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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis-alfonso-iglesias-huelga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hoy es siempre todavía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/hoy-todavia_129_13137646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Fue el despertar democr&aacute;tico violentado por el golpe de Estado de 1936, tambi&eacute;n la &uacute;nica posibilidad de enfrentar la caducidad de un Estado decimon&oacute;nico que irrumpi&oacute; en los albores del siglo XX y que se descompuso definitivamente con el hundimiento de la monarqu&iacute;a. La Segunda Rep&uacute;blica abord&oacute; en Espa&ntilde;a la urgencia de una reforma agraria, la necesidad de la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n, la cuesti&oacute;n de las nacionalidades, la extensi&oacute;n de los derechos b&aacute;sicos a todos los ciudadanos e incluso implant&oacute; un impuesto sobre la renta de las personas f&iacute;sicas, algo absolutamente novedoso en aquel contexto. Adem&aacute;s, gener&oacute; en muy poco tiempo un equilibrio democr&aacute;tico que permiti&oacute;, en 1933, el retorno al poder de una oligarqu&iacute;a que hab&iacute;a ejercido un boicot permanente contra todas esas reformas, tan dif&iacute;ciles como necesarias. &ldquo;Para m&iacute;&nbsp;la Rep&uacute;blica significaba la posibilidad de desaparici&oacute;n de toda es vieja costra castiozoide, asfixiante de los mejores valores de nuestro pa&iacute;s&rdquo;, afirmaba en 1981, cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su proclamaci&oacute;n, Jos&eacute; Antonio Maravall, una de las principales figuras de la historiograf&iacute;a espa&ntilde;ola del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola&nbsp;fue aprobada por las Cortes Constituyentes el&nbsp;9 de diciembre de 1931 y&nbsp;por primera vez se reconoc&iacute;a en un texto constitucional la igualdad de derechos de mujeres y hombres en un r&eacute;gimen de libertad y de justicia&nbsp;y entre otras muchas propuestas de avance social la educaci&oacute;n se convert&iacute;a en el elemento esencial de equidad a trav&eacute;s de la escuela unificada convirtiendo a la ense&ntilde;anza primaria en gratuita y obligatoria y a los maestros, profesores y catedr&aacute;ticos de la ense&ntilde;anza oficial en funcionarios p&uacute;blicos.&nbsp;Adem&aacute;s la Rep&uacute;blica se compromet&iacute;a a facilitar a los espa&ntilde;oles econ&oacute;micamente necesitados el acceso a todos los grados de ense&ntilde;anza, una&nbsp;ense&ntilde;anza&nbsp;laica inspirada en ideales de solidaridad humana. Y, conviene resaltarlo, el art&iacute;culo 48 de esa constituci&oacute;n&nbsp;reconoc&iacute;a&nbsp;a las Iglesias el derecho a ense&ntilde;ar sus respectivas doctrinas en sus propios establecimientos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Rep&uacute;blica culmin&oacute; la Edad de Plata de la cultura, reflejada en la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza el proyecto de cambio educativo m&aacute;s importante de la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea que este a&ntilde;o cumple 150 a&ntilde;os. Su influencia social, pol&iacute;tica y cultural&nbsp;fue extraordinaria ya que desde 1876 hasta 1936 la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza se convirti&oacute; en el centro de gravedad de toda una &eacute;poca de la cultura espa&ntilde;ola y en un cauce para la introducci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s de las m&aacute;s avanzadas teor&iacute;as pedag&oacute;gicas y cient&iacute;ficas que se estaban desarrollando fuera de las fronteras espa&ntilde;olas. El sue&ntilde;o institucionista pasaba por que Espa&ntilde;a figurase en el mapa europeo del desarrollo cient&iacute;fico y cultural y, por supuesto, educativo. Por ello, adem&aacute;s de asesinar y depurar a los docentes, el franquismo elimin&oacute; todos los aspectos de renovaci&oacute;n y avances educativos conseguidos con anterioridad.
    </p><p class="article-text">
        Fue la Rep&uacute;blica la que impuls&oacute; el hermoso proyecto de las Misiones Pedag&oacute;gicas que dirigido por el riojano Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o se convirti&oacute; en una experiencia pedag&oacute;gica &uacute;nica en la historia de Espa&ntilde;a buscando acercar la cultura a los pueblos , sobre todo a los m&aacute;s&nbsp;pobres y necesitados abandonados. No olvidemos que&nbsp;el Gobierno de la Segunda Rep&uacute;blica se encontr&oacute; con la situaci&oacute;n de un mill&oacute;n de ni&ntilde;os sin escolarizar y la necesidad de crear alrededor de 27.000 escuelas. S&oacute;lo en el primer a&ntilde;o se crearon m&aacute;s de 7.000 nuevas escuelas, a la vez que se propiciaba el ritmo constante de creaci&oacute;n de bibliotecas en cualquiera de sus formas, permanentes o ambulantes. En las zonas rurales el 70% de los hombres eran analfabetos y la cifra resultaba m&aacute;s&nbsp;elevada en el caso de las mujeres, as&iacute; que las Misiones Pedag&oacute;gicas pretend&iacute;an fomentar la cultura general mediante bibliotecas populares, organizaci&oacute;n de lecturas, sesiones cinematogr&aacute;ficas y musicales o exposiciones de arte a trav&eacute;s museos itinerantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola no fue una improvisaci&oacute;n rupturista de un grupo de iluminados, sino que ten&iacute;a tras de s&iacute; un elaborado proyecto de futuro inmerso en la necesidad de cambio exigido por tantos siglos de desigualdad y atraso. Y como ello ofendi&oacute; a aquellos que entend&iacute;an la detentaci&oacute;n del poder como un privilegio secular, hereditario y eterno, la respuesta&nbsp;fue&nbsp;la rebeli&oacute;n militar y la posterior difamaci&oacute;n que identific&oacute; a la Segunda Rep&uacute;blica con desorden, caos y guerra.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as en los que florece un revisionismo neoconservador que se atribuye, sin ning&uacute;n sonrojo, la defensa exclusiva de los valores democr&aacute;ticos adue&ntilde;&aacute;ndose de la palabra &ldquo;libertad&rdquo; desde un sesgo excluyente, conviene recuperar el esp&iacute;ritu del republicanismo en su sentido hist&oacute;rico y conceptual. Porque&nbsp;el t&eacute;rmino <em>rep&uacute;blica</em> nos remite&nbsp;a la <em>res p&uacute;blica</em> (cosa de todos), es decir a si los seres humanos somos capaces de dotarnos a nosotros mismos de instrumentos de gobierno o&nbsp;dependemos necesariamente de alguna fuerza externa que nos d&eacute; forma y nos gu&iacute;e en nuestra andadura hist&oacute;rica. Es en la Grecia cl&aacute;sica donde se produce, por primera vez, la reflexi&oacute;n sobre si la sociedad es un producto propiamente humano y ser&aacute;n los autores cl&aacute;sicos quienes se&ntilde;alen a la rep&uacute;blica como el r&eacute;gimen pol&iacute;tico m&aacute;s &oacute;ptimo capaz de garantizar la felicidad y la justicia. Para los antiguos griegos, no es que la comunidad fuese m&aacute;s importante que el individuo, es que el individuo s&oacute;lo pod&iacute;a desarrollarse en comunidad c&iacute;vica. A partir de este principio la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo se organiza esa comunidad se convierte en el elemento clave sobre el que el ser humano ejerce de s&iacute; mismo, es decir, de ser racional y aut&oacute;nomo. Y la forma de organizaci&oacute;n que conocemos como rep&uacute;blica recorre el v&iacute;nculo existente entre los derechos del&nbsp;individuo y&nbsp;la sociedad que los posibilita al preguntarse por el poder y por las propias posibilidades de participar&nbsp;y formar parte de ese poder equitativamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El republicanismo, por tanto, se constituye en una tradici&oacute;n milenaria que arranca en el mediterr&aacute;neo antiguo cl&aacute;sico y reaparece en el mundo moderno impregnando los movimientos pol&iacute;ticos de cambio. El fil&oacute;sofo Inmanuel Kant lo precis&oacute; en su obra <em>La paz perpetua</em> afirmando la necesidad de que todos los pa&iacute;ses se doten de constituciones republicanas, ya que estas posibilitan a los ciudadanos la toma de decisiones como la del consentimiento para declarar la guerra. Pero no s&oacute;lo Kant. Pericles, Prot&aacute;goras, Plat&oacute;n, Arist&oacute;teles, Montesquieu, Locke, Rousseau, Jefferson, Marx y otros muchos mantuvieron el debate sobre el republicanismo y su esencia: ser libre consiste en no tener que pedir permiso a otro para existir socialmente ejercitando la virtud de la ciudadan&iacute;a frente a la condici&oacute;n de s&uacute;bdito.
    </p><p class="article-text">
        El republicanismo como pensamiento y la rep&uacute;blica como forma pol&iacute;tica garantizan la ecuanimidad en el proceso de acceso al poder. La democracia tambi&eacute;n consiste en que cualquier miembro de la polis tenga la posibilidad de gobernarla porque la cualidad de ciudadano tambi&eacute;n se expresa en el desempe&ntilde;o posible, concreto, real y continuo del poder. Y, a diferencia de la monarqu&iacute;a, el proyecto republicano se basa en una doble soberan&iacute;a,&nbsp;individual y colectiva, y en el hecho de que todos somos &ldquo;soberanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy 14 de abril cumple a&ntilde;os una aspiraci&oacute;n que conven&iacute;a en la necesidad de dignificar la vida p&uacute;blica, defender la libertad y sostener la igualdad entre los seres humanos, promoviendo su desarrollo cultural y cient&iacute;fico. El modelo republicano se acerca m&aacute;s al lejano sue&ntilde;o de acceder a las magistraturas del Estado en t&eacute;rminos de igualdad social y la posibilidad de una transici&oacute;n hacia una rep&uacute;blica (con todos los <em>cu&aacute;ndos</em> que se le quieran a&ntilde;adir) puede tomarse como una evoluci&oacute;n natural de las formas de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica si somos capaces de superar el per&iacute;metro de los afectos ya que cuando el debate entre monarqu&iacute;a y rep&uacute;blica se sit&uacute;a en el plano de lo conveniente se convierte en una disputa est&eacute;ril. Y como nuestro pa&iacute;s tiene un l&uacute;gubre pasado acerca de lo que resulta m&aacute;s oportuno, la discusi&oacute;n debe situarse en el campo de lo racional y, por tanto, de lo ut&oacute;pico. Tal vez un monarca nos represente a todos pero, adem&aacute;s, nos gustar&iacute;a poder darle (o no) nuestra representatividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una reciente entrevista Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid afirmaba que no es tan complicado que en Espa&ntilde;a haya una rep&uacute;blica porque basta con una reforma constitucional. Viniendo de un atene&iacute;sta suena muy bien porque los ateneos desde su defensa de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y el cultivo del arte y de las letras siempre estuvieron ligados a ese sentimiento de igualdad social que emana del republicanismo. Ojal&aacute; esos deseos sean &oacute;rdenes en su sentido m&aacute;s significativo: el de colocar las cosas en el lugar que les corresponde.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la ilusi&oacute;n republicana entra&ntilde;a mucho m&aacute;s que una mera cr&iacute;tica a la monarqu&iacute;a y otra rep&uacute;blica posible, al igual que la utop&iacute;a, tambi&eacute;n est&aacute; en el horizonte. El resto pertenece al viento de la historia que ahora se detiene en el soplo de esperanza que atraves&oacute; Espa&ntilde;a aquel 14 abril de 1931. Hoy es el d&iacute;a de la Rep&uacute;blica, hoy es siempre todav&iacute;a. Lo dijo un poeta republicano que amaba &ldquo;mundos sutiles, ingr&aacute;vidos y gentiles como pompas de jab&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/hoy-todavia_129_13137646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 08:36:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hoy es siempre todavía]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los destinos de la tradición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/destinos-tradicion_129_13095823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En diciembre de 1829 se prohibi&oacute; el sati, la antigua tradici&oacute;n hind&uacute; de quemar a la viuda en la pira funeraria de su marido.<strong> </strong>Esta cruel tradici&oacute;n no fue una&nbsp;exclusividad oriental y algunos como Giordano Bruno, tal vez el m&aacute;s original de los pensadores renacentistas, lo pudo comprobar el 17 de febrero de 1600 cuando mor&iacute;a en la hoguera desnudo, atado a un palo y con la lengua sujeta por un trozo de madera para que no pudiera hablar tras haber<strong>&nbsp;</strong>desafiado a la Iglesia cat&oacute;lica&nbsp;afirmando&nbsp;que la tierra no era el centro del universo.
    </p><p class="article-text">
        El canibalismo, la guerra, la lapidaci&oacute;n, la muerte en la hoguera, la esclavitud, el machismo, son tradiciones execrables, m&aacute;s execrables cuanto m&aacute;s tradicionales. Y sin embargo &ldquo;La tradici&oacute;n es la tradici&oacute;n&rdquo; o &ldquo;No se puede romper una tradici&oacute;n&rdquo; fueron los principales argumentos esgrimidos por varios cofrades de Sagunto para justificar<a href="https://elpais.com/espana/comunidad-valenciana/2026-02-11/el-gobierno-estudia-revocar-el-interes-turistico-nacional-de-la-semana-santa-de-sagunto-por-excluir-a-las-mujeres.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;su rechazo a que las mujeres puedan procesionar&nbsp;</a>con ellos en la Semana Santa. La votaci&oacute;n celebrada en una ermita en la que participaron solo hombres, arroj&oacute; el resultado de 267 votos en contra y 114 a favor de modificar un art&iacute;culo de los estatutos para cambiar la palabra &ldquo;varones&rdquo; por la de &ldquo;personas&rdquo;. Al parecer hay 267 varones (28 cofrades m&aacute;s que hace cuatro a&ntilde;os)&nbsp;que no se sienten personas o que necesitan sentirse varones para hacer impersonales a otras personas llamadas mujeres. Resulta curioso porque la palabra&nbsp;var&oacute;n&nbsp;proviene del lat&iacute;n&nbsp;y originalmente significaba &ldquo;hombre&nbsp;esforzado o valiente&rdquo;.&nbsp;Sin embargo, no parece que el esfuerzo intelectual de estos varones ni su valent&iacute;a moral sea acorde al sustantivo por ellos votado desde otro sustantivo masculino&nbsp;denominado machismo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna herida es un destino si tenemos la cura que pueda cauterizarla y nos alejamos de la par&aacute;lisis que la tradici&oacute;n parece haber puesto en nuestro devenir. Ninguna tradici&oacute;n es un destino y menos cuando es un desatino. Hay tradiciones est&uacute;pidas, tradiciones tr&aacute;gicas, tradiciones asesinas, tradiciones respetables y tradiciones muy traicioneras. Puesto que la&nbsp;palabra <em>tradici&oacute;n </em>y la palabra <em>traici&oacute;n</em> tienen la misma ra&iacute;z latina aprovech&eacute;mosla para recordar que debemos traicionar las tradiciones que atentan contra la igualdad. Y que, asimismo, deber&iacute;amos no traicionar el hecho de que esa misma igualdad debe pesar m&aacute;s en la identidad de una sociedad que el conjunto de todas sus tradiciones. No podemos seguir haciendo lo mismo cuando nada es lo mismo porque la transformaci&oacute;n de nuestros h&aacute;bitos es algo que forma parte de nuestro modo de ser tan modificado y tan modificable en el largo transcurrir de la especie humana. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el fil&oacute;sofo Ortega y Gasset que las revoluciones se hacen contra los usos, no contra los abusos porque, si son &uacute;nicamente contra los abusos, se quedan en meras revueltas que arreglan muy poco debido a que se mantienen los usos habituales en el pa&iacute;s que ocurren. Y hay usos que debemos poner en desuso por los abusos que conllevan. Por encima de las tradiciones est&aacute;n los derechos y muchos de esos j&oacute;venes que ahora enarbolan su ignorancia en forma de costumbre han podido estudiar gracias a que se pudo romper la vieja tradici&oacute;n de que solo unos pocos pod&iacute;an acceder a la educaci&oacute;n. Ellos tambi&eacute;n se enfrentan cada d&iacute;a a muchas tradiciones que cercenan su forma de relacionarse esgrimiendo que forman parte de otra generaci&oacute;n y que viven en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay cuatro obst&aacute;culos para alcanzar la verdad que acechan a todos los hombres, pese a su erudici&oacute;n, y que raramente permiten a nadie acceder con t&iacute;tulos claros al conocimiento; a saber: la sumisi&oacute;n a una autoridad indigna y culpable, la influencia de la costumbre, el prejuicio popular y el ocultamiento de nuestra propia ignorancia acompa&ntilde;ado por el despliegue ostentoso de nuestro conocimiento&rdquo;. Lo dijo el fil&oacute;sofo y escol&aacute;stico ingl&eacute;s Roger Bacon all&aacute; por el siglo XIII, pero a&uacute;n conserva intacta su vigencia para este tiempo y&nbsp;para este lugar. Algunas veces ir contra la tradici&oacute;n es hacer una enmienda a la &ldquo;tontalidad&rdquo; de&nbsp;quien m&aacute;s que cofrade es &ldquo;con fraude&rdquo; de ley, como&nbsp;sentenci&oacute; en un caso similar el Tribunal Constitucional en aplicaci&oacute;n, entre otros, del principio de igualdad establecido en el art&iacute;culo 14 de la Constituci&oacute;n que pone en su sitio a la tradici&oacute;n. Y, mientras tanto, el arzobispado de Valencia, siguiendo la tradici&oacute;n, guarda un sepulcral y blanqueado silencio, algo extra&ntilde;o con lo aficionada que es la jerarqu&iacute;a de la Iglesia cat&oacute;lica a opinar de lo divino y de lo humano. Quiz&aacute;s espere a la Procesi&oacute;n del Silencio para que alguna mujer lo rompa a ritmo de saeta: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde vas, paloma blanca,/ con ese vuelo tan sereno? /Voy a quitarle los clavos/a Jes&uacute;s, el Nazareno<em>&rdquo;.</em> Urge desclavar las tradiciones&nbsp;enclavadas en la dureza de las tablas que permanecen fuera de la ley.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/destinos-tradicion_129_13095823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 08:50:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los destinos de la tradición]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solo, sin tilde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/tilde_129_13084678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha aprobado la primera estrategia estatal para prevenir y combatir la soledad no deseada, &ldquo;uno de los fen&oacute;menos sociales de mayor relevancia&rdquo; ya que una de cada cinco personas se siente sola en Espa&ntilde;a. En una &eacute;poca en que la comunicaci&oacute;n masiva nos ofrece posibilidades de relacionarnos impensables hace tan solo unos a&ntilde;os, la sensaci&oacute;n de soledad ha crecido exponencialmente entre la ciudadan&iacute;a. Casi la mitad de la poblaci&oacute;n se ha sentido sola en alg&uacute;n momento y el 64 % de las personas mayores reconocen experimentar en alguna medida sentimientos de soledad no deseada. No se trata solo de que no tengamos tiempo para cuidar de nuestros mayores, sino de que no hacerlo evidencia nuestra incapacidad para cuidarnos porque vivimos con la autosuficiencia de quienes parecen creerse inmortales, una actitud de inconsciente soberbia de la que se nutren, precisamente, el olvido y la soledad.	
