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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joan A. Llinares Gómez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joan-a-llinares-gomez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joan A. Llinares Gómez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Lawfare' y Estado de Derecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lawfare-derecho_129_12768248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cd459e4-c28a-425d-9214-4e1785c9ec74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Lawfare&#039; y Estado de Derecho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'lawfare' ha apuntado al fiscal general del Estado y a la esposa del presidente del Gobierno, en procedimientos iniciados sin fundamentos jurídicos sólidos y alimentados por organizaciones ultraderechistas muy conocidas por su querulancia fundamentalista </p><p class="subtitle">Esa cosita estúpida llamada verdad</p></div><p class="article-text">
        Siempre he recomendado que la pel&iacute;cula 'Vencedores o vencidos (El Juicio de Nuremberg)',1961, deber&iacute;a proyectarse cada curso en las facultades de Derecho. No solo por su valor cinematogr&aacute;fico, sino por la lecci&oacute;n &eacute;tica y jur&iacute;dica que entra&ntilde;a. La pel&iacute;cula relata el juicio a los jueces y fiscales del r&eacute;gimen nazi -personajes de la segunda fila, pero esenciales en el engranaje del horror- que contribuyeron a dar cobertura legal a un sistema pol&iacute;tico construido sobre la irracionalidad del odio racial y la supuesta superioridad de la raza aria.
    </p><p class="article-text">
        En la escena final, Spencer Tracy, en el papel del juez Dan Haywood, responde al exjuez nazi Ernst Janning (Burt Lancaster), cuando &eacute;ste intenta justificar su conducta alegando que jam&aacute;s imagin&oacute; que la maquinaria del r&eacute;gimen acabar&iacute;a provocando un holocausto:&nbsp;&ldquo;Se lleg&oacute; a eso la primera vez que usted conden&oacute; a muerte a alguien sabiendo que era inocente&rdquo;. Esa frase resume la esencia de lo que hoy llamamos<em>&nbsp;lawfare</em>: el uso del Derecho como instrumento de persecuci&oacute;n pol&iacute;tica, el deslizamiento moral del juez que acepta convertir el proceso judicial en un arma al servicio de una ideolog&iacute;a que considera que todas las estructuras del Estado deben someterse a la voluntad del partido y su desp&oacute;tico l&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino&nbsp;<em>lawfare -</em>contracci&oacute;n de law (ley) y warfare (guerra)- fue acu&ntilde;ado por el juez y general estadounidense Charles J. Dunlap en 2001 para describir el uso de la ley como arma en los conflictos modernos. Pero hoy en el &aacute;mbito pol&iacute;tico el lawfare significa la instrumentalizaci&oacute;n del sistema judicial con fines de persecuci&oacute;n o neutralizaci&oacute;n de adversarios. Describe el uso de las estructuras judiciales, policiales y medi&aacute;ticas para destruir a un adversario pol&iacute;tico. En Espa&ntilde;a, este fen&oacute;meno ha adquirido una intensidad alarmante en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Desde la irrupci&oacute;n de Podemos en 2014, el sistema pol&iacute;tico-medi&aacute;tico dominante reaccion&oacute; con una hostilidad inusitada contra quienes desafiaron los pilares de lo peor de la Transici&oacute;n, dominada hasta entonces por la alternancia de los dos grandes partidos y un monarca al que todo se le consinti&oacute;. Las denuncias reiteradamente archivadas por supuesta financiaci&oacute;n ilegal, impulsadas por falsos informes de polic&iacute;as agazapados en el Ministerio del Interior de Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, inauguraron una etapa de judicializaci&oacute;n estrat&eacute;gica de la pol&iacute;tica. La frase del exministro &ldquo;Eso la fiscal&iacute;a te lo afina&rdquo; es toda una declaraci&oacute;n de c&oacute;mo se ha actuado desde entonces. Las revelaciones de los procesos abiertos y algunas condenas al ex comisario de polic&iacute;a Juan Manuel Villarejo, abren en canal la colaboraci&oacute;n pol&iacute;tico-judicial-policial que domina toda una &eacute;poca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito municipal, Ada Colau sufri&oacute; veinticuatro querellas, archivadas finalmente porque no hab&iacute;a nada, promovidas por asociaciones y despachos vinculados a la derecha medi&aacute;tica y empresarial, especialmente la del mundo de la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica y hotelera o de las concesiones cautivas. Ninguna prosper&oacute;, pero todas cumplieron su funci&oacute;n: desacreditar, desgastar, distraer, erosionar, imponer el castigo del procedimiento, la pena de banquillo. El&nbsp;<em>lawfare</em>&nbsp;es eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s cruel a&uacute;n fue el caso de M&oacute;nica Oltra. Su imputaci&oacute;n, basada en conjeturas y acusaciones inconsistentes y amplificada por una potente maquinaria medi&aacute;tica, la oblig&oacute; a dimitir. El &uacute;ltimo auto del juez instructor declarando de nuevo el archivo del caso, con el apoyo esta vez de la fiscal&iacute;a, por no existir delitos, el segundo que dicta el juez en mismo sentido, y que est&aacute; pendiente de una sala de la audiencia provincial de Valencia que, por su tardanza en resolver, da la sensaci&oacute;n de estar empe&ntilde;ada en encontrar delito donde no lo hay. Pero la inconsistencia del caso ya ha cumplido su funci&oacute;n: el da&ntilde;o personal y pol&iacute;tico a una persona y su coalici&oacute;n que tambi&eacute;n tuvieron la osad&iacute;a de romper el equilibrio entre los dos grandes partidos que se hab&iacute;an venido alternando en el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en los procedimientos contra los independentistas del&nbsp;<em>proc&eacute;s</em>, imputarles delitos de rebeli&oacute;n o sedici&oacute;n y hasta de terrorismo donde si efectivamente hab&iacute;a conductas delictivas estas no pasaban de la desobediencia, los altercados o la prevaricaci&oacute;n. Todo infiere hacia una intencionalidad de ensa&ntilde;amiento m&aacute;s que de aplicaci&oacute;n del Derecho. Ahora el Abogado General del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) lo ha desmontado cuestionando una vez m&aacute;s a las altas instituciones judiciales espa&ntilde;olas. Por lo visto, el Derecho Comunitario y los Tratados Internacionales no es lo fuerte en nuestro Tribunal Supremo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, y como si se estuviera cumpliendo la profec&iacute;a del pastor Martin Niem&ouml;ller&nbsp;&ldquo;Primero vinieron por ...&rdquo;, el <em>lawfare</em> ha apuntado al fiscal general del Estado, &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz, y a la esposa del presidente del Gobierno, Bego&ntilde;a G&oacute;mez, promoviendo procedimientos penales sin fundamentos jur&iacute;dicos s&oacute;lidos alimentados por organizaciones ultraderechistas muy conocidas por su querulancia fundamentalista tolerada por instancias judiciales que igual admiten querellas con recortes de prensa como deniegan todo valor probatorio a declaraciones en estrados de periodistas testigos de descargo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo com&uacute;n en todos estos episodios es la connivencia entre determinados jueces, fiscales, polic&iacute;as, medios y sectores pol&iacute;ticos. El proceso judicial se convierte en el arma del castigo y represalia; la absoluci&oacute;n y, en su caso, el archivo, llegan siempre tarde y sin ruido; el bulo y la filtraci&oacute;n permanente e impune sustituye a la sentencia. La independencia judicial se confunde con la impunidad corporativa.
    </p><p class="article-text">
        La frase final de 'Vencedores o vencidos' encierra la advertencia &eacute;tica que hoy necesitamos: la degradaci&oacute;n del Derecho no empieza con los querulantes ultraderechistas, sino con los miembros del poder judicial que aceptan servir a las ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas en lugar de al Derecho y la Constituci&oacute;n. La &eacute;tica judicial exige valent&iacute;a, resistir la presi&oacute;n medi&aacute;tica, pol&iacute;tica o corporativa. Las manifestaciones de jueces a las puertas de las audiencias usando su toga como pancarta contra proyectos de ley todav&iacute;a no debatidos por el poder legislativo marca un antes y un despu&eacute;s en el deslizamiento de un sector importante de la judicatura hacia un Estado cautivo por las ideolog&iacute;as herederas de la dictadura franquista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El&nbsp;<em>lawfare,&nbsp;</em>&nbsp;como la corrupci&oacute;n, erosiona y destruye el Estado de Derecho desde dentro, revestido de legalidad. Sustituye la verdad judicial por el chismorreo y la sospecha pol&iacute;tica y convierte el proceso penal en un arma pol&iacute;tica incontrovertible. Frente a &eacute;l, no basta con reformas institucionales: es necesaria una reconstrucci&oacute;n &eacute;tica de la judicatura y del ministerio fiscal.
    </p><p class="article-text">
        El juez no deber&iacute;a representar al Estado frente al ciudadano, sino al Derecho frente al poder. Cuando esa conciencia se pierde, la democracia se convierte en un ap&eacute;ndice al servicio de los que siempre han mandado. La pel&iacute;cula de Stanley Kramer deber&iacute;a proyectarse, adem&aacute;s de en las facultades de Derecho, en la Escuela Judicial y quiz&aacute;s, sobre todo y siempre que no se considere una amenaza, ante quienes integran la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Esa que un partido fundado por la flor y nata de tardo franquismo consider&oacute; que iba a estar controlada por la puerta de atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lawfare-derecho_129_12768248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 21:27:34 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[11-M, la guerra que nos trajeron a casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/11-m-guerra-trajeron-casa_129_13057863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Policías y equipos de rescate rodean uno de los vagones destrozados en el atentado del 11M en la estación de Atocha."
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                Policías y equipos de rescate rodean uno de los vagones destrozados en el atentado del 11M en la estación de Atocha.                            </span>
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        Sigue sin exigirse responsabilidades m&aacute;s all&aacute; de las recibidas por los ejecutores materiales, juzgados y condenados. Sin embargo, siguen sin arrepentimiento ni justicia para los causantes pol&iacute;ticos del 11 de marzo. Ese d&iacute;a de 2004, diez artefactos explosivos colocados en trenes de cercan&iacute;as de Madrid a unas horas que solo pod&iacute;an matar personas que se dirig&iacute;an a sus trabajos, provocaron 193 muertos y cerca de dos mil heridos. Fue el atentado terrorista m&aacute;s grave de la historia de Espa&ntilde;a y uno de los m&aacute;s mort&iacute;feros cometidos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a lo tenemos grabado en la memoria individual y colectiva como una tragedia de magnitudes hist&oacute;ricas por eso reducir el 11-M a un acto terrorista aislado es ignorar el contexto pol&iacute;tico que lo precedi&oacute;. Aquella matanza fue tambi&eacute;n la irrupci&oacute;n violenta en territorio espa&ntilde;ol de un conflicto internacional en el que el propio gobierno presidido por Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar hab&iacute;a decidido implicar a Espa&ntilde;a pocos meses antes y al margen del parlamento: la invasi&oacute;n de Irak de 2003. Veintid&oacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s, la memoria de las v&iacute;ctimas sigue planteando una pregunta que la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola nunca ha querido responder plenamente: &iquest;c&oacute;mo lleg&oacute; Espa&ntilde;a a convertirse en objetivo del terrorismo yihadista internacional? Responderla exige reexaminar una decisi&oacute;n pol&iacute;tica que alter&oacute; profundamente la relaci&oacute;n entre pol&iacute;tica exterior, legalidad internacional y seguridad de Estado. Lo exije tambi&eacute;n el respeto por las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de marzo de 2003 Estados Unidos y el Reino Unido rompieron el orden jur&iacute;dico internacional ignorando la posici&oacute;n de Naciones Unidas e iniciaron la invasi&oacute;n de Irak con el apoyo pol&iacute;tico de varios gobiernos aliados, entre ellos el de Espa&ntilde;a. Aquella intervenci&oacute;n se justific&oacute; mediante dos argumentos: la existencia de armas de destrucci&oacute;n masiva en poder del r&eacute;gimen de Saddam Hussein y su presunta relaci&oacute;n con el terrorismo internacional. Ambas afirmaciones resultaron ser falsas. El Informe Chilcot, oficialmente Iraq Inquiry, publicado en 2016 por el Parlamento brit&aacute;nico concluy&oacute; que la guerra se bas&oacute; en informaciones de inteligencia defectuosas, exageradas o interpretadas de forma selectiva, y que las alternativas diplom&aacute;ticas no hab&iacute;an sido agotadas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista jur&iacute;dico, la invasi&oacute;n plante&oacute; una cuesti&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s grave. La Carta de las Naciones Unidas, aprobada en 1945 tras el trauma de la Segunda Guerra Mundial, establece en su art&iacute;culo 2.4 la prohibici&oacute;n del uso de la fuerza en las relaciones internacionales salvo en dos supuestos: la leg&iacute;tima defensa frente a un ataque armado o la autorizaci&oacute;n expresa del Consejo de Seguridad. La invasi&oacute;n de Irak no cumpl&iacute;a ninguno de esos requisitos. Por ello, el entonces secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, afirm&oacute; en 2004 que la guerra era &ldquo;incompatible con la Carta de las Naciones Unidas y, por tanto, ilegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, Espa&ntilde;a decidi&oacute; alinearse con el llamado &ldquo;tr&iacute;o de las Azores&rdquo; formado por George W. Bush, Tony Blair y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, que en realidad fue un cuarteto pues siempre se olvidan del anfitri&oacute;n, Durao Barroso. Aquella fotograf&iacute;a de la reuni&oacute;n celebrada el 16 de marzo de 2003 simboliz&oacute; algo m&aacute;s que una alianza pol&iacute;tica. Represent&oacute; la ruptura del cuerpo jur&iacute;dico internacional que subordinaba la fuerza al derecho.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del gobierno espa&ntilde;ol de 2004 se adopt&oacute; contra la voluntad mayoritaria de la ciudadan&iacute;a. Las encuestas del Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas mostraban que m&aacute;s del 80 % de los espa&ntilde;oles se opon&iacute;an a la guerra. Las manifestaciones celebradas en febrero y marzo de 2003 constituyeron algunas de las mayores movilizaciones sociales registradas en Europa desde el final de la Guerra Fr&iacute;a. Millones de personas salieron a la calle bajo una consigna simple: &ldquo;No a la guerra&rdquo;. El presidente del gobierno no apareci&oacute; por el parlamento durante diez meses.
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n de Irak fue precisamente uno de esos momentos en los que la raz&oacute;n de la mentira se impuso sobre la raz&oacute;n jur&iacute;dica y moral generando una cat&aacute;strofe humana que todav&iacute;a persiste en los pa&iacute;ses que fueron v&iacute;ctimas y en el propio desorden mundial como ahora nos demuestra la &uacute;ltima sinraz&oacute;n de la guerra contra el r&eacute;gimen teocr&aacute;tico de Ir&aacute;n iniciada por el r&eacute;gimen tambi&eacute;n teocr&aacute;tico de Israel arrastrando a los EEUU bajo el gobierno del reo del pederasta Epstein.
    </p><p class="article-text">
        El terrorismo que golpe&oacute; Madrid el 11-M invoc&oacute; expl&iacute;citamente la participaci&oacute;n espa&ntilde;ola en la guerra de Irak como uno de los motivos de su acci&oacute;n. Nos trajo la guerra a casa abriendo una cadena de atentados por toda la Uni&oacute; Europea. No hay nada que pueda justificar el asesinato de civiles, pero comprender el contexto en el que se producen los atentados forma parte del deber intelectual de cualquier sociedad democr&aacute;tica para imputar la parte de responsabilidad que les corresponde a aquellos que tiran la piedra y esconden la mano.
    </p><p class="article-text">
        Mantener que las decisiones en pol&iacute;tica exterior no tienen consecuencias es enga&ntilde;ar a la ciudadan&iacute;a. Espa&ntilde;a que hab&iacute;a sufrido durante d&eacute;cadas el terrorismo de ETA de repente pas&oacute; a ser considerada un objetivo prioritario del terrorismo yihadista global. La foto de Aznar en las Azores nos trajo ese escenario, nos trajo la guerra a Madrid. La tragedia se vio agravada por la gesti&oacute;n pol&iacute;tica de la informaci&oacute;n en las horas posteriores al atentado. Mientras las investigaciones policiales comenzaban a apuntar hacia una autor&iacute;a yihadista, el gobierno con su portavoz, el condenado por corrupci&oacute;n Eduardo Zaplana, al frente insisti&oacute; p&uacute;blica y falsamente en imputar el atentado a los terroristas de ETA prefiriendo que la masacre fuera atribuida al terrorismo vasco antes que al yihadismo y a la acci&oacute;n de participar en una guerra ilegal a miles de kil&oacute;metros de nuestras fronteras. La resistencia a modificar ese relato cuando las evidencias comenzaban a contradecirlo provoc&oacute; una profunda crisis de confianza institucional. La mentira sobrevol&oacute; el duelo por las v&iacute;ctimas que fueron revictimizadas y abri&oacute; en canal la confianza de la sociedad en sus l&iacute;deres. De aquella gran mentira de hace dos d&eacute;cadas se ha transitado a los bulos de hoy que todo lo contaminan. Existe una perfecta concatenaci&oacute;n de conductas. El objetivo oculto de la mentira no est&aacute; solo en enga&ntilde;ar sino conseguir que una catarata de mentiras induzca a que la ciudadan&iacute;a termine por no creer en nada, como ya dijo Arendt.  
    </p><p class="article-text">
        El historiador Tony Judt advirti&oacute;, al analizar las intervenciones militares posteriores al 11-S, que las guerras emprendidas en nombre de la seguridad pod&iacute;an terminar generando exactamente lo contrario: inestabilidad, radicalizaci&oacute;n y violencia transnacional como as&iacute; ha ocurrido. Veintid&oacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s, la autocr&iacute;tica pol&iacute;tica sobre la guerra de Irak sigue siendo pr&aacute;cticamente inexistente entre aquellas fuerzas pol&iacute;ticas y medios afines que impulsaron la gran mentira. Ni responsabilidades ni arrepentimiento. Ninguna de las principales figuras que impulsaron la participaci&oacute;n espa&ntilde;ola en aquella intervenci&oacute;n ha asumido responsabilidades pol&iacute;ticas o morales, sus herederos pol&iacute;ticos, tampoco. El fil&oacute;sofo Michael Walzer, en su teor&iacute;a de la guerra justa, recuerda que el poder pol&iacute;tico que decide iniciar una guerra adquiere una responsabilidad especial: la responsabilidad de justificarla ante la comunidad internacional y ante sus propios ciudadanos. Cuando esa justificaci&oacute;n se revela inexistente, falsa o jur&iacute;dicamente insostenible, la legitimidad pol&iacute;tica queda gravemente da&ntilde;ada.
    </p><p class="article-text">
        El aniversario del 11-M tiene ecos en el presente. Coincide con un momento internacional marcado por nuevas guerras y por el deterioro del orden jur&iacute;dico internacional. El genocidio del pueblo palestino en Gaza ha generado acusaciones de graves violaciones del derecho internacional humanitario sin consecuencias. La invasi&oacute;n de Ucrania por Rusia tambi&eacute;n. El r&eacute;gimen teocr&aacute;tico de Israel sigue comerciando desde una posici&oacute;n privilegiada con una  noqueada Uni&oacute;n Europea, sus cantantes y deportistas exhibi&eacute;ndose obscenamente por los festivales y estadios defendiendo las masacres de su gobierno genocida y a pesar de que el fiscal de la Corte Penal Internacional solicit&oacute; en 2024 &oacute;rdenes de arresto por presuntos cr&iacute;menes de guerra y cr&iacute;menes contra la humanidad contra el primer ministro israel&iacute; Benjamin Netanyahu y tambi&eacute;n contra los dirigentes de Ham&aacute;s, la otrora organizaci&oacute;n terrorista financiada por Israel para debilitar a la Autoridad Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Tras los juicios de N&uacute;remberg, la comunidad internacional estableci&oacute; un principio fundamental: los dirigentes pol&iacute;ticos pueden ser penalmente responsables por cr&iacute;menes contra la poblaci&oacute;n civil. Ese principio fue recordado por Primo Levi, superviviente de Auschwitz, cuando advert&iacute;a que la memoria de las cat&aacute;strofes del siglo XX deb&iacute;a servir para impedir que el poder pol&iacute;tico volviera a situarse por encima del derecho. A pesar de todo ello, en Espa&ntilde;a, el PP y VOX y sus voceros medi&aacute;ticos vienen defendiendo posiciones de apoyo pr&aacute;cticamente incondicional a las estrategias ilegales de Estados Unidos e Israel hasta el punto de estar aline&aacute;ndose con quien amenaza a Espa&ntilde;a con represalias y a la Uni&oacute;n Europea con invadir un territorio bajo su soberan&iacute;a. El problema no es la existencia de diferencias pol&iacute;ticas que son democr&aacute;ticamente leg&iacute;timas.  El problema surge cuando ese alineamiento se convierte en subordinaci&oacute;n y sumisi&oacute;n a una potencia extranjera que se comporta como un enemigo que genera conflictos graves contra el derecho internacional o contra los intereses estrat&eacute;gicos europeos.
    </p><p class="article-text">
        El C&oacute;digo Penal espa&ntilde;ol, en sus art&iacute;culos dedicados a los delitos de traici&oacute;n, contempla supuestos en los que la colaboraci&oacute;n con intereses extranjeros en perjuicio del Estado puede constituir responsabilidad penal. Naturalmente que el debate pol&iacute;tico no puede equipararse autom&aacute;ticamente a un delito, pero s&iacute; existe una frontera &eacute;tica y constitucional clara: cuando la defensa de los intereses de potencias extranjeras se sit&uacute;a por encima de la defensa del inter&eacute;s general del propio pa&iacute;s y sus ciudadanos, entonces la cuesti&oacute;n deja de ser meramente ideol&oacute;gica para convertirse en un problema de responsabilidad institucional y legal.
