.
    </p><p class="article-text">
        La obra apareci&oacute; en una <a href="https://www.eldiario.es/temas/grecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a> que llevaba <strong>dos d&eacute;cadas enfrentada en una guerra encabezada por Atenas y Esparta, al frente respectivamente de la Liga de Delos y la Liga del Peloponeso</strong>. El conflicto hab&iacute;a comenzado en el 431 a.C. y todav&iacute;a se prolongar&iacute;a hasta el 404 a.C. La situaci&oacute;n ateniense se hab&iacute;a deteriorado especialmente despu&eacute;s del desastre de la expedici&oacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/temas/sicilia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sicilia</a>, desarrollada entre el 415 y el 413 a.C. y terminada con la destrucci&oacute;n de buena parte de las fuerzas enviadas. A partir de entonces se abri&oacute; una <strong>nueva fase en la que Esparta, respaldada por Persia</strong>, apoy&oacute; rebeliones en territorios bajo dominio ateniense y debilit&oacute; progresivamente a su rival.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es en ese escenario donde Arist&oacute;fanes construye su ficci&oacute;n</strong>. Lis&iacute;strata convoca a mujeres de los distintos bandos y les propone actuar juntas all&iacute; donde los hombres no han conseguido acabar con la guerra. La abstinencia sexual constituye la <strong>parte m&aacute;s llamativa de su estrategia</strong>, pero el control del dinero resulta igualmente decisivo: hacerse con el tesoro significa impedir que esos recursos contin&uacute;en sosteniendo la actividad b&eacute;lica. De este modo, la protagonista transforma elementos vinculados a la posici&oacute;n que ocupaban las mujeres en aquella sociedad en herramientas capaces de intervenir en asuntos que normalmente quedaban fuera de su alcance.
    </p><h2 class="article-text">Un mundo al rev&eacute;s para hablar de la guerra</h2><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de unas mujeres capaces de intervenir en las decisiones sobre la guerra supon&iacute;a dar la vuelta al orden social que conoc&iacute;an los espectadores atenienses. La mujer ateniense de finales del siglo V a.C. administraba la casa, pero <strong>carec&iacute;a de derechos fuera de ese &aacute;mbito y las decisiones importantes reca&iacute;an en los hombres</strong>. Como explica Isabel M.&ordf; Sonia Sard&oacute;n Navarro, de la Universidad de Valladolid, en un <a href="https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1091265.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio sobre la comicidad de Lis&iacute;strata</a>, este recurso al &ldquo;mundo al rev&eacute;s&rdquo; era caracter&iacute;stico de la comedia antigua: permit&iacute;a invertir el orden establecido y recurrir a la burla para plantear una cr&iacute;tica de las desigualdades sociales y de las diferencias entre los sexos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-63HsPN6FJwE-1836', 'youtube', '63HsPN6FJwE', document.getElementById('yt-63HsPN6FJwE-1836'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-63HsPN6FJwE-1836 src="https://www.youtube.com/embed/63HsPN6FJwE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Ese cambio de papeles alcanza uno de sus momentos m&aacute;s claros con la ocupaci&oacute;n de la Acr&oacute;polis. Cuando un grupo de hombres intenta recuperar el recinto con palancas y antorchas, las mujeres les hacen frente y conservan la ciudadela. La obra lleva as&iacute; a la esfera p&uacute;blica capacidades que la sociedad ateniense situaba en el hogar: frente al representante de la autoridad, <strong>Lis&iacute;strata sostiene que las mujeres pueden ocuparse de los asuntos de la ciudad del mismo modo que gestionan sus casas</strong>. Arist&oacute;fanes convierte esa confrontaci&oacute;n en materia c&oacute;mica mientras sit&uacute;a a sus personajes femeninos ante responsabilidades de las que habitualmente estaban excluidos.
    </p><h2 class="article-text">Una alianza por encima de Atenas y Esparta</h2><p class="article-text">
        El poder de estas mujeres tampoco reside &uacute;nicamente en enfrentarse a los atenienses. Su alianza atraviesa las fronteras creadas por la propia guerra. Entre quienes respaldan a Lis&iacute;strata se encuentra <strong>la espartana Lampito, representante precisamente de la ciudad enemiga de Atenas</strong>. La protagonista plantea que las mujeres del Peloponeso y Beocia unan sus esfuerzos con las atenienses para salvar a Grecia.<strong> La solidaridad entre mujeres</strong> de comunidades enfrentadas se convierte as&iacute; en el <strong>motor de la acci&oacute;n</strong>: el prop&oacute;sito no es que una ciudad derrote a la otra, sino conseguir que se ponga fin al enfrentamiento entre griegos.
    </p><p class="article-text">
        La abstinencia sexual proporciona buena parte de las situaciones c&oacute;micas y obscenas de la obra, pero la guerra permanece detr&aacute;s de ese mecanismo humor&iacute;stico. Arist&oacute;fanes utiliz&oacute; sus comedias para criticar el conflicto del Peloponeso, y <strong>Lis&iacute;strata presenta sus consecuencias desde una perspectiva alejada de la gloria militar</strong>: mientras los hombres pod&iacute;an encontrar en el combate una ocasi&oacute;n para demostrar valor, para las mujeres supon&iacute;a a&ntilde;os de sufrimiento como esposas y madres. El estudio de Sard&oacute;n Navarro sit&uacute;a esta combinaci&oacute;n de fantas&iacute;a y provocaci&oacute;n dentro de una tradici&oacute;n c&oacute;mica que utilizaba la risa para abordar cuestiones como el pacifismo, la opresi&oacute;n o las desigualdades sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, <strong>la presi&oacute;n funciona dentro de la ficci&oacute;n y atenienses y espartanos terminan negociando la paz</strong>. Tras el acuerdo se abren las puertas de la ciudadela, las mujeres regresan con sus esposos y las ciudades rivales dejan atr&aacute;s el enfrentamiento entre cantos, danzas y celebraciones. La consideraci&oacute;n posterior de Lis&iacute;strata como s&iacute;mbolo feminista, pacifista o de liberaci&oacute;n femenina ha generado distintas interpretaciones, algunas construidas muchos siglos despu&eacute;s de Arist&oacute;fanes. Lo que la obra s&iacute; pone en escena es una inversi&oacute;n extraordinaria para la sociedad que la contemplaba: mujeres excluidas de las decisiones pol&iacute;ticas y militares toman temporalmente el control de los recursos y del espacio p&uacute;blico y logran, dentro de la fantas&iacute;a c&oacute;mica, detener una guerra cuyas consecuencias tambi&eacute;n reca&iacute;an sobre ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/insolita-estrategia-lisistrata-acabar-guerra-atenas-esparta-pm_1_13524913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 07:30:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7855130-41b5-4d70-a901-6decb547010f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151642.jpg" length="9648437" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7855130-41b5-4d70-a901-6decb547010f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151642.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9648437" width="2300" height="1294"/>
      <media:title><![CDATA[La insólita estrategia de 'Lisístrata', la comedia de Aristófanes, para acabar con la guerra entre Atenas y Esparta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7855130-41b5-4d70-a901-6decb547010f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151642.jpg" width="2300" height="1294"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Atenas,Literatura,Comedia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jerjes y las Guerras Médicas, cuando Persia quiso conquistar Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/jerjes-guerras-medicas-persia-quiso-conquistar-grecia-pm_1_13519887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e46bc09-71e0-42ed-b424-d16595918a49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jerjes y las Guerras Médicas, cuando Persia quiso conquistar Grecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monarca aqueménida preparó durante años una gran expedición contra las polis griegas, pero las derrotas de Salamina, Platea y Mícala acabaron frustrando la ofensiva iniciada en el 480 a.C.</p><p class="subtitle">Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder</p></div><p class="article-text">
        <strong>En el 480 a.C., Jerjes I lanz&oacute; una enorme ofensiva militar sobre </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/grecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Grecia</strong></a>. El rey del Imperio aquem&eacute;nida hab&iacute;a dedicado a&ntilde;os a preparar una expedici&oacute;n acompa&ntilde;ada de una gran flota destinada a respaldar y abastecer a las tropas. Su objetivo daba continuidad a la pol&iacute;tica de su padre, Dar&iacute;o I, cuya invasi&oacute;n de la Grecia continental hab&iacute;a terminado diez a&ntilde;os antes con la derrota persa en Marat&oacute;n. La nueva campa&ntilde;a desembocar&iacute;a en episodios tan conocidos como las Term&oacute;pilas y Salamina y <strong>terminar&iacute;a frustrando el intento persa de someter Grecia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El enfrentamiento, sin embargo, <strong>hab&iacute;a comenzado antes de que Jerjes llegara al trono</strong>. La expansi&oacute;n persa por Asia Menor hab&iacute;a colocado bajo su dominio a las ciudades griegas de Jonia, que soportaban una fuerte presi&oacute;n fiscal y hab&iacute;an perdido parte de su posici&oacute;n comercial en favor de los fenicios. Estos perjuicios econ&oacute;micos, unidos al malestar por los reg&iacute;menes tir&aacute;nicos respaldados por Persia y a otros acontecimientos pol&iacute;ticos, contribuyeron a crear el escenario que desemboc&oacute; en la rebeli&oacute;n jonia. <a href="https://www.eldiario.es/temas/atenas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atenas</a> y Eretria prestaron ayuda militar a los sublevados y, una vez sofocada la revuelta,<strong> Dar&iacute;o decidi&oacute; dirigir una expedici&oacute;n contra la Grecia europea</strong>. La campa&ntilde;a culmin&oacute; en el 490 a.C. con la victoria ateniense en Marat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dar&iacute;o muri&oacute; en el 486 a.C. y Jerjes hered&oacute; el trono y retom&oacute; los planes persas sobre Grecia.</strong> Antes de volver su atenci&oacute;n hacia el oeste tuvo que hacer frente a problemas dentro de sus dominios, entre ellos las revueltas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Egipto</a> y Babilonia. Despu&eacute;s comenz&oacute; los preparativos para una nueva invasi&oacute;n. Las fuentes antiguas ofrecen cifras extraordinariamente elevadas sobre el n&uacute;mero de soldados movilizados y no coinciden entre ellas, por lo que resulta dif&iacute;cil establecer las dimensiones exactas de aquella fuerza. S&iacute; describen una expedici&oacute;n formada por contingentes procedentes de diferentes regiones del imperio, cada uno con sus propias armas y costumbres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x415y380.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x415y380.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x415y380.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x415y380.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y380.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y380.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a35ad69e-7e8a-4ca3-ac31-29919ebcecdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y380.jpg"
                    alt="Carga griega durante la batalla de Maratón, pintura de Georges Rochegrosse, 1859."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carga griega durante la batalla de Maratón, pintura de Georges Rochegrosse, 1859.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una invasi&oacute;n preparada durante a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n exigi&oacute; adem&aacute;s una enorme preparaci&oacute;n log&iacute;stica. Para facilitar el avance hacia Europa se tendieron puentes de embarcaciones sobre el Helesponto, el actual estrecho de los Dardanelos, y <strong>se excav&oacute; un canal cerca del monte Athos para facilitar el paso de la flota. En el 480 a.C., </strong>el ej&eacute;rcito persa penetr&oacute; en Grecia desde el norte mientras numerosas ciudades se enfrentaban a la decisi&oacute;n de resistir, mantenerse al margen o aceptar el dominio de Jerjes. Las polis griegas no formaron un bloque homog&eacute;neo frente a Persia: <strong>algunas permanecieron neutrales y otras se alinearon con los invasores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros grandes obst&aacute;culos apareci&oacute; en el paso de las Term&oacute;pilas, donde las fuerzas encabezadas por el rey espartano Le&oacute;nidas trataron de frenar el avance persa. La resistencia griega no impidi&oacute; finalmente que Jerjes atravesara el desfiladero y continuara hacia el &Aacute;tica. <strong>Los persas tomaron Atenas,</strong> que hab&iacute;a sido evacuada, y alcanzaron uno de los puntos culminantes de su campa&ntilde;a. La flota desempe&ntilde;aba un papel esencial en aquella operaci&oacute;n, ya que ten&iacute;a entre sus funciones garantizar el abastecimiento del ej&eacute;rcito que avanzaba por territorio griego.
    </p><h2 class="article-text">Salamina cambi&oacute; el rumbo de la campa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        <strong>El giro lleg&oacute; ese mismo a&ntilde;o en la batalla naval de Salamina</strong>. La flota griega, siguiendo el plan de Tem&iacute;stocles, derrot&oacute; a la persa en las aguas pr&oacute;ximas a Atenas. La p&eacute;rdida naval afect&oacute; a los medios de abastecimiento y a las comunicaciones del ej&eacute;rcito persa. Tras la derrota, Jerjes decidi&oacute; regresar a Asia y dej&oacute; parte de sus fuerzas en Grecia bajo el mando de Mardonio, que condujo a sus tropas hasta Tesalia para pasar el invierno. La campa&ntilde;a que hab&iacute;a comenzado con el avance persa por buena parte del territorio griego entraba as&iacute; en una fase diferente.
    </p><p class="article-text">
        La guerra todav&iacute;a no hab&iacute;a terminado. En el 479 a.C., las fuerzas persas fueron derrotadas en Platea, <strong>donde muri&oacute; Mardonio,</strong> mientras que ese mismo a&ntilde;o otra <strong>victoria griega en M&iacute;cala golpe&oacute; de nuevo el poder naval persa.</strong> Las derrotas pusieron fin a la gran ofensiva iniciada por Jerjes. Persia perdi&oacute; posteriormente el control de Jonia y Atenas alcanz&oacute; en los a&ntilde;os siguientes la supremac&iacute;a mar&iacute;tima. <strong>La creaci&oacute;n de la Liga de Delos </strong>situ&oacute; a la ciudad al frente de una nueva alianza vinculada a la continuaci&oacute;n de la lucha contra los persas.
