<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Leonardo Velasco Varo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/leonardo-velasco-varo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Leonardo Velasco Varo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1053474" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucha genética entre plantas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lucha-genetica-plantas_132_12168351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de55b2c1-5189-4431-a572-cc94cdbf50d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114426.jpg" width="1268" height="713" alt="Lucha genética entre plantas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1890 comenzó una trepidante carrera para identificar mecanismos de defensa frente al jopo por parte de los mejoradores del girasol, y para eludir dichos mecanismos por parte del jopo. Más de un siglo después, la batalla está siendo más encarnizada que nunca</p></div><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de miles de a&ntilde;os de coevoluci&oacute;n, las plantas y sus principales enemigos (insectos, hongos, bacterias, virus, etc.) llegaron a estados de equilibrio en el seno de una gran diversidad de ecosistemas naturales. La aparici&oacute;n de la agricultura rompi&oacute; este equilibrio al extraer a las plantas y a sus enemigos de los ecosistemas naturales para llevarlos a un particular campo de batalla: el campo de cultivo. Aqu&iacute;, la p&eacute;rdida de biodiversidad, tanto a nivel de la composici&oacute;n biol&oacute;gica del nuevo ecosistema como en la diversidad gen&eacute;tica de las variedades cultivadas, llev&oacute; a los cultivos a una situaci&oacute;n de particular vulnerabilidad frente a otros organismos con los que anta&ntilde;o cohabitaba. Esto ha llevado hist&oacute;ricamente a grandes desastres, quiz&aacute;s ninguno tan destructivo en el corto plazo como el causado por el hongo oomiceto <em>Phytophthora infestans</em> en cultivos de patata en Irlanda a partir de 1845, que caus&oacute; tal hambruna que llev&oacute; a la muerte de alrededor de un mill&oacute;n de personas, y a la migraci&oacute;n de un n&uacute;mero equivalente. Solo gracias a la actuaci&oacute;n del hombre, con acciones como la selecci&oacute;n de variedades resistentes o la aplicaci&oacute;n de tratamientos fitosanitarios, ha podido sobrevivir la agricultura intensiva hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo selecciona el mejorador de plantas variedades resistentes a organismos da&ntilde;inos para los cultivos? La respuesta requerir&iacute;a excesivos detalles para este blog, pero podemos simplificarla refiri&eacute;ndonos a la estrategia m&aacute;s com&uacute;n en la historia de la mejora gen&eacute;tica: la identificaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de plantas que, de forma natural, han desarrollado mecanismos de resistencia. No nos referimos necesariamente a las plantas cultivadas sino, principalmente, a sus ancestros silvestres, a partir de los cuales el hombre del neol&iacute;tico desarroll&oacute; las formas cultivadas, y a sus parientes m&aacute;s o menos cercanos. Estas especies silvestres presentan generalmente mecanismos de resistencia que surgieron gracias a la coevoluci&oacute;n de las plantas y sus enemigos naturales, a trav&eacute;s de la cual llegaron a una entente para coexistir en equilibrio. Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando la planta cultivada se enfrenta a un enemigo con el que no coevolucion&oacute;? &iquest;Y si, adicionalmente, ese enemigo es otra planta? La lucha, sin duda, se promete encarnizada, como les contamos a continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En un lado del cuadril&aacute;tero imaginario tenemos al girasol (<em>Helianthus annuus</em> L.), una planta cultivada que se domestic&oacute; en el norte de Am&eacute;rica mucho antes de la llegada de los conquistadores europeos. Esta &aacute;rea geogr&aacute;fica sigue siendo el h&aacute;bitat natural del ancestro silvestre del girasol cultivado, as&iacute; como de cerca de 70 especies muy diversas del mismo g&eacute;nero, anuales y perennes. Desde el otro lado del cuadril&aacute;tero, lo contempla impert&eacute;rrito el rebautizado como jopo del girasol (<em>Orobanche cumana</em> Wallr.), una planta holopar&aacute;sita que carece de clorofila y toma su alimento de una planta hospedadora, cuyas ra&iacute;ces parasita durante todo su ciclo vital. El jopo es originario del sureste de Europa y suroeste de Asia, de las regiones comprendidas entre el mar Negro y el mar Caspio, donde habita en perfecto equilibrio parasitando a algunas especies silvestres, principalmente del g&eacute;nero <em>Artemisia</em>. El girasol y el jopo nunca hab&iacute;an cruzado sus caminos hasta que este maravilloso invento del hombre llamado agricultura los puso un d&iacute;a en contacto. Ninguno de los dos estaba preparado para el encuentro, no hab&iacute;an coevolucionado y, en principio, carec&iacute;an de herramientas espec&iacute;ficas de ataque o de defensa con las que luchar. Pero se encontraban en el cuadril&aacute;tero, son&oacute; la campana, y&hellip; comenz&oacute; el combate.
