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    <title><![CDATA[elDiario.es - Maribel Albalat]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maribel-albalat/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Maribel Albalat]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando más dolía, Bielsa estaba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dolia-bielsa_129_12086175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Desde el fat&iacute;dico 29 de octubre comenzamos a vivir una verdadera pesadilla. Aunque las cosas han ido evolucionando, las heridas personales, mentales y materiales ser&aacute;n inolvidables. Por diversas circunstancias de todo tipo, Paiporta ha sufrido como pocas poblaciones. Los medios de comunicaci&oacute;n y la sociedad espa&ntilde;ola en su conjunto han instalado el foco en nuestro dolor.
    </p><p class="article-text">
        No es menos cierto que la tragedia ha desencadenado una ola de solidaridad que certifica la esperanza y la bondad del g&eacute;nero humano. As&iacute; debemos entenderlo, a pesar de las toneladas de fango y rabia contenida y desatada.
    </p><p class="article-text">
        La Dana nos ha proporcionado una tremenda lecci&oacute;n sobre la dualidad del g&eacute;nero humano: capaces de lo mejor y tambi&eacute;n de la mezquindad que se instala en determinados palacios.
    </p><p class="article-text">
        Claro que vivimos episodios de alto voltaje, como la visita de los Reyes y dem&aacute;s autoridades. Claro que, tras las horas y los d&iacute;as m&aacute;s oscuros de nuestras vidas, llegaron momentos de emociones indescriptibles. Imposible olvidar aquel regreso de los alumnos y alumnas a sus clases, en medio de l&aacute;grimas incontenibles de padres, madres y profesores ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo esa entrada y el rostro empa&ntilde;ado de l&aacute;grimas de los primeros ni&ntilde;os que encabezaban la fila de la esperanza y de un futuro nuevo. L&aacute;grimas que tambi&eacute;n asomaban en los ojos de aquellos aguerridos militares y fuerzas de seguridad, que quisieron flanquear, como &aacute;ngeles custodios, el retorno a una especie de nueva normalidad.
    </p><p class="article-text">
        El emocionado reencuentro con la vida, con amigos y docentes en su renacido h&aacute;bitat natural. Recuperar algo de lo cotidiano era, sencillamente, heroico.
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute;, en una segunda o tercera fila, un compa&ntilde;ero servicial y entregado me acompa&ntilde;aba, como lo hab&iacute;a estado haciendo desde los primeros compases de aquella pesadilla: Carlos Fern&aacute;ndez Bielsa.
    </p><p class="article-text">
        Claro que recordaremos a mucha gente y durante mucho tiempo. Lo haremos para bien y lo haremos para mal. Carlos formar&aacute; parte de esa minor&iacute;a de pol&iacute;ticos que &mdash;no s&eacute; c&oacute;mo lo hace&mdash; se crece y se multiplica cuando todo va mal.
    </p><p class="article-text">
        Su primera llamada, inolvidable. Todas las siguientes, inolvidables. Su primera y puntual presencia en nuestro t&eacute;rmino municipal, sorteando toda clase de barreras y dificultades: inolvidable. Todas las subsiguientes visitas, como si no hubiese un ma&ntilde;ana: inolvidables.
    </p><p class="article-text">
        Su determinaci&oacute;n para que no nos faltara nada de lo que &eacute;l y su municipio &mdash;convertido en sede log&iacute;stica y humanitaria para cuantos lo hab&iacute;amos perdido todo&mdash; pod&iacute;an ofrecernos: inolvidable. Carlos se desfond&oacute; por nosotros y nosotras. La suya fue una transfusi&oacute;n de humanidad, solidaridad y apoyo en todas las dimensiones posibles en aquellos momentos verdaderamente escalofriantes.
    </p><p class="article-text">
        La suya fue, si me permiten decirlo, una exhibici&oacute;n de socialismo en vena. Alguien dijo que el socialismo no se lleva en los labios para vivir de &eacute;l, sino en el coraz&oacute;n para sufrir por &eacute;l. Sinceramente, se me ocurren pocas personas a las que imputar esta frase: Carlos es una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, en mi partido, convocamos unas elecciones primarias para dirimir qui&eacute;n debe ser el nuevo secretario general de esta provincia de Valencia: la provincia m&aacute;s castigada del pa&iacute;s. La provincia que lucha desesperadamente por levantarse y resta&ntilde;ar las miles de heridas y zarpazos recibidos por una lluvia furiosa y un gobierno auton&oacute;mico que no estuvo a la altura de la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguien piensa que puedo tener dudas? &iquest;Alguien piensa que el compa&ntilde;ero Carlos merece ser reemplazado porque, sencillamente, ahora toca borrarlo del mapa?
    </p><p class="article-text">
        Mi partido es grande e hist&oacute;rico. No son palabras vac&iacute;as. Una historia de grandeza que acumula 146 a&ntilde;os de gloria combatiendo toda clase de injusticias. Una trayectoria honorable en la que siempre hemos se&ntilde;alado nuevos horizontes de derechos y libertades. Cada paso adelante y cada avance lo ha terminado siendo para toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Mi partido merece ser dirigido por personas como Carlos Fern&aacute;ndez Bielsa: leal con los militantes, leal con las agrupaciones, leal con nuestra futura presidenta Diana Morant y, sobre todo, y por encima de todas las cosas, en el tiempo m&aacute;s dif&iacute;cil de nuestras vidas, leal con los municipios que, como Paiporta, hemos sufrido la mayor tragedia que nunca pod&iacute;amos imaginar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todo va bien, sonre&iacute;r y contemporizar es f&aacute;cil. Cuando todo va bien, incluso corres el riesgo de cre&eacute;rtelo todo. Pero cuando todo va mal &mdash;y todo nos ha ido francamente mal&mdash; cambian tus esquemas de valores y el concepto que tienes de unos y de otros.
    </p><p class="article-text">
        Sin desmerecer a nadie, sin criticar a nadie, valorando a todos y tratando de entender que surjan alternativas respetables, yo me quedo con el que demostr&oacute; ser un l&iacute;der pol&iacute;tico humano y cercano.
    </p><p class="article-text">
        Un l&iacute;der que creci&oacute; en la desgracia, nos agarr&oacute; la mano y nos habl&oacute; de esperanza y futuro.
    </p><p class="article-text">
        Contigo hasta el final, Carlos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maribel Albalat]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dolia-bielsa_129_12086175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2025 12:33:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando más dolía, Bielsa estaba]]></media:title>
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