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto conocido principalmente a trav&eacute;s de Her&oacute;doto</h2><p class="article-text">
        Las Guerras M&eacute;dicas, por tanto, no se limitaron al enfrentamiento entre Jerjes y los defensores de las Term&oacute;pilas, sino que estuvieron precedidas por la expansi&oacute;n persa, las tensiones en las ciudades griegas de Asia Menor y la primera campa&ntilde;a contra la Grecia continental bajo Dar&iacute;o. Tras Marat&oacute;n, su hijo prepar&oacute; una nueva invasi&oacute;n que logr&oacute; atravesar las Term&oacute;pilas y alcanzar Atenas antes de que las derrotas de Salamina, Platea y M&iacute;cala pusieran fin a la gran ofensiva persa. Buena parte de lo que se conoce sobre aquellos acontecimientos procede, adem&aacute;s, de fuentes griegas<strong>: la obra de Her&oacute;doto constituye la principal y casi &uacute;nica fuente disponible</strong> para reconstruir el desarrollo de las operaciones b&eacute;licas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/jerjes-guerras-medicas-persia-quiso-conquistar-grecia-pm_1_13519887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 10:00:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6e46bc09-71e0-42ed-b424-d16595918a49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="542068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6e46bc09-71e0-42ed-b424-d16595918a49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="542068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jerjes y las Guerras Médicas, cuando Persia quiso conquistar Grecia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6e46bc09-71e0-42ed-b424-d16595918a49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Grecia,Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así era Santes Creus, el monasterio medieval donde fueron enterrados tres reyes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/santes-creus-monasterio-medieval-enterrados-tres-reyes-pm_1_13519659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31b3f2d9-b978-4acb-83a7-cbda2e8a5bb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así era Santes Creus, el monasterio medieval donde fueron enterrados tres reyes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La abadía cisterciense vivió su etapa de mayor esplendor entre los siglos XIII y XIV, cuando el favor de la Corona impulsó un conjunto marcado por la austeridad, el arte gótico y los vínculos con la nobleza</p><p class="subtitle">La pequeña ciudad portuguesa conocida por sus playas de arena fina, sus acantilados y su olor a sardinas asadas
</p></div><p class="article-text">
        A orillas del r&iacute;o Gai&agrave;, en el actual municipio tarraconense de Aiguam&uacute;rcia,<strong> Santes Creus lleg&oacute; a ser uno de los grandes centros mon&aacute;sticos de la Corona de Arag&oacute;n</strong>. La abad&iacute;a cisterciense alcanz&oacute; su etapa de mayor esplendor entre los siglos XIII y XIV gracias a sus v&iacute;nculos con la nobleza y la monarqu&iacute;a y acab&oacute; convertida tambi&eacute;n en <strong>lugar de sepultura real</strong>. All&iacute; fueron enterrados <strong>Pedro III de Arag&oacute;n, Jaime II el Justo y Blanca de Anjou</strong>, cuyos mausoleos todav&iacute;a ocupan un lugar destacado en el crucero de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/iglesia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iglesia</a>.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto que hoy permite aproximarse a aquel monasterio medieval responde a los principios que guiaban a la orden del C&iacute;ster: <strong>austeridad y alejamiento del mundo exterior</strong>, con los espacios organizados seg&uacute;n las necesidades de la comunidad. La comunidad se asent&oacute; definitivamente en Santes Creus en 1160, despu&eacute;s de haber buscado un emplazamiento que se ajustara a esas necesidades. Las tierras situadas en la margen izquierda del Gai&agrave; ofrec&iacute;an las condiciones que los monjes buscaban y all&iacute; comenz&oacute; a desarrollarse una abad&iacute;a que <strong>terminar&iacute;a acumulando un importante patrimonio y extensos dominios</strong> gracias, inicialmente, a sus relaciones con destacados linajes nobiliarios.
    </p><p class="article-text">
        La vida del monasterio se organizaba alrededor de espacios concebidos para responder a las necesidades de la comunidad religiosa. Uno de los principales era la iglesia,<strong> abierta al culto en 1225 </strong>y construida en un momento de transici&oacute;n entre el rom&aacute;nico y el g&oacute;tico. Su arquitectura manten&iacute;a la solidez y sobriedad asociadas al C&iacute;ster, incluso dentro de un templo de grandes proporciones. Esa imagen permite entender el Santes Creus medieval como algo m&aacute;s que una iglesia aislada: formaba parte de un complejo en el que las distintas dependencias se distribu&iacute;an de acuerdo con las necesidades de quienes lo habitaban. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-wrO_B4tcWdY-5234', 'youtube', 'wrO_B4tcWdY', document.getElementById('yt-wrO_B4tcWdY-5234'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-wrO_B4tcWdY-5234 src="https://www.youtube.com/embed/wrO_B4tcWdY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">De la austeridad cisterciense al esplendor g&oacute;tico</h2><p class="article-text">
        Esa sencillez inicial convivi&oacute; con transformaciones que reflejaban el creciente poder de la abad&iacute;a. <strong>El ejemplo m&aacute;s evidente es el gran claustro g&oacute;tico, cuya construcci&oacute;n comenz&oacute; en 1313 </strong>bajo el patrocinio de Jaime II y Blanca de Anjou. Sus galer&iacute;as se cubrieron con b&oacute;vedas de crucer&iacute;a y los ventanales de arcos ojivales incorporaron elaboradas tracer&iacute;as, mientras que los capiteles se llenaron de seres fant&aacute;sticos y mitol&oacute;gicos, animales, escenas b&iacute;blicas, motivos her&aacute;ldicos y figuras humanas. Era una riqueza ornamental que se alejaba de la austeridad caracter&iacute;stica de los primeros ideales cistercienses.
    </p><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitect&oacute;nica</a> de Santes Creus estaba estrechamente relacionada con su aproximaci&oacute;n a la Corona. El monasterio ya hab&iacute;a establecido<strong> importantes v&iacute;nculos con la nobleza</strong>, pero sus a&ntilde;os de mayor peso econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico llegaron con el favor de los monarcas. El abad Gener consigui&oacute; atraer el favor de <strong>Pedro III de Arag&oacute;n, conocido como Pedro el Grande</strong>, y posteriormente Jaime II y Blanca de Anjou se convirtieron en protectores y mecenas de la abad&iacute;a. Los tres acabaron siendo enterrados en Santes Creus.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/49906799-66e6-40f2-855c-315bb805f888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monasterio de Santes Creus"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monasterio de Santes Creus                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los sepulcros reales se instalaron a ambos lados del crucero de la iglesia. Pedro III, fallecido en 1285, descansa en uno de ellos, mientras que <strong>Jaime II y Blanca de Anjou comparten el otro monumento funerario</strong>. Los enterramientos constituyen una de las principales muestras de la estrecha relaci&oacute;n que Santes Creus mantuvo con la Corona durante su etapa de mayor esplendor. El v&iacute;nculo con las &eacute;lites tambi&eacute;n se extendi&oacute; al claustro, que acab&oacute; funcionando como necr&oacute;polis de miembros de la nobleza catalana gracias a los v&iacute;nculos y privilegios establecidos con este estamento.
    </p><p class="article-text">
        La excepcionalidad de esas tumbas pudo comprobarse siglos despu&eacute;s. <strong>En 2010, coincidiendo con los 850 a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n del monasterio de Santes Creus</strong>, se emprendi&oacute; la restauraci&oacute;n del pante&oacute;n y una investigaci&oacute;n multidisciplinar de los enterramientos. Los trabajos constataron que <strong>el sepulcro de Pedro III hab&iacute;a permanecido sin profanar durante unos 700 a&ntilde;os </strong>y conservaba el cuerpo momificado del monarca. Los investigadores estudiaron tambi&eacute;n los restos de Blanca de Anjou, que presentaban un excelente estado de conservaci&oacute;n, y obtuvieron informaci&oacute;n sobre la vida, las enfermedades y la muerte de estos personajes, adem&aacute;s del ajuar y los rituales funerarios de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El esplendor medieval de Santes Creus no se mantuvo indefinidamente. A partir del siglo XV comenz&oacute; una etapa de estancamiento, aunque hubo posteriores periodos de recuperaci&oacute;n, y acontecimientos como la Guerra de la Independencia y el Trienio Liberal acentuaron el empobrecimiento del cenobio. Las desamortizaciones del siglo XIX afectaron a la comunidad y, finalmente, los monjes abandonaron el monasterio en 1835. El conjunto fue declarado <strong>monumento nacional en 1921 y, a&ntilde;os despu&eacute;s, se constituy&oacute; el Patronato de Santes Creus</strong> con el objetivo de velar por su reconstrucci&oacute;n y restauraci&oacute;n: una abad&iacute;a concebida inicialmente bajo los ideales de austeridad del C&iacute;ster que termin&oacute; estrechamente ligada al poder de la Corona de Arag&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/santes-creus-monasterio-medieval-enterrados-tres-reyes-pm_1_13519659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 08:30:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31b3f2d9-b978-4acb-83a7-cbda2e8a5bb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297765" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31b3f2d9-b978-4acb-83a7-cbda2e8a5bb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297765" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así era Santes Creus, el monasterio medieval donde fueron enterrados tres reyes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31b3f2d9-b978-4acb-83a7-cbda2e8a5bb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Cataluña,Aragón,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negro que acabó en nuestros cosméticos: la historia del pigmento que también preocupa por su inhalación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/negro-acabo-cosmeticos-historia-pigmento-preocupa-inhalacion-pm_1_13516604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7785c704-eb63-49ce-8283-186a09c4fb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El negro que acabó en nuestros cosméticos: la historia del pigmento que también preocupa por su inhalación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'Carbon Black' se emplea como colorante en productos como máscaras de pestañas, delineadores y sombras de ojos, pero su evaluación de seguridad está condicionada por factores como la concentración, la pureza y la vía de exposición
</p><p class="subtitle">El verde que envenenó el siglo XIX: la historia de los pigmentos con arsénico que llegaron hasta las paredes de las casas</p></div><p class="article-text">
        El negro intenso de una m&aacute;scara de pesta&ntilde;as, un delineador o una sombra de ojos puede proceder del <em><strong>Carbon Black</strong></em>, un pigmento utilizado tanto en cosm&eacute;tica como en numerosas aplicaciones industriales. Su presencia como colorante est&aacute; autorizada en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/union-europea/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea</a> bajo condiciones espec&iacute;ficas: <a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/HTML/?uri=CELEX:32016R1120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Comit&eacute; Cient&iacute;fico de Seguridad de los Consumidores (SCCS) concluy&oacute;</a> que la forma nano evaluada, con part&iacute;culas primarias de al menos 20 nan&oacute;metros y hasta una concentraci&oacute;n del 10%, no supone un riesgo de efectos adversos cuando se aplica sobre piel sana e intacta. Esa conclusi&oacute;n, sin embargo, no se extiende a las <strong>aplicaciones que puedan provocar la exposici&oacute;n de los pulmones a nanopart&iacute;culas de Carbon Black por inhalaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de ese nombre se encuentra un material compuesto principalmente por carbono elemental, obtenido mediante la combusti&oacute;n parcial o la descomposici&oacute;n t&eacute;rmica de hidrocarburos. Existen distintas denominaciones asociadas al Carbon Black, entre ellas f<em>urnace black</em>, <em>thermal black, channel black, acetylene black</em> o <em>lamp black</em>, mientras que procesos como los empleados para producir las tres primeras variedades presentan caracter&iacute;sticas diferentes. Los materiales comerciales <strong>contienen generalmente m&aacute;s de un 97% de carbono elemental</strong>, acompa&ntilde;ado de cantidades variables de otros elementos.
    </p><h2 class="article-text">Del uso industrial al neceser</h2><p class="article-text">
        <strong>En cosm&eacute;tica aparece identificado como CI 7726</strong>6 y puede utilizarse en diferentes productos de maquillaje. El SCCS recoge concentraciones que var&iacute;an considerablemente en funci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n: alrededor del 0,001% en productos para la piel, un 5% en esmaltes de u&ntilde;as y m&aacute;scaras de pesta&ntilde;as y hasta un 10% en determinados cosm&eacute;ticos decorativos para los ojos, como delineadores, l&aacute;pices y sombras. Esa variedad muestra que la evaluaci&oacute;n del <em>Carbon Black</em> no depende &uacute;nicamente de su presencia en una f&oacute;rmula, <strong>sino tambi&eacute;n de las caracter&iacute;sticas y condiciones concretas en las que se utiliza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Su color, sin embargo, no es lo &uacute;nico relevante a la hora de estudiar el material. En los productos examinados por el SCCS se <strong>identificaron part&iacute;culas primarias de </strong><em><strong>Carbon Black</strong></em><strong> de entre 20 y 30 nan&oacute;metros</strong>, pero las part&iacute;culas aisladas eran escasas o dif&iacute;ciles de encontrar porque tend&iacute;an a presentarse formando agregados y aglomerados de dimensiones mayores. El comit&eacute; tambi&eacute;n tuvo en cuenta la composici&oacute;n del material y estableci&oacute; que el Carbon Black nano utilizado en cosm&eacute;ticos deb&iacute;a presentar una pureza superior al 97%, adem&aacute;s de cumplir determinadas especificaciones relativas a sus impurezas.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la inhalaci&oacute;n cambia la evaluaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Entre las sustancias que pueden aparecer asociadas al <a href="https://eur-lex.europa.eu/eli/reg/2013/1272/oj/eng" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carbon Black se encuentran los hidrocarburos arom&aacute;ticos polic&iacute;clicos (HAP)</a>. La normativa europea se&ntilde;ala que determinados compuestos de esta familia, clasificados como carcin&oacute;genos de categor&iacute;a 1B, pueden encontrarse como impurezas en materias primas utilizadas para fabricar productos de pl&aacute;stico y caucho, entre ellas el propio <em>Carbon Black</em>. Esto no significa que <em>Carbon Black</em> y HAP sean lo mismo: precisamente por tratarse de sustancias diferenciadas, <strong>las especificaciones aplicables al pigmento </strong><a href="https://echa.europa.eu/documents/10162/15792/guideline_entry_50_pahs_en.pdf/f12ac8e7-51b3-5cd3-b3a4-57bfc2405d04" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">establecen l&iacute;mites para impurezas</a> como los HAP totales o el <em>benzoapireno</em>. La legislaci&oacute;n europea restringe adem&aacute;s determinados HAP en componentes de caucho y pl&aacute;stico de art&iacute;culos destinados al p&uacute;blico que entren en contacto directo y prolongado o repetido con la piel o la boca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97cd70fa-1864-4df1-bb3e-e75ae33bb264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Carbon black&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Carbon black&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La v&iacute;a de exposici&oacute;n resulta igualmente decisiva. Buena parte de la evidencia sobre los posibles efectos del <em>Carbon Black</em> procede de estudios de inhalaci&oacute;n y de escenarios de exposici&oacute;n profesional al polvo, diferentes del contacto cut&aacute;neo con un cosm&eacute;tico. La Administraci&oacute;n de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA) establece para el &aacute;mbito laboral un <a href="https://ec.europa.eu/health/scientific_committees/consumer_safety/docs/sccs_o_144.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mite de exposici&oacute;n de 3,5 mg/m&sup3;</a> como promedio durante ocho horas, mientras que NIOSH contempla por separado el <em>Carbon Black</em> cuando existe presencia de HAP. Por otro lado, la evaluaci&oacute;n de la Agencia Internacional para la Investigaci&oacute;n del C&aacute;ncer (IARC), recogida por el SCCS, clasific&oacute; el <em>Carbon Black</em> en el grupo 2B, <strong>como posiblemente carcin&oacute;geno para los seres humanos</strong>, al considerar inadecuada la evidencia disponible en humanos y suficiente la obtenida en animales de experimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios experimentales ayudan a entender por qu&eacute; esos resultados no pueden trasladarse autom&aacute;ticamente a cualquier contacto con el pigmento. En una investigaci&oacute;n recogida por el SCCS, ratas expuestas por inhalaci&oacute;n durante 13 semanas a concentraciones de 7,1 y 52,8 mg/m&sup3; presentaron lesiones e inflamaci&oacute;n del tejido pulmonar, adem&aacute;s de otros efectos, que fueron m&aacute;s acusados con la concentraci&oacute;n superior. En cambio, <strong>a 1,1 mg/m&sup3; no se detectaron efectos pulmonares adversos</strong>. El comit&eacute; analiz&oacute; el conjunto de las evidencias disponibles antes de concluir que la forma nano objeto de su evaluaci&oacute;n pod&iacute;a utilizarse como colorante cosm&eacute;tico bajo las condiciones establecidas.
