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    <title><![CDATA[elDiario.es - María A. Díaz Durillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-a-diaz-durillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María A. Díaz Durillo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De hambre y esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hambre-esperanza_132_12518829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4225101-67ea-42d3-9a4f-35347edafec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De hambre y esperanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hombres y mujeres que sobrevivieron de milagro al Holocausto que dio lugar a un Estado que hoy comete exactamente los mismos crímenes de los que sus fundadores fueron supervivientes. ¿Cómo es posible? ¿Cómo habrán celebrado las familias judías israelíes el Séder de este año?"</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Esperanza no es lo mismo que optimismo. No es la convicci&oacute;n de que algo saldr&aacute; bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de c&oacute;mo resulte&rdquo; .</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>V&aacute;clav Havel</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Uno de mis mejores amigos es jud&iacute;o, estadounidense. Durante un tiempo, cuando yo todav&iacute;a estaba en la universidad, este amigo m&iacute;o, que viv&iacute;a en Madrid, actu&oacute; como mi mentor y me ayud&oacute; a descubrir el mundo. Una de las experiencias que me facilit&oacute; fue pasar una temporada con sus padres para aprender ingl&eacute;s. Hasta que conoc&iacute; a D., para m&iacute;, que vengo de familia humilde y de pueblo, este tipo de oportunidades no estaban al alcance. Corr&iacute;a el final de los a&ntilde;os noventa y solo viajaban a los Estados Unidos las hijas e hijos de las familias pudientes de ciudad. Creo que nunca terminar&eacute; de agradecerles suficiente a D. y a sus padres ese gesto.
    </p><p class="article-text">
        A punto de jubilarse los padres de D. me acogieron en su casa; pas&eacute; mucho tiempo con su padre, Mr. R., que estaba de vacaciones: le&iacute;amos sentados en sus butacones de chalet americano de suburbio (como los de las pelis), yo en ingl&eacute;s, &eacute;l en espa&ntilde;ol; ambos est&aacute;bamos aprendiendo y nos ayud&aacute;bamos mutuamente con el idioma. En varias ocasiones visitamos la ciudad en tren y juntos pas&aacute;bamos muchas tardes deambulando por el museo, yo a mi aire y &eacute;l &ldquo;nervioso porque yo no segu&iacute;a el orden&rdquo; de la exposici&oacute;n, entiendo, porque yo creo que me port&eacute; muy bien como invitada. 
    </p><p class="article-text">
        Mi estancia en su casa coincidi&oacute; con el S&eacute;der, cena ritual que da comienzo a la Pascua que conmemora la salida del pueblo jud&iacute;o de la esclavitud a la que estaba sometido en el antiguo Egipto. Durante el S&eacute;der se comen y beben alimentos que simbolizan los diferentes momentos de la liberaci&oacute;n: hierbas amargas que recuerdan las l&aacute;grimas derramadas, pan &aacute;cimo (sin fermentar) que simboliza la prisa con la que tuvieron que abandonar sus hogares, vino bebido en varios rituales que recuerdan y simbolizan las fases de la esclavitud y la liberaci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En casa de los padres de mi amigo se reunieron familiares y amistades de diversos lugares, &eacute;ramos unas veinte personas; la ceremonia se realiz&oacute; parte en ingl&eacute;s y parte en hebreo. Yo no hubiera entendido nada de no haber sido por otro de los invitados, un se&ntilde;or anciano, que adem&aacute;s de ir traduci&eacute;ndome la ceremonia fue tambi&eacute;n cont&aacute;ndome su vida en perfecto espa&ntilde;ol. Tendr&iacute;a en aquel momento unos noventa y pico a&ntilde;os. Era superviviente del Holocausto, me cont&oacute; su paso por un campo de concentraci&oacute;n nazi cuando era chaval, c&oacute;mo lleg&oacute; desde ah&iacute; a Sudam&eacute;rica y despu&eacute;s a los Estados Unidos. Fue una conversaci&oacute;n fascinante: ambas historias (personal y colectiva) se fundieron en una &uacute;nica experiencia. El padre de mi amigo, Mr. R., tambi&eacute;n sobrevivi&oacute; al Holocausto cuando era ni&ntilde;o. Haber compartido esa mesa y hablar de &ldquo;liberaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;supervivencia&rdquo; con aquellas personas desconocidas, que aquella comunidad compartiera conmigo su historia antigua, que era tambi&eacute;n la historia de vida de algunos de los comensales, es uno de los m&aacute;s grandes privilegios de mi vida. Todav&iacute;a me sobrecoge pensarlo.