    </p><p class="article-text">
        Pero la soledad no es solo un asunto de personas mayores ya que el porcentaje de adolescentes que dicen sentirse solos y que reconocen que les cuesta relacionarse ha aumentado significativamente en la &uacute;ltima d&eacute;cada. La soledad tiene que ver tambi&eacute;n con no sentirse parte de un proyecto, de un mismo ser social y, en este sentido, existe una relaci&oacute;n transitiva entre la crispaci&oacute;n pol&iacute;tica, la soledad y la extrema derecha que manipula las emociones mediante el poder del miedo y de las soluciones simples. Sin olvidar la propia responsabilidad del ciudadano, muchas organizaciones&nbsp;usan el odio como lenitivo porque ese odio parece aliviar la soledad y da la sensaci&oacute;n de cierta autoestima, como ya nos advirti&oacute; la fil&oacute;sofa Hannah Arendt.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe una industria del aislamiento social porque a los gastos causados por la soledad se les opone un negocio multimillonario. Como m&aacute;s de mil millones de personas en todo el mundo experimentan soledad las cifras est&aacute;n creciendo y se&nbsp;calcula que la soledad es un mercado enorme que podr&iacute;a superar los 500.000 millones de d&oacute;lares en el a&ntilde;o 2030. En ese mercado aparecen los robots sociales para personas mayores, las amistades generadas por Inteligencia Artifical, las aplicaciones de citas, las empresas que alquilan amigos las cl&iacute;nicas digitales de salud mental, o el negocio de los f&aacute;rmacos. La supuesta hiperconectividad nos desconecta y hace que la soledad aumente porque cada vez m&aacute;s personas afirman sentirse aisladas incluso estando rodeadas de otros.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Como parece que no podemos hacer nada con este capitalismo visceral, &eacute;l hace lo que quiere con nosotros: transforma la vida y la muerte en un negocio como ha demostrado la reciente guerra de Ir&aacute;n. Aquello de que si algo es gratis es que el precio eres t&uacute; se hace m&aacute;s evidente ahora que los valores son los de la bolsa y la verdad tan solo un peri&oacute;dico de Murcia. Incluso la expresi&oacute;n <em>soledad no deseada</em> suaviza&nbsp;esa soledad que nos ha deseado por causas ajenas a nosotros: la enfermedad, el trabajo, las relaciones personales, en definitiva, las bofetadas de la vida que casualmente acostumbran a impactar con m&aacute;s fuerza en la cara de los m&aacute;s desfavorecidos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a los mercaderes de la salud mental, tenemos suficiente capacidad para pensar juntos sin pensar lo mismo, colaborar juntos sin hacer lo mismo y saber que no existe beneficio propio si no hay beneficio colectivo. El proyecto social com&uacute;n es el que sujeta nuestro desarrollo individual que se construye a base de elementos tan abundantes como las palabras y las caricias, la solidaridad y la empat&iacute;a desde&nbsp;la innata capacidad que los seres humanos tenemos para conmovernos.
    </p><p class="article-text">
        Al adverbio &laquo;solo&raquo; le hemos quitado hasta la tilde diacr&iacute;tica porque ya no nos interesa el matiz cr&iacute;tico, quiz&aacute;s porque nos dedicamos a acentuar bagatelas que m&aacute;s que con la gram&aacute;tica tienen que ver con la &ldquo;ego&iacute;stica&rdquo;. Olvidamos poner el signo ortogr&aacute;fico en el ser humano que est&aacute; al lado. Tan solo preocupados por nuestro atildado exhibicionismo huimos de las palabras que nos unen, prisioneros de las tildes que nos separan. Si la soledad es el lienzo en blanco del coraz&oacute;n, nos sobran pinceles y colores y nos falta poner el dibujo en la ternura. En el caso de la soledad, como en el amor, falta sobra y sobra falta. Solo eso. Sin tilde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/tilde_129_13084678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 09:08:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Solo, sin tilde]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Días y flores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/dias-flores_129_13069216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se ha puesto de moda hacer la lista de los individuos sin los cuales el mundo ser&iacute;a mejor. Cuando los EEUU secuestraron a Nicol&aacute;s Maduro hubo quien asegur&oacute; que el secuestro de Maduro hac&iacute;a al mundo mejor. Y cuando Estados Unidos e Israel asesinaron al&nbsp;ayatol&aacute; Ali Jamene&iacute;,&nbsp;un caso sin precedentes en el que un Gobierno acaba con el l&iacute;der de otro pa&iacute;s sin declaraci&oacute;n previa de guerra, se dijo que tambi&eacute;n el mundo mejoraba con su desaparici&oacute;n. Lo extra&ntilde;o es que no contin&uacute;en haciendo un mundo mejor asesinando&nbsp;tambi&eacute;n a los dirigentes de Qatar, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU), Catar y el resto de dictaduras isl&aacute;micas tan oprobiosas como la iran&iacute; que cada d&iacute;a violan los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea de mejorar el mundo a base de secuestros y asesinatos resulta extra&ntilde;a y contradictoria. Pero la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica es cada d&iacute;a m&aacute;s pr&aacute;ctica y menos pol&iacute;tica como muestra el hecho de que la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea Ursula von der Leyen&nbsp;haya afirmado que &ldquo;No se debe llorar por el r&eacute;gimen iran&iacute; que ha infligido muerte e impuesto represi&oacute;n a su propio pueblo&rdquo;. De acuerdo, no lloremos por aquellos que han infligido muerte e impuesto represi&oacute;n a su propio pueblo, incluidos los que a&uacute;n lo&nbsp;siguen haciendo asesinando a inmigrantes en EEUU o masacrando a la poblaci&oacute;n en Gaza y Cisjordania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo debemos&nbsp;llorar porque el llanto es el grito del alma y hay que llorar de rabia cuando&nbsp;el ej&eacute;rcito de los Estados Unidos asesina a&nbsp;las ni&ntilde;as&nbsp;de Ir&aacute;n que acuden a la escuela esperando la llegada de los derechos humanos que las liberen y no de los infanticidas con sus misiles que las ejecuten. Debemos llorar de verg&uuml;enza cuando personajes como Mark Rutte, el secretario general de la OTAN,&nbsp;hace del servilismo una malformaci&oacute;n del liderazgo. Debemos llorar de dolor al observar imp&aacute;vidos c&oacute;mo los matones&nbsp;de extrema derecha que antes tomaban el poder a base de golpes ahora lo hacen acariciados por los votos irresponsables de algunos ciudadanos. Debemos llorar de hast&iacute;o frente al vertiginoso olvido del genocidio de Gaza porque las emociones ya van en nuestro interior al ritmo que marcan las redes sociales. Debemos llorar de exasperaci&oacute;n ante la forma en la que&nbsp;las democracias occidentales hacen del asesinato un arte y de la justicia un hartazgo. Y, por supuesto, debemos llorar de repugnancia al ver c&oacute;mo una guerra sustituye a otra y hasta de agotamiento mental cuando algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos nos ponen en el falso dilema entre los derechos humanos y el derecho internacional olvidando que ambos son equivalentes necesarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una contradicci&oacute;n de las supuestas democracias violentar los derechos humanos para defender los derechos humanos. No se hace un mundo mejor matando a escolares inocentes por mucho que se haya normalizado el siniestro concepto de &ldquo;da&ntilde;os colaterales&rdquo;.&nbsp;El propio Tratado de la Uni&oacute;n Europea, se fundamenta en el respeto a la libertad, la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos afirmando que su finalidad&nbsp;es promover la paz&nbsp;promoviendo el estricto respeto al derecho internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1974 el cantautor cubano Silvio Rodr&iacute;guez compuso <em>D&iacute;as y Flores</em>, una po&eacute;tica y furiosa canci&oacute;n en el que el amor y las injusticias del mundo, la belleza y las guerras se constituyen en opuestos que nos desgarran. Las flores representan los valores del ser humano que mantienen la salud interior frente a los terribles d&iacute;as de este inmundo mundo. Y a la m&aacute;s profunda alegr&iacute;a le sigue la rabia&nbsp;uno y otro d&iacute;a:&nbsp;<em>la rabia simple del hombre silvestre/la rabia bomba, la rabia de muerte/la rabia imperio asesino de ni&ntilde;os/la rabia se me ha podrido el cari&ntilde;o/la rabia, madre, por Dios, tengo fr&iacute;o/la rabia es m&iacute;o, eso es m&iacute;o, s&oacute;lo m&iacute;o/la rabia bebo pero no me mojo/la rabia miedo a perder el manojo/la rabia hijo zapato de tierra/la rabia dame o te hago la guerra/la rabia todo tiene su momento/la rabia el grito se lo lleva el viento/la rabia el oro sobre la conciencia/la rabia co&ntilde;o, paciencia, paciencia</em>. Porque la rabia, concluye la canci&oacute;n, <em>la rabia es mi vocaci&oacute;n</em>&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que lloremos rabiosamente mientras repetimos las palabras que el hist&oacute;rico dirigente de Izquierda Unida, Julio Anguita, pronunci&oacute; tras la muerte de su hijo, el periodista Julio Anguita Parrado, provocada&nbsp;por un misil durante la guerra de Irak en abril de 2003: &ldquo;Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen&rdquo;. Las malditas guerras, ese invento de los poderosos para beneficio de los poderosos a las que nunca van los poderosos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/dias-flores_129_13069216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 08:54:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Días y flores]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La primavera avanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/primavera-avanza_129_13038725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Una ola de sosiego en cada pupila, el parteluz tallado en mitad de su labio inferior, la paz acariciada entre sus manos frotando cada esperanza duradera. Una arruga y otra, el juego de pliegues y repliegues que guardan todos los recuerdos. En la piel de las rodillas anidan los restos del subsuelo de cada escalera pulida en su epidermis. Una gota de agua de mar de aquel a&ntilde;o que fue de vacaciones sobrevive en el olfato de quien resume en los olores la vida de otro siglo. En la espalda, el mapa mudo del peso de lo que carg&oacute; y de lo que cay&oacute; o call&oacute;, una peque&ntilde;a se&ntilde;al de la mecedora cuya cadencia sonora ensordec&iacute;a cada miseria, cada golpe, cada nada. Escucha su coraz&oacute;n, late despacio. Respira largamente con el diapas&oacute;n que reduce el &iacute;mpetu de lo que fue y la nostalgia de lo que pudo haber sido. Como el poeta, lo prob&oacute; y lo sabe. Ella contiene toda la historia de la infamia en la que el grito era su ant&iacute;doto contra la soledad. Ahora, cuando va finalizando la carta de su vida, la que empez&oacute; siendo ni&ntilde;a en una escuela hecha de roble alica&iacute;do, se esfuerza por recordar su nombre, el de aquella adolescente que so&ntilde;aba en blanco y negro.
    </p><p class="article-text">
        Pero la vida tambi&eacute;n es un pasillo tan largo como tenue, iluminado por la decisi&oacute;n firme de una silueta. En cada uno de sus pasos cabe la esperanza de quienes a&uacute;n no saben que todo puede cambiar en ese d&iacute;a. Sobre ellos, la esbeltez no es solo un atributo, en este caso femenino, tambi&eacute;n es una forma de vida, inquieta, resistente, inagotable como la ca&ntilde;a pensante de Pascal. Y por ellos debemos seguir transitando con la firmeza de los recuerdos y la determinaci&oacute;n de la esperanza. No se regresa de quien sonr&iacute;e con estruendo si estruendosa era la raz&oacute;n de la tristeza. No se regresa de quien te mira y te agarra para que no te sueltes de ti mismo. De quien escucha la voz sorda que t&uacute; no puedes o&iacute;r. De quien renuncia a la seductora servidumbre del elogio, no se regresa porque nadie deja de ver en ese rostro la dignidad transitando&nbsp;otros pasillos. En cada arruga, en cada llanto, en cada herida, en cada ilusi&oacute;n, est&aacute; el quicio de la puerta de amor al que agarrarnos. No nos deshabitemos en la memoria ignorando que estamos aqu&iacute; porque otros fueron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, el sue&ntilde;o de la ilusi&oacute;n produce rostros que nos miran para indicarnos que en nuestras manos est&aacute; cambiar el orden de las cosas, un orden ileg&iacute;timo, injusto, insoportable. E impedir el regreso del desorden de la cosificaci&oacute;n que impregna los discursos del odio que quieren hacer retroceder los avances del feminismo en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;No dejaremos que el pasado avance&rdquo;, as&iacute; se denomina la campa&ntilde;a del Ministerio de Igualdad con motivo del D&iacute;a Internacional de la Mujer que se celebra el 8 de marzo. Precisamente por el pasado ignominioso de tantas mujeres, en su nombre solo debe avanzar la primavera. Frente a la devoci&oacute;n, la entrega y la sumisi&oacute;n, defendamos los valores del feminismo que a todos nos interpelan, fundamentalmente en masculino plural a tantos hombres que confunden su accidental condici&oacute;n con su da&ntilde;ina incondicionalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de todas las l&aacute;grimas tragadas /estamos con la alegr&iacute;a de construir lo nuevo/y gozamos del d&iacute;a, de la noche/y hasta del cansancio/ y recogemos risa en el viento alto&rdquo; nos recuerdan los versos de Gioconda Belli.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/primavera-avanza_129_13038725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 09:03:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La primavera avanza]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[8M,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identidades asesinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/identidades-asesinas_129_12964904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Procedente del laboratorio de la codicia o quiz&aacute;s de haberse comido un bocadillo de superioridad inhumana en mal estado con salsa de narcisismo, la manada de artiod&aacute;ctilos con forma humana&nbsp;sigue apareciendo&nbsp;como otra peste porcina que afecta a algunos seres erguidos en apariencia pero con el cerebro propio de la familia de los suidos y contin&uacute;a extendi&eacute;ndose sin ser convenientemente perimetrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya han sido asesinadas seis mujeres al comienzo de este a&ntilde;o y parece que el machismo identitario ha permeado y se ha normalizado en medio de una intolerable aceptaci&oacute;n en todos los &aacute;mbitos de nuestra sociedad a causa del c&oacute;mplice sigilo, fundamentalmente del g&eacute;nero masculino plural. No solo se trata del insoportable silencio en los partidos pol&iacute;ticos, la soledad de abandono delante de los jueces o la normalizaci&oacute;n en las calles, en las casas, en los bares. Hay una implacable <em>omert&aacute;</em> social que, como la peste porcina, tal vez haya salido del laboratorio humano en el que la inercia, la costumbre, el prejuicio y la tradici&oacute;n conforman su estructura al mezclarse con el &aacute;cido de la indecencia y el &oacute;xido de la ruindad.<strong> </strong>Y en ese contexto ocurre que casi la mitad de los hombres j&oacute;venes considera que la violencia de g&eacute;nero no es un problema grave en la sociedad y alrededor del 60 % dicen identificarse con posiciones machistas.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;<em>Identidades asesinas</em> es un libro en el que el escritor Amin <a href="https://www.abacus.coop/es/autores/Amin-Maalouf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maalouf </a>hace una denuncia apasionada de la locura que incita a los hombres a matarse entre s&iacute; en el nombre de una etnia lengua o religi&oacute;n. Desde su condici&oacute;n de ser humano situado entre Oriente y Occidente defiende la ciudadan&iacute;a frente a la tribu recordando que la identidad no se nos da de una vez por todas sino que se va construyendo a lo largo de toda nuestra existencia.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, dar prioridad a las reivindicaciones de los individuos tiene el precio de debilitar el sentido del prop&oacute;sito com&uacute;n. Vivimos en una sociedad individualista que no construye individualidades pensantes sino individuos seguidistas que cada d&iacute;a se anclan a identidades imaginarias. Muchas veces dejamos en la superficie de los s&iacute;mbolos las advertencias de su carga simb&oacute;lica. Y, como afirma la fil&oacute;sofa Victoria Camps, poner el &eacute;nfasis en lo identitario produce un efecto adverso que acaba siendo excluyente porque subrayar el valor de una identidad solo se puede hacer en detrimento de otra identidad.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la evoluci&oacute;n nos ha dado las herramientas para ser m&aacute;s emp&aacute;ticos, sociables, cooperativos y solidarios, algunas veces nos esforzamos en emitir destellos de que la evoluci&oacute;n involuciona y nos aferramos a imaginarios inmediatos y viscerales sin hacer un &ldquo;examen de identidad&rdquo; con la mirada puesta en nuestro mestizaje f&iacute;sico y mental. Y sin preguntarnos qu&eacute; queremos ser, qu&eacute; aspiramos a ser y c&oacute;mo queremos serlo porque las preguntas calmadas suelen ser un muro de contenci&oacute;n contra las reacciones viscerales.