    </p><p class="article-text">
        Esa diferencia entre v&iacute;as de exposici&oacute;n termin&oacute; reflejada en las normas que regulan su utilizaci&oacute;n. La <a href="https://www.eldiario.es/temas/comision-europea/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n Europea</a> autoriz&oacute; el <em>Carbon Black</em> en forma nano hasta un m&aacute;ximo del 10% como colorante cosm&eacute;tico, siempre que cumpla las especificaciones establecidas, pero <strong>excluy&oacute; las aplicaciones que puedan provocar la exposici&oacute;n de los pulmones del usuario final por inhalaci&oacute;n</strong>. Por tanto, la historia de este pigmento negro no conduce a una prohibici&oacute;n general ni permite considerar peligroso cualquier cosm&eacute;tico que lo contenga: muestra, m&aacute;s bien, por qu&eacute; la seguridad de un mismo material debe evaluarse atendiendo a sus caracter&iacute;sticas, su pureza, la cantidad utilizada y la forma en que el organismo queda expuesto a &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/negro-acabo-cosmeticos-historia-pigmento-preocupa-inhalacion-pm_1_13516604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 09:00:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7785c704-eb63-49ce-8283-186a09c4fb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="165358" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7785c704-eb63-49ce-8283-186a09c4fb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="165358" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El negro que acabó en nuestros cosméticos: la historia del pigmento que también preocupa por su inhalación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7785c704-eb63-49ce-8283-186a09c4fb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Química,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/julia-domna-emperatriz-convirtio-filosofia-politica-espacios-pm_1_13516506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" width="3382" height="1902" alt="Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacida en la ciudad siria de Emesa, la esposa de Septimio Severo desempeñó funciones políticas durante el gobierno de Caracalla y reunió a su alrededor a destacados intelectuales de su época</p><p class="subtitle">Septimio Severo, el emperador que cerró la crisis y abrió una nueva dinastía
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Julia Domna fue una de las mujeres con mayor presencia pol&iacute;tica de la dinast&iacute;a Severa</strong>. Nacida en Emesa, la actual Homs, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/siria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siria</a>, proced&iacute;a de una familia acomodada y estrechamente vinculada a la vida religiosa de la ciudad. Su padre, Julio Basiano, era sumo sacerdote del dios El-Gabal, mientras que sus antepasados hab&iacute;an estado ligados al poder local. Las fuentes no coinciden plenamente sobre su fecha de nacimiento: algunas la sit&uacute;an hacia el a&ntilde;o 160 d.C. y otras retrasan su llegada al mundo hasta aproximadamente una d&eacute;cada despu&eacute;s. <strong>En 187 contrajo matrimonio con </strong><a href="https://www.eldiario.es/spin/septimio-severo-emperador-cerro-crisis-abrio-dinastia-severa-pm_1_13270903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Septimio Severo</strong></a><strong>, entonces gobernador de la Galia Lugdunense, con quien tuvo dos hijos, Caracalla y Geta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando Septimio Severo alcanz&oacute; el poder imperial en 193, <strong>Julia Domna recibi&oacute; el t&iacute;tulo de Augusta y pas&oacute; a ocupar un lugar destacado dentro de la nueva familia gobernante</strong>. Su posici&oacute;n tambi&eacute;n qued&oacute; reflejada en los numerosos honores que recibi&oacute; durante los a&ntilde;os siguientes. <strong>En 195 fue distinguida como </strong><em><strong>Mater Castrorum</strong></em>, madre de los campamentos, un t&iacute;tulo que reforzaba simb&oacute;licamente su vinculaci&oacute;n con el ej&eacute;rcito y que anteriormente hab&iacute;a recibido Faustina la Menor. Julia acompa&ntilde;&oacute; adem&aacute;s a su marido en numerosos desplazamientos relacionados con su actividad administrativa y militar, algo que contribuy&oacute; a aumentar su visibilidad p&uacute;blica dentro del Imperio.
    </p><h2 class="article-text">Entre el poder imperial y la filosof&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Su influencia en la corte estuvo acompa&ntilde;ada de un <strong>notable inter&eacute;s por la cultura y la </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/filosofia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filosof&iacute;a</a>. Julia Domna reuni&oacute; a su alrededor un c&iacute;rculo de fil&oacute;sofos e intelectuales del que form&oacute; parte Fil&oacute;strato. La emperatriz estuvo adem&aacute;s vinculada a la <em>Vida de Apolonio de Tiana</em>, una de las principales obras del autor. Las fuentes no son concluyentes sobre el alcance de su intervenci&oacute;n: algunas apuntan a que el texto pudo surgir de un encargo de Julia, mientras que otras se&ntilde;alan que pidi&oacute; a Fil&oacute;strato que ampliara un trabajo anterior sobre Apolonio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-uwSuNnWM-RE-5944', 'youtube', 'uwSuNnWM-RE', document.getElementById('yt-uwSuNnWM-RE-5944'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-uwSuNnWM-RE-5944 src="https://www.youtube.com/embed/uwSuNnWM-RE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        L<strong>a muerte de Septimio Severo en 211 abri&oacute; una nueva etapa</strong>. Sus hijos Caracalla y Geta asumieron conjuntamente el poder, pero la profunda enemistad entre ambos hizo fracasar r&aacute;pidamente aquella f&oacute;rmula de gobierno. <strong>Julia intent&oacute; mediar entre sus hijos</strong> e impedir que el enfrentamiento terminara rompiendo la familia imperial. No lo consigui&oacute;. Caracalla prepar&oacute; un encuentro con su hermano en las dependencias privadas de su madre y all&iacute; Geta fue asesinado. Seg&uacute;n el relato de Di&oacute;n Casio <a href="https://www.worldhistory.org/trans/es/1-12504/julia-domna/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recogido por las fuentes modernas</a>, muri&oacute; en brazos de Julia, que tambi&eacute;n sufri&oacute; una herida durante el ataque.
    </p><h2 class="article-text">El papel de Julia Domna durante el gobierno de Caracalla</h2><p class="article-text">
        La muerte de Geta no apart&oacute; a Julia Domna del poder. <strong>Durante el gobierno en solitario de Caracalla asumi&oacute; importantes responsabilidades</strong> mientras el emperador permanec&iacute;a ocupado en sus campa&ntilde;as militares. Entre sus funciones estuvieron la recepci&oacute;n de peticiones, las audiencias p&uacute;blicas y la gesti&oacute;n de correspondencia oficial. Las fuentes tambi&eacute;n documentan su participaci&oacute;n en la correspondencia imperial en griego y lat&iacute;n, hasta el punto de que su nombre pod&iacute;a aparecer junto al del propio emperador en las respuestas oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Esta actividad muestra que su papel durante aquellos a&ntilde;os <strong>fue m&aacute;s all&aacute; de las funciones representativas asociadas a una integrante de la familia imperial</strong>. Livius sit&uacute;a en 215 su responsabilidad sobre la cura <em>epistularum Graecarum</em>, la <em>epistularum Latinarum</em> y la oficina a <em>libellis</em>, relacionada con las peticiones dirigidas al poder imperial. Otras fuentes se&ntilde;alan que Caracalla dej&oacute; en sus manos una parte importante de la administraci&oacute;n civil mientras desarrollaba sus campa&ntilde;as fuera de <a href="https://www.eldiario.es/temas/roma/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roma</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f2be742d-c19d-4ed4-8948-1e0815434e11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retrato de la familia imperial: arriba, Julia Domna y Septimio Severo; abajo, Geta, borrado por damnatio memoriae, y Caracalla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retrato de la familia imperial: arriba, Julia Domna y Septimio Severo; abajo, Geta, borrado por damnatio memoriae, y Caracalla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un final marcado por la muerte de Caracalla</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambi&oacute; en 217, cuando <strong>Caracalla fue asesinado mientras se encontraba en Orient</strong>e. Julia Domna recibi&oacute; la noticia en Antioqu&iacute;a y muri&oacute; ese mismo a&ntilde;o. Las fuentes ofrecen versiones diferentes sobre las circunstancias exactas de su final. Algunas sostienen que dej&oacute; de alimentarse despu&eacute;s de conocer la muerte de su hijo, mientras que otras se&ntilde;alan adem&aacute;s que padec&iacute;a c&aacute;ncer de pecho. Tras su fallecimiento, sus restos fueron trasladados a Roma y terminaron depositados junto a los de Septimio Severo en el mausoleo de Adriano. Tambi&eacute;n<strong> fue divinizada con el t&iacute;tulo de </strong><em><strong>Diva Iulia</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su muerte, sin embargo, no signific&oacute; el final de la dinast&iacute;a Severa. <strong>Su hermana Julia Mesa desempe&ntilde;&oacute; un papel decisivo </strong>en su restauraci&oacute;n despu&eacute;s del breve gobierno de Macrino y <strong>consigui&oacute; que su nieto Heliog&aacute;balo alcanzara el trono en 218</strong>. La familia continu&oacute; gobernando posteriormente con Alejandro Severo hasta 235. Las sobrinas de Julia Domna, Julia Soemias y Julia Mamea, madres respectivamente de Heliog&aacute;balo y Alejandro Severo, tambi&eacute;n ocuparon posiciones destacadas dentro de la casa imperial.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Julia Domna estuvo as&iacute; <strong>ligada tanto a la consolidaci&oacute;n de la familia Severa</strong> como al ejercicio de responsabilidades pol&iacute;ticas durante el gobierno de su hijo. Los t&iacute;tulos que acumul&oacute;, su presencia junto a Septimio Severo en sus desplazamientos, sus funciones administrativas durante el reinado de Caracalla y su relaci&oacute;n con fil&oacute;sofos e intelectuales permiten reconstruir una figura cuya actividad trascendi&oacute; ampliamente el papel ceremonial de una emperatriz. Su influencia se produjo dentro de los l&iacute;mites que impon&iacute;a el sistema pol&iacute;tico romano, pero las fuentes conservadas muestran que <strong>Julia Domna logr&oacute; mantener una presencia sostenida </strong>en algunos de los principales espacios pol&iacute;ticos y culturales de la corte imperial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/julia-domna-emperatriz-convirtio-filosofia-politica-espacios-pm_1_13516506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 07:30:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" length="8723548" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8723548" width="3382" height="1902"/>
      <media:title><![CDATA[Julia Domna, la emperatriz que convirtió la filosofía y la política en sus espacios de poder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aedce23a-26ad-4627-ab54-de4f965789b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151377.jpg" width="3382" height="1902"/>
      <media:keywords><![CDATA[Roma,Imperio Romano,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-teruel-primer-diplodocus-confirmado-fuera-norteamerica-pm_1_13511091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un ejemplar de unos 150 millones de años aporta nuevas pruebas de los intercambios de dinosaurios entre Europa y América del Norte durante el Jurásico tardío
</p><p class="subtitle">Cinco orangutanes bebés aparecen en un bosque de India y todo apunta a una trama de tráfico ilegal
</p></div><p class="article-text">
        Un conjunto de <a href="https://www.eldiario.es/temas/fosiles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;siles</a> descubierto en El Castellar, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/teruel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teruel</a>, ha permitido identificar el <strong>primer ejemplar confirmado de </strong><em><strong>Diplodocus</strong></em><strong> fuera de Norteam&eacute;rica</strong>. Los restos, recuperados en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/yacimientos-arqueologicos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yacimiento</a> de La Tejer&iacute;a, pertenecen a un dinosaurio que vivi&oacute; hace aproximadamente 150 millones de a&ntilde;os y forman parte de uno de los esqueletos de diplod&oacute;cido m&aacute;s completos encontrados hasta ahora en Europa. El hallazgo ha sido descrito por investigadores de la Fundaci&oacute;n Conjunto Paleontol&oacute;gico de Teruel-Din&oacute;polis en un estudio <a href="https://www.tandfonline.com/doi/10.1080/02724634.2026.2718423" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>Journal of Vertebrate Paleontology</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta este descubrimiento, los f&oacute;siles atribuidos de forma confirmada al g&eacute;nero Diplodocus proced&iacute;an de la Formaci&oacute;n Morrison, en el oeste de Estados Unidos. El ejemplar turolense cambia ese escenario al demostrar que el g&eacute;nero Diplodocus tambi&eacute;n estuvo presente en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica durante el Jur&aacute;sico tard&iacute;o, ampliando considerablemente su distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica conocida.
    </p><p class="article-text">
        Los paleont&oacute;logos recuperaron 14 v&eacute;rtebras de la cola y varios huesos conocidos como cheurones en la Formaci&oacute;n Villar del Arzobispo. Su conservaci&oacute;n permiti&oacute; realizar comparaciones osteol&oacute;gicas y diferentes an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos, tanto mediante m&aacute;xima parsimonia como a trav&eacute;s de inferencia bayesiana. Los distintos m&eacute;todos situaron de manera consistente al ejemplar dentro del g&eacute;nero Diplodocus. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b92b4485-cc57-40b4-a7aa-7a9331ea22b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fósiles hallados del Diplodocus"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fósiles hallados del Diplodocus                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un gigante de unos 25 metros</h2><p class="article-text">
        Entre las caracter&iacute;sticas anat&oacute;micas que permitieron efectuar la identificaci&oacute;n se encuentran <strong>grandes cavidades neum&aacute;ticas en las v&eacute;rtebras,</strong> profundos surcos longitudinales en la parte inferior de los huesos de la cola y determinados rasgos de los cheurones. Los an&aacute;lisis apuntan, adem&aacute;s, a que el dinosaurio <strong>estaba estrechamente relacionado con </strong><em><strong>Diplodocus hallorum.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El animal habr&iacute;a alcanzado aproximadamente 25 metros de longitud,</strong> unas dimensiones comparables a las de sus parientes norteamericanos. Se suma as&iacute; a otros saur&oacute;podos gigantes conocidos en el Jur&aacute;sico de Teruel, aunque con caracter&iacute;sticas muy diferentes, como <em>Turiasaurus</em> y <em>Losillasaurus</em>. Para Alberto Cobos, coautor del estudio y director gerente de la Fundaci&oacute;n Din&oacute;polis, este conjunto de f&oacute;siles convierte a la provincia en un <strong>lugar de referencia para estudiar la diversidad de estos </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dinosaurios</strong></a><strong>.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/577a6b68-7f7a-46c0-8a31-f93905d0b16c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartografía del yacimiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartografía del yacimiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Nuevas pistas sobre los viajes entre continentes</h2><p class="article-text">
        La importancia del descubrimiento va m&aacute;s all&aacute; de incorporar <em>Diplodocus</em> al registro f&oacute;sil europeo. Los investigadores consideran que proporciona una de las <strong>pruebas m&aacute;s s&oacute;lidas de episodios de dispersi&oacute;n e intercambio de fauna entre Norteam&eacute;rica y </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/europa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Europa</strong></a> a trav&eacute;s del proto-Atl&aacute;ntico Norte durante el tramo final del Jur&aacute;sico. El estudio sit&uacute;a concretamente esos movimientos entre el Kimmeridgiense tard&iacute;o y el Titoniense temprano.
