<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Jesús Martínez Gordo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jesus-martinez-gordo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jesús Martínez Gordo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1053744/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Carrusel de papables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carrusel-papables_129_12280007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/732bf937-4e71-4b97-9999-42416863bb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carrusel de papables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creo que la Iglesia católica necesita, en estos tiempos que estrenamos, vivir el equilibrio existente entre los gritos que proceden del tercer mundo y las interpelaciones que brotan del primero</p></div><p class="article-text">
        Si Benedicto XVI fue elegido el segundo d&iacute;a, en la cuarta ronda de votaciones el a&ntilde;o 2005 y Francisco, tambi&eacute;n el segundo d&iacute;a, a la quinta (2013), este c&oacute;nclave es muy probable que sea un poco m&aacute;s largo, sencillamente, porque no se conocen muchos de los cardenales que han llegado al Vaticano desde todo el mundo. Y tambi&eacute;n porque -si entra en escena un grupo, por ejemplo, de un tercio, que vota a alguien que la mayor&iacute;a de los cardenales no quiere y se mantiene firme- entonces no va a quedar m&aacute;s remedio que resetear todo y empezar de cero. Y eso -en el caso de que se produzca- puede tambi&eacute;n retrasar considerablemente la elecci&oacute;n de un nuevo Papa.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que ha declarado W. Kasper hace unos d&iacute;as en la radio de la archidi&oacute;cesis de Colonia. Y la verdad es que lo dicho por este cardenal de 92 a&ntilde;os va, si se me permite la expresi&oacute;n, &ldquo;a misa&rdquo;. No en vano conoce, como pocos, la curia vaticana y bastante de lo que se cuece en sus aleda&ntilde;os. Lo avalan -adem&aacute;s de su participaci&oacute;n en los dos &uacute;ltimos c&oacute;nclaves- los a&ntilde;os que lleva trabajando y viviendo en Roma: desde 1999 y presidiendo, desde 2001 hasta 2010 -el a&ntilde;o en el que se jubil&oacute;- el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.
    </p><p class="article-text">
        W. Kasper ha indicado la alta posibilidad de que nos encontremos con un C&oacute;nclave un poco m&aacute;s largo que los dos &uacute;ltimos tambi&eacute;n por la existencia en la Iglesia de &ldquo;contradicciones que realmente no deber&iacute;an existir en su seno&rdquo;. Y, a&ntilde;ado, por mi cuenta, por la existencia de tendencias que van a hacer dif&iacute;cil que alguien alcance r&aacute;pidamente los dos tercios de votos requeridos para ser nominado al papado. &iquest;Cu&aacute;les pueden ser algunas de tales tendencias?
    </p><p class="article-text">
        Pues la respuesta no es sencilla. Depende del diagn&oacute;stico que acabe imponi&eacute;ndose; algo, imposible de saber. Por ello, solo resta indicar -casi como quien juega a la loter&iacute;a- algunos hechos mayores o criterios que, no igualmente importantes para todos, pueden estar presentes, con mayor o menor fuerza, en los di&aacute;logos y votaciones que se vayan efectuando.
    </p><p class="article-text">
        Puede suceder, por ejemplo, que la mayor&iacute;a de los cardenales a&ntilde;ore un Papa que -siguiendo el criterio defendido por el cardenal alem&aacute;n Gerhard Ludwig M&uuml;ller (77 a&ntilde;os)- clausure el modelo del &ldquo;Papa de la misericordia&rdquo; y tenga muy presente -como Juan Pablo II y Benedicto XVI en su d&iacute;a- las verdades y los dogmas cat&oacute;licos; y, con ellos, la distinci&oacute;n entre &ldquo;ense&ntilde;anzas err&oacute;neas&rdquo; y &ldquo;comportamiento inmoral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n puede suceder que acabe imponi&eacute;ndose el diagn&oacute;stico seg&uacute;n el cual la Iglesia cat&oacute;lica necesita un Papa que, acogiendo el imaginario de un Dios particularmente presente, como un aguij&oacute;n y una caricia, en los &uacute;ltimos y parias del mundo, sea, a la vez, sensible a las interpelaciones que brotan de la raz&oacute;n en libertad, de la preservaci&oacute;n y prolongaci&oacute;n del Estado del bienestar social y de la defensa de los derechos humanos. Vendr&iacute;a a ser una especie de &ldquo;segundo Francisco&rdquo;. De momento, no aparecen pistas suficientemente claras sobre un posible candidato con este perfil. Hay quienes dicen que, quiz&aacute; -pero solo quiz&aacute;- Jean-Marc Aveline (66 a&ntilde;os) podr&iacute;a acercarse a dicho perfil. Pero tampoco faltan quienes creen reconocer tal &ldquo;mirlo blanco&rdquo; en el cardenal Robert Francis Prevost Mart&iacute;nez (70 a&ntilde;os), estadounidense de nacimiento, peruano de coraz&oacute;n, de madre espa&ntilde;ola, de formaci&oacute;n y espiritualidad agustiniana, prefecto o &ldquo;ministro&rdquo; del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisi&oacute;n para Am&eacute;rica Latina desde enero de 2023.
