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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Guarch-Rubio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta-guarch-rubio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Guarch-Rubio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Palestina y la moralidad contemporánea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/palestina-moralidad-contemporanea_132_12409739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac951c99-33d4-499a-a65d-785148c1a2c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palestina y la moralidad contemporánea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia contemporánea niega hoy las consecuencias morales que toda sociedad ha de asumir ante un conflicto de estas dimensiones</p></div><p class="article-text">
        La paz global est&aacute; en decadencia. En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os al menos 98 pa&iacute;ses han estado involucrados en conflictos externos, <a href="https://www.economicsandpeace.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin incluir las guerras civiles</a>. Una tendencia al alza desde la II Guerra Mundial. La geopol&iacute;tica es n&iacute;tida y sin fisuras. Cada vez hay m&aacute;s guerras y menos resoluciones. En consecuencia, aumenta el n&uacute;mero de personas que d&iacute;a a d&iacute;a huyen de sus pa&iacute;ses de origen y buscan protecci&oacute;n. Concretamente en 2024, 123,2 millones de personas se vieron desplazadas por la fuerza a causa de persecuciones, conflictos o <a href="https://www.acnur.org/es-es/tendencias-globales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violaciones a los derechos humanos.</a>
    </p><p class="article-text">
        Palestina y Ucrania, por sus conflictos activos, resuenan en la prensa occidental. Sud&aacute;n, Yemen, Afganist&aacute;n y Myanmar no tanto. Comparten los procesos de deshumanizaci&oacute;n propios de los conflictos armados, de los cr&iacute;menes de guerra, de los asesinatos masivos y en &uacute;ltima instancia, de los actos genocidas. <a href="https://dictionary.apa.org/dehumanization" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La Asociaci&oacute;n Psicol&oacute;gica Americana</a> define la deshumanizaci&oacute;n como el proceso o la pr&aacute;ctica que reduce a las personas a una categor&iacute;a de animales no humanos, negando su autonom&iacute;a, su individualidad y su sentido de dignidad. Solo bajo este prisma se hace factible entender la coet&aacute;nea vulneraci&oacute;n de los derechos humanos en el marco de un conflicto armado. C&oacute;mo sino se explican los bloqueos de suministros y de entrada de ayuda humanitaria a la poblaci&oacute;n civil, tal y como hoy ocurre en Gaza. C&oacute;mo sino se explican los bombardeos indiscriminados en &aacute;reas residenciales, centros de refugio, sanitarios y educativos, cuando la poblaci&oacute;n va a recoger comida, tambi&eacute;n en Gaza. La l&oacute;gica psicol&oacute;gica impera. El ser humano huye de la <a href="https://www.researchgate.net/publication/291356571_Cognitive_Dissonance_Theory_Festinger" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disonancia cognitiva.</a> No soportamos que nuestros sentimientos, pensamientos y comportamientos no est&eacute;n alineados. As&iacute;, para que no se produzca una catarsis cognitiva hay que justificar bien estas acciones. Una de ellas pasa por considerar al enemigo como un ser no merecedor de la vida, como un ser no digno de la categor&iacute;a humana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tomando como referencia Palestina </strong>
    </p><p class="article-text">
        El actual conflicto en Gaza ha disparado la previa crisis humanitaria con <a href="https://www.emro.who.int/emhj-volume-31-2025/volume-31-issue-2/a-narrative-review-of-mental-health-and-psychosocial-impact-of-the-war-in-gaza.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias psicol&oacute;gicas y psicosociales para la poblaci&oacute;n civ</a>il. Las significantes p&eacute;rdidas humanas, los desplazamientos masivos, las destrucciones de infraestructura y las hambrunas potencian la inestabilidad ps&iacute;quica del pueblo palestino. Algunos estudios recientes plantean hoy una amplia prevalencia en el deterioro psicol&oacute;gico con presencia de trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico (TEPT) (54% en ni&ntilde;os, 40% en adultos), depresi&oacute;n (41% en ni&ntilde;os, 45% en adultos), y ansiedad <a href="https://www.who.int/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(34% en ni&ntilde;os, 37% en adultos)</a>. A largo plazo, la exposici&oacute;n repetida al trauma causar&aacute; sintomatolog&iacute;a traum&aacute;tica persistente e intergeneracional entre la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29451956/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poblaci&oacute;n palestina</a>. Sumado a la falta de recursos humanos y materiales, los procesos de resiliencia individuales y comunitarios se ver&aacute;n limitados. Entre otros factores, la ruptura de la cohesi&oacute;n social, propia de las guerras, aumentar&aacute; la desconfianza y debilitar&aacute; los lazos sociales que son cr&iacute;ticos para que brote resiliencia en las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8518025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zonas de conflicto</a> .