    </p><p class="article-text">
        La presencia del dinosaurio en la <a href="https://www.eldiario.es/temas/peninsula/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica</a> es compatible con la existencia de conexiones terrestres temporales que habr&iacute;an aparecido durante fases regresivas del proto-Atl&aacute;ntico Norte. Esos pasos habr&iacute;an posibilitado <strong>desplazamientos de fauna entre ambos continentes hace unos 150 millones de a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo tambi&eacute;n <strong>ampl&iacute;a el conocimiento sobre los ecosistemas costeros del este de Iberia durante el Jur&aacute;sico tard&iacute;o</strong>. En la zona donde apareci&oacute; el ejemplar se han encontrado restos de saur&oacute;podos, ter&oacute;podos, estegosaurios y ornit&oacute;podos, indicio de una fauna diversa. Los f&oacute;siles del nuevo <em>Diplodocus</em> est&aacute;n actualmente expuestos en la sala de dinosaurios del Museo Aragon&eacute;s de Paleontolog&iacute;a de Din&oacute;polis, en Teruel, con fines de investigaci&oacute;n futura y divulgaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-teruel-primer-diplodocus-confirmado-fuera-norteamerica-pm_1_13511091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 06:00:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="297951" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="297951" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren en Teruel el primer Diplodocus confirmado fuera de Norteamérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/89086bf8-d3c2-4220-a1f3-c5e32f1b2649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Investigación científica,Teruel,España,Dinosaurios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el tiempo que debes guardar tus nóminas para evitar errores en la pensión de jubilación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tu-economia/tiempo-debes-guardar-nominas-evitar-errores-pension-jubilacion-pm_1_13510839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45fc232b-0621-4ece-ac07-ea28b04c16ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y179.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el tiempo que debes guardar tus nóminas para evitar errores en la pensión de jubilación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los plazos de reclamación varían según el problema detectado, mientras que las empresas están obligadas a conservar durante cuatro años determinados documentos salariales y de cotización</p><p class="subtitle">Estas son las notificaciones de bajas o incapacidades que podemos recibir a partir de ahora por vía electrónica
</p></div><p class="article-text">
        Guardar las <a href="https://www.eldiario.es/temas/nomina/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&oacute;minas</a> durante a&ntilde;os puede convertirse en una precauci&oacute;n importante de cara a la <a href="https://www.eldiario.es/temas/jubilacion/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jubilaci&oacute;n</a>. Estos documentos permiten comprobar el salario percibido y las bases por las que se ha cotizado y pueden servir como respaldo si, al revisar el historial laboral, aparecen diferencias respecto a la informaci&oacute;n registrada por la <a href="https://www.eldiario.es/temas/seguridad-social/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seguridad Social</a>. Como medida pr&aacute;ctica, <strong>se recomienda conservarlas durante al menos 10 a&ntilde;os</strong>, aunque mantenerlas durante m&aacute;s tiempo puede resultar conveniente teniendo en cuenta los periodos utilizados para calcular la futura pensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n est&aacute; en la informaci&oacute;n que contiene cada recibo salarial. Adem&aacute;s del importe que finalmente recibe el trabajador, la n&oacute;mina <strong>desglosa conceptos como el salario bruto y las bases de cotizaci&oacute;n</strong>. Comparar peri&oacute;dicamente esos datos con el informe de bases de cotizaci&oacute;n permite detectar posibles discrepancias antes de que hayan pasado a&ntilde;os y estas <strong>puedan terminar repercutiendo en una prestaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n, sin embargo, no establece que el trabajador tenga que guardar sus n&oacute;minas durante un n&uacute;mero determinado de a&ntilde;os. El art&iacute;culo 29 del <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estatuto de los Trabajadores</a> obliga a que el salario se liquide y pague documentalmente y establece que la empresa debe entregar un recibo individual <strong>que justifique ese pago, con las percepciones y deducciones correspondientes</strong>. No impone al empleado un periodo concreto durante el que deba conservarlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f2a80465-f850-4844-a473-ec44784c43db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="nómina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                nómina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los plazos legales que s&iacute; hay que tener en cuenta</h2><p class="article-text">
        Existen, no obstante, distintos plazos que explican por qu&eacute; conviene no desprenderse r&aacute;pidamente de esta documentaci&oacute;n. Para reclamar cantidades econ&oacute;micas derivadas de la relaci&oacute;n laboral, el art&iacute;culo 59.2 del Estatuto de los Trabajadores establece un <strong>plazo de un a&ntilde;o, que comienza a contar desde el momento en que la acci&oacute;n puede ejercitarse</strong>. Una n&oacute;mina puede ser relevante, por ejemplo, para acreditar cantidades que el trabajador considere pendientes.
    </p><p class="article-text">
        En materia de Seguridad Social, el horizonte es distinto. El art&iacute;culo 24 de la Ley General de la Seguridad Social determina que <strong>prescriben a los cuatro a&ntilde;os tanto el derecho de la Administraci&oacute;n para determinar deudas por cuotas</strong> como la acci&oacute;n para exigir su pago y para imponer sanciones por incumplimientos de las normas de Seguridad Social. El mismo precepto contempla adem&aacute;s circunstancias que interrumpen esa prescripci&oacute;n, entre ellas determinadas actuaciones administrativas dirigidas a liquidar o recaudar la deuda.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe una obligaci&oacute;n espec&iacute;fica para las empresas. La <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2000-15060" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley sobre Infracciones y Sanciones</a> en el Orden Social considera infracci&oacute;n leve no conservar durante cuatro a&ntilde;os la documentaci&oacute;n que acredita determinadas obligaciones en materia de Seguridad Social, incluidos los documentos de cotizaci&oacute;n y los recibos justificativos del pago de salarios. Ese plazo empresarial, sin embargo, <strong>no debe confundirse con una obligaci&oacute;n equivalente para el empleado.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la jubilaci&oacute;n ampl&iacute;a el horizonte</h2><p class="article-text">
        La jubilaci&oacute;n explica por qu&eacute; puede resultar conveniente mantener un archivo personal durante mucho m&aacute;s tiempo. La Ley General de la Seguridad Social contempla una<strong> implantaci&oacute;n gradual de la nueva f&oacute;rmula para calcular la base reguladora. </strong>Desde el 1 de enero de 2026, se toman las 302 bases de cotizaci&oacute;n de mayor importe comprendidas dentro de los 304 meses inmediatamente anteriores al mes previo al hecho causante. Este periodo ir&aacute; aumentando progresivamente hasta que, <strong>desde 2037, se aplique &iacute;ntegramente la f&oacute;rmula que selecciona 348 meses consecutivos</strong> (29 a&ntilde;os) y escoge las 324 bases de mayor importe.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para las jubilaciones causadas despu&eacute;s del 31 de diciembre de 2025 y antes del 31 de diciembre de 2040, la entidad gestora aplicar&aacute; la regulaci&oacute;n vigente el 1 de enero de 2023 cuando ese c&aacute;lculo resulte m&aacute;s favorable que el correspondiente en la fecha de jubilaci&oacute;n. Por eso,<strong> los 10 a&ntilde;os deben entenderse como una recomendaci&oacute;n pr&aacute;ctica </strong>y no como un plazo impuesto al trabajador por la legislaci&oacute;n: conservar documentaci&oacute;n de periodos anteriores puede proporcionar respaldo si posteriormente se detectan diferencias entre los datos salariales y las bases de cotizaci&oacute;n registradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tu-economia/tiempo-debes-guardar-nominas-evitar-errores-pension-jubilacion-pm_1_13510839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 05:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/45fc232b-0621-4ece-ac07-ea28b04c16ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y179.jpg" length="362194" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/45fc232b-0621-4ece-ac07-ea28b04c16ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y179.jpg" type="image/jpeg" fileSize="362194" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este es el tiempo que debes guardar tus nóminas para evitar errores en la pensión de jubilación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/45fc232b-0621-4ece-ac07-ea28b04c16ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x687y179.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Seguridad Social,BOE - Boletín Oficial del Estado,Jubilación,Pensiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La DGT avisa de la multa de 200 euros que te pueden poner desde el 1 de octubre por adelantar así]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/motor/dgt-avisa-multa-200-euros-poner-1-octubre-adelantar-pm_1_13510220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae44ff17-a129-4e49-99f5-28f38c4ed921_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133272.jpg" width="3696" height="2079" alt="La DGT avisa de la multa de 200 euros que te pueden poner desde el 1 de octubre por adelantar así"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reforma obliga a circular por los carriles situados más a la derecha cuando la nieve dificulte el tráfico para dejar libres los restantes a emergencias y quitanieves.
</p><p class="subtitle">Patinetes eléctricos al tren: requisitos y excepciones de la medida adoptada por Renfe
</p></div><p class="article-text">
        A partir del pr&oacute;ximo 1 de octubre <strong>cambiar&aacute;n las normas para adelantar </strong>cuando la nieve dificulte la circulaci&oacute;n por <a href="https://www.eldiario.es/temas/autopistas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autopistas</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/autovias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>autov&iacute;as</strong></a><strong>. </strong>El nuevo Reglamento General de Circulaci&oacute;n establece expresamente que, en estas circunstancias, los conductores<strong> no podr&aacute;n adelantar y deber&aacute;n desplazarse por el carril situado m&aacute;s a la derecha</strong>. El incumplimiento de esta nueva obligaci&oacute;n puede dar lugar a una <strong>multa de 200 euros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La medida est&aacute; incluida en el <strong>Real Decreto 518/2026,</strong> de 24 de junio, que modifica el Reglamento General de Circulaci&oacute;n y <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2026-13889" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue publicado </a>en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/boe/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bolet&iacute;n Oficial del Estado (BOE</a>) el pasado 26 de junio. Aunque la reforma aborda numerosos aspectos de la seguridad vial, el propio texto fija su <strong>entrada en vigor para el 1 de octubre de 2026</strong>, por lo que ser&aacute; entonces cuando comiencen a aplicarse las nuevas obligaciones.
    </p><p class="article-text">
        La prohibici&oacute;n no se aplicar&aacute; simplemente porque est&eacute; nevando. El nuevo art&iacute;culo 32 especifica que debe darse una situaci&oacute;n en la que &ldquo;la circulaci&oacute;n se vea dificultada por las condiciones de la calzada a causa de la nieve&rdquo;. Cuando ocurra, estar&aacute; prohibido adelantar en autopistas y autov&iacute;as y ser&aacute; obligatorio utilizar el carril derecho. En las carreteras<strong> con tres o m&aacute;s carriles por sentido tambi&eacute;n podr&aacute; emplearse el inmediatamente contiguo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93f7dc62-aa50-4c0a-bff1-00eca3c8b635_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La norma exige usar los carriles de la derecha"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La norma exige usar los carriles de la derecha                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los carriles que deber&aacute;n quedar libres</h2><p class="article-text">
        El objetivo es que los carriles situados m&aacute;s a la izquierda permanezcan <strong>despejados para los veh&iacute;culos de emergencia y las m&aacute;quinas quitanieves</strong>. As&iacute;, en una autopista o autov&iacute;a con dos carriles por sentido, los conductores deber&aacute;n circular por el derecho cuando la nieve dificulte el tr&aacute;fico. Si existen tres o m&aacute;s, podr&aacute;n utilizar los dos situados m&aacute;s a la derecha, mientras el resto deber&aacute;n quedar libres para estos servicios.
    </p><p class="article-text">
        La reforma concreta de este modo el comportamiento que deben adoptar los veh&iacute;culos ante estas circunstancias meteorol&oacute;gicas. El propio pre&aacute;mbulo del real decreto explica que se introduce una utilizaci&oacute;n espec&iacute;fica de los carriles en autopistas y autov&iacute;as ante determinados fen&oacute;menos adversos, precisamente para facilitar el avance de los servicios de emergencia y de los quitanieves. 