    </p><p class="article-text">
        El 11-M fue una tragedia hist&oacute;rica y tambi&eacute;n fue una advertencia. Nos recuerda  que las decisiones de pol&iacute;tica exterior, especialmente las relacionadas con las guerras, tienen consecuencias profundas y duraderas en la pol&iacute;tica interior y hacia la ciudadan&iacute;a. Cualquier pol&iacute;tica democr&aacute;tica debe condenar el terrorismo y las agresiones a los derechos humanos, pero tambi&eacute;n se debe obligar a impedir que las decisiones pol&iacute;ticas alimenten los conflictos armados que contravienen el derecho internacional. Los desastres del siglo XX nos dej&oacute; muy claro que ning&uacute;n dirigente pol&iacute;tico debe situarse por encima del derecho internacional. Los juicios de N&uacute;remberg establecieron que iniciar guerras ilegales, cometer cr&iacute;menes de guerra o atacar a la poblaci&oacute;n civil son actos que generan responsabilidad penal individual. Ese principio sigue siendo hoy la base del sistema de justicia internacional. Si las acusaciones formuladas por fiscales internacionales prosperan, dirigentes como Donald Trump o Benjamin Netanyahu deber&iacute;an terminar enfrent&aacute;ndose a responsabilidades ante la Corte Penal Internacional por sus decisiones causantes de devastaci&oacute;n y sufrimiento masivo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la responsabilidad no termina en quienes declaran ilegalmente las guerras. Tambi&eacute;n alcanza a quienes legitiman, justifican o facilitan pol&iacute;ticamente esas acciones, ignorando deliberadamente el derecho internacional o subordinando los intereses de su propio pa&iacute;s a los de potencias extranjeras agresoras. La defensa de la democracia exige algo m&aacute;s que condenar el terrorismo, exige tambi&eacute;n defender el derecho internacional frente a la pol&iacute;tica de la fuerza y exige responsabilidades pol&iacute;ticas, jur&iacute;dicas y morales a quienes contribuyen a destruirlo directa e indirectamente. Porque la historia ha demostrado una y otra vez que cuando el poder act&uacute;a por encima del derecho y cuando la pol&iacute;tica abandona la defensa del inter&eacute;s general de la ciudadan&iacute;a y normaliza la guerra como instrumento de gobierno y dominaci&oacute;n, las v&iacute;ctimas siempre terminan siendo los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        El 11-M deber&iacute;a recordarnos precisamente eso. Que las guerras que los gobiernos deciden lejos de casa siempre terminan viniendo a casa, de m&uacute;ltiples formas. Y que las democracias solo pueden sobrevivir si los autores de esas decisiones saben que, tarde o temprano, tendr&aacute;n que responder por ellas ante la justicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/11-m-guerra-trajeron-casa_129_13057863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 07:10:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[11-M, la guerra que nos trajeron a casa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elogio del grito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/elogio-grito_129_12894018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>El grito</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;de Edvard Munch ha pasado a la historia del arte como uno de los iconos de mayor fuerza an&iacute;mica. Fue una obra precursora del expresionismo y la intensidad y vibraci&oacute;n del gesto de su figura andr&oacute;gina han pasado a representar en nuestro acervo cultural la plasmaci&oacute;n visual del sentimiento de angustia ante algo que no se ve pero que el lienzo convierte en motivo de un sentimiento de desesperaci&oacute;n. Munch pint&oacute; el espanto humano y con el color de sus pinceles lo congel&oacute; en el tiempo. </span>
    </p><p class="article-text">
        Maz&oacute;n seguir&iacute;a ofendiendo la dignidad de los valencianos de no haber sido por otro grito estremecedor, el que desbord&oacute; el inmenso caudal de indignaci&oacute;n acumulada por las m&uacute;ltiples manifestaciones convocadas por las asociaciones de v&iacute;ctimas de la DANA acompa&ntilde;adas de dos centenares de entidades c&iacute;vicas que cada mes, alrededor de su d&iacute;a 29, congregaban a decenas de miles de personas para acompa&ntilde;ar en las calles a las familias de las v&iacute;ctimas y recordar solidariamente la memoria de 230 personas muertas por culpa de una conducta negligente presuntamente delictiva. 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;<em>Asesino rata cobarde! </em>este es el otro grito, el que vibr&oacute; en la inmensa sala de la Ciutat de les Arts rompiendo el silencio durante el solemne funeral de Estado en recuerdo de las v&iacute;ctimas. El grito estremecedor de una mujer an&oacute;nima dej&oacute; a Maz&oacute;n desnudo ante el mundo. Fue ella la que concentr&oacute; en un instante y con solo tres palabras un a&ntilde;o de rabia y resistencia de una ciudadan&iacute;a que no sal&iacute;a de su estupor cada vez que se conoc&iacute;an nuevos detalles sobre a qu&eacute; se dedic&oacute; la primera autoridad valenciana mientras a menos de diez quil&oacute;metros de El Ventorro las personas mor&iacute;an arrastradas por el lodo de un desastre anunciado desde d&iacute;as antes. Ella y su grito fue quien lo precipit&oacute; todo. Desde ese mismo momento era evidente que la suerte del infame estaba echada a pesar de que esa misma ma&ntilde;ana hab&iacute;a recibido en el Palau de la Generalitat los aplausos y v&iacute;tores de 160 de sus clones y muy a pesar del apoyo que le brind&oacute; durante un a&ntilde;o su partido y los socios de la extrema derecha que, en realidad, blind&aacute;ndolo a &eacute;l se proteg&iacute;an a ellos mismos como hacen los c&oacute;mplices mafiosos. 
    </p><p class="article-text">
        Durante un a&ntilde;o construyeron un relato lleno de ocultamientos y mentiras que tuvo su principal caja de resonancias en Madrid con los <em>feij&oacute;s</em>, <em>cucas</em>, <em>ayusos </em>y <em>bendorros </em>para quienes en el caso de la DANA tambi&eacute;n hab&iacute;a que aplicar el manual de construcci&oacute;n de una <em>verdad alternativa</em> que condujera a hacer creer que la culpa es siempre de los otros, incluso de las v&iacute;ctimas a quienes se les lleg&oacute; a imputar la responsabilidad de no haberse sabido proteger. Ven&iacute;an experimentados de otros desastres como el accidente del del Yak 42 en 2003 (62 v&iacute;ctimas); los atentados de Atocha en 2004 (193 personas muertas y 2000 heridas); o el siniestro del metro de Valencia, en 2006 (43 personas muertas y 47 heridas); o los protocolos de la verg&uuml;enza de Madrid en 2020 (7291 personas fallecidas en condiciones espantosas). De ah&iacute; la obsesi&oacute;n de Feijoo en pedir a Maz&oacute;n que controlase el relato de la cat&aacute;strofe antes que ocuparse de las v&iacute;ctimas seg&uacute;n se desprende del intercambio de mensajes que los dos mantuvieron mientras se ahogaba la gente. La pol&iacute;tica y la verdad no se llevan bien o, lo que es lo mismo, un relato bien manipulado puede ocultar los datos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Maz&oacute;n no dimiti&oacute;, lo echaron y quienes lo echaron no fueron ni Les Corts, ni los partidos, ni ninguna alta instituci&oacute;n, fue la sociedad civil organizada y eso les duele mucho, motivo por el que se esfuerzan en vestirlo de dimisi&oacute;n. Por eso se entiende que uno de los rasgos m&aacute;s persistentes del poder establecido con independencia de su adscripci&oacute;n ideol&oacute;gica es su&nbsp;desconfianza estructural hacia la sociedad civil organizada. Los partidos pol&iacute;ticos tienden a presentarse como&nbsp;la &uacute;nica v&iacute;a posible para cambiar las cosas porque&nbsp;les resulta oportuno. Esta concepci&oacute;n ha empobrecido la democracia reduci&eacute;ndola a un mecanismo electoral peri&oacute;dico, vaciado de participaci&oacute;n real donde en ocasiones recalan personajes corruptos que colonizan las instituciones democr&aacute;ticas aun a costa de destruirlas con el descr&eacute;dito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Plataformas ciudadanas, movimientos sociales, colectivos culturales, asociaciones ambientalistas, vecinales y de damnificados, de este o de cualquier otro desastre, comparten una caracter&iacute;stica que los hace inc&oacute;modos:&nbsp;act&uacute;an fuera del control directo de los partidos pol&iacute;ticos&nbsp;y, por tanto, les obstaculizan la pretensi&oacute;n de ostentar el monopolio de la representaci&oacute;n y decisi&oacute;n sobre lo que ahora toca o no toca. Sin embargo, gran parte de las asociaciones son escuelas de democracia, libertad y un contrapeso frente a los abusos del poder pol&iacute;tico. Existieron mucho antes que la democracia y los partidos, nacen de un impulso natural primigenio de las personas para agruparse en defensa de sus intereses y para la protecci&oacute;n de valores y derechos que constantemente est&aacute;n en riesgo. All&iacute; donde la sociedad civil se organiza, el poder se ve obligado a&nbsp;escuchar y en muchas ocasiones, rectificar o ceder. Precisamente por eso forma parte del relato pol&iacute;tico desprestigiar,&nbsp;fragmentar&nbsp;o&nbsp;instrumentalizar las entidades c&iacute;vicas que no se someten al dictado pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Maz&oacute;n conjur&oacute; a los poderes tradicionales a su favor, las primeras semanas busc&oacute; la bendici&oacute;n de la Iglesia con un funeral cat&oacute;lico que despreci&oacute; los credos de muchas de las v&iacute;ctimas y atrajo un alto mando militar a su gobierno para hacer creer que ten&iacute;a el apoyo del ej&eacute;rcito. Con la clase empresarial lo tuvo peor pues algunos reconocidos empresarios estaban entre las v&iacute;ctimas. Pero Maz&oacute;n seguir&iacute;a en el Palau de la Generalitat de no ser por la persistencia de las denuncias y las manifestaciones masivas culminadas por el grito <em>asesino rata cobarde</em> y las acciones emprendidas por las asociaciones de damnificados y c&iacute;vicas que han permitido desvelar las mentiras con las que se intent&oacute; encubrir tanta irresponsabilidad y maldad. De hecho, Maz&oacute;n aguant&oacute; un a&ntilde;o entero mintiendo y despreciando tanta indignaci&oacute;n acumulada hasta que una sola gota, el grito, desbord&oacute; el torrente de dignidad que se lo llev&oacute;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, resulta especialmente revelador el intento insistente de&nbsp;formular la salida de Carlos Maz&oacute;n como una dimisi&oacute;n. Maz&oacute;n&nbsp;no dimiti&oacute;, fue&nbsp;destituido de facto por la ciudadan&iacute;a, manifestaci&oacute;n tras manifestaci&oacute;n, por la acumulaci&oacute;n de protestas, por la persistencia c&iacute;vica que erosion&oacute; su legitimidad pol&iacute;tica hasta hacerla insostenible. El poder intenta siempre apropiarse del relato final: presentar la ca&iacute;da como un acto voluntario, ordenado, casi elegante. Pero la realidad fue otra. La presi&oacute;n social fue constante, creciente y transversal. Y hubo un momento simb&oacute;lico que condens&oacute; todo ese proceso en una sola voz rotunda, moralmente cargada de raz&oacute;n y dignidad que expres&oacute; lo que miles pensaban y que ya nadie pod&iacute;a silenciar: <em>&ldquo;Asesino rata cobarde.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ese grito no fue un exabrupto, fue la m&aacute;xima expresi&oacute;n de dolor en el lugar adecuado. Fue la&nbsp;irrupci&oacute;n de la sociedad civil en un espacio, el funeral de Estado, que el poder considera exclusivamente suyo. Como escribi&oacute;&nbsp;Hannah Arendt, el poder se sostiene mientras es reconocido; cuando pierde legitimidad, solo le queda la huida o la violencia. O como tambi&eacute;n recoger&iacute;a Albert Camus, ellos mandan porque nosotros obedecemos. A partir del momento del grito, la ficci&oacute;n se rompi&oacute;. No fue una dimisi&oacute;n: fue la negaci&oacute;n de una legitimidad sustentada en una mentira odiosa, constituy&oacute; una&nbsp;expulsi&oacute;n c&iacute;vica. La democracia no se agota en las instituciones, sino que necesita una&nbsp;esfera p&uacute;blica viva, conflictiva, cr&iacute;tica. Cuando esta se debilita, las instituciones se convierten en estructuras autorreferenciales, desconectadas de la sociedad a la que dicen servir. Maz&oacute;n y sus correligionarios se valieron de la d&eacute;bil estructura de las instituciones que le debieron de exigir la rendici&oacute;n de cuentas que correspond&iacute;a, pero recurren a supuestas comisiones de investigaci&oacute;n cuya utilidad para desentra&ntilde;ar la verdad est&aacute; m&aacute;s que en entredicho. 
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que Maz&oacute;n no dimiti&oacute;, sino que fue echado, no es una cuesti&oacute;n sem&aacute;ntica: es un&nbsp;acto pol&iacute;tico y moral. Nombrar correctamente los hechos impide que el poder se reapropie de la historia -del relato como ellos lo llaman- y neutralice su significado y cada vez que se la intenta silenciar, desactivar o desprestigiar, conviene responder con la evidencia m&aacute;s inc&oacute;moda para el poder: si no hubiese sido por la movilizaci&oacute;n de la sociedad civil organizada Maz&oacute;n nunca se habr&iacute;a ido. Nada de lo valioso que hoy disfrutamos lleg&oacute; sin conflicto, sin organizaci&oacute;n y sin perseverancia. Y cuando se nos dice que &ldquo;no se puede hacer nada&rdquo;, conviene recordar que&nbsp;toda conquista empez&oacute; siendo negada. Tambi&eacute;n es cierto que las conquistas c&iacute;vicas no siempre son completas, Maz&oacute;n nos lo recuerda cada vez que se acomoda en su esca&ntilde;o de diputado, todav&iacute;a hay camino por recorrer hasta verlo sentado en el banquillo de los acusados. 
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n de la sociedad civil es adem&aacute;s de una herramienta de participaci&oacute;n pol&iacute;tica, una&nbsp;exigencia &eacute;tica. Implica asumir responsabilidad colectiva, salir del individualismo resignado y disputar el sentido de lo p&uacute;blico a quienes lo monopolizan. Frente a la cultura de la queja individual tantas veces aplastada y la delegaci&oacute;n pasiva tantas veces enga&ntilde;ada, la acci&oacute;n colectiva afirma la radicalidad democr&aacute;tica: la ciudadan&iacute;a no pide permiso ni para existir pol&iacute;ticamente, ni para arrojarle a aquel desalmado el grito de <em>&iexcl;asesino rata cobarde!</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/elogio-grito_129_12894018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jan 2026 16:22:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Elogio del grito]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año de la dana: irresponsabilidad y encubrimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ano-dana-irresponsabilidad-encubrimiento_129_12702674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38d60569-479e-4d0c-ad22-084688aa25b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un año de la dana: irresponsabilidad y encubrimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 es hoy un caso paradigmático de quiebra institucional y reputacional: falló la prevención, la coordinación y, posteriormente, la rendición de cuentas. Pero lo que agrava la tragedia es la persistencia del silencio</p><p class="subtitle">'¿Dónde estaba Mazón?' - 
El documental que investiga la gran incógnita del día de la dana</p></div><p class="article-text">
        Silencio, sombras, ocultamiento y falsedades son palabras que servir&iacute;an para definir la acci&oacute;n institucional del gobierno valenciano desde la cat&aacute;strofe de la DANA que dej&oacute; 229 v&iacute;ctimas mortales y numerosos heridos en aquella tr&aacute;gica tarde del 29 de octubre de hace un a&ntilde;o. Aquel episodio meteorol&oacute;gico extremo anunciado por la AEMET con alertas rojas desde las 7:30 de la ma&ntilde;ana estuvo precedido desde ocho d&iacute;as antes por avisos de llegada de episodios de lluvias torrenciales. Sin embargo, los sistemas de emergencia del gobierno valenciano no se activaron y la respuesta institucional fue tard&iacute;a, confusa y descoordinada, todo lo contrario de lo que ha ocurrido con los temporales que azotaron el Pa&iacute;s Valenci&agrave; a finales del pasado septiembre y durante este mes de octubre. Esta vez s&iacute; se activaron los sistemas de emergencias y se envi&oacute; por telefon&iacute;a con horas de anticipaci&oacute;n mensajes a la ciudadan&iacute;a claros y concisos:&nbsp;abandonen las zonas bajas y suban a plantas superiores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos mismos mensajes hace un a&ntilde;o habr&iacute;an evitado todas o la mayor parte de las 229 muertes. En las alertas de estas &uacute;ltimas semanas no se ha dudado sobre qui&eacute;n tiene las competencias que la ley confiere de forma clara y concisa a la Generalitat Valenciana. Y el 29 de octubre tampoco hab&iacute;a ninguna duda: quien diga lo contrario miente, pues el propio Carlos Maz&oacute;n el 1 de septiembre de 2022, cuando a&uacute;n estaba en la oposici&oacute;n, en una rueda de prensa acompa&ntilde;ado por la portavoz del PP Cuca Gamarra, le exig&iacute;an responsabilidades al entonces presidente de la Generalitat Ximo Puig por un suceso que estuvo a punto de provocar una gran desgracia cuando un tren al que nadie avis&oacute; casi fue alcanzado por un incendio forestal en la provincia de Castell&oacute;n. Maz&oacute;n y Gamarra imputaron a Puig&nbsp;<em>&ldquo;</em>falta de responsabilidad, de decoro y de ejecuci&oacute;n de competencias sobre emergencias&nbsp;que son de la Generalitat&rdquo;. Es evidente que en 2022 el PP valenciano y el PP nacional sab&iacute;an a qui&eacute;n correspond&iacute;an las competencias en materia de emergencias y protecci&oacute;n civil y tambi&eacute;n c&oacute;mo se deb&iacute;a actuar. Cuando el 29 de octubre de 2024 decidieron conscientemente no lanzar las alertas, mantener su banal agenda y mofarse de quienes s&iacute; las hab&iacute;an activado, como la Universidad de Valencia, hipot&eacute;ticamente para no crear alarma que desbaratase el jugoso puente del 1 de noviembre, estaban incurriendo en una negligencia muy grave cuyas consecuencias todos conocemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No solo hicieron caso omiso de las alertas meteorol&oacute;gicas y despreciaron la memoria de tantas riadas catastr&oacute;ficas sufridas a lo largo de la historia en Val&egrave;ncia, sino que ignoraron groseramente las se&ntilde;ales que presagiaban el desastre cuando los r&iacute;os y barrancos comenzaban a desbordarse ese mismo d&iacute;a por la ma&ntilde;ana tal y como difund&iacute;an en directo la cadena auton&oacute;mica de televisi&oacute;n y otros muchos medios de comunicaci&oacute;n, as&iacute; como la recepci&oacute;n de miles de llamadas al 112 pidiendo auxilio. Las comarcas tierra adentro en las cabeceras de los barrancos sufrieron por la ma&ntilde;ana inundaciones que requirieron la intervenci&oacute;n de la UME, era cuesti&oacute;n de que en pocas horas esas aguas embravecidas descendieran hasta las urbanizadas y superpobladas llanuras de inundaci&oacute;n de la provincia de Valencia. Cualquier alumno de primaria lo estudia en su asignatura de conocimiento del medio. Pero, adem&aacute;s, el secretario auton&oacute;mico de emergencias, el investigado Emilio Arg&uuml;eso, a mediod&iacute;a inform&oacute; telef&oacute;nicamente de la alarmante situaci&oacute;n de los cauces a la vicepresidenta primera del Consell y consellera de servicios sociales, Susana Camarero. La respuesta de esta, con un Maz&oacute;n desaparecido fue no hacer nada, simplemente exclam&oacute; un&nbsp;&ldquo;&iexcl;jope! si necesitas algo me lo dices&rdquo; y se fue tranquilamente a comer. Por la tarde, cuando ya hab&iacute;a personas ahogadas y desaparecidas, se march&oacute; a una gala de entrega de premios. De Susana Camarero, estrecha colaboradora durante muchos a&ntilde;os del condenado por corrupci&oacute;n y exministro de Aznar, Eduardo Zaplana, dependen las residencias de tercera edad que no fueron alertadas por nadie, en una de ellas en Paiporta murieron ahogados seis ancianos y de esta vicepresidenta tambi&eacute;n dependen los servicios de teleasistencia a enfermos que tampoco recibieron ning&uacute;n aviso, 37 de ellos tambi&eacute;n murieron. Y si la inundaci&oacute;n en vez de llegar entre las seis y las siete de la tarde hubiera llegado a las cinco, la cat&aacute;strofe habr&iacute;a multiplicado el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas al hallarse los escolares en las aulas, pues otro personaje tan irresponsable como la anterior, el conseller de Educaci&oacute;n, Jos&eacute; Antonio Rovira, tampoco quiso crear alarma y mantuvo las clases en vez de suspenderlas. Mientras todo eso ocurr&iacute;a el presidente de la Generalitat com&iacute;a en El Ventorro con la periodista Maribel Vilaplana sol&iacute;cito a ofrecerle la direcci&oacute;n de la televisi&oacute;n auton&oacute;mica y no se sabe qu&eacute; otras cosas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan temeraria conducta deriv&oacute; en un procedimiento judicial contra la consellera de interior y su secretario auton&oacute;mico de emergencias por los delitos de homicidio imprudente dirigido, por ahora, contra los irresponsables que no activaron los sistemas de alertas que hubiesen evitado o paliado el desastre humano. El principal responsable, Carlos Maz&oacute;n, seg&uacute;n &eacute;l mismo reconoci&oacute; cuando espetaba a su antecesor ser el m&aacute;ximo responsable de las emergencias, ha sido invitado por la jueza instructora a comparecer como investigado en varias ocasiones, pero por arte del aforamiento, ese privilegio negro de la justicia espa&ntilde;ola, de momento se est&aacute; librando y puede seguir dirigiendo la estrategia de bulos y confusi&oacute;n, y tambi&eacute;n a alimentar los negocios de la reconstrucci&oacute;n desde su despacho en el Palau de la Generalitat. Algunas de las empresas adjudicatarias de contratos de obras de reconstrucci&oacute;n han estado involucradas en casos de corrupci&oacute;n por la financiaci&oacute;n del PP. M&aacute;s de 600 millones de euros se han adjudicado directamente sin ninguna concurrencia.