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo anterior, el cese de las hostilidades b&eacute;licas en Gaza debiera ser un reto humano para la comunidad internacional. Sin embargo, la historia contempor&aacute;nea niega hoy las consecuencias morales que toda sociedad ha de asumir ante un conflicto de estas dimensiones. 
    </p><p class="article-text">
        Como he dicho, buscamos reducir la disonancia cognitiva. Quiz&aacute; por ello pienso en Darley, en Latan&eacute; y <a href="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fh0025589" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su efecto del espectador</a>. Tres elementos lo <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6099971/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explican</a>. Primero, la difusi&oacute;n de responsabilidad, el sentimiento de no tener responsabilidad porque hay muchos espectadores. Segundo, la evaluaci&oacute;n del rechazo, es decir el temor a un juicio p&uacute;blico por ofrecer ayuda. Tercero, la ignorancia compartida, la falsa creencia de que si nadie est&aacute; ayudando es porque la situaci&oacute;n no es realmente una emergencia. Pienso en ellos y me sigo preguntando por qu&eacute; moralmente lo estamos permitiendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miembro del Grupo de Investigación de Psicología del Testimonio de la Universidad Complutense de Madrid, Marta Guarch-Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/palestina-moralidad-contemporanea_132_12409739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jun 2025 03:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palestina y la moralidad contemporánea]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El horror en Palestina a través de 25 dibujos de adolescentes anónimos en el campo de refugio de Dheisheh]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/horror-palestina-traves-25-dibujos-adolescentes-anonimos-campo-refugio-dheisheh_3_12318787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae149fd3-77da-4cb0-bc20-63563f6f2eef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El horror en Palestina a través de 25 dibujos de adolescentes anónimos en el campo de refugio de Dheisheh"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de unas pinturas extraviadas en Cisjordania, una psicóloga reflexiona sobre el significado y la simbología de las obras. Este es el resultado</p></div><p class="article-text">
        Sobrevivir en un contexto de guerra expone a elevadas dosis de violencia. Con frecuencia, se generan heridas en la identidad de los individuos que son <a href="https://tidsskrift.dk/torture-journal/article/view/140862" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dif&iacute;ciles de cicatrizar</a>. En Psicolog&iacute;a, se habla del <a href="https://tidsskrift.dk/torture-journal/article/view/120232" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto acumulativo del trauma</a> como un factor de riesgo para desencadenar problemas psicol&oacute;gicos. Es decir, a una mayor exposici&oacute;n a situaciones traum&aacute;ticas, existe una mayor vulnerabilidad al desarrollo de trastornos ps&iacute;quicos.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Nakba de 1948, la vida y la muerte conviven con los palestinos en Gaza y en Cisjordania. En Palestina se han interiorizado pr&aacute;cticas como las <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2023/11/israel-opt-horrifying-cases-of-torture-and-degrading-treatment-of-palestinian-detainees-amid-spike-in-arbitrary-arrests/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenciones arbitrarias</a>, <a href="https://www.hrw.org/es/world-report/2025/country-chapters/israel-and-palestine" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tortura indiscriminada</a>, las hambrunas y los desplazamientos forzados. Incluso se alerta del robo de &oacute;rganos en prisiones y en cuerpos encontrados en <a href="https://euromedmonitor.org/en/article/5982/Int%E2%80%99l-committee-must-investigate-Israel%E2%80%99s-holding-of-dead-bodies-in-Gaza%E2%80%8B" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fosas comunes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Desde antes del 7 de octubre de 2023, el trabajo humanitario acompa&ntilde;a a las nuevas generaciones palestinas. La dinamizaci&oacute;n local y comunitaria es fundamental. La <a href="https://www.laylacdo.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaci&oacute;n Laylac</a> camina en esta direcci&oacute;n. Est&aacute; ubicada en el campo de refugio de Dheisheh, al sur de Bel&eacute;n y establecido en 1949. Pese a que inicialmente el asentamiento se estructur&oacute; con tiendas de campa&ntilde;a, hoy es una zona densamente edificada donde conviven cerca de 13.000 palestinos.