    </p><p class="article-text">
        Mr. R. falleci&oacute; hace unos meses, solo unos d&iacute;as despu&eacute;s del S&eacute;der de este a&ntilde;o. Antes de fallecer, a petici&oacute;n de sus hijos, escribi&oacute; sus memorias. Mi amigo, sabiendo de la conexi&oacute;n lectora entre su padre y yo, me hizo llegar el texto. Es como de novela: sali&oacute; de ni&ntilde;o, apenas tres a&ntilde;os, del gueto de Varsovia un d&iacute;a antes de que los nazis lo cerraran. Vivi&oacute; en Rusia la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial en campos de refugiados; sobrevivi&oacute; al fr&iacute;o y al hambre una y otra vez, gracias al ingenio de sus padres y al apoyo de la comunidad internacional en los diferentes pa&iacute;ses por los que fue pasando. Lleg&oacute; como adolescente a los Estados Unidos, que lo acogieron como refugiado y donde pudo prosperar. Era ingeniero, profesor universitario, y en toda esa huida y supervivencia pas&oacute; hambre, mucha hambre; tanta que &eacute;l mismo cuenta que durante toda su vida posterior, cada vez que com&iacute;a una simple manzana se acordaba de aquella &uacute;nica manzana que su madre comparti&oacute; con su hermano, su hermana y &eacute;l mismo, todos a punto de morir de inanici&oacute;n. C&oacute;mo su madre tuvo que ser muy cuidadosa para darle a cada uno la porci&oacute;n adecuada que a todos permitiera sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
         Y leo las noticias, como todas hacemos estos d&iacute;as, y veo que el Estado de Israel est&aacute; cometiendo contra el pueblo palestino una atrocidad nueva: &ldquo;Una hambruna dise&ntilde;ada para infligir privaci&oacute;n individual y trauma social&rdquo; como no se ve&iacute;a desde la Segunda Guerra Mundial. Y pienso c&oacute;mo el Estado mismo de Israel, la fundaci&oacute;n del pa&iacute;s entero, se basa en las historias de vida, el hambre y el sufrimiento de personas como aquellas con las que compart&iacute; un S&eacute;der. 
    </p><p class="article-text">
        Hombres y mujeres que sobrevivieron de milagro al Holocausto que dio lugar a un Estado que hoy comete exactamente los mismos cr&iacute;menes de los que sus fundadores fueron supervivientes. &iquest;C&oacute;mo es posible? &iquest;C&oacute;mo habr&aacute;n celebrado las familias jud&iacute;as israel&iacute;es el S&eacute;der de este a&ntilde;o? &iquest;Se habr&aacute;n dado cuenta de que su historia ya no les pertenece, que han dejado de ser el pueblo que huye, salva su vida y su dignidad para convertirse en el poder absoluto, tirano y despiadado del fara&oacute;n del que hu&iacute;an? 