    </p><p class="article-text">
        Saltarse esta prohibici&oacute;n puede tener consecuencias econ&oacute;micas. Seg&uacute;n se indica, el incumplimiento <strong>se considera una infracci&oacute;n grave y comporta una multa de 200 euro</strong>s, de acuerdo con las reglas de la <strong>Ley de Tr&aacute;fico sobre adelantamientos</strong>, utilizaci&oacute;n de carriles y ordenaciones especiales de la circulaci&oacute;n. La cantidad puede quedarse en <strong>100 euros si se abona dentro del periodo de pago con reducci&oacute;n.</strong> La sanci&oacute;n no comporta por s&iacute; misma p&eacute;rdida de puntos, sin perjuicio de que puedan existir otras infracciones asociadas a la conducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El cambio se integra en una reforma mucho m&aacute;s amplia del Reglamento General de Circulaci&oacute;n. Entre sus novedades tambi&eacute;n figura una modificaci&oacute;n de las <strong>condiciones para adelantar</strong> a peatones, animales, veh&iacute;culos de tracci&oacute;n animal, ciclomotores, veh&iacute;culos de movilidad personal, <a href="https://www.eldiario.es/temas/ciclistas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclistas</a> o grupos de ciclistas. El conductor deber&aacute; mantener una <strong>separaci&oacute;n lateral m&iacute;nima de 1,5 metros</strong> y, cuando la calzada disponga de m&aacute;s de un carril por sentido, tendr&aacute; que cambiar completamente de carril. Adem&aacute;s, si la maniobra se realiza fuera de poblado, deber&aacute; <strong>reducir su velocidad en al menos 20 km/h</strong> respecto al l&iacute;mite de la v&iacute;a antes de iniciarla y durante toda su ejecuci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/motor/dgt-avisa-multa-200-euros-poner-1-octubre-adelantar-pm_1_13510220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 09:30:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ae44ff17-a129-4e49-99f5-28f38c4ed921_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133272.jpg" length="700865" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ae44ff17-a129-4e49-99f5-28f38c4ed921_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133272.jpg" type="image/jpeg" fileSize="700865" width="3696" height="2079"/>
      <media:title><![CDATA[La DGT avisa de la multa de 200 euros que te pueden poner desde el 1 de octubre por adelantar así]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ae44ff17-a129-4e49-99f5-28f38c4ed921_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133272.jpg" width="3696" height="2079"/>
      <media:keywords><![CDATA[DGT - Dirección General de Tráfico,BOE - Boletín Oficial del Estado,Seguridad vial,Nieve,Carreteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encuentran en Finlandia el mayor tesoro de plata de la época vikinga hallado en el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encuentran-finlandia-mayor-tesoro-plata-epoca-vikinga-hallado-pais-pm_1_13510124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15c2eec4-0613-4944-a844-f14589304136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encuentran en Finlandia el mayor tesoro de plata de la época vikinga hallado en el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo pesa unos 4,5 kilos y reúne miles de monedas, joyas y fragmentos de plata procedentes de distintos territorios, algunos acuñados en el mundo islámico</p><p class="subtitle">Arqueólogos españoles encuentran en Egipto una tumba de hace 4.400 años que todavía conserva sus colores originales
</p></div><p class="article-text">
        Un detectorista de metales ha <strong>descubierto en </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/finlandia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Finlandia</strong></a><strong> el mayor tesoro de plata de la &eacute;poca vikinga localizado hasta ahora en el pa&iacute;s. </strong>El conjunto, encontrado cerca de Sysm&auml;, unos 150 kil&oacute;metros al norte de Helsinki, <strong>pesa alrededor de 4,5 kilos </strong>y re&uacute;ne miles de piezas, entre monedas, joyas y fragmentos de plata empleados como medio de pago. Los arque&oacute;logos todav&iacute;a no han terminado de limpiar, separar y contabilizar todo el material.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hallazgo se produjo el pasado 3 de septiembre</strong>, cuando Kalle Lappinen localiz&oacute; con su detector dos dep&oacute;sitos y avis&oacute; inmediatamente al museo. Un equipo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arque&oacute;logos</a> acudi&oacute; al lugar al d&iacute;a siguiente para examinarlos y realizar una excavaci&oacute;n controlada. Los objetos estaban ocultos junto a un afloramiento rocoso en un bosque pr&oacute;ximo a Sysm&auml;, una regi&oacute;n en la que durante la &uacute;ltima d&eacute;cada ya se hab&iacute;an localizado otros conjuntos enterrados.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras investigaciones apuntan a que las monedas y las joyas corresponden, aproximadamente, al <strong>periodo comprendido entre los a&ntilde;os 1000 y 1050</strong>, aunque por ahora se desconoce cu&aacute;ndo fueron enterradas. El tesoro hab&iacute;a sido repartido entre dos recipientes de corteza de abedul, situados a unos 12 metros de distancia entre s&iacute;. Ambos estaban colocados entre piedras, a unos 45 cent&iacute;metros bajo la superficie. No se observaron indicios de enterramientos humanos en las inmediaciones, aunque el &aacute;rea circundante todav&iacute;a no ha sido estudiada en profundidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b414875-0fcd-46d2-a00b-7a3f8f3f04b5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El tesoro había sido depositado en dos recipientes de corteza que luego fueron enterrados a varios pies de distancia el uno del otro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El tesoro había sido depositado en dos recipientes de corteza que luego fueron enterrados a varios pies de distancia el uno del otro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Monedas llegadas desde distintos puntos de Europa</h2><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s llamativas del conjunto es la <strong>procedencia diversa de las monedas</strong>. Esko Tikkala, arque&oacute;logo del Museo Hist&oacute;rico de Lahti responsable de la excavaci&oacute;n, ha identificado ejemplares originarios de territorios correspondientes a las actuales <a href="https://www.eldiario.es/temas/alemania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/suecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Suecia</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Breta&ntilde;a</a>. Entre las piezas tambi&eacute;n aparecen d&iacute;rhams de plata acu&ntilde;ados en el mundo isl&aacute;mico. <strong>Los encontrados anteriormente en Finlandia suelen fecharse entre aproximadamente los a&ntilde;os 800 y 1050.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dep&oacute;sito no est&aacute; compuesto &uacute;nicamente por monedas. Los arque&oacute;logos han recuperado varias joyas de plata, entre ellas un brazalete, adem&aacute;s de hacksilber, fragmentos del metal precioso que pod&iacute;an dividirse en porciones m&aacute;s peque&ntilde;as y utilizarse para efectuar pagos seg&uacute;n su peso. Solo el valor actual de los aproximadamente 4,5 kilos de metal precioso <strong>rondar&iacute;a los 10.000 d&oacute;lares, seg&uacute;n la estimaci&oacute;n recogida por </strong><em><strong>Live Science</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a la dataci&oacute;n del hallazgo, los investigadores hacen una distinci&oacute;n fundamental. Que el tesoro pertenezca a la denominada &eacute;poca vikinga <strong>no implica que fuese escondido por vikingos</strong>. Tikkala explica que los historiadores y arque&oacute;logos finlandeses utilizan esa denominaci&oacute;n para referirse al periodo, pero recuerda que el territorio de la actual Finlandia n<strong>o formaba parte cultural ni pol&iacute;ticamente de la Escandinavia vikinga </strong>del mismo modo que las regiones correspondientes a Suecia, Noruega o Dinamarca.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a <strong>quedan numerosas inc&oacute;gnitas por resolver</strong>, entre ellas por qu&eacute; se decidi&oacute; enterrar el tesoro. El pr&oacute;ximo paso ser&aacute; estudiar en profundidad tanto el punto en el que aparecieron los dos dep&oacute;sitos como sus alrededores. Despu&eacute;s, especialistas en monedas de la &eacute;poca analizar&aacute;n los ejemplares uno por uno con el objetivo de identificarlos y elaborar un informe detallado. Tikkala anticipa que el hallazgo <strong>dar&aacute; lugar tanto a estudios generales sobre el conjunto como a investigaciones espec&iacute;ficas </strong>de sus monedas.
    </p><p class="article-text">
        El descubrimiento supera ampliamente el que hasta ahora ostentaba el r&eacute;cord finland&eacute;s. El anterior mayor tesoro de plata de este periodo hab&iacute;a aparecido en Nousiainen en 1895, unos 210 kil&oacute;metros al suroeste de Sysm&auml;. Aquel dep&oacute;sito conten&iacute;a m&aacute;s de 1.700 monedas de plata, pero pesaba aproximadamente la mitad que el reci&eacute;n localizado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encuentran-finlandia-mayor-tesoro-plata-epoca-vikinga-hallado-pais-pm_1_13510124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 07:30:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/15c2eec4-0613-4944-a844-f14589304136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1522950" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/15c2eec4-0613-4944-a844-f14589304136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1522950" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Encuentran en Finlandia el mayor tesoro de plata de la época vikinga hallado en el país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/15c2eec4-0613-4944-a844-f14589304136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Finlandia,Yacimientos arqueológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alfonso X el Sabio y las conquistas de Cádiz y Sanlúcar que transformaron la costa gaditana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/alfonso-x-sabio-conquistas-cadiz-sanlucar-transformaron-costa-gaditana-pm_1_13507171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99faa6f4-c17b-46ac-8fca-610d031128b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x823y325.jpg" width="1200" height="675" alt="Alfonso X el Sabio y las conquistas de Cádiz y Sanlúcar que transformaron la costa gaditana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La toma de la ciudad atlántica está documentada el 14 de septiembre de 1262, mientras que dos años después las campañas castellanas alcanzaron también Sanlúcar de Barrameda en plena revuelta mudéjar
</p><p class="subtitle">La curiosa razón por la que turistas noruegos viajan cada año hasta esta localidad de Burgos
</p></div><p class="article-text">
        <strong>El 14 de septiembre de 1262 Alfonso X el Sabio incorpor&oacute; </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>C&aacute;diz</strong></a><strong> a la Corona de Castilla,</strong> en un periodo de cambios en el control pol&iacute;tico del litoral del actual territorio gaditano. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, las campa&ntilde;as desarrolladas en 1264 alcanzaron tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/sanlucar-de-barrameda/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sanl&uacute;car de Barrameda</a> en el contexto de la revuelta mud&eacute;jar y de la respuesta militar del monarca. Ambos episodios formaron parte de un proceso que alter&oacute; el control pol&iacute;tico de enclaves estrat&eacute;gicos del Atl&aacute;ntico y de la desembocadura del <a href="https://www.eldiario.es/temas/rio-guadalquivir/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guadalquivir</a>.
    </p><p class="article-text">
        Alfonso X llevaba una d&eacute;cada en el trono cuando sus fuerzas tomaron C&aacute;diz en 1262. La ciudad ten&iacute;a entonces una poblaci&oacute;n reducida y hab&iacute;a perdido buena parte de la importancia alcanzada durante la Antig&uuml;edad, pero manten&iacute;a un notable valor estrat&eacute;gico. Su situaci&oacute;n permit&iacute;a vigilar los movimientos mar&iacute;timos de la zona, proyectarse hacia el norte de &Aacute;frica y disponer de una base con posibilidades comerciales y militares. Tras su incorporaci&oacute;n c<strong>omenz&oacute; un proceso de reconstrucci&oacute;n y asentamiento de nuevos pobladores</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La transformaci&oacute;n de C&aacute;diz tras 1262</h2><p class="article-text">
        Los primeros habitantes llegados bajo dominio castellano participaron en la recuperaci&oacute;n de las defensas y se establecieron, entre otros lugares, en el actual barrio del P&oacute;pulo. La situaci&oacute;n volvi&oacute; a cambiar en 1264, cuando los musulmanes que permanec&iacute;an en C&aacute;diz y sus alrededores<strong> fueron expulsados despu&eacute;s de una revuelta fallida</strong>. La ciudad fue entonces repoblada con habitantes procedentes primero del norte de Castilla y posteriormente con personas llegadas de localidades mar&iacute;timas como Laredo, Santander y Castro Urdiales.
    </p><p class="article-text">
        La nueva etapa <strong>reforz&oacute; tambi&eacute;n la dimensi&oacute;n mar&iacute;tima de C&aacute;diz</strong>. Alfonso X aspiraba a convertirla en una base desde la que desarrollar proyectos comerciales y militares, mientras la llegada de nuevos pobladores contribu&iacute;a a recomponer una ciudad que hab&iacute;a quedado muy disminuida. Su relaci&oacute;n con el mar adquiri&oacute; un peso creciente y C&aacute;diz acabar&iacute;a siendo elegida como <strong>sede de los astilleros reales</strong>, vinculando desde entonces buena parte de su desarrollo a la actividad naval.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/677782b4-47b8-4ff7-8c94-e314b0db45d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alfonso X el Sabio tomando posesión del mar después de la conquista de Cádiz. Matías Moreno. 1866"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alfonso X el Sabio tomando posesión del mar después de la conquista de Cádiz. Matías Moreno. 1866                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">De C&aacute;diz a Sanl&uacute;car de Barrameda</h2><p class="article-text">
        El escenario regional volvi&oacute; a transformarse en 1264, cuando se produjo una sublevaci&oacute;n de poblaci&oacute;n mud&eacute;jar en distintos territorios sometidos a Castilla, apoyada por los benimerines norteafricanos. La respuesta de Alfonso X dio lugar a <strong>nuevas operaciones militares destinadas a recuperar el control de las fortalezas de la zona</strong>. <a href="https://www.eldiario.es/temas/jerez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jerez</a> fue uno de los principales focos de aquellos enfrentamientos y sufri&oacute; un prolongado asedio antes de quedar en manos castellanas, tras lo cual gran parte de su poblaci&oacute;n musulmana fue expulsada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sanl&uacute;car de Barrameda pas&oacute; tambi&eacute;n al dominio castellano en aquel contexto de 1264</strong>. Su emplazamiento en la desembocadura del Guadalquivir le otorgaba una especial importancia estrat&eacute;gica. Durante la etapa isl&aacute;mica, su territorio hab&iacute;a formado parte de la cora de Sidonia y contaba con estructuras destinadas a proteger el estuario, entre ellas un ribat del que todav&iacute;a se conservan restos integrados posteriormente en construcciones de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de Sanl&uacute;car con Castilla hab&iacute;a comenzado, sin embargo, antes de esos acontecimientos. Tras la toma de <a href="https://www.eldiario.es/temas/sevilla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sevilla</a> por Fernando III en 1248, el &aacute;rea de Jerez, incluida Sanl&uacute;car, <strong>qued&oacute; sometida mediante capitulaciones negociadas que respetaban inicialmente la vida y la religi&oacute;n de sus habitantes</strong> musulmanes. Sus condiciones fueron deterior&aacute;ndose durante los a&ntilde;os siguientes hasta desembocar en la sublevaci&oacute;n de 1264, despu&eacute;s de la cual Alfonso X afianz&oacute; el control castellano sobre las fortalezas de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El proyecto territorial de Alfonso X</h2><p class="article-text">
        El monarca pretend&iacute;a integrar adem&aacute;s las tierras de Sanl&uacute;car dentro de un amplio alfoz dependiente de C&aacute;diz, seg&uacute;n los estudios hist&oacute;ricos aportados. Aquel proyecto territorial no lleg&oacute; a materializarse tal como hab&iacute;a sido concebido y durante las d&eacute;cadas siguientes se plantearon distintas f&oacute;rmulas para organizar un enclave sometido tanto a los intereses castellanos como a las tensiones derivadas de su posici&oacute;n frente al norte de &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Sanl&uacute;car termin&oacute; siguiendo una trayectoria diferente de la inicialmente imaginada por Alfonso X.<strong> En 1297 Fernando IV confirm&oacute; su concesi&oacute;n como se&ntilde;or&iacute;o a Guzm&aacute;n el Bueno</strong>, iniciando la consolidaci&oacute;n del dominio de la Casa de Guzm&aacute;n. Sus nuevos se&ntilde;ores impulsaron la repoblaci&oacute;n, levantaron nuevas fortificaciones y favorecieron la ampliaci&oacute;n del n&uacute;cleo urbano. Al mismo tiempo, el Puerto de Barrameda, m&aacute;s tarde conocido como <strong>Puerto de Bonanza, contribuy&oacute; al crecimiento econ&oacute;mico del se&ntilde;or&iacute;o.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n mar&iacute;tima que hab&iacute;a convertido a C&aacute;diz y Sanl&uacute;car en enclaves codiciados durante el siglo XIII continu&oacute; condicionando su evoluci&oacute;n en los siglos posteriores. En el caso de Sanl&uacute;car, su situaci&oacute;n junto a la desembocadura del Guadalquivir acabar&iacute;a otorg&aacute;ndole un <strong>papel destacado durante la expansi&oacute;n atl&aacute;ntica</strong>: entre los siglos XV y XVII fue uno de los escenarios vinculados a la exploraci&oacute;n y a las comunicaciones con Am&eacute;rica, prolongando una importancia estrat&eacute;gica que ya hab&iacute;a marcado su historia medieval.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/alfonso-x-sabio-conquistas-cadiz-sanlucar-transformaron-costa-gaditana-pm_1_13507171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 09:00:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99faa6f4-c17b-46ac-8fca-610d031128b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x823y325.jpg" length="6087607" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99faa6f4-c17b-46ac-8fca-610d031128b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x823y325.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6087607" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alfonso X el Sabio y las conquistas de Cádiz y Sanlúcar que transformaron la costa gaditana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99faa6f4-c17b-46ac-8fca-610d031128b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x823y325.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,España,Efemérides,Cádiz,Sanlúcar de Barrameda,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[U2 tendrá una moneda de 2 euros por sus 50 años y será de curso legal en toda la eurozona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/u2-tendra-moneda-2-euros-50-anos-sera-curso-legal-eurozona-pm_1_13505515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d083355-e31b-4fe3-8646-c25de80f4030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x926y541.jpg" width="1200" height="675" alt="U2 tendrá una moneda de 2 euros por sus 50 años y será de curso legal en toda la eurozona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Banco Central de Irlanda lanzará la pieza el próximo 25 de septiembre en dos acabados destinados al coleccionismo y todavía no ha desvelado su diseño</p><p class="subtitle">George Clooney tuvo que hipotecar su casa para poder rodar esta película