    </p><p class="article-text">
        Apelar constantemente a la identidad como un destino irremediable, adem&aacute;s de falso, es peligroso. Falso, porque el ser humano es un animal en construcci&oacute;n que&nbsp;busca saber qui&eacute;n es. Y peligroso, porque poner cualquier identidad por encima del bien com&uacute;n conduce a la autocracia y a la barbarie. Si somos un conjunto de &aacute;tomos m&aacute;s o menos desordenados, vivir es una b&uacute;squeda constante del orden que suponen la confianza, la cooperaci&oacute;n y la convivencia. Cuando dejamos de pensar en lo com&uacute;n acabamos creyendo en lo propio sin darnos cuenta de que, en realidad, nada nos pertenece sino que nosotros pertenecemos a la nada. Esa s&iacute; que es una identidad incontestable que debe constituir un ant&iacute;doto de vida contra las identidades asesinas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/identidades-asesinas_129_12964904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 09:54:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Identidades asesinas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buffalo Vil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/buffalo-vil_129_12891253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        William Frederick Cody&nbsp;era el nombre real de Buffalo Bill, as&iacute; apodado por su habilidad como cazador de bisontes con el fin de proveer de carne a los trabajadores del ferrocarril.<strong> </strong>Lo que Buffalo Bil cazaba no eran b&uacute;falos sino bisontes que durante siglos fueron el principal recurso para la alimentaci&oacute;n de los indios de las grandes praderas. Y sus enemigos no eran los b&uacute;falos, sino los indios que fueron asesinados, expulsados de sus tierras, encerrados en reservas y convertidos en despreciables espect&aacute;culos de circo. Buffalo Bill cre&oacute; el suyo y en &eacute;l hizo escarnio p&uacute;blico del jefe indio Toro Sentado quien recorri&oacute; Estados Unidos, Canad&aacute; y Europa representando el ocaso de su propio pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La humillaci&oacute;n p&uacute;blica es marca de la casa norteamericana y una tradici&oacute;n que contin&uacute;a, como estamos viendo estos d&iacute;as, con la imagen de Nicol&aacute;s Maduro vestido con un ch&aacute;ndal&nbsp;y exhibido como un trofeo de caza, trasladando la idea de un pobre hombre sometido a un hombre rico. Y lo m&aacute;s irritante es que la sociedad del espect&aacute;culo que nos habita reproduce la vejaci&oacute;n y la mercantiliza comprando ese ch&aacute;ndal que una multinacional de prendas deportivas vende en tienda f&iacute;sica y <em>online</em> por 200 euros.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Buffalo Vil preside una democracia defectuosa que camina hacia la autocracia poniendo obst&aacute;culos para votar, sobre todo a las minor&iacute;as, y en la que el dinero sucio&nbsp;se convierte en un arma fundamental para acceder al poder. Estados Unidos es la &uacute;nica democracia presidencial en el mundo en la que el presidente no es elegido directamente por los votantes, sino por un Colegio Electoral y el &uacute;nico supuesto sistema democr&aacute;tico del mundo en el que los magistrados del Tribunal Supremo mantienen el cargo de por vida, algo que se decidi&oacute; cuando la esperanza de vida era mucho menor, pero ellos nunca traicionan a la tradici&oacute;n sino que la veneran hasta el absurdo. Ese mismo Tribunal Supremo ha permitido a empresas y a otros agentes externos gastar sin l&iacute;mite en campa&ntilde;as electorales puesto que se pueden recibir donaciones an&oacute;nimas de organizaciones opacas a las que, con una naturalidad pasmosa, denominan &ldquo;dinero oscuro&rdquo;.&nbsp;Y en vez de incentivar la participaci&oacute;n de los ciudadanos en las elecciones como se&nbsp;hace en cualquier democracia que quiera serlo, en Estados Unidos&nbsp;resulta dif&iacute;cil inscribirse para votar u obtener informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo votar. Adem&aacute;s se vota en un d&iacute;a laborable y el derecho al voto no figura en la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta democracia tan peculiar acostumbra a hacer justicia a lo Buffalo Bill, mediante asesinatos y secuestros, actuando al margen de la ley, sin orden judicial ni aprobaci&oacute;n de su propio Congreso. Y en nuestro pa&iacute;s hay irresponsables pol&iacute;ticos que lo aplauden sabiendo que aqu&iacute; ser&iacute;a inconcebible porque la justicia sin ley es la forma&nbsp;m&aacute;s perversa de injusticia. Hay que tener mucho cuidado porque lo que hoy se jalea por estrategia pol&iacute;tica puede convertirse en un precedente muy peligroso puesto que la barbarie comienza con peque&ntilde;as cobard&iacute;as de grandes matones. Si Maduro se lo merece hagamos la lista&nbsp;interminable de los merecedores del mundo y no habr&aacute;&nbsp;suficiente Sexta Flota para tanto bombardeo.
    </p><p class="article-text">
        El ling&uuml;ista y activista<strong> </strong><a href="https://www.planetadelibros.com/autor/noam-chomsky/000003364" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noam Chomsky</a>, creador de la Gram&aacute;tica Generativa, public&oacute; hace unos a&ntilde;os un ensayo titulado <em>La quinta libertad: La intervenci&oacute;n de Estados Unidos en Am&eacute;rica Central</em>. En &eacute;l sosten&iacute;a que si Franklin D. Roosevelt hablaba de las cuatro libertades fundamentales para Estados Unidos (la&nbsp;libertad de expresi&oacute;n, la&nbsp;libertad de culto, la&nbsp;libertad para vivir sin necesidad y la&nbsp;libertad para vivir sin temor) omiti&oacute;&nbsp;la quinta y m&aacute;s importante: la libertad de saquear y explotar a todos los pueblos que a Estados Unidos le convenga. Una libertad&nbsp;para agredir sistem&aacute;ticamente a otras naciones mientras invocan fantasiosos peligros de agresi&oacute;n ya sea el narcotr&aacute;fico o el comunismo con el objeto de dar golpes de Estado, llevar a cabo&nbsp;operaciones encubiertas, invasiones militares o apoyo a dictaduras.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima intervenci&oacute;n ha sido un secuestro con setenta y cinco&nbsp;muertos llevada a cabo por un nuevo Buffalo Vil que se parece al otro Buffalo Bill en que tambi&eacute;n pasea su espect&aacute;culo por el mundo mientras nosotros somos sus marionetas. Aqu&iacute; tiene algunos animadores como el torero Fran Rivera, cuyas luces se quedaron todas&nbsp;en su traje, quien felicit&oacute; a Donald Trump por la actuaci&oacute;n contra Venezuela y, adem&aacute;s, le invit&oacute; a hacer lo mismo en Espa&ntilde;a. Y como contra la tontuna no hay vacuna la estupidez se va contagiando y los entusiastas de formar parte del espect&aacute;culo de Buffalo Vil se envilecen tanto que su servilismo produce cierto sonrojo hasta al mismo mat&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada peor que el sometimiento ante un narcisista. Lo supo Corina Machado que dedic&oacute; de forma humillante su Premio Nobel de la Paz al Saturno naranja y &eacute;ste la devor&oacute; enrabietado: &ldquo;Si ella lo hubiera rechazado y hubiera dicho: 'No puedo aceptarlo porque es de Donald Trump', hoy ser&iacute;a la presidenta de Venezuela&rdquo;, se&ntilde;alaron fuentes pr&oacute;ximas a la Casa Blanca al diario <em>The Washington Post.</em> Y si Corina Machado hubiese le&iacute;do <em>Las venas abiertas de Am&eacute;rica Latina</em> del gran Eduardo Galeano se habr&iacute;a dado cuenta de la raz&oacute;n que hay tras las sinrazones del insolente mani&aacute;tico que cre&iacute;a ser su amigo. La estructura del despojo constante que exige la vergonzosa acumulaci&oacute;n de algunos exige despojarse de los otros cuando de acumular riquezas se trata. Esa es su idea de la democracia y por eso Bufallo Vil en su discurso tras el secuestro de Nicol&aacute;s Maduro pronunci&oacute; veintid&oacute;s veces &ldquo;petr&oacute;leo&rdquo; y ninguna &ldquo;democracia<strong>&rdquo;. </strong><em>Todo necio confunde valor y precio</em> afirm&oacute; otro Machado hace unos cuantos a&ntilde;os, palabras que resultan&nbsp;hoy de una vigencia palmaria.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos tomar nota y no jugar fr&iacute;volamente a indios y vaqueros con el nuevo Bufallo Vil al modo del viejo Bufallo Bill. Ellos solo son leales a s&iacute; mismos y resultan tan peligrosos porque ni siquiera saben qui&eacute;nes son, por eso buscan acabar con el resto, como&nbsp;b&uacute;falos viles pero sin la nobleza de los b&uacute;falos extintos. Se dice que con la dignidad no se come, pero sin ella te acaban comiendo. Y, como en tantos otros momentos de la historia, toca pensar qu&eacute; vida queremos vivir y c&oacute;mo merece&nbsp;la pena ser vivida.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/buffalo-vil_129_12891253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 15:02:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Buffalo Vil]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Geografía de la Esperanza, año 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/geografia-esperanza-ano-2026_129_12874666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>La esperanza es el quicio de una puerta de la casa que fue desarraigada de sus cimientos por los huracanes</em>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&Aacute;NGEL GONZ&Aacute;LEZ 
    </p><p class="article-text">
        Del pecio sumergido en su inocencia,
    </p><p class="article-text">
        de la ambici&oacute;n del pirata laureado,
    </p><p class="article-text">
        de los nichos ocupados previamente,
    </p><p class="article-text">
        de la hora sin minutos,
    </p><p class="article-text">
        del hartazgo de quienes no se sienten hartos,
    </p><p class="article-text">
        de las tardes asesinas de domingo,
    </p><p class="article-text">
        de los s&aacute;bados prematuramente ajados,
    </p><p class="article-text">
        de otro d&iacute;a lluvioso y su costumbre,
    </p><p class="article-text">
        de la memoria prisionera en el letargo,
    </p><p class="article-text">
        del silencio, de este grito, de este llanto,
    </p><p class="article-text">
        del pasado que olvida su presente,
    </p><p class="article-text">
        de unos labios que recuerdan a sus labios,
    </p><p class="article-text">
        de la soledad cruel que se avecina,
    </p><p class="article-text">
        del sentirse habitado sin descanso,
    </p><p class="article-text">
        del futuro inevitable,
    </p><p class="article-text">
        de su fiasco,
    </p><p class="article-text">
        de la libido corriendo a borbotones,
    </p><p class="article-text">
        de las fuentes que pre&ntilde;an ese &aacute;rbol,
    </p><p class="article-text">
        de la savia que revienta su textura,
    </p><p class="article-text">
        del color que sangra en una mano,
    </p><p class="article-text">
        de la inocencia que recorre las orqu&iacute;deas,
    </p><p class="article-text">
        de la belleza anunciada en los desiertos,
    </p><p class="article-text">
        de la sequedad violenta de esta hora,
    </p><p class="article-text">
        del tiempo marcial,
    </p><p class="article-text">
        de su reba&ntilde;o,
    </p><p class="article-text">
        de segundos que aspiran a primeros,
    </p><p class="article-text">
        de quienes no ven&iacute;an y llegaron,
    </p><p class="article-text">
        de una nube est&eacute;ril,
    </p><p class="article-text">
        de su grupa,
    </p><p class="article-text">
        del aire que se asienta en el regazo,
    </p><p class="article-text">
        del refugio que recorre la intemperie,
    </p><p class="article-text">
        de los caminos sin rostro,
    </p><p class="article-text">
        de sus lados,
    </p><p class="article-text">
        de la rebeld&iacute;a del arca sin alianza,
    </p><p class="article-text">
        del odio prisionero en los altares,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        del dios de s&iacute; mismo,
    </p><p class="article-text">
        de aquellos que esculpieron en su rostro,
    </p><p class="article-text">
        de quien sue&ntilde;a sin sue&ntilde;o,
    </p><p class="article-text">
        de quien habla sin voz irreverente,
    </p><p class="article-text">
        de los sabios que nada construyeron,
    </p><p class="article-text">
        de los puentes que no fueron trazados,
    </p><p class="article-text">
        del boceto infernal de este destino,
    </p><p class="article-text">
        de los due&ntilde;os pasados por sus palios,
    </p><p class="article-text">
        de las cubiertas infectas,
    </p><p class="article-text">
        de los trazos,
    </p><p class="article-text">
        de los cantos de escuela solitaria,
    </p><p class="article-text">
        de la m&uacute;sica celestial sin condiciones,
    </p><p class="article-text">
        de la orquesta de vivos arrumbados,
    </p><p class="article-text">
        del recaudador de deseos,
    </p><p class="article-text">
        de los sue&ntilde;os despreciados,
    </p><p class="article-text">
        de himnos fraticidas,
    </p><p class="article-text">
        de escu&aacute;lidos abrazos
    </p><p class="article-text">
        y de las inc&oacute;gnitas de este campo humano
    </p><p class="article-text">
        tenemos que hablar,
    </p><p class="article-text">
        aunque nos pesen
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;las heridas satinadas de los a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/geografia-esperanza-ano-2026_129_12874666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 09:40:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Geografía de la Esperanza, año 2026]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sinfonía del mundo imaginario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/sinfonia-mundo-imaginario_129_12855009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">18 de diciembre, Día Internacional de las personas migrantes
</p></div><p class="article-text">
        La interpreta el ritmo de mis pasos mientras inicio el camino sobre el pentagrama de una singladura tan llena de viscosos d&iacute;as infectados por el sol abrasador, siempre es noche cerrada en mi mirada que solo tiene un punto de vista en la claridad del abismo, ese soy yo, el errante que recorre otro territorio, la sonoridad cadenciosa que todos tararean pero que nadie escucha, por eso no debo detenerme, no puedo, no quiero, soy la vida en movimiento perseguido por la muerte, huyendo hacia la muerte, savia que sobrevuela los eriales a lomos de un dolor inocuo.
    </p><p class="article-text">
        Mi madre me hablaba en silencio, mi padre me ense&ntilde;&oacute; a gritar en silencio, mis hermanos me llamaban en silencio, nac&iacute; con el silencio y crec&iacute; con la esperanza af&oacute;nica contenida en sus acordes. No pienso en lo que me aguarda, otros no regresaron, y los que lo hicieron, tampoco regresaron, volvieron sus cuerpos, m&aacute;s ajados, pero ellos permanecieron en el mismo lugar que los otros cuerpos que nunca pudieron volver.