    </p><p class="article-text">
        Quiero suponer que el miedo y la desinformaci&oacute;n est&aacute;n haciendo que todas estas ciudadanas no terminen de ser conscientes de lo que su gobierno est&aacute; provocando (en Israel viven algo m&aacute;s de nueve millones de personas, de los cuales el setenta por ciento son de religi&oacute;n jud&iacute;a). Es dif&iacute;cil y quiz&aacute; un autoenga&ntilde;o, pero quiero suponer esto antes que pensar que seres humanos como yo son plenamente conscientes de las atrocidades que se est&aacute;n cometiendo en su nombre, pagadas con sus impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a vemos en las noticias c&oacute;mo el pueblo palestino lo est&aacute; perdiendo casi todo: sus casas, sus familias, la comida, el agua, la vida. Les sigue quedando la dignidad humana del que muere porque es atacado, perseguido y no tiene m&aacute;s opci&oacute;n, igual que les qued&oacute; su dignidad intacta a los supervivientes del Holocausto que aquella noche de S&eacute;der compartieron su historia conmigo. Sin duda, las personas palestinas de Gaza son las que m&aacute;s pierden, pero no las &uacute;nicas. Los y las ciudadanas israel&iacute;es, por su parte, est&aacute;n perdiendo su humanidad, su dignidad y su historia de sacrificio y superaci&oacute;n frente a la adversidad como parte del pueblo jud&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        En su nombre, el Estado de Israel asesina y mata de hambre a ni&ntilde;os que son hoy lo que muchos de sus abuelos fueron en el pasado, lo que fue el original pueblo de Israel en la antig&uuml;edad. &iquest;C&oacute;mo es posible? &iquest;C&oacute;mo van a sobrevivir como naci&oacute;n cuando se den cuenta de lo que est&aacute;n haciendo? &iquest;No aprendieron nada de sus propios verdugos y de c&oacute;mo cargan todav&iacute;a sus descendientes con la culpa de ser de la estirpe de los perpetradores? &iquest;Qu&eacute; les contar&aacute;n a sus descendientes cuando la Historia los juzgue? &iquest;C&oacute;mo van a poder sobrevivir con semejante verg&uuml;enza en su haber? &iquest;C&oacute;mo van a ser capaces de recitar su propia historia de supervivencia a la opresi&oacute;n en los S&eacute;der que est&aacute;n por venir?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nosotras, observadoras pasivas, comunidad internacional, estamos perdiendo algo muy importante: la esperanza. Esperanza en que las cosas pueden cambiar a mejor y que nosotras tenemos capacidad de aportar a ese cambio. La voluntad y acci&oacute;n sistem&aacute;tica del Estado de Israel para exterminar a una poblaci&oacute;n que no considera humana (no lo digo yo, lo dicen ellos mismos, lean las declaraciones), su ejecuci&oacute;n, con la complicidad de toda la comunidad internacional, de la esta hambruna provocada por el ser humano sin que hagamos nada nos est&aacute; robando la esperanza en que hacer algo es posible y necesario.
    </p><p class="article-text">
        Y una vez que nos roben la esperanza tengo la sensaci&oacute;n de que aceptaremos sumisamente cualquier circunstancia que nos sobrevenga, natural o dise&ntilde;ada. Entonces, los poderosos, sabi&eacute;ndose sin oposici&oacute;n, har&aacute;n lo que quieran, igual que est&aacute;n haciendo ahora en Palestina.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, en una sesi&oacute;n de educaci&oacute;n popular, aprend&iacute; que cada persona tiene su peque&ntilde;a parcela de poder y que, cuando ese poder no se ejerce en nombre propio, entonces, de alguna forma, se &ldquo;delega&rdquo; en otras personas que acumulan el poder no usado del resto y se hacen superpoderosas. As&iacute;, a base de no ejercerlo, unas pierden su poder y otras lo acumulan y terminamos unas mandando demasiado y otras obedeciendo todo. Para restablecer un equilibrio de poder saludable en lo social y lo personal es necesario, por tanto, hacer uso de nuestro poder limitado, que no es mucho, pero tampoco es ninguno.
    </p><p class="article-text">
        Yo solo soy una mujer de mediana edad que vive en un pueblo de esos de cuyo nombre casi nunca nadie se acuerda. No tengo ning&uacute;n tipo de capacidad de influencia directa sobre las decisiones que toma el Estado de Israel contra las personas palestinas que viven en Gaza. Tampoco tengo mucha capacidad de acci&oacute;n (aunque alguna m&aacute;s) sobre mis propios gobiernos (local, regional, nacional) para que dejen de apoyar y comerciar con el Estado de Israel. 