</p></div><p class="article-text">
        <strong>U2</strong> pasar&aacute; de los escenarios a las monedas <strong>con motivo de sus 50 a&ntilde;os de trayectoria</strong>. <strong>El Banco Central de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/irlanda/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Irlanda</strong></a><strong> </strong>lanzar&aacute; el pr&oacute;ximo 25 de septiembre una moneda conmemorativa oficial de dos euros dedicada a la banda formada en <a href="https://www.eldiario.es/temas/dublin/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dubl&iacute;n</a> en 1976. La emisi&oacute;n forma parte del <strong>programa de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/monedas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>monedas</strong></a><strong> conmemorativas </strong>aprobado por la instituci&oacute;n irlandesa para lo que queda de 2026.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dise&ntilde;o definitivo de la moneda todav&iacute;a no se ha presentado p&uacute;blicamente</strong>, pese a que ya circulan por las redes sociales diferentes propuestas sobre su posible aspecto. Tampoco se ha comunicado oficialmente <strong>cu&aacute;ntos ejemplares se emitir&aacute;n</strong>, por lo que habr&aacute; que esperar para conocer qu&eacute; elemento relacionado con U2 protagonizar&aacute; finalmente la pieza.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de una medalla ni de un objeto promocional creado &uacute;nicamente como recuerdo de la banda, sino de una moneda conmemorativa oficial de dos euros emitida por Irlanda. Las monedas conmemorativas de esta denominaci&oacute;n <strong>forman parte del sistema monetario europeo</strong> y, cuando se destinan a circulaci&oacute;n, <strong>tienen curso legal en toda la </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/eurozona/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>zona euro</strong></a>. En este caso, todav&iacute;a no se ha aclarado si la pieza llegar&aacute; al cambio cotidiano o si su distribuci&oacute;n se limitar&aacute; al &aacute;mbito del coleccionismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/708270d7-836b-481c-bf2b-1a03401a21b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bono (2-i), el guitarrista The Edge (i), el bajista Adam Clayton (2-d) y el baterista Larry Mullen Jr. (d) de la banda de rock irlandesa U2, en una fotografía de archivo. EFE/EPA/MIGUEL A. LOPES"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bono (2-i), el guitarrista The Edge (i), el bajista Adam Clayton (2-d) y el baterista Larry Mullen Jr. (d) de la banda de rock irlandesa U2, en una fotografía de archivo. EFE/EPA/MIGUEL A. LOPES                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una emisi&oacute;n dirigida a los coleccionistas</h2><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; ha confirmado el Banco Central de Irlanda es que la moneda de U2 se ofrecer&aacute; en <em>BU y Proof Quality</em>, <strong>dos presentaciones destinadas al mercado numism&aacute;tico</strong>. La primera ofrece un acabado superior al de las monedas concebidas para el uso cotidiano, mientras que la segunda recibe un tratamiento espec&iacute;fico de superficies y relieves para conseguir un acabado m&aacute;s cuidado. La pieza podr&aacute; adquirirse a trav&eacute;s de la plataforma de monedas de colecci&oacute;n de la instituci&oacute;n cuando se produzca su lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de U2 sirve para conmemorar el <strong>medio siglo transcurrido desde la formaci&oacute;n del grupo en 1976</strong>. La historia de la banda comenz&oacute; cuando <strong>Larry Mullen Jr.</strong>, actual bater&iacute;a del grupo que entonces ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, public&oacute; un anuncio en su colegio de Dubl&iacute;n buscando m&uacute;sicos. A aquella convocatoria acudieron, entre otros, Paul Hewson &mdash;<strong>Bono</strong>&mdash; (vocal), David Evans &mdash;<strong>The Edge</strong>&mdash; (guitarrista) y <strong>Adam Clayton </strong>(bajo). 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-hRnS0Wf64Is-1387', 'youtube', 'hRnS0Wf64Is', document.getElementById('yt-hRnS0Wf64Is-1387'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-hRnS0Wf64Is-1387 src="https://www.youtube.com/embed/hRnS0Wf64Is?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Antes de adoptar definitivamente el nombre de U2, la formaci&oacute;n <strong>pas&oacute; por denominaciones como Feedback y The Hype</strong>. Su primer &aacute;lbum, <em>Boy</em>, lleg&oacute; despu&eacute;s de sus primeros ensayos y actuaciones, mientras que <em>War</em>, publicado en 1983, marc&oacute; un importante salto con canciones como <em>Sunday Bloody Sunday</em> y <em>New Year's Day</em>. A&ntilde;os despu&eacute;s, <em>The Joshua Tree</em> ampliar&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s la dimensi&oacute;n alcanzada por la banda.
    </p><h2 class="article-text">Otros reconocimientos</h2><p class="article-text">
        El homenaje a U2 no ser&aacute; la &uacute;nica emisi&oacute;n cultural incluida en el programa de monedas conmemorativas de Irlanda para lo que queda de 2026. El Banco Central <strong>prepara tambi&eacute;n una moneda de plata Proof de 15 euros dedicada a la escritora Maeve Binchy</strong>, concebida para celebrar su vida y legado. En este caso, el lanzamiento est&aacute; previsto para el 2 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        El Banco Central presenta a U2 y Maeve Binchy como dos referentes de la cultura y el patrimonio de Irlanda con reconocimiento internacional. Ambas emisiones estar&aacute;n disponibles para su compra a trav&eacute;s de la plataforma de monedas de colecci&oacute;n de la instituci&oacute;n, con la dedicada a la banda prevista para el 25 de septiembre y la de la escritora para el 2 de octubre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/u2-tendra-moneda-2-euros-50-anos-sera-curso-legal-eurozona-pm_1_13505515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 12:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6d083355-e31b-4fe3-8646-c25de80f4030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x926y541.jpg" length="467405" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6d083355-e31b-4fe3-8646-c25de80f4030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x926y541.jpg" type="image/jpeg" fileSize="467405" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[U2 tendrá una moneda de 2 euros por sus 50 años y será de curso legal en toda la eurozona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6d083355-e31b-4fe3-8646-c25de80f4030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x926y541.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Monedas,Irlanda,Dublín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La curiosa razón por la que turistas noruegos viajan cada año hasta esta localidad de Burgos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/curiosa-razon-turistas-noruegos-viajan-ano-localidad-burgos-pm_1_13505482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37bf1120-7b3e-47d8-bce5-eba063a6fbee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La curiosa razón por la que turistas noruegos viajan cada año hasta esta localidad de Burgos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de la princesa Kristina, fallecida en el siglo XIII, mantiene vivo un vínculo con el país nórdico más de siete siglos después
</p><p class="subtitle">El paraíso natural del Pacífico donde puedes alojarte gratis a cambio de ayudar a proteger su fauna</p></div><p class="article-text">
        A unos 40 kil&oacute;metros de <a href="https://www.eldiario.es/temas/burgos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Burgos</a> se encuentra <strong>Covarrubias, una villa medieval</strong> atravesada por el r&iacute;o Arlanza cuyo patrimonio permite viajar por algunos de los episodios m&aacute;s antiguos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/castilla-y-leon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castilla</a>. Pero entre torreones, calles estrechas y edificios hist&oacute;ricos aparece una conexi&oacute;n mucho menos previsible: la que mantiene este municipio burgal&eacute;s con <a href="https://www.eldiario.es/temas/noruega/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noruega</a> gracias a <strong>Kristina de Noruega</strong>, una princesa del siglo XIII cuyos restos descansan en la localidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hija del rey Haakon IV</strong>, Kristina lleg&oacute; a la pen&iacute;nsula para <strong>contraer matrimonio con Felipe de Castilla, hermano de Alfonso X el Sabio</strong>. La boda tuvo lugar en <a href="https://www.eldiario.es/temas/valladolid/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valladolid</a> en 1258 y, tras el enlace, ambos se instalaron en Sevilla. La princesa muri&oacute; en 1262 sin descendencia y sus restos terminaron en Covarrubias, donde su sepulcro se conserva en el claustro de la Colegiata de San Cosme y San Dami&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La presencia de su tumba ha contribuido a mantener el v&iacute;nculo entre esta localidad castellana y el pa&iacute;s n&oacute;rdico. El templo que la alberga es uno de los principales monumentos de Covarrubias: el edificio actual es del siglo XV y<strong> cuenta con tres naves y cuatro capillas</strong>. Entre sus elementos destacados se encuentran tambi&eacute;n el claustro del siglo XVI y un &oacute;rgano del siglo XVII que todav&iacute;a contin&uacute;a en funcionamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4972c78a-8d9c-4fd4-a3ce-a9531d110e0b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estatua de la princesa Kristina de Noruega, enfrente de la Colegiata de Covarrubias, (Burgos, España)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estatua de la princesa Kristina de Noruega, enfrente de la Colegiata de Covarrubias, (Burgos, España).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una promesa que tard&oacute; siglos en cumplirse</h2><p class="article-text">
        La historia de Kristina contin&uacute;a a unos tres kil&oacute;metros del casco hist&oacute;rico, en el Valle de los Lobos. All&iacute; se encuentra la ermita de San Olav, vinculada a una promesa que, seg&uacute;n la tradici&oacute;n, Felipe de Castilla hizo a su esposa. La princesa habr&iacute;a expresado su deseo de contar con una iglesia dedicada a san Olav, patr&oacute;n de Noruega, pero <strong>aquel proyecto no lleg&oacute; a materializarse durante su vida</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hubo que <strong>esperar hasta 2011 para que se inaugurara la actual ermita de San Olav.</strong> Construida con madera y metal, su aspecto contrasta con la arquitectura hist&oacute;rica del centro de Covarrubias. El material tur&iacute;stico citado por una de las fuentes explica que su dise&ntilde;o est&aacute; inspirado en un drakkar, las embarcaciones tradicionalmente asociadas a los vikingos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c82ff4a-4161-4d4e-b4dd-e6b2f08b97fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ermita de San Olav"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ermita de San Olav                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n noruega, sin embargo, es solo una parte del patrimonio de Covarrubias. La villa adquiri&oacute; buena parte de su importancia durante la <a href="https://www.eldiario.es/temas/edad-media/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alta Edad Media</a> y estuvo estrechamente ligada al conde Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez y a sus descendientes. Su hijo, Garc&iacute; Fern&aacute;ndez, fund&oacute; el Infantado de Covarrubias, mientras que la ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica de la localidad hace probable, seg&uacute;n los estudiosos citados por el Camino del Cid, <strong>que el propio Cid pasara por sus inmediaciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese pasado todav&iacute;a puede reconocerse al recorrer su casco urbano. Uno de sus grandes s&iacute;mbolos es el <strong>Torre&oacute;n de Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez</strong>, una construcci&oacute;n defensiva del siglo X <strong>situada cerca del Arlanza</strong>. A ello se suman las peque&ntilde;as plazas, las calles de trazado medieval y numerosas construcciones tradicionales realizadas con adobe y entramados de madera.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido puede completarse con <strong>el antiguo Archivo del Adelantamiento de Castilla, la iglesia de Santo Tom&aacute;s o los restos de las antiguas murallas.</strong> Tambi&eacute;n a siete kil&oacute;metros se encuentra el monasterio de San Pedro de Arlanza, actualmente en estado semiruinoso y considerado uno de los monasterios fundacionales de Castilla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/curiosa-razon-turistas-noruegos-viajan-ano-localidad-burgos-pm_1_13505482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 10:30:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/37bf1120-7b3e-47d8-bce5-eba063a6fbee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8330910" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/37bf1120-7b3e-47d8-bce5-eba063a6fbee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8330910" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La curiosa razón por la que turistas noruegos viajan cada año hasta esta localidad de Burgos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/37bf1120-7b3e-47d8-bce5-eba063a6fbee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Edad Media,Noruega,Castilla y León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El paraíso natural del Pacífico donde puedes alojarte gratis a cambio de ayudar a proteger su fauna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paraiso-natural-pacifico-puedes-alojarte-gratis-cambio-ayudar-proteger-fauna-pm_1_13499667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0854704-18c8-4eb1-bea6-976955f37eca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El paraíso natural del Pacífico donde puedes alojarte gratis a cambio de ayudar a proteger su fauna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El programa de voluntariado contempla turnos de unas cuatro horas diarias y permite participar en proyectos de conservación en las islas Galápagos
</p><p class="subtitle">La ruta por este parque natural te llevará a ver una ermita, una fuente que alberga una leyenda y carpes, árboles poco comunes en la península</p></div><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.eldiario.es/temas/islas-galapagos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">islas Gal&aacute;pagos</a>, un archipi&eacute;lago ecuatoriano situado en el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico y conocido por su singular riqueza natural, <strong>buscan voluntarios dispuestos a participar en la conservaci&oacute;n de su biodiversidad</strong>. El programa, impulsado por <a href="https://www.fundargalapagos.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FUNDAR Gal&aacute;pagos</a>, permite colaborar en diferentes proyectos relacionados con la protecci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> y proporciona alojamiento durante el periodo de voluntariado, por lo que los participantes no tienen que hacerse cargo del coste del hospedaje.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa plantea <strong>jornadas de alrededor de cuatro horas diarias</strong>, aunque la duraci&oacute;n concreta depende del horario escogido. Una vez terminado el turno, los voluntarios disponen de tiempo libre, una f&oacute;rmula que permite compatibilizar las tareas asignadas con la posibilidad de conocer diferentes rincones de las Gal&aacute;pagos y descubrir su particular <a href="https://www.eldiario.es/temas/fauna/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fauna</a> y flora.
    </p><h2 class="article-text">Distintas opciones</h2><p class="article-text">
        El trabajo que realiza cada participante var&iacute;a en funci&oacute;n del proyecto al que se incorpore y de las prioridades de conservaci&oacute;n existentes en cada momento. Entre las posibles tareas se encuentran el <strong>seguimiento y cuidado de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/animales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>animales</strong></a>, el <strong>mantenimiento de determinados espacios y la recogida de residuos en las zonas costeras</strong>. La iniciativa tambi&eacute;n contempla labores de conservaci&oacute;n marina y trabajos agr&iacute;colas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/74e235dc-22f6-4e4c-a300-d75dfee20341_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de algunos de los corales estudiados en las Islas Galápagos. Foto cedida por Greg Asner"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de algunos de los corales estudiados en las Islas Galápagos. Foto cedida por Greg Asner                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El voluntariado puede implicar adem&aacute;s la <strong>participaci&oacute;n en proyectos vinculados al estudio cient&iacute;fico de la biodiversidad</strong>. A ello se suman iniciativas destinadas a recuperar h&aacute;bitats y ecosistemas deteriorados, as&iacute; como actividades de divulgaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n para promover el respeto por el medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        El escenario en el que se desarrollan estas labores es uno de los principales atractivos del programa. Situadas en el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico y pertenecientes a <a href="https://www.eldiario.es/temas/ecuador/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecuador</a>, <strong>las Gal&aacute;pagos cuentan con un ecosistema singular </strong>en el que pueden encontrarse tortugas gigantes, iguanas marinas y numerosas aves, adem&aacute;s de playas de aguas cristalinas. Algunos de los proyectos del programa est&aacute;n precisamente relacionados con la protecci&oacute;n de las playas y los ecosistemas marinos.