    </p><p class="article-text">
        No sue&ntilde;o, solo camino, sue&ntilde;an quiz&aacute;s mis pies contra las arenas movedizas que combaten, pero veo los colores de los pa&ntilde;os tendidos, la paz que anochece entre las cuerdas. Imagino que mi madre me bes&oacute;, como siempre hac&iacute;a, antes de partir al mijo y al sudor, las madres de la escasez deben ser como las otras, tal vez no existan madres con adjetivos solo con adverbios.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo el ladrido flaco de los perros, una hilera de p&aacute;jaros riendo o a m&iacute; me lo parec&iacute;a, ellos ya hab&iacute;an podido ver desde el aire la ruta indolente que me aguardaba. No logro recomponer rostros ni miradas de esperanza o de compasi&oacute;n, mis pupilas ya eran prisioneras de otros confines, y a ellos se deb&iacute;an, acechando al frente, solamente hacia la l&iacute;nea de la constancia, no hay m&aacute;s &aacute;ngulos en el mundo que el que conforman mi sed y otro futuro, a pesar de que conozco el canto de las sirenas que gobiernan las fuentes. Hacia ellas debo ir, voy a beber la alegr&iacute;a de los ca&ntilde;os y la tristeza de los arroyos muertos, de ellos hablaban los hombres sabios que nunca recorrieron ning&uacute;n camino, tan solo aguardaban, el firmamento era su temor y es mi deseo, ahora siento que las constelaciones me persiguen, ya no mandan, ahora temen mi valor, se asombran de la determinaci&oacute;n que me sostiene, saben que dejo al ni&ntilde;o que caminaba abrazado a una lata corro&iacute;da por su propio vac&iacute;o, dejo el miedo a la m&iacute;nima l&iacute;nea del horizonte inmediato, al sol irreductible, a la lluvia desmesurada, al viento impensable, al fr&iacute;o, que ya nunca abandona nuestras fauces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada nubla mi prop&oacute;sito hacia la certidumbre prometida, las aguas por abrir, y yo con unas manos por extender, qu&eacute; m&aacute;s se puede precisar en esta traves&iacute;a imposible.&nbsp;Nadie me pregunta mi nombre, solo mi destino, a nadie le importa el origen salvo que el origen llegue a su final, as&iacute; es como la peripecia se hace interesante y la epopeya entretenida, es preciso describir las casas de adobe, los caminos sin calzada, los pies descalzos, los ni&ntilde;os de rostro inexistente, soy lo que dej&eacute;, entonces, hay que reconstruir lo que a&uacute;n no ha sido construido: una infancia, un porvenir, un sue&ntilde;o tranquilo. Mi nombre es polif&oacute;nico, se diluye entre im&aacute;genes: d&aacute;tiles, cebada, palma, mijo, colt&aacute;n, cobre, platino, cobalto, y muchas cabras, a todos nos imaginan tras ellas o delante, porque ellas se alimentan de lo invisible, y nosotros somos lo invisible. Nadie me lo pregunta, pero me llamo sequ&iacute;a, y aguas putrefactas, tierra resquebrajada, barro infecto. No lo voy a negar, me construyo recordando escuelas sin techo, dispensarios de papel, salvadores importados que deportaron a los nuestros. Y aunque tampoco nadie me lo pregunte, me llamo viento c&aacute;lido, color ind&oacute;mito, r&iacute;o sin fin, madera exuberante que rebosa sus brotes y supura blanco seminal sobre los encendidos p&aacute;ramos.
    </p><p class="article-text">
        Prosigo mi camino, habito en el deseo de no llegar, andar me convierte en infinito, en traza perenne, todo queda por hacer como los remaches de mis vestidos que cada d&iacute;a eran nuevos porque las manos de mi madre los perfeccionaban. Entonces entend&iacute; la creaci&oacute;n, c&oacute;mo surge de la nada la belleza de las cicatrices cosidas con lino casi transparente, as&iacute; entend&iacute; c&oacute;mo se puede desear lo que se tiene, una mano larga y huesuda es un pincel que prolonga la osamenta del arte de vivir, c&oacute;mo la sonrisa m&aacute;s grande que el espectro que la contiene dibuja todo un continente. La noche profunda no me detiene, este viento arenoso que acribilla mis p&oacute;mulos con sus escupitajos de frontera est&eacute;ril me trae noticias de otras noches del universo y de otros caminantes y de los parajes caminados a pasos de otras incertidumbres, aunque todas son la misma, desde la escarcha de los tiempos, no hay nadie que no haya sentido este aroma crepuscular esta ventisca que susurra miedo, no hay quien no haya palpado la ceguera a plena luz a pesar de su brazo extendido y batiente ,movido por la ingenuidad del que cree que el aspaviento ahuyenta el temor, la mirada hace al mundo, a &eacute;l y a su vesania, las otras miradas me hacen a m&iacute;, aunque no pregunten mi nombre sus cejas expandidas solo buscan una respuesta y todo transe&uacute;nte se convierte en sospechoso del peligro de su propio movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Huelo el mar, conozco la armon&iacute;a de sus mol&eacute;culas salinas, aunque jam&aacute;s lo haya visto ni olido lo he imaginado tantas veces que solo puede ser como lo dibujaba sobre arcilla, el que contiene tanta vida y mucha muerte, y las intercambia en una &oacute;smosis humana, tan vertical que devora la a&ntilde;oranza. En &eacute;l anida el pasado que no fue, la mirada del ni&ntilde;o, la pupila asombrada ante los regalos, el primer cuaderno, la mochila estridente, el tiovivo que no sab&iacute;a girar, las noches m&aacute;gicas que nunca fueron m&aacute;gicas. &Eacute;l ense&ntilde;a a no sucumbir sobre la indiferencia de una l&iacute;nea recta en la que se traza el mundo porque no hay indiferencia capaz de cercenar el latido de quien so&ntilde;&oacute; una medusa atravesada por la luz. Mi &eacute;xodo es eterno, todos los d&iacute;as surco la valla del horizonte que quema el pasado para dejar las fronteras atr&aacute;s, bajo ella contin&uacute;o con mi susurro de victoria en esta piel que exuda el espanto en temblores sin presencia, la epidermis es la arena en la que las huellas dise&ntilde;an otro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Cruje en mis o&iacute;dos el ruido irregular de los martillos, de nuevo el olor, esta vez masilla, brea, alquitr&aacute;n, estopa pintura, los compuestos m&aacute;gicos que tapan cualquier agujero corro&iacute;do por el des&aacute;nimo. Estancar la nave es el pre&aacute;mbulo perfecto, crece el ensue&ntilde;o se modela entre manos negras, virtuosas manos cuyos dedos &aacute;giles sobresalen en la oscuridad para conseguir un calafateado perfecto. Casi de la nada sale el arte de la vida, nosotros la construimos, la decoramos, arrastramos su ra&iacute;do coraz&oacute;n que con solo diecisiete caballos deber&aacute; mover cuarenta vidas, no importa si tiembla, con seguridad llegar&aacute; moribundo a la otra orilla, lo hemos creado para morir bajo nuestros pies, el viento empujar&aacute; su agon&iacute;a, agotada su sangre combustible el &uacute;ltimo aliento del cabrestante imaginario es el silencio absoluto, sin amuletos, ni libros sagrados, ni brebajes sanadores, de todo hemos sido despojados,&nbsp;ahora soy muchos y soy nadie, como la espera atrapada en el &oacute;xido de una br&uacute;jula sin rumbo. Ahora estoy solo, sobre la madera h&uacute;meda y la goma quemada, tambale&aacute;ndome contra otros hombros, ellos son mis fronteras. Por fin la monta&ntilde;a y la orilla y otra arena, inocua, por fin los barcos guardacostas vienen a recibirnos, amanece en este continente, comienza la aurora del olvido, ser de nuevo, quemar la vieja placenta para vivirme en otro. Veo c&oacute;mo agitan sus manos, ese saludo voluptuoso es el v&oacute;rtice de los nuestros, otra lengua, el mismo significado.
    </p><p class="article-text">
        Una mano blanca que me toca, una manta gris que me envuelve, una botella de agua que me hidrata y preguntas que no entiendo y respuestas que no comprenden, los gestos aminoran la distancia, pero encienden el temor a no poner el dedo en el lugar exacto del mapa que me muestran, a no tomar correctamente el bol&iacute;grafo con el que nunca escribir&eacute;, a no mirar como exige la dignidad y proh&iacute;be el miedo, a parecer un intruso y no un viajero, un for&aacute;neo y no un transe&uacute;nte, un advenedizo y no un caminante.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad cabe en un recinto al aire libre del silencio, solo el semblante, sin gesto ni adem&aacute;n, el de todos, el mismo, el tuyo, no es posible un lugar m&aacute;s apropiado para ver a nuestra especie en el espejo. Si pudiera contar lo que repito, gritar lo que contengo, abrazar lo que me ignora, escribir lo que no invento, pero ahora somos la nada en muchedumbre, una mujer de la que una ni&ntilde;a se descuelga juguetona, un hombre que sujeta entre sus manos el relieve de su rostro vencido, apost&oacute; todo al juego de la infamia y ella gan&oacute;, nos gan&oacute; a todos, pero nos queda el nunca, el nadie, el no, y en ellos nos descubrimos porque el sol tiene la anchura del pie humano, se lo escuch&eacute; decir un d&iacute;a a mi padre cuando no hab&iacute;a comida mientras el calor nos devoraba.
    </p><p class="article-text">
        De repente la soledad estalla en compa&ntilde;&iacute;a, la sangre conecta con su vena adecuada y retorna la vida a nuestra muerte, tantos idiomas en un grito como voluntades en los gestos, y la ni&ntilde;a vuelve a ascender por la liana que suelta el vestido de su madre, el rostro del hombre asoma entre las enormes rendijas de sus dedos, qu&eacute; espejismo nos devuelve, de nuevo, a la mentira, qu&eacute; ensue&ntilde;o fabrica el filamento vital de la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Decido no regresar mientras regreso, trepo por la misma enredadera que esa ni&ntilde;a, miro por las rendijas de los dedos de ese adolescente, con qu&eacute; rapidez uno se da cuenta de que el desamparo encierra multitudes que aguardan otro territorio. S&eacute; que en el pentagrama del mundo la sinfon&iacute;a de la imaginaci&oacute;n pone el sonido a este trayecto por la penumbra de los hombres bajo el sol ah&iacute;to de sus sombras.
    </p><p class="article-text">
        Antes de dormirme siempre recuerdo a mi madre, que nunca me dio nada que yo pudiese conseguir por m&iacute; mismo. Me dec&iacute;a que nosotros sal&iacute;amos moribundos a la vida, que la vida consist&iacute;a en no dejarse arrebatar ese h&aacute;lito, l&aacute;bil, pero resistente, que te impide detenerte y te obliga a seguir. Ma&ntilde;ana despertar&eacute; porque el viento suave depositar&aacute; la sal del mar sobre mi rostro, porque el ruido de las voces, siempre desmedidas, pondr&aacute;n en guardia a mis o&iacute;dos grit&aacute;ndome: &iexcl;es la hora! &iexcl;No despiertes porque el sue&ntilde;o est&aacute; llegando! &iexcl;Solo sigue, sigue, sigue!, como cuando eras un ni&ntilde;o. Ma&ntilde;ana la luz del sol abrir&aacute; mis ojos, no cegadora ni abrasiva sino una luz dulce y firme, como la que emanaba mi madre, y el aire costero entrar&aacute; por mi nariz y respirar&eacute; el futuro que sabr&aacute; a agua salada. Esta manta, esta hoguera, este monte inh&oacute;spito y perseguido son la verdad que nos cubre, la nostalgia que nos consume y el abrazo que nos ampara. Tambi&eacute;n son la rabia y el enojo, el rescoldo de la injusticia y su atropello sobre el que transitan los pies de un ni&ntilde;o. Nos trajeron&nbsp;la miseria de la riqueza con la promesa de ser due&ntilde;os de la nada. Ni los due&ntilde;os de todo pueden robarnos los sue&ntilde;os, aunque tambi&eacute;n sean de la nada, por eso nadie imagina el valor de mi fortuna la fuerza de salir sintiendo el amor de quienes esperan y me esperan. Por ellos a&uacute;n soy el ni&ntilde;o intr&eacute;pido y sonriente, el hermano solidario, el hijo entregado, el amante futuro en el presente. Huelo el mar y entiendo su llamada, Ma&ntilde;ana estar&aacute; ah&iacute;, siempre vuelve por haberse ido esa es mi lecci&oacute;n y mi elecci&oacute;n, subirme a la ola que cuando llega a su cima de repente se diluye en el agua de las otras.
    </p><p class="article-text">
        La injusticia no es esta b&uacute;squeda imprecisa, ni los pies reventados sobreviviendo en dos zapatos diferentes: la injusticia es no saber nadar cuando el mar te ha mirado desde ni&ntilde;o, llam&aacute;ndote por tu nombre a cada instante como si dijera: &ldquo;T&uacute; quieres ir al lugar del que yo vengo, regreso para llevarte&rdquo;. Hay quien prefiere el infierno de Europa al cielo de &Aacute;frica. Pero la tierra nos iguala a todos porque el cielo y el infierno no tienen lugar ni patria, por eso yo ya so&ntilde;aba con este instante. El entusiasmo de la desesperaci&oacute;n es el salvoconducto de los perdidos. Nadie podr&aacute; reprochar a quien vive salir a buscar m&aacute;s vida aunque est&eacute; llena de silencio y de otros llantos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/sinfonia-mundo-imaginario_129_12855009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 09:30:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sinfonía del mundo imaginario]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fascinación por las palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/fascinacion-palabras_129_12819764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Extra&ntilde;os tiempos estos en los que hay que estar constantemente defendiendo lo evidente frente a quienes hacen uso constante de lo indecente. Empe&ntilde;ados en la banalizaci&oacute;n de la ciencia, el conocimiento, el arte, la sensibilidad, la solidaridad y todo aquello que nos humaniza, ahora le toca el turno a la lectura cuestionando para qu&eacute; sirve leer y&nbsp;si leer nos hace mejores. Como si la palabra no fuese parte de nosotros, como si la palabra no fu&eacute;semos nosotros, esos seres devenidos en humanos precisamente por ser y estar siendo lenguaje, palabra y memoria .
    </p><p class="article-text">
        Preguntarse para qu&eacute; sirve leer es como preguntarse para qu&eacute; sirve una caricia, o una sonrisa o dar las gracias. Y preguntarse acerca de si leer nos hace mejores es como preguntarse si jugar, cantar o conversar nos hace mejores. Arist&oacute;teles dec&iacute;a que la filosof&iacute;a no sirve porque no es servil y eso ya es una inequ&iacute;voca se&ntilde;al de lo mucho&nbsp;que sirve, ya que esas cosas de las que no observamos un beneficio tangible inmediato nos hacen mejores individual y colectivamente. Y si alguien sigue creyendo que leer no es beneficioso que se lo pregunten a la cantidad de seres de este planeta que han dejado de ser y de estar por no saber leer advertencias como &ldquo;Agua no potable&rdquo; o &ldquo;Zona minada&rdquo; o las contraindicaciones de un medicamento.