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; tengo mi conciencia y puedo hacer cosas. Una que ya estoy haciendo es no comprar productos israel&iacute;es o de empresas vinculadas directamente con el conflicto. Me baso en esta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-empresas-senaladas-informe-relatora-onu-colaborar-ocupacion-israel_1_12433414.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista de empresas que ha sido publicada por la ONU</a> y esta otra de productos <a href="https://www.rescop.org/wp-content/uploads/2014/09/Listado-productos-ampliado.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada por Rescop</a>. Por supuesto no voy a ir a ninguno de los festivales del fondo KKR (<a href="https://www.lamarea.com/2025/07/17/festivales-kkr-alternativas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; la lista</a>) que, por cierto, <a href="https://www.abc.es/cultura/musica/fondo-inversiones-kkr-renuncia-beneficios-sonar-vina-20250603131757-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fcultura%2Fmusica%2Ffondo-inversiones-kkr-renuncia-beneficios-sonar-vina-20250603131757-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; reaccionando al boicot de artistas y espectadores</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y lo que voy a hacer a partir de ahora es un ayuno simb&oacute;lico como protesta, porque no puedo aguantar m&aacute;s estar viendo a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as morir de hambre sin hacer nada. Har&eacute; lo que pueda, porque no puedo comprometer todo mi tiempo o energ&iacute;a en esto (hay otras personas y obligaciones que dependen de m&iacute; y tambi&eacute;n son importantes), pero a partir de ahora voy a dejar de comer un d&iacute;a a la semana. Y, cosa que no hago muy a menudo, voy a compartir parte de este ayuno protesta en mis muy limitadas redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Muchas me dir&aacute;n que no servir&aacute; de nada y, ciertamente, que yo pase hambre no va a darles de comer a las ni&ntilde;as palestinas que pasan hambre. Pero ayunar es algo que yo puedo hacer y es algo que voy a hacer. Es algo, adem&aacute;s, que ya se hizo antes como forma de protesta frente a la injusticia, para cambiar las cosas, y algunas cosas cambiaron. Ayuno para que, si les llega la informaci&oacute;n, las personas de la Franja de Gaza sepan que no est&aacute;n solas ni abandonadas del todo a su suerte: hay gente que observa y se conmueve con su sufrimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hago para que puedas sumarte y &ldquo;hacer algo&rdquo; si es que tu conciencia as&iacute; te lo pide. Para que las diferentes personas que me gobiernan entiendan que no es aceptable seguir manteniendo relaciones con un Estado que abiertamente habla de exterminar personas. Para que el gobierno del Estado de Israel pueda recapacitar y pensar sobre lo que le est&aacute; haciendo al pueblo palestino y tambi&eacute;n al suyo propio. Para detener esta sinraz&oacute;n y contribuir a la paz. Lo hago, ego&iacute;stamente, por m&iacute;, para no seguir sinti&eacute;ndome c&oacute;mplice de cosas horribles con las que no puedo estar de acuerdo. Y, sobre todo, voy a ayunar para no perder la esperanza en que las cosas pueden cambiar si cada una de nosotras hacemos, tan solo, lo que podemos, no m&aacute;s, pero tampoco menos.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute;, si tu circunstancia lo permite, puedas sumarte a este &ldquo;hacer lo que puedo&rdquo; y mantengamos viva, al menos, la esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María A. Díaz Durillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hambre-esperanza_132_12518829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Aug 2025 05:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De hambre y esperanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franja de Gaza,Gaza,Israel,Holocausto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/adolescencia_132_12264170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b03f0d4-2c59-4461-b52e-a3142d1f806f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“En estos tiempos inciertos, los adolescentes de ALVA me recuerdan cada día como el voluntariado transforma comunidades, construye esperanza y cohesión social desde la acción voluntaria directa”
</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de María A. Díaz Durillo</p></div><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no vi la serie de la que todo el mundo habla, as&iacute; que tranquila, puedes seguir leyendo, no encontrar&aacute;s <em>spoilers</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encontramos en el mundo dos narrativas antag&oacute;nicas en estos momentos: una que habla de lo que est&aacute; mal, de las destrucciones y amenazas que nos rodean, del miedo que nos dan; otra de las acciones que con mucho esfuerzo siguen construyendo el progreso de la humanidad, aunque sea contra viento y marea, que nos habla de la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        La narrativa del miedo est&aacute; enormemente amplificada; la de la esperanza es m&aacute;s