    </p><p class="article-text">
        Naji Owda es una de las caras visibles de este proyecto de intervenci&oacute;n psicosocial, en el que hay j&oacute;venes que, entre otras actividades, dibujan. A trav&eacute;s de &eacute;l, hemos tenido acceso a estos dibujos que recientemente han sido encontrados en la asociaci&oacute;n Laylac. No conocemos la autor&iacute;a ni la intencionalidad de las obras, pese a que alguna de ellas est&aacute; firmada. Tampoco la edad de las personas que las dibujaron, tan solo sabemos que fueron adolescentes de Palestina bajo un Estado de ocupaci&oacute;n. Desconocemos todo, salvo el lugar donde fueron encontrados. Desconocemos tanto la fuerza del trazo como qu&eacute; invit&oacute; a dibujar a los adolescentes, si fue pura expresi&oacute;n o una actividad dirigida en un curso de pintura. Digamos que lo &uacute;nico con lo que contamos es con el resultado y, desde ah&iacute;, reflexionamos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una representaci&oacute;n de la realidad palestina</strong></h2><p class="article-text">
        En Palestina, truena la vida, escupe la muerte. De una valla cuelgan ocho nombres de m&aacute;rtires. Es una representaci&oacute;n del no-olvido. Resuena el 'solo muere lo que es olvidado'. Diecisiete ata&uacute;des en el patio de un edificio, y otro en su interior, contienen n&uacute;meros. No los sabemos descifrar. M&aacute;s cuerpos sangrantes yacen sobre el asfalto. La cruda cotidiana realidad. La representaci&oacute;n de la muerte en estos dibujos invita a reflexionar sobre la limpieza &eacute;tnica de Israel en Palestina. A fecha de mayo de 2025, cerca de 55.000 gazat&iacute;es han perdido la vida desde el 07 de octubre de 2023. Recientemente, la pel&iacute;cula documental &lsquo;No Other Land&rsquo;, <a href="https://www.oscars.org/oscars/ceremonies/2025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganadora del &Oacute;scar 2025</a> en su categor&iacute;a, refleja la sistem&aacute;tica vulneraci&oacute;n de derechos humanos en Palestina. No es un hecho aislado. Tras los ataques de Israel sobre la franja de Gaza en el verano de 2014, un 2.251 palestinos murieron; 551 de ellos, <a href="https://www.infocop.es/mas-alla-del-trastorno-de-estres-postraumatico-efectos-psicologicos-de-la-guerra-en-adolescentes-de-la-franja-de-gaza-2/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni&ntilde;os y ni&ntilde;as</a>. Estos hechos son una pr&aacute;ctica peri&oacute;dica que tiene su fundamentaci&oacute;n en la destrucci&oacute;n de la identidad del pueblo palestino. Una tesis en la l&iacute;nea del informe sobre genocidio contra el pueblo palestino impulsado por <a href="https://www.ohchr.org/es/documents/country-reports/a79384-report-special-rapporteur-situation-human-rights-palestinian" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franchesca Albanese</a>, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situaci&oacute;n de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967. As&iacute;, las alusiones a la muerte y a las personas desaparecidas tienen su raz&oacute;n de ser en estas im&aacute;genes. Car&aacute;cter atemporal.