    </p><p class="article-text">
        La literatura es un recipiente de imaginaci&oacute;n que nos ayuda a comprender el mundo mejor porque la lectura conlleva tambi&eacute;n otra manera de comprendernos a nosotros mismos. La lectura, como el arte, supone la actualizaci&oacute;n de nuestra memoria escrita y por ello existen muchas obras art&iacute;sticas que expresan de manera formidable la intensidad del acto de leer. Pero hay dos de ellas que representan especialmente esa fiesta de la palabra: <em>Anciana leyendo</em>, un cuadro pintado por Rembrandt en 1631 y <em>La lectora</em>, de Jean-Honor&eacute; Fragonard, &oacute;leo elaborado entre 1770 y 1772. En el primer lienzo, Rembrandt nos presenta a una anciana leyendo con cierta dificultad unas p&aacute;ginas del Antiguo Testamento. La languidez de sus ojos, casi cerrados por el peso de la edad sobre los p&aacute;rpados, contrasta con la vitalidad de su mano derecha, que acaricia la p&aacute;gina del libro sobre la que recae toda la fuerza lum&iacute;nica. La vinculaci&oacute;n entre las palabras y quien las lee, mostrada a trav&eacute;s de esa caricia m&iacute;nima sobre las graf&iacute;as, expresa la dignidad de la vida vivida.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de <em>La lectora</em>, de Jean-Honor&eacute; Fragonard, una joven lee placenteramente mientras apoya su mano izquierda en una mesa y sujeta el peque&ntilde;o libro de una forma tan delicada que el dedo me&ntilde;ique se aparta de la escena, como si se tratase de un escorzo pl&aacute;stico cuando se toma una taza de t&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un maestro barroco y un maestro rococ&oacute;, el artista de la luz y de la sombra y el artista del hedonismo y la voluptuosidad retienen la vida, en sus diferentes edades, en uno de los actos m&aacute;s irrebatiblemente humanos: leer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Prometeo rob&oacute; a los dioses el fuego y la sabidur&iacute;a, constituy&eacute;ndose en el s&iacute;mbolo de la rebeli&oacute;n del hombre contra el poder de la divinidad. No fue el fuego el que ampli&oacute; el mundo f&iacute;sico, sino el lenguaje que hac&iacute;a aparecer palabras compartidas tanto para designar objetos exteriores como para comunicar sensaciones interiores. El prodigio de la palabra, su poder omn&iacute;modo lo utiliza Orfeo, el poeta cuyas armas no van m&aacute;s all&aacute; de la lira, la c&iacute;tara y, por supuesto, los versos. Cuando los Argonautas pasaron en su nave y las sirenas quisieron atraerles, Orfeo cant&oacute; con dulzura y las eclips&oacute; con los acentos de su lira provocando que&nbsp;se precipitaran al mar quedando convertidas en rocas. As&iacute; pudo superar los poderosos sortilegios de las sirenas, esquivando su aciaga melod&iacute;a y conduciendo a sus compa&ntilde;eros por el camino correcto. Prometeo, el hijo de un tit&aacute;n, y Orfeo, el h&eacute;roe de origen tracio, unen la rebeld&iacute;a y la seducci&oacute;n ensalzando el poder de la palabra. Desde que esta pudo ser escrita y transportada, la fascinaci&oacute;n por leer y entender acompa&ntilde;ar&aacute; definitivamente a la especie humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro representa el ep&iacute;logo de una ceremonia de lectura simbolizada en el lector de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica sujetando el rollo con la mano derecha mientras lo iba desenrollando con la mano izquierda que se hac&iacute;a con todo el soporte al finalizar la lectura. Ese rollo sustitu&iacute;a a la voz que le&iacute;a, ya que la escritura alfab&eacute;tica irrumpi&oacute; en la cultura griega (un mundo de tradici&oacute;n oral que valoraba la palabra hablada) externalizada, expresada, lanzada con toda su fuerza sonora para que fuese claramente escuchada. A los conciudadanos atenienses de S&oacute;crates no solo les hablaba una voz interior, un <em>daimon </em>personalizado. La voz tambi&eacute;n era exterior, p&uacute;blica, y la palabra se compart&iacute;a en el &aacute;gora, lugar en el que todo el mundo pudiese escucharla. As&iacute; que los lectores griegos deb&iacute;an leer, mayoritariamente en voz alta, mientras la escritura se erig&iacute;a en un apoyo m&aacute;s de esa lectura. Sorprendentemente, la lectura silenciosa comenz&oacute; a ser practicada en una cultura que ten&iacute;a cierta aversi&oacute;n al silencio. Junto a ella, tambi&eacute;n la escritura sufri&oacute; su proceso de interiorizaci&oacute;n, una escritura que se escribe en silencio y se dialoga en silencio, a la que Plat&oacute;n denomina &laquo;escritura con ciencia en el alma del que aprende&raquo; Esa lectura callada y&nbsp;minoritaria ya indicaba una primigenia fiesta interior en la que se celebra el propio encuentro. La lectura silenciosa cuaj&oacute; en la Edad Media aunque, de nuevo, era desconocida para la mayor parte de la sociedad. El goce de la lectura se ir&iacute;a haciendo consustancial al devenir humano continuando, en cierto modo, el desaf&iacute;o a los dioses y a los cantos de sirena.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia del fil&oacute;sofo canadiense Marshall MacLuhan, all&aacute; por los a&ntilde;os sesenta del pasado siglo, de que el medio era el mensaje con todas sus interpretaciones, no es algo que debamos dejar de tener en cuenta tantos a&ntilde;os despu&eacute;s. Inmersos en una cierta excitaci&oacute;n caracter&iacute;stica de la sociedad de la inmediatez, la lectura se convierte en un medio m&aacute;s para llegar a la satisfacci&oacute;n de nuestros fines y, por lo tanto, diluimos su valor en la simple exigencia de la rapidez y del entretenimiento, entendido como disfrute b&aacute;sico en el que la resoluci&oacute;n ha conseguido sustituir a la ilusi&oacute;n y la pasi&oacute;n por el lenguaje. De ah&iacute; a declarar su condici&oacute;n de inservible e in&uacute;til solo hay un paso tan injusto como mentiroso.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, la poeta Anne Waldman en su visita a la Residencia de Estudiantes dec&iacute;a que ante lo que est&aacute; pasando la poes&iacute;a ha de sonar como una alarma, que los poetas deben funcionar como un bar&oacute;metro de la conciencia humana en un tiempo donde el lenguaje est&aacute; siendo atacado por l&iacute;deres que usan el insulto y el miedo. Y el fil&oacute;sofo Byung-Chul Han afirma que el placer que causa el texto se parece a la voluptuosidad que suscita el estriptis.&nbsp;A pesar de que la poes&iacute;a no salva al mundo pero nos salva del mundo apenas leemos poes&iacute;a, porque, asegura Han,&nbsp;&laquo;a diferencia de las novelas de g&eacute;nero negro, los poemas no tienen una verdad final. Los poemas juegan con las imprecisiones. No permiten una lectura pornogr&aacute;fica&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la pornograf&iacute;a de la satisfacci&oacute;n inmediata, el erotismo del juego de la lectura como imaginaci&oacute;n y posibilidad al modo del comienzo de la novela <em>Rayuela</em> en el que Julio Cort&aacute;zar se pregunta si encontrar&iacute;a a la Maga. Y, en particular, la seducci&oacute;n de las palabras y por las palabras. En una de sus &uacute;ltimas conversaciones, el propio Julio Cort&aacute;zar contaba al escritor Omar Prego la fascinaci&oacute;n que, ya desde la infancia, le&nbsp;produc&iacute;an las palabras, c&oacute;mo las clasificaba entre las que le gustaban y las que no le gustaban, las que le parec&iacute;a que ten&iacute;an cierto dibujo o cierto color. Uno de sus juegos de ni&ntilde;o consist&iacute;a en verse escribiendo palabras con el dedo contra una pared: &laquo;Estiraba el dedo y escrib&iacute;a palabras y las ve&iacute;a armarse en el aire&raquo;. Palabras que ya, muchas de ellas, eran palabras fetiches, palabras m&aacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        La lectura es un tener que desborda el entretener, algo m&aacute;s militante por fascinante que divertido por diverso. Retornar a la magia de la palabra supone cambiar radicalmente el medio, tal vez volviendo a leer en voz alta con cierto estilo declamatorio. Y leer sirve, sin servidumbre porque entre <em>libro </em>y <em>libre</em> solo hay una imperceptible vocal de diferencia&nbsp;y sin libros no hay para&iacute;so esencial, tan solo un infierno existencial.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar a los negacionistas de la cultura que <em>cultura</em> y <em>cultivo</em> son equivalentes, que el arte, en general, nos hace m&aacute;s sensibles y que tal vez uno de los problemas del mundo actual sea haber sustituido el cultivo de la sensibilidad por el embrutecimiento de la rentabilidad. Debemos defender la fiesta de la lectura porque su capacidad de construcci&oacute;n y de construirnos es inmensa y, adem&aacute;s, muy adecuada y saludable en estos tiempos en los que se buscan nuevos modos de cercan&iacute;a. Quiz&aacute;s los ten&iacute;amos delante de nuestro detr&aacute;s y no los hab&iacute;amos visto. Merece la pena darse la vuelta. Os doy mi palabra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/fascinacion-palabras_129_12819764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 09:12:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La fascinación por las palabras]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Como una mujer libre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/mujer-libre_129_12794349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los que las despreci&aacute;is mand&aacute;ndolas callar en una conversaci&oacute;n de s&aacute;bado por la noche, los que las agred&iacute;s con el gesto, con la mirada, con la mano, con esa soberbia acomodada, los vociferantes y los <em>voxiferantes</em>, los neutrales con los hombros encogidos por el peso de vuestra propia necedad, los reproductores de un pasado lleno de prejuicios que continu&aacute;is transmitiendo a vuestros descendientes, los incapaces de distinguir el sujeto del objeto, los fines y los medios, vosotros que viv&iacute;s en esa sombr&iacute;a hombr&iacute;a, err&oacute;nea y err&aacute;tica, asesina y visceral, deb&eacute;is abandonar toda esperanza salvo la de la posibilidad de la ternura, la de la visibilidad de la vida, la de la fortaleza del llanto, la de la intensidad de una mano abrazando un cuerpo y no ahog&aacute;ndolo con sus deseos.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres y mujeres cuya importancia de ser hombres y mujeres se desvanece en esta lucha incierta, pero inexorable, enfrentamos hoy sin temor el horizonte que confluye en vuestro cielo vertical. Lo bello es dif&iacute;cil, pero no imposible. Si Stendhal era capaz de resumir una noche de amor en un punto y coma, toda la rabia del mundo se resume en la l&aacute;grima de una mujer amedrentada, intimidada, vaciada, anulada. Y todo el entusiasmo de ese mismo mundo cabe en la palabra libertad. En el silencio de tantos a&ntilde;os, en la costumbre de tantos da&ntilde;os est&aacute; la fortaleza contra el matonismo de esa hombr&iacute;a sombr&iacute;a. Y nosotros, llamados hombres, debemos empezar a romper con ella para poder reconstruir esta traves&iacute;a arcaica, rancia y ancestral.
    </p><p class="article-text">
        Los que las somet&eacute;is de palabra, de obra y de omisi&oacute;n, los que pens&aacute;is que Eva sigue siendo costilla, los que mir&aacute;is hacia otro lado porque a&uacute;n no sois capaces de ver que solo hay un lado ten&eacute;is que entender que el siniestro orden de las cosas lleva en su interior el luminoso desorden de la rebeld&iacute;a. Este es un combate contra el miedo, contra la indolencia, contra la sumisi&oacute;n, contra la costumbre, contra el prejuicio, contra el seguidismo, contra la herencia viscosa del machismo, ya sea evidente o invisible. Quien ahora levanta la mano furibunda, la misma con la que acarici&oacute; el pecho de su madre y la enlaz&oacute;&nbsp;dedo a dedo con la de sus hermanos. La que aquella noche de cine adolescente buscaba otra que encajase, y m&aacute;s tarde acun&oacute; al ni&ntilde;o que a&uacute;n cab&iacute;a en su palma. Quien ahora levanta esa mano, real o imaginaria, debe saber que la &uacute;nica sangre que soporta es la que irriga en su epidermis un torrente en el que habitan la caricia, el cuidado y la ternura. Y si no es digno de la vida que ella ofrece, conseguiremos que no la vuelva a levantar nunca. Ni una muerte m&aacute;s, ni otro nuevo infierno porque sabemos que anudando las manos asesinas creamos m&aacute;s caricias contra el miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Natalia, la hija de Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o, que una noche volviendo de un concierto junto con Francisco Giner de los R&iacute;os, este se qued&oacute; unos pasos por detr&aacute;s de ella y al volverse para preguntarle la raz&oacute;n por la que se deten&iacute;a, &eacute;l le&nbsp;respondi&oacute;: &ldquo;Porque me gusta verte andar. Andas como una mujer libre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos deber&iacute;amos andar como una mujer libre, especialmente nosotros, para enfrentarnos de una vez por todas a nuestra inercia testicular, a nuestra neutral desidia, tan neutralizante, a nuestro secular acomodo, a nuestra incondicional condici&oacute;n de hombres. Deber&iacute;amos avanzar y ponernos a su altura repitiendo: si t&uacute; fuerte, yo tambi&eacute;n, si t&uacute; luz, yo su reflejo, si t&uacute; hablas, yo perplejo, si t&uacute; rezas, yo el am&eacute;n. Si t&uacute; sue&ntilde;as, yo despierto, si t&uacute; angustia, yo consuelo, si t&uacute; estrella, yo en el cielo, si t&uacute; rosa, yo su huerto. Si t&uacute; siempre, yo el ahora, si t&uacute; nunca, yo presente, si t&uacute; existencia, yo ausente, si t&uacute; el ocaso, yo aurora.&nbsp;Si t&uacute; eres mil, yo soy cien, si t&uacute; verso, yo la rima, si t&uacute; cueva, yo su sima, si t&uacute; fuerte, yo tambi&eacute;n. Hay que hacerlo porque el transitar de las mujeres por la historia no ha sido ni po&eacute;tico ni justo. Castigadas, intimidadas, humilladas tan solo por pretender caminar libres tienen que soportar, adem&aacute;s, a los canallas de la sospecha.
    </p><p class="article-text">
        En un breve cuento titulado <em>El encaje roto,</em> la escritora<em> </em>Emilia Pardo Baz&aacute;n aborda la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres. Publicado en 1897 est&aacute; considerado como el primer cuento de la literatura espa&ntilde;ola en enfrentar el tema de la violencia machista a trav&eacute;s de la vivencia de una mujer de clase media y su boda por conveniencia con un hombre adinerado. Cuando el obispo le pregunta si acepta al hombre por esposo ella responde: &ldquo;No&rdquo; causando estupor en todos los presentes, m&aacute;s a&uacute;n al negarse a revelar el motivo que la llev&oacute; a tomar esa decisi&oacute;n. Lo que ocurri&oacute; fue que, durante la ceremonia, el encaje del vestido de la novia se enganch&oacute; en una puerta y se rompi&oacute;. Lo decisivo para ella fue la reacci&oacute;n del novio, que le permiti&oacute; percibir en &eacute;l rasgos agresivos de su car&aacute;cter que no hab&iacute;a descubierto durante el noviazgo. Su cara escond&iacute;a violencia y detr&aacute;s de ella aparec&iacute;a su verdadera personalidad, as&iacute; que decidi&oacute;&nbsp;no casarse con &eacute;l. No dio m&aacute;s explicaciones, solo dijo que una mujer es &ldquo;libre de cambiar de opini&oacute;n&rdquo;. Una afirmaci&oacute;n que en esa &eacute;poca podr&iacute;a parecer impensable y que en la nuestra, siendo pensable y evidente, no siempre sucede.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en tiempos de regresi&oacute;n que requieren espacios de insistencia, que exigen decir lo que hay que decir, repetir y reivindicar con fuerza la evidencia de que una mujer es libre de cambiar de opini&oacute;n, sin m&aacute;s explicaciones que ejercer su derecho a ser libre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el nuevo orden mundial que nos acecha (tan viejo) exige la eliminaci&oacute;n del feminismo porque las huellas de la igualdad bloquean las pisadas de sus matones. El fecundador Elon Musk, el abusador Donald Trump, el <em>carajolibertino</em> Javier Milei o el reconquistador Santiago Abascal pretenden destrozar el camino que otras desbrozaron exigiendo que las mujeres sean relegadas a la fecundaci&oacute;n, a la dominaci&oacute;n, a la insignificancia o a la cosificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente hay que dar luz a la invisibilidad de la violencia de g&eacute;nero contra las mujeres mayores en las que su edad resulta un agravante que las hace m&aacute;s vulnerables. Un Estudio sobre esas mujeres mayores de 65 a&ntilde;os coordinado por la Delegaci&oacute;n del Gobierno contra la Violencia de G&eacute;nero constata que experimentan una discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero superior a la de las mujeres j&oacute;venes, as&iacute; como&nbsp;una mayor&nbsp;invisibilidad. No debemos olvidar que en el caso de las mujeres de m&aacute;s edad incluso los encajes que parecieron no romperse tuvieron rasgos de insurgencia. No podemos olvidar a las que instaladas en las migajas de sus sue&ntilde;os sab&iacute;an que cerrar los ojos era su fortaleza irreductible, como ahora al abrirlos, hasta da&ntilde;arse las arrugas, dibujan con su mirada retrospectiva la par&aacute;bola de un coraz&oacute;n. Y esos a&ntilde;os de sombra que fueron luz, afloran de repente mientras circunda la sonrisa entre sus labios y se sienten exploradoras de un futuro digno. Vivieron cielos m&aacute;s nublados y otras tormentas en las que se jugaban y se juegan la vida, pero neutralizaron cada momento insuficiente desde la conformidad rebelde y la determinaci&oacute;n fr&aacute;gil. Nunca la palabra encajar, en el sentido de poner en un caj&oacute;n, contuvo tanta necesidad de ruptura.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no es un d&iacute;a m&aacute;s pero tiene que ser un d&iacute;a menos, una l&aacute;grima menos, una agresi&oacute;n menos, un temblor menos, un machista menos. Ojal&aacute; que alg&uacute;n d&iacute;a no sean necesarios d&iacute;as como este 25 de noviembre, D&iacute;a Internacional para la Eliminaci&oacute;n de la Violencia contra las Mujeres, con el fin de denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo y reclamar pol&iacute;ticas en todos los pa&iacute;ses para su erradicaci&oacute;n. Este a&ntilde;o se pone el foco en la trata de mujeres y ni&ntilde;as&nbsp;vulnerables que sufren coacci&oacute;n, abuso o enga&ntilde;o un fen&oacute;meno muy pr&oacute;ximo ya que en Espa&ntilde;a en 2024 se dictaron 30 sentencias condenatorias por trata, 28 de ellas relacionadas con explotaci&oacute;n sexual, y los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado liberaron a cerca de 1.800 mujeres, detuvieron a 966 personas y desarticularon 110 redes dedicadas a este delito. En&nbsp;La Rioja se han detectado 59 mujeres con indicios de trata y al menos 9 prost&iacute;bulos y 42 pisos. Y en esta forma de esclavitud la responsabilidad interroga a los llamados &ldquo;consumidores&rdquo; de prostituci&oacute;n que no son otra cosa que esclavizadores e intimidadores en espera de que una ley formalice su delito.