    </p><p class="article-text">
        El alojamiento gratuito, sin embargo, no significa que la estancia est&eacute; completamente cubierta. Quienes participen <strong>deben asumir sus propios gastos de viaje</strong>, incluidos los desplazamientos, tr&aacute;mites y otros costes que no sufrague la organizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n tienen que disponer de la documentaci&oacute;n necesaria y cumplir los requisitos establecidos para entrar en Ecuador y, espec&iacute;ficamente, en las islas Gal&aacute;pagos.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; requisitos hay que cumplir</h2><p class="article-text">
        <strong>El programa est&aacute; dirigido a mayores de 18 a&ntilde;os</strong> que muestren inter&eacute;s por la protecci&oacute;n del medioambiente y el bienestar animal. Adem&aacute;s, los aspirantes deben contar con disponibilidad suficiente para desarrollar las actividades que les sean asignadas y c<strong>omprometerse a respetar los turnos establecidos durante su participaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta permite as&iacute; combinar el tiempo dedicado a las actividades de FUNDAR Gal&aacute;pagos con horas libres para recorrer el archipi&eacute;lago y conocer su entorno natural. El tipo de trabajo depender&aacute; del proyecto y de las prioridades de conservaci&oacute;n, por lo que las funciones pueden abarcar desde el cuidado de animales hasta actuaciones sobre h&aacute;bitats deteriorados, tareas de conservaci&oacute;n marina o actividades de sensibilizaci&oacute;n ambiental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paraiso-natural-pacifico-puedes-alojarte-gratis-cambio-ayudar-proteger-fauna-pm_1_13499667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 11:00:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d0854704-18c8-4eb1-bea6-976955f37eca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2765957" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d0854704-18c8-4eb1-bea6-976955f37eca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2765957" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El paraíso natural del Pacífico donde puedes alojarte gratis a cambio de ayudar a proteger su fauna]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d0854704-18c8-4eb1-bea6-976955f37eca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ecuador,Islas Galápagos,Fauna,Naturaleza,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los antiguos baños de Málaga que la leyenda relaciona con Julio César y huelen a huevos podridos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/antiguos-banos-malaga-leyenda-relaciona-julio-cesar-huelen-huevos-podridos-pm_1_13504534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e991fdfc-2f11-45de-a1bb-3814cd056587_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los antiguos baños de Málaga que la leyenda relaciona con Julio César y huelen a huevos podridos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las aguas sulfurosas de este manantial de Casares adquirieron especial relevancia a partir del siglo XVIII y su característico aroma terminó dando nombre al enclave</p><p class="subtitle">Ni Creta ni el laberinto del Minotauro: el rincón de Cantabria donde puedes perderte durante hora y media</p></div><p class="article-text">
        En el municipio malague&ntilde;o de Casares se conserva un <strong>singular espacio termal con siglos de historia </strong>y una caracter&iacute;stica que se percibe incluso antes de entrar en sus aguas. Son los Ba&ntilde;os de la Hedionda, un <strong>manantial de aguas sulfurosas </strong>cuyo intenso olor, semejante al de los huevos podridos, termin&oacute; dando nombre al enclave. Su pasado est&aacute; adem&aacute;s rodeado de relatos que lo vinculan con los romanos y, en particular, con Julio C&eacute;sar.
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n popular sit&uacute;a uno de estos episodios en el a&ntilde;o 61 a. C. Seg&uacute;n la leyenda, unas tropas romanas acampadas en la zona padec&iacute;an sarna y habr&iacute;an encontrado alivio despu&eacute;s de ba&ntilde;arse en el manantial. Existe adem&aacute;s <strong>otra versi&oacute;n que convierte al propio Julio C&eacute;sar en protagonista</strong> y sostiene que habr&iacute;a recurrido a estas aguas para tratar una infecci&oacute;n herp&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo relato a&ntilde;ade que, tras experimentar una mejor&iacute;a, el general romano habr&iacute;a ordenado construir unos ba&ntilde;os en el lugar. Sin embargo, <strong>no existen documentos hist&oacute;ricos que permitan acreditar que Julio C&eacute;sar visitara realmente este enclave</strong>, por lo que su supuesta estancia debe entenderse como parte de las historias que se han transmitido sobre el manantial y no como un acontecimiento demostrado.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; existen, en cambio, referencias antiguas a las cualidades atribuidas a sus aguas. Los tratados geogr&aacute;ficos que mencionaban Casares ya recog&iacute;an las propiedades curativas de la fuente, se&ntilde;al de que el manantial era conocido desde hac&iacute;a siglos. Su utilizaci&oacute;n se remonta a finales de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/edad-media/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a>, aunque las primeras intervenciones para levantar el edificio que ha llegado hasta la actualidad comenzaron en el siglo XVII.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-Qu8mj_hSV8M-4584', 'youtube', 'Qu8mj_hSV8M', document.getElementById('yt-Qu8mj_hSV8M-4584'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-Qu8mj_hSV8M-4584 src="https://www.youtube.com/embed/Qu8mj_hSV8M?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Un manantial que gan&oacute; popularidad en el siglo XVIII</h2><p class="article-text">
        Fue durante el siglo XVIII cuando comenz&oacute; a quedar constancia documental de su utilizaci&oacute;n y el lugar adquiri&oacute; mayor relevancia. En <a href="https://www.eldiario.es/temas/malaga/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;laga</a> crec&iacute;a entonces el inter&eacute;s por los manantiales <strong>empleados con fines terap&eacute;uticos</strong> y las aguas sulfurosas empezaron a utilizarse por las propiedades beneficiosas que se les atribu&iacute;an. La popularidad de este tipo de espacios continu&oacute; aumentando durante el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente el azufre explica una de las particularidades m&aacute;s reconocibles de los Ba&ntilde;os de la Hedionda. La composici&oacute;n de sus aguas <strong>provoca un fuerte olor que recuerda al de los huevos podridos</strong>, una caracter&iacute;stica que puede resultar desagradable inicialmente para algunos visitantes pero que se ha convertido en una de las se&ntilde;as de identidad del lugar.
    </p><p class="article-text">
        El olor lleg&oacute; incluso a determinar la manera en la que el enclave ser&iacute;a conocido. Su nombre, Hedionda, est&aacute; directamente relacionado con ese particular aroma de las aguas sulfurosas. De esta forma, una caracter&iacute;stica natural del manantial ha terminado identificando un espacio cuyo <strong>uso se ha prolongado durante siglos </strong>y alrededor del cual han surgido diferentes relatos hist&oacute;ricos y legendarios.
    </p><p class="article-text">
        Quienes quieran conocer los Ba&ntilde;os de la Hedionda deben tener en cuenta que el acceso al edificio est&aacute; regulado durante la temporada alta. Esta medida permite controlar el aforo y contribuir a la protecci&oacute;n de un espacio de valor patrimonial que conserva tanto su peculiar manantial como las historias que, con distinto grado de respaldo documental, han acompa&ntilde;ado al enclave durante generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/antiguos-banos-malaga-leyenda-relaciona-julio-cesar-huelen-huevos-podridos-pm_1_13504534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 10:31:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e991fdfc-2f11-45de-a1bb-3814cd056587_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="448162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e991fdfc-2f11-45de-a1bb-3814cd056587_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="448162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los antiguos baños de Málaga que la leyenda relaciona con Julio César y huelen a huevos podridos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e991fdfc-2f11-45de-a1bb-3814cd056587_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Málaga,Edad Media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El actor que podría ser el próximo James Bond: ya sabe lo que es interpretar a un espía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/actor-proximo-james-bond-interpretar-espia-pm_1_13499481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b00d60f0-5737-421a-b214-49c13987d198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y413.jpg" width="1200" height="675" alt="El actor que podría ser el próximo James Bond: ya sabe lo que es interpretar a un espía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las últimas declaraciones de Gary Oldman han reforzado las especulaciones sobre Jack Lowden, uno de los nombres que suenan para tomar el relevo de Daniel Craig como agente 007
</p><p class="subtitle">El actor que nadie recuerda que fue James Bond y sólo hizo una película como 007</p></div><p class="article-text">
        La identidad del pr&oacute;ximo <a href="https://www.eldiario.es/temas/james-bond/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Bond</a> <strong>contin&uacute;a siendo uno de los secretos mejor guardados de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/hollywood/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hollywood</strong></a>, pero Gary Oldman podr&iacute;a haber dado una pista importante sobre el proceso. El actor de <em>Slow Horses</em> ha asegurado que el int&eacute;rprete que suceder&aacute; a Daniel Craig ya habr&iacute;a sido escogido, aunque todav&iacute;a no se ha comunicado p&uacute;blicamente su identidad. Sus palabras <strong>han vuelto a situar en el centro de las quinielas a Jack Lowden, compa&ntilde;ero suyo en la serie de espionaje</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Oldman abord&oacute; la cuesti&oacute;n durante una entrevista en el programa canadiense <em>The Morning Show</em>. Al ser preguntado por las posibilidades de Lowden, record&oacute; que su nombre figura entre los rumoreados candidatos y fue un paso m&aacute;s all&aacute;: <strong>&ldquo;Ya han tomado una decisi&oacute;n, pero todav&iacute;a no la han anunciado&rdquo;, afirm&oacute; </strong>antes de expresar su deseo de que el papel haya reca&iacute;do en su compa&ntilde;ero. En ning&uacute;n momento, sin embargo, asegur&oacute; que Lowden sea el elegido.
    </p><p class="article-text">
        La afirmaci&oacute;n ha generado especial expectaci&oacute;n porque <a href="https://www.eldiario.es/temas/amazon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon MGM Studios</a> no ha confirmado oficialmente el casting. Tampoco est&aacute; claro si Oldman dispone de informaci&oacute;n interna o <strong>si simplemente estaba expresando una intuici&oacute;n mientras apoyaba a su compa&ntilde;ero</strong>. <em>The Hollywood Reporter</em>, que recogi&oacute; sus declaraciones, contact&oacute; con representantes del estudio para obtener una respuesta.
    </p><h2 class="article-text">Jack Lowden, uno de los nombres que rodean a 007</h2><p class="article-text">
        Lowden lleva tiempo vinculado a la b&uacute;squeda del nuevo Bond. El <a href="https://www.eldiario.es/temas/actores/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actor</a> escoc&eacute;s interpreta a River Cartwright en <em>Slow Horses</em>, donde comparte reparto con Oldman. El papel le ha permitido acumular experiencia interpretando a un personaje relacionado con el mundo del espionaje, uno de los elementos que encajan con el perfil de quienes aspiran a convertirse en el pr&oacute;ximo agente 007.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-mZbJxpYHLuI-6443', 'youtube', 'mZbJxpYHLuI', document.getElementById('yt-mZbJxpYHLuI-6443'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-mZbJxpYHLuI-6443 src="https://www.youtube.com/embed/mZbJxpYHLuI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Su carrera, no obstante, va mucho m&aacute;s all&aacute; del espionaje. Lowden ha participado en pel&iacute;culas como <em>Dunkerque</em>, <em>Mar&iacute;a, reina de Escocia</em> y <em>Benediction</em>. Tambi&eacute;n ha sido <strong>elegido para interpretar a Mr. Darcy en una nueva adaptaci&oacute;n televisiva de </strong><em><strong>Orgullo y prejuicio</strong></em><strong> </strong>protagonizada por Emma Corrin.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre no es, en cualquier caso, el &uacute;nico que ha aparecido relacionado con el personaje. <strong>Entre los int&eacute;rpretes se&ntilde;alados</strong> figuran <strong>Callum Turner</strong>, <strong>Jacob Elordi</strong>, <strong>Tom Holland</strong>, <strong>Aaron Taylor-Johnson</strong> y <strong>Harris Dickinson</strong>, adem&aacute;s del propio Lowden. Por ahora, Amazon no ha respaldado p&uacute;blicamente ninguna de esas candidaturas.
    </p><h2 class="article-text">La nueva etapa de James Bond</h2><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; est&aacute; decidido es <strong>qui&eacute;n conducir&aacute; la pr&oacute;xima pel&iacute;cula del agente 007</strong>. <strong>Denis Villeneuve ser&aacute; el director,</strong> mientras que Steven Knight, creador de Peaky Blinders, est&aacute; al frente del guion. El proyecto llega despu&eacute;s de que Amazon MGM alcanzara en 2025 un acuerdo con Barbara Broccoli y Michael G. Wilson para asumir el control del personaje y su propiedad intelectual.
    </p><p class="article-text">
        La inc&oacute;gnita sobre qui&eacute;n vestir&aacute; finalmente el esmoquin permanece, por tanto, sin resolver oficialmente. Daniel Craig cerr&oacute; su etapa como 007 con <em>Sin tiempo para morir,</em> estrenada en 2021, y numerosos actores han aparecido desde entonces en las apuestas para sustituirlo. Las palabras de Oldman a&ntilde;aden ahora un elemento nuevo: si su informaci&oacute;n es correcta, la decisi&oacute;n ya estar&iacute;a tomada, aunque todav&iacute;a falta conocer si Jack Lowden es realmente el nombre elegido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/actor-proximo-james-bond-interpretar-espia-pm_1_13499481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 10:00:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b00d60f0-5737-421a-b214-49c13987d198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y413.jpg" length="115805" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b00d60f0-5737-421a-b214-49c13987d198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y413.jpg" type="image/jpeg" fileSize="115805" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El actor que podría ser el próximo James Bond: ya sabe lo que es interpretar a un espía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b00d60f0-5737-421a-b214-49c13987d198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y413.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Actores,Hollywood,James Bond]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Creta ni el laberinto del Minotauro: el rincón de Cantabria donde puedes perderte durante hora y media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/creta-laberinto-minotauro-rincon-cantabria-puedes-perderte-durante-hora-media-pm_1_13499435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4afb8d7-f493-46fb-bb36-64c530339d13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni Creta ni el laberinto del Minotauro: el rincón de Cantabria donde puedes perderte durante hora y media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 5.600 metros cuadrados cubiertos de cipreses conforman esta singular atracción nacida a raíz de la crisis económica de 2008
</p><p class="subtitle">Un manto de flores en el desierto: el fenómeno natural que se vive en Chile y que atrae a miles de personas
</p></div><p class="article-text">
        A apenas diez minutos en coche de <strong>Santillana del Mar</strong> se encuentra uno de los rincones m&aacute;s singulares de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cantabria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabria</a>. En la localidad de Villapresente, perteneciente al municipio de Reoc&iacute;n, <strong>miles de cipreses forman un enorme laberinto vegetal </strong>que ocupa alrededor de <strong>5.600 metros cuadrados</strong> y propone a sus visitantes un reto aparentemente sencillo: encontrar la salida entre m&aacute;s de cinco kil&oacute;metros de pasillos rodeados de setos que alcanzan varios metros de altura.
