<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Yuli Novak]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/yuli-novak/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Yuli Novak]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1054297/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Los israelíes crecimos preguntándonos cómo pudo ser y ahora nuestro país comete un genocidio en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/israelies-crecimos-preguntandonos-pudo-ahora-pais-comete-genocidio-gaza_129_12505655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e296cf8-14af-4292-8a75-e5e345f51234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los israelíes crecimos preguntándonos cómo pudo ser y ahora nuestro país comete un genocidio en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mi generación creció preguntándose cómo la gente común pudo tolerar una atrocidad. En un giro grotesco de la historia, la pregunta se ha vuelto contra nosotros</p><p class="subtitle">Organizaciones de Israel denuncian que su país comete un genocidio en Gaza: “Es un ataque claro e intencionado contra civiles”
</p></div><p class="article-text">
        La pregunta no deja de rondarme la cabeza. &iquest;Es de verdad esto que est&aacute; pasando? &iquest;Estamos viviendo un genocidio? 
    </p><p class="article-text">
        En el resto de pa&iacute;ses, millones de personas ya conocen la respuesta. Pero aqu&iacute; en Israel muchos de nosotros <a href="https://www.eldiario.es/internacional/hagan-gaza-quieran-israelies-viven-espaldas-sufrimiento-palestinos-ano-genocidio_1_11716999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no podemos o no queremos decirlo en voz alta. </a>Tal vez porque la verdad amenaza con desmoronar todas nuestras creencias sobre qui&eacute;nes somos y qui&eacute;nes quer&iacute;amos ser. Decirlo es admitir que en el futuro tendremos que rendir cuentas, no solo nuestros l&iacute;deres, sino nosotros mismos. Pero el coste de negarse a verlo es todav&iacute;a mayor.
    </p><p class="article-text">
        Para los israel&iacute;es de mi generaci&oacute;n, la palabra &lsquo;genocidio&rsquo; segu&iacute;a siendo una pesadilla de otro planeta. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/supervivientes-auschwitz-vuelven-horror-80-anos-despues-liberacion-campo-nazi-odio-acaba-banos-sangre_1_11996384.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una palabra que asociamos a las fotograf&iacute;as de nuestros abuelos</a> y al fantasma de los guetos europeos, pero no a nuestros propios barrios. &Eacute;ramos nosotros los que desde la distancia pregunt&aacute;bamos sobre los dem&aacute;s: &iquest;c&oacute;mo pudo la gente com&uacute;n seguir con su vida mientras ocurr&iacute;a algo as&iacute;? &iquest;C&oacute;mo pudieron permitir que ocurriera? &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a hecho yo en su lugar? 
    </p><p class="article-text">
        En un grotesco giro de la historia, la pregunta se ha vuelto ahora hacia nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos casi dos a&ntilde;os escuchando a las autoridades israel&iacute;es, tanto a pol&iacute;ticos como a generales, diciendo en voz alta lo que pretenden hacer: matar de hambre, arrasar y borrar Gaza. &ldquo;Los eliminaremos&rdquo;. &ldquo;Lo volveremos inhabitable&rdquo;. &ldquo;Cortaremos el suministro de alimentos, agua y electricidad&rdquo;. No eran lapsus, sino un plan. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/60-000-muertos-hambre-maximos-gaza-israel-emplea-nuevas-formas-crueles-sufrimiento_1_12499762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y el Ej&eacute;rcito israel&iacute; lo ha llevado a cabo.</a> La definici&oacute;n de manual de genocidio es esta: atacar deliberadamente a una poblaci&oacute;n, no por lo que son como individuos, sino por pertenecer a un grupo, un ataque dise&ntilde;ado para destruir al propio grupo. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando la realidad te golpea</h2><p class="article-text">
        Para sobrevivir al horror nos hemos contado a nosotros mismos otras historias. Historias que mantienen a raya la culpa y el dolor. Nos hemos convencido de que todos los ni&ntilde;os de Gaza son de Ham&aacute;s y de que todos los apartamentos son c&eacute;lulas terroristas. Sin darnos cuenta, nos hemos convertido en esa &lsquo;gente com&uacute;n&rsquo; que sigue viviendo su vida mientras &lsquo;eso&rsquo; est&aacute; sucediendo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo la primera vez que la verdad de lo que estaba pasando me golpe&oacute;. Dos meses despu&eacute;s de lo que entonces yo segu&iacute;a llamando &lsquo;guerra&rsquo;, tres de mis compa&ntilde;eros palestinos en B'Tselem quedaron atrapados en Gaza con sus familias. Llevab&aacute;mos a&ntilde;os con ellos como trabajadores de derechos humanos. Me hablaron de familiares sepultados bajo los escombros, de no poder proteger a sus hijos, de un miedo paralizante.