    </p><p class="article-text">
        	Mientras tanto, si queremos cambiar la vida es necesario cambiar de vida y&nbsp;las mujeres siguen avanzando por la igualdad de derechos, pese a las noches que parecen eternidades de desesperanza. Porque las mujeres ya son mar en busca de su playa, urge so&ntilde;ar con lo que no existe puesto que lo que existe resulta agotador si no hay utop&iacute;as en el horizonte que nos permitan andar como una mujer libre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo soy una radical feminista. Creo que todos los derechos que tiene el hombre debe tenerlos la mujer&hellip;&rdquo;, dec&iacute;a Emilia Pardo Baz&aacute;n hace m&aacute;s de un siglo. Ah&iacute; nos tenemos que encajar todos. En plural. Sin g&eacute;nero, ni dudas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/mujer-libre_129_12794349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 10:18:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Como una mujer libre]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[25N,Violencia de género,Violencia machista,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Franca mente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/franca-mente_129_12772899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Puedo serle Franco?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por supuesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Bien, pues queda inaugurado este pantano.
    </p><p class="article-text">
        Este chiste de juego ling&uuml;&iacute;stico podr&iacute;a hacer ir&oacute;nica justicia a las obscenas afirmaciones del exrey Juan Carlos I, m&aacute;s pret&eacute;rito que em&eacute;rito, quien en sus desmemoriadas memorias elogia al dictador Francisco Franco afirmando que le respetaba enormemente, que apreciaba su inteligencia y su sentido pol&iacute;tico. Y por eso nunca dej&oacute; que nadie lo criticara delante de &eacute;l, ya que lo admiraba porque no pudieron destronarlo, ni siquiera desestabilizarlo, lo cual, durante tanto tiempo, es un logro.
    </p><p class="article-text">
        No es el rey em&eacute;rito precisamente un representante del siglo de las luces. En todo caso, &eacute;l ser&iacute;a m&aacute;s bien del Vigo de las luces con lo que le gustan los fastos, el lujo&nbsp;y el dinero. As&iacute; que, aunque no se esperaba de &eacute;l un atisbo de pensamiento real, pod&iacute;a haber tenido un m&iacute;nimo destello de verg&uuml;enza ficticia y no hacer afirmaciones m&aacute;s propias de una mente franquista que de una franca mente.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Es costumbre real el robar, pero los borbones exageran&rdquo; es una afirmaci&oacute;n atribuida a Charles Maurice de Talleyrand, el pol&iacute;tico y diplom&aacute;tico franc&eacute;s que particip&oacute; en la Declaraci&oacute;n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, a la vez que propuso una ley de educaci&oacute;n universal y gratuita que solo cien a&ntilde;os despu&eacute;s se har&iacute;a realidad. En el caso de Juan Carlos de Borb&oacute;n el latrocinio no es solo material puesto que ahora pretende apropiarse de la memoria colectiva del pueblo espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, hay que tener un grado de infamia superlativo para no respetar a las v&iacute;ctimas de un r&eacute;gimen sanguinario haciendo esas afirmaciones en un contexto en el que alrededor de un 20 % de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles consideran positiva la dictadura franquista y uno de cada cinco espa&ntilde;oles (en concreto, el 21,3 %) estima que los a&ntilde;os de la dictadura franquista fueron buenos o muy buenos para Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Este 20 de noviembre se cumplen 50 a&ntilde;os de la muerte del dictador y no deber&iacute;amos dejar de recordar a nuestros j&oacute;venes lo dif&iacute;cil que es ganar las libertades y lo f&aacute;cil que resulta perderlas. Decirles que la Segunda Rep&uacute;blica fue un r&eacute;gimen digno y democr&aacute;tico que abord&oacute; en Espa&ntilde;a la urgencia de una reforma agraria, la necesidad de la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n, la extensi&oacute;n de los derechos b&aacute;sicos a todos los ciudadanos incluyendo, por primera vez en la historia de Espa&ntilde;a, el derecho al voto de las mujeres. E insistir hasta la saciedad en que con Franco no se votaba, no hab&iacute;a derechos, se fusilaba arbitrariamente y se pod&iacute;a ir a la c&aacute;rcel por cualquiera de las cosas que ahora esos j&oacute;venes hacen con normalidad. Que durante el franquismo estaban prohibidos los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos, el divorcio, el matrimonio civil y la exhibici&oacute;n de ideolog&iacute;as liberales. Y que, asimismo, exist&iacute;a una asfixiante censura de la prensa, el cine, la literatura y el teatro o de cualquier otra actividad cultural o festiva, incluida la prohibici&oacute;n del carnaval.
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes, especialmente las mujeres j&oacute;venes, tienen que saber que ese r&eacute;gimen al que algunos dicen a&ntilde;orar se ceb&oacute; especialmente con los derechos de las mujeres a las que relegaba al hogar, a la maternidad y al cuidado de la familia necesitando el permiso de sus maridos para trabajar, abrir una cuenta bancaria o, incluso, para viajar al extranjero.&nbsp;Porque la dictadura consideraba, en palabras de Pilar Primo de Rivera, que &ldquo;la vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular o disimular, no es m&aacute;s que un eterno encontrar a quien someterse porque las mujeres nunca descubren nada; les falta el talento creador reservado por Dios para inteligencias varoniles&rdquo;. Igualmente, los homosexuales eran encarcelados y torturados por ser considerados sujetos peligrosos al aplicarles una ley cuyo nombre es en s&iacute; mismo un desatino legal y humano: la Ley de Vagos y Maleantes.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Esta fue la inteligencia y el sentido pol&iacute;tico de un dictador del que el rey em&eacute;rito nunca permit&iacute;a que nadie hablase mal cuando hablar mal de &eacute;l supone hablar bien de quienes fueron los verdaderos protagonistas de los cambios sociales, ciudadanos y no s&uacute;bditos, con la raz&oacute;n que les otorga algo tan elemental y necesario como reivindicar una existencia digna y libre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que deber&iacute;amos seguir cont&aacute;ndoles a los j&oacute;venes que, contra un r&eacute;gimen de represi&oacute;n y miedo, hubo gente que se jug&oacute; la vida para que ellos puedan decir ahora las cosas que dicen sin temor ni temblor. Que en 1962 una huelga en las cuencas mineras de Asturias se enfrent&oacute; al franquismo exigiendo libertades p&uacute;blicas y derechos sociales, sufriendo muchos mineros c&aacute;rcel, torturas y despidos. Que hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, l&iacute;deres sindicales como Marcelino Camacho o Nicol&aacute;s Sartorius fueron condenados con una dura sentencia que sumaba 162 a&ntilde;os por defender&nbsp;la libertad, la democracia y los derechos de los trabajadores en nuestro pa&iacute;s. Conviene recordarlo en unos momentos en los que ideas tan fundamentales como las de igualdad, equidad o conciencia pol&iacute;tica parecen diluirse ante nuestra indiferencia en este contexto de polarizaci&oacute;n promovida, descr&eacute;dito interesado y desidia asumida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, finalmente, recordarles a los j&oacute;venes que la &uacute;nica fiesta que se puede acabar es la de sus derechos, porque quienes les mienten con arreglarlo todo de repente no les van a traer m&aacute;s oportunidades, simplemente les resultan oportunos. La historia nos cuenta que las soluciones finales son solo el inicio de problemas a&uacute;n m&aacute;s tr&aacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Franco muri&oacute; en la cama, pero la dictadura muri&oacute; en la calle&rdquo;, afirma Nicol&aacute;s Sartorius, un vivo ejemplo de dignidad y solidaridad cuya inteligencia s&iacute; resulta luminosa, con la conciencia de que nunca se regal&oacute; la libertad porque los derechos no caen del cielo, sino que se recogen pisando el suelo con la firmeza de su reivindicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No lo olvidemos, no lo olvides, porque aunque seas joven para ser el futuro necesitas reconocerte en el pasado que tambi&eacute;n est&aacute; dentro de ti. En &eacute;l&nbsp;habitan todos los que estuvieron luchando&nbsp;para mejorar el presente que s&iacute; eres.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/franca-mente_129_12772899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Nov 2025 17:33:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Franca mente]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miénteme, dime la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/mienteme-dime_129_12749048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En la antigua Grecia, S&oacute;crates era conocido por su incisiva b&uacute;squeda de la verdad . Un d&iacute;a, un disc&iacute;pulo se encontr&oacute; con el fil&oacute;sofo y le&nbsp;empez&oacute; a hablar de esta manera:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash; &iexcl;Maestro! Quiero contarte que un amigo tuyo estuvo hablando de ti &hellip;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;crates lo interrumpi&oacute; diciendo:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;Espera! &iquest;Ya hiciste pasar a trav&eacute;s de la prueba de&nbsp;los Tres Filtros lo que me vas a decir?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Los Tres Filtros?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute; &ndash; replic&oacute; S&oacute;crates. El primer filtro es la VERDAD. &iquest;Has examinado cuidadosamente si lo que me quieres decir es completamente verdadero?
    </p><p class="article-text">
        &mdash; No. Yo&nbsp;solo lo escuch&eacute; decir a unos vecinos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pero al menos lo habr&aacute;s hecho pasar por el segundo filtro, que es la BONDAD. &iquest;Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash;No, al contrario&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iexcl;Ah! &mdash; interrumpi&oacute; S&oacute;crates. Entonces pasemos por el &uacute;ltimo filtro. &iquest;Es NECESARIO que me cuentes eso?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash;Para ser sincero, necesario no es.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por lo tanto, si no es VERDADERO, ni BUENO, ni NECESARIO dej&eacute;moslo en el olvido. &mdash;dijo S&oacute;crates sonriendo
    </p><p class="article-text">
        La actual devaluaci&oacute;n de la verdad es un ataque de los predicadores de la desconfianza a todo lo que suene a cient&iacute;fico, probado o documentado ya que esa desconfianza es el aglutinante que cohesiona una argamasa compuesta por personas deseosas de seguir una verdad salv&iacute;fica con tal que no sea la que expresan los calificados&nbsp;como &ldquo;medios tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, ya desde la Grecia Cl&aacute;sica de S&oacute;crates sabemos que las palabras son un instrumento muy poderoso capaz de herir o salvar, de generar amor o de degenerar en odio. Se cuenta que el fil&oacute;sofo del siglo V a.C. Antifonte de Atenas estableci&oacute; una &ldquo;tienda de consuelos&rdquo; en la que ofrec&iacute;a la posibilidad de acabar con las dolencias ps&iacute;quicas solamente con la ayuda de las palabras. Consideraba el poder de las palabras hasta tal punto que hac&iacute;a memorizar discursos a aquellos clientes que a&uacute;n no sabiendo leer necesitaban saber hablar en p&uacute;blico para obtener &eacute;xito social y pol&iacute;tico. Pero estas palabras cautivas dirigidas a un fin pronto se transformaron en palabras insurgentes cuando otros fil&oacute;sofos comenzaron a preguntarse por su verdadero significado y no por su falsa eficacia. Casi nunca ponemos a las palabras en la lista de las cosas que necesitamos para vivir y, sin embargo, las palabras son las piedras que nos permiten transitar por el camino de la vida en unos momentos en los que ya hay m&aacute;s informaci&oacute;n falsa en internet que informaci&oacute;n veraz.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos un tiempo de bulos y simplicidades en el que la palabra que somos nos humaniza y la que no somos nos deshumaniza. Muchas veces las nuevas tecnolog&iacute;as acercan a las personas que est&aacute;n lejos, pero alejan a las personas que est&aacute;n cerca. Sin embargo, la palabra nos hace m&aacute;s humanos cuando desde la cercan&iacute;a f&iacute;sica compartimos ese soplo sem&aacute;ntico que ilumina el proceso para tratar de entendernos. Volver a la palabra supone regresar al entendimiento, retornar a lo com&uacute;n desde la prisi&oacute;n de lo propio, crear espacios objetivos sin otra pertenencia que poder habitarlos con nuestro potencial de comunicaci&oacute;n, tan alejado de la l&oacute;gica del consumo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar la palabra</em> deber&iacute;a tener ese doble significado de ceder un tiempo de expresi&oacute;n a los dem&aacute;s con la responsabilidad de escucharlos, pero tambi&eacute;n el de entregar nuestra honestidad como prueba segura de que asumiremos lo comprometido. Porque<em> dar la palabra </em>tiene la doble acepci&oacute;n de escuchar al otro y de comprometerse con el otro en la b&uacute;squeda com&uacute;n de lo verdadero, lo bueno, y lo necesario. Esa es la raz&oacute;n por la que las palabras son insurgentes ya que representan el camino hacia la belleza, la bondad y el bien, ese tridente de ideas que supone desde Plat&oacute;n, el disc&iacute;pulo de S&oacute;crates, la aspiraci&oacute;n a la verdad. Las palabras son creadas y se encajan creativamente mostrando su potencial humanizador en todas sus formas y variantes expresivas. Las palabras somos nosotros y nosotros somos ellas<em> </em>y urge protegerlas frente a quienes las deconstruyen, las trivializan o las manipulan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No, no tengo ninguna fuente. Es un mensaje sin apoyo en una fuente. Es que yo soy periodista o trabajo en pol&iacute;tica. No soy un notario que necesite una compulsa&rdquo;, dijo Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, el desbocado trilero de larga lengua, mitad periodista, mitad pol&iacute;tico pero siempre falsario por entero. Mitad mat&oacute;n, mitad burl&oacute;n, pero siempre buf&oacute;n de la indecencia. Seg&uacute;n &eacute;l los notarios necesitan una compulsa y los periodistas o pol&iacute;ticos forman parte del c&iacute;rculo de los mentirosos. En su minimundo autoritario si eres pol&iacute;tico o periodista mientes porque cuando mientes dices la verdad. Estremece pensar en los pol&iacute;ticos o en los periodistas que han muerto por creer que la verdad nos puede hacer libres, casi 300 de ellos en el genocidio de Gaza, tan verdadero como las mentiras del Jefe de Gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, otra que tal baila, m&aacute;s por bulos que por buler&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <em>El fin del mundo com&uacute;n: Hannah Arendt y la posverdad</em>, el magn&iacute;fico ensayo de la polit&oacute;loga M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n, quien tambi&eacute;n ejerce el periodismo, demuestra que cuando los hechos inventados arrasan la verdad y condenan a la democracia a la soledad, como advirti&oacute; Arendt, lo que se derrumba no es la pol&iacute;tica, sino el edificio com&uacute;n de la ciudadan&iacute;a avanzando hacia un autoritarismo escapista en el que persiste el espejismo de las formas democr&aacute;ticas mientras se vac&iacute;a su contenido. El procedimiento no es muy complejo: un l&iacute;der autoritario llega al poder&nbsp;y apoyado en su fortuna y por otras fortunas, deconstruye el Estado intimidando a las instituciones y demonizando a los medios de comunicaci&oacute;n que no son medios de sumisi&oacute;n. Y ante la pasividad o connivencia de la ciudadan&iacute;a autosatisfecha en la mentira, el autoritario consolida el autoritarismo. El final de esta historia, de sobra conocida, nos dice que la marcha atr&aacute;s suele ser violenta y desastrosa. As&iacute; que hay que estar vigilantes con aquellos a los que la verdad no les sirve porque no es servil.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Dec&iacute;a Antonio Machado: &ldquo;Se miente m&aacute;s de la cuenta / por falta de fantas&iacute;a: / tambi&eacute;n la verdad se inventa&rdquo;. Y a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;&iquest;Dijiste media verdad? / Dir&aacute;n que mientes dos veces / si dices la otra mitad&rdquo;. Otro poeta, Juan Bonilla, afirma que hoy en d&iacute;a la verdad ya solo es un peri&oacute;dico de Murcia. Periodismo y verdad como hermosa equivalencia no solo suena bien, sino que resulta imprescindible. Ojal&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/mienteme-dime_129_12749048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 08:43:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Miénteme, dime la verdad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida como vino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/vida-vino_129_12723784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Algunas veces es porque las heridas del cuerpo lo impiden, otras porque las heridas del alma lo exigen. Tambi&eacute;n la distancia, el trabajo, los cuidados, el miedo a la nostalgia. Y, otras veces, porque ya no est&aacute;n lo que hace que sean en nosotros como el brillo de una Gema, la piedra preciosa que simboliza la belleza y el valor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso es que los amigos cuando vienen traen sonrisas en la tristeza, &aacute;nimo en las imposibilidades, sosiego en los pasados rencores, complicidad con gestualidades conocidas y firmeza en las revoluciones pendientes a las que tanto quisimos y con las que tanto nos quisimos. Y si no vienen mandan mensajes a trav&eacute;s del aire de la melancol&iacute;a empujados por el mismo viento firme de siempre, ese que tantas veces acarici&oacute; con su fr&iacute;o nuestro rostro, el &uacute;nico que es capaz de unir el tiempo que ya fue y el espacio que seguimos siendo frente al olvido que nunca seremos.