    </p><p class="article-text">
        En esta batalla que libra Maz&oacute;n por salvarse pol&iacute;tica y judicialmente ha sido crucial el ocultamiento de material probatorio como los v&iacute;deos que recogieron en im&aacute;genes y sonido la ineptitud de los responsables de emergencias. De su visualizaci&oacute;n se concluye lo que se intu&iacute;a, que los valencianos estuvimos aquel d&iacute;a en manos de unas malas personas de escasas luces, que ignoraban los principios m&aacute;s elementales de la prevenci&oacute;n de emergencias y de la din&aacute;mica de las aguas torrenciales cuando llueve intensamente en las cabeceras de los r&iacute;os y barrancos. En los v&iacute;deos que se han conocido gracias a una filtraci&oacute;n a TVE se puede observar la entrada en el edificio del 112, hacia las 8:30 de la tarde, de un Carlos Maz&oacute;n que no se sabe si ven&iacute;a de una reuni&oacute;n, hoy por hoy clandestina, o si se acababa de levantar de la cama. Qu&eacute; hizo aquella tarde m&aacute;s all&aacute; de las tres horas y media en El Ventorro sigue sin conocerse a pesar de que decenas de funcionarios, escoltas, conductores o personal administrativo, lo saben y callan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ocultamiento de hechos y de materiales probatorios o su destrucci&oacute;n, como el borrado de im&aacute;genes de las c&aacute;maras del Palau de la Generalitat aquella tarde, no solo agrava la sospecha de negligencia en la gesti&oacute;n de la emergencia, sino que abre la posibilidad de que se hayan cometido delitos de encubrimiento u obstrucci&oacute;n a la justicia, al haberse ocultado o retenido deliberadamente informaci&oacute;n clave para el procedimiento. Asimismo, al comunicar por escrito a Les Corts que los videos que ahora han aparecido no exist&iacute;an tal y como inform&oacute; el actual conseller de emergencias e interior, Juan Carlos Valderrama, podr&iacute;a suponer la comisi&oacute;n de un delito de falsedad documental dirigido a dificultar la investigaci&oacute;n judicial.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consecuentemente, m&aacute;s all&aacute; de las presuntas responsabilidades penales relacionadas con la negligencia en la gesti&oacute;n de las alertas, es evidente que existen otras responsabilidades sobre las que hasta ahora poco o nada se ha hablado a pesar de su gravedad: se ocultaron datos y documentos relevantes para la investigaci&oacute;n judicial en un &aacute;mbito como es la administraci&oacute;n auton&oacute;mica que, como todas las administraciones p&uacute;blicas tiene la obligaci&oacute;n de actuar con objetividad al servicio del inter&eacute;s general y con sujeci&oacute;n al ordenamiento jur&iacute;dico. En este contexto, los funcionarios y empleados p&uacute;blicos que poseen informaci&oacute;n y conocen hechos relevantes sobre lo ocurrido el 29 de octubre tienen la obligaci&oacute;n de ponerlo en conocimiento de la justicia.&nbsp;El art&iacute;culo 451 del C&oacute;digo Penal castiga a quien, con conocimiento de un delito, ayuda a eludir la investigaci&oacute;n, a ocultar o sustraer pruebas. Los art&iacute;culos 464 a 466 agravan la pena si el encubrimiento se realiza para entorpecer la acci&oacute;n judicial o destruir pruebas documentales o digitales. Asimismo, el art&iacute;culo 118 de la Constituci&oacute;n y el art&iacute;culo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) obligan adem&aacute;s a colaborar activamente con la justicia y a comunicar cualquier hecho delictivo del que se tenga conocimiento que est&eacute; relacionado con la causa.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, seg&uacute;n el art&iacute;culo 52 y siguientes del Estatuto B&aacute;sico del Empleado P&uacute;blico (EBEP), todos los funcionarios tienen el deber de colaborar con la justicia y de estar al servicio del inter&eacute;s general frente al inter&eacute;s particular del pol&iacute;tico inepto o corrupto. Su silencio o inacci&oacute;n podr&iacute;a constituir falta muy grave o incluso delito si se demuestra que conoc&iacute;an hechos relevantes y los ocultaron. Sospechosamente, el Consell aprob&oacute; otorgar condecoraciones &ldquo;por los servicios prestados&rdquo; a escoltas y polic&iacute;as que acompa&ntilde;an habitualmente al presidente Maz&oacute;n. Algunos polic&iacute;as han rechazado la recompensa. Todo huele tan mal.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si las pruebas materiales -registros de comunicaci&oacute;n interna, v&iacute;deos del CECOPI, correos institucionales, grabaciones de la televisi&oacute;n p&uacute;blica o las decenas de miles de llamadas al 112- fueron deliberadamente ocultadas o demoradas, existiendo una investigaci&oacute;n abierta, estar&iacute;amos sin duda alguna ante un delito de encubrimiento agravado o incluso de obstrucci&oacute;n a la justicia. Pero m&aacute;s all&aacute; del C&oacute;digo Penal, lo ocurrido interpela el fundamento mismo de la &eacute;tica p&uacute;blica: la administraci&oacute;n no puede ser un muro para proteger a los ineptos y corruptos. La administraci&oacute;n p&uacute;blica y todos sus funcionarios deben constituir una estructura al servicio del Estado de Derecho, de la verdad y de la ciudadan&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los empleados p&uacute;blicos que saben lo que ocurri&oacute; deben hablar. La Ley 2/2023, de protecci&oacute;n de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupci&oacute;n, refuerza el deber de colaboraci&oacute;n con la justicia y protege a los empleados que revelen informaci&oacute;n relevante. Cualquier funcionario o trabajador que disponga de datos sobre la infame gesti&oacute;n de la DANA y su ocultamiento tiene derecho a ser protegido frente a represalias si colabora con la investigaci&oacute;n o aporta documentaci&oacute;n. Evidentemente, la protecci&oacute;n deber&aacute; solicitarse a la Autoridad Independiente de Protecci&oacute;n del Informante (AIPI) que recientemente ha entrado en funcionamiento con &aacute;mbito estatal. Cualquier &oacute;rgano auton&oacute;mico con funciones similares en la Comunitat Valenciana no ser&iacute;a fiable al estar controlado por los mismos responsables de la tragedia y sus aliados, es decir por el PP y Vox.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los que han ocultado, manipulado o tergiversado documentaci&oacute;n audiovisual probatoria y de inter&eacute;s esencial en el procedimiento judicial, han alegado la falsa coartada de la &ldquo;deontolog&iacute;a profesional&rdquo; despreciando que, en un procedimiento penal, no cabe invocarla como excusa para ocultar informaci&oacute;n o pruebas. La deontolog&iacute;a period&iacute;stica o institucional protege el deber de confidencialidad sobre las fuentes en el ejercicio leg&iacute;timo de la profesi&oacute;n, pero nunca ampara el encubrimiento de un delito&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la posici&oacute;n de la direcci&oacute;n de la televisi&oacute;n auton&oacute;mica &Agrave; Punt, que habr&iacute;a apelado a esa &ldquo;deontolog&iacute;a profesional&rdquo; para no entregar materiales audio o comunicaciones internas relacionadas con la DANA, resulta &eacute;ticamente inadmisible y jur&iacute;dicamente inconsistente. Una televisi&oacute;n p&uacute;blica sostenida con fondos de todos no puede convertirse en un instrumento de opacidad ni de protecci&oacute;n pol&iacute;tica. Su deber es el de garantizar la informaci&oacute;n veraz y la transparencia, pero nunca reeditar los vicios estructurales de la antigua Canal 9, s&iacute;mbolo de manipulaci&oacute;n informativa y servilismo institucional de una &eacute;poca que nos llen&oacute; de verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de la DANA del 29 de octubre de 2024 es hoy un caso paradigm&aacute;tico de quiebra institucional y reputacional: fall&oacute; la prevenci&oacute;n, la coordinaci&oacute;n y, posteriormente, la rendici&oacute;n de cuentas. Pero lo que agrava la tragedia es la persistencia del silencio. Un silencio impuesto por el miedo, por la&nbsp;<em>Omert&aacute; </em>o&nbsp;lealtad mafiosa y por una mala cultura funcionarial que a&uacute;n confunde la defensa de la instituci&oacute;n con la protecci&oacute;n de sus responsables, aunque estos sean unos presuntos delincuentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sociedad tiene derecho a saber las razones ocultas de por qu&eacute; Maz&oacute;n no orden&oacute; lanzar las alertas, d&oacute;nde estaban y qu&eacute; hicieron los responsables pol&iacute;ticos y t&eacute;cnicos aquel d&iacute;a, incluida la vicepresidenta Susana Camarero o el conseller de educaci&oacute;n Jos&eacute; Antonio Rovira. Las v&iacute;ctimas, sus familias y la ciudadan&iacute;a merecen verdad, justicia y reparaci&oacute;n, no silencio ni manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de la &eacute;tica p&uacute;blica el silencio y las mentiras son tambi&eacute;n una forma de corrupci&oacute;n. La transparencia, la integridad, la rendici&oacute;n de cuentas y la colaboraci&oacute;n con la justicia no son opciones morales, son deberes c&iacute;vicos y obligaciones jur&iacute;dicas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ano-dana-irresponsabilidad-encubrimiento_129_12702674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 20:18:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un año de la dana: irresponsabilidad y encubrimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DANA,Carlos Mazón,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Sin burocracia”, el nuevo eufemismo contra el control público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/burocracia-nuevo-eufemismo-control-publico_129_12688898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace tiempo que viene repitiendo una consigna tan impactante como peligrosa: &ldquo;<em>estas ayudas ser&aacute;n sin burocracia</em>&rdquo;. El todav&iacute;a presidente Maz&oacute;n se llena la boca de esta frase populista con cada ayuda o subvenci&oacute;n que otorga por motivo de la DANA convencido de que responde a una demanda social leg&iacute;tima como es la necesidad de actuar con rapidez ante la desgracia. Pero detr&aacute;s de ese eslogan, aparentemente compasivo, se ocultan mensajes m&aacute;s profundos y preocupantes: el desprecio a las garant&iacute;as que protegen la correcta gesti&oacute;n del dinero p&uacute;blico bajo el principio de legalidad, por una parte, y la de tapar la huida irresponsable de sus obligaciones aquel funesto 29 de octubre de 2024, por la otra.
    </p><p class="article-text">
        La llamada burocracia, palabra hoy usada con connotaciones peyorativas y el tono con el que habla Maz&oacute;n lo es, no es otra cosa que el conjunto de procedimientos, normas y controles que aseguran que los recursos p&uacute;blicos se asignen conforme a criterios objetivos, verificables y justos. Como se&ntilde;al&oacute; el soci&oacute;logo alem&aacute;n Max Weber, la administraci&oacute;n burocr&aacute;tica es &ldquo;la forma m&aacute;s racional de ejercicio del poder&rdquo; porque se basa en la imparcialidad, la profesionalidad y la previsibilidad de las decisiones. Por ello, reducir la burocracia no debe significar suprimir controles, sino mejorar los procesos administrativos para hacerlos m&aacute;s &aacute;giles sin sacrificar la legalidad, la transparencia ni la rendici&oacute;n de cuentas. Sin embargo, lo que algunos dirigentes entienden por &ldquo;sin burocracia&rdquo; es, en realidad, sin control, sin integridad p&uacute;blica y sin justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Las ayudas p&uacute;blicas, especialmente las de emergencia, deben tramitarse con celeridad, pero tambi&eacute;n con garant&iacute;as de su procedencia y justeza. Nuestra legislaci&oacute;n b&aacute;sica, especialmente las leyes del Procedimiento Administrativo Com&uacute;n y la de Administraci&oacute;n Electr&oacute;nica, establecen mecanismos que no son meras formalidades sino instrumentos de equidad, agilidad, seguridad jur&iacute;dica y control del gasto. Eliminar esos filtros o sustituirlos por decisiones discrecionales es abrir la puerta a la arbitrariedad y la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;al&oacute; el profesor y jurista valenciano Joan Prats i Catal&agrave;, &ldquo;el buen gobierno requiere que el poder p&uacute;blico se ejerza en base a normas, procedimientos y controles que garanticen la integridad institucional&rdquo;. No hay gobernanza eficaz sin legalidad, ni administraci&oacute;n moderna sin responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero enemigo no es la burocracia, sino la ineficiencia y la falta de profesionalidad. Y esa ineficiencia suele tener causas pol&iacute;ticas, no t&eacute;cnicas. Son los malos liderazgos, los nombramientos clientelares, la colonizaci&oacute;n partidista de las instituciones y la falta de profesionalizaci&oacute;n de los altos cargos los que entorpecen la acci&oacute;n administrativa. Tambi&eacute;n la falta de recursos humanos y materiales en beneficio de externalidades propiciadas por pol&iacute;ticos que rechazan los principios de la buena administraci&oacute;n y desechan la aportaci&oacute;n de los buenos servidores p&uacute;blicos, que los hay, pero que son arrinconados y perseguidos porque no se prestan a las arbitrariedades. El Informe de la OCDE sobre Gobernanza P&uacute;blica (2023) insiste en que las administraciones m&aacute;s eficaces son aquellas que combinan controles robustos con una funci&oacute;n p&uacute;blica profesional, estable y evaluada por m&eacute;ritos. Los pa&iacute;ses con menores &iacute;ndices de corrupci&oacute;n y alta calidad de vida como Dinamarca o Finlandia no son los que han eliminado la burocracia, sino los que la han convertido en sin&oacute;nimo de rigor y confianza p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, el art&iacute;culo 103 de la Constituci&oacute;n es claro: la Administraci&oacute;n debe servir con objetividad los intereses generales y actuar con eficacia, sometimiento pleno a la ley y al Derecho. El principio de eficacia no puede invocarse para desmantelar las garant&iacute;as, sino para perfeccionarlas y modernizarlas. Todo lo que entorpezca el funcionamiento objetivo de las administraciones p&uacute;blicas ser&iacute;a anticonstitucional.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, la ret&oacute;rica del &ldquo;sin burocracia&rdquo; forma parte de una narrativa m&aacute;s amplia y sutil de deslegitimaci&oacute;n del Estado y del sector p&uacute;blico profesional. Se busca trasladar a la ciudadan&iacute;a la idea de que los procedimientos son un obst&aacute;culo, no una garant&iacute;a, generando un caldo de cultivo favorable a la arbitrariedad, al clientelismo y a la corrupci&oacute;n. Como recuerda el profesor y actual presidente de la Autoridad Independiente de Protecci&oacute;n al Informante (AIPI), Manuel Villoria Mendieta, &ldquo;la &eacute;tica p&uacute;blica exige controles institucionales que impidan la discrecionalidad sin rendici&oacute;n de cuentas; sin ellos, el buen gobierno se convierte en una simple etiqueta vac&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, detr&aacute;s del discurso &ldquo;anti-burocr&aacute;tico&rdquo; se esconde, en demasiadas ocasiones, la incapacidad o la falta de voluntad para dirigir una administraci&oacute;n eficiente y transparente que en una &eacute;poca de gesti&oacute;n electr&oacute;nica y aplicaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as supondr&iacute;a el mayor nivel de eficiencia jam&aacute;s alcanzado en el &aacute;mbito de lo p&uacute;blico. As&iacute; y todo, se cultiva deliberadamente la confusi&oacute;n o contraposici&oacute;n entre burocracia y control, entre lentitud y legalidad, para justificar decisiones sin supervisi&oacute;n o concesiones opacas. M&aacute;s de 600 millones de euros han sido adjudicados sin concurrencia en contratos de obras de la DANA que han ido a beneficiar en buena parte a empresas pr&oacute;ximas al PP de Maz&oacute;n. Determinados anuncios de ayudas y subvenciones se acercan m&aacute;s a una campa&ntilde;a electoral que a una acci&oacute;n programada para paliar la fr&aacute;gil situaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas, m&aacute;s a una compra de votos que a una acci&oacute;n de auxilio.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de emergencia, la administraci&oacute;n p&uacute;blica debe ser especialmente &aacute;gil, pero tambi&eacute;n justa y responsable: ayudar a quien lo precisa e impedir que los pillos se apropien de lo que otros necesitan. La soluci&oacute;n no es suprimir controles, sino fortalecerlos mediante digitalizaci&oacute;n, profesionalizaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n interinstitucional y ciudadana. La transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas no son trabas, sino condiciones del buen gobierno. Y tal vez de eso es de lo que huye Maz&oacute;n quien todav&iacute;a no ha explicado m&aacute;s all&aacute; de su comida en El Ventorro a qu&eacute; se dedic&oacute; la tarde del 29 de octubre mientras m&aacute;s de dos centenares de personas mor&iacute;an por la negligencia inexcusable de su gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Decir &ldquo;sin burocracia&rdquo; puede sonar bien, pero en el fondo significa sin garant&iacute;as, sin transparencia y sin Estado de Derecho. Y eso, en democracia, no es eficiencia: es un retroceso peligroso. Es el camino hacia un Estado clientelar basado en la obediencia al cacique. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/burocracia-nuevo-eufemismo-control-publico_129_12688898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 06:43:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[“Sin burocracia”, el nuevo eufemismo contra el control público]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El bosque protector]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/bosque-protector_129_12545913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/718560c9-7954-43b0-98ad-89f0752aa270_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El bosque protector"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la despoblación y la crisis de precios se ha ido también la ganadería extensiva, que durante siglos mantuvo el monte abierto, limpio, diverso. La desaparición del pastoreo ha permitido que el sotobosque se densifique</p></div><p class="article-text">
        <em>&laquo;El bosque no es un lujo ni un adorno verde; es una infraestructura vital, tan necesaria como una carretera o un hospital&raquo;</em>. As&iacute; defin&iacute;a el bi&oacute;logo Ricardo Almenar la centralidad social de los sistemas forestales en su ensayo <em>El bosc protector</em>, (en valenciano Edit. Bromera, 2014), <em>El monte protector,</em> (en castellano<em>, </em>Edit. Icari<em>a</em>)<em>. </em>Una afirmaci&oacute;n que hoy, frente a la oleada de incendios que devoran centenares de miles de hect&aacute;reas en Galicia, Castilla y Le&oacute;n, Asturias o Extremadura, resuena con dram&aacute;tica vigencia.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios no son meros accidentes estivales ni desastres inevitables de la naturaleza. Son la consecuencia de d&eacute;cadas de abandono rural, de pol&iacute;ticas forestales err&aacute;ticas o inexistentes y de una visi&oacute;n reduccionista del monte como un espacio marginal. La obra de Almenar pretende revertir este diagn&oacute;stico proponiendo un cambio de paradigma: contabilizar los beneficios que los bosques aportan a la sociedad y devolver a esos ecosistemas, en forma de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de inversi&oacute;n, ayudas y fomento a los productos agropecuarios, una parte de esa riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, mientras el humo asfixia aldeas y pueblos enteros, mientras miles de personas ven c&oacute;mo sus casas y recuerdos se reducen a cenizas, incluso algunos pierden sus vidas, es urgente recuperar propuestas y pr&aacute;cticas como las que Almenar formula: el bosque como manto protector, el monte como bien com&uacute;n que garantiza la vida presente y futura. Propuso establecer reglas claras para medir lo que los bosques aportan, m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n maderera, esos otros beneficios invisibles del bosque. Enumer&oacute; servicios que hoy la ciencia denomina <em>ecosist&eacute;micos</em>, y que en su ensayo defini&oacute; con un enfoque pedag&oacute;gico:
    </p><p class="article-text">
        El bosque es un regulador h&iacute;drico que retiene agua de lluvia, evita riadas, mantiene acu&iacute;feros. <em>&laquo;Cada &aacute;rbol es una cisterna y cada bosque una gran infraestructura hidr&aacute;ulica&raquo;</em>, escribi&oacute; el autor. 
    </p><p class="article-text">
        Protecci&oacute;n del suelo<strong>.</strong> Las ra&iacute;ces fijan la tierra, impiden la erosi&oacute;n, conservan la fertilidad y frenan la desertizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Captura de carbono<strong>.</strong> En un contexto de crisis clim&aacute;tica y calentamiento global por el efecto de los gases invernadero, los bosques son emisores de ox&iacute;geno sumideros naturales de CO&#8322;.
    </p><p class="article-text">
        Biodiversidad. El bosque es refugio de miles de especies animales y vegetales que contribuyen al equilibrio y diversidad natural. 
    </p><p class="article-text">
        Protecci&oacute;n cultural y humana<strong>.</strong> El monte es paisaje, memoria, sustento y, sobre todo, un marco de vida para las comunidades rurales.
    </p><p class="article-text">
        Almenar sostiene que estos beneficios deben ser traducidos en una &ldquo;<em>contabilidad social&rdquo;</em> y que, a partir de ah&iacute;, los poderes p&uacute;blicos deben planificar y organizar un retorno justo: inversiones p&uacute;blicas destinadas a mantener, prevenir y cuidar lo que el bosque regala a la sociedad de manera silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        La cat&aacute;strofe de los incendios actuales no se entiende sin el contexto de la despoblaci&oacute;n y abandono del mundo rural. Todo comenz&oacute; cuando malas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas decidieron suprimir en muchos pueblos la escuela y luego el dispensario m&eacute;dico para obligar a sus moradores a tener que recorrer decenas de kil&oacute;metros para seguir recibiendo unos servicios que desde los centros de poder les usurparon. Con el declive de servicios esenciales lleg&oacute; la p&eacute;rdida de calidad de vida empeorada cuando los precios de la producci&oacute;n agropecuaria pasaron a depender de grandes superficies comerciales, centrales especuladoras e intermediarios sin escr&uacute;pulos. 
    </p><p class="article-text">
        Galicia ha perdido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas a buena parte de sus habitantes rurales; las aldeas de la monta&ntilde;a leonesa o zamorana languidecen; Extremadura sufre un &eacute;xodo constante hacia las ciudades. Con la despoblaci&oacute;n y la crisis de precios se ha ido tambi&eacute;n la ganader&iacute;a extensiva, que durante siglos mantuvo el monte abierto, limpio, diverso. La desaparici&oacute;n del pastoreo ha permitido que el sotobosque se densifique, acumulando material combustible. La desaparici&oacute;n de cultivos ha suprimido magn&iacute;ficos cortafuegos que se intercalaban como mosaicos entre las masas forestales. 
    </p><p class="article-text">
        Almenar lo describe con lucidez: &laquo;<em>Un bosque abandonado es un polvor&iacute;n en espera de la chispa</em>&raquo;. Esa chispa puede ser un rayo, una negligencia o, desgraciadamente, la mano intencionada de un incendiario. Tambi&eacute;n la mano negra de intereses madereros o urban&iacute;sticos. La tragedia de este verano, pero tambi&eacute;n de anteriores, con incendios descontrolados que arrasan decenas de miles de hect&aacute;reas, no puede separarse del abandono del campo, del abandono del bosque, y ambos conforman un c&iacute;rculo vicioso de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas, tanto auton&oacute;micas como estatales, han invertido hist&oacute;ricamente m&aacute;s en extinci&oacute;n que en prevenci&oacute;n. Helic&oacute;pteros, hidroaviones, brigadas de &eacute;lite&hellip; que en algunos lugares como el Pa&iacute;s Valenciano dio lugar a indecentes casos de corrupci&oacute;n como la <em>Trama del Fuego</em> donde dirigentes del PP y empresarios mafiosos se repart&iacute;an el bot&iacute;n de la extinci&oacute;n de incendios. La paradoja es que cada verano se gastan millones en apagar incendios que podr&iacute;an haberse evitado con programas de gesti&oacute;n forestal, con incentivos a la agricultura de monta&ntilde;a, con apoyo a la ganader&iacute;a extensiva, con pol&iacute;ticas serias de ordenaci&oacute;n del territorio. Y lo m&aacute;s grave es que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, especialmente en los territorios donde gobiernan PP-VOX han reducido la inversi&oacute;n en mejorar los sistemas de emergencia y extinci&oacute;n a pesar de tener las competencias en estas materias. Prefieren invertir en otras cosas como el fomento de la tauromaquia o el turismo. Cuando llega el desastre lejos de asumir su responsabilidad abonan el terreno para cargar la culpa a la administraci&oacute;n central. Ya lo hicieron con la DANA de Valencia y lo est&aacute;n repitiendo con los incendios. 