    </p><p class="article-text">
        El Laberinto de Villapresente <strong>abri&oacute; sus puertas en 2017 y su trazado est&aacute; inspirado en los tradicionales laberintos ingleses de los siglos XVIII y XIX.</strong> Sus estrechos corredores, delimitados por altos cipreses, ponen a prueba la capacidad de orientaci&oacute;n de quienes se adentran en ellos. El recorrido puede prolongarse <strong>entre 45 minutos y una hora y media </strong>para buena parte de los visitantes, aunque su creador sostiene que existen rutas capaces de completarse en mucho menos tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Un laberinto nacido de la crisis de 2008</h2><p class="article-text">
        La historia del recinto, sin embargo, comenz&oacute; mucho antes de su apertura y <strong>est&aacute; vinculada a la crisis econ&oacute;mica de 2008</strong>. Emilio P&eacute;rez trabajaba en un vivero y se encontr&oacute; con miles de cipreses a los que no consegu&iacute;a dar salida por el frenazo de las ventas. En lugar de desprenderse de ellos, <strong>decidi&oacute; utilizarlos para levantar una atracci&oacute;n de ocio</strong>, un proyecto en el que cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de su familia y que tard&oacute; a&ntilde;os en hacerse realidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt--3iN8Dacghc-3444', 'youtube', '-3iN8Dacghc', document.getElementById('yt--3iN8Dacghc-3444'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt--3iN8Dacghc-3444 src="https://www.youtube.com/embed/-3iN8Dacghc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La idea tampoco surgi&oacute; completamente de la nada. <strong>La familia ya vend&iacute;a cipreses para cerrar jardines</strong> y algunos ejemplares alcanzaban unos dos metros cuando eran seleccionados. La disposici&oacute;n de aquellos &aacute;rboles hac&iacute;a pensar en peque&ntilde;os corredores, hasta el punto de que el padre de Emilio P&eacute;rez planteaba la posibilidad de construir alg&uacute;n d&iacute;a un laberinto que pudiera atraer visitantes. Su hija, M&oacute;nica P&eacute;rez, acabar&iacute;a participando en el proyecto y posteriormente se situar&iacute;a al frente del negocio familiar.
    </p><p class="article-text">
        Tras plasmar el dise&ntilde;o sobre el papel, trasladarlo al terreno fue una de las partes m&aacute;s complejas. Hab&iacute;a que calcular el trazado y dejar los espacios necesarios para construir los diferentes pasillos. El resultado es una superficie pr&aacute;cticamente cubierta por cipreses, con corredores de aproximadamente un metro de anchura y setos de entre 2,5 y 3 metros de altura, <strong>lo suficiente para que resulte dif&iacute;cil orientarse una vez dentro.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-MVjh-zwY804-3152', 'youtube', 'MVjh-zwY804', document.getElementById('yt-MVjh-zwY804-3152'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-MVjh-zwY804-3152 src="https://www.youtube.com/embed/MVjh-zwY804?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Encontrar el camino correcto forma parte del atractivo, pero <strong>el recinto cuenta con alternativas para quienes prefieran abandonar antes de completar el desaf&iacute;o</strong>. Tambi&eacute;n dispone de un punto elevado desde el que observar el laberinto una vez terminado el recorrido. Desde all&iacute; se puede contemplar la estructura desde arriba, identificar los lugares en los que se ha acertado o dudado durante el trayecto y distinguir con claridad la geometr&iacute;a que queda pr&aacute;cticamente oculta cuando se camina entre los cipreses.
    </p><h2 class="article-text">Horarios, precios y c&oacute;mo llegar al Laberinto de Villapresente</h2><p class="article-text">
        La temporada de 2026 se extiende del 28 de marzo al 12 de octubre. El horario general es de 10:30 a 20:00 horas, aunque en las &uacute;ltimas semanas <strong>se adelanta el cierre a las 19:30 por la reducci&oacute;n de las horas de luz</strong>. Durante julio y agosto abre todos los d&iacute;as, mientras que el resto de la temporada cierra los lunes y martes. La entrada cuesta 5 euros para los mayores de 13 a&ntilde;os y 4 euros para los ni&ntilde;os de entre 7 y 12, mientras que los menores de seis a&ntilde;os pueden acceder gratis.
    </p><p class="article-text">
        Su ubicaci&oacute;n permite adem&aacute;s incluir la visita en una escapada por esta zona de Cantabria. El laberinto<strong> est&aacute; a unos 30 minutos en coche de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/santander/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Santander</strong></a><strong> </strong>y dispone de aparcamiento gratuito. Tambi&eacute;n se puede llegar mediante la red de cercan&iacute;as FEVE hasta la parada de Santa Isabel y completar a pie el &uacute;ltimo tramo, de alrededor de 15 minutos. En fines de semana y festivos se recomienda reservar con antelaci&oacute;n debido a la limitaci&oacute;n de aforo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/creta-laberinto-minotauro-rincon-cantabria-puedes-perderte-durante-hora-media-pm_1_13499435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 06:00:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e4afb8d7-f493-46fb-bb36-64c530339d13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="711436" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e4afb8d7-f493-46fb-bb36-64c530339d13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="711436" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ni Creta ni el laberinto del Minotauro: el rincón de Cantabria donde puedes perderte durante hora y media]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e4afb8d7-f493-46fb-bb36-64c530339d13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tecnología recupera un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial oculto bajo una urbanización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tecnologia-recupera-campo-batalla-primera-guerra-mundial-oculto-urbanizacion-pm_1_13499725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a1597eb-e3a6-42af-8c63-508081e73a8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tecnología recupera un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial oculto bajo una urbanización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una excavación arqueológica sacó a la luz en Bélgica trincheras, refugios, objetos y restos humanos de Hill 80 antes de que el terreno fuera urbanizado</p><p class="subtitle">Descubiertos unos baños imperiales romanos en el interior de la torre de un palacio
</p></div><p class="article-text">
        Un campo de batalla de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/primera-guerra-mundial/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primera Guerra Mundial</a> que desapareci&oacute; f&iacute;sicamente bajo una urbanizaci&oacute;n podr&aacute; volver a recorrerse gracias a una reconstrucci&oacute;n digital en tres dimensiones. El equipo Applied Research in Immersive Experiences and Simulations (ARIES), perteneciente a las bibliotecas de Virginia Tech, entidad que <a href="https://news.vt.edu/content/news_vt_edu/en/articles/2026/07/univlib-hill-80.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha dado a conocer el hito</a>, <strong>ha recreado Hill 80, una antigua fortaleza alemana de trincheras</strong> situada cerca de Wijtschate, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/belgica/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">B&eacute;lgica</a>, que fue <strong>capturada durante la batalla de Messines de 1917</strong>. El proyecto convierte la documentaci&oacute;n reunida durante una excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica de 2018 en un entorno interactivo desde el que investigadores y p&uacute;blico podr&aacute;n explorar el terreno y los objetos encontrados en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n adquiere especial relevancia porque una urbanizaci&oacute;n cubre actualmente la antigua zona excavada. Hill 80 fue objeto de una<strong> intervenci&oacute;n de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>arqueolog&iacute;a</strong></a><strong> de rescate ante los planes para construir viviendas en el terreno</strong>. Durante generaciones, entre los habitantes de la zona hab&iacute;a circulado la idea de que bajo aquel lugar hab&iacute;a &ldquo;un ej&eacute;rcito enterrado&rdquo;, un relato que aliment&oacute; el inter&eacute;s por conocer qu&eacute; escond&iacute;a el subsuelo. El arque&oacute;logo flamenco Simon Verdegem dirigi&oacute; el proyecto Dig Hill 80, financiado mediante una campa&ntilde;a de micromecenazgo iniciada a finales de 2017, que permiti&oacute; realizar las excavaciones entre mediados de abril y principios de junio de 2018.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos confirmaron que <strong>el terreno conservaba numerosos vestigios del conflicto</strong>. Los arque&oacute;logos localizaron sistemas de trincheras, refugios subterr&aacute;neos, objetos y restos de soldados, adem&aacute;s de evidencias correspondientes a diferentes momentos de la guerra. Todd Ogle, director ejecutivo de ARIES, explica que en el lugar aparecieron materiales y restos humanos relacionados con combates que abarcan desde los primeros meses de la Primera Guerra Mundial hasta la &uacute;ltima ofensiva alemana de 1918. La cantidad de hallazgos, su conservaci&oacute;n y la complejidad arqueol&oacute;gica del enclave hicieron especialmente importante investigarlo y documentarlo antes de la construcci&oacute;n prevista para finales de aquel mismo a&ntilde;o. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a9f8835-53f1-443b-aa8c-59b4cf81e8af_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un modelo digital muestra el sitio de excavación de la Hill 80, una fortaleza alemana de trincheras y bastión defensivo cerca de Wijtschate (Bélgica), capturada durante la batalla de Messines de 1917"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un modelo digital muestra el sitio de excavación de la Hill 80, una fortaleza alemana de trincheras y bastión defensivo cerca de Wijtschate (Bélgica), capturada durante la batalla de Messines de 1917                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El yacimiento que sobrevivi&oacute; en sus datos</h2><p class="article-text">
        Antes de que el desarrollo urban&iacute;stico cubriera la zona, el equipo de ARIES viaj&oacute; a Hill 80 durante una semana en junio de 2018 acompa&ntilde;ado por especialistas en historia y conservaci&oacute;n digital del patrimonio. All&iacute; documentaron los objetos, la disposici&oacute;n de la excavaci&oacute;n, su contexto y las historias humanas asociadas al lugar. A&ntilde;os despu&eacute;s, <strong>ese material constituye la base para reconstruir digitalmente un espacio arqueol&oacute;gico</strong> que ya no permanece visible sobre el terreno.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto no se limita a conservar fotograf&iacute;as y registros de los hallazgos. El equipo ha desarrollado un <strong>entorno tridimensional accesible a trav&eacute;s de internet</strong> que permitir&aacute; desplazarse por un modelo completo de la excavaci&oacute;n como si el usuario estuviera sobre el terreno belga. Durante el recorrido <strong>aparecer&aacute;n puntos de inter&eacute;s con recreaciones 3D de algunos objetos y comentarios integrados del arque&oacute;logo que dirigi&oacute; los trabajos</strong>, de modo que puedan consultarse tanto las evidencias f&iacute;sicas como su interpretaci&oacute;n. Los estudiantes de Creative Technologies Matt Finn y Jason Hodge trabajaron junto a <strong>Sarah Tucker, responsable de aprendizaje e investigaci&oacute;n inmersivos de ARIES</strong>, en los modelos digitales del enclave y de los objetos.
    </p><p class="article-text">
        Para construir esa representaci&oacute;n se han combinado ortofotograf&iacute;as de alta resoluci&oacute;n, modelos fotogram&eacute;tricos y escaneados de luz estructurada de los objetos. <strong>El volumen de datos plante&oacute; adem&aacute;s un reto t&eacute;cnico</strong>: adaptar y optimizar toda esa informaci&oacute;n para una experiencia web manteniendo el equilibrio entre la precisi&oacute;n cient&iacute;fica y la accesibilidad, sin perder el contexto que permite interpretar los materiales. La <a href="https://www.eldiario.es/temas/tecnologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tecnolog&iacute;a</a> sirve as&iacute; para reconstruir no solo qu&eacute; apareci&oacute; durante los trabajos, sino tambi&eacute;n d&oacute;nde se encontraba dentro del conjunto excavado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/818e1a6e-edf8-4037-ab56-93279d46666b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El equipo de ARIES utilizó diferentes tipos de datos para crear una imagen completa e inmersiva del campo de batalla de Hill 80"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El equipo de ARIES utilizó diferentes tipos de datos para crear una imagen completa e inmersiva del campo de batalla de Hill 80                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">De los objetos a las historias humanas</h2><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n espacial responde a uno de los principales objetivos planteados por el equipo: ir m&aacute;s all&aacute; de una base de datos arqueol&oacute;gica tradicional. Tucker explica que buscaban <strong>transformar el archivo en una experiencia p&uacute;blica que mantuviera el valor acad&eacute;mico de la excavaci&oacute;n </strong>y que, al mismo tiempo, <strong>resultara comprensible </strong>para una audiencia m&aacute;s amplia. La plataforma permitir&aacute; relacionar los descubrimientos con el lugar en el que aparecieron y aproximarse de forma remota a un yacimiento al que, una vez terminada la excavaci&oacute;n, el p&uacute;blico ya no puede acceder en aquellas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n de un escenario de guerra implica tambi&eacute;n decisiones que no son &uacute;nicamente t&eacute;cnicas. Los responsables del proyecto advierten de que elegir qu&eacute; elementos se incorporan, c&oacute;mo se organiza la informaci&oacute;n y de qu&eacute; manera se desplazan los visitantes por el entorno virtual influye en la comprensi&oacute;n de la arqueolog&iacute;a. Hill 80 contiene adem&aacute;s una <strong>dimensi&oacute;n especialmente sensible por la presencia de restos humanos entre los hallazgos</strong>. Hacer p&uacute;blicos estos materiales exige, seg&uacute;n el equipo, prestar atenci&oacute;n a su conservaci&oacute;n, interpretaci&oacute;n y representaci&oacute;n respetuosa.
    </p><p class="article-text">
        Las herramientas digitales permiten preservar otra parte de la excavaci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de las piezas recuperadas. Tucker destaca que tambi&eacute;n<strong> pueden conservarse las relaciones espaciales entre los hallazgos, su contexto y las historias que les dan significado</strong>. El proyecto busca que quienes nunca formaron parte de los trabajos puedan acercarse al yacimiento y comprender mejor tanto la arqueolog&iacute;a como las experiencias humanas vinculadas a la Primera Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El entorno digital mantendr&aacute; as&iacute; accesibles elementos de Hill 80 despu&eacute;s de que el desarrollo urbano haya cubierto la antigua zona de excavaci&oacute;n. La plataforma permitir&aacute; volver a examinar sus trincheras, objetos y contexto arqueol&oacute;gico mediante la documentaci&oacute;n recogida en 2018, ocho a&ntilde;os antes de su puesta en marcha. La experiencia de Dig Hill 80 <strong>tiene previsto abrirse al p&uacute;blico al final del semestre de oto&ntilde;o de 2026</strong>, completando la transformaci&oacute;n de los registros obtenidos sobre el terreno en un recurso digital destinado a preservar y compartir sus resultados. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tecnologia-recupera-campo-batalla-primera-guerra-mundial-oculto-urbanizacion-pm_1_13499725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 10:00:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a1597eb-e3a6-42af-8c63-508081e73a8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="177852" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a1597eb-e3a6-42af-8c63-508081e73a8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="177852" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La tecnología recupera un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial oculto bajo una urbanización]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a1597eb-e3a6-42af-8c63-508081e73a8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Primera Guerra Mundial,Tecnología,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