modesta en su difusi&oacute;n y alcance. Ambas describen realidades que existen en nuestro entorno: tan na&iacute;f es dejarse arrastrar por el miedo y no reconocer lo bueno que construimos, como solo mirar hacia la esperanza y obviar las amenazas que nos rodean. Gracias a la enorme amplificaci&oacute;n que las informaciones de la destrucci&oacute;n tienen en nuestros d&iacute;as es, sin duda, muy dif&iacute;cil no sucumbir a ellas, olvidarnos de lo bueno que hay en el mundo y dejarnos caer en la desesperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, sin negar ni olvidar esta parte de la realidad, decido que esta columna ser&aacute; para contribuir a las informaciones de la esperanza. Me gusta explicitar desde d&oacute;nde escribo para que as&iacute; t&uacute; decidas si seguir leyendo, informadamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo la suerte de trabajar con adolescentes desde hace ya casi 20 a&ntilde;os. Hace unas semanas conviv&iacute; con veintitantos de ellos y ellas durante un fin de semana en la Granja Escuela la Chopera (una joya de La Sagra, si no la conoc&eacute;is) en una actividad organizada por la asociaci&oacute;n en la que trabajo, Proyecto Kieu, como parte de un proyecto de voluntariado local con j&oacute;venes, ALVA (Acci&oacute;n Local de Voluntariado para el Aprendizaje).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Proyecto de voluntariado local con jóvenes, ALVA (Acción Local de Voluntariado para el Aprendizaje)                            </span>
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        Los chicos y chicas ALVA de este encuentro tienen entre 14 y 22 a&ntilde;os y hacen voluntariado en sus pueblos. Hab&iacute;a participantes de Alameda, Caba&ntilde;as, Numancia, Recas y Yuncos todos residentes en La Sagra aunque adem&aacute;s de la nacionalidad espa&ntilde;ola, durante el encuentro contamos otros 10 or&iacute;genes nacionales: Argelia, Bulgaria, Ecuador, Francia, Guinea, Honduras, Hungr&iacute;a, Marruecos, Per&uacute; y Portugal; as&iacute; de diversa es nuestra comarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que une a este grupo, que contaba tambi&eacute;n con personas con diversidad funcional y neurodivergencia, es su compromiso con el desarrollo de actividades de mejora de sus municipios.
    </p><p class="article-text">
        Los chicos y chicas ALVA organizan actividades infantiles, juveniles en sus pueblos; apoyan a sus Espacios J&oacute;venes a organizar torneos, talleres, excursiones, eventos culturales y ambientales; tambi&eacute;n a las concejal&iacute;as de referencia cuando hacen falta colaboraciones para las actividades socio-culturales del municipio.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Proyecto de voluntariado local con jóvenes, ALVA (Acción Local de Voluntariado para el Aprendizaje)                            </span>
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        El encuentro formativo ALVA se realiza cada a&ntilde;o y sirve para aprender herramientas que permitan entender que el voluntariado local, aunque parezca peque&ntilde;o, tiene el poder de construir comunidad, acercar a las personas y, en &uacute;ltima instancia, cambiar el mundo desde la acci&oacute;n directa y cercana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las actividades, la que se preve&iacute;a tost&oacute;n del encuentro, ten&iacute;a que ver con conocer la ley del voluntariado de Castilla La Mancha. Se trataba en equipos de leer partes de la ley y luego componen un rap que reflejase tanto la ley, como la tarea voluntaria que ellos y ellas est&aacute;n llevando a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, en la noche, compartimos los raps a los que pusieron base y lo pasamos incre&iacute;ble. Como digo, trabajo con adolescentes desde hace ya d&eacute;cadas y nunca dejan de sorprenderme en su creatividad y talento. Pero lo de las letras del rap de esa noche&hellip; no tengo por menos que compartirlo. Aqu&iacute; est&aacute; solo una de ellas:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Ey, esto va pa&rsquo; la gente que ayuda de verdad,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que da sin esperar, con pura voluntad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Porque ser voluntario no es por obligaci&oacute;n,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>es un acto libre, nace del coraz&oacute;n.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Crees en lo que haces, respetas al dem&aacute;s,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque en cada acci&oacute;n, tu esencia siempre est&aacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La solidaridad no es solo una palabra,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>es estar ah&iacute; cuando el mundo se desarma.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y lo hac&eacute;s sin pedir nada a cambio,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>s&oacute;lo por el bien, s&oacute;lo por el cambio.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin buscar aplausos, sin fama ni dinero,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>porque vos sab&eacute;s que ese amor es verdadero.