    </p><p class="article-text">
        No hay que descartar que, al final, acabe imponi&eacute;ndose el criterio seg&uacute;n el cual la Iglesia necesita, como agua de mayo, un Papa con la cabeza ordenada, respetuoso del ordenamiento jur&iacute;dico, que no intente resolver todo con entrevistas espont&aacute;neas, sino que se atenga a las normas y procedimientos legales y conf&iacute;e en sus diplom&aacute;ticos profesionales y en la experiencia que los avala. Si &eacute;ste fuera el diagn&oacute;stico y criterio que acabaran imponi&eacute;ndose, el cardenal Pietro Parolin (70 a&ntilde;os) ser&iacute;a el hombre adecuado, a pesar de que, seg&uacute;n el parecer de muchos, carece del m&iacute;nimo de carisma personal requerido para ser Papa. Y esto &uacute;ltimo, lo del carisma personal -a poder ser, exuberante- parece ser una condici&oacute;n -casi incuestionable- para la gran mayor&iacute;a de los cardenales.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro diagn&oacute;stico y criterio que me gustar&iacute;a que tuvieran el protagonismo que entiendo que deber&iacute;an tener entre los cardenales electores: es el de la reforma de la Iglesia y el del mayor protagonismo del &ldquo;pueblo de Dios&rdquo;, es decir, en la jerga eclesial, el de una Iglesia que, adem&aacute;s de &ldquo;sinodal&rdquo;, sea codecisiva porque todos -y no solo el Papa, los obispos y los curas- tienen que decidir o, mejor dicho, codecidir tanto en el gobierno y en la formulaci&oacute;n de magisterio como en la fijaci&oacute;n de la ley e impartici&oacute;n de justicia. Si este fuera el criterio que acabara imponi&eacute;ndose en el c&oacute;nclave, creo que el cardenal Mario Grech (68 a&ntilde;os) podr&iacute;a ser un buen Papa. Este malt&eacute;s, doctor en derecho can&oacute;nico, conoce el S&iacute;nodo, as&iacute; como sus fortalezas y debilidades, como ning&uacute;n otro. 
    </p><p class="article-text">
        Consciente -como es ya un t&oacute;pico y requetesabido- de que quien entra Papa, sale cardenal y, por tanto, de que es una estupidez aventurarse en dar un nombre como probable y pretender acertar, me limito a expresar mi deseo, lejos, muy lejos de que, a pesar de lo argumentado hasta el presente pueda ser recibido como razonable. Y tal deseo me lleva a decantarme por los cardenales Jean-Marc Aveline y Robert Francis Prevost Mart&iacute;nez. Creo que la Iglesia cat&oacute;lica necesita, en estos tiempos que estrenamos, vivir -en la inestabilidad que le es propia- el equilibrio existente entre los gritos que proceden del tercer mundo y las interpelaciones que brotan del primero. Creo que as&iacute; se recoger&iacute;a lo mejor de la herencia de Francisco y se prolongar&iacute;a hacia el futuro. As&iacute; lo veo y as&iacute; me parece... pero aviso de que -en breve- tengo que operarme de cataratas&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Martínez Gordo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carrusel-papables_129_12280007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 20:04:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/732bf937-4e71-4b97-9999-42416863bb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7835349" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/732bf937-4e71-4b97-9999-42416863bb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7835349" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Carrusel de papables]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/732bf937-4e71-4b97-9999-42416863bb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