    </p><p class="article-text">
        El propio Almenar advert&iacute;a: &laquo;<em>Lo caro no es invertir en el monte, lo caro es perderlo&raquo;</em>. Y eso es exactamente lo que est&aacute; ocurriendo. Tras cada incendio, el Estado indemniza, reconstruye, reforesta. Pero el ecosistema que se ha perdido &mdash;suelo f&eacute;rtil, regulaci&oacute;n h&iacute;drica, biodiversidad, patrimonio cultural&mdash; es en gran parte irrecuperable.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s claro lo tenemos en el incendio de la Sierra de la Culebra en 2022, en Zamora, donde m&aacute;s de 60.000 hect&aacute;reas ardieron en pocos d&iacute;as. El operativo de extinci&oacute;n result&oacute; desbordado porque no exist&iacute;an planes de prevenci&oacute;n ni suficientes efectivos en los primeros minutos del fuego. De nuevo, la falta de visi&oacute;n estrat&eacute;gica se tradujo en desastre como ahora est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        Una idea clave que insiste Almenar y que corroboran bomberos forestales y expertos en gesti&oacute;n es la importancia del tiempo. El fuego, en sus primeras fases, puede ser un conato controlable. Pero pasadas las primeras horas, con condiciones de viento y calor extremas, se convierte en un monstruo inabarcable. De ah&iacute; que la presencia humana en el territorio sea esencial. No solo brigadas profesionales, sino vecinos, agricultores, pastores, voluntarios que conozcan el terreno y puedan actuar con rapidez. Sin esa &ldquo;primera l&iacute;nea&rdquo; de defensa, el bosque est&aacute; condenado. El problema hoy es que la despoblaci&oacute;n ha vaciado esos territorios de guardianes naturales. Donde antes hab&iacute;a ojos vigilantes, ahora hay soledad. Donde antes pastaba un reba&ntilde;o que manten&iacute;a limpio el sotobosque, ahora se acumulan matorrales secos. El fuego, as&iacute;, encuentra autopistas de combustible. Si adem&aacute;s se han suprimido torres de vigilancia, retenes en el mismo medio rural y otros recursos de extinci&oacute;n, el desastre est&aacute; servido. 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Almenar es, en esencia, &eacute;tica y pol&iacute;tica: reconocer que los bosques son protectores de la sociedad en su conjunto y que la sociedad debe protegerlos a su vez. Eso implica un cambio radical de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para el medio rural al que se le debe respetar y reconocer su gran aportaci&oacute;n al bienestar general. Por ese motivo bien estar&iacute;a que los partidos pol&iacute;ticos que creen en el bien com&uacute;n se leyeran el ensayo de Almenar y lo pusieran en pr&aacute;ctica garantizando un retorno econ&oacute;mico justo proporcional con los beneficios que aporta reconociendo que los servicios ecosist&eacute;micos que los bosques prestan deben valorarse y revertirse en forma de inversi&oacute;n en el mundo rural. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, deben revivir el medio rural garantizando una gesti&oacute;n forestal sostenible, precios justos a los productos agropecuarios y la viabilidad de las explotaciones. No basta con brigadas temporales espor&aacute;dicas, se necesitan pol&iacute;ticas que fijen poblaci&oacute;n, que recuperen la ganader&iacute;a extensiva, que devuelvan servicios y dignidad a los pueblos.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad en su conjunto, pero especialmente la urbana, debe entender que su bienestar depende de esos montes que parecen lejanos y que han actuado hist&oacute;ricamente como reguladores del clima y de los sistemas h&iacute;dricos. Europa ofrece modelos que podr&iacute;an inspirar a Espa&ntilde;a. En Italia y Portugal se han impulsado sistemas de cogesti&oacute;n entre comunidades locales y administraciones. En Francia, las asociaciones de propietarios forestales han logrado integrar prevenci&oacute;n, aprovechamiento econ&oacute;mico y conservaci&oacute;n. Espa&ntilde;a, en cambio, sigue atrapada en una l&oacute;gica reactiva por el secular desprecio de los poderes p&uacute;blicos a lo que ocurre en el medio rural. Ausencia de pol&iacute;ticas forestales bien planificadas, de pol&iacute;ticas de fomento de los productos agropecuarios dejados al albor de las grandes centrales que especulan con los alimentos en Europa y el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los incendios que arrasan Galicia, Castilla y Le&oacute;n o Extremadura no son fen&oacute;menos naturales inevitables. Son la consecuencia de un modelo equivocado de gesti&oacute;n del territorio y de una falta de &eacute;tica p&uacute;blica en la defensa del bien com&uacute;n. Ricardo Almenar nos ha dejado una hoja de ruta en <em>El bosc protector</em>: contabilizar los beneficios, devolver lo recibido, invertir en prevenci&oacute;n, cuidar a quienes habitan los entornos rurales.
    </p><p class="article-text">
        Defender los bosques significa defender la vida, el agua, el aire, el clima. Significa defender a las comunidades que, durante siglos, convivieron con el monte y lo mantuvieron vivo. Si seguimos tratando al bosque como un patio trasero de la ciudad, lo perderemos. Y con &eacute;l, perderemos tambi&eacute;n una parte de nuestra propia capacidad de supervivencia ante la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;<em>El monte nos protege siempre</em> &mdash;escribi&oacute; Almenar&mdash;; <em>solo nos pide a cambio que lo protejamos nosotros&raquo;</em>. La cat&aacute;strofe actual nos deber&iacute;a hacer reflexionar y escuchar esa advertencia. El futuro, en buena medida, depende de que lo hagamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/bosque-protector_129_12545913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2025 20:08:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El bosque protector]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corrupción, esa asignatura pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/corrupcion-asignatura-pendiente_129_12452850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac3a70d4-84d0-4f8b-9145-9cbbfdcccfbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corrupción, esa asignatura pendiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plan anti-corrupción del presidente Sánchez puede suponer un gran avance si el Gobierno lo convierte en una prioridad. Adjudicar contratos por la vía de emergencia a empresas involucradas en casos de corrupción, como está haciendo Mazón, es un indicador de lo que realmente quiere el PP-Vox cuando elimina agencias anticorrupció</p><p class="subtitle">Las 15 medidas de Sánchez para atajar la “crisis de corrupción” en España</p></div><p class="article-text">
        Un expresidente de Per&uacute;, Mart&iacute;n Vizarra, en un discurso a su pa&iacute;s se comprometi&oacute; solemnemente a reducir la corrupci&oacute;n <em>a lo normal</em>. La frase la pronunci&oacute; en un contexto de esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n que afectaban a su gobierno. Aqu&iacute; y ahora la corrupci&oacute;n estructural que sufrimos tambi&eacute;n se ha considerado durante demasiado tiempo un fen&oacute;meno bastante normal y cada caso que se ha descubierto, lejos de servir para dise&ntilde;ar estrategias y acciones de gobierno correctoras, se convert&iacute;a en un arma arrojadiza del debate pol&iacute;tico bronco con la que atacar desde la oposici&oacute;n a quien estaba gobernando, pero al final sin consecuencias reales.
    </p><p class="article-text">
        Los dos grandes partidos que desde 1982 se alternan en el poder nunca han tenido intenci&oacute;n de desplegar pol&iacute;ticas efectivas de prevenci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de las medidas reactivas del C&oacute;digo Penal y todos sabemos de su eficacia: procesos que se perpet&uacute;an durante d&eacute;cadas por falta de medios y especializaci&oacute;n de la justicia; medidas de gracia que consagran la impunidad a trav&eacute;s de indultos, atenuantes vergonzantes y beneficios penitenciarios escandalosos. De hecho, los corruptos, cuando han tenido la mala suerte de caer, suelen estar muy tranquilos porque condenas como la de inhabilitaci&oacute;n, cuando vienen a ser firmes, les suele llegar en edad de jubilaci&oacute;n. Las de c&aacute;rcel, muy raramente las cumplen por una causa u otra y de los dineros saqueados lo que les pillan suele ser la calderilla de todo lo robado cuando no se declaran insolventes. A los corruptores, empresarios a veces de mucho post&iacute;n, ni se les molesta, como si pasaran por all&iacute; de casualidad. Y en cuanto a la tecnoestructura funcionarial colaboradora necesaria porque es la que da apariencia de legalidad a los procedimientos ama&ntilde;ados, esos es como si no existiesen.     
    </p><p class="article-text">
        El plan de lucha contra la corrupci&oacute;n presentado el 9 de julio en el Congreso de los Diputados por el presidente Pedro S&aacute;nchez responde a una necesidad apremiante y puede suponer un gran avance si el gobierno de S&aacute;nchez lo convierte en una prioridad, lo mejora y no se queda en una mera declaraci&oacute;n para salir de la ci&eacute;naga en la que los <em>&aacute;balos</em>, <em>koldos</em> y <em>cerdanes</em> lo han hundido. Pero llega muy tarde. Decenas de miles de millones de euros se pierden por la mala gesti&oacute;n y la corrupci&oacute;n en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica: en el 40% de los procedimientos de contrataci&oacute;n p&uacute;blica solo concurre una empresa. La propia Comisi&oacute;n Nacional de los Mercado y la Competencia (CNMC) sostiene que la falta de presi&oacute;n concurrencial encarece la contrataci&oacute;n p&uacute;blica en m&aacute;s de 40.000 millones de euros al a&ntilde;o. El FMI calcula que el da&ntilde;o de la corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a puede alcanzar la cifra de 70.000 millones de euros al a&ntilde;o. El propio Tribunal de Cuentas Europeo descubr&iacute;a en 2013 que un kil&oacute;metro de autopista en las mismas condiciones orogr&aacute;ficas y t&eacute;cnicas costaba en Espa&ntilde;a el doble que en Alemania. El GRECO (Grupo Europeo contra la Corrupci&oacute;n) viene advirtiendo a&ntilde;o tras a&ntilde;o de todo esto y la  CNMC <a href="https://www.eldiario.es/economia/cnmc-multa-203-millones-principales-constructoras-espanolas-alterar-licitaciones-publicas_1_9151042.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubri&oacute; en 2002 que seis de las grandes constructoras </a>espa&ntilde;olas se hab&iacute;an estado repartiendo los grandes contratos p&uacute;blicos desde hac&iacute;a 25 a&ntilde;os. Esta informaci&oacute;n la han venido conociendo gobiernos y oposici&oacute;n sin que el clamor de tanta indignidad se haya escuchado hasta hoy, cuando el descr&eacute;dito de la pol&iacute;tica y la desconfianza de los ciudadanos hacia el sistema democr&aacute;tico ha puesto a un partido fascista a las puertas del gobierno del Estado adem&aacute;s de estar condicionando muchos gobiernos auton&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        En 2003, Naciones Unidas aprob&oacute; la Convenci&oacute;n contra la Corrupci&oacute;n. Los estados firmanantes se compromet&iacute;an a desplegar en sus propios pa&iacute;ses una estrategia que en buena parte se asemeja a las medidas incluidas en el plan de Pedro S&aacute;nchez. Espa&ntilde;a ratific&oacute; dicha Convenci&oacute;n en 2006, con tres a&ntilde;os de retraso, y desde su publicaci&oacute;n en el BOE en julio de ese a&ntilde;o integra por imperativo constitucional el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol sin que dicha integraci&oacute;n haya cristalizado a nivel estatal en ninguna de las grandes l&iacute;neas que Naciones Unidas estableci&oacute;:  &oacute;rganos independientes dotados de medios y personal especializado que desarrollen pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n de la corrupci&oacute;n; que activen sistemas de detecci&oacute;n y persecuci&oacute;n de las conductas corruptas; que protejan a las personas denunciantes ampar&aacute;ndolas de forma integral; que se dediquen a perseguir y recuperar los activos saqueados; que detecten, desenmascaren y persigan las <em>fortunas sucias;</em> que sancionen conductas contrarias a la &eacute;tica p&uacute;blica e investiguen los conflictos de inter&eacute;s; que comprueben las declaraciones de bienes y actividades de pol&iacute;ticos y funcionarios cruzando datos con la Agencia Tributaria y otros organismos como los registros mercantiles y de propiedad; que accedan a la titularidad real de las empresas contratantes; que colaboren estrechamente con las fiscal&iacute;as especializadas y los juzgados en los casos penales. Y que tengan capacidad para iniciar procedimientos de sanci&oacute;n a los cargos p&uacute;blicos y a los funcionarios corruptos y tambi&eacute;n a las empresas corruptoras por incumplimientos de los planes de integridad que deber&iacute;an ser obligatorios en todas las administraciones y su sector p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que durante todos estos a&ntilde;os la Convenci&oacute;n de Naciones Unidas contra la Corrupci&oacute;n era el eje principal para avanzar en la consolidaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de integridad p&uacute;blica y buen gobierno, en realidad ha sido una norma desconocida en nuestros &aacute;mbitos administrativo, pol&iacute;tico y jur&iacute;dico. Es cierto que algunas medidas sueltas se han adoptado por exigencias generalmente de la UE pero ha faltado la visi&oacute;n de promulgar una ley org&aacute;nica de prevenci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n que, entre otras muchas medidas, cree una Agencia integradora de los &oacute;rganos dispersos ya existentes y de las funciones antes descritas cuya independencia la garantice su adscripci&oacute;n al Parlamento y la designaci&oacute;n por amplia mayor&iacute;a de la persona que la dirija. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de 2003, la propia UE se adelantaba y establec&iacute;a en sus reglamentos la obligatoriedad de implementar pol&iacute;ticas de integridad, prevenci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n en los pa&iacute;ses miembros. Muchas directivas especialmente las relacionadas con la contrataci&oacute;n p&uacute;blica y la transparencia introdujeron mandatos expresos para prevenir esta lacra. La propia Uni&oacute;n cre&oacute; en 1999 la OLAF, la oficina europea antifraude, con jurisdicci&oacute;n sobre todos los pa&iacute;ses miembros, aunque exclusivamente para la vigilancia de los fondos europeos. Pa&iacute;ses de nuestro entorno como Francia con su Agencia Francesa Anticorrupci&oacute;n (AFA) e Italia con su Autoridad Nacional Anticorrupci&oacute;n (ANAC) se adelantaron a Espa&ntilde;a m&aacute;s de una d&eacute;cada por no hablar de otros pa&iacute;ses europeos cuyas agencias anticorrupci&oacute;n existen desde antes de la propia Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        A nivel auton&oacute;mico, diferentes correlaciones de fuerzas pol&iacute;ticas a las del Estado pusieron en marcha unas experiencias que bien hubiesen podido copiar los gobiernos centrales. En 2016 los respectivos parlamentos auton&oacute;micos aprobaron la Agencia de Prevenci&oacute;n y Lucha contra el Fraude y la Corrupci&oacute;n de la Comunitat Valenciana (AVAF) y la Oficina Antifraude de las Islas Baleares, hoy disuelta por decisi&oacute;n del PP y Vox. Con posterioridad Andaluc&iacute;a cre&oacute; su propia Oficina Antifraude, as&iacute; como Navarra, y bastantes a&ntilde;os antes lo hab&iacute;a hecho Catalu&ntilde;a. En todos estos casos, los dos grandes partidos estatales lo aceptaron a rega&ntilde;adientes o votando en contra porque los socios respectivos en cada &aacute;mbito, especialmente los partidos entonces emergentes Podemos, Ciudadanos, Comuns o la hist&oacute;rica ERC lo exigieron para formar los gobiernos de coalici&oacute;n. Dos grandes ciudades como Madrid y Barcelona tambi&eacute;n crearon sus propias oficinas municipales anticorrupci&oacute;n. En Barcelona se puso en funcionamiento en 2015 el primer buz&oacute;n &eacute;tico para denuncias de corrupci&oacute;n que permit&iacute;a la denuncia an&oacute;nima
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias auton&oacute;micas pod&iacute;an haber sido un buen modelo para el Estado, pero nunca hubo el menor inter&eacute;s. En el caso de la AVAF, la Uni&oacute;n Europea en su 'Manual de Buenas Pr&aacute;cticas para la Lucha contra la Corrupci&oacute;n', publicado en Bruselas en 2023, la destaca como modelo de instituci&oacute;n territorial para la prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n, protecci&oacute;n de las personas denunciantes y establecimiento de canales de denuncia. Esto tambi&eacute;n nos lleva a denunciar lo que hoy est&aacute; pasando con aquellas iniciativas auton&oacute;micas ahora que el PP y Vox gobiernan: han disuelto la instituci&oacute;n balear y han tomado al asalto la AVAF para demoler los principios b&aacute;sicos sobre los que construy&oacute; su independencia y eficacia, especialmente la colaboraci&oacute;n con los cuerpos de seguridad del Estado, la fiscal&iacute;a anticorrupci&oacute;n y los juzgados de instrucci&oacute;n. Este es el verdadero programa oculto del PP-Vox en materia anticorrupci&oacute;n: destruir cualquier iniciativa que nos acerque al cumplimiento de la Convenci&oacute;n de Naciones Unidas contra la Corrupci&oacute;n y colonizar los &oacute;rganos de control internos y externos para actuar con total desfachatez, como est&aacute;n haciendo con las obras de reconstrucci&oacute;n en las comarcas valencianas afectadas por la DANA del 29 de octubre en la que murieron 228 personas por la negligencia e ineptitud de quienes deb&iacute;an haber protegido a la poblaci&oacute;n. Adjudicar contratos por la v&iacute;a de emergencia a empresas involucradas en casos de corrupci&oacute;n, como est&aacute; haciendo Maz&oacute;n, es un indicador de lo que realmente quiere el PP-Vox cuando elimina agencias anticorrupci&oacute;n y una evidencia de que sus broncos discursos en el Congreso de los Diputados son una escenificaci&oacute;n c&iacute;nica del peor teatro.  
    </p><p class="article-text">
        Modelos nacionales e internacionales no le faltan a Pedro S&aacute;nchez y visto el coste social, pol&iacute;tico, &eacute;tico, econ&oacute;mico y de desafecci&oacute;n democr&aacute;tica que supone la corrupci&oacute;n no se deber&iacute;an escatimar medios para poner en marcha de forma prioritaria las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de integridad y lucha contra la corrupci&oacute;n a trav&eacute;s de una necesaria Ley Org&aacute;nica de Prevenci&oacute;n y Lucha contra el Fraude y la Corrupci&oacute;n comprensiva de los objetivos aqu&iacute; expuestos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/corrupcion-asignatura-pendiente_129_12452850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jul 2025 20:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corrupción, esa asignatura pendiente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La factura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/factura_129_12446965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La noticia publicada por este diario sobre el rocambolesco pago con fondos p&uacute;blicos de una comida privada del todav&iacute;a presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Maz&oacute;n, por un importe de 853 euros, revela algo mucho m&aacute;s profundo que una an&eacute;cdota sobre gastos de representaci&oacute;n. Destapa un patr&oacute;n de conducta de quienes consideran la administraci&oacute;n p&uacute;blica su cortijo particular y un indicador de que los controles que deber&iacute;an detectar e impedir irregularidades como esta no funcionan.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la informaci&oacute;n desvelada, la comida de car&aacute;cter privado y para cuatro comensales fue inicialmente sufragada por la Generalitat, pero cuando el equipo de Maz&oacute;n tuvo conocimiento de que alguien estaba siguiendo la pista de la factura, se produjo una reacci&oacute;n tan reveladora como ins&oacute;lita: enviaron a la secretaria del president con dinero en met&aacute;lico al restaurante donde se hab&iacute;a producido el &aacute;gape, en Cocentaina, a cien kil&oacute;metros de Valencia, para pagarla. Posteriormente el restaurante procedi&oacute; a reintegrar a la Generalitat los 853&euro; que previamente hab&iacute;a recibido por transferencia bancaria desde las cuentas p&uacute;blicas. &iquest;De qui&eacute;n era ese dinero en met&aacute;lico que viaja de Valencia a Cocentaina en manos de una empleada p&uacute;blica? Si era un asunto entre particulares &iquest;qu&eacute; hace una funcionaria y posiblemente un chofer con el coche oficial viajando a pagar en met&aacute;lico una factura personal? &iquest;no la hubiese podido abonar cualquiera de los otros tres comensales o el propio president directamente por transferencia bancaria desde cualquiera de sus cuentas familiares, por bizum o simplemente dando al restaurante el n&uacute;mero de su tarjeta de cr&eacute;dito?
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la factura la pag&oacute; la Generalitat con dinero p&uacute;blico y eso es un fraude y puede que un delito de malversaci&oacute;n porque alguien en presidencia orden&oacute; iniciar el tr&aacute;mite de aprobaci&oacute;n de un gasto de car&aacute;cter privado ajeno a la funci&oacute;n institucional; le dio conformidad a la factura haci&eacute;ndola pasar como dispendio protocolario o de representaci&oacute;n con su correspondiente justificaci&oacute;n falsa y, finalmente, alguien orden&oacute; el pago al restaurante mediante transferencia bancaria consumando la ilegalidad. Este caso, aunque aparentemente menor por la cuant&iacute;a, es paradigm&aacute;tico. No por el importe, sino por lo que revela: una cadena de decisiones y omisiones que normalizan el uso indebido de recursos p&uacute;blicos. El problema no es solo que Maz&oacute;n intentara colar una factura de un gasto privado, sino que nadie dentro del sistema detect&oacute; la irregularidad ni consider&oacute; que hab&iacute;a algo que corregir, investigar o sancionar. Alguien que advirtiese que esa comida no se pod&iacute;a pagar con recursos p&uacute;blicos y que la factura deb&iacute;a ser devuelta al president para que la pagara de su bolsillo. 