    </p><p class="article-text">
        La violencia pol&iacute;tica se expresa a trav&eacute;s del encarcelamiento. La tortura atraviesa la identidad del individuo. Dif&iacute;cil volver a ser quien fuiste. Dif&iacute;cil confiar. Dif&iacute;cil dejar atr&aacute;s. Dif&iacute;cil cicatrizar. Grilletes, agua y sal. <a href="https://www.ppsmo.ps/home/news/17081?culture=ar-SA" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s de 10.000</a> palestinos son prisioneros pol&iacute;ticos, entre ellos hay mujeres y ni&ntilde;os. La <em>Palestinian Prisioner&rsquo;s Society</em>&nbsp;refleja que el n&uacute;mero de detenidos se ha duplicado desde el 7 de octubre de 2023. Ni la sala de detenci&oacute;n ni las cadenas permanecer&aacute;n, en palabras de Mahmud Darwish, reza una de las im&aacute;genes. El concepto de opresi&oacute;n-c&aacute;rcel en contraposici&oacute;n del de libertad. Una paloma, como s&iacute;mbolo universal de la paz y de la reconciliaci&oacute;n, aparece en cautiverio tras unos barrotes. El arte palestino recurre a esta figura para representar la libertad del pueblo y el anhelo de una futura <a href="https://dafbeirut.org/contentFiles/file/2020/02/Symbols%20in%20Palestinian%20Art%20.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">liberaci&oacute;n de la tierra</a>.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional alerta del incremento de las <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2023/11/israel-opt-horrifying-cases-of-torture-and-degrading-treatment-of-palestinian-detainees-amid-spike-in-arbitrary-arrests/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenciones arbitrarias</a> y de los casos de tortura tanto en Cisjordania como en Gaza, lugares que pueden considerarse actualmente como <a href="https://www.mdpi.com/1660-4601/19/16/10233" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entornos de tortura</a>. Tras el mencionado 7 de octubre, las Naciones Unidas denuncian la <a href="https://www.ohchr.org/es/press-releases/2024/07/un-report-palestinian-detainees-held-arbitrarily-and-secretly-subjected" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaparici&oacute;n de miles de personas</a> que han sido detenidas arbitrariamente. Se incluye a personal m&eacute;dico, pacientes, combatientes y civiles que han sido trasladados de Gaza a Israel encadenados y con los ojos vendados. Son detenciones anticipadas que se realizan en secreto y sin una garant&iacute;a de defensa para los palestinos.&nbsp;<a href="https://www.hrw.org/world-report/2025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Human Right Watch</a> denuncia la violencia sexual, pol&iacute;tica y la deprivaci&oacute;n alimenticia. No s&oacute;lo por las condiciones sino por la escalada de abusos infligidos a los hombres, a las mujeres y a los ni&ntilde;os palestinos presos en centros de detenci&oacute;n israel&iacute;es. Razones por las cuales se evidencia que la expresi&oacute;n de encierro y de opresi&oacute;n son una constante en la idiosincrasia palestina y en los dibujos encontrados. Muerte y encierro: dos caras del mismo &lsquo;shekel&rsquo; israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ves por tu ventana? La militarizaci&oacute;n de la sociedad. El muro recuerda d&iacute;a a d&iacute;a la no normalidad. Desde su construcci&oacute;n por Israel en 2002, el impacto del muro causa da&ntilde;o en la sociedad palestina de Cisjordania y del Este de Jerusal&eacute;n. Separa a las comunidades, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dificulta la capacidad de desplazamiento</a>, de trabajo, de comunicaci&oacute;n y de acceso a centros de estudio y sanitarios entre la poblaci&oacute;n palestina. Grafitis en sus paredes, &iquest;romantizaci&oacute;n de la lucha o visibilizaci&oacute;n del apartheid? Realismo en esencia. Un se&ntilde;or &aacute;rabe cruza la calle y un gato le acompa&ntilde;a. Fin de la escena.