    </p><p class="article-text">
        En los fren&eacute;ticos intentos de sacarlos de Gaza, aprend&iacute; algo que se me qued&oacute; grabado: en ese momento, un palestino vivo en Gaza pod&iacute;a ser &lsquo;rescatado&rsquo; a cambio de unos 20.000 shekels [unos 5.170 euros]. El rescate de los ni&ntilde;os costaba menos. La vida se valoraba en dinero, per c&aacute;pita. No estamos hablando de estad&iacute;sticas abstractas sino de personas que yo conoc&iacute;a. Fue entonces cuando lo comprend&iacute;: las reglas hab&iacute;an cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, lo surrealista se ha vuelto rutina. Ciudades reducidas a cenizas. Barrios enteros arrasados. Familias obligadas a desplazarse, una y otra vez. Decenas de miles de muertos. Hambruna masiva provocada, camiones de ayuda rechazados o bombardeados. Padres que alimentan a sus hijos con pienso para animales, hijos que mueren mientras esperan que llegue la harina. Personas tiroteadas, civiles desarmados abatidos por acercarse a las caravanas de alimentos.
    </p><p class="article-text">
        El genocidio no ocurre sin una inmensa participaci&oacute;n: una poblaci&oacute;n que lo apoya, lo permite, o mira hacia otro lado. Eso es parte de su tragedia. Casi ninguna naci&oacute;n que ha cometido genocidio comprendi&oacute; lo que estaba haciendo en el momento en que lo estaba haciendo. La justificaci&oacute;n siempre es la misma: defensa propia, inevitabilidad, las v&iacute;ctimas se lo buscaron.
    </p><p class="article-text">
        En Israel, el relato predominante insiste en fijar como el comienzo de todo la masacre de civiles cometida el 7 de octubre por Ham&aacute;s en el sur. Ese d&iacute;a fue un verdadero horror, un estallido grotesco de crueldad humana: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ano-despues-ataque-hamas-musica-vuelve-detenerse-victimas-festival-nova_1_11712474.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">civiles asesinados, violados, secuestrados.</a> Un trauma nacional generalizado que en muchos israel&iacute;es despert&oacute; una sensaci&oacute;n profunda de riesgo existencial.
    </p><h2 class="article-text">No empez&oacute; el 7 de octubre</h2><p class="article-text">
        Lo ocurrido el 7 de octubre fue una fuerza catalizadora de lo que est&aacute; pasando pero no la &uacute;nica. Un genocidio requiere d&eacute;cadas de apartheid y de ocupaci&oacute;n, de separaci&oacute;n y de deshumanizaci&oacute;n, de pol&iacute;ticas dise&ntilde;adas para cercenar nuestra capacidad de empat&iacute;a. Aislada del mundo, Gaza se hab&iacute;a convertido en la culminaci&oacute;n de todo eso. En nuestra imaginaci&oacute;n sus habitantes se transformaron en abstracciones, rehenes perpetuos, sujetos a bombardeos cada pocos a&ntilde;os, que mor&iacute;an en cientos o en miles sin que tuvi&eacute;ramos que rendir cuentas por ello. 