    </p><p class="article-text">
        El propio Maz&oacute;n, m&aacute;s tarde y una vez descubierto el asunto, intent&oacute; zanjar el esc&aacute;ndalo con una frase que son&oacute; a <em>d&eacute;j&agrave; vu</em>: <em>&ldquo;Mis gastos privados me los pago yo&rdquo;</em>, record&aacute;ndonos inevitablemente otra c&eacute;lebre factura, la de El Ventorro del tr&aacute;gico 29 de octubre, esa factura que todav&iacute;a nadie ha visto ni se sabe qui&eacute;n la ha pagado dadas las m&uacute;ltiples versiones que se han dado sobre lo que hizo aquel aciago d&iacute;a en el que la negligencia mezclada con la ineptitud caus&oacute; la muerte de 228 personas. E inevitablemente, tambi&eacute;n nos viene a la memoria aquel otro caso de su correligionario Francisco Camps, el del accidente del Metro, y la frase c&iacute;nica de <em>&ldquo;mis trajes me los pago yo&rdquo;</em>. Y podr&iacute;amos seguir con aquella otra de <em>&ldquo;estoy en pol&iacute;tica para forrarme&rdquo; </em>y as&iacute; indefinidamente, porque todo viene del mismo mal: la corrupci&oacute;n estructural que sufrimos y los indeseables que colonizan las instituciones. Cuando recientemente modificaron los criterios de gesti&oacute;n de la Caja fija de la administraci&oacute;n auton&oacute;mica suprimiendo detalles individualizados de los pagos y, por tanto, reduciendo la transparencia, sin ninguna duda estaban en esa l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Porque no hablamos solo del acto en s&iacute;, sino de la inacci&oacute;n administrativa que lo rodea, la ausencia de controles independientes y de reflejo &eacute;tico en la estructura institucional, la falta de una cultura p&uacute;blica que active alertas y respuestas autom&aacute;ticas ante posibles irregularidades. Nadie en la administraci&oacute;n consider&oacute; necesario revisar el procedimiento, verificar la legalidad del gasto, pedir explicaciones formales o activar los mecanismos de control previstos en la normativa de gesti&oacute;n econ&oacute;mica donde las facturas por gastos protocolarios o de representaci&oacute;n deben ir acompa&ntilde;adas de un informe justificativo con los motivos que lo causan y, en su caso, la relaci&oacute;n de comensales y su v&iacute;nculo con la actividad institucional realizada. 
    </p><p class="article-text">
        La opacidad con la que se intent&oacute; corregir el error, y la falta de consecuencias, muestra una administraci&oacute;n resignada al servilismo pol&iacute;tico y a la pasividad &eacute;tica. La administraci&oacute;n de la Generalitat no deber&iacute;a funcionar como una extensi&oacute;n personal del president, sino como una instituci&oacute;n sujeta al principio de legalidad, al control presupuestario y a la rendici&oacute;n de cuentas.
    </p><p class="article-text">
        La buena gesti&oacute;n desde la &eacute;tica p&uacute;blica no se demuestra en los discursos broncos ni en las frases hechas cargadas de est&uacute;pidas excusas, sino en los procedimientos, en los mecanismos que garantizan el uso correcto del dinero de todos. Cuando estos mecanismos fallan, o simplemente no existen, lo que hay es un gobierno que relega el principio de legalidad y lo somete a la l&oacute;gica del poder corrupto.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s inquietante es que, como en el caso de los trajes de Camps, la frase exculpatoria se convierte en s&iacute;mbolo del cinismo institucionalizado. Decir que al final esa comida privada no ha costado nada a los valencianos es una falsedad que esconde que una funcionaria y tal vez un chofer con su coche oficial tuvieron que movilizarse para tapar la verg&uuml;enza de su jefe. Eso tambi&eacute;n es dinero de los valencianos. Mientras se continue confundiendo el dinero p&uacute;blico con el bolsillo particular del pol&iacute;tico, y mientras no existan estructuras administrativas realmente imparciales y profesionales que act&uacute;en de contrapesos reales, la corrupci&oacute;n seguir&aacute; reproduci&eacute;ndose en peque&ntilde;as o grandes dosis, con total impunidad.
    </p><p class="article-text">
        El uso irregular de fondos p&uacute;blicos supone una vulneraci&oacute;n del principio de legalidad, del deber de ejemplaridad y de la integridad institucional. Seg&uacute;n la doctrina del Tribunal Supremo y del Tribunal de Cuentas, el gasto p&uacute;blico debe ajustarse estrictamente a los fines previstos en la ley, y su desviaci&oacute;n puede constituir infracci&oacute;n contable, administrativa o incluso penal. As&iacute; lo establece, por ejemplo, la Sentencia del Tribunal Supremo 593/2013, de 1 de julio, en la que se conden&oacute; a un alcalde por sufragar con fondos municipales gastos de car&aacute;cter privado y ajenos a la funci&oacute;n p&uacute;blica. El Supremo afirm&oacute;: <em>&ldquo;La mera disposici&oacute;n de caudales p&uacute;blicos para fines ajenos a los previstos legalmente, aunque sea con devoluci&oacute;n posterior, no excluye la ilicitud ni la responsabilidad exigible</em>.&rdquo; Y tambi&eacute;n el Tribunal de Cuentas, en informes y resoluciones reiteradas, ha sostenido que: <em>&ldquo;El reintegro posterior de los fondos p&uacute;blicos indebidamente utilizados no exime de la responsabilidad contable derivada del uso irregular, m&aacute;xime si se produce tras la apertura de una investigaci&oacute;n o ante una posible repercusi&oacute;n medi&aacute;tica.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo verdaderamente alarmante no es solo que Maz&oacute;n intentara corregir la situaci&oacute;n con un pago opaco y sin rastro administrativo, sino que la Generalitat no ha activado ning&uacute;n procedimiento interno de revisi&oacute;n, investigaci&oacute;n ni exigencia de responsabilidad. Esto pone de manifiesto una carencia estructural: no existen mecanismos autom&aacute;ticos que detecten y corrijan estos desv&iacute;os. Nadie en la cadena de gesti&oacute;n cuestion&oacute; el gasto, ni tras el primer pago ni tras la devoluci&oacute;n. La cultura de control y legalidad ha sido desplazada por una cultura de obediencia y servilismo al jefe.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la falta de &oacute;rganos realmente independientes de integridad p&uacute;blica y de prevenci&oacute;n de la corrupci&oacute;n; la banalizaci&oacute;n de los c&oacute;digos &eacute;ticos reducidos a pura cosm&eacute;tica; y la progresiva politizaci&oacute;n de los &oacute;rganos de fiscalizaci&oacute;n deja estos casos sin respuesta, sin consecuencias y sin reparaci&oacute;n institucional. Mientras no existan mecanismos internos y externos que respondan ante estos abusos, y mientras los dirigentes pol&iacute;ticos no entiendan que la ejemplaridad es inseparable del poder p&uacute;blico y que los bolsillos de los pol&iacute;ticos y los funcionarios deben ser transparentes como el cristal, seguiremos asistiendo a un ciclo de esc&aacute;ndalos de dimensiones diversas que, sumados, erosionan profundamente la confianza ciudadana en las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque la corrupci&oacute;n no empieza con comisiones millonarias en para&iacute;sos fiscales por adjudicaciones de contratos p&uacute;blicos a los amigos y empresas corruptoras. Empieza con gastos privados que pagamos entre todos y silencios c&oacute;mplices que lo permiten.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/factura_129_12446965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 21:01:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La factura]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La corrupción, todavía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/corrupcion-todavia_129_12405297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bf436d3-18e0-4348-b040-02f9257413c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La corrupción, todavía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos inmersos en una cultura en la que la corrupción ha creado su propio ecosistema de normalidad aceptada</p></div><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a es un problema estructural que persiste a pesar<strong> </strong>de las alternancias pol&iacute;ticas y a pesar de las veces que se ha esgrimido como argumento para abatir al contrario haciendo creer a la ciudadan&iacute;a que con el relevo pol&iacute;tico se solucionaba el problema. Nunca hubo voluntad de poner coto a la corrupci&oacute;n por parte de los partidos pol&iacute;ticos dominantes y dudo que ahora la vaya a haber. Como dir&iacute;a Monterroso, &ldquo;cuando despert&oacute;, el dinosaurio todav&iacute;a estaba all&iacute;&rdquo;<em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha ignorado reiteradamente las recomendaciones de &oacute;rganos internacionales como el GRECO (Grupo de Estados contra la Corrupci&oacute;n); la Uni&oacute;n Europea y sus directivas promotoras de integridad p&uacute;blica, y la misma Convenci&oacute;n de Naciones Unidas contra la Corrupci&oacute;n, a pesar de estar ratificada desde 2006. Se han desechado experiencias exitosas de pa&iacute;ses de nuestro entorno como la de Italia y su Autoridad Nacional Anticorrupci&oacute;n (ANAC) o Francia con su Agencia Francesa Anticorrupci&oacute;n (AFA). En la Comunitat Valenciana, tuvimos la Agencia Valenciana Antifrau (AVAF), ahora desarticulada. La OCDE acaba de publicar un informe que sit&uacute;a a Espa&ntilde;a como uno de sus pocos miembros que no cuenta con una estrategia nacional contra la corrupci&oacute;n a pesar de que deb&iacute;a estar aprobada por imperativo legal antes de finalizar 2024. Se ha preferido fiarlo todo a los hechos consumados, al derecho penal, cuando el mal ya est&aacute; hecho, ignorando la prevenci&oacute;n o dej&aacute;ndola en manos de &oacute;rganos dispersos sin capacidades investigadoras, faltos de independencia y de medios. 
    </p><p class="article-text">
        El problema no es solo penal, sino pol&iacute;tico y &eacute;tico: sin &oacute;rganos de control independientes adscritos al parlamento y recursos suficientes que integren la prevenci&oacute;n, la investigaci&oacute;n, la recuperaci&oacute;n de activos, los conflictos de inter&eacute;s, el control de las declaraciones de patrimonio y actividades de pol&iacute;ticos y funcionarios, la protecci&oacute;n de las personas denunciantes y la promoci&oacute;n de c&oacute;digos de integridad con gobernanza efectiva, la coordinaci&oacute;n con la Fiscal&iacute;a, la justicia y la Agencia Tributaria&hellip; Sin promover esta estructura especializada es evidente que tampoco habr&aacute; voluntad de limpiar las cloacas del poder y, en consecuencia, la corrupci&oacute;n seguir&aacute; siendo el alto precio que paga la ciudadan&iacute;a y el sistema democr&aacute;tico con el auge de los movimientos totalitarios disfrazados de regeneradores.
    </p><p class="article-text">
        La lista presente y pasada es interminable. Sin ganas de retroceder a la corrupta dictadura franquista ni entrar en las andanzas del anterior jefe de Estado Juan Carlos I, en el periodo constitucional, y sin pretender ser exhaustivo, nos encontramos con G&uuml;rtel, Kitchen-B&aacute;rcenas, P&uacute;nica, 3%-CiU, Palau-Millet, Pretoria, Terra M&iacute;tica, Fabra, EREs, Emarsa, Imelsa, Cooperaci&oacute;n-Blasco, Lezo, Brugal, Noos, Palma-Arena-Jaume Matas, T&uacute;nel de S&oacute;ller, Ivex, Taula, Pitufeo, Comisario Villarejo, Cursos de Formaci&oacute;n, UGT-Fraude subvenciones, Tarjetas Black-Caja Madrid, Canal-9, IVAM, Emperador-Gao Ping, Mascarillas, Erial-Zaplana, Bancaja, CAM, Azud (esa <em>tangentopoli </em>a la valenciana que une en un solo caso al arco parlamentario)... y otros m&aacute;s antiguos como Filesa, Rold&aacute;n, BOE, Nasseiro, Calpe, Banco de Espa&ntilde;a-Rubio, etc&eacute;tera. Y el m&aacute;s actual, por ahora,  que ha sacudido el pa&iacute;s y amenaza con provocar un cambio de ciclo pol&iacute;tico, protagonizado por el trio del exministro y diputado Jos&eacute; Lu&iacute;s &Aacute;balos, su asesor Koldo Garc&iacute;a y el parlamentario y secretario de organizaci&oacute;n, Santos Cerd&aacute;n, los tres del PSOE vinculados con empresarios mafiosos en unos escenarios de corrupci&oacute;n similares a los casos de toda la vida, mezclada de tintes zafios de casposa misoginia. Tampoco sirve seguir repitiendo aquello de que ya hay muchos controles, cuando en la pr&aacute;ctica se demuestra una y otra vez que no funcionan, entre otras razones, porque habitualmente est&aacute;n colonizados por los mismos que no quieren que se les controle. Si con estos antecedentes alguien piensa que Espa&ntilde;a no necesita una estrategia de prevenci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n es que prefiere que todo siga igual.
    </p><p class="article-text">
        En la alternancia entre PP y PSOE, los dos partidos que han hegemonizado el poder pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a desde 1982, con cada cambio se promet&iacute;a una acci&oacute;n regeneradora que en realidad era un espejismo enga&ntilde;oso, o lo que es peor, actuaba como una mec&aacute;nica blanqueadora. Luego, una vez instalados en el poder, lejos de rendir cuentas por sus respectivos casos de corrupci&oacute;n, las direcciones de los partidos se desentienden r&aacute;pidamente recurriendo a las conocidas frases huecas habituales: <em>eso pertenece al pasado</em> o <em>nosotros respetamos las decisiones de la justicia. </em> Una justicia cuyos procedimientos los corruptos saben que se eternizan y, si no se archivan, concluyen y sentencian cuando los pol&iacute;ticos condenados est&aacute;n pr&aacute;cticamente en edad de jubilaci&oacute;n, por lo que las penas de inhabilitaci&oacute;n para cargo p&uacute;blico les dan bastante risa y las de c&aacute;rcel quedan en nada con las vergonzosas atenuantes de las <em>dilaciones indebidas </em>de las que nadie se responsabiliza en nuestro maltrecho sistema judicial, o tambi&eacute;n por la v&iacute;a de la <em>confesi&oacute;n </em>o la <em>conformidad</em>, siempre a &uacute;ltima hora despu&eacute;s de a&ntilde;os entorpeciendo la investigaci&oacute;n y que en realidad son aut&eacute;nticas burlas al proceso. Por no hablar de las distintas varas de medir con las que trabaja la justicia: la magistratura todav&iacute;a est&aacute; buscando a un tal M. Rajoy. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta el Tribunal de Cuentas Europeo advirtió en 2013 que construir un kilómetro de autopista, en iguales condiciones orográficas y técnicas, en España costaba el doble que en Alemania</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n se est&aacute; hablando de contratos p&uacute;blicos ama&ntilde;ados. La contrataci&oacute;n p&uacute;blica es uno de los sectores m&aacute;s perjudicados por las pr&aacute;cticas corruptas. En el 40% de los contratos p&uacute;blicos en Espa&ntilde;a participa una sola empresa. Alrededor de 40.000 millones de euros anuales, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), se pierden por la falta de presi&oacute;n concurrencial en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica. Entre el 10 y el 30% de una obra p&uacute;blica, seg&uacute;n la OCDE, se pierde por malas pr&aacute;cticas y corrupci&oacute;n. Hasta el Tribunal de Cuentas Europeo advirti&oacute; en 2013 que construir un kil&oacute;metro de autopista, en iguales condiciones orogr&aacute;ficas y t&eacute;cnicas, en Espa&ntilde;a costaba el doble que en Alemania. A su vez, el FMI advert&iacute;a que la cifra de la corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a podr&iacute;a alcanzar los 70.000 millones deaeuros al a&ntilde;o. Estos informes han llegado a todos los partidos, los respectivos gobiernos y tambi&eacute;n a los que est&aacute;n en la oposici&oacute;n. Sin ninguna consecuencia a pesar de que con esas millonarias cifras se estar&iacute;an resolviendo muchos de los problemas que tiene la sociedad espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo se puede ama&ntilde;ar un contrato p&uacute;blico, una subvenci&oacute;n, un planeamiento urban&iacute;stico o una enajenaci&oacute;n de patrimonio p&uacute;blico? El esquema para ama&ntilde;ar un contrato, como en la mayor parte de las actuaciones corruptas, se puede representar gr&aacute;ficamente con la figura de un tri&aacute;ngulo donde uno de los v&eacute;rtices lo ocupa el pol&iacute;tico corrupto, en otro v&eacute;rtice se sit&uacute;a el empresario corruptor y, finalmente, en el tercer v&eacute;rtice encontramos al funcionario que, desde su posici&oacute;n gestora, o de control de legalidad, o de control financiero le da apariencia de legalidad a todo el procedimiento administrativo. Para que la corrupci&oacute;n exista es imprescindible que este triangulo funcione perfectamente cohesionado. Pero a pesar de esta unidad inseparable de acci&oacute;n, en la inmensa mayor&iacute;a de los casos solo se habla del pol&iacute;tico corrupto, muy poco del empresario corruptor y casi nada de la tecnoestructura que gestiona, realiza los pliegos t&eacute;cnicos, fija las cl&aacute;usulas jur&iacute;dico-administrativas, emite los informes jur&iacute;dicos, t&eacute;cnicos y financieros que dan apariencia de rectitud legal al contrato fraudulento.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando por los avatares electorales, o judiciales, se produce un cambio en el v&eacute;rtice pol&iacute;tico los otros dos v&eacute;rtices siguen intactos, como en el cuento de Monterroso. Al permanecer estos dos v&eacute;rtices, las c&eacute;lulas cancer&iacute;genas contin&uacute;an dentro de la estructura predispuestas a reproducir el tumor una y otra vez. En las obras de reconstrucci&oacute;n de la DANA empresas involucradas en casos de corrupci&oacute;n est&aacute;n obteniendo grandes contratos por la v&iacute;a del procedimiento de emergencia. Este procedimiento contempla la posibilidad de adjudicar directamente y sin concurrencia a la empresa que el &oacute;rgano pol&iacute;tico de forma discrecional decide y, al contratar a una empresa corrupta o sospechosa de corrupci&oacute;n en vez de a una empresa limpia, el pol&iacute;tico adjudicador nos est&aacute; dejando claro por d&oacute;nde van sus intereses.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El político corrupto cree que las mordidas son un merecido premio, una forma de compensar su entrega y dedicación sacrificada a su patria; un culto a su egolatría y una forma de aprovechar su paso por la política incrementando exponencialmente su patrimonio sin importarle que sea a costa de robar el dinero de la comunidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estamos inmersos en una cultura en la que la corrupci&oacute;n ha creado su propio ecosistema de normalidad aceptada. El pol&iacute;tico corrupto cree que las mordidas son un merecido premio, una forma de compensar su entrega y dedicaci&oacute;n sacrificada a su patria; un culto a su egolatr&iacute;a y una forma de aprovechar su paso por la pol&iacute;tica incrementando exponencialmente su patrimonio sin importarle que sea a costa de robar el dinero de la comunidad. Otras veces se lo cobran con puertas giratorias terminando en empresas de sectores de los que no tienen ni idea, pero donde reciben buenas retribuciones en pago a los &ldquo;servicios prestados&rdquo;. Cuando los sobornos van a la financiaci&oacute;n del partido lo hacen con el objetivo de perpetuarse y asegurarse el poder. Por su parte, el empresario corruptor considera que el pago de mordidas es una forma de evitar la molesta competencia con otras empresas, garantizar sus negocios aumentando los beneficios y tener cogido al pol&iacute;tico y al funcionario c&oacute;mplices que le dar&aacute;n nuevas ganancias con m&aacute;s contratos fraudulentos. Y, finalmente, el funcionario que participa en el ama&ntilde;o de contratos lo hace a cambio de congraciarse con el v&eacute;rtice pol&iacute;tico, quien le paga con privilegios, mejores retribuciones o promocionando su carrera por encima de la de los funcionarios honestos y cumplidores con la ley que lo superan en m&eacute;rito y capacidad. El funcionario corrupto muchas veces ha accedido al empleo p&uacute;blico mediante procedimientos tambi&eacute;n ama&ntilde;ados y su agradecimiento a quien le ha regalado un sueldo de por vida sin merecerlo lo convertir&aacute; en el candidato id&oacute;neo para ocupar el tercer v&eacute;rtice del tri&aacute;ngulo de la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Estos corruptos de tercera fila son reconocibles f&aacute;cilmente: colaboran servilmente y sin escr&uacute;pulos con el poder podrido se&ntilde;al&aacute;ndole quienes son los funcionarios honestos y cumplidores, promueven operaciones de acoso y difamaci&oacute;n para aislarlos o desplazarlos y as&iacute; garantizar la toma del control por parte de los corruptos. Al haber sido invisibles ante la Justicia en tantos casos de corrupci&oacute;n, esta tecnoestructura putrefacta ha alcanzado un enorme poder y sensaci&oacute;n de impunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos el diagn&oacute;stico de tan grave enfermedad no deber&iacute;a ser tan dif&iacute;cil poner en marcha la terapia eficaz. La lucha contra la corrupci&oacute;n requiere algo m&aacute;s que broncas y declaraciones pol&iacute;ticas ret&oacute;ricas, exige una catarsis nacional seguida de una firme voluntad pol&iacute;tica para poner en marcha una estrategia del Estado contra la corrupci&oacute;n con reformas profundas, mecanismos eficaces de prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n, investigaci&oacute;n, recuperaci&oacute;n y sanci&oacute;n, estructuras de control independientes, protecci&oacute;n de los denunciantes, cultura de integridad p&uacute;blica, &eacute;tica y conductas ejemplares exigibles a los lideres pol&iacute;ticos, desde las m&aacute;s altas instancias del Estado hasta el humilde servidor p&uacute;blico de base. La experiencia internacional nos muestra el camino. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/corrupcion-todavia_129_12405297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 20:19:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La corrupción, todavía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza, el eco del Holocausto y la memoria traicionada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gaza-eco-holocausto-memoria-traicionada_129_12331355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El horror no se repite nunca de forma id&eacute;ntica, pero sus huellas, sus l&oacute;gicas y sus silencios se parecen. El Holocausto, en su radicalidad &eacute;tica, nos dej&oacute; una advertencia: la capacidad humana para destruir al otro como si no fuera humano permanece intacta. Lo que est&aacute; ocurriendo en Gaza interpela esa memoria y la est&aacute; traicionando.
    </p><p class="article-text">
        Primo Levi, superviviente de Auschwitz, escribi&oacute; <em>&ldquo;Ha ocurrido, luego puede volver a ocurrir&rdquo;</em>. Esa frase que se debi&oacute; institucionalizar como un imperativo moral para el mundo civilizado se ha convertido en una premonici&oacute;n. No se trata de establecer equivalencias cuantitativas entre muertes o sufrimientos, sino de se&ntilde;alar la continuidad hoy de estructuras de pensamiento y comportamiento que conducen a lo impensable, a la reducci&oacute;n del otro a mero objeto de eliminaci&oacute;n, al silencio c&oacute;mplice de gran parte de los gobiernos y a la justificaci&oacute;n escandalosa del crimen ejecutado en forma met&oacute;dica y planificada. En Gaza no hay c&aacute;maras de gas, pero es un campo de exterminio donde est&aacute;n encerradas sin poder escapar m&aacute;s de dos millones de personas, donde se las elimina con bombas, ametrallamientos, hambre y sed. Gaza vuelve a ser el reflejo de la ignominia, el castigo colectivo, la destrucci&oacute;n sistem&aacute;tica de vidas humanas, hospitales, escuelas, hogares, sin que sus autores sientan culpa alguna, como quien realiza una tarea burocr&aacute;tica anodina incluso como si se tratara de un juego de tiro al blanco para los soldados de Benjam&iacute;n Netanyahu, un personaje envuelto en casos de corrupci&oacute;n cuya situaci&oacute;n al frente de Israel era insostenible hasta que la organizaci&oacute;n terrorista Ham&aacute;s le brind&oacute; la excusa para invadir Gaza con el asesinato de m&aacute;s de mil israelitas indefensos y el secuestro de dos centenares de ellos, en una operaci&oacute;n donde sorprendentemente la tan cacareada eficacia y superioridad de los servicios secretos israelitas estuvo ausente. 