    </p><p class="article-text">
        Una imagen vale m&aacute;s que mil palabras: Handala, arquetipo de la infancia violada en Palestina. Memoria colectiva de resistencia. En una auto representaci&oacute;n de s&iacute; mismo el exiliado palestino <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Nayi Al-Ali</a>, asesinado en Londres en 1987, expresa la amargura, la resistencia y la dignidad palestina a trav&eacute;s de un ni&ntilde;o desarrapado y descalzo. Es una imagen de la resistencia que representa a ese ni&ntilde;o de diez a&ntilde;os que nunca crece ni lo har&aacute; hasta que regrese a su tierra. En un paralelismo biogr&aacute;fico, Nayi Al-Ali se identifica con Handala porque &eacute;l se exili&oacute; con su familia a la edad de 10 a&ntilde;os, cuando en 1948 <a href="https://justvision.org/glossary" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 700.000 palestinos</a> fueron expulsados de sus hogares en la <a href="https://unrwa.es/actualidad/sala-de-prensa/75-aniversario-de-la-nakba-se-cumplen-75-anos-de-la-expulsion-de-palestinos-y-palestinas-de-sus-hogares-aun-sin-solucion-justa-ni-definitiva-a-su-situacion/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nakba</a> y se proclam&oacute; el estado de Israel. En este mismo dibujo y a la izquierda de Handala aparece escrita la palabra &lsquo;Palestina&rsquo; en rojo, verde y negro. A continuaci&oacute;n, y en blanco, queda representada la llave del retorno. En la identidad palestina es un emblema de la esperanza y de la resiliencia frente a la adversidad. En la Nakba de 1948, las familias portaban las llaves de sus hogares al ser expulsadas de Palestina con la esperanza de poder regresar un d&iacute;a. Con el actual desplazamiento forzado en Gaza <a href="https://www.newarab.com/features/symbol-resistance-gazans-keep-hold-keys-homes" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha ocurrido lo mismo</a>. As&iacute;, la narrativa actual palestina engarza con 1948 y con el derecho al retorno. En el campo de refugio de Dheisheh, esta llave est&aacute; representada en la mayor&iacute;a de las puertas.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer cuelga la decimosexta llave en una hilera. Lleva inscrita la fecha de 2018.&nbsp;El 30 marzo de 2018, siendo el d&iacute;a de la tierra, La Gran Marcha del Retorno moviliz&oacute; la resistencia palestina con manifestaciones pac&iacute;ficas multitudinarias en Gaza. Se trat&oacute; de un movimiento comunitario sin recientes precedentes. Desde una perspectiva psicosocial, los profesionales de la salud mental reportaron consecuencias positivas, tales como sentido de dignidad, autoeficacia y autocontrol en las personas manifestantes. La ilusi&oacute;n de que estas movilizaciones impactaran internacionalmente y reportaran posibles soluciones al conflicto pol&iacute;tico desataron esperanza entre la comunidad palestina. Se observaron mejoras <a href="https://www.hhrjournal.org/2020/06/18/the-great-march-of-return-lessons-from-gaza-on-mass-resistance-and-mental-health/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los estados de &aacute;nimo y en las respuestas al trauma</a>, ya que el factor pol&iacute;tico es un elemento resiliente y protege frente a la <a href="https://puz.unizar.es/2891-psicologia-de-fronteras-testimonios-de-asilo-en-supervivientes-de-guerra-y-otras-personas-refugiadas-en-el-siglo-xxi.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia pol&iacute;tica</a>. Tras un a&ntilde;o de manifestaciones bajo el lema de La Gran Marcha del Retorno, en <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">marzo de 2019</a>, se alcanzaron las tasas m&aacute;s altas de palestinos heridos desde las hostilidades de 2014.&nbsp;En este mismo dibujo aparece la fecha de 1917, previa al final de la Primera Guerra Mundial y al origen de la cuesti&oacute;n palestina como un asunto de la pol&iacute;tica internacional. En 1916, se anticip&oacute; la inminente desintegraci&oacute;n del imperio otomano y tuvieron lugar los acuerdos secretos de Sykes-Picot donde el Reino Unido y Francia se repartieron las provincias otomanas de Oriente Pr&oacute;ximo, entre ellas Palestina. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en la <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Declaraci&oacute;n de Balfour</a>, el ministro de Asuntos Exteriores brit&aacute;nico invit&oacute; a la comunidad sionista &ldquo;al establecimiento de una patria nacional para el pueblo jud&iacute;o en Palestina&rdquo;. As&iacute;, durante el periodo del Mandato Brit&aacute;nico en Palestina, no solo no se propici&oacute; la construcci&oacute;n de una naci&oacute;n independiente, como ocurri&oacute; con otros territorios, sino que se facilit&oacute; el <a href="https://www.un.org/unispal/history2/origins-and-evolution-of-the-palestine-problem/part-i-1917-1947/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colonialismo sionista en Palestina</a>. En 1948, Israel declar&oacute; su independencia, ocup&oacute; el 77% del territorio palestino bajo el antiguo Mandato Brit&aacute;nico y se inici&oacute; una guerra. Miles de personas &aacute;rabes palestinas fueron expulsadas de sus hogares en lo que la historia reciente conoce como Nakba. Como se ha dicho, todas ellas se llevaron sus llaves.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los elementos presentes en los dibujos encontrados son los olivos. Son v&iacute;ctimas del castigo colectivo. La sociedad palestina es tradicionalmente agr&iacute;cola y los olivos son un icono de resistencia e identidad. En la narrativa del pueblo palestino, las ra&iacute;ces de los olivos simbolizan el arraigo a la tierra y la fortaleza. Por su car&aacute;cter longevo han sido testigos de la contempor&aacute;nea pol&iacute;tica internacional que les rodea. Hasta el mismo <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mahmoud Darwish</a>, en su poema An Al Sumud (Resiliencia), escribi&oacute; la famosa frase &ldquo;Si los &aacute;rboles de olivo supiesen la mano que les planta, su aceite se convertir&iacute;a en l&aacute;grimas&rdquo;. Sutilmente, estos versos encapsulan el dolor de muchos agricultores palestinos al tener que abandonar sus tierras. En 2023, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">m&aacute;s de 10.000 olivos</a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>fueron destruidos en Cisjordania y, desde 1967, m&aacute;s de 800.000 olivos palestinos han sido arrancados por <a href="https://yris.yira.org/column/israels-campaign-against-on-palestinian-olive-trees/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las autoridades israel&iacute;es</a>. Esta acci&oacute;n de violencia pol&iacute;tica no solo atenta contra la econom&iacute;a palestina, sino que propicia la extensi&oacute;n de los asentamientos colonos israel&iacute;es y la construcci&oacute;n de nuevas &aacute;reas del muro de separaci&oacute;n. Adem&aacute;s, son pr&aacute;cticas que encajan en la pol&iacute;tica del <a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2020/07/israels-collective-punishment-palestinians-illegal-and-affront-justice-un" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;castigo colectivo&rdquo;</a> que Israel ejerce contra Palestina, y que est&aacute;n prohibidas por la Convenci&oacute;n de Ginebra de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la&nbsp;<a href="https://clubculturaarabe.com/la-historia-detras-de-la-kufiya-palestina-mas-que-un-simple-panuelo/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kufiya palestina</a>. Su uso se extendi&oacute; popularmente durante la Gran Revoluci&oacute;n Palestina de 1936. Era utilizada por la poblaci&oacute;n campesina para protegerse del sol y de la arena en las tareas del campo. Dado que la poblaci&oacute;n campesina fue la primera en rebelarse contra el Mandato Brit&aacute;nico, eran f&aacute;cilmente identificables y detenidas en las ciudades. Por esta raz&oacute;n, comenz&oacute; a usarse entre la poblaci&oacute;n de las ciudades, pese a ser prohibida por las autoridades brit&aacute;nicas, y se convirti&oacute; en un elemento de identidad y de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>* La doctora Marta Guarch-Rubio forma parte del Grupo de Investigaci&oacute;n de Psicolog&iacute;a del Testimonio de la Universidad Complutense de Madrid. Julio L. Zamarr&oacute;n es fotoperiodista.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Guarch-Rubio, Julio L. Zamarrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/horror-palestina-traves-25-dibujos-adolescentes-anonimos-campo-refugio-dheisheh_3_12318787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 20:14:01 +0000]]></pubDate>
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