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;amos que m&aacute;s de dos millones de personas viv&iacute;an sitiadas. Sab&iacute;amos de Ham&aacute;s. Sab&iacute;amos de los t&uacute;neles. En retrospectiva, lo sab&iacute;amos todo. Pero de alguna manera fuimos incapaces de imaginar que algunos de ellos podr&iacute;an encontrar la manera de estallar.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurri&oacute; el 7 de octubre <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fallos-servicios-inteligencia-israel-7-octubre-dijeron-gran-ataque-no-ocurriria_1_11716766.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no fue solo un fracaso militar</a>. Fue el derrumbe de lo que imagin&aacute;bamos como sociedad: la ilusi&oacute;n de que pod&iacute;amos encerrar toda la violencia y desesperaci&oacute;n al otro lado de una valla y vivir en paz en nuestro lado. Ese colapso lleg&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paises-bajos-prohibe-entrada-ministros-ultras-israelies-incitar-limpieza-etnica-gaza_1_12498960.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo el Gobierno m&aacute;s ultraderechista que ha tenido la historia de Israel</a>, una coalici&oacute;n con ministros que fantasean abiertamente con hacer desaparecer Gaza. As&iacute; fue como en octubre de 2023 se alinearon todos los astros para nuestra m&aacute;s oscura pesadilla.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, en B'Tselem <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/organizaciones-derechos-humanos-israel-denuncian-pais-cometiendo-genocidio-gaza_1_12496837.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos publicado el informe</a> <em>Nuestro genocidio</em>, elaborado conjuntamente por investigadores palestinos y jud&iacute;os de Israel. Est&aacute; compuesto por dos partes. La primera documenta c&oacute;mo se est&aacute; llevando a cabo el genocidio: asesinatos en masa, destrucci&oacute;n de las condiciones materiales para la vida, derrumbe social y hambruna provocada, todo ello incitado por los l&iacute;deres israel&iacute;es y amplificado por los medios. En la segunda parte se explica el camino que ha llevado hasta aqu&iacute;: d&eacute;cadas de desigualdad sist&eacute;mica, de gobierno militar y de pol&iacute;ticas de separaci&oacute;n que han normalizado la idea de que los palestinos son desechables.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1949787167628382251?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para hacer frente al genocidio, lo primero es comprenderlo. Para lograrlo, nosotros, jud&iacute;os israel&iacute;es y palestinos, hemos tenido que mirar juntos la realidad desde la perspectiva de los seres humanos que viven en esta tierra. Nuestra responsabilidad hist&oacute;rica y pol&iacute;tica tambi&eacute;n consiste en dirigir la mirada hacia los perpetradores y dar testimonio en tiempo real de la evoluci&oacute;n de una sociedad hasta volverse capaz de cometer un genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer esta verdad no es f&aacute;cil. Ni siquiera para nosotros, que llevamos a&ntilde;os documentando la violencia estatal contra los palestinos. Nuestras mentes se resisten, rechazan los hechos como si fueran veneno, intentan sacarlos fuera. Pero el veneno sigue ah&iacute;. Inunda de miedo y de una sensaci&oacute;n inconmensurable de p&eacute;rdida el cuerpo de los que viven entre el r&iacute;o y el mar, tanto palestinos como israel&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        El Estado israel&iacute; est&aacute; cometiendo genocidio. Una vez que se acepta eso, la pregunta que nos hicimos toda nuestra vida se vuelve urgente: &iquest;qu&eacute; habr&iacute;a hecho yo, en aquel entonces, en ese otro planeta? 
    </p><p class="article-text">
        Solo que esta vez, la respuesta no es ret&oacute;rica. Es ahora y somos nosotros. Y solo hay una respuesta correcta: debemos hacer todo cuanto est&eacute; en nuestra mano para detenerlo. 
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Yuli Novak es directora ejecutiva de la organizaci&oacute;n B'Tselem, el Centro de Informaci&oacute;n Israel&iacute; para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yuli Novak]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/israelies-crecimos-preguntandonos-pudo-ahora-pais-comete-genocidio-gaza_129_12505655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Jul 2025 19:30:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3e296cf8-14af-4292-8a75-e5e345f51234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="137102" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3e296cf8-14af-4292-8a75-e5e345f51234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="137102" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los israelíes crecimos preguntándonos cómo pudo ser y ahora nuestro país comete un genocidio en Gaza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3e296cf8-14af-4292-8a75-e5e345f51234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Genocidio,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