    </p><p class="article-text">
        Hannah Arendt, al reflexionar sobre el juicio a Adolf Eichmann, habl&oacute; de la <em>banalidad del mal</em>. No del monstruo, sino del funcionario obediente y eficaz, del hombre corriente incapaz de pensar desde otra perspectiva que no fuera la se&ntilde;alada por el l&iacute;der supremo. En Gaza, como antes en Auschwitz o Mauthausen y tantos otros lugares donde se eliminaron de forma met&oacute;dica e industrial ocho millones de personas, la mayor&iacute;a jud&iacute;os pero tambi&eacute;n gitanos, prisioneros de guerra, discapacitados, homosexuales, presos pol&iacute;ticos y resistentes, de estos m&aacute;s de 4.000 espa&ntilde;oles, y tantos otros que no encajaban con el ideal nazi&hellip; el mal tambi&eacute;n se ha banalizado cuando m&aacute;s de 50.000 asesinatos se convierte en simple estad&iacute;stica, cuando las im&aacute;genes de ni&ntilde;os muertos de hambre o destrozados por las bombas no conmueven m&aacute;s que unos segundos a una parte de la poblaci&oacute;n mientras otra lo celebra en las redes, sus medios afines y hasta en los parlamentos donde hemos o&iacute;do c&oacute;mo se despreciaban y ridiculizaban las leyes humanitarias o las convenciones internacionales para dar rienda suelta a las peores &nbsp;maldades humanas incapaces de entender desde su imbecilidad que el Holocausto nos dej&oacute; una responsabilidad, la de no aceptar nunca m&aacute;s la l&oacute;gica de la deshumanizaci&oacute;n, venga de donde venga. La de no permitir que el sufrimiento de unos justifique el sufrimiento de otros. La de reconocer que todo pueblo que ha sido v&iacute;ctima tiene una obligaci&oacute;n &eacute;tica adicional: no reproducir, desde el poder, aquello que una vez le fue infligido.
    </p><p class="article-text">
        El historiador Enzo Traverso ya se&ntilde;al&oacute; que el Holocausto no deb&iacute;a convertirse en una <em>memoria congelada</em>, &uacute;til s&oacute;lo para rituales vac&iacute;os y conmemoraciones rutinarias. Muy al contrario, deb&iacute;a ser una categor&iacute;a cr&iacute;tica para pensar el presente, para desenmascarar las formas modernas de barbarie, venga de donde venga. Si el <em>&ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;</em> no es una m&aacute;xima universal, entonces se convierte en ret&oacute;rica vac&iacute;a. Si sirve para justificar cr&iacute;menes en su nombre, se convierte en una coartada siniestra.
    </p><p class="article-text">
        Europa naci&oacute; de las ruinas del Holocausto. Su promesa fundacional era evitar la repetici&oacute;n del horror mediante la paz, el derecho y la cooperaci&oacute;n. Hoy, sin embargo, Europa es incapaz de actuar. Cuando no es c&oacute;mplice por omisi&oacute;n, lo es por justificaci&oacute;n pol&iacute;tica. El peso de la culpa hist&oacute;rica por el antisemitismo ha llevado a algunos gobiernos y a muchos partidos pol&iacute;ticos a conceder al Estado de Israel una impunidad ante el genocidio que est&aacute; perpetrando y que fue precedida por el incumplimiento desde hace a&ntilde;os de las Resoluciones de Naciones Unidas, del Derecho internacional y por despreciar las requisitorias del Tribunal Internacional Penal contra el genocida y corrupto Netanyahu. Ante Israel, Europa ha olvidado la respuesta firme y contundente que adopt&oacute; contra la Rusia de Putin por la invasi&oacute;n de Ucrania. Cuando la moral se aplica con doble rasero seg&uacute;n de quien se trate, sencillamente es que no existe moral. Con el abandono de Gaza por el mundo civilizado asistimos a una tragedia que hiere no solo a sus v&iacute;ctimas asesinadas y mutiladas y a las asediadas por la violencia, el hambre y la sed, sino a la propia idea de civilizaci&oacute;n que se fundamenta en el respeto a los derechos humanos y a la dignidad del individuo y ese abandono m&aacute;s pronto que tarde traer&aacute; consecuencias imprevisibles que lamentaremos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Callar ante Gaza, relativizar, mirar a otro lado, es una forma contempor&aacute;nea de cobard&iacute;a moral que est&aacute; destruyendo la posibilidad de un futuro digno. Hoy, la memoria del Holocausto est&aacute; en peligro no s&oacute;lo por quienes lo niegan, sino por quienes lo instrumentalizan para justificar nuevas formas de destrucci&oacute;n del ser humano. Arendt no habr&iacute;a imaginado esta nueva forma de deshumanizaci&oacute;n donde las im&aacute;genes del horror se consumen como espect&aacute;culo, sin producir una reacci&oacute;n moral masiva entre quienes las presencian. Hemos aprendido a mirar sin ver. A sentir sin actuar ni pensar. A aceptar con normalidad la impunidad del criminal. La banalidad del mal, en el siglo XXI, ha adquirido formas digitales. El exterminio lento se retransmite por redes, se entierra en algoritmos, se justifica en foros, incluso en sedes parlamentarias por pol&iacute;ticos sin escr&uacute;pulos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, ciertos sectores de la derecha herederos ideol&oacute;gicos del franquismo y del colaboracionismo con el nazismo son amigos del actual gobierno israel&iacute; y aplauden a Netanyahu. En esa amistad encuentran una coartada para reescribir su historia, &iquest;recuerdan lo del contubernio judeo-mas&oacute;nico que repet&iacute;a como un loro el dictador? Si los jud&iacute;os pueden ser hoy verdugos, &iquest;qui&eacute;n puede reprocharnos lo que hicimos ayer? &iquest;no son en realidad como nosotros? Esto no niega el Holocausto, pero relativiza su carga moral. Es una forma de legitimar cr&iacute;menes pasados por simetr&iacute;a con cr&iacute;menes presentes. As&iacute; y todo, lo m&aacute;s inquietante no es s&oacute;lo la crueldad de algunos personajes que ha quedado retratada para la posteridad, sino la indiferencia de la gran mayor&iacute;a e incluso la demonizaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas. Hasta un personaje tan funesto como Carlos Maz&oacute;n, el de El Ventorro, ridiculiz&oacute; la ayuda de Espa&ntilde;a al pueblo palestino para reclamarla para &eacute;l y su gobierno de ineptos incapaces de prevenir los graves riesgos de una DANA anunciada, y tambi&eacute;n sus jefes en Madrid, tan absorbidos por el partido franquista como &eacute;l, que se han dedicado a banalizar y hacer chistes del sufrimiento del pueblo palestino. Hoy, los testigos de lo que ocurre en Gaza &ndash;periodistas, m&eacute;dicos, civiles, cooperantes&ndash; claman por una reacci&oacute;n del mundo civilizado que sigue sin llegar y que se diluye entre declaraciones diplom&aacute;ticas in&uacute;tiles y una cobertura medi&aacute;tica que ha naturalizado el horror. 
    </p><p class="article-text">
        Los populismos fascistas que recorren el mundo tienen coincidencias esenciales con los partidos que hoy gobiernan el Estado de Israel con Netanyahu al frente y sobre esas coincidencias han construido una alianza geopol&iacute;tica basada en el autoritarismo, el desprecio a las libertades democr&aacute;ticas y el odio al otro porque comparten su misma visi&oacute;n &eacute;tnica del Estado, la negaci&oacute;n de los derechos humanos universales, la militarizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica y, sobre todo, la construcci&oacute;n de un enemigo absoluto (el musulm&aacute;n, el palestino, el migrante). Netanyahu, al invocar permanentemente el Holocausto como justificaci&oacute;n de su furia violenta, ofrece a la extrema derecha un relato que les permite instrumentalizar el Holocausto sin asumir su responsabilidad y autor&iacute;a. No es que el Holocausto se niegue, sino que se vac&iacute;a de sentido &eacute;tico y se transforma en una patente para volver a cometer otro genocidio, el del pueblo palestino. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los cr&iacute;menes del pasado no absuelven los cr&iacute;menes del presente. Y si la memoria del Holocausto sirve hoy para silenciar la cr&iacute;tica a una ocupaci&oacute;n ilegal, a un castigo colectivo sanguinario, a una masacre&hellip; entonces esa memoria ha sido violada. No es la Shoah la que est&aacute; en cuesti&oacute;n, sino su utilizaci&oacute;n c&iacute;nica y perversa por parte del Estado de Israel y sus socios que ofrecen a la extrema derecha la oportunidad de lavar simb&oacute;licamente su propio pasado fascista y criminal. No lo hacen por amor al pueblo jud&iacute;o, sino porque el corrupto y genocida Netanyahu convierte el Holocausto en coartada para su conducta presente y eso, parad&oacute;jicamente, absuelve a los verdugos de su pasado.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la barbarie, Europa deber&iacute;a liderar un alto el fuego permanente, promover el reconocimiento de un Estado palestino viable, proteger a la poblaci&oacute;n civil bajo el derecho internacional humanitario, y condicionar toda relaci&oacute;n diplom&aacute;tica y comercial con el Estado de Israel al cumplimiento de las Resoluciones de Naciones Unidas, el Derecho internacional y el respeto a los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, la &eacute;tica resiste. Est&aacute; en quienes se niegan a guardar silencio, en quienes se movilizan y arriesgan su vida y bienestar para denunciar, documentar e informar, curar, proteger y alimentar. Frente a la crueldad es necesaria la lucidez &eacute;tica. Frente al poder que justifica los cr&iacute;menes, la conciencia cr&iacute;tica. Frente la sumisi&oacute;n, la rebeld&iacute;a c&iacute;vica y la palabra que incomoda, recuerden lo que escribi&oacute; Albert Camus: <em>ellos mandan porque nosotros obedecemos</em>. Gaza est&aacute; llena de rostros que nos miran desde el abismo. &iquest;Qu&eacute; hacemos con esas miradas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gaza-eco-holocausto-memoria-traicionada_129_12331355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 21:01:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gaza, el eco del Holocausto y la memoria traicionada]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sorolla, Mazón y Mr. Bean]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/sorolla-mazon-mr-bean_129_12312253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Organizar una exposici&oacute;n no es una cuesti&oacute;n trivial. Lo saben los museos y centros de arte que son las instituciones a las que corresponde desarrollar esta funci&oacute;n b&aacute;sica para el conocimiento y divulgaci&oacute;n del patrimonio art&iacute;stico y cultural. Detr&aacute;s de cada exposici&oacute;n hay un complejo proceso de estudio e investigaci&oacute;n a cargo de historiadores del arte, muse&oacute;logos y otros expertos que lo acabar&aacute;n materializando en un proyecto cuidadosamente elaborado sobre la obra de un autor, una corriente art&iacute;stica, una escuela o una tem&aacute;tica ensamblados por un discurso cient&iacute;fico y un relato expositivo. El resultado final, necesitar&aacute; de la cesi&oacute;n temporal de las obras de arte para su exhibici&oacute;n a partir del v&iacute;nculo colaborativo entre instituciones muse&iacute;sticas que con el intercambio de sus obras generar&aacute;n una sinergia enriquecedora de la acci&oacute;n cultural y educativa.
    </p><p class="article-text">
        Aun siendo as&iacute;, hace bastante tiempo que apareci&oacute; otro tipo de exposiciones, estas carentes de proyectos de investigaci&oacute;n, son las conocidas en el argot muse&iacute;stico como <em>exposiciones talonario</em>. Se definen as&iacute; porque detr&aacute;s no hay nada, solo un empaquetado de obras que una entidad muse&iacute;stica con una colecci&oacute;n importante cede temporalmente a quien le paga. Suelen ser exposiciones con piezas de sus almacenes, pero eso es lo de menos pues sirven bien para un buen marketing comercial, financiero y tambi&eacute;n pol&iacute;tico que aprovechando el tir&oacute;n de un artista o del prestigio de la instituci&oacute;n prestadora pretenden enaltecer a la entidad o personaje previo suculentos pagos. No es malo que esto ocurra, para las entidades que ceden las obras constituye una fuente de ingresos importante, pero as&iacute; y todo hay que diferenciar estas exposiciones empaquetadas de las que nacen de un proyecto de investigaci&oacute;n riguroso vinculadas a un programa cultural hecho por profesionales de la museolog&iacute;a. Se pagan muchos millones en estas operaciones y si el dinero sale del bolsillo de los contribuyentes, como m&iacute;nimo, hay que exigir respeto, rigor y que ese dinero no se detraiga del presupuesto de los museos que son a quienes les corresponde cuidar del patrimonio hist&oacute;rico art&iacute;stico y hacer exposiciones temporales.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que hemos sabido, vamos a tener en Valencia durante varios a&ntilde;os otra de estas <em>exposiciones talonario</em>, parece ser que a raz&oacute;n de un mill&oacute;n de euros por a&ntilde;o, con obras de Joaqu&iacute;n Sorolla procedentes de la Hispanic Society of America, de Nueva York, instituci&oacute;n con la que una entidad financiera valenciana, tr&aacute;gicamente politizada en la &eacute;poca de Zaplana, Olivas y Camps, firm&oacute; un acuerdo para traer a Valencia el conjunto de las 14 pinturas mural titulado <em>&ldquo;Visi&oacute;n de Espa&ntilde;a&rdquo; </em>pintados por Sorolla los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida. La exposici&oacute;n fue espectacular y con gran &eacute;xito de p&uacute;blico y tambi&eacute;n sirvi&oacute; para enaltecer a personajes de una &eacute;poca en la que la corrupci&oacute;n campaba a sus anchas por la Generalitat, las diputaciones y los ayuntamientos valencianos. La operaci&oacute;n de marketing cost&oacute; alrededor de 5 millones de euros y no impidi&oacute; la estrepitosa quiebra de la entidad financiera que contribuy&oacute; al &ldquo;crack&rdquo; de 2008 dejando un reguero de ruina y miseria. Tampoco impidi&oacute; que la reputaci&oacute;n de la pol&iacute;tica valenciana cayera a los niveles m&aacute;s bajos, nunca conocidos, de desprestigio. Es necesario recordarlo, que la memoria es muy corta, y de un tiempo a esta parte estamos viendo a los personajes de aquella &eacute;poca resurgir como si nunca hubiesen roto la trabilla de un pantal&oacute;n o cantados miles de euros en el asiento trasero de un coche.
    </p><p class="article-text">
        El recurso al arte como ornamento pol&iacute;tico es muy antiguo, lo recuerda Susan Sontag en su obra <em>Ante el dolor de los dem&aacute;s</em>, &ldquo;el uso del prestigio est&eacute;tico como legitimaci&oacute;n del poder&rdquo; pero tambi&eacute;n recordaban los cl&aacute;sicos que <em>Nulla Aesthetica Sine Ethica</em>, para nada sirve la est&eacute;tica si se carece de &eacute;tica.&nbsp;Porque al final, en el &aacute;mbito de la cosa p&uacute;blica de eso se trata, o se est&aacute; al servicio del inter&eacute;s general o del inter&eacute;s particular; o est&aacute; alineado con el bien com&uacute;n o con el bien del bolsillo. Raro es el d&iacute;a que no sale a la luz alguna sentencia o auto judicial que nos explican el patr&oacute;n de muchos pol&iacute;ticos que est&aacute;n en pol&iacute;tica para forrarse.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, de nuevo, la figura del universal Sorolla, maestro de la luz y s&iacute;mbolo de la valencianidad culta, es usada como escudo para tapar la oscuridad de una gesti&oacute;n pol&iacute;tica rabiosamente anticultural que en los dos a&ntilde;os que lleva gobernando se ha dedicado a depurar directores de centros de arte que por su profesionalidad e independencia estaban en el punto de mira de la extrema derecha a la que se ha abrazado el gobierno valenciano, como ejemplos los casos de dos grandes profesionales como Jos&eacute; Lu&iacute;s P&eacute;rez Pont, del CCC del Carmen, cesado ilegalmente, o los ataques a Nuria Enguita, hasta que abandon&oacute; el IVAM. Son los mismos que censuran libros en bibliotecas p&uacute;blicas; que se dedican a perseguir poetas como Vicent Andr&eacute;s Estell&eacute;s, que ni muerto ha podido tener paz y respeto en el a&ntilde;o de su centenario, <em>a cubrir baches</em> dijo una concejala que no sabr&aacute; distinguir un verso de una zanahoria, que hab&iacute;a retirado los paneles con sus poemas en su pueblo natal; y por supuesto, a atacar nuestra lengua cooficial con absurdos refer&eacute;ndums y acosos a la Academia Valenciana de la Llengua. 
    </p><p class="article-text">
        Probablemente lo que en el fondo pretenden es volver a aquella &eacute;poca en que los museos valencianos funcionaban por antojos de los pol&iacute;ticos de turno. Destruyeron la reputaci&oacute;n del IVAM colocando una directora que fue condenada por corrupci&oacute;n, impulsora de exposiciones como las que giraban alrededor de las pelucas de su peluquero o las fotograf&iacute;as de un galerista chino acusado de ser el jefe de una red de blanqueo de capitales. 
    </p><p class="article-text">
        El personaje pol&iacute;tico que representa toda esta barbarie cultural ahora va a utilizar uno de los s&iacute;mbolos de la cultura valenciana como herramienta propagand&iacute;stica que tape su ineptitud durante y despu&eacute;s de la DANA del 29 de octubre. Ver los publirreportajes de Maz&oacute;n por la Gran Manzana me ha tra&iacute;do a la memoria al actor que interpreta Rowan Atkinson como Mr. Bean, en su pel&iacute;cula de cine catastr&oacute;fico titulada simplemente Bean o tambi&eacute;n <em>&ldquo;El nombre del desastre&rdquo;</em>. En esta pel&iacute;cula Mr. Bean es enviado a Estados Unidos por sus superiores de la Royal National Gallery como supuesto experto en arte para una importante operaci&oacute;n cultural. El personaje, encarnaci&oacute;n de un individuo torpe, inepto y t&oacute;xico, es en realidad un empleado sin cualificaci&oacute;n al que nadie quiere tener cerca y que sus jefes no saben c&oacute;mo deshacerse de &eacute;l. Su designaci&oacute;n no responde al m&eacute;rito ni a la capacidad intelectual sino al deseo de quit&aacute;rselo de encima. Mr. Bean es el &ldquo;experto&rdquo; que en realidad no sabe nada, y aun as&iacute; es sostenido en su rol por la mentira, la improvisaci&oacute;n y el artificio. El resultado es catastr&oacute;fico: el arte queda convertido en parodia y la representaci&oacute;n institucional en un esperpento.
    </p><p class="article-text">
        Este guion, que en clave de comedia brit&aacute;nica provoca risas, se est&aacute; reproduciendo en nuestra pol&iacute;tica con tintes mucho m&aacute;s tr&aacute;gicos. Mientras todav&iacute;a vivimos bajo el s&iacute;ndrome de una cat&aacute;strofe que por confluencia de la ineptitud i la imprudencia caus&oacute; 228 muertos e innumerables heridos, el todav&iacute;a presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Maz&oacute;n, se fue a Nueva York, &iquest;o lo enviaron? para, supuestamente, organizar una exposici&oacute;n de &ldquo;cuadros&rdquo; de Joaqu&iacute;n Sorolla. Una cortina de humo para tapar la vacuidad de su infame acci&oacute;n pol&iacute;tica. El aterrizaje en el Manhattan de Nueva York, que el de Cullera todav&iacute;a no nos lo ha explicado, se acompa&ntilde;&oacute; con mucha prensa, discursos y fotos oficiales propios de una operaci&oacute;n de mercadeo pol&iacute;tico provinciana. En realidad, lo que represent&oacute; fue la farsa maquillada de una pretendida dignidad institucional con la que el &ldquo;experto&rdquo; en Sorolla esperaba quitarse de encima el barro de unas riadas que fue incapaz de prevenir, pese a los avisos rojos de AEMET, y las muertes evitables cuya investigaci&oacute;n judicial le va estrechando el cerco. &iquest;Para cu&aacute;ndo el mismo detalle informativo de la visita a Nueva York, pero ahora sobre lo que hizo Mr. Maz&oacute;n aquella infausta tarde del Ventorro al CECOPI y las causas verdaderas para no enviar <em>&ldquo;alertas exageradas&rdquo;</em> que pudiesen estropear el negocio en aquella semana de puente? 