    </p><h2 class="article-text">La primera descripci&oacute;n del ataque</h2><p class="article-text">
        La batalla se inici&oacute; en Rusia en el &uacute;ltimo cuarto del siglo XIX. La Iglesia Ortodoxa Rusa prohib&iacute;a el consumo de grasas y aceites animales y vegetales durante la cuaresma, detallando todas las posibles fuentes de los mismos. Algunas mentes avispadas, conocedoras de la capacidad de las semillas de girasol de producir un aceite comestible de gran calidad, y aprovechando que este aceite no estaba expresamente prohibido por la Iglesia, introdujeron el cultivo en el pa&iacute;s, donde no tard&oacute; en popularizarse, extendi&eacute;ndose r&aacute;pidamente el &aacute;rea cultivada. Pero poco dur&oacute; la alegr&iacute;a. En 1890 se describi&oacute; por primera vez un fuerte ataque de plantas de jopo parasitando cultivos de girasol, concretamente en el distrito de Saratov, unos cientos de kil&oacute;metros al norte del mar Caspio. No entendemos bien a&uacute;n c&oacute;mo una planta par&aacute;sita, que en la naturaleza tiene un rango muy limitado de plantas hospedadoras, comenz&oacute; a parasitar a gran escala a una planta completamente desconocida para ella. Desconocida, y sin mecanismo alguno de defensa frente a un par&aacute;sito tambi&eacute;n desconocido. En ese instante, comenz&oacute; una trepidante carrera para identificar mecanismos de defensa frente al jopo por parte de los mejoradores del girasol, y para eludir dichos mecanismos por parte del jopo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c78b72c2-6e27-4058-8338-b8e3a75a383a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jopo sobre Artemisia (izquierda) y sobre girasol cultivado (derecha)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jopo sobre Artemisia (izquierda) y sobre girasol cultivado (derecha).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s de 130 a&ntilde;os despu&eacute;s, la batalla est&aacute; siendo m&aacute;s encarnizada que nunca. &iquest;Qui&eacute;n dir&iacute;amos que va ganando? Seg&uacute;n c&oacute;mo se mire. Se han desarrollado variedades de girasol que poseen mecanismos de defensa cada vez m&aacute;s potentes. Hablamos de mecanismos de resistencia gen&eacute;tica, desarrollados principalmente a partir de genes identificados en especies silvestres de <em>Helianthus</em>. No se trata de genes espec&iacute;ficos de defensa frente a jopo&hellip;pero funcionan. Por otro lado, el jopo se yergue cada vez m&aacute;s poderoso y desafiante. Sigue conquistando nuevos territorios y desarrollando razas cada vez m&aacute;s agresivas. En 2024 hizo acto de presencia por primera vez en el continente americano, amenazando a grandes productores de girasol como son Argentina y Estados Unidos. En este &uacute;ltimo caso, la amenaza no es solo al cultivo, sino principalmente a los nichos ecol&oacute;gicos de las especies silvestres de <em>Helianthus</em>, muchas de ellas muy sensibles a la parasitaci&oacute;n por jopo.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos genes de resistencia</h2><p class="article-text">
        En el Instituto de Agricultura Sostenible, un peque&ntilde;o grupo de investigaci&oacute;n fundado hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os por el Prof. Jos&eacute; M. Fern&aacute;ndez Mart&iacute;nez, ya jubilado, y formado actualmente por quien esto escribe junto con las Dras. Bego&ntilde;a P&eacute;rez Vich y Lidia del Moral Navarrete, investiga los mecanismos de la interacci&oacute;n entre la planta hospedadora y la planta par&aacute;sita, y desarrolla nuevas fuentes de resistencia que permitan al girasol seguir liderando la lucha. Para ello, y siguiendo el razonamiento de que para derrotar al enemigo hay que conocerlo a fondo, iniciamos en 2004 una innovadora l&iacute;nea de investigaci&oacute;n dirigida a estudiar al par&aacute;sito, del que se conoc&iacute;a muy poco por aquel entonces. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41e6cacd-fb08-4acc-9c9a-c7f7b83a7d23_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ciclo de vida del jopo del girasol."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ciclo de vida del jopo del girasol.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre los resultados m&aacute;s sobresalientes obtenidos hasta la fecha, debe destacarse la demostraci&oacute;n de que se trata de una especie que presenta un cierto grado de polinizaci&oacute;n cruzada, algo que tradicionalmente se hab&iacute;a negado, y que se ha demostrado clave para entender la evoluci&oacute;n racial del par&aacute;sito. Hemos desarrollado tambi&eacute;n una novedosa metodolog&iacute;a para la realizaci&oacute;n de cruzamientos dirigidos y creaci&oacute;n de poblaciones segregantes, gracias a lo cual obtuvimos el primer mapa gen&eacute;tico de esta especie, demostramos desde el punto de vista del par&aacute;sito la existencia de una interacci&oacute;n gen a gen entre el girasol y el jopo, y mapeamos por primera vez un gen de virulencia en la especie par&aacute;sita. Hemos caracterizado asimismo la variabilidad gen&eacute;tica existente en las tres principales zonas de cultivo del girasol en Espa&ntilde;a (Andaluc&iacute;a, Castilla-La Mancha, y Castilla y Le&oacute;n), y los mecanismos responsables de la evoluci&oacute;n racial ocurrida en estas zonas. Por &uacute;ltimo, hemos participado en el desarrollo del primer genoma anotado de la especie. 
    </p><p class="article-text">
        Todos estos estudios nos acercan cada vez m&aacute;s a conocer las v&iacute;as mediante las cuales el par&aacute;sito consigue eludir los mecanismos de resistencia del girasol. En paralelo, trabajamos en la identificaci&oacute;n y caracterizaci&oacute;n de nuevos genes de resistencia en especies silvestres de girasol. El objetivo &uacute;ltimo es caracterizar los mecanismos moleculares de interacci&oacute;n entre la planta de girasol y la planta de jopo, para de esta forma dise&ntilde;ar estrategias duraderas y sostenibles de mejora gen&eacute;tica de la resistencia a jopo en girasol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leonardo Velasco Varo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lucha-genetica-plantas_132_12168351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 19:16:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/de55b2c1-5189-4431-a572-cc94cdbf50d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114426.jpg" length="223323" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/de55b2c1-5189-4431-a572-cc94cdbf50d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114426.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223323" width="1268" height="713"/>
      <media:title><![CDATA[Lucha genética entre plantas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/de55b2c1-5189-4431-a572-cc94cdbf50d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114426.jpg" width="1268" height="713"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ecosistemas,Genética,Plantas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