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Te metes en la calle, hablas con la gente,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pones el cuerpo, el alma, est&aacute;s presente.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hac&eacute;s comunidad, tej&eacute;s redes nuevas,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>construyendo futuro aunque el d&iacute;a duela.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Eres aut&oacute;nomo, firme ante el poder,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sabes lo que haces, no te vas a torcer.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y lo tuyo no es solo un impulso del momento,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>hay compromiso real, hay seguimiento.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Con lo p&uacute;blico sumas, no reemplazas,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>caminas al lado, no atr&aacute;s, ni m&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tu ayuda no quita el trabajo formal,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>es un complemento que hace bien, que hace menos el mal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>As&iacute; que gracias, por estar, por sentir,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por no rendirte y por construir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este mundo necesita tu energ&iacute;a sincera,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>sos esperanza, sos luz, donde todo desespera.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo dice la muchachada, no lo digo yo. A pesar de las oscuridades, hay esperanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto que ALVA lo paga la parte de tu impuestos de la renta que gestiona la comunidad aut&oacute;noma de Castilla La Mancha cuando marcas la casilla de &ldquo;fines sociales&rdquo;. As&iacute; que, si la has marcado el a&ntilde;o pasado, puedes estar orgullosa.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que estamos en plena campa&ntilde;a de la declaraci&oacute;n de la renta, puedes marcarla de nuevo o por primera vez, no te cuesta ni m&aacute;s ni menos de lo que ya pagas. Es bueno saber en qu&eacute; se gastan nuestros impuestos y c&oacute;mo contribuimos con un gesto tan simple a un mejor mundo construido entre todos y todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María A. Díaz Durillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/adolescencia_132_12264170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 May 2025 14:36:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser mujer es hermoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mujer-hermoso_132_12105335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b705014-8a36-4051-8a57-10f6925e48ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser mujer es hermoso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los hombres tenéis mucho que ganar si observáis qué es aquello que podríais mejorar con respecto a vuestros propios malestares y expropiaciones, que no tienen nada que ver con el avance de la igualdad de las mujeres en nuestras sociedades. No nos miréis con recelo porque nosotras avancemos, por el contrario sugiero aprender de nuestro camino, vosotros también podéis avanzar"</p></div><p class="article-text">
        En la manifestaci&oacute;n del pasado 8M una compa&ntilde;era de Amnist&iacute;a Internacional me entrevist&oacute; y me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; te ha ense&ntilde;ado el feminismo?&rdquo; Mostr&aacute;ndole la pancarta que me hab&iacute;a hecho para la manifestaci&oacute;n, contest&eacute;: &ldquo;Ser mujer es hermoso, eso es lo que me ha ense&ntilde;ado a mi el feminismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con tantas situaciones dif&iacute;ciles que vivimos las mujeres, con tantos mensajes confusos y tantas violencias sufridas a veces se nos olvida esta verdad fundamental &ldquo;ser mujer es hermoso&rdquo; aunque, ante alguna de las dificultades que la vida nos presenta por ser mujer, nos quejemos amargamente renegando de nosotras mismas: &ldquo;&iexcl;Ojal&aacute; hubiera nacido yo hombre!, ser&iacute;a todo mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. Siempre presente esa idea, escondida en nuestra cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el 8M pasado yo sal&iacute; a celebrar para no olvidar que ser mujer es hermoso. Que tenemos un cuerpo fecundo que tiene la capacidad de concebir, alumbrar y alimentar vidas nuevas. Y que, m&aacute;s all&aacute; de si se decide o no ser madre (ese no es el tema), esa capacidad es todav&iacute;a uno de los misterios m&aacute;s incre&iacute;bles de la vida. Nuestros cuerpos tienen la sabidur&iacute;a de la vida dentro de si mismos y cuando la vida moderna nos deja escuchar ese conocimiento aparece e ilumina nuestro alrededor. Ahora que las mujeres, a base de poner el cuerpo, estamos recuperando el conocimiento intelectual durante tanto tiempo expropiado de nuestras vidas, estamos creando nuevas formas de entender el mundo. 