    </p><p class="article-text">
        Mr. Bean, y Mr. Maz&oacute;n, son dos casos similares que encarnan una tragicomedia, el primero desde la ficci&oacute;n, como un buf&oacute;n incapaz que termina manipulando valios&iacute;simas obras de arte sin entenderlo, y el otro, de tr&aacute;gica realidad representando una performance de cart&oacute;n piedra interpretada en Nueva York con un s&eacute;quito de figurantes buscando construir una apariencia de normalidad y seudo prestigio cultural alrededor de alguien tan simb&oacute;lico para los valencianos como es la figura de Sorolla, confundiendo la cultura con el espect&aacute;culo para distraer el vac&iacute;o institucional y tapar la ineptitud que sufrimos&nbsp;decenas de miles de ciudadanos en aquellas terribles fechas. Ambos personajes, Mr. Bean y Mr. Maz&oacute;n, condensan el absurdo de confiar tareas de gran responsabilidad a figuras que no solo carecen de preparaci&oacute;n, sino que agravan con su presencia lo que tocan. El desastre, en ambos casos, no es solo un accidente: es el resultado previsible de haber puesto la toma de decisiones importantes en manos del menos indicado. La mala pol&iacute;tica se ha convertido en escenograf&iacute;a, y el arte en tel&oacute;n de fondo para encubrir la mediocridad enfangada en la ausencia de &eacute;tica y de verg&uuml;enza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/sorolla-mazon-mr-bean_129_12312253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 May 2025 21:00:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sorolla, Mazón y Mr. Bean]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demolición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/demolicion_129_12235537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sosten&iacute;a Hannah Arendt hace casi sesenta a&ntilde;os a prop&oacute;sito de la controversia creada por sus cr&oacute;nicas sobre el juicio de Eichmann en Jerusal&eacute;n, que la verdad y la pol&iacute;tica no se llevan demasiado bien. Arendt, en su ensayo <em>Verdad y mentira en la pol&iacute;tica</em>, advierte sobre los peligros que conlleva la manipulaci&oacute;n sistem&aacute;tica de la verdad en la esfera p&uacute;blica, especialmente cuando la mentira se convierte en una herramienta pol&iacute;tica habitual. Seg&uacute;n ella, el mayor riesgo no es solo que los gobernantes mientan, sino que al mentir por sistema se llegue a borrar la l&iacute;nea entre realidad y ficci&oacute;n, de modo que el ciudadano ya no pueda distinguir entre lo que es verdad y lo que es falso, entre lo que le cuentan que pas&oacute; y lo que realmente sucedi&oacute;. Si esto ocurr&iacute;a en los a&ntilde;os sesenta cuando los medios de difusi&oacute;n se circunscrib&iacute;an a la radio, la prensa y la televisi&oacute;n en blanco y negro, no hace falta resaltar el impacto demoledor que la mentira alcanza ahora en un mundo globalizado bajo el dominio de las redes sociales e infinitos seudo medios digitales alimentados con los dineros que les transfieren quienes han convertido la mentira en su principal estrategia pol&iacute;tica y de dominio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arendt insist&iacute;a en que la pol&iacute;tica requiere una base de realidad compartida para que el debate p&uacute;blico, que es la esencia de la democracia, sea posible y &uacute;til para la ciudadan&iacute;a. En el contexto de una cat&aacute;strofe como la DANA del pasado 29 de octubre, donde el sufrimiento que padecen los familiares de las 228 personas fallecidas y decenas de miles de damnificados sigue latentes, los responsables p&uacute;blicos encabezados por el todav&iacute;a presidente de la Generalitat, el infame Carlos Maz&oacute;n, recurren a la manipulaci&oacute;n de audios, mantienen oculta la agenda real del comensal de El Ventorro, admiten en sede judicial que no ten&iacute;an conocimientos de las funciones propias de sus bien remunerados cargos, se excusan en que los responsables eran otros degradando el principio de jerarqu&iacute;a de nuestra administraci&oacute;n p&uacute;blica&hellip; todo esto antes de afrontar que ellos eran quienes ten&iacute;an que haber activado las acciones que paliaran la cat&aacute;strofe del 29 de octubre especialmente en lo que es m&aacute;s importante ante cualquier desastre: salvar el mayor n&uacute;mero de vidas posibles. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que venimos de situaciones repetidas donde la mentira es el instrumento esencial para conseguir objetivos que de otro modo no se alcanzar&iacute;an. Quedaron atr&aacute;s los tiempos en los que un pol&iacute;tico sorprendido en fragante mentira quedaba desautorizado ante la sociedad y, en las democracias m&aacute;s avanzadas, era motivo de dimisi&oacute;n o de destituci&oacute;n. Eso se acab&oacute;, estamos en una nueva era donde la verdad ha perdido su valor esencial. Esta nueva era pol&iacute;tica comenz&oacute; con aquella gran mentira que alcanz&oacute; magnitudes planetarias, la madre de todas las mentiras, la de las inexistentes armas de destrucci&oacute;n masiva como excusa para invadir un pa&iacute;s rico en petr&oacute;leo. Mentira inventada por el cuarteto de las Azores, las cr&oacute;nicas hablan del trio, Bush hijo, Blair y Aznar, pero siempre se olvidan del anfitri&oacute;n, el oscuro Durao Barroso. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella mentira sirvi&oacute; tambi&eacute;n para meter a Espa&ntilde;a en una guerra y model&oacute; un nuevo estilo de hacer pol&iacute;tica, a nivel nacional e internacional, y tuvo &eacute;xito porque una vez desvelada la verdad nunca se procedi&oacute; contra los responsables de aquella guerra ilegal e injustificada cuya &uacute;nica raz&oacute;n era controlar el flujo del petr&oacute;leo de Irak matando a decenas de miles de personas y sumiendo Oriente Medio en el caos que todav&iacute;a perdura veinte a&ntilde;os despu&eacute;s. El cuarteto debi&oacute; ser juzgado por cr&iacute;menes contra la humanidad, pero nadie se atrevi&oacute; ni tan siquiera a plantearlo dando por afianzada la barbarie y normalizado que se puede invadir un pa&iacute;s y bombardear o acribillar a sus ciudadanos sin que ninguna instituci&oacute;n nacional o internacional pueda impedirlo ni exigir responsabilidades como ahora est&aacute; ocurriendo en Gaza. Despu&eacute;s de la madre de todas las mentiras vinieron otras, como la derivada de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, cuando el gobierno de Aznar, con su portavoz el condenado por corrupci&oacute;n Zaplana, noqueados por el trasfondo y consecuencias del crimen, se los imputaron a los asesinos de ETA con tal de evitar reconocer que la masacre era obra de terroristas isl&aacute;micos en venganza por la guerra de Irak.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mentira tras mentira, el marco del debate pol&iacute;tico se ha convertido en un juego de trileros y estafadores. El todav&iacute;a presidente de la Generalitat nos present&oacute; su gobierno como el de los mejores e inmediatamente se apresur&oacute; a cancelar cualquier actuaci&oacute;n de la mayor&iacute;a parlamentaria anterior que pudiera incidir en una mejora de las instituciones auton&oacute;micas. Suprimieron la Agencia Valenciana de Emergencias que ten&iacute;a por objetivo unir y coordinar todos los recursos existentes para hacer frente de forma m&aacute;s eficaz a cualquier cat&aacute;strofe como la DANA. Tomaron los &oacute;rganos de control que pudieran incomodar a las fechor&iacute;as que se avecinaban como hicieron con la Agencia Antifraude, &oacute;rgano responsable de promover la &eacute;tica p&uacute;blica en las administraciones valencianas y que, con la burda mentira de que les Corts ya ten&iacute;a un c&oacute;digo &eacute;tico y se adher&iacute;an a &eacute;l, cancelaron el c&oacute;digo &eacute;tico de la Agencia y disolvieron el comit&eacute; de &eacute;tica. Y hasta han ido a por la Academia Valenciana de la Lengua que fue una creaci&oacute;n exitosa de su propio partido para normalizar el uso de nuestra lengua y de la que ahora se auto enmiendan acometiendo su acoso pol&iacute;tico y presupuestario. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, en aquello que envuelve la DANA la verdad se va abriendo camino poco a poco gracias a una jueza de instrucci&oacute;n que con ejemplar precisi&oacute;n est&aacute; haciendo emerger con toda su crudeza las conductas negligentes en aquel aciago d&iacute;a. Y conforme se va desvelando la verdad nos invade la sensaci&oacute;n de que el 29 de octubre no existi&oacute; gobierno para hacer frente a la mayor cat&aacute;strofe sufrida en siglos, una sensaci&oacute;n que ha apresado a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que siente que ante tanta desgracia no hubo instituciones auton&oacute;micas que le hicieran frente; de que los valencianos el 29 de octubre tuvimos un Consell de pacotilla, una banda de impostores y estafadores pol&iacute;ticos que m&aacute;s all&aacute; de cantar habaneras y afanarse en sus trapicheos y negocios inconfesables poca cosa m&aacute;s sab&iacute;an o estaban dispuestos a hacer por los dem&aacute;s. Y esa sensaci&oacute;n es a&uacute;n mayor cuando se ha sabido que despreciaron las alertas meteorol&oacute;gicas; se burlaron de quienes s&iacute; adoptaron las medidas b&aacute;sicas; se fueron de jarana mientras r&iacute;os y barrancos arrasaban a su paso tierras y ciudades; y desecharon que sus propios medios actuaran con diligencia movilizando todos los recursos que dispon&iacute;an. La demolici&oacute;n de nuestro autogobierno est&aacute; entre las v&iacute;ctimas no contabilizadas de la DANA y que, sin embargo, nos va a acarrear las peores consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        Porque cualquier persona lo que espera de su gobierno es que defienda la vida de sus ciudadanos y al no hacerlo es l&oacute;gico que se pregunte para qu&eacute; entonces sirve ese gobierno. Si quien deb&iacute;a haber estado al frente de sus responsabilidades dirigiendo y coordinando los operativos de protecci&oacute;n y salvamento y garantizando la movilizaci&oacute;n de todos los recursos necesarios, nos enteramos ahora que dej&oacute; en tierra seis helic&oacute;pteros de salvamento, mand&oacute; a casa unas horas antes del desastre a los funcionarios que vigilaban el nivel de las aguas en los barrancos, despreci&oacute; la incorporaci&oacute;n de m&aacute;s de doscientos agentes forestales, no moviliz&oacute; a m&aacute;s de mil bomberos disponibles, no quiso activar ninguna alarma que advirtiera del peligro hasta despu&eacute;s de que las aguas ya hab&iacute;an matado a m&aacute;s de dos centenares de personas y hasta impidieron que llegara ayuda de otras comunidades, despu&eacute;s de todo esto es l&oacute;gico que se piense que estamos en manos de unos in&uacute;tiles pero tambi&eacute;n y es lo m&aacute;s grave, que la administraci&oacute;n auton&oacute;mica entera es una inutilidad. Ah&iacute; est&aacute; la clave de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica actual y este ser&iacute;a el objetivo oculto de la agenda pol&iacute;tica del partido extremista que sostiene al zombi del Palau. 
    </p><p class="article-text">
        Demoler las instituciones auton&oacute;micas y volver al centralismo anterior a la Constituci&oacute;n est&aacute; en el ADN del partido franquista a cuyos brazos se ha lanzado el Consell de Carlos Maz&oacute;n. Sostenido por los ultras que juegan en su propio inter&eacute;s porque un gobierno de in&uacute;tiles incrementa la sensaci&oacute;n ciudadana de que el autogobierno no sirve para nada, mientras se disparan sus expectativas electorales, tal y como acreditan las &uacute;ltimas encuestas. 
    </p><p class="article-text">
        La asunci&oacute;n del relato xen&oacute;fobo y aporof&oacute;bico contenido en el torpe discurso con el que Maz&oacute;n anunci&oacute; el acuerdo presupuestario para 2025 confirmaba esa transubstanciaci&oacute;n perversa hacia una ideolog&iacute;a que, si un d&iacute;a gobierna Espa&ntilde;a, sin ninguna duda har&aacute; tabla rasa del T&iacute;tulo VIII de la Constituci&oacute;n y, por supuesto, de bastantes m&aacute;s derechos. La demolici&oacute;n del espacio p&uacute;blico democr&aacute;tico gracias a las mentiras se habr&aacute; consumado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/demolicion_129_12235537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 20:37:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Demolición]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soliloquio del zombi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/soliloquio-zombi_129_12152545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El todav&iacute;a presidente de la Generalitat aparte de ser un idiota moral, en los t&eacute;rminos expresados en mi anterior art&iacute;culo, se asemeja cada d&iacute;a m&aacute;s a un zombi de esos que andan por la calle sin saber que est&aacute;n muertos. No siente, no escucha, no sufre y le da igual la realidad porque &eacute;l no habita en ella. Carente de capacidad para ser alguien con discurso propio, con tal de aparentar que est&aacute; vivo se abraza a las execraciones que le brindan quienes le van a enterrar. Hace unos d&iacute;as interpret&oacute; un soliloquio para anunciarnos que se convert&iacute;a a la doctrina de los apologistas del r&eacute;gimen que sembr&oacute; los campos de Espa&ntilde;a de fosas comunes (&iquest;d&oacute;nde est&aacute; Federico Garc&iacute;a Lorca?) y sumi&oacute; el pa&iacute;s en la larga noche donde se violaban derechos humanos tan b&aacute;sicos como los de expresi&oacute;n, pensamiento, asociaci&oacute;n, sindicaci&oacute;n o manifestaci&oacute;n; donde se retrocedi&oacute; la condici&oacute;n de la mujer al siglo XIX; donde se mataba, torturaba y robaba mientras se constru&iacute;an los fundamentos de la corrupci&oacute;n sist&eacute;mica que todav&iacute;a hoy nos acongoja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese soliloquio, le&iacute;do como un aut&oacute;mata, ha vuelto a demostrar que su discurso sobre la seguridad ciudadana y la gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos es muy selectivo, escorado a resaltar lo anecd&oacute;tico para ocultar lo esencial. Como si no tuviese asuntos de verdadera entidad que resolver tras la mayor cat&aacute;strofe en siglos sufrida en Valencia, se comprometi&oacute; a hacer p&uacute;blica la nacionalidad de los detenidos por pillajes tras la DANA. Y sin ofrecer ninguna cifra, ni casos concretos, ni detenciones practicadas, sin rigor alguno, desliz&oacute; que los autores del pillaje son migrantes asociando de este modo la idea de migraci&oacute;n a delincuencia como vienen haciendo los partidos fascistas y nazis de Europa. Y todo esto cuando decenas de miles de personas siguen en estado de shock por la cat&aacute;strofe que junto a la ineptitud ha causado 228 muertos. 
    </p><p class="article-text">
        Para nada sirve decirles a estos soci&oacute;patas que lo que provoca la migraci&oacute;n es la extrema pobreza, la desigualdad profunda y las guerras que generan muerte y miseria en pa&iacute;ses que, en muchas ocasiones, mantienen la huella de la colonizaci&oacute;n europea, de sus intereses geoestrat&eacute;gicos y del expolio de sus recursos naturales. Y, como son enemigos viscerales de la memoria, nadie les recuerda que hasta hace pocas d&eacute;cadas los espa&ntilde;oles eran migrantes que se dispersaron por Europa y Am&eacute;rica para sobrevivir y dar una vida digna a sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el zombi proclam&oacute; que negar&iacute;a cualquier acogida a los menores migrantes llegados solos a nuestras costas, ni&ntilde;os en el m&aacute;s absoluto desamparo. Tambi&eacute;n avanz&oacute; que se suprimir&aacute;n o reducir&aacute;n sustancialmente las ayudas a las entidades de cooperaci&oacute;n y a aquellas que en nuestras ciudades y pueblos ayudan a los m&aacute;s desfavorecidos. Su miserable discurso ocult&oacute; entre muchas cosas que, a resultas de la guerra de Ucrania, la Comunitat Valenciana ha acogido sin ning&uacute;n problema a decenas de miles de personas huidas de la violencia provocada por Rusia, entre ellos miles de ni&ntilde;os que est&aacute;n felizmente escolarizados sin ning&uacute;n problema en nuestro sistema educativo. Por qu&eacute; unos s&iacute; y otros no. Sencillamente, la respuesta est&aacute; en el color de su piel y su pobreza extrema. En otras palabras, simple racismo y odio al pobre. 
    </p><p class="article-text">
        Ese discurso xen&oacute;fobo y aporof&oacute;bico que sin la m&aacute;s m&iacute;nima compasi&oacute;n amenaza con devolver a los or&iacute;genes de miseria y violencia a los ni&ntilde;os supervivientes llegados del mar, contrasta con el silencio atronador sobre los grandes saqueos que ha sufrido la Comunidad Valenciana durante d&eacute;cadas de corrupci&oacute;n y despilfarro a cargo de su partido. La incongruencia es clamorosa pero no sorprende, lo ha hecho siempre. No pidan a un zombi que articule un razonamiento l&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Los pillajes tras la DANA, condenables sin duda, han supuesto robos de bienes materiales con da&ntilde;os localizados en comercios, viviendas o en los veh&iacute;culos amontonados por las aguas desbordadas. En muchos casos la polic&iacute;a ha actuado y detenido a los autores como en cualquier problema de orden p&uacute;blico. Sin embargo, el saqueo de los corruptos que Maz&oacute;n prefiere ignorar porque algunos de ellos son sus amigos del alma, ha costado incontables millones de euros a los valencianos y ha afectado a todos los &aacute;mbitos de la vida p&uacute;blica destruyendo la reputaci&oacute;n de la Comunitat. Basta con recordar algunos de los mayores casos de corrupci&oacute;n que arruinaron la Comunidat Valenciana en tiempos de gobiernos del partido del zombi y, aunque es dif&iacute;cil establecer una cifra exacta, diversos estudios han revelado el impacto econ&oacute;mico real de estos casos. Veamos algunas cifras clave y qu&eacute; servicios p&uacute;blicos podr&iacute;an haberse financiado con ese dinero:
    </p><p class="article-text">
        Caso G&uuml;rtel, m&aacute;s de 120 millones de euros en contratos ama&ntilde;ados y financiaci&oacute;n ilegal del PP. Caso Brugal, corrupci&oacute;n en la gesti&oacute;n de residuos en Alicante, con sobrecostes de m&aacute;s de 100 millones de euros. Caso Taula, desv&iacute;o de fondos en la Diputaci&oacute;n y Ayuntamiento de Valencia, con mordidas que superaron los 25 millones de euros. Caso Emarsa, gesti&oacute;n de la depuradora de la ciudad de Valencia en la &eacute;poca de Rita Barber&aacute;: 25 millones de euros malversados. Y muchos otros como Erial, IVEX, Cooperaci&oacute;n, Noos, Canal-9, IVAM, Azud, Trama del Fuego &hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Proyectos ruinosos como Terra M&iacute;tica, 400 millones de inversi&oacute;n p&uacute;blica perdida. Aeropuerto de Castell&oacute;n, 150 millones y cada a&ntilde;o aumenta el agujero deficitario. Circuito de F&oacute;rmula 1, m&aacute;s de 300 millones. Ciudad de la Luz, 500 millones para un proyecto audiovisual ruinoso. CIEGSA (colegios p&uacute;blicos) 1.000 millones de sobrecostes que sin embargo no acabaron con los barracones. 
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n necesaria merece el caso Bancaja y CAM. Su quiebra y rescate costaron m&aacute;s de 40.000 millones de euros entre inyecciones de dinero p&uacute;blico y p&eacute;rdidas irrecuperables. La CAM (Caja de Ahorros del Mediterr&aacute;neo), intervenida en 2011 tras una gesti&oacute;n catastr&oacute;fica, acumul&oacute; un agujero patrimonial de m&aacute;s de 17.000 millones de euros. Su c&uacute;pula directiva fue acusada de conceder cr&eacute;ditos sin control, falsear cuentas y pagar indemnizaciones millonarias a sus directivos antes de la intervenci&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a. La CAM fue vendida al Banco Sabadell por 1 euro, despu&eacute;s de inyectarle 5.249 millones de euros de dinero p&uacute;blico. Bancaja, bajo la presidencia de Jos&eacute; Luis Olivas, expresidente de la Generalitat condenado por corrupci&oacute;n, se fusion&oacute; con Caja Madrid de Rodrigo Rato, condenado por corrupci&oacute;n, ex vicepresidente del gobierno de Espa&ntilde;a por el PP, para crear Bankia, entidad que termin&oacute; necesitando un rescate p&uacute;blico de 22.424 millones de euros . Bancaja hab&iacute;a financiado sin control proyectos inmobiliarios ruinosos, incluyendo promociones fantasmas en la costa, concedidos decenas de miles de hipotecas basura y cr&eacute;ditos a grandes empresarios cercanos al PP que nunca se devolvieron. 
    </p><p class="article-text">
        Este saqueo financiero cubierto con dinero p&uacute;blico no s&oacute;lo dej&oacute; a miles de peque&ntilde;os ahorradores atrapados en productos financieros t&oacute;xicos (preferentes y subordinadas), sino que adem&aacute;s conden&oacute; a la Comunidad Valenciana a perder su centenario sistema financiero para pasar a depender completamente de la banca privada. 
    </p><p class="article-text">
        En total, el saqueo de la corrupci&oacute;n, despilfarro, sobrecostes y mala gesti&oacute;n en la Comunidad Valenciana supera los 50.000 millones de euros, sin contar otros casos menores que siguen aflorando. Y ante esto, una pregunta que nunca se har&aacute; Maz&oacute;n: &iquest;qu&eacute; servicios p&uacute;blicos podr&iacute;an haberse financiado con el dinero saqueado y despilfarrado por su partido?
    </p><p class="article-text">
        En Sanidad: Construcci&oacute;n de 100 hospitales completamente equipados (coste medio de un hospital moderno: 500 millones de euros ) o contrataci&oacute;n de 200.000 m&eacute;dicos durante 10 a&ntilde;os, mejorando la atenci&oacute;n y reduciendo las listas de espera.
    </p><p class="article-text">
        En Educaci&oacute;n: Construcci&oacute;n de 5.000 colegios p&uacute;blicos nuevos , eliminando barracones y mejorando la educaci&oacute;n de varias generaciones o financiaci&oacute;n de la universidad gratuita en la Comunidad Valenciana durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Infraestructuras: Extensi&oacute;n del transporte p&uacute;blico gratuito durante d&eacute;cadas o plan de modernizaci&oacute;n de carreteras y ferrocarriles sin endeudar a la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        Vivienda: Construcci&oacute;n de 250.000 viviendas p&uacute;blicas, resolviendo el problema del acceso a la vivienda para miles de familias.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el zombi Maz&oacute;n y su gobierno atan su destino al partido franquista y se centran en criminalizar a los migrantes por robos menores tras la DANA; rechazan la Agenda Verde europea que busca hacer un mundo m&aacute;s sostenible; demonizan a los ecologistas que denuncian el cambio clim&aacute;tico; acusan a las organizaciones humanitarias por practicar la caridad; y cargan contra el valenciano, nuestra lengua estatutaria y materna&hellip; mientras vociferan todo esto, guardan silencio sobre el verdadero pillaje que ha empobrecido a generaciones de valencianos. Su estrategia es clara: desviar la atenci&oacute;n de la corrupci&oacute;n intensiva de su partido y avivar miedo y odio contra los m&aacute;s vulnerables e indefensos. Es un ejercicio de obscena hipocres&iacute;a que busca enfrentar a la ciudadan&iacute;a contra los m&aacute;s pobres mientras protege los intereses de quienes se enriquecen a costa de arruinar las arcas p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Es lo que nos pasa por votar a los malvados de la clase (o por abstenerse).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/soliloquio-zombi_129_12152545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2025 22:31:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Soliloquio del zombi]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El idiota moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/idiota-moral_129_12103873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El todav&iacute;a presidente de la Generalitat Valenciana representa un personaje que encaja perfectamente con el que fil&oacute;sofos como Plat&oacute;n, Immanuel Kant, Aaron James o Norbert Bilbeny han definido como el <em>idiota moral.</em> No se trata de un insulto sino de una categor&iacute;a. Seg&uacute;n estos autores, el idiota moral a diferencia del idiota com&uacute;n, aquel que tiene mermadas sus facultades mentales, es el individuo que teniendo un nivel m&aacute;s o menos de desarrollo de su intelecto, sin embargo, es incapaz de distinguir las implicaciones &eacute;ticas de sus conductas y decisiones. Es el que manifiesta una insolvencia para distinguir entre el bien y el mal a la vez que act&uacute;a con seguridad en s&iacute; mismo, con soberbia, frialdad y ausencia de compasi&oacute;n. No es una cuesti&oacute;n de ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas, pues los idiotas morales est&aacute;n en todas partes. 