    </p><p class="article-text">
        Los amigos caben en una plaza porticada mientras, haciendo un alto en la derrota, escancian sue&ntilde;os adornados, los m&aacute;s ciertos porque llevan en ellos colores compartidos. Los amigos permanecen en la alegr&iacute;a improvisada, en una mesa humilde de sillas tan humildes como iguales en las que anidan los recuerdos que no podemos recordar porque somos lo que queda de los que fuimos, un reducto de ilusiones perdidas en nuestro encuentro y, por tanto, ganadas contra cualquier eventualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre hay una fotograf&iacute;a delatora que ense&ntilde;a el surco del tiempo, una mano en el hombro que sostiene nuestas inquietudes, una mirada furtiva que deja de huir en ese instante. Hasta aqu&iacute; hemos llegado y eso es mucho frente a las borrascas que van cerrando nuestras cumbres. Pero aqu&iacute; estamos intentando conversar a varias voces para que no se escape ni una corchea del pentagrama de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la lluvia o su ausencia anuda con fruici&oacute;n los d&eacute;biles c&aacute;&ntilde;amos de la amistad. Creemos en el amigo como hormig&oacute;n armado que sustenta la estancia vac&iacute;a. Creemos que la mano tendida es roble incombustible, prolongaci&oacute;n imperecedera de los est&iacute;mulos descuidados. Pero casi nunca construimos amistades de hormig&oacute;n armado con manos de roble incombustible. Hay cierta esperanza taumat&uacute;rgica en los amigos, en su inexistente desmesura por nosotros. Y esa es la raz&oacute;n. Inventamos todas las uniones, al igual que un d&iacute;a inventamos la fortaleza de las piedras, porque necesitamos recibir del&nbsp;exterior el derecho a existir. La amistad es una roca desprendida de la humana altivez. Los amigos son el granito so&ntilde;ado, una ilusi&oacute;n permanente a la que se aferra nuestro compulsivo acto de vivir. Ellos habitan siempre en el irreductible prisma de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que la belleza interior sufre la prisi&oacute;n de la apariencia exterior, encontrar belleza en cada encuentro y llenar de posibilidades cada desencuentro puede ser un ant&iacute;doto contra la impostura de permanencer rendidos al nada discreto encanto de la mercanc&iacute;a. Porque los amigos son tambi&eacute;n la imagen que tienes de ti mismo o&nbsp;como dice la canci&oacute;n: &ldquo;Amigo puede ser quien bien repara/ En la musa o engendro que yo aporte/Amigo, s&iacute;, es tambi&eacute;n quien me soporte/Pero amigo mayor es quien me ampara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos cuantos siglos, el poeta ingl&eacute;s Edward Young defini&oacute; la amistad como el vino de la vida. Vino dulce o vino amargo, lo que vino nos permiti&oacute; beber de la amistad pasada por los a&ntilde;os. Y, sobre todo, nos ayud&oacute; a permanecer juntos para poder seguir tomando la vida como vino.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/vida-vino_129_12723784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 10:59:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La vida como vino]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Famoso tras la muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/famoso-muerte_129_12712272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Antonio Famoso era el parad&oacute;jico nombre del an&oacute;nimo jubilado que permaneci&oacute; 15 a&ntilde;os muerto en su casa en Valencia. Estaba separado y ten&iacute;a dos hijos pero nadie lo ech&oacute; de menos. Su buz&oacute;n tampoco dio se&ntilde;ales de alarma porque a veces se recoge la correspondencia para evitar que los okupas se metan en las casas y preocupados por los posibles ocupantes del exterior nos desocupamos de los ocupantes del interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el infierno cabe en una palabra: soledad&rdquo;, afirmaba V&iacute;ctor Hugo como si de una sentencia irremediable se tratara. En una &eacute;poca en que la comunicaci&oacute;n masiva nos ofrece unas posibilidades de relacionarnos, impensables hace tan solo unos a&ntilde;os, la sensaci&oacute;n de soledad ha crecido exponencialmente entre la ciudadan&iacute;a con consecuencias letales como en el caso de Antonio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soledad se asocia tambi&eacute;n con la muerte prematura ya que existen estudios que afirman que la soledad es tan da&ntilde;ina como fumar quince cigarrillos diarios y m&aacute;s nociva para la salud que la obesidad, independientemente del nivel de vida, la edad, el sexo o la nacionalidad. Pa&iacute;ses como Reino Unido han creado un ministerio de la soledad, al igual que Jap&oacute;n donde hay ancianas que&nbsp;prefieren ir a prisi&oacute;n antes que el aislamiento social.&nbsp;En el pa&iacute;s del sol naciente hay s&iacute;ntomas de cierta oscuridad social puesto que durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas los delitos cometidos por personas mayores de sesenta y cinco a&ntilde;os se han cuadruplicado ya que, como afirma una reclusa japonesa de setenta y ocho a&ntilde;os, &ldquo;la prisi&oacute;n es un oasis donde hay muchas personas con las que se puede charlar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Gobierno de Pa&iacute;ses Bajos ha desarrollado el programa <em>Unidos contra la soledad</em> para paliar el aislamiento al que se ha sumado la cadena holandesa de supermercados Jumbo. Esta empresa ha abierto en sus tiendas un servicio denominado &ldquo;La caja para charlar&rdquo; que permite abonar la compra sin prisas y en el que el empleado o la empleada que cobran est&aacute;n listos para entablar una conversaci&oacute;n con el cliente favoreciendo as&iacute; el contacto y la comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de que no tengamos tiempo para cuidar de nuestros mayores, sino de que no lo hacemos porque no nos cuidamos a nosotros mismos. La palabra cuidar, poner atenci&oacute;n a algo o a alguien, viene del vocablo latino <em>cogitare</em> que significa pensar, en su sentido absolutamente cartesiano, debido a que pensarnos es la garant&iacute;a de existir. Vivir a la velocidad que marca el triunfo es vivir como si fu&eacute;semos inmortales, una actitud de inconsciente soberbia de la que se nutren, precisamente, el olvido y la soledad.	
    </p><p class="article-text">
        Pero la soledad no es solo un asunto de personas mayores ya que muchos j&oacute;venes se sienten solos y reconocen que les cuesta relacionarse. El porcentaje de adolescentes que dicen experimentar esa sensaci&oacute;n ha aumentado significativamente en la &uacute;ltima d&eacute;cada y exitosos profesionales de treinta o cuarenta a&ntilde;os sufren la soledad porque trabajan tanto que no tienen tiempo para cultivar la virtud de la amistad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si queremos cambiar nuestra vida debemos empezar por cambiar de vida porque la soledad tiene que ver tambi&eacute;n con no sentirse parte de un proyecto, de un mismo ser social. Y ello a pesar de que&nbsp;tenemos suficiente capacidad para pensar juntos sin pensar lo mismo, colaborar sin hacer lo mismo y saber que no existe beneficio propio si no hay beneficio colectivo. Al igual que la tierra no nos pertenece, sino que pertenecemos a ella, el proyecto social com&uacute;n es el que sujeta nuestro desarrollo individual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ya empezamos a hablar como robots y a comportarnos como ellos. Recientes estudios manifiestan que el uso de inteligencia artificial est&aacute; conduciendo a un aplanamiento de nuestro lenguaje que se pone de manifiesto tanto en los correos que escribimos como en los textos que redactamos. Y lo mismo sucede con nuestra expresi&oacute;n oral cada d&iacute;a m&aacute;s onomatop&eacute;yica, necia y gritona. Olvidamos que somos lo que escribimos y lo que decimos, porque estamos hechos de palabras que son creadas para crear y poder creer ayud&aacute;ndonos a mostrar nuestro potencial humanizador. Es decir, las palabras somos nosotros y nosotros somos ellas porque, al final, no sabemos si las encontramos o son ellas las que nos encuentran. Desgraciadamente, el capitalismo del consumo exige al exhibicionismo del presumo abandonar el lenguaje como paso previo para renunciar al pensamiento y, por tanto, a la acci&oacute;n. Confundimos la vida sencilla con la vida simple y sustituimos la vulnerabilidad que nos hace humanos por la deshumanizante presunci&oacute;n sacrificando lo com&uacute;n en el altar de la egolatr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Frente a todo ello la fil&oacute;sofa Victoria Camps acaba de publicar un excelente ensayo titulado&nbsp;<em>La sociedad de la desconfianza</em>&nbsp;en el que aborda un presente herido por el individualismo, la precariedad y el desencanto y propone reconstruir un modo de vida compartido que nos permita sostenernos, confiar, cooperar y convivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos en los que se puede pesar una part&iacute;cula elemental pero parecemos incapaces de pesar el sufrimiento humano parece que el g&eacute;nero humano avanza hacia una forma de &ldquo;desg&eacute;nero&rdquo; humano que renuncia a lo que vale para adquirir lo que le invalida. Ojal&aacute; que la muerte de Famoso no quede en la muerte de nadie y nos sirva de advertencia para recuperar lo que no se puede comprar porque ya est&aacute; en nosotros: la capacidad de compartir y de confiar. La confianza es el ant&iacute;doto contra la verg&uuml;enza y nuestra estatura tiene exactamente la medida de nuestros sue&ntilde;os colectivos. El resto son solo fuegos fatuos de una vanidad insolente y autodestructiva. Estamos a tiempo si tenemos presente que todos somos famosos de la nada y nada frente a la muerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/famoso-muerte_129_12712272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 07:38:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Famoso tras la muerte]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El festival de la estupidez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/festival-estupidez_129_12675824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Est&aacute; de moda usar la vieja t&aacute;ctica de la informaci&oacute;n deformativa para intentar mantener desde el lugar de las mentiras un protagonismo jactancioso que parece que no se puede alcanzar desde otro lugar: el de las verdades y los hechos. El potencial de la verdad digital reside en su inmensa capacidad para situarnos en la mentira ya que gracias a su celeridad puede reinventar los datos y, por tanto, la realidad que se asienta sobre ellos. Un caldo de cultivo extraordinario en aquellos lugares del planeta, tristemente demasiados, en los que no existe una ciudadan&iacute;a cohesionada.
    </p><p class="article-text">
        Algo va mal cuando las generaciones que m&aacute;s deben conocer la historia contempor&aacute;nea de Espa&ntilde;a, porque as&iacute; lo evidencian los programas de estudios, se convierten en un n&uacute;mero alto (siempre es demasiado alto por escaso que pueda ser) de votantes de opciones pol&iacute;ticas de sesgo autoritario. Hace ya mucho tiempo que el verbo aprender y el verbo aprobar se separaron y nuestra labor es volver a reunirlos urgentemente, procurando adherirlos con el pegamento del pensamiento cr&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si esto no sucede, la epidemia de la estupidez se volver&aacute; una bola de nieve cada vez m&aacute;s grande y destructiva. El profesor Jorge Wagensberg dec&iacute;a que ense&ntilde;ar era llevar de la mano la conversaci&oacute;n al borde mismo de la comprensi&oacute;n. Pero sin lenguaje, creatividad o pensamiento propio no sucede el paso previo de la conversaci&oacute;n y, por supuesto, la pasi&oacute;n por comprender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de la estupidez que asola nuestra sociedad, el historiador italiano Carlo Maria Cipolla, public&oacute; en 1988 un hilarante folleto en el que intentaba establecer las leyes fundamentales de la estupidez humana, que &eacute;l cifra en cinco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera ley&nbsp;consiste en que siempre subestimamos la cantidad de est&uacute;pidos que hay en el mundo. La segunda ley determina la condici&oacute;n interclasista de la estupidez, ya que no est&aacute; asociada ni al poder econ&oacute;mico ni a la educaci&oacute;n recibida, sino que se trata de una circunstancia que atraviesa todo el &aacute;mbito social. La tercera ley define al est&uacute;pido como alguien que causa da&ntilde;o a los dem&aacute;s sin obtener con ello ning&uacute;n beneficio e incluso perjudic&aacute;ndose a s&iacute; mismo, cuesti&oacute;n que ensambla con la cuarta ley que asegura que infravaloramos la inmensa capacidad de los est&uacute;pidos para hacer da&ntilde;o. Finalmente, la quinta ley concluye de forma determinante que los est&uacute;pidos son los individuos m&aacute;s peligrosos que existen sobre la tierra, m&aacute;s peligrosos incluso que los malvados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta consideraci&oacute;n expansiva y contaminante de la estupidez fascin&oacute; a escritores como Cervantes, H&ouml;lderlin, Flaubert, Tomas Mann o Proust. Tal vez el atractivo resida en considerarla como la contraposici&oacute;n del pensamiento que permanece en un estado de inquietante latencia, siempre a punto de desencadenarse. Charles Dickens, el novelista inagotable, aseguraba que con la estupidez y la buena digesti&oacute;n el hombre es capaz de hacer frente a muchas cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni la b&uacute;squeda de la verdad ni su demostraci&oacute;n l&oacute;gica y experimental suponen un ant&iacute;doto contra la estupidez, ya que esta tiene algo del encanto de la superstici&oacute;n. Robert Musil, el escritor austriaco conocido por su voluminosa obra <em>El hombre sin atributos</em>, pronunci&oacute; en Viena el d&iacute;a 11 de marzo 1937, un a&ntilde;o antes de la ocupaci&oacute;n nazi, una conferencia titulada &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es la estupidez?&rdquo;, invitado por la Federaci&oacute;n Austriaca del Trabajo. A su juicio, la estupidez se cuece en la falta de sensibilidad y se manifiesta tanto en los buenos como en los malos tiempos apoyada en la superficialidad. En cierto modo la vanidad, la credulidad, el temor, el prejuicio, el orgullo, la megaloman&iacute;a, o cualquier actitud individual que crezca a la sombra del &aacute;rbol de la banalidad son caminos inexcusables hacia la estupidez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a un constante festival de la estupidez en el que algunos irresponsables pol&iacute;ticos, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, van siempre por delante. Para ella, tan amante de la fruta, Pedro S&aacute;nchez es Nicol&aacute;s Maduro sin ch&aacute;ndal, Madrid es Sarajevo, ETA est&aacute; m&aacute;s fuerte que nunca, Espa&ntilde;a es una dictadura y <em>Pim pam pum</em> es una expresi&oacute;n en euskera. En todo caso, es dif&iacute;cil competir a nivel internacional con quienes, como el presidente de los Estados Unidos, afirman que los emigrantes se comen a los gatos o las vacunas producen autismo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Pero estoy convencido de que lo seguir&aacute;n intentando desde muchos lugares porque aunque Madrid es Espa&ntilde;a dentro de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n en provincias hay eximios representantes del festival. Resulta complicado mejorar el gesto &ldquo;amargante&rdquo; del&nbsp;portavoz del grupo de ultraderecha del Parlamento riojano H&eacute;ctor Alacid, mitad monje mitad soldado de las monta&ntilde;as nevadas y las banderas al viento, ambas posibles gracias a su negacionismo clim&aacute;tico en estos tiempos de poca lluvia y escasos vientos, y, por tanto, de exiguas luces. Su <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/progre-diputado-vox-diputada-iu-tonta_1_12613021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;c&aacute;llate progre&rdquo;</a>&nbsp;dirigi&eacute;ndose a la diputada de IU, Henar Moreno, fue el colof&oacute;n a otra frase en la que el talante anula el talento: &ldquo;Hay un dicho que a usted le viene muy bien, un dicho espa&ntilde;ol: es mejor estar callada y parecer tonta que abrir la boca y despejar todas las dudas&rdquo;. Lo dijo ley&eacute;ndolo, claro, pero &eacute;l no necesitaba aplic&aacute;rselo. En su propio caso las dudas ya estaban despejadas y las apariencias no enga&ntilde;aban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como podemos comprobar, no solo las redes sociales suponen un campo abonado para la estupidez porque concentran todo el ruido que la exposici&oacute;n social no puede soportar por carencia de espacio. Si la estupidez es una praxis debemos recuperar a toda costa las palabras que la sustentan. Entre vidente y evidente solo hay una graf&iacute;a de diferencia sint&aacute;ctica, pero existe un abismo sem&aacute;ntico. Lo mismo sucede con portavoz y <em>portacoz</em>.&nbsp;A veces, tan solo una letra contiene la diferencia entre la estupidez y sus m&uacute;ltiples contrarios porque como afirma el viejo adagio latino <em>Nomen est omen</em>&nbsp;(&ldquo;el nombre es presagio&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a la gran cient&iacute;fica Margarita Salas que lo m&aacute;s importante era no tener arrugas en el cerebro. La pulcritud del traje que viste el representante de Vox es proporcional a las arrugas del campo neuronal que contiene. Otro refr&aacute;n (espa&ntilde;ol, por supuesto), dice que &ldquo;en boca cerrada no entran moscas&rdquo;. Se puede entender, si uno tiene voluntad de planchar las arrugas cerebrales sobre la tabla de la prudencia y no abre la boca para despejar dudas dando un patad&oacute;n al pensamiento. Que no haya nada que hacer no significa que no haya que hacer nada. Por so&ntilde;ar que no quede y mientras uno sonr&iacute;e no puede insultar. &Aacute;nimo, portavoz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/festival-estupidez_129_12675824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Oct 2025 09:02:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El festival de la estupidez]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vox,Parlamento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poeta de la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/poeta-ciencia_129_12637447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La ciencia revela la verdadera belleza del mundo&rdquo;, afirma Carlos L&oacute;pez-Ot&iacute;n, el poeta de la ciencia que reivindica el silencio, la armon&iacute;a y la sabidur&iacute;a como el trinomio que contiene la biograf&iacute;a de nuestra salud. Como poeta, L&oacute;pez-Ot&iacute;n glosa la humanidad de la ciencia y la ciencia como humanidad. Como cient&iacute;fico, transmite la vida con la electricidad de sus palabras apoy&aacute;ndose&nbsp;en la profundidad de sus acciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carlos L&oacute;pez -Ot&iacute;n es ciencia y poes&iacute;a, tal vez una maravillosa equivalencia llena de belleza y esperanza. &Eacute;l nos recuerda que aunque a veces sean <em>ego&iacute;stas, inmortales y viajeras</em>, por las c&eacute;lulas supura la vida y se reconstruye el amor. Que a pesar de que&nbsp;contengan bajo su piel la angustia del alma, los versos&nbsp;abrasan las p&eacute;rdidas y hacen aflorar las ilusiones porque <em>la vida son cuatro letras</em> que cuando riman pueden componer el poema de la felicidad, permanente por provisional e inmensa por ef&iacute;mera. Y que <em>la levedad de las lib&eacute;lulas </em>representa la admirable armon&iacute;a de una trayectoria imposible. Como dicen los versos de nuestro admirado poeta &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez:
    </p><p class="article-text">
        La soledad es un farol certeramente apedreado:
    </p><p class="article-text">
        sobre ella me apoyo.
    </p><p class="article-text">
        La esperanza es el quicio de una puerta
    </p><p class="article-text">
        de la casa que fue desarraigada
    </p><p class="article-text">
        de sus cimientos por los huracanes.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>La levedad de las lib&eacute;lulas</em> es el t&iacute;tulo de su&nbsp;&uacute;ltimo libro en el que defiende que el altruismo mejora el sistema inmunitario<em> </em>ya que las respuestas inmunol&oacute;gicas de un altruista son mucho mejores que las de un ego&iacute;sta y que la empat&iacute;a y la solidaridad son una de las cumbres de la felicidad ya que contribuir a aliviar una adversidad no propia, sino ajena, es realmente una cumbre de bienestar emocional. Es decir, que la b&uacute;squeda de la armon&iacute;a social es muy saludable porque nuestras vidas declinan cuando dejamos de preocuparnos por los dem&aacute;s. Somos lo que nos falta, no lo que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Malas noticias para los irremediables narcisistas que han inventado t&eacute;rminos peyorativos, a modo de <em>palabrobulos</em>, para seguir viviendo a costa de su propia tosquedad emocional. Ellos se refieren despectivamente a la solidaridad con el t&eacute;rmino <em>buenismo</em> porque su negocio solo es posible en una sociedad en la que el odio, el ego&iacute;smo y la enemistad cruenta consigan desterrar el amor, la empat&iacute;a y la ternura. Y para enfrentarlo debemos aceptar la vulnerabilidad de nuestros cuerpos, la precariedad de nuestras herencias y la incertidumbre de nuestra condici&oacute;n. Es la fuerza del filamento de la vida porque el n&uacute;mero de vidas que entran en la vida de uno es incalculable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez-Ot&iacute;n dice que hay dos formas de toxicidad fundamentales. Una es la ambiental, instalada en la atm&oacute;sfera, en el agua, en la suciedad de las calles y tiene componentes con capacidad de distorsionar nuestra armon&iacute;a molecular. A pesar de ello aceptamos su presencia con naturalidad y convivimos con los micropl&aacute;sticos, los pesticidas o la mala calidad del aire. Pero hay otra toxicidad, la humana, que sucede cuando nos hacemos da&ntilde;o unos a otros, y que siendo dif&iacute;cil de resolver debemos enfrentarnos a ella para evitar el estr&eacute;s psicosocial provocado por factores como la indiferencia, la prisa, el da&ntilde;o innecesario, la soledad, el desprecio, la burla o la arrogancia.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la toxicidad y sus variantes est&aacute;n la poes&iacute;a y la ciencia que tanto se parecen, ya que nunca dejaron de formar parte de la com&uacute;n admiraci&oacute;n humana por la belleza. Y no solo comparten sue&ntilde;os po&eacute;ticos, como el de Julio Verne con la luna abriendo el camino hacia despertares que ni siquiera el sue&ntilde;o contemplaba. Tambi&eacute;n comparten ilusiones y esperanzas, incluso la de estar decididos a cambiar las cosas que parecen no tener remedio porque incluso cuando no haya nada que hacer eso no quiere decir que no haya que hacer nada. Y nos permiten inventar el d&iacute;a y&nbsp;descubrir la noche haci&eacute;ndonos sentir que somos tiempo y no una mera sombra que corre tras&nbsp;&eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Carlos L&oacute;pez- Ot&iacute;n asegura que si fu&eacute;semos perfectos ser&iacute;amos todav&iacute;a microbios puesto que la imperfecci&oacute;n permiti&oacute; la evoluci&oacute;n humana y ese proceso de desarrollo biol&oacute;gico ha sido un camino de 3.800 millones de a&ntilde;os que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;. De hecho, gracias a esa incompletitud tuvo lugar el prodigioso acontecimiento llamado &ldquo;vida&rdquo; en el que la fragilidad y la empat&iacute;a nos hicieron humanos porque colaboraron con el objetivo de lograr un fin prodigioso fin superior: la supervivencia que poco a poco, mediante un proceso evolutivo y con el impulso del desarrollo cerebral, fue transform&aacute;ndose en vivencia consciente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que somos microbios vulnerables que han desarrollado una rebeli&oacute;n resiliente. Microbios mortales que sue&ntilde;an con la inmortalidad a trav&eacute;s de un instrumento neuronal llamado memoria y en ese camino de imperfecci&oacute;n, en ese sue&ntilde;o de seguir adelante por humana curiosidad se encuentra el germen de la felicidad, una construcci&oacute;n tan apasionadamente vol&aacute;til. Somos microbios imperfectos que poseemos la capacidad para asociarnos de forma solidaria. Esa latente capacidad de permanecer juntos para sobrevivir sigue siendo una cualidad asombrosa. Si nos detenemos a interpretarlo no es nada que no est&eacute; en nuestra naturaleza f&iacute;sica ya que los &oacute;rganos que nos conforman colaboran de manera solidaria y simult&aacute;nea para que el &ldquo;todo&rdquo; funcione construyendo ese ser hol&iacute;stico en el que ese todo es mucho m&aacute;s que la mera suma de las partes que lo componen. Y cuando algo no funciona se dan las alarmas en forma de manifestaciones que llamamos enfermedad y hay verdaderos ej&eacute;rcitos que corren en ayuda de nuestro equilibrio agrupados bajo el nombre de &ldquo;sistema inmune&rdquo;, encargado de protegernos de agresiones externas e internas que son peligrosas para nuestra salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia ha demostrado que dar y recibir ayuda nos hace sentir m&aacute;s saludables porque mejora nuestro estado de &aacute;nimo y el funcionamiento de las hormonas y de los neurotransmisores neuronales qu&iacute;micos. Ello significa que la solidaridad se convierte en una cualidad b&aacute;sica del funcionamiento neuronal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El poeta John Donne lo expres&oacute; de forma l&iacute;rica en <em>Devociones para circunstancias inminentes</em> (1624) con su conocida reflexi&oacute;n: &ldquo;Ning&uacute;n hombre es una isla, ni se basta a s&iacute; mismo; todo hombre es una parte del continente, una parte del oc&eacute;ano [&hellip;]. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque soy parte de la humanidad; as&iacute;, nunca pidas a alguien que pregunte por qui&eacute;n doblan las campanas, est&aacute;n doblando por ti&rdquo;. Escrito desde su propia experiencia con la enfermedad y el dolor, nos recuerda que cuando las campanas ta&ntilde;en anunciando la desaparici&oacute;n de cualquier ciudadano tambi&eacute;n me dicen que algo se est&aacute; yendo de m&iacute; mismo porque existe una ligaz&oacute;n inevitable entre todos y cada vida es parte de otra vida. Y, al contrario, cuando las campanas anuncian vida y alegr&iacute;a indican que la felicidad es m&aacute;s una b&uacute;squeda colectiva que una averiguaci&oacute;n individual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&eacute;neca aseguraba que no podemos ser felices si nos atormenta que alguien pueda ser m&aacute;s feliz que nosotros. A ello se debe a&ntilde;adir que no podemos ser felices si no nos atormenta que alguien pueda ser m&aacute;s infeliz que nosotros. Por eso, nuestra convicci&oacute;n debe asentarse en nuestra condici&oacute;n de seres improbables, microbios imperfectos capaces de asociarse, de saberse formando parte de un equipo. Una perfecta imperfecci&oacute;n en la que el desentendimiento puede ser contrarrestado por el sistema inmune de la obviedad que nuestra naturaleza comporta.
    </p><p class="article-text">
        Joan Mir&oacute; pint&oacute; en 1968&nbsp;<em>El vuelo de la lib&eacute;lula frente al sol</em>, una obra de arte que el poeta Carlos L&oacute;pez-Ot&iacute;n reconoce como fundamental en su vida porque desde la primera vez que la vio le hizo sentir con absoluta nitidez la levedad de la existencia envuelta en poes&iacute;a. No deja de ser curioso que la palabra lib&eacute;lula derive de <em>libella</em> cuyo significado es &ldquo;balanza&rdquo; y lleve en su significante la palabra bella, pretendiendo expresar la idoneidad de esos seres para poder alcanzar un equilibrio imposible que les permite flotar en el aire. Perseverancia, equilibrio, levedad, sutileza, vulnerabilidad, fragilidad, inquietud. Resulta que el ant&iacute;doto contra los predicadores del odio estaba en las lib&eacute;lulas. Al parecer, ellas son capaces de cazarlos al vuelo con la fortaleza de su soportable levedad. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces escribo una palabra y me quedo mir&aacute;ndola hasta que comienza a brillar&rdquo;, afirm&oacute; la poeta Emily Dickynson. Si escribimos las palabras <em>belleza, esperanza</em>, <em>insurgencia,&nbsp;sosiego, ciencia y poes&iacute;a</em> y nos quedamos mir&aacute;ndolas, ellas hacen brillar el nombre de Carlos L&oacute;pez-Ot&iacute;n quien el pr&oacute;ximo d&iacute;a 2 de octubre inaugurar&aacute; el curso del Ateneo Riojano. No podemos perdernos <em>la levedad de las lib&eacute;lulas</em> ni el brillo de quien es capaz de hacerlas volar mostrando la fortaleza de su maravillosa fragilidad. Con el poeta de la ciencia, lo bello deja de ser dif&iacute;cil para ser&nbsp;necesariamente compartido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/poeta-ciencia_129_12637447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 10:06:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El poeta de la ciencia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Borrego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/borrego_129_12601752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se llama Francisco Javier Borrego Borrego y particip&oacute; en las jornadas que Vox organiz&oacute; en el Congreso de los Diputados sobre &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; y &ldquo;denuncias falsas&rdquo;. Para ridiculizar la cuestionable autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero que defiende la &ldquo;ley trans&rdquo; aprobada en 2023, Borrego asegur&oacute; sentirse mujer por unos momentos y desear ser llamado &ldquo;Francisca Javiera&rdquo;. Y es que aunque nuestras veleidades nos cambien el nombre siempre son nuestros apellidos los que nos acaban identificando, definitivamente en algunos casos.
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or Borrego es exmagistrado del Tribunal Supremo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y ahora ejerce de Chiquito de la Calzada con aspecto de Sazatornil pero sin la gracia de uno ni la elegancia del otro. Viendo su comparecencia parece que le hubiese encantado emitir sentencias diciendo: &iexcl;&iexcl;&iexcl;&ldquo;Este pedazo de Juez de la pradera te condena&hellip; cobarde!!!! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Por la gloria de mi madre!!! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Te da cuen!!!!! O tal vez resucitar el viejo Ministerio de Gracia y Justicia para hacerse cargo solo de su primera mitad o de menos de la mitad porque gracia, ciertamente, tiene poca. M&aacute;s bien ninguna, si recordamos a las mujeres v&iacute;ctimas de la violencia de g&eacute;nero y otras duras realidades que estos mentirosos en la sede de la soberan&iacute;a nacional pretender cercenar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la &uacute;ltima Memoria de la Fiscal&iacute;a, el pasado a&ntilde;o hubo 199.094 denuncias por violencia machista, de las cuales 17 ser&iacute;an consideradas como denuncias falsas, lo que corresponder&iacute;a al 0,009% del total. Adem&aacute;s, en&nbsp;9 no consta encausamiento, 7 se encuentran en tr&aacute;mite y sobre 1 hay ya sentencia condenatoria no firme, lo que hace que la cifra se sit&uacute;e en el 0,0005%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la Memoria de la Fiscal&iacute;a denuncia los prejuicios a la hora de escuchar a las mujeres que denuncian, m&aacute;s a&uacute;n cuando son migrantes, y de c&oacute;mo cuando personas especializadas en violencia de g&eacute;nero intervienen en el proceso se da una mayor eficacia para la resoluci&oacute;n de este grav&iacute;simo problema que a todos nos interpela.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello,&nbsp;en ese espacio simb&oacute;lico que representa el Congreso de los Diputados se banalizaron las agresiones sexuales, la identidad de g&eacute;nero o el drama de la inmigraci&oacute;n calificando como &ldquo;barco negrero&rdquo; a la nave de Open Arms, la ONG espa&ntilde;ola dedicada al rescate en el mar que ha salvado m&aacute;s de 70.000 vidas desde 2015. Quiz&aacute;s&nbsp;la libertad de expresi&oacute;n no pueda definirse como tal si es capaz de encarcelar la libertad de pensamiento. Cuando la insensatez se adue&ntilde;a de la libertad de expresi&oacute;n&nbsp;esta&nbsp;termina por convertirse la&nbsp;fr&iacute;vola c&aacute;rcel de la insensatez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;magistrado&rdquo; proviene del lat&iacute;n y deriva de <em>magister</em>, que significa &ldquo;maestro&rdquo; y conviene respetarla y representarla con la dignidad que le corresponde y la solemnidad que le caracteriza. Si la dejamos en manos de un Borrego que la deshonra ridiculizando asuntos tan importantes, por muy exmagistrado o ex Francisco Javier que sea acabaremos entregando la aplicaci&oacute;n de las leyes al capricho de cualquier <em>influencer</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para Arist&oacute;teles, la justicia era la virtud perfecta y la suma de todas las virtudes, enfocada en el bien com&uacute;n dentro de una comunidad de ciudadanos libres e iguales. No se conquista la libertad para terminar siendo esclavos de la costumbre, especialmente la que tienen algunos de cambiar el nombre de las cosas y hasta el suyo propio. Porque no olvidemos que las distintas formas de nombrar indican las distintas formas de pensar. O de no pensar, que parece&nbsp;lo mismo pero no es igual.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alfonso Iglesias Huelga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/opinion/borrego_129_12601752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 12:00:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Borrego]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