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                Manifestación por el 8M                            </span>
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        La sabidur&iacute;a de lo corporal, la intuici&oacute;n, lo vivencial se funde en uno con las teor&iacute;as feministas acad&eacute;micas que permiten nombrar lo que nos pasa, darle sentido m&aacute;s all&aacute; de lo individual para entender lo colectivo presente y vislumbrar alternativas de futuro. Lo intelectual trenzado con lo corporal hace que las vivencias individuales den paso a las experiencias colectivas que transforman el mundo. Y en eso estamos, mujeres, no es cosa de poco.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que las mujeres vamos recuperando el desarrollo intelectual, el placer como derecho y lo p&uacute;blico (no solamente lo dom&eacute;stico) como parte de nuestras vidas, nuestra sociedad est&aacute; comenzando a entrever c&oacute;mo son los seres humanos completos; estamos recuperando para la humanidad un modelo de ser humano integral que no tiene expropiadas ninguna de las capacidades con las que viene a este mundo y que, por lo tanto, puede hacer florecer a la humanidad entera. En esta recuperaci&oacute;n de lo que nos ha sido expropiado llevamos las mujeres varios siglos de tarea: los resultados son visibles y esperanzadores. Este es el legado feminista para toda la humanidad presente y futura. 
    </p><p class="article-text">
        Y a los queridos hombres, amigos, hermanos, compa&ntilde;eros: entended pronto (por vuestro propio bien y el nuestro) que tambi&eacute;n vosotros sufr&iacute;s expropiaciones de vuestra humanidad que todav&iacute;a permanecen invisibles pero que se os cobran altos niveles de malestar y violencias. Nosotras, las mujeres, llevamos siglos de ventaja en lo de recuperar lo expropiado. Al principio, como os pasa a vosotros ahora, nuestras expropiaciones no ten&iacute;an nombre pero poco a poco gracias al movimiento feminista hemos ido aprendiendo sobre lo que nos pasa en esta sociedad desigual y estamos construyendo un cuerpo de conocimiento compartido que arroja luz sobre lo conseguido y lo que queda por alcanzar.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma tambi&eacute;n hay para vosotros esperanza, hombres en busca de la propia humanidad. Igual que nosotras estamos recomponiendo nuestro ser completo tambi&eacute;n vosotros pod&eacute;is hacerlo. Es necesario para eso poder observar no solo lo que las mujeres necesitamos de vosotros, sino tambi&eacute;n lo que necesit&aacute;is vosotros para recuperar aspectos de la vida que son esenciales y, sin embargo, en este reparto desigual de las cosas no os est&aacute;n siendo asignados. La lucha feminista est&aacute; clara y no es contra los hombres, es a favor del desarrollo de un ser humano completo. 
    </p><p class="article-text">
        Los hombres ten&eacute;is mucho que ganar si observ&aacute;is qu&eacute; es aquello que podr&iacute;ais mejorar con respecto a vuestros propios malestares y expropiaciones, que no tienen nada que ver con el avance de la igualdad de las mujeres en nuestras sociedades. No nos mir&eacute;is con recelo porque nosotras avancemos, por el contrario sugiero aprender de nuestro camino, vosotros tambi&eacute;n pod&eacute;is avanzar: solo hace falta cuestionarse qu&eacute; precios est&aacute;is pagando por los privilegios de g&eacute;nero que esta sociedad todav&iacute;a os ofrece y ah&iacute; estar&eacute;is en ruta para poder revisar los contratos sociales que tanta desigualdad y bronca provocan entre hombres y mujeres. En esa tarea nos encontrar&eacute;is para apoyaros en vuestra propia liberaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ser hombre tambi&eacute;n puede ser hermoso. 
    </p><p class="article-text">
        Mujeres hermosas, nos vemos el s&aacute;bado en las calles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María A. Díaz Durillo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Mar 2025 11:46:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser mujer es hermoso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,mujeres]]></media:keywords>
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