    </p><p class="article-text">
        El idiota moral no nace, se hace. Mediante aprendizaje y simbiosis con la acci&oacute;n de otros idiotas morales se inculca el culto al individualismo exacerbado, la codicia, el desprecio hacia el bien com&uacute;n, el rechazo a la defensa del inter&eacute;s general y la burla del principio de legalidad, el cual consideran que est&aacute; para que se les aplique a los dem&aacute;s, pero no a ellos, pues se creen que est&aacute;n por encima de las normas. En el ecosistema del idiota moral se considera normal estar en pol&iacute;tica para hacerse rico, apropiarse de lo que es colectivo o colonizar las instituciones con sus an&aacute;logos, aunque sean unos ineptos, para ponerlas al servicio de sus intereses particulares. Se exige lealtad al jefe de los idiotas morales en la tarea de destruir cualquier orden que pueda basarse en los valores de igualdad, justicia, libertad, legalidad y solidaridad y lo hacen con desparpajo y sin complejos. En el &aacute;mbito de lo p&uacute;blico soslayan los principios de integridad, transparencia y buen gobierno, solo cuenta su propio inter&eacute;s. Los idiotas morales de ayer son los que se jactan hoy de que estaban arruinados y gracias a la pol&iacute;tica se hicieron millonarios y lo han conseguido con todos los honores y aunque alguno haya tenido alg&uacute;n tropiezo judicial el balance final siempre le resulta a su favor, pues nunca se les pilla el total del caudal apropiado. Alcanzan altas responsabilidades gracias a muchos otros idiotas morales convencidos de que algo les tocar&aacute; en el reparto pues los elegidos gustan de repetir aquello de <em>no preocuparos que hay para todos</em> y lo representan regalando contratos y concesiones p&uacute;blicas a los amigos, repartiendo cargos y otros premios a quienes se alinean con los objetivos de convertir las instituciones p&uacute;blicas en sus particulares cortijos aun a costa de destruir la reputaci&oacute;n y el prestigio de esas instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Durante aquella tarde brumosa que se llev&oacute; 227 vidas Maz&oacute;n estuvo desaparecido y lejos de hacer lo que un gobernante con un m&iacute;nimo sentido del deber habr&iacute;a hecho que es ponerse al frente de la gesti&oacute;n de la cat&aacute;strofe coordinando la respuesta a la crisis, informando a la ciudadan&iacute;a y asegur&aacute;ndose de que los recursos estuvieran correctamente desplegados, &eacute;l sigui&oacute; con su banal agenda, se burl&oacute; de las medidas preventivas que hab&iacute;an adoptado otras instituciones y se fue al Ventorro donde nadie de sus colaboradores se dign&oacute; en molestarle. Estaban m&aacute;s pendientes del puente del 1 de noviembre que de lo que sucedi&oacute; ese infausto d&iacute;a. Cuando fue consciente del mal que su estulticia hab&iacute;a provocado continu&oacute; la actuaci&oacute;n propia de un idiota moral, considerarse ajeno a las desgracias, afirmar que &eacute;l hizo todo lo que era posible con la informaci&oacute;n que dispon&iacute;a a la vez que se afanaba a construir un relato exculpatorio de s&iacute; mismo que solo se pod&iacute;a sostener echando la culpa a otros. Ni asomo de arrepentimiento ni piedad por las v&iacute;ctimas, incluso cuando cuatro meses despu&eacute;s, y para salvarse de la imputaci&oacute;n penal, contradici&eacute;ndose a s&iacute; mismo, reconoci&oacute; que ese d&iacute;a en realidad no estuvo al frente de nada y que hasta las 20:28 se dedic&oacute; a otras cosas. La famosa foto entrando en el CECOPI vestido como si de jugar al golf viniese saludando alegremente al personal, es todo un poema.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A veces, al idiota moral le suelen quemar las consecuencias de sus actos, pero solo si trascienden a lo p&uacute;blico y son notorios, o tienen consecuencias judiciales y el relato exculpatorio queda desmontado porque emerge la verdad de los hechos. Por eso les obsesiona construir <em>verdades alternativas</em> y difundirlas a los medios comprando voluntades o amenazando a los disidentes, ocultando o manipulando los hechos. Necesita trazar una cortina de humo, saltar a otra fase que llaman <em>pasar p&aacute;gina</em> con un objetivo, que no se hable de su conducta inmoral, de su irresponsabilidad y de su ausencia de compasi&oacute;n por las v&iacute;ctimas. No le faltan corifeos c&oacute;mplices que hasta son capaces de echar la culpa a las propias v&iacute;ctimas. No recuerdo el nombre del psic&oacute;pata que lleg&oacute; a decir que las alertas no sirven para nada y que, aunque se hubiese avisado a tiempo, la gente no hace caso de alarmas y al final se hubiesen muerto igual. 
    </p><p class="article-text">
        El resorte que se usa para ese pasar p&aacute;gina se llama <em>reconstrucci&oacute;n,</em> una necesidad imperiosa ante tanta devastaci&oacute;n que la oponen a la rendici&oacute;n de cuentas. Lo hemos o&iacute;do tantas veces como excusa como si lo primero estuviera re&ntilde;ido con lo segundo. Lo bien cierto es que 227 vidas no habr&aacute; quien las pueda reconstruir ni a sus familias llevarlas un poco de paz y consuelo. Un rasgo cl&aacute;sico del idiota moral es que no solo act&uacute;a mal, sino que, adem&aacute;s, <strong>cree que tiene derecho a hacerlo sin rendir cuentas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cat&aacute;strofe y negocios son sin&oacute;nimos. Las pol&iacute;ticas preventivas en materia de cambio clim&aacute;tico no forman parte de los programas de los idiotas morales porque significan impedimentos a los ping&uuml;es beneficios que generan los desastres, por eso nada m&aacute;s llegar al gobierno disolvieron la Agencia Valenciana de Emergencias de la misma manera que levantaron las restricciones de tr&aacute;fico de veh&iacute;culos por el centro de las grandes ciudades colapsadas y contaminadas. Tener una entidad especializada en emergencias para prevenir cat&aacute;strofes y afrontar los temporales o incendios cada vez m&aacute;s frecuentes resultar&iacute;a muy beneficioso para el conjunto de la sociedad, pero no les resulta rentable a los idiotas morales porque la gesti&oacute;n de las consecuencias de esas cat&aacute;strofes es un magno negocio c&iacute;clico que se traduce en copiosos contratos como por ejemplo los de la post DANA o, en otro orden, con esas absurdas y repetidas reposiciones de arenas en las playas que se traga el mar con cada temporal. 
    </p><p class="article-text">
        Las cat&aacute;strofes en definitiva liberan miles de millones de euros en contratos que por la legislaci&oacute;n de emergencias se pueden adjudicar a quienes quieran discrecionalmente, a las empresas amigas muchas de ellas condenadas por corrupci&oacute;n, sin tr&aacute;mites, sin concurrencia a pesar de que con la tecnolog&iacute;a actual es posible, sin requisitos y sin controles que para eso se tom&oacute; el control de la Agencia Valenciana Antifraude. El desbarajuste es tal que se adjudican contratos con empresas que no tienen medios para ejecutarlos y que los subcontratan con descomunales beneficios. Se han denunciado&nbsp;incrementos de costes muy por encima de los precios de mercado o de los baremos fijados por la Administraci&oacute;n del Estado. Con un desinter&eacute;s absoluto por la &eacute;tica p&uacute;blica y aprovech&aacute;ndose de una desgracia colectiva de magnitudes desconocidas van engordando las cuentas de resultados de las empresas amigas. 
    </p><p class="article-text">
        El comportamiento de Carlos Maz&oacute;n durante la DANA del 29 de octubre encarna esa figura del idiota moral en el sentido filos&oacute;fico que, crey&eacute;ndose listo, socava las instituciones y degrada la vida p&uacute;blica con su irresponsabilidad. Alguien que, por arrogancia y desprecio por el bien com&uacute;n, act&uacute;a de forma imprudente sin asumir las consecuencias de sus actos, rodeado de personajes de su misma categor&iacute;a que le aplauden y jalean. Su mandato no es m&aacute;s que un espejo del declive de la &eacute;tica en la pol&iacute;tica valenciana con toda la carga reputacional que eso representa para los valencianos, pero de esto hablaremos otro d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/idiota-moral_129_12103873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Mar 2025 22:01:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El idiota moral]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién teme al código ético de la Agencia Valenciana Antifraude]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/teme-codigo-etico-agencia-valenciana-antifraude_129_12046965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n habita el panorama pol&iacute;tico y econ&oacute;mico como un virus indetectable que invade los &oacute;rganos de gobierno y las estructuras administrativas de pr&aacute;cticamente todas las administraciones p&uacute;blicas. Una intoxicaci&oacute;n que genera cuantiosas p&eacute;rdidas materiales en el mundo y que en Espa&ntilde;a diversos estudios han cuantificado en m&aacute;s de 60.000 millones de euros anuales. A la magnitud del impacto econ&oacute;mico se debe a&ntilde;adir las consecuencias para el sistema democr&aacute;tico desde el mismo momento en que la ciudadan&iacute;a observa c&oacute;mo las tramas corruptas ponen a las instituciones a su servicio. Una buena parte de las corrientes actuales de la antipol&iacute;tica y la desafecci&oacute;n al sistema democr&aacute;tico se alimentan de la impunidad para con la delincuencia econ&oacute;mica, las malversaciones, los sobornos, los despilfarros y las facilidades a veces obscenas para aprovecharse de lo p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Para hacer frente a la magnitud del problema los Estados de nuestro entorno han ido tejiendo sus estrategias de prevenci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n d&aacute;ndose estructuras especializadas bien dotadas de medios. Dos ejemplos cercanos pueden ser la ANAC (Autorita Nazionale Anticorruzione) en Italia o la AFA (Agence Fran&ccedil;aise Anticorruption) en Francia. Sin embargo, en Espa&ntilde;a no existe ninguna estrategia anticorrupci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de la respuesta penal y con escasos recursos. Solo en algunos territorios, tras la gran crisis de 2007-08, sus parlamentos auton&oacute;micos crearon oficinas y agencias antifraude con resultados diferentes, pero con el objetivo com&uacute;n de desarrollar estrategias de prevenci&oacute;n y detecci&oacute;n de la corrupci&oacute;n. En el propio Consejo de Europa naci&oacute; el GRECO, Grupo de Estados contra la Corrupci&oacute;n, organismo destinado a detectar mediante rondas de evaluaci&oacute;n las debilidades por las que se infiltran en las instituciones p&uacute;blicas las conductas corruptas. No es de extra&ntilde;ar que nuestro pa&iacute;s haya obtenido malas calificaciones en las cinco rondas realizadas. Por otra parte, la Uni&oacute;n Europea aprob&oacute; en 2019 la llamada Directiva Whistleblowing para proteger a las personas que denuncian corrupci&oacute;n, pero en Espa&ntilde;a se sigue represaliando a quienes denuncian o investigan la corrupci&oacute;n sin que les pase nada a los represaliadores. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Combatir la corrupci&oacute;n es una compleja necesidad para la supervivencia y buen funcionamiento del sistema democr&aacute;tico. Requiere del compromiso de quienes est&aacute;n al frente de las instituciones y de la participaci&oacute;n de quienes trabajan en ellas promoviendo una arquitectura institucional que tiene como pilares b&aacute;sicos los principios de transparencia, rendici&oacute;n de cuentas e integridad p&uacute;blica de la que son parte esencial los c&oacute;digos &eacute;ticos y de conducta. La integridad p&uacute;blica consiste en dar prioridad a los intereses generales de la comunidad por encima de los intereses privados y se construye desde arriba mediante la ejemplaridad de quienes est&aacute;n al frente de las instituciones, y su efecto cascada debe impregnar al conjunto de las estructuras p&uacute;blicas y de quienes forman parte de estas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los avances en el combate anticorrupci&oacute;n, cuando los hay, no son lineales y pueden darse retrocesos. Para impedir o dificultar estos retrocesos corresponde establecer resistencias en forma de normas reglamentarias como los citados c&oacute;digos &eacute;ticos que constituyen un conjunto de principios y valores que gu&iacute;an el comportamiento y la toma de decisiones de los directivos y funcionarios que trabajan en una instituci&oacute;n. Su objetivo principal es garantizar que las acciones y decisiones se realicen con integridad, transparencia, responsabilidad, rigor y respeto hacia los derechos de los ciudadanos, el ordenamiento jur&iacute;dico y el inter&eacute;s p&uacute;blico. Si adem&aacute;s esa instituci&oacute;n es un &oacute;rgano de control, de prevenci&oacute;n y lucha contra la corrupci&oacute;n, con mucho m&aacute;s motivo debe protegerse asegurando que sus miembros, desde el director hasta el funcionario de menor rango, est&eacute;n alineados con valores donde prevalezca la defensa del inter&eacute;s general sobre el inter&eacute;s particular; la neutralidad pol&iacute;tica sobre el servilismo partidista o sindical; la imparcialidad sobre el favoritismo; la ecuanimidad sobre la injusticia; la ejemplaridad sobre la mezquindad. 
    </p><p class="article-text">
        Al servidor p&uacute;blico que ha decidido integrarse en un &oacute;rgano de control y fiscalizaci&oacute;n, con mucho m&aacute;s motivo se le debe exigir una conducta &eacute;tica y ejemplar dentro y fuera de la instituci&oacute;n.&nbsp;Esta fue la raz&oacute;n por la que la Agencia de Prevenci&oacute;n y Lucha contra el Fraude y la Corrupci&oacute;n de la Comunitat Valenciana, la AVAF, aprob&oacute; en 2022 su C&oacute;digo &eacute;tico tras un largo proceso participativo y de debate interno. Sin embargo, este c&oacute;digo fue lo primero que se derog&oacute; por la nueva direcci&oacute;n con la aquiescencia de los representantes de los dos sindicatos mayoritarios que en su d&iacute;a parad&oacute;jicamente lo hab&iacute;an aprobado. La excusa no tiene desperdicio: derogaron el C&oacute;digo seg&uacute;n dijeron para evitar duplicidades adhiri&eacute;ndose al c&oacute;digo &eacute;tico del parlamento valenciano, pero hay un peque&ntilde;o detalle: el parlamento valenciano no cuenta con ning&uacute;n c&oacute;digo &eacute;tico, ni lo tiene aprobado y ni siquiera en proyecto. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las funciones principales del C&oacute;digo &eacute;tico de la AVAF, como buena parte de los c&oacute;digos &eacute;ticos, consist&iacute;an en establecer est&aacute;ndares de conducta de su direcci&oacute;n y de sus funcionarios definiendo claramente qu&eacute; comportamientos eran aceptables y cu&aacute;les no, promoviendo la integridad, el rigor y la honestidad en el desempe&ntilde;o de sus funciones de control y fiscalizaci&oacute;n encomendadas por la ley. Se buscaba fomentar la confianza ciudadana pues al seguir principios &eacute;ticos, las instituciones p&uacute;blicas demuestran su compromiso con el bien com&uacute;n y la ciudadan&iacute;a, lo que aumenta la credibilidad y la confianza de la sociedad en ellas. Tambi&eacute;n para prevenir la corrupci&oacute;n y malas praxis en su seno ayudando a identificar y a evitar situaciones de conflicto de intereses, incompatibilidades, abuso de poder, manipulaciones o pr&aacute;cticas corruptas, protegiendo a sus propios funcionarios, a los recursos p&uacute;blicos y evitando que los procedimientos de control fueran usados de forma interesada o partidista. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el c&oacute;digo promov&iacute;a la transparencia bajo el principio de que las paredes de las instituciones y los bolsillos de sus servidores p&uacute;blicos deben ser de cristal de tal modo que se exig&iacute;a a todos sus miembros la declaraci&oacute;n anual de rentas, de bienes y actividades, incentivando la rendici&oacute;n de cuentas y asegurando que las decisiones se tomasen de manera justa y equitativa. Otra funci&oacute;n era asegurar que las acciones de la instituci&oacute;n respetaban y promov&iacute;an los derechos humanos, la igualdad y la justicia sirviendo como gu&iacute;a en la toma de decisiones al proporcionar un marco de referencia para resolver dilemas &eacute;ticos y tomar decisiones alineadas con los valores institucionales. Y en este sentido, se pretend&iacute;a fortalecer la cultura organizacional al promover un ambiente de trabajo basado en el respeto, la colaboraci&oacute;n, el cumplimiento normativo y el compromiso con el servicio p&uacute;blico estableciendo los mecanismos para detectar conductas contrarias a los valores de la instituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Con el C&oacute;digo ahora derogado tambi&eacute;n se establecieron mecanismos de an&aacute;lisis de conductas y de sanci&oacute;n sin los cuales cualquier norma se convierte en una mera declaraci&oacute;n sin efecto alguno, en papel mojado en la pr&aacute;ctica. De este modo, el C&oacute;digo &eacute;tico de la AVAF cre&oacute; su Comit&eacute; de &eacute;tica formado por tres expertos independientes externos, la catedr&aacute;tica de Derecho Penal Mar&iacute;a Luisa Cuerda, el catedr&aacute;tico de Ciencias Pol&iacute;ticas Manuel Villoria y el abogado, historiador y escritor Antonio Penad&eacute;s, as&iacute; como una funcionaria de la Agencia elegida por todos sus compa&ntilde;eros en votaci&oacute;n secreta. 
    </p><p class="article-text">
        El Comit&eacute; de &eacute;tica en una instituci&oacute;n p&uacute;blica es el &oacute;rgano encargado de promover, supervisar y garantizar el cumplimiento del c&oacute;digo &eacute;tico y los principios que rigen la conducta de los funcionarios incluyendo su direcci&oacute;n. Su misi&oacute;n es fundamental para asegurar que la instituci&oacute;n opera con integridad, transparencia, rigor jur&iacute;dico y responsabilidad a trav&eacute;s de actuaciones como promover la cultura &eacute;tica difundiendo los valores y principios &eacute;ticos establecidos en el propio c&oacute;digo &eacute;tico; organizando capacitaciones y actividades para sensibilizar a los funcionarios sobre la importancia de la &eacute;tica en el servicio p&uacute;blico; asesorando en cuestiones y dudas &eacute;ticas surgidas en el trabajo, brindando orientaci&oacute;n y recomendaciones a los funcionarios y la direcci&oacute;n cuando se enfrentan a dilemas &eacute;ticos ayudando a interpretarlo y aplicarlo en situaciones espec&iacute;ficas o complejas; supervisando su cumplimiento y vigilando que las acciones y decisiones de los funcionarios se ajustan a los principios y normas establecidos en el c&oacute;digo de &eacute;tica y, en su caso, identificando y previniendo posibles quebrantos o conductas perniciosas .
    </p><p class="article-text">
        Al Comit&eacute; de &eacute;tica tambi&eacute;n le correspond&iacute;a investigar denuncias o irregularidades sobre comportamientos internos, analizando y realizando investigaciones imparciales y objetivas para determinar si hubo incumplimiento de las normas &eacute;ticas y, en su caso, proponiendo sanciones, medidas correctivas o acciones disciplinarias si los hechos infractores quedaban probados proponiendo, si se consideraba conveniente, medidas preventivas para evitar futuros quebrantos.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Comit&eacute; deb&iacute;a evaluar peri&oacute;dicamente el propio c&oacute;digo para asegurar que estaba actualizado y segu&iacute;a siendo relevante ante los continuos desaf&iacute;os y nuevos contextos proponiendo modificaciones o mejoras generando informes peri&oacute;dicos para dar cuenta de sus actividades indicando los casos atendidos y las medidas adoptadas como resultado de las investigaciones y acciones tomadas en defensa de la integridad de la instituci&oacute;n y de su personal. Deb&iacute;a mediar tambi&eacute;n en conflictos de intereses identificando y resolviendo situaciones cuando los intereses personales de un funcionario pudieran interferir con sus responsabilidades p&uacute;blicas asegurando que las decisiones se tomaban siempre en beneficio del inter&eacute;s general y no de intereses particulares.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, correspond&iacute;a tambi&eacute;n al Comit&eacute; trabajar en coordinaci&oacute;n con las diversas &aacute;reas de la instituci&oacute;n para fortalecer sobre el terreno y la buena praxis cotidiana la integridad institucional, as&iacute; como establecer alianzas con otros organismos externos para promover la &eacute;tica en el sector p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el Comit&eacute; de &eacute;tica de la AVAF, como todo &oacute;rgano de garant&iacute;a de la &eacute;tica p&uacute;blica desempe&ntilde;aba un papel crucial en la promoci&oacute;n de una cultura de integridad y en la prevenci&oacute;n de conductas anti&eacute;ticas dentro de la instituci&oacute;n. Su trabajo contribuy&oacute; a fortalecer la confianza de la ciudadan&iacute;a en las instituciones y a garantizar que estas cumplieran con su misi&oacute;n de servir al inter&eacute;s p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Bien cierto es que un C&oacute;digo &eacute;tico por muy exigente que sea y un buen Comit&eacute; de &eacute;tica no son suficientes para impedir por s&iacute; mismos que la corrupci&oacute;n infecte una instituci&oacute;n. La infiltraci&oacute;n de la corrupci&oacute;n en las instituciones es un fen&oacute;meno muy complejo y en ocasiones extremadamente dif&iacute;cil de descubrir con los actuales sistemas de selecci&oacute;n del personal funcionario y de designaci&oacute;n de cargos p&uacute;blicos, pero en cualquier caso, los c&oacute;digos &eacute;ticos acompa&ntilde;ados de eficaces sistemas de gobernanza son un buen ant&iacute;doto y un medio para analizar conductas y detectar sujetos distorsionadores al servicio de tramas corruptas o de sus intereses particulares &aacute;vidos por tomar el control o neutralizar a los &oacute;rganos anticorrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por estas causas la nueva direcci&oacute;n de la AVAF derog&oacute; nada m&aacute;s llegar el C&oacute;digo &eacute;tico y disolvi&oacute; el Comit&eacute; de &eacute;tica. O tal vez fuese porque las acciones realizadas durante estos &uacute;ltimos meses dificilmente habr&iacute;an superado el escrutinio m&aacute;s elemental del Comit&eacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan A. Llinares Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/teme-codigo-etico-agencia-valenciana-antifraude_129_12046965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Feb 2025 05:01:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Quién teme al código ético de la Agencia Valenciana Antifraude]]></media